The Bear termina en una quinta temporada casi perfecta que acaba de estrenarse en Disney+. Comparto mis impresiones.
PUNTUACIÓN: 9/10
La mayor parte de esta quinta y última temporada de The Bear transcurre a lo largo de un solo día, y comienza la mañana siguiente al final de la temporada anterior, en la que Sydney, Richie y Natalie se enteraron de que Carmy quiere dejar el sector de la restauración y les ha dejado el restaurante a ellos. Sin dinero, con la amenaza de una venta y una tormenta torrencial en su camino, los nuevos socios deben unir fuerzas con el resto del equipo para llevar a cabo un último servicio, con la esperanza de conseguir por fin una estrella Michelin.
The Bear ha sido creada por Christopher Storer, un productor, director y guionista de cine estadounidense conocido antes de The Bear por Ramy, Eighth Grade y el especial de Netflix ganador del premio Peabody Hasan Minhaj: Homecoming King. Storer y Joanna Calo vuelven como showrunners de una última temporada de 8 episodios, de los cuales Storer dirige siete episodios, siendo Duccio Fabbri el director del otro. En los guiones tenemos a Storer junto a Rene Gube, Karen Joseph Adcock, Catherine Schetina, Rachel Wiggins y Nicole Kohut.
En el reparto tenemos a los super estrellas Jeremy Allen White como Carmy Berzatto, Ebon Moss-Bachrach como Richie Jerimovich, Ayo Edebiri como Sydney Adamu, Lionel Boyce como Marcus Brooks, Abby Elliott como Natalie Berzatto, Matty Matheson como Neil Fak, Liza Colón-Zayas como Tina Marrero, Edwin Lee Gibson como Ebraheim, Oliver Platt como Jimmy «Cicero» Kalinowski, José Cervantes como Ángel, Richard Esteras como Manny, Jamie Lee Curtis como Donna Berzatto, Brian Koppelman como el tío Computer, Will Poulter como Luca, Sarah Ramos como Jessica y Ricky Staffieri como Theodore Fak.
Después del jarro de agua fría que fue el final de la cuarta temporada, con Carmy afirmando que lo dejaba mientras la cuenta atrás para conseguir que el restaurante fuera rentable finalizaba sin haberlo conseguido, la quinta temporada plantea un retorno a la grandeza con una master-class de narrativa que nos devuelve a la tensión de los primeros episodios que nos volaron la cabeza.
La genialidad de Christopher Storer es hacer que casi toda la temporada suceda en un único día. Un día en el que todo irá mal, empezando por un diluvio que romperá las cañerías del restaurante, y un servicio de comidas en problemas por la falta de género por no haber podido pagar a los proveedores a tiempo. Todo lo que podría ir mal acaba yendo mal, pero eso no impedirá que los trabajadores de The Bear vayan a levantarse unidos para una noche histórica.
En general, soy un espectador que prefiero en visionado semanal al estreno completo tipo Netflix. Sin embargo, que Disney+ estrene de golpe toda la temporada me parece un acierto total, porque la serie es tan carismática y tiene tanta tensión, que no podía parar de ver la serie. De hecho, la duración de media hora de los primeros episodios ayuda a construir el ansia por ver la serie en una sentada. Al final, acabé viéndola no en una sentada, sino en dos. Menuda seriaza.
En uno de los días de mayor tensión es cuando el extraordinario reparto de The Bear demuestra lo buenos que son. Empezando con el comienzo de la temporada siguiendo a Tina (Liza Colón-Zayas), que teme por su trabajo en The Bear. Todos los actores tienen varios momentos increíbles que emocionalmente consiguieron ponerme el corazón en un puño.
Y aunque los protagonistas son el trío formado por Jeremy Allen White (Carmy), Ebon Moss-Bachrach (Richie) y Ayo Edebiri (Sydney), me parece alucinante la complicidad y la sensación de familia disfuncional que la serie ha conseguido crear. Markus, Natalie o Neil Fak son el pegamento que mantiene unido todo, y hasta el menor miembro del restaurante tiene sus momentos para hacer reir o emocionarte profundamente. La fluidez como todo el equipo trabaja y no tienen que hablarse para saber lo que va a hacer el otro me parece una bendita maravilla.
The Bear me parece una serie super emocionante. Y la forma en que todo se construye elevando la tensión hasta llegar a una noche en la que lo normal es que todo salga mal y el restaurante acabe cerrando. Lo que pasa en el séptimo episodio es ya historia de la televisión.
Los actores son todos buenísimos. Pero hay que quitarse el sombrero y aplaudir la audacia del creador de la serie Christopher Storer. La forma en la que nos ha metido en la mente de cada personaje, la tensión que transmitía cada primerísimo plano de Carmy o Sydney, y cómo ha plantea esta temporada me parece brillante. La fotografía, el montaje y la música me parecen de 10, aunque curiosamente esta temporada no ha tenido una canción super icónica como en las anteriores. Entendiendo que en medio de la tensión del día, no hay sitio para colocarla.
Otra de las cosas que más me gustan de The Bear es la celebración del mundo de la restauración, con unos planos mágicos que serán mostrados de forma que casi se podían oler. The Bear celebra este mundo pero sin romanticismo, mostrando de forma descarnada la tensión y lo difícil que es esta profesión en el nivel de excelencia al que aspira The Bear. Una excelencia que no es suficiente para que el restaurante pueda ser rentable siquiera.
El final feliz de la serie, aunque es un final abierto a más no poder, me ha parecido super satisfactorio. En muchos sentidos, es el final que estos personajes merecían. En este sentido, me da pena la situación en que queda Carmy tras decidir alejarse de los fogones. Sobre todo porque de momento, su historia sigue estando alejado de su chica, Claire. Dicho esto, aunque en varios momentos Sidney se convierte por méritos propios en la protagonista de la serie y la que tiene que resolver los problemas, el monólogo de Jeremy Allen White en un larguísimo plano fijo es otro de esos momentos televisivos que se van a quedar para siempre conmigo.
Igual la tercera temporada perdió un poco el foco. Pero las temporadas cuatro y sobre todo esta quinta me han parecido una barbaridad. Menudo viaje nos ha regalado The Bear. Tras este final tan emocional, creo que sólo me quedan ganas de… volver a ver la serie desde el principio. No suelo volver a ver series que ya vi, excepto cuando mi hijo quiere volver a ver The Walking Dead o The Clone Wars por cuarta o quinta vez. Pero me veo recuperando The Bear en el futuro. Me ha impactado muchísimo. Para mi, esta serie marca el standard de lo que se puede hacer en televisión.
Comparto el trailer de esta temporada:
The Bear ha sido una serie histórica. Y esta quinta temporada nos ha dado un final casi perfecto.
PUNTUACIÓN: 9/10
Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.
¡Saludos a todos!



























Debe estar conectado para enviar un comentario.