Crítica de Daredevil Born Again 2×08 (Disney+)

Termina la segunda temporada de Daredevil Born Again con un buen último episodio que consigue dejarme con buen sabor de boca gracias al carisma de los protagonistas, incluso a pesar de alguna que otra ejecución chapucera.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Episodio 8. La Cruz del Sur.

La ciudad y sus héroes se adentran en una etapa inédita.

Último episodio de la segunda temporada de Daredevil Born Again, cuya tercera temporada ya fue confirmada antes del estreno de esta segunda. De hecho, hay numerosas imágenes de su rodaje en Nueva York. El episodio tiene 54 minutos y ha sido dirigido por Iain B. MacDonald con guion del showrunner Dario Scardapane y de Jesse Wigutow.

En su carismático reparto tenemos a Charlie Cox como Matt Murdock / Daredevil, Vincent D’Onofrio como Wilson Fisk / Kingpin, Deborah Ann Woll como Karen Page, Ayelet Zurer como la esposa de Fisk Vanessa Marianna-Fisk, Nikki M. James como Kirsten McDuffie, ex ayudante del fiscal del distrito de Nueva York y socia de Matt en el bufete, Zabryna Guevara como Sheila Rivera, mano derecha de Fisk en la alcaldía, Margarita Levieva como Heather Glenn, terapeuta e antiguo interés romántico de Matt que ahora trabaja para Fisk, Wilson Bethel como Benjamin «Dex» Poindexter / Bullseye, Michael Gandolfini como Daniel Blake, el protegido de Fisk y miembro de su campaña a la alcaldía, Genneya Walton como BB Urich, periodista de «The BB Report» y sobrina de Ben Urich. Arty Froushan es Buck Cashman es la mano derecha de Fisk y su «arreglador», mientras que Hamish Allan-Headley interpreta al policía corrupto Powell. Por último, Krysten Ritter como Jessica Jones.

ARTÍCULO CON SPOILERS:

El juicio de Karen Page que empezó en el episodio anterior sirve de climax de esta segunda temporada de Daredevil Born Again. Y en positivo tengo que decir que me alegro que los creativos hayan abandonado cualquier intento de «realismo» para plantear el cierre de la temporada en términos de «molonidad». Tras el combate de Daredevil y Kingpin en el sexto episodio, narrativamente la serie había llegado a un punto muerto sin retorno. El combate lo ganó Daredevil, pero no cambió nada porque no tenía evidencias contra él para llevarle ante la justicia. La idea que las peleas no solucionan nada ni en realidad sirven para nada tengo que reconocer que me fastidió mucho, porque ataca la vía de flotación del género de superhéroes.

Por eso, una vez descartamos la opción de combates para el climax final, la único que nos quedaba era un combate idiológico. Y la serie nos lo da en el juicio con la declaración de Wilson Fisk en el juicio interrogado por Matt Murdock. Gracias al carisma de Charlie Cox y Vincent D´Onofrio, es una escena que mola mil, y ofrece lo que más necesitaba la serie, que son más interacciones de Matt Murdock y Wilson Fisk. Que son el corazón de la serie y han estado separados hasta el sexto episodio primero, y ahora en el climax final.

Si eres un fan del cine de juicios, vas a disfrutar este momento. Si eres un fan de los comics, también. Y dado que Cox y D´Onofrio son actorazos, tenemos sin duda el mejor momento de toda la serie. Si a eso sumamos el golpe de efecto que Matt se saca de la manga para ganar el juicio, tenemos diversión asegurada. Que al final, es de lo que se trata. De divertirse.

Lo malo es que desde el punto de vista de la molonidad, la escena es genial. Pero en realidad todo el climax final es un sinsentido que no hay por donde cogerlo. Y el caso es que me lo he pasado bien y me considero entretenido, pero las cosas que pasan no aguantan el más mínimo análisis crítico. Ya en episodios anteriores de esta segunda temporada comenté que el todo vale estaba llevando a Daredevil Born Again al nivel de las series de Arrowverso de CW. Y este episodio es la confirmación definitiva.

En positivo tengo que decir que me alegra que Jessica Jones vuelva a aparecer en el episodio y no se despidiera en el séptimo episodio. En el final de la serie veremos el retorno de Luke Cage (Mike Colter), lo que devuelve un poco de orden a esta pareja. Sobre todo pensando que en las imágenes que se han visto de la tercera temporada se ve a la pareja junto a Finn Jones volviendo a interpretar a Danny Rand / Puño de Hierro. Reconozco que me equivoqué al pensar que apenas íbamos a ver un cameo de Jessica Jones en esta temporada.

Esto es positivo. Lo malo es casi todo lo demás. La historia de Bullseye y de Charles, el jefe de la CIA que empezó trabajando con Fisk y terminó enfrentado a él, es sencillamente ridícula. Cashman mató a Daniel Blake la semana pasada y aunque recibe un disparo, en realidad no pagará por su crimen. El viaje de Heather Glenn a la locura a lo largo de esta temporada termina de forma previsible en este episodio. Pero que fuera previsible no quita que el hecho que Heather se convierta en la nueva Muse sea otra ridiculez. Ver a la diminuta actriz Camila Rodríguez interpretar a Ángela del Toro (la nueva Tigre Blanco) pegándose contra policías como si fuera super poderosa también provocó que mi suspensión de credulidad saltara por los aires, de lo imposible que lucía todo. A todo esto, que BB Urich afirme que su amigo Daniel ha muerto no se apoya en ninguna prueba material. Pensaba que la muerte de Daniel podría ayudar a provocar la caída de Fisk, pero nada más alejado de la realidad. Daniel ha muerto, y nadie pagará por ello.

Peor es la conclusión de la serie, que puede llegar a enfadar a quien busque coherencia en una historia, por muy ligera que sea una serie como esta. Tras perder el juicio y quedar Karen en libertad, Fisk colocó a un tirador para que matara a Matt o a Karen si es que salían libres. Pero Bullseye mató a todos los asesinos e intentó matar a Fisk. Tras la confusión que se genera, Fisk cierra el juzgado y se atrinchera allí.

El Fiscal General del Estado le llama para llegar a un acuerdo, de forma que si Fisk abandona la alcaldía, le permitirá abandonar Nueva York sin cargos. Fisk, enajenado, se niega. Los policías liderados por el policía corrupto Powell dejan pasar a los manifestantes (de forma de nuevo absurda), lo que nos lleva al mayor ridículo de todos. Fisk mata a decenas de manifestantes con sus propias manos de forma salvaje. Se ha convertido en un asesino múltiple, aunque también podría argumentarse que lo hizo en defensa propia. Sin embargo, al final Fisk se ve arrollado por la marea de manifestantes y cae apalizado.

Es lógico que Matt quiera salvarle la vida a Wilson Fisk. Si lo hizo con Bullseye como no lo va a hacer con Kingpin. Ya habiamos descubierto que Matt jamás mataría a Wilson, con lo que evitar su muerte sería una extensión de esa naturaleza compasiva. Lo que no es normal que con el villano caído y detenido, listo para ser puesto a disposición de la justicia, ¡Matt le deja marchar con la promesa de que se irá de Nueva York para nunca volver!!! WTF??? De nuevo, entiendo que la serie plantee un final a la enemistad entre Daredevil o Kingpin, y que Wilson Fisk abandone Nueva York es la forma más conveniente y rápida para quedeje de ser alcalde de la ciudad. Pero la ejecución de esto resulta terrible. De vergüenza ajena.

Porque como ya pasó con Bullseye, Matt ha pasado de no querer que alguien muera a ayudar a dos criminales asesinos para que no tengan que responder por sus asesinatos. Es terrible. Espero no tener que oír a nadie decir lo seria y «adulta» que es esta serie, porque la progresión lógica está al nivel de un niño de 8 años. Es algo injustificable. Y es otro elemento que justifica la idea que esta serie puede tener sueños de grandeza, de nuevo, apoyado del carisma de la pareja protagonista. Pero estamos ante televisión para ver con el encefalograma plano. En función de si consigues ver la serie en ese estado, la disfrutarás o no.

Dentro de la locura absoluta, ver a Matt en el juicio de Karen reconocer que es Daredevil reconozco que es un golpe de efecto brutal que provoca un cambio radical en la serie del que no hay marcha atrás. Como lector veterano, en realidad me ha gustado mucho el final en el que Matt acepta entrar en prisión por sus delitos cometidos como Daredevil. Esto me devuelve al final de la etapa de Brian Michael Bendis y Alex Maleev en la colección, que dejó precisamente a Matt en esa misma coyuntura, entrando en prisión. Cómo salió Matt de la cárcel fue responsabilidad del siguiente escritor que se hizo cargo de la serie, el genial Ed Brubaker, que llegó con el dibujante Michael Lark. En el comic, el shock de ver a Matt entrar en la prisión fue el momento perfecto para el cambio de equipo creativo. En la serie de televisión, nos deja un cliffhanger antológico que a pesar de todo lo malo que acabo de decir, me deja con ganas de ver cómo siguen la historia en la tercera temporada.

Aceptar que una serie no tiene por qué tener sentido si lo que sucede «mola» me ha ayudado a que el final de la serie me haya dejado con buen sabor de boca. Una serie de televisión no es una vacuna, es entretenimiento más o menos ligero. Entender esto es fundamental para disfrutar de Daredevil Born Again, como entender que ninguna serie es perfecta. Pero ojo, porque igual que he conseguido disfrutar del final de la temporada, tengo que decir que en realidad la serie tampoco es que sea demasiado buena. Sin duda, el carisma de los actores protagonistas disimulan muchos de los problemas estructurales de la serie.

Y aunque lo que voy a decir ya será problema de la tercera temporada, veo que la serie va a tener un problema muy grande al abandonar la serie Vincent D´Onofrio, el 50% de la personalidad de la serie. Habrá que dar un cierto margen de confianza para que presenten a nuevos villanos, pero perder a Kingpin puede ser un golpe demasiado grande. Porque está clara que Muse II no alcanza ni la suela de los zapatos de Kingpin. En todo caso, eso será un tema para comentar en 2027.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

Daredevil Born Again ha conseguido dejarme con buen sabor de boca en lo fundamental, aunque la ejecución en algunos momentos haya dejado bastante que desear. Con todo, este final y su estupendo cliffhanger invita a ver la siguiente temporada.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Superman 37 de Joshua Williamson y Dan Mora (DC Comics)

Continúa Reign of the Superboys en la colección de Superman, con el equipo creativo super estrella de Joshua Williamson, Dan Mora y Alejandro Sánchez.

PUNTUACIÓN: 9/10

¡Superboy Prime consigue un nuevo trabajo en la vida real con una nueva identidad secreta mientras protege Metrópolis de peligrosas amenazas! Pero ahí fuera le espera todo el universo de DC Comics para que lo explore, y el fanático que lleva dentro quiere verlo todo… ¡Lástima que haya héroes que no confían en él y creen que debería estar encerrado!

Desde la mítica etapa de John Byrne, no disfrutaba tanto de un comic de Superman como lo estoy haciendo gracias al equipo creativo super estrella formado por Joshua Williamson y Dan Mora, con el color de Alejandro Sánchez.

Tras el final de DC KO, Superman ha desaparecido y la colección ha sido colonizada por Superboy Prime. En el tie-in de DC KO compartió protagonismo con Lois Lane de nuevo con los poderes de Superwoman, lo que ayudó a que la transición fuera controlada. Ahora, tras tan sólo 2 grapas, Prime se ha adueñado de la colección y la ha moldeado a su imagen. No sólo eso, Joshua Williamson ha conseguido que quiera que Prime tenga una colección propia para él, porque se está demostrando un protagonista maravilloso.

Superboy Prime tiene un ENORME pecado capital, su etapa como villano que masacró a multitud de héroes durante Infinite Crisis. Luego se unión a los Yellow Lanterns en la increíble etapa de Geoff Johns en Green Lantern. Pero tras todos estos años (desde Infinite Crisis dos décadas, en realidad), y su paso por el limbo comiquero, Prime realmente está intentando ser el héroe que siempre debería haber sido. Lo malo, hay mucha gente que está deseando verle caer para devolverle a prisión. La idea de que si la gente sólo juzga por tu peor día en lugar de ver toda la complejidad de la persona con sus cosas buenas y malas, es un comentario muy necesario en medio de la cultura de la cancelación que ha actuado a lo largo de la última década.

Prime intenta ser el héroe que Metrópolis y el mundo necesita, pero al mismo tiempo intenta tener una identidad secreta y una vida como civil. Las páginas de CK (que es como Prime quiere que le llamen) en su trabajo en la librería de comics son algunas de las más divertidas que he leído en mucho tiempo, con un extra de diversión debido a la capacidad de Prime de romper la cuarta pared y dirigirse a los lectores. Los elementos metatextuales y su comentario sobre el mundillo, con broma incluida con Mark Waid de protagonista, me parecen antológicos.

Por si fuera poco, este número 37 tiene de invitado especial a Damian Wayne (Robin). Ver a los dos héroes juntos en un comic tan divertido, mostrando sus personalidades opuestas que acaban no siéndolo tanto, mostrando el enorme corazón que tienen ambos aunque intenten disimularlo, es una pasada. El éxito de este comics me recuerda la vergüenza histórica que Brian Michael Bendis cometió cuando destruyó una de las mejores ideas de DC en el siglo XXI, los Super Sons (Superboy y Robin) como niños superhéroes que compartían aventuras, cuando forzó que Jon Kent creciera hasta convertirse en un joven ventiañero. Bendis y los editores que lo permitieron, la cagó de forma lamentable. Y es algo que no tiene arreglo. Pero leyendo este comic y viendo como me dejó con una sonrisa en la cara, me mostró que igual hay esperanza.

La colección de Superman es pura diversión. Nos está mostrando a un Joshua Williamson en estado de gracia. Que tiene claro que tipo de comic escribe y cuyo objetivo fundamental es entretener a los lectores con personajes con una enorme personalidad y unos problemas interesantes. Este es un comic de superhéroes que no se avergüenza de serlo. Es más, se enorgullece de ello. Y nos muestra valores positivos que disfruto y quiero que mi hijo comparta.

Y luego además, tenemos el dibujo de Dan Mora con el color de Alejandro Sánchez. Mora está impresionante en las escenas de acción. Pero es casi mejor en los momentos divertidos, por ejemplo en la escena en la librería de comics que comentaba antes. Mora es otro profesional que se encuentra en un estado de gracia, y deja claro cada mes que puede dibujar cualquier cosa mejor que cualquiera. Así da gusto comprar un comic de superhéroes.

Está claro que Reign of the Superboys tiene fecha de caducidad. Pero mientras dure voy a disfrutar un montón de las aventuras de Superboy Prime. A ver si la etapa se alarga. O si no, que le den serie propia, yo la compraré encatado.

Comparto las primeras páginas del comic:

Superman de Joshua Williamson y Dan Mora está siendo una etapa memorable. ¡Ojalá no se acabe nunca!

PUNTUACIÓN: 9/10

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Crítica de Biblioteca Marvel La Patrulla-X vol. 10 (Marvel Comics – Panini)

El noveno volumen de Biblioteca Marvel Patrulla-X nos trae los dos números dibujados por Jim Steranko, el primer comic Marvel dibujado por la futura estrella Barry Windsor-Smith, y la presentación de Alex Summer, el hermano de Scott destinado a convertirse en Kaos. Unos comics creados, además de por Steranko y Windsor-Smith, por Arnold Drake y Roy Thomas, Werner Roth y Don Heck, con entintados de John Tartaglione, John Verpoorten, Michael Dee, Vince Colletta y Sam Grainger.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO MUY FLOJO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. Los legendarios episodios dibujados por Jim Steranko traen también un nuevo e histórico logotipo para la colección y la llegada de Polaris, la reina del magnetismo. ¿Acaso el diablo tuvo a una hija? Además, la primera aparición de Erik el Rojo, el debut de Barry Smith en Marvel, con una aventura contra Blastaar, y la irrupción del Faraón Viviente y Alex Summers, el hermano de Cíclope

Contiene los correos de lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este volumen incluye The X-Men 50-55 USA, publicados originalmente entre noviembre de 1968 y abril de 1969.

Como ya he comentado en otras ocasiones, la Biblioteca Marvel de La Patrulla-X con los comics originales del grupo son de largo los peores comics clásicos que estoy comprando. Aunque estos comics incluidos en este décimo volumen de la colección tienen un indudable interés histórico, como lectura destinada al entretenimiento en 2026 resultan un tostón considerable sobre todo por las deficientes historias de Arnold Drake, creador en DC de la Doom Patrol.

Empezando por los elementos destacables, la llegada de Jim Steranko a la colección se dejó notar desde la misma portada, en la que además de la mítica imagen de Lorna Dane como Polaris tenemos el rediseño que Steranko hizo del Logo de los X-Men, un logo que se ha convertido en el más icónico e utilizado, llegando hasta nuestros días. Hablando de imágenes icónicas, esta portada sin duda entra dentro de la categoría de imagen que te hace comprar el comic sin importar lo que haya en el interior.

La colaboración de Jim Steranko en la colección es interesante, porque Steranko era un autor completo en el comic de Nick Furia, pero aquí aceptó dibujar la historia de Arnold Drake que se había iniciado el mes anterior. Con motivo de la llegada del número 50 de la colección, Drake planteó un arco de 4 números que se desarrolló entre el numero 49 (incluido en el volumen anterior) y el 52. Tras la presentación de Mésmero, autoproclamado discípulo de Magneto y de Lorna Dane, en estos números asistiremos a la activación de los poderes de Polaris, el retorno de Magneto y la presentación de Erik el Rojo, posiblemente una de las historias más ridículas jamás publicadas en un comic de La Patrulla-X.

Aunque la historia de Drake deja bastante que desear, hay que reconocer que hacía lo que podía dentro de la limitación existente de 15 páginas por número, en lugar de las 20 habituales en otras colecciones. Esto era debido a las historias de complemento con los orígenes de los miembros de La Patrulla-X que se incluían en cada grapa. Estas historias de complemento son en mi opinión lo que más dañó a la colección y ayudó a la cancelación de la serie, al ser historias super flojas que provocaban el efecto contrario a hacer a los protagonistas más interesantes. En rigor hay que decir que el comic de X-Men no se canceló, pero a partir del número 67 empezó a incluir reprints de comics antiguos.

Volviendo a Steranko, aunque tan sólo dibujó dos números, estos son una maravilla, todo lo contrario a los aburridos números dibujados por los Werner Roth o Don Heck que nos han acompañado durante demasiado tiempo. Steranko plantea imágenes visualmente arrolladoras, con una personalidad única que la colección no tuvo ni siquiera con los primeros comics dibujados por Jack Kirby. Steranko plantea a personajes con poses super dramáticas que expresan sentimientos extremos. Con él, los despliegues de poder como el de Lorna (Polaris) se siente como una fuerza física que arrasa con todo lo que pilla por delante. Hasta la llegada de Neal Adams unos meses después, la colección no había tenido nunca la potencia visual que Steranko imprimió en sus apenas dos números dibujados.

En el apartado gráfico tenemos una de cal y otra de arena. Tras la finalización del arco de Mesmero + Magneto, X-Men 53 es otro comic con una importancia histórica, al ser el primer comic dibujado para Marvel Comics por el futuro super estrella Barry Windsor-Smith, en ese momento conocido como Barry Smith. La importancia histórica de esta grapa es indudable, pero la realidad es que asistimos a un comic dibujado por un artista novato que dibuja a los personajes de forma horrible, super feos y con unos cabezones que les hacía parecer casi deformes. Todo el mundo empezó en algún sitio, y seguro que Windsor-Smith mejoró muchísimo en trabajos posteriores, pero febrero de 1969 cuando se publicó este comic nada hacía suponer que el británico tenía un futuro brillante. De hecho, mientras en los comics de Los Vengadores que dibujó unos meses más tarde ya planteaba estructuras de página novedosas y atractivas, en este número de X-Men Windsor-Smith dibuja todo el rato con cuadrícula de 4 o 6 viñetas, intercalando alguna página de 5 viñetas. Lo más habitual y carente de imaginación posible.

Aunque Windsor-Smith sólo dibujo ese número, si hizo las portadas de los números 54 y 55, que podéis ver a continuación. La portada del número 54 no está del todo mal, con una imagen típica del grupo enfrentándose a un enemigo que apunta super poderoso. Sin embargo, la portada del número 55 es terrible, posiblemente una de las peores portadas de la historia de los X-Men. Como digo, imagino que excepto Stan Lee que apostó por él, nadie en 1969 podría imaginar que Windsor-Smith llegaría a ser la super estrella que es hoy en día.

Cerrando el apartado artístico, los aburridos Werner Roth y Don Heck dibujaron los 3 números restantes de este volumen, así como las historias de complemento protagonizadas por Hank McCoy (Bestia) y Warren Worthington III (Ángel). Y como en volúmenes anteriores, su dibujo es correcto anatómicamente hablando, pero super anodino y carente de personalidad o espectacularidad. El cambio al que asistiremos a partir de la llegada de Neal Adams a la colección va a ser como la noche y el día. Pero de eso ya hablaremos cuando me lea el siguiente volumen.

Arnold Drake se mantuvo como guionista en la colección hasta el número 54, teniendo que volver Roy Thomas a la colección a partir del 55, el último incluido en este volumen. Y dentro que la limitación de 15 números de historia principal por grapa afecta mucho la capacidad de Drake de plantear una historia con un mínimo de complejidad o elementos dramáticos. Pero su historia de Eric el Rojo no hay por donde cogerla. Para quien no lo sepa, tras escapar de la base de Mesmero y Magneto por los pelos en el número 51, el plan maestro de Scott Summers (Cíclope) para por ponerse un traje diferente que no se sabe de donde ha sacado, que aparentemente le permite lanzar sus rayos ópticos por otro lados de su cuerpo como por ejemplo sus manos. Toda la Patrulla-X fue derrotada y escapó gracias a la ayuda de Lorna, pero ahora Scott solo derrota a todos los villanos y se autodeclara segundo al mando detrás de Magneto. De alguna manera, parece como si esperara que los lectores que lean este número no hubieran leído el anterior, porque lo que plantea aquí Drake no tiene ningún sentido. Lo que podría haber sido una saga de refundación para los X-Men terminó sin pena ni gloria por una historia imposible muy poco atractiva.

El número 53 dibujado por Barry Smith incluye la aparición de Blastaar, el villano de los 4 Fantásticos situado en la Zona Negativa. La historia plantea que los X-Men traen a Blastaar a nuestra realidad por accidente, devolviéndole al final del comic de forma igual de accidental que apareción. Un comic que no aporta nada con una historia muy floja que el dibujo de Barry Smith no ayudó en absoluto.

En relación a las historias de complemento de 5 páginas con los orígenes de los miembros de La Patrulla-X, en este volumen tenemos el final del origen de Bestia, una historia en 5 partes en las que Hank McCoy se enfrenta al penoso villano Conquistador, que secuestra a sus padres para obligarle a Hank a que obedezca sus órdenes. La llegada de Cíclope, Hombre de Hielo y Ángel será clave en la derrota de este villano, lo que llevará a la entrada de Hank a la escuela del Profesor Xavier.

Tras esta historia, asistimos al origen de Ángel, que se contará en tres partes, las primeras de las cuales se incluyen en este volumen. De todos los miembros de La Patrulla-X, el del Ángel es quizá de los más ridículos, al asistir al crecimiento de sus alas sin que sus padres se percaten de ello. La idea que Warren pliega sus alas en la espalda y las esconde debajo de su camisa y pantalón es algo que se veía con naturalidad en los años 60, pero resulta ridículo visto hoy en día. En la segunda historia, Warren se convierte en superhéroe con el nombre de Ángel Vengador, deteniendo a unos ladrones. Cuando llegan Cíclope y Hombre de Hielo para reclutarle, se van a encontrar con un rechazo absoluto.

Por último, los números 54 y 55 es una aventura en dos partes en las que los héroes se enfrentarán al Faraón Viviente, y en la que descubriremos que a Alex Summer, el hermano de Scott del que no conociamos de su existencia hasta ahora, es también un mutante como Cíclope.

La historia de Drake es un despropósito tras otro. Empieza con Cíclope enfrentándose a unos policías que le acusan de asesinato, lo que hace que recuerde cómo llegó a esa situación. Y la cosa no hay por donde cogerla. Drake era de una generación que aún debía pensar que los comics de superhéroes los leían niños de 8-10 años y por eso no era necesario plantear historias complejas o ni siquiera bien planteadas. ¿Para qué quiere el Faraón incriminar a Cíclope por asesinato cuando él ni siquiera está muerto? Es un completo desatino. Y como eso, todo. La participación de Arnold Drake en la colección de Patrulla-X se cerró de forma absolutamente decepcionante. Con el nivel de estas historias, es normal que las ventas de la colección no dejaran de caer mes tras mes.

Tras la marcha de Drake, Roy Thomas se encarga de cerrar esta historia del Faraón Viviente. Y lo hace sin nada especialmente destacable o emocionante. Exactamente lo mismo que transmitía el dibujo de Don Heck y Werner Roth. Lo que se supone que es el momentazo del comic, la activación de los poderes de Alex para salvar a los X-Men es una imagen anodina, como todo lo que dibujaron estos artistas en la colección. Leyendo estos comics me quedo con la idea que Heck y Roth eran dibujantes no adecuados para esta colección. Pero imagino que esta idea no la tengo solo yo, viendo las ventas menguantes de la colección, los lectores de 1968-69 pensaban exactamente lo mismo.

Leer estos comics clásicos de La Patrulla-X está siendo un suplicio. Nada que ver con el disfrute que me ha la lectura de la Biblioteca Marvel de Los Cuatro Fantásticos o Los Vengadores. En el próximo volumen llega por fin otro de los momentos clave de la historia de la colección, la llegada de Neal Adams. Adams añadió todo lo que La Patrulla-X necesitaba, pero no fue suficiente para salvar la colección de su cancelación. Al menos, podré leer comics dibujados por una leyenda que dan gusto y justifican su calificativo de históricos.

Comparto las primeras páginas de este volumen, maravillosamente dibujadas por Jim Steranko:

Con cada nuevo volumen que leo de la Biblioteca Marvel de La Patrulla-X, más claros están los motivos por los que este comic fue cancelado. Incluso entendiendo la importancia histórica y el contexto de la obra, el nivel es flojísimo.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO MUY FLOJO

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Crítica de Maul Señor de las sombras temporada 1 (Disney+)

Menuda sorpresa positiva me he encontrado con la primera temporada de Maul Señor de las sombras, que acaba de ser estrenada en Disney+-.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Maul busca un aprendiz que lo ayude en su plan para vengase y reconstruir su sindicato del crimen.

Dave Filloni está acreditado como creador de esta serie de animación de 10 episodios, que cuenta con Matt Michnovetz como guionista principal y se ha encargado del desarrollo de la serie en su día a día, así como Brad Rau como supervisor de dirección. Este primera temporada de Maul Shadow Lord ha tenido 10 episodios. Antes del inicio de la temporada, Lucasfilm anunció que renovaba la serie para una segunda temporada.

En las voces originales encontramos a Sam Witwer como Maul, Gideon Adlon como Devon Izara, una Jedi twi’lek que se encuentra huyendo tras la Orden 66 y a quien Maul tiene en el punto de mira como posible nueva aprendiz; Wagner Moura como Brander Lawson, un detective de policía en Janix; Richard Ayoade como Two-Boots, el droide policial compañero de Lawson; Dennis Haysbert como el maestro de Devon Eeko-Dio-Daki; Chris Diamantopoulos como Looti Vario, un señor del crimen de Janix; Charlie Bushnell como Rylee Lawson, el hijo de Brander; Vanessa Marshall como Rook Kast, una de las aliadas mandalorianas de Maul de las Guerras Clon

Maul Señor de las sombras tiene lugar aproximadamente un año después de la derrota de Maul a manos de Ahsoka Tano al final de Clone Wars, pero años antes de que la historia de Maul llegue a su fin durante los acontecimientos de Rebels. La acción NO se sitúa en Coruscant, sino en el planet Janix.

Maul me parece un éxito abrumador empezando por el cambio en el estilo de animación. Este cambio pone de relevancia la enorme influencia de Spider-Man: Into de Spiderverse, que ha marcado un antes y un después en la animación. Lucasfilm ha cambiado para plantear un estilo más expresivo e impactante de animación. Algo que creo que es un éxito brutal. Habiamos visto ejemplos de esta animación en la serie de cortos Star Wars Visions, y me alegro que Lucasfilm lo incorpore en sus series principales.

En lugar de la animación de imágenes perfectas super limpias que teniamos antes, Maul Señor de las sombras parece que está pintada en un lienzo. Sobre todo los fondos del planeta Janix parecen pinturas mates como las que se utilizaban en las películas clásicas, muchas veces difuminado por la iluminación nocturna o la niebla. Esto hace que las imágenes tengan muchísima más expresividad que nada que hayamos visto antes en animación de Star Wars. El éxito es absoluto.

Los personajes están dibujados casi a brochazos de color, exageradamente hablando. Esto sirve para que los protagonistas tengan muchísima más personalidad, lo que también ayudó a que me enganchara. Si a eso le sumamos la dosis absoluta de molonidad de ver a Maul atacar a varios enemigos, con repetición del «momento Vader» de Rogue One para el disfrute de mi hijo y mío, tenemos una combinación ganadora.

Ver la nueva animación de Lucasfilm y el carisma de Maul ya son motivo suficiente para ver Maul Señor de las sombras. Sobre todo si eres fan de Star Wars: The Clone Wars como es el caso de mi hijo. Pero tengo que reconocer que la historia y sobre todo la caracterización de Maul me ha parecido un acierto absoluto. Maul busca venganza contra los que le traicionaron para volver a controlar el mundo criminal de la galaxia. Al mismo tiempo, Maul busca además una aprendiz, porque sabe que él solo no podrá conseguirlo. Por suerte para él, va a encontrarse con Devon Izara, una joven Jedi detenida por la policía de Janix que comparte módulo prisión con Looti Vario, el único señor del crimen que sobrevivió al ataque de Maul. Aunque Maul busca llevarla al lado oscuro, el maestro de Devon Eeko-Dio-Daki hará todo lo que esté en su mano para impedirlo. Lo malo, es que los jedis no pueden llamar la atención o atraerán a las tropas imperiales al planeta. Los imperiales, o algo peor. La naturaleza manipuladora de Maul está perfectamente reflejada en la serie. Aunque intenta que Devon le vea como alguien compasivo, todos sabemos que no dejará que nada ni nadie le impida conseguir lo que quiere.

Otro elemento acertado de la serie es dar importancia al inspector de policía Brander Lawson. Lawson es un policía honrado que sufre porque su trabajo no le permite atender como le gustaría a su hijo Rylee. Su compañero en el droide  Two-Boots, que obviamente está cuadriculado para seguir los procedimientos policiales. Tener a una buena persona como coprotagonista de la serie funciona de maravilla a la serie. Una serie que consigue que conectemos emocionalmente con todos los protagonistas.

El formato de episodios de 30-35 minutos es perfecto para conseguir que la historia avance adecuadamente, con buenas escenas de acción en todos los capítulos que aseguran el entretenimiento. Vimos la serie en su formato semanal, y el éxito ha sido monumental. Sobre todo gracias a los excelentes dos últimos episodios que son un climax de acción sobresaliente gracias a sus enormes coreografías de acción y unos duelos sables laser alucinantes.

No me esperaba que Maul me fuera a gustar tanto como lo ha hecho. Aunque hay un elemento que era totalmente esperable, la construcción de los personajes ha conseguido que tengamos el final super dramático funcione de forma increible. Si a eso le sumamos impresionantes apariciones especiales y el gran acierto del estilo de animación, tenemos una combinación ganadora.

Puestos a comentar algo menos bueno, el final de esta primera temporada me ha parecido la bomba. Pero de cara a la segunda temporada, ¿Cómo lo mejoras? Porque todo lo que plantees va a ser redundante. Dicho esto, ese será un problema de la segunda temporada. De momento, esta temporada ha sido un éxito absoluto.

Comparto el trailer de esta temporada:

Maul Señor de las sombras me ha parecido un éxito sobresaliente con un final que me nos ha dejado en lo más alto. Ganazas de poder ver cuanto antes la segunda temporada.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Monarch: Legacy of monsters temporada 2 (Apple TV)

Tras la divertida primera temporada de Monarch: Legacy of monsters, nos hemos vuelto a suscribir a Apple TV para ver la segunda temporada de esta serie ambientada en el monsterverso de Godzilla y Kong. Y nos hemos llevado un chasco muy grande.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Serie de televisión situada en el mismo universo de las últimas películas americanas de Godzilla y Kong. Monarch se sitúa cronológicamente entre los acontecimientos de la película Godzilla de Gareth Edwards (2014), y Godzilla: Rey de los Monstruos, de Michael Dougherty (2019).

Tras los sucesos de la primera temporada los protagonistas consiguieron rescatar a Keiko Miura (Mari Yamamoto) tras pasar años en Apex Mundi, la dimensión de los monstruos. Sin embargo, Lee Shaw (Kurt Russell) quedó atrapado allí. La segunda temporada empieza con una misión ilegal para rescatarle, que traerá a la Tierra a un nuevo monstruo, que puede convertirse en la nueva amenaza contra la humanidad.

Monarch: Legacy of monster fue creada por Chris Black y Matt Fraction. Black se mantiene como showrunner de esta temporada de 10 episodios. Los directores de la serie han sido Lawrence Trilling (4 episodios), Hiromi Kamata (2), Jeff F. King (2) y Gandja Monteiro (2). Los guiones han sido escritos por Chris Black, Dan Dworkin, Kari Drake, Al Letson, Andrew Colville, Maria Melnik, Joe Pokaski, Mariko Tamaki y Tanner Hansinger.

En el reparto tenemos a Kurt Russell y su hijo Wyatt interpretando a Lee Shaw un militar del ejército de EE.UU. que en los años 50 tiene una participación clave en la creación de Monarch. Kurt interpreta a la versión más vieja de Shaw del presente, mientras que Wyatt interpreta a la versión más joven. En el pasado conoceremos a Anders Holm como Bill Randa, un criptozoólogo que se convierte en uno de los fundadores de Monarch que en Kong: La isla calavera (2017) fue interpretado por John Goodman. Mari Yamamoto interpreta a Keiko Miura, una científica que investiga monstruos con Lee Shaw y Bill Randa en la década de 1950, y que es la abuela de los personajes del presente. a los que conocerá al final de la primera temporada.

En el presente tenemos a Anna Sawai como Cate Randa, una profesora de San Francisco que sufre estrés postraumático y cuya búsqueda de su padre desaparecido Hiroshi Randa (Takehiro Jira) la lleva a descubrir su relación con Monarch. Ren Watabe es Kentaro Randa, hermanastro de Cate que se une a ella en un viaje para encontrar a su misterioso padre. Kiersey Clemons es May, una hacker estadounidense que vive en Japón. Joe Tippett es Tim, un empleado de Monarch demasiado entusiasta.

Dominique Tipper como Brenda Holland, una ejecutiva de Applied Experimental Technologies (posteriormente Apex Cybernetics); Curtiss Cook en el papel de Reddick Barris, director de Monarch; Cliff Curtis en el papel de Jason Trissop, jefe de la división de Proyectos Especiales de Apex Cybernetics; y Amber Midthunder en el papel de Isabel Simmons, una mujer de negocios que es la hija adoptiva del dueño de Apex, completan el reparto en sus papeles principales.

Menudo chasco más grande me he llevado con Monarch. Para escribir esta reseña he vuelto a ver el trailer de esta temporada. Y me doy cuenta de la estafa que los productores han perpetrado contra los espectadores, anunciando una serie con una aventura y unos monstruos que no han tenido nada que ver con lo que la serie ha sido en realidad. De hecho, una de las escenas más impactantes del trailer, el ataque de Godzilla a Tokio, resulta que es una pesadilla de uno de los personajes y no llega a suceder en realidad. Lamentable.

La serie mantiene la misma estructura narrativa de la primera temporada, alternando escenas en el presente y en el pasado. Los flashbacks servirán para dar mayor contexto e información de la amenaza en el presente, la misteriosa Titan X que Cate Randa traerá a la Tierra accidentalmente mientras trataba de rescatar a Lee Shaw. Además, por si no había quedado claro en la primera temporada, los flashbacks ahondarán también en el triángulo amoroso formado por Keiko Miura, su marido Bill Randa, y la tercera pata de la relación que es Shaw.

Y la primera clave que me ha molestado es que el trío de protagonistas del pasado interactuaran con la Titan X, teniendo pruebas de su existencia. Su aventura gira en encontrar la ruta migratoria de la Titan X a partir de conocerle en la isla de Santa Soledad (Chile). Y esto choca completamente con los sucesos de Kong: Skull island en la que Monarch está arruinada y Bill Randa es el haz me reir en Washington por sus ideas locas para las que no tenían prueba. Que la serie no sea coherente con su propia historia me parece lamentable.

La premisa de Monarch, al estar ambientada en el monsterverso de Godzilla y Kong, es poder ver monstruos. Preferiblemente, enfrentados uno contra otro. En eso, esta segunda temporada es un fracaso total. Para enganchara los espectadores, en el primer episodio ambientado en el presente de 2017 tenemos a Kong atacando a la base Outpost 18 en Isla Calavera molesto por el portal que Monarch ha abierto hacia Apex Mundi. Cuando los protagonistas vuelvan a la isla para rescatar a Shaw, traerán también al Titan X, que escapará antes que Kong pueda detenerle.

Las apariciones de monstruos que vemos en el trailer son todo lo que hay en los primeros siete u ocho episodios de la temporada. Como digo, es casi un insulto para los espectadores. Hay que agradecer el combate entre Godzilla y el Titan X, aunque tenga una duración ridícula de apenas unpar de minutos a lo sumo. Luego, en el climax de la temporada en el último episodio, Kong se enfrentará con la Titan X en la Isla Calavera. Ahora si tenemos un combate de monstruos en condiciones. Aunque en realidad es demasiado poco, demasiado tarde para cambiar mi impresión sobre la serie.

Los flashbacks del pasado tienen sentido en la medida en que lo que nos cuenten sea interesante. Pero si lo que sucede no lo es, entonces tenemos minutos de la basura para rellenar minutos del episodio. Y lamentablemente, esto sucede en varios episodios. Por ejemplo, cuando Shaw deja Monarch tras una noche de pasión con Miura, tras darse cuenta que Ella quiere a Randa y nunca le abandonará. Todo lo que sucede es intrascendente porque sabemos que Shaw va a volver a Monarch, porque ya lo hemos visto. Así si al problema de no tener monstruos sumamos que lo nos presentan en su lugar no interesa, el fracaso se explica sólo.

La serie se mete en dos berenjenales problemáticos de los que no acaban de salir bien. Por un lado, se plantea la posibilidad de conectar con el pasado en la dimensión de Apex Mundi, lo que nos pone a punto de crear paradojas temporales. De hecho, lo que vemos en esta temporada contradice lo que conocimos de Shaw en la primera temporada. Porque si Shaw vio a Keiko Miura en Apex Mundi y supo que estaba viva, es imposible que cuando fue rescatado en la primera temporada, aceptara irse al retiro en lugar de luchar por rescatar a Keiko.

El segundo problema es que la sorpresa de la segunda temporada es hacer que la Titan X sea «buena». En realidad, más allá de saber que Titan X lleva realizando una ruta migratoria por los océanos de la Tierra desde hace décadas o siglos, no llegamos a saber el propósito exacto. Luego tenemos de descendencia de la Titan, que son unos bichos como cucarachas gigantes que aparecen y desaparecen en la serie, que son otro ejemplo de mala escritura.

Mientras Shaw quiere destruir al monstruo, y para ello convoca a Godzilla, las chicas buscan rescatar al Titan X y devolverla a su hogar en Apex Mundi. La forma en que la Titan X se mueve entre dimensiones y sobre todo, su motivación para hacerlo, parece que no importa. Por si esto no fuera suficiente, la serie comete otro error de continuidad grosero cuando descubrimos que Bill Randa antes de morir en Skull island, había cartografiado la isla para ubicar la localización del portal hacia Apex Mundi. De nuevo, algo imposible que rompe con lo visto en la película. No se si el puntillosos soy yo, pero la sensación de «todo vale» me parece terrible. El recurso de escritores mediocres que creen que como es ciencia ficción pueden plantear lo que quieran cuando es justo al revés, más te tienes que ceñir a las reglas establecidas.

El elemento de hacer que las chicas pacíficas tengan razón y los hombres belicosos estén equivocados se ha hecho también muy patente viendo estos episodios. No se trata que crea que Shaw tenga que tener siempre la razón, pero en mi opinión, las protagonistas Keiko Miura y su nieta Cate Randa se han convertido en personajes bastante repelentes. Sobre todo en la forma en que están todo el rato criticando lo que hacen Shaw y Kentaro, el hermano de Cate.

La sensación es que esta segunda temporada de Monarch cierra la historia iniciada en la primera. Sobre todo, en la parte de los dos momentos temporadas que contaban el pasado de Meiko, Bill Randa y Lee Shaw. Aunque la serie deja abierto la posibilidad de nuevas aventuras, al formar Keiko, Cate, May y Tim un nuevo equipo de Monarch destinado a la investigación de los titanes. Mientras, Shaw persigue a Kentaro y a Isabel Simmons, llegando al volcán en el que conocimos a Rodan en la película Godzilla: king of monsters. La aparición del titán alado sirve de conexión con la película, de forma que si la serie se queda aquí, puede considerarse que está bien cerrada.

Por mi parte, la sensación de todo vale y de haberse reído de los espectadores con unas expectativas de monstruos incumplidas, no me deja con ninguna gana de ver una eventual tercera temporada. Temporada que de momento no está confirmada.

Comparto el trailer de esta segunda temporada de Monarch: Legacy of monsters:

Menudo chasco más grande me he llevado con Monarch. Aún no está claro que Apple TV vaya a dar luz verde a una tercera temporada, pero si eso sucede me estoy planteando muy seriamente no verla.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

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