Crítica de Hammerfist 1 de Rick Remender y Steve Epting (Image Comics)

Tras el final de The Sacrificers, ya tenemos aquí el nuevo comic de Rick Remender, Hammerfist, una historia de género negro con toques sobrenaturales que viene con el equipo artístico super estrella formado por Steve Epting y Matt Hollingsworth.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Te presentamos a MIKE DENTON: un asesino a sueldo sin escrúpulos, drogadicto y padre ausente que se ha pasado la vida buscando la salida fácil —drogas, sexo barato y asesinatos por dinero— mientras defraudaba a la única persona que aún cree que puede ser mejor: su hija.

Ahora, en vísperas de BLACK NOON —una oscuridad ancestral que borra la luz de todas las cosas—, Mike tiene que salir a rastras del fango, despertar un arma sobrenatural que solo se alimenta del amor y abrirse paso luchando contra la encarnación viviente del mal para salvarla.

«Reservoir Dogs» se fusiona con «Evil Dead» en una sórdida historia policíaca que se transforma en una salvaje pesadilla de terror gore, de la mano del autor superventas del «New York Times» RICK REMENDER («ESCAPE», «Capitán América») y el aclamado dibujante STEVE EPTING («VELVET», «Capitán América»), sobre un asesino irremediable obligado a hacer lo único que ha evitado toda su vida: luchar por algo más que por sí mismo.

Rick Remender es uno de mis escritores favoritos, y parece que en sus últimos años sus historias siempre tienen algo que conecta con mis gustos. Y siendo diferentes y sorprendentes, me encaja como anillo al dedo. En el caso de Hammerfist tenemos una mezcla de noir protagonizado por malas personas que se van a meter en una situación más allá de sus capacidades. El comienzo de esta serie empieza como montones de comics y películas de género negro. Mike Denton, un asesino sanguinario que no tiene nada por lo que vivir es reclutado para participar en un golpe a un banco. Todo parece moverse por territorios esperables hasta que descubrimos que los jefes de la banda no estaban buscando dinero, sino un objeto guardado desde tiempo inmemorial. Entonces es cuando va a explotar la parte sobrenatural con conexiones demoniacas. Y con la promesa del fin del mundo cuando llegue el eclipse dentro de pocas horas.

El arranque de Hammerfist me ha parecido modélico. Y que Mike sea una mala persona añade una gran incertidumbre que hace que no tenga claro qué es lo que va a suceder a continuación. Además, Remender comenta al final del comic que plantea esta historia como un homenaje a las películas más locas de los videoclubs de los años 80, con lo que se espera una orgía de violencia y situaciones over-the-top. Todo para ello mientras descubriremos si Mike es capaz de redimirse de sus pecados o caerá definitivamente en la oscuridad. No tengo claro cual va a ser la duración de Hammerfist, pero la sensación es que esta historia no va a alargarse más allá de 10-12 números. Que igual me equivoco, claro. Pero la forma en que el comic fue al grano me da que no va a necesitar mucho más que eso para contar lo que quiere contar. Y a mi me vale, claro. Si me equivoco y la colección se alarga 18-20 números, también estaré encantado, claro.

Para esta historia de noir sobrenatural, Steve Epting con el color de Matt Hollingsworth son perfectos para mostrarnos como el mundo de Mike Denton se va a ir al garete. Más de lo que ya lo ha hecho. Epting crea imágenes que tienen fuerza y transmiten personalidad. Y su narrativa es siempre perfecta, da igual lo que le hagan dibujar. Para este «robo que sale mal», parece que Epting se ha empapado de los clásicos del noir, así da gusto. Y cuando tenemos la sorpresa del giro sobrenatural, su dibujo es perfecto también. Y se nota que Epting y Matt Hollingsworth hablan el mismo idioma, porque añadiendo el color tenemos un dibujo perfecto.

No tengo ningún pero a este comic. Lo único es que espero que Epting pueda dibujar la serie completamente y Remender no tenga que utilizar artistas de relleno para mantener la periodicidad del comic. Espero que no suceda, pero pensando en The Sacrificers, Remender es capaz de planteárselo llegado el caso.

En positivo, me flipa que los últimos comics de Remender sean tan diferentes entre si: The Sacrificers con Max Fiumara y André Lima Araujo, Escape con Daniel Acuña y The Seasons con Paul Azaceta. Y ahora Hammerfist con Steve Epting. Qué pasada.

Comparto las primeras páginas del comic:

Hammerfist ha empezado sin dejar un segundo de respiro. No tengo claro lo que durará este comic, pero tengo claro que lo voy a disfrutar de principio a fin.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Leyendo Deathlok 2 Marvel Limited Edition (Marvel – Panini )

Termina la edición de las aventuras clásicas de Deathlok con el segundo volumen del Marvel Limited Edition de Panini. Un volumen con historias realizadas por historia viva de Marvel de los años 70 y 80: Bill Mantlo, Sal Buscema, David Kraft, Rich Buckler, Klaus Janson, Arvell Jones, Michael Nasser, Marv Wolfman, Ron Wilson, Mark Gruenwald, Ralph Macchio, John Byrne, J. M. DeMatteis y Mike Zeck.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO

El recorrido de Deathlok, el Demoledor, a través del Universo Marvel! Tras la finalización de su serial en Marvel Spotlight, Luther Manning se encuentra con algunos de los más icónicos personajes de La Casa de las Ideas, en un puñado de cómics aparecidos entre los años setenta y ochenta que sirvieron para completar su historia. Con apariciones de Spiderman, Nick Furia, La Cosa y el resto de Los 4 Fantásticos, Thundra o el Capitán América Por Bill Mantlo, Sal Buscema, David Kraft, Rich Buckler, Klaus Janson, Arvell Jones, Michael Nasser, Marv Wolfman, Ron Wilson, Mark Gruenwald, Ralph Macchio, John Byrne, J. M. DeMatteis y Mike Zeck.

Este segundo volumen incluye Marvel Team-Up 46, Marvel Spotlight 33, Marvel Two-In-One 26, 27 y 54 y Captain America 286 al 289, publicados en USA entre Junio de 1976 y Enero de 1984.

Me gustó muchísimo la lectura del primer Marvel Limited Edition dedicado a Deathlok, con las primeras historias del personajes creadas por Rick Buckler,  con la ayuda de Bill Mantlo y Doug Moench, en la serie Astonishing Tales. Estos comics fueron super rompedores en su momento. Por las características de Deathlok, adelantado a su época, pero por la narrativa que Buckler planteó para la colección de su creación. Tras la finalización un tanto abrupta de su serie, Deathlok tuvo varias apariciones como invitado en varias colecciones, que son los comics recogidos en este segundo volumen.

He comprado este volumen por motivos completistas y para tener en mi comiteca las apariciones del personaje de forma ordenada. Lo digo porque hay varias historias de este volumen que ya compré en su momento. Por ejemplo, el arco final del personaje en la colección de Capitán América, obra de J. M. DeMatteis y Mike Zeck. Que es la mejor y mayor historia de las que tenemos en este volumen. Y que puede decirse que son clásicos absolutos de Marvel Comics y del Capitán América, no sólo de Deathlok.

Entre que el personaje permanezca en el limbo editorial y se use en alguna aventura, siempre es preferible esta segunda opción. Fue el caso del comic con el que arranca este volumen, el Marvel Team-Up 46. obra de Bill Mantlo, Sal Buscema, Mike Esposito y Petra Goldberg. Este comic también lo compré en su momento, no se si estaba en un Poker de Ases o en algún comic de Forum. Pero lo tengo seguro. En Marvel Team-Up, Spider-Man se subió por error a una máquina del tiempo del Doctor Muerte, viviendo aventuras en diferentes momentos temporales. En el número 46 Peter llega al futuro desolado de Deathlok, viviendo una aventura con un toque desolador hasta que Peter puede continuar con su viaje. Pensando en que hablamos de Bill Mantlo y Sal Buscema, tenemos un comic modélico con una calidad indudable.

El segundo número de este volumen es Marvel Spotlight 35 de David Kraft, Rich Buckler, Klaus Janson, Arvell Jones, Michael Nasser y Don Warfield. Este comic es una continuación directa de los sucesos del volumen anterior, y vemos como Deathlok es lanzado a la corriente temporal por Godwulf, terminando en el presente y combatiendo por la típica confusión comiquera contra el Exterminador de Demonios. Mientras, en su futuro alternativo, el villano Hellinger planea hacerse con el control de esa era, pero para ello necesita de vuelta a Deathlok.

Las siguientes apariciones de Deathlok en Marvel Two-In-One 26, 27 y 54 resultan super decepcionantes. Sobre todo si eres fan del personaje. Estas aventuras estaban protagonizadas por La Cosa, y tenía una estructura similar al Marvel Team-Up, ya que Ben Grimm vivía una aventura acompañado siempre por otro héroe. Estos números están realizados por Marv Wolfman, Ron Wilson, Pablo Marcos, Janice Cohen y Len Wein, Deathlok aparece en el presente porque si y empieza a trabajar con los villanos Mentallo y Arreglador de forma bastante tonta, acabando siendo hecho prisionero por los Cuatro Fantástico. Para empeorarlo todo, Deathlok entra en coma por culta de un aparato de control mental de Mentallo, por lo que Ben tiene que viajar a Inglaterra para curarle.

Luego, en el Marvel Two-in-One 53 y 54, publicados en 1979, de Mark Gruenwald, Ralph Macchio, John Byrne, Joe Sinnot y Bob Sharen, Deathlok se convierte en un robot sin voluntad que acaba siendo destruido por la Cosa y Quasar. Hablando de comics decepcionantes, esta historia se lleva la palma, aunque es un placer disfrutar de comics dibujados por John Byrne.

La guinda del pastel de este volumen, desde luego su arco más satisfactorio es la historia publicada en Captain America 286 al 289 de J. M. DeMatteis, Mike Zeck, John Beatty y Bob Sharen, publicados entre 1983 y 1984. Tras años en el limbo editorial y aparentemente sin que nadie supiera qué hacer con él, DeMatteis plantea un arco en el que Luther Mannings (la parte humana de Deathlok) viaja al presente de 1984 del Capitán América para evitar el suceso que acabó con todos los superhéroes, que fue el detonante del futuro distópico en el que nació Deathlok. El comic empieza en el presente, luego Steve acompañará a Deathlok hasta su propia línea temporal para derrotar al villano Hellinger y darles un final feliz. Luego, el Capi volverá a su tiempo para acabar justo a tiempo con la amenaza creada por Roxxon. De alguna manera, el final que plantea este arco de J.M. DeMatteis puede decirse que es el perfecto para el personaje de Deathlok y su mundo. En el mundo del comic de superhéroes es complicado tener un «final feliz», pero este lo es.

Este arco está realizado por DeMatteis y Mike Zeck en la cúspide de su creatividad. La historia ya he comentado que me ha gustado mucho, pero el dibujo de Zeck es super dinámico, me encanta. Zeck es uno de muchos héroes casi anónimos de Marvel Comics, y estos comics pueden ser de sus mejores trabajos. Además de los interiores, tenemos dos de las portadas más icónicas de la serie del Capitán América. Y mira que Steve Rogers es protagonista de montones de imágenes super icónicas. Me declaro super fan del trabajo de Zeck.

Si pienso en este volumen en términos de historias nuevas que he descubierto gracias a este comic, la cosa es bastante decepcionante. Sobre todo porque en el Marvel Two-in-One de la Cosa Deathlok acaba convertido en un esbirro de la forma más ridícula. Pero pensando en términos de coleccionismo, tengo que darle las gracias a Panini porque se haya animado a publicar esta colección con todas las apariciones clásicas del personaje. Como fan que soy de Deathlok, me alegra poder tener todos estos comics en estos dos volúmenes. Dado lo imposible que es leer a la Marvel actual de 2026, al menos me puedo refugiar en los comics de los años 70 y 80.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO

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¡Saludos a todos!

Crítica de Transformers 35 de Robert Kirkman y Jason Howard (Image Comics)

Para Robert Kirkman no existen los números de relleno, planteando en todas las grapas situaciones inesperadas y momentazos visuales para el lucimiento de Jason Howard en el dibujo y Mike Spicer en el color. El número 35 recién publicado es un gran ejemplo de esto. Y de por qué esta colección es uno de mis colecciones favoritas en la actualidad.

PUNTUACIÓN: 8/10

Los Autobots que quedan en la Tierra se defienden de un ataque a gran escala de los Decepticons. Mientras tanto, Wheeljack trabaja sin descanso en proyectos secretos en su laboratorio oculto del Fragmento de Cybertron, sin darse cuenta del caos absoluto que se está desatando mientras los Autobots que quedan se defienden de un ataque a gran escala de los Decepticons.

Robert Kirkman tiene una capacidad alucinante de plantear historias que atrapan por los personajes que nos sorprenden una y otra vez con los giros que va añadiendo a sus vidas. En Transformers 35 por si fuera poco con la lucha entre autobots y decepticons, Kirkman va a añadir a un tercer bando con su propia agenda. Que no tiene por qué ser aliado de ninguno de los dos bandos de robots. Las posibilidades que se abren tras el enorme cliffhanger con el que ha terminado este número son innumerables. Y lo mejor es que tengo claro que da igual la decisión que tome Kirkman, va a llevar a la colección por un camino super entretenido y sorprendente. Porque esta aparición al final resulta lógica si pensamos que este grupo forma parte del Universo Energon al mismo nivel que cualquier protagonista.

Jason Howard ha hecho suyos a los personajes y les ha añadido un toque cartoon en las caras de los seres robóticos que me funciona completamente. Además, su estilo resulta super dinámico, consiguiendo que todo luzca emocionante y atractivo en la página, no teniendo tramas secundarias que no interesen. Con Howard, todo luce como lo principal del comic, y es una habilidad muy interesante. Que consigue que el comic se lea en un suspiro pero nunca dejando la sensación que no ha pasado casi nada o que lo leído no es importante.

Transformers 35 es el ejemplo de por qué el Universe Energon puede mirar a de tu a tu a cualquier comic mainstream que se publique actualmente. Y conociendo la capacidad de Kirkman de crear tramas y enrevesar las situaciones, podemos estar bastante seguros que incluso alargándose la colección 100 números, TODOS van a estar super bien. Así da gusto leer grapas mensuales.

Por ponerle un pero, las genéricas portadas A de David Nakayama (D.Na) no reflejan lo guay que este comic. Que la portada principal sea un poster de personajes individuales me parece un error pensando que estamos ante la portada A, que se supone la principal. Es el único pero que le puedo poner a este comic.

Comparto las primeras páginas del comic:

Transformers de Kirkman y Howard está destinado a darnos muchos momentos de gloria con la combinación de todos los personajes del Universo Energon. Incluso los más inesperados tienen cabida en este comic, apareciendo de la forma más sorprendente y dramática posible. ¡Seguid así!

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Flash Gordon vol. 1 de Jemery Adams y Will Conrad (Mad Cave)

Aprovechando mi visita a Edimburgo compré el primer volumen de la nueva serie de Flash Gordon de Jeremy Adams y Will Conrad, con color de Lee Loughridge, publicado por Mad Cave.

PUNTUACIÓN: 8/10

Flash Gordon regresa con nuevas aventuras en esta nueva serie repleta de acción de Jeremy Adams (Green Lantern, The Flash) y Will Conrad (Nightwing, King Conan Chronicles).

Flash se despierta en un planeta-prisión secreto situado en algún lugar de la galaxia. Al enterarse de que Dale Arden es objeto de un complot para asesinarla, se ve obligado a fugarse y a atravesar la galaxia para salvarla. Por el camino, se encuentra con viejos amigos, nuevas amenazas y un misterio aún mayor en torno a QUIÉN mueve los hilos de este universo.

Este primer volumen de la nueva colección de Flash Gordon Escape from Planet Death contiene los números 0 a 5 de la serie regular publicada por Mad Cave.

Un buen comic siempre te lleva a comprar más comics de esos mismos autores. Y en el caso de Jeremy Adams, creo que está on-fire desde hace más de tres años gracias a su trabajo en Green Lantern. Adams me parece un escritor excelente que tiene claro que el factor entretenimiento es clave para cualquier comic-book mainstream en que trabaja.

La verdad es que conocí hace algún tiempo la existencia de esta nueva serie de Flash Gordon guionizada por Adams. Pero entre unas cosas u otras, aparte del tema presupuestario, no me animé a comprarla. Aprovechando la visita al Forbidden planet de Edimburgo y una oferta de 3×2, la compra fue ya obligada.

En realidad, no me considero fan de Flash Gordon. Leí algunos comics suyos en los 80 dentro de loa Poker de Ases de Bruguera. Y por supuesto, vi la película con música de Queen. Que me flipó en su momento pero que no quiero volver a ver porque su tono camp probablemente no haya envejecido demasiado bien. Pero más allá de estos elementos, puede hacer fácil 40 años desde el último comic de Flash Gordón que leí.

Y el comienzo de esta nueva etapa no puede ser más reader-friendy. Flash Gordon, su amada Dale Arden y sus aliados se encuentran en Mongo, el planeta del emperador Ming, con un plan para derrocar de una vez por todas al tirano. Un plan que llega justo a tiempo, porque ¡Ming va a probar una nueva arma capaz de destruir el planeta Tierra!

Adams crea un comic de acción en el que están pasando cosas interesantes todo el rato y que consigue romper las expectativas en todo momento. Sobre todo porque la base del argumento de «Escape from planet Death» implica la buddy-movie más inesperada imaginable. Que sin embargo funciona en el contexto en el que Adams la plantea. Creo haber leído que la etapa de Adams en este comic va a ser de 15 números (3 tomos). Desde luego, la situación al final del quinto número es sorprendente y emocionante. ¡No puedo esperar a leer el siguiente volumen!!!

En la parte artística, me ha encantado el trabajo de Will Conrad con el color de Lee Loughridge. Conrad dibuja a un Flash Gordon reconocible, y me encanta la forma en que dibuja a las razas alienígenas y las naves. Me ha gustado su narrativa y la forma en que hace que todo resulte atractivo a la vista. En algunos momentos he notado en las páginas de Conrad un toque a lo Ivan Reis. Imaginaréis el nivel del halago que esto significa.

Dentro de un comic perfecto que acierta en todo, me quedo un poco preocupado porque las últimas 5 páginas del quinto número las dibuja Cliff Richards, al que he encontrado mucho más flojo en la comparación. Espero que sea algo puntual y estas páginas NO signifiquen que Richards va a dibujar el siguiente arco de la colección. Espero que Contad se quede para toda la etapa. A ver si tenemos suerte.

Para no ser fan de Flash Gordon, este primer volumen publicado por Mad Cave me ha encantado. Me declaro oficialmente enganchado. Tendré que comprar el segundo volumen lo antes posible. ¡Qué guay es probar una nueva colección y que la calidad esté a la altura de las expectativas!!! ¡Qué bueno eres, Jeremy Adams!!!

Comparto las primeras páginas del comic:

Con Jeremy Adams en el guion tenía claro que Flash Gordon iba a ser un comic super entretenido. Y la verdad es que ha cumplido las expectativas. Ahora, ¡A por el volumen 2!

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Push the wall de Frank Miller

La guinda a mi viaje a Edimburgo fue conseguir una copia firmada de Push the wall: My life, drawing and the art of storytelling de Frank Miller, un libro en el que el maestro habla de su vida, sus influencias y el proceso creativo que le ha convertido en un icono del comic mainstream USA. Un libro imprescindible para los amantes de los comics de Miller.

PUNTUACIÓN: 9.5/10

CONOCES A BATMAN.

¿PERO CONOCES A FRANK MILLER?

En Push the Wall, Frank Miller narra la creación de sus obras más emblemáticas, como Sin City, 300, Ronin, Daredevil, Wolverine y, sobre todo, Batman: El regreso del Caballero Oscuro, que, junto con Batman: Año Uno, sirvió de base para todas las adaptaciones cinematográficas y animadas de Batman de los últimos cuarenta años.

Miller revela cómo consiguió sus primeras oportunidades, cómo volcó su propia vida en sus personajes de oscuro realismo, cómo luchó contra la censura de los cómics a principios de la década de 1980 y cómo introdujo la narrativa al estilo manga entre los lectores estadounidenses una década antes de que el anime y el manga populares comenzaran a abrirse paso en la cultura pop. Miller transformó la forma de contar historias en los cómics y así es como lo hizo.

Push the Wall es una clase magistral sobre el arte de contar historias y una mirada íntima a la mente y la vida de un genio creativo. Con más de una docena de ilustraciones, seleccionadas de momentos clave de la obra de Miller y organizadas en torno a las dieciséis lecciones que más significaron para él, este libro nos descubre al hombre que hay detrás de algunas de las historias más emocionantes de nuestra época.

Frank Miller (Olney, Maryland, 1957) es uno de los talentos creativos fundamentales de los años 80 y 90 que impulsó el mundo del comic USA a nuevos niveles de calidad y originalidad. Trabajó en Daredevil entre 1979 y 1983, una etapa que le catapultó a la fama y en la que pasó de ser sólo dibujante a autor completo., y en la que creó a Elektra y a los villanos de La Mano. Volvió a Daredevil en 1986, para Daredevil: Born Again, la historia definitiva del personaje junto al dibujante David Mazzuchelli. Posteriormente, redefinió a Batman con la miniserie Batman: El regreso del Caballero Oscuro (1986) y Batman: Año Uno (1987), de nuevo con David Mazzuchelli.

Miller también escribió series de creación propia al margen de las grandes franquicias de superhéroes: Ronin (1983-1984), Sin City (1991-1992), 300 (1998), Give me liberty (1990-2007) con Dave Gibbons, Hard Boiled (1990-1992) con Geoff Darrow. Como respuesta a los ataques a Nueva York del 9/11, Miller creó Holy Terror (2011), su obra más polémica.

La trayectoria cinematográfica de Miller incluye la redacción de los guiones de RoboCop 2 y RoboCop 3, compartir la dirección con Robert Rodríguez en Sin City y Sin City: Una dama por la que matar, producir la película 300 y dirigir la adaptación cinematográfica de The Spirit. Sin City obtuvo una nominación a la Palma de Oro.

Los cómics de «Sin City» han obtenido numerosos premios, entre ellos dos premios Harvey a la «Mejor obra gráfica original» en 1998 y a la «Mejor serie en curso» en 1996; y seis premios Eisner, entre los que se incluyen los de «Mejor guionista y dibujante», «Mejor reedición de novela gráfica», «Mejor dibujante», «Mejor diseñador de portadas», «Mejor serie limitada» y «Mejor relato corto». En 2015, Miller fue incluido en el Salón de la Fama de los Premios Will Eisner por su trayectoria profesional y sus contribuciones al sector.

Frank Miller es un icono del mundo del comic USA. Tiene demasiados comics que son obras maestras absolutas que redefinieron de una manera u otra la forma en que se realizaban los comics en los años 80 y 90. Hay muchos autores que tienen una gran obra que merece el reconocimiento absoluto de medio. Jeff Smith con Bone, Stan Sakai con Usagi Yojimbo, Bryan Lee O’Malley y su Scott Pilgrim, Paul Chadwick con Concrete. Además de Daredevil y Batman, Miller creó Ronin, Sin City, 300, Give me liberty, entre otras. Qué barbaridad.

Además, la obra de Miller ayudó a cambiar la forma en que el público en general percibía a los comics. Medio creativo que nunca fue únicamente «para niños» pero que necesitaba el empuje creativo que Miller, Alan Moore y tantos otros generaron en los años 80. Calificado a si mismo como «libertario», Miller ha sido una firme defensor contra la censura en los comics, ayudando y financiando al Comic Book Legal Defense Fund.

En sus últimos años, tengo que reconocer que no conecto con la obra de Miller. Pero eso no significa que no valore todo lo que nos ha dado a los amantes del noveno arte. Por eso la compra y lectura de este libro era obligada. Y la he disfrutado de principio a fin.

Quizá lo más llamativo de Push the wall es que no es una biografía al uso, ya que Miller está más interesado en compartir lo que para él son los aspectos más interesantes de su forma de contar historias. Sobre todo en los capítulos iniciales si habla en bastante profundidad de su vida en Vermont antes de mudarse a Nueva York para ser un profesional de los comics, y sus primeros años en los que sufrió hambre y penurias hasta que Neal Adams empezó a ayudarle corrigiéndole de forma dura, para luego conseguirle los primeros trabajos pagados antes de empezar a trabajar para Marvel. De alguna manera, Miller afirma que este libro es la forma de reparar lo que Adams hizo por él, al transmitir sus conocimientos a la siguiente generación de artistas.

Miller habla de la creación sus obras más populares, y es super interesante. Por ejemplo sus conversaciones con Jenette Khan (Editora en Jefe de DC), a la que pidió para Ronin además de libertad creativa, mejorar la impresión, el tipo de papel y el color. Miller estaba obsesionado con el comic europeo y querí crear una obra que pudiera mirarles de tu a tu. Pensando en que Ronin lleva reimprimiéndose a lo largo de todos estos años, diría que lo consiguió. Incluso a pesar de que Ronin en su momento fue considerada un fracaso de ventas, al no alcanzar las cifras esperadas. En perspectiva, Miller no sólo creó un trabajo super icónico que era arriesgado e innovador, abrió la puerta a la mejora de la calidad de un medio que hasta ese momento era impreso de la forma más barata y cutre posible.

Pero casi es más interesante leer las partes personales en las que habla de los artistas que le influyeron, algo a lo que dedica una gran parte de este libro. También me flipa como la apertura en Nueva York en 1981 de la tienda de Forbidden Planet le abrió las puertas a Miller y a sus amigos y colaboradores de estudio, al mundo del comic europeo y japonés. Descubrir a Moebius o el Akira de Katsuhiro Otomo, por no hablar del Lone Wolf & Cub de Kazuo Koike y Goseki Kojima le volaron la cabeza a Miller.

En el libro habla también de su paso por Hollywood y del rodaje de Robocop 2, película de la que Miller escribió el guion y que sufrió múltiples reescrituras y cambios sobre la marcha. Miller habla en positivo de esta experiencia, entendiendo el aspecto colaborativo del mundo del cine y aceptando que todas las presiones y cambios que le pedían eran una forma de enseñanza de cómo moverse en ese mundo. También se extiende en el rodaje de Sin City con Robert Rodríguez, a pesar de que Miller creó Sin City con la idea que era una obra única que no podía ser adapatada a otros medios. Se equivocaba. La energía contagiosa de Robert Rodríguez, que luchó para que Miller fuera acreditado como co-director, y la colaboración con los actores marcó también a Miller.

Todo lo que nos cuenta Miller es super interesante. Me ha encantado. Y quizá el único pero que le puedo poner es que el libro tiene apenas 200 páginas y se lee en un suspiro. Apenas una sentada. Y te das cuenta que Miller deja grandes huecos en su vida novelada. Por ejemplo, si explica en un par de líneas que su paso por California le puso en contacto con lo mejor y lo peor del mundo del cine, y acabó convertido en un alcohólico que abusó de las drogas, el sexo y todo lo que nos podamos imaginar. Durante años me he preguntado los motivos por los que su apariencia es tan delgada y frágil, apareciendo casi encorvado en sus apariciones, y el libro no acaba de aclarar los motivos. Dentro que sí dice explícitamente que sus años en Hollywood fueron un exceso de alcohol y drogas.

Miller habla de Robocop 2, pero no comenta nada de Robocop 3, cuyo guion también es suyo. E imagino que lo hizo porque cobró un gran cheque con muchos ceros, pero hubiera estado bien que al menos hubiera hecho una mención al respecto. Miller comenta que se convirtió en director único con la película de The Spirit. Pero no comenta nada sobre el tremendo fracaso que fue la película o que usó una tecnología que el público ya consideraba obsoleta.

Tampoco habla de su divorcio con Lynn Varley, de la que ni siquiera dice que fue su esposa y a la que sólo nombra creativamente, llenándola de halagos. Imagino que sucedió en estos años convulsos y llenos de excesos de Miller, pero igual hubiera sido más valiente reconocer sus fracasos personales. Dentro que este libro no va tanto del aspecto personal de Miller, sino en cómo su vida y sus enseñanzas le dieron las herramientas para crear sus comics más populares. De alguna manera, este libro no va de la vida de Miller, sino de su proceso creativo y su obra más importante.

Me encanta que Miller se considere antes de nada un contador de historias, y todas sus enseñanzas pasen primero de todo por contar una historia de forma clara y entendible para los lectores. También la idea de tomar riesgos creativos y de aprender de las equivocaciones, pero siempre buscando la excelencia mediante la creación de una personalidad única.

Me hubiera gustado que Miller hubiera escrito otras 200 páginas, pero el grueso de su impulso creativo si está perfectamente reflejado en este libro. También todas las figuras cuyo trabajo han influido en Miller, incluso aunque en realidad no se aprecien en las páginas de sus trabajos.

Push the wall es una obra de lectura obligada para todos los fans de Frank Miller. El disfrute ha sido máximo.

PUNTUACIÓN: 9.5/10

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Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros