Termina Un mundo bajo Muerte el evento de Marvel Comics de Ryan North, R.B. Silva y David Curiel nos han contado el auge y caída de Victor Von Doom como Hechicero Supremo.
PUNTUACIÓN: 2/10
Crítica CON spoilers.
La conclusión. Después de una sucesión de triunfos, el Emperador Muerte sufre una intolerable derrota que no puede alterar. Como consecuencia de ello, tendrá que tomar una decisión que alterará su existencia para siempre, y el mundo entero sufrirá las consecuencias. Si el Hechicero Supremo cae, ¿quién tomará su lugar?
Un mundo bajo Muerte se las ha apañado para hacerlo todo al revés. El final del número 8 nos trajo uno de los momentos más fuertes de toda la serie cuando Muerte vencía completamente a todos los héroes de la Tierra pero provocando accidentalmente la muerte de su sobrina Valeria Richards. El comic arranca con la mejor página de este comic, que podéis ver abajo en las imágenes de preview. En ella, descubrimos como Valeria robó el corazón de Muerte desde que era un bebé, convirtiéndose en su mayor rasgo de humanidad, y al final, en el motivo de su caída. A partir de ahí, tenemos un comic que va cuesta abajo y se olvida de conceptos como ritmo, resolución emocional y ofrecer un final satisfactorio.
En mi reseña del número 8 hice una suposición errónea. Ante la muerte de Valeria pensé que la sobrina de Muerte había hecho un «Doctor Extraño en Infinity War», que era darse cuenta que Muerte era invencible y ganaría el combate, y sacrifica su vida para provocar su caída. La parte de ser resucitada era opcional. Esa opción resultaba razonable, y resaltaría la inteligencia de Valeria entendiendo el único final posible para derrotar a su tío a pesar que le ama profundamente. Narrativamente, plantearía un drama en la figura de Valeria y la elevaría aún más en un comic en el que ella ha sido posiblemente de lo poco interesante.
Pero no. Me equivoqué. Valeria muere POR ACCIDENTE. Es decir, Muerte había ganado, su reinado hubiera sido eterno y los héroes perdieron. De hecho, se ha hecho evidente a lo largo de la serie que si Muerte no ha matado a los «héroes» a pesar de todo, es precisamente porque sabe que eso disgustaría a su sobrina. Volviendo a lo anterior, este hecho provocado por el azar es narrativa, emocional y dramáticamente, un bajón tremendo y un ejemplo palpable de escritura chapucera. Se recupera el statu-quo porque Muerte pierde por un accidente, lo que le lleva luego a sacrificar su vida para salvar la de su sobrina. El momento clave de toda la serie no viene por la acción de nadie, sino por azar. Lo que decía antes sobre potencia dramática o climax emocional queda borrado de un plumazo.
Pero una vez se confirma el accidente y no un plan premeditado, la muerte de Valeria es una situación ridícula que no aguanta un análisis serio. Recordemos que Ryan North ha convertido a Muerte en todopoderoso. Y como ha sucedido en tantas ocasiones en la historia reciente de Marvel, cuando aumentas de esa manera los poderes de los personajes, acabas llegando a un callejón sin salida del que no se puede salir. En el número anterior, Muerte se está enfrentando a ataques simultáneos de todos los héroes mientras habla con su sobrina. Todo a la vez, manteniendo a los héroes a raya. Luego, en el climax del número 8, en palabras textuales de Ryan North: «Ante los ojos y las cámaras del planeta, derroto a todos. Cada fragmento encuentra un objetivo. Con poder suficiente para poner a esos «héroes» mejorados al borde de la muerte. Lo justo para que sobrevivan apenas y dolorosamente, desgarran sus armaduras, su carne, sus huesos.»
¿Entendemos lo que sucede? Muerte usa el poder justo para dejar al borde de la muerte a personajes con niveles de poderes abismalmente diferentes. Usa lo justo para herir casi de muerte a Viuda Negra que es una humana normal sin poderes, a Iron Man que lleva armadura, a Thor que es un Dios o la Capitana Marvel. El nivel de control que eso implica es inimaginable, a la altura de un DIOS. Y con ese nivel de poder, ¿nos tenemos que creer que Muerte no controla todas las esquirlas hasta el punto que matan a su sobrina? Una esquirla sin control podía haber matado a un héroe, y Muerte lo evita en todos los casos. Tampoco es creíble que Muerte domine toda la zona de combate para incapacitar a todos los héroes y no detecte a su sobrina. Es ridículo. Es absurdo. No puede ser. Y provoca que el castillo de naipes se derrumbe.
Porque al final, todo es un enorme «porque si». Es uno de los ejemplos más lamentables de escritura que he visto en mucho tiempo. Como que Reed Richards pierda un trozo de cerebro ante Muerte en el número 6 y en el 7 se convierta en el Científico Supremo de forma ridícula volviendo a enfrentarse a Muerte esta vez en el plano astral. Para volver a ser derrotado. Ha sido una sucesión de golpes de efectos provocados porque si una y otra vez. Y llega un momento en que incluso el límite de un fanboy tiene un límite.
Otro de los problemas del comic es la manía de querer hacer un comentario a problemas del mundo real, en lugar de hacer historias en los que los héroes se comportan como tales. En palabras de Reed Richards: «En vez de ayudar a la gente, te ayudaste a ti mismo. Hiciste que el fascismo fuera interesante, incluso atractivo. Se lo vendiste a la gente como una opción razonable… y ha destruido todo lo que ha tocado. Incluido a ti, Victor». Esto es un completo desastre que no se sostiene.
Muerte en su reinado ha dado sanidad y educación gratuita universal, la construido infraestructuras que mejoran la vida de la gente y ha acabado con las fronteras y las guerras. No es que «haya hecho el fascismo atractivo», es que ha tomado decisiones que HAN MEJORADO LA VIDA DE LA GENTE. Eso es incontestable. Reed califica de fascismo mejorar la vida de la gente, que es algo que el propio comic dice que sucede, no es una interpretación mía. Si eso es fascismo, ¿está diciendo Reed que las democracias no solucionan los problemas de la gente? De nuevo, no lo digo yo, es la única conclusión lógica que puede sacarse de lo que está diciendo. Es una idea terrible. Si el objetivo del comic es «alertar ante los peligros del fascismo», Marvel y Ryan North fracasan espectacularmente. Casi diría que parece que lo alienten, en realidad.
Otra idea terrible es que Muerte obtiene el poder LEGALMENTE. Muerte usa la esencia vital de los latverianos para aumentar su poder, un hecho terrible. Pero eso no tuvo nada que ver con que Muerte convenciera a las naciones de la Tierra a cederle el control. Dicho por el propio comic. De forma que los «héroes» han derrocado a un gobernante legítimo. Es lo que ha pasado. Y sin duda es horrible lo que hace en Latveria, pero usar la esencia vital de un millón de personas (porque no queda claro si están muertos o como en todo en el mundo del comic es una situación que puede ser revertida), beneficia a 8.000 millones de formas claramente medibles. Aunque sea algo terrible, ¿no es una ecuación que merecería un análisis? Una situación compleja se convierte en la excusa para provocar una pelea. Todo es decepcionante. Y por supuesto que Muerte actúa por orgullo, para demostrar a los héroes que él lo puede hacer mejor, sobre todo mejor que Reed Richards. Y una conclusión razonable es que lo ha sido. Pero lo peor de este comic es que Marvel no cree que sea necesario explicar por qué era necesario eliminar el bien que Muerte si había realizado a toda la humanidad.
En un comic de superhéroes tiene que haber peleas. Y en Un mundo bajo Muerte estas han sido lamentables. Sobre todo porque se sentían secundarias, al estar pasando siempre algo en paralelo que era lo realmente importante de esa grapa. Eso es algo que ha pasado a lo largo de toda la serie, mientras descubren que Muerte no controla con magia a los políticos, para descubrir lo que oculta Muerte en Latveria y en parte, también en varios momentos del combate final que tiene lugar a lo largo de los números 7 y 8. Por la parte del espectáculo, el comic es un fracaso.
El guion de Ryan North es terrible. Luego vuelvo a ello. Pero hay que pararse un momento a comentar el desastre que es el ¿dibujo? de R.B. Silva. Comparto cuatro páginas para que veáis un ejemplo. Tras sacrificarse Muerte para resucitar a Valeria, él y Reed Richards tienen una última conversación. En las dos primeras páginas, sólo vemos bien la cara de Reed en dos viñetas, y en una tiene una expresión terrible. Luego, tenemos una página completa con 5 viñetas en la que sólo vemos la cara de Reed en una, y desde atrás, en un escorzo que no aporta nada narrativamente. ¿Qué mie%$@ es esto? ¿Qué tipo de potencia dramática puede tener una escena en la que no vemos la cara de los protagonistas? Es todo terrible. ¿Cómo es posible que ningún editor no se de cuenta que la escena no funciona?
Durante toda la serie se producía una situación extraña, al leer una grapa y sentir que lo que nos han contado no resultaba interesante, hasta el punto de que todo me resbalaba. A medida que avanzaba la serie, y este último número ha sido la dolorosa confirmación, hemos tenido páginas de personajes en sombra o dibujados de espalda de forma que no se les ve. Hacer la cuenta. Incluso en las splash-pages, por ejemplo la primera reunión de los héroes en el número uno, tenemos una imagen que tendría que ser increíble y no lo es porque no se ve bien a prácticamente nadie excepto Spider-Man. Obviamente, eso es un problema. No tengo ni idea, pero creo que es bastante evidente que Silva no dibuja a mano, sino con tableta. Y tiene creados patrones de los personajes que utiliza para dibujar. Esto puede ayudar al «realismo» de algunas imágenes, pero roba toda la magia del comic cuando no dibuja a ningún personaje de forma que provoque conexión emocional con el lector.
En reseñas anteriores comenté lo llamativo del color de David Curiel, que llegaba al punto de tapar el dibujo. Pero ahora me doy cuenta que es al revés. R.B. Silva dibuja un tebeo carente de fuerza o emotividad tomando todas las decisiones narrativas equivocadas para impedir la conexión con los personajes, y el color ayuda a disimular las carencias narrativas de Silva. En realidad, Curiel ayuda a Silva, no le perjudica. Pero es imposible que el color pueda añadir corazón o emoción a escenas a las que Silva no lo ha conseguido transmitir. Por ejemplo, en este último números tenemos 5 páginas de Muerte visitando a los Vishanti primero y al Tribunal Viviente después, en los que no vemos bien a Muerte en ningún momento. Tuvo que decirme mi hermano que Muerte se había quitado la máscara ante el Tribunal para darme cuenta que era verdad, de tan mal dibujado que está todo.
Que un comic resulta llamativo gracias al color no hace que el dibujo sea bueno. Un muerto bajo Muerte es un ejemplo de mal dibujo que ha olvidado una premisa básica de la narrativa, que para conectar con los personajes y con lo que pasa, primero tenemos que verles. Me parece un fracaso de nivel colosal.
Y luego tenemos el fracaso que más duele.
Leo comics de superhéroes porque me gusta la idea del bien contra el mal, de héroes con valores morales que nos sirven de ejemplo y nos invitan a los lectores a ser mejores personas. Si todo ello está bien dibujado, obviamente es un plus. En Un mundo bajo Muerte, Reed Richards se niega a intentar salvar a Muerte tras haber resucitado Muerte a su hija Valeria. En realidad, Reed no hubiera podido deshacer el dictamen del Tribunal Supremo, pero ES QUE NI SIQUIERA LO INTENTA. Me vuela la cabeza que el guionista de la serie de Los Cuatro Fantásticos demuestre que no sabe quien es Reed Richards y ha planteado una caracterización atroz a lo largo de toda la serie. He estado leyendo el comic queriendo que me guste, no atreviéndome a puntuarla con suspenso porque en el fondo he sido marvelita toda mi vida. Pero ya está bien. Si tenía dudas si leer los comics de North de los 4F, esta serie me ha dado la respuesto: NO.
En el momento en el que los héroes dejan de ser héroes y no hacen lo correcto aunque sea complicado y les vaya a poner en problemas más adelante, el mito fundacional de Marvel con Spider-Man a la cabeza se derrumba. ¿Qué sentido tiene leer esta mierda? El relativismo moral con el que Marvel lleva castigando a sus personajes y a los lectores es posiblemente lo que más daño está haciendo al disfrute de estos comics. Empezando con que los Vengadores se alíen con los Señores del Mal para derrotar a Muerte. ¿En qué momento los editores de Marvel pensaron que esto era una buena idea? Normal que cada vez más gente abandone la lectura, si los «héroes» dejan de comportarse como tales y muestran unas derivas autoritarias muy poco disfrutables. No suelo ser de comparaciones, pero leer esto al mismo tiempo que leía DC KO de Scott Snyder y los comics de Superman y DK KO: Knightfall de Joshua Williamson, o la JLU de Mark Waid, con los dibujantes Javi Fernández, Dan Mora y Eddie Barrows. Y la diferencia es abismal. Abismal desde el ADN de lo que debe mostrar un comic de superhéroes, que es a gente haciendo lo correcto. Marvel ha decidido que no está en ese negocio.
Además, tenemos el problema de la narrativa de golpes de efecto, el todo vale y las historias sin consecuencias. Dormammu atacó la Tierra cuando Muerte no renovó los hechizos de protección de Stephen Extraño. En el número 5 Muerte le destierra con un hechizo conectado a su fuerza vital. Muerte muere, por lo que Dormammu es libre, imagino que está super enfadado por la afrenta, y la Tierra no tiene Hechicero Supremo. Seguro no tiene hechizos de protección, cuando muerte ni siquiera sabía que tenía que invocarlos. ¿Por qué no ataca de nuevo y se apodera de todo ahora? La Tierra está indefensa y sus héroes en su peor momento. Si vuelve a desterrarles en la dimensión de bolsillo, la victoria es automática. Da igual. Por cierto, otra muestra de los imposibles niveles de poder y los callejones sin salida a los que aludía antes.
En el número 8, Muerte crea un punto fijo temporal que no va a poder ser cambiado. Lo cambian en el número siguiente con un chasquido de dedos del Tribunal Supremo. Valeria muere también en el número 8 y es resucitado en el 9. En estas condiciones, ¿Tenemos que creernos que Muerte ha muerto definitivamente? Claro que no. De hecho, no se lo creen ni los personajes, con ese Muerte diciéndole a Reed «cuida bien de mi mundo», dejando implícito el «hasta que regrese». Cuando los comics no tienen consecuencias y eso se repite en los comics Marvel una, y otra, y otra vez, al final provocas también la desconexión del lector porque sabes que todo va a ser deshecho en cuanto les interese a los editores.
Más allá de si el comic es mejor o peor, y tengo claro que North y Silva han intentado hacerlo lo mejor que han podido o sabido, pero su calidad no da para más, el problema principal de Marvel es editorial. Veo a unos editores incapaces que ni siquiera se dan cuenta que han convertido a sus personajes en seres muy poco heroicos, y sus comics en historias lamentables sin consecuencias que parecen excusas para publicar múltiples portadas alternativas. Ahí se si esfuerzan.
Mi afición de leer comics Marvel se ha convertido en misión imposible. Por suerte, DC Comics si parece dedicada a mostrar a héroes en su versión más icónica y reconocible, con valores que yo quiero que mi hijo disfrute. En Marvel es imposible. Mejor bajarse del carro hasta que no echen a todos los editores. Y hasta que no traigan a gente con talento que conozca de verdad a los personajes y quieran hacer historias de héroes, en lugar de comics «importantes» que pongan el foco en criticar la situación política del mundo real. Ya está bien.
Comparto las primeras páginas del comic:
Un mundo bajo Muerte ha sido una nueva decepción por parte de Marvel. Ya he perdido la cuenta. Pero se acabó.
PUNTUACIÓN: 2/10
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