Tras el final del Universo Absolute, Marvel Comics ha lanzado por todo lo alto el nuevo universo de terror Midnight. Un nuevo universo de terror con perturbadoras nuevas versiones de nuestros personajes favoritos. He leído el primer número de las nuevas colecciones Midnight Fantastic Four, Midnight Spider-Man y Midnight X-Men, y comparto a continuación mis impresiones.
MIDNIGHT FANTASTIC FOUR 1 de Benjamin Percy, Kev Walker y Frank D’Armata
¡PRIMEROS PASOS HACIA LA OSCURIDAD!
Un científico obsesivo se adentra en los secretos del universo que quizá sería mejor que la humanidad nunca llegara a conocer, lo que provoca que él y otras tres personas sufran deformaciones extrañas y espantosas. ¿Qué horribles secretos se esconden en las nuevas dimensiones que han descubierto? ¿Podrá la humanidad sobrevivir a este descubrimiento?
El concepto del universo Midnight es crear un mundo en el que el TERROR está en el ADN de los protagonistas de las primeras colecciones. De alguna manera, me recuerda algunos What if? en el que el mundo fue mal al tomarse una elección diferente. O el tomo Ruins de Warren Ellis, Terese y Cliff Nielsen y Chris Moeller.
Entrando a valorar este comic, lamento decir que no he conectado nada con el primer número de este Midnight Fantastic Four. Benjamin Percy nos presenta a un Reed Richards drogadicto que es un genio sin control que no deja de cometer errores hasta el punto de casi causar la muerte de su ayudante. Reed está obsesionado con alcanzar la Zona Negativa, que en este universo apunta a que será una dimensión de pesadilla Lovecraftiana. Y me resulta super llamativo como a pesar de estar ante un comic de más de 30 páginas de historia, en realidad Percy no nos ha contado casi nada. Estamos ante el retorno del decompressing-storytelling en un momento en que no se si el público va a aceptar una lectura tan alargada sin cosas destacables de esta lectura.
El principal problema es que no hay conexión emocional con ningún personaje, lo cual es un problema nuclear insalvable. Reed es un drogata desequilibrado, y cuando lo pierde todo es convocado por una Sue Richards en modo empresaria malvada que desea que Reed le ayude a abrir el portal a la Zona Negativa. Ben Grimm es un guardaespaldas que creo no dice nada en esta grapa, y Johnny es un piloto que en un accidente previo perdió las dos piernas. Como presentación del grupo, me ha parecido super pobre. Es más, es que nada de lo que ha contado Percy hace que tenga el menor interés por estos personajes o lo que van a hacer a continuación. Me ha fastidiado lo mal que ha caracterizado Percy a la Primera Familia. E incluso aunque confíen que los lectores vamos a aguantar y compraremos todo el primer arco, que es mucho suponer, Me parece un trabajo muy flojo y nada interesante por parte de Percy. Decepción total.
Kev Walker y Frank D’Armata me parecen un buen equipo creativo que sabes que van a hacer un trabajo solvente. Pero el problema es que Walker sólo está bien, no es notable ni sobresaliente. Y entiendo que el guion de Percy tampoco le da momentos para poder lucirse, pero dentro de ser un buen dibujo no me he encontrado nada especialmente interesante visualmente. En lo que Walker si es bueno es en transmitir la atmósfera malsana en la que se desarrolla la historia. Pero al final eso es demasiado poco. No es para nada suficiente para que me enganche a esta colección.
Hacía mención al Ruins de Warren Ellis. E incluso con el decompressing-storytelling, creo que estamos ante un comic que en ningún caso se va a alargar más de los 24 números con los que terminaron los comics del universo Ultimate. De hecho, un problema de este comic es que no tengo claro si estos Cuatro Fantásticos son víctimas, verdugos, algo intermedio o nada de lo anterior. Y el menos eso debería haber quedado claro. Este comic no es para mi.
PUNTUACIÓN: 4.5/10
Comparto las primeras páginas:
MIDNIGHT SPIDER-MAN 1 de Phillip Kennedy Johnson, ScieTronc y Neeraj Menon
La despiadada corporación Oscorp transforma al joven Peter Parker en un espantoso híbrido de araña en su búsqueda de la vida eterna. Cuando Oscorp empieza a utilizar los secretos que ha desvelado su mutación para crear más híbridos entre humanos y animales, Peter acepta su nueva y grotesca forma para detenerlos.
Phillip Kennedy Johnson plantea un nuevo origen de Spider-Man en este universo terrorífico el que Peter Parker es un joven genio que va a empezar a trabajar en Oscorp a pesar que la mega compañía parece ser responsable de la muerte de los padres de Peter. Y él lo sabe. Peter vive con su tío-abuelo Ben, y no se sabe donde está la tía May. En paralelo, Oscorp está realizando experimentos con cobayas humanas para conseguir la inmortalidad, que de momento está provocando resultados fallidos y super gores. En Oscorp encontramos a Felicia Hardy, vicepresidenta de Oscorp, y al doctor Henry Pym.
Frente al clásico «un gran poder conlleva una gran responsabilidad», Johnson lo ha transformado en «Power makes monsters. The stronger something is, the more monstrous it becomes / El poder crea monstruos. Cuanto más fuerte es, más monstruoso se convierte«. Y en este mundo, parece que Oscorp es todopoderoso.
En comparación con Midnight Fantastic Four en que en el primer número no ha pasado nada, al menos en este arranque la araña radioactiva si ha mordido a Peter. O, más concretamente, se adhiere al pecho de Peter, transformándolo en un híbrido entre humano y araña. En este caso, a pesar de estar ante otro ejemplo de decompressing-storytelling, si me quedo con curiosidad sobre cual va a ser la relación humano – araña y cómo va a poder Peter comerle la tostada al monstruo. Si es que lo va a hacer, que en realidad está por ver. En ese aspecto, creo que el trabajo de Phillip Kennedy Johnson es muy superior al de Benjamin Percy. Dentro que este Peter Parker ha resultado ser un poco repelente. Pero en este caso, acepto como parte del ADN del personaje que tiene que equivocarse para poder levantarse y convertirse en el héroe que está destinado a ser. O el monstruo. Vete a saber.
El gran problema para mi es el dibujo de ScieTronc con el color de Neeraj Menon. En positivo, ScieTronc plantea algunas imágenes asquerosas y perturbadoras. Empezando con la visión del gato de Peter muerto en el jardín con el que arranca el comic, o las muertes super gores de varias personas por el mordisco de la araña radioactiva. Sin embargo, este dibujante tiene un estilo manga con el que no conecto nada. En realidad, es que no me ha gustado nada. Y entiendo que poner un dibujo manganizado en un comic de Spider-Man es una decisión consciente para conectar con posibles nuevos lectores jóvenes. Pero a mi literalmente me ha echado de la colección. Es que no me ha gustado nada.
Me sabe muy mal, pero de momento, ninguna de las dos colecciones pasa el corte. Menudo bajón.
PUNTUACIÓN: 5/10
Comparto las primeras páginas:
MIDNIGHT X-MEN 1 de Jonathan Hickman, Matteo Della Fonte y Arthur Hesli
¡AQUÍ COMIENZA UN UNIVERSO TOTALMENTE NUEVO Y TOTALMENTE INQUIETANTE!
El reloj da la medianoche y se avecina el oscuro amanecer de una nueva era. Las sombras de la ciudad de Nueva York están acechadas por vampiros y los «empyres» mutantes. La espada de Damocles pende sobre la paz entre estas dos especies y las facciones que las componen. Se está gestando una guerra abierta y los que aún no se han transformado quedarán atrapados en el fuego cruzado. ¡El exitoso guionista de cómics Jonathan Hickman regresa a los X-Men con sed de sangre, mientras este nuevo mundo de terror reimagina a los héroes del Universo Marvel!
Lo primero que pensé leyendo Midnight X-Men es que Jonathan Hickman ha hecho trampa. Lo cual no deja de tener cierta gracia. Mientras que Benjamin Percy y Phillip Kennedy Johnson están empezando de cero las historias de sus protagonistas, Hickman es un «tramposo» que inicia la historia a mitad contando que los lectores veteranos cubramos los numerosos huecos que hay de momento. La aparición del reverendo Stryker, con un diálogo que nos lleva directos a «Dios ama, el hombre mata», es un buen ejemplo de esto. O la aparición de una monja de apellido Aquilla, que los lectores veteranos sabemos que es Amara Aquilla «Magma».
De nuevo, recordando los What ifs? estamos en un momento como si en el mítico arco de Drácula de la Patrulla-X de Chris Claremont y Bill Sienkiewicz Tormenta se hubiera quedado como vampira y hubiera roto el mundo de los mutantes. En este mundo, los vampiros existen desde tiempo inmemorial. Y frente a los vampiros tradicionales creados a partir de morder a humanos, cuando se muerde aun mutante se crea un «Empyre», haciendo un juego de palabras con «Em» (eme en inglés, de Mutante) y vamPYRE. Como veremos en las imágenes de previa, en el inicio de todo, varios de los mutantes más importantes fueron mordidos y transformados.
La clave del arranque que plantea Hickman es que aparentemente hay una guerra oculta entre las diferentes facciones dentro de una teórica paz que está a punto de explotar. Hay varias facciones de Empyres luchando entre si en Nueva York, Magneto y su Hermandad de Mutantes no pueden actuar para no romper los acuerdos de paz, y la Iglesia acaba de decidir que tiene que empezar a contraatacar. En este contexto, Cíclope no va a dudar en actuar para salvar a quien lo necesita. Y es el puto amo. Tengo que decir, que casi sólo por esto, Hickman ya me tenía ganado.
Aparte de la «trampa» de la premisa, tengo que reconocer que este primer número me ha gustado mucho. Me parece lo mejor que ha escrito Hickman en mucho tiempo. Mejor que el Absolute Spider-Man que parece que gusta a todo el mundo. El éxito es absoluto. Quiero saber más de las diferentes facciones, quiero saber qué mutantes siguen vivos y qué trauma les acompaña, cuales han muerto y cuales se han convertido en Empyres. Aparte de los planes de la Iglesia, en la que hay humanos como Stryker y mutantes como Kurt Wagner. Y con mártires o ángeles como Éxodo. Me interesa todo. Como que Kurt sigue buscando una cura que podría curar a los mutantes del vampirismo. Aquí sitúo la duda por los personajes que no han aparecido de momento, empezando por Lobezno, pero ampliable a mutantes internacionales como Coloso o Fuego Solar. Algo que nos llevaría a la expansión internacional del conflicto.
De hecho, frente al desastre de Krakoa en que el hecho de ser un mutante ya te convertía en víctima del racismo y por tanto, uno de los buenos, me ha gustado esta complejidad en la que no queda claro qué papel van a jugar unos u otros. Es más que probable que algunas de las salvajadas máximas las cometa la Iglesia. Como si lo viera.
Y para mi completa alegría, me ha gustado muchísimo el dibujo de Matteo Della Fonte y el color de Arthur Hesli. Della Fonte transmite muchísima personalidad pero con unos personajes reconocibles. Con unas escenas de acción super espectaculares en las que Cíclope luce como tiene que lucir Cíclope. No conocía a este dibujante, pero tendré que seguirle los pasos, porque me parece muy bueno.
En negativo o menos bueno está la sensación de What if? ampliado que tiene toda la historia. Da completamente igual si Émpata, uno de los empyres de Gámbito, muere. Porque en realidad apenas es carne de cañón, un esbirro de usar y tirar con cara conocida. De forma que en estas circunstancias resulta muy fácil matar a quien se quiera, si Hickman decide que toca ser punky. Y esto provocaría cero impacto emocional. Y aunque es muy pronto para comentarlo, al situar la acción en Nueva York, se me hace raro porque no tengo claro qué papel va a jugar Oscorp, pensando que es una megacorporación que en Spider-Man dicen que lo controla todo. Que en este mundo Oscorp no sepa de la existencia de los vampiros, resulta raro. O igual si lo sabe, y ya llegaremos a ello más adelante.
Curiosamente, el tebeo que más me ha gustado es el que creo que es menos reader-friendly. De hecho, imagino que muchos lectores jóvenes se sentirán super descolocados porque no tienen ni idea de quien son todos los personajes que se asoman por estas páginas. O la importancia que la joven HOPE puede tener en el futuro de los mutantes. Oir este nombre hizo que me saliera una sonrisa. Para un lector joven, el nombre no le dirá nada, con razón.
Marvel y Hickman han afirmado que este universo Midnight no tiene final decidido. Mientras se venda bien continuará. Esto no es más que la declaración lógica en el momento de lanzamiento de la línea. Pero por mucho que esta premisa puede alargarse todo lo que se quiera porque hay mutantes para aburrir, me da la sensación que en realidad Hickman si tiene un final planteado a 24 números. O al menos, la forma de salirse si él se cansa y decide hacer otras cosas. Pero de momento, hay que alegrarse cuando un comic si consigue captar mi atención y me provoca querer saber cómo va a continuar.
PUNTUACIÓN: 8/10
Comparto dos páginas destinadas a engancharte a esta colección:
Los primeros números del nuevo universo Midnight han sido un éxito de ventas en USA, con unas ventas superiores al millón de ejemplares entre las tres colecciones. Pero en mi opinión, solo Midnight X-Men pasaría el corte tras leer el primer número. No es una buena noticia. De hecho, la sensación de estar ante un What if? ampliado no hace más que confirmar que este Universo no es para mi.
Por otro lado, no puedo evitar comentar lo siguiente. Tengo claro que Marvel está intentando publicar lo que creen que es mejor comic posible. Pero sigue fallando en un aspecto fundamental: TRATAR AL DIBUJANTE COMO SECUNDARIO. No hay más que ver la promoción que están haciendo. Sesión de firmas en Midtown Comics N.Y., panel en la NYCC. Y siempre tenemos a los guionistas, nunca a los dibujantes. Y me da pena ver que Marvel aún no ha entendido que el éxito de Absolute Batman es debido por supuesto por la historia de Scott Snyder, pero también por la espectacularidad y diferencia que Nick Dragotta planteó para esta reimaginación, que nos voló la cabeza a los lectores. Por no hablar que sin Hayden Sherman, Absolute Wonder Woman no sería ni la mitad de buena de lo que es. El dibujante es quien cuenta la historia, jamás debería ser tratado como secundario. Porque es él quien convierte una historia en algo que se recordará o un fracaso. Y me de que Marvel en realidad ha vuelto a NO invertir lo que debería en los dibujantes. Y eso a pesar que Matteo Della Fonte me ha gustado mucho. Pero parece un comic X-Men normal, no hay nada rompedor. Y esto es del dibujante que me gustó. Imaginar mi opinión sobre los otros dos. En este sentido, Marvel sigue equivocándose, y sin pinta que vayan a cambiar.
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