Tras la lectura de todas las colecciones del universo Absolute, me faltaba por leer Absolute Green Lantern, la reimaginación de Al Ewing y la dibujante Jahnoy Lindsay.
PUNTUACIÓN: 3/10
Sin el Cuerpo, sin el anillo, sin la fuerza de voluntad, ¡lo único que queda es el Green Lantern Absoluto! Al Ewing y Jahnoy Lindsay han reinventado la mitología de Green Lantern desde cero, creando una epopeya de ciencia ficción de proporciones cósmicas.
Algo extraño está sucediendo en la localidad de Evergreen. Lo que parece un monolito alienígena ha descendido, aislando la ciudad del mundo exterior y dejando a sus ciudadanos a merced de… un juicio. Pero nadie sabe a ciencia cierta qué traerá consigo ese juicio, ni siquiera Jo Mullein, la mujer que parece estar inexplicablemente atrapada en medio del caos, ni Hal Jordan, que se ha visto en el punto de mira de una fuerza alienígena que podría resultar incluso más peligrosa que el propio monolito.
¡Esta reinvención completa de la mitología de Linterna Verde es obra de los legendarios creadores Al Ewing y Jahnoy Lindsay, y forma parte del revolucionario «Absolute Universe» de DC!
Empezando por los elementos positivos, Al Ewing ha planteado una actualización de los mitos de Green Lantern que es algo totalmente nuevo y no se parece en nada que hayamos leído hasta la fecha. La forma en que ha planteado el misterio de Abin Sur y la forma en que la protagonista Jo Mullein adquiere los poderes me parece interesante. A medida que avanza la serie descubriremos que existe el espectro de color tan típico de Green Lantern, aunque Ewing le da una llamativa vuelta de tuerca.
Me gusta Jo Mullein, la protagonista. El número 8 en el que conocemos su historia me parece el mejor número hasta la fecha. Un origen que está conectado a la versión Absolute de Cameron Chase (que fue Manhunter en el universo DC tradicional y ahora es una agente del gobierno que investiga sucesos sobrenaturales). La caracterización de los protagonistas me parece el punto más fuerte de este comic. La presencia de Hal Jordan, John Stewart, Guy Gardner o Simon Baz, en situaciones diferentes a las habituales, creo que buscan ser el ancla que enganche a los lectores tradicionales.
Aparte de la parte cósmica que aún no ha acabado de explotar, este Absolute Green Lantern repite los temas generales del Universo Absolute haciendo que el villano malvado Hector Hammond sea un empresario dueño de una mega corporación que hace lo que quiere en este mundo creado por Darkseid. Leer «empresario malo» en una colección como Absolute Superman tuvo su gracia, pero ver que esta temática se repite en Batman y Green Lantern me parece una elección un poco vaga dentro de este universo de nueva creación.
Siendo Al Ewing como es, está claro que este Absolute Green Lantern es un comic pensado a largo plazo, con un arco probablemente planteado a dos o tres años vista. En su afán bibliotecario, me ha hecho cierta gracia que Ewing recupere la debilidad del anillo hacia el ORO (color amarillo), algo que me retrotrae a los primeros comics de Green Lantern que leí hace 45 años o así. Ewing conecta el origen de este Green Lantern al de Mano Negra, planteando muchos misterios que en realidad no han sido aún resueltos cuando nos acercamos al primer año de vida de la colección. Empezando por los poderes que ha adquirido Jo Mullein y cómo los controla, algo que parece que se da por supuesto para los lectores veteranos como yo, pero que en realidad no se han explicado adecuadamente.
A pesar de intentar buscarle las cosas positivas, en realidad no me ha gustado este Absolute Green Lantern. Y reconozco el trabajo de caracterización que plantea Ewing con los protagonistas. Pero el comic está siendo un tostón aburridísimo que no justifica la compra mensual. Cuando me he leído todos los comics de un tirón se entiende mejor algunas cosas que plantea, sobre todo en el soporífero primer arco que presenta al gigante Abin Sur planteando un juicio a la localidad de Evergreen. Más adelante, Ewing presenta a los Blackstars, que van a ser la amenaza cósmica a batir, y a personajes como Tomar Re, Mogo o Kilowog. Pero todo está contado de la forma más confusa y aburrida imaginable. De forma que llega un momento que la presentación de misterios y cambios respecto al canon original no es suficiente para conseguir que el comic sea ENTRETENIDO. Es que no llega a serlo nunca.
Absolute Green Lantern es un tostón considerable que no justifica su compra y lectura mensual.
Otro de los problemas decisivos al que me enfrento con la lectura de Absolute Green Lantern es que el dibujo de Jahnoy Lindsay me parece terrible. Por buscar algo positivo, diré que algunas portadas (no todas) me parecen potentes. Pero Lindsay es un dibujante horrible que no sabe conceptos básicos de narrativa secuencial, provocando que las viñetas sobre todo en el primer arco se sientan como elementos aislados que no conectan entre si. El trabajo de un dibujante es contar la historia del guionista de la forma más interesante y visualmente atractiva posible. Lindsay fracasa estrepitosamente.
Y ya no es que las figuras se sientan acartonadas con un estilo influido por el manga que plantea imágenes feas, o que fracase al plantear potencia visual a las splash-pages con que Ewing riega la narración. Es que ni siquiera consigue que la narración sea interesante al abusar de la estructura de rejilla de 9 viñetas por páginas, que es lo más trillado y viejuno imaginable. Algo que posiblemente sea decisión de Ewing, pero que el dibujante no consigue hacerlo mínimamente interesante.
Comentaba antes que no me ha gustado la historia de Ewing, pero reconozco que con un mejor dibujante, probablemente mi valoración sería mejor. Si una cosa han cuidado los editores de DC de la línea Absolute ha sido, aparte de todo, contratar a artistas potentes que dotaran de personalidad diferenciada a cada colección. No se qué llamó la atención del dibujante y escritor canadiense, pero el fracaso en monumental. Con Lindsay dibujando la colección, Absolute Green Lantern es un comic ilegible.
Comparto las primeras páginas de la colección:
Absolute Green Lantern es el comic más flojo y decepcionante de toda la línea Absolute. Un comic que no justifica su compra ni su lectura mensual. Así no, Al Ewing y Jahnoy Lindsay.
PUNTUACIÓN: 3/10
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