Transformers de Robert Kirkman y Jason Howard, con el color de Mike Spicer, sigue siendo uno de los mejores comics para leer mes a mes. Algo que el número 33 demuestra con creces.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
¡SE DESVELA EL NUEVO EQUIPO DE AUTOBOTS DE OPTIMUS!
Un nuevo equipo de Autobots permanece en la Tierra bajo el mando de Optimus. Pero, ¿podrán volver a unirse tras la batalla entre Optimus y Elita?
Trasnformers 33 muestra el potencial de la colección tras el giro cataclísmico que sufrió la colección en el número 30. De esta manera, tras el número 31 dedicado a Megatrón y el 32 centrado exclusivamente en Cybertron siguiendo a los autobots liderados por Elita Prime, en este número ya volvemos a una narrativa comiquera más tradicional, en la que todas las tramas argumentales se van a ir cruzando. Incluidas las de los decpeticons. Algo que yo lo prefiero.
Lo mejor de la lectura de este comic es que ninguna, en lo relativo a los autobots, se siente secundaria respecto a la otra. Por ejemplo, que en Cybertron asistamos al retorno de dos autobots a los que vimos en Void Rivals me parece un momentazo. Además de reforzar la idea de universo compartido, aunque luego cada colección vaya un poco a su aire. La llegada de Hot Rod y Springer puede provocar un cambio importante en la guerra de autobots y decepticons gracias al energon que han traído del Anillo Sagrado.
Tras perder el poder de Prime, resulta novedoso descubrir que la autobot más poderosa del grupo que se ha quedado en la Tierra NO es Optimus, sino Arcee Magnus. En este número me ha hecho una especial ilusión volver a ver a Spike y a Carly, los personajes humanos de la colección. También me parece una pasada la forma en que Optimus intenta aceptar su nueva realidad sin los poderes de Prime. Sin los poderes ni la sabiduría que conlleva. De esta forma, Kirkman plantea de forma notable que Prime no es menos poderoso, sino que además va a tomar más riesgos y es por tanto posible que le veamos equivocarse a partir de ahora.
Dentro de las 20 páginas del comic, Kirkman nos deja con un sorpresón en el lado de los decepticons, y nos muestra que el nuevo papel de Wheeljack como investigador en la Cybertron Shard situada en el océano Pacífico puede darnos muchas sorpresas. Me parece una pasada la cantidad de cosas que han pasado en las páginas de este número, todas interesantes. Y como siempre, el cliffhanger final hace la lectura del número siguiente una obligación.
En lo relativo al dibujo de Jason Howard con el color de Mike Spicer, es posible que mi ojo ya se haya acostumbrado al estilo de Howard, porque este número me ha gustado muchísimo. La aparición de los humanos Carly y Skipe también pueden haber jugado a favor del éxito gráfico del comic. Pero me encanta el entrenamiento de Optimus y la forma en que nos cuenta todas las tramas de la historia de Kirkman. Cuando se anunció que Howard iba a ser el nuevo dibujante titular de la colección me quedé muy tranquilo, y este número es la confirmación del potencial que Howard puede desplegar en esta colección.
Por ponerle un pero, o comentar algo menos bueno, yo NO soy un comprador de portadas alternativas, siempre que puedo elijo la portada A oficial del comic. Sin embargo, tengo que reconocer que las portadas de David Nakayama (D.NA) me están pareciendo super genéricas, hasta el punto de NO llegar a vender lo mucho que mola esta colección. Y no es que sean malas portadas, ojo, pero parecen más intentos de posters genéricos que un intento de sugerir el contenido del interior del comic. No es que sea un gran problema, pero tenía que comentarlo.
Con todo, comprar las grapas de Transformers es un placer tremendo que siempre acierta con la dosis de entretenimiento que ofrece, moviendo las diferentes tramas de forma interesante. No veo el momento de leer el próximo número.
Comparto dos páginas seleccionadas del comic:
Transformers es pura diversión. Me encanta.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
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No hay malos personajes, sino creadores mediocres que no saben sacarles partido. Esto es justo lo que el comic de Superman protagonizado por Superboy-Prime nos muestra mes tras mes, gracias al trabajo del equipo creativo super estrella formado por Joshua Williamson, Dan Mora y Alejandro Sánchez.
PUNTUACIÓN: 9/10
SUPERBOY-PRIME CONTRA… ¿DC COMICS?
A Superboy-Prime le encantan los cómics. Es un «guerrero de los miércoles» y ha leído gran parte de la continuidad. ¡Pero un villano clásico de Superman ha desterrado a Prime a diferentes números que aún no ha leído! ¡Prepárate para un viaje alocado por el Universo DC mientras arrastran a Prime, que se resiste a gritos, a través de acontecimientos pasados, reinicios perdidos, relanzamientos y nuevos comienzos! ¡Si no encuentra el camino de vuelta a Metrópolis, se perderá para siempre!
Superboy-Prime puede ser el personaje que más rápidamente se ha convertido en uno de mis favoritos. Y es todo gracias al espectacular trabajo de Joshua Williamson y Dan Mora. Y Alejandro Sánchez en el color, claro.
El viaje de redención de Prime lo siento como sincero y emocionante. Y la sorpresa de tener que enfrentarse a un villano como Manchester Black, que simboliza lo peor de la época del grim-n-gritty, especialmente acertado a varios niveles. Empezando por el enfrentamiento de valores, con un Superboy-Prime defendiendo la idea de Superman de NO matar, mientras que Black simboliza todo lo contrario. La idea del antihéroe asesino que tanto gusta a gente como James Gunn.
Manchester Black sirve para que Williamson y Mora se recreen en el elemento más brillante del comic, que es la capacidad de Prime de saltar entre realidades rompiendo la cuarta pared, y que sabe que se encuentra dentro de un comic destinado al entretenimiento de los lectores que vivimos en la Tierra-Prime.
Manchester Black intenta usar los poderes de Prime para revivir, y para ello le hará vivir una tortura saltando entre realidades. Algunas que ya conociamos, y otras totalmente novedosas y super alucinantes. La forma en que Mora adapta su estilo para adaptarse al mundo que visita Prime me parece una maravilla. El dibujo de Mora como siempre es de diez. En la espectacularidad, en la emoción y también en el sentido del humor que plantea para este número.
Hay que quitarse también el sombrero ante el sobresaliente trabajo de Joshua Williamson. Por supuesto, hay una parte que es darle a Mora las herramientas para su lucimiento. Pero hay además un montón de buenas ideas, algunos chistes buenísimos, como la referencia a Tom King o a que los personajes nacidos en Annuales no les conoce nadie. Dentro del experimento narrativo que es ver a Prime saltar entre realidades, el comic nos plantea un par de momentos super dramáticos. Dentro que el final era casi el único posible, yo quiero plantearlo en positivo, porque nos deja con un cliffhanger monumental.
Me vuela la cabeza que estuviera disfrutando como un enano el comic de Superman protagonizado por Clark Kent, y lo esté disfrutando aún más ahora que tenemos a Superboy-Prime. Está claro que Clark acabará volviendo tarde o temprano. De hecho, viendo las solicitaciones de DC, va a ser más pronto que tarde. Pero Prime ha sido un descubrimiento alucinante. Por favor, DC. No dejéis que Prime caiga en el olvido, ¡¡quiero su serie propia ya!!
Comparto las primeras páginas de este número:
Superboy Prime está siendo un descubrimiento increíble gracias al magistral trabajo de Joshua Williamson, Dan Mora y Alejandro Sánchez. Ojalá esta etapa se alargue todo lo posible.
PUNTUACIÓN: 9/10
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Tras el final de Quintesson War, Void Rivals se toma un respiro con un nuevo número centrado en Skuxxoid. Un número que podría pensarse que va a ser un fill-in sin interés y que Robert Kirkman, Conor Hughes y Patricio Delpeche convierten en la grapa más emocionante de toda la serie.
PUNTUACIÓN: 9/10
Los Liberadores Skuxxoides se han formado con un único objetivo: ¡derrocar a Skuxxoid Alfa y liberar a la raza skuxxoide de su dominio tiránico!
Es un enfrentamiento entre skuxxoides por todo o nada.
Void Rivals 31 es un gran comic.
Me flipa la forma en que Robert Kirkman ha transformado a un personaje como Skuxxoid que apuntaba a ser el alivio cómico de la serie, en un personaje super dramático que me ha llegado al corazón. La última vez que le vimos fue hace un año en el Void Rivals 19, un comic en el que tras conocer que Skuxxoid en realidad era un clon surgido a partir de un a parte del cuerpo de Skuxxoid Alfa, el anciano rey que controla y esclaviza a todos sus clones. Al final del comic, nuestro Skuxxoid se liberaba y decidía armarse para derrocar al tiránico líder.
En este número tenemos este enfrentamiento, que puede decirse que cierra la primera etapa del personaje. El comic me parece un prodigio de ritmo y de tensión emocional. En ese sentido, tras el inadecuado dibujo de Andrei Bressan en Quintesson War, me flipa poder volver a disfrutar del trabajo de un Conor Hughes que es perfecto para este comic. Un primer éxito de Hughes es tener un comic repleto de clones de un mismo personaje, y sin embargo, todo se entiende a la perfección sin perderte jamás.
Kirkman y Hughes dan en la diana con la narrativa de este comic, en el que en 20 páginas de historia tenemos 3 dobles splash-pages y sin embargo la sensación que tuve es que hubo mucho que leer porque la historia fue super emocionante. Y emociona por lo que pasa, pero también por el uso y el control dramático que estos autores plantean para cada pase de página. Aunque pudiera pensarse lo contrario, cada giro de página plantea una situación de WHOA!, o un momento dramático que funciona perfectamente. Kirkman, Hughes y Delpeche han conseguido llegarme al corazón con este número.
Y aunque una página se cierra, la historia de Skuxxoid no ha hecho más que empezar. Una historia que quiero pensar que va a volver a conectarse con el resto de protagonistas de Void Rivals. Qué bonito es leer un comic y que te sorprenda y emocione a partes iguales. Este comic me ha parecido espectacular.
Comparto las primeras páginas del comic:
Void Rivals es un comicazo, y el personaje de Skuxxoid se ha convertido casi sin pretenderlo en el M.V.P. del Universo Energón. ¡Qué sorpresón!!!
PUNTUACIÓN: 9/10
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¡Olvídate de la película de Supergirl, la verdadera diversión la vas a encontrar en Lobo 4, en el que Skottie Young, Jorge Corona y Jean-Francois Beaulieu nos regalan un divertidísimo enfrentamiento entre la Mujer del Mañana y el Main Man.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
UNA RUBIA, UN CAZADOR DE RECOMPENSAS Y UN PERRO GRANDE ENTRAN EN UN BAR…
¡Es el crossover que planeamos antes de que pudierais pedirlo! Kara Zor-El y Lobo Lo-Bo por fin se reencuentran, y esta cita va a pasar a la historia, cariño… Sí, hemos dicho «cita», ¡demuéstranos que nos equivocamos! Nos han dicho que el texto promocional del especial «Summer of Supergirl» demuestra que estamos equivocados… Bueno, ¿a quién vas a creer? Claro, sí, tiene sentido… Pero, ¿qué historia va a ser más divertida? ¿La misma historia, contada de dos maneras diferentes? ¡Corre a tu tienda de cómics más cercana y pídelas ambas ya!
No soy fan de la película de Supergirl de Craig Gillespie. Pero tengo que reconocer que en algo si tengo que darle las gracias a James Gunn, y es que no tengo duda que la existencia de este comic de Lobo nació cuando Gunn anunció que el personaje iba a aparecer en la película de la Mujer del Mañana. Sin la película, es difícil que Lobo estuviera en el radar de nadie, así que en ese sentido, gracias.
Aprovechando el estreno de la película Skottie Young y Jorge Corona, con el color de Jean-Francois Beaulieu plantean el team-up / enfrentamiento que no sabiamos que deseábamos, entre Supergirl y Lobo. Y visto la visto, la conclusión inmediata que genera este comic es: ¡QUIERO MÁS!
El guion de Young me parece super divertido, planteando mucho humor visual, pero también algunos diálogos desternillantes. Otro de los aciertos absolutos del comic es la forma en que utiliza a las mascotas de los protagonistas, Krypto y el perro de Lobo (que creo que nunca supe su nombre). Que los perros sean claves en el desenlace me parece otro de los aciertos de un comic que lo hace todo bien.
Y es que si la historia de Young es divertidísima es sobre todo por el triunfo que supone disfrutar de un comic dibujado por Jorge Corona. Con el color de Jean-Francois Beaulieu, claro. Corona es un crack planteando imágenes visualmente apabullantes, pero en lo que más está acertando en esta colección de Lobo es en el humor visual que imprime en cada página. Desde el diseño de los aliens mostrados como seres penosos, como todo lo que dibuja en segundo plano por detrás del protagonista Lobo. De hecho, sus personajes literalmente se salen de la viñeta porque molan mil.
Cuatro números, cuatro éxitos super divertidos. No se cuanto va a seguir DC publicando esta colección. Ojalá de mantenga durante mucho tiempo con este equipo creativo. Pero si al final acaba teniendo 12 números, por decir una cifra, yo estará super agradecido porque cada número está siendo un regalo. No esperaba yo estar en 2026 comprando un comic de Lobo, y aquí estoy. Muriéndome de risa con cada nueva entrega.
Comparto las primeras páginas del comic:
Lobo me parece uno de los comics más divertidos que he leído en los últimos tiempos, y el disfrute no deja de aumentar con cada grapa. Algo bueno salió de la película de Supergirl.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
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Deathlok es un personaje que siempre me ha gustado. Y aunque muchos de sus comics clásicos ya los tenía, me animé a comprar la nueva edición que Panini ha preparado con los comics del personaje de los años setenta y ochenta, creados por Rick Buckler y Doug Moench, en los que han participado profesionales como Bill Mantlo, Pablo Marcos, Glynis Wein o Klaus Janson.
PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO DE LOS SETENTA
Con la etapa clásica completa de uno de los personajes más singulares de los años setenta. A medio camino entre alegoría sobre la guerra y distopia futurista, Deathlok es la gran creación de Rich Buckler, un colosal proyecto para el que cuenta con la ayuda de Bill Mantlo y Doug Moench.
Este primer volumen de dos incluye Astonishing Tales 25-28, 30-36 USA, comics publicados originalmente entre 1974 y 1976.
Deathlok es uno de los personajes más llamativos de la Marvel Comics de los años 70. Su primera aparición fue en Agosto de 1974, apenas unos meses después de la presentación de Punisher. Y aunque ambos personajes son radicalmente diferentes, con un único nexo de unión que sería el uso de ambos de armas de gran tamaño, si conectan en la presentación de personajes que entrarían en la categoría de lo que ahora llamamos anti-héroes. Personajes que ciertamente no son héroes en el sentido clásico, empezando porque no tienen problema en matar a sus enemigos, pero que tampoco son «villanos», moviéndose a partir de su propio código ético extremo.
Me flipa todo de Deathlok, empezando por el aspecto gráfico creado por Rick Buckler. El pistolón y el cuchillo unido magnéticamente a la parte inferior de la pierna molaban mil, pero casi mejor era el aspecto de cyborg con casi medio cráneo cubierto por un casco de metal, con ese gran ojo rojo que resalta la experimentación sufrida. A pesar que el protagonista Luther Manning es un hombre blanco, que su piel sea coloreada gris resalta la idea que estamos ante un cadáver reanimado. Todo ello sirve para crear una imagen que es ya super icónica dentro de Marvel.
El otro gran acierto de Buckler fue el origen de Deathlok, que no es que conecte, sino que es anterior a clásicos del cine y la ciencia ficción. El soldado Luther Manning era una de las mentes más brillantes del ejército de los Estados Unidos. Tras morir accidentalmente en un ejercicio de entrenamiento, su superior Simon Riker decide experimentar con él para no perder su mente. Tras convertirle en un cyborg capaz de realizar hazañas físicas, y unir su mente a un ordenador destinado a controlar sus acciones, Riker intenta que Deathlok se convierte en un asesino a sus órdenes, pero la mente de Manning se revelará y conseguirá la libertad.
Deathlok es 6 años anterior al otro cyborg más icónico del mundo del comic, el de los Nuevos Titanes de Marv Wolfman y George Pérez. La primera primera aparición de Victor Stone fue en 1980, y comparte con Deathlok muchos elementos, como el casco cubriendo una parte importante de la cara, pero suavizador para resaltar su figura heroica. La idea de un comic de los 70 planteando su historia en el futuro de 1990, en un mundo que había sufrido el inicio de la Tercera Guerra Mundial iniciada en 1983, planteaba una ciencia ficción distópica muy de moda en esa época. Que el futuro se hubiera ido al carajo en este comic es anterior a clásicos como Mad Max (George Miller, 1979) o Escape from New York (John Carpenter, 1981). Y por supuesto, la idea de un héroe asesinado reanimado y unido a un ordenador es claramente el origen de Robocop (Paul Verhoeven, 1987). Las historias que veremos en el volumen dos con Deathlok viajando en el tiempo para intentar evitar este presente distópico nos lleva directamente hasta Terminator (James Cameron, 1984). Incluso el enfrentamiento final entre las consciencias de Deathlok y Riker en el mundo digital es previo a muchos clásicos del Cyberpunk. Deathlok es anterior a todo esto, lo que deja claro su importancia histórica.
Visualmente, Deathlok es un comic arrollador, sobre todo en sus primeros números. Rick Buckler nos regaló un comic con una potencia visual alucinante, empezando por el aspecto del héroe. Este comic tiene imágenes super icónicas, como ver a Deathlok crucificado mientras experimentan con él en el laboratorio de Riker, o la presentación del personaje en Astonishing Tales 25 que comparto arriba. No tengo claro en qué comic leí por primera vez estas aventuras, ¿en los Poker de Ases?, pero la viñeta en la que Deathlok dispara por la espalda a una persona que huye, doblando con la mano derecha una viga de metal, me ha volado la cabeza siempre. Aparte que este hecho dejaba claro que Deathlok no era un héroe, con unas acciones que Spider-Man o Capitán América jamás harían.
Rick Buckler me parece un creador y un artista fantástico, Visualmente este comic tiene una fuerza y una personalidad tremenda. Leído 50 años más tarde, este comic sigue siendo alucinante en su apartado visual. Es una pena que sus obligaciones de Buckler como autor completo que creaba la historia, la comentaba con Doug Moench con el que compartía el guion, para luego dibujarlo, se le hiciera demasiado cuesta arriba y tuviera que recibir ayuda de otros dibujantes como Keith Pollard, Arvell Jones, Bob McLeod, y de entintadores como Pablo Marcos, Al Williamson, Klaus Janson, Pollard, McLeod. En los 11 números contenidos en este primer volumen de Deathlok tenemos el color de Glynis Wein, Linda Lessmann, George Roussos, Janice Cohen y Klaus Janson. Un baile de coloristas que no afecta el disfrute del comic.
Quizá el aspecto menos acertado con ojos de lector de 2026 sea el guion. Un primer elemento a tener en cuenta es que al publicarse estas aventuras en Astonishing Tales, las aventuras de Deathlok tenían una extensión de 16-18 páginas en cada grapa, en lugar de las 20 habituales. Esto es porque el comic incluía historias cortas de complemento, lo que obligaba a Buckler, con Doug Moench primero y Bill Mantlo a partir del número 32, a tener que ir al grano desde la primera página.
Otro elemento en el que Deathlok fue revolucionario fue con su narrativa con Luther Manning discutiendo con el ordenador con el que compartía memoria, intentando desobedecer las órdenes y seguir su propio camino. De nuevo, hay que aplaudir una idea que es aquí donde primero pudo leerse. Pero con mentalidad crítica, hay que reconocer que estos textos son un tostón importante que paran en muchos momentos la historia. De alguna manera, es como leer ahora los textos de Chris Claremont en la Patrulla-X. Hay que acercarse a esto con el estado mental adecuado para poder disfrutarlo.
Luego tenemos el propio viaje vital de Luther Manning. Ahora estamos tan acostumbrados a las historias-ríos y a los arcos de personajes, que ver aventuras en las que Deathlok no tiene un objetivo claro y se dedica a deambular por este mundo futuro desolado resulta super llamativo. No siempre para bien. En la misma introducción Buckler explica que él y Moench se movían en la experimentación constante y no planteaban sus historias con una presentación-nudo-desenlace clásicos, sino que querían que las historias fluyeran y resultaran diferentes a los comics que se publicaban en la época. Esta intención se refleja en los comics, pero a veces para bien y a veces para mal.
El papel del villano Simon Riker es voluble, al igual que la aparición de Mike Travers, compañero y amigo de Manning cuando estaba vivo. Hay momentos en que parece que realmente Buckler no sabía lo que iba a pasar más allá de lo que estaba contando en esa grapa concreta, yendo completamente sobre la marcha. Y no es bueno, generando situaciones repetidas y giros que parecía que contradecían cosas que acabábamos de leer un par de grapas antes.
Otro elemento que no acaba de funcionar es el uso de flashbacks para darnos el contexto a la historia. Para distinguir estos flashbacks de la acción en el presente del comic. Buckler plantea una idea que no acaba de funcionar, al hacer que la primera viñeta de ese flashback tenga las esquinas redondeadas. De forma que sabes cuando empieza pero no cuando acaba, lo cual provoca que la narrativa resulte confusa en varios momentos.
La llegada de Bill Mantlo planteó nuevos personajes y un final completamente atípico que resulta muy loco, con un Luhter Manning recuperando su humanidad gracias a un cuerpo clonado, mientras que Deathlok sigue también vivo. El final abierto con el que terminó el periplo del personaje en Astonishing Tales resultó super decepcionante. Y no será hasta la aparición del personaje en otras series, que veremos en el volumen dos de esta colección, cuando realmente conseguirán plantear un final satisfactorio para la historia de Deathlok. Curiosamente, es un final en el que no colaboró Buckler.
Con todo, creo que estos comics de Deathlok son uno de los mejores comics de esa Marvel de los setenta que se abrió a plantear historias diferentes que consiguieran captar la atención de un público diferente, conectando con la ciencia ficción distópica. Con sus pros y sus contras, me ha gustado leer unos comics tan experimentales. Y creo que siguen manteniendo toda su fuerza y su personalidad.
Si ten gusta rebuscar por la historia de Marvel, Deathlok me ha resultado un comic super entretenido y recomendable.
PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO DE LOS SETENTA
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¡Saludos a todos!
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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