David Ayer y Brad Pitt vuelven a colaborar tras Fury (2015) en En el corazón de la bestia, película de supervivencia en el que Pitt es un ex-militar que tendrá que intentar sobrevivir junto a su perro Odin a un accidente aéreo en la Alaska profunda.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
Tras sobrevivir a un brutal accidente aéreo, el oficial de las Fuerzas Especiales James Belmont y su perro de combate Odín quedan atrapados en el corazón indomable de Alaska. Frente a una naturaleza implacable, ambos deberán luchar al límite por sobrevivir.
David Ayer (Illinois, 1968) es un cineasta estadounidense. Nacido en Champaign, Illinois, Ayer creció en Los Ángeles, California, donde sus experiencias en el barrio de South Central de Los Ángeles se convirtieron en la inspiración para muchos de sus guiones. Ayer alcanzó el éxito con el guión de Training Day, dirigida por Antoine Fuqua, y debutó como director con Harsh Times. Ayer escribió y dirigió End of Watch, aclamada por su retrato realista de la policía de Los Ángeles. Entre otras películas de Ayer se encuentran Fury, The Tax Collector, Sabotage, Suicide Squad, The Beekeeper y A Working Man.
En el corazón de la bestia es una película de 100 minutos de duración que tiene un guion de Cameron Alexander y fotografía de Mauro Fiore, montaje de Dody Dorn y música de Jared Michael Fry. Con un presupuesto de 85 millones de dólares, curiosamente la película se rodó en localizaciones de Nueva Zelanda, no es Alaska.
En el corazón de la bestia está monopolizada por Brad Pitt como el militar retirado James Belmont que sufrirá un accidente aéreo en Alaska con su perro. Los otros dos personajes de la película son J. K. Simmons como Watkins y Anna Lambe como Amber. Como curiosidad, el papel de Odín, el perro de James Belmont lo interpretan cuatro perros en la película.
Brad Pitt es uno de las pocas ESTRELLAS DE CINE que quedan en activo. Su presencia en la película es suficiente para vendértela y hacer que quieras verla en pantalla grande. Por si fuera poco, Pitt monopoliza la película junto a su perro, estando en pantalla el ¿95% del tiempo? Y consigue que disfrutes de la película y no necesites a nadie más para una historia de estas características. En los últimos años, no hay duda que Pitt, que también es productor de la película, selecciona perfectamente los papeles que mejor se ajustan a su rango interpretativo. Y este duro soldado de pocas palabras y mentalidad estoica se ajusta como anillo al dedo.
En el corazón de la bestia es un survival de manual. Pitt (James Belmont) es un militar retirado que pasa sus días con Odín un perro de combate del ejército que acompañó a Belmont en muchas misiones, hasta que ambos fueron heridos en una misión. Odín tiene unos colmillos de titanio y la falta una pata, que ha sido sustituida por una prótesis. El pobre perro sufre de SSPT como si fuera una persona, y se despierta por la noche debido a las pesadillas. Esta pareja llega con una avioneta a un paraje remoto de Alaska para pescar y descubrir este territorio casi virgen. Tras unos días allí, levantan el campamento debido a la llegada de una fuerte tormenta. Mientras pilota el avión, Belmont sufre un infarto que le incapacita y provoca que se estrellen. Solos, heridos y con sólo su ingenio y sus propios recursos, marine y perro tendrán que iniciar un viaje de más de 80 kilómetros a través de un terreno extremadamente peligroso.
Si la película funciona es por el carisma de Pitt y por la química que tiene con el perro Odín (perros, en realidad). Ayer nos cuenta si realización con extraordinaria ternura y cariño, mostrando el amor que Belmont tiene por su perro, que es su única familia. A título gracioso, fuimos a ver la película en versión original, y para sorpresa de nadie, ¡casi no hablan en toda la película! Sin embargo, a pesar de este detalle empaticé desde el minuto uno con lo que nos estaban contando y con el drama de supervivencia que tenían por delante la pareja protagonista.
David Ayer consigue que el interés del espectador no decaiga en ningún momento. Diría que la duración de 100 minutos es perfecta, sabiendo terminar en el momento justo sin alargar una historia que en realidad no daba más de si. Junto a Pitt y su perro, Ayer consigue que la naturaleza se convierta en el tercer protagonista de la película. Y va a ser alguien sin perdón ni misericordia que hará que paguen con dureza cada error que cometan. Dicho esto, la belleza y la dureza de Alaska queda perfectamente reflejada en la película. Con un equipo técnico haciendo un trabajo perfecto.
Quizá lo malo de En el corazón de la bestia es que siendo una película super entretenida que cumple de sobra el objetivo de entretenimiento, si ves el trailer (yo lo hice) te llama la atención como para ir a ver la película al cine, pero provoca que toda la película quede telegrafiada, al presentar los hechos principales de la historia. Y por supuesto, los principales antagonistas del mundo natural a los que tendrán que enfrentarse. Como digo, conecté por Brad Pitt y disfruté la película de principio a fin, pero de alguna manera estaba viendo un deja-vu porque tras una escena casi tenía claro lo que iba a pasar a continuación.
De hecho, no es que sea un problema, pero teniendo en cuenta como empieza la película, casi parece que Ayer y el equipo han hecho un esfuerzo consciente para que la única sorpresa de la película se vea venir desde bastante antes del final y no genere un shock al espectador.
Puesta en la balanza, En el corazón de la bestia es una buena película que me alegro de haber visto en pantalla grande. Diría que verla en casa en la tele hubiera sido como ver cualquier película del sábado por la tarde de La 1. Exageramente hablando, claro. Porque estas película de la sobremesa no están protagonizadas por Brad Pitt. En todo caso, si te gustan los survivals rodados con gusto y personalidad, te recomiendo que le des una oportunidad a esta película.
Comparto el trailer de la película:
En el corazón de la bestia es una película estupenda que cumple con su objetivo de entretenimiento, aunque sin grandes sorpresas.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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De forma totalmente inesperada, la nueva versión de Resident Evil de Zach Cregger (Barbarian, Weapons) se coloca como una de mis películas favoritas de 2026. Menudo disfrute viendo pasarlo mal al desdichado protagonista.
PUNTUACIÓN: 9/10
Película basada en la saga de videojuegos de Capcom del mismo nombre. En una reinvención totalmente nueva, el mensajero médico Bryan (Austin Abrams) se ve inmerso en una carrera de acción sin descanso por la supervivencia, mientras el caos se desata a su alrededor. (FILMAFFINITY)
Zachary Michael Cregger (Virginia, 1981) es un actor, comediante, escritor, director, productor y streamer de Twitch estadounidense. Saltó a la fama como uno de los tres miembros fundadores, junto con Trevor Moore y Sam Brown, de la compañía de comedia con sede en Nueva York The Whitest Kids U’ Know. Más tarde protagonizó las comedias Friends with Benefits, Guys with Kids y Wrecked. También protagonizó la película Miss March, que codirigió y coescribió con Moore. Barbarian (2022) fue su ópera prima como director, a la que siguió la exitosa Weapons (2025), que a su tremendo éxito de taquilla hay que sumar el Oscar a Mejor Actriz de Reparto para Amy Madigan.
Además de dirigir y producir, Gregger escribe junto a Shay Hatter el guion de esta película basada en el mítico videojuego de Capcom. Tras el fracaso de las últimas películas de la saga, Constantin Film buscaba cómo relanzar esta saga cinematográfica, y la solución de Cregger fue sencilla: Contar una historia ambientada en este mundo pero NO adaptando ningún videojuego concreto ni usando a los personajes míticos. Esto provocó un odio online que demuestra una vez más que las redes sociales no tienen nada que ver con el mundo real.
La película de 97 minutos de duración y un presupuesto de 75 millones de dólares ha contado con fotografía de Dariusz Wolski, montaje de Joe Murphy y música de Hays y Ryan Holladay.
En el reparto tenemos a Austin Abrams como Bryan, un mensajero médico que tiene que llevar un importante paquete al Hospital de Raccoon City. Aunque él no sabe exáctamente qué es, imagina que será un corazón o un riñón para un trasplante. Otros actores en roles menores son Zach Cherry (Severance) en el papel de Carl, un científico de Umbrella que investiga el mutágeno, Kali Reis es Maxine, una dura agente de Umbrella que protege a Paul (Paul Walter Hauser), otro científico. Emily Piggford como la Dra. Maria Stokes, que da el encargo a Bryan, y Johnno Wilson como Wilson, un sheriff del condado que se encuentra a Bryan en la carretera, completan el reparto.
Resident Evil es la mejor película de Zach Cregger con mucha diferencia respecto a Barbarian y Weapons. Desde luego es la más redonda y satisfactoria de las tres. Y lo primero que me viene a la cabeza es que los ofendidos de las redes sociales son gilipollas. Así, como regla general. Porque la caverna de gente indignada porque Cregger se atrevió a no adaptar ningún videojuego concreto deberían pedir perdón y arrastrarse por el fango. Porque Cregger hace algo mejo a adaptar un juego u otro, adapta el espíritu del videojuego y la experiencia de jugarlo.
Y hay que quitarse el sombrero ante el perfecto casting de Austin Abrams como el protagonista Bryan. Porque para esta película, es clave que el protagonista NO sea el puto amo, sino un pringado que no sabe donde se está metiendo y lo que se le viene encima. En varios momentos, la experiencia de Resident Evil me recordó la premisa de Barbarian, en la que Cregger quería explorar la tensión que se producía cuando la protagonista ignoraba todas las red-flags que se estaban levantando a su alrededor, haciendo lo contrario que el sentido común sugeriría. Al pobre Paul le pasa lo mismo, pero al menos él tiene una misión que cree importante y de la que depende una vida: llevar el paquete hasta el hospital de Raccoon City.
Me parece una pasada super inesperada lo bien equilibrada que está la película y como alterna en segundos momentos de terror y gore con un humor que funciona siempre. Esto para mi es la mayor sorpresa de la película, y el motivo del éxito monumental del visionado. Y de nuevo, para que este humor funcione, la película deja claro desde el primer fotograma que Bryan es un pringado a las que las cosas no suelen salirle bien a la primera. De alguna manera, no tomándose demasiado en serio a si misma más allá de su propósito de entretenimiento con el que triunfa absolutamente. Las bromas a costa de los cerrojos que Bryan tiene que abrir durante la película o las reacciones que tiene ante el siguiente horror son situaciones buenísimas. «No acabo de volarle la cabeza a esa persona», por ejemplo. Y me recordaron la sensación comunal de ver una película en el Festival de Sitges, cuando tras un gran susto, la multitud nos reimos a la vez por la forma en que la película nos pilló en esa escena o por lo over-the-top de la situación. Resident Evil tiene numerosos momentos de estos. Me lo pasé increíble viendo la cabeza.
Zach Cregger es un maestro planteando tensión, amplificada por el hecho que los espectadores sabemos más que los personajes. Por ejemplo, cuando Bryan atropella sin querer a una infectada y corre a ayudarla porque eso es lo que haría cualquier persona decente. Situación amplificada cuando intenta ayudar a la niña a la que se encuentra más adelante. Como pasa tantas veces, los espectadores estamos pidiendo que Bryan no se meta en la alcantarilla, pero en el fondo sabemos que es inevitable que lo haga. Y que en realidad vamos a disfrutar aún más porque lo ha hecho.
Visualmente, Resident Evil me ha parecido increíble. Me flipa el homenaje a los videojuegos que hace Cregger con los planos subjetivos en los que la cámara nos muestra lo que ve Bryan, tenéis abajo un ejemplo, unido a otros momentos en los que la cámara se sitúa arriba a la derecha de Bryan, justo como en la mayoría de los videojuegos. Los puntazos visuales son constantes, lo que unido a la tensión y el alivio cómico hace que el visionado pase en un suspiro.
Otro de los elementos que me flipan de Resident Evil es que Cregger mete a Bryan en casi todas las situaciones que suelen verse en los videojuegos. Empezando por el accidente en la carretera, el establo y casa de la granja, el túnel de acceso a la Raccoon City, la exploración de las calles principales de la ciudad y sus callejones, y el acceso al hospital. Hay situaciones muy locas como el área de maternidad, que son una locura pero al mismo tiempo no puedes evitar que tenga que entrar. Esto, unido al concepto de Final Boss que hace que cada bicho sea más peligroso y chungo que el anterior, hace que la tensión alcance su nivel de ebullición cuando llegamos al climax final. Que la duración no llegue a los 100 minutos me parece una flipada absoluta.
Me ha encantado que el presupuesto de la película se vea en pantalla. Hay algunos monstruos super chungos, como el que va cogiendo cadáveres y los fusiona en un ser con 12 piernas, 10 brazos y tres cabezas. O lo que sea. Me gusta mucho que la película vaya de menos a más, para darnos un final que es una orgía de sangre, vísceras y diversión que me ha parecido algo muy grande.
Otro de los grandes éxitos de Resident Evil es que Zach Cregger da en la diana con el final. Un final que es perfecto teniendo en cuenta el tipo de historia que hemos visto con un tono tan particular. Acertar con el final es justo lo que Cregger no consiguió en sus dos primeras películas, en las que a partir del giro en que se descubría todo ambas películas se fueron a la mier%$ y se convirtieron en un todo vale decepcionante. Como digo, eso no pasa en Resident Evil. Otro éxito monumental.
Estoy intentando hacer la reseña lo más libre de spoilers posible, pero mientras escribo estas líneas me estoy riendo yo sólo mientras recuerdo algunos de los momentos de la película. En ese sentido, si Bryan es un pringado con buenas intenciones, me ha encantado ver a Paul Walter Hauser y Zach Cherry como dos científicos de Umbrella super incompetentes, cobardes y aprovechados. Algo que conecta con el tono un poco loco que Cregger plantea para la película.
En estos tiempos de spoilers en redes sociales, es una maravilla llegar a una película como esta Resident Evil y que me sorprenda y me entretenga de la forma que lo ha hecho. No puedo recomendar más la película, y eso que nunca jugué al videojuego y probablemente no capté las referencias a los juegos que seguro Cregger ha puesto en la película. Que seguro harán disfrutar aún más a los espectadores gamers. Pero tanto si eres jugador como si no, no lo dudes y anímate a verla en pantalla grande.
Comparto el trailer de la película:
Resident Evil es un peliculón. De largo la película más satisfactoria de la carrera de Zach Cregger, al que no tengo duda que le espera un futuro alucinante. Sin duda, veré su próxima película.
PUNTUACIÓN: 9/10
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¡Feliz Domingo!!! Pensando en el estado de ruina de varias parcelas del entretenimiento, llevo semanas pensando en mis tiempos de universidad cuando me explicaron el concepto del COSTE DE OPORTUNIDAD. Y como se puede aplicar a algunos ejemplos concretos. Hoy en mis reflexiones de Domingo escribo sobre ello.
Por si alguien no sabe a qué me refiero con coste de oportunidad, la I.A. nos explica que «El coste de oportunidad es el valor de la mejor opción a la que renuncias cuando tomas una decisión. Cada vez que eliges algo (dinero, tiempo o recursos), dejas ir otra alternativa. El costo de oportunidad mide lo que podrías haber ganado con esa segunda opción que no tomaste«. No es un concepto aplicable sólo a la economía o al dinero, también es utilizado cuando hablamos de trabajo y/o uso de los recursos limitados a nuestra disposición, como es el tiempo.
El coste de oportunidad como concepto me lleva obsesionando desde hace bastante tiempo. En este artículo me voy a centrar en el coste de oportunidad de los últimos productos de DC Studios, pero podría hacerse un artículo en profundidad analizando la ruina en la que se ha convertido Marvel Comics. O los años terribles que hemos sufrido con Star Wars.
Voy a empezar mi análisis del Coste de oportunidad con Supergirl (Craig Gillespie, 2026). Y empezando con el elemento económico, cuando hablamos del desastre de taquilla, no hablamos sólo de los 100-120 millones de dólares que se estima que Warner ha perdido con esta película ruinosa. Hablamos de las decenas o cientos de millones que podría haber ganado si hubiera hecho una película con unos valores morales decentes que hubiera podido ser rentable. En este caso, hablamos que Warner dejó de ingresar cientos de millones por haber contratado a los creativos equivocados, empezando por James Gunn.
Pero más allá del aspecto económico, que en realidad me da igual porque no soy accionista de Warner, está el elemento que más me duele como fan de estos personajes. Que es que por hacer esta mierda inmoral de película, Warner ha hipotecado al personaje y nos ha negado la película BUENA que los fans mereciamos. Supergirl está quemada y lo más probable es que hagan falta más de 10 años para que alguien se atreva a volver a hablar de hacer una película con este personaje. Si en lugar de contratar a Tom King Warner y James Gunn hubieran contratado a Mark Waid, la película de Supergirl no se hubiera hecho de esta manera. No tengo ninguna duda. Pero James Gunn prefiere al escritor de DC que más ha demostrado a lo largo de los últimos años que no sabe lo que es el heroísmo y los valores morales en los comics de superhéroes. Así ha salido la película.
Haciendo un poco de memoria, en su momento Warner descartó la posibilidad de que Darren Aronosky rodara una versión de Batman Año Uno que venía apadrinada por el mismísimo Frank Miller. En su lugar, acabaron contratando a Zack Snyder y nos dio el desastre lamentable que fue Batman v Superman. Es que es para echarse a llorar.
Pensando en Zack Snyder, me vuela la cabeza que en 2013 todos los fans estuvimos de acuerdo que el MoS rompe-cuellos de Snyder había destruido la línea roja del personaje de no matar, lo que atacaba a la esencia de Superman. Lo que es el principal problema que puede hacer una película que adapta un comic, que es mostrar que no entiende al héroe. Sin embargo, no puedo entender como en 2026 que Supergirl mate a sangre fría a un enemigo derrotado e indefenso sea visto como algo normal. NO LO ES. La publicidad intentó vendernos a Supergirl como alguien que podría servir de inspiración para las niñas, y lo que en verdad hicieron es convertirla en una asesina que debería ser detenida y encarcelada, que recibe la aprobación de Lobo cuando mata a sangre fría a alguien que debería haber sido detenido y llevado a OA para que fuera encarcelado. Porque si los Green Lanterns existen como vimos en Superman (James Gunn 2025), los Guardianes también existen.
En más de 100 años de entretenimiento audiovisual, todos los creativos del mundo saben que el héroe no mata a un villano desarmado incluso aunque lo merezca. No, antes que me hagáis trampa, William Munny NO es un héroe, él mismo sabe que cuando muera irá al infierno por todas las muertes que ha provocado. Por eso, en el 100% de las películas y series, el villano derrotado aún intenta alcanzar una pistola, etc… que obliga al héroe a defenderse y matarle en defensa propia. No es el caso de esta Supergirl asesina e inmoral. En 2013 Zack Snyder puso a Superman es una situación imposible que provocó una polarización como nunca antes se vio en el fandom, lo que finalmente ayudó a terminar esta visión errónea de los personajes. En 2026 los creativos de DC pensaron que estaba guay que Supergirl matara a sangre fría a un enemigo indefenso y no necesitara ninguna coartada. Realizando un acto malvado con premeditación, alevosía y una dosis de sadismo. Dado que no le mata sin más, sino que le clava dos veces la espada para aumentar su sufrimiento. Es todo super terrible.
El acto criminal que convierte a Supergirl en una asesina inmoral que merece estar en la cárcel, es terrible. Pero es incluso peor que en todos los meses de desarrollo y producción de la película, ninguno de los jefes de Warner empezando por James Gunn y Tom King pensaran que era algo terrible que no debería haberse rodado. Porque te das cuenta que la inmoralidad y la falta de valores morales no está en Supergirl, sino en las personas que mandan y deciden el futuro de este universo. Por eso Hawkgirl mata a un enemigo derrotado en Supermal y la película lo muestra como si fuera algo guay, y en la siguiente película del estudio la protagonista hace lo mismo. Tienen la brújula moral averiada, provocando un espacio creativo en el que no puede salir nada bueno desde el punto de vista de los valores morales que yo quiero que mi hijo vea en una película. Que son los valores morales de los comics de Superman, que Gunn y compañía se han pasado por el forro.
¿Qué ha pasado en estos 13 años? ¿Por qué lo que todo el mundo (con dos dedos de frente) sabía que estaba mal ahora se intenta justificar? Diría que lo principal ha sido el alzamiento de la dictadura WOKE, los movimientos identitarios y la cultura de la cancelación por parte de personas supuestamente «progresistas». Estamos ante un momento en que se construyen muros que dividen la sociedad en dos mitades calificadas de buenas o malas en función de si opinan como ellos / ellas quieren. Y que se han realizado innumerables casos de cancelaciones que han destruido la vida profesional y personal de personas porque exponen realidades físicas objetivas que a ellos no les gustan. En un momento en que se producen boycotts racistas contra escritores judíos y se quiere negar incluso la posibilidad del debate de ideas, no es extraño que gente imbuida de esta ideología nazi y fascista crea que es correcto que un personaje femenino mate a sangre fría a un enemigo derrotado. Supongo que es porque les muestra lo que ellas sueñan con poder hacer algún día.
Como veis, pensar en Supergirl me pone nervioso.
Y hasta hace tiempo opinaba que cada uno viera la película / serie / comic / etc…, y se formara su propia opinión. Pero estamos en un momento en que en conciencia la única recomendación que puedo hacer es NO ver algo que claramente no va a tener los valores morales mínimos exigibles a una historia de «héroes». Mi faceta de fan también se mueve por «poner mi cartera donde pongo mis opiniones». Y eso me lleva también a no financiar con mi dinero cosas que se que no me van a gustar y que no representan los valores de los personajes. Eso se aplica a los comics Marvel, a Star Wars o a películas como Supergirl. Y ya he aprendido que si me quejo mucho de algo pero al final lo compro, el mensaje que la empresa recibe es que su producto se vende. Por mucho que luego me queje en internet. No, la única opción posible en este caso es NO consumirlo, no comprarlo, no leerlo, no verlo.
Y volviendo al coste de oportunidad, después de Supergirl, nos ha llegado la serie Lanters de Damon Lindeloff. La realidad es que la serie está siendo un éxito de audiencia. Claramente, parece estar gustando entre el público que no es lector de comics, que es el mayoritario.
Y pensando en esta serie, me resulta super doloroso pensar que una serie que tendría que celebrar el heroismo de Hal Jordan para ofrecer una aventura espacial mega espectacular cuyos efectos especiales y grandes ideas dejaran en mal lugar a Star Wars o a Guardianes de la Galaxia, se haya convertido en un procedimental gris en el que casi no hay poderes y casi lo primero que hicieron es matar a Hal Jordan tras vivir varias décadas convertido en un ser amargado. Eso no es Green Lantern. O al menos, no es el Green Lantern que yo quiero ver.
El coste de oportunidad en este caso también es dolorosamente alto, porque tras una película fallida de 2011 y esta serie de 2026, lo más probable es que la gran película de Green Lantern probablemente nunca llegue a rodarse.
La serie está creada por Damon Lindelof, que tuvo la cara dura de hacer esta broma sobre la serie cuando se le preguntó por qué la serie de DC Studios se llamaba Lanterns en lugar de Green Lantern: «Se llama Lanterns porque todos coincidimos en que lo de “green” era estúpido, así que ahora simplemente se llama Lanterns”. Por mucho que Lindeloff se declarara «fan de Green Lantern» y se disculpara por esta broma, lo que queda claro es que le pesa más el complejo de inferioridad y las ganas de agradar a la gente que piensa así, que un interés por ser fiel a los comics. Como dijo Grant Morrison en su respuesta a Lindelof, lo único que mostró es no ser la persona adecuada para adaptar este material:
«A pesar de los comentarios del guionista y productor de televisión Damon Lindelof, el «verde» de «Green Lantern(s)» no es «estúpido». ¿Por qué un guionista se adhiere a este tipo de narrativa si cree que es fundamentalmente «estúpida»? No se entregan guiones de CSI a guionistas condescendientes que tachan de «estúpidos» a los expertos forenses y a sus cortes de pelo, así que, ¿por qué contratar a gente que se avergüenza y niega el material de cómic que se les ha encargado desarrollar? ¿Por qué no rechazan los trabajos para los que no están preparados? No es que necesite el dinero, y Lindelof ha demostrado que es capaz de aportar sus propias ideas. ¿Qué pretende demostrar, al fin y al cabo, este desprecio hacia las convenciones de los superhéroes? ¿Acaso Lindelof se imagina que eso le hace parecer menos friki? Ya es un poco tarde para eso, así que, ¿de qué va todo esto? Los únicos a los que les importa una mierda la serie de televisión de los Lanterns son los fans de Green Lantern. ¿Por qué alienarlos desde el principio? Eso sí que parece más bien «estúpido».«
Y Morrison tenía razón. Declaraciones como esta podrían agradar a los ejecutivos de Warner a los que la esencia de los personajes se la trae floja. Pero alienó a todos los fans de Green Lantern y Green Lantern Corps. Yo el primero. Y por eso no quiero ver esta mierda.
Y aquí tenemos a gente haciendo trampas al solitario, porque salieron en auxilio de Lindelof justificando que «Hal Jordan en los comics perdió la esperanza e incluso terminó convertido en el villano Parallax». Cosa que sucedió, pero tras décadas de comics en que aparecía como el mejor héroe de todos. Cosa que es justo lo que la serie NO muestra. Es una justificación tramposa y bastante sectaria de algo que no hay por donde cogerlo. Porque antes del fall from grace deberías mostrar al héroe en su Prime. Porque si no, estás mostrando sólo una persona amargada más, sin el mínimo heroismo que se le presupone.
Semanas más tarde, Morrison vio el primer episodio, y comentó lo siguiente:
Me sentí obligado a ver el primer episodio de «Lanterns» después de criticar el desdén simplista con el que el guionista y productor Damon Lindelof se había referido al color verde. Me gustó la interpretación discreta y tensa de Aaron Pierre como John Stewart, y me pareció que Kyle Chandler era el pilar de la serie con su magnífica interpretación del doctor McCoy, pero no se parecía en nada al Hal Jordan que yo conocía. Para empezar, la fuerza de voluntad y el alcohol no son una buena combinación. Seguiré viéndola por el carismático Chandler. Tengo muchas ganas de ver cómo introducen los elementos más de ciencia ficción del concepto. Por lo demás, en este episodio hay demasiado «contar» y muy poco «mostrar», y esas comparaciones con «True Detective» —que evocan la primera temporada de esa serie— solo han jugado en contra de «Lanterns». La falta de vestuario y de efectos especiales con los anillos era evidente, pero se explica fácilmente por las limitaciones presupuestarias y por el deseo de marcar cierta distancia con la fallida película de Ryan Reynolds, Green Lantern (aunque me pareció extraño que Jordan comparara el hecho de no llevar su uniforme de Linterna Verde con la decisión de no llevar corbata cuando uno se hace mayor; el uniforme de Linterna Verde no es un traje de superhéroe ni una elección de moda personal, es el uniforme de la organización para la que trabaja Jordan y, al igual que el uniforme azul de un policía, indica su afiliación y autoridad. Los policías en activo no se dejan el uniforme y la placa en casa porque los consideren anticuados y aburridos, por mucho tiempo que lleven patrullando las calles… Lo cual solo nos lleva a preguntarnos: ¿por qué intentar hacer una serie de Green Lantern con un presupuesto tan reducido? DC tiene un montón de héroes «de a pie», o personajes con poderes poco espectaculares entre los que elegir, así que, ¿por qué optar por esta vía de bajo presupuesto con una franquicia que debería competir con Star Trek o Star Wars? Dicho esto, el enfoque parece haber funcionado, y las críticas generales de la serie son bastante positivas, así que hay que reconocerlo.
De nuevo, Grant Morrison dio en el clavo. Y volviendo al coste de oportunidad, por hacer una serie barata que se avergüenza de los conceptos fundacionales de Green Lantern, HBO Max y Warner nos han robado la gran serie de ciencia-ficción que mereciamos. Y que nunca veremos, teniendo en cuenta entre otros hechos importantes, que casi lo primero que hicieron en la serie fue matar a Hal Jordan.
En este momento, alguien bien intencionado podría invitarme a ver Lanterns porque incluso no siendo lo que debería ser, no está tan mal. Mi respuesta es que hay demasiadas cosas que me apetece ver como para perder el tiempo en algo que no está hecho para mi. Por estos motivos me di de baja de HBO Max hace meses y no planeo volver a suscribirme en mucho tiempo. Ya que van a hacer series y películas sin los mínimos valores morales que no me tienen en cuenta como cliente, al menos no tendrán mi dinero financiándoles. Es lo único que puedo hacer. A la larga, esto funciona mejor que la posible repercusión de este artículo en las redes sociales.
Tras estos ejemplos, queda claro que mis expectativas ante nada que estrene DC Studios están por los suelos. Y para sorpresa de nadie, su próxima película es la historia de origen de un villano Clayface. Supuestamente James Gunn buscaba recuperar el heroismo y los valores de Superman para una nueva generación. El resultado de momento son películas y series que lo único que celebran es a «malotes» inmorales que se hacen de amigas de Lobo. Si eso no era una red-flag de lo que no deberían hacer, nada lo es. Pues conmigo que no cuenten.
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Desde la casi destrucción de Coyote vs Acme por la actuación codiciosa y vergonzosa de Warner, tenía claro que si alguna vez se estrenaba en el cine, iría a verla. Esta semana se cumplió mi deseo y pude ver esta mezcla de animación e imagen real que ha estado dirigida por Dave Green.
PUNTUACIÓN: 8/10
Después de que todos los productos fabricados por ACME Corporation le salgan mal a Wile E. Coyote, en su persecución del Correcaminos, contrata a un abogado humano igualmente desafortunado para demandar a la empresa. Cuando el abogado de Wile E. descubre que el intimidante jefe de su antiguo bufete es el director general de ACME, se une a Wile E. para ganar el juicio contra él.
David Green (USA, 1983) es conocido por haber dirigido varios videoclips y cortometrajes, sobre todo en colaboración con Miles Fisher. Tras debutar como director con la película Earth to Echo (2014), pasó a dirigir otras películas como Las Tortugas Ninja: Fuera de las sombras (2016). Coyote vs Acme fue siguiente película.
La historia está basada en el artículo «Coyote v. Acme», publicado en 1990 en la revista The New Yorker y escrito por Ian Frazier. El guion lo escribió Samy Burch a partir de una historia suya junto a James Gunn y Jeremy Slater. La película de 103 minutos de duración cuenta con fotografía de Brandon Trost, montaje de Carsten Kurpanek y música de Steven Price.
En lo referido al reparto humano tenemos a Will Forte interpretando a Kevin Avery, un abogado en horas bajas y socio del bufete Avery, Jones & Maltese que se convierte en el abogado de Wile E. Coyote. Lana Condor interpreta a Paige Avery, sobrina de Kevin y becaria en el bufete. John Cena interpreta a Buddy Crane, el abogado de Acme Corporation que fue rival de Kevin en la Facultad de Derecho de Harvard. Otros miembros de bufete son Tone Bell como Sal Maltese, y Martha Kelly como Dottie Jones. Por último, Luis Guzmán interpreta al juez Troppogrosso, un juez estricto que preside el juicio entre el Coyote y la Corporación Acme.
Warner Bros. Discovery archivó inicialmente «Coyote vs. Acme» en noviembre de 2023 para obtener una deducción fiscal, pero más tarde dio marcha atrás en su decisión y permitió a los creadores de la película buscar otros distribuidores tras la reacción negativa del público. Tras varias negociaciones, Ketchup Entertainment adquirió los derechos por 50 millones de dólares en marzo de 2025, tras haberlo hecho anteriormente con la película de Looney Tunes de Warner Bros. Animation, The Day the Earth Blew Up (2024).
Después de la vergüenza indecente de los directivos de Warner, era una obligación moral ir al cine a ver esta película. Para demostrarle a Warner que hay público que quiere ver historias de los Looney Tunes. Y para premiar a Ketchup Entertainment por el riesgo al apostar por recuperar la película.
Tengo que reconocer que la película me ha dado todo lo que esperaba de ella. Pero no es algo malo, porque todo lo que propone es un éxito absoluto. Empezando por el elemento metatextual que invita a ver esta película como el Coyote que combate a la todopoderosa Acme (Warner). Afortunadamente, en este caso, David ha ganado a Goliath.
La película plantea una nueva lectura del clásico cartoon del Correcaminos y el Coyote. El Coyote ha sido el alivio cómico de varias temporadas de espectadores que hemos disfrutado de estos dibujos animados. Pero en esta película es víctima de una malvada Acme que le ha proporcionado artilugios defectuosos durante décadas. Que el Coyote siga intentando pillar al Correcaminos una y otra vez sin importar todas las veces que ha fracasado es resaltado como un ejemplo a seguir por todos aquellos que hemos fracasado alguna vez y no sabemos si podremos levantarnos.
Coyote vs Acme es una película super divertida que tiene todo lo que se espera de una historia de los Looney Tunes. Y tenemos explosiones, caídas de pianos y destrucción controlada. O descontrolada. Estamos en un mundo en el que los humanos y los cartoons comparten mundo, lo que nos recuerda a clásicos como ¿Quién engañó a Roger Rabbit? La parte de los dibujos es un acierto, pero es el mensaje de la trama humana es una gran parte del éxito de Coyote vs Acme.
Acme utiliza cachibaches defectuosos en los dibujos para probar tecnologías que luego utiliza para innovaciones que usa para los humanos. Sin importar el daño mental que pueda provocar a los dibus. Esto plantea una analogía directa con el mundo real, al poder decir que esto aluda a cuando se consumen los recursos naturales de países del tercer mundo para alimentar la sociedad de consumo del primer mundo. El mensaje de John Cena de qué importa si unos dibus sufren cuando gracias a ello la gente disfrutan de mejoras en su vida desde luego invita a ello. Dejando claro que eso está mal, claro.
Aparte de los interesantes mensajes de la película, me ha encantado la relación del Coyote con su abogado Kevin Avery, interpretado por Will Forte. Me parece una maravilla las emociones que transmite el Coyote. Es el protagonista de los momentos más emocionantes de la película. Por un lado, como ejemplo de resiliencia y de no perder la esperanza por muchas veces que haya fallado antes. Pero luego, cuando ve como su amigo Avery le rompe el corazón cuando le dice que jamás atrapará al Correcaminos. La capacidad emocional de estos dibujos me parece digna de mención.
Aparte de la trama de la película, la película es una maravilla para los amantes de los Looney Tunes. No están todos los personajes, pero me parece una pasada ver al pato Lucas, a Buggs Nunny, Piolín, la abuelita, el Demonio de Tasmania o Porky. Y qué decir de la aparición estelar del Correcaminos en el momento clave de la película. Esto es un Looney Tunes en su PRIME. Con diversión, mensaje y emoción. No se puede pedir más.
Y decía al principio que la película me ha dado todo lo que esperaba de ella. Pero eso no puede ser nunca algo negativo cuando todo lo que plantea la película lo hace tan bien. Coyote vs Acme es una película divertida y emocionante, me parece un éxito monumental. Me alegro que Ketchup Entertainment de atreviera a apostar por la película y la recuperara.
¡Debería daros vergüenza, Warner!!!
Comparto el trailer de la película:
Coyote vs Acme es una película con el corazón en el sitio correcto que acierta en todo lo que propone. Vergüenza tendría que darle a los directivos de Warner.
PUNTUACIÓN: 8/10
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Septiembre se ha convertido en el mes de Frank Miller. Tras leer Push the Wall, el libro autobiográfico escrito por Frank Miller, llega Frank Miller American Genius, documental escrito y dirigido por Silenn Thomas que ofrece una extensa mirada al pasado y presente del genio del comic americano.
PUNTUACIÓN: 9.5/10
Este documental explora el medio siglo de carrera del legendario dibujante y guionista de cómics Frank Miller. Realizada para sus fans tras una experiencia cercana a la muerte, la película profundiza en la influencia radical y decisiva de Miller en el arte, la narrativa y la cultura. Desde sus comienzos en un pequeño pueblo de Vermont hasta Nueva York, Hollywood y más allá, este documental íntimo se adentra en sus fracasos, éxitos, autodestrucción y redescubrimiento.
«La idea de este documental surgió de diversas fuentes y de los aficionados, que nos animaban a documentar la vida de este gran genio estadounidense que acababa de sobrevivir a una experiencia cercana a la muerte. Cuando iniciamos este proceso, Miller acababa de comenzar su recuperación. Tenía un claro afán por la vida, un deseo de recuperar años de «tiempo perdido» y de profundizar en su identidad artística. Antes de la pandemia, Miller había vuelto a viajar y a trabajar en una serie de nuevos proyectos. Cuanto más le seguíamos en este viaje, más descubríamos el arte de la creación de cómics. Era, y sigue siendo, un mundo inspirado por mujeres, artistas, escritores, artesanos y un grupo global de seguidores entusiastas y perspicaces. Esta película es para ellos; para que formen parte de los entresijos de su ídolo y maestro, Frank Miller, y los exploren más a fondo».
El legendario creador Frank Miller está considerado como uno de los creadores más influyentes y galardonados de la industria del entretenimiento actual; es conocido por su narrativa intensa y cruda y por su estética noir descarnada, presente tanto en cómics como en novelas y películas. Miller saltó a la fama a finales de la década de 1970 como dibujante y, más tarde, guionista de Daredevil para Marvel. A continuación vino el drama de samuráis futuristas Ronin, seguido de Batman: El caballero oscuro y Batman: Año uno, que revolucionaron para siempre a Batman. Posteriormente, cumplió el sueño de toda su vida al crear el comic noir Sin City, que fue un éxito inmediato. Recientemente, Miller ha lanzado Frank Miller Presents, una editorial independiente centrada en la creación y selección de cómics impulsados por los propios artistas. En 2015, Miller fue incluido en el Salón de la Fama de los Premios Will Eisner por su trayectoria y sus contribuciones a la industria.
Silenn Thomas, directora y productora de cine y televisión, ocupa el cargo de directora ejecutiva de Frank Miller Ink, la productora fundada por el legendario creador de cómics. El documental FRANK MILLER: AMERICAN GENIUS supone su debut como directora. Thomas trabajó por primera vez con Miller cuando ejerció de productora asociada en la adaptación cinematográfica de su obra más emblemática, 300. Entre sus otros trabajos se incluyen LAS CRÓNICAS DE SPIDERWICK, SIN CITY: UNA MUJER POR LA QUE MATAR y CURSED. Ha colaborado en diversas funciones con innumerables figuras destacadas de la industria, entre las que se encuentran Luc Besson, George A. Romero, Kathleen Kennedy, Marc Canton, Mike Figgis y Robert Rodríguez. Thomas se graduó en el prestigioso programa de dirección de la escuela de cine de la UCLA.
En muchos sentidos, este documental Frank Miller American Genius parece un complemento del libro Push the wall, el libro autobiográfico de Frank Miller. O igual no un complemento, porque propone contar más o menos la misma historia en un formato más atractivo para los nuevos públicos a los que la lectura no les resulte atractiva. Lo cual es una idea un poco extraña, porque los fans de Frank Miller a la fuerza son lectores de comics.
Miller plantea su libro como una especie de manual de creatividad en el que da a los futuros artistas que quieren entrar en el mundo del comic las claves que a él le ayudaron a triunfar, que pasan entre otros muchos aspectos por ser fiel a uno mismo. En lo relativo a la creación de comics, el libro da más detalles y son mucho más interesantes que lo que vemos en este documental. Que se queda en la superficie, siendo eso si mucho más visual.
Este documental se centra en hacer un repaso a su vida utilizando múltiples imágenes de visitas de Miller a convenciones por todo el mundo en los últimos 10-15 años. Incluida la exposición en el Louvre en que expusieron páginas suyas. Además de extensas entrevistas realizadas a Miller a lo largo de un largo periodo de tiempo, que resultan super interesante incluso aunque en algunos momentos repita cosas que ya expone en el libro, el documental es un regalo para los fans porque entrevista también, o usa videos de archivo, a profesionales del mundo del comic como Neal Adams, Jim Shooter, Klaus Janson o John Romita Jr., hablan de Miller y de su experiencia de trabajar con él. Esto consigue que el documental sea super dinámico, al aparecer decenas a profesionales del mundo del comic. Ver a Bill Sienkiewicz comentar Elektra Assassin, por ejemplo, o a Walter Simonson de los años en que compartió estudio con Miller, son un regalo absoluto. Y como estose ejemplos hay un puñado.
El documental hace también un gran repaso a las películas creadas a partir del trabajo de Miller. Empezando por la influencia que Miller ha tenido en varias generaciones de autores de Batman de comic y en las películas. Se detiene mucho con Sin City, ofreciendo escenas de making-off que conectan el comic con las películas. Y lo mismo para 300. Añadiendo además entrevistas a Robert Rodríguez, Jessica Alba o Zack Snyder, entre otros. Y frente al libro, el documental no oculta el fracaso monumental que fue la película The Spirit dirigida por Miller, que sufrió entre otros problemas que el público se había cansado de las películas «tipo Sin City».
Otra de las cosas que me gustan mucho de este documental es que Miller no oculta su problema con el alcohol y que es un alcohólico. De hecho, se dice específicamente que el documental nace a partir de una situación en la que Miller estuvo a punto de morir, un momento que supuso un cambio radical en la vida de Miller, tras lo cual el genio de Vermont volvió a disfrutar de la vida.
Por contra, si hay algo que no me gustó es que no se comenta apenas nada del Batman Year One que hizo con David Mazzucchelli. Ni del Daredevil Born Again, que pueden ser dos de los mejores comics de Miller. Desde luego, de los que más me gustan a mi. Cierto es que no los dibujó, pero es llamativo que aparezca Chris Claremont para hablar del comic de Lobezno y Mazzucchelli casi no sea ni nombrado. Me parece muy raro, pensando en que luego si aparecen numerosos artistas que han trabajado con Miller empezando por Dave Gibbons o Geoff Darrow, entre otros.
Una vez comento esto que no me gustó, lo cierto es que American Genius es magia pura para un fan de Miller como yo. El documental tiene una duración de 110 minutos es una maravilla tras otra, como cuando pude ponerle cara a Joëlle Jones. Si eres un fan de los comics de Miller, este es un documental imprescindible que no te puedes perder.
Comparto el trailer de este documental:
Frank Miller American Genius es un excelente documental imprescindible para todos los fans del maestro Miller.
PUNTUACIÓN: 9.5/10
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Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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