¡Olvídate de la película de Supergirl, la verdadera diversión la vas a encontrar en Lobo 4, en el que Skottie Young, Jorge Corona y Jean-Francois Beaulieu nos regalan un divertidísimo enfrentamiento entre la Mujer del Mañana y el Main Man.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
UNA RUBIA, UN CAZADOR DE RECOMPENSAS Y UN PERRO GRANDE ENTRAN EN UN BAR…
¡Es el crossover que planeamos antes de que pudierais pedirlo! Kara Zor-El y Lobo Lo-Bo por fin se reencuentran, y esta cita va a pasar a la historia, cariño… Sí, hemos dicho «cita», ¡demuéstranos que nos equivocamos! Nos han dicho que el texto promocional del especial «Summer of Supergirl» demuestra que estamos equivocados… Bueno, ¿a quién vas a creer? Claro, sí, tiene sentido… Pero, ¿qué historia va a ser más divertida? ¿La misma historia, contada de dos maneras diferentes? ¡Corre a tu tienda de cómics más cercana y pídelas ambas ya!
No soy fan de la película de Supergirl de Craig Gillespie. Pero tengo que reconocer que en algo si tengo que darle las gracias a James Gunn, y es que no tengo duda que la existencia de este comic de Lobo nació cuando Gunn anunció que el personaje iba a aparecer en la película de la Mujer del Mañana. Sin la película, es difícil que Lobo estuviera en el radar de nadie, así que en ese sentido, gracias.
Aprovechando el estreno de la película Skottie Young y Jorge Corona, con el color de Jean-Francois Beaulieu plantean el team-up / enfrentamiento que no sabiamos que deseábamos, entre Supergirl y Lobo. Y visto la visto, la conclusión inmediata que genera este comic es: ¡QUIERO MÁS!
El guion de Young me parece super divertido, planteando mucho humor visual, pero también algunos diálogos desternillantes. Otro de los aciertos absolutos del comic es la forma en que utiliza a las mascotas de los protagonistas, Krypto y el perro de Lobo (que creo que nunca supe su nombre). Que los perros sean claves en el desenlace me parece otro de los aciertos de un comic que lo hace todo bien.
Y es que si la historia de Young es divertidísima es sobre todo por el triunfo que supone disfrutar de un comic dibujado por Jorge Corona. Con el color de Jean-Francois Beaulieu, claro. Corona es un crack planteando imágenes visualmente apabullantes, pero en lo que más está acertando en esta colección de Lobo es en el humor visual que imprime en cada página. Desde el diseño de los aliens mostrados como seres penosos, como todo lo que dibuja en segundo plano por detrás del protagonista Lobo. De hecho, sus personajes literalmente se salen de la viñeta porque molan mil.
Cuatro números, cuatro éxitos super divertidos. No se cuanto va a seguir DC publicando esta colección. Ojalá de mantenga durante mucho tiempo con este equipo creativo. Pero si al final acaba teniendo 12 números, por decir una cifra, yo estará super agradecido porque cada número está siendo un regalo. No esperaba yo estar en 2026 comprando un comic de Lobo, y aquí estoy. Muriéndome de risa con cada nueva entrega.
Comparto las primeras páginas del comic:
Lobo me parece uno de los comics más divertidos que he leído en los últimos tiempos, y el disfrute no deja de aumentar con cada grapa. Algo bueno salió de la película de Supergirl.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
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Deathlok es un personaje que siempre me ha gustado. Y aunque muchos de sus comics clásicos ya los tenía, me animé a comprar la nueva edición que Panini ha preparado con los comics del personaje de los años setenta y ochenta, creados por Rick Buckler y Doug Moench, en los que han participado profesionales como Bill Mantlo, Pablo Marcos, Glynis Wein o Klaus Janson.
PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO DE LOS SETENTA
Con la etapa clásica completa de uno de los personajes más singulares de los años setenta. A medio camino entre alegoría sobre la guerra y distopia futurista, Deathlok es la gran creación de Rich Buckler, un colosal proyecto para el que cuenta con la ayuda de Bill Mantlo y Doug Moench.
Este primer volumen de dos incluye Astonishing Tales 25-28, 30-36 USA, comics publicados originalmente entre 1974 y 1976.
Deathlok es uno de los personajes más llamativos de la Marvel Comics de los años 70. Su primera aparición fue en Agosto de 1974, apenas unos meses después de la presentación de Punisher. Y aunque ambos personajes son radicalmente diferentes, con un único nexo de unión que sería el uso de ambos de armas de gran tamaño, si conectan en la presentación de personajes que entrarían en la categoría de lo que ahora llamamos anti-héroes. Personajes que ciertamente no son héroes en el sentido clásico, empezando porque no tienen problema en matar a sus enemigos, pero que tampoco son «villanos», moviéndose a partir de su propio código ético extremo.
Me flipa todo de Deathlok, empezando por el aspecto gráfico creado por Rick Buckler. El pistolón y el cuchillo unido magnéticamente a la parte inferior de la pierna molaban mil, pero casi mejor era el aspecto de cyborg con casi medio cráneo cubierto por un casco de metal, con ese gran ojo rojo que resalta la experimentación sufrida. A pesar que el protagonista Luther Manning es un hombre blanco, que su piel sea coloreada gris resalta la idea que estamos ante un cadáver reanimado. Todo ello sirve para crear una imagen que es ya super icónica dentro de Marvel.
El otro gran acierto de Buckler fue el origen de Deathlok, que no es que conecte, sino que es anterior a clásicos del cine y la ciencia ficción. El soldado Luther Manning era una de las mentes más brillantes del ejército de los Estados Unidos. Tras morir accidentalmente en un ejercicio de entrenamiento, su superior Simon Riker decide experimentar con él para no perder su mente. Tras convertirle en un cyborg capaz de realizar hazañas físicas, y unir su mente a un ordenador destinado a controlar sus acciones, Riker intenta que Deathlok se convierte en un asesino a sus órdenes, pero la mente de Manning se revelará y conseguirá la libertad.
Deathlok es 6 años anterior al otro cyborg más icónico del mundo del comic, el de los Nuevos Titanes de Marv Wolfman y George Pérez. La primera primera aparición de Victor Stone fue en 1980, y comparte con Deathlok muchos elementos, como el casco cubriendo una parte importante de la cara, pero suavizador para resaltar su figura heroica. La idea de un comic de los 70 planteando su historia en el futuro de 1990, en un mundo que había sufrido el inicio de la Tercera Guerra Mundial iniciada en 1983, planteaba una ciencia ficción distópica muy de moda en esa época. Que el futuro se hubiera ido al carajo en este comic es anterior a clásicos como Mad Max (George Miller, 1979) o Escape from New York (John Carpenter, 1981). Y por supuesto, la idea de un héroe asesinado reanimado y unido a un ordenador es claramente el origen de Robocop (Paul Verhoeven, 1987). Las historias que veremos en el volumen dos con Deathlok viajando en el tiempo para intentar evitar este presente distópico nos lleva directamente hasta Terminator (James Cameron, 1984). Incluso el enfrentamiento final entre las consciencias de Deathlok y Riker en el mundo digital es previo a muchos clásicos del Cyberpunk. Deathlok es anterior a todo esto, lo que deja claro su importancia histórica.
Visualmente, Deathlok es un comic arrollador, sobre todo en sus primeros números. Rick Buckler nos regaló un comic con una potencia visual alucinante, empezando por el aspecto del héroe. Este comic tiene imágenes super icónicas, como ver a Deathlok crucificado mientras experimentan con él en el laboratorio de Riker, o la presentación del personaje en Astonishing Tales 25 que comparto arriba. No tengo claro en qué comic leí por primera vez estas aventuras, ¿en los Poker de Ases?, pero la viñeta en la que Deathlok dispara por la espalda a una persona que huye, doblando con la mano derecha una viga de metal, me ha volado la cabeza siempre. Aparte que este hecho dejaba claro que Deathlok no era un héroe, con unas acciones que Spider-Man o Capitán América jamás harían.
Rick Buckler me parece un creador y un artista fantástico, Visualmente este comic tiene una fuerza y una personalidad tremenda. Leído 50 años más tarde, este comic sigue siendo alucinante en su apartado visual. Es una pena que sus obligaciones de Buckler como autor completo que creaba la historia, la comentaba con Doug Moench con el que compartía el guion, para luego dibujarlo, se le hiciera demasiado cuesta arriba y tuviera que recibir ayuda de otros dibujantes como Keith Pollard, Arvell Jones, Bob McLeod, y de entintadores como Pablo Marcos, Al Williamson, Klaus Janson, Pollard, McLeod. En los 11 números contenidos en este primer volumen de Deathlok tenemos el color de Glynis Wein, Linda Lessmann, George Roussos, Janice Cohen y Klaus Janson. Un baile de coloristas que no afecta el disfrute del comic.
Quizá el aspecto menos acertado con ojos de lector de 2026 sea el guion. Un primer elemento a tener en cuenta es que al publicarse estas aventuras en Astonishing Tales, las aventuras de Deathlok tenían una extensión de 16-18 páginas en cada grapa, en lugar de las 20 habituales. Esto es porque el comic incluía historias cortas de complemento, lo que obligaba a Buckler, con Doug Moench primero y Bill Mantlo a partir del número 32, a tener que ir al grano desde la primera página.
Otro elemento en el que Deathlok fue revolucionario fue con su narrativa con Luther Manning discutiendo con el ordenador con el que compartía memoria, intentando desobedecer las órdenes y seguir su propio camino. De nuevo, hay que aplaudir una idea que es aquí donde primero pudo leerse. Pero con mentalidad crítica, hay que reconocer que estos textos son un tostón importante que paran en muchos momentos la historia. De alguna manera, es como leer ahora los textos de Chris Claremont en la Patrulla-X. Hay que acercarse a esto con el estado mental adecuado para poder disfrutarlo.
Luego tenemos el propio viaje vital de Luther Manning. Ahora estamos tan acostumbrados a las historias-ríos y a los arcos de personajes, que ver aventuras en las que Deathlok no tiene un objetivo claro y se dedica a deambular por este mundo futuro desolado resulta super llamativo. No siempre para bien. En la misma introducción Buckler explica que él y Moench se movían en la experimentación constante y no planteaban sus historias con una presentación-nudo-desenlace clásicos, sino que querían que las historias fluyeran y resultaran diferentes a los comics que se publicaban en la época. Esta intención se refleja en los comics, pero a veces para bien y a veces para mal.
El papel del villano Simon Riker es voluble, al igual que la aparición de Mike Travers, compañero y amigo de Manning cuando estaba vivo. Hay momentos en que parece que realmente Buckler no sabía lo que iba a pasar más allá de lo que estaba contando en esa grapa concreta, yendo completamente sobre la marcha. Y no es bueno, generando situaciones repetidas y giros que parecía que contradecían cosas que acabábamos de leer un par de grapas antes.
Otro elemento que no acaba de funcionar es el uso de flashbacks para darnos el contexto a la historia. Para distinguir estos flashbacks de la acción en el presente del comic. Buckler plantea una idea que no acaba de funcionar, al hacer que la primera viñeta de ese flashback tenga las esquinas redondeadas. De forma que sabes cuando empieza pero no cuando acaba, lo cual provoca que la narrativa resulte confusa en varios momentos.
La llegada de Bill Mantlo planteó nuevos personajes y un final completamente atípico que resulta muy loco, con un Luhter Manning recuperando su humanidad gracias a un cuerpo clonado, mientras que Deathlok sigue también vivo. El final abierto con el que terminó el periplo del personaje en Astonishing Tales resultó super decepcionante. Y no será hasta la aparición del personaje en otras series, que veremos en el volumen dos de esta colección, cuando realmente conseguirán plantear un final satisfactorio para la historia de Deathlok. Curiosamente, es un final en el que no colaboró Buckler.
Con todo, creo que estos comics de Deathlok son uno de los mejores comics de esa Marvel de los setenta que se abrió a plantear historias diferentes que consiguieran captar la atención de un público diferente, conectando con la ciencia ficción distópica. Con sus pros y sus contras, me ha gustado leer unos comics tan experimentales. Y creo que siguen manteniendo toda su fuerza y su personalidad.
Si ten gusta rebuscar por la historia de Marvel, Deathlok me ha resultado un comic super entretenido y recomendable.
PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO DE LOS SETENTA
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Boom Studios ha publicado un nuevo especial de BRZRKR, el personaje creado por Keanu Reeves con Matt Kindt y Ron Garney. Light draws breath es un especial escrito por Season Butler y China Miéville, con dibujos de Alessio Avallone y color de Sara Cuomo.
PUNTUACIÓN: 7/10
¡Ya está aquí lo último y lo mejor del universo BRZRKR de Keanu Reeves! Estamos en la Edad del Bronce y B. ha muerto. Otra vez. Aunque no por mucho tiempo, claro está. Pero dos científicos rebeldes han extraído una pequeña porción de su protoplasma antes de que pudiera reconfigurarse por completo, y algo más ha renacido… Algo que debe descubrir qué es, cuáles son sus poderes, cómo desenvolverse en el mundo… y cómo luchar contra aquellos que intentarían controlarlo. Inspirándose en personajes y acontecimientos históricos reales, así como en las historias secretas de la alquimia, la galardonada escritora Season Butler, el autor superventas del New York Times China Miéville y el veterano dibujante Alessio Avallone tejen una historia a la vez sombría y divertida, conmovedora y emotiva, sobre lo que significa ser humano en este nuevo y voluminoso número único.
En relación a BRZRKR, tengo que reconocer que el personaje creado por Keanu Reeves, B., un inmortal en medio de una guerra continua que cada cierto tiempo tiene que saciar su sed de sangre y destrucción, me parece un bastante insulso. De hecho, la primera miniserie creada junto a Matt Kindt y Ron Garney resultó bastante decepcionante, al ser un baño de sangre tras otro sin conexión emocional ni sensación de amenaza. Sin embargo, le he cogido cierta gracia a los diferentes especiales que Boom ha publicado a lo largo de este tiempo, en el que equipos creativos variados plantean aventuras del protagonista en diferentes momentos de la historia.
Light draws breath es el último de estos especiales que ha publicado Boom. Y la premisa me ha parecido super loca. Quizá por eso me ha sorprendido y me ha gustado bastante. Y es que la premisa es super llamativa. En la Edad de Bronce, B. muere en otro combate sin demasiado sentido, pero antes de poder renacer, unos investigadores cogen un montón de la sangre y vísceras del inmortal con la esperanza de aprender los límites entre la vida y la muerte. El giro es que tras varias investigaciones, estos restos acaban formando una especie de mini-yo de B., que adquiere plena consciencia. Pero, ¿está realmente vivo si es una parte del ser inmortal? Y si lo está, ¿Tiene deseos para tener una vida propia o acabará volviendo a su cuerpo original?
Como en otros especiales de BRZRKR, otra de las cosas más interesantes es ver a este mini-yo en segundo plano de la verdadera protagonista, la investigadora Theosebeia que se fuga con él y le salva de su maestro Zosimus de terminar convertido en un amasijo protoplásmico. Una persona piadosa que busca la verdad y el bien común, y no un propósito egoísta como si maestro. Y puestos a comentar algo menos bueno de una historia que me ha gustado, lo cierto es que el último cuarto en el que mini B. queda sólo tras pasar siglos es más flojo que la parte inicial. Pero globalmente me parece un comic muy interesante.
El apartado artístico formado por el dibujante Alessio Avallone y de Sara Cuomo en el color me parece que hacen un buen trabajo gracias a la perfecta narrativa de Avallone. Todo es correcto, pero al mismo tiempo nada es espectacular. Pero globalmente, creo que estamos ante un muy buen comic con una historia atípica que no se parece nada que haya leído en los últimos tiempos. Sólo por eso, me ha merecido la pena comprar este especial.
Comparto las primeras páginas del comic:
BRZRKR: Light draws breath confirma que los comics de BRZRKR son siempre mejores cuando utilizan al protagonista como excusa para contar historias sobre otros personajes y situaciones.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Minions & Monsters es la séptima película de la franquicia de Gru / Minions. Y la película de Pierre Coffin me ha sorprendido con su chulísima carta de amor a la industria del cine y su historia.
PUNTUACIÓN: 8/10
La historia de cómo los Minions conquistaron Hollywood, se convirtieron en estrellas de cine, lo perdieron todo, desataron monstruos en el mundo y luego se unieron para intentar salvar al planeta del caos que acababan de crear.
Pierre-Louis Padang Coffin (Francia, 1967) es un animador, director, productor, guionista y actor de doblaje francés. Es conocido sobre todo por haber codirigido las cuatro primeras entregas de la saga «Gru, mi villano favorito» y por ser el cocreador y la voz principal de todos los Minions.
Minions & Monsters está dirigida por Pierre Coffin, con guion de Coffin y Brian Lynch. Como las anteriores películas de la seria, está producida por Illumination, y es la tercera entrega de la serie de precuelas de Minions y la séptima entrega en total de la franquicia Gru, mi villano favorito.
La película de apenas 85 minutos de duración cuenta con un montaje de Gregory Perler y música de John Powell. Contando que tiene un presupuesto de 85 millones de dólares, muy alejado de los costes de las películas de Disney o Pixar, la película tiene asegurada su rentabilidad, lo que asegura que la franquicia de Gru va a tener continuación en cuanto piensen la siguiente historia de estos alocados personajes.
En las voces originales tenemos de nuevo al director Pierre Coffin haciendo las voces de todos los Minion. Trey Parker es Goomi, un monstruo parecido a Cthulhu cuyo nombre completo es Gary Orcam Oliver Magma Ichabod el Engañador; Allison Janney pone la voz a Olivia, una guía turística; Christoph Waltz es Max, un director de cine que contrata a los Minions para que protagonicen sus películas; y Jesse Eisenberg interpreta a Dort, un robot extraterrestre al que los Minions ven como su posible jefe, y Jeff Bridges en el papel de Frank y Elwood Bright, hermanos gemelos y jefes de un estudio de cine.
Una de las cosas más interesantes de inicio de esta Minions & Monsters es que presenta nuevos protagonistas que sustituyen a los habituales Kevin, Stuart y Bob. Dentro de ser una película de Minions con las habituales locuras y gags visuales de los bichos amarillos, los nuevos protagonistas resultan un acierto total. James, es un Minion de ojos azules al que le encanta crear arte y que descubre su pasión por el cine. Luego tenemos a Henry, el mejor amigo de James, Ed, un Minion sordo que se comunica mediante el lenguaje de signos; y Dick, un Minion alto que es el teórico líder de esta tribu de Minions.
El propio concepto de la existencia de diferentes tribus de minions por el mundo (y por el tiempo) buscando a su jefe malvado, abre la posibilidad para poder ampliar las posibilidades de esta exitosa franquicia de animación. En este sentido, el comienzo de la película se siente como una repetición de la primera película de Minions, al ver cómo los minions se van cargando a todos los jefes malvados que van encontrando a lo largo de la historia. Aunque todo lo que tiene de repetición lo tiene de divertido, con unos gags visuales super graciosos.
A partir de este prólogo, Minions & Monsters se eleva por encima de lo esperado gracias a la parte principal de la historia. Los Minions llegan por accidente a un Hollywood idealizado de los años 20 o primeros 30, y allí James se enamora del mundo del cine. Aquí es cuando llega la genialidad de la película, dado que Pierre Coffin plantea una carta de amor hacia la historia del cine. Los Minions se inspiran muchísimo en los gags visuales del cine mudo, de maestros como Harold Lloyd o Charles Chaplin. Que la película les homenajee resulta emocionante a la vez que super divertido.
Los homenajes al cine clásico son muchos y muy diversos. Y esto me parece super llamativo, porque a la larga creo que es lo que hizo que Minions & Monsters me gustara a mi mucho más que a mi hijo. Porque yo reconocía los homenajes pero él no. Esta idea de película de cine familiar que gusta a los niños y también a los padres conecta con los clásicos de Disney y Pixar, y es la estrategia perfecta para conseguir que los padres sigamos llevando a nuestros hijos al cine a ver las siguientes.
La carta de amor al Hollywood clásico da un paso a un lado para poner en marcha la historia principal. James quiere hacer una película, y para ello seguirá el consejo de su nuevo amigo Goomi, un monstruo de inspiración lovecraftiana que le sugiere a James que invoque a más monstruos amigos suyos para que protagonicen la película. Por supuesto, como buen monstruo que es, la intención de Goomi es despertar a unos hermanos que conectan con los mitos de Cthulhu para que le ayuden a destruir el mundo. Lo que nos llevará al brillante climax final.
Si hablaba del homenaje a la historia del cine es también porque Minions & Monsters no se queda en los años 20/30, sino que amplía su ámbito de influencia al irse a los 50 para ver su versión de Ultimatum a la Tierra o las películas de monstruos que culminaron en las películas de Godzilla y de kaijus. La combinación es una locura, pero una locura que funciona. Y que es super divertida.
Otra de las virtudes de Minions & Monsters es su duración. Pierre Coffin nos sobrecarga con gags visuales que hacen que siempre estén pasando varias cosas en pantalla al mismo tiempo. Por ejemplo, en los primeros rodajes de películas con minions, donde te das cuenta que te estas perdiendo algo. Y que sirven de contrapunto de una historia muy sencilla que va directa al grano. Me gusta mucho la forma en que la película no busca alargar una historia no que da más de si. Y que en realidad son varias historias conectadas un poco por los pelos. Con todo, el giro final con la idea de «cine dentro de cine» me parece brillante y consiguió dejarme super satisfecho.
Me parece digno de elogio que la séptima película de una franquicia haya conseguido plantear nuevos temas de forma tan divertida para toda la familia. Algo que asegura el futuro de los minions en la gran pantalla. No esperaba pasármelo tan bien como lo he hecho, y me parece una maravilla.
Comparto el trailer de la película:
Minions & Monsters es un triunfo absoluto y super sorprendente. Manteniendo este nivel, confirmo que veré seguro la siguiente película del estudio Illumination.
PUNTUACIÓN: 8/10
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¡Feliz domingo! Hoy quiero comentar el desastre de taquilla de Supergirl, que pone en riesgo todo el plan de James Gunn y Peter Safran para el universo DC en el audiovisual. Ampliado con la enorme exclusiva de The Hollywood Reporter que muestra el doble juego que han estado jugando Gunn y Safran desde hace casi un año.
Los datos no dejan lugar a la duda.
Supergirl de Craig Gillespie ha costado entre 170-180 millones de dólares, a lo que hay que sumar al menos 120 millones adicionales para gastos de promoción y publicidad.
En el momento en que escribo estas líneas, viernes 3 de julio, Supergirl ha recaudado tras su primera semana en pantalla unos míseros 79 millones de dólares en todo el mundo: 46 millones en USA y apenas 32 millones en el resto del mundo. Tras el desastre del primer fin de semana, varios medios americanos informaron que la película se enfrenta a unas pérdidas de entre 100-150 millones de dólares, lo que supone un desastre importante para las cuentas de Warner Bros.
¿Qué ha fallado?
En primer lugar, este desastre deja claro algo que muchos fans y profesionales «serios» intentaron negar el año pasado. Y es que Superman de James Gunn NO fue ni mucho menos el éxito que se nos intentó vender, con apenas 618 millones de recaudación a partir de un presupuesto de 225 millones. La película de Gunn cubrió justo el multiplicador de x2.5 sobre el presupuesto, lo que indica que no perdió dinero, pero no tuvo apenas ganancia tras su paso por los cines. Cuando el negocio de los estudio de cine es ganar dinero con sus producciones. Aunque luego ingresaran con el streaming, la película no fue el éxito que debería haber sido para ser la plataforma de lanzamiento de un nuevo universo cinematográfico.
Algunas personas han intentado relativizar este fracaso afirmando que en realidad estaba claro que Supergirl es un personaje mucho menos popular que Superman y por tanto es normal que fuera a recaudar menos que su primo. Y siendo cierta la primera parte, hay que negar la mayor, porque nadie invierte 300 millones de dólares si piensa que la película va a perder dinero. Pero es más, si era posible que la película fuera a sufrir ante la comparación contra su primo, era responsabilidad de Gunn no estrenarla justo a continuación de la suya, para crear espacio entre ambas que consiguiera que los espectadores se animaran a verla. Gunn no lo hizo, y esto también ha perjudicado a la película. Y esto es responsabilidad del jefe de DC Studios, no de los espectadores.
Aparte de que muchas menos gente de la que hubieran deseado en Warner vieron Superman, la película sufrió otro problema adicional, porque en realidad tampoco gustó todo lo que debería haberlo hecho. Y esto es importante cuando pensamos que los espectadores repetimos cuando una película nos gusta, y evitamos volver a ir al cine si la película previa no nos ha gustado. Acabamos de verlo con el éxito de taquilla de Toy Story 5, que ha superado los 600 millones de recaudación tras dos semanas en los cines, cuando la narrativa del mainstream USA antes de su estreno era que Pixar había creado una película innecesaria que no llegaría a los niveles de brillantez de las tres primeras. Sin embargo, estos intentos de desanimar al público no han funcionado y la película de Pixar se dirige a una taquilla superior a los 900 millones de dólares, con la posibilidad de superar los 1000. Los espectadores a los que nos encantó Toy Story 4 hemos ido a ver la quinta. Y casi nadie fue a ver Supergirl.
James Gunn convirtió a Supergirl en una borracha maleducada en su película, una idea terrible para presentar al personaje que fue rechazado por muchos espectadores. Empezando por los fans de la serie de televisión, que mostraba a una heroína positiva que vivía aventuras ligeras en las que las peripecias románticas eran una parte muy importante de las tramas. En lo que es un tremendo error que puede verse que lo ha pagado en la taquilla, durante la promoción de la película el estudio hizo muy visible que la parte de romance juvenil había sido abandonada completamente, con una Millie Alcock haciendo bandera de consignas del feminismo mainstream y de los movimientos queer. Cuando sumas el elemento de panfleto ideológico con un personaje mal presentado que provocó rechazo entre los espectadores, el resultado fue una tormenta perfecta que ha provocado que el público haya rechazado ir a verla.
En todos los análisis mainstream «serios» que se han publicado en USA y en España, aún nadie ha llegado a explicar cómo una película promocionada como super feminista y empoderada ha fracasado especialmente entre el público femenino, que es el que más ha rechazado la película. El mismo público que hizo de Wonder Woman (Patty Jenkins, 20217) o Barbie (2023) fenómenos de taquilla han rechazado pagar por ver Supergirl.
Cuando una película fracasa en taquilla, los espectadores que deciden NO verla en realidad no saben si la película es buena o mala. Sólo saben lo que la promoción les ha vendido, y en el caso de Supergirl queda claro que ha sido deficiente y no ha sabido llamar la atención de los espectadores. Al contrario, se transmitía que estábamos ante una versión de Hacendado que copiaba la estética que James Gunn creó en Los Guardianes de la Galaxia. Si la cosa pintaba cutre y el personaje provocó más rechazo que otra cosa, es normal que el público haya elegido como lo haya hecho.
En lugar de analizar todos estos aspectos, los medios interesados sólo se centran en un aspecto para justificar el fracaso. El odio online y el review bombing de entre otros, los haters del snyderverse. Y siendo cierto que este odio es real y es asqueroso, esto por si sólo no justifica el fracaso tan tremendo que ha tenido la película. Porque las redes sociales no son el mundo real. Y los mismos que hace unos meses intentaban convencernos que los Snyderzombies son cuatro incels que escriben desde los sótanos de casa de sus padres ahora resulta que son capaces de generar una campaña a una escala suficiente para hacer fracasar un blockbuster de gran presupuesto de un gran estudio de Hollywood. Es o una cosa o la otra, las dos es imposible. Y lo que nos intentan colar.
Que un Snyderzombie no vaya a ver Supergirl no explica como decía por qué una niña/adolescente de Arkansas que vio la serie de televisión y le gustaba Supergirl no ha querido ver la película. De hecho, que 4 haters no vean Supergirl no explica por qué más de dos tercios de los espectadores de Superman a los que supuestamente les gustó la película de James Gunn han decidido no ver la siguiente película de su estudio.
Es más, ha llamado muchísimo la atención que la puntuación que ha recibido Supergirl entre el público que SI vio la película en su estreno haya sido de apenas un B-, una puntuación malísima porque viene de gente que se supone que son fans del personaje y del universo DC. Si la película pintaba cutre, la opinión de los que la vieron ha sido la puntilla que asegura que el boca a boca no va a ser bueno entre el público. De forma que es seguro que no va a recaudar ni siquiera 100 millones en USA. Que vaya a hacer 200 millones en todo el mundo es casi imposible.
Este fracaso resulta super problemático para la hoja de ruta que James Gunn y Peter Safran han planteado para el nuevo universo cinematográfico de DC. La primera película no recaudó lo que debería y la segunda ha sido un fracaso. Pensando además que en 2027 se estrena The Batman 2 de Matt Reeves, que no pertenece al universo de James Gunn, y es muy probable que tenga mejor acogida que las películas de Gunn, puede empezar a surgir voces que empiecen a poner en cuestión las decisiones de Gunn. Sobre todo porque su próxima película es Clayface (octubre 2026), lo que sugiere que Gunn está más a gusto entre villanos y antihéroes que entre héroes que se supone tienen que inspirarnos a ser mejores. Algo que prometió para la primera película y que no llegamos a ver nunca.
Por cierto, este fracaso ha servido para que los de siempre hayan salido voceando las consignas sobre el «agotamiento del cine de superhéroes». Y yo creo que el público lo que rechaza son las malas películas o las que pintan que son cutres y más de lo mismo. Como Supergirl. Volviendo a lo que comentaba sobre Toy Story 5, en menos de un mes va a estrenarse Spider-Man Brand New Day. Y a pesar de los trolls online que han intentado vender que las películas de Tom Holland son muy malas que no han gustado, la realidad es todo lo contrario. De hecho, creo que es todo lo contrario, el público generalista está encantado con su trilogía de películas y va a acudir en masa a ver la película. No tengo datos pero tampoco dudas que Bran New Day va a superar de nuevo los 1000 millones de recaudación. Precisamente porque No way home gustó muchísimo. No como Superman. Y desde luego, no como Supergirl.
Ampliación sábado 04 de julio
Todo lo anterior es correcto. Pero el sábado 04 de julio leí el artículo de The Hollywood Reporter que explica los problemas que tuvo la post-producción de Supergirl y que provoca que la imagen pública de James Gunn ha saltado completamente por los aires.
¿Qué exactamente dice el artículo?
Que tras finalizar el rodaje de Supergirl en mayo de Mayo 2025, empezaron los roces entre el director Craig Gillespie y James Gunn, dado que la película no acababa de funcionar en los pases de prueba. Hasta el punto llegó el desencuentro que Warner realizó una semana de reshoots, algo normal en la industria, para a continuación realizar dos montajes de la película. El de Gillespie y del estudio capitaneado por Gunn. Para ello, se contrató a un segundo editor. Tras un segundo pase con público, aunque los dos montajes tuvieron puntuaciones muy igualadas, y ninguna especialmente buena, el montaje de Gunn obtuvo una nota ligeramente superior. Y es la versión que finalmente llegó a los cines.
Una cosa que no dice el artículo pero que ya indicaba que la producción tenía problemas fue el hecho que Warner contrató a 3 músicos diferentes para que hiciera la música de la película. Eso claramente indica que la versión no acababa de estar al gusto de los productores.
Y que el montaje de James Gunn de Supergirl estrenado en los cines no funcione, no significa que el de Craig Gillespie fuera «bueno». Ya lo hemos visto antes con Escuadrón Suicida o Justice League. Probablemente ni el guion ni la dirección eran las más adecuadas. Pero que Gunn tomara las riendas y quitara la película a su director rompe la idea de «creator-friendly» que Warner intentó vender a los fans. Y esto es para mí lo más grave. James Gunn como director no admitiría que alguien de Marvel le hubiera intentado cambiar una película de Guardianes de la Galaxia. Y sin embargo, es justo lo que le ha hecho a Craig Gillespie. Su imagen pública está destruida después de esto.
Lo que ha hecho James Gunn como jefe de DC Studios es lo que todos los productores ejecutivos con poder han hecho desde que el cine es cine. Intentar arreglar una película que entendían que no funcionaba. No se si está bien, pero así funciona el negocio. Y mientras actuaba así en Supergirl, James Gunn puso en marcha una bochornosa maniobra de publicitaria para vender que él no hacía esas cosas, porque ellos lo hacían mejor que los jefes anteriores de DC/ Warner. Su falta de moral y de escrúpulos es lo peor de todo. De largo.
Al mismo tiempo que lanzaron la idea de que cualquier crítica a Supergirl era un ataque de haters. Cuando ellos sabían que las puntuaciones de prueba habían sido muy bajas y la película tenía problemas estructurales. Planearon el cortafuegos para cubrirse.
¿Ha recibido Supergirl review-bombing y odio online? SI. Pero, ¿Eso por si mismo explicaba el fracaso de la pelicula? Claro que no. Y es la mentira que también se ha intentado vender, y que algunos fanboys sin criterio compraron desde el minuto uno defendiendo lo indefendible.
La imagen de James Gunn ha quedado dañada para siempre, porque ha quedado como un ejecutivo manipulador que ha intentado ocultar la realidad y cubrir sus actuaciones y sus manejos. Todo ello mientras intentaba construirse una imagen pública de director guay que haría las cosas mejor que los anteriores. Y lo está haciendo peor.
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