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Crítica de El Escuadrón Suicida de James Gunn

El Escuadrón Suicida de James Gunn es irregular e imperfecta. Pero cuando brilla, ¡oh boy!! Estamos ante una supernova que nos ofrece algunos de los mejores momentos cinematográficos del año comiquero.

PUNTUACIÓN: 8/10

Un grupo de super villanos se encuentran encerrados en Belle Reve, una prisión de alta seguridad con la tasa de mortalidad más alta de Estados Unidos. Para salir de allí harán cualquier cosa, incluso unirse al grupo Task Force X, dedicado a llevar a cabo misiones suicidas bajo las órdenes de Amanda Waller. Fuertemente armados son enviados a la isla Corto Maltese, una jungla repleta de enemigos.

James Gunn escribe y dirige esta nueva película del Escuadrón Suicida que busca quitar a los aficionados el mal sabor de boca de la primera aparición del grupo en 2016, con la infausta película de David Ayer. En este sentido, frente a las interferencias y cambios que sufrió Ayer, la sensación que tengo es que Gunn ha contado con libertad total para crear una película que tiene su ADN en cada fotograma.

La película de 132 minutos de duración contó con un importante presupuesto de 185 millones de dólares, 10 más que la primera película, y fue rodada entre Atlanta y Pananá entre septiembre de 2019 y febrero de 2020, justo antes del COVID. En el apartado técnico tenemos a Henry Braham como director de fotografía, montaje de Fred Raskin y Christian Wagner, y música de John Murphy.

El Escuadrón Suicida cuenta además con un reparto estelar. De la primera película repiten Margot Robbie como Harley Quinn, Joel Kinnaman como Rick Flag, Jai Courtney como Capitán Bumerang y Viola Davis como la malvada Amanda Waller, la directora del programa Task Force X.

Junto a ellos tenemos en esta segunda película a Idris Elba como Sportsmaster, John Cena como Peacemaker, David Dastmalchian como Polka-Dot Man, Daniela Melchior como Ratcatcher, Peter Capaldi como The Thinker, y en la versión original, a Sylvester Stallone como la voz de King Shark. Destacar que Gunn se ha traído para la película en pequeños papeles a sus colegas Michael Rooker, Nathan Fillion y a su hermano Sean Gunn

Si entras en el rollo, El Escuadrón Suicida es un disfrute de principio a fin. James Gunn ha preparado una aventura con tono de farsa que no se toma muy en serio a si misma que encaja de maravilla con la ultraviolencia y los momentos gores over-the-top que Gunn va plantando a lo largo de la narración. Gunn mezcla Doce del patíbulo con el feeling de la serie B en la que nació como profesional, consiguiendo que la película sea un sueño hecho realidad para los fans de los comics, con momentos gloriosos como es la propia utilización de Starro, algo que ya se spoileó en los trailers de la película.

Excepto Harley Quinn, hay una sensación real que todo el mundo puede morir que hace que las apuestas no puedan ser mayores. Si a esto le unimos al buen toque de Gunn en el guión que consigue que conectemos con todos los personajes, incluso con los penosos como Polka-Dot Man o King Shark, guardándose momentazos para todos los personajes, a priori todo no podía pintar mejor. A pesar del reparto coral y de la distribución de minutos para todos, realmente estamos ante una película protagonizada por Idris Elba y Margot Robbie, lo cual realmente no puede alegrarme más.

Y es que además de todo lo anterior, Gunn visualmente me parece un director brillante que tiene un ojo estupendo para crear momentos memorables que quedarán para el recuerdo del espectador, sumado a una selección de canciones espectacular. Y como digo, momentazos hay un montón.

Y sin embargo, la película globalmente no acaba de funcionar como debería, con unos problemas de ritmo tremendos a lo largo de todo el metraje. Tras una escena brillante hay también muchos momentos en los que la historia se para con situaciones “chorras” y unos villanos que no están a la altura, lo que provocaba pequeños bajones durante el visionado. En este sentido, la presencia del español  Juan Diego Botto como Silvio Luna, el dictador de Corto Maltese, acaba siendo testimonial y casi la excusa para dar a Margot Robbie los momentos para brillar que la trama general no la ofrecía.

Hay otro elemento como son las muertes crueles de varios supervillanos, sobre todo al principio, que tiene un lado bueno y otro malo. El bueno es obviamente la diversión con la que Gunn plantea sus muertes, que hicieron que el cine estallara en carcajadas de diversión durante el visionado. Pero por el lado malo, es que está tan claro que son personajes patéticos llevados para morir, carnaza de camino al matadero, que no llegas a sentir nada por ellos. Esto enlaza con la comedia. Me encantan las películas Marvel, no tengo ningún problema con el uso de comedia en blockbusters palomiteros. Pero al final, más que una película de acción con dosis de comedia, El Escuadrón Suicida acaba siendo más una comedia de acción, y en este caso, el orden de los factores afecta mucho el producto. Sobre todo si para generar esa comedia utiliza a Peacemaker como chivo expiatorio, creando un humor que al menos a mi no me funciona nunca.

Tan concentrado está Gunn es dar momentazos a todos los personajes, que las canciones encajen y visualmente la película sea brillante, que se olvida de la historia general, la amenaza que motiva que ellos estén en Corto Maltés. Lo cual provoca que la suma de grandes momentos aislados no hace que la película acabe siendo mejor que sus partes, más bien al contrario.

Y luego está el giro final, que no desvelaré, que provoca que argumentalmente El Escuadrón Suicida está más cerca de la película de David Ayer de lo que nos prometieron las declaraciones previas de James Gunn. En este sentido, la Amanda Waller de Viola Davis está genial y su frialdad acojona porque sabes que para ella los miembros de la Task Force X no son personas, sólo herramientas para conseguir un fin. Incluso su líder el Coronal Flag. Sin embargo, resulta que al final, su aparición es casi testimonial, desapareciendo prácticamente una hora y media de metraje.

Y el caso es que me lo he pasado genial con la película de James Gunn. Me ha dado momentazos a mansalva con los que he pasado un rato genial, que es de lo que se trata. Pero a la vez, la sensación es que Gunn no ha acabado de encontrar la tecla perfecta, que no fue todo lo grande que podría haber sido. En todo caso, tengo que darle las gracias a Gunn por su valentía, por atreverse a hacer una película tan over-the-top que es claramente lo que él quería hacer, a sabiendas que igual no iba a encajar con el gran público.

Escribo estas líneas el domingo por la mañana, por lo que aún no sabemos los datos de la taquilla internacional que van a marcar si este El Escuadrón Suicida va a ser un éxito de taquilla para Warner. Pero lo que si salió ayer fue la taquilla del jueves-viernes en USA, y no se puede decir de otra manera: La película se ha estrellado, consiguiendo únicamente 12 millones en su estreno. Eso indica que puede llegar a los 30 millones en el fin de semana de estreno, y con suerte, a los 100 en todo su recorrido comercial. Un fracaso total, teniendo en cuenta su presupuesto de 185 millones de dólares, que obliga a conseguir casi 500 millones en todo el mundo para recuperar la inversión.

El COVID ha afectado, claro que si. Y también la polémica decisión de Warner de estrenar todos sus blockbusters de 2021 simultáneamente en cines y dentro de su plataforma HBO Max. Ambos elementos claramente han provocado que menos gente haya ido al cine a ver la película. Pero hay otro elemento que parece que los ejecutivos de Warner no tuvieron en cuenta, que ha condenado de inicio a la película. Y es que para el público generalista no friki, esta película de James Gunn es una secuela de una película mala o muy mala de David Ayer, por lo que ¿quién quiere ver una continuación de algo que no le gustó para empezar? Poca gente, parece. Y esto es algo que ya he comentado varias veces. TMNT2, Transformers 5 o Amazing Spiderman 2 no fueron fracasos porque fueran malas películas (que también), sino porque el público no salió contento de la primera película, por lo que no volvieron para la segunda. Y diría que esto mismo es lo que le ha pasado a El Escuadrón Suicida.

Y luego está la extraña decisión de Warner de prácticamente no promocionar la película, como si con ser trending-topic en redes sociales fuera suficiente para vender no sólo la película, sino que era algo diferente y mejor a su predecesora. La sensación desde fuera es que Warner se ha pegado un tiro en el pie, confiando en que Gunn tenía un tirón como director de Guardianes de la Galaxia que realmente no tiene. Algo que se suma al hecho que ninguno de los actores parece tener el tirón de gran estrella que atrae público a las salas. Ni siquiera Margot Robbie.

Yo no me guio por la taquilla o las unanimidades de internet para saber si una película me gusta. Y El Escuadrón Suicida me ha gustado mucho. Pero hay una realidad económica, y si esta película fracasa no se harán más de este estilo. En este sentido, el cine de super héroes con su acción más grande que la vida necesita grandes presupuestos. El miedo real que tengo es que como los grandes estudios vean en sus cuentas de resultados que no es rentable ahora mismo crear este tipo de espectáculos, sería normal que redujeran sus producciones de superhéroes. Tras Viuda Negra, parece que El Escuadrón Suicida va a pinchar también en taquilla. El estreno de Shang-Chi dentro de menos de un mes ha adquirido un interés extra, porque como no funcione tampoco en taquilla, tendremos una tendencia innegable. Espero de verdad que el COVID no haya matado el cine de superhéroes.

Comparto el trailer de la película:

Escuadrón Suicida es super irregular, pero cuando brilla, brilla más que ninguna otra película reciente, compensando los elementos menos buenos.

PUNTUACIÓN: 8/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Zack Snyder´s Justice League (HBO)

Zack Snyder es el Rob Liefeld del mundo del cine. Y en su Zack Snyder´s Justice League estrenado hace unas semanas en HBO tenemos una sobredosis de su vacua potencia visual y su pretenciosa y embarullada narrativa, que traslada a imagen real todo lo malo del grim-n-gritty que sufrimos en el mundo del comics en los años 90.

PUNTUACIÓN: 3/10

Con la determinación de asegurar que el sacrificio definitivo de Superman (Henry Cavill) no fue en vano, Bruce Wayne (Ben Affleck) une fuerzas con Diana Prince (Gal Gadot) para reclutar a un equipo de metahumanos que protejan el mundo de una amenaza inminente de proporciones catastróficas. La tarea es más difícil de lo que Bruce imaginaba, ya que cada uno de los reclutas deberá enfrentarse a sus propios demonios para trascender aquello que los detenía, para unirse y formar de manera definitiva una liga de héroes sin precedentes. Ahora unidos, Batman, la Mujer Maravilla, Aquaman (Jason Momoa), Cyborg (Ray Fisher) y Flash (Ezra Miller) deberán salvar al planeta de la amenaza de Steppenwolf, DeSaad y Darkseid, antes de que sea demasiado tarde.

Versión extendida de “Justice League” (2017), que representará una versión fiel a la visión original de la obra de Zack Snyder, que fue apartado de la producción de la misma tras una tragedia personal y reemplazado por Joss Whedon. (Filmaffinity)

En mi reseña de Justice League (2017) ya comenté los problemas que tuvo el rodaje y post-producción de la película, que provocó el abandono de Snyder de la producción al negarse en realizar los cambios que Warner le exigía. No es el momento de alargarme sobre este tema en este post, si es algo que te interesa te invito a que visites dicho artículo.

Sobre el asunto de la injerencia de Warner, sólo recalcar varios hechos fundamentales, en mi opinión. El primero y principal es que ¡Batman v Superman es una película muy mala!! Es terrible como adaptación del espíritu de los comics de DC, pero incluso sin tener en cuenta esto es una mala película de aventuras, cosa que al menos no pasaba en Man of Steel. Cuando alguien como Geoff Johns que conoce y ama a los personajes ve la película y el desastre que Snyder y Terrio realizaron con los mejores superhéroes de DC Comics, haciendo que cayeran antipáticos por culpa de un guión desastroso, es normal que no quisieran que se repitiera el desastre en este caso con la Liga de la Justicia. Whedon llegó con un encargo imposible y lo cierto es que a pesar de todo mejoró un montón de elementos que pudieron verse en su versión de 2017, partiendo del hecho que podía tocar cosas, pero el esqueleto central de la historia era inamovible y era 100% de Terrio y Snyder. Además, la labor de Whedon también se vio truncada por unos ejecutivos codiciosos que mantuvieron el estreno en 2017 para cobrar sus bonus anuales en lugar de permitir más tiempo para ajustar la película, y obligaron a reducir el metraje a menos de dos horas, lo que convirtió el remontaje en una misión imposible destinada al fracaso.

Tras la debacle de Justice League, tardó poco en empezar el rumor de que existía un montaje diferente, el que fue llamado Snyder-Cut, que no sólo era una película completamente terminada, sino que los ejecutivos de Warner lo ocultaban para que los fans no pudieran disfrutarlo. Al poco, el propio Snyder se unió a esta campaña confirmando la existencia de su Snyder Cut, ofreciendo detalles con cuentagotas que mantuviera la llama de un movimiento con tintes de secta mesíanica que empezó una de las campañas online de cyber-bullying más largas y terroríficas que se recuerdan.

Aunque durante años Warner negó la posibilidad de completar este Snyder-Cut, la suerte (para Snyder) quiso que el lanzamiento del canal de streaming HBO Max en 2020 fuera un fracaso, quedándose muy rezagada frente a los gigantes Netflix, Amazon Prime e incluso también de la recién estrenada Disney+. AT&T, la dueña de Warner y HBO, apostó fuerte por el canal y se lanzó a la búsqueda de contenidos potentes que pudieran generar nuevas suscripciones. En este contexto, el Snyder-Cut parecía una apuesta ganadora, ya que en teoría el montaje estaba acabado y el ruido en internet garantizaba el interés de una parte del fandom. La primera propuesta de HBO ofrecía estrenarlo tal cual estaba, sin finalizar los efectos especiales pendientes, de forma que el coste para HBO sería cero. Snyder por supuesto se negó, y tras unos meses de negociaciones, finalmente HBO aceptó no sólo pagar para que se terminaran los CGI pendientes, (algo importante ya que daba trabajo a las empresas de efectos especiales que por culpa del COVID estaban cerradas por falta de actividad), sino que invirtió lo que se estima son más de 70 millones de dólares para que Snyder pudiera incluso rodar nuevas escenas que pudieran completar su visión de la mejor manera posible. Por lo que se ha publicado, Snyder renunció a su sueldo pero a cambio se guardó el “final-cut” para asegurar que lo que estrenara ahora sí fuera lo que él quería al 100%. Y tras varios cambios, finalmente esta versión de 4 horas ha sido dividido en 6 capítulos consecutivos por HBO y ya está al alcance de los suscriptores.

Y empezando por los elementos positivos, hay que aplaudir que un creador pueda ver su trabajo publicado tal y como él lo pensó. Ya he comentado que no comulgo con la visión de Snyder de los personajes de DC Comics, que muestran a un megalómano que no se ha leído casi ningún comic que no sea TDKR de Frank Miller pero que ha jugado mucho al Injustice, pero sí hay que defender que si Warner le aceptó la idea en su momento, que no se la mutile a mitad del camino. De esta manera, ahora que ya tenemos este Zack Snyder´s Justice League a nuestra disposición, los espectadores podemos salir de dudas y valorar si tanto odio en internet valió la pena.

Un primer elemento positivo que me ha gustado de este ZSJL es poder ver los momentazos visuales que Flash protagoniza en la película y que por motivos narrativos Whedon tuvo que eliminar de su montaje. Desde un punto de vista únicamente visual, el rescate de Iris West inicial y la carrera a través del tiempo en el climax final son super espectaculares y con imágenes realmente brillantes que te dejan con un WHOA!!! en la cara alucinante, de forma que te das cuenta la pena que fue perderse esta espectacularidad en la versión de 2017.

En general, a pesar de algún matiz que luego comentaré, todo el climax final es mucho más redondo y espectacular que el que vimos en la versión de Whedon. Como dije en la crítica de Justice League, creo que Whedon tenía razón en su análisis de los problemas de la historia de Snyder y Terrio y que era un error mostrar a Darkseid en esta película, aparte que su inclusión dejaría un argumento inconcluso que podría generar frustración dado que ya se sabía que Justice League 2 había sido cancelada y no se iba a hacer.

Debo decir que a pesar de las críticas que se escucharon en los días posteriores al estreno sobre la elección de Snyder de estrenar SU película en formato 4:3 y lo raro que queda al verse obligatoriamente en televisión con las dos franjas verticales, a mi no me ha molestado en ningún momento ni me ha generado ningún problema. Es más, diría que esta formato cuadro aporta una cualidad casi operística más grande que la vida que creo que le va de maravilla al estilo grandilocuente -aunque vacío- de Snyder. Es posible que mis sensaciones positivas también vengan derivadas de la propia novedad del formato, pero sea por el motivo que sea, a mi me funciona y ese aspecto concreto ayudaba a que me enganchara a la película durante su larguísimo visionado.

Estoy intentando buscar algún elemento positivo más para resaltar en este post, pero la verdad es que no acabo de encontrarlos. Y me estoy esforzando. Pero nada. Si me voy acordando de algo, lo añadiré sobre la marcha. Bueno si, hay que reconocer que gráficamente, es una pasada ver a BATMAN posando en posturas molonas durante toda la película, suspendido en lugares elevado para lucir cool, recordando las típicas splash-pages de los comics. Visualmente, la verdad es que está super chulo.

Pero llegamos al quid de la cuestión. Y es que en lo fundamental, el núcleo del guión Snyder y Terrio es el mismo que vimos en la versión de Whedon, con Steppenwolf llegando a la Tierra buscando las 3 cajas madres, la resurrección de Superman y la batalla final en Rusia. Y la verdad es que en lo relativo a la caracterización de los personajes y el ritmo, me quedo sin dudarlo con la versión de Whedon. Y eso a pesar de que claramente es una película frankenstein en la que se notan los remiendos a la legua, pero Whedon aporta muchísima más humanidad a los personajes en 2 horas que lo que Snyder consiguió en ¡tres películas de estos personajes!!!

El debate si son la misma película o son películas diferentes me parece un tanto estéril. Si, la historia básica es la misma, pero hay muchos cambios entre ambas en lo relativo a motivaciones e historia de los personajes, hasta el punto que alguna escenas contando lo mismo cambian el foco de unos personajes a otros. Aparte, un montaje de dos horas y otro de cuatro difieren tanto que yo al menos las considero entidades diferentes.

Y volvemos a lo que comentaba al principio. El primer gran problema de ZSJL es que Chris Terrio es un guionista nefasto que firma de nuevo un guión muy flojo caracterizado por la arbitrariedad, en el que la causalidad y la lógica no son tenidos en cuenta. Esto provoca que por cada momento visual chulo que encontramos hay una idea cuestionable en el guión que me saca de la película y que entiendes que Whedon lo quitara de su montaje.

No quiero convertir este post en una relación exhaustivo con todas los saltos de lógica y absurdeces del guión, porque se haría eterno. Si quieres hacer unas risas, te recomiendo que leas el hilo que mi amigo tuitero Caedus ( @SepZed ) ha publicado sobre la película, que me parece excelente. Solo comentaré algunas locuras que me parecen fragrantes.

Empezando porque la primera aparición cinematográfica de DARKSEID (posiblemente el más poderoso villano de DC Comics) en imagen real en la película sea para verle caer derrotado y casi destruido a manos de las amazonas, atlantes y dioses del Olimpo capitaneados por Ares. Si Darkseid fue DERROTADO, ¿por qué debe dar sensación de amenaza Steppenwolf, que no deja de ser el subalterno del perdedor? ¿Cómo es posible que Terrio tuviera esta idea y nadie se diera cuenta que era una tontería y un error? Pues porque ejemplifica lo que es Snyder, un director motivado por los golpes de efecto y los momentos visuales al que realmente le da igual cómo se llega a esos momentos. Si, ya se que Sauron también es derrotado al comienzo de LOTR, pero supongo que aparte que precisamente eso ya esá muy visto, no querrás admitir que copiar unas novelas escritas hace más de medio siglo queda un pelín vago, ¿no es verdad, Chris Terrio?

A esto se une la absurdez que Darkseid nunca ha sido derrotado en miles de mundos, pierde las cajas madre en la Tierra y se marcha con su nave del Sistema Solar (no teletransportándose) para luego decir que las cajas madre estaban perdidas y no se sabía su paradero. ¡Pero si está claro, si te las dejaste en la Tierra!! ¿Nadie se dio cuenta de esto tampoco? Claramente no, Terrio debe pensar que los espectadores somos tontos.

La presentación de Wonder Woman (Gal Gadot) en el banco en Londres es básicamente la misma en ambas versiones, pero la de Snyder no sólo es más lenta sino que convierta a Diana en una asesina sanguinaria cuando no hay necesidad de ello, destrozando además el propio banco porque si en otro momento gratuito que no viene a cuento y me recordó a lo peor de MoS y la destrucción de Metrópolis porque molaba. Sin embargo, tras destrozar la cabeza de un terrorista y esparcir sus sesos por una pared, en uno de los momentos más embarazosos que creo voy a ver en una película este año, una niña la dice “de mayor quiero ser como tú”. Vaaaaale, que alguien llame al psicólogo, no cabe duda que la niña ha quedado traumatizada. Aparte de lo ridículo del plan de los terroristas que básicamente buscan suicidarse porque si. Whedon consigue que empatices con Diana, según Snyder es un témpano de hielo sin debilidades ni humanidad, algo que se hace dolorosamente visible en el climax en el que ¡¿decapita a steppenwolf porque mola?! WTF?

Flash (Ezra Miller) comentaba que tiene momentos visuales estupendos, pero también otros que generan un cierto bochorno, como la entrevista de trabajo, el salvamento de Iris West adoptando una actitud de stalker ante la indefensa joven, que la salve a ella pero le de igual la destrucción y las muertes que provoca el accidente de tráfico detrás suyo, o que sea imposible localizarle y viva casi como un okupa sin ingresos, pero resulta que visita a su padre en la cárcel (donde hay listado de visitas) todas las semanas y tiene una casa llena de alta tecnología y se ha construido un traje con materiales de última generación.

Como digo, la película es una sucesión de superficialidad tras tonterías tras momentos embarazosos. Y eso continuamente. Algo de lo que sufre sin duda el personaje de Cyborg. Ya comenté en mi post de Justice League que Ray Fisher es un error de casting de bulto y de largo el peor actor de los seis que interpretan al super grupo. Sus apariciones tienen el carisma de un poste de la luz con el problema de estar enfadado todo el rato pero en especial con su padre ¿por salvarle la vida? Vamos hombre… Si, Fisher tiene muchos más minutos en pantalla y el guión hace que varios momentos clave le tengan a él en el centro, pero su carisma es nulo y el CGI de su traje tampoco funciona, por lo que en este caso, más no es mejor. Aparte, tener más metraje para ver que siendo universitario llaman a su madre como si fuera un niño cuando le pillan habiendo hackeado el ordenador del colegio no funciona para que empaticemos con él. Como tampoco lo hace que nos digan que es un héroe porque tiene el poder de entrar en cualquier ordenador y saltarse todas las protecciones para conocerlo todo de nosotros, pero elige no hacerlo… para a continuación espiar a una mujer aunque acabe dándole dinero.

Y eso sin entrar en la absurdez que los parademonios buscan las cajas madres atraídos por sus patrones de energía únicos, lo que les lleva a Star Labs donde estuvo almacenada, pero no a la caja en sí que se encuentra en la casa de Cyborg. Pero como digo, como estas hay en todas las escenas.

Aquaman (Jason Momoa) es igual de irrelevante en el aspecto emocional y como personaje en el ZSJL como lo era en la versión de Whedon, pero aquí mata sin compasión a Steppenwolf y cae en todavía más contradicciones frente a la estupenda película de James Wan. Y unas jóvenes cantan cuando entra en el mar porque queda bonito aunque no tenga sentido.

Batman (Ben Affleck) en la versión de Whedon conocía en la propia película la amenaza de los parademonios, lo que justificaba la creación de la Justice League, haciendo que la película fuera autocontenida y en ese sentido, satisfactoria. Junto a Diana se ayudaban mutuamente a recuperar la fe en la humanidad y mirar más allá de los errores de ambos del pasado. Además, haciendo un buen uso de la continuidad, tras su sueño en BvS, avisa a Lois cuando van a resucitar a Superman para que esté presente y sea su arma secreta en caso que las cosas vayan mal, consiguiendo con su previsión que Superman no caiga en la oscuridad. De esta forma, todo lo que hace tiene una justificación, es lógico y provoca una evolución en el personaje que mola. En el ZSJL, no hay lógica ni evolución ni nada. Bruce empieza ya el reclutamiento sin habernos mostrado por qué, no tiene la conexión con Diana y si Lois está en el parque, es por pura casualidad random cualquiera.

Y hablando de Lois (Amy Adams), la única escena que de verdad me parece bien escrita es la que Lois y Martha Kent (Diane Lane) hablan y comparten su dolor tras la muerte de Clark (Henry Cavill). Un momento super chulo que Snyder se carga ridículamente al añadir en los reshoots al Detective Marciano, lo que de hecho cancela el momento emocional y lo transforma en algo embarazoso. Aparte, para ser telépata y saber la importancia de Lois aún no se muy bien porqué, ¿no va y le dice que pase página en su vida, lo que de facto convierte su visita al memorial de Superman un momento totalmente aleatorio?

Todo en el guión de Terrio viene motivado por la casualidad, no la causalidad. Y por la molonidad vacía que no aporta nada, cosa que queda totalmente de relevancia en el uso del traje negro por parte de Superman, que no parece tener más justificación que la obsesión de Snyder por la falta de color como herramienta para hacer la historia más “adulta”, lo que demuestra una mentalidad adolescente un tanto acomplejada.

Todo lo anterior refleja que a pesar de estar ante una película de cuatro horas, eso no significa que los personajes estén mucho mejor construidos o que las dos horas extra nos aporten elementos fundamentales para hacerlos más redondos de lo que vimos en la versión de Whedon. De hecho, como ya pasó en BvS, se hace muy difícil poder empatizar con estos personajes ya que son mostrados casi como estatuas de mármol más que como personas o héroes. Si la idea era de alguna manera sugerir la icónica etapa de Grant Morrison en el comic, el naufragio es total.

Pero no es sólo que los personajes flojeen a pesar de la espectacularidad de algunos momentos contadísimos, o que el guión sea directamente un desastre. En este ZSJL tenemos la mayor demostración de ombliguismo “autoral” y nula capacidad para contar una historia de forma adecuada que he sufrido en mucho tiempo. Las cuatro horas son un horror a cámara lenta en la que conceptos como ritmo, construcción de tensión o la evolución dramática ni están ni se los espera, llegando incluso a pensar si Zack Snyder olvidó la habilidad que mostró en sus primeras películas Amanecer de los muertos o 300, las mejores de su filmografía y hoy por hoy, casi un espejismo.

Snyder se olvida de la síntesis ofreciendo un relato alargado y recargado que sin embargo es puro humo vacío de contenido. Comparaba a Snyder al comienzo de mi reseña con Rob Liefeld, y lo cierto es que la frase es de mi hermano Fernando, pero es que dio en la diana. Liefeld es super majo en redes sociales (y un poco flipado) y tiene muchísimos fans desde los años 90. Pero el caso es que tras más de 30 años trabajando sigue sin saber dibujar ni respetar los más mínimos conceptos de anatomía o perspectiva. Con el problema añadido que en sus últimos trabajos se le nota todavía más acomodado y vago que de costumbre porque sabe que haga lo que haga, sus incondicionales se lo van a comprar igual. El mundo del comic tiene a veces estos milagros, yo tampoco lo acabo de entender. Snyder está siendo lo mismo pero peor al aplicarse al medio cinematográfico, su grandilocuencia, oscuridad y estilo visual videoclipero ya no ocultan su nula capacidad narrativa o su vacía pretenciosidad, anclado en la splash-page, y olvidando que ante todo se trata de contar una historia. De hecho, da la sensación que la adoración del culto ha provocado que su endiosamiento sea aún mayor y se crea que cualquier cosa vale, porque es suya.

Y aún no he terminado. A todo esto hay que sumar unos CGI penosos impropios de una película de gran presupuesto como esta. En la versión de Whedon Steppenwolf quedaba cutre, pero la versión de Snyder no lo mejora en absoluto. De hecho, en otra muestra de infantilismo, Snyder cae un poco en el ridículo de pensar que el poner pinchos irreales en su armadura lo iba a hacer más peligroso y “malote” cuando es al contrario, queda incluso menos creíble. Pero es que el diseño de Darkseid es aún mas terrible y queda fatal con el deficiente CGI, al igual que varias escenas como el combate en el pasado que parece sacado de un juego de la Play Station 2. Si con 70 millones extra que ha contado Snyder sólo puede conseguir esto, la cosa no podría ser peor.

No tengo demasiados peros con la música de Junkie XL más allá que me falta un tema realmente icónico del grupo, pero en general es funcional con lo que se pedía de él. Con lo que no conecto nada es con la elección de canciones de Snyder en las que la letra de las mismas verbaliza lo que está pasando en pantalla, como si pensara que el espectador es un niño pequeño que necesita ayudas adicionales.

Las cuatro horas se hicieron eternas sobre todo porque el conjunto acaba siendo realmente aburrido. Y eso es además de por todo lo anterior por una guinda final de Snyder con los larguísimos epílogos que no aportan nada y quedan como unos easter-eggs totalmente vacíos. La conversación de Batman y Joker es realmente tonta, al igual que la aparición final del Detective Marciano. Todo es vacío y superficial, con el agravante que Snyder lo pone a sabiendas que estos teaser no van a llegar a ningún lado, como si de alguna forma quisiera seguir presionando a Warner en lugar de pasar página y dedicarse a sus propios conceptos, en lugar de maltratar los de DC Comics.

Tras todo esto, hay un último detalle menor que realmente es lo menos importante de todo, pero que me parece muy ilustrativo del conocimiento y respeto de Zack Snyder y Chris Terrio hacia el mundo de los comics. Y es que en los títulos de crédito se reconoce a Jack Kirby como creador del Cuarto Mundo y Darkseid (mola, las cosas como son), y también se menciona a los creadores de los miembros de la Justice League: Simon y Shuster como creadores de Superman, Kane y Finger como creadores de Batman, etc… Pero, salvo error por mi parte, diría que no hay ningún agradecimiento a ningún guionista, artista o editor que haya trabajado en los comics de la Liga de Justicia. Triste confirmación que esto es así porque en el fondo nunca leyeron esos comics…

Por todo esto, el ZSJL es para mi de largo la peor película de toda la filmografía de Snyder. No sólo por la duración, sino por la sensación autocomplaciente de un director que cada vez se gusta más a si mismo en lugar de intentar pensar cual es la mejor forma de contar esta historia en concreto.

Tengo claro que una versión de Whedon de 140 minutos sería infinitamente superior que esta, y hubiera sido la versión definitiva del grupo, incluso a pesar de las deficiencias del guión de Terrio. Por contra, la versión de Snyder de 160-180 minutos que se hubiera estrenado en cines, probablemente sería una mejor versión que este ZSJL, pero seguiría sin ser una buena película.

Comparto el trailer de la película:

Zack Snyder´s Justice League ha sido todo lo que se esperaba de ella. Lamentablemente, no es un elogio. Ha sido una experiencia que espero no tener que volver a experimentar nunca más.

PUNTUACIÓN: 3/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Batman v. Superman: El amanecer de la Justicia Ultimate Edition de Zack Snyder

Tras Man of Steel, Warner decidió que era el momento de reunir a los más grandes iconos de DC Comics en la película definitiva de superhéroes: Batman v. Superman: El amanecer de la Justicia, película estrenada en 2016 dirigida por Zack Snyder y que voy a analizar en su versión extendida.

PUNTUACIÓN: 4/10

Ante el temor de las acciones que pueda llevar a cabo Superman, el vigilante de Gotham City aparece para poner a raya al superhéroe de Metrópolis, mientras que la opinión pública debate cuál es realmente el héroe que necesitan. El hombre de acero y Batman se sumergen en una contienda territorial, pero las cosas se complican cuando una nueva y peligrosa amenaza surge rápidamente, poniendo en jaque la existencia de la humanidad. (FILMAFFINITY)

Comentaba en mi reseña de Man of Steel que la película de Bola de Drac Superman de Snyder no había conseguido los resultados en taquilla que Warner esperaba. Es por esto que en la San Diego ComicCon de ese mismo año 2013, y ante la feroz competencia de Marvel Studios, Warner no quiso esperar más para lanzar a tope su universo compartido cinematográfico anunciando lo que se esperaba que fuera lo mejor de lo mejor, el primer cruce de Batman y Superman en pantalla grande, interpretados por Ben Affleck y Henry Cavill respectivamente, a lo que sumamos la incorporación de una novedosa Wonder Woman (Gal Gadot). Esta película a su vez iba a servir de plataforma de lanzamiento de la Justice League en imagen real, y Warner dió control absoluto a Zack Snyder para iniciar este universo compartido cinematográfico con los personajes de DC Comics, tras dar un paso al lado Christopher Nolan, que vendió a Warner la idea de David Goyer de lo que acabó siendo Man of Steel.

Snyder dijo que la película se inspiraría (obviamente) en Batman The Dark Knight Returns de Frank Miller, pero sin ser una adaptación literal. A partir de un argumento del propio Snyder y David Goyer, el guión definitivo fue escrito por Goyer con Chris Terrio, guionista estrella fichado por Snyder y Warner tras ganar el Oscar por Argo en 2012, y del que esperaban un punto de vista aún más serio de lo que vimos en Man of Steel. Frente a la idea de hacer películas individuales de cada miembro principal de la Justice League que culminaran en la película grupal como hizo Marvel con los Vengadores, Snyder comentó que ellos no necesitaban copiar ninguna fórmula porque lo suyo iba ser mejor y estaría dirigido a un público “adulto”, no infantil.

Para la película, Snyder volvió a trabajar con Larry Fong como director de fotografía, y contó con el montaje de David Brenner, así como música a cuatro manos de Hans Zimmer y Junkie XL.

Amy Adams (Lois Lane), Jesse Eisenberg (Lex Luthor), Diane Lane (MARTHA Kent), Laurence Fishburne (Perry White), Jeremy Irons (Alfred) y Holly Hunter (Senadora June Finch) completan el reparto de esta super producción en la que Warner tiró la casa por la ventana y no escatimó nada a Snyder para que rodara la película más espectacular del momento.

Y aunque no se puede negar que Batman v Superman (BvS) sí fue super espectacular y un éxito de taquilla, recaudó 873 millones de dólares en todo el mundo a partir de un presupuesto declarado de 250 millones, Warner volvió a quedarse corto respecto a sus aspiraciones en taquilla, al no conseguir llegar a los 1000 millones de recaudación y quedarse por debajo de los 1150 millones que Capitán América: Civil War recaudó ese mismo año 2016.

Y por si fuera poco, la película fue masacrada por la crítica resaltando sus numerosos defectos por encima de la espectacularidad de las imágenes de Snyder. Dentro de los aficionados también generó disparidad de opiniones, algo totalmente inesperado para Warner, que no entendía como su aproximación “adulta” y “seria” al mundo de los superhéroes de DC Comics no acaba de funcionar en el que sin duda era su público objetivo.

Frente a la versión de 151 minutos estrenada en cines, su estreno en blu.ray trajo un “Ultimate Edition” de 182 minutos que se suponía mejoraba la versión de las salas al explicar mejor algunos aspectos del guión que fueron muy críticados en su momento. Yo he visto esta versión extendida y mi crítica la haré a partir de esta versión “mejorada”.

Empezando por lo positivo, como comentaba antes, BvS es espectacular. Aunque en otro contexto, Snyder recrea algunas viñetas de Frank Miller y crea unas escenas visualmente apabullantes, empezando con el prólogo en el que vemos el origen de Batman con la muerte de los padres de Bruce. El propio hecho de ver un crossover de estas características ya era en si mismo un motivo de alegría para todos los fans de los comics de DC, y en los últimos 40 minutos asistimos a una orgía de acción con el enfrentamiento de Batman, Superman y Wonder Woman contra Doomsday.

Además, el casting de la película lo veo una pasada. Cavill como Superman tiene la presencia que el Hombre de Acero debe tener en pantalla grande y me gustó la versión de Bruce Wayne que aportó Ben Affleck, un héroe quemado tras más de 20 años actuando en Gotham que ve como la llegada de Superman y Zod a Metrópolis mató a decenas de sus empleados en Man of Steel. De lo poco salvable de la etapa de Zack Snyder estaría su versión de Batman, con una estética cercana al TDKR de Miller y que transmite una fuerza alucinante a pesar de ser un personaje quemado por su pasado.

Gal Gadot como Wonder Woman ofrece la dosis justa de novedad y frescura que la película necesita y fue de lo mejor valorada de la película por prácticamente todo el mundo. Entre los secundarios destacaría a Jeremy Irons como Alfred, ya que el resto les veo totalmente desaprovechados, lo cual es una pena y un inicio de los problemas, teniendo en cuenta la calidad de Amy Adams, Diane Lane, etc…

La idea central de un Bruce Wayne desequilibrado que odia a Superman y unos Estados Unidos que cuestionan las acciones de Superman me parecen unos punto de partida interesante que en otras manos mejores hubiera podido ofrecer una buena película. Por último, destacaría además la banda sonora, que vuelve a ofrecer un chute de adrenalina en vena con unos más que notables Hans Zimmer y Junkie XL.

Y es que entrando ya en lo menos bueno, es triste tener que decir que la película es realmente mala. No puedo decirlo de otra manera. Es mala como película de entretenimiento y aún peor si tenemos en cuenta las expectativas creadas por el propio Zack Snyder y Warner cuando afirmaron que sus película no eran para niños como las de Marvel, sino que iba a darnos un cine “adulto y serio” para gente culta e inteligente, poniendo el listón imposiblemente alto.

Zack Snyder confirma algo que ya se vió en Man of Steel, realmente no se ha leído los comics de Superman y no le entiende y no le da ninguna oportunidad de lucirse, sumido en todo momento en una tristeza extraña y unas dudas ridículas. Superman vuelve a ser Jesucristo camino de la crucifixión en lugar del héroe que hace siempre lo que es correcto y no lo más fácil.

Casi peor es lo de Batman, del que Snyder parece que sólo ha leído el Batman: TDKR de Miller y jugado al Arkham Asylum, de forma que fuerza una historia en la que uno de los hombres más inteligentes del planeta no se de cuenta de que está siendo manipulado por Lex Luthor y peor, acaba convertido en un asesino sanguinario en situaciones que no necesitarían la potencia letal. Teniendo 80 años de historias donde elegir, Snyder se fija únicamente en TDKR incluso tergiversando el mensaje de Miller anti armas y anti Batman asesino.

Debo decir que esto que acabo de comentar al final es una decisión creativa, y Snyder tiene todo el derecho a mostrarla si los dueños de los personajes se lo permiten. Y de hecho, no tendría demasiados problemas con la película y sus decisiones si la historia no fuera una tomadura de pelo. Aparte del propio coste de oportunidad, ya que al hacer esta película Warner negó la posibilidad de existir otras posibles versiones que se estuvieron barajando antes de la llegada de Snyder. De esta forma, desde 2013 con Man of Steel, van a pasar 9 años hasta el año que viene cuando se estrena The Batman de Matt Reeves. Y seguimos esperando una buena película de Superman.

Y llego al quid de la cuestión. El guión. Chris Terrio sin duda debe ser una bellísima persona en lo personal, pero profesionalmente en lo relativo a sus guiones en películas de género su labor sólo cabe de calificarla como nefasta. Y es que lo de Star Wars IX no tiene tampoco nombre. Se ve a la legua que a pesar de las aspiraciones “adultas”, Terrio no se cree el género de superhéroes / fantástico en general y los héroes de DC en particular, y por eso cree que puede hacer lo que quiera porque al ser sólo super héroes, que la coherencia o la lógica no son necesarias para este tipo de historias. Y claro, igual que en la buena ciencia-ficción, es todo lo contrario y por eso su guión es un desastre de principio a fin.

Resulta chocante que el mismo año que Marvel estrenó Civil War creando un conflicto interesante en el que entendías los dos puntos de vista enfrentados de Steve Rogers y Tony Stark y empatizabas con ambos, Chris Terrio con todo lo “inteligente” que cree ser sólo consiguió que Superman y Batman nos cayeran antipáticos con sus caracterizaciones equivocadas y sus decisiones cuestionables. Hasta tal punto está todo mal que para cuando llega la pelea entre ambos, en el fondo te da igual el resultado porque no has conseguido empatizar con ninguno. Y eso no es culpa de Snyder, sino del guión. Todo Terrio.

De hecho, no hay ni una sola transición de una escena a otra o evolución de personaje que no sea por que sí o directamente absurda. Con tal de llegar a una escena que a Snyder le flipe visualmente, por ejemplo ver a Superman adorado por mexicanos la noche de los muertos o llegando al Capitolio, el cómo hacerlo le da completamente igual. Y no es un tema de “agujeros de guión” sino que todo sucede literalmente porque sí, y les da igual la lógica ya que piensan que los espectadores nos lo vamos a comer como si nada y nos va a parecer lo más. Y no es el caso.

De esta manera, a pesar que unos terroristas africanos han sido asesinados por armas de fuego, Superman es considerado responsable de estas muertes por el Congreso porque ¿mola ver a Superman testificando? Con la ridiculez añadida en la versión extendida que la mujer que acusa a Superman de ser el causante de la muerte de sus padres, mintió porque sus padres están vivos y los tiene secuestrados Luthor!! Whaaat!!? O que los mercenarios empleados por Luthor usen unas armas con una munición única que sólo usan ellos como excusa ridícula para que Lois pueda llevar su investigación hasta Luthor.

También es ridícula la idea que los criminales marcados por Batman mueran en la cárcel por el plan de Lex y eso sea atribuido a Batman sin motivo real para ello o el más mínimo análisis causa – efecto. Por otro lado, que Batman inicie una persecución donde se destruye propiedad y muera gente cuando el camión lo tiene localizado y puede acceder a la kriptonita cuando quiera crea una escena espectacular pero que resulta ridícula porque no tiene sentido.

Para mucha gente, Wonder Woman es lo mejor de la película. Y aunque es cierto que Gal Gadot es guapísima y aporta frescura y fuerza como Wonder Woman, lo cierto es que el cimiento que construyen en esta película para el personaje es ridículo, al mostrarnos a una Amazona que apareció por primera vez durante la Primera Guerra Mundial para luego, dicho por ella misma, abandonar durante un siglo el mundo de los hombres. ¿Esa es la heroína que tiene que inspirar a las nuevas generaciones, alguien que se marchó tras una única misión y dejó tirada a la humanidad? ¿Y nadie se da cuenta de lo problemático que era esto? Es que me resulta incomprensible.

Por otro lado, entiendo que ver a una mujer disfrutando de una pelea resultó sorprendente y a mucha gente le gusta. Pero, ¿de verdad nadie ve que es super raro y no pega nada que en medio de esa destrucción ella parece que esté en un picnic en el campo ante la posibilidad de usar sus poderes al máximo?

Por cierto, comentaba al principio el gran casting de la película empezando por Gal Gadot, pero a eso hay que matizar el gran fail creativo que significa ver a  Jesse Eisenberg como Lex Luthor. Y diría que como todo en general el guión es ridículo también en lo referido a Luthor, pero Eisenberg compone una interpretación completamente fallida convirtiendo a Luthor en un adolescente ridículo lleno de tics absurdos que provoca repulsión en lugar de amenaza por su inteligencia.

Aparte de la ridiculez que Luthor descubre que Clark Kent es Superman y Bruce Wayne es Batman y su solución para destruir a Superman es un complejo complot que depende de ¿que Batman le robe una kryptonita que él quiere poseer por todos los medios y mantiene en secreto? Aparte de todo lo referido a Doomsday, que se convierte en el Deus-ex-machina que hace que los dos héroes se unan para luchar contra un enemigo común, un argumento de libro utilizado en cientos ¿miles? de comics, pero robando al clásico enemigo de Superman de toda la fuerza o carisma que debería haber tenido.

Y el mismo Superman que desde kilómetros de distancia oye a Lois cayendo empujada por Lex Luthor y llega a tiempo de salvarla en segundos mientras cae del edificio, se derrumba ante el villano cuando le informa que ha secuestrado a su madre y acepta su chantaje de ir a luchar contra Batman, en lugar de detenerle por secuestro (tiene las pruebas en la mano, las fotos) e intento de asesinato de Lois y usar su oído para encontrar a su madre en 30 segundos. Toda la escena es tontísima e incomprensible. Y hablando de Superman, que guay que tenga sueños en los que habla con su padre muerto imaginario encima de una montaña creando una conversación que raya el ridículo, ¿verdad? Algo que si recordáis, repitió con Kylo Ren sin que nadie le dijera que ya era ridículo la primera vez.

No me quiero extender más de lo estrictamente necesario, pero como véis, el guión me parece terrible. De hecho, no es que el montaje de 3 horas ayude, ya que incorpora elementos como más diálogo para Jimmy Olsen ante de su (ridícula) muerte, como la forense interpretada por Jena Malone descubre como las balas y la silla de ruedas con la que se comete el atentado en el capitolio están hechos del mismo material y así se le puede acusar a Lex, o el anuncio de la llegada de Steppenwolf a la Tierra tras su conversación con Lex Luthor.

Pero no es sólo la falta de lógica del guión, la película se hace insufriblemente larga y a ratos hasta aburrida con un ritmo inexistente que hace que todo vaya a trompicones, pendiente como está Snyder de llegar a los momentos molones, como las ridículas apariciones de los miembros de la futura Liga de la Justicia Aquaman (un Jason Momoa que claramente está aguantando la respiración bajo el agua), Flash (Ezra Miller) y Cyborg (Ray Fisher),que son descubiertos por Bruce porque ¿Lex tenía un archivo de cada uno en el que les había puesto el logo del personaje?

Snyder parece un adolescente de 17 años que piensa que algo adulto es cuando algo es oscuro, violento y en la que se dicen palabrotas, y traslada lo peor que trajo el “grim-n-gritty” en el mundo del comic en los años 90 al cine de superhéroes. De forma que en muchos aspectos, su obsesión por parecer adulto sólo señala sus propios complejos, que quedan resaltados por esta película caracterizada por un infantilismo extremo mucho peor que las películas de Marvel que buscaba superar. En todo caso, lo malo no es que Snyder tenga esta sensibilidad casi adolescente, lo chungo de todo es que nadie en Warner se diera cuenta que esto es todo lo contrario a una narrativa adulta que trata con respeto al espectador.

La película personalmente me parece un desastre y se me ha hecho larguísimo volver a verla. De hecho, tras la decepción de Man of Steel, decidí NO ver esta película en cine y no la vi hasta meses más tarde cuando un amigo me dejó su copia de la edición extendida que he vuelto a ver casi 5 años más tarde. Sinceramente, espero no tener que volver a verla hasta dentro de muchos años.

Para gustos colores, y respeto a todos a los que os gustó BvS, pero esta película sintetiza lo peor del cine comercial en la que unos “creativos” se creen más inteligentes que la audiencia a la que se dirigen. Menudo desastre. ¡Ah! Y ni siquiera comenté el momento Martha, uno de los más bochornosos de la historia reciente que encima está contado terriblemente mal como si los espectadores no recordáramos algo que hemos visto al principio de la película. O los dos sueños de Bruce que anticipaban la siguiente película de la Justice League. Que esto fuera lo mejor que se les podía ocurrir para vender la siguiente película ya indica a las claras el desastre en el que estaban metidos Snyder y Terrio.

Comparto el trailer de la película:

Batman v Superman fue un desastre creativo bajo cualquier punto de vista. Espero no volver a ver esta película nunca más.

PUNTUACIÓN: 4/10

¿Habéis visto la película, qué os pareció? Espero vuestros comentarios. Y si gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Man of Steel de Zack Snyder

Zack Snyder fue el elegido para realizar una actualización de los mitos de Superman para las nuevas generaciones, siguiendo conceptos planteados por Christopher Nolan y David Goyer. Man of Steel de 2013 fue la película que estaba destinada a lanzar una nueva franquicia cinematográfica con los personajes de DC Comics que pudiera competir con las películas de Marvel. Hoy la quiero recuperar.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Desde Krypton, un lejano planeta muy avanzado tecnológicamente, un bebé es enviado en una cápsula a través del espacio a la Tierra para que viva entre los humanos. Educado en una granja en Kansas en los valores de sus padres adoptivos, Martha (Diane Lane) y Jonathan Kent (Kevin Costner), el joven Clark Kent (Henry Cavill) comienza desde niño a desarrollar poderes sobrehumanos, y al llegar a la edad adulta llega a la conclusión de que esos poderes le exigen grandes responsabilidades, para proteger no sólo a los que quiere, sino también para representar una esperanza para el mundo. (FILMAFFINITY)

El nacimiento de Man of Steel tiene varias explicaciones. Por un lado, el decepcionante resultado en taquilla del casi-remake Superman Returns de Bryan Singer estrenada en 2006. Si hubiera tenido éxito, el estudio tenía ya planteada su secuela para un estreno en navidades de 2009. Sin embargo, el éxito arrollador de Iron Man (Jon Favreau, 2008) y el anuncio de Marvel Studios de estrenar películas individuales de sus héroes provocó que en agosto de 2008 Warner anunciara sus planes de no continuar con Superman Returns 2, optando por un reinicio completo del personaje. Debido al éxito arrollador de The Dark Knight (2008), Warner optó por lo que pensaron que era una idea ganadora: “Si Christopher Nolan había resucitado la Batman con Batman Begins (2005), démosle el control para que haga lo mismo con Superman”. Y hay que reconocer que en ese momento, la idea tenía todo el sentido del mundo, ya que el guionista y escritor de comics David Goyer (guionista de la franquicia de Nolan), había comentado con Nolan cómo relanzaría Superman actualizándolo para las nuevas generaciones, y su idea le entusiasmó a Nolan, que la vendió a los ejecutivos de Warner.

En este momento de la producción, los planes de Nolan (productor) y Goyer (guionista) eran hacer una película completamente autónoma como lo fue Batman Begins, en el que Superman sería el único héroe de la Tierra igual que Batman lo es en su mundo, sin planes en ese momento de crear un universo compartido, algo que llegó años más tarde, en Batman v Superman (2016), ya con Zack Snyder con control total de la franquicia de héroes de DC Comics.

Zack Snyder fue contratado como director de Man of Steel en octubre de 2010, cuando Warner ya sabía el resultado de su Watchmen (2009), que resultó polémica y con una taquilla muy por debajo de lo esperado. Nada más confirmada su contratación inició un casting de mega estrellas que culminó con el inicio del rodaje en agosto de 2011, con Amir Mokri como director de fotografía. Man of Steel realizó un rediseño completo del traje de Superman de James Acheson y Michael Wilkinson, conservando la combinación de colores y el logotipo de la “S”, pero con tonos más oscuros y sin los calzoncillos rojos, que no encajaban en la idea de dar al primer super héroe de DC un tratamiento “realista”. La ironía de unos creativos que hablan de hacer una película sobre un hombre que puede volar que piensan que todo puede ser realista menos los calzoncillos no empezaba a hablar bien de los complejos de todo el equipo.

La película de 143 minutos contó con música de Hans Zimmer y montaje de David Brenner. Con un presupuesto de 250 millones de dólares, Man of Steel resultó muy polémica artísticamente y, lo que es peor para Warner, se quedó muy lejos del taquillazo que esperaban los ejecutivos de Warner, recaudando tan “sólo” 668 millones. Mejoraba eso si los escasos 400 millones que recaudó Superman Returns y confirmó que el reinicio de Superman era imparable. Sin embargo, estas cifras no eran tan buenas como se esperaban. Por ponerlas en contexto, Iron Man 3 estrenado es mismo año 2013 recaudó 1200 millones. Y sí, es injusto comparar la tercera parte de una trilogía de éxito con el reinicio de una franquicia que parecía muerta apenas unos años atrás, pero esa es la valoración que hicieron los ejecutivos de Warner, que viendo el empuje de Marvel Studios y con la sensación que no estaban exprimiendo la gallina de los huevos de oro como deberían, acabaron aparcando la idea de Goyer y Nolan para un Man of Steel 2 autocontenido y optaran por poner toda la carne con el lanzamiento de Batman v Superman (2016) que pusiera en marcha el universo cinematográfico de Warner / DC.

Para Man of Steel, Warner contrató al Henry Cavill para el papel de Clark Kent / Superman. Cavill ya optó a interpretar a Superman en Returns de Bryan Singer, y en 2010 ya contaba con 27 años y la presencia que se le supone al Hombre de Acero. Cavill comenzó su carrera con papeles en las adaptaciones de largometrajes como El conde de Montecristo (2002) e interpretó papeles secundarios en varias series de televisión como The Inspector Lynley Mysteries de la BBC y The Tudors de Showtime. Tambén participó en películas como Tristan & Isolde (2006), Stardust (2007) y Blood Creek (2009) hasta su contratación para hacer de Superman. Para foguearle antes de Man of Steel y que le público conociera al casi desconocido Cavill, Warner le hizo protagonista de Inmortales (Tarsem Singh, 2011), una historia basada en la mitología griega en la que ya mostró su poderío físico. Man of Steel le catapultó a la fama, y sin embargo no hemos llegado a verle interpretar la gran película de Superman que los fans estábamos pidiendo.

Además de Cavill, en Man of Steel tenemos a un reparto de autentico lujo con Amy Adams como Lois Lane, Michael Shannon como el General Zod, Kevin Costner y Diane Lane como Jonathan y Martha Kent, Russell Crowe como Jor-El y Laurence Fishburne como Perry White.

Entrando a valorar la película y empezando por los elementos positivos, Man of Steel es la mejor película de Bola de Drac jamás realizada. De hecho, el artista de los storyboards Jay Oliva cita al mítico anime (y manga) como una clara influencia a la hora de preparar unas escenas de acción que buscaban ofrecer algo nunca antes visto en imagen real. Y la verdad es que lo consiguen, la escala de destrucción y las escenas de acción son de largo lo mejor de la película, y están mostradas con un nivel de poder como nunca se había visto, siendo lo más parecido hasta la fecha el final de Matrix Revolutions (Hermanas Wachowski, 2003). Hay que reconocerle que Zack Snyder sabe crear un buen montón de imágenes poderosas a lo largo de la película, con momentos brillantes como el primer vuelo de Superman o la terraformación de la Tierra en el climax final con el cambio magnético de Metrópolis.

También me gusta mucho la música de Hans Zimmer que tenía la misión imposible de hacer olvidar la icónica música de John Williams y cumple con nota. Zimmer consigue crear una música poderosa como el protagonista que sí transmite la idea de “un héroe que inspirará a la humanidad” que intentaba ofrecer la película al espectador. Además, crea un in-crescendo musical que encaja con la idea de aprendizaje de Clark hasta asumir su herencia kriptoniana y convertirse en el defensor de la tierra. La música de Zimmer es una pasada.

El reparto de Man of Steel hace lo que puede con el guión que tienen. Al igual que los secundarios de la película de 1978 transmitieron todo su carisma en la primer película de Superman, Kevin Costner, Diane Lane, Russell Crowe y Laurence Fishburne lucen el carisma que sólo las grandes estrellas pueden transmitir en pantalla. Lástima lo que el guión les hace hacer, que comentaré más adelante.

De hecho, el único personaje al que entiendo y comparto su punto de vista es al villano General Zod. A pesar de la exagerada interpretación de Michael Shannon, veo lógico que alguien enfrentado a la aniquilación de su raza haga todo lo que esté en su mano, incluido aplastar a unas hormigas, para buscar la supervivencia de su especie. Eso no evita que sea el villano, claro, por los actos que realiza durante la película, pero todo lo que hace es lógico con este objetivo en mente, empezando por el intento de golpe de estado en la moribunda Krypton.

Globalmente, Man of Steel es una película de origen bastante típica que ofrece un espectacular entretenimiento para una nueva generación de espectadores que no hayan leído necesariamente los comics, algo que diría que Snyder de hecho nunca hizo. Teniendo en cuenta esto y si no conoces nada previo del personaje, creo que un espectador medio pudo salir razonablemente satisfecho y entretenido de la película.

Sin embargo, entrando en lo menos bueno, tiene delito que Warner haga una película de Superman en la que el personaje no aparezca. Porque este Man of Steel no es Superman, es un trasunto que se queda corto en todos los aspectos excepto en la espectacularidad de las escenas de acción. Y es que el principal problema de la película es que todas las decisiones creativas que David Goyer, Christopher Nolan y Zack Snyder toman para actualizar y “hacer más realista” al personaje suponen un problema que no mejora el canon existente previo.

Empezando por el psicópata de Jonathan Kent y su obsesión de no dejar que Clark ayude a la gente para mantener su anonimato, aunque con ello pudiera morir gente. Y no es sólo que ese NO sea Jonathan Kent, es que el guión equivoca terriblemente el foco. Superman no es el mejor superhéroe porque es el más poderoso y viene de otro planeta, sino por los fuertes valores morales que los Kent enseñaron a su hijo, que le hace buscar siempre la opción correcta, no la más fácil. Y matar siempre es muy fácil. Man of Steel busca trasmitir una equivalencia entre Superman y Jesucristo con un montón de imaginería religiosa e incluso con la edad de Clark, 33 años. Sin embargo, eso resulta un recurso vacuo ya que aunque la película hace a Jor-El y a Jonathan Kent repetir el mantra de que Clark “inspirará a la humanidad”, realmente él durante el metraje NO hace nada que resulte inspirador para nadie, de forma que al final ese elemento narrativo resulta enormemente decepcionante y no lleva a ningún sitio.

De hecho, no es que Clark no inspire a nadie, es que escenas como la destrucción del camión son terribles porque muestran a un Clark vengándose de un bully de la peor forma posible, arruinando su medio de subsistencia, empleando la táctica de un cobarde. Y todo a cambio de conseguir un momento molón, que puede resultarlo para alguien que no conozca al personaje, pero para un fan de los comics como yo momentos como ese me sacaban de la película.

Man of Steel es un ser extraterrestre super poderoso que se enfrenta a otros seres extraterrestres causando una enorme cantidad de muertes en Smallville y Metrópolis. El increíble desprecio que Kal El tiene para evitar muertes civiles durante su enfrentamiento con Zod resulta terrible, algo que vemos por ejemplo cuando Kal para alejar la lucha de la granja de su madre lleva la lucha al centro de Smallville, en lugar de mantenerla en zonas despobladas de Kansas. Y así todo. Es por esto que si, las escenas de acción son espectaculares, pero aún hoy veo la película y no veo nada que me sugiera que estoy viendo una película de Superman, a pesar de la S en el pecho del protagonista. ¡Ah, no! Que la S significa esperanza. Hasta en eso resultan ridículos.

Y aunque Superman no debería matar, entiendo que con el contexto adecuado sería justificable que lo hiciera. John Byrne hizo que Superman matara en su etapa en el comic y supo justificarlo correctamente, además que Clark pagó un precio por ello. No tengo problema con que mate en un momento extremo si la situación está bien planteada, pero el climax de Man of Steel no lo está. Partiendo además que esta muerte no estaba en el guión original de Goyer y fue forzado a última hora por Snyder, que claramente ha jugado más al Injustice que leído las aventuras del comic. Y por mucho que luego Goyer justificara la decisión como que ahora que Clark mató sabe lo horrible que es y ya no lo va a volver a hacer, resulta una explicación fallida porque la historia de ESTA película debe ser satisfactoria en si misma, y no lo es. En el momento en que el problema de una película intenta ser justificado con que se iba a arreglar en la siguiente, están demostrando tu incapacidad para contar una buena historia.

Henry Cavill hace lo que puede en su interpretación. Aunque físicamente ES Superman, algo que Brandon Routh no consiguió en Superman Returns, su Clark Kent queda en un puesto indefinido al estar todo el rato sumido en una tristeza y una seriedad que resulta impostada y poco creíble. Tampoco consigue Amy Adams hacer suya a Lois Lane que está media película embobada mirando los biceps de Superman. Y aunque el guión intenta que su personaje tenga importancia en la historia, no consigue dar con la tecla que el personaje necesitaba, entiendo que porque el guión no se lo permite, no porque ella no realice una buena interpretación. Más lamentable es ver la idea de un Perry White “realista” que tienen en la película. Y en este caso me da igual el cambio de raza al elegir a Laurence Fishburne para el papel. El problema es lo que la historia le hace hacer a Perry, y es comportarse como un estúpido.

Otro problema de Man of Steel es el ritmo. La película tiene un prólogo de 20 minutos en Krypton repleto de acción tras lo que tenemos más de una hora de origen de Clark que se hace lento por momentos y que incluye la que probablemente sea una de las muertes más ridículas de la historia del cine protagonizada por un lamentable Jonathan Kent. Una escena que de nuevo está mal construida y queda como un pegote absurdo. Tras este lento origen, la película vira en sus últimos 45/50 minutos para convertirse en un “All-Out War” que sinceramente no pega tampoco con lo visto hasta ese momento, quedando el conjunto casi como tres partes deslavazadas sin demasiada conexión entre ellas.

Y hablando de Krypton, en este mundo diseñado genéticamente en el que cada ciudadano nace con los atributos que necesitará para desempeñar su función en la sociedad, resulta ridículo pensar que un científico (Jor El) pueda derrotar él solo al General Zod y a sus hombres. Algo establecido por la lógica de la película que no se corresponde con lo que nos han contado. No es algo grave, a decir verdad, pero si es otra piedra que me encontraba en el camino que me impedía disfrutar de la película como debería.

En resumen, ya intuiamos que esto iba a ser diferente. De hecho, como Warner ya expuso, NO es Superman, es Man of Steel. Y acepto que cada creador quiera mostrar su propia versión del personaje que no tienen que coincidir con la mía. De hecho, mientras Warner se lo permita, no tiene ni siquiera que ser compatible con la versión de Superman que hemos visto en los comics en los últimos 40 años. Sin embargo, esta película mostró que lo que funciona para Batman probablemente no fuera lo mejor para Superman, personaje que ha sido maltratado por unos ejecutivos de Warner a los que sólo les preocupaba sus beneficios y no en mostrar al personaje como lo que es, el mejor superhéroe de la historia.

El visionado de Man of Steel en el cine en 2013 fue una de las decepciones más grandes que me he llevado en una sala de cine en toda mi vida porque realmente esperaba ver la versión definitiva de Superman y me encontré otra cosa peor bajo todos los puntos de vista. Y que me llevó a no ver en cine ninguna de las siguientes película de Zack Snyder con los personajes de DC Comics. Warner puede hacer lo que quiera con “sus” personajes, pero que no cuenten con mi dinero.

Comparto el trailer de la película:

Man of Steel sigue siendo una oportunidad perdida y la constatación que Snyder no entendía a Superman. Si no conoces al personaje, Man of Steel puede ser una razonablemente entretenida película de acción. Pero es una terrible película de Superman.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

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Crítica de Watchmen de Zack Snyder

Tras Amanecer de los muertos y 300, la popularidad de Zack Snyder no había dejado de crecer, por lo que el anuncio de su contratación para adaptar Watchmen, la obra maestra del comic de Alan Moore y Dave Gibbons, parecía que estábamos ante la que podía ser su obra magna. Tras su estreno en 2009, hubo división de opiniones.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Estados Unidos, años 80. La Guerra Fría está en su apogeo, y los superhéroes, que antes habían sido admirados, ahora son perseguidos por la ley. Un día aparece muerto uno de ellos, “El Comediante”, que trabajaba para la CIA. Su amigo Rorschach, el único héroe enmascarado en activo, emprenderá la investigación de su muerte, tras la que se oculta algo muy importante. Esperadísima adaptación del cómic de Alan Moore y Dave Gibbons (1986). (FILMAFFINITY)

Watchmen, la obra maestra de Alan Moore y Dave Gibbons, estuvo considerada durante mucho tiempo un proyecto maldito para un comic que se pensaba que era casi imposible de trasladar a película. Terry Gillian y Darren Aronofsky entre otros estuvieron ligados a este proyecto en sus primeras fases. Finalmente, el éxito de 300 hizo que Warner se fijara en Zack Snyder, que acabó siendo elegido como director, a partir de un guión de David Hayter y Alex Tse que condensaba el complejo mundo de las viñetas.

Para la película, Snyder contó con colaboradores suyos como Larry Fong en la fotografía, o Tyler Bater en la música. El montaje de William Hoy que se estrenó en el cine contó con 162 minutos, mientras que la Edición del director estrenada en DVD tiene 186 minutos. Merece la pena comentar que la película tuvo una calificación R para adultos en Estados unidos, lo que explica en parte que recaudara tan sólo 185 millones en todo el mundo a partir de un presupuesto de 135, lo que convirtió la película en un moderado fracaso económico en su día, que se vio mitigado en parte con las ventas de DVDs, sobre todo del “Ultimate Cut”.

Para Watchmen, Snyder contó con un reparto coral entre los que encontramos a: Walter Kovacs / Rorschach (Jackie Earle Haley): Un antihéroe que continúa con sus actividades aun cuando se encuentran prohibidas por la ley. Daniel Dreiberg / Búho Nocturno II (Patrick Wilson): un superhéroe retirado y experto en tecnología. Edward Blake / El Comediante (Jeffrey Dean Morgan): Un vigilante respaldado por el gobierno de los Estados Unidos. Laurie Juspeczyk / Espectro de Seda II (Malin Akerman): Una ex superheroína e hija de superheroína. Adrian Veidt / Ozymandias (Matthew Goode): Un superhéroe que, tras haberse retirado, hizo pública su identidad y es multimilonaro. Por último, Jon Osterman / Doctor Manhattan (Billy Crudup): El único super hombre de la Tierra, con poderes sobre la materia que le alejan cada vez más de la humanidad.

Empezando por los elementos positivos, hay que reconocer que Snyder realiza una tarea titánica para adaptar un comic que hasta la fecha se consideraba casi inadaptable debido a la complejidad del comic original. Watchmen es una película super entretenida que adapta razonablemente bien el comic de Moore y Gibbons. Hay que decir que frente a la versión cinematográfica de 163 minutos que se centraba en la historia principal del comic, el visionado mejora muchísimo cuando le sumamos los cortometrajes Tales of the Black Freighter y Under the Hood, que nos muestran dos elementos claves del comic que entendiblemente no tenían cabida en la versión estrenada en cines y que si vimos en la edición especial del DVD de la época.

Snyder crea un montón de imágenes poderosas ya desde el prólogo con la muerte de El Comediante y en los títulos de crédito en los que hace una lección de historia mientras suena el “Times are changing” de Bob Dyland. Acompañado de la música de Tyler Bates, tenemos escena tras escena en la que se busca contar la película de la forma más espectacular posible (hablaré sobre ello más adelante), haciendo que las más de dos horas y media de película no se hagan largas en ningún momento.

La película muestra unos increíbles valores de producción a la hora de crear esta ucronía en la que lo Estados Unidos ganaron la guerra de Vietnam y el mundo se encuentra al borde del cataclismo nuclear. El vestuario, el diseño de producción, todo realmente luce de maravilla y transmite que estamos ante una película de gran presupuesto.

El cambio que la película plantea haciendo al Dr. Manhattan el cabeza de turco del plan de Ozymandias me parece una buena idea que simplifica la complejidad de la historia de Moore, consiguiendo el mismo impacto que si hubiéramos visto un pulpo gigante en medio de Nueva York. Si la película tiene problemas, este cambio en la historia no es uno de ellos.

Globalmente, creo que estamos ante una buena película que consigue adaptar razonablemente bien un comic super complicado, y que puede gustar a todo tipo de público que no necesariamente haya leído los comics.

Sin embargo, no todo es bueno en este Watchmen de Zack Snyder. Empezando por las cosas que menos me gustan, la película es super fría y no consigue transmitir ni un solo sentimiento de una forma convincente. El punto de vista videoclipero de Snyder y sus cámaras lentas pueden funcionar más o menos bien en las escenas de acción, pero en todo lo demás Snyder tiene una preocupante falta de habilidad para generar empatía en el espectador que lastra muchísimo el visionado.

Parte del problema es que en mi opinión Watchmen es un tremendo error de casting, reuniendo un grupo de actores correctos que por algún motivo, muy posiblemente la dirección de Snyder, no consiguen salirse del aprobado justito. Especialmente sangrante es el caso de Patrick Wilson y Jackie Earle Haley, a los que considero dos buenísimos actores que, sin embargo, en Watchmen se encuentran lejos de su mejor interpretación. En contraste, a Malin Akerman y a  Matthew Goode como Silk Specter y Ozymandias respectivamente, realmente les veo muy muy flojos y una mala elección de principio a fin.

Y llegamos al otro gran problema de Watchmen y es el error de bulto de Snyder al vanalizar la violencia, haciéndola “guay” cuando era lo contrario que pretendían Moore y Gibbons. El comic original nos muestra a unas personas reales con traumas y problemas muy alejados del ideal super heroico, pero estos problemas no llegan a dejar poso en la historia al estar contado con frialdad y falta de empatía. Pero es más, Rorschach es mostrado casi como el héroe de la historia, el único héroe que queda de hecho, mientras que para Moore Rorschach simbolizaba todo lo malo de los comics de super héroes de su época, oscuros y fascistas.

NO voy a decir que Snyder realiza una versión fallida de Watchmen, pero si que siendo una película entretenida a partir de un material muy complejo, da la sensación que Snyder leyó el comic por primera vez en su adolescencia y no acabó de entender el mensaje que nos querían transmitir Moore y Gibbons hasta el punto de malinterpretarlo. Lo cual me parece un error terrible y casi incomprensible.

En este sentido, el punto de vista videoclipero puede parecer que mola y como comentaba crea momentos visualmente potentes, pero de nuevo diría que van en contra de la humanización que Moore y Gibbons buscaban aportar al género de los super héroes en el mundo del comic. Además de mostrar en su final que Buho Nocturno y Silk Specter continúan siendo superhéroes, en contraste con el comic en el que ellos definitivamente se retiraron. El mundo al revés.

Comparto a continuación los cortometrajes Under the Hood y Tales from the Black Freighter.

Y por último, aquí dejo el trailer de la película:

Watchmen es una película entretenida pero que empieza a mostrar algunos problemas en la visión que Zack Snyder tiene de las historias y los personajes de los comics, algo que veremos más adelante en sus próximas películas.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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