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Crítica de Minions: El origen de Gru de Kyle Balda, Brad Ableson y Jonathan del Val

Nueva película de Minions y la diversión está asegurada.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Son los años 70 y Gru crece en un barrio residencial, en pleno boom de los peinados cardados y los pantalones de campana. Como fan incondicional de un famoso supergrupo de villanos, ‘Los salvajes seis’, Gru idea un plan para demostrarles que es lo suficientemente malvado como para trabajar con ellos. Por suerte, cuenta con la ayuda de sus fieles seguidores, los Minions, siempre dispuestos a sembrar el caos. Juntos, Kevin, Stuart, Bob, y Otto -un nuevo Minion con aparato en los dientes y desesperado por sentirse aceptado- desplegarán su potencial para construir junto a Gru su primera guarida, experimentar con sus primeras armas y llevar a cabo sus primeras misiones. Secuela de «Los Minions» (2015).

Tras el éxito de Minions (2015) estaba claro que Universal e Illumination no iban a renunciar a una de sus franquicias más rentables de animación. Para esta secuela, los productores han escogido a Kyle Balda para dirigirla, con Brad Ableson y Jonathan del Val como codirectores, mientras que Matthew Fogel escribe el guion, con música de Heitor Pereira.

La película de tan sólo 88 minutos de duración tiene claro el tipo de versión que ofrece y que la historia ligera no necesita alargarse más de la cuenta. Por cierto, frente a los 200 millones de presupuesto de la decepcionante Lightyear, esta nueva película de Minions tiene un presupuesto de apenas 85, lo que asegura su rentabilidad. Y está claro que la

En la versión original encontramos un verdadero all-star de voces conocidas. A Steve Carell (Gru) y Pierre Coffin como Kevin, Stuart, Bob, Otto y el resto de los Minions, se les une Taraji P. Henson como Belle Bottom, la recién nombrada líder de Los Viciosos, y Michelle Yeoh, RZA, Jean-Claude Van Damme, Lucy Lawless, Dolph Lundgren, Danny Trejo, Russell Brand, Julie Andrews y Alan Arkin, entre otros.

Minions: El origen de Gru nos da exactamente lo que esperamos de ella y en este caso es algo bueno. La comedia es de largo el género más infravalorado del cine y ver la película con mi hijo me ha dado una dosis maravillosa de buenrollismo con unos gags visuales divertidísimos que funcionan prácticamente siempre.

Illumination tiene claro que ha encontrado un filón con los Minions, y la primera película de Minions (2015) fue la tormenta perfecta, al unir la ricura y diversión de los peluches amarillos con el efecto nostalgia al presentar su aventura principal a final de los años 60. Para esta segunda película la acción salta hasta el San Francisco de 1976 con un Gru que en este momento tiene 11 años e intenta unirse al grupo de supervillanos los 6 Viciosos. Esto permite a los creativos realizar un nuevo ejercicio de memoria histórica y cinefilia a la hora de recrear unos años 70 idealizados, presentando personajes con ropa, maquillaje y peinados buenísimos, a los que hay que sumar unos diseños de los 6 Viciosos super divertidos y over-the-top.

Los Minions está llena de gags visuales maravillosos, empezando por la intro y los títulos de crédito que recuerdan a una película de James Bond, y una clara inspiración en el cine de artes marciales tan de moda en la época. Pero los homenajes son constantes, desde Tiburón de Spielberg a Easy Rider o Aterriza como puedas. Todo vale cuando el objetivo es generar la risa en el espectador, y en muchos momentos es tan importante para el gag lo que sucede en segundo plano como lo que hacen los protagonistas.

Gru comparte protagonismo con Kevin, Stuart, Bob y un Otto también divertidísimo incluso cuando no entendemos ni papa de lo que está diciendo. En este sentido, la duración de 87 minutos es la justa para el tipo de historia que nos quieren contar, provocando que vayan a tope desde el primer minuto, con un climax final super chulo que recuerda el cine de superhéroes con el combate final de héroes contra villanos. Posiblemente sea cierto que la historia y los gags no dieran más de si, pero la duración para mi es perfecta, desde luego no necesitaba más.

Minions: El origen de Gru ha costado 85 millones de dólares de producir, y por lo visto en su fin de semana de estreno, ha recaudado 125 millones en USA, va a suponer un gran éxito de taquilla para Illumination, lo que asegura que vamos a tener más película de Gru en el futuro. Otro hecho que quería destacar es que a pesar de este presupuesto, la animación de la película luce increíble, no sólo son los fondos y diseños y movimientos de los personajes, sino también con las texturas, empezando por la piel de los minions o de Gru, que me han dejado flipado. 85 millones en este caso no significa «malo», más bien al revés, con un uso óptimo de los recursos a disposición de los creativos del estudio de animación.

Esto conecta con el fracaso de Lightyear, película que aparte de otras consideraciones tiene el gran problema de un coste de 200 millones de producción que la obliga conseguir unas cifras de taquilla importantes para conseguir ser rentable. Cifras que NO ha logrado debido al nulo interés que ha despertado la película de Pixar entre el gran público. O al menos, no lo suficiente para verla en el cine cuando se sabe que en 45 va a estar disponible en Disney+. Lo que sí ha confirmado Gru es que las familias SI van al cine cuando les ofreces una película que sea percibida como algo que merece la pena verse en pantalla grande. Y que son los estudios los que deben ajustar sus costes para que sus películas sean rentables, cosa que Illumination domina a la perfección y que Pixar tendrá que aprender a hacer.

Comparto el trailer de la película:

Minions nos da lo que esperábamos de ella, lo cual no es algo malo. ¡Qué importante es la risa y el pasar un buen rato!

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Lightyear de Angus MacLane

Lightyear dirigida por Angus MacLane es la primera película de Pixar que se estrena en cines desde la pandemia. Y lamentablemente se queda muy muy lejos de las mejores películas del estudio.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

La historia del origen de Buzz Lightyear, el héroe que inspiró el juguete, y que nos da a conocer al legendario Guardián Espacial que acabaría contando con generaciones de fans. (FILMAFFINITY)

Buzz Lightyear es uno de los personajes más queridos de Pixar a partir de su aparición en la franquicia de Toy Story. Para dirigir su primera película en solitario spin-of de la franquicia de los juguetes, Pizar a elegido a Angus MacLane (1975) un animador, artista de storyboard, diseñador de personajes, guionista, director de cine y actor de doblaje estadounidense que ya codirigió la película Buscando a Dory (2016).

Además de dirigir, MacLane escribió el guion de la pelicula junto a Jason Headley y Matthew Aldrich. La película de 105 minutos cuenta con un presupuesto de 200 millones y montaje de Anthony J. Greenberg. Destaca sobremanera la música de Michael Giacchino que tiene el perfecto tono aventurero que necesita un personaje tan querido.

En las voces originales tenemos a Chris Evans como Buzz Lightyear. Uzo Aduba es Alisha Hawthorne, compañera de Buzz y su mejor amiga, mientras que Keke Palmer es Izzy Hawthorne, la nieta de Alisha. James Brolin da la voz al Emperador Zurg, el comandante del ejército robótico invasor a quien Lightyear tendrá que enfrentarse. Keira Hairston como una versión joven de Izzy. Peter Sohn da la voz a Sox, un gato robótico y compañero de Buzz, mientras que Taika Waititi es Mo Morrison, un ingenuo recluta en las fuerzas de defensa coloniales y Dale Soules es Darby Steel, un anciano convicto en libertad condicional que ha sido reclutado en las fuerzas de defensa coloniales.

Empezando los elementos positivos de la película, como no puede ser de otra manera, la animación de Pixar está a otro nivel. Todos los elementos que se ven parecen obra de un ingeniero, como si antes de animarlo lo hubieran construido primero para asegurarse que funcionaría. Los trajes, las naves o el propio planeta son alucinantes, y me gusta mucho también el diseño de los personajes. Empezando por supuesto por un Buzz Lightyear que suponía un desafío para los creativos de Pixar, ya que su imagen de juguete es super icónica y había que modificarla para que funcionara en esta aventura. Ver a Buzz como un Guardián Estelar de «carne y hueso» me funciona, lo cual era básico para que la película funcionara.

Lightyear plantea una historia bastante funcional en la que tanto el protagonista como el grupo disfuncional formado por Izzy, Mo, Darby, y Sox no dejan de equivocarse en casi todo lo que hacen. Al final Lightyear aprende que debe confiar en sus compañeros y ellos aprenden a sobreponerse a sus deficiencias para ayudar a derrotar a la amenaza de Zurg. Sin embargo, lo que en el papel es un argumento bastante funcional (y nada novedoso), no acaba de funcionar porque la película se olvida en la mayor parte del metraje plantear cosas realmente heroicas o entretenidas. Está muy bien la idea de sobreponerse a sus problemas, pero con todas las opciones a disposición de Pixar para crear una aventura espacial realmente emocionante y potente, el estudio de animación por primera vez en su historia ha errado con las elecciones creativas que han planteado.

Lightyear es una película moderadamente entretenida con el plus que supone tener una animación alucinante. Sin embargo, globalmente me parece que no funciona como entretenimiento para los más pequeños, repitiendo una tendencia de películas de Pixar como Soul. Fui a verla con mi hijo y a él no le acabó de gustar, y en mi caso de adulto también creo que la película no funciona, un fallo tremendo pensando que el público familiar que vamos al cine tenemos en este caso el standard de Toy Story, no el de las películas más adultas del estudio . ¿A qué es debido este problema?

La película empieza con dos líneas que explican la película: «En 1995, Andy recibió un juguete de su película favorita. Esta es esa película». Sin embargo, para supuestamente ser una película de los años 90, Pixar se ha olvidado de hacer una aventura sencilla como se hacían en esa época. De hecho, de aventura espacial tiene bastante poco, y como suele decirse está bien romper las expectativas, pero siempre que lo que hagas sea MEJOR. Cosa que no sucede en este caso. Empezando porque la película se empeña en reirse de Lightyear en lugar de intentar mostrarle desde una perspectiva heroica. Cosa que sin embargo sí plantean desde el primer momento con su compañera Alisha Hawthorne.

Una de las cosas que más han gustado de Top Gun Maverick aparte de todo, es que tiene claro qué tipo de entretenimiento ofrece y no necesita plantear un giro absurdo en el tercer acto para cambiar todo lo que pensábamos de la historia o el protagonista hasta ese momento. La historia de Maverick funciona en todo momento sin elementos rompedores o novedosos, o tal vez precisamente porque no los necesita para empezar. Esta lección no se la plantearon en Pixar y han intentado hacer una historia más compleja de lo que realmente era necesario, con una sorpresa realmente estúpida a partir de un giro al final del segundo acto que no funciona en el contexto de la historia tal y como lo han planteado.

El mensaje de Lightyear es que no tienes que obsesionarte con tu trabajo porque eso te hará perderte la vida que pasa a tu alrededor. Y como mensaje así en general no está mal. Pero Lightyear se ha perdido esa vida buscando el bien de sus compañeros. No es decisión suya perderse cuatro años cada vez que prueba el combustible que permite la velocidad hiperespacial clave para que puedan volver a la Tierra, sino que lo asume como su obligación. Lo cual es muy diferente. Es cierto que él también busca reparar el error que cometió al causar el accidente que dejó a su nave varada en el planeta. Un hecho en si mismo cuestionable, dado que están escapando de una amenaza planetaria ¿realmente es un error suyo o era algo inevitable dada la situación? Pero lo que hace Lightyear no es algo egoísta, gracias a esas pruebas y la investigación del gato robótico Sox, ¡acaban encontrando un combustible apto para el viaje interestelar! Gracias a él, por fin el contingente humano puede abandonar  T’Kani Prime.

Tras Toy Story, todos queriamos ver a Zurg como villano de la cinta, que es lo que se nos había prometido desde el principio de la franquicia juguetera. Pero la forma en que lo han usado en Lightyear es realmente tonta, con un giro ridículo absurdo siendo generoso. Y esto es un problema fundamental clave que rompe sin sentido la historia del personaje de Zurg y con él el de Buzz con algo que no era necesario para empezar.

SPOILERS A CONTINUACIÓN:

El giro que hacer que Zurg sea un robot manejado por una versión alternativa malvada de Lightyear del futuro es ridícula. Directamente. Entiendo que Pixar quería resaltar lo malo que es el concepto de un Lightyear obsesionado con «la misión», para que el protagonista reciba el empujón que le convenza que tiene que vivir la vida y confiar en sus compañeros. Pero realmente eso no era necesario ¡porque Buz ya lo estaba haciendo! Esta idea que el villano de una película de Buzz Lightyear es el propio Buzz puede ser una de las peores ideas de todas las malas planteadas por un gran estudio para una película mainstream de gran presupuesto como esta.

Pixar se había empeñado tanto en contarnos como el concepto del tiempo relativo tiene una base científica para justificar el salto de 4 años para Buzz (inciso, el concepto puede ser físicamente plausible, pero NO PARA LA SITUACIÓN QUE LA PELÍCULA PLANTEA), que meter porque sí la existencia de viajes por el tiempo en el tercer acto es realmente tonto y rompe esa supuesta plausibilidad científica.

A partir del giro de la película todo lo que nos cuentan es una absurdez tras otras que arruina la película. Empezando porque el Buzz malo se encuentra una nave de robots que aparecen no se sabe de donde y se adueña de ellos porque si. Incluso si el Buzz malo ganase, lo que conseguiría sería crear una nueva rama temporal, no cambiaría lo que acabamos de ver. O si, quien sabe, porque está tan mal contado que cualquier cosa es posible a estas alturas de la película. Han abierto una puerta a una situación ridícula que sin ser experto en el mundo de Toy Story diría que entra en contradicción con todo lo que nos habían contado de Zurg hasta ese momento, lo cual es otro fail absoluto.

Para empeorarlo todo, el final de la película en la que aparentemente el Comandante Burnside ha abandonado la investigación para encontrar el combustible hiperlumínico con el que volver a la Tierra es otro fail como una casa. Primero porque por un lado Lightyear y Sox ha demostrado que lo pueden fabricar en el planeta con los recursos disponibles. Pero lo principal es que abandonar la idea de volver a la Tierra si que niega todo el sacrificio previo de Lightyear a lo largo de la película. Lo cual por supuesto supone un problema. Otro más.

Pixar ha fallado de forma incomprensible con Lightyear. Y lo ha hecho con lo primero y principal, que es presentar un entretenimiento familiar para todas las edades a partir de un personaje super querido al que apenas le dan las herramientas para brillar en su propia película. Me quedo muerto pensando en qué momento del complejo proceso de crear una película mainstream como esta a los creativos de Pixar se les olvidó cual debía ser el foco principal. Si la idea debía ser contar una historia de origen de Lightyear que nos mostrara lo gran héroe galáctico que es, la verdad es que no lo han conseguido.

Y esto no puede saberme más mal, ya que tras dos años de pandemia, Lightyear debía ser la película que devolviera con éxito las películas de Pixar a las pantallas de cine, y al menos en su estreno ha conseguido unas cifras de taquilla por debajo de lo esperado. Confío que las cifras veraniegas y el comienzo de las vacaciones invitará a muchas familias a verla, pero no tengo claro que el boca a boca entre esas mismas familias vaya a ser del todo positivo. Qué pena.

Por cierto, se me olvidaba comentar que como podéis comprobar, creo que Lightyear tiene numerosos problemas todos ellos derivados de la historia. Lo que seguro no es un problema es la decisión de Pixar de mostrar a personajes variados en los relativo a raza, apariencia u orientación sexual. La que se ha formato por un beso entre dos mujeres que no puede ser más inocuo me parece algo asqueroso. Me parece perfecto que los personajes como en el mundo real sean lo más variados posible y creo que Disney / Pixar no debería abandonar esta senda.

Comparto el trailer de la película:

Lightyear no acaba de acertar la premisa de la película, lo que perjudica el disfrute de la película, algo que es la primera vez que sucede en una película de Pixar.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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Crítica de Jurassic World: Dominion de Colin Trevorrow

Tercera película de la franquicia de Jurassic World de nuevo dirigida por Colin Trevorrow, director de la primera película de 2015. Una cinta entretenida pero que quedará como la más floja de toda la franquicia.

PUNTUACIÓN: 6/10

Cuatro años después de la destrucción de Isla Nublar, los dinosaurios ahora conviven -y cazan- con los seres humanos en todo el mundo. Este frágil equilibrio remodelará el futuro y determinará, de una vez por todas, si los seres humanos seguirán en la cúspide de los depredadores en un planeta que comparten con los animales más temibles de la creación.

Colin Trevorrow, director de la primera Jurassic World en 2015 vuelve a la dirección de esta película tras dejar a Juan Antonio Bayona que dirigiera la polémica Jurassic World: Fallen Kingdom (2018). A partir de una historia suya y de Derek Connolly, Trevorrow escribe el guión junto a Emily Carmichael, un guion que resulta ser lo más flojo de la película de largo.

La película de 146 minutos de duración cuenta con fotografía de Emily Carmichael, montaje de Marc Sanger y música de Michael Giaccino. La película cuenta con un presupuesto de casi 200 millones de dólares que prácticamente ya han sido rentabilizados con la taquilla del fin de semana de estreno, lo que pone de relevancia el interés del público en los dinosaurios. Este éxito de taquilla, aunque con cifras inferiores a las de las dos películas previas, hace muy complicado que esta vaya a ser «el final de la historia» tal y como se ha publicitado.

El reparto es el elemento más importante de importante de Jurassic World: Dominion. A los protagonistas de las películas anteriores Chris Pratt (Owen Grady), Bryce Dallas Howard (Claire Dearing) e Isabella Sermon (la adolescente Maisie Lockwood), se les unen el trio protagonistas de la primera trilogía: Laura Dern como la Dra. Ellie Sattler, Jeff Goldblum como el matemático Dr. Ian Malcolm y Sam Neill como el Dr. Alan Grant.

Junto a este sexteto protagonista tenemos el retorno de BD Wong como el Dr. Henry Wu y Campbell Scott como el Dr. Lewis Dodgson, director general de Biosyn Genetics y villano de la función, además de la presentación en la franquicia de DeWanda Wise como Kayla Watts, una antigua piloto de las Fuerzas Aéreas que ayuda a Owen y Claire en su misión.

Empezando por los elementos positivos, Jurassic World Dominion es una película súper entretenida en la que están están pasando cosas todo el rato y jamás llega a parecerme larga. Hay además un buen par de sustos buenos durante las diferentes persecuciones que me gustaron bastante, y la verdad es que a mi mujer y mi hijo les ha gustado bastante, así que en ese sentido hay que reconocer que el objetivo de entretenimiento está más que conseguido.

Dentro de lo básico de la historia (sobre lo que volveré luego), la verdad es que es una gozada volver a ver a Dern, Neill y Goldblum, sobre todo porque tienen una gran importancia en la trama y aparecen muchísimo en la película. Junto a ellos, Chris Pratt y Bryce Dallas Howard les dan una buena réplica, consiguiendo que el reparto sea lo más destacado de la película. Dicho esto, os dais cuenta de lo problemático que es esto en un gran blockbuster palomitero de dinosaurios, ¿verdad?

Todos los elementos de producción creo que lucen bastante bien en la película, y transmiten la idea de gran espectáculo. La música de Giacchino la encuentro cumplidora pero a mucha distancia de sus mejores partituras. Pero claro, es que la comparación es con John Williams, ahí es nada.

Dicho esto, tengo que reconocer que hubo un elemento que me fastidió bastante durante el visionado, y es ir a ver una película de dinosaurios y que no se les vea casi nunca bien, porque la mayoría de escenas son de noche, lloviendo, con bruma o con las figuras a contraluz. Tiene delito que el original de Spielberg ¡de 1993! sea en eso y en todo muchísimo mejor. Pero sobre todo, en lo relativo a mostrar a los dinosaurios en todo su esplendor.

¿Puede ser que además la bombilla de la sala de los cines Cinesa de Castellón estuviera medio fundida y no se vieran bien las escenas nocturnas (y todo en general)? Pues no lo descarto tampoco, porque no era sólo el tema de la oscuridad, es que además casi no había contraste entre los colores, con lo que no se apreciaban bien las figuras.

Si no ves bien la película no cabe duda que no la disfrutas como deberías, pero en el caso de este Jurassic World Dominion la verdad es que la película tiene un problema adicional, y es el guion super vago del director Colin Trevorrow y Emily Carmichael. Aparte que todo son casualidades y escenas construidas con porque sis para llevar a los protagonistas de un set de acción al siguiente, la película cae en todos los clichés posibles y repeticiones estúpidas de elementos ya vistos, hasta el punto que da un poco de vergüenza pensar que dos personas hayan escrito este guion y les hayan pagado por ello.

Que el malo muera igual que un personaje de Jurassic Park o la necesidad absurda de presentar en esta película a un nuevo dinosaurio aún más grande y peligroso que los anteriores son dos ejemplos de cosas que no son un agujero pero muestran una vagancia tremenda y casi una aversión a intentar crear elementos que sean realmente novedosos. Ver al T-Rex peleando con el Gigantosaurio es cualquier cosa excepto novedoso.

Trevorrow es un guionista más bien malo, pero como director no acaba de acertar tampoco a la hora de crear escenas o planos para el recuerdo. Globalmente, la verdad es que no puedo evitar pensar que su contratación ha sido más bien fallida, porque los espectadores hubiéramos ido a ver estas películas las dirigiera quien las dirigiese. En el caso de esta película, hay por ejemplo varias escenas super mal resueltas en las que un dinosaurio está a punto de atrapar a alguien y en el siguiente salto de montaje no lo ha hecho con poca o ninguna explicación que nos dejó con cara de WTF?! total. A eso habría que sumarle un villano que ralla el ridículo más espantoso con una motivación que nunca acaba de estar bien presentada más allá del tópico «soy un empresario rico malo que quiero ser más rico y malo mientras digo que trabajo a favor del medio ambiente y los animales». De nuevo, parece que Trevorrow y los productores se limitan a presentar tópico tras tópico igual pensando que los espectadores nos los vamos a comer con patatas.

Dentro del cine comercial, hay películas dejan poso como Doctor Strange en el Multiverso de la Locura o Top Gun: Maverick. Jurassic World Dominion no forma parte de este grupo. Probablemente acabe siendo un éxito de taquilla mayor que estas dos películas, pero veo difícil que nadie se acuerde de ella dentro de 3 meses, y desde luego no va a ser de las que deje poso en los espectadores. Al menos en mi caso, no tengo ninguna intención en volver a verla, ni siquiera cuando se estrene gratis en alguna plataforma. Entretenida sin más.

Comparto el trailer de la película:

Dentro de ser una película super entretenida, Jurassic World Dominion es de largo la peor película de esta última trilogía, y por supuesto se queda a años luz de los clásicos de Steven Spielberg e incluso de la tercera película de Joe Johnston.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de Todo a la vez en todas partes, de Dan Kwan y Daniel Scheinert

La crítica ha puesto por las nubes Todo a la vez en todas partes, la película de Dan Kwan y Daniel Scheinert con producción de los hermanos Russo y protagonizada por Michelle Yeoh, que realiza una increíble mezcla de géneros y conceptos.

PUNTUACIÓN: 5/10

Cuando una ruptura interdimensional altera la realidad, Evelyn (Michelle Yeoh), una inmigrante china en Estados Unidos, se ve envuelta en una aventura salvaje en la que solo ella puede salvar el mundo. Perdida en los mundos infinitos del multiverso, esta heroína inesperada debe canalizar sus nuevos poderes para luchar contra los extraños y desconcertantes peligros del multiverso mientras el destino del mundo pende de un hilo.

Daniel Kwan y Daniel Scheinert, conocidos como Daniels o the Daniels, son un dúo de directores y guionistas de cine. Kwan y Scheinert se conocieron mientras ambos estudiaban cine en el Emerson College de Boston. Comenzaron su carrera como directores de vídeos musicales, incluido el popular promocional de DJ Snake para el single «Turn Down for What» (2013). En 2016 escribieron y dirigieron la comedia-drama surrealista Swiss Army Man (2016) protagonizada por Paul Dano y Daniel Radcliff. Everything Everywhere All at Once (2022) es su segunda película.

Todo a la vez en todas partes ha sido producida por los hermanos Russo (Vengadores Endgame) y cuenta con una fotografía de Larkin Seiple, montaje de Paul Rogers y música de Son Lux. La película de 140 minutos de duración ha contado con un presupuesto de 25 millones, que están super bien aprovechados en pantalla. La película ha recaudado 60 millones en Estados Unidos, siendo el mayor éxito de taquilla de la productora indy A24.

Uno de los elementos principales de la película es un casting alucinante encabezado por Michelle Yeoh como Evelyn Quan Wang, una insatisfecha y agobiada propietaria de una lavandería que se convertirá en involuntaria salvadora del multiverso. Ke Huy Quan, el mítico Tapón de Indiana Jones y El Templo Maldito (1984) y Data de Los Goonies (1985) interpreta a Waymond Wang, el manso marido de Evelyn. Stephanie Hsu (La maravillosa sra. Maisel) es Joy Wang, la hija de Evelyn y Waymond que discute por todo con su madre y que tiene una novia (Becky Sregor, interpretada por Tallie Medel) que no es aceptada por ella. Completa el reparto el mítico James Hong (actor en más de 600 películas desde los años 50 hasta ahora) es Gong Gong , el exigente padre de Evelyn, Jamie Lee Curtis hace de Deirdre Beaubeirdre, una dura inspectora de Hacienda que amenaza con cerrar el negocio de Evelyn.

Entrando a valorar la película, lo primero a destacar es el reparto, empezando por una Michelle Yeoh estupenda que lleva el peso dramático de la película y que demuestra una interesante rango interpretativo durante el larguísimo metraje. Otra gran alegría es reencontrarme con Ke Huy Quan haciendo de su marido, que me devuelve a unos años 80 en los que fue un icono. De hecho, cuando me enteré que Huy Quan abandonó hace 20 años la profesión al no encontrar papeles para él me he quedado bastante chafado. Otro puntazo es contar con el también mítico James Hong (al que entre otras muchas le recuerdo por Golpe en la pequeña China de Carpenter) y con Jamie Lee Curtis, ambos en roles secundarios.

Para tener un presupuesto de 25 millones, la película muestra una tremenda imaginación a la hora de presentar los universos alternativos, con unos efectos especiales resultones que sin contar a Doctor Strange de Sam Raimi no se parecen a nada que haya visto en bastante tiempo. Hay escenas visualmente arrolladoras en varios momentos que confirman que la mayoría de los casos no es una cuestión de presupuesto, sino de calidad e imaginación. Y al menos de lo segundo hay mucha durante el metraje.

Aunque la película no va de eso, hay un par de coreografía de artes marciales estupendas, sobre todo la primera protagonizada por Ke Huy Quan pero también hay otra de Michelle Yeoh que está muy muy guay. Lo malo es que están situadas en la primera mitad y te dejan con ganas de una acción que nunca llega a suceder en el climax final, dado que como digo la película no es una cinta de acción, a pesar de lo que la promoción de la película sugería.

La película realiza también varios homenajes nada sutiles a diferentes géneros y autores de cine asiático que hará las delicias a los cinéfilos de gustos refinados. De hecho, hubieron tantos momentos que me recordaban a otras películas que llegué a perder la cuenta. Cuando termine de escribir estar líneas, creo que iré a buscar artículos sobre ello porque hay homenajes para parar un tren.

Tengo que reconocer que NO llegué a ver la película con el estado mental adecuado. Tuve varios líos en el trabajo, salí corriendo para recoger a mi mujer y mi hijo a Castellón (mi mujer tiene el coche en el taller), hicimos varios encargos, cenamos corriendo y me fui pitando al cine sin llegar a sentarme en casa ni 5 minutos. Llegué agotado al cine, lo que explica en parte que no disfrutara ni conectara con la película.

Ampliando este problema, me equivoqué al elegir la V.O. para verla, dado que una parte importante de la película están hablando en chino y cuando lo hacían en inglés era con un fuertísimo acento. Esto me obligó a tener que leer los subtítulos el 99% del tiempo, algo que no me suele suceder cuando voy a la V.O. Al juntarse el cansancio, los subtítulos, la exageradísima duración de 140 minutos y unas explosiones visuales que hacían super incómodo leer los subtítulos y ver lo que estaba pasando en pantalla, todo ello junto provocó que la experiencia fuera peor de lo normal.

El caso es que abracé sin problemas las locuras y el sentido del humor absurdo de la película, sobre todo referido a algunas de las realidades alternativas que conocerá Evelyn, a lo que había que añadir un elemento bastante inesperado referido al drama que vive la familia de Evelyn. Sin embargo, a medida que avanzaba la película su historia me fue echando minuto a minuto, porque realmente no se corresponde el drama existencial que realmente presenta la película y el mensaje de intentar ser feliz a pesar que la vida sea una mierda, seamos pobres y sepamos que nuestros sueños no se van a cumplir, con las mamarrachadas que los Daniels plantean en el guion precisamente a costa de las realidades alternativas que comentaba antes, o la forma en que los personajes conectan con sus vivencias en esas realidades.

La sensación de estar viendo una «paja mental» de tamaño descomunal fue algo que se me pasó por la cabeza en varias ocasiones, dado que Todo a la vez en todas partes es realmente un drama existencial muy hardcore oculto bajo una envoltura de acción, humor y ciencia ficción que añadía nun tono que no se correspondía con la historia que nos estaban contando.

Otro problema de la película es que tiene una duración de 140 que es ridículamente larga y provocó que el visionado fuera un suplicio. En serio, hacía tiempo que no me movía tanto en el asiento de un cine, es que ya no sabía ni como ponerme, lo que indica también que no estuve a gusto con lo que me estaban contando. Nos quejamos de la exagerada duración del cine mainstream actual, pero esta película no le va a la zaga, siendo la experiencia mucho peor. Como digo, el primer y segundos actos los acepté bastante bien y hasta ese momento la película no me desagradaba. Sin embargo, el tercer acto se me hizo eterno.

Hay otros elemento menores como que dentro que globalmente veo que el presupuesto está super bien aprovechado, me pareció también un bajón comprobar que el 95% del metraje está rodado dentro de la misma oficina de Hacienda o de la lavandería de Evelyn , lo cual me rompe con la idea de una película super loca que nos iba a llevar de viaje por el multiverso.

Tampoco conecté con el humor absurdo de los Daniels, aunque el caso es que en su día me gustó bastante su opera prima Swiss Army Man, donde creo que sí combinaron con acierto la comedia y el drama. Pero las realidades alternativas de los dedos convertidos en frankfurts o el plagio a Rataouille cambiando la rata por un mapache, me parecieron penosos. Y no en plan «broma sin gracia», sino que son unas subtramas que no funcionan y que lo único que hacen es alargar una película ya de por si demasiado larga.

Estoy acabando de escribir mis impresiones de la película y reconozco que todavía no tengo claro si el mensaje de intentar ser feliz a pesar que nuestra vida sea una mierda, seamos pobres y sepamos que nuestros sueños no se van a cumplir es una genialidad que toca una cuestión social importante hoy en día de forma positiva, dado el empobrecimiento constante de la clase media en USA y Europa, o una gafapastada bestial de unos niños ricos que le cuentan a la plebe que no nos quejemos tanto porque a pesar de todo siempre se puede sacar algo positivo. Quiero quedarme con el lado positivo y que a pesar del nihilismo de muchos momentos, los protagonistas eligen intentar ser felices a pesar de todo, pero no me atrevería a decir que la segunda interpretación esté equivocada.

Me gusta probar cosas nuevas que me saquen de mi zona de confort. Y en el caso de Todo a la vez en todas partes realmente no llegué con ningún hype o expectativa previa, a pesar de haber leído en twitter a mucha gente muy contenta de la película, sumado una aclamación total de la crítica especializada. Sin embargo, por un motivo o por otro, se me hizo imposible conectar con esta propuesta. Y entiendo que es una película muy particular en la que tienes que entrar en el rollo para disfrutarla. Diría que yo lo hice durante la primera hora, pero me perdieron durante la segunda mitad.

Comparto el trailer de la película:

Me ha sido imposible conectar con Todo a la vez en todas partes, y me sabe mal porque tenía ganas de ser entretenido y sorprendido que no ha conseguido lo primero y si lo segundo, pero en negativo.

PUNTUACIÓN: 5/10

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Crítica de Top Gun Maverick de Joseph Kosinski en 4DX

Tras los múltiples retrasos provocados por el COVID, es una pasada poder ver por fin Top Gun Maverick, la película de Tom Cruise dirigida por Joseph Kosinski (Oblivion, Tron Legacy). Y más si me fui a Valencia a verla en el espectacular formato 4DX.

PUNTUACIÓN: 9/10

Después de más de 30 años de servicio como uno de los mejores aviadores de la Armada, Pete «Maverick» Mitchel (Tom Cruise) se encuentra donde siempre quiso estar, superando los límites como un valiente piloto de pruebas y esquivando el ascenso de rango, que no le dejaría volar emplazándolo en tierra. Cuando se encuentra entrenando a un grupo de graduados de Top Gun para una misión especializada, Maverick se encuentra allí con el teniente Bradley Bradshaw (Miles Teller), el hijo de su difunto amigo «Goose»… Secuela de ‘Top Gun’.

Joseph Kosinski (Iowa, 1974) es un director estadounidense principalmente conocido por su trabajo en películas con una elevada carga de efectos especiales e imágenes CGI. Debutó como director en la gran pantalla con Tron: Legacy (2010), secuela de la película del clásico de Disney Tron de 1982. Tras esto trabajó por primera vez con Tom Cruise en Oblivion (2013), película que a pesar de la tibia acogida comercial debió dejarle una buena experiencia a Cruise, ya que contó con él para este secuela / remake encubierto de Top Gun, película que tendría que haberse estrenado en 2020 y que sufrió numerosos retrasos en cascada que llevaron el estreno hasta este mayo de 2022.

Para está continuación de Top Gun, Cruise como productor ha contado con Ehren Kruger, Eric Singer y Christopher McQuarrie (guionista y director de las últimas entregas de Misión Imposible) para escribir el guion. La película cuenta con fotografía de Claudio Miranda y montaje de Eddie Hamilton, a lo que hay que sumar la música de Harold Faltermeyer (autor de la música de la película original) y Hans Zimmer, con Lady Gaga cantando el tema principal de la película Hold my hand.

La película se rodó en formato IMAX utilizando cámaras Sony Venice 6K Full Screen con certificación IMAX. Kosinski explicó que el equipo pasó más de un año con las fuerzas de la Marina para utilizar las cámaras IMAX en el interior de la cabina, con cuatro cámaras orientadas hacia los actores y mirando hacia delante, además de las cámaras montadas por todo el exterior del avión. Explicó que «el público debe sentir la autenticidad, el esfuerzo, la velocidad y las fuerzas gravitacionales, algo que no se puede conseguir con efectos de sonido o visuales, que necesitaron una enorme cantidad de esfuerzo y trabajo». Añadió que se han rodado más de 800 horas de metraje para la película, lo que supera el metraje combinado rodado para las películas de la trilogía de El Señor de los Anillos.

La producción de la película comenzó oficialmente el 30 de mayo de 2018 en San Diego, California. Hasta finales de agosto, un equipo de filmación de 15 personas de Paramount y Bruckheimer Films estuvo a bordo del portaaviones USS Abraham Lincoln, con sede en Norfolk, para rodar las operaciones de la cubierta de vuelo. A mediados de febrero de 2019, Cruise y el equipo de producción fueron vistos a bordo del USS Theodore Roosevelt en NAS North Island. En marzo, el rodaje se completó en la Estación Aérea Naval Whidbey Island en Oak Harbor, Washington. A pesar de la espectacularidad de la película, los datos «oficiales» indican que Top Gun Maverick ha costado entre 150-175 millones de dólares, coste inferior al de una película de Star Wars, por ponerlo en contexto. Y la jugada le ha salido bien a Cruise, ya que sólo en los Estados Unidos ha recaudado más de 125 millones en su fin de semana de estreno (250 millones en todo el mundo), lo cual significa el mayor éxito comercial para Cruise y que la película va aser un gran éxito de taquilla para sus productores Skydance y Paramount.

Tom Cruise vuelve a interpretar al capitán Pete «Maverick» Mitchell, un piloto de combate condecorado reconvertido a su pesar en instructor de vuelo de jóvenes pilotos. Miles Teller es Bradley «Rooster» Bradshaw, un piloto aprendiz y el hijo del fallecido compañero de Maverick, Nick «Goose» Bradshaw. Val Kilmer retoma su papel de Tom «Iceman» Kazansky, Comandante de la Flota del Pacífico. Jennifer Connelly es el interés romántico de Maverick, una madre soltera y dueña de un bar. Jon Hamm y Ed Harris completarían el reparto en sus papeles principales.

Ha sido muy publicitado que Cruise diseñó un de entrenamiento único para los actores, que pasaron por tres meses de formación como si fueran aspirantes a pilotos de la fuerza aérea. Con ejercicios subacuáticos y de aviación aérea, el entrenamiento previo también estaba orientado para que los actores adquirieran conciencia espacial dentro de la cabina del avión, ya que en palabras del productor Jerry Bruckheimer «los actores también tuvieron que aprender a manejar las cámaras porque cuando están arriba en el jet tienen que dirigirse a sí mismos esencialmente. También tenían que aprender sobre la iluminación, la cinematografía y el montaje, ya que es una experiencia única en la vida.»

Empezando a valorar la película, no se puede hacer mejor. Tom Cruise ha creado la perfecta película de entretenimiento de aventuras para toda la familia con el corazón en el sitio correcto y unas escenas aéreas antológicas. Aquí hay que hacer un disclaimer, ya que estamos hablando de TOP GUN, si eres de los que odias las películas comerciales en general, y consideras americanadas cualquier cosa que muestra al ejército americano como los buenos, obviamente esta película no es para ti. En ese caso mejor no pierdas el tiempo en algo que ya sabes de antemano que no te va a gustar.

Pero para el 99% del público restante, Top Gun Maverick es un maravilloso milagro. Empezando por la forma en que vemos aviones de combate reales como nunca los habiamos visto en cine comercial. Y dentro del avión tenemos a un omnipresente Tom Cruise dentro de la cabina de los cazas de combate americanos (con un piloto en la cabina). Ese es el principal valor de esta nueva Top Gun, saber que los actores realizan las escenas y que los aviones que realizan estas acrobacias eran reales. Y es esta sensación de realidad, con aspectos como la presión en las caras de los pilotos o los tirones al despegar los aviones, lo que le da el plus de verosimilitud a la película que hará que siempre sea mejor que cualquier otra película construida a partir de efectos digitales y CGI.

Las escenas aéreas son una maravilla, hasta el punto que dudo mucho que pueda volver a hacerse una película similar en muchos años, ya que en la comparación todo va a salir perdiendo. De hecho, aunque sea un poco off-topic, Top Gun Maverick acaba de convertir en obsoleta la propuesta de Lucasfilm de realizar una película inspirada en X-Wing: Rogue Squadron. Porque nunca nada que hagan con CGI va a quedar mejor que lo visto hoy, por lo que ¿para qué ver una copia del original que no va a ser mejor?

Junto a unas escenas aéreas sobresalientes, como comentaba antes el gran éxito de la película es que tiene el corazón en el sitio adecuado. Pete Maverick (Cruise) sigue siendo un piloto super capaz pagado de si mismo, pero en el fondo nunca llegó a superar la muerte de su amigo Goose, lo que le llevó a cometer un gran error que provocó la enemistad del hijo de Goose Bradley «Rooster» Bradshaw (Miles Teller) que es uno de los pilotos de Top Gun. Las dudas sobre cómo proceder y si podrá salvar su relación añaden un dilema en el hasta ahora perfecto Maverick que resulta muy importante en la resolución de la historia.

El reencuentro entre Pete y «Penny» Benjamin, una relación de su pasado interpretada por una fantástica Jennifer Connelly que saca oro a un personaje que podría parecer plano. Penny se convierte más que en un interés romántico -que también- en una amiga y la voz de la razón que le ayude en los momentos en los que Maverick piensa en abandonar. La forma en que se construyen la historia alrededor del triángulo Maverick – Rooster – Penny es muy inteligente y crean un vínculo emocional con el que conecté inmediatamente.

Junto a esto, tener la música original y canciones como Great Ball of Fire o Danger Zone significó un subidón de adrenalina total, consiguiendo además que la aparición de Val Kilmer o el recuerdo de la muerte de Goose sean momentos realmente emocionantes. Hay que reconocer que Top Gun Maverick busca aprovechar el efecto nostalgia, pero también que la Top Gun original en ciertos aspectos ha envejecido bastante mal y esta continuación hace que la película quede mejor de lo que es, aparte de mejorarla prácticamente bajo todos los puntos de vista.

Otro aspecto muy importante es que Cruise y todo el equipo sabe exactamente lo que es Top Gun y qué queremos ver los espectadores, de forma que la película se mueve exactamente por los tropos esperables del género sin necesitar desviarse de él ya que todo lo que plantean lo hacen excepcionalmente bien. En este mundo actual del entretenimiento en el que parece obligado que hayan arcos complejos para los secundarios o giros loquísimos en el tercer arco que muestren que todo lo que sabías hasta ese momento era mentira, Top Gun no necesita de estos artificios narrativos porque saben que es lo que quieren contar. Top Gun Maverick nos demuestra con hechos que un concepto sencillo no es peor que otro en apariencia complejo, sobre todo cuando tantas películas del segundo grupo acaban resultando fallidas precisamente por culpa de ese giro.

A todo esto tengo que sumarle la experiencia de ver Top Gun Maverick en 4DX en Kinépolis Valencia, que no ha podido ser más satisfactoria. En este caso, el 4DX no incluía el 3D (como si sucedió cuando vi Mission Imposible: Fallout o Aquaman), pero el movimiento del asiento en las escenas aéreas así como los efectos de viento, agua, vibración, luces e incluso nieve han conseguido aumentar la sensación de velocidad y peligro a la que se enfrentan los pilotos de cazas de combate durante lo combates aéreos. Obviamente el 4DX no es para todas las películas de la cartelera, pero una vez parece que hemos vuelto a la normalidad, creo que puede ser un formato maravilloso para ver uno o dos blockbusters al año.

En este sentido, la película comentaba que se mueve todo el rato por aspectos esperables de Top Gun. Sin embargo, el climax final con la misión de combate una vez terminado el entrenamiento es una maravilla, con una tensión y una sensación de amenaza bestial, y varias sorpresas que nos hicieron temernos lo peor en varios momentos. Una ejecución a mi entender sobresaliente que lució aún mejor gracias al 4DX, convirtiendo la experiencia en una pasada alucinante.

Hay algún elemento menos bueno en la historia que dejas pasar porque todo es super entretenido. Por ejemplo, que la misión sea imposible y nadie consiga llevarla a cabo durante los entrenamientos, pero luego se lanzan a ello justo a continuación, aceptando las elipsis inevitables de este tipo de historias. Pero como comentaba, estos aspectos forman parte de los tópicos del género y realmente no molestan.

Como entretenimiento de primer nivel, veo difícil que ninguna película de este año supere a este Top Gun Maverick. De hecho, estamos ante un caso de hype imposiblemente alto que la película ha superado de principio a fin.

Comparto el trailer de la película:

Top Gun Maverick ofrece un tremendo espectáculo y un entretenimiento alucinante. Sinceramente no se puede hacer mejor, y recomiendo completamente ver la película en la pantalla más grande posible.

PUNTUACIÓN: 9/10

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