Continúo con mi análisis de los comics de la línea Absolute de DC Comics con Absolute Flash, el comic de Jeff Lemire y Nick Robles, con color de Adriano Lucas, del que Panini ha publicado ya 10 números.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
Jeff Lemire y Nick Robles arrollan a su llegada al Universo Absolute, con la reinvención de uno de los grandes iconos de DC Comics: Sin su mentor, sin la familia, sin la Fuerza de la Velocidad… ¡lo que queda es Absolute Flash!
Jeff Lemire es un escritor super veterano que ha tenido mucho tiempo para pensar en esta versión Absolute de Flash. Y dentro que estamos ante un comic bastante entretenido sobre todo leído de un tirón, creo que en algunos sentidos estamos ante una oportunidad perdida. Lemire plantea su historia desde el mínimo común denominador, al hacer que TODOS los personajes de la serie estén relacionados con el mismo lugar: Fort Fox, la base militar donde el padre de Wally West es destinado como jefe de seguridad, y donde el joven Wally conocerá a Barry Allen, un científico realizando investigaciones secretas que acabarán otorgando los poderes de Wally.
Tras la muerte accidental de Barry y la huida de Wally, la doctora Thawne al mando lanza en su búsqueda a la galería de villanos de Flahs, que en el mundo Absolute son un equipo militar con equipos de alta tecnología. El grupo está formado por El Capitán (Frío), Bumerang, Trickster y Patinadora, con el as en la manga de Grodd, un simio con poderes mentales que es prisionero de Fort Fox. Que todos los personajes unan sus orígenes es una forma sencilla de poner todo en marcha más rápido, pero para mi me ha parecido un recurso demasiado fácil.
Tras leer los 10 primeros números de la serie publicados por Panini, tengo que reconocer que tengo un problema importante con la historia de Lemire. Empezando porque tras estos meses, en realidad no sabemos qué poderes tiene Wally. Si, obviamente corre, pero tienen visiones del futuro que no sabemos a qué corresponden. No sólo visiones, porque interactúa con ese periodo. Además, Wally tiene estallidos de poder que quedan muy chulos cuando los dibuja Robles, pero que vienen porque si. En el número 5, detiene a la versión Absolute de Heatwave absorbiendo de alguna manera su poder, y aún estoy esperando a que nos digan cómo lo ha hecho. Cuando tienes una versión de un personaje como Flash hay un montón de cosas que tienes ganadas de inicio por el conocimiento que tenemos los lectores, pero creo que Lemire no está haciendo un buen trabajo a la hora de explicar las cosas.
Y es que Lemire es más de personajes, y en este primer año ya conocemos los problemas que tienen la galería de Rogues de Flash de este mundo Absolute, hemos conocido más cosas del Barry Allen fallecido, con una investigación que conecta con el abuelo de la doctora Thawne, Eobard thawne, que lo inició todo. Hemos conocido a Ralph Dibny y a la versión de este mundo de Linda Park. Y todo es correcto, pero nada es notable. Absolute Flash no es un mal comic, pero se me queda muy lejos de la brillantez de Absolute Superman y Absolute Wonder Woman. De momento, mis comics favoritos de este universo.
Como decía al principio, a pesar del elemento facilón de la conexión de todos los personajes, tengo que apreciar que todo es una gran historia que se dirige hacia un climax en el número 12, coincidiendo con el final del primer año de la colección. Un climax que explicará (o no) el lugar de donde extrae Wally sus poderes y que terminará el arco de Fort Fox. De hecho, Lemire ha declarado que tiene planes para varios años de este Absolute Flash, con lo que hay todavía un gran margen de mejora.
El el apartado artístico, me gusta el estilo de Nick Robles. Su creación de un Wally Wood adolescente está genial. Su narrativa me parece buena y aprovecha los estallidos de poder incontrolados de Wally para plantear páginas super chulas, además de crear impactantes coreografías de acción. Pensando que estamos ante una historia con múltiples flashbacks y cambios temporales, Robles se las apaña para que todo se entienda perfectamente y resulte espectacular. Lo mejor del comic para pasa precisamente por el trabajo del dibujante.
Torres dibuja los tres primeros números del comic, tras los cuales el muy inferior A.L. Kaplan dibuja los números cuatro y cinco. El dibujo de Kaplan es muy flojo y desluce lo visto en el comic hasta ese momento. Torres dibuja los números seis y nueve al doce, con el correcto Travis Moore dibujando los números siete y ocho. Dentro que Moore es sólo correcto, al menos su estilo encaja bastante bien con el de Torres, por lo que no hay un salto visual demasiado importante.
Dentro que el dibujo de Torres me gusta bastante, tengo que comentar también que ninguno de sus diseños para las versiones Absolute de héroes y villanos puede compararse con los de los personajes del universo DC tradicional. Como todo en el comic, están bien, pero no son notables ni mucho menos sobresalientes. Me quedo sin dudarlo con los diseños y los personajes originales.
Comparto las primeras páginas del primer número:
Absolute Flash está bien, pero no es un comic genial. Espero que el segundo año de la colección sea mejor y permita que la colección se asiente.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
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