Sobre el final de Stranger Things en Netflix

¡Feliz Año 2026! El 1 de Enero nos ha traído el final de Stranger Things en un último episodio-evento que ha resultado super satisfactorio y redondo.

PUNTUACIÓN: FINAL SOÑADO

El otoño de 1987. Hawkins está marcado por la apertura de los Portales, y nuestros héroes están unidos por un solo objetivo: encontrar y matar a Vecna. Pero él ha desaparecido: su paradero y planes son desconocidos. Complicando su misión, el gobierno ha puesto a la ciudad bajo cuarentena militar y ha intensificado su caza de Once, obligándola a volver a esconderse. A medida que se acerca el aniversario de la desaparición de Will, también se aproxima un pesado y familiar temor. La batalla final se avecina — y con ella, una oscuridad más poderosa y mortal que cualquier cosa que hayan enfrentado antes. Para acabar con esta pesadilla, necesitarán a todos — el grupo completo — de pie juntos, una última vez.

Tras un primer volumen de la quinta temporada que constó de 4 episodios, Netflix estrenó tres episodios el viernes 26 de Diciembre con duraciones entre 66 y 75 minutos, dejando el climax final para un último episodio de más de dos horas de duración que se estrenó el 1 de Enero. Los creadores de la serie los hermanos Duffer han escrito y dirigidos los dos últimos episodios, El Puente y The rightside up – El mundo del derecho, con Frank Darabont dirigiendo el quinto episodio Plan de Choque, con guion de Curtis Gwinn, mientras que Zack Levy dirige el sexto episodio Fuga de Camazotz (y colaboró en la dirección del séptimo), con guion de Kate Trefry.

En el reparto encontramos a Winona Ryder como Joyce Byers, David Harbour como Jim Hopper, Finn Wolfhard como Mike Wheeler, Millie Bobby Brown como Once, Gaten Matarazzo como Dustin Henderson, Caleb McLaughlin como Lucas Sinclair, Noah Schnapp como Will Byers, Sadie Sink como Max Mayfield, Natalia Dyer como Nancy Wheeler, Charlie Heaton como Jonathan Byers, Joe Keery como Steve Harrington, Maya Hawke como Robin Buckley, Priah Ferguson como Erica Sinclair, Cara Buono como Karen Wheeler, Brett Gelman como Murray Bauman, Jamie Campbell Bower como Henry Creel/Vecna y Joe Chrest como Ted Wheeler. La gran novedad de esta temporada es tener a Linda Hamilton (Terminator) interpretando a la doctora Kay, la jefa del destacamento militar que mantiene encerrado Hawkins mientras ella realiza experimentos en el mundo Del Revés. Además, la sorpresa de cuarto episodio vino con el retorno de Ocho, la hermana de Eleven a la que conocimos en la temporada 2, y que en estos episodios finales está interpretada por Linnea Berthelsen.

Stranger things ya es historia de la televisión. Y lo ha conseguido siendo fiel a si misma, ofreciendo un largo final que dio un final satisfactorio a TODOS los personajes. Me hace gracia que pueda haber gente sorprendida con el final que acabamos de disfrutar el uno de Enero, pensando que la serie hizo varias referencias explícitas a El Señor de los Anillos. Era lógico suponer que una serie como Stranger things con tantísimos protagonistas iba a tener un epílogo igual que el de la película de Peter Jackson, para poder dar el cierre que los diferentes personajes merecían. Y por suerte, los hermanos Duffer han acertado completamente.

Cuando hablaba con familia y amigos sobre Stranger Things, había un comentario recurrente, la duda sobre cuántos protagonistas iban a morir para vencer a Vecna / Henry y salvar a la Tierra del Abismo de la dimensión paralela que iba a colisionar con nuestro planeta. Y no es por echarme flores, pero me alegra poder decir que yo siempre creí que TODOS sobrevivirían. Porque Stranger things siempre fue Los Goonies o Cuenta conmigo, no Pesadilla en Elm Street. Y la idea de chavales viviendo aventuras no podía quedar empañada con la posibilidad de una muerte en el grupo. Y está claro que los actores han crecido durante estos 10 años, pero sus protagonistas siguen siendo jóvenes de 18 años el grupo de Mike, Will, Dustin, Lucas y Max, y de 20-21 el grupo de Nancy, Jonathan, Steve y Robin. Con el añadido de los niños aún más jóvenes entre los que está Erika (la hermana de Lucas) y Holly, la hermana de Nancy y Mike que ha sido secuestrada justo a 11 compañeros de clase por Henry / Vecna.

Juego de Tronos ha tenido una tremenda influencia en la narrativa del siglo XXI, desde la Boda Roja parece que los espectadores demandamos un baño de sangre y los productores buscan historias que encajen en esta idea. Pero en realidad las historias de los años 80 en las que los hermanos Duffer se han inspirado era más sencillas. El bien luchaba contra el mal, y el mal era derrotado y los héroes vivían para disfrutar su triunfo. Es lógico que Stranger Things no haya hecho cosas raras en este final y evitara plantear cosas contra natura.

Todas las historias han llegado a un final feliz, pero es especialmente satisfactorio la evolución de Will. Desde el principio estaba claro que el motivo de las burlas en el colegio / instituto y su sensación de no encajar era porque era homosexual. La forma en que los hermanos Duffer han desarrollado al personaje hasta su culminación en el séptimo episodio en que salió del armario delante de su madre y sus amigos fue uno de los momentos más emocionantes de la temporada. Muchas veces he comentado el problema de las imposiciones de la doctrina woke en el entretenimiento americano. Pero en este caso, tener a un protagonista gay desde su concepción y que tenga la evolución que ha tenido Will resulta especialmente satisfactorio. Will es el ejemplo perfecto de que TODOS los chicos merecen un final feliz.

El noviazgo de Lucas y Max es otro de los muchos momentos satisfactorios de Stranger things. A pesar que Max fue más que borde con Lucas a lo largo de toda la serie, la fe de Lucas y su esperanza de que Max despertaría del coma, provocando que suceda poniendo su canción y estando en el hospital con ella, es un ejemplo de fe en un final feliz que finalmente acaba produciéndose. Dicho esto, en realidad Lucas en muchos momentos ha sido como la quinta rueda del coche, con una Max que le ha sobrepasado en importancia en las tramas argumentales principales.

Dustin es uno de los personajes más queridos de la serie, y al contrario que con Lucas, los Duffer siempre han encontrado la forma de que tenga importancia en la trama, como fue idear junto a Steve el plan de ataque contra Vecna, y con el genial discurso de graduación con el que los protagonistas abandonan el instituto. ¡Qué grande eres, Dustin!!

También los adultos Joyce (Winona Ryder) y Jim (David Harbour) merecen un final feliz, y es genial que lo consigan. ¿Cómo podría nadie pensar que un final en el que Hopper muere puede ser considerado feliz? El papel de Joyce esta temporada había quedado bastante relegado a ser la madre de Will que le apoya. Pero en realidad ella no estaba haciendo cosas demasiado interesantes. Su climax cortando la cabeza a Vecna en nombre de todos los que habían sufrido por su causa es otro de los muchos momentos super emocionantes del último episodio. Y lo mismo con un Hopper que finalmente acepta que Eleven tome sus decisiones para poder salvar a sus amigos. A pesar de perder a una segunda hija, que pueda ser feliz con Joyce es un final más que merecido. A todo esto, que después de estar toda la serie queriendo ir a cenar en Enzo´s y tener una cita, que finalmente lo consigan y Hopper le pida matrimonio a Joyce allí añade una capa de narrativa que sabe cerrar el círculo a las tramas que había planteado. Por cierto, pensando en adultos que consiguen resarcirse, el momento de Karen Wheeler en que tras ser herida de gravedad salva a los chavales creando una bomba que mata a los demodogs es otro de los muchos momentazos de la serie.

El grupo de los mayores formado por Nancy, Jonathan, Steve y Robin en varios momentos parecía que sobraba o que no tenía otro papel de ser que acompañar a los de verdad protagonistas, como es el caso de Steve con Dustin. Especialmente sangrante ha sido el escaso papel de Jonathan, que al menos consiguió terminar su relación con Nancy de forma correcta para ambos. Nancy y su «trigger-happy» ha sido la sorpresa positiva de este grupo y nos ha dado momentos muy guays. En cambio, Robin no ha pasado de ser la lesbiana que ayuda a Will a entenderse a si mismo en su camino por aceptarse a si mismo. En todo caso, dentro de ser protagonistas, siempre se sintieron como en un segundo plano respecto a los que de verdad eran los protagonistas.

Me he dejado lo mejor para el final. Que son Mike y Eleven. Su relación fue durante bastantes momentos de la primera y tercera temporadas el centro emocional de la serie. Pero tengo que reconocer que Mike había quedado en segundo plano en la cuarta temporada porque su relación con Eleven era demasiado fría, y en esta quinta ante la importancia de Will. Que Mike acepte a Will y le diga que serán «mejores amigos» toda su vida es un momento emotivo, pero Mike necesitaba un gran final, y los Duffer se lo dan. Que él acabe siendo el narrador que la historia y sea capaz de imaginar el final feliz para todos es espectacular. Como que el final sea volver a reunirles en una partida de Dungeons & Dragons y luego veamos como pasan el testigo a la nueva generación de jugadores, capitaneados por Holly. Seguro que las casas de medio mundo de llenaron de lágrimas de alegría con este final perfecto.

Perfecto con la sorpresa de que Eleven sobrevivió. O eso queremos creer junto con Mike. La capacidad de crear historias que cambian nuestra realidad ha sido también parte de los temas de Stranger Things, y la escena final lo consigue de forma maravillosa. Tal y como estaban las apuestas del juego con el ejército, que necesita como sea la sangre de Eleven para seguir con sus experimentos para crear seres superpoderosos bajo su control, tenía sentido el sacrificio de Eleven para cerrar la historia, una vez que el mundo del revés era destruido. Pero volviendo al principio, en el fondo, un final con la muerte de la protagonista principal de la serie no era un verdadero final feliz. Y volviendo a las conexiones con El Señor de los Anilos, Eleven podía haber vencido, pero no podía quedarse al igual que tampoco pudo Frodo. Que consiguiera triunfar y marcharse a un espacio idílico con dos cascadas, como Mike la decía, es un momento bellísimo que anticipa la posibilidad de que Eleven y Mike puedan llegar a reunirse algún día.

Es lo bonito de las historias que te dejan con buen sabor de boca. No quieres que la historia termine, no quieres abandonar este mundo o a estos personajes. Aunque

Los hermanos Duffer han acertado tanto a nivel emocional y con la clave que un final feliz tenía que implicar que todos los personajes sobrevivían, que durante el visionado en realidad no te das cuenta de la gran trampa que es todo lo que rodea a Eleven en el momento en que llegan al mundo real tras vencer a Vecna. Es tan absurdo que Eleven baje del camión sin que nadie la vea y llegue hasta el portal para sacrificarse como que su hermana Ocho siguiera viva tras todo el tiempo transcurrido y mientras agoniza plantee la doble ilusión que permite escapar a su hermana. Por un lado, crear a Eleven al otro lado del portal, y luego hacerla invisible para que escape por los túneles. Cualquiera de las opciones era un poco ridícula, pero puestos a elegir, me quedo con el final en el que Eleven sigue viva. Como entiendo que toda la humanidad. Por cierto, igual que tenía claro que los protagonistas no morirían, si pensaba que alguno de los secundarios podían morir, y Ocho desde luego tenía muchas papeletas. Pobrecita.

En la parte de los villanos, me ha gustado mucho Jamie Campbell Bower como Henry Creel/Vecna. El climax final en el mundo del Abismo es super espectacular y super loco, justo como a mi me gusta. Que tengan que unirse Eleven con Will, con el resto del grupo quemando al Azotamentes, para derrotar a Vecna da una medida de su poder y lo complicado que ha resultado vencerle. Con el plus de ver a Joyce cortarle la cabeza con el hacha. Henry / Vecna ha quedado como un gran villano que recordaremos mucho tiempo. Y me ha gustado mucho que una vez descubrimos la historia de cómo Henry entró en contacto con el Azotamentes, en realidad él confirme que no es una víctima, sino que es un villano que abrazó la destrucción que iba a desencadenar en la Tierra. En estos momentos en que hay que entender al diferente y el entretenimiento USA busca que nos pongamos en el pundo de vista de los villanos, ha sido refrescante ver a un villano que es puro mal.

La parte decepcionante viene de tener a Linda Hamilton interpretando a la doctora Kay, para que no haga nada realmente interesante en toda la temporada. No, que aparezca con cara seria y muchas veces con una pistola en la mano no es suficiente. Puestos a ponerle un pero, la doctora Kay ha sido de largo lo peor de esta temporada.

Por comentar otras cosas que me han gustado mucho, la banda sonora de esta temporada me ha parecido brillante, dando la nota de emoción que la narración pedía en cada momento. Además, como siempre en Stranger Things, se nota que la serie ha sido una de las principales apuestas de Netflix y ha contado con un presupuesto de blockbuster cinematográfico. O incluso mayor. El diseño de producción, los efectos especiales, todo ha sido de 10 en esta serie.

Por cierto, puestos a destacar lo positivo, el estreno en tres fechas diferentes me parece un acierto absoluto que ha ayudado que Stranger things haya sido trending-topic mundial en el último mes. El final del cuarto episodio con Will alzándose con poderes para desafiar a Vecna fue increíble. Y estrenar los siguientes 3 episodios una semana antes que el episodio final ha permitido que estuviéramos toda la semaan especulando con lo que podría suceder. Parte de la gracia de la narrativa periódica está en el cliffhanger, en la sorpresa y la anticipación ante lo que está por venir. También eso es acierto.

Stranger things se ha convertido en un fenómeno intergeneracional. Tengo claro que hay un montón de chavales que empezaron a ver televisión con la serie, y que 10 años más tarde han podido disfrutar del final feliz que merecían los personajes. Final que no siempre implica conseguir al chico / chica, pero que es satisfactorio igual. La sensación de final perfecto es algo que no va a perder con el tiempo. Y conociendo a mi hijo (y a mi), me veo volviendo a ver Stranger things en el futuro, disfrutando todas las veces como un enano. Como hacemos cuando cada año volvemos a ver la trilogía de El Señor de los Anillos.

Por cierto, no puedo acabar esta reseña sin hacer un comentario sobre como una vez más las redes sociales no representan el mundo real. Un mundo real y unas familias normales que estoy seguro que mayoritariamente están (estamos) más que contentos por haber visto Stranger Things. Lo del review-bombing y la gente ofendida porque Will sale del armario cuando es una escena super bonita y bien llevada ya era de traca. Pero hoy he descubierto que habían unos flipados que se habían montado un fan-fiction durante años imaginando que Will y Mike iban a acabar viviendo un romance gay, y ahora están indignadísimos con Netflix y los Duffer por hacer arruinado sus expectativas. Cuando nunca nada en la serie invitaba a pensar que eso era posible, sobre todo después que Robin le contara su experiencia a Will. ¡Qué daño hacen las redes sociales! Y qué penoso es ver espectadores fanáticos realmente creen que una serie de televisión les debe algo. En fin, por suerte, nada de este ruido me va a arruinar mi disfrute con Stranger Things.

¡Qué viaje más emocionante! Gracias por haber podido compartir este viaje durante todos estos años. Stranger things ya forma parte de nuestras vidas.

Comparto el trailer del volumen 2 de esta última quinta temporada de Stranger Things:

Stranger Things es ya historia de la televisión. Y el viaje ha merecido MUCHO la pena. A ver qué serie consigue cubrir el hueco emocional que ha dejado Stranger things, si es que eso es posible.

PUNTUACIÓN: FINAL SOÑADO

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