Crítica de The Fury of Firestorm 7 de Jeff Lemire y Rafael de Latorre (DC Comics)

Comienza el segundo arco de The Fury of Firestorm, la serie de Jeff Lemire y Rafael de Latorre, con el color de Marcelo Maiolo. En el que un nuevo Firestorm se levanta en el desierto una vez más.

PUNTUACIÓN: 7/10

¿QUÉ SURGE DE LAS CENIZAS?!

El polvo se asienta tras el explosivo clímax en Pittsburgh, y Firehawk se queda solo para recoger los pedazos y responder a las preguntas de la Liga de la Justicia. ¿Podrá Lorraine explicar las acciones de Ronnie? ¿Y qué significa todo esto para el futuro de Firestorm?!

The Fury of Firestorm se anunció como una miniserie de 6 números que fue ampliada a 8 viendo la cantidad de pedidos del Previews del primer número. Luego, se amplió a 9 ejemplares, que finalmente han quedado en 15 números. Y me da que Lemire está ampliando un poco sobre la marcha sus planes iniciales. Lo cual tiene sus cosas buenas y sus cosas malas.

En lo que parecía el final de la miniserie inicial, Ronnie Raymond lanzó al sol a Firestorm para evitar que la Matrix Firestorm que había actuado sin control pudiera volver a hacer más daño. Este final fue bastante anticlimático, y ya lo comenté en mi reseña del mes pasado. Pero el show debe continuar, y a rey muerto, rey puesto. En el final de ese comic, otro Firestorm se levantó del desierto. Un Firestorm sin recuerdos ni conocimientos. Empezando el siguiente arco en el número de este mes.

De momento, este arco plantea dos tramas en paralelo. Por un lado Firehawk intenta que no se eche toda la culpa a Ronnie Raymond, con un nulo apoyo de sus «compañeros» de la Justice League Unlimited. En esta parte, me gusta que Lemire muestre a Mr. Terrific y a Capitán Átomo como unos gilipollas nada empáticos con el dolor ajeno. Como en números anteriores, Lorraine se convierte en el ancla emocional de la serie.

Por otro lado, el amnésico nuevo Firestorm intenta recordar gracias a una versión infantil de Ronnie que intenta que recupere su memoria. Firestorm será contenido por Mr. Terrific para ser entregado al gobierno justo a continuación, lo que parece una mala decisión que anticipa que se van a crear todo tipo de problemas cuando el gobierno intente controlar a este Firestorm.

El dibujo de Rafael de Latorre con el color de Marcelo Maiolo me parece muy acertado como siempre. Me alegro que ya se haya acabado el gimmick de las dos narraciones, la normal y la de dentro de la Matriz Firestorm que asemejaba a los comics de los años 70 y 80. Esto le permite centrarse en la narración, en lo que triunfa espectacularmente. De hecho, Firestorm es ese tipo de comic que se puede entender el sentido de la historia sin leer los textos, simplemente con la claridad del arte de Latorre.

Este número me ha gustado y me parece que hace un buen trabajo planteando en nuevo status quo de la colección y de su protagonista. Pero tengo que reconocer que Lemire me ha puesto en alerta tras cerrar en falso el primer arco. Voy a leer la miniserie hasta el final porque en realidad no es un mal comic y quiero saber como lo va a solucionar todo. Si es que lo hace. Pero The fury of Firestorm tiene ya su primer aviso.

Comparto las primeras páginas del comic:

The Fury of Firestorm cerró en falso el primer arco de la serie y me tiene perplejo con el rumbo que ha tomado la serie. A ver qué sucede con los próximos números.

PUNTUACIÓN: 7/10

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