Reflexiones de Domingo 20/2026: El coste de oportunidad en el entretenimiento

¡Feliz Domingo!!! Pensando en el estado de ruina de varias parcelas del entretenimiento, llevo semanas pensando en mis tiempos de universidad cuando me explicaron el concepto del COSTE DE OPORTUNIDAD. Y como se puede aplicar a algunos ejemplos concretos. Hoy en mis reflexiones de Domingo escribo sobre ello.

Por si alguien no sabe a qué me refiero con coste de oportunidad, la I.A. nos explica que «El coste de oportunidad es el valor de la mejor opción a la que renuncias cuando tomas una decisión. Cada vez que eliges algo (dinero, tiempo o recursos), dejas ir otra alternativa. El costo de oportunidad mide lo que podrías haber ganado con esa segunda opción que no tomaste«. No es un concepto aplicable sólo a la economía o al dinero, también es utilizado cuando hablamos de trabajo y/o uso de los recursos limitados a nuestra disposición, como es el tiempo.

El coste de oportunidad como concepto me lleva obsesionando desde hace bastante tiempo. En este artículo me voy a centrar en el coste de oportunidad de los últimos productos de DC Studios, pero podría hacerse un artículo en profundidad analizando la ruina en la que se ha convertido Marvel Comics. O los años terribles que hemos sufrido con Star Wars.

Voy a empezar mi análisis del Coste de oportunidad con Supergirl (Craig Gillespie, 2026). Y empezando con el elemento económico, cuando hablamos del desastre de taquilla, no hablamos sólo de los 100-120 millones de dólares que se estima que Warner ha perdido con esta película ruinosa. Hablamos de las decenas o cientos de millones que podría haber ganado si hubiera hecho una película con unos valores morales decentes que hubiera podido ser rentable. En este caso, hablamos que Warner dejó de ingresar cientos de millones por haber contratado a los creativos equivocados, empezando por James Gunn.

Pero más allá del aspecto económico, que en realidad me da igual porque no soy accionista de Warner, está el elemento que más me duele como fan de estos personajes. Que es que por hacer esta mierda inmoral de película, Warner ha hipotecado al personaje y nos ha negado la película BUENA que los fans mereciamos. Supergirl está quemada y lo más probable es que hagan falta más de 10 años para que alguien se atreva a volver a hablar de hacer una película con este personaje. Si en lugar de contratar a Tom King Warner y James Gunn hubieran contratado a Mark Waid, la película de Supergirl no se hubiera hecho de esta manera. No tengo ninguna duda. Pero James Gunn prefiere al escritor de DC que más ha demostrado a lo largo de los últimos años que no sabe lo que es el heroísmo y los valores morales en los comics de superhéroes. Así ha salido la película.

Haciendo un poco de memoria, en su momento Warner descartó la posibilidad de que Darren Aronosky rodara una versión de Batman Año Uno que venía apadrinada por el mismísimo Frank Miller. En su lugar, acabaron contratando a Zack Snyder y nos dio el desastre lamentable que fue Batman v Superman. Es que es para echarse a llorar.

Pensando en Zack Snyder, me vuela la cabeza que en 2013 todos los fans estuvimos de acuerdo que el MoS rompe-cuellos de Snyder había destruido la línea roja del personaje de no matar, lo que atacaba a la esencia de Superman. Lo que es el principal problema que puede hacer una película que adapta un comic, que es mostrar que no entiende al héroe. Sin embargo, no puedo entender como en 2026 que Supergirl mate a sangre fría a un enemigo derrotado e indefenso sea visto como algo normal. NO LO ES. La publicidad intentó vendernos a Supergirl como alguien que podría servir de inspiración para las niñas, y lo que en verdad hicieron es convertirla en una asesina que debería ser detenida y encarcelada, que recibe la aprobación de Lobo cuando mata a sangre fría a alguien que debería haber sido detenido y llevado a OA para que fuera encarcelado. Porque si los Green Lanterns existen como vimos en Superman (James Gunn 2025), los Guardianes también existen.

En más de 100 años de entretenimiento audiovisual, todos los creativos del mundo saben que el héroe no mata a un villano desarmado incluso aunque lo merezca. No, antes que me hagáis trampa, William Munny NO es un héroe, él mismo sabe que cuando muera irá al infierno por todas las muertes que ha provocado. Por eso, en el 100% de las películas y series, el villano derrotado aún intenta alcanzar una pistola, etc… que obliga al héroe a defenderse y matarle en defensa propia. No es el caso de esta Supergirl asesina e inmoral. En 2013 Zack Snyder puso a Superman es una situación imposible que provocó una polarización como nunca antes se vio en el fandom, lo que finalmente ayudó a terminar esta visión errónea de los personajes. En 2026 los creativos de DC pensaron que estaba guay que Supergirl matara a sangre fría a un enemigo indefenso y no necesitara ninguna coartada. Realizando un acto malvado con premeditación, alevosía y una dosis de sadismo. Dado que no le mata sin más, sino que le clava dos veces la espada para aumentar su sufrimiento. Es todo super terrible.

El acto criminal que convierte a Supergirl en una asesina inmoral que merece estar en la cárcel, es terrible. Pero es incluso peor que en todos los meses de desarrollo y producción de la película, ninguno de los jefes de Warner empezando por James Gunn y Tom King pensaran que era algo terrible que no debería haberse rodado. Porque te das cuenta que la inmoralidad y la falta de valores morales no está en Supergirl, sino en las personas que mandan y deciden el futuro de este universo. Por eso Hawkgirl mata a un enemigo derrotado en Supermal y la película lo muestra como si fuera algo guay, y en la siguiente película del estudio la protagonista hace lo mismo. Tienen la brújula moral averiada, provocando un espacio creativo en el que no puede salir nada bueno desde el punto de vista de los valores morales que yo quiero que mi hijo vea en una película. Que son los valores morales de los comics de Superman, que Gunn y compañía se han pasado por el forro.

¿Qué ha pasado en estos 13 años? ¿Por qué lo que todo el mundo (con dos dedos de frente) sabía que estaba mal ahora se intenta justificar? Diría que lo principal ha sido el alzamiento de la dictadura WOKE, los movimientos identitarios y la cultura de la cancelación por parte de personas supuestamente «progresistas». Estamos ante un momento en que se construyen muros que dividen la sociedad en dos mitades calificadas de buenas o malas en función de si opinan como ellos / ellas quieren. Y que se han realizado innumerables casos de cancelaciones que han destruido la vida profesional y personal de personas porque exponen realidades físicas objetivas que a ellos no les gustan. En un momento en que se producen boycotts racistas contra escritores judíos y se quiere negar incluso la posibilidad del debate de ideas, no es extraño que gente imbuida de esta ideología nazi y fascista crea que es correcto que un personaje femenino mate a sangre fría a un enemigo derrotado. Supongo que es porque les muestra lo que ellas sueñan con poder hacer algún día.

Como veis, pensar en Supergirl me pone nervioso.

Y hasta hace tiempo opinaba que cada uno viera la película / serie / comic / etc…, y se formara su propia opinión. Pero estamos en un momento en que en conciencia la única recomendación que puedo hacer es NO ver algo que claramente no va a tener los valores morales mínimos exigibles a una historia de «héroes». Mi faceta de fan también se mueve por «poner mi cartera donde pongo mis opiniones». Y eso me lleva también a no financiar con mi dinero cosas que se que no me van a gustar y que no representan los valores de los personajes. Eso se aplica a los comics Marvel, a Star Wars o a películas como Supergirl. Y ya he aprendido que si me quejo mucho de algo pero al final lo compro, el mensaje que la empresa recibe es que su producto se vende. Por mucho que luego me queje en internet. No, la única opción posible en este caso es NO consumirlo, no comprarlo, no leerlo, no verlo.

Y volviendo al coste de oportunidad, después de Supergirl, nos ha llegado la serie Lanters de Damon Lindeloff. La realidad es que la serie está siendo un éxito de audiencia. Claramente, parece estar gustando entre el público que no es lector de comics, que es el mayoritario.

Y pensando en esta serie, me resulta super doloroso pensar que una serie que tendría que celebrar el heroismo de Hal Jordan para ofrecer una aventura espacial mega espectacular cuyos efectos especiales y grandes ideas dejaran en mal lugar a Star Wars o a Guardianes de la Galaxia, se haya convertido en un procedimental gris en el que casi no hay poderes y casi lo primero que hicieron es matar a Hal Jordan tras vivir varias décadas convertido en un ser amargado. Eso no es Green Lantern. O al menos, no es el Green Lantern que yo quiero ver.

El coste de oportunidad en este caso también es dolorosamente alto, porque tras una película fallida de 2011 y esta serie de 2026, lo más probable es que la gran película de Green Lantern probablemente nunca llegue a rodarse.

La serie está creada por Damon Lindelof, que tuvo la cara dura de hacer esta broma sobre la serie cuando se le preguntó por qué la serie de DC Studios se llamaba Lanterns en lugar de Green Lantern: «Se llama Lanterns porque todos coincidimos en que lo de “green” era estúpido, así que ahora simplemente se llama Lanterns”. Por mucho que Lindeloff se declarara «fan de Green Lantern» y se disculpara por esta broma, lo que queda claro es que le pesa más el complejo de inferioridad y las ganas de agradar a la gente que piensa así, que un interés por ser fiel a los comics. Como dijo Grant Morrison en su respuesta a Lindelof, lo único que mostró es no ser la persona adecuada para adaptar este material:

«A pesar de los comentarios del guionista y productor de televisión Damon Lindelof, el «verde» de «Green Lantern(s)» no es «estúpido». ¿Por qué un guionista se adhiere a este tipo de narrativa si cree que es fundamentalmente «estúpida»? No se entregan guiones de CSI a guionistas condescendientes que tachan de «estúpidos» a los expertos forenses y a sus cortes de pelo, así que, ¿por qué contratar a gente que se avergüenza y niega el material de cómic que se les ha encargado desarrollar? ¿Por qué no rechazan los trabajos para los que no están preparados? No es que necesite el dinero, y Lindelof ha demostrado que es capaz de aportar sus propias ideas. ¿Qué pretende demostrar, al fin y al cabo, este desprecio hacia las convenciones de los superhéroes? ¿Acaso Lindelof se imagina que eso le hace parecer menos friki? Ya es un poco tarde para eso, así que, ¿de qué va todo esto? Los únicos a los que les importa una mierda la serie de televisión de los Lanterns son los fans de Green Lantern. ¿Por qué alienarlos desde el principio? Eso sí que parece más bien «estúpido».«

Y Morrison tenía razón. Declaraciones como esta podrían agradar a los ejecutivos de Warner a los que la esencia de los personajes se la trae floja. Pero alienó a todos los fans de Green Lantern y Green Lantern Corps. Yo el primero. Y por eso no quiero ver esta mierda.

Y aquí tenemos a gente haciendo trampas al solitario, porque salieron en auxilio de Lindelof justificando que «Hal Jordan en los comics perdió la esperanza e incluso terminó convertido en el villano Parallax». Cosa que sucedió, pero tras décadas de comics en que aparecía como el mejor héroe de todos. Cosa que es justo lo que la serie NO muestra. Es una justificación tramposa y bastante sectaria de algo que no hay por donde cogerlo. Porque antes del fall from grace deberías mostrar al héroe en su Prime. Porque si no, estás mostrando sólo una persona amargada más, sin el mínimo heroismo que se le presupone.

Semanas más tarde, Morrison vio el primer episodio, y comentó lo siguiente:

Me sentí obligado a ver el primer episodio de «Lanterns» después de criticar el desdén simplista con el que el guionista y productor Damon Lindelof se había referido al color verde. Me gustó la interpretación discreta y tensa de Aaron Pierre como John Stewart, y me pareció que Kyle Chandler era el pilar de la serie con su magnífica interpretación del doctor McCoy, pero no se parecía en nada al Hal Jordan que yo conocía. Para empezar, la fuerza de voluntad y el alcohol no son una buena combinación. Seguiré viéndola por el carismático Chandler. Tengo muchas ganas de ver cómo introducen los elementos más de ciencia ficción del concepto. Por lo demás, en este episodio hay demasiado «contar» y muy poco «mostrar», y esas comparaciones con «True Detective» —que evocan la primera temporada de esa serie— solo han jugado en contra de «Lanterns». La falta de vestuario y de efectos especiales con los anillos era evidente, pero se explica fácilmente por las limitaciones presupuestarias y por el deseo de marcar cierta distancia con la fallida película de Ryan Reynolds, Green Lantern (aunque me pareció extraño que Jordan comparara el hecho de no llevar su uniforme de Linterna Verde con la decisión de no llevar corbata cuando uno se hace mayor; el uniforme de Linterna Verde no es un traje de superhéroe ni una elección de moda personal, es el uniforme de la organización para la que trabaja Jordan y, al igual que el uniforme azul de un policía, indica su afiliación y autoridad. Los policías en activo no se dejan el uniforme y la placa en casa porque los consideren anticuados y aburridos, por mucho tiempo que lleven patrullando las calles… Lo cual solo nos lleva a preguntarnos: ¿por qué intentar hacer una serie de Green Lantern con un presupuesto tan reducido? DC tiene un montón de héroes «de a pie», o personajes con poderes poco espectaculares entre los que elegir, así que, ¿por qué optar por esta vía de bajo presupuesto con una franquicia que debería competir con Star Trek o Star Wars? Dicho esto, el enfoque parece haber funcionado, y las críticas generales de la serie son bastante positivas, así que hay que reconocerlo.

De nuevo, Grant Morrison dio en el clavo. Y volviendo al coste de oportunidad, por hacer una serie barata que se avergüenza de los conceptos fundacionales de Green Lantern, HBO Max y Warner nos han robado la gran serie de ciencia-ficción que mereciamos. Y que nunca veremos, teniendo en cuenta entre otros hechos importantes, que casi lo primero que hicieron en la serie fue matar a Hal Jordan.

En este momento, alguien bien intencionado podría invitarme a ver Lanterns porque incluso no siendo lo que debería ser, no está tan mal. Mi respuesta es que hay demasiadas cosas que me apetece ver como para perder el tiempo en algo que no está hecho para mi. Por estos motivos me di de baja de HBO Max hace meses y no planeo volver a suscribirme en mucho tiempo. Ya que van a hacer series y películas sin los mínimos valores morales que no me tienen en cuenta como cliente, al menos no tendrán mi dinero financiándoles. Es lo único que puedo hacer. A la larga, esto funciona mejor que la posible repercusión de este artículo en las redes sociales.

Tras estos ejemplos, queda claro que mis expectativas ante nada que estrene DC Studios están por los suelos. Y para sorpresa de nadie, su próxima película es la historia de origen de un villano Clayface. Supuestamente James Gunn buscaba recuperar el heroismo y los valores de Superman para una nueva generación. El resultado de momento son películas y series que lo único que celebran es a «malotes» inmorales que se hacen de amigas de Lobo. Si eso no era una red-flag de lo que no deberían hacer, nada lo es. Pues conmigo que no cuenten.

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