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Crítica de Minari, de Lee Isaac Chung

Tenía cierta curiosidad en ver Minari, la película del director Lee Isaac Chung que se ha convertido en una de las grandes sorpresas de los Oscars de este año al conseguir 6 nominaciones entre las que se encuentra Mejor Película, Mejor Director y Mejor Actor. Tras verla, lamento no compartir el estusiasmo ante este slice-of-life.

PUNTUACIÓN: 6,5/10

David, un niño coreano-americano de 7 años, ve cómo a mediados de los años 80 su vida cambia, de la noche a la mañana, cuando su padre decide mudarse junto a toda su familia a una zona rural de Arkansas para abrir allí una granja, con el propósito de lograr alcanzar el sueño americano. (FILMAFFINITY)

Lee Isaac Chung (1978) es un director de cine y guionista estadounidense. Su ópera prima Munyurangabo (2007) fue Selección Oficial en el Festival de Cine de Cannes de fue el primer largometraje en kinyarwanda (un dialecto de Ruanda). También dirigió los largometrajes Lucky Life (2010) y Abigail Harm (2012). Con Minari ha ganado el Gran Premio del Jurado y el Premio del Público en el Festival de Cine de Sundance 2020 y recibió numerosos premios y nominaciones importantes, incluido el Globo de Oro a la Mejor Película en Lengua Extranjera.

La película se estrenó en el pasada Festival de Cine de Sundance el 26 de enero de 2020, ganando tanto el Premio del Gran Jurado de Drama como el Premio del Público. La película obtuvo seis nominaciones a los Oscars de este año: Mejor Película, Mejor Director, Mejor Guión Original, Mejor Actor por Yeun, Mejor Actriz de Reparto Youn Yuh-jung (único galardon de la película) y Mejor Banda Sonora Original. También ganó el Globo de Oro a la Mejor Película en Lengua Extranjera, fue nominada para el Premio del Sindicato de Actores por Mejor Actuación de un Elenco en una Película, y obtuvo seis nominaciones en la 74a edición de los Premios de Cine de la Academia Británica, incluida la Mejor Película fuera de Idioma en Inglés.

Lee Isaac Chung dirige esta película de gran contenido autobiográfico, que tiene fotografía de Lachlan Milne y música de Emile Mosseri.

En el reparto de Minari destaca Steven Yeun (Glenn de The Walking Dead) como Jacob Yi, el padre de la familia empeñado en crear una granja que permita salir adelante a su familia de inmigrantes coreanos en la década de los años 80. La actriz coreana Han Ye-ri interpreta a su mujer Monica que lamenta el traslado de la familia de California a Arkansas. Sus hijos son David (Alan Kim) y Anne (Noel Kate Cho). La veterana actriz coreana Youn Yuh-jung, conocidísima en Corea pero desconocida en Estados Unidos, interpreta a la madre de Monica, Soon-ja, que viajará a la granja para cuidar de los niños. El único personaje no coreano de importancia en la película es Paul, un trabajador de la granja un tanto retrasado o descerebrado, interpretado por Will Patton.

Un primer elemento que debo comentar es que fui al cine a ver Minari con mi mujer y la única versión disponible era la versión doblada al castellano, por lo que me perdí todos los matices que en la versión original aporta ver una película americana en la que durante una importante parte del metraje hablan en otro idioma, el coreano natal de esta familia. Esto creo que es un gran pero a la hora de valorar la película porque resta uno de los aspectos que entiendo han jugado en la unánime aclamación de la película, que es el identitario, al mostrar la vida de una familia coreana-americana, una comunidad que ha sido sistemáticamente ninguneada en el cine comercial americano.

De hecho, aparte del conocido actor americano Steven Yeun de origen coreano, el director Lee Isaac Chung planteó desde el comienzo de que el casting tanto de Monica como de su madre Soon-ja lo interpretaran actrices coreanas, no americanas-coreanas, que podrían reflejar mejor la dificultad de encajar en una tierra diferente a la suya con otras costumbres e idioma.

Entrando en los elementos positivos, Minari engancha gracias a unos personajes que se sienten todo el tiempo reales. El elemento autobiográfico está perfectamente reflejado y la familia Yi transmite verdad por los cuatro costados. Me gustan todos los actores, pero sobre todo la relación del niño David (Alan Kim) con su abuela Soon-ja (Youn Yuh-jung) es para mi lo mejor de la película. Por contra, dentro que lo hacen bien, ni Steven Yeun como el cabeza de familia Jacob ni Han Ye-ri como su esposa Monica están igual de bien probablemente porque les veo demasiado monotemáticos en su interpretación, concentrado el primero en sacar adelante su granja olvidando a su familia y estando siempre preocupado, y ella siempre sufriendo porque no quiere vivir en una granja y en un matrimonio en el que ya no queda amor por motivos nunca explicados en la película.

Técnicamente, la película transmite lo que es la vida en una granja en mitad de la nada, con una fotografía naturalista estupenda y unos paisajes reales alejados de las imágenes bucólicas del campo perfecto que no existe en el mundo real. Este detalle, el del realismo, me parece muy interesante, empezando por el guión de Lee Isaac Chung. Alejado de los aspectos identitarios que maquillan la realidad en busca de una sororidad racial, la película muestra que justo son otros coreanos los que “putean” a la familia cuando el padre busca vender sus hortalizas coreanas en los mercados cercanos. Una familia que, por lo visto en la película, evita en general en contacto con los habitantes del pueblo cercano y mantiene una actitud mayoritariamente reservada hacia sus vecinos.

Realmente, la película ofrece justo lo que se espera de ella. El problema para mi viene por el propio concepto de “slice-of-life”, en el que nos enseña detalles de una vida rural en la que no acaba de pasar nada interesante durante los 114 minutos de metraje. No me malinterpretéis, conecto con la familia y me gustan todas las interpretaciones, pero las cosas que les suceden en la granja son las que son y no acaban de interesarme. Y si, se que el mundo real es aburrido y no existen los grandes clímaxes cinematográficos, pero eso no quita que a la historia en mi opinión, le falta punch por todas partes.

Por no hablar del no-final con el que termina la película. De nuevo, está claro que en la vida real no hay finales y mucho menos los finales felices, pero eso no debería servir de excusa para terminar de cualquier manera una película que, al final, es una narrativa audiovisual. No sólo esto, el guión en esta parte final es inconsecuente con lo mostrado justo antes, en uno de los momentos claves emocionales para el matrimonio Yi. Tras vivir ese momento emocional, Monica expresa su determinación de hacer algo, pero pasamos a un final en que eso no sólo no sucede sino que pasa lo contrario sin explicar qué provoca el cambio en Monica. lo que me ha supuesto un enorme problema narrativo que no puedo dejar de comentar. Si este salto de lógica lo hubiéramos visto en una película de superhéroes, no tengo dudas que se la hubiera puesto a caldo, por eso no entiendo porque esto se acepta con naturalidad en Minari y, en general, en todo el supuesto cine “serio”. Es incomprensible.

Las opiniones son como los colores, hay muchísimos y cada uno tiene el suyo que es su favorito. En mi opinión Minari, que por cierto es el nombre de una planta del sur de Asia que la abuela Soon-ja trae de Corea y plantan en la granja, es una más que correcta película que realmente lo hace todo bien. Sin embargo, no me puedo creer todos los premios y nominaciones que está consiguiendo y que no se justifican por la calidad de la película, su historia y interpretaciones. Para Minari, la ola identitaria racial que recorre los Estados Unidos desde que surgió el Black Lives Matter, ha jugado en su favor y ha hecho que una rara-avis como es esta película que muestra a una parte de la comunidad coreano-americana haya sido aclamada por la crítica.

De hecho, estoy razonablemente seguro que si en lugar de coreanos, la película narrara la mudanza de una familia blanca alemana (o mexicana) a una granja de Arkansa, por poner dos ejemplos extremos, con las mismas buenas interpretaciones, hablando sus idiomas autóctonos, con una buena fotografía, etc… la película difícilmente se hubiera estrenado en cines y mucho menos hubiera recibido esta aclamación. Y eso reconociendo que la película está bien y si triunfa por algo, es por acertar en lo que pretendía, poner de relieve que existen más identidades en los Estados Unidos que los blancos, afroamericanos o hispanos.

Comparto el trailer de la película:

Minari es una buena película, pero no tan buena como todos los premios que ha conseguido indicaría. En todo caso, sabiendo lo que se va a aver, la película no dudo que va a encontrar un público que seguro disfruta con los slice-of-life.

PUNTUACIÓN: 6,5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Man of Steel de Zack Snyder

Zack Snyder fue el elegido para realizar una actualización de los mitos de Superman para las nuevas generaciones, siguiendo conceptos planteados por Christopher Nolan y David Goyer. Man of Steel de 2013 fue la película que estaba destinada a lanzar una nueva franquicia cinematográfica con los personajes de DC Comics que pudiera competir con las películas de Marvel. Hoy la quiero recuperar.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Desde Krypton, un lejano planeta muy avanzado tecnológicamente, un bebé es enviado en una cápsula a través del espacio a la Tierra para que viva entre los humanos. Educado en una granja en Kansas en los valores de sus padres adoptivos, Martha (Diane Lane) y Jonathan Kent (Kevin Costner), el joven Clark Kent (Henry Cavill) comienza desde niño a desarrollar poderes sobrehumanos, y al llegar a la edad adulta llega a la conclusión de que esos poderes le exigen grandes responsabilidades, para proteger no sólo a los que quiere, sino también para representar una esperanza para el mundo. (FILMAFFINITY)

El nacimiento de Man of Steel tiene varias explicaciones. Por un lado, el decepcionante resultado en taquilla del casi-remake Superman Returns de Bryan Singer estrenada en 2006. Si hubiera tenido éxito, el estudio tenía ya planteada su secuela para un estreno en navidades de 2009. Sin embargo, el éxito arrollador de Iron Man (Jon Favreau, 2008) y el anuncio de Marvel Studios de estrenar películas individuales de sus héroes provocó que en agosto de 2008 Warner anunciara sus planes de no continuar con Superman Returns 2, optando por un reinicio completo del personaje. Debido al éxito arrollador de The Dark Knight (2008), Warner optó por lo que pensaron que era una idea ganadora: “Si Christopher Nolan había resucitado la Batman con Batman Begins (2005), démosle el control para que haga lo mismo con Superman”. Y hay que reconocer que en ese momento, la idea tenía todo el sentido del mundo, ya que el guionista y escritor de comics David Goyer (guionista de la franquicia de Nolan), había comentado con Nolan cómo relanzaría Superman actualizándolo para las nuevas generaciones, y su idea le entusiasmó a Nolan, que la vendió a los ejecutivos de Warner.

En este momento de la producción, los planes de Nolan (productor) y Goyer (guionista) eran hacer una película completamente autónoma como lo fue Batman Begins, en el que Superman sería el único héroe de la Tierra igual que Batman lo es en su mundo, sin planes en ese momento de crear un universo compartido, algo que llegó años más tarde, en Batman v Superman (2016), ya con Zack Snyder con control total de la franquicia de héroes de DC Comics.

Zack Snyder fue contratado como director de Man of Steel en octubre de 2010, cuando Warner ya sabía el resultado de su Watchmen (2009), que resultó polémica y con una taquilla muy por debajo de lo esperado. Nada más confirmada su contratación inició un casting de mega estrellas que culminó con el inicio del rodaje en agosto de 2011, con Amir Mokri como director de fotografía. Man of Steel realizó un rediseño completo del traje de Superman de James Acheson y Michael Wilkinson, conservando la combinación de colores y el logotipo de la “S”, pero con tonos más oscuros y sin los calzoncillos rojos, que no encajaban en la idea de dar al primer super héroe de DC un tratamiento “realista”. La ironía de unos creativos que hablan de hacer una película sobre un hombre que puede volar que piensan que todo puede ser realista menos los calzoncillos no empezaba a hablar bien de los complejos de todo el equipo.

La película de 143 minutos contó con música de Hans Zimmer y montaje de David Brenner. Con un presupuesto de 250 millones de dólares, Man of Steel resultó muy polémica artísticamente y, lo que es peor para Warner, se quedó muy lejos del taquillazo que esperaban los ejecutivos de Warner, recaudando tan “sólo” 668 millones. Mejoraba eso si los escasos 400 millones que recaudó Superman Returns y confirmó que el reinicio de Superman era imparable. Sin embargo, estas cifras no eran tan buenas como se esperaban. Por ponerlas en contexto, Iron Man 3 estrenado es mismo año 2013 recaudó 1200 millones. Y sí, es injusto comparar la tercera parte de una trilogía de éxito con el reinicio de una franquicia que parecía muerta apenas unos años atrás, pero esa es la valoración que hicieron los ejecutivos de Warner, que viendo el empuje de Marvel Studios y con la sensación que no estaban exprimiendo la gallina de los huevos de oro como deberían, acabaron aparcando la idea de Goyer y Nolan para un Man of Steel 2 autocontenido y optaran por poner toda la carne con el lanzamiento de Batman v Superman (2016) que pusiera en marcha el universo cinematográfico de Warner / DC.

Para Man of Steel, Warner contrató al Henry Cavill para el papel de Clark Kent / Superman. Cavill ya optó a interpretar a Superman en Returns de Bryan Singer, y en 2010 ya contaba con 27 años y la presencia que se le supone al Hombre de Acero. Cavill comenzó su carrera con papeles en las adaptaciones de largometrajes como El conde de Montecristo (2002) e interpretó papeles secundarios en varias series de televisión como The Inspector Lynley Mysteries de la BBC y The Tudors de Showtime. Tambén participó en películas como Tristan & Isolde (2006), Stardust (2007) y Blood Creek (2009) hasta su contratación para hacer de Superman. Para foguearle antes de Man of Steel y que le público conociera al casi desconocido Cavill, Warner le hizo protagonista de Inmortales (Tarsem Singh, 2011), una historia basada en la mitología griega en la que ya mostró su poderío físico. Man of Steel le catapultó a la fama, y sin embargo no hemos llegado a verle interpretar la gran película de Superman que los fans estábamos pidiendo.

Además de Cavill, en Man of Steel tenemos a un reparto de autentico lujo con Amy Adams como Lois Lane, Michael Shannon como el General Zod, Kevin Costner y Diane Lane como Jonathan y Martha Kent, Russell Crowe como Jor-El y Laurence Fishburne como Perry White.

Entrando a valorar la película y empezando por los elementos positivos, Man of Steel es la mejor película de Bola de Drac jamás realizada. De hecho, el artista de los storyboards Jay Oliva cita al mítico anime (y manga) como una clara influencia a la hora de preparar unas escenas de acción que buscaban ofrecer algo nunca antes visto en imagen real. Y la verdad es que lo consiguen, la escala de destrucción y las escenas de acción son de largo lo mejor de la película, y están mostradas con un nivel de poder como nunca se había visto, siendo lo más parecido hasta la fecha el final de Matrix Revolutions (Hermanas Wachowski, 2003). Hay que reconocerle que Zack Snyder sabe crear un buen montón de imágenes poderosas a lo largo de la película, con momentos brillantes como el primer vuelo de Superman o la terraformación de la Tierra en el climax final con el cambio magnético de Metrópolis.

También me gusta mucho la música de Hans Zimmer que tenía la misión imposible de hacer olvidar la icónica música de John Williams y cumple con nota. Zimmer consigue crear una música poderosa como el protagonista que sí transmite la idea de “un héroe que inspirará a la humanidad” que intentaba ofrecer la película al espectador. Además, crea un in-crescendo musical que encaja con la idea de aprendizaje de Clark hasta asumir su herencia kriptoniana y convertirse en el defensor de la tierra. La música de Zimmer es una pasada.

El reparto de Man of Steel hace lo que puede con el guión que tienen. Al igual que los secundarios de la película de 1978 transmitieron todo su carisma en la primer película de Superman, Kevin Costner, Diane Lane, Russell Crowe y Laurence Fishburne lucen el carisma que sólo las grandes estrellas pueden transmitir en pantalla. Lástima lo que el guión les hace hacer, que comentaré más adelante.

De hecho, el único personaje al que entiendo y comparto su punto de vista es al villano General Zod. A pesar de la exagerada interpretación de Michael Shannon, veo lógico que alguien enfrentado a la aniquilación de su raza haga todo lo que esté en su mano, incluido aplastar a unas hormigas, para buscar la supervivencia de su especie. Eso no evita que sea el villano, claro, por los actos que realiza durante la película, pero todo lo que hace es lógico con este objetivo en mente, empezando por el intento de golpe de estado en la moribunda Krypton.

Globalmente, Man of Steel es una película de origen bastante típica que ofrece un espectacular entretenimiento para una nueva generación de espectadores que no hayan leído necesariamente los comics, algo que diría que Snyder de hecho nunca hizo. Teniendo en cuenta esto y si no conoces nada previo del personaje, creo que un espectador medio pudo salir razonablemente satisfecho y entretenido de la película.

Sin embargo, entrando en lo menos bueno, tiene delito que Warner haga una película de Superman en la que el personaje no aparezca. Porque este Man of Steel no es Superman, es un trasunto que se queda corto en todos los aspectos excepto en la espectacularidad de las escenas de acción. Y es que el principal problema de la película es que todas las decisiones creativas que David Goyer, Christopher Nolan y Zack Snyder toman para actualizar y “hacer más realista” al personaje suponen un problema que no mejora el canon existente previo.

Empezando por el psicópata de Jonathan Kent y su obsesión de no dejar que Clark ayude a la gente para mantener su anonimato, aunque con ello pudiera morir gente. Y no es sólo que ese NO sea Jonathan Kent, es que el guión equivoca terriblemente el foco. Superman no es el mejor superhéroe porque es el más poderoso y viene de otro planeta, sino por los fuertes valores morales que los Kent enseñaron a su hijo, que le hace buscar siempre la opción correcta, no la más fácil. Y matar siempre es muy fácil. Man of Steel busca trasmitir una equivalencia entre Superman y Jesucristo con un montón de imaginería religiosa e incluso con la edad de Clark, 33 años. Sin embargo, eso resulta un recurso vacuo ya que aunque la película hace a Jor-El y a Jonathan Kent repetir el mantra de que Clark “inspirará a la humanidad”, realmente él durante el metraje NO hace nada que resulte inspirador para nadie, de forma que al final ese elemento narrativo resulta enormemente decepcionante y no lleva a ningún sitio.

De hecho, no es que Clark no inspire a nadie, es que escenas como la destrucción del camión son terribles porque muestran a un Clark vengándose de un bully de la peor forma posible, arruinando su medio de subsistencia, empleando la táctica de un cobarde. Y todo a cambio de conseguir un momento molón, que puede resultarlo para alguien que no conozca al personaje, pero para un fan de los comics como yo momentos como ese me sacaban de la película.

Man of Steel es un ser extraterrestre super poderoso que se enfrenta a otros seres extraterrestres causando una enorme cantidad de muertes en Smallville y Metrópolis. El increíble desprecio que Kal El tiene para evitar muertes civiles durante su enfrentamiento con Zod resulta terrible, algo que vemos por ejemplo cuando Kal para alejar la lucha de la granja de su madre lleva la lucha al centro de Smallville, en lugar de mantenerla en zonas despobladas de Kansas. Y así todo. Es por esto que si, las escenas de acción son espectaculares, pero aún hoy veo la película y no veo nada que me sugiera que estoy viendo una película de Superman, a pesar de la S en el pecho del protagonista. ¡Ah, no! Que la S significa esperanza. Hasta en eso resultan ridículos.

Y aunque Superman no debería matar, entiendo que con el contexto adecuado sería justificable que lo hiciera. John Byrne hizo que Superman matara en su etapa en el comic y supo justificarlo correctamente, además que Clark pagó un precio por ello. No tengo problema con que mate en un momento extremo si la situación está bien planteada, pero el climax de Man of Steel no lo está. Partiendo además que esta muerte no estaba en el guión original de Goyer y fue forzado a última hora por Snyder, que claramente ha jugado más al Injustice que leído las aventuras del comic. Y por mucho que luego Goyer justificara la decisión como que ahora que Clark mató sabe lo horrible que es y ya no lo va a volver a hacer, resulta una explicación fallida porque la historia de ESTA película debe ser satisfactoria en si misma, y no lo es. En el momento en que el problema de una película intenta ser justificado con que se iba a arreglar en la siguiente, están demostrando tu incapacidad para contar una buena historia.

Henry Cavill hace lo que puede en su interpretación. Aunque físicamente ES Superman, algo que Brandon Routh no consiguió en Superman Returns, su Clark Kent queda en un puesto indefinido al estar todo el rato sumido en una tristeza y una seriedad que resulta impostada y poco creíble. Tampoco consigue Amy Adams hacer suya a Lois Lane que está media película embobada mirando los biceps de Superman. Y aunque el guión intenta que su personaje tenga importancia en la historia, no consigue dar con la tecla que el personaje necesitaba, entiendo que porque el guión no se lo permite, no porque ella no realice una buena interpretación. Más lamentable es ver la idea de un Perry White “realista” que tienen en la película. Y en este caso me da igual el cambio de raza al elegir a Laurence Fishburne para el papel. El problema es lo que la historia le hace hacer a Perry, y es comportarse como un estúpido.

Otro problema de Man of Steel es el ritmo. La película tiene un prólogo de 20 minutos en Krypton repleto de acción tras lo que tenemos más de una hora de origen de Clark que se hace lento por momentos y que incluye la que probablemente sea una de las muertes más ridículas de la historia del cine protagonizada por un lamentable Jonathan Kent. Una escena que de nuevo está mal construida y queda como un pegote absurdo. Tras este lento origen, la película vira en sus últimos 45/50 minutos para convertirse en un “All-Out War” que sinceramente no pega tampoco con lo visto hasta ese momento, quedando el conjunto casi como tres partes deslavazadas sin demasiada conexión entre ellas.

Y hablando de Krypton, en este mundo diseñado genéticamente en el que cada ciudadano nace con los atributos que necesitará para desempeñar su función en la sociedad, resulta ridículo pensar que un científico (Jor El) pueda derrotar él solo al General Zod y a sus hombres. Algo establecido por la lógica de la película que no se corresponde con lo que nos han contado. No es algo grave, a decir verdad, pero si es otra piedra que me encontraba en el camino que me impedía disfrutar de la película como debería.

En resumen, ya intuiamos que esto iba a ser diferente. De hecho, como Warner ya expuso, NO es Superman, es Man of Steel. Y acepto que cada creador quiera mostrar su propia versión del personaje que no tienen que coincidir con la mía. De hecho, mientras Warner se lo permita, no tiene ni siquiera que ser compatible con la versión de Superman que hemos visto en los comics en los últimos 40 años. Sin embargo, esta película mostró que lo que funciona para Batman probablemente no fuera lo mejor para Superman, personaje que ha sido maltratado por unos ejecutivos de Warner a los que sólo les preocupaba sus beneficios y no en mostrar al personaje como lo que es, el mejor superhéroe de la historia.

El visionado de Man of Steel en el cine en 2013 fue una de las decepciones más grandes que me he llevado en una sala de cine en toda mi vida porque realmente esperaba ver la versión definitiva de Superman y me encontré otra cosa peor bajo todos los puntos de vista. Y que me llevó a no ver en cine ninguna de las siguientes película de Zack Snyder con los personajes de DC Comics. Warner puede hacer lo que quiera con “sus” personajes, pero que no cuenten con mi dinero.

Comparto el trailer de la película:

Man of Steel sigue siendo una oportunidad perdida y la constatación que Snyder no entendía a Superman. Si no conoces al personaje, Man of Steel puede ser una razonablemente entretenida película de acción. Pero es una terrible película de Superman.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

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Crítica de Sucker Punch de Zack Snyder

Zack Snyder ya había sido confirmado como el director de Man of Steel (2013) cuando estrenó la primera y única película de su filmografía hasta el momento basada en conceptos propios sin adaptar una historia o personaje de otros autores. El resultado: Sucker Punch, estrenada en 2011, la peor película de Snyder hasta ese momento.

PUNTUACIÓN: 4/10

Ambientada en los años 50. Una chica es internada por su padrastro en una institución psiquiátrica para que le practiquen una lobotomía. Mientras espera, su imaginación crea una realidad alternativa que podría salvarla de su dramática situación. A partir de ahí, la joven comienza a preparar su fuga, cuyo éxito depende del robo de cinco objetos. (FILMAFFINITY)

Sucker Punch es una idea original de Zack Snyder que fue transformado en guión en colaboración con Steve Shibuya, que firmó su primer y único guión estrenado cinematográficamente. Snyder explicó que el germen de la historia surgió cuando “había escrito un guión para mí y había una secuencia en él que me hizo pensar: ¿Cómo puedo hacer una película que pueda tener secuencias de acción que no estén limitadas por las realidades físicas que las personas normales están limitadas y conseguir una historia que tenga sentido y, sin querer ser malo, no sea una mierda como Ultraviolet o algo similar?” Como idea, el potencial era enorme, pero la ejecución realmente quedó a la altura de Ultraviolet.

Y teniendo en cuenta esta intención, no cabe duda que Sucker Punch cubrió todas las expectativas de Snyder, al crear un marco general que le permitiera mostrar la acción más loca y espectacular que le gustaría jugar si pudiera crear su videojuego perfecto.

Larry Fong vuelve a ser el director de fotografía de Snyder en esta película, en la que también repiten el editor William Hoy y Tyler Bates en la música junto a Marius de Vries. La película contó con un ajustado presupuesto de 82 millones de dólares que lucen de maravilla en pantalla, recaudando tan sólo 90 millones en todo el mundo, significando el primer gran fracaso de taquilla de la taquilla de Snyder. Y eso teniendo en cuenta que ni Watchmen ni Ga´Hoole funcionaron realmente bien en taquilla y entraban en la sección de decepción no rentable para el estudio.

La película está protagonizada por Emily Browning como “Babydoll”, una mujer joven que está internada en una institución mental que entrará en un mundo imaginario para intentar escapar. Babydoll se une a cuatro internas (Abbie Cornish, Jena Malone, Vanessa Hudgens y Jamie Chung) para intentar escapar, teniendo que recuperar varios objetos del mundo fantástico. Carla Gugino interpreta a la Dra. Vera Gorski, una psiquiatra del centro, Oscar Isaac interpreta a Blue Jones, el ordenanza del psiquiátrico y villano en el mundo fantástico de Babydoll, con Scott Glenn como el maestro del mundo imaginario.

Empezando en los elementos positivos de Sucker Punch, la película es la fantasía de un gamer hecho realidad. ¿Quién no querría ver a chicas ligeras de ropas peleando contra samuráis gigantes, Zombies Nazis, robots o un dragón? Visualmente, la película es una barbaridad y la historia da rienda suelta para que Snyder nos ofrezca una sinfonía visual con sus sueños más locos hechos realidad, en las que los límites del tiempo y del espacio no limitan la megalomanía del director.

Realmente me flipan las dos primeras escenas de acción, la primera con Babydoll en el palacio japonés contra tres samurais gigantes con ametralladoras y la segunda en las trincheras de la Primera Guerra Mundial con todas las chicas peleando con el ejército de Zombies Nazis. Si tras escuchar estas descripciones no te he volado la cabeza y he provocado que te vayas corriendo a ver la película, creo que nada lo hará.

Snyder plantea en Sucker Punch una historia que en su corazón es una crítica ante el machismo de la sociedad, creando un relato empoderante para que las chicas jóvenes encuentren referentes en los que encontrar inspiración. Al menos en lo referido a la intención, esta idea es de agradecer.

Pero es que el guión… ¿En que estaba pensando Snyder? Realmente es una absurdez taaaan grande que provoca bochorno. El triunfo de el continente sobre la nada argumental. De hecho, obviamente la película critica al machismo, pero es tan burdo que da un pelín de vergüenza ajena. De hecho, es todo tan vulgar y ridículo que realmente Sucker Punch parece lo que un adolescente pajillero haría creyendo que escribe una historia feminista, utilizando chicas jóvenes en burdeles y en una zona de batalla sacada de la Play Station. Y no es tanto lo evidente que es cuando se verbaliza el argumento, lo alucinante es que Snyder, o su mujer Deborah Snyder, productora de la película, no cayeran en algún momento de la producción que esto iba a resultar un fail en toda regla.

Aparte, es tan tonto pensar que Snyder realmente se siente inteligente pensando en que el “puñetazo a traición” (traducción literal del título de la película) nos lo llevamos los espectadores con su sorprendente (y ridículo) final, que me provoca hasta gracia de lo penoso que es todo.

El guión plantea la locura de una chica internada en una clínica imaginando una realidad en la que está presa en un burdel en el que imagina entrar en un mundo de fantasía sacado de un videojuego para conseguir trofeos que le permitan escapar del mundo real a dos realidades de diferencia. Es tan ridículo todo que asombra el nivel de flipada que hay que tener para que nadie se de cuenta de una locura de este calibre. Pero claro, es que al final todo es una excusa para ir de la escena de acción A a la B, sin más sentido que imaginar a Snyder diciendo “Whoooa, ¡como mola!”, pensando en las diferentes escenas.

Otro elemento que explica el desastre que es Sucker Punch es la forma en que Snyder cede a la molonidad, cogiendo elementos que le gustaron de otras películas y busca colarlos sea como sea en su película porque “molan”. En este sentido hay que entender la banda sonora repleta de versiones de clásicos pop y rock como el Sweet dreams, algo que veo clarísimo que sale tras el éxito de Moulin Rouge unos años antes. ¿Hacemos un musical pero con metralletas y artes marciales en lugar de números musicales? ¡Vaaaaaaamos!!

Y a pesar de todo lo anterior, si olvidas la historia, coges unas palomitas y planteas ver la película con amigos con ánimo de echar unas risas, realmente hay que quitarse el sombrero ante Snyder porque compone una sinfonía de escenas visualmente poderosas, coreografías de acción estupendas y algún que otro hallazgo visual que hacen que merezca la pena su visionado, a pesar de todas sus carencias. Que como digo son muchas y variadas.

Comparto el trailer de la película:

Vista con el encefalograma plano y buscando sólo para pasar un rato distraido, Sucker Punch es super espectacular y alucinante. Pero mejor no pienses demasiado en lo que acabas de ver porque probablemente se te caiga un mito.

PUNTUACIÓN: 4/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Ga´Hoole: La Leyenda de los Guardianes de Zack Snyder

Tras Watchmen, Zack Snyder sorprendió a sus fans al ser su siguiente película no en imagen real sino de animación. Ga’Hoole: La Leyenda de los Guardianes (2010) es una entretenida aventura basada en la serie de libros de Kathryn Lasky.

PUNTUACIÓN: 7/10

Al joven búho Soren le apasiona escuchar las historias de los legendarios guerreros que salvaron a los búhos de los malvados Puros, pero su hermano Kludd se burla de ellas. Hasta que una noche, mientras vuelan, los Puros secuestran a ambos. (FILMAFFINITY)

La película adapta la serie de novelas “Los Guardianes de Ga’Hoole” escritas por Kathryn Lasky. John Orloff y Emil Stern fieron los encargados de adaptar estos libros a una película de animación. Zack Snyder fue contratado como director en 2008, pero la producción no comenzó hasta febrero de 2009, que coincide con la fecha de estreno de Watchmen. La animación de la película la realizó Animal Logic en Australia. Creadora del exitazo Happy Feet en 2006 y especializada (aunque no solo) en animación foto realista, reunió un equipo de más de 500 artistas, técnicos y personal de apoyo para diseñar y animar 15 especies únicas de búhos, así como otras criaturas y paisajes.

La película de 97 minutos cuenta con música de David Hirschfelder y Adam Young y contó con las voces e interpretaciones mediante la técnica de captura de movimeintos de Jim Sturgess, Geoffrey Rush, Emily Barclay, Helen Mirren, Ryan Kwanten, Anthony LaPaglia, y David Wenham entre otros.

Con un presupuesto superior a los 130 millones de dolares, Ga´Hoole recaudó tan sólo 185, siendo el segundo caso consecutivo tras Watchmen en el que una película de Zack Snyder decepcionaba en taquilla y obtenía unos resultados muy inferiores a los esperados.

Cuando se estrenó Ga´Hoole en los cines, fui a verla en 3D y recuerdo que fue una experiencia alucinante. Las escenas de vuelo en la tormenta con las gotas de agua alrededor de Soren o a través de la lengua de fuego en el climax final se me grabaron en mi retina por lo espectacular y epiquísimo que fueron. Frente a los 3Ds chungos creados en post-producción del 90% de estrenos de esa época, ver una película planteada desde su nacimiento para ser vista en 3D real ofreció un espectáculo increíble que justificó de sobra el precio de la entrada.

Para este revisionado no conté con el 3D en casa y a pesar de todo me ha parecido una más que disfrutable película de aventuras, con una animación increíble y un tono oscuro poco habitual en una película de animación americana. Aunque cada vez encajo menos con el estilo videoclipero de Snyder y su querencia por las cámaras lentas, reconozco que en Ga´Hoole me funcionan de maravilla. Además, la violencia de los buhos es rápida y sin piedad, el que da el primer golpe es que sale vivo del combate aéreo, lo cual me parece un detalle seco y realista que agradezco.

El argumento de Ga´Hoole de un joven (en este caso buho) que va a buscar a unos guerreros legendarios para luchar contra un gran mal hay que reconocer que es genérico a más no poder en el género de la fantasía, y realmente el plan de los Buhos “Puros” no acaba de estar del todo claro con esa ¿máquina magnética?, pero hay que reconocer que estos villanos son una metáfora anti nazismo clarísima, con su filosofía de unos “puros” que deben mandar sobre los impuros a los que esclavizan. Recordar que nadie es mejor que nadie y que el nazismo el malo siempre es algo que merece ser reconocido.

No espero grandes caracterizaciones en el género de aventuras, así que no me supone ningún problema que todos los personajes sean carcasas en blanco y negro sin matices, o muy buenos o muy malos, algo que casi era un arquetipo de la fantasía épica hasta que llegaron Abercrombie o Martin a darle un meneo al género.

Dentro que Ga´Hoole es muy entretenida y por momentos realmente espectacular, le encuentro un pero, y es que Snyder parece que no tiene claro qué tono quiere imprimir o el público al que dirige la película. En los momento épicos Ga´Hoole se pone epiquísima, pero dentro de la seriedad y el tono oscuro de la historia, encontramos personajes muy infantiles claramente apelando a ese público, creando además personajes con heridas de combate que en lugar de ser terribles casi más provocan la risa como si fueran unos personajes pintorescos.

En este caso, creo que Snyder y la mayoría de creadores de animación para adultos se chocan ante un muro casi insalvable, ya que por muy realista y adulta que quieras hacer tu película, al final estás contando una historia de buhos guerreros, y el supuesto público “adulto” al que te gustaría dirigirte no le va a dar jamás una oportunidad a algo que argumentalmente ellos estiman que es “para niños”. No es algo que yo comparta, ojo, pero es la triste realidad de la sociedad en la que vivimos. Y está claro que ellos se lo pierden, el problema es de los que renuncian a ver contenidos que les saquen de su zona de confort.

Estos elementos menos buenos no quieren decir que la película no sea disfrutable, que lo es y mucho, pero si que en general veo que la película peca un poco de indefinición. A pesar de todo, volver a verla 11 años después me ha gustado casi tanto como el primer día.

Comparto el trailer de la película:

Ga´Hoole es una buena película de aventuras que merece la pena que la veáis.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Watchmen de Zack Snyder

Tras Amanecer de los muertos y 300, la popularidad de Zack Snyder no había dejado de crecer, por lo que el anuncio de su contratación para adaptar Watchmen, la obra maestra del comic de Alan Moore y Dave Gibbons, parecía que estábamos ante la que podía ser su obra magna. Tras su estreno en 2009, hubo división de opiniones.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Estados Unidos, años 80. La Guerra Fría está en su apogeo, y los superhéroes, que antes habían sido admirados, ahora son perseguidos por la ley. Un día aparece muerto uno de ellos, “El Comediante”, que trabajaba para la CIA. Su amigo Rorschach, el único héroe enmascarado en activo, emprenderá la investigación de su muerte, tras la que se oculta algo muy importante. Esperadísima adaptación del cómic de Alan Moore y Dave Gibbons (1986). (FILMAFFINITY)

Watchmen, la obra maestra de Alan Moore y Dave Gibbons, estuvo considerada durante mucho tiempo un proyecto maldito para un comic que se pensaba que era casi imposible de trasladar a película. Terry Gillian y Darren Aronofsky entre otros estuvieron ligados a este proyecto en sus primeras fases. Finalmente, el éxito de 300 hizo que Warner se fijara en Zack Snyder, que acabó siendo elegido como director, a partir de un guión de David Hayter y Alex Tse que condensaba el complejo mundo de las viñetas.

Para la película, Snyder contó con colaboradores suyos como Larry Fong en la fotografía, o Tyler Bater en la música. El montaje de William Hoy que se estrenó en el cine contó con 162 minutos, mientras que la Edición del director estrenada en DVD tiene 186 minutos. Merece la pena comentar que la película tuvo una calificación R para adultos en Estados unidos, lo que explica en parte que recaudara tan sólo 185 millones en todo el mundo a partir de un presupuesto de 135, lo que convirtió la película en un moderado fracaso económico en su día, que se vio mitigado en parte con las ventas de DVDs, sobre todo del “Ultimate Cut”.

Para Watchmen, Snyder contó con un reparto coral entre los que encontramos a: Walter Kovacs / Rorschach (Jackie Earle Haley): Un antihéroe que continúa con sus actividades aun cuando se encuentran prohibidas por la ley. Daniel Dreiberg / Búho Nocturno II (Patrick Wilson): un superhéroe retirado y experto en tecnología. Edward Blake / El Comediante (Jeffrey Dean Morgan): Un vigilante respaldado por el gobierno de los Estados Unidos. Laurie Juspeczyk / Espectro de Seda II (Malin Akerman): Una ex superheroína e hija de superheroína. Adrian Veidt / Ozymandias (Matthew Goode): Un superhéroe que, tras haberse retirado, hizo pública su identidad y es multimilonaro. Por último, Jon Osterman / Doctor Manhattan (Billy Crudup): El único super hombre de la Tierra, con poderes sobre la materia que le alejan cada vez más de la humanidad.

Empezando por los elementos positivos, hay que reconocer que Snyder realiza una tarea titánica para adaptar un comic que hasta la fecha se consideraba casi inadaptable debido a la complejidad del comic original. Watchmen es una película super entretenida que adapta razonablemente bien el comic de Moore y Gibbons. Hay que decir que frente a la versión cinematográfica de 163 minutos que se centraba en la historia principal del comic, el visionado mejora muchísimo cuando le sumamos los cortometrajes Tales of the Black Freighter y Under the Hood, que nos muestran dos elementos claves del comic que entendiblemente no tenían cabida en la versión estrenada en cines y que si vimos en la edición especial del DVD de la época.

Snyder crea un montón de imágenes poderosas ya desde el prólogo con la muerte de El Comediante y en los títulos de crédito en los que hace una lección de historia mientras suena el “Times are changing” de Bob Dyland. Acompañado de la música de Tyler Bates, tenemos escena tras escena en la que se busca contar la película de la forma más espectacular posible (hablaré sobre ello más adelante), haciendo que las más de dos horas y media de película no se hagan largas en ningún momento.

La película muestra unos increíbles valores de producción a la hora de crear esta ucronía en la que lo Estados Unidos ganaron la guerra de Vietnam y el mundo se encuentra al borde del cataclismo nuclear. El vestuario, el diseño de producción, todo realmente luce de maravilla y transmite que estamos ante una película de gran presupuesto.

El cambio que la película plantea haciendo al Dr. Manhattan el cabeza de turco del plan de Ozymandias me parece una buena idea que simplifica la complejidad de la historia de Moore, consiguiendo el mismo impacto que si hubiéramos visto un pulpo gigante en medio de Nueva York. Si la película tiene problemas, este cambio en la historia no es uno de ellos.

Globalmente, creo que estamos ante una buena película que consigue adaptar razonablemente bien un comic super complicado, y que puede gustar a todo tipo de público que no necesariamente haya leído los comics.

Sin embargo, no todo es bueno en este Watchmen de Zack Snyder. Empezando por las cosas que menos me gustan, la película es super fría y no consigue transmitir ni un solo sentimiento de una forma convincente. El punto de vista videoclipero de Snyder y sus cámaras lentas pueden funcionar más o menos bien en las escenas de acción, pero en todo lo demás Snyder tiene una preocupante falta de habilidad para generar empatía en el espectador que lastra muchísimo el visionado.

Parte del problema es que en mi opinión Watchmen es un tremendo error de casting, reuniendo un grupo de actores correctos que por algún motivo, muy posiblemente la dirección de Snyder, no consiguen salirse del aprobado justito. Especialmente sangrante es el caso de Patrick Wilson y Jackie Earle Haley, a los que considero dos buenísimos actores que, sin embargo, en Watchmen se encuentran lejos de su mejor interpretación. En contraste, a Malin Akerman y a  Matthew Goode como Silk Specter y Ozymandias respectivamente, realmente les veo muy muy flojos y una mala elección de principio a fin.

Y llegamos al otro gran problema de Watchmen y es el error de bulto de Snyder al vanalizar la violencia, haciéndola “guay” cuando era lo contrario que pretendían Moore y Gibbons. El comic original nos muestra a unas personas reales con traumas y problemas muy alejados del ideal super heroico, pero estos problemas no llegan a dejar poso en la historia al estar contado con frialdad y falta de empatía. Pero es más, Rorschach es mostrado casi como el héroe de la historia, el único héroe que queda de hecho, mientras que para Moore Rorschach simbolizaba todo lo malo de los comics de super héroes de su época, oscuros y fascistas.

NO voy a decir que Snyder realiza una versión fallida de Watchmen, pero si que siendo una película entretenida a partir de un material muy complejo, da la sensación que Snyder leyó el comic por primera vez en su adolescencia y no acabó de entender el mensaje que nos querían transmitir Moore y Gibbons hasta el punto de malinterpretarlo. Lo cual me parece un error terrible y casi incomprensible.

En este sentido, el punto de vista videoclipero puede parecer que mola y como comentaba crea momentos visualmente potentes, pero de nuevo diría que van en contra de la humanización que Moore y Gibbons buscaban aportar al género de los super héroes en el mundo del comic. Además de mostrar en su final que Buho Nocturno y Silk Specter continúan siendo superhéroes, en contraste con el comic en el que ellos definitivamente se retiraron. El mundo al revés.

Comparto a continuación los cortometrajes Under the Hood y Tales from the Black Freighter.

Y por último, aquí dejo el trailer de la película:

Watchmen es una película entretenida pero que empieza a mostrar algunos problemas en la visión que Zack Snyder tiene de las historias y los personajes de los comics, algo que veremos más adelante en sus próximas películas.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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