Sigo con mi visionado de las películas nominadas a los Oscars 2026. Hoy es el turno de Marty Supreme, la película de Joshua Safdie protagonizada por Timothée Chalamet que ha recibido 9 nominaciones, entre ellas Mejor película, Mejor director y Mejor actor.
PUNTUACIÓN: 5/10
Marty Mauser, un joven buscavidas que juega al ping pong con una ambición desmesurada, está dispuesto a todo para cumplir su sueño. Con ayuda, entre otros, de la estrella de cine Carol Dunne, demostrará al mundo entero su grandeza.
Joshua Henry Safdie (Nueva York, 1984) es un cineasta estadounidense. Es conocido principalmente por escribir y dirigir las películas de suspense y crimen Good Time (2017) y Uncut Gems (2019) junto a su hermano menor Benny Safdie, formando los hermanos Safdie. Marty Supreme es el primer trabajo como director en solitario de Safdie desde The Pleasure of Being Robbed (2008).
Safdie coescribió el guion junto con Ronald Bronstein, basándose libremente en la vida de Marty Reisman, pero realizando numerosos cambios durante la esrit escritura. El director de fotografía Darius Khondji rodó la película en película de 35 mm, y Daniel Lopatin, colaborador habitual de Safdie, compuso la banda sonora. Safdie y Bronstein montaron ellos mismo la película de 150 minutos de duración, que ha contado con un presupuesto cercano a los 70 millones de dólares.
En el reparto tenemos a Timothée Chalamet como Marty Mauser, un aspirante a campeón de tenis de mesa, ferozmente decidido a ser el mejor en este deporte. Gwyneth Paltrow como Kay Stone, una rica actriz retirada y miembro de la alta sociedad que mantiene una relación sexual con Marty. Odessa A’zion como Rachel Mizler, una amiga de la infancia de Marty, casada, que mantiene una aventura con él. Kevin O’Leary como Milton Rockwell, un influyente hombre de negocios y marido de Kay que se interesa por Marty y el tenis de mesa. Tyler Okonma como Wally, un taxista y amigo de Marty, también experto en tenis de mesa. Abel Ferrara como Ezra Mishkin, un delincuente con el que Marty se cruza; y Fran Drescher como Rebecca Mauser, la madre de Marty.
Marty Supreme ha recibido 9 nominaciones, Mejor película y Mejor Director, Mejor actor, Mejor guion original, Mejor casting, Mejor fotografía, Mejor diseño de producción, Mejor montaje y Mejor vestuario.
Conocí a Joshua Safdie junto a su hermano Benny con Uncut gems (2019), una película sobre un protagonista asqueroso que empleaba casi todo su tiempo para hacer sentir mal al espectador con las cosas chungas que hacía y le pasaban. Es por esto que no tenía demasiadas ganas de ver Marty Supreme, porque apuntaba a que Marty Supreme iba a ser justo esto. Finalmente me animé a verla debido a mi próxima participación en el podcast de El Mundo.
También tengo que reconocer algo. Timothée Chalamet me cae como el culo. Igual es buen actor, pero ha demostrado que es un trepa asqueroso que mataría a su madre para conseguir un Óscar, como vimos con la forma asquerosa en que trató a Woody Allen. No porque creyera nada de lo que le acusaron, sino porque pensaba que hacerlo le beneficiaría en la carrera hacia los premios.
Empezando ya con la película, Joshua Safdie ha acertado completamente con el casting de Timothée como protagonista, porque tenemos una película siguiendo a un personaje de ficción, Marty Mauser, que es un asqueroso que hará lo que sea pisoteando a quien sea para conseguir el éxito en el ping-pong. El argumento dice que Marty Mauser es un «buscavidas», pero hay formas y formas de serlo. Y en esta película, Marty es un cacho de mierda que trata mal a todo el mundo y se comporta casi como un enfermo mental que cree que el mundo le debe algo.
Dentro que la película se me ha hecho super larga, al menos Safdie plantea muchas situaciones, o al menos yo interpreto que lo hace, desde el humor negrísimo, consiguiendo que momentos bochornosos se conviertan casi en gags. Lo malo es que son situaciones que realmente son super chungas, mientras Marty roba un perro de un anciano herido para ganar dinero, por ejemplo, para luego perderlo. O acostarse con una antigua estrella de cine (Paltrow) aburrida con su matrimonio, como forma de llegar al marido para que le financie el viaje al Campeonato del Mundo en Japón. Son situaciones que no son graciosas y el mero hecho que se planteen así muestra una brújula moral bastante cuestionable. En positivo, habría que agradecer que un director como Safdie se atreva a hacer algo tan a contracorriente, al no pretender pontificar ni vendernos un panfleto.
En realidad, no es sólo Marty el que es un ser humano lamentable, porque parece que todos los personajes cometen todos los errores imaginables. De hecho, parece que casi lo hagan a propósito, el tomar siempre la decisión equivocada en todo lo que hacen. La película se divide entre las malas personas sin un atisbo moral y unas teóricamente víctimas que son mostrados como gilipollas que un poco merecen lo que les va a pasar. O al menos, lo que a Marty le gustaría que pasara. Como digo, temáticamente la película es extraña, siempre moviéndose entre el drama y la comedia negra. Y reconozco que no he conectado nada con ella.
Buscando cosas positivas, al menos el casting es super acertado y todos los actores y actrices lo hacen genial. Timothée Chalamet hace un despliegue de tics desagradables que ayudan a que una persona que no gusta acabe siendo una abominación. Gwyneth Paltrow y Odessa A’zion, las mujeres en la vida de Marty, son egoístas y traicioneras, y por eso conectan tan bien con Timothée.
Dentro de una película a contracorriente que busca alterar al espectador con la inmoralidad de Marty, el intento de blanqueamiento del protagonista al final me parece casi hasta deshonesto. Entre otros motivos porque sabes que aunque la película quiera dejarle haciendo una buena acción, no va a durar y al día siguiente les va a dejar a todos en la estacada como siempre ha hecho. Aparte que Marty no aprende ni evoluciona para convertirse en mejor persona sino que vuelve porque no tiene donde ir.
Se ha criticado mucho la duración de los blockbusters palomiteros. Sin embargo, no entiendo cómo la ridícula duración de 150 minutos de Marty Supreme no ha sido objeto de crítica, porque la película se me ha hecho larguísima. Y es que todas, TODAS las escenas están alargadas de más. Y entiendo que en parte es algo hecho a propósito para generar la sensación incómoda en el espectador sobre la que hablaba antes. Pero esto son anécdotas sin gracia que deberían haberse cortado para que la película no superara las dos horas de películas. Porque en realidad la historia no daba para tanto.
Otro elemento curioso es el uso de CGI en las partidas de ping-pong para la bola, que me ha sacado completamente de la película. Creo que hay escenas alargadas que acaban siendo ridículas al hacer que los jugadores jueguen puntos imposibles que rompen la sensación de verosimilitud de la película, antes incluso de analizar si el CGI de la bola está bien o mal. que en una película supuestamente dramática se planteen estas escenas resulta ridículo. Al menos a mi me lo pareció. Y, de nuevo, me hace pensar en las masivas críticas hacia los blockbusters por sus efectos especiales, mientras que parece que por ser una película «de autor» se le debe permitir hacer cualquier ridiculez. Y luego además hay que aguantar ridiculeces durante la promoción de la película como que Timothée ha entrenado durante años, «jugando con sus amigos entre rodajes» y ha alcanzado un nivel casi de campeón de este deporte. Si es que te tienes que reir. En realidad, el ping-pon sólo aparece en dos momentos puntuales, el primero en el campeonato en Londres y luego en el climax final en Japón. Pero son escenas que pierden todo el dramatismo que deberían tener porque me tenían pensando lo inverosímil que eran. Esto es un problema muy grande.
A pesar que no me gustó Marty Supreme, al menos tengo que agradecer haber visto algo diferente al 99% del resto de los estrenos que veré este año. Es raro ver una película planteada para boicotear toto el rato el protagonista mostrándole como un ser patético mientras sigue teniendo delirios de grandeza. En eso si aplaudo a Joshua Safdie, porque creo que hay que ser un poco kamikaze para plantear esta historia.
Dicho esto, espero que la película no gane ningún Oscar. Desde luego, ojalá Timothée no lo gane, a ver si conseguimos entre todos que el enorme ego que tiene se le desinfle un poco.
Comparto el trailer de la película:
Marty Supreme se me ha hecho larga. Y no creo que Timothée esté tan bien. Con todo, lo que plantea tiene cierta gracia, dentro de lo asqueroso que me caiga el protagonista.
PUNTUACIÓN: 6/10
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