Reflexiones de Domingo 22/2026: Prácticamente magia 2, el «cine para chicas» y la variedad en el entretenimiento

¡Feliz Domingo! Hace unas semanas acompañe a mi madre a ver Prácticamente magia 2, la secuela de la película de 1998 protagonizada por Sandra Bullock y Nicole Kidman. Y en lugar de hacer una reseña normal, quiero comentar las sensaciones que me provocó en relación al entretenimiento que consumo.

Secuela de la película ‘Prácticamente magia’. Las hermanas Owens deben enfrentarse a la oscura maldición que amenaza con desintegrar a su familia de una vez por todas.

Prácticamente magia 2 está dirigida por Susanne Bier, que trabajó con Bullock en Birdbox (Netflix, 2018), El guion es de Akiva Goldsman, Georgia Pritchett y Kelly Marcel, basado en la novela de 2021 «The Book of Magic», de Alice Hoffman.

Además de las incombustibles Sandra Bullock y Nicole Kindman como las hermanas Sally y Gillian Owens, en el reparto tenemos a Stockard Channing y Dianne Wiest recuperando sus papeles de Frances y Bridget Owens, las excéntricas tías de Sally y Gillian.

Los nuevos personajes de esta película son Joey King y Maisie Williams (para siempre Arya Stark de Juego de Tronos) interpretan a Kylie y Antonia Owens, las hijas de Sally; Lee Pace interpreta al profesor Ian Wright, un académico que estudia la historia de la magia en Londres; Xolo Maridueña (Cobra Kai, Blue Beetle) interpreta a Gideon, el interés amoroso de Kylie; y Solly McLeod interpreta a Tom Lockland, un brujo oscuro.

Antes de empezar, tengo que admitir que no soy fan de Prácticamente magia. De hecho, no había visto la película de 1998 hasta hace unas semanas, cuando mi madre me dijo que le podría hacer gracia ver esta continuación. Ambas películas, la de 1998 y el estreno de 2026, entran en la categoría de «cine para chicas». Y por supuesto, me parece bien que existan estas películas. No tengo ningún problema en que yo no sea su target, que la disfrute su público.

Lo primero que me llamó la atención de Prácticamente magia 2 es el gran trabajo de las maquilladoras de Sandra Bullock y Nicole Kidman. Bullock tiene ¡62 años!!! y Kidman 59, pero están increíblemente jóvenes en pantalla. Por ejemplo Kidman en Lioness es una SEÑORA con poder, mientras en esta película parece una chica de treinta y pocos. Y qué decir de Bullock, que por edad debería ser la ABUELA de las actrices que en la película interpretan a sus hijas. Sin embargo, están increíblemente jóvenes y guapas. Bien por ellas.

Dentro que Bullock y Kidman están guapísimas, se nota el poder y el status de ambas cuando la producción contrata a actrices bastante más bajas y menos guapas que ellas para interpretar a las hijas de la primera (y sobrinas de la segunda). No tengo pruebas pero tampoco dudas que un factor clave en el casting fue que ninguna pudiera lucir más guapa que ellas. Es algo super evidente a lo largo de toda la película.

Prácticamente Magia 2 es una película de estudio que ha invertido un enorme presupuesto de 75 millones de dólares en que la película luzca lo mejor posible y cuente la historia como las productoras querían. Y en ese sentido no hay nada que decir, el objetivo se cumple y la película luce estupenda. Las protagonistas están guapísimas, la sororidad femenina se transmite por los cuatro costados, con la chicas emborrachándose, yéndose de fiesta y disfrutando sin necesidad de hombres, y con una aventurilla que cumple su objetivo más o menos. Recordando por ejemplo Star Wars, plantear una continuación después de tanto tiempo de una película de hace casi 30 años podría suponer la presentación de una nueva generación que toma el control. Esta película NO es eso, porque tiene claro que el protagonismo absoluto es para las «jóvenes» Bullock y Kidman.

Pero me llama la atención lo flojo que es guion. Hay una parte de «gente tonta haciendo tonterías» con Bullock cometiendo el MISMO error que en la primera película, renunciando a la magia como si eso pudiera parar la maldición que afecta a la familia Owens. Y en la primera película al menos podía decir que no lo sabía. Pero que vuelva a hacer lo mismo en esta continuación y se sorprenda cuando el resultado es idéntico me vuela la cabeza. Alguien podría pensar que estos elementos tontos son inevitables para poner en marcha la acción, pero habría que negar la mayor, porque podría haberse pensado algo mejor que lo que la película nos muestra. Por otro lado, el guion resulta super obvio todo el rato, no habiendo ni media sorpresa a lo largo de la película. Ni sorpresa ni ninguna idea que resulte medianamente interesante. Pero están las chicas y lucen guapísimas, así que imagino que debieron pensar que con eso ya bastaba.

Entendiendo que Prácticamente magia 2 no es una película para mi, creo que es una película moderadamente entretenida pero realmente floja si descontamos la belleza de Bullock y Kidman. Porque hay que reconocer que ellas lucen guapísimas en todo momento. Si el objetivo era potenciarlas a ellas, en ese sentido la película es un éxito. Pero analizando todo lo demás, el conjunto es muy flojo.

Pero más allá de esta película concreta, Prácticamente magia 2 me hizo plantearme si no se analizan unas películas con un criterio bastante benigno y otras se sobre-analizan y se sobre-dimensiona cualquier minúsculo error que pueda cometerse. Hablo por ejemplo del cine de superhéroes que me gusta. Digo esto porque la historia de esta película me pareció realmente floja y las motivaciones de los protagonistas super básicas. Si nos ponemos a analizar los arcos de los personajes, estos son casi inexistentes, terminando la película casi en el mismo punto en que terminó la primera película. Calcando de hecho la escena final.

Sin embargo, cuando Los Cuatro Fantásticos se estrenó, por ejemplo, recuerdo que se criticó que Ben o Johnny no tenían arco dramático. ¡Las Owens tampoco lo tienen y no pasa nada!!! No se si es una percepción mía, pero la sensación es que Variety o The Hollywood Reporter no critican con la misma intensidad este «cine de chicas» como lo hace con el género de superhéroes. Probablemente porque en el fondo les fastidia que el MCU sea popular cuando ellos preferirían que no lo fuera tanto. Ya he comentado en otras ocasiones que el odio que se tiene a Marvel Studios viene por parte de gente de otros estudios rivales molestos porque ellos tengan éxito que a ellos se le niega. Algo a lo que se suma el odio a Disney en parte por lo mismo, que acaba permeando en actores, directores y medios de comunicación mainstream de Hollywood.

En realidad me fastidia la evidente diferencia en la vara de medir a películas de entretenimiento «sin más» y a las películas con vocación de «importantes». Para las que se silencian los problemas que pueden tener en aras de proteger ese valor que se supone por encima de sus valores cinematográficos. Estas películas «importantes» luego pueden acabar siendo un panfleto infumable, pero los medios se quedan con la intención, no con la ejecución real. Claro que me fastidia.

Sobre el «cine para chicas», me parece genial que se haga y que mi madre, mi hermana o mi sobrina puedan ver películas que las interpelen a ellas directamente, con temas o protagonistas que las interese. Es evidente que el cine debe buscar películas que apelen a todo tipo de espectadores. Lo que se suele calificar como el «público diverso» que forma nuestras complejas sociedades modernas.

Pero me doy cuenta que en aras de encontrar a este público diverso, en los últimos años han habido abundancia de películas con un feminismo militante, se estrenan películas para gays y colectivo LGTBI+, películas centradas en el público afroamericano, películas para minorías oprimidas de todo tipo y películas con una fuerte carga de politización. Han llegado a hacerse películas y series basadas en personajes de comics sin tener a superhéroes como protagonistas, siendo sustituidos por asesinos sin los valores morales adecuados. Realizados por gente a los que no les gustan los superhéroes. Cine, series y comics para todo el mundo, excepto para mi.

Siempre pongo el ejemplo de Punisher. La teoría dice que Marvel busca publicar comics variados que apelen a un público diverso. Pero eso implicaría que Marvel ADEMÁS de todos sus comics inclusivos tendría que publicar OTROS comics para los lectores compradores a los que nos gusta el personaje. Y durante años Marvel decidió no hacerlo, porque para ellos el personaje es «problemático», al no ajustarse a sus prejuicios progresistas. De hecho, podría decirse que Marvel sigue en gran medida publicando comics para todo el mundo excepto para sus lectores compradores de toda la vida. Y luego se sorprenden y no entienden por qué sus comics no se venden.

Pues este ejemplo del mundo del comic es trasladable completamente a cine y televisión. Por eso cuando un creador libre y valiente como Taylor Sheridan aparece, el mundo del entretenimiento casero ha sufrido un cataclismo. Porque hace películas y series para un público que nos hemos sentido huérfanos de contenidos dirigidos a nosotros. Tras muchísimo tiempo sufriendo panfletos politizados infumables, da gusto poder disfrutar de series como The Madison o Lioness que realmente parecen pensadas para un público adulto como yo que quiere que le entretengan con buenas historias bien interpretadas. Y por supuesto que Lioness tiene también su carga política, pero no me lo restriegan por la cara, ni unos son perfectos y puros y los otros malísimos.

Me alegra disfrutar del trabajo de Sheridan, que para mi es el Rey Midas del entretenimiento televisivo actual. Y además de disfrutar estas series, me encanta ver a la cantidad de gente ofendida en redes sociales a los que les molesta el éxito de Sheridan y que el público elija sus series antes que lo que ellos proponen. Este odio se ve en cuentas anónimas pero también en los medios de comunicación mainstream a los que antes mencionaba. Que no soportan a un creador libre que lo hace mejor que los estudios. No soportan a Sheridan como tampoco a James Cameron. Porque demuestran que son mejores que ellos en lo suyo.

Es más, a los que más se les llena la boca sobre los contenidos «diversos» son los que más gritan y lloran en redes sociales cuando algo no se ajusta al 100% a su ideario político radical. Queda claro que es todo una fachada, no quieren contenidos diversos, quieren sólo los que confluyen con su ideología. Por eso odian a todo lo que se sale de su marco mental. Hablo por ejemplo de las Pepa Bueno de la vida de la Cadena Ser. Y por eso a Sheridan en seguida se le etiqueta de «facha» y otras cosas más fuertes. Por suerte, la gente normal sabemos que las redes sociales no representan el mundo real. Que esos radicales gritan mucho y tienen mucha difusión en los medios de comunicación, pero en realidad su poder real es cada vez menor. Al igual que su capacidad de influir en nadie. Da igual que califiquen a Sheridan de «facha», a nadie le importa. Y me doy cuenta que este artículo me podría granjear este calificativo también. Pero me da igual. De hecho, estamos cansados de los de la superioridad moral y de los que van señalando con el dedo a los demás. Por eso están cayendo en la irrelevancia más absoluta. Y no pueden evitar que Cameron o Sheridan sigan triunfando en lo suyo.

Por la parte que me toca, me gusta poder disfrutar de entretenimiento que me apela a mi como espectador o lector. Me encanta poner mi cartera donde pongo mis opiniones, y en los últimos tiempos tengo comics, libros, películas y series más que de sobra. Y yo encantado por ello.

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