El sello Giant Generator de Rick Remender ha publicado Dust to Dust, historia escrita y dibujada por J. G. Jones (Marvel Boy, Nemesis, Wonder Woman: The Hiketeia), al que ha ayudado Phil Bram en el guion. Una historia a medio camino entre una historia de terror y criminal en un ambiente rural en la Oklahoma de 1935.
PUNTUACIÓN: 4.5/10
Un atormentado sheriff de Oklahoma y una tenaz fotoperiodista persiguen a un asesino en serie en pleno apogeo de la Gran Depresión, una época asfixiada por el polvo.
El artista estrella del cómic, JG JONES (WANTED), presenta el primer número lleno de suspense de su nueva serie limitada Giant Generator. JONES, en colaboración con el coguionista PHIL BRAM, teje una historia inolvidable de desesperación, asesinato y resiliencia en este relato bellamente pintado a mano sobre la cultura americana en las garras primitivas de la brutalidad.
En los días más oscuros de la Gran Depresión, la muerte acecha el Dust Bowl. Mientras imponentes tormentas de polvo azotan el árido panhandle de Oklahoma, los granjeros intentan huir de la decadente ciudad de New Hope, pero nadie llega muy lejos. Luchando contra sus propios demonios, el sheriff Meadows se une a Sarah, una fotoperiodista itinerante, en una lucha desesperada por detener a un asesino en serie que anda suelto: la Muerte que cabalga sobre los Dusters.
J. G. Jones (Lousiana) debutó en la industria del cómic en 1994 dibujando Dark Dominion para Defiant Comics. Empezó a llamar la atención de la industria con portadas en diversas series como Y: The Last Man, de Brian K. Vaughan, Villains United, escrita por Gail Simone, así como las 52 portadas de la maxiserie 52. En 1999, Jones y la guionista Devin K. Grayson crearon al personaje de Yelena Belova en la serie limitada Black Widow. Al año siguiente, Jones colaboró con el guionista Grant Morrison en la serie limitada Marvel Boy. Otros trabajos de Jones como dibujante son Wonder Woman: The Hiketeia, escrita por Greg Rucka, y Wanted, de Mark Millar, publicada por Top Cow Production. La miniserie Final Crisis (2008) junto a Grant Morrison estaba destinada a ser su obra cumbre en el género superhéroico, pero múltiples retrasos provocaron que tuviera que recibir ayuda de artistas como Carlos Pacheco, terminando siendo sustituido por Doug Mahnke en el último número.
Desde entonces, ha reducido bastante su producción. En 2015 publicó Strange Fruit escrito por Mark Waid en Boom Studios. Comic en el que vimos el cambio en el estilo de dibujo de Jones, que a partir de ese momento pinta las páginas.
Dust to dust ha resultado una decepción. La historia a priori planteaba un montón de situaciones que podían ofrecer una historia fantástica. En un pequeño pueblo de Oklahoma asolado por la sequía, cada tormenta de arena produce muertes y desapariciones inexplicables. El Sheriff Meadows es un veterano de la Primera Guerra Mundial con problemas con la bebida desde que su mujer le abandonó. Tras unas muertes en circunstancias misteriosas, Meadows tendrá una oportunidad de redención con la ayuda de Sarah, una fotoperiodista recién llegada al pueblo.
Jones pinta el comic planteando una gama cromática en tonos amarillos y beige, ayudando a transmitir una idea de historia atemporal que podría haberse publicado ahora como hace 50 años o más. Cuando empiezas a lees te das cuenta del enorme trabajo que ha realizado de documentación para que todo cuadre con el mundo de 1935 en que se sitúa la acción. Algunas páginas son impresionantes, y ayudan a plantear el tono de esta historia a caballo entre el noir y el terror rural.
El tomo de Dust to dust recopila los 8 números de la miniserie original publicada por Image Comics. En ella hay una buena tensión mientas conocemos los misterios del pasado que los habitantes de New Hope querrían que siguieran enterrados, mientras la cuenta de muertos irá aumentando.
Sin embargo, lo cierto es que Dust to dust me parece un comic fallido. Empezando por el dibujo de J.G. Jones. Un Jones que ha modificado su estilo para acercarlo al fotorealismo, utilizando a actores famosos como inspiración para los personajes. Por ejemplo, Cuando veo al sheriff Meadow estoy viendo a Franco Nero, con Cate Blanchett siendo la principal inspiración para Sarah.
Y esto es un error garrafal, porque el comic no tiene que ser realista, sólo parecerlo. Y cuando llevas la obsesión por el realismo demasiado lejos, provocas situaciones como que los personajes acaban teniendo caras raras la mayor parte del tiempo porque estás intentando «copiar» fotogramas reales de una película, en lugar de crear tus propias composiciones con personajes de tu propia creación. Sin ir más lejos, hay momentos en que se ve muy claramente a Cate Blanchett, pero en otras viñetas Sarah no se parece en nada, hasta el punto de confundirse con Jenny, la hija del alcalde Hillard. No saber qué personajes están en la viñeta es uno de los peores errores que puede realizar un dibujante de comics. Y eso pasa en este comic.
Además, el dibujo de Jones me parece que está mejor en los primeros números, pegando un bajón tremendo en la narrativa a lo largo que avanza la serie. No se si debido a la presión de los plazos de entrega o que Jones terminó perdiendo el interés en este comic, pero la caída de calidad del comic es evidente. Por ejemplo, la narrativa se va un poco al traste hasta el punto de no quedar claro lo que pasa en una escena, con multitud de imágenes estáticas que no tienen conexión entre ellas. Jones como portadista siempre fue un artista brillante, pero como narrador ha perdido el toque que tuvo hace unas décadas. De hecho, leí hace poco Nemesis y Wonder Woman: The Hiketeia, y en cuanto a narrativa comiquera parecen dos personas completamente diferentes.
Y si el problema del dibujo ya es grave, la resolución de la historia es un sinsentido absoluto. Hay un momento en que la identidad del asesino se hace evidente casi porque no hay otra opción posible. Pero la motivación cuando todo se resuelve nunca se aclara. Y en realidad no lo hacen porque no tiene sentido que ese personaje haga eso en medio de tormentas feroces con vientos arrolladores y un ruido ensordecedor. Literamente, es una absurdez, incluso aunque lo haga sugestionado por por otra persona.
Debido a estos problemas de dibujo y guion, ya adelanto que no creo que vaya a comprar el próximo comic de J.G. Jones, con Dust to dust ya tuve suficiente.
Comparto las primeras páginas del comic:
Dust to dust me ha resultado decepcionante tanto por la historia como por el dibujo. Una pena.
PUNTUACIÓN: 4.5/10
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