Image Comics ha terminado de publicar el primer volumen de Invincible Universe Capes, el comic de Robert Kirkman con Mark Englert publicado hace más de 20 años dentro del universo Invencible, que ha vuelto en una edición remasterizada.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
¡VOLVEMOS A PRESENTAR EL RINCÓN DEL UNIVERSO INVINCIBLE DE ROBERT KIRKMAN Y MARK ENGLERT! ¡BOLT! ¡KID THOR! ¡KNOCK OUT! ¡CAPITÁN CÓSMICO! ¡CLAIRE VOYANT! ¡BIG BRAIN! ¡CAPITÁN CAPITALISMO!
Bienvenidos a Capes, Inc., la empresa que contrata a tus superhéroes favoritos para proteger la ciudad de Nueva York —bueno, al menos cuando están de servicio— de amenazas como MACHINE HEAD y TITAN. ¡Pero ahora se encuentran en el punto de mira de un enemigo sin igual! Robert Kirkman (Invincible, The Walking Dead) y Mark Englert (Las Tortugas Ninja) potencian esta reedición especial de la miniserie original CAPES con nuevos dibujos y diálogos, ¡para la serie cuyo REGRESO exigían los fans!
Kirkman y el dibujante Mark Englert publicaron Capes entre 2003 y 2004. De hecho, este comic salió muy poco tiempo después que los primeros números de Invencible y The Walking Dead. Esta miniserie de 6 números pasó con más pena que gloria, hasta el punto que Image publicó el tomo recopilatorio, se agotó pasado un tiempo y el propio Kirkman no se planteó volver a reimprimirlo en 20 años.
En estos años, Invencible se ha convertido en un exitazo. No sólo el comic en si, que también, sino la increíble serie de animación que cuya cuarta temporada acaba de ser emitida en Prime Video. El éxito de la serie de televisión ha provocado una marea de nuevos lectores interesados en el mundo de Invencible. Y los tomos se están vendiendo como churros, pero los lectores queremos más. Es por esto que Kirkman y Ryan Ottley han lanzado la nueva serie Invincible Universe: Battle Beast, y ahora tenemos la remasterización de la miniserie original de Capes a la que seguirá una nueva serie regular con guion de Benito Cereno (Blood & Thunder) y dibujo del propio Englert.
Por lo que nos ha contado el propio Kirkman, Mark Englert ha vuelto a dibujar y colorear casi completamente el comic. La idea original era remasterizar la miniserie con un nuevo color y poco más, pero cuando Englert empezó a trabajar en esta nueva edición, no pudo evitar «corregir» las cosas que con 20 años de experiencia no le gustaban de su trabajo en el comic original, publicado cuando él y Kirkman eran novatos en el arte del comic. Y ha acabado rehaciendo prácticamente todo.
El dibujo de Englert me ha parecido correcto, con una clara influencia de Jack Kirby y de Erik Larsen, que en la actualidad parece su alumno más aventajado. Englert se encarga también del color, y ofrece unas páginas que si bien no me han enamorado, al menos creo que cuentan bien la historia. En este momento me pregunto cómo serían las páginas originales de Englert para que sintiera la necesidad de volver a dibujar el comic. Porque si este comic es correcto, el publicado hace 20 años debería ser muy flojo. En todo caso, hay que valorar el hecho que Englert realice todo el trabajo artístico incluido el color, algo que hoy en día hacen muy pocos artistas.
En realidad, lo mismo que digo de Englert podría decirse de la historia de Kirkman. Lo leído en este primer volumen me parece correcto, pero está a años luz del Kirkman que disfruto actualmente en Skinbreaker, Transformers, Void Rivals o Battle Beast. Capes nos muestra un mundo con superhéroes, un mundo que ahora sabemos que se trata del mismo que Invencible. Además de los Guardianes del Globo, en este mundo encontramos a Capes inc. una organización de superhéroes con una estructura similar a la de la policía, hasta el punto de tener turno de día y turno de noche con diferentes personajes. En positivo, resulta muy chulo ver a personaje que Kirkman introdujo en la serie de televisión de Prime en la que probablemente sea su primera aparición.
Una vez he leído el arco completo puedo valorar la capacidad de Kirkman, incluso en uno de sus primeros comics, de plantear historias en las que están pasando un montón de cosas todo el rato. De hecho, recordando el comic de Invencible, en el tercer número hay un giro alucinante que cambia lo que sabiamos de la organización Capes Inc. Me parece muy interesante la forma en que coloca a todos los personajes de cara al climax final, en el que los héroes se enfrentarán a Chronodile, un cocodrilo gigante malvado que estuvo perdido en la corriente temporal.
Sin embargo, el problema principal de este comic es que los protagonistas no me han enganchado. Bolt es el protagonista que simboliza el trabajador que trabaja de héroe en su horario de 9 a 5 y luego vuelva a su vida normal con su esposa e hijos. Esa idea me parece curiosa y contrasta con la idea de los héroes oscuros que son héroes el 100% de su tiempo. Pero este héroe que vuela y es super fuerte tiene un menos 10 de carisma.
Knock-out tiene cierta gracia criticando el machismo de la sociedad. La joven heroína con guantes de boxeo no llamaba la atención hasta que la invitaron a ponerse unos enormes pechos falsos, lo que hizo que su popularidad y sus contratos aumentaran estratosféricamente. Pero una vez se ha hecho la broma, su importancia dentro de Capes Inc. es casi nulo. Dentro de los elementos cuestionables del comic tenemos al otro personaje femenino del comic, Claire Voyant, cuya única función es practicar sexo con todo hombre que se pase por su lado, a pesar de estar casada con American Champion, un anciano héroe aún en activo.
Otros personajes como Kid Thor, Big Brain o Capitán Capitalismo no consiguen enganchar, sintiéndose la versión cutre que unos chavales platearían de otros personajes icónicos. En positivo, Capes plantea un montón de muertes de héroes que trabajan en Capes. Pero en realidad con muertes que no importan porque en realidad estos personajes no estuvieron nada desarrollados, por lo que son apenas carne de cañón para la masacre. Con todo, que Kirkman y Englert plantearan algo así en uno de sus primeros trabajos profesionales tiene cierto mérito.
Leer Capes ha sido una experiencia curiosa a un nivel similar al de la Biblioteca Marvel. Me ha resultado super llamativo como ejercicio histórico para valorar la evolución como creador de Robert Kirkman. Nadie nació con la lección aprendida, y aunque personajes como Claire Voyant son cuestionables, si me ha gustado de este Kirkman el ritmo que imprime a estas aventuras y su capacidad de hacer que siempre estén pasando cosas interesantes. Y además, esta lectura al mismo tiempo está ampliando el mundo de Invencible. Ni tan mal.
Aunque reconozco que el comic no me ha flipado, le voy a dar una oportunidad al siguiente volumen, con aventuras nuevas escritas por Benito Cereno y dibujadas por Englert. Tan mal no habrá estado este comic.
Comparto las primeras páginas del comic:
Aunque Capes no me ha flipado, su planteamiento me ha llamado la atención lo suficiente como para darle una oportunidad al siguiente arco ya con aventuras actuales. A ver si la cosa mejora.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.
Tras el final de Yellowstone, nos llega el primer spinf-of protagonizado por Kayce Dutton (Luke Grimes), convertido en agente de los Marshals de Montana. Hoy comento mis impresiones de la primera temporada de Marshals: Una historia de Yellowstone.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
Serie de TV (2026). 1 temporada, 13 episodios. Tras dejar atrás el rancho Yellowstone, Kayce Dutton se une a una unidad de élite de los US Marshals, donde combina sus habilidades de cowboy con las de Navy SEAL para impartir justicia en Montana. Él y sus compañeros de equipo –Pete Calvin (Logan Marshall-Green), Belle Skinner (Arielle Kebbel), Andrea Cruz (Ash Santos) y Miles Kittle (Tatanka Means)– deben encontrar el equilibrio entre el alto precio psicológico que conlleva servir como última línea de defensa en la guerra que la zona libra contra la violencia y su deber con sus familias, que en el caso de Kayce incluye a su hijo Tate (Brecken Merrill) y sus confidentes de la reserva Thomas Rainwater (Gil Birmingham) y Mo (Mo Brings Plenty).
Tras el final de Yellowstone, CBS estaba buscando fórmulas para poder rentabilizar la popularidad de la serie creada por Taylor Sheridan. La opción elegida, este Marshals, se plantea desde la premisa de seguir la vida de Kayce Dutton (Luke Grimes) tras regalar el rancho a los nativos americanos de Broken Roc. Con la experiencia militar y como agente de la ley de Kayce, la premisa daba para lo que ha acabado convirtiéndose, en una serie procedimental con «el caso de la semana». El creador de Marshals es Spencer Hudnut, con Sheridan en segundo plano como productor ejecutivo, dado que la serie se basa en personajes creados por él. Al ser una serie producida por una cadena de televisión tradicional en lugar de una plataforma de streaming, la duración de esta primera temporada ha sido de 13 episodios, en lugar de los 10 a los que estamos más acostumbrados. Los directores de estos episodios son habituales de las series de Taylor Sheridan: Greg Yaitanes, Christopher Chulack, Guy Ferland, Gonzalo Amat, John Erick Dowdle, Gonzalo Amat y Ruben Garcia. Hudnut escribe los dos primeros episodios y el último. El resto de episodios de la temporada han sido escritos por Tom Mularz, Dana Greenblatt, Jim Adler, Mark H. Semos, Lyle Mitchell Corbine Jr. y Maggie Schroeder. Destacar también que la serie ha sido renovada para una segunda temporada.
En el reparto tenemos el retorno de Luke Grimes en el papel de Kayce Dutton, un ganadero y exmiembro de los SEAL que está pasando por el duelo por la muerte de su esposa Mónica y se está adaptando a la crianza de su hijo Tate (Brecken Merrill) en solitario. Kayce será visitado por su compañero y antiguo jefe en los SEAL Pete «Cal» Calvin, interpretado por Logan Marshall-Green, que le ofrecerá un puesto en los Marshals de Montana. Arielle Kebbel interpreta a Isabel «Belle» Turek-Skinner, miembro del equipo y exagente de la ATF, especializada en balística y armas. Ash Santos es Andrea Cruz, una agente inicialmente asignada en Washington D. C. antes de ser trasladada a Montana a regañadientes. Tatanka Means es Miles Kittle, antiguo agente de policía de la reserva y exmarine. También regresan de Yellowstone Gil Birmingham como Thomas Rainwater, jefe electo de las Tribus Confederadas de Broken Roc, y Mo Brings Plenty como Mo, el conductor y guardaespaldas personal de Thomas.
Dentro de la familia Dutton, tengo que reconocer que Kayce era uno de los hijos menos interesantes. Aparte de Kevin Costner, por la parte del carisma su hermana Beth y Rip Wheeler, el capataz del rancho novio de Beth, eran los que se llevaban el gato al agua. Para sorpresa de nadie, ambos protagonizan su propia serie, Rancho Dutton, que acaba de ser estrenada coincidiendo con el final de esta serie.
Centrándonos en Kayce en su serie como protagonista, si algo bueno tenía Luke Grimes era su habilidad para rodar escenas de acción además de su habilidad con los caballos. En la parte de transmitir intensidad en las escenas de acción Grimes es un actor valioso. Cuando se trata de transmitir emociones, sus habilidades son mucho más limitadas. Hasta el punto de parecer un palo inexpresivo.
Mashals: Una historia de Yellowstone aprovecha a los personajes creados por Taylor Sheridan para una serie policial bastante típica con estructura de «caso de la semana». O como mucho, arcos de dos episodios. La novedad es tener a los agentes montando a caballo sobre todo en los primeros episodios, con espectaculares paisajes naturales a sus espaldas. Paisajes que no son de Montana, ya que la serie se rodó en Utah.
La estructura de la serie es bastante básica. Kayce está aún de duelo por la muerte de su esposa Monica. La decisión de matar a Monica fuera de plano me pareció bastante sucia, por cierto. Porque la actriz Kelsey Asbille que interpretaba a Monica ofrecía la humanidad que Luke Grimes a veces no sabía transmitir. Aunque Monica no está, su hijo Tate entra y sale en la serie, mientras Kayce no sabe qué hacer en su vida y cual es su lugar en el mundo.
Afortunadamente, la solución se presenta en su puerta, ya que su compañero en los SEAL Cal Calvin necesita su ayuda en un caso, lo que llevará que acabe ofreciéndole una placa de Marshal. Cal es un veterano con errores en su pasado que quiere arreglar, y se mudó a Montana para estar cerca de su hija Maddie, a la que abandonó cuando era una niña.
El resto del equipo también traen sus problemas personales a la acción. Belle es una agente super capaz con un problema de adicción al juego. Aunque cree que puede compartimentalizar su vida personal con la parte de agente de la ley, está bastante equivocada. Andrea Cruz es otra agente super dura que en realidad no quiere estar en Montana, ya que su anterior trabajo en Washington era mucho más satisfactorio para ella que encontrarse en mitad de la nada en un mundo de pueblerinos. Por último, Miles Kittle es un nativo americano de la reserva de Broken Roc, y aunque quiere ayudar a la gente y hacer lo correcto, siente que está traicionando a su pueblo al aceptar trabajar en las fuerzas del orden del hombre blanco.
Como serie procedimental que es, situaciones de la vida personal de los agentes se mezclarán con los casos que tendrán que ir resolviendo a lo largo de esta larga temporada. En positivo, que la acción tenga lugar en Montana y tengamos la participación activa de Gil Birmingham y Mo Brings Plenty retomando sus papeles de Yellowstone de Thomas Rainwater y Mo ayuda a dar una sensación de continuidad de una historia conocida.
Tengo que reconocer que Marshals NO es una gran serie. El elemento natural de «Montana» es lo que la diferencia de decenas de series policiales de estructura similar a esta.
Las limitaciones actorales de todo el reparto me vuela la cabeza. Ya he comentado que Luke Grimes es un actor super limitado, pero es flipante ver como el resto de protagonistas le hacen bueno. Logan Marshall-Green como Cal es muy muy flojo, pero incluso peor es ver a Tatanka Means intentar ser un actor. Las actrices Arielle Kebbel y Ash Santos al menos son resultonas en su papel de tías duras que no se dejan achantar por nada. Pero en la parte actoral y emocional, es difícil no suspender a esta serie.
En lo que más se nota este problema actoral, sobre todo si lo comparamos con Yellowstone, es debido a unos diálogos de segunda división que no tienen nada que ver con la fuerza que Taylor Sheridan imprimía a sus personajes con una sólo línea de diálogo. Sobre todo en los diálogos se nota muchísimo la diferencia entre un fuera de serie como es Sheridan y los guionistas que han traído para cubrir su ausencia. Unos escritores que no consiguen nada ni remotamente parecido. Los diálogos que plantean para Kayce en las que recuerda la historia de Yellowstone se hacen un poco cargantes porque no aportan nada más que recordar al espectador que esta serie continúa Yellowstone, que es la buena.
Obviamente, no ves una serie como Marshals para ver cómo los protagonistas abren sus corazones, sino por los casos policiales. Y ahí tengo que decir que la serie tiene su principal punto fuerte. Dentro que la estructura de caso de la semana tampoco ayuda a que las investigaciones sean especialmente detalladas o los villanos a los que se enfrentan tengan el más mínimo carisma. Los episodios que han terminado con cliffhanger al alargar el caso dos episodios si me han parecido acertados. Y como serie policial, creo que cumple con su objetivo de entretenimiento.
Hace un mundo que no veía una serie procedimental de la televisión tradicional. Y quizá por esa novedad tengo que decir que me ha gustado ver Marshals, incluso a pesar de todas las limitaciones que comentaba sobre los actores y sus diálogos. Ver la serie en su formato semanal me daba siempre un buen entretenimiento, me salía a cuenta invertir una hora de mi ocio para ver el episodio de la semana.
De hecho, tras descubrir que CBS ha renovado la serie, tengo bastante claro que verá la segunda temporada cuando se estrene. Porque en realidad no hace falta que algo sea sobresaliente, o incluso notable, para que conecte con mis gustos y me entretenga. A pesar de todo, Marshals: Una historia de Yellowstone lo ha hecho.
Comparto el trailer de esta serie:
Marshals: A Yellowstone Story ha sido como un viaje al pasado a un tipo de televisión que hacía tiempo que no veía.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.
Skybound ha publicado en Abril una nueva tanda de cinco especiales silenciosos en la colección G.I. JOE: A Real American Hero. Pero esta vez protagonizados por villanos de Cobra. Unos comics con equipos creativos super potentes que me han gustado bastante.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
El «Silent Interlude» original de G.I. JOE: A Real American Hero n.º 21 redefinió de forma memorable lo que los cómics podían lograr sin una sola palabra de diálogo. Skybound retomó ese legado en abril de 2025 con el evento Silent Missions, de un mes de duración, que puso el foco en héroes de G.I. Joe como Beach Head, Jinx, Spirit, Roadblock y Duke. Ahora, el protagonismo pasa a los villanos, ya que Cobra se hace cargo de Silent Missions con cinco historias independientes totalmente nuevas.
Los números silenciosos están de moda en la franquicia de G.I. Joe. Si el año pasado Skybound publicó 5 especiales protagonizados por los héroes, en 2026 llega el momento de los villanos. Además, hay que recordar que estos especiales tienen lugar en la continuidad original de G.I. JOE: A Real American Hero, no en la colección del Universo Energon. Sin embargo, este mismo mes Joshua Williamson y Tom Reilly, con el color de Lee Loughridge, me volaron la cabeza con su reinterpretación de este tipo de narración en el G.I. Joe 21.
Como el año pasado, voy a compartir micro reseñas de cada uno de estos especiales, destacando lo mejor y lo que menos me ha gustado de cada uno. En todo caso, como experimento narrativo, creo que estos comics son un gran éxito para Skybound. Desde luego, no me importaría que fueran planteando algo similar de forma continuada. Quizá 5 comics adicionales sean muchos, pero publicar uno o dos comics anuales estaría chulo.
BARONESS de Joëlle Jones, Declan Shalvey y Mike Spicer
El evento arranca con «Baroness #1», un trepidante thriller independiente de Jöelle Jones y Declan Shalvey, en el que la Baronesa se apresura a evitar que información vital sobre Cobra caiga en manos de G.I. JOE —y posiblemente también en las de Destro—. El número saldrá a la venta el 1 de abril de 2026.
Joëlle Jones es una dibujante fantástica, y Daclan Shalvey sabe sacar todo el partido a sus puntos fuertes. Jones dibuja a una Baronesa super sexy y letal en una misión en medio de un palacio de la ópera repleto de gente en la que ella y Destro compiten por el mismo premio. El comic es una historia de acción espectacular llena de carisma y personalidad. El primero de estos especiales no podía empezar mejor.
CRIMSON GUARD de Gabriel Hardman y Matt Hollingsworth
El 8 de abril, Crimson Guard #1, de Gabriel Hardman, sumerge a los lectores en el examen final de los guardias de élite de Cobra, en el que los nuevos reclutas deben proteger al Comandante Cobra durante un asalto a gran escala en el que el fracaso no es una opción.
Gabriel Hardman es un creador que me gusta mucho. Y este comic protagonizado por un Crimson Guard recién envestido me parece el mejor comic de esta serie. El dibujo de Hardman es super espectacular cuando nos muestra el asalto de los Joes a la base de Cobra, y la huida del Comandante Cobra protegido por este guardia resume la naturaleza traicionera del Comandante. El comic es una gran escena de acción en el que Hardman sabe terminar la historia en el momento justo, siendo un final perfecto. Menudo subidón con este número.
ZARTAN de Patt Oliffe, Tom DeFalco y John Kalisz
El 15 de abril llega Zartan n.º 1, creado por los legendarios colaboradores de Spider-Man Pat Olliffe y Tom DeFalco. El maestro del disfraz se ve envuelto en una misión encubierta letal que lo enfrenta tanto a Cobra Commander como al Mayor Bludd y a G.I. JOE.
Zartan es el protagonista de este comic que destaca su naturaleza traicionera y cómo se encuentra en medio de los Joes y Cobra. La historia del clásico guionista Tom DeFalco resalta este elemento de enfrentar a unos contra otros para salirse él con la suya. Para ser comics de 20 páginas, por la parte de la historia no tengo ninguna queja, porque pasan un montón de cosas y hay un montón de giros y sorpresas.
Sin embargo, si tengo algún reparo con el dibujo de Pat Oliffe, con color de John Kalisz. Y en realidad el dibujo de Oliffe no es malo, pero es demasiado CORRECTO. Todo lo que sucede Oliffe lo narra de forma que siempre es entrendible, pero no acaba de ser espectacular ni emocionante. Simplemente está bien. Teniendo en cuenta que acabo de leer comics dibujado por Joëlle Jones y Gabriel Hardman, este comic se siente como un paso atrás, claramente está un peldaño por debajo.
COPPERHEAD de Howard Porter y Romulo Fajardo, Jr.
El siguiente, el 22 de abril, es Copperhead n.º 1, con Howard Porter ofreciendo una carrera mortal a toda velocidad por el pantano, tan brutal como implacable: puede que un Copperhead no sobreviva.
Howard Porter escribe y dibuja esta historia protagonizada por Copperhead. que cuenta con color de Romulo Fajardo Jr. Y para mi este es el peor comic de los cinco publicados porque no he conectado nada con la narrativa de Porter.
Antes hablaba de Oliffe ofrecía un dibujo «correcto». Sin embargo, en el caso de Porter, su estilo plantea unas viñetas saturadas de personajes y situaciones que están sucediendo al mismo tiempo, lo que acaba produciendo una sensación de agotamiento visual. A esto le sumamos que junto a viñetas de tamaños normales, Porter añade en muchas páginas muchísimas viñetas diminutas en medio de la acción. Estas viñetas buscan ofrecer mayor información sobre lo que está sucediendo, pero el resultado final son páginas que producen sensación de agobio y que no ayudan a que la lectura sea satisfactoria.
Esto es una opinión completamente subjetiva, igual que a mi no me gusta podría entender que otra persona pensara que este especial es el que tiene mejor dibujo. Pero esta es mi opinión.
FIREFLY de Jorge Fornés y Dave Stewart
El evento Silent Missions concluye con Firefly n.º 1, escrito y dibujado por el creador Jorge Fornés, nominado a los premios Eisner y Harvey, que envía al saboteador de Cobra a una misión sin salida que se convierte en un enfrentamiento mortal con la Guardia Oktober.
El último especial consiguió dejarme con buen sabor de boca gracias al siempre interesante Jorge Fornés, que se encarga de esta comic con la colaboración de Dave Stewart en el color. Firefly realiza una infiltración en una base militar rusa de máxima seguridad para conseguir una información clasificada que merece que se juegue la vida por ella. Fornés plantea una historia que juega con todo sus puntos fuertes como narrador, con un último giro final que consigue dejar al lector en lo más alto. Tras dos comics no tan buenos, Fornés y Stewart nos regalan un comic espectacular que da gusto leer.
Tener 3 comics muy buenos de 5 posibles lo considero un éxito. Me gustan estos experimentos de los números silenciosos. Aunque algún número sea un poco peor, el conjunto me ofrece un tipo de historia con la que conecto automáticamente cuando el dibujante se luce. No se qué van a hacer el año que viene los de Skybound, pero a priori, creo que compro.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.
Tras cuatro temporadas de Jack Ryan en Prime Video, la plataforma de streaming de Amazon ha decidido estrenar una nueva película que retoma al personaje protagonizado por John Krasinski. Ghost War está dirigida por Andrew Bernstein y reúne de nuevo a toda la banda.
PUNTUACIÓN: 6/10
Cuando el analista de la CIA Jack Ryan se topa con una sospechosa serie de transferencias bancarias, su búsqueda de respuestas le saca de la seguridad de su trabajo de oficina y le catapulta a un juego mortal del gato y el ratón por toda Europa y Oriente Medio, con un terrorista en ascenso que prepara un ataque masivo contra Estados Unidos y sus aliados.
Jack Ryan: Ghost War está dirigida por Andrew Bernstein y escrita por Aaron Rabin y John Krasinski, basada en una historia de Krasinski y Noah Oppenheim. Se trata de la sexta película y el tercer reinicio de la saga de Jack Ryan. La película de 105 minutos de duración cuenta con fotografía de Arnau Valls Colomer, montaje de Jason Ballantine y música de Ramin Djawadi y William Marriott.
En el reparto encontramos a los habituales de la serie de televisión de Prime. John Krasinski interpreta a Jack Ryan, un exoficial de la Infantería de Marina de los Estados Unidos y veterano de Afganistán que trabaja como agente de campo para la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Wendell Pierce es James Greer, el subdirector de la CIA, con Michael Kelly interpretando a Mike November, un exjefe de estación de la CIA que ahora trabaja como contratista de seguridad privada. Max Beesley en el papel de Liam Crown, un ex-agente del MI6 que ha puesta en marcha un grupo ilegal de operaciones encubiertas, Betty Gabriel como Elizabeth Wright, la directora de la CIA, y Sienna Miller como Emma Marlow completan el reparto.
Tengo una relación de amor-odio con la serie de Jack Ryan estrenada en Prime. Tiene conceptos interesantes y escenas logradas, pero también abundaban los momentos de vergüenza ajena con argumentos que toman por tontos a los espectadores. Lo contrario a lo esperable en historias que plantean reproducir el complejo mundo del espionaje actual. Cuando descubrí que Prime iba a estrenar esta película, me alegré. Porque pensaba que tener que condensar una historia en dos horas les obligaría a ir al grano y quitar los elementos superfluos. Por ese lado, la película de Jack Ryan si es un acierto.
Y el argumento es super sencillo. Tras el 11 de Septiembre, los gobiernos occidentales pusieron en marcha el Proyecto Starling, un grupo paramilitar que no respetaba las leyes internacionales y que se dedicó a acabar con enemigos que planeaban nuevos ataques terroristas. Finalmente el grupo fue disuelto por James Greer, que asumió las consecuencias de la muerte de un detenido mientras se le interrogaba. Volviendo al presente, Cooke, un antiguo colaborador de Greer le informa que Starling puede estar de nuevo activo. Cuando Greer manda a Ryan a Dubai para encontrarse con él, es asesinado por el antiguo aliado de Green y miembro de Starling, Liam Crown, que efectivamente ha reiniciado Starling para llevar a cabo sus propia agenda. Un Crown que es un enemigo formidable que parece estar siempre un paso por delante de los protagonistas, anticipando todo lo que hacen.
La película se recrea en las localizaciones en las que se ha rodado, sobre todo Dubai y Londres. El uso de drones ofrece imágenes super espectaculares de Dubai que parecen el folleto de un anuncio turístico. Y en Londres, me alucina la persecución que plantean por el centro de la ciudad, por calles por las que estuve con mi hijo hace nada. La sensación de escala y de película de gran presupuesto se transmite viendo la película.
Jack Ryan había abandonado la agencia al final de la serie de televisión, buscando tener una vida normal que le permita tener relaciones normales. Al principio de la película, descubrimos que acabó rompiendo con su novia y aunque no lo quiere reconocer, echa de menos su trabajo como agente. Aunque Ryan salva a Greer de los pecados de su pasado, podría decirse que en realidad Green salva a Ryan al llamarle para traerle de vuelta al redil. Otro de los elementos evidentes de la película es que si a Ryan le han fallado las relaciones con gente normal, la película presenta a una nueva amiga, la agente del MI6 Emma Marlow, interpretada por Sienna Miller. En estos momentos de corrección política Ryan y Marlow no llegan a liarse en pantalla, pero resulta super evidente el mensaje que sólo puede relacionarse y ser feliz con gente que le entienda porque ha vivido las mismas experiencias que él.
El personaje de James Greer, que actualmente es subdirector de la CIA, es el elemento más cuestionable de toda la película. Greer reconoce que mataron a quien se puso por delante sin control legal, pero que todo bien porque lo hacían con buenas intenciones. El mensaje geopolítico de la película me parece patético, dejando claro un alineamiento con las ideas del ala más dura del lado republicano. Esa idea de que tras el 11-S la humanidad estaba furiosa y las decisiones de esa época nacen sobre esa base es una idiotez como si los guionistas pensaran que los espectadores tenemos 4 años. Más cuestionable es que Green diga todo eso y pelillos a la mar porque ahora hacemos las cosas de forma diferente. Todo perdonado y a otra cosa. Por mucho que Green reconozca que Ryan es un faro moral que le impulsa a hacer las cosas de la forma correcta, a poco que pensamos en lo que nos acaban de contar, la narración se cae por todos lados.
Michael Kelly también vuelve a la acción con su papel de Mike November, que en realidad es ver a Kelly haciendo de si mismo en su papel de tío duro que parece saberlo todo y aunque se las da de tío duro, hará lo que sea para ayudar a sus amigos. Del resto del reparto, destacar el nulo carisma que tiene Max Beesley en el papel de Liam Crown, siendo un villano de segunda que plantea uno de los aspectos más flojos de la película.
Aunque esto que voy a decir no es demasiado justo, quizá el problema de Jack Ryan: Ghost War es que se siente como un Misión Imposible de Hacendado. De hecho, este grupo paramilitar Starling sería la versión cutre de Misión Imposible: Ghost Nation. Si hasta comparten nombre. Las conexiones de esta película con la de Tom Cruise son super evidentes, empezando por la agente del MI6 con una agenda ambigua que acabará ayudando a Ryan y quien sabe si acabará convirtiéndose en su interés romántico, aunque eso sea algo que ahora ya no se lleve.
Los planos de drones de Dubai son espectaculares y la persecución e Londrés es genial, lo que nos cuenta en realidad la película no lo es. Aunque se supone que los planes de los villanos son super complejos, la forma en que son derrotados en el climax final es bastante tonta. A esto hay que sumar el nulo carisma del villano y una resolución falta de imaginación. Jack Ryan: Ghost War es entretenida, pero totalmente olvidable en cuanto terminas de verla. En todo caso, habría que valorar positivamente los esfuerzos de Prime de crear contenidos que al menos luzcan espectaculares.
Tras ver alguna temporada de Jack Ryan me decía que no volvería a ver lo próximo. Tras ver este película, aún reconociendo que no es nada del otro mundo, tengo que decir que si Prime decide mantener el formato de película de menos de dos horas en lugar de hacer ser una nueva temporada de televisión, lo más probable es que vea la nueva película. Porque como entretenimiento en casa, me vale.
Comparto el trailer de la película:
Jack Ryan: Ghost War es una película correcta para ver en casa que olvidas con la misma facilidad que la viste.
PUNTUACIÓN: 6/10
Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.
The Mandalorian es lo mejor que le ha pasado a la franquicia de Star Wars desde que Disney compró Lucasfilm. Ante un momento de dudas e incertidumbre, Lucasfilm ha ido a lo seguro con The Mandalorian and Grogu, la primera película de la franquicia galáctica en siete años, que esté dirigida por el creador de Mandalorian, Jon Favreau,
PUNTUACIÓN: 8/10
Continuación de la serie The Mandalorian en forma de película. El Imperio ha caído y los señores de la guerra imperiales siguen dispersos por toda la galaxia. Mientras la incipiente Nueva República trabaja para proteger todo por lo que luchó la Rebelión, ha reclutado la ayuda del legendario cazarrecompensas mandaloriano Din Djarin y su joven aprendiz Grogu.
Jonathan Kolia Favreau (Nueva York, 1966) es un actor y director norteamericano. Como actor, Favreau ha aparecido en numerosas películas, como Rudy (1993), PCU (1994), Swingers (1996), Very Bad Things (1998), Deep Impact (1998), The Replacements (2000), Daredevil (2003), The Break-Up (2006), Four Christmases (2008), Couples Retreat (2009), I Love You, Man (2009), People Like Us (2012), The Wolf of Wall Street (2013) y Chef (2014).
Como cineasta, Favreau ha tenido una participación significativa en el Universo Cinematográfico de Marvel. Dirigió, produjo y apareció como Happy Hogan en las películas Iron Man (2008) e Iron Man 2 (2010). También ejerció de productor ejecutivo o interpretó al personaje en las películas Los Vengadores (2012), Iron Man 3 (2013), Los Vengadores: La era de Ultrón (2015), Spider-Man: Homecoming (2017), Los Vengadores: Infinity War (2018), Los Vengadores: Endgame (2019), Spider-Man: Lejos de casa (2019), Spider-Man: No Way Home (2021) y Deadpool & Wolverine (2024).
También ha dirigido las películas Elf (2003), Zathura: Una aventura espacial (2005), Cowboys & Aliens (2011), Chef (2014), El libro de la selva (2016), El rey león (2019) y, ahora The Mandalorian y Grogu (2026).
Favreau creó dentro del universo de Star Wars The Mandalorian. Sin lugar a dudas, lo mejor que se ha hecho en el mundo de Star Wars desde que Disney compró Lucasfilm. Junto a Dave Filoni ha ejercido de productor ejecutivo en todas las series derivadas de la esta parte de la franquicia, incluidas The Book of Boba Fett, Ahsoka y Skeleton Crew.
En un momento de crisis creativa dentro de Star Wars provocado por el desastre de la tercera trilogía de películas y de algunas series lamentables estrenadas en Disney+, Lucasfilm ha estado 7 años sin estrenar en cine una nueva película de Star Wars. Entiendo que primero de todo, porque no saben qué hacer con la franquicia. Pero también ante el convencimiento que la idea de estrenar una película al año de Star Wars robó a la franquicia la sensación de EVENTO cinematográfico. Es significativo que en medio de este desierto y de las dudas por el futuro de la franquicia, haya sido The Mandalorian and Grogu la primera película estrenada tras todos estos años. Por cierto, es llamativo que Starfighter, la siguiente película de Star Wars protagonizada por Ryan Gosling que se estrenará en 2027, comparta con esta película su naturaleza de película autónoma que no plantea el inicio de nuevas trilogías ni nada que se le parezca.
Para The Mandalorian and Grugu, Favreau colabora con el actual hombre fuerte de Star Wars en Lucasfilm, Dave Filloni. Ambos escriben el guion de la película, junto a Noah Kloor, y producen esta película de 132 minutos de duración y un presupuesto estimado de 165 millones de dólares. La película cuenta con fotografía de David Klein, montaje de Rachel Goodlett Katz y Dylan Firshein, y música del virtuoso Ludwig Göransson.
En el reparto tenemos a Pedro Pascal en el papel de Din Djarin / The Mandalorian, con Brendan Wayne y Lateef Crowder como sus dobles; Grogu, el pupilo del Mandaloriano, un bebé de la misma especie que Yoda; Jeremy Allen White como Rotta el Hutt, hijo del difunto señor del crimen Jabba el Hutt; y Sigourney Weaver como Ward, coronel y líder de los Adelphi Rangers de la Nueva República. A modo de curiosidad, Martin Scorsese pone la voz a Hugo, un Ardennian dueño de una tienda en Shakari.
Quiero empezar mi reseña de The Mandalorian and Grogu (a partir de ahora, TM&G) de una forma poco habitual para mi. Porque estoy harto de ver que el mundo del entretenimiento mainstream se ve influido por gente, opinadores más o menos profesiones y/o influencers, que critican una película no por lo que la película es u ofrece, sino por lo que a ellos le gustaría que hubiera sido. El review-bombing que sufrió Michael por parte de los medios americanos progresistaswoke fue un ejemplo perfecto de esto. Y está volviendo a suceder con TM&G.
«Después de 7 años sin películas de Star Wars, TM&G debería ser un evento enorme.»
«La película no plantea un worldbuilding con el que se iniciará una nueva serie de películas«.
«Me hubiera gustado algún cameo para que la película fuera mejor«.
Estos son ejemplos extraídos de las redes sociales estos días, que al final se reducen a lo que comentaba, la gente se queja porque no han incluido en la película lo que estas personas querían. Y ya está bien.
Ya está bien porque los fans de la serie de televisión de The Mandalorian ya sabemos el tipo de historia podemos esperar. Y dentro de ese grupo, creo imposible que nadie vaya a ver esta película y no le guste. Pero dentro de los no fans del personaje o en general de Star Wars, ver un 60% en Rotten Tomatoes, que significa que el 40% de los «críticos» cuyas valoraciones cuentan para este agregador, han suspendido la película, si puede condicionar que alguien vaya a verla o no.
Y me parece lamentable.
Ya entrando en mi valoración, The Mandalorian and Grogu me ha parecido una maravillosa película de aventuras que recupera el espíritu de clásicos como Indiana Jones o Willow. Películas en las que lo importante era la aventura y el entretenimiento del espectador, sin pretender ser otra cosa que eso.
«Después de 7 años sin películas de Star Wars, TM&G debería ser un evento enorme». ¿PERO TU HAS VISTO LA SERIE DE THE MANDALORIAN? Este comentario que he leído numerosas veces expresado por cotorras sin pensamiento propio, demuestra lo más pernicioso de un factor del público que supuestamente se declaran fans, pero no son más que niños pequeños que lloran si no obtienen la satisfacción inmediata que demandan. Como si su opinión tuviera que tener la más mínima importancia para creadores como Jon Favreau que claramente ama a SUS personajes y quieren lo mejor para ellos. Y precisamente por eso, lo más correcto para Mando y Grogu es una película que sin más ambición que la de ofrecer una aventura maravillosa. Cosa que consiguen de principio a fin.
La película empieza con una primera misión de Mando que recuerda las películas de James Bond. En el arranque hemos aprendido que tras la caída del Emperador en El retorno del Jedi, la Nueva República está intentando controlar toda la galaxia, aunque siguen encontrándose con sectores controlados por los restos del Imperio. Sobre todo en los Bordes Estelares. Aprendemos que el cazarrecompensas Din Djarin, también conocido como el Mandaloriano, y su hijo adoptivo Grogu, trabajan para la Nueva República para dar caza a los señores de la guerra imperiales. En esta primera aventura veremos eso precisamente, al infiltrarse Mando en una base imperial en la que chantajean a los habitantes de los pueblos cercanos, para seguir con una vertiginosa persecución a unos AT-ATs por unas montañas heladas. Esta primera misión me parece una maravilla, con montones de momentazos visuales que me encantaron.
Uno de los grandes aciertos de The Mandalorian and Grogu es que es una película perfecta para enganchar a nuevos espectadores. La película te ofrece la información suficiente para entender y disfrutar de la película sin necesidad de tener que ver nada previamente. En este mundo de franquicias cinematográficas y televisivas, y Star Wars no es precisamente sencilla en este aspecto, TM&G es un oasis en un mundo del entretenimiento que exige una adhesión cada vez más compleja. Y tras el enorme fracaso de SW Los últimos Jedi y SW El ascenso de Skywalker, me parece perfecto que Lucasfilm esté planteando un reinicio soft de Star Wars que se centre en la cronología de la serie de televisión, obviando los años posteriores que vimos en los lamentables episodios VII, VIII y IX.
En esta primera misión que sirve de prólogo de la película se presenta a Zeb Orelios, el alien del planeta Lasan que fue uno de los protagonistas de la serie de animación Star Wars Rebels, y al que vimos en el último episodio de la tercera temporada de The Mandalorian. Zeb trabaja con la República y es uno de los pilotos en la base de los Adelphi Rangers. Una base liderada por la coronel Ward, interpretada por Sigourney Weaver.
La comandante Ward pide a Mando que localice al misterioso señor de la guerra imperial Coin, del que no ha podido encontrarse ni siquiera una fotografía con su aspecto. La Nueva República ha recibido información sobre su paradero de manos de los gemelos Hutt, hermanos y sucesores del difunto señor del crimen Jabba. Pero los hutts solo facilitarán esta información a cambio de que Mando rescate y lleve a su presencia a Rotta, hijo y heredero de Jabba, que se encuentra prisionero de una organización criminal en el planeta Shakari, dirigida por el señor Janu. Por supuesto, conociendo a los hutts, sus intenciones no son todo lo fiables que a Mando le gustaría, y Mando y Grogu se verán abocados a un montón de problemas, traiciones y situaciones inesperadas.
Aunque la película es cierto que tiene una cierta cualidad episódica, y estoy seguro que en su origen el esqueleto de esta historia hubiera podido ser la trama de toda una temporada de The Mandalorian, en realidad TM&G nos cuenta una historia concreta con un final satisfactorio y cerrado: El enfrentamiento de Mando contra los Hutts de Nal Hutta. Puede que esta historia no sea lo que mucha gente esperaba, pero Jon Favreau realiza un trabajo sobresaliente.
Una de las principales sorpresas de The Mandalorian and Grogu es la presentación en imagen real de Rotta el Hutt, hijo de Jabba, que en la versión original cuenta con la voz de Jeremy Allen White (The Bear, Springsteen: Deliver me from nowhere). Rotta quiere labrarse su propio futuro alejado de la sombra criminal de su padre, y es un gladiador en un coliseo de peleas en Shakari. Star Wars consiguió una parte fundamental de su popularidad por la gran cantidad de aliens que poblaban sus aventuras, y tener a un hutt bueno es una novedad estupenda. Además, comparte una química brutal con Grogu, lo cual es siempre un acierto.
Por supuesto, Mando es la estrella de gran parte de la película. Y aquí hay que destacar el increíble acierto que Favreau tuvo en la creación de Mando y como es capaz que los espectadores conectemos con un protagonista al que nunca vemos la cara. Sus escenas de acción son sobresalientes, con un montón de momentazos visuales a lo largo de la película. Desde el prólogo, tenemos la pelea en el bar, la pelea en el circo de gladiadores, o el momentazo contra un Dragonsnake bajo el palacio de los hutts. Visualmente la película luce increíble. Pero ese no es su único punto fuerte.
Porque la película se titula The Mandalorian and Grogu. Y Grogu no es un florero que luce super cuqui mientras Mando hace todo el trabajo. Otra de las partes más satisfactorias es el protagonismo que cobra Grogu cuando Mando es herido, teniendo que hacer todo lo que está en su mano para curarle. Desde el comienzo de The Mandalorian, Grogu ha pasado de ser un bebé a un compañero capaz de Mando que puede ayudarle en momentos clave. Que la película nos muestre esto me encanta. Y conecta con algo que comentaba antes. Se nota que Favreau ama a los personajes y quiere lo mejor para ellos. Eso es algo que se transmite y que yo como espectador tengo claro tras ver la película.
No se qué deparará el futuro de Mando y a Grogu. Si tendremos nuevas películas o volverán a la pequeña pantalla. Pero mientras Jon Favreau esté a los mandos, yo estoy tranquilo y seguiré pagando por verlo.
The Mandalorian and Grogu destaca mucho por la presencia de muchísimos aliens que sirven para ampliar la escala de la galaxia. El momento Dragonsnake es uno de los mejores de la película. Pero hay un montón de nuevos aliens que me han gustado mucho y han dado una sensación de amenaza tremenda.
Una de las mayores sorpresas positivas de la película viene con la presentación en imagen real de Embo, el cazarrecompensas que captura a Mando. El personaje apareció por primera vez en la serie animada The Clone Wars, en la que ya se mostraba su relación con los Hutts. Como comentaba antes, este es un detalle para los muy cafeteros, pero en realidad su presencia en la película se explica por si sola y representa un enemigo feroz para Mando. Que Embo escape me parece un acierto absoluto, porque puede ser un villano que de mucho juego en el futuro.
Junto a alienígenas digitales, hay también muchos efectos prácticos, algo que hace que la película tenga el ADN Star Wars. Eso unido a los variados mundos que visitan Mando y Grogu ayuda a que la película tenga el espíritu correcto dentro de una aventura notable.
Hay que destacar una vez más a Grogu y la capacidad que tiene un muppet de robarnos el corazón. Es un pequeño milagro. Grogu roba la película cuando tiene que hacerlo, y me gusta mucho el humor que encontramos cuando Grogu tiene que compartir aventuras con los diminutos Anzellans a los que conocimos en The Mandalorian. Si a mi este humor me funciona, imagino que va a hacer las delicias a los más pequeños.
The Mandalorian and Grogu es una película notable de aventuras. El único pero que le puedo poner es que sobre todo el climax está muy bien, pero no es sobresaliente. Me dejó con buen sabor de boca pero no hay nada que me volara la cabeza. Lo cual no es por supuesto algo negativo. Pero que es algo que tengo que decirlo también.
En estos momentos de franquicias y worldbuildings, Jon Favreau nada contracorriente ofreciendo una película que «sólo» es una aventura sin más ambición que el entretenimiento. Una historia contenida en si misma que no busca ser el inicio de nada, más bien la celebración de unos protagonistas amados por millones de espectadores de su serie de Disney+. Es cierto que el mundo del cine se mueve por las promesa de EVENTOS IMPORTANTES, que son los que consiguen llevar a los espectadores a los cines. Pero la valoración de TM&G por lo que es y no por lo que otros querrían no puede ser más que positiva. Porque no creo que nadie al que le guste la serie de The Mandalorian pueda salir del cine diciendo que la película no le ha gustado.
De hecho, el ADN de aventura pura que plantea Jon Favreau conecta directamente con el espíritu con el que George Lucas creó las primeras películas de Star Wars. De hecho, la serie The Mandalorian y ahora la película The Mandalorian and Grogu es lo más Star Wars que se ha hecho nunca. No puedo estar más con ello. En contraste, imagino que una gran parte de los críticos profesionales que afirmaron que Andor es lo mejor que se ha hecho en Star Wars son a los que NO ha gustado la película. Críticos que obviamente alabaron Andor porque en realidad no les gusta Star Wars.
Volviendo a una de las críticas que leí en redes sociales, «La película no plantea un worldbuilding con el que se iniciará una nueva serie de películas«, esto es un problema de Lucasfilm, no de Jon Favreau. En un momento en que Star Wars está perdida y sin rumbo, resulta refrescante haber visto una película autoconclusiva y auto contenida en si misma que resulta tan entretenida, carismática y con el corazón en el sitio correcto.
Resulta lamentable que el daño que ha provocado el erróneo liderazgo de Kathleen Kennedy en Lucasfilm ha provocado que la marca Star Wars esté dañada y sea muy difícil de reparar. Películas como El ascenso de Skywalker y series como The Acolyte han dañado gravemente a Star Wars. Pero arreglar ese problema no es responsabilidad de esta película, aunque algunos lo sugieran.
Aunque pensando en ello, plantear las películas de Star Wars primero de todo como entretenimiento para todos los públicos en el sentido más amplio del término si es un camino en la buena dirección para «arreglar» la marca Star Wars. Poner a los personajes y la historia primero, y no una agenda identitaria, es el camino a seguir. En eso, Favreau está haciendo lo correcto. Veremos si el nuevo liderazago de Dave Filloni entiende esto mismo.
En los últimos tiempos he sufrido más de un par de malas experiencias en los cines de Castellón donde vivo, al proyectar las películas en malas condiciones, demasiado oscuras y sis definición ni contraste en la imagen, lo que impide que se vea bien lo que está pasando. Es por esto que no nos quisimos arriesgar y para The Mandalorian and Grogu nos fuimos a Kinépolis para ver la película en su formato IMAX. Y tengo que decir que aunque la pantalla es bastante más alta que una pantalla normal, en realidad esperaba que fuera mucho mayor, sobre todo en el ancho, que se parece demasiado a una pantalla normal.
En lo que el visionado en IMAX fue excelente es con la forma en que proyectaron la película, viéndose perfectamente incluso en escenas oscuras los detalles de la armadura de Mando o las caras de los personajes. La calidad de imagen y de sonido me ha parecido sobresaliente. Obviamente no puedo ir a Valencia para cada estreno, pero volveré más veces a Kinépolis.
The Mandalorian and Grougu me ha parecido pura diversión. Os invito a todos a verla en la mejor pantalla posible, con las mejores condiciones de imagen y sonido. La magia del cine también es cuando una historia consigue enamorar a los padres y a sus hijos, y en eso, creo que tenemos un éxito absoluto independientemente de lo que muestra la recaudación de la película.
Comparto el trailer de The Mandalorian and Grogu:
The Mandalorian and Grogu es una estupenda película de aventuras que recupera el espíritu sin pretensiones del género. Hará las delicias de todos los fans de los personajes. Eso es todo lo que hay que saber.
PUNTUACIÓN: 8/10
Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.
¡Saludos a todos!
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
Debe estar conectado para enviar un comentario.