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Crítica de Laberinto en llamas de Paul Greengrass (Apple TV)

Gracias a mi suscripción a Apple TV pude ver Laberinto en llamas, la estupenda película de Paul Greengrass inspirada en hechos reales protagonizada por Matthew McConaughey.

PUNTUACIÓN: 8/10

En uno de los incendios forestales más devastadores de la historia de Estados Unidos, en los alrededores de la localidad de Paradise, Kevin McKay, un conductor de autobús escolar, y Mary Ludwig, una maestra de Infantil, luchan para salvar a 22 niños del aterrador infierno.

Paul Greengrass (Surrey, Inglaterra, 1955) es un director de cine, productor, guionista y antiguo periodista inglés. Una de sus primeras películas, Bloody Sunday (2002), ganó el Oso de Oro en el 52.º Festival Internacional de Cine de Berlín. Entre otras películas dirigidas por Greengrass se incluyen tres entregas de la saga de thrillers de acción Bourne: El mito de Bourne (2004), El ultimátum de Bourne (2007) y Jason Bourne (2016). También dirigió United 93 (2006), por la que Greengrass ganó el premio BAFTA al mejor director y recibió una nominación al Óscar al mejor director; así como Green Zone (2010) y Captain Phillips (2013). En 2004, coescribió y produjo la película Omagh, que ganó el premio al mejor drama en los British Academy Television Awards.

Paul Greengrass ha coescrito el guion junto a Brad Ingelsby, basado en el libro Paradise, de Lizzie Johnson, publicado en 2021. La película de 130 minutos de duración tiene fotografía de Pål Ulvik Rokseth; montaje de William Goldenberg, Paul Rubell y Peter M. Dudgeon; y música de James Newton Howard.

En el reparto encontramos a Matthew McConaughey como Kevin McKay, el conductor del autobús; America Ferrera interpreta a Mary Ludwig, la profesora que acompaña a Kevin; Yul Vázquez es Ray Martínez, jefe de división de CAL FIRE; Ashlie Atkinson hace de Ruby Bishop, directora de transporte; Levi McConaughey es Shaun McKay, el hijo de Kevin; Kay McCabe McConaughey es Sherry McKay, la madre discapacitada de Kevin; y Kate Wharton es Jen Kissoon, jefa de batallón de CAL FIRE.

Paul Greengrass tiene la capacidad de plantear sus historias desde el punto de vista de personas corrientes que tienen que enfrentarse a situaciones extraordinarias. Este es el punto de partida de Laberinto en llamas, al situar a dos personas con sus problemas cotidianos en medio del mayor incendio que ha sufrido el estado de California. Un incendio en el que las altas temperaturas, el fuerte viento y un nulo mantenimiento de los montes provocó que unas chispas de una estación eléctrica se convirtieran en una catástrofe.

La línea narrativa principal es la protagonizada por Matthew McConaughey, que interpreta a Kevin McKay, el conductor del autobús. Kevin tiene problemas familiares en casa y sólo está deseando terminar su jornada laboral para ir a casa donde están su madre y su hijo enfermo. Lamentablemente, no va a poder llegar a tiempo, porque surge un encargo que sólo él puede cubrir, recoger a unos niños de un colegio cuyos padres trabajan fuera de la localidad y no van a llegar a tiempo para recogerles tras activarse la alarma de incendios. Me entero escribiendo esta reseña que la madre y el hijo de Kavin en la película son en realidad los de Matthew, lo cual es una curiosidad más que otra otra.

McConaughey hace un trabajo intenso y creíble en medio de una situación imposible. Gracias a él y a America Ferrera, que interpreta a Mary Ludwig, la profesora de los niños que acompaña a Kevin, la película triunfa y nos engancha emocionalmente. Si hay un corazón emocional, sin duda son ellos dos.

Luego la segunda trama de la película se centra en los intentos de las autoridades por extinguir el incendio que acabarán transformarse en los intentos en salvar gente ante la imposibilidad de hacerlo. En ese lado tenemos a Yul Vázquez interpretando a Ray Martínez, jefe de división de CAL FIRE que se vió sobrepasado y sin los recursos necesarios para luchar contra el fuego.

Laberinto en llamas es una película que te tiene en tensión casi de principio a fin. Ver la extensión de incendio, la imposibilidad de los bomberos para hacer nada por evitar que llegue a pueblos habitados, y la gente atrapada en atascos de tráfico mientras el incendio se acerca eran situaciones que me tenían de los nervios mientras veía la película. Saber que aparte de algunas exageraciones de la película, en lo fundamental lo que vemos pasó en la realidad, con varios pueblos arrasados y miles de familias perdiéndolo todo, es una situación terrible.

Para conseguir esta tensión, la dirección de Greengrass de cámara al hombros consigue meter al espectador siempre en medio de la acción. Además, aunque no estoy seguro, diría que la película alterna metraje rodado con clips reales de bomberos y gente luchando contra incendios, no se si este u otro, lo que consigue que las imágenes tengan aún mayor potencia dramática. Dentro de la dimensión humana de la catástrofe, me gusta cómo Greengrass plantea una crítica a los políticos que ven como cada año hay más incendios y de mayor virulencia, pero no ponen los medios para prevenirlos ni combatirlos. No es la parte principal de la historia, que es el drama del autobús por sobrevivir, pero me gusta que se añada a la historia.

Visualmente la película es super potente también. Tengo claro que han debido plantear montones de planos con efectos digitales añadiendo el fuego, a más o menos distancia de la gente. Pero lo mejor que se puede decir de ellos es que no parecen efectos y si planos reales sacados de un incendio. Si a eso le añadimos un montaje espectacular que amplifica el drama y la tensión, tenemos una combinación ganadora.

Laberinto en llamas me ha parecido un peliculón. Me asombra la capacidad que tiene de mantenerme en tensión cuando se trata de una película de más de dos horas. Estoy pensando en algo menos bueno que comentar de ella y en realidad no lo encuentro, todo cumple su función de forma espectacular.

Comparto el trailer de la película:

Laberinto en llamas es una película estupenda que te tiene durante todo el visionado con una tensión bestial. Merece la pena.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Spider-Man Superman de Brad Meltzer, Pepe Larraz y vv.aa. (Marvel Comics)

Los especiales de Marvel y DC continúa con el número que Marvel ha preparado para cruzar a Spider-Man y Superman, con una historia principal a manos de Brad Meltzer y Pepe Larraz, y montones de invitados especiales en las historias de complemento.

PUNTUACIÓN: 9/10

THWIP, THWIP AND AWAY!

Hace cincuenta años, el Hombre de Acero de DC se encontró con el simpático trepamuros del barrio de Marvel, ¡y el mundo del cómic nunca volvió a ser el mismo! Para celebrar ese hito histórico, ¡disfruta de NUEVAS historias de SPIDER-MAN y SUPERMAN, junto a sus amigos y enemigos! Brad Meltzer y Pepe Larraz enfrentan a Spider-Man y Superman contra LEX LUTHOR y NORMAN OSBORN, ¡mientras sus mayores villanos se aprovechan de algunas de sus mayores debilidades!

¡LEX LUTHOR y NORMAN OSBORN, sus mayores villanos, se aprovechan de algunas de sus mayores debilidades! En la sombría década de 1930, ¡SPIDER-MAN NOIR se encuentra con el SUPERMAN original de la Edad de Oro, según la historia de Slott y Martin! Se desata una crisis cuando Johns y Frank enfrentan a las familias de Super y Spider entre sí a instancias de MYSTERIO, pero ¿es su verdadero enemigo un aliado fuera de control? Hordas de SIMBIOTES invaden METRÓPOLIS mientras se desata una nueva Guerra de los Reinos en la épica historia de Aaron y Dauterman.

¡La cocreadora de STEEL, Louise Simonson, nos cuenta el enfrentamiento entre John Henry Irons y el HOBGOBLIN, con dibujos de Todd Nauck! ¡Kelly y Ramos nos llevan a un crossover universitario entre GWEN STACY y LANA LANG! ¡MILES MORALES (SPIDER-MAN) une fuerzas con Superman, en una nueva colaboración entre Bendis y Pichelli! ¡Todo esto y más de una supersorpresa de la que hablarás durante los próximos cincuenta años!

Brad Meltzer , Pere Larraz y Matthew Wilson en el color nos dan dado una de las historias más emocionantes del año. Y mira que la historia principal de Mark Waid y Jorge Jiménez para el Superman – Spider-Man estuvo bien, pero esta historia está a un nivel superior. La clave no es ser fiel a la esencia de los personajes en una aventura, que obviamente Meltzer y Waid la tienen controladísimo, sino conectar este comic con los mitos fundacionales de ambos personajes.

Me parece increíble como un comic puede hablar al lector conectando con momentos claves de la historia de estos héroes. Al estar en el especial de Marvel, tiene todo el sentido que sea el mundo de Spidey el que tenga predomio. con un arranque que conecta directamente con el The Amazing Spider-Man 33 de 1966 de Stan Lee y Steve Ditko de 1966. La mítica historia con Spider-Man atrapado bajo escombros tras una pelea contra el Doctor Octopus. A partir de ahí la capacidad de hacer lo correcto de uno y de inspirar del otro hacen el resto.

Tener a Pepe Larraz con Matthew Wilson es un lujo para cualquier comic. Y Pepe transmite la emoción que una reunión de este tipo debe tener, con un dibujo maravilloso. La caracterización de los personajes es perfecta, consiguiendo que las apariciones de la familia de Peter y Clark me trajera una lagrimita a los ojos. Y cuando tiene que ponerse espectacular, no hay nadie como él.

Aparte de todo lo anterior, me encantan los diálogos de Meltzer y la forma en que consigue que cada intercambio entre los protagonistas se sienta importante. En resumen, un comic perfecto.

El problema del especial de DC Superman Spider-Man fue no tanto la historia principal, que me gustó mucho, sino las historias de complemento. Unas historias de complemento a las que le faltó chispa y casi parecían la excusa para publicar las portadas alternativas. Esa sensación no aparece nunca en este comic.

Si Brad Meltzer de recrea en la historia de Peter Parker, Dan Slott, Marcos Martín y Munsta Vicente celebran en este cruce entre Spider-Man Noir y Superman los primeros comics de Action Comics, al ver en imágenes la típica expresión «faster than a speeding bullet», y el Amazing Fantasy 15, primera aparición de Spider-Man, pero usando a Superman y Lex Luthor como protagonistas. Aunque estamos ante una historia de apenas 5 páginas, Slott sabe sacar todo el partido a la calidad de Marcos Martín.

La siguiente historia tiene como protagonistas a Gwen Stacy y a Lana Lang, obra de Joe Kelly y Humberto Ramos, con color de Edgar Delgado. Y aunque de nuevo tenemos una historia de apenas 5 páginas, Joe Kelly es un dialoguista super talentoso que consigue que conectemos con las protagonistas desde la primera viññeta. Además, Humberto Ramos es un maestro dibujando a personajes jóvenes, consiguiendo que el comic sea un placer de leer.

A continuación, Geoff Johns y Gary Frank, con el color de Brad Anderson, nos ofrecen la segunda mejor historia de este especial. No sólo eso, el mensaje de este comic hace que sólo por ella merezca la pena pagar por este comic. Y curiosamente, es la única historia de este especial que no está protagonizado por Spider-Man o un miembro de su familia, sino pon Ben Grimm, la adorable Cosa de ojos azules.

Superman y la Cosa se enfrentan a un mundo consumido por el odio, provocado por Mysterio y una versión malvada de Saturn Girl en posesión de un anillo de Red Lantern. Johns ofrece a Gary Frank la oportunidad de lucirse dibujando a cualquier personaje que quiera, centrándose en la Legión de Super-Héroes. Johns aprovecha para añadir en la historia a sus personajes fetiche en DC, Stargirl, creado por él, y Green Lantern. Y claro, todo lo que dibuja Gary Frank es la perfección hecha tebeo.

Pero lo mejor es el mensaje del comic. Dentro de la inevitable pelea, la clave es CALMAR a Hulk. Lo que nos lleva al mensaje importante de Superman, que es un comentario clave a la polarización política que estamos sufriendo en los últimos años. Frente a un cínico Ben Grimm, que dice: «¿De verdad piensas que estamos todos en el mismo bando?¿Incluso en un mundo que te fuerza a elegir un bando o te convierte a ti en el enemigo?» Superman lo tiene claro: «Rechazo llamar ciégamente a alguien enemigo. Hay que dar una oportunidad a la gente».

Ben dice: «Hablas como si la gente no estuviera esperando cualquier cosa para enfadarse». A lo que Superman responde: «La ira es fácil. Escuchar al otro es difícil. El contacto cara a cara sigue siendo importante. Personas de verdad. Conversaciones de verdad, No siempre es la hora de la tortas, Ben».

El mensaje de Geoff Johns en este comic me parece brutal. Todo el mundo debería escucharle. Incluso los que se encuentran en la trinchera de la supuesta superioridad moral. O sobre todo ellos.

La siguiente historia es para mi la más floja de este especial. Louise Sominson y Todd Nauck con color de Rachelle Rosenberg enfrenta a Steel contra Hobglobin con una ayuda inesperada. A pesar que Simonson es la co-creadora de Steel, la historia no tiene la conexión emocional que si han tenido las demás. O a lo mejor soy yo el que no tengo conexión con Stelle, no se. En todo caso, dentro de ser correcta, las 5 páginas no dan para mucho más.

Ghost Spider y SuperGirl se encuentran por primera vez en la siguiente historia, de apenas 4 páginas, obra de Stephanie Phillips y Phil Noto. Y dentro de la brevedad, se las apañan para transmitir de forma muy acertada que estamos ante dos heroínas tercas que están acostumbradas a hacer las cosas a su manera.

Brian Michael Bendis y Sara Pichelli, con el color de Federico Blee, vuelven a hacer un comic de Miles Morales. Esta historia de 5 páginas hace que Superman y Miles hablen de hacer lo correcto auque sea difícil y enfrentarse ante enemigos super poderosos. La conexión Bendis-Miles-Superman consigue que la historia sea emocionante y con el corazón en el sitio correcto.

Hablando de emoción, el retorno de Jason Aaron y Russell Dauterman, con el color de Matthew Wilson, a un comic de Jane Foster Thor es otro momento lleno de emoción. El comic en realidad está protagonizado por Thor y Wonder Woman.

El alucinante la capacidad de crear momentos épicos de Jason Aaron. De hecho, es que cada línea sugiere una avenutra que daría para un evento comiquero: «Cabalgué con las Valkirias del Cuarto Mundo liberando la tormenta junto a Shazam. Me uní a los Nuevos Dioses en las llanuras de Hel en su hora del Raganrok». Fua chaval, qué bueno es Jason aaron.

Y si la historia de Aaron para ser apenas 5 páginas es épica y emocionante, lo de Russell Dauterman es tremendo también. Viendo estas páginas, se le echa de menos dibujando comics, centrado como está ahora mismo en Marvel haciendo portadas y diseñando trajes. Si Thor brilla con Dauterman, verle dibujar a Wonder Woman es increíble. Otro comic perfecto.

Por último, Jeb Loeb y Jim Cheung tienen una aparición apenas testimonial con una última historia de apenas 2 páginas. Su historia tiene color de Jay David Ramos y es una conversación entre Spidey y Superman que como tantas otras historias de este especial, tiene el corazón en el sitio adecuado. Y aunque Cheung no tienen ocasión de lucirse, su dibujo tiene una humanidad tremenda.

En resumen, excepto quizá la historia de Steel, tenemos un especial Spider-Man Superman casi perfecto que nos da mucho más de lo que me podía imaginar. Así da gusto.

Comparto algunas páginas de este maravilloso especial:

Spider-Man Superman es un comic espectacular que todo fan de los comics de superhéroes debe leer. La diversión está garantizada.

PUNTUACIÓN: 9/10

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Crítica de Daredevil Born Again 2×08 (Disney+)

Termina la segunda temporada de Daredevil Born Again con un buen último episodio que consigue dejarme con buen sabor de boca gracias al carisma de los protagonistas, incluso a pesar de alguna que otra ejecución chapucera.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Episodio 8. La Cruz del Sur.

La ciudad y sus héroes se adentran en una etapa inédita.

Último episodio de la segunda temporada de Daredevil Born Again, cuya tercera temporada ya fue confirmada antes del estreno de esta segunda. De hecho, hay numerosas imágenes de su rodaje en Nueva York. El episodio tiene 54 minutos y ha sido dirigido por Iain B. MacDonald con guion del showrunner Dario Scardapane y de Jesse Wigutow.

En su carismático reparto tenemos a Charlie Cox como Matt Murdock / Daredevil, Vincent D’Onofrio como Wilson Fisk / Kingpin, Deborah Ann Woll como Karen Page, Ayelet Zurer como la esposa de Fisk Vanessa Marianna-Fisk, Nikki M. James como Kirsten McDuffie, ex ayudante del fiscal del distrito de Nueva York y socia de Matt en el bufete, Zabryna Guevara como Sheila Rivera, mano derecha de Fisk en la alcaldía, Margarita Levieva como Heather Glenn, terapeuta e antiguo interés romántico de Matt que ahora trabaja para Fisk, Wilson Bethel como Benjamin «Dex» Poindexter / Bullseye, Michael Gandolfini como Daniel Blake, el protegido de Fisk y miembro de su campaña a la alcaldía, Genneya Walton como BB Urich, periodista de «The BB Report» y sobrina de Ben Urich. Arty Froushan es Buck Cashman es la mano derecha de Fisk y su «arreglador», mientras que Hamish Allan-Headley interpreta al policía corrupto Powell. Por último, Krysten Ritter como Jessica Jones.

ARTÍCULO CON SPOILERS:

El juicio de Karen Page que empezó en el episodio anterior sirve de climax de esta segunda temporada de Daredevil Born Again. Y en positivo tengo que decir que me alegro que los creativos hayan abandonado cualquier intento de «realismo» para plantear el cierre de la temporada en términos de «molonidad». Tras el combate de Daredevil y Kingpin en el sexto episodio, narrativamente la serie había llegado a un punto muerto sin retorno. El combate lo ganó Daredevil, pero no cambió nada porque no tenía evidencias contra él para llevarle ante la justicia. La idea que las peleas no solucionan nada ni en realidad sirven para nada tengo que reconocer que me fastidió mucho, porque ataca la vía de flotación del género de superhéroes.

Por eso, una vez descartamos la opción de combates para el climax final, la único que nos quedaba era un combate idiológico. Y la serie nos lo da en el juicio con la declaración de Wilson Fisk en el juicio interrogado por Matt Murdock. Gracias al carisma de Charlie Cox y Vincent D´Onofrio, es una escena que mola mil, y ofrece lo que más necesitaba la serie, que son más interacciones de Matt Murdock y Wilson Fisk. Que son el corazón de la serie y han estado separados hasta el sexto episodio primero, y ahora en el climax final.

Si eres un fan del cine de juicios, vas a disfrutar este momento. Si eres un fan de los comics, también. Y dado que Cox y D´Onofrio son actorazos, tenemos sin duda el mejor momento de toda la serie. Si a eso sumamos el golpe de efecto que Matt se saca de la manga para ganar el juicio, tenemos diversión asegurada. Que al final, es de lo que se trata. De divertirse.

Lo malo es que desde el punto de vista de la molonidad, la escena es genial. Pero en realidad todo el climax final es un sinsentido que no hay por donde cogerlo. Y el caso es que me lo he pasado bien y me considero entretenido, pero las cosas que pasan no aguantan el más mínimo análisis crítico. Ya en episodios anteriores de esta segunda temporada comenté que el todo vale estaba llevando a Daredevil Born Again al nivel de las series de Arrowverso de CW. Y este episodio es la confirmación definitiva.

En positivo tengo que decir que me alegra que Jessica Jones vuelva a aparecer en el episodio y no se despidiera en el séptimo episodio. En el final de la serie veremos el retorno de Luke Cage (Mike Colter), lo que devuelve un poco de orden a esta pareja. Sobre todo pensando que en las imágenes que se han visto de la tercera temporada se ve a la pareja junto a Finn Jones volviendo a interpretar a Danny Rand / Puño de Hierro. Reconozco que me equivoqué al pensar que apenas íbamos a ver un cameo de Jessica Jones en esta temporada.

Esto es positivo. Lo malo es casi todo lo demás. La historia de Bullseye y de Charles, el jefe de la CIA que empezó trabajando con Fisk y terminó enfrentado a él, es sencillamente ridícula. Cashman mató a Daniel Blake la semana pasada y aunque recibe un disparo, en realidad no pagará por su crimen. El viaje de Heather Glenn a la locura a lo largo de esta temporada termina de forma previsible en este episodio. Pero que fuera previsible no quita que el hecho que Heather se convierta en la nueva Muse sea otra ridiculez. Ver a la diminuta actriz Camila Rodríguez interpretar a Ángela del Toro (la nueva Tigre Blanco) pegándose contra policías como si fuera super poderosa también provocó que mi suspensión de credulidad saltara por los aires, de lo imposible que lucía todo. A todo esto, que BB Urich afirme que su amigo Daniel ha muerto no se apoya en ninguna prueba material. Pensaba que la muerte de Daniel podría ayudar a provocar la caída de Fisk, pero nada más alejado de la realidad. Daniel ha muerto, y nadie pagará por ello.

Peor es la conclusión de la serie, que puede llegar a enfadar a quien busque coherencia en una historia, por muy ligera que sea una serie como esta. Tras perder el juicio y quedar Karen en libertad, Fisk colocó a un tirador para que matara a Matt o a Karen si es que salían libres. Pero Bullseye mató a todos los asesinos e intentó matar a Fisk. Tras la confusión que se genera, Fisk cierra el juzgado y se atrinchera allí.

El Fiscal General del Estado le llama para llegar a un acuerdo, de forma que si Fisk abandona la alcaldía, le permitirá abandonar Nueva York sin cargos. Fisk, enajenado, se niega. Los policías liderados por el policía corrupto Powell dejan pasar a los manifestantes (de forma de nuevo absurda), lo que nos lleva al mayor ridículo de todos. Fisk mata a decenas de manifestantes con sus propias manos de forma salvaje. Se ha convertido en un asesino múltiple, aunque también podría argumentarse que lo hizo en defensa propia. Sin embargo, al final Fisk se ve arrollado por la marea de manifestantes y cae apalizado.

Es lógico que Matt quiera salvarle la vida a Wilson Fisk. Si lo hizo con Bullseye como no lo va a hacer con Kingpin. Ya habiamos descubierto que Matt jamás mataría a Wilson, con lo que evitar su muerte sería una extensión de esa naturaleza compasiva. Lo que no es normal que con el villano caído y detenido, listo para ser puesto a disposición de la justicia, ¡Matt le deja marchar con la promesa de que se irá de Nueva York para nunca volver!!! WTF??? De nuevo, entiendo que la serie plantee un final a la enemistad entre Daredevil o Kingpin, y que Wilson Fisk abandone Nueva York es la forma más conveniente y rápida para quedeje de ser alcalde de la ciudad. Pero la ejecución de esto resulta terrible. De vergüenza ajena.

Porque como ya pasó con Bullseye, Matt ha pasado de no querer que alguien muera a ayudar a dos criminales asesinos para que no tengan que responder por sus asesinatos. Es terrible. Espero no tener que oír a nadie decir lo seria y «adulta» que es esta serie, porque la progresión lógica está al nivel de un niño de 8 años. Es algo injustificable. Y es otro elemento que justifica la idea que esta serie puede tener sueños de grandeza, de nuevo, apoyado del carisma de la pareja protagonista. Pero estamos ante televisión para ver con el encefalograma plano. En función de si consigues ver la serie en ese estado, la disfrutarás o no.

Dentro de la locura absoluta, ver a Matt en el juicio de Karen reconocer que es Daredevil reconozco que es un golpe de efecto brutal que provoca un cambio radical en la serie del que no hay marcha atrás. Como lector veterano, en realidad me ha gustado mucho el final en el que Matt acepta entrar en prisión por sus delitos cometidos como Daredevil. Esto me devuelve al final de la etapa de Brian Michael Bendis y Alex Maleev en la colección, que dejó precisamente a Matt en esa misma coyuntura, entrando en prisión. Cómo salió Matt de la cárcel fue responsabilidad del siguiente escritor que se hizo cargo de la serie, el genial Ed Brubaker, que llegó con el dibujante Michael Lark. En el comic, el shock de ver a Matt entrar en la prisión fue el momento perfecto para el cambio de equipo creativo. En la serie de televisión, nos deja un cliffhanger antológico que a pesar de todo lo malo que acabo de decir, me deja con ganas de ver cómo siguen la historia en la tercera temporada.

Aceptar que una serie no tiene por qué tener sentido si lo que sucede «mola» me ha ayudado a que el final de la serie me haya dejado con buen sabor de boca. Una serie de televisión no es una vacuna, es entretenimiento más o menos ligero. Entender esto es fundamental para disfrutar de Daredevil Born Again, como entender que ninguna serie es perfecta. Pero ojo, porque igual que he conseguido disfrutar del final de la temporada, tengo que decir que en realidad la serie tampoco es que sea demasiado buena. Sin duda, el carisma de los actores protagonistas disimulan muchos de los problemas estructurales de la serie.

Y aunque lo que voy a decir ya será problema de la tercera temporada, veo que la serie va a tener un problema muy grande al abandonar la serie Vincent D´Onofrio, el 50% de la personalidad de la serie. Habrá que dar un cierto margen de confianza para que presenten a nuevos villanos, pero perder a Kingpin puede ser un golpe demasiado grande. Porque está clara que Muse II no alcanza ni la suela de los zapatos de Kingpin. En todo caso, eso será un tema para comentar en 2027.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

Daredevil Born Again ha conseguido dejarme con buen sabor de boca en lo fundamental, aunque la ejecución en algunos momentos haya dejado bastante que desear. Con todo, este final y su estupendo cliffhanger invita a ver la siguiente temporada.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Superman 37 de Joshua Williamson y Dan Mora (DC Comics)

Continúa Reign of the Superboys en la colección de Superman, con el equipo creativo super estrella de Joshua Williamson, Dan Mora y Alejandro Sánchez.

PUNTUACIÓN: 9/10

¡Superboy Prime consigue un nuevo trabajo en la vida real con una nueva identidad secreta mientras protege Metrópolis de peligrosas amenazas! Pero ahí fuera le espera todo el universo de DC Comics para que lo explore, y el fanático que lleva dentro quiere verlo todo… ¡Lástima que haya héroes que no confían en él y creen que debería estar encerrado!

Desde la mítica etapa de John Byrne, no disfrutaba tanto de un comic de Superman como lo estoy haciendo gracias al equipo creativo super estrella formado por Joshua Williamson y Dan Mora, con el color de Alejandro Sánchez.

Tras el final de DC KO, Superman ha desaparecido y la colección ha sido colonizada por Superboy Prime. En el tie-in de DC KO compartió protagonismo con Lois Lane de nuevo con los poderes de Superwoman, lo que ayudó a que la transición fuera controlada. Ahora, tras tan sólo 2 grapas, Prime se ha adueñado de la colección y la ha moldeado a su imagen. No sólo eso, Joshua Williamson ha conseguido que quiera que Prime tenga una colección propia para él, porque se está demostrando un protagonista maravilloso.

Superboy Prime tiene un ENORME pecado capital, su etapa como villano que masacró a multitud de héroes durante Infinite Crisis. Luego se unión a los Yellow Lanterns en la increíble etapa de Geoff Johns en Green Lantern. Pero tras todos estos años (desde Infinite Crisis dos décadas, en realidad), y su paso por el limbo comiquero, Prime realmente está intentando ser el héroe que siempre debería haber sido. Lo malo, hay mucha gente que está deseando verle caer para devolverle a prisión. La idea de que si la gente sólo juzga por tu peor día en lugar de ver toda la complejidad de la persona con sus cosas buenas y malas, es un comentario muy necesario en medio de la cultura de la cancelación que ha actuado a lo largo de la última década.

Prime intenta ser el héroe que Metrópolis y el mundo necesita, pero al mismo tiempo intenta tener una identidad secreta y una vida como civil. Las páginas de CK (que es como Prime quiere que le llamen) en su trabajo en la librería de comics son algunas de las más divertidas que he leído en mucho tiempo, con un extra de diversión debido a la capacidad de Prime de romper la cuarta pared y dirigirse a los lectores. Los elementos metatextuales y su comentario sobre el mundillo, con broma incluida con Mark Waid de protagonista, me parecen antológicos.

Por si fuera poco, este número 37 tiene de invitado especial a Damian Wayne (Robin). Ver a los dos héroes juntos en un comic tan divertido, mostrando sus personalidades opuestas que acaban no siéndolo tanto, mostrando el enorme corazón que tienen ambos aunque intenten disimularlo, es una pasada. El éxito de este comics me recuerda la vergüenza histórica que Brian Michael Bendis cometió cuando destruyó una de las mejores ideas de DC en el siglo XXI, los Super Sons (Superboy y Robin) como niños superhéroes que compartían aventuras, cuando forzó que Jon Kent creciera hasta convertirse en un joven ventiañero. Bendis y los editores que lo permitieron, la cagó de forma lamentable. Y es algo que no tiene arreglo. Pero leyendo este comic y viendo como me dejó con una sonrisa en la cara, me mostró que igual hay esperanza.

La colección de Superman es pura diversión. Nos está mostrando a un Joshua Williamson en estado de gracia. Que tiene claro que tipo de comic escribe y cuyo objetivo fundamental es entretener a los lectores con personajes con una enorme personalidad y unos problemas interesantes. Este es un comic de superhéroes que no se avergüenza de serlo. Es más, se enorgullece de ello. Y nos muestra valores positivos que disfruto y quiero que mi hijo comparta.

Y luego además, tenemos el dibujo de Dan Mora con el color de Alejandro Sánchez. Mora está impresionante en las escenas de acción. Pero es casi mejor en los momentos divertidos, por ejemplo en la escena en la librería de comics que comentaba antes. Mora es otro profesional que se encuentra en un estado de gracia, y deja claro cada mes que puede dibujar cualquier cosa mejor que cualquiera. Así da gusto comprar un comic de superhéroes.

Está claro que Reign of the Superboys tiene fecha de caducidad. Pero mientras dure voy a disfrutar un montón de las aventuras de Superboy Prime. A ver si la etapa se alarga. O si no, que le den serie propia, yo la compraré encatado.

Comparto las primeras páginas del comic:

Superman de Joshua Williamson y Dan Mora está siendo una etapa memorable. ¡Ojalá no se acabe nunca!

PUNTUACIÓN: 9/10

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Crítica de Biblioteca Marvel La Patrulla-X vol. 10 (Marvel Comics – Panini)

El noveno volumen de Biblioteca Marvel Patrulla-X nos trae los dos números dibujados por Jim Steranko, el primer comic Marvel dibujado por la futura estrella Barry Windsor-Smith, y la presentación de Alex Summer, el hermano de Scott destinado a convertirse en Kaos. Unos comics creados, además de por Steranko y Windsor-Smith, por Arnold Drake y Roy Thomas, Werner Roth y Don Heck, con entintados de John Tartaglione, John Verpoorten, Michael Dee, Vince Colletta y Sam Grainger.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO MUY FLOJO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. Los legendarios episodios dibujados por Jim Steranko traen también un nuevo e histórico logotipo para la colección y la llegada de Polaris, la reina del magnetismo. ¿Acaso el diablo tuvo a una hija? Además, la primera aparición de Erik el Rojo, el debut de Barry Smith en Marvel, con una aventura contra Blastaar, y la irrupción del Faraón Viviente y Alex Summers, el hermano de Cíclope

Contiene los correos de lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este volumen incluye The X-Men 50-55 USA, publicados originalmente entre noviembre de 1968 y abril de 1969.

Como ya he comentado en otras ocasiones, la Biblioteca Marvel de La Patrulla-X con los comics originales del grupo son de largo los peores comics clásicos que estoy comprando. Aunque estos comics incluidos en este décimo volumen de la colección tienen un indudable interés histórico, como lectura destinada al entretenimiento en 2026 resultan un tostón considerable sobre todo por las deficientes historias de Arnold Drake, creador en DC de la Doom Patrol.

Empezando por los elementos destacables, la llegada de Jim Steranko a la colección se dejó notar desde la misma portada, en la que además de la mítica imagen de Lorna Dane como Polaris tenemos el rediseño que Steranko hizo del Logo de los X-Men, un logo que se ha convertido en el más icónico e utilizado, llegando hasta nuestros días. Hablando de imágenes icónicas, esta portada sin duda entra dentro de la categoría de imagen que te hace comprar el comic sin importar lo que haya en el interior.

La colaboración de Jim Steranko en la colección es interesante, porque Steranko era un autor completo en el comic de Nick Furia, pero aquí aceptó dibujar la historia de Arnold Drake que se había iniciado el mes anterior. Con motivo de la llegada del número 50 de la colección, Drake planteó un arco de 4 números que se desarrolló entre el numero 49 (incluido en el volumen anterior) y el 52. Tras la presentación de Mésmero, autoproclamado discípulo de Magneto y de Lorna Dane, en estos números asistiremos a la activación de los poderes de Polaris, el retorno de Magneto y la presentación de Erik el Rojo, posiblemente una de las historias más ridículas jamás publicadas en un comic de La Patrulla-X.

Aunque la historia de Drake deja bastante que desear, hay que reconocer que hacía lo que podía dentro de la limitación existente de 15 páginas por número, en lugar de las 20 habituales en otras colecciones. Esto era debido a las historias de complemento con los orígenes de los miembros de La Patrulla-X que se incluían en cada grapa. Estas historias de complemento son en mi opinión lo que más dañó a la colección y ayudó a la cancelación de la serie, al ser historias super flojas que provocaban el efecto contrario a hacer a los protagonistas más interesantes. En rigor hay que decir que el comic de X-Men no se canceló, pero a partir del número 67 empezó a incluir reprints de comics antiguos.

Volviendo a Steranko, aunque tan sólo dibujó dos números, estos son una maravilla, todo lo contrario a los aburridos números dibujados por los Werner Roth o Don Heck que nos han acompañado durante demasiado tiempo. Steranko plantea imágenes visualmente arrolladoras, con una personalidad única que la colección no tuvo ni siquiera con los primeros comics dibujados por Jack Kirby. Steranko plantea a personajes con poses super dramáticas que expresan sentimientos extremos. Con él, los despliegues de poder como el de Lorna (Polaris) se siente como una fuerza física que arrasa con todo lo que pilla por delante. Hasta la llegada de Neal Adams unos meses después, la colección no había tenido nunca la potencia visual que Steranko imprimió en sus apenas dos números dibujados.

En el apartado gráfico tenemos una de cal y otra de arena. Tras la finalización del arco de Mesmero + Magneto, X-Men 53 es otro comic con una importancia histórica, al ser el primer comic dibujado para Marvel Comics por el futuro super estrella Barry Windsor-Smith, en ese momento conocido como Barry Smith. La importancia histórica de esta grapa es indudable, pero la realidad es que asistimos a un comic dibujado por un artista novato que dibuja a los personajes de forma horrible, super feos y con unos cabezones que les hacía parecer casi deformes. Todo el mundo empezó en algún sitio, y seguro que Windsor-Smith mejoró muchísimo en trabajos posteriores, pero febrero de 1969 cuando se publicó este comic nada hacía suponer que el británico tenía un futuro brillante. De hecho, mientras en los comics de Los Vengadores que dibujó unos meses más tarde ya planteaba estructuras de página novedosas y atractivas, en este número de X-Men Windsor-Smith dibuja todo el rato con cuadrícula de 4 o 6 viñetas, intercalando alguna página de 5 viñetas. Lo más habitual y carente de imaginación posible.

Aunque Windsor-Smith sólo dibujo ese número, si hizo las portadas de los números 54 y 55, que podéis ver a continuación. La portada del número 54 no está del todo mal, con una imagen típica del grupo enfrentándose a un enemigo que apunta super poderoso. Sin embargo, la portada del número 55 es terrible, posiblemente una de las peores portadas de la historia de los X-Men. Como digo, imagino que excepto Stan Lee que apostó por él, nadie en 1969 podría imaginar que Windsor-Smith llegaría a ser la super estrella que es hoy en día.

Cerrando el apartado artístico, los aburridos Werner Roth y Don Heck dibujaron los 3 números restantes de este volumen, así como las historias de complemento protagonizadas por Hank McCoy (Bestia) y Warren Worthington III (Ángel). Y como en volúmenes anteriores, su dibujo es correcto anatómicamente hablando, pero super anodino y carente de personalidad o espectacularidad. El cambio al que asistiremos a partir de la llegada de Neal Adams a la colección va a ser como la noche y el día. Pero de eso ya hablaremos cuando me lea el siguiente volumen.

Arnold Drake se mantuvo como guionista en la colección hasta el número 54, teniendo que volver Roy Thomas a la colección a partir del 55, el último incluido en este volumen. Y dentro que la limitación de 15 números de historia principal por grapa afecta mucho la capacidad de Drake de plantear una historia con un mínimo de complejidad o elementos dramáticos. Pero su historia de Eric el Rojo no hay por donde cogerla. Para quien no lo sepa, tras escapar de la base de Mesmero y Magneto por los pelos en el número 51, el plan maestro de Scott Summers (Cíclope) para por ponerse un traje diferente que no se sabe de donde ha sacado, que aparentemente le permite lanzar sus rayos ópticos por otro lados de su cuerpo como por ejemplo sus manos. Toda la Patrulla-X fue derrotada y escapó gracias a la ayuda de Lorna, pero ahora Scott solo derrota a todos los villanos y se autodeclara segundo al mando detrás de Magneto. De alguna manera, parece como si esperara que los lectores que lean este número no hubieran leído el anterior, porque lo que plantea aquí Drake no tiene ningún sentido. Lo que podría haber sido una saga de refundación para los X-Men terminó sin pena ni gloria por una historia imposible muy poco atractiva.

El número 53 dibujado por Barry Smith incluye la aparición de Blastaar, el villano de los 4 Fantásticos situado en la Zona Negativa. La historia plantea que los X-Men traen a Blastaar a nuestra realidad por accidente, devolviéndole al final del comic de forma igual de accidental que apareción. Un comic que no aporta nada con una historia muy floja que el dibujo de Barry Smith no ayudó en absoluto.

En relación a las historias de complemento de 5 páginas con los orígenes de los miembros de La Patrulla-X, en este volumen tenemos el final del origen de Bestia, una historia en 5 partes en las que Hank McCoy se enfrenta al penoso villano Conquistador, que secuestra a sus padres para obligarle a Hank a que obedezca sus órdenes. La llegada de Cíclope, Hombre de Hielo y Ángel será clave en la derrota de este villano, lo que llevará a la entrada de Hank a la escuela del Profesor Xavier.

Tras esta historia, asistimos al origen de Ángel, que se contará en tres partes, las primeras de las cuales se incluyen en este volumen. De todos los miembros de La Patrulla-X, el del Ángel es quizá de los más ridículos, al asistir al crecimiento de sus alas sin que sus padres se percaten de ello. La idea que Warren pliega sus alas en la espalda y las esconde debajo de su camisa y pantalón es algo que se veía con naturalidad en los años 60, pero resulta ridículo visto hoy en día. En la segunda historia, Warren se convierte en superhéroe con el nombre de Ángel Vengador, deteniendo a unos ladrones. Cuando llegan Cíclope y Hombre de Hielo para reclutarle, se van a encontrar con un rechazo absoluto.

Por último, los números 54 y 55 es una aventura en dos partes en las que los héroes se enfrentarán al Faraón Viviente, y en la que descubriremos que a Alex Summer, el hermano de Scott del que no conociamos de su existencia hasta ahora, es también un mutante como Cíclope.

La historia de Drake es un despropósito tras otro. Empieza con Cíclope enfrentándose a unos policías que le acusan de asesinato, lo que hace que recuerde cómo llegó a esa situación. Y la cosa no hay por donde cogerla. Drake era de una generación que aún debía pensar que los comics de superhéroes los leían niños de 8-10 años y por eso no era necesario plantear historias complejas o ni siquiera bien planteadas. ¿Para qué quiere el Faraón incriminar a Cíclope por asesinato cuando él ni siquiera está muerto? Es un completo desatino. Y como eso, todo. La participación de Arnold Drake en la colección de Patrulla-X se cerró de forma absolutamente decepcionante. Con el nivel de estas historias, es normal que las ventas de la colección no dejaran de caer mes tras mes.

Tras la marcha de Drake, Roy Thomas se encarga de cerrar esta historia del Faraón Viviente. Y lo hace sin nada especialmente destacable o emocionante. Exactamente lo mismo que transmitía el dibujo de Don Heck y Werner Roth. Lo que se supone que es el momentazo del comic, la activación de los poderes de Alex para salvar a los X-Men es una imagen anodina, como todo lo que dibujaron estos artistas en la colección. Leyendo estos comics me quedo con la idea que Heck y Roth eran dibujantes no adecuados para esta colección. Pero imagino que esta idea no la tengo solo yo, viendo las ventas menguantes de la colección, los lectores de 1968-69 pensaban exactamente lo mismo.

Leer estos comics clásicos de La Patrulla-X está siendo un suplicio. Nada que ver con el disfrute que me ha la lectura de la Biblioteca Marvel de Los Cuatro Fantásticos o Los Vengadores. En el próximo volumen llega por fin otro de los momentos clave de la historia de la colección, la llegada de Neal Adams. Adams añadió todo lo que La Patrulla-X necesitaba, pero no fue suficiente para salvar la colección de su cancelación. Al menos, podré leer comics dibujados por una leyenda que dan gusto y justifican su calificativo de históricos.

Comparto las primeras páginas de este volumen, maravillosamente dibujadas por Jim Steranko:

Con cada nuevo volumen que leo de la Biblioteca Marvel de La Patrulla-X, más claros están los motivos por los que este comic fue cancelado. Incluso entendiendo la importancia histórica y el contexto de la obra, el nivel es flojísimo.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO MUY FLOJO

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