Aprovechando mi visita a Edimburgo compré el primer volumen de la nueva serie de Flash Gordon de Jeremy Adams y Will Conrad, con color de Lee Loughridge, publicado por Mad Cave.
PUNTUACIÓN: 8/10
Flash Gordon regresa con nuevas aventuras en esta nueva serie repleta de acción de Jeremy Adams (Green Lantern, The Flash) y Will Conrad (Nightwing, King Conan Chronicles).
Flash se despierta en un planeta-prisión secreto situado en algún lugar de la galaxia. Al enterarse de que Dale Arden es objeto de un complot para asesinarla, se ve obligado a fugarse y a atravesar la galaxia para salvarla. Por el camino, se encuentra con viejos amigos, nuevas amenazas y un misterio aún mayor en torno a QUIÉN mueve los hilos de este universo.
Este primer volumen de la nueva colección de Flash Gordon Escape from Planet Death contiene los números 0 a 5 de la serie regular publicada por Mad Cave.
Un buen comic siempre te lleva a comprar más comics de esos mismos autores. Y en el caso de Jeremy Adams, creo que está on-fire desde hace más de tres años gracias a su trabajo en Green Lantern. Adams me parece un escritor excelente que tiene claro que el factor entretenimiento es clave para cualquier comic-book mainstream en que trabaja.
La verdad es que conocí hace algún tiempo la existencia de esta nueva serie de Flash Gordon guionizada por Adams. Pero entre unas cosas u otras, aparte del tema presupuestario, no me animé a comprarla. Aprovechando la visita al Forbidden planet de Edimburgo y una oferta de 3×2, la compra fue ya obligada.
En realidad, no me considero fan de Flash Gordon. Leí algunos comics suyos en los 80 dentro de loa Poker de Ases de Bruguera. Y por supuesto, vi la película con música de Queen. Que me flipó en su momento pero que no quiero volver a ver porque su tono camp probablemente no haya envejecido demasiado bien. Pero más allá de estos elementos, puede hacer fácil 40 años desde el último comic de Flash Gordón que leí.
Y el comienzo de esta nueva etapa no puede ser más reader-friendy. Flash Gordon, su amada Dale Arden y sus aliados se encuentran en Mongo, el planeta del emperador Ming, con un plan para derrocar de una vez por todas al tirano. Un plan que llega justo a tiempo, porque ¡Ming va a probar una nueva arma capaz de destruir el planeta Tierra!
Adams crea un comic de acción en el que están pasando cosas interesantes todo el rato y que consigue romper las expectativas en todo momento. Sobre todo porque la base del argumento de «Escape from planet Death» implica la buddy-movie más inesperada imaginable. Que sin embargo funciona en el contexto en el que Adams la plantea. Creo haber leído que la etapa de Adams en este comic va a ser de 15 números (3 tomos). Desde luego, la situación al final del quinto número es sorprendente y emocionante. ¡No puedo esperar a leer el siguiente volumen!!!
En la parte artística, me ha encantado el trabajo de Will Conrad con el color de Lee Loughridge. Conrad dibuja a un Flash Gordon reconocible, y me encanta la forma en que dibuja a las razas alienígenas y las naves. Me ha gustado su narrativa y la forma en que hace que todo resulte atractivo a la vista. En algunos momentos he notado en las páginas de Conrad un toque a lo Ivan Reis. Imaginaréis el nivel del halago que esto significa.
Dentro de un comic perfecto que acierta en todo, me quedo un poco preocupado porque las últimas 5 páginas del quinto número las dibuja Cliff Richards, al que he encontrado mucho más flojo en la comparación. Espero que sea algo puntual y estas páginas NO signifiquen que Richards va a dibujar el siguiente arco de la colección. Espero que Contad se quede para toda la etapa. A ver si tenemos suerte.
Para no ser fan de Flash Gordon, este primer volumen publicado por Mad Cave me ha encantado. Me declaro oficialmente enganchado. Tendré que comprar el segundo volumen lo antes posible. ¡Qué guay es probar una nueva colección y que la calidad esté a la altura de las expectativas!!! ¡Qué bueno eres, Jeremy Adams!!!
Comparto las primeras páginas del comic:
Con Jeremy Adams en el guion tenía claro que Flash Gordon iba a ser un comic super entretenido. Y la verdad es que ha cumplido las expectativas. Ahora, ¡A por el volumen 2!
PUNTUACIÓN: 8/10
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La guinda a mi viaje a Edimburgo fue conseguir una copia firmada de Push the wall: My life, drawing and the art of storytelling de Frank Miller, un libro en el que el maestro habla de su vida, sus influencias y el proceso creativo que le ha convertido en un icono del comic mainstream USA. Un libro imprescindible para los amantes de los comics de Miller.
PUNTUACIÓN: 9.5/10
CONOCES A BATMAN.
¿PERO CONOCES A FRANK MILLER?
En Push the Wall, Frank Miller narra la creación de sus obras más emblemáticas, como Sin City, 300, Ronin, Daredevil, Wolverine y, sobre todo, Batman: El regreso del Caballero Oscuro, que, junto con Batman: Año Uno, sirvió de base para todas las adaptaciones cinematográficas y animadas de Batman de los últimos cuarenta años.
Miller revela cómo consiguió sus primeras oportunidades, cómo volcó su propia vida en sus personajes de oscuro realismo, cómo luchó contra la censura de los cómics a principios de la década de 1980 y cómo introdujo la narrativa al estilo manga entre los lectores estadounidenses una década antes de que el anime y el manga populares comenzaran a abrirse paso en la cultura pop. Miller transformó la forma de contar historias en los cómics y así es como lo hizo.
Push the Wall es una clase magistral sobre el arte de contar historias y una mirada íntima a la mente y la vida de un genio creativo. Con más de una docena de ilustraciones, seleccionadas de momentos clave de la obra de Miller y organizadas en torno a las dieciséis lecciones que más significaron para él, este libro nos descubre al hombre que hay detrás de algunas de las historias más emocionantes de nuestra época.
Frank Miller (Olney, Maryland, 1957) es uno de los talentos creativos fundamentales de los años 80 y 90 que impulsó el mundo del comic USA a nuevos niveles de calidad y originalidad. Trabajó en Daredevil entre 1979 y 1983, una etapa que le catapultó a la fama y en la que pasó de ser sólo dibujante a autor completo., y en la que creó a Elektra y a los villanos de La Mano. Volvió a Daredevil en 1986, para Daredevil: Born Again, la historia definitiva del personaje junto al dibujante David Mazzuchelli. Posteriormente, redefinió a Batman con la miniserie Batman: El regreso del Caballero Oscuro (1986) y Batman: Año Uno (1987), de nuevo con David Mazzuchelli.
Miller también escribió series de creación propia al margen de las grandes franquicias de superhéroes: Ronin (1983-1984), Sin City (1991-1992), 300 (1998), Give me liberty (1990-2007) con Dave Gibbons, Hard Boiled (1990-1992) con Geoff Darrow. Como respuesta a los ataques a Nueva York del 9/11, Miller creó Holy Terror (2011), su obra más polémica.
La trayectoria cinematográfica de Miller incluye la redacción de los guiones de RoboCop 2 y RoboCop 3, compartir la dirección con Robert Rodríguez en Sin City y Sin City: Una dama por la que matar, producir la película 300 y dirigir la adaptación cinematográfica de The Spirit. Sin City obtuvo una nominación a la Palma de Oro.
Los cómics de «Sin City» han obtenido numerosos premios, entre ellos dos premios Harvey a la «Mejor obra gráfica original» en 1998 y a la «Mejor serie en curso» en 1996; y seis premios Eisner, entre los que se incluyen los de «Mejor guionista y dibujante», «Mejor reedición de novela gráfica», «Mejor dibujante», «Mejor diseñador de portadas», «Mejor serie limitada» y «Mejor relato corto». En 2015, Miller fue incluido en el Salón de la Fama de los Premios Will Eisner por su trayectoria profesional y sus contribuciones al sector.
Frank Miller es un icono del mundo del comic USA. Tiene demasiados comics que son obras maestras absolutas que redefinieron de una manera u otra la forma en que se realizaban los comics en los años 80 y 90. Hay muchos autores que tienen una gran obra que merece el reconocimiento absoluto de medio. Jeff Smith con Bone, Stan Sakai con Usagi Yojimbo, Bryan Lee O’Malley y su Scott Pilgrim, Paul Chadwick con Concrete. Además de Daredevil y Batman, Miller creó Ronin, Sin City, 300, Give me liberty, entre otras. Qué barbaridad.
Además, la obra de Miller ayudó a cambiar la forma en que el público en general percibía a los comics. Medio creativo que nunca fue únicamente «para niños» pero que necesitaba el empuje creativo que Miller, Alan Moore y tantos otros generaron en los años 80. Calificado a si mismo como «libertario», Miller ha sido una firme defensor contra la censura en los comics, ayudando y financiando al Comic Book Legal Defense Fund.
En sus últimos años, tengo que reconocer que no conecto con la obra de Miller. Pero eso no significa que no valore todo lo que nos ha dado a los amantes del noveno arte. Por eso la compra y lectura de este libro era obligada. Y la he disfrutado de principio a fin.
Quizá lo más llamativo de Push the wall es que no es una biografía al uso, ya que Miller está más interesado en compartir lo que para él son los aspectos más interesantes de su forma de contar historias. Sobre todo en los capítulos iniciales si habla en bastante profundidad de su vida en Vermont antes de mudarse a Nueva York para ser un profesional de los comics, y sus primeros años en los que sufrió hambre y penurias hasta que Neal Adams empezó a ayudarle corrigiéndole de forma dura, para luego conseguirle los primeros trabajos pagados antes de empezar a trabajar para Marvel. De alguna manera, Miller afirma que este libro es la forma de reparar lo que Adams hizo por él, al transmitir sus conocimientos a la siguiente generación de artistas.
Miller habla de la creación sus obras más populares, y es super interesante. Por ejemplo sus conversaciones con Jenette Khan (Editora en Jefe de DC), a la que pidió para Ronin además de libertad creativa, mejorar la impresión, el tipo de papel y el color. Miller estaba obsesionado con el comic europeo y querí crear una obra que pudiera mirarles de tu a tu. Pensando en que Ronin lleva reimprimiéndose a lo largo de todos estos años, diría que lo consiguió. Incluso a pesar de que Ronin en su momento fue considerada un fracaso de ventas, al no alcanzar las cifras esperadas. En perspectiva, Miller no sólo creó un trabajo super icónico que era arriesgado e innovador, abrió la puerta a la mejora de la calidad de un medio que hasta ese momento era impreso de la forma más barata y cutre posible.
Pero casi es más interesante leer las partes personales en las que habla de los artistas que le influyeron, algo a lo que dedica una gran parte de este libro. También me flipa como la apertura en Nueva York en 1981 de la tienda de Forbidden Planet le abrió las puertas a Miller y a sus amigos y colaboradores de estudio, al mundo del comic europeo y japonés. Descubrir a Moebius o el Akira de Katsuhiro Otomo, por no hablar del Lone Wolf & Cub de Kazuo Koike y Goseki Kojima le volaron la cabeza a Miller.
En el libro habla también de su paso por Hollywood y del rodaje de Robocop 2, película de la que Miller escribió el guion y que sufrió múltiples reescrituras y cambios sobre la marcha. Miller habla en positivo de esta experiencia, entendiendo el aspecto colaborativo del mundo del cine y aceptando que todas las presiones y cambios que le pedían eran una forma de enseñanza de cómo moverse en ese mundo. También se extiende en el rodaje de Sin City con Robert Rodríguez, a pesar de que Miller creó Sin City con la idea que era una obra única que no podía ser adapatada a otros medios. Se equivocaba. La energía contagiosa de Robert Rodríguez, que luchó para que Miller fuera acreditado como co-director, y la colaboración con los actores marcó también a Miller.
Todo lo que nos cuenta Miller es super interesante. Me ha encantado. Y quizá el único pero que le puedo poner es que el libro tiene apenas 200 páginas y se lee en un suspiro. Apenas una sentada. Y te das cuenta que Miller deja grandes huecos en su vida novelada. Por ejemplo, si explica en un par de líneas que su paso por California le puso en contacto con lo mejor y lo peor del mundo del cine, y acabó convertido en un alcohólico que abusó de las drogas, el sexo y todo lo que nos podamos imaginar. Durante años me he preguntado los motivos por los que su apariencia es tan delgada y frágil, apareciendo casi encorvado en sus apariciones, y el libro no acaba de aclarar los motivos. Dentro que sí dice explícitamente que sus años en Hollywood fueron un exceso de alcohol y drogas.
Miller habla de Robocop 2, pero no comenta nada de Robocop 3, cuyo guion también es suyo. E imagino que lo hizo porque cobró un gran cheque con muchos ceros, pero hubiera estado bien que al menos hubiera hecho una mención al respecto. Miller comenta que se convirtió en director único con la película de The Spirit. Pero no comenta nada sobre el tremendo fracaso que fue la película o que usó una tecnología que el público ya consideraba obsoleta.
Tampoco habla de su divorcio con Lynn Varley, de la que ni siquiera dice que fue su esposa y a la que sólo nombra creativamente, llenándola de halagos. Imagino que sucedió en estos años convulsos y llenos de excesos de Miller, pero igual hubiera sido más valiente reconocer sus fracasos personales. Dentro que este libro no va tanto del aspecto personal de Miller, sino en cómo su vida y sus enseñanzas le dieron las herramientas para crear sus comics más populares. De alguna manera, este libro no va de la vida de Miller, sino de su proceso creativo y su obra más importante.
Me encanta que Miller se considere antes de nada un contador de historias, y todas sus enseñanzas pasen primero de todo por contar una historia de forma clara y entendible para los lectores. También la idea de tomar riesgos creativos y de aprender de las equivocaciones, pero siempre buscando la excelencia mediante la creación de una personalidad única.
Me hubiera gustado que Miller hubiera escrito otras 200 páginas, pero el grueso de su impulso creativo si está perfectamente reflejado en este libro. También todas las figuras cuyo trabajo han influido en Miller, incluso aunque en realidad no se aprecien en las páginas de sus trabajos.
Push the wall es una obra de lectura obligada para todos los fans de Frank Miller. El disfrute ha sido máximo.
PUNTUACIÓN: 9.5/10
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Estoy un poco cansado de las moralinas que se esconden detrás de las numerosas películas ambientadas en futuros distópicos en los que la humanidad ha sido casi aniquilada como consecuencia de sus propias acciones. A pesar de ello, me fui al cine a ver la última película de Ridley Scott, La constelación del perro.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
En un mundo postapocalíptico, un virus ha aniquilado a prácticamente toda la humanidad. Los supervivientes se enfrentan a unos carroñeros errantes llamados ‘segadores’. Hig, un piloto, sobrevivió a la gripe pero perdió a su mujer. Adaptación de la aclamada novela ‘La constelación del perro’, de Peter Heller. (FILMAFFINITY)
Sir Ridley Scott (Inglaterra, 1937) va a cumplir 89 años a final de este mes de noviembre. Y ya me gustaría llegar a su edad con la vitalidad y la cabeza del director inglés, uno de los grandes directores del cine comercial de los últimos 40 años. Debutó como director de cine con Los duelistas (1977) y obtuvo un mayor reconocimiento con su siguiente película, Alien (1979). Sus películas abarcan un amplio abanico de escenarios históricos, desde la Roma del siglo II en Gladiator (2000), la Jerusalén del siglo XII en El reino de los cielos (2005), la Inglaterra medieval en Robin Hood (2010), la antigua Menfis en Éxodo: dioses y reyes (2014), la Mogadiscio contemporánea en Black Hawk derribado (2001) y los paisajes urbanos futuristas de Blade Runner (1982) y diferentes planetas en Alien, Prometheus (2012), The Martian (2015) y Alien: Covenant (2017). Varias de sus películas también son conocidas por sus fuertes personajes femeninos, como Alien, Thelma & Louise (1991) o La Teniente O´Neil (1997). Y en general ha demostrado que puede hacer lo que quiera, con películas como Black Rain (1989), Legend (1985), Hannibal (2001) o American Gangster (2007). Aunque en alguna ocasión parecía perder el rumbo como con Prometheus (2012), luego se saca de la manga peliculones como The Martian (2015) que demuestran que quien tuvo retuvo. En los últimos años y ya sobrepasando los 80 años, Scott parece que se encuentra en una madurez creativa en la que no quiere parar ni un segundo, quien sabe si por el temor de no poder rodar más adelante. El último duelo (2021), La Casa Gucci (2021), Napoleón (2023) y Gladiator 2 (2024) se han rodado una detrás de la otra sin casi un segundo de respiro.
La constelación del perro cuenta con un guion de Mark L. Smith (El renacido, Twisters) basado en el libro del mismo título de 2012 de Petter Heller. La película de 118 millones de presupuesto ha contado con un presupuesto de 70 millones de dólares, y cuenta con fotografía de Erik Messerschmidt, montaje de Sam Restivo y Claire Simpson, y música de Harry Gregson-Williams
En los papeles principales tenemos a Jacob Elordi (Saltburn, Frankenstein, Cumbres borrascosas) como Hig, un piloto civil que vive con su perro Jasper. Josh Brolin interpreta a Bangley, un exmarine armado hasta los dientes que vive con Hig en un antiguo aeródromo en Erie Colorado. Margaret Qualley interpreta a Cima, una joven médico que vive con su padre, Pops, interpretado por Guy Pearce, propietario de un rancho escondido entre las montañas. Allison Janney interpreta a Darlene, una antigua azafata que dirige un aeropuerto en Grand Junction, Colorado, y Benedict Wong, en el papel de Aaron, el líder de un grupo menonita en las montañas, completan el reparto principal.
En los últimos años, Hollywood ha manoseado de forma super exagerada los futuros distópicos en los que algo ha diezmado la población mundial y los supervivientes tienen que luchar por sobrevivir. Sin embargo, al ser Ridley Scott le di una oportunidad a La constelación del perro, su última película. Y de alguna manera entiendo que aunque el género esté manoseado, en realidad Ridley quería probar hacer su versión. Y es algo que hay que respetar.
La temática es la habitual en este tipo de historias. Una epidemia de gripe super contagiosa y letal diezmó el planeta hace pocos años. El protagonista Hig (Jacob Elordi) sigue traumatizado por la muerte de su mujer, que murió estando embarazada. Hig vive en un aeródromo con su perro Jasper y con Bentley (Josh Brolin), un ex-militar cuya filosofía es matar a cualquiera que se encuentren, antes que esas personas les maten a ellos. Hig piensa que deben poder aspirar a algo más en esta vida, y se mueve con una avioneta CESSNA buscando provisiones en Denver y otras ciudades que se encuentran abandonadas. A pesar de las reticencias de Bentley, Hig ayuda a unos vecinos, miembros de una secta menonita, que cultivan una granja y cuidan a unos niños enfermos. En sus viajes, Hig intenta evitar las tribus de saqueadores caníbales que se dice que están moviéndose por la zona arrasando por donde pasan.
En alguna ocasión durante algún vuelo Hig ha escuchado un mensaje de radio proveniente de Grand Junction, Colorado. Un viaje demasiado largo, dado que el depósito del avión no le da para llegar hasta allí y volver con seguridad. No es hasta que sufren una tragedia que Hig decide hacer una locura y abandona el aeródromo, marchando hacia Grand Junction para ver si de verdad queda una comunidad de gente viva allí. Tras tener que realizar un aterrizaje de emergencia, Hig conocerá a Cima (Margaret Qualley) y a su padre Pops (Guy Pearce), que viven en una granja escondida entre montañas aislada del mundo. Poco a poco, se hará amigo de ellos y le ayudarán a reparar la avioneta y construir una pista de despegue para poder seguir su camino.
Las principales novedades de La constelación del perro vienen del hecho que Hig se mueve con avioneta, algo poco habitual en este tipo de cine. Esto permite a Ridley Scott filmar escenas super bonitas con los viajes de Hig y su perro Jasper. En general, si algo bueno tiene esta película es que Scott la ha rodado de forma magnífica, ofreciendo momentos visuales geniales. La narrativa cinematográfica de Scott es la de un maestro. Por esto no es extraño que la película sea super entretenida y nunca aburra, a pesar de su naturaleza episódica.
Hay un montón de momentos rodados en localizaciones naturales, pero entiendo que Scott usa CGI por ejemplo cuando Hig llega a Denver a reaprovisionarse. La ciudad está desierta y la naturaleza se abre camino, y entiendo que todos los fondos de la ciudad están hechos con CGI. También durante la embestida de los búfalos, que se han reproducido libremente al no tener a los humanos cazándoles. Como digo, Scott ha usado bastante CGI, pero lo mejor es que está super bien integrado, de forma que en realidad no notas en efecto, te lo crees cuando lo estás viendo.
La música, el montaje y el diseño de producción de esta película me parece que están super bien, ayudando a que la experiencia cinematográfica esté muy bien.
El otro punto fuerte de La constelación del perro es su reparto. Jacob Elordi transmite que Hig es una buena persona que no se resigna a una vida en soledad y quiere ayudar a los que pueda. El papel de «pibón» triste por la muerte de su mujer le va como anillo al dedo a sus puntos fuertes actorales. Creo que Elordi lo hace muy bien y aguanta una película en la que la cámara en realidad le está siguiendo los pasos el 85% del tiempo. Dicho esto, tengo que decir que Elordi NO va a ser una estrella. Lo hace bien, pero su figura no resulta magnética en pantalla como con los Pitt, Clooney o Cruise. Que sí son estrellas que hacen que su mera presencia haga que quieras gastarte tu dinero en la entrada. En todo caso, no es una crítica a Elordi, que lo hace bien en la medida de sus posibilidades.
También me gusta la interpretación de Margaret Qualley como Cima. En este sentido, aunque su papel es menor al de Elordi, Qualley tiene un rango interpretativo mucho mayor, añadiendo pequeños matices a su personaje que me han gustado bastante. Cima también perdió a su marido por la pandemia y le señala a Hig que no tiene el monopolio del duelo, dado que ella también lo sufre y no se resigna a estar sola, abriéndose a la posibilidad de volver a encontrar el amor.
La mera presencia de Josh Brolin y Guy Pearce aumenta la calidad de la película, dentro que hacen papeles muy parecidos. Al ser dos veteranos duros que no permitirán que nadie les arrebate lo que es suyo. Con el añadido de Pops de querer cuidar a su hija, sobre todo de desconocidos buenorros que llegan a la puerta de su casa.
La constelación del perro es una película entretenida muy bien filmada y mejor interpretada. Pero tiene un problema nuclear insalvable. Y es que todo suena a ya visto innumerables veces. Provocando que no haya ni una sola sorpresa en toda la película, moviéndose todo el rato por situaciones esperables. Incluso en la naturaleza circular del viaje de Hig. Ver una historia tan telegrafiada ha sido bastante decepcionante. Por ejemplo, que haya una crítica hacia «los ricos», mostrándoles como unos parásitos que se aprovechan de la buena voluntad de las personas inocentes. Hasta eso se ve venir.
Estoy manteniendo la reseña lo más libre de spoilers posible, pero también hay que destacar que la película se mueve por un tono super realista para este drama post-apocalíptico. Sin embargo, este tono salta por los aires con los momentos más peliculeros que Scott añade a la película, que no están en la novela. Como el asalto de ¿50? saqueadores al aeródromo defendido por Bentley (Brolin). Un ataque con momentos visuales guapísimos, como el ataque de Bentley usando gafas de visión nocturna. Pero que se va de madre completamente. La llegada a Grand Junction se va de madre también. Algo que no digo con connotación positiva.
Este tipo de películas no hay que sobre analizarlas. Pero reconozco que tengo un problema fundamental con el género. Y es que en realidad no me creo que una gripe pueda llevar a la destrucción de la humanidad hasta el punto que todas las estructuras sociales se desmoronen. Incluso aceptando que pueda morir el 95% de la humanidad.
Digo esto porque la presencia de estos «saqueadores» no tiene sentido. Por supuesto, su existencia parte de que se espera que existan en una historia de estas características. Pero pensando que la pandemia fue hace ¿8-9? años, no me creo que hayan tribus de ese tamaño que hayan involucionado de esa manera en tan poco periodo de tiempo. Porque no hablamos de 50 años y generaciones de gente que han nacido en el apocalipsis, son gente que conoce la agricultura y la pesca y las comodidades que tenían en la sociedad anterior. Aparte, no tiene sentido que sean saqueadores que maten a todo el que se encuentran cuando hemos visto que la vida natural ha aumentado y hay numerosos animales que pueden cazar para alimentarse. Entendiendo su función en la historia, no me lo creo. Y eso afecta al disfrute de la película.
Luego hay otro aspecto que podría ser menor pero en realidad no lo es. Hace unas semanas (¿meses?) leí que un ejecutivo importante de Hollywood decía que las nuevas generaciones rechazan las escenas de sexo en las películas, lo que explica por qué cada vez vemos menos en el mainstream americano. Entiendo que el avance de algunas religiones puritanas y grupos conservadores los que hacen que se extienda esta opinión. Ante eso tengo que decir que no estoy para nada de acuerdo. Si acaso, los jóvenes pueden tener aprensión a ver escenas de sexo CON SUS PADRES, pero cuando un grupo de chicos y chicas van al cine, claro que les gusta una escena si está rodada con criterio.
A esto se une otra de las lacras del mainstream actual, y es que debido a la influencia del feminismo radical que exige mujeres fuertes e independientes, las películas mainstream han renunciado al romance en sus películas. Al romance heterosexual, claro. Si es un romance LGTBI+, entonces van directos a las ceremonias de premios. Robando a los espectadores de uno de los factores claves en el cine, la posibilidad que al final no sólo el protagonista realice su misión, sino que además «el chico consiga a la chica». Y la chica consiga al chico. Muchos «profesionales» e influencers sectarios han vendido esta mercancía averiada que los estudios se han tragado sin cuestionar. Y es algo evidente en el cine comercial de los últimos 10 años o así. Un error garrafal, claro. Que películas como Spider-Man Brand New Day se encarga de desmentir, viendo como una de las partes que más gusta de la película es la relación entre Peter y MJ.
Comento estas dos situaciones porque está telegrafiado que Cima y Hig tienen que terminar juntos. De hecho, diría que (perdón por la expresión), tras 9 años sola con su padre, Cima está entendiblemente cachonda ante la aparición de un hombretón de 2 metros de altura que además resulta ser una buena persona. Y aunque es spoiler, resulta super imposible que no tengan un revolcón. No sólo imposible, si no hasta tonto que nos muestren que no sucede. Porque en la novela Cima y Hig SI se lían cuando están en la granja. En la película, hasta el final final de la película no vemos que los protagonistas se den un par de besos castos de buenos cristianos. ¿A qué viene este cambio? Pues a lo que comentaba.
Otro aspecto que me resulta llamativo de mi valoración es que esta película me ha decepcionado, aunque no diré que es mala película. Y lo ha hecho por su nula sorpresa y por telegrafiar todo lo que vemos. Sin embargo, vi con dos días de diferencia El motín de Jason Statham. Y el argumento está tan telegrafiado como el de esta película, y sin embargo no me dejó mal sabor de boca. Con el género de acción de alguna manera no me supone un problema ver una película en la que sabes lo que hay, pero que lo haga Ridley Scott si lo es.
Creo que puede ser debido a a una película de Ridley Scott le supongo una mayor calidad que al último vehículo para el lucimiento de Statham. Pero al final todo son historias planteadas para entretener a la audiencia. Supongo que no me importa comerme una «hamburguesa con queso» cuando planeamos ir al McDonald´s, pero si puede ser un problema si esperaba cenar un solomillo en el restaurante y me sirven una hamburguesa en su lugar.
Comparto el trailer de la película:
A pesar del virtuosismo de Ridley Scott, La constelación del perro es una película en lo que todo suena a ya visto.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
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Hasta ahora estaba repasando la colección de Absolute Superman de Jason Aaron a la finalización de cada arco argumenta. Pero el número 22 con la presentación del Absolute Metallo dibujado por Juan Ferreyra me ha volado la cabeza, y no quiero esperar ni un segundo para compartirlo con todos vosotros.
PUNTUACIÓN: 10/10
¡COMIENZA «GET BRAINIAC»!
Superman no se detendrá ante nada para llevar ante la justicia al loco más despiadado del universo. Pero antes de poder atrapar a Brainiac, Superman tendrá que enfrentarse a Metallo, un hombre con kriptonita en las venas. ¡«Get Brainiac» comienza aquí, dando el pistoletazo de salida a la marcha hacia el número 25, un número espectacular que cambiará las reglas del juego!
Si leéis mis reseñas, sabréis que me gusta muchísimo el Superman de Joshua Williamson, ubicado en el universo DC tradicional. Y me parece un pequeño milagro descubrir mes a mes como la versión Absolute de Superman de Jason Aaron es aún mejor. Como ejemplo, el número 22 publicado este mes de agosto en USA.
Lo primero que me encanta de este Absolute Superman es que Aaron destina la esencia más pura de Superman, y su naturaleza compasiva que está dispuesto a poner su vida para salvar incluso de la de sus enemigos. Jason Aaron está creando un milagro narrativo todos los meses en esta colección, me parece flipante.
Otra de las cosas alucinantes de este comic es que a menudo oímos cómo después de XX años, los superhéroes ya han contado todo lo que se podía contar con estos personajes, estando en una fase de reciclaje y repetición de patrones e historias leídas decenas de veces previamente. Y sin embargo, leo este Absolute Superman 22 y me he quedado alucinado con lo que se supone es algo ya visto a priori: El enfrentamiento de Superman contra Metallo. En el universo DC normal Metallo tiene el corazón de kryptonita, mientras que en la versión Absolute es toda su sangre la que está envenenada con Kryptonita. Podía pensarse a priori que este iba a ser un número de transición antes de cosas más importantes, pero no es el caso en absoluto. Este combate me parece una maravilla.
No quiero spoilear la identidad de este Metallo, pero la forma en que Aaron alterna la narración desde el punto de vista de Superman, con ver la historia de ESE personaje es un acierto absoluto para el tipo de historia que nos quiere contar. Una persona normal en medio de un mundo cruel que saca lo peor de cualquiera, como fue su caso. Y está por ver si Superman es capaz de redimir a alguien que parecía un caso perdido.
Por supuesto, una gran parte del éxito de este comic hay que dárselo a Juan Ferreyra, que dibuja y colorea el comic y consigue dotarle de una fuerza y una emoción al alcance de muy pocos artistas mainstream ahora mismo. Me vuela la cabeza la capacidad de Ferreyra de sacar el máximo partido a la historia de Aaron, planteando unas estructuras super atractivas de página que ayudan a la sensación de novedad, espectacularidad y de estar leyendo algo que nunca habiamos leído de esta manera. Rafa Sandoval es un dibujante muy bueno que creó la personalidad gráfica de este Absolute Superman. Juan Ferreyra le supera en todo cada vez que dibuja un número de la colección.
Que después de un comic de salvajismo over-the-top con el combate entre Superman y Metallo, que deja a Kal-El al borde de la muerte por el envenenamiento de kryptonita, Aaron y Ferreyra consigan terminar la grapa con la emoción con que nos dejan es un milagro. Siendo fieles a la esencia de Superman y consiguiendo a la vez que el villano nos impacte dramáticamente. Como decía al principio, lo que acabo de leer es un milagro condensado en 22 páginas.
Sin duda, Absolute Superman es el ideal al que debemos aspirar los lectores de comics de superhéroes. Y no nos deberíamos conformar con menos calidad en otros comics.
Gracias, Jason Aaron y Juan Ferreyra.
Comparto las primeras páginas del comic:
Absolute Superman de Jason Aaron y Juan Ferreyra es el ideal al que tenemos que aspirar los fans de los comics de superhéroes. Un comic con un dibujo TOP y una historia resaltando los valores morales que espero leer en un comic de Superman. ¡Aprende, James Gunn!
PUNTUACIÓN: 10/10
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En el quinto volumen de Geiger Geoff Johns y Gary Frank plantean una nueva conexión con The Unnamed War (La Guerra sin Nombre), la trama que parece se encuentra detrás de sus comics dentro del sello Ghost Machine.
PUNTUACIÓN: 7/10
¡Ashley Arden irrumpe con fuerza en el mundo de GEIGER!
LA MUJER LUMINOSA posee todos los poderes de Geiger, pero afirma que puede ayudar al Nómada Nuclear a empezar a controlar el poder radiactivo bruto que hay en su interior. Sin embargo, las motivaciones de ASHLEY no son tan altruistas como ella afirma, y la verdad la llevará a ella y a Geiger a una lucha que cambiará para siempre la perspectiva de este último.
Las cosas no se ponen nada más fáciles para Geiger, ya que se ve envuelto en una prisión dirigida, literalmente, por los propios reclusos. Y justo cuando Geiger sale de su cautiverio, aparece El Norteño. El soldado viajero en el tiempo irrumpe desde el pasado, donde acababa de conocer a Redcoat, y ahora busca respuestas sobre por qué el mundo es un páramo y qué provocó La Guerra Desconocida. ¿Podrá Geiger ayudar a El Norteño a encontrar las respuestas?
Este quinto volumen de Geiger recopila los números 16-23 USA.
Este nuevo volumen de Geiger está formado por tres historias, dos protagonizadas por el titular Tariq Geiger. La primera está dibujada por Eamon Winkle con color de Brad Anderson (número 16), y Eduardo Pansica con entintado de Norm Rapmund y color de Brad Anderson (nº 17-18). En ella, Tariq pierde sus poderes después de un estallido brutal y es hecho prisionero de una prisión aterradora, de la que es complicado que pueda salir con vida.
El número 19 es una historia autoconclusiva protagonizada por Ashley Arden, la mujer radioactiva que comparte poderes con Tariq, aunque ella si parece poder controlarlos. En este número Gary Frank vuelve al dibujo y la cosa mejora exponencialmente. Tras una vida perdida, Ashley va a encontrar un objetivo para su vida que implica salvar a los niños de los depredadores que abundan en este mundo.
A continuación, en los números 20 a 23 tenemos de invitado especial a The Northender (El norteño), personaje al que conocimos en el volumen anterior de Red Coat. Este arco intenta ser el inicio de la trama que aumente el interés de la colección al hacerse mención directa a The Unnamed War (La Guerra sin Nombre), la gran conspiración que parece conectar todos los sucesos de este universo formado por Geiger, Red Coat y Junkyard Joe.
Y el resultado tras leer este arco es que estamos ante otro comic hecho con habilidad por dos maestros en lo suyo como son Geoff Johns y Gary Frank. Autores que consiguen que el comic sea super entretenido. Sin embargo, los descubrimientos sobre The Unnamed War son inexistentes, más allá que Tariq oiga estas palabras por primera vez. De hecho, la sensación es super decepcionante porque de nuevo tenemos una historia en la que la trama no avanza de forma sustancial.
Llevamos 23 números de Geiger del actual volumen, más los 6 números de la primera miniserie y los 2 de Geiger: Ground Zero. Además del especial de 80 páginas de Geiger. Geiger ha superado los 30 números publicados y la sensación es que a la premisa de «hombre radioactivo viviendo aventuras en el páramo» ya no da más de si. Para hacer las cosas peores, desde hace varios años Johns está planteando guiños a esta supuesta» The Unnamed War». Pero son demasiados años sin nada realmente interesante, aunque reconozco que lo principal lo estamos viendo en Red Coat. Geiger es un comic hecho con oficio, pero no me gusta nada la sensación con la que me deja. Que este comic debería ser mejor de lo que es.
Que el personaje de Ashley sea más interesante que Tariq es sin duda parte del problema de este comic. Reconociendo que la caracterización «antipática» de Tariq es parte del ADN del personaje y una de las claves de su originalidad. Pero llevados estos números el protagonista Tariq ya debería haber evolucionado de alguna manera y sigue con la misma versión enfadada con el mundo que hemos visto desde el principio del comic. Y empieza a ser repetitivo y poco interesante.
Y comentaba antes que aprovechando el número 25, otro especial, el mundo de Geiger parece que va a dar otro vuelco. Esperemos que sea así, porque la colección no acaba de carburar como debería.
Comparto las primeras páginas del número 16 con el que arranca este volumen:
Geiger es un buen comic, pero estoy empezando a cansarme de que no acabemos de llegar a ningún sitio. Espero que la llegada del especial número 25 en el próximo volumen sirva para animar un poco la colección.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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