El último arco de Absolute Superman Reign of the Superman obra de Jason Aaron, Rafa Sandoval y Ulises Arreola sirve de presentación de las versiones Absolute de Steel y Black Adam. Se vienen ostias como panes.
PUNTUACIÓN: 9/10
¡El sarcófago del legendario rey Shazam!
Puede que la batalla de Kansas haya obligado a la Corporación Lázaro a replegarse, pero ha dejado tras de sí algunas sorpresas aterradoras en sus alijos secretos de armas y secretos capaces de acabar con el mundo. ¿La más peligrosa de todas? ¡El sarcófago del legendario rey Shazam! ¡No te pierdas el comienzo de una nueva epopeya que cambiará la jerarquía del poder en el Universo Absolute!
Tras un impresionante primer año de Absolute Superman en el que se enfrentó a Ra´s Al Ghul, el segundo año parece dedicado a ampliar el mundo de Superman. En el arco anterior Superman se enfrentó a Absolute Hawkman, y a Parásito, y en este Aaron nos presenta a dos nuevos personajes: Shazam (Black Adam) y Steel.
Aaron tiene una capacidad alucinante de transmitir en sus historias una épica que se sale de la escala. El enfrentamiento de Shazam y Superman tiene esta cualidad, llegando a destruir la Luna al trasladar Superman allí la pelea para evitar la destrucción de la Tierra. Esa es la escala de poder en la que nos movemos. Y sin embargo, la capacidad de Kal El de intentar ver lo mejor en todo el mundo y razonar con Shazam muestra en realidad la principal cualidad de este Absolute Superman. Su humanidad. Una humanidad con la que consiguió transformar al villano Ra´s Al Ghul en un pecador arrepentido que intenta enmendar toda una vida de crímenes contra toda la humanidad.
Una de las cosas que más me gustan de este comic es la forma en que Aaron va cambiando de narrador en cada número, para colocar el punto de vista en un personaje diferente. En el número 18, Teeth-Adam es el narrador de su origen, descubriendo el brutal mundo del que proviene y de alguna manera consiguiendo que nos pongamos de su parte. Resulta muy interesante descubrir que en el Egipto de hace 3.000 años ya existía un Phantom Stranger que lanzaba profecías de un salvador que traería la paz a la Tierra. Sólo que esta profecía habla de Superman, no de Shazam. Que el creador de este versión de Shazam sea un Brainiac juguetón probando sus juguetes entra en la reimaginación retorcida que hace este mundo Absolute de todos los mitos de DC, y me gusta. Esta mezcla de Shazam y Black Adam sólo tuvo sus poderes 8 días entes de ser detenido por los Brainiacs y encarcelado durante 3.000 años.
El número 19 tiene a John Irons de narrador. Y descubrimos que es una más de las víctimas colaterales de la crueldad de Ra´s Al Ghul a la hora de hacer sus negocios. Irons fue el creador de la tecnología de los Peacemakers pero le fue robada por la empresa de Ra´s. Tras años de sufrir y estar puteado, Irons decide que ya está bien y se dirige a matar a Ra´s, como vimos al principio de este arco, con un traje y un martillo de su invención fabricado con Promethium puro. El despertar de Shazam, que llevaba dormido 3.000 años dentro de una Caja Madre tras ser hecho prisionero por los mismos Brainiacs que le dieron sus poderes, le meterá de lleno en una pelea no sólo por su vida, sino por el destino del planeta Tierra.
El número 20 es otro comic en el que la brillantez de Aaron salta de la viñetas. En narrador de este número es Carter Hall (Hawkman), que como arqueólogo que es conoce la historia de Shazam que incluso él desconoce, al haber sido hecho prisionero. Y este número es genial porque después de décadas siendo un frío asesino a las órdenes de los poderosos que querían mantener el statu-quo, un encuentro con Superman ha provocado que sus creencias se desmoronen e intente ser el héroe que debería haber sido y nunca consiguió ser. Tenemos una pelea salvaje tres contra uno, pero ni siquiera el trabajo en equipo de Superman, Hawkman y Steel es suficiente para derrotar a Shazam. Al final, Superman armado con el martillo de Steel y el mazo de Hawkman (hecho de 9th Metal) traslada la pelea a la Luna para el climax final.
Si pensamos en Superman, pensamos en acción más grande que la vida con el destino del mundo en juego. Bien, eso es justo lo que tenemos en el climax de este arco en el número 21 de la serie. Puñetazos que rompen lunas y un enemigo más fuerte que el universo se dan cita en un climax bestial que va a ser la pelea más grande que probablemente leeremos en este 2026. El final de esta pelea se ve interrumpida, pero el destino de Shazam claramente va a tener una importancia clave para el mundo de Superman, a la vista de la sorprendente última viñeta de este comic.
Mientras todo esto sucede, el comic tiene tiempo de mostrar la pelea de Lois Lane contra Talia Al Ghul. Una Lois que se convierte en la narrador del número 21 alternándose con Shazam, Afortunadamente para Lois, Jimmy Olsen va a aparecer en el momento justo, pero no evita que Talia pueda ser una enemiga recurrente de esta colección que ha heredado el odio por la humanidad que tenía su padre. Por cierto, este universo Absolute mueve sus tramas a una velocidad tremenda, como podemos ver con el violento final de Ra´s Al Ghul. A cambio, Aaron nos deja a Talia para recoger el manto de villana corporativa con tecnología high-tech.
Es llamativo que Aaron ha usado a varios narradores para contar la historia desde varios puntos de vista, pero nunca es Superman. Entiendo que las acciones de Superman hablan por él, pero Aaron sigue con su idea de hacer que Superman sea alguien más grande que la vida cuyas meras acciones ya impactan en las vidas de los protagonistas. De alguna manera, aunque es el protagonista absoluto, sigue siendo un héroe del que nos queda mucho por descubrir. Algo que es algo genial, dado que el objetivo principal de un comic mainstream es entretener al lector pero además dejarnos con ganas de más para querer comprar el siguiente número.
No he comentado nada del dibujo de Rafa Sandoval con el color de Ulises Arreola. En el número 19 Vicente Cifuentes dibuja 5 páginas porque imagino que Sandoval vio que no llegaba con los plazos de entrega. Globalmente, Sandoval hace un trabajo estupendo, si bien tengo que reconocer que su diseño de Steel me ha parecido bastante neutro por no llamarlo fallido. Dicho esto, la historia de Teth-Adam en Egipto es terrible (dicho en el buen sentido) y la aparición de Shazam en el presente realmente amenazadora. Aunque tengo que decir que me gusta más el comic cuando lo dibuja Juan Ferreyra, que sabe plantear imágenes imborrables, lo cierto es que Sandoval es un artista sólido con el que sabes que el comic va a tener un dibujo estupendo. No se le puede pedir más a un comic de pijameo.
Absolute Superman me está flipando. Y dentro de este mundo Absolute me gusta que Aaron esté usando a personajes que nunca pertenecieron a su galería de villanos tradicional de Superman, como Ra´s Al Ghul y ahora Shazam / Black Adam. Esto es otro de los motivos por los que este comic es tan impredecible y satisfactorio al mismo tiempo. Me parece mentira que nos estemos acercando ya al número 25 en el que entraremos en el tercer año de vida del universo Absolute. Un mundo al que le queda muchísima tela que cortar. Mientras se mantenga a este nivel, yo seguiré encantado la colección.
Comparto las primeras páginas del número 18 con el que arranca este arco:
Absolute Superman sigue siendo mi comic favorito del universo Absolute.
PUNTUACIÓN: 9/10
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