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Crítica de Give Me Liberty de Frank Miller y Dave Gibbons (Dark Horse Comics – Norma Editorial)

Comienzo el mes de diciembre recordando Give Me Liberty, el comic de Frank Miller y Dave Gibbons publicado por Dark Horse Comics, en España Norma Editorial, ganador de un Premio Eisner que 30 años después de su publicación se mantiene de plena vigencia y se muestra casi como visionaria de lo que iba a ser la realidad de nuestros días.

PUNTUACIÓN: 9.5/10

En los años noventa, Frank Miller y Dave Gibbons se unieron para revolucionar las bases de la ciencia ficción con GIVE ME LIBERTY, una historia que muestra un mundo distópico y posible, peligrosamente parecido al nuestro, donde la frontera que separa la libertad y la esclavitud es casi invisible. Premio Eisner 1991 a la mejor serie Limitada.

Para muchos, la explosión del comic independiente americano mainstream tuvo lugar en 1992 con el nacimiento de Image Comics y la publicación de comics como Youngblood, Savage Dragon, Spawn o Wild C.A.T.s. Sin embargo, la realidad es que varios años antes editoriales como Dark Horse Comics empezaron a disputar la atención de los principales profesionales de la industria, publicando comics exitosos que abrieron la puerta a que otros autores se plantearan la posibilidad de realizar comics de creación propia alejados de Marvel o DC.

Give Me Liberty es un claro ejemplo de esta tendencia. Publicado en 1990 en Estados Unidos, fue el primer trabajo en el ámbito independiente de Miller tras sus obras maestras The Dark Knight (1986), Daredevil: Born Again (1986) y Batman: Año Uno (1987). Lo mismo para Gibbons, que venía de dibujar Watchmen (1986-87) y Batman: La Broma Asesina (1988), ambas con Alan Moore.

Miller había salido rebotado de DC Comics tras una disputa sobre tarifas y lo que Miller entendía que era una ataque contra la libertad de los autores, y declaró que a partir de ese momento se concentraría en desarrollar comics de creación propia sobre los que conservaría los derechos de la obra. Para ello, la recién fundada Dark Horse Comics de Mike Richardson, creada en 1986, resultó ser el espacio perfecto. Junto a Give Me Liberty, en 1990 Miller empezó la publicación de Hard Boiled con Geoff Darrow, a las que continuaron Sin City en 1991, Big Guy and Rusty the Boy Robot de nuevo con Darrow en 1995 o la también mítica 300 en 1998.

David Chester Gibbons es un artista y escritor británico, nacido en Londres en 1949. Profesional de amplísima experiencia, empezó a trabajar en el medio en 1977 en series británicas como 2000AD y Doctor Who para Marvel U.K., antes de dar el salto a DC Comics en 1982, donde fue sobre todo conocido por su Green Lantern junto a Len Wein, la etapa en la que conocí al personaje y me enamoré de su lore. En 1985, Gibbons colaboró con Alan Moore, con el que ya había trabajado en Inglaterra, en el icónico Annual nº11 “Para el hombre que lo tenía todo”, al que siguió la ya mítica Watchmen.

Merece la pena comentar que mientras Miller rompió con DC durante esos años y se centró en los comics de creación propia, Gibbons siguió colaborando con la editorial, hasta el punto que la publicación de este Give Me Liberty coincidió en el tiempo con su miniserie World´s Finest, de la que fue escritor colaborando con Steve Rude. Gibbons también escribió en 1991 el primer crossover Batman vs Predator dibujado por los hermanos Kubert.

En su dilatada carrera, ha ganado entre otros los premios Inkpot Award de 1986 y Kirby en 1987, siendo incluido en Hall of Fame de los Premios Harvey en 1988.

Entrando en el comic en si, Give Me Liberty nació fruto de un encuentro de ambos autores en la San Diego Comicon de 1998, en un momento en que sobre todo Miller era lo más parecido a una estrella del rock dentro del mundo del comic. Y tampoco es que Gibbons se quedara corto, ya que su colaboración con Moore había producido dos de los comics más importantes e influyentes para la industria americana. Sin embargo, la colaboración se hizo esperar, tardando casi dos años en materializarse.

Give Me Liberty es una historia de aventuras ambientada en el futuro cercano -para la época- de 2009-2012 (aunque la protagonista Martha Washington nació en el inminente 1995). Un futuro cercano distópico con unos Estados Unidos al borde de la secesión, con numerosos desastres ecológicos por todo el mundo, en el que minorías raciales como los nativos americanos se encuentran al borde de la extinción, se inician guerras por motivos económicos y para acallar los problemas internos del pais y un presidente populista, Rexall, se perpetuó en el cargo más allá de los dos mandatos constitucionales. Elementos todos ellos que han acabado teniendo numerosas correspondencias con nuestro mundo de treinta años después.

Martha Washington es la personificación de víctima de discriminación en Estados Unidos, al ser mujer, afroamericana y nacida en un ghetto urbano de Chicago que para salir adelante sólo tiene la opción de alistarse en el ejército. La forma en que se levanta frente a todas las adversidades y rompe todas las barreras resulta realmente inspirador. Martha es la mujer definitiva, que hace lo mismo que un hombre, y a menudo incluso mejor, sin necesidad de envolverse en ninguna bandera reivindicativa de nada. En ese sentido Martha transmite también los valores americanos liberales ya que sólo hace lo que tiene que hacer sin plantearse valores superiores más allá de “hacer lo correcto”. Y por supuesto, no rendirse jamás.

Bajo el prisma del clásico lema de “show, don´t tell”, el futuro de Miller nos muestra un montón de situaciones terribles que el lector sabe interpretar sin necesidad que nadie nos venga a contar “mira que malo es el racismo, la destrucción del medio ambiente, etc…” como lamentablemente nos pasa en obras de comic, cine y televisión actuales que dejan de ser entretenimiento para convertirse en panfletos políticos infumables con la excusa de tratar temas “importantes”.

Give Me Liberty es junto a Watchmen, probablemente el mejor trabajo de Dave Gibbons de toda su carrera, que en este comic contó con la colaboración del colorista Robin Smith. Si en Watchmen el simbolismo y la potencia de sus imágenes, así como su composición, crearon momentos que ya son historia para el mundo del comic, en esta obra Gibbons saca el máximo partido a la mayor libertad que Miller le ofrece para narrar la historia, de forma que vemos una narrativa desatada que no está constreñida por la rígida estructura de 9 paneles establecida por Moore.

La narrativa de Gibbons es maravillosa como siempre, pero encuentro que el toque de humor negro y de ironía con que Miller adornaba su historia le permite ofrecer un catálogo de grandes momentos visuales junto a pequeños detalles de personajes que dan contexto a sus actos y motivaciones además de ofrecer elementos de humor, con el añadido de un diseño futurista genial, con detalles loquísimos como el Robot gigante de Fat-Burger o la representación de los Nazis-gays.

En todo caso, Miller no plantea Give Me Liberty como una ciencia ficción anticipatoria, sino que traslada y exagera en su comic elementos históricos que él estaba viviendo o había conocido a lo largo de su vida. Por ejemplo, la crisis del petróleo, el calentamiento global, la deforestación del Amazonas y el aumento del nivel de los océanos que inunda Nueva York son temas que surgieron ya en los años 70 y llevan en el ideario político de los partidos de izquierdas y verdes desde entonces. El presidente Rexall no anticipaba a Trump, aunque parezca mentira, sino que es una versión llevada al extremo de Ronald Reagan y su populismo. Al igual que el Presidente Howard Nissen que le sustituye nos sugiere claramente a Jimmy Carter, el presidente anterior a Reagan, y que resume los que parece Miller son los problemas históricos de los demócratas, que aunque tienen siempre la mejor de las intenciones, son “blandos” y acaban creando los mismos problemas que los republicanos o incluso peores.

Los paralelismos son clarísimos y nada sutiles, componiendo un cuadro en el que Miller critica mediante la exageración la historia reciente de los Estados Unidos de finales de los años 80. Sin embargo, justamente para evitar caer en el pastiche político, Miller y Gibbons plantean a partir de ahí una aventura super loca, entretenida y sin complejos, como si desde el primer momento quedara claro que para ellos lo primero y principal es entretener.

Para ello, Martha Washington tendrá que enfrentarse a un superior en el mando que es un blanco asqueroso machista y racista de buena familia con aspiraciones políticas, la amenaza de las grandes empresas cárnicas que buscan deforestar el amazonas, o unos nazis-gays que se hacen con el control de un satélite orbital que puede atacar cualquier blanco e la Tierra, incluida la Casa Blanca. Las situaciones suelen ser super over-the-top pero funcionan de maravilla gracias al tono irónico que Miller transmite a su historia y al extraordinario trabajo artístico de Gibbons.

Esto no quiere decir que el comic no tenga momentos dramáticos, ya que sobre todo en los dos primeros números hay un montón y consiguen ponerte el corazón en un puño. Además, la descripción que Gibbons hace del horror de la guerra y las secuelas que deja en los supervivientes me parece una barbaridad, con unas páginas con una fuerza expresiva alucinante.

El éxito de Give Me Liberty abrió las puertas a que Miller y Gibbons retomaran a Martha Washington en varias miniseries y especiales posteriores, que aunque entretenidas (algunas más que otras) carecieron de la fuerza de la obra original: Martha Washington goes to war (5 números, 1994), Happy birthday Martha Washington y Stranded in Space (2 one-shots de 1995), Martha Washington saves the world (3 números, 1997-98) y el especial Martha Washington dies (2007), cuyo título se explica solo.

Comparto las primera páginas del comic:

Si pensamos en los mejores comics de los años 90, Give Me Liberty sin duda es uno de ellos, y treinta años después su lectura mantuvo toda su fuerza, personalidad y sentido de la diversión y la locula. Un clásico con todas las letras que merece ser recuperado para los nuevos lectores.

PUNTUACIÓN: 9.5/10

¿Has leído esta serie? Espero tus comentarios. Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Sara de Garth Ennis y Steve Epting (TKO – Panini)

Aprovechando la publicación por parte de Panini este mes de noviembre de Sara, el maravilloso comic bélico de Garth Ennis, Steve Epting y Elisabeth Breitweiser publicado por TKO, hoy quiero recomendarlo en el blog.

PUNTUACIÓN: 9/10

De Garth Ennis (Preacher, The Punisher, The Boys) y Steve Epting (Velvet, Capitán América). En el frío invierno de 1942, la francotiradora soviética Sara y sus camaradas luchan contra los invasores nazis. Pero a medida que la lucha se intensifica, ¿podrá sobrevivir su escuadrón? Inspirado en hechos reales.

Sara ha sido la lectura más impactante y satisfactoria de los últimos años de Garth Ennis, un enamorado de las historias bélicas que ha construido un extenso catálogo de historias centradas mayoritariamente en la segunda guerra mundial, aunque no solo, y que en este caso elige un concepto poco habitual por múltiples motivos: Por ser una mujer la protagonista, por ser francotiradora, y por ser una historia situado en el frente ruso.

La dureza de la historia y la frialdad del punto de vista de Sara, la protagonista es nuestro punto de vista, hace que encaje perfectamente con la tradición rusa y la conocida dureza del frente ruso durante la invasión nazi. La construcción del personaje de Sara me parece maravillosa, una mujer que hace lo que hay que hacer aunque sabe que los líderes comunistas habían cometido crímenes igual de terribles que los nazis. No hay héroes en esta historia, tan sólo personas que buscan sobrevivir un día más. Y tampoco los nazis son mostrados como monstruos, tan sólo un enemigo al que interesa deshumanizar para no sentir reparos a la hora de meterles una bala en su cabeza.

Sara es una historia bélica de la vieja escuela, que consigue meterte en la historia desde la primera página y que realiza críticas muy bestias contra el régimen comunista, pero lo hace evitando convertir la trama en un panfleto. Simplemente presenta a los lectores algunos hechos históricos conocidos sobre el régimen comunista, y deja que seamos los lectores los que entendamos y valoremos en su justa medida. Hechos como que los soldados eran ejecutados por sus propios mandos si se retiraban, incluso si se trataba de una retirada táctica para seguir combatiendo en otro lugar, es mostrado con toda su crudeza en estas páginas. Comentaba antes que no hay héroes en esta historia, y los nazis son el enemigo. Pero si tuviera que elegir un “villano”, esos serían los líderes comunistas rusos.

Otro detalle que me ha gustado mucho es la sensación de camaradería del pelotón de tiradoras rusas. No hay profundos estudios psicológicos, pero Ennis si muestra las diferentes formas que tenían estas jóvenes de enfrentarse al horror de la guerra, y a tener a una comisaria política intentando adoctrinarles constantemente que impedía que se expresaran libremente. Un tema recurrente de toda historia bélica es que los soldados no luchan por grandes ideales, sino por el soldado que lucha con él en el frente. Esto, pasado por el punto de vista ruso, también es mostrado en estas páginas.

En el apartado artístico, Steve Epting y Elisabeth Breitweiser al color ofrecen un trabajo sobresaliente. Un primer elemento que me llamó la atención es que para resaltar la frialdad del frente ruso y las muertes realizadas a distancia, no hay tipografías que resalten los impactos como solemos ver con los puñetazos de los comics de superhéroes. Sólo una pequeña explosión de sangre al golpear la bala el frágil cuerpo humano.

Epting realiza un trabajo alucinante a la hora de incorporar en sus páginas elementos reales de la época. Desde los uniformes, los vehículos, las armas y todo lo que rodea la vida de estas soldados transmite realismo y me ha encantado. De igual forma, la caracterización de Sara y sus compañeras me parece también espectacular, haciéndolas reconocibles en todo momento incluso cuando visten igual en las situaciones de combate.

Otro elemento brillante de este comic es el ritmo y la narrativa que Epting y Ennis incorporan a estas páginas. La vida en el frente era mayoritariamente monótona, con estallidos puntuales de combates. Eso mismo lo vemos en estas páginas, creando momentos super impactantes al girar las páginas, resaltando la habilidad de ambos autores a la hora de crear esta historia que sólo podía contarse en comic.

Elisabeth Breitweiser opta por una paleta de color en todos apagados que encaja con la dureza del invierno ruso, tan sólo roto por las explosiones de rojo sangre cada vez que Sara acierta en un blanco. Un destello, una muerte. Todo en este comic me ha parecido espectacular.

Y como guinda del pastel, el final me ha dejado tocado, siendo el detalle que termina de elevar una obra notable en una sobresaliente. Un final que aunque lógico dadas las circunstancias, está tan bien resuelto que me ha dejado con un nudo en la garganta.

Comparto las primeras páginas de este comic a modo de preview:

Sara me ha parecido una maravillosa (y dura) lectura que no puedo dejar de recomendar a todo el mundo. Si te gusta el género bélico, no te puedes perder este comic. Y casi diría que aunque no te guste este género, tampoco debes perderte este comic.

PUNTUACIÓN: 9/10

¿Habéis leído este comic, qué os han parecido? Aprovechando la publicación por parte de Panini este mes, ahora no hay excusa. Espero vuestros comentarios. Y como siempre, si os gustó el artículo, os agradezco los me gustas y que lo compartáis en redes sociales.

¡Saludos a todos!

Crítica de Ice Cream Man vol. 1 de W. Maxwell Prince y Martín Morazzo (Image Comics)

Llevo tiempo leyendo dentro de las típicas listas de “los mejores comics que nunca supiste que existían” nombrar mucho Ice Cream Man, comic editado por Image Comics creado por el escritor W. Maxwell Prince y el dibujante Martín Morazzo, con color de Chris O´Halloran. Es por esto que me he animado a darle una oportunidad y me alegra poder decir que me ha gustado y me ha intrigado lo visto en este primer volumen.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Chocolate, vainilla, horror existencial, adicción, fantasía musical… hay sabor para la miseria de cada uno.

Ice Cream Man es un cómic que desafía los convencionalismos del género, que presenta historias dispares de dolor, asombro y redención. Cada entrega presenta su propio elenco de personajes extraños, lidiando con su propio helado especial de sufrimiento. Y en la periferia de todos ellos, como la música centelleante de su colorida camioneta, está el Heladero, un tejedor de historias, un proveedor de dulces. Amigo. Enemigo. Dios. Demonio. El hombre que con un chasquido de sus dedos ―¡Lickety split! ― Puede cambiar el curso de tu vida para siempre.

Escrito por W. Maxwell Prince (One week in the library) con apartado artístico de Martín Morazzo (Snowfall, Great pacific) y color de Chris O´Halloran, este primer volumen recopila los 4 primeros números de la serie regular editada por Image Comics.

W. Maxwell Prince escribe en Brooklyn y vive con su esposa, su hija y dos gatos. Es autor de ICE CREAM MAN, KING OF NOWHERE, ONE WEEK IN THE LIBRARY, and THE ELECTRIC SUBLIME.

A pesar de que Ice Cream Man está contando con buenas ventas, algo que merece la pena ser destacado dado que este comic no cuenta con personajes icónicos ni autores super ventas, leo que Maxwell no es escritor a tiempo completo y que alterna esta actividad con un trabajo “de día”, algo que resaltaría la difícil situación de muchos profesionales del mundo del comic en la actualidad.

El artista argentino Martín Morazzo hizo su gran debut en los cómics estadounidenses con la saga de ciencia ficción ambiental de 2012, Great Pacific, la primera serie de Image Comics que co-creó con Joe Harris. Desde entonces, Martín ha co-creado Snowfall, una epopeya de ciencia ficción, nuevamente con Joe Harris e Image Comics, y la elegante serie de aventuras criminales, The Electric Sublime, con el escritor W. Maxwell Prince en IDW Publishing. Ice Cream Man, su nueva colaboración con W. Maxwell Prince, está siendo publicada por Image Comics.She Could Fly, una miniserie con el escritor Christopher Cantwell, co-creador y showrunner de Halt and Catch Fire de AMC, y la editora Karen Berger, también está siendo publicada por Berger Books, una editorial de Dark Horse Comics.

Martín vive en Buenos Aires. Cuando no está absolutamente consumido con los plazos de entrega de dibujos y cómics, le gusta pasar tiempo con su encantadora esposa, Victoria, y sus hijas, Nina, Lupe y Vera.

Este primer volumen de Ice Cream Man me ha ofrecido una antología de historias sueltas que tienen como único nexo de unión el misterioso Heladero con extraños e inconcretos poderes. El tono de los comics no es tanto del género de terror sino historias que transmiten el dolor de los protagonistas, un dolor que no es tanto físico como emocional. Este es el principal valor diferencial de este comic respecto a otras antologías. Hay también un tono malsano en las cuatro historias que consigue momentos perturbadores para el lector.

En lo referido al dibujo de Martín Morazzo con color de Chris O´Halloran, me ha gustado el estilo realista del argentino que contrasta con las situaciones sobrenaturales que veremos en los diferentes capítulos. Esta dualidad ayuda también que los sentimientos de culpa, dolor o tristeza estén también muy presentes en todo momento, algo muy difícil de trasladar a viñetas frías y estáticas.

Reconozco que no conocía a Martín Morazzo, ni tampoco a W. Maxwell Prince, para que negarlo, pero este primer volumen me ha dejado con ganas de volver a este mundo y descubrir que nuevas historias nos han preparado. Por suerte, otro de los elementos que me hizo animarme a comprar este primer volumen es comprobar que habían 4 volúmenes ya disponibles, por lo que tenía lectura asegurada para los próximos meses.

En este momento, quiero dar las gracias a @GrumpyOldMate , cuya labor de divulgación en Twitter y en la web de Sala de Peligro de comics fuera del ámbito mainstream me ha descubierto comics geniales como The Plot, y ahora este Ice Cream Man. En este mundo comiquero en el que parece que cada nuevo comic de Batman o Spiderman viene telegrafiado, es genial descubrir nuevos comics que ofrezcan visiones diferentes a lo establecido.

Aprovecho para compartir a continuación las primeras páginas de este comic para que veáis el estilo y tono de este comic. De hecho, el primer número puede leerse gratuitamente dentro de la web de Image Comics :

De momento, Ice Cream Man sigue inédita en España, por lo que agradezco haber podido descubrir este comic y tengo ganas de comprar el segundo volumen. Supongo que no hay mejor halago dentro del saturado panorama comiquero actual. Si el inglés no es problema, te invito a que le des una oportunidad.


PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Die Vol. 1 Corazones rotos por la fantasía de Kieron Gillen y Stephanie Hans

No soy jugador de rol, nunca lo fui. Y sin embargo el primer volumen de Die de Kieron Gillen y Stephanie Hans publicado en España por Panini me ha resultado una lectura excelente, y quiero aprovechar la crítica de hoy para recomendar este comic.

PUNTUACIÓN: 8/10

En 1991, seis adolescentes desaparecieron en un juego de rol de fantasía. Solo volvieron cinco. En 2018, cinco adultos se ven arrastrados de vuelta al juego, para descubrir que el sexto quiere que terminen la partida…

Kieron Gillen (Journey into Mistery, Star Wars) y Stephanie Hans (The Wicked+The Divine, Batwoman) nos transportan a un universo de fantasía y emociones humanas, en el que las únicas opciones son jugar o morir.

Todos sabemos que DIE en inglés significa “morir”, pero tiene también un segundo significado, el “dado” único que se utiliza en los juegos de mesa. Averiguar esto en la primer página del comic antes incluso de empezar a leer la historia ya significó una sorpresa para mi, dado que yo siempre había utilizado “dice” para hablar de dados. Y el curioso doble sentido de DIE es perfecto para el tono de este comic.

DIE me ha parecido un comic excelente a todos los niveles, la perfecta unión de una historia con personajes complejos y un arte super expresivo que además de contar la historia refuerza los elementos emocionales alrededor de los personajes y sus traumas.

Leyendo este comic descubrí que Gillen antes de escritor de comics fue periodista especializado en juegos. Este hecho, sumado a su faceta de jugador, hace que la historia se sienta muy especial. El propio Gillen comenta que la génesis del comic surgió cuando en una Comic-Con hablando con amigos sobre la serie de animación de Dungeons & Dragons, se preguntaron qué pasaría con los protagonistas si no pudieran abandonar el juego y se quedaran en el mundo fantástico.

A partir de ahí, Gillen hubiera podido escribir una historia con marcado acento nostálgico de sus años de infancia y juventud. De hecho, eso hubiera lo más fácil, viendo como la nostalgia vende muy bien, como así lo atestiguan Stranger Things, Jurassic World y tantos otros productos que se construyen sobre elementos de nuestra infancia.

Sin embargo, DIE recuerda más a una obra de Stephen King en la que la aventura de juventud creó profundos traumas a los jóvenes que consiguieron volver, que ahora son adultos. Hay un profundo drama oculto en los corazones de cada protagonista que poco a poco irán saliendo a superficie. Este comic no es nada complaciente con los “vicios” de juventud, o las consecuencias de nuestros actos.

Además, del propio drama que vemos en el comic, Gillen ha construido y compartido con los lectores a través de internet un juego de rol ambientado en este mundo con sus reglas y particularidades, lo que confirma que para él este comic es mucho más que una obra de entretenimiento sin más, sino que está presentando una parte importante de si mismo y las cosas que ama y le obsesionan. Gillen utiliza a estos protagonistas para subvertir los personaje arquetípicos de las partidas de rol, el Mago, el Clérigo, el Caballero, el Bardo… dándoles una vuelta super interesante a lo largo de este primer volumen. Dado que como comentaba antes que nunca jugué, confirmo que no es necesario ser un experto rolero para disfrutar del comic, pero imagino que el uso de estos arquetipos, los dados y todos lo demás hará a los jugadores que este comic les vuele la cabeza.

Este primer volumen recopila los 5 primeros números del comic editado en Estados Unidos por Image Comics. Todos los números cumplen un papel construyendo la historia, los personajes y el mundo en el que deben sobrevivir. En este sentido, aunque todos los números son excelentes, me ha maravillado el tercer número, en el que Gillen hace un homenaje nada sutil a J.R.R. Tolkien, el padre de la fantasía moderna, y su estancia en las trincheras de la 1ª Guerra Mundial que tanto le marcaron.

La guinda del pastel para mi es el final de número 5, en el que el giro que se produce es bestial y lo cambia todo. Aunque queda mucho por conocer, las caracterizaciones de los protagonistas me han parecido estupendas, con el añadido que la figura del narrador subjetivo hace que empatices con él y automáticamente le asignemos la figura del “bueno” de la historia, cosa que más adelante tendremos que cuestionarnos. Esto para mi ilustra la habilidad narrativa de Gillen, que en DIE ha triunfado en todos los aspectos.

Y si el guión de Gillen es todo un acierto, el verdadero hallazgo es el dibujo de Stephanie Hans, cuyas páginas consiguen hipnotizarme. Además de la propia narrativa, una dibujante obviamente debe contar en imágenes la historia del guionista, Hans aporta una expresividad alucinante, gracias entre otros elementos a su uso del color, creando explosiones cromáticas que sirven para transmitir el desequilibrio emocional que viven cada uno de los personajes.

Hans comenta en su texto al final de comic que al plantearse su trabajo, analiza y planifica su dibujo pensando en tres niveles en los que debe ser consistente: pensando en la obra en su conjunto, en cada página como obra artística por si misma, y dentro de ella, cada viñeta. Y viendo este primer volumen de Die, el éxito es bestial. La historia atrapa, pero cada página es una obra de ARTE maravillosa.

Había leído algún comic de Stephanie Hans en Marvel como Journey into Mistery o Angela, y hasta ahora me había parecido una buena ilustradora pero no tan buena a la hora de narrar una historia, me alegra reconocer que gracias a Die me ha hecho cambiar de opinión, y lo hace ofreciendo un trabajo de altísima calidad que me ha dejado embobado, con ganas de volver a disfrutar del arte de este volumen.

Comparto las primeras páginas de este comic para que disfrutéis el arte de Stephanie Hans:

Die me ha impactado desde el minuto uno. Me parece un comic excelente que se convierte en lectura obligada para todos los fans de la fantasía. Y saber que el segundo volumen está previsto para diciembre me llena de alegría al saber que voy a poder continuar la historia muy pronto.

PUNTUACIÓN: 8/10

*Bonus-track: Quiero dar las gracias a Carlos Playbook de la librería Fénix Comics de Barcelona. Gracias a su estupenda reseña en Zona Zhero me animé a comprar este comic, que no ha decepcionado.

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Crítica de Star Wars: X-Wing Rogue Squadron de Michael A. Stackpole (Comic Dark Horse)

X-Wing Rogue Squadron es uno de los grandes comics del universo expandido de Star Wars que la editorial Dark Horse publicó entre 1995 y 1998, escrita por el escritor de las novelas Michael A. Stackpole, que ofreció unas estupendas aventuras en una galaxia lejana, muy lejana. Hoy quiero recuperar este estupendo comic de aventuras y ciencia ficción.

Michael Austin Stackpole (Wisconsin,1957) es un autor estadounidense de ciencia ficción y fantasía conocido principalmente por sus libros de Star Wars y BattleTech. A partir de 1977, trabajó como diseñador de juegos de rol para varias empresas de juegos y escribió docenas de artículos en revistas del medio antes de dar el salto a la novela.

Dentro del mundo de Star Wars, además del comic de X-Wing Rogue Squadron, Stackpole escribió entre 1996 y 1997 las cuatro primeras novelas de la serie, X-Wing: Rogue Squadron, X-Wing: Wedge’s Gamble, X-Wing: The Krytos Trap y X-Wing: The Bacta War. También escribió en 1999 la octava novela de la serie, X-Wing: Isard’s Revenge, que servía de culminación a argumentos presentados en las primeras novelas.

Stackpole publicó en 1998 I, Jedi, cuya importancia radica en ser la primera novela protagonizada por un personaje que NO había aparecido en las películas, el carismático Corran Horn, ex-agente de Cor-Sec en Corellia, miembro del Rogue Squadron y posteriormente discípulo de Luke Skywalker para dominar sus habilidades Jedi.

En 2000 escribió dos de las primeras novelas del arco The New Jedi Order, Dark Tide I: Onslaught y Dark Tide II: Ruin, en la que se presentaba a la nueva amenaza para la galaxia, los Yuuzhan Vong. El cambio de siglo marcó el final de la relación de Stackpole con el universo de Star Wars, y en los último años ha seguido publicando las series de novelas DragonCrown War, Age of Discovery o The Crown Colonies.

X-Wing Rogue Squadron fue una serie de 35 números publicada en Estados Unidos entre Julio de 1995 y Noviembre de 1998. Este dato resulta curioso, ya que Stackpole comenta que fue contratado para escribir el comic después de firmar para escribir las primeras 4 novelas da Rogue Squadron, que son otro clásico absoluto de la franquicia. Sin embargo, el comic, que fue ambientado justo después del Retorno del Jedi empezó a publicarse antes de las novelas. Stackpole comenta que tras realizar un extenso trabajo de back-story de todos los personajes de cara a empezar a escribir las novelas, aprovechó el encargo de los comics para poder contar el origen de los principales personajes, algo que no siempre tiene ocasión de hacer en las novelas, que se planteaban como historia de acción sin casi un segundo de respiro.

Estos comics están planteados como miniseries sucesivas de 4 números en las que se van contando diferentes misiones del Rogue Squadron por toda la galaxia. Stackpole juega de maravilla con la narrativa haciendo que no todo sean batallas espaciales, sino que tengamos liberaciones de mundos ocupados, misiones diplomáticas o infiltraciones en misiones de espionaje de alto riesgo. Estos comics son un estupendo entretenimiento que servía además para ampliar el mundo de Star Wars en un momento, justo después del Retorno del Jedi, en el que en la narrativa del Universo Expandido (ahora denominado Legends) aún había una fuerte oposición imperial luchando contra los rebeldes por el control de la galaxia.

Lo mejor de este comic, además de las propias aventuras, es la estupenda caracterización de todos los Rogues, que ya forman parte de la familia galáctica. Wedge Antilles, Tycho Celchu, Wes Janson, Derek Klivian, Elscol Loro, Ibtisam, Feylis Ardele, Dllr Nep, Plourr Ilo, Nrin Vakil, Winter o el Barón Soontir Fel forman parte de la historia de Star Wars.

Incluso los villanos Leonia Tavira, Sage Pestage e Ysanne Isard son estupendos personajes que además tuvieron su importancia en las novelas que se estaban publicando casi simultáneamente, lo que hacía que el disfrute de este comic fuera doble, incluso.

Quizá el único pero de esta serie fueron los cambios de dibujantes. De los 9 arcos principales, el maravilloso Edvin Biukovic firmó el arco mejor dibujado de toda la serie, “The Phantom affair” el segundo de la serie, seguido de Gary Erskine, que dibujó el quinto “Requiem for a Rogue”. Unos comics con una narrativa espectacular y una excelente atención al detalle.

Sin embargo, Allen Nunis que dibujó el primer arco “The Rebel Opposition” y sobre todo John Nadeau, que dibujó los arcos “Battleground: Tattoine”, “The Warrior Princess” y “In the Empire´s Service” los vi super flojos, dibujando unos personajes genéricos que a veces se confunden y una acción sin fuerza ni momentazos destacados. En el caso de Nadeau, me parece curioso comprobar cómo sus portadas son estupendas, pero sin embargo la narrativa interior se me queda muy corto. Y es una pena, porque una buena historia con gran dibujo crece y sin embargo un dibujo convierte el comic en montonero.

A continuación voy a recordar los arcos argumentales de la serie y una pequeña sinopsis y comentario del mismo:

THE REBEL OPPOSITION, con argumento de Stackpole, guión de Mike Baron, dibujo de Allen Nunis, tintas de Andy Mushynsky y color de Dave Nestelle. Números 1-4, con portadas de Dave Dorman.

Wedge Antilles es un piloto de ala-X endurecido por el combate, uno de los únicos pilotos que ha sobrevivido a las misiones contra ambas Estrellas de la Muerte. Después de esas dos asignaciones y su puesto como líder del Escuadrón Pícaro (Rogue Squadron), pensarías que lo ha visto todo. Pero cuando dirige el rescate y la recuperación de un hombre caído en el planeta Cilpar, encuentra algo que nunca había esperado: una cultura que odia al Imperio… ¡y odia a la Alianza aún más!

Este primer arco presenta de forma modélica la serie y las dinámicas de los personajes que van a marcar la serie. Un primer arco que presentó a Elscol Loro y empezó a tope con la liberación de un planeta que inicialmente no desea ser salvada.

THE PHANTOM AFFAIR, con historia de Stackpole, guión de Darco Macan y dibujo de Edvin Biukovic, y color de Dave Nestelle. Números 5-8, con portadas de Mathieu Lauffray.

Los valientes pilotos del Rogue Squadron han sido asignados al planeta Mrlsst. En el corazón de la misión se encuentra una subasta entre la Nueva República y el Imperio Galáctico. Pero una figura del pasado de Wedge Antilles puede alterarlo todo.

Este segundo arco es para mi el mejor de la serie. El dibujo de Biukovic es impresionante en todos los aspectos, y este mundo académico más preocupado por la teoría que por la realidad de lo que está pasando en la galaxia ofrece un contraste interesante con lo que se espera que debe ser una historia de X-Wing Rogue Squadron. Y además, ¿hay un Jedi escondido en Mrlsst?

BATTLEGROUND: TATTOINE, con argumento de Stackpole, guión de Jan Strnad, dibujo de John Nadeau, tintas de Jordi Ensign y color de Perry McNamee. Números 9-12, con portadas de Mark Harrison.

¡El crimen y la muerte provocados por Jabba the Hutt no son nada comparados con el caos creado a raíz de su desaparición! El legado de Jabba es un alijo de hardware y armas imperiales robados, escondidos en algún lugar del mundo desértico de Tatooine. Quien encuentre el tesoro tendrá suficiente potencia de fuego para gobernar el planeta, ¡quizás incluso el sector! Y eso significa que Rogue Squadron debe encontrarlo primero, ¡o si no, lo encontrará apuntado a sus cabezas!

Tras dos arcos en mundos nuevos, Stackpole con buen criterio viaja a la familiar Tattoine para mostrar las repercusiones de la muerte de Jabba, presentando tres arcos muy diferentes entre si que me engancharon completamente.

THE WARRIOR PRINCESS, con argumento de Stackpole, guión de Scott Tolson, dibujo de John Nadeau, tintas de Jordi Ensign y color de Dave Nestelle. Números 13-16, con portadas de Mark Harrison.

La lista del escuadrón ha contenido héroes corellianos y ases de combate alderaanianos, pero cuando la corte real de Eiattu 6 viene a reclamar a su princesa de las filas del Rogue Squadron, es una sorpresa para todos … ¡especialmente para la princesa!

El segundo año de la serie arrancó con un arco centrado en el origen de uno de los Pícaros que permite dar otro punto de vista de los planetas que forman la República.

REQUIEM FOR A ROGUE, con argumento de Stackpole, guión de Jan Strnad, dibujo de Gary Erskine y color de Dave Nestelle. Números 17-20, con portadas de Kevin Ryan.

Malrev IV es un planeta sub civilizado en un bonito, pero inútil, rincón de la galaxia. Habitado por brutos viciosos e irreflexivos, es como un museo viviente de la pre-evolución. No te molestarías en ir allí a menos que tuvieras un deseo de morir… o fueras miembro del Rogue Squadron y estabas intentando rescatar un crucero derribado.

Este quinto arco se enfrenta a las críticas que tenía la serie sobre que el hecho que no muriera nunca nadie estaba haciendo que la serie perdiera la sensación de peligro. El comic además enfrenta a los Rogues a un enemigo poderoso en el Lado Oscuro, lo que hace que, de nuevo, al aventura sea diferente a lo visto hasta el momento. Otro arco muy chulo, entre otras cosas con el dibujo de Gary Erskine.

IN THE EMPIRE´S SERVICE, con guión de Stackpole, dibujo de John Nadeau, tintas de Jordi Ensign y color de Dave Nestelle. Números 21-24, con portadas de Tim Bradstreet y John Nadeau.

Wedge Antilles es el piloto estrella de la Alianza Rebelde, y su Rogue Squadron acoge a los mejores pilotos de Ala-X. Pero así como la Nueva República tiene sus pilotos estrella, también los tiene el Imperio. Y el Baron Fel y la 181a División de Cazas Imperial tienen hambre de ver de qué está hecho el Escuadrón Pícaro. ¡No te pierdas el estreno de cómics de Baron Fel, el mejor luchador del Imperio!

Y de nuevo, Stackpole acierta en la diana. Tras 5 arcos, se dió cuenta que hacía falta presentar un villano de entidad suficiente como para poder amenazar a Wedge y su equipo. Soontir Fel es un gran personaje, un piloto de honor que se siente un peon en manos de los complots políticos de las imperiores Leonia Tavira y sobre todo de la gran villana de los comics y las novelas que fue Ysenne Isard. Un arco super entretenido también.

THE MAKING OF BARON FEL, con guión de Stackpole, dibujo de Dave Crespo, tintas de Chip Wallace y color de Dave Nestelle. Número 25, con portada de Tim Bradstreet.

Tras la presentación del Baron Fel en el arco anterior, en este especial conoceremos la historia de como Soontir Fel y como llegó a convertirse en un as del Imperio.

Creo que Dark Horse y Lucasfilm vieron desde el principio el carisma de Soontir Fel, lo que provocó la publicación de este especial destinado a contar su historia.

FAMILY TIES, con guión de Stackpole, dibujo de Jim Hall y Drew Johnson, tintas de Gary Martin y color de Perry McNamee. Números 26 y 27, con portadas de John Nadeau.

Wedge Antilles tiene noticias que a sus compañeros Rogues no les van a gustar. Si dudaban en volar contra Baron Fel, el mejor luchador del Imperio, ¿cómo se sentirían si tuvieran que volar con él?

Este arco de dos números fue una excusa para Stackpole para poder incluir en un comic de X-Wing a Corran Horn, un personaje super icónico de las novelas que me encanta. Sólo por eso ya vale la pena este arco.

MASQUERADE, con guión de Stackpole, dibujo de Drew Johnson y Jim Hall, tintas de Gary Martin y color de Dave Nestelle. Números 28-31, con portadas de John Nadeau.

Hay pocas ocupaciones más peligrosas que pilotar un Ala-X para la Alianza Rebelde, y el Rogue Squadron está a punto de descubrir que en la diplomacia las cosas, y los diplomáticos, ¡no siempre son lo que parecen!

Y lo mismo que comentaba sobre Corran Horn, un Stackpole que ya tenía planificado el final del comic no pudo evitar la tentación de incluir, aunque fuera en un arco, a Han, Leia y Chewia. Y este arco ofrece un montón de giros y sorpresas y hace que la historia sea super chula.

MANDATORY RETIREMENT, con guión de Stackpole, dibujo de Dave Crespo y John Nadeau, tintas de Chip Wallace y color de Dave Nestelle. Número 32-35, con portadas de John Nadeau.

Cuando la jefa de Inteligencia Imperial, Ysanne Isard, descubre que el Emperador en funciones Pestage ha hecho un trato con la Alianza Rebelde, parece que el boleto de los Rebeldes al Centro Imperial ha sido marcado. Pero un operativo rebelde es testigo de la captura de Pestage, y se asigna al Escuadrón Pícaro para ir tras él.

Dado que la cronología de X-Wing y Star Wars era conocida ya sabiamos que la mayoría de personajes de este comic sobrevivían y protagonizaban nuevas aventuras en las novelas. Por tanto, este último arco no es tanto un final cerrado como la culminación de varias líneas argumentales vistas en estos comics, dejando al mismo tiempo el camino libre en el caso que la serie fuera a continuar en el futuro, cosa que no llegó a suceder.

Además, la serie tuvo un comic especial Handbook con fichas de los personajes, vehículos y autores implicados en la serie, que dió un montón de detalles super interesantes.

X-Wing Rogue Squadron es uno de mis comics favoritos de Star Wars y The Phantom Affair de Darco Macan y Edvin Biukovic una aventura que suelo releer con mucha frecuencia. Al igual que Star Wars Dark Empire, estos comics llegaron en el momento justo en el que necesitaba saciar mi sed de Star Wars, y estos comics y las novelas cumplieron de sobra con su objetivo de entretenimiento en una galaxia lejana, muy lejana…

Si eres fan de Star Wars, si tienes oportunidad no dejes de comprar estos comics, te van a sorprender muy positivamente.

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