¡Feliz domingo! Hoy tengo un variado de noticias en el nuevo artículo de Reflexiones de Domingo. Entre los temas que voy a comentar: La nueva serie Avengers de Chip Dzarsky y Marco Checchetto, el fracaso de taquilla de The Mandalorian and Grogu y Masters of the Universe, y la última polémica comiquera ridícula de USA, el intento de boycott a DC Comics por la falta de colecciones protagonizadas por personajes afroamericanos, que nació con el hashtag #DCBlackOut.
ANUNCIADA AVENGERS 1 DE CHIP DZARSKY Y MARCO CHECCHETTO
¡LOS SUPERVIVIENTES MÁS PODEROSOS DE LA TIERRA!
Con el orden mundial completamente transformado tras los acontecimientos de «Vengadores: Armagedón», llega un día sin precedentes en el que un nuevo grupo de los héroes más poderosos de la Tierra se une para vengar el Universo Marvel: Spider-Man, Lobezno, Capitana Marvel, Daredevil, Luke Cage y un héroe totalmente nuevo que está a punto de hacer su explosivo debut.
Al tomar las riendas del equipo de superhéroes insignia de Marvel, Zdarsky dijo: «¡Es obviamente un gran honor poder escribir sobre el mejor equipo de superhéroes del mundo! Y después de lo que ocurre en Vengadores: Armagedón, este equipo está furioso y listo para vengarse».
«Vengadores es una serie que debe liderar el Universo Marvel, donde suceden grandes cosas y las sorpresas no dejan de llegar», explicó. «Eso es lo que Marco y yo estamos haciendo en cada número y estoy deseando que la gente se enamore de estas magníficas páginas».
Sobre su reencuentro con Zdarsky, Checchetto dijo: «Aquí vamos otra vez. Chip y yo, reunidos. Nos lo pasamos genial en Daredevil (2019), y desde que terminaó Ultimate Spider-Man (2024), estoy encantado que haya surgido la oportunidad de hacer algo nuevo con él. Es en momentos como estos cuando sale a relucir la locura absoluta de Chip, y el resultado está ante vuestros ojos. » «Me encanta este equipo», continuó. «Va a ser genial ver cómo interactúan estos personajes entre sí y cómo se las arreglan para salir airosos de las situaciones en las que los vamos a meter».
Chip Zdarsky me parece un guionista mediocre al que aún no le he encontrado una idea original, construyendo sus arcos «homenajeando» historias clásicas que, para sorpresa de nadie, siempre son mejores que lo que hace el guionista canadiense.
La Marvel de C.B. Cebulski se encuentra en una espiral de gimmicks sacacuartos y de nostalgia mal entendida terrible. Tras dos etapas de Los Vengadores de Jason Aaron y Jed MacKay en las que los escritores plantearon a los Vengadores viviendo las aventuras cósmicas y multiversales más grandes imaginables, Marvel Comics decide dar un volantazo y plantear la copia (homenaje) al infame Avengers Disassemble y la llegada de Brian Michael Bendis a la colección. Han pasado más de 20 años de la etapa de Bendis, así que Marvel cree que los lectores vamos a abrazar esta reutilización de una etapa que tuvo sentido en 2004/2005 pero posiblemente no sea lo más adecuado en 2026.
Si Marvel quería hacer un comic más urbano a pie de calle, tenía muchas formas de hacerlo. Pero hacer un comic con Lobezno, Spider-Man y Luke Cage lo único que hace es provocar que los lectores nos demos cuenta que el comic no es novedoso, sino que simplemente está copiando (reutilizando) ideas viejas, en lugar de crear las tuyas propias. Aparte que una vez se pasó la sorpresa inicial de la etapa de Bendis, creo que con el paso de los años era un clamor absoluto entre el fandom comiquero que fue un error hacer vengadores a Lobezno y a Spider-Man. Son personajes que no pegan como Vengadores, pero como Marvel cree que la nostalgia vende, pues aquí los tenemos de nuevo. De igual forma, tampoco creo que sea buena idea que Daredevil vaya a formar parte del grupo.
No pienso comprar este comic, a pesar que tengo claro que el dibujo de Marco Chacchetto va a ser increíble. Sin embargo, no me compensa gastar mi dinero en algo que los propios autores y la editorial saben que no es original. Es que ni siquiera intentan serlo. Y para ver a un mediocre copiar a Bendis, ya tengo los comics originales en casa. Igual me los releo de nuevo. En lo relativo a esta nueva etapa, NO COMPRO.
SOBRE EL FRACASO DE TAQUILLA DE THE MANDALORIAN AND GROGU Y EL DAÑO A LA MARCA STAR WARS
The Mandalorian and Grogu de Jon Favreau me gustó mucho. Me pareció una celebración pura del cine de aventuras. Pero aunque me duela decirlo, la película va a ser un fracaso absoluto en taquilla. Tras dos semanas en pantalla, la película sólo ha recaudado 257 millones en todo el mundo: 148 millones en USA y 109 en el resto del mundo. Hay muchas posibilidades que la película acabe como la película de Star Wars de mejor recaudación, por debajo incluso de Solo: Una historia de Star Wars.
Hay un primer elemento que para mi contribuye a explicar este fracaso. Y es que en este mundo de los EVENTOS cinematográficos, que en parte Disney ha ayudado a crear, la idea de plantear una película con una aventura autoconclusiva no ha llamado la atención del gran público. Siempre digo que el que el público vaya a una película, o no lo haga, es una decisión provocada por múltiples factores que no tienen nada que ver con la calidad de la película en si. Otro tema importante es que The Mandalorian es una de las series más exitosas de Disney+. Sin embargo, la sensación es que los suscriptores asumen que el personaje es televisivo y se van a esperar a verla cuando se estrene dentro de unos meses. Para Disney+ vale, pero no para pagar por verla en el cine.
Sin embargo, aunque todo lo anterior son factores que explican el fracaso, no son el motivo principal. Y es el daño que Disney ha provocado en la marca Star Wars, hasta el punto de haberla herido de muerte. Tras los desastres de los Episodios VII, VIII y IX y la idea de enterrar a los protagonistas originales de forma vergonzosa, el público ha decidido dar la espalda a Star Wars. Luego series desastrosas como Kenobi o The Acolyte han añadido más leña al fuego, claro. Mientras que los ejecutivos han intentado convencernos que Star Wars no tiene nada que ver con los Skywalker, los fans que leímos decenas de libros del Universo Expandido sabemos que la tercera trilogía ha sido un fracaso creativo monumental de difícil solución.
No es culpa de Jon Favreau que tras 7 años sin que Disney estrenara ninguna película de Star Wars, Disney y Lucasfilm decidieran estrenar The Mandalorian and Grogu porque algo había que estrenar. El qué daba un poco igual. Ese problema, esa decisión, es totalmente responsabilidad de Disney. Tras este fracaso, los ejecutivos de Lucasfilm deben estar temblando ante el estreno en 2027 de Star Wars: Starfighter, que puede correr el mismo destino. Los mismos ejecutivos que niegan la evidencia que lo que los espectadores queremos ver es una nueva aventura de Luke Skywalker y los personajes clásicos en la que los muestren de forma heroica, no lo que hizo el fallido Rian Johnson.
Los mismos fans que convirtieron la aparición de Luke Skywalker al final de la segunda temporada de The Mandalorian en el acontecimiento mainstream de 2020 hubiéramos vuelto en masa al cine a ver una nueva película de Star Wars si los protagonistas fueran ellos. Pero pasados estos años y viendo como en lugar de apostar por lo que los fans queremos Lucasfilm se tiró por la turra identitaria y por los contenidos woke, me parece que una parte del público ha abandonado el barco por completo. Y ante eso no hay una solución sencilla.
Como digo, los ejecutivos de Lucasfilm y los de Disney deben estar temblando. Y no sólo por las pocas entradas vendidas, sino porque esta debacle acaba afectando a todas las líneas de negocio de Disney, como la venta de muñecos y merchandising, o la asistencia a los parques de atracciones. Y tengo claro que los mismos que han hundido a Star Wars no van a pedir perdón y seguirán buscando respuestas simplistas «de pancarta» en lugar de analizar de verdad todas las decisiones erróneas que han tomado todos estos años que han herido de muerta a la marca Star Wars.
MASTERS OF THE UNIVERSE TAMBIÉN NAUFRAGA EN LA TAQUILLA
Este fin de semana se ha estrenado la nueva versión de Masters of the Universe dirigida por Travis Knight (Kubo y las dos cuerdas mágicas, Bumblebee). Aunque me gusta el director reconozco que no me considero público objetivo de estos muñecos de Mattel. Así que no tenía ningún interés en ver esta película.
Antes de su estreno, la sensación que tenía era que no existe un grupo de fans lo bastante grande como para hacer la película rentable en su paso por los cines. Hay gente muy apasionada en redes sociales, pero ellos 4 no pagan una película. Y viendo los resultados del jueves y viernes de estreno, en los que sólo ha recaudado 11 millones en USA, se confirma que la película va a ser un fracaso de taquilla porque esta franquicia no interesa a (casi) nadie. Y esto no prejuzga la calidad de la película, sobre la que no puedo comentar nada porque no la he visto. Sin embargo, que en USA le hayan puesto un B significa que los pocos espectadores que fueron no han salido satisfecho, lo que hará que el boca a boca tampoco vaya a ser bueno.
Si se confirman las cifra, Masters recaudará apenas 25/30 millones en USA en su fin de semana de estreno, lo que la aboca a recaudar menos de 100 millones en Estados Unidos. Teniendo en cuenta un presupuesto que puede rondar los 180-200 millones, el desastre financiero puede ser importante.
E incluso si pensamos que Mattel plantee la película como un anuncio grande de sus muñecos, que tan poca genta vaya a ver la película significa que tampoco querrán comprar su merchandising o sus muñecos. A otra escala, es exactamente lo mismo que le pasó a Lucasfilm con Star Wars tras el horripilante Episodio IX que daño irremediablemente la marca. (Sobre lo que hablé antes).
Me sabe mal por los fans, pero creo que todo el mundo parecía tener claro que estábamos ante una película destinada a fracasar en la taquilla de los cines. Veremos si en el streaming adquiere una segunda vida.
SOBRE EL INTENTO DE BOYCOTT A DC COMICS #DCBlackOut
La polémica ridícula de esta semana en el mundo del comic americano vino con la sorpresa de conocer que un grupo llamado Black Comics Alliance intentó iniciar un boicott contra DC Comics bajo el hashtag #DCBlackout, pidiendo a los lectores no comprar cómics de DC hasta que publiquen más series con personajes negros y equipos creativos diversos.
La fracasada iniciativa «DC Blackout» surgió como continuación del movimiento #DCSoWhite. En ella, varios supuestos «activistas» lamentaban el hecho de que DC Comics no hubiera publicado ninguna serie regular protagonizada por personajes negros (las miniseries y los números únicos no cuentan) en los últimos 1200 días. El número exacto de días es objeto de debate, y la crítica se limitaba sólo al universo DC tradicional, porque en el Universo Absolute, Absolute Green Lantern está protagonizada por una mujer afroamericana. Que John Stewart sea coprotagonista de Green Lantern Corps tampoco valía para esta gente. Para que veáis el absurdo de estas críticas que cogen cifras de forma torticera, planteando críticas en términos de blanco y negro absolutos.
Estas personas creían que la falta de títulos protagonizados por personajes negros se debía a una falta de atención y esfuerzo por parte de DC Comics en materia de representación. A pesar que DC Comics ha implementado programas educativos para minorías sociales para que puedan convertirse en profesionales del mundo del comic. Algo que Marvel ni ha hecho ni se lo plantea. Tras creerse que DC tiene que responder ante ellos de alguna manera, este grupo decidió iniciar este hashtag al creer que la editorial no les había hecho suficiente caso.
La protesta fracasó en apenas 4 días.
El primer motivo del fracaso me atrevería a decir que viene por una evidencia. Para hacer un boycott, primero ELLOS tendrían que dejar de comprar los comics de DC. Y me atrevería a decir que estamos ante el último caso de «activistas» que intentan influir en un medio que no consumen.
Además de esta primera consideración, parece claro que cuando se plantea un problema complejo que puede ser debatible en términos simplistas, puro redes sociales, pues pasan estas cosas. Porque podrían ser debatible si el número de afroamericanos que trabajan en la industria es alto o bajo, dentro que lo que importa es la CALIDAD individual de cada persona, no si pertenecen a un colectivo identitario. Cosa que no planteaban estas personas, claro.
El fracaso se precipitó tan pronto como se anunció el boicot, cuando comenzaron las críticas desde dentro del propio grupo de activistas. «Si boicoteas todo DC, dejas de apoyar a los creadores negros que ttrabajan en DC». «Estás iniciando el boicot al comienzo del mes del Orgullo, lo que significa que los cómics del Orgullo se verán también afectados». «Los títulos en curso que contienen personajes negros destacados (aunque sean secundarios) también se verían perjudicados con este boycott». Justo lo contrario de lo que se supone que demandaba esta gente. Lo que explica que lo importante no son los personajes afroamericanos.
Aparte que si justo ahora no hay comics protagonizados por afroamericanos no es porque no se haya intentado. Black Lighting o Steel han tenido varias series en el pasado. Se ha intentado relanzar el Universo Milestone varias veces, y siempre ha acabado cancelado. Si no se publican ahora es porque NO SE VENDEN. Y el que no se vendan tiene mucho que ver con la compleja situación de la industria y cómo los personajes fuera de los iconos tienen muy difícil mantenerse. Algo que no tiene nada que ver con que sean afroamericanos. O que se lo pregunten a Shazam, cuya colección cerró hace unos meses.
Hay docenas y docenas de personajes negros, blancos, asiáticos y de todo tipo en Marvel y DC Comics que no tienen series en curso. Calificar este «problema» específicamente como una cuestión racial no solo es tóxico, sino que es claramente falso. Tiene muy poco que ver con la representación y más con la desconexión entre lo que producen las editoriales y lo que compran los lectores.
DC Comics no va a sacar un título que considere que no se va a vender. Eso es pedirle a una empresa que malgaste su dinero, y dada la situación actual del cómic, es una absurdez. Pero claro, esta gente no quiere que DC publique buenos comics, sino que apostaría que al final todo se reduce porque buscan que les contraten a ELLOS. Y me da mucha rabia que gente que no merece el protagonismo que han tenido se crean que pueden exigir a una empresa como DC que hagan lo que ellos quieren.
Si hubieran planteado una campaña en redes sociales para promover comics realizados por autores afroamericanos, que existen, me hubiera parecido una campaña interesante. Pero no, interesa más atacar a DC. Y por supuesto DC y todas las grandes empresas editoriales no son hermanitas de la caridad y han hecho cosas cuestionables en el pasado. Pero justo en el tema de promoción de colectivos diversos, DC históricamente ha realizado muchísimas más acciones que Marvel. Y sin embargo, el boycott se lo hacen a DC. ¡Qué injusto!
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