Reflexiones de Domingo 20/2026: El coste de oportunidad en el entretenimiento

¡Feliz Domingo!!! Pensando en el estado de ruina de varias parcelas del entretenimiento, llevo semanas pensando en mis tiempos de universidad cuando me explicaron el concepto del COSTE DE OPORTUNIDAD. Y como se puede aplicar a algunos ejemplos concretos. Hoy en mis reflexiones de Domingo escribo sobre ello.

Por si alguien no sabe a qué me refiero con coste de oportunidad, la I.A. nos explica que «El coste de oportunidad es el valor de la mejor opción a la que renuncias cuando tomas una decisión. Cada vez que eliges algo (dinero, tiempo o recursos), dejas ir otra alternativa. El costo de oportunidad mide lo que podrías haber ganado con esa segunda opción que no tomaste«. No es un concepto aplicable sólo a la economía o al dinero, también es utilizado cuando hablamos de trabajo y/o uso de los recursos limitados a nuestra disposición, como es el tiempo.

El coste de oportunidad como concepto me lleva obsesionando desde hace bastante tiempo. En este artículo me voy a centrar en el coste de oportunidad de los últimos productos de DC Studios, pero podría hacerse un artículo en profundidad analizando la ruina en la que se ha convertido Marvel Comics. O los años terribles que hemos sufrido con Star Wars.

Voy a empezar mi análisis del Coste de oportunidad con Supergirl (Craig Gillespie, 2026). Y empezando con el elemento económico, cuando hablamos del desastre de taquilla, no hablamos sólo de los 100-120 millones de dólares que se estima que Warner ha perdido con esta película ruinosa. Hablamos de las decenas o cientos de millones que podría haber ganado si hubiera hecho una película con unos valores morales decentes que hubiera podido ser rentable. En este caso, hablamos que Warner dejó de ingresar cientos de millones por haber contratado a los creativos equivocados, empezando por James Gunn.

Pero más allá del aspecto económico, que en realidad me da igual porque no soy accionista de Warner, está el elemento que más me duele como fan de estos personajes. Que es que por hacer esta mierda inmoral de película, Warner ha hipotecado al personaje y nos ha negado la película BUENA que los fans mereciamos. Supergirl está quemada y lo más probable es que hagan falta más de 10 años para que alguien se atreva a volver a hablar de hacer una película con este personaje. Si en lugar de contratar a Tom King Warner y James Gunn hubieran contratado a Mark Waid, la película de Supergirl no se hubiera hecho de esta manera. No tengo ninguna duda. Pero James Gunn prefiere al escritor de DC que más ha demostrado a lo largo de los últimos años que no sabe lo que es el heroísmo y los valores morales en los comics de superhéroes. Así ha salido la película.

Haciendo un poco de memoria, en su momento Warner descartó la posibilidad de que Darren Aronosky rodara una versión de Batman Año Uno que venía apadrinada por el mismísimo Frank Miller. En su lugar, acabaron contratando a Zack Snyder y nos dio el desastre lamentable que fue Batman v Superman. Es que es para echarse a llorar.

Pensando en Zack Snyder, me vuela la cabeza que en 2013 todos los fans estuvimos de acuerdo que el MoS rompe-cuellos de Snyder había destruido la línea roja del personaje de no matar, lo que atacaba a la esencia de Superman. Lo que es el principal problema que puede hacer una película que adapta un comic, que es mostrar que no entiende al héroe. Sin embargo, no puedo entender como en 2026 que Supergirl mate a sangre fría a un enemigo derrotado e indefenso sea visto como algo normal. NO LO ES. La publicidad intentó vendernos a Supergirl como alguien que podría servir de inspiración para las niñas, y lo que en verdad hicieron es convertirla en una asesina que debería ser detenida y encarcelada, que recibe la aprobación de Lobo cuando mata a sangre fría a alguien que debería haber sido detenido y llevado a OA para que fuera encarcelado. Porque si los Green Lanterns existen como vimos en Superman (James Gunn 2025), los Guardianes también existen.

En más de 100 años de entretenimiento audiovisual, todos los creativos del mundo saben que el héroe no mata a un villano desarmado incluso aunque lo merezca. No, antes que me hagáis trampa, William Munny NO es un héroe, él mismo sabe que cuando muera irá al infierno por todas las muertes que ha provocado. Por eso, en el 100% de las películas y series, el villano derrotado aún intenta alcanzar una pistola, etc… que obliga al héroe a defenderse y matarle en defensa propia. No es el caso de esta Supergirl asesina e inmoral. En 2013 Zack Snyder puso a Superman es una situación imposible que provocó una polarización como nunca antes se vio en el fandom, lo que finalmente ayudó a terminar esta visión errónea de los personajes. En 2026 los creativos de DC pensaron que estaba guay que Supergirl matara a sangre fría a un enemigo indefenso y no necesitara ninguna coartada. Realizando un acto malvado con premeditación, alevosía y una dosis de sadismo. Dado que no le mata sin más, sino que le clava dos veces la espada para aumentar su sufrimiento. Es todo super terrible.

El acto criminal que convierte a Supergirl en una asesina inmoral que merece estar en la cárcel, es terrible. Pero es incluso peor que en todos los meses de desarrollo y producción de la película, ninguno de los jefes de Warner empezando por James Gunn y Tom King pensaran que era algo terrible que no debería haberse rodado. Porque te das cuenta que la inmoralidad y la falta de valores morales no está en Supergirl, sino en las personas que mandan y deciden el futuro de este universo. Por eso Hawkgirl mata a un enemigo derrotado en Supermal y la película lo muestra como si fuera algo guay, y en la siguiente película del estudio la protagonista hace lo mismo. Tienen la brújula moral averiada, provocando un espacio creativo en el que no puede salir nada bueno desde el punto de vista de los valores morales que yo quiero que mi hijo vea en una película. Que son los valores morales de los comics de Superman, que Gunn y compañía se han pasado por el forro.

¿Qué ha pasado en estos 13 años? ¿Por qué lo que todo el mundo (con dos dedos de frente) sabía que estaba mal ahora se intenta justificar? Diría que lo principal ha sido el alzamiento de la dictadura WOKE, los movimientos identitarios y la cultura de la cancelación por parte de personas supuestamente «progresistas». Estamos ante un momento en que se construyen muros que dividen la sociedad en dos mitades calificadas de buenas o malas en función de si opinan como ellos / ellas quieren. Y que se han realizado innumerables casos de cancelaciones que han destruido la vida profesional y personal de personas porque exponen realidades físicas objetivas que a ellos no les gustan. En un momento en que se producen boycotts racistas contra escritores judíos y se quiere negar incluso la posibilidad del debate de ideas, no es extraño que gente imbuida de esta ideología nazi y fascista crea que es correcto que un personaje femenino mate a sangre fría a un enemigo derrotado. Supongo que es porque les muestra lo que ellas sueñan con poder hacer algún día.

Como veis, pensar en Supergirl me pone nervioso.

Y hasta hace tiempo opinaba que cada uno viera la película / serie / comic / etc…, y se formara su propia opinión. Pero estamos en un momento en que en conciencia la única recomendación que puedo hacer es NO ver algo que claramente no va a tener los valores morales mínimos exigibles a una historia de «héroes». Mi faceta de fan también se mueve por «poner mi cartera donde pongo mis opiniones». Y eso me lleva también a no financiar con mi dinero cosas que se que no me van a gustar y que no representan los valores de los personajes. Eso se aplica a los comics Marvel, a Star Wars o a películas como Supergirl. Y ya he aprendido que si me quejo mucho de algo pero al final lo compro, el mensaje que la empresa recibe es que su producto se vende. Por mucho que luego me queje en internet. No, la única opción posible en este caso es NO consumirlo, no comprarlo, no leerlo, no verlo.

Y volviendo al coste de oportunidad, después de Supergirl, nos ha llegado la serie Lanters de Damon Lindeloff. La realidad es que la serie está siendo un éxito de audiencia. Claramente, parece estar gustando entre el público que no es lector de comics, que es el mayoritario.

Y pensando en esta serie, me resulta super doloroso pensar que una serie que tendría que celebrar el heroismo de Hal Jordan para ofrecer una aventura espacial mega espectacular cuyos efectos especiales y grandes ideas dejaran en mal lugar a Star Wars o a Guardianes de la Galaxia, se haya convertido en un procedimental gris en el que casi no hay poderes y casi lo primero que hicieron es matar a Hal Jordan tras vivir varias décadas convertido en un ser amargado. Eso no es Green Lantern. O al menos, no es el Green Lantern que yo quiero ver.

El coste de oportunidad en este caso también es dolorosamente alto, porque tras una película fallida de 2011 y esta serie de 2026, lo más probable es que la gran película de Green Lantern probablemente nunca llegue a rodarse.

La serie está creada por Damon Lindelof, que tuvo la cara dura de hacer esta broma sobre la serie cuando se le preguntó por qué la serie de DC Studios se llamaba Lanterns en lugar de Green Lantern: «Se llama Lanterns porque todos coincidimos en que lo de “green” era estúpido, así que ahora simplemente se llama Lanterns”. Por mucho que Lindeloff se declarara «fan de Green Lantern» y se disculpara por esta broma, lo que queda claro es que le pesa más el complejo de inferioridad y las ganas de agradar a la gente que piensa así, que un interés por ser fiel a los comics. Como dijo Grant Morrison en su respuesta a Lindelof, lo único que mostró es no ser la persona adecuada para adaptar este material:

«A pesar de los comentarios del guionista y productor de televisión Damon Lindelof, el «verde» de «Green Lantern(s)» no es «estúpido». ¿Por qué un guionista se adhiere a este tipo de narrativa si cree que es fundamentalmente «estúpida»? No se entregan guiones de CSI a guionistas condescendientes que tachan de «estúpidos» a los expertos forenses y a sus cortes de pelo, así que, ¿por qué contratar a gente que se avergüenza y niega el material de cómic que se les ha encargado desarrollar? ¿Por qué no rechazan los trabajos para los que no están preparados? No es que necesite el dinero, y Lindelof ha demostrado que es capaz de aportar sus propias ideas. ¿Qué pretende demostrar, al fin y al cabo, este desprecio hacia las convenciones de los superhéroes? ¿Acaso Lindelof se imagina que eso le hace parecer menos friki? Ya es un poco tarde para eso, así que, ¿de qué va todo esto? Los únicos a los que les importa una mierda la serie de televisión de los Lanterns son los fans de Green Lantern. ¿Por qué alienarlos desde el principio? Eso sí que parece más bien «estúpido».«

Y Morrison tenía razón. Declaraciones como esta podrían agradar a los ejecutivos de Warner a los que la esencia de los personajes se la trae floja. Pero alienó a todos los fans de Green Lantern y Green Lantern Corps. Yo el primero. Y por eso no quiero ver esta mierda.

Y aquí tenemos a gente haciendo trampas al solitario, porque salieron en auxilio de Lindelof justificando que «Hal Jordan en los comics perdió la esperanza e incluso terminó convertido en el villano Parallax». Cosa que sucedió, pero tras décadas de comics en que aparecía como el mejor héroe de todos. Cosa que es justo lo que la serie NO muestra. Es una justificación tramposa y bastante sectaria de algo que no hay por donde cogerlo. Porque antes del fall from grace deberías mostrar al héroe en su Prime. Porque si no, estás mostrando sólo una persona amargada más, sin el mínimo heroismo que se le presupone.

Semanas más tarde, Morrison vio el primer episodio, y comentó lo siguiente:

Me sentí obligado a ver el primer episodio de «Lanterns» después de criticar el desdén simplista con el que el guionista y productor Damon Lindelof se había referido al color verde. Me gustó la interpretación discreta y tensa de Aaron Pierre como John Stewart, y me pareció que Kyle Chandler era el pilar de la serie con su magnífica interpretación del doctor McCoy, pero no se parecía en nada al Hal Jordan que yo conocía. Para empezar, la fuerza de voluntad y el alcohol no son una buena combinación. Seguiré viéndola por el carismático Chandler. Tengo muchas ganas de ver cómo introducen los elementos más de ciencia ficción del concepto. Por lo demás, en este episodio hay demasiado «contar» y muy poco «mostrar», y esas comparaciones con «True Detective» —que evocan la primera temporada de esa serie— solo han jugado en contra de «Lanterns». La falta de vestuario y de efectos especiales con los anillos era evidente, pero se explica fácilmente por las limitaciones presupuestarias y por el deseo de marcar cierta distancia con la fallida película de Ryan Reynolds, Green Lantern (aunque me pareció extraño que Jordan comparara el hecho de no llevar su uniforme de Linterna Verde con la decisión de no llevar corbata cuando uno se hace mayor; el uniforme de Linterna Verde no es un traje de superhéroe ni una elección de moda personal, es el uniforme de la organización para la que trabaja Jordan y, al igual que el uniforme azul de un policía, indica su afiliación y autoridad. Los policías en activo no se dejan el uniforme y la placa en casa porque los consideren anticuados y aburridos, por mucho tiempo que lleven patrullando las calles… Lo cual solo nos lleva a preguntarnos: ¿por qué intentar hacer una serie de Green Lantern con un presupuesto tan reducido? DC tiene un montón de héroes «de a pie», o personajes con poderes poco espectaculares entre los que elegir, así que, ¿por qué optar por esta vía de bajo presupuesto con una franquicia que debería competir con Star Trek o Star Wars? Dicho esto, el enfoque parece haber funcionado, y las críticas generales de la serie son bastante positivas, así que hay que reconocerlo.

De nuevo, Grant Morrison dio en el clavo. Y volviendo al coste de oportunidad, por hacer una serie barata que se avergüenza de los conceptos fundacionales de Green Lantern, HBO Max y Warner nos han robado la gran serie de ciencia-ficción que mereciamos. Y que nunca veremos, teniendo en cuenta entre otros hechos importantes, que casi lo primero que hicieron en la serie fue matar a Hal Jordan.

En este momento, alguien bien intencionado podría invitarme a ver Lanterns porque incluso no siendo lo que debería ser, no está tan mal. Mi respuesta es que hay demasiadas cosas que me apetece ver como para perder el tiempo en algo que no está hecho para mi. Por estos motivos me di de baja de HBO Max hace meses y no planeo volver a suscribirme en mucho tiempo. Ya que van a hacer series y películas sin los mínimos valores morales que no me tienen en cuenta como cliente, al menos no tendrán mi dinero financiándoles. Es lo único que puedo hacer. A la larga, esto funciona mejor que la posible repercusión de este artículo en las redes sociales.

Tras estos ejemplos, queda claro que mis expectativas ante nada que estrene DC Studios están por los suelos. Y para sorpresa de nadie, su próxima película es la historia de origen de un villano Clayface. Supuestamente James Gunn buscaba recuperar el heroismo y los valores de Superman para una nueva generación. El resultado de momento son películas y series que lo único que celebran es a «malotes» inmorales que se hacen de amigas de Lobo. Si eso no era una red-flag de lo que no deberían hacer, nada lo es. Pues conmigo que no cuenten.

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

Crítica de Absolute Superman 23 de Jason Aaron y Juan Ferreyra (DC Comics)

Estoy disfrutando de un momento muy bueno para mi afición comiquera. Y dentro que hay un montón de comics que me flipan, cada nuevo número de Absolute Superman de Jason Aaron y Juan Ferreyra me reafirma en que esta colección es lo mejor que se está haciendo en el género superheroico.

PUNTUACIÓN: 9/10

¡“GET BRAINIAC” CONTINUA!

La búsqueda de Brainiac lleva a Superman a enfrentarse al Toyman, que podría ser el villano más aterrador al que se ha enfrentado hasta ahora el Hombre de Acero, ¡y su enfrentamiento dejará a Superman tan conmocionado como nunca hubiera imaginado!

Como fan de Superman, me parece una pasada tener al mismo tiempo a Jason Aaron, Joshua Williamson y Mark Waid creando historias de Superman. Estamos en un momento extraordinario para ser fan del personaje. Y el caso es que me encanta el Superman de Williamson y el World´s Finest de Waid (no he comprado su Action Comics centrado en Superboy aunque imagino que debe estar muy bien también). Pero es que cada mes que llega el siguiente número de Absolute Superman, Aaron y Ferreyra tienen la capacidad de volarme la cabeza. Y eso sucede TODOS los meses. Me parece algo al alcance de muy pocos autores.

Superman está buscando al Absolute Brainiac. Y el villano está poniendo entre ambos a villanos que le interrumpan. El mes pasado tuvimos al Absolute Metallo, uno de los mejores números unitarios que he leído este 2026, y en este número a Toyman. Frente a la acción sin cuartel del número anterior, en este Superman va a conocer hasta qué punto llega la depravación del ser humano. Aaron consiguió ponerme el corazón en un puño con la revelación de Superman. Una revelación que hará que se cuestione su compromiso de no matar. La lucha no es física, sino emocional y de valores, lo que hace que sea aún más importante que ganar o perder un combate a puñetazos. Hablamos del alma de Kal-El.

Uno de los muchos triunfos del comic es la forma en que Aaron plantea los textos de apoyo para que conozcamos los pensamientos de Superman ante el horror que va a vivir. Algo que apuntala el extraordinario trabajo psicológico que Aaron ha creado en esta colección. Que a pesar de todo mantenga sus valores sólo se explica en que Kal-El es SUPERMAN. El éxito de Aaron es absoluto.

Otro de los éxitos del comic vienen con el flashback de Kal-El en Krypton, en el que descubre que los vecinos de su familia mataron a un burócrata de Kandor y su madre no parece estar en contra. Aaron en esa escena contrapone esa muerte con el ataque de un bicho en los planos kryptonianos, resaltando que existen situaciones en las que se trata de matar o morir. Sin embargo, Kal-El no lo acepta y lucha por convertirse en un héroe mejor que lo incluso su madre llegó a ser. Un héroe que elige no matar. Impresionante.

Por supuesto, nada de esto sería posible sin el extraordinario Juan Ferreyra, que vuelve a darnos una master-class de emoción y narrativa super heroica en las 22 páginas del comic. El cambio de color para resaltar las páginas de flashback es una chulada, de forma que no tienes ni que leer los textos para saber que es otro momento temporal. Ferreyra clava en la página el sufrimiento de Kal-El, confirmando lo buenísimo dibujante que es. Y en las páginas de combate, me flipa como dibuja a un muñeco de Silver Banshee como si fuera un peluche infantil, para luego liberar un poder que puede acabar con Superman. La imagen de Superman llorando en el espacio es otro de los momentos más emocionantes que voy a leer en mucho tiempo. Un momento en que Superman refuerza su compromiso de ayudar a los habitantes de la Tierra sin importar lo que Brainiac le lance a su paso.

Otro elemento que me gusta mucho de este Absolute Superman es que no se puede negar que por sus argumentos, este comic es super woke. En este número, Superman ataca a los clientes de Toyman que son los que recibían sus terroríficos encargos. Clientes que son los ricos y super ricos del mundo. No sólo les despoja de sus bienes más valiosos, mostrando que por muy ricos que son no están a salvo de pagar por sus crímenes porque Superman les va a encontrar. Además, a continuación Kal-El redistribuye su dinero entre los más pobres del planeta. A priori, ¿Qué argumento puede ser más woke? Sin embargo, la clave no está en la historia, sino en la ejecución que aleja el comic de la propaganda y el pastiche infumable en que otros han convertido sus comics. Y a uno de los ricos, Superman le destruye su cohete espacial, lo que sugiere de forma poco sutil a Elon Musk, pero esto lo hace de forma en que el lector rellenemos los huecos, sin necesidad de poner un cartel que diga «los ricos son malos». De nuevo, como pasa en muchos panfletos que he tenido el disgusto de leer en los últimos años. Que Superman sea el protector de los desfavorecidos es algo que conecta con la esencia del personaje, y Jason Aaron y Juan Ferreyra lo están haciendo extraordinariamente bien.

Qué grande es leer un comic PERFECTO. Absolute Superman de Aaron y Ferreyra no está siendo de forma consistente mes tras mes. Esto es algo muy grande.

Comparto las primeras páginas del comic:

Absolute Superman de Jason Aaron es un triunfo monumental cada vez que Juan Ferreyra lo dibuja. Este número 23 es un ejemplo perfecto de esto. Dame más, por favor.

PUNTUACIÓN: 9/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Transformers 36 de Robert Kirkman y Jason Howard (Image Comics)

Termina el sexto arco de Transformers y lo hace con la presentación del nuevo Superion y el recuerdo que robots y humanos no están solos en el planeta Tierra.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡EL NUEVO SUPERION HACE SU DEBUT!

¡Así es! En una jugada que nadie podría haber previsto, ¡Thundercracker se une a los Aerialbots! Se reúnen justo a tiempo para… un momento… ¿qué es ese ruido? ¿Será posible?

¡COBRA-LA-LA-LA-LA-LA-LA-LA!

La sorpresa llegó al final del número anterior, cuando los Aerialbots fueron atacados por las fuerzas de Cobra-La. Si falta alguien, el señor de Cobra-La Lord Globulus se ha cansado que los seres robóticos sigan pisando su planeta, y se dispone a poner los medios para que eso termine lo antes posible. Pensando que en Transformers están pasando muchísimas cosas a la vez y las grapas de la colección apenas empleas 3/4 grapas a cada trama por número, que el ataque de las fuerzas del General Drakun se desarrolle a lo largo de 8 páginas de este comic deja claro la importancia que Kirkman quiere darle a Cobra-La.

El final de este arco nos trae la nueva composición de Superion incluyendo al antiguo decepticons Thundercracker es otro de los momentazos de este comic. En las apenas 20 páginas tenemos además la vuelta de Starscream y lo que parece será el retorno de Megatron en el próximo número. Y por si fuera poco, el Doctor Arkeville ayuda a recuperar a Shredhead. Para ser un arco de transición, no está nada mal.

Dentro que no es algo malo, si algo menos bueno tiene este comic es que plantea muchas tramas abiertas, pero no nos ha dejado con un cliffhanger explosivo como hemos tenido en los arcos anteriores. Con todo, la falta de este cliffhanger no quiere decir que el comic sea malo, más bien al contrario. La soltura con que Kirkman maneja las diferentes tramas y a las decenas de personajes de cada bando, en la Tierra y en Cybertron, me parece una pasada. Y ahora, además, Cobra-La. ¡Qué locurón!

El dibujo de Jason Howard con color de Mike Spicer es perfecto. No se puede decir de otra manera. Espero ver a Howard mucho tiempo en la colección, porque en este segundo arco se nota que ya ha hecho suyos a los personajes. Además, el dinamismo que incorpora en las escenas de acción me parece maravilloso, creando un comic cuyo dibujo ayuda y justifica el disfrute de este comic.

Comparto las primeras páginas del comic:

Transformers se encuentra en las mejores manos posibles con el equipo formado por Robert Kirkman y Jason Howard. Así da gusto.

PUNTUACIÓN: 8/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Olympos: Nullhunter de Michael Walsh y Gustaffo Vargas (Image Comics)

Otra de mis compras en Edimburgo en el Forbidden Planet fue Olympos: Nullhunter, el comic de Michael Walsh y Gustaffo Vargas publicado por Image Comics es una reimaginación de Las 12 pruebas de Hércules en un contexto de ciencia-ficción cyberpunk.

PUNTUACIÓN: 8/10

Una versión cyberpunk con toques de neón del clásico mito griego «Los trabajos de Hércules», ambientada entre las estrellas.

En Nullhunter, Clay es un héroe de guerra que se enfrenta a una tragedia indescriptible tras regresar a casa. En busca de justicia, se ve obligado a trabajar para la poderosa empresa de su padre, con quien no mantiene relación, OLYMP0S. Su primera misión le lleva al lejano N3M-3A tras la pista de un cargamento secuestrado de leones de guerra. En su búsqueda de la exoneración, esta aventura con misiones casi imposibles llevará a Clay hasta los confines del espacio, donde descubrirá la verdadera fuente de corrupción en el cosmos.

NULLHUNTER combina una narrativa distópica inspirada en los años 80 con un estilo artístico en la misma línea que obras favoritas de los fans como Ronin y Blade Runner.

De la mano del aclamado creador MICHAEL WALSH (THE SILVER COIN, UNIVERSAL MONSTERS: FRANKENSTEIN) y con el arte de la estrella emergente GUSTAFFO VARGAS (Marvel’s Voices), NULLHUNTER es una dinámica versión cyberpunk del clásico relato mitológico: los trabajos de Hércules.

Este volumen recopila los 10 números de la serie publicada por Image Comics.

Michael Walsh es un artista multidisciplinar y escritor de Ontario (Canadá). Es conocido sobre todo por ser el cocreador y dibujante principal de la serie EXQUISITE CORPSES, nominada a los premios Eisner. Entre sus otros trabajos recientes en el mundo del cómic se incluyen Universal Monsters: Frankenstein (guionista y dibujante) y la serie THE SILVER COIN, nominada a los premios Eisner (creador, dibujante y guionista). Con quince años de experiencia profesional en el mundo del cómic a sus espaldas, ha trabajado en iconos de la cultura pop que van desde Superman hasta Star Wars. Michael es también un prolífico dibujante de Magic: The Gathering y ha realizado las ilustraciones de más de treinta cartas. Actualmente, Michael está trabajando en una serie de «Next Level» para DC Comics, la segunda temporada de Exquisite Corpses y el cuarto volumen de The Silver Coin.

Gustaffo Vargas es un dibujante y guionista de cómics peruano, creador de las novelas gráficas peruanas de cyberpunk «ALTIPLANO», «ANTICUCHO» y «TRUJILLO Comic», en las que explora la sociedad y la cultura peruanas, así como temas poscoloniales. Es el dibujante de «Power Rangers: GREEN», con guion de Pallie Paul Allor y publicado por BOOM! Studios. También es cocreador de OLYMPOS: NULLHUNTER junto con Michael Walsh, publicada por IMAGE Comics. Ha trabajado para BOOM! Studios, Marvel Comics, IMAGE Comics, Tiny Onion, Titan Comics, Unit 2 Games y editoriales independientes del Reino Unido. Publica la revista SKRAWL junto con los SkrawlLordz.

Me ojeé algunas páginas de este comic en la librería mientras buscaba un tercer comic para aprovechar la oferta de 3×2 en tomos de Forbidden Planet. Algo que no se si son buenas noticias para la librería, aunque seguro que fueron buenas noticias para mi.

Lo primero que me llamó la atención es que las páginas dibujadas por Gustaffo Vargas tenían muchísima fuerza. Potencia visual y personalidad, algo que no abunda cuando hablamos del mainstream comiquero, sobre todo en Marvel. La premisa de adaptar los mitos griegos y en concreto Las 12 pruebas de Hércules en un entorno de ciencia ficción cyberpunk fue la clave para terminar de engancharme. Y que me han hecho leerme los 10 números de esta miniserie casi de una sentada.

Clay es un héroe de guerra asqueado de las muertes y las masacres en las que participó. Decide alejarse de su familia y sobre todo de su complicado padre, que son los dueños de la compañía Olympos que controla la galaxia. Pero una tragedia le llevará de nuevo con su padre y le pondrá en una misión de venganza mientras realiza encargos para su padre. Hay que reconocer que este arranque contiene un giro que en realidad no es tal, porque es algo que se ve venir a la legua. En todo caso, es funcional e imprescindible para la historia de Walsh y Vargas nos quieren contar.

En sus misiones, a Clay le acompaña Lois, la consciencia de una antigua compañera de Clay en la guerra que murió en sus brazos, cuya consciencia ha sido descargada a la I.A. de la nave. Además, durante las misiones recogerán a Simon, un huérfano que le recuerda a Clay a su hijo fallecido.

Una de las cosas más interesantes de este comic es que cada número cuenta una misión autoconclusiva que recuerda a una de las pruebas de Hércules. Esta cualidad de crear grapas autoconclusivas que construyen una gran historia que se resolverá en el último número es algo que me gusta mucho. Las historias están planteadas como misiones de acción con ultra violencia. Además, Clay ha sido mejorado con miembros cibernéticos y la última tecnología de Olympos, lo que le convierte en un enemigo extremadamente difícil de matar. Hay algunos giros que se ven venir, pero en general la historia de Michael Walsh me ha gustado mucho. En este entorno cyberpunk de corporaciones mega poderosas, las misiones que el padre de Clay le encarga no son para arreglar un problema, sino para eliminar enemigos de la empresa o conseguir más poder para la familia. Motivos egoístas y nada positivos, siendo Clay un mero peón en un juego que no alcanza a entender. La combinación de elementos en este mundo de ciencia ficción en el que la venganza sigue siendo la principal emoción es uno de los grandes aciertos del comic.

Como decía al principio, me gusta mucho la personalidad que Gustaffo Vargas imprime a este comic. Sus imágenes tienen una fuerza poco habitual en un dibujante que me parece bastante novato. Tengo que quitarme el sombrero ante el trabajo de Vargas en este comic, dado que creó desde cero junto a Michael Walsh todos los personajes, naves y espacios de ciencia ficción. Y creo que ha hecho un trabajo excelente.

Vargas dibuja y colorea este comic, lo que hace que su trabajo sea aún más destacable. Si bien alguna decisión creativa en lo relativo a plantear páginas casi monocolores, por ejemplo, con el rojo en los momentos de combate, igual no me acaba de funcionar como creo debería. Una decisión que crea una mayor uniformidad cromática, algo a lo que Vargas prestó especial atención durante la creación del comic, pero que provocaba que algunas páginas no fueran agradables de leer.

Dentro que este comic tiene un buen final que resulta satisfactorio dentro de dejar abierto el futuro de algunos personajes, me da la sensación que algo pasó con este comic que obligó a terminarlo antes de hora. Empezando porque en las primeras solicitaciones se hablaba directamente de que Clay tenía que realizar 12 misiones, como Hércules. Sin embargo, el comic acabó reduciéndose a 10 números. ¿Fue debido a las bajas ventas? Si fuera el caso, sería una pena, porque este comic me ha gustado mucho. Además de este detalle, Walsh NO guioniza toda la serie, siendo el propio Gustaffo Vargas el guionista del número 7, con Aaron Losty el guionista del número 8. Igual Walsh recibió otros encargos que pagaban mejor y no tivo más remedio que reducir la serie.

En todo caso, como el final implica el giro, que no llega a ser una sorpresa, con el que arranca el comic, no era difícil cerrar este argumento. Dentro que resulta un tanto apresurado, sobre todo con un último giro al que le falta fuerza porque no tuvimos tiempo de conocer a todos los personajes implicados. Con todo, dentro de estar ante una historia de venganza, me ha gustado que el final no haya sido el típico esperable. Dejando además la puerta abierta a posibles nuevas aventuras en el futuro.

Comparto las primeras páginas de este comic:

Olympos: Nullhunter me ha gustado mucho. Dentro que sus influencias están claras, Walsh y Vargas han conseguido un comic con una personalidad y una fuerza arrolladoras. Ojalá más comics así.

PUNTUACIÓN: 8/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Next Level: One Shot 1 de Gerry Duggan y Fernando Blanco (DC Comics)

Deadshot protagoniza el especial Next Level: One shot, realizado por Gerry Duggan y Fernando Blanco, con el color de Jordie Bellaire. Un comic destinado a presentar la que venden que será una de las tramas importantes del futuro del universo DC.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

PARA SALIR VICTORIOSO, DEADSHOT SOLO NECESITA UN DISPARO.

El asesino más letal de la historia del Universo DC da un salto al «Next Level» en Next Level: One Shot y descubre una conspiración que lo cambiará todo. El guionista Gerry Duggan narra la historia de un trabajo que se tuerce, de un padre y su hija, y de una red de mentiras con superpoderes que se extiende por todo el elenco de personajes de DC Next Level… y apunta hacia una guerra que se avecina. Este número épico te cuenta todo lo que necesitas saber sobre lo que está por venir en Next Level… si sobrevives a la experiencia.

Gerry Duggan es un escritor solvente, de forma que cuando la solicitación nos vendió que este especial Next Level One shot era el pistoletazo de salida (nunca mejor dicho) del siguiente gran misterio del universo DC, me animé a ver qué nos planteaban. Duggan plantea esta historia a partir del clásico «no es paranoia si de verdad te están persiguendo». Tras recibir una llamada de un enloquecido Rick Flag, Flag le entrega un libro con sus descubrimientos sobre una conspiración en la que unos drones creados a partir de ADNs diversos están en el centro de todo. Además, el Escuadrón Suicida parece estar involucrado. Pero, ¿Qué Escuadrón, el grupo no había quedado disuelto?

De alguna manera, este especial plantea una publicidad muy secundaria de varias de las series que DC va a lanzar en la nueva hornada Next Level. En concreto, investigando este misterio, Deadshot visita a la Doom Patrol, a Vixen, a los Teen Titans e incluso a Jason Blood (Demon). Una visita que los susodichos no saben que se ha producido. Como digo, como publicidad para estos nuevos comics, la trama (si puede llamarse así), me parece bastante endeble.

Lamentablemente, el dibujo del español Fernando Blanco no me ha gustado y me ha impedido disfrutar del comic como esperaba. Blanco cuenta con el color de Jordie Bellaire, lo que a priori es un equipo crativo de primer nivel. Sin embargo, las páginas de Blanco plantean a personajes y planos demasiado estáticos y poco atractivos. Además, Bellaire plantea una gama cromática apagada y gris que tampoco ayuda a leer el comic.

Quizá lo mejor del comic son las páginas finales en las que se desvela una parte del misterio y qué villano clásico está involucrado. El cliffhanger posterior hace que el pobre Deadshot quede en una situación bastante comprometida, con lo que me han dejado con cierta curiosidad de saber cómo continúa la historia. Incluso reconociendo que el comic en si no es nada del otro mundo, lo que han planteado puede ofrecer un nivel de amenaza que pueda superar a la mismísima Liga de la Justicia. Como digo, mucha curiosidad por saber cómo van a continuar la historia.

Comparto las primeras páginas del comic:

Next Level: One Shot plantea un misterio interesante, pero en este caso el dibujo de Blanco no ayuda al disfrute del comic. Una pena. Aunque habrá que ver qué van a hacer con el misterio que se ha presentado en este especial. Eso marcará la clave de si este especial habrá merecido la pena o va a quedar como un sacacuartos más. Veremos.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros