Crítica de Anora de Sean Baker

Aprovechando la Fiesta del Cine he visto Anora, la película de Sean Baker que ganó la Palma de Oro a Mejor película en el pasado Festival de Cannes.

PUNTUACIÓN: 8/10

Anora, una joven prostituta de Brooklyn, tiene la oportunidad de vivir una historia a lo Cenicienta cuando conoce e impulsivamente se casa con el hijo de un oligarca ruso. Cuando la noticia llega a Rusia, su cuento de hadas se ve amenazado, ya que los padres parten hacia Nueva York para intentar conseguir la anulación del matrimonio.

Sean Baker (Nueva Jersey, 1971) es un cineasta estadounidense. Es conocido por dirigir largometrajes independientes sobre la vida de personas marginadas, especialmente inmigrantes y trabajadoras del sexo. Entre sus películas destacan Take Out (2004), Starlet (2012), Tangerine (2015), The Florida Project (2017), Red Rocket (2021). Con Anora, su última película, ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes de 2024.

Baker produce, escribe y dirige Anora, una película de 6 millones de presupuesto y una duración de 139 minutos que cuenta con Fotografía de Drew Daniels, montaje de Sean Baker y música de Matthew Hearon-Smith.

En el reparto tenemos a Mikey Madison como Anora «Ani» Mikheeva, una stripper que conocerá a Ivan «Vanya» Zakharov (interpretado por Mark Eydelshteyn), el rico hijo de un oligarca ruso. Yura Borisov es Igor, un esbirro ruso contratado por Toros (Arren Karagulian) para cuidar de Vanya. Vache Tovmasyan es Garnick, otro esbirro armenio contratado por Toros. Aleksei Serebryakov interpreta a Nikolai Zakharov, el padre de Vanya, mientras que Darya Ekamasova es Galina Zakharova, la madre de Vanya. Por último, Lindsey Normington es Diamond, una stripper que compite con Ani por los clientes.

Anora ha sido una sorpresa super positiva. Sean Baker plantea una película partida en dos, lo cual me ha resultado sorprendente, al conseguir que no supiera nunca qué iba a pasar a continuación. En la primera parte vemos como Any conoce a Vanya en su club de striptease y empiezan unos días de sexo y desenfreno. La sinopsis habla de una historia a lo Cenicienta, pero para mi el equivalente más adecuado sería el de Pretty Woman, al tener a un niñato ruso pagando a la joven «bailarina exótica» para que pase una semana con él. Y tengo que reconocer que debo estar haciéndome mayor, porque esta parte en la que una gran parte del metraje es para verles follando llegó a parecerme un poco gratuita en la forma en que vemos a la actriz desnuda. En esta parte me gusta que se quita el elemento romántico de las historias clásicas, por ejemplo la Pretty Woman antes mencionada, al mostrar a un niñato asquerosamente rico haciendo lo que quiere y consiguiendo cumplir sus deseos más chorras. Deseos que son más bien simples, porque sólo quiere jugar a videojuegos, follar e irse de fiesta con sus amigos. El elemento transaccional está siempre presente, así como la ausencia de «amor».

Por suerte, la película cambia totalmente de registro a partir de que la pareja se casa en Las Vegas durante un fin de semana de excesos, y los empleados de los padres de Vanya (que se supone que tienen que controlarle) descubren lo que ha hecho el niñato a sus espaldas. Esta segunda parte está llena de situaciones super divertidas que me rompían completamente las expectativas. Y tiene mucho mérito por parte de Sean Baker, porque estas situaciones en las que se ve envuelta Anya en realidad son super turbias y en otra película que podrían haber tenido un giro violento y/o dramático. Porque hablamos que los empleados de los padres de Vanya quieren forzar a Anya para que anule el matrimonio antes que los padres de Vanya lleguen desde Rusia. Y cuando hablamos de «oligarcas rusos» lo primero en que piensas es en MAFIA rusa, con todas las connotaciones violentas que se quieran imaginar. Sin embargo, el tono de farsa y comedia me parece un acierto absoluto, con una historia que no deja de provocar giros alocados e inesperados.

Anora se una a la moda de películas americanas en la que una gran parte de la película no está dialogada en inglés, alternando el ruso y el armenio. Algo lógico si pensamos que Vanya habla muy mal inglés y los empleados son todos de descendencia rusa. Esto ayuda a reforzar la idea de película inesperada, y también del crisol de nacionalidades que existen en los actuales Estados Unidos. Para ser una película larga de más de dos horas que exige leer los diálogos una gran cantidad de metraje, la película nunca se hace larga y me ha resultado super entretenida. Comento en muchas ocasiones que diferente no es mejor, pero en el caso de Anora la verdad es que me ha dado una novedad y un tono que me han gustado mucho y me han parecido un soplo de aire fresco.

La protagonista Mikey Madison como Anora «Ani» me parece que está muy bien, empezando porque supongo que en su vida real no habla ruso ni tiene los modales de una choni poligonera. En lo que Madison acierta es en conseguir que empaticemos con ella, por ejemplo con las escenas hablando con sus compañeras de profesión en el club o con su jefe, mostrando una joven que incluso teniendo una profesión atípica, puede estar llena de humanidad y de normalidad. Dentro de eso, su papel es super over-the-top e implica estar en muchos momentos gritando e insultando a sus secuestradores, pareciendo en ocasiones más peligrosas que ellos. Eso en la segunda parte, porque en la primera está más tiempo desnuda que vestida, bailando y comportándose como una prostituta. Y esto me lleva a la percepción (realidad) que por mucho feminismo que se diga de cara a la galería, en realidad está más claro que nunca que para que una actriz destaque en el actual show-business americano tiene que aceptar papeles sexuales que exigen que muestren carne primero que todo. No hay más que ver a Emma Stone el año pasado con Poor things o hace apenas un mes con Demi Moore y Margaret Qualley en La sustancia. Y me parece de una hipocresía bestial.

El resto del reparto me parece que cumple de maravilla lo que la historia y lo que el director Sean Baker necesitaba de ellos. Empezando con el niñato Vanya, que deja claro lo que es, un mierdecilla asqueroso que nunca ha dado un palo al agua ni lo va a dar, y que se enamora con la misma velocidad que se emborracha. Toros, el encargado de controlar a Vanya en Nueva York, y Garnick, uno de sus empleados, son super divertidos. Y muestran os problemas que sufre la gente corriente que tiene que lidiar con tener que limpiar la mierda que va dejando Vanya en su vida de fiesta y desenfreno. Junto a ellos, Igor parece el típico machaca, pero inesperadamente es una persona con más empatía y preocupación por Vanya de lo que hubiera podido pensar tal y como empieza la movida en que se ven involucrados. Anora igual no es una película en la que puedas decir «whoa, que interpretaciones prodigiosas», pero creo que todo lo que vemos está bien planteado e interpretado. En realidad no se le puede pedir más.

Luego está la eterna polémica de los premios. Porque ya digo que Anora me ha gustado mucho, y el elemento de comedia inesperado hace que la historia sea fresca y diferente. Aparte, en estos tiempos actuales imagino que plantear una historia que rompe la versión romántica de Pretty Woman me parece que está bien sobre todo que si pensamos desde un punto de vista realista, todo lo que vemos en Anora es más factible que pase en el mundo real que la historia de Julia Roberts y Richard Gere. De hecho, no me extrañaría que Sean Baker conociera una historia así en el mundo real y le inspirara a escribir este guion.

Dicho esto, que Anora ganara la Palma de Oro a Mejor película en el pasado Festival de Cannes no se si habla muy bien ¿demasiado? de esta película, o en realidad destaca lo malas que debían ser el resto de películas del certamen francés. En positivo, creo que si vi esta película precisamente por el impulso mediático que Anora tuvo gracias a ese premio. Un premio que seguro contribuyó a que la película tuviera distribución, por lo que en este caso seguro no me voy a quejar.

En un mundo del entretenimiento que parece que todo son repeticiones de los mismos patrones, me ha gustado ver una película que me divirtiera y me tuviera sin saber qué iba a pasar a continuación. Me lo pasé muy bien con Anora. Si podéis, animaros a verla.

Comparto el trailer de esta película:

Menudo sorpresón me ha llevado con Anora. La recomiendo completamente.

PUNTUACIÓN: 8/10

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