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Crítica de Biblioteca Marvel. La Patrulla-X vol. 7 de Roy Thomas, Ross Andru, Don Heck y Werner Roth (Marvel Comics – Panini)

El séptimo volumen de la Biblioteca Marvel La Patrulla-X de Roy Thomas, Ross Andru, Don Heck y Werner Roth son unos comics flojísimos que explican por qué esta colección fue cancelada en su momento. Se me ha hecho muy dura la lectura de estos comics clásicos de 1967 y 1968.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO TERRIBLEMENTE MALO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. La conclusión de la saga de Factor Tres, con el debut de Mekano, el regreso de Mole y el enfrentamiento contra la mente maestra detrás de esta siniestra organización. Además: presentamos los nuevos uniformes de los cinco miembros de La Patrulla-X y comienzan los orígenes de cada uno de sus miembros. Contiene los correos de lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este séptimo volumen de la Bibioteca Marvel. La Patrulla-X contiene The X-Men 36-40 y Not Brand Echh 4 y 8, publicados entre septiembre de 1967 y enero de 1968.

Cuando empecé a comprar la Biblioteca Marvel de Panini me movía sobre todo las ganas completistas de poder tener en mis manos los comics clásicos de mis personaje favoritos publicados antes que empezara mi afición comiquera. No era tanto las ganas de leer unos comics de hace 60 años que en algunos casos seguro han envejecido mal, sino poder tener completa mi biblioteca. Pero dicho esto, lo cierto es que son sus cosas, he ido encontrando cosas destacables en los comics de Los 4 Fantásticos de Stan Lee y Jack Kirby, Nick Furia de Lee y Kirby inicialmente y en la actualidad de Jim Steranko, y Los Vengadores. De los cuatro títulos que compro tengo que reconocer que los comics de La Patrulla-X eran los que menos estaba disfrutando. Pero los comics de este volumen no es que sean viejos, es que me han parecido realmente malos.

Nos encontramos en lo peor de los comics de La Patrulla-X. Los que explican que la colección se cancelara por bajas ventas. Y por una bajísima calidad. El desastre viene primero y principal con unos guiones de Roy Thomas que me han parecido realmente lamentables. La historia del número 36 USA refleja perfectamente la filosofía de historia mediocre que parece planteada para rellenar páginas y sacar el comic con lo que fuera. En esta historia, tras ser raptados Charles Xavier y Banshee por el malvado Factor Tres, los jóvenes mutantes tienen que buscar dinero para poder comprar los billetes de avión. Antes, el comic emplea casi 5 páginas a mostrar una ridícula pelea de Bestia contra dos ladrones que han entrado en la escuela y le ponen las cosas a Hank a pesar de ser rateros comunes. En Nueva York, acabarán luchando contra un chaval que ha robado una armadura de alta tecnología y hace el cafre en la ciudad para llamar la atención de su rico padre. Un padre que acabará pagando los billetes como agradecimiento por detener a su hijo y devolverle la armadura robada. Lamentable.

El número 37 USA nos trae al Thomas reciclador de ideas que aprovecha a personajes creados previamente. Tras llegar a Europa, la Patrulla-X es echa prisionera por Factor Tres y va a ser juzgada por crímenes contra los mutantes. El fiscal es un mutante llamado El Cambiante, el jurado los villanos Desvanecedor, Unus el intocable, la Mole y Mente Maestra, y el lider de todo, el misterioso Amo Mutante. Tras ser condenados, los héroes descubrirán que el plan del Amo Mutante es provocar un apocalipsis nuclear engañando a Rusia y a los USA para que se ataquen mutuamente. En en nº 38 la Patrulla-X de divide en dos grupos que intentarán parar los planes del amo Mutante, que se tendrán que enfrentar a los ejércitos humanos que ven a la Patrulla-X como una amenaza que está atacándoles, y a los mutantes malvados que buscan detenerles, pensando que el Amo Mutante sólo quiere aniquilar a los humanos normales.

El climax del número 39 USA nos trae la revelación que el Amo Mutante NO es un mutante, sino un alienígena que quería acabar con toda la vida para apoderarse del planeta. La unión de todos los mutantes, héroes y villanos, conseguirá acabar con la amenaza. Finalmente, en el número 40 USA la Patrulla-X luchará contra un extraño monstruo que recuerda al de Frankenstein, que acaba siendo un robot creado por una raza alienígena. Buff, los comics no pueden ser peores.

Las historias de Thomas no me han gustado nada. Pero es que editorialmente lo hacen todo mal. Empezando porque la portada de este volumen es la del número 39 USA, el climax del combate contra Factor Tres anticipada los nuevos trajes del grupo. Pero en el interior resulta que no vemos los trajes hasta la última página, una vez han vencido el combate y han vuelto a casa. Una viñeta de Don Heck y entintado de Vince Colletta que parece un boceto no demasiado trabajado. El bajón que debieron sentir los lectores leyendo este comic creo que debió ser importante. Dentro que podría decirse que la presentación en realidad fue en la misma portada. Si los lectores se hubieran ahorrado comprar y ller el comic, no se hubieran perdido gran cosa.

Aparte de una historia muy floja, Stan Lee le permitió a Thomas que a partir del número 38 el comic contaría con una historia de complemento también guionizada por Thomas en la que nos contará la creación de la Patrulla-X antes del número 1 de X-Men. Unas historias de 5 páginas que estarán dibujadas por Werner Roth, con entintado de John Verpoorten. En ellas, Charles Xavier contactará con el agente del FBI Fred Duncan para que le ayuden a encontrar y ayudar a jóvenes mutantes, evitando que se conviertan en villanos. En la segunda historia, Scott Summer, huyendo de una turba de violentos y de la policía acaba en casa de un mutante que luego conoceremos que se llama Sota de Diamantes. Un mutante que tiene intenciones malvadas y que se enfrentará contra Charles Xavier, que ha acudido para rescatar a Scott.

Estos complementos son posiblemente lo mejor de estos comics. Pero lo cierto es que son 5 páginas que se restan de la historia principal, haciendo que por ejemplo el climax de Factor Tres fuera una historia de apenas 15 páginas. Que no es que fuera a estar mejor aunque hubiera tenido 20 páginas. Pero la realidad es que las historias al ser más cortas daban una sensación aún más insatisfactoria.

Las historias de Thomas no me han gustado nada. Pero mucho peor, si es que eso es posible, son los dibujos que tenemos en este volumen. Ross Andru fue durante muchos años dibujante de Spiderman, y entiendo que estos comics debieron servirle de entrenamiento pagado. Y lamento lo que voy a decir, pero me parecen penosos. Empezando porque son lo contrario a dinámicos, emocionantes o atractivos. Con montones de viñetas casi enteras con una cara, que no está demasiado bien para empezar. Aparte de cumplir los plazos de entrega, se me hace difícil entender cómo Andru mantuvo su trabajo después de dibujar los dos comics de este volumen, los números 36, con entintado de George Bell, y el 37 con entintado de Don Heck.

Los siguientes números están dibujados por Don Heck con entintado de George Bell (nº 38), Vince Colletta (nº 39) y George Tuska (nº40). Y dentro que Heck mejora a Andru, podemos estar ante los comics peor dibujados de toda la Bilbioteca Marvel de Panini. De hecho, creo que Heck siendo bastante soso y poco espectacular en Los Vengadores estaba mucho mejor que en estos comics. No tengo claro el motivo, aunque es posible que la muy floja historia de Thomas haya provocado esta sensación.

Y no es que Werner Roth sea mucho mejor, pero en lo referido a su dibujo, me ha gustado mucho más que todo lo anterior.

Los comics de X-Men de este volumen han sido super decepcionantes. Pero el siguiente bajón es tener que sufrir dos historias del comic de humor Not Brand Echh, los números 4 y 8 publicados en 1968, en esta edición de Panini. Estos comics de «humor» no me hacen ninguna gracia. Y me dan la sensación, como ya me ha pasado cuando he visto estas historias en otros volúmenes de la Biblioteca Marvel, que son páginas «basura» (copiando el término baloncestístico de la NBA) para ocupar espacio que justifique el precio de portada de Panini. No se si es el caso, o si estos comics se incluyeron en ediciones Omnibus de la que han sacado el material para esta edición. Pero la sensación es lamentable.

Comentaba al principio que en realidad compro la Biblioteca Marvel por un ánimo completista y no tanto para leerlos pensando que me van a flipar. Pero obviamente leerlos los voy a leer. Y ningún tomo anterior me ha desagradado tanto como lo ha hecho este. Teniendo claro que Patrulla-X es la colección más floja del inicio del Universo Marvel, ya desde el primer volumen. Pero el nivel ha bajado de forma tremenda. Hace unos meses ya comentaba que tenía ganas de llegar hasta la etapa dibujada por Neal Adams, que supuso una revolución casi al nivel de lo que supuso Jim Steranko. Sin embargo, Neal Adams no llegó hasta el número 56 USA. Esto supone que aún quedan 3 volúmenes más con este nivel deficiente de guion y dibujo. Se me va a hacer muy duro seguir comprando esta colección, a pesar del ánimo completista que me lleva a comprar estos comics antiguos.

Comparto las primeras páginas de este volumen, obra de Ross Andru:

Nos encontramos en lo peor de los comics de La Patrulla

PUNTUACIÓN: CLÁSICO TREMENDAMENTE MALO

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Crítica de La Imposible Patrulla-X 1-4 de Gail Simone, David Marquez y Javier Garrón (Marvel Comics – Panini)

Tras analizar ayer el primer arco de la nueva etapa de Patrulla-X de Jed MacKay y Ryan Stegman, hoy toca valorar el primer arco de su serie hermana, La Imposible Patrulla-X de Gail Simone, David Marquez y Javier Garrón, con color de Matthew Wilson.

PUNTUACIÓN: 7/10

El Profesor-X ha desaparecido. Un grupo esencial de La Patrulla-X emerge desde las cenizas para enfrentarse al mundo sin hogar y sin mentor. Todos los lazos en la comunidad mutante parecen haberse deshecho. Pícara se niega a asumir el papel de la heroína que debe restaurarlos, pero se verá obligada a hacerlo por las circunstancias, porque un poder maligno está persiguiendo a mutantes, y tiene un secreto que podría destruir lo que queda de La Patrulla-X.

Pícara, Gambito y Lobezno dan la bienvenida a un viejo y entrañable amigo, a tiempo para enfrentarse en Luisiana a cuatro mutantes incontrolables y salvajes. Algo enorme ha despertado, y todo empieza en estas páginas. 

Un hombre-X ha caído. El infierno aguarda al resto. Pícara afronta en solitario un poder en la sombra para el que no se encuentra preparada. Sin apoyos, sin plan b y sin salida. Mientras tanto, el secreto de uno de sus reclutas sale a la luz, y podría destruir al resto de mutantes.

La conclusión de la primera saga de la serie. La Imposible Patrulla-X se enfrenta a una fuerza imparable. ¿Quiénes serán los jóvenes mutantes que se unan al equipo de Pícara? Además, esos chavales tienen que ir a clase… pero no será fácil incorporarse a una escuela rural en Luisiana.

Este primer arco de la Imposible Patrulla-X ha contado con 5 grapas USA.

Cuando leí el primer número USA de Uncanny X-Men, expresé mi alegría con Gail Simone al haber escrito un arranque en el que Pícara, Gambito, Logan tenían la caracterización perfecta que siempre deberían tener estos mutantes clásicos. Tras leer el primer arco completo, queda claro que la caracterización de los héroes es de largo lo mejor de este comic. A los 3 antes mencionados hay que sumar a Rondador Nocturno y Júbilo, que forman un quinteto maravilloso lleno de conexiones emocionales que me llegan muy dentro. Tener a este grupo y clava sus personalidades era clave, y me alegra que Simone lo consiga.

Junto a los mutantes clásicos tenemos la presentación de 4 nuevos mutantes: Oscilación, Rescate, Sueño Mortal y Calicó, Si la Patrulla-X de Cíclope son los defensores de los mutantes en peligro, de alguna manera Simone parece que quiere centrarse en la idea de crear un refugio y casi una escuela para los jóvenes mutantes. Las escenas de los héroes veteranos con los chavales empieza con el cliché de la pelea a partir de una confusión, pero va a ir creciendo hasta hacer que conectemos con todos los personajes, ya sean nuevos o clásicos.

Simone plantea una narración en primera persona, haciendo que Pícara nos vaya contando la historia desde su punto de vista y con sus miedos y preocupaciones. Este narrador irá cambiando, a veces será Júbilo, otras Ganmito. Pero eso consigue que la conexión emocional sea total con los personajes, y un ejemplo de buena escritura.

En el apartado artístico, David Marquez con color de Matthew Wilson me parece que es una elección fantástica para este comic. Me encanta la forma en que dibuja a Pícara o a Logan. O a Júbilo y a Rondador. Una parte fundamental del éxito de un comic es el apartado gráfico, y con Marquez tienen el éxito asegurado. De hecho, el número fill-in antes del próximo cruce con Patrulla-X el mes que viene, el número 6 USA, está dibujado por Javier Garrón, otro dibujante que me encanta y que creo que todo lo hace bien. De forma que por la parte del dibujo esta nueva etapa es de 10.

No se si te estarás preguntando si el dibujo es de 10, ¿Por qué has puntuado con un 7 esta reseña? Y es que llegamos a la parte con la que no he conectado nada, o directamente no me ha gustado. Que es la amenaza a la que se enfrentan los mutantes en este arco.

Por un lado tenemos a la doctora Corina Ellis, una funcionaria del gobierno que se ha apropiado del 1407 de Graymalkin Lane y ha destruido el legado de Xavier al convertir la escuela en una cárcel. Una cárcel en la que está prisionero Charles Xavier. Ellis de momento no ha demostrado nada más allá de ser mala malísima. Y diría que tarde o temprano descubriremos su hermano humano murió por culpa de un ataque de un mutante malvado. O tan vez era un mutante y también murió. Sea por el motivo que sea, su clave es arrasar con el legado de Charles Xavier. Aunque de momento no es más que la próxima amenaza.

El verdadero problema lo tengo con la que es la primera gran villana de este arco Sarah Gaunt. Simone por un lado plantea un primer ejercicio de retrocontinuidad al mostrar que Sarah fue la primera novia de Charles Xavier, ofreciendo una historia que acaba no yendo a ningún sitio resultando una decepción total. Pero peor es la parte del presente en la que a partir de una tragedia personal y aparentemente morir por culpa de un huracán, despertó con unos poderes indeterminados, liderando un grupo de seres también indeterminados que buscan matar a todos los jóvenes mutantes que encuentren porque patata. La forma en que todo es aleatorio resulta ridícula, a lo que hay que sumar un deus-ex-machina en la forma del joven mutante Harvey-X, al que conocimos en el primer número y falleció, que da a Pícara las habilidades justas para derrotar a la hasta ese momento invencible Sarah Gaunt. La resolución de la historia y todo lo relativo a Sarah me ha resultado tramposo y lamentables.

Gail Simone ha acertado con la caracterización de los protagonistas. Por esa parte merece un aplauso. Pero la historia que ha planteado en este arco ha sido decepcionante no, lo siguiente. Y no es que la villana sea fallida, es lo aleatorio y porque si que resulta todo. Esta parte la verdad es que muy mal. Sumando un dibujo chulísimo que si me ha gustado me sale la puntuación que he puesto a este primer arco de La Imposible Patrulla-X. Tengo que reconocer que me hubiera gustado que estos comics me hubieran gustado mucho más de lo que lo ha hecho.

Aunque la historia ha dejado bastante que desear, reconozco que tengo ganas de leer buenas historias con Pícara, Júbilo, Rondador y los demás. En realidad no la he encontrado en este primer arco, pero que Simene haya clavado las personalidades me hace albergar ilusiones que las historias van a mejorar obligatoriamente en el futuro. De momento, el mes que viene empieza «Asalto a Graymalkin» el primer cruce de esta colección con Patrulla-X de Jed MacKay. Una historia en cuatro partes que espero mejore lo visto hasta ahora.

Comparto las primeras páginas del comic:

La imposible Patrulla-X tiene un 10 en lo que a caracterización se refiere, pero la amenaza ha dejado un poco de desear. Espero la cosa mejore.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Patrulla-X 1-5 de Jed MacKay, Ryan Stegman y Netho Diaz (Marvel Comics – Panini)

Comento mis impresiones del primer arco de la nueva etapa de Patrulla-X de Jed MacKay como parte del relazamiento From The Ashes. Unos comics dibujados por Ryan Stegman con J.P. Mayer y por Netho Díaz con Sean Parson, todo ello con color de Marte Gracia.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

¡Desde las cenizas! Krakoa ya no está, Orchis ha caído, pero La Patrulla-X permanece, siempre. Cíclope lidera, porque es lo que sabe hacer. La Bestia construye, porque es lo que sabe hacer. Desde su nuevo hogar en Alaska, La Patrulla-X ha izado la bandera de la rebeldía. Los asuntos mutantes son sus asuntos. Únete a ellos en su lucha por el destino de la especie mutante.

La Patrulla-X acude a una crisis en San Francisco. ¿El problema? Una invasión alienígena. ¿Bastan con seis personas-X para resolverlo? Además, ¿cómo consiguieron los mutantes hacerse con su nuevo cuartel general y qué supone eso para ellos? Mientras Cíclope tiene un encuentro con las autoridades, La Patrulla-X descubrirá que su nuevo hogar no es tan seguro como parece.

Trevor Fitzroy y Los Arribistas han llegado a Internet, para ofrecer todo lo que los usuarios desean: asesinatos de mutantes online, en directo, personalizados y en alta definición. Dale a me gusta, suscríbete y dinos quién es el asesino número uno. 

Mientras La Patrulla-X intenta desentrañar la conspiración organizada contra ellos, Idie y Magik trabajan para investigar una más cercana. Merle esconde más secretos que los que se guardan en la Fábrica, y las dos mutantes deben salir a las calles en busca de respuestas.

¡La noche de hierro! ¿Qué debe la ciudad de Merle (Alaska) a La Patrulla-X? ¿De dónde ha salido ese Centinela desactivado que se cierne sobre la población? Y lo más importante, ¿qué buscaba? Además: la derivada que menos esperabas de La Era de Krakoa.

Este primer arco de la nueva etapa de Patrulla-X comprende X-Men 1-7 USA.

Tras una etapa tan larga y problemática como fue la Era de Krakoa, Marvel Comics tenía una patata caliente en lo relativo al relanzamiento de la franquicia mutante. La nueva etapa From the ashes ha cumplido 7 grapas USA en la cabecera principal de Patrulla-X, y si bien aún es pronto para conclusiones, si podemos hacernos una buena idea de lo que la oficina X ha planteado.

El primer elemento a destacar es que Jed MacKay es un guionista todo terreno que sabe plantear comics con el corazón en el sitio correcto con unos personajes que sientes que son los de siempre, a diferencia de lo que pasó en varios momentos de la Era de Krakoa. La nueva alineación formada por Cíclope, Bestia, Mariposa Mental, Chico Omega, Temple, Magik y Juggernaut, más Magneto de invitado en la retaguardia de su base en Alaska, me parece un grupo amplio pero equilibrado, que le va a dar la oportunidad de hacer todo tipo de historias a MacKay. Me gusta que MacKay no empiece de cero como si Krakoa no hubiera existido, y sitúa la base mutante en Alaska en una antigua fábrica de Centinelas desmantelada por los Vengadores. Esto permite establecer rápidamente la parte de «temidos y odiados» que está intrínseco en el ADN de los X-Men. Pero aunque Cíclope y compañía tendrían todo el derecho a estar enfadados con el mundo humano, su misión en lo fundamental no ha cambiado: encontrar y proteger a mutantes en peligro, salvando a quien sea necesario cuando haya una amenaza, sean humanos o mutantes.

MacKay es un escritor muy inteligente. Una de las cosas que más me gustan de él es que tiene claro las herramientas del medio comiquero mainstream de superhéroes, usándolas de forma modélica para crear historias super entretenidas que consiguen que conectes y te preocupes en los protagonistas. Scott Summer es el líder perfecto del grupo, con un Hank McCoy más preocupado del laboratorio que de pelear en la calle. Junto a ellos, me gusta mucho que MacKay plantee números centrados en miembros concretos del grupo, como el número 5 USA protagonizado por Mariposa Mental y Chico Omega, o el número 6 con Illyana y Temple, además de plantear equipos poco habituales, como el del número 4 sin Cíclope, que permite que surge la sensación que estamos viendo cosas nuevas, algo poco habitual en la franquicia mutante.

Me parece además muy interesante que MacKay vuelva a la idea de la grapa como contenedor de historias que deben ser satisfactorias en si mismas. Estoy tan frustrado con la moda de las historia-río tipo Hickman en las que las grapas no cuentan nada porque son parte de un puzzle mayor que agradezco esta vuelta a los orígenes en la que cada grapa es una misión en si misma, aunque dentro de una narrativa mayor. Dándonos historias satisfactorias que merecen ser leídas mes a mes.

Y hablando de Hickman, una de las ideas más idiotas de la Era de Krakoa fue la de hacer que no hubieran mutantes malvados, al pertenecer todos a la gran familia de Krakoa. Esto por supuesto no fue tanto así, pensando por ejemplo en el cáncer que supuso Mr. Siniestro dentro del Consejo Silencioso. Pero en su mayoría, las historias eran «mutantes vs humanos y robots». MacKay rompe con todo eso en estos primeros números, al utilizar a mutantes malvados como Desvanecedor, Trevor Fitzroy, al Hombre de Azucar y a Cassandra Nova como provocadora de lo que está sucediendo. Junto a ellos tenemos al nuevo enemigo 3K, una escisión de Orchis que han descubierto cómo activar el gen-X en humanos adultos. El alcance de su plan está todavía en las sombras, pero esto ha permitido a MacKay ofrecernos un buen conjunto de historias en este arranque de la colección.

Otro tema que merece un comentario es el descubrimiento que algunos mutantes sufren una nueva enfermedad, E.D.A.-R. Enfermedad Degenerativa Asociada a la Resurrección, que ha surgido a partir de un defecto de las resurrecciones krakoanas y que provoca que los mutantes enfermos pierdan el control de sus poderes. Esto es una variación del Virus Legado 30 años después. Y por un lado entiendo que ha pasado mucho tiempo desde esa historia, hay toda una nueva generación de compradores que igual ni la conocen. Pero al mismo tiempo me da una pereza enorme que empiecen a plantear comics con la duda de ¿Quién será el siguiente enfermo? En todo caso, hasta ahora MacKay se ha ganado mi respeto como guionista, así que tengo claro que hay que darle margen para que desarrolle la historia que quiera.

Cosa que no se si va a poder, pensando que el próximo mes se inicia el primer crossover de la franquicia, «Asalto a Graymalkin», que cruzará este comic con Imposible Patrulla-X de Gail Simone, a la que sucederá otro evento ya con toda la línea mutante. Creo que MacKay es un team-player, pero al final la duda es si está escribiendo SU historia o lo que le dicta Tom Brevoort que tiene que pasar para que todo encaje con los planes a gran escala de la franquicia.

En el apartado artístico, Ryan Stegman con J.P. Mayer dibuja los 5 primeros números de la serie, con Netho Díaz con Sean Parson los dos siguientes, todo ello con el color de Marte Gracia. Cuando leí el primer número USA, reconozco que el dibujo de Stegman no acabó de cuadrarme, por ejemplo con la forma en que dibujaba a Cíclope que parecía casi un adolescente. Sin embargo, tengo que decir que no se si porque Stegman se ha ido haciendo con el comic o mi ojo se ha acostumbrado a su estilo, pero lo cierto es que el dibujo de Stegman me ha ido gustando cada vez más. Aparte de una estupenda expresividad en las caras de los protagonistas, Stegman se sale en lo relativo a las coreografías de acción, planteando páginas super chulas que sus 100% comiqueras y lo que yo espero encontrarme en un comic Marvel.

El otro elemento positivo es que me gusta la elección de Netho Diaz para los dos números de fill-in que Stegman no puede dibujar. Y digo esto primero y principal porque Diaz me ha parecido un buen dibujante, aunque sin la fuerza y la brillantez visual de Stegman. Lo que me gusta es que Diaz tiene un estilo similar al de Stegman, de forma que dentro de ser artistas diferentes, no hay un gran choque de estilos gráficos, manteniéndose relativamente la consistencia gráfica. Y esto creo que es muy importante, dado que estoy cansado de comics con un dibujante muy bueno y otro muy malo (El Increíble Hulk) o comics con dibujantes con estilos que son un huevo y una castaña (Capitán América). Dentro de lo malo e inevitable que es que un dibujante no pueda dibujar todo, al menos la elección de la oficina-X por el momento me parece acertada.

Dentro que me ha gustado este primer arco de Patrulla-X, la parte mala o al menos la menos buena, es que estos comics creo que están bien, pero no me han flipado como sí me flipan por ejemplo los comics de Transformers o G.I. Joe. Como fan veterano de los mutantes, estoy deseando que un comic de Marvel me flipe, y de momento esta Patrulla-X no lo está consiguiendo. Reconociéndole eso si el oficio de MacKay y que está en la buena dirección.

Me alegra ver a MacKay haciendo reconocibles a Scott Summers, Magneto o Illyana Rasputín. Por ejemplo la escena de Illyana con Temple en la que reconoce que es más lista de lo que parece pero no lo dice porque si Scott se diera cuenta la cargaría con más responsabilidades, es oro puro. La mejor parte del comic es sentir que estos SI son los héroes que llevo leyendo 40 años. Pero igual las aventuras que han vivido no han sido nada del otro jueves. Quizá por el propio formato de historias autocontenidas en cada grapa. Decía antes que me gustaba la decisión que había tomado MacKay, pero igual eso explica la sensación de historias «bien sin más».

En todo caso, MacKay me ha hecho disfrutar muchísimo con Doctor Extraño y con Caballero Luna, así que tiene mi voto de confianza para ver a donde quiere dirigir la historia de esta nueva alineación de la Patrulla-X.

Comparto las primeras páginas del comic:

La nueva etapa de Patrulla está bien y merece ser leída, ofreciendo una más que necesaria vuelta a los orígenes. Sin embargo, me hubiera gustado que estos comic me fliparan más de lo que me han gustado.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Reflexiones de Domingo 22/2024. Análisis de la Era de Krakoa

La Era de Krakoa de Marvel Comics ya es historia en España tras la publicación del Patrulla-X 35 (Uncanny X-Men 700 USA) que sirvió de cierre a esta larga etapa de 5 años dentro de la franquicia mutante. Es por tanto el momento perfecto para echar la vista atrás y valorar esta larga etapa de 5 años (2019-2024).

ARTÍCULO CON SPOILERS

«Mientras dormíais, el mundo ha cambiado.»

Dinastía de X (HoX) y Potencias de X (PoX) de Jonathan Hickman, Pepe Larraz y R.B. Silva fue una revolución para los comics Marvel en general, y sobre todo para una franquicia mutante que desde la marcha de Jason Aaron había perdido el rumbo y sufrió una travesía por el desierto que duró años.

COSAS POSITIVAS

La lectura mes a mes de Dinastía de X y Potencias de X fue un momento apasionante en que cualquier cosa podía pasar y todo se sentía nuevo. Se abrían nuevos caminos, con una nación mutante situada en la isla de Krakoa que rompía con todo lo anterior y se sentía como un punto y aparte increíble para la franquicia mutante. Si bien la isla de Krakoa tiene elementos similares a la isla de Utopía situada enfrente de San Francisco que Kieron Gillen creó en su etapa previa en la Patrulla-X con Carlos Pacheco, lo cierto es que la escala de todo lo que planteaba Hickman alejaba a estos comics de cualquier cosa anterior. La nueva sociedad mutante, con un idioma mutante, sus portales, sus flores curativas y su órgano de gobierno formado por el Consejo Silencioso era diferente a todo lo que había leído. A lo que hay que añadir el sorpresón tremendo que supuso conocer la historia secreta de Moira MacTaggert, que se convirtió en la mutante más importante de la Tierra sin que nadie aparte de Charles Xavier y Magneto lo supiera. Estas primeras miniseries me dejaron con unas ganas locas de seguir leyendo lo que Hickman quisiera plantearnos.

Por el lado de los villanos, la presentación de Orchis, la unión de todas las organizaciones imaginables (I.M.A., Hydra, H.A.M.M.E.R., etc…) convertidas en un grupo anti-mutante, ofrecía un villano a la altura para esta nueva etapa. A lo que había que sumar la amenaza de las Inteligencias artificiales de Nimrod y la Centinela Omega, y sobre todo los complejos Dominios que parece que podían acabar con toda la vida del universo dentro de unos siglos.

Tras HoX/PoX, los primeros meses de la Era de Krakoa fueron también apasionantes. Marvel planteó una serie de comics diferentes entre si que mostraban las diferentes facetas del nuevo mundo mutante. En estos primeros meses daba gusto leer Merodeadores, X-Force, Nuevos Mutantes y X-Men. Estas cuatro colecciones resultaban muy diferentes entre si y ofrecían una parte del gran puzzle que era la nueva sociedad Krakoana. Además, este número de 4 colecciones hacía que la experiencia fuera positiva y no se sintiera como un sacacuartos. Por cierto, aunque estas colecciones me gustaron bastante a lo largo de los primeros 6-12 meses de vida, al mismo tiempo Marvel también publicó otras colecciones como Fallen Angels y Excalibur que ya en ese primer momento de hype mutante resultaban infumables.

La sensación CRONOLÓGICA al tener un orden de lectura claro en el que sucesos de un comics afectaban y se mencionaban en los que salían a continuación ayudó a transmitir la sensación de worldbuilding que esta etapa necesitaba en ese momento. Estábamos antes colecciones muy chulas, que además se complementaban con unos especiales sorprendentes, como el número de Fantomex o el especial de Jean Grey dibujado por Russell Dauterman. Dentro de este nuevo mundo me gustaba mucho que si una historia sólo tenía que contarse en un número se publicara tal cual, y no quisieran exprimir las ventas forzando una miniserie absurda.

Dentro de las nuevas colecciones mutantes, aparte de la nueva sociedad y de su nuevo idioma, las diferentes colecciones ofrecían nuevas ideas como la nueva religión de Rondador Nocturno o el mundo onírico de Legion que buscaba proteger la salud mental de los mutantes. Ambas ideas eran de Simon Spurrier, que formó su propio mini-universo y que me gustó mucho. Hablando de franquiciados mutantes, el mini-universo de Benjamin Percy en X-Force y Lobezno sobre todo al principio también me dio muchos momentos gloriosos con su violencia y su over-the-top. Y aunque luego hablaré del problema de la saturación de colecciones, uno de los grandes problemas de la franquicia mutante, pero durante estos años hubieron colecciones que ofrecían aventuras estupendas, como por ejemplo la colección del Cable juvenil.

Siguiendo con las cosas positivas, el especial Patrulla-X Escala Planetaria de Gerry Duggan y Pepe Larraz en el que se terraformó Marte nos dio la espectacularidad que se espera de un comic de los X-Men con una escala alucinante nunca antes vista. A continuación, la colección de Patrulla-X de Duggan y Larraz (cuando la dibujó, cosa que sólo pasó en 7 de los 12 números) ofrecieron por fin a un grupo mutante siendo héroes y haciendo cosas de superhéroes, cosa que en realidad no había pasado en los dos casi dos años anteriores. Y ofreciendo grapas con misiones autoconclusivas que devolvía a la grapa a la unidad de medida narrativa y lecturas satisfactorias.

Hablando de Pepe Larraz, cuando Marvel puso toda la carne en el asador, los comics mutantes eran los mejor dibujados de la industria. Larraz, R.B. Silva, Valerio Schiti, Adam Kubert, Stefano Caselli, Javier Garrón y el descubrimiento de Joshua Cassara formaban una constelación de artistas sobresalientes. Cuando los mutantes brillaban, brillaban como nadie. El baile de dibujantes es otro de los grandes problemas de Marvel, pero quiero quedarme en este momento con lo positivo, porque en estos comics hubo épica para rabiar. Como el climax de X de Espadas en el que Pepe Larraz estuvo increíble.

Junto a Jonathan Hickman, Gerry Duggan y Benjamin Percy (y Simon Spurrier al que ya había mencionado antes), la franquicia mutante ha contado con algunos de los mejores guionistas de la Marvel actual, Kieron Gillen y Al Ewing. Es cierto que habrá quien pueda decir que «los mejores guionistas de la Marvel actual» igual no quiere decir gran cosa, pero la verdad es que hablamos que escritores curtidos dentro de Marvel.

En positivo, a pesar de todo lo que voy a comentar a continuación, reconozco que el Patrulla-X 35 que cierra la Era de Krakoa es un buen comic que da el final positivo satisfactorio que merecían los mutantes de Krakoa mientras el mundo del universo 616 realiza el back-to-basics que ha supuesto From the ashes.

Este artículo surge a partir de mi participación en el podcast de La Tierra Salvaje en el que se analizaba esta etapa krakoana, que os recomiendo que escuchéis. Para el podcast me obligué a releer muchos de estos comics. Esto hizo que recordara lo mucho que me gustaron las miniseries iniciales de HoX/PoX, que siguen siendo grandes comics por los que creo que no va a pasar el tiempo. Pero junto a los buenos momentos, también recordé, aparte de muchos comics ridículos con guiones lamentables y dibujos deficientes, todos los elementos que han convertido a la Era de Krakoa en un ejemplo paradigmático de las peores artes de Marvel Comics. Unas prácticas editoriales lamentables que han herido de muerte a una generación de lectores compradores, hasta el punto de abandonar la afición, y que impiden que las nuevas generaciones se quieran unir a una franquicia que se siente como un sacacuartos vergonzoso con historias ininteligibles.

A continuación, empiezo con los principales aspectos negativos que no me gustaron.

COSAS NEGATIVAS

Escuchando algunos podcasts y leyendo algunos artículos, parece que hay bastante unanimidad sobre que los problemas de la Era de Krakoa empezaron a partir del abandono de Jonathan Hickman después de Inferno. Y por supuesto que puede decirse que esta Era de Krakoa tiene dos etapas claras, una primera mitad con Hickman a los mandos y la segunda sin él. Pero la verdad es que la mayoría de conceptos propuestos por Hickman (que los editores de Marvel aceptaron y abrazaron como propios) eran ideas sin vuelta atrás que rompían con el espíritu de los comics de Stan Lee y Jack Kirby. Y sobre todo, con el espíritu de la etapa fundacional de Chris Claremont que convirtió a los mutantes en los comics más leídos del mainstream.

El propio concepto de KRAKOA como estado que promueve un apartheid supremacista que niega a los humanos la entrada en la isla y que afirma que su sociedad es mejor que la humana rompe completamente el concepto fundacional de la Patrulla-X de «temidos y odiados por una sociedad que juraron proteger». Una idea que defiende la diversidad como medio para formar una sociedad mejor. Una sociedad en el que todos, humanos y mutantes, pueden convivir y que servía de metáfora para cualquier minoría o grupo de personas rechazadas por la sociedad. La idea de los mutantes como dioses que son mejores que los humanos es una mala idea que es normal que Marvel haya querido borrar para volver a hacer comics que realmente apelen a todo tipo de lectores. Los lectores queremos y creemos que la sociedad es mejor cuando cada persona es libre de vivir su vida como prefiera sin tener que aguantar el qué dirán. En el momento en que alguien publica un comic para decir, utilizando un símil de colectivos que dicen sentirse representados por los comics de Krakoa, que «una sociedad sólo de personas LGTBI+ que no acepte a los que no lo son va a ser mejor que lo que hay actualmente», estás deslizando una idea muy peligrosa en estos tiempos tan polarizados. Y que provoca que sea normal que hubiera lectores que acusaran a estos comics de sectarios.

La sociedad de Krakoa a menudo parecía más un fan-fic de un lector salido que buscara ver «a Jean Grey liarse con…» que con unos comics protagonizados por los personajes de los que nos enamoramos en la etapa de Chris Claremont, John Byrne y tantos otros profesionales. Lo de Krakoa convertido en una orgía de todos con todos no es lo que yo quiero leer. E incluso peor que eso fue leer a Hickman convertir a mis personajes favoritos en seres chulescos fuera de la caracterización clásica que caían mal. La versión oscura de Charles Xavier, la Tormenta convertida en una miembro de una secta religiosa, Kate Pryde como una chica borde desagradable son algunos ejemplos del peor Hickman de narrativa engranaje que pervierte la esencia de los personajes para hacer que su historia-rio tuviera sentido con lo que quería contar. Pero no eran los únicos. Rondador Nocturno o la Bestia era otros héroes que no actuaban como les recordábamos, hasta el punto de no parecer ellos sino unos personajes totalmente diferentes.

El Consejo Silencioso era una parte fundamental dentro de la nueva sociedad krakoana. Y es otra clave de un aspecto que para mi es clave en explicar el por qué la Era de Krakoa no funciona. Y es esta idea tan de moda en esos años de Juego-de-Tronizar a los mutantes, que propugnaba que ya no hubieran mutantes buenos o malos, sino personas viviendo en los matices de grises en los que cada uno tenía sus intereses y tenía que negociar con otros mutantes que tenían sus ideas e intereses propios. La idea de «entender a los malos» o «igual los buenos no son tan buenos» son ideas que han colonizado desde hace años el entretenimiento mainstream americano, influido en el auge de los movimientos identitarios que rechaza la historia y la cultura europea, cristiana y blanca. Y muchos de estos preceptos, surgidos de los elementos más radicales de las universidades americanas, lleva tiempo intentando controlar al entretenimiento americano. De ahí viene la parte de celebrar una sociedad supremacista mutante, porque recrea las ideas que les gustaría vivir, cuando en realidad el apartheid es algo malo, aunque lo hagan «los míos». Fruto de este relativismo moral es esta idea de que no existen los buenos ni los malos, porque todo depende del punto de vista. Y esto es lo contrario a lo que yo quiero leer cuando compro un comic de superhéroes. Y que está en el ADN del mundo de Krakoa que Marvel Comics eligió publicar y que nos ha acompañado durante 5 años.

Luego hay otros problemas como las resurrecciones que impedían el disfrute de los comics. Algo que fue una mala idea que rompió demasiadas cosas que deberían ser sagradas en el mundo del comic de superhéroes. Como que los protagonistas deben vivir aventuras en las que el lector tema por su vida mientras intentan hacer el bien. (Otra cosa, lo de hacer el bien por motivos altruistas que quedó en parte en el olvido). En el momento en que Lobezno es asesinado decenas de veces dejando esqueletos de adamantium por medio mundo, el apelativo de ser «el mejor en lo que hago…» entraba en franca contradicción. Y eso aplicado a todos y cada uno de los protagonistas. Era tan evidente el problema que en X de Espadas se inventaron un problema en Otro Mundo que provocaba que las muertes allí si eran definitivas, pero en general en la Tierra, los comics mutantes perdieron cualquier sensación de amenaza y de historia que tuviera unas apuestas por las que merecía estar implicado. Las resurrecciones fueron un error garrafal incomprensible.

El primer volumen de X-Men de Hickman muestra el problema de su narrativa de engranajes que está por encima de los personajes, sus caracterizaciones y crear comics entretenidos, siempre con la promesa de “tranquilo, que esto será importante más adelante.” Estos comics que nunca conseguían dejarte con una sensación satisfactoria son ejemplo más evidente de que «DIFERENTE NO ES MEJOR». Algo que en realidad ha caracterizado toda la etapa de Hickman en los mutantes.

X de Espadas fue el primer evento mutante, publicado en 2020. Y aunque en perspectiva hay que decir que publicar un crossover de 22 números era una exageración que marcaría muchas de las claves negativas de la franquicia mutante a partir de ese momento, la verdad es que tengo que reconocer que fue un evento super divertido con algunas ideas absurdas y super locas, pero que me hicieron pasar un buen rato mientras lo leía.

El momento en el que todo se torció fue con la Gala Fuego Infernal de 2021. Fue la primera vez que sentí que Marvel puso en marcha una historia (¿Historia, qué historia?) como excusa para poder vender las decenas de portadas alternativas protagonizadas por los mutantes con sus trajes de la alfombra roja. Y hubo gente que afirma que esta Gala fue un gran éxito mediático y en las redes sociales, pero cuando queda claro que para los editores de Marvel es más importante la notoriedad en Instagram que plantear una historia disfrutable por el lector / comprador, es una idea demoledora para un fan y lector que lleva comprando estos comics desde hace 40 años. De hecho, aunque las portadas alternativas han existido desde siempre, igual no es descabellado afirmar que el éxito de esta iniciativa de portadas alternativas en 2021 es uno de los motivos que provocaron, o consolidaron, la situación que vivimos actualmente en el mundo mainstream, en el que TODOS los comics publicados por Marvel cuentan con varias portadas alternativas. Algo que muestra que lo importante es vender lo que sea, incluso a fuerza de hacer que el interior del comic sea algo secundario.

Siguiendo con la Gala Fuego Infernal, en el Patrulla X 22 USA perteneciente a esta Gala encontramos 21 páginas de historia realizadas por 4 dibujantes: Nick Dragotta, Russell Dauterman, Lucas Werneck y Sara Picelli. LA FALTA DE RESPETO POR LOS CLIENTES COMPRADORES DE MARVEL ME PARECE VENGONZOSA, al dejar claro que Marvel cree que los dibujantes son secundarios e intercambiables. Peor es ver que en el fondo Marvel tiene razón en que el lector coleccionista seguirá comprando los comics aunque sepa que el dibujante va a ser lamentable y no tenga el nivel de calidad mínimo que se hubiera exigido hace 15-20 años para que un dibujante empezara a trabajar en Marvel. Hablaba de lo buenos que eran los comics mutantes cuando los dibujaban los mejores. Pero en los comics mutantes también hemos sufrido a dibujantes lamentables como C.F. Villa, que es de lo peor que he tenido la desgracia de sufrir en un comic Marvel en muchísimos años. Y resulta que ha dibujado Patrulla-X. Es acojonante. El baile de dibujantes ha sido otra constante de la Era de Krakoa. En realidad no es un problema único de los mutantes si no que es algo que afecta a toda la línea editorial de Marvel. Pero aunque se que es una guerra que tengo perdida, no dejaré de denunciarlo siempre que tenga ocasión. Porque NO ES NORMAL que un arco de 3 números no tenga a un único dibujante sino que sea un comic troceado entre varias manos que provocan que no haya una unidad gráfica a lo largo de todo el relato. Tenemos que aceptarlo porque es lo que hay, pero luego Marvel no se puede sorprender cuando los lectores pensemos que los comics del Energon Universe son muchos mejores que cualquier cosa que estén publicando ellos en la actualidad. Entre otros motivos porque Skybound planifica sus comics para que cada historia (cada arco) tenga a un único dibujante.

En positivo, la Gala Fuego Infernal trajo a continuación el especial Patrulla-X Escala Planetaria de Gerry Duggan y Pepe Larraz. Y aunque ese comic, y la etapa de Duggan y Larraz en Patrulla-X me gustan bastante, en realidad inauguraron otro de los grandes problemas de la Era de Krakoa. La imposible escala de poderes de los mutantes. Porque si los mutantes son dioses inmortales capaces de terraformar Marte en una tarde, ninguna amenaza lo es en realidad. Que al mismo tiempo cronológicamente que tuvimos Escala Planetaria Charles Xavier mande a Lobezno y Domino a destruir la Forja de Orchis es un sin sentido ridículo. Sobre todo porque los mutantes «buenos» como Tormenta o el Hombre de Hielo probablemente se negarían a exterminar a Orchis, pero esta versión oscura de Xavier no tendría problema en enviar a Magneto, Proteo, Legion y Jamie Braddock a exterminar a todos los enemigos de los mutantes. Es más, ¿Por qué el todopoderoso Xavier no borra de la mente de todas las personas de la Tierra la idea de odiar a los mutantes? Con su nivel de poder lo podría haber hecho. Si las resurrecciones fueron un desastre, cuando se unía a esta idea de poderes absolutos, el resultado era una franquicia que dejaba de resultar entretenida y empezaba a ser absurda. Desde luego, todo lo contrario a verosímil.

Los mutantes de Krakoa tenían muchos problemas estructurales, pero aún y con todo, de vez en cuando seguían ofreciendo comics sueltos que resultaban chulos y me gustaban. Por ejemplo los comics de Simon Spurrier que comentaba al principio, o S.W.O.R.D. de Al Ewing y Valerio Schiti. Cíclope es uno de los grandes personajes de estos años, uno de los pocos HÉROES morales que tenemos, y sus apariciones siempre fueron bienvenidas y disfrutadas. Sin embargo, la franquicia de Krakoa en su conjunto empezó a dejar la sensación cohesionada que tenía al principio con Hickman cuando hechos de estos comics, por ejemplo los de Spurrier con su religión mutante, luego NO tenían ninguna repercusión o relevancia en ninguna otra colección. Esto era también una fuente de frustración como lector, que mostraba a las claras que ya no había un plan, sino que los editores de Marvel estaban lanzando multitud de conceptos variados para ver si alguno funcionaba, mientras seguían inundando las estanterías de comics que en la mayoría de los casos se sentían como «mediocres», siendo generosos.

Pero cuando la franquicia mutante se fue a la mierda fue en Inferno, que es la última historia de Hickman para los mutantes. Si tengo que decir algo bueno de esa historia, fue la forma en que nos mostraron quien era en realidad la Centinela Omega, una revelación que conectaba con Días de Futuro Pasado y con Potencias de X que me pareció que estuvo chula. Pero la conversión en villana de Moira MacTaggert fue uno de los momentos más vergonzosos de la historia de Marvel. Una conversión que los editores de Marvel forzaron a Hickman a hacerla, dado que era algo que nunca estuvo en sus planes. Este giro es lamentable, pero mucho peor es ver como Emma Frost realiza actos de una villana sin matices y es mostrada como si fuera una víctima agraviada. El relativismo moral de los editores provocó que una villana sin matices que provoca la muerte de Charles Xavier y Magneto porque se enfada con ellos porque no contaron con ella para llevar a cabo el plan de Moira, acabe como la gran ganadora de la historia junto a Mística y Destino. Esto quedará para la historia como uno de los peores momentos de la historia de Marvel. Y a todo esto ¿Cuándo fue Emma alguien de fiar? Siempre fue un ejemplo de gris que hace lo que a ella le conviene, no lo que «esta bien». ¿Por qué cree Emma que Xavier o Magneto la deben algo para empezar? Todo lo que pasa en Inferno es ridículo y lamentable. Y acepto que precisamente Emma siempre fue así, pero no acepto que los editores decidan premiar unos hechos malvados, fruto como digo del relativismo moral imperante, y quien sabe si por un mal entendido sentido de «girl-power» y de la sororidad entre mujeres.

Aparte del final de Inferno, la miniserie ya empieza mal con la forma en que Mística consigue resucitar a Destino, que rompe con todo atisbo de verosimilud que pudiera tener la franquicia mutante, lo que convierte a esta miniserie en doblemente absurda. Visto en perspectiva, quizá me hubiera ahorrado muchos de los problemas que he tenido con los dos últimos años de historias si hubiera dejado de comprar en ese momento que veía hacia donde se encaminaban los mutantes.

En esta época elegí NO comprar X-Men Red (la continuación de S.W.O.R.D.) porque Panini eligió publicarla en una grapa doble junto a Inmortal X-Men. Un comic escrito por Gillen, cuyo estilo y temas nunca me han interesados, en el que Mr. Siniestro jugaba un papel fundamental, siendo uno de los personajes que más odio. Si hubieran publicado estos comics por separado al menos hubiera comprado uno, pero me negué a aceptar el sacacuartos de Panini. Algo que se repitió meses después cuando Panini decidió convertir la Patrulla-X de Gerry Duggan en una grapa doble para incluir miniseries que no me interesaban como Dead X-Men. Aunque luego entraré a comentar sobre el exceso de comics y el vergonzoso sacacuartos en que la franquicia mutante se convirtió en el último año y medio, quiero comentar esto de X-Men Red para comentar otro aspecto clave, y fue la forma en que Marvel quemó los conceptos iniciales de esta Era de Krakoa.

Durante el primer año de Krakoa disfruté de los comics de Merodeadores, Nuevos Mutantes y X-Force. Digo esto porque excepto alguna grapa puntual, en realidad nunca conecté con la Patrulla-X de Hickman centrada en el World-building y no en plantear grapas apasionantes. Sin embargo, estos conceptos se quemaron demasiado rápidos. Los Merodeadores de Gerry Duggan tuvieron un primer año muy bueno, pero en el segundo cayeron en una repetición de temas que hizo que esos comics fueran mucho menos disfrutables. Y su segundo volumen ya sin Duggan era directamente ilegible. En cuanto se fue Hickman de Nuevos Mutantes, la colección se convirtió en infumable por culpa de una guionista mediocre como Vita Ayala que demostraba mes a mes que no conocía a los protagonistas y que era incapaz de escribir diálogos interesantes. Los comics principales de Krakoa no funcionaban, o sufrían un desgaste exageradísimo, y Marvel sustituía estas colecciones por otras aún más flojas creadas por autores de segunda y tercera fila y con personajes que en muchos casos no tenía demasiado sentido que estuvieran juntos. Esto último, dicho por el propio Tom Brevoort en su newsletter. Tras 5 años de Krakoa, la única colección que compré hasta su finalización fue X-Force, dentro que los últimos meses ya había quedado claro que el concepto estaba quemado y no daba más de si.

Cuando Marvel colocaba a su Big Guns, leer comics de krakoanos podía estar bien, pero ver comic de Tini Howard, Vita Ayala, C.F. Villa, Phil Noto, Robert Gill o Leinil Francis Yu provocaban que quisiera bajarme del carro lo antes posible. En lugar de querer leer más comics krakoanos, en los dos últimos años mi clave como comprador fue buscar momentos para bajarme del carro progresivamente de todos los títulos mutantes. Y además de todo ello, además teniamos el vergonzoso baile de dibujantes.

A partir de ese momento, la franquicia ya estaba en caída libre. La miniserie El juicio de Magneto fue otro comic vergonzoso en el que si ya era malo las resurrecciones «por que si» entre los mutantes, ahora se decidía que los krakoanos pudieran resucitar a cualquiera, aunque no fuera mutante. El «lo hizo un mago» ampliado a la décima potencia, pensando que todo es por obra y gracia de Wanda Maximoff.

No compré ni leí los comics de Gillen, así que tengo que reconocer que me alegro de haberme ahorrado el evento Los pecados de Siniestro. Pero si compré las miniseries X Vidas / Muertes de Lobezno, en la que destacaba el dibujo de un Joshua Cassara en modo super estrella en X Vidas, mientras que en X Muertes seguían con la lamentable conversión de Moira en una villana. A pesar de ser unos comics entretenidos, la sensación que los krakoanos ya no tenían salvación se hizo cada vez más evidente. Sobre todo pensando en una Gala Fuego Infernal de 2022 publicada como un especial de 80 páginas con un precio desorbitado, una historia bastante insulsa y de nuevo un comic dibujado a 4 manos: Kris Anka, Matteo Lolli, Russell Dauterman y C.F. Vila.

El principio del fin empezó en la Masacre Mutante que tuvo lugar en la Gala Fuego Infernal 2023. Un comic que inauguró La Caída de X, el último arco de Krakoa. Este final es el ejemplo perfecto de lo que una editorial mainstream NO debería hacer, al plantear una historia ridículamente larga con múltiples derivadas que no iban a ningún sitio y sobraban bajo cualquier punto de vista que no sea el de «vamos a exprimir a los lectores con infinidad de comics mediocres que venderé como imprescindibles para entender la trama».

El casacuartos vergonzoso que preparó Marvel para este final es otra excusa más para dejar de comprar comics Marvel mientras el objetivo no sea contar una buena historia con personajes reconocibles, sino exprimir al lector. Ver a Kate Pryde y Rondador Nocturno matar de formas creativas a esbirros sin importancia que no eran una amenaza real para ellos es otro de los momentos más negros de la historia mutante.

En esta fase final de Krakoa me he encontrado un sacacuartos vergonzoso que obligaba a comprar chorrocientos comics para poder entender mínimamente la historia (y ni siquiera así): Ascensión de Potencias de X, Caída de Dinastía de X, Patrulla-X, Iron Man, Dead X-Man, Inmortal X-Men, X-Men Red, Los Vengadores, X-Men Forever, Resurrection of Magneto. UNA LOCURA. ¿En qué momento los lectores aceptamos que una editorial puede plantear una historia en la que comprar las dos miniseries principales no es suficiente para entender mínimamente la historia? NO es normal ni los lectores deberiamos aceptar que Marvel nos imponga comprar 40 grapas para entender un evento. Desde luego, esto marca el momento justo para abandonar la franquicia y dejar de comprarles nada. Sin duda se lo han merecido más que de sobra. Hablaba de Marvel como ejemplo de las peores artes comerciales porque lo de esta Caída de X es algo que no ha tenido nombre. Y luego Marvel o sesudos periodistas de medios americanos no se explican por qué cada vez menos lectores compran comics de Marvel. Pero si es imposible entender nada de lo que cuentan, incluso para lectores curtidos como yo que llevo leyendo 40 años y ya se lo que hay cuando compro mutantes. Lo que han hecho los editores mutantes en este último año y pico comercialmente hablando es lo peor que le he visto a Marvel hacer en sus 64 años de historia.

Y encima es que el giro de Charles Xavier convertido en un asesino de masas en un intento de llegar hasta Moria para que le ayude acabar con el Dominio de Siniestro es penoso, ininteligible y un punto de no retorno para el personaje tras el cual ya no hay vuelta atrás. Lo que han hecho los editores mutantes con Charles Xavier no tiene perdón de Odin. Primero con su versión «oscura», por ejemplo en la miniserie de Patrulla-X – Los Cuatro Fantásticos de Chip Zdarsky. Luego con una figura pusilánime que no mata a todo Orchis cuando les atacan en la Gala Fuego Infernal y provoca el exilio de millones de mutantes al Lugar Nulo (algo que aún no descubrí qué es y de donde se lo han sacado). Seguido de este asesino de masas que hará cualquier cosa para garantizar la supervivencia de los mutantes. Lamentable.

Aunque visualmente los finales de Caída de Dinastía de X y Ascensión de Potencias de X están bien, aunque con un baile de dibujantes que de nuevo encuentro vergonzosa, dado que ni R.B. Silva ni Lucas Werneck dibujan la totalidad de sus miniseries, el final idéntico para estas miniseries hace que lo que vendieron como unas historias de gran complejidad en realidad no fueran tanto. Que en una serie llegue Tormenta para derrotar a Nimrod y a la Centinela Omega y en la otra llegue Fénix para vencer a Enigma, el Dominio creado por Mr. Siniestro, me muestra a unos editores vagos para los que cualquier cosa valía con tal de terminar ya una etapa que estaba dando sus últimos coletazos. Y que claramente fueron a lo fácil.

Tras una Caída de X super decepcionante y sacacuartos, tengo que reconocer que el Patrulla-X 35, que supone (si es que te lo crees) el The Uncanny X-Men 700 USA en la numeración legado, es un buen final de la Era de Krakoa. Me gusta que los editores y los escritores Gerry Duggan, Kieron Gillen y Al Ewing planteen un final para estos mutantes, incluso aceptando que ese final pasa porque es imposible vivir en la Tierra y tienen que emigrar a otra realidad / plano / lo que sea. Este comic es un buen final, aunque ojo al tema del baile de dibujantes que en este especial es también de traca. Sobre todo porque el mediocre pero cumplidor con las fechas de entrega Phil Noto es el encargado de llevar el peso de la narración.

Pero hecha esta matización, creo que es un buen final que al mismo tiempo también acierta en la forma en que plantea el avance de lo que veremos en From the Ashes, la siguiente etapa de los mutantes ya Marvel ya con Tom Brevoort como editor en jefe. Y dentro de los primeros comics que leí de este cambio de rumbo que supone From the Ashes, me alegro que Marvel haya vuelto al sentido común y plantee unos comics ACCESIBLES que puedan ser leídos y disfrutados por todo tipo de públicos tengan o no conocimientos previos de los mutantes. Esto, la accesibilidad de los comics, es fundamental si queremos que las nuevas generaciones se aficionen a nuestro hobby y mantengan viva una afición que sólo con los compradores veteranos está abocada a su extinción.

He leído algunos de los comienzos de las nuevas series mutantes surgidas de este From the ashes, e incluso en las que no me han gustado he encontrado un intento de simplificar las tramas para que puedan reenganchar a los lectores veteranos, y con suerte enganchar a algún nuevo lector. Esto sólo puedo calificarlo como de una buena noticia, aunque en realidad está por ver si esta etapa acabará siendo un buen conjunto de historias o una etapa de transición antes del «Next Big Thing». Pero considero que era esencial la vuelta a los orígenes y a los aspectos que convirtieron a los X-Men en los iconos que son. Una esencia que la Era de Krakoa decidió ignorar cuando no pervertir y maltratar, como a la mayoría de sus protagonistas.

La Era de Krakoa ha resultado una enorme decepción. Excepto HoX/PoX, no creo que vaya a volver a leer estos comics. Con eso está dicho todo.

PUNTUACIÓN: ARRANQUE INCREÍBLE, DECEPCIÓN A MEDIDA QUE AVANZABA, SACACUARTOS VERGONZOSO FINAL

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¡Saludos a todos!

Crítica de Exceptional X-Men 1 y Wolverine 1 (Marvel Comics)

El reinicio de la franquicia mutante From the Ashes continúa en el mes de septiembre. Hoy quiero comentar mis impresiones de los primeros números de Exceptional X-Men de Eve L. Ewing, Carmen Carnero y Nolan Woodard, y de Wolverine de Saladin Ahmed, Martín Cóccolo y Bryan Valenza. Unos números que no me han cautivado.

Exceptional X-Men 1 de Eve L. Ewing, Carmen Carnero y Nolan Woodard

¡KATE PRYDE LIDERA UN EQUIPO DE NUEVOS X-MEN! Tras la caída de Krakoa, Kate Pryde intenta alejarse todo lo posible de todo lo relacionado con los X. Ahora es una camarera normal y corriente. Ahora es una camarera normal y corriente. Definitivamente NO se está preparando para dirigir un NUEVO EQUIPO de jóvenes mutantes descarriados mientras evita la atenta mirada de Emma Frost. En este título no hay nada más que trabajo, citas y evitar la depresión. Nada más. Nada de X-MEN EXCEPCIONALES nunca antes vistos.

Voy a empezar por las cosas que me han gustado de este comic. Y lo mejor del comic es la caracterización de Kitty Pryde, que vuelve a ser una joven adulta que se preocupa por los demás y no puede evitar ayudar cuando surge la situación. A pesar que la premisa del comic es que se ha marchado a Chicago para olvidar su vida con los X-Men, algo que todos sabemos que no podía durar. Leer este comic es la refutación más tremenda de la terrible cerdada que fue la forma en que caracterizaron a Kate Pryde durante la Era de Krakoa. El detalle de volver a ser Kitty y no Kate es un detalle no menor. Kitty es de nuevo una persona genial que transmite empatía y que hace todo lo que se supone que hacen los héroes, que es ayudar en la medida de sus posibilidades. Los comics de Krakoa en los que la convirtieron en una asesina sanguinaria que mataba a esbirros sin necesidad de formas creativamente crueles me hicieron sangrar los ojos y pueden ser algunos de los momentos más vergonzosos de toda la historia de Marvel. Que la guionista Eve L. Ewing (sin relación con Al Ewing) deje atrás esa vergüenza de comics y vuelva a ofrecer una versión reconocible de Kitty es motivo de alegría.

Por supuesto, el dibujo de Carmen Carnero con color de Nolan Woodard es el otro plus de este comic. La artista española ha clavado a Kitty Pryde y dentro de ser una adulta, vuelve a parecer una veinteañera (al menos, alguien menor a 30 años), que es la edad que al menos yo tengo como icónica para ella. Dentro que la historia de Ewing no es especialmente interesante o emocionante (luego entro a ello), creo que Carnero hace un estupendo trabajo en lo referido a las caracterizaciones. Por supuesto de Kitty, pero también del nuevo personaje, la mutante Bronze/Trista. Visualmente estamos ante un comic que hace que la experiencia lectora sea un placer, me parece que Carnero es un seguro de vida ahora mismo para Marvel.

Leyendo hasta aquí, parecería que el comic me ha gustado mucho. Y sí lo ha hecho en lo referido a lo que acabo de comentar. Sin embargo, todo lo buena que es la caracterización de Kitty no es suficiente ante un comic que fracasa espectacularmente a la hora de presentar una aventura que te deje con ganas de más. Aparte de presentar la nueva realidad de Kitty en Chicago, el comic nos cuenta como Kitty tiene que salvar a Trista, una joven mutante cuyos poderes se activan durante un problema con un guardia de seguridad en la entrada de un concierto. La aventura no llega a la categoría de anécdota, y en cualquier otro momento hubiera ocupado 4/5 páginas de una grapa «normal». Que sea la totalidad del comic me muestra a una escritora que puede plantear una buena caracterización de las protagonistas pero no entiende el concepto de narrativa periódica que tiene que ofrecer lo mejor AHORA porque si no el cliente es posible que no vuelva dentro de un mes.

Eve L. Ewing puede ser una correcta escritora de temática «de chicas» (por decirlo de alguna manera), pero por lo visto en esta grapa no entiende los fundamentos del comic de superhéroes. Un género en el que si, hay que hacer una buena caracterización de los protagonistas que haga que los lectores empaticemos y conectemos con ellas, pero que tiene que equilibrarlo con el aspecto aventurero / superheroico que queremos leer en un comic de los X-Men de Marvel Comics. Desde hace tiempo Marvel Comics está buscando autores «diferentes» y «diversos» para trabajar en sus comics. Pero leyendo esta grapa me doy cuenta una vez más que diferente NO es mejor.

Hay otro aspecto que me parece clave en este comic que parece una situación descomprimida de Brian Michael Bendis, lo que explica que no haya conectado con lo que me han contado. Y es que parece claro que para Ewing la unidad narrativa es el tomo recopilatorio, no escribe pensando en la grapa como contenedor de una historia que debe ser satisfactoria en si misma, de forma que este arranque apenas ha llegado a prólogo de la colección. Esto es algo que queda muy evidente cuando vemos que Emma Frost, la supuesta co-protagonista junto a Kitty y que tiene el puesto destacado en la portada, ¡no sale hasta la última página del comic! De igual manera, la premisa y la portada nos informan que la misión de Kitty y Emma va a ser entrenar a 3 jóvenes nuevos mutantes, de los cuales sólo una ha aparecido en este número.

Cabe la posibilidad que leída esta colección en tomo, el comic presente una historia que me interese, porque Kitty Pryde es un personaje que me encantaba hasta que los editores de Marvel decidieron maltratarla y desnaturalizarla. Pero visto lo visto con este primer número, leer esta colección mes a mes puede ser una fuente de frustración y decepción. Y pensando en ello, la conclusión es que Exceptional X-Men no pasa el corte, no voy a comprar esta colección.

Me ha gustado la caracterización que Eve L. Ewing ha hecho de Kitty Pryde en Exceptional X-Men. Sin embargo, una trama aburrida y sin chispa creo que pensada para ser leída en tomo me ha echado para atrás. NO compraré este comic.

PUNTUACIÓN: 6/10

Wolverine 1 de Saladin Ahmed, Martín Cóccolo y Bryan Valenza

¡LA LEYENDA COMIENZA DE NUEVO EN UNA NUEVA SERIE TAN DURA COMO EL ADAMANTIUM!

Hay un asesino en el bosque… y mientras el intento de WOLVERINE de tener paz se hace añicos, un VIEJO ENEMIGO resurgirá al tiempo que se alza un NUEVO VILLANO que llevará a LOGAN al borde de su furia berserker. Pero RONDADOR NOCTURNO sabe que su viejo amigo es capaz de hacer lo correcto, y en poco tiempo, Logan tendrá que desatar sus garras, llevar su factor curativo al límite y demostrar que es el mejor en lo que hace de una vez por todas… ¡maldita sea la bondad! La legendaria serie de WOLVERINE comienza de nuevo con el equipo creativo de Saladin Ahmed (DAREDEVIL, MS. MARVEL) y Martín Cóccolo (DEADPOOL, IMMORTAL THOR), que inician su épico viaje con Logan. Nota para coleccionistas: ¡Una PRIMERA APARICIÓN clave y una importante adición a la historia de Lobezno en este número!

Me gustaría decir que este comic ha sido decepcionante, pero en realidad ya me temía que un comic guionizado por Saladin Ahmed iba a ofrecer una historia insípida y sin chispa. Y a pesar de todo le di la oportunidad a esta nueva colección y me animé a leer este arranque de la nueva colección. Para encontrarme un comic que es todo lo contrario a «emocionante».

Ahmed tiene un pequeño problema inicial que en este caso no es algo achacable a él ni es especialmente grave. Al principio de este número Lobezno se encuentra en Canadá con una manada de lobos, viviendo en salvajismo. Parece que Ahmed le devuelve a sus instintos básicos mientras se despeja e intenta volver a centrarse, en un momento que se entiende que debe ser justo a continuación del final de la Era de Krakoa, y cronológicamente hablando, antes del inicio de From the ashes. Sin embargo, este comic se ha publicado meses después de X-Men y The Uncanny X-Men, y en ambas cabeceras aparece Logan. Por culpa del propio planning editorial de Marvel incluso antes de empezar queda claro que es una trama con fecha de caducidad que no va a durar. Dicho esto, que quede claro que en realidad esto no es un problema, ni impide el disfrute del comic.

Obviamente, Lobezno no consigue la paz ya que Cyber quiere convertir su vida en un infierno. Y al mismo tiempo, Rondador Nocturno también le busca para intentar animar al mutante canadiense y hacer que Logan entienda que no es bueno que esté sólo. El enfrentamiento con Cyber es lo más aburrido y carente de interés que he visto en mucho tiempo, con una narración con una omnipresente voz en off de diferentes personajes que no hace más que parar la acción sin ofrecer nada realmente interesante. Este combate contra Cyber en realidad parece la excusa para plantear el giro final que presenta a un nuevo villano que despierta en el páramo helado. Un ser que parece alimentarse de adamantium o al menos quiere destruirlo, algo que le pondrá en curso de colisión con Logan y se supone puede plantear el desafío que Logan tendrá que enfrentar en los próximos meses. Sin embargo, nada de lo que he leído en este comic me ha dejado con ganas de querer saber como sigue la historia. Ni siquiera la apelación a la nostalgia que es la aparición de Rondador Nocturno funciona, más que nada porque ya les vimos juntos en The Uncanny X-Men, y en el comic de Gail Simone y David Marquez parece que van a saber plantear unas dinámicas más interesantes de las vistas en esta colección.

El dibujo del argentino Martín Cóccolo está bien. Le veo un poco mejor que en su anterior encargo en Marvel, El Inmortal Thor. Pero eso no significa que sea un dibujo excelente, dejando la sensación en cumplidora y poco más. A Cóccolo le acompaña Bryan Valenza en el color, que también realiza un trabajo correcto, aunque en realidad nada en este dibujo me enamora o me deja con ganas de ver qué nuevas imágenes para el recuerdo van a crear. Porque está claro que no tienen la fuerza visual para ello. Pero que lo mejor de este comic sea precisamente el dibujo de Cóccolo y Valenza deja claro lo flojo que me ha parecido el guion de Ahmed.

Pensando en lo que decía de Exceptional X-Men, me da la sensación que Saladin Ahmed también escribe pensando en el tomo, con el problema de plantear un comic que falla en lo fundamental, entretener y dejarte con ganas de querer comprar el número siguiente porque quieres saber cómo continúa la historia que arranca aquí. Y esto me confirma lo difícil que es escribir grapas periódicas y como no todo el mundo sabe hacerlo. Ahmed desde luego no tiene claro como hacerlo de forma satisfactoria.

«Decepcionante» y «aburrido» son los calificativos que me vienen a la cabeza cuando pienso en esta nueva etapa de Lobezno / Wolverine. Conmigo que no cuenten.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Cada vez está más claro que no me están acertando el reinicio mutante. De momento sólo me dejaron con ganas de seguir leyendo X-Men, Uncanny X-Men y Phoenix, mientras que X-Factor, NXY, X-Force y estas dos nuevas colecciones no pasan el corte. Y de lo que han anunciado, en realidad nada me interesa, así que apunta a una etapa que tampoco va a ser para mi.

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