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Crítica de Contagio de Steven Soderbergh

Ahora que el mes de junio y el pase de fase de confinamiento parece que nos hace pensar que lo peor de la crisis del Covid-19 ha pasado, he encontrado el estado mental adecuado para poder ver Contagio, la estupenda película de 2011 de Steven Soderbergh que está de plena actualidad.

PUNTUACIÓN: 8/10

De repente, sin saber cuál es su origen, aunque todo hace sospechar que comienza con el viaje de una norteamericana a un casino de Hong Kong, un virus mortal comienza a propagarse por todo el mundo. En pocos días, la enfermedad empieza a diezmar a la población. El contagio se produce por mero contacto entre los seres humanos. Un thriller realista y sin efectos especiales sobre los efectos de una epidemia. (FILMAFFINITY)

Steven Soderbergh dirige esta película estrenada en 2011 que en su momento tomó como inspiración laproblemática que planteaban los brotes de SARS entre 2002-04 y  de la gripe A (H1N1) en 2009-2010, con la que la actual Covid-19 comparte numerosos elementos. P ara escribir el guión contó con Scott Z. Burns, colaborador habitual suyo, planteando la historia desde el realismo, mostrando de forma comprensible y clara la respuesta científica y de salud pública ante una pandemia, y las diferentes derivadas que ello ocasiona a todos los niveles, desde sociales como empresariales e incluso en las relaciones internacionales.

Estamos por tanto ante historia coral, y me ha encanto poder disfrutar de un reparto de superestrellas entre las que tenemos a Matt Damon, Jude Law, Kate Winslet, Laurence Fishburne, Marion Cotillard y Gwyneth Paltrow, cubriendo la pandemia desde todos los puntos de vista.

A partir de un padre de familia normal, Mitch Emhoff (Damon), cuya vida se derrumba por la muerte de su mujer Beth (Paltrow) y su hijo, que son unas de las primeras víctimas de la epidemia en los Estados Unidos, conoceremos las consecuencias que la pandemia causa en la sociedad americana, cuyo confinamiento provoca pánico, saqueos y escasez. Damon ofrece el punto de vista de la gente normal y consigue dotar a su personaje de la perfecta humanidad ante lo que se le viene encima.

Laurence Fishburne es el Dr. Ellis Cheever responsable del Centro de Control de Enfermedades en Atlanta, y tendrá que enfrentarse a la vertiente científica pero también a la dimensión humana de la enfermedad, mostrando que nadie es perfecto y se puede ser un buen profesional y a la vez cometer errores. El Dr. Cheever manda a su amiga la Dra. Erin Mears (Kate Winslet) a investigar los primeros brotes en los Estados Unidos y a tratar de encontrar algún medio para controlar su propagación.

Mientras tanto, la Organización Mundial de la Salud manda a Hong Kong a la doctora Leonora Orantes (Marion Cotillard) para que se encargue de la investigación en el terreno, al creerse que la enfermedad se generó allí.

Mientras la doctora Ally Hextall (Jennifer Ehle) o el doctor Ian Sussman (Elliot Gould) intentan identificar el virus que provoca la pandemia y a su vez, encontrar una vacuna, Alan Krumweide (Jude Law), un bloguero online, extiende teorías de la conspiración contra la versión oficial y genera dudas entre la sociedad sobre las medicinas que se están preparando.

Soderbergh, que además de dirigir realiza la función de director de fotografía, siempre ha sido un maestro en el uso de la cámara y hace que desde el primer momento el espectador esté en el centro de la acción. Manteniendo además  un pulso narrativo brutal, consigue que todo se explique de forma clara y que no nos perdamos a pesar de los diferentes saltos entre personajes y localizaciones.

La música de Cliff Martínez transmite la sensación de frenetismo y drama aséptico ante una enfermedad contra la que no se puede combatir, solo asilarte para no enfermar. Además, con un estupendo montaje de Stephen Mirrione, consigue condensar un tema tan complejo con múltiples derivadas en una película perfecta de 100 minutos que condensa los principales temas que merecer ser considerados.

Soderbergh pone uno de los focos de la película en los medios de expansión de la enfermedad, que no son solo las personas, sino también los objetos que estos tocan y que serán tocados por otras personas que seguramente acabarán contagiadas. Este segundo detenido en los objetos, a veces ni siquiera tanto tiempo, tiene un efecto dramático increíble, sobre todo sabiendo como sabemos ahora cuales son los principales mecanismos de autoprotección.

Pero no es este el único hallazgo que Soderbergh nos ofrece durante la película, siendo de hecho una master class de síntesis y fluidez narrativa, de forma que ofrece una de las películas más redondas de su filmografía.

Lo alucinante de este Contagio es lo bien que muestra un motón de temas asociados a una pandemia que están de rabiosa y triste actualidad. Desde un gobierno chino que empieza con más interés de tapar el escándalo que de ofrecer soluciones, a un periódico que cuando conoce la existencia de la pendemia se resiste a publicarlo porque “no quiere ser el primero en gritar LOBO”. O los funcionarios públicos de un estado que a pesar de haber ya muertes en su territorio no quiere que se tomen medidas drásticas porque pueden afectar a la temporada de ventas de Acción de Gracias, y ante la construcción de un hospital de campaña pregunta quien va a pagarlo.

El personaje de Jude Law también muestra con gran acierto la realidad de las fake-news y los “expertos” que desafían la verdad oficial para conseguir su propio beneficio, otro elemento de plena actualidad. Aunque esta no es una historia de buenos y malos, me parece que quizá para Soberbergh él simboliza al “villano” de la historia, que rompe la paz social y ayuda a sacar lo peor de nosotros mismos.

En general las empresas farmacéuticas no salen demasiado bien paradas, aunque no se realiza una crítica directa contra ellas. Tampoco los sindicatos tienen en esta historia una función positiva, y veremos  como la escasez y la enfermedad sacan lo peor de mucha gente. Desde ese punto de vista, el guión de Contagio lo veo super realista y un poco descreido.

En todo caso, igual que ha pasado en la vida real, los grandes héroes de Contagio son el personal sanitario y los investigadores que buscan una cura, que ponen su vocación de servicio por encima de su seguridad personal y que sufrirán en sus carnes la enfermedad. Estos profesionales dan el toque humano positivo al que aferrarse incluso aunque se equivoquen y a veces antepongan a su familia frente al bien común. También en este aspecto, el no convertirles en seres perfectos hace que todo transmita una mayor sensación de realismo y me creo algunas decisiones que se toman, incluso las equivocadas.

Además del pánico de masas y al colapso del orden social, veremos los problemas derivados por la escasez de recursos que sufren los sanitarios y en general todo el mundo, algo que también hemos visto en las últimas semanas.

Además de todo lo anterior, la película como experiencia audiovisual está también planteada en clave de thriller en la que se investiga el nacimiento de la epidemia y quien fue el paciente “cero” que comenzó su transmisión. Incluso ese elemento está perfectamente resuelto gracias a un perfecto montaje que consigue que el visionado haya sido excelente de principio a fin.

Contagio me parece una película excente que huye de efectismos baratos y presenta una dura realidad posible que nueve años más tarde se ha convertido en dolorosa realidad.

Comparto el trailer de la película:

Contagio es una película espectacular que aunque se estrenó en 2011 está de plena actualidad debido a la situación que estamos viviendo por la crisis del Covid-19. Si tienes el adecuado estado mental, te la recomiendo completamente.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Iron Man 3 de Shane Black (Marvel Cinematic Universe 7)

Tras la primera aventura de los Héroes Más Poderosos de la Tierra, Marvel Studios tenía una complicada cuestión: ¿Cómo superas algo casi insuperable? La respuesta fue muy sencilla, ni siquiera lo intentas, mejor plantear algo totalmente diferente. Esa es la explicación de la creación de Iron Man 3, escrita y dirigida por el personalísimo Shane Black, firmando una de las películas más sorprendentes, divertidas e interesantes del Marvel Cinematic Universe.

PUNTUACIÓN: 8/10

El descarado y brillante empresario Tony Stark/Iron Man se enfrentará a un enemigo cuyo poder no conoce límites. Cuando Stark comprende que su enemigo ha destruido su universo personal, se embarca en una angustiosa búsqueda para encontrar a los responsables. Este viaje pondrá a prueba su entereza una y otra vez. Acorralado, Stark tendrá que sobrevivir por sus propios medios, confiando en su ingenio y su instinto para proteger a las personas que quiere. (FILMAFFINITY)

Shane Black es uno de los escritores básicos de Hollywood de los años 80. Fue guionista de Arma Letal 1 y 2, The Last Action Hero y Memoria Letal. El género de las buddy-movies con altas dosis de humor y violencia no se explica sin Black. En 2005 dirigió su primera película, Kiss kiss, bang bang, una notable mezcla de género negro con unas dosis de humor irónico. Esta película tiene una gran importancia, ya que estuvo protagonizada por un Robert Downey Jr. recién salido de la clínica de desintoxicación tras luchar contra su adicción a las dorgas y el alcohol. Black dió la primera oportunidad a un Downey Jr. que hasta ese momento era un apestado en Hollywood tras protagonizar numerosos escándalos. Además de ser una estupenda película, Kiss kiss, bang bang creó una amistad entre el actor y el director, y en cuanto pudo un agradecido Downey Jr. quiso agradecerle el favor al sugerir a Marvel que le contratara para la tercera película de Iron Man.

Black dirigió Iron Man 3 y escribió el guión junto a Drew Pierce, que mantiene muchas de las señas de identidad que le convirtieron en uno de los escritores estrellas de Hollywood: diálogos excelentes, buenas dotes de humor irónico, giros sorprendentes y mucha acción. Los elementos centrales de la película que la separaría de las anteriores es que claramente buscan centrarse en Tony Stark antes que en su alter-ego, creando un tecno-thriller anclado en el mundo real con temas como el terrorismo y la experimentación genética, que se separara de los grandes espectáculos de efectos especiales previos. Desde luego, Black quería alejarse de una película centrada en luchas de personajes con armaduras a cual más grande, como vimos en Iron man 1 y 2.

Brian Tyler escribió la música de una película que tuvo a John Toll como director de fotografía. Kevin Feige se mantiene como productor de la película, en la que Paramount aparece acreditada como productora debido a los acuerdos previos, a pesar de ser Marvel propiedad de Disney desde hacía varios años.

La película está protagonizada por Robert Downey Jr. como Tony Stark / Iron Man, junto a los habituales Gwyneth Paltrow (Pepper Potts), Jon Favreau (Happy Hogan) y Don Cheadle (James Rhodes / Iron Patriot). A ellos se les unen los nuevos personajes Aldritch Killian, interpretado por Guy Pearce, fundador de Advanced Idea Mechanics (AIM), Maya Hansen (Rebecca Hall) una genetista que conoció a Tony en el pasado y que creó Extremi, el misteriosos lider terrorista conocido como Mandarín (Ben Kingsley) y Savin (James Badge Dale), secuaz de Killian que posee Extremis en su cuerpo.

El guión de Iron Man 3 está ligeramente inspirado en Extremis de Warren Ellis y Adi Granov. Si ya en mi crítica de Iron Man 1 comenté que los diseños de Granov para esta miniserie publicada por Marvel Comics en 2005-06 sirvieron de inspiración para la creación de la armadura, en esta película utilizan levemente el argumento de Ellis de una investigadora que crea Extremis mediante investigación genética, creando humanos mejorados más poderosos que el humano Tony Stark protegido por una armadura de metal.

Otro guiño a los comics es el cambio de War Machine a Iron Patriot, un detalle de la etapa “Dark Reign” de Vengadores de Brian Michael Bendis en la que el villano Norman Osborn se apropiaba de una armadura y la pintaba con la bandera americana para engañar a la opinión pública. Este detalle del comic ya sugería que durante la película se podría utilizar la armadura de Rhodes con malas intenciones, como así acabó sucediendo.

Iron Man 3 sigue siendo cojonuda. En concreto, me gusta por lo bien pensada que está la historia centrándola en Tony sin armadura, y lo bien ejecutado que está todo, conectándolo a las consecuencias del final de Vengadores con sus ataques de ansiedad.

La película comienza como un tiro, con una escena impactante como es ver explotar las armaduras, para a continuación ver la típica escena de un error del pasado que tendrá consecuencias en el presente, que además resalta lo mucho que ha cambiado Tony desde su primera película. Pero no hay tregua, porque inmediatamente descubriremos la amenaza del Mandarín, e intuimos su conexión con el extrañamente recuperado Aldritch Killian, que ha pasado en unos años de ser un discapacitado a ser un atractivo ejecutivo.

El giro del Mandarín sigue siendo glorioso, lo que unido al ritmo frenético y unos diálogos divertidos e imaginativos hacen que pasen muchas cosas y la experiencia sea super entretenida. Me parece brillante que en una película comercial americana se cuele una crítica tan poco sutil a la política militarista de los Estados Unidos y como las grandes empresas armamentísticas pueden estar creando enemigos ficticios que justifiquen que se compren sus productos.

Entiendo que algunos fans “hardcore” se sintieran dolidos por el uso que hacen del Mandarín, uno de los villanos clásicos de Iron Man que bajo el prisma actual queda un pelín racista, pero estamos ante uno de esos casos de cambio respecto al original que en este caso mejora lo ya existente. El toque freak de Ben Kingsley es genial, el giro crea un momento super divertido y el mensaje que los villanos en el mundo real operan desde el anonimato me resulta mucho más interesante que otros elementos vistos en películas supuestamente serias (alguien ha dicho Martha?)

Y no solo es que el guión sea bueno y la película super divertida, es que visualmente Iron Man 3 se sale. La pesadilla de Tony, la primera explosión en el Teatro Chino, el ataque a la casa de Tony  que derrumba el complejo por el acantilado, la incursión de Tony en la mansión de Killian como si fuera Ethan Hunt o el rescate aéreo son unos momentazos super chulos.

De hecho, hay que reconocer que lo menos bueno de la película es el clímax con la llegada de todas las armaduras, puro fan-service que pierde sin embargo el encanto visto hasta ese momento. Y es que la película había intentado alejarse de los blockbusters tradicionales que esta gran explosión de fuegos artificiales final queda forzado.

Con todo, el mensaje final de que Tony ES Iron Man independientemente de que lleve puesta la armadura o no me parece un final super satisfactorio para la trilogía cinematográfica, que consigue dar un buena sensación de cierre.

Iron Man 3 fue un enorme éxito de taquilla. A partir de un presupuesto de 200 millones recaudó 1200 millones en todo el mundo, casi 600 millones más que Iron Man 2, demostrando que el público ansiaba seguir disfrutando de nuevas películas del Marvel Studios. De hecho, a día de hoy Iron Man 3 ocupa el 6º puesto de las películas más taquilleras de Marvel sólo por debajo de las 4 películas de Los Vengadores y de Black Panther, lo que atestigua el enorme éxito de esta última película de la trilogía de Iron Man.

Comparto el trailer de la película:

Iron Man 3 sigue siendo un espectacular entretenimiento que funciona como un tiro y que entiendo que gustara sobre todo a público no necesariamente comiquero.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Iron Man 2 de Jon Favreau (Marvel Cinematic Universe 3)

Continúo con mi revisionado de las películas clásicas del Universo Marvel Cinematográfico con Iron Man 2 (2010), de nuevo dirigida por Jon Favreau, a la que siempre he considerado la película más floja del MCU. ¿Qué tal ha estado el revisionado?

PUNTUACIÓN: 6.5/10

El mundo ya sabe que el multimillonario Tony Stark (Robert Downey Jr.) es Iron Man, el superhéroe enmascarado. A pesar de las presiones del gobierno, la prensa y la opinión pública para que comparta su tecnología con el ejército, Tony es reacio a desvelar los secretos de la armadura de Iron Man, porque teme que esa información caiga en en manos de irresponsables. Con Pepper Potts (Gwyneth Paltrow) y James “Rhodey” Rhodes (Don Cheadle) a su lado, Tony forja alianzas nuevas y se enfrenta a nuevas y poderosas fuerzas. (FILMAFFINITY)

El monumental éxito comercial de Iron Man dos años antes, recaudó casi 600 millones en todo el mundo a partir de un presupuesto de 140, aceleró la producción de esta continuación, sobre todo teniendo en cuenta que The Incredible Hulk fue una película deficitaria. Para Marvel, poner en marcha su Universo cinematrográfico era prioritario y para ello tenía que asegurarse la rentabilidad de sus películas, por lo que era lógico poner en marcha esta película antes incluso que el resto de películas de otros miembros de los Vengadores como Thor o Capitán América, que se estrenaron un año más tarde, en 2011.

Fruto de esta política de no cambiar lo que no estaba roto, Jon Favreau en seguida fue confirmado para dirigir la película. Además, la jerarquía de Robert Downey Jr. provocó que Marvel contratara al actor y guionista Justin Theroux para que escribiera el guión. Theroux coincidió con Downey Jr. en Tropic Thunder, y la experiencia fue tan positiva que apostó por él para Iron Man 2 y Marvel no tuvo problema en satisfacer a su gran estrella.

Lo que sí fue polémico fue la sustitución de Terrence Howard en el papel del Coronel James “Rhodey” Rhodes, que fue interpretado a partir de ahora por Don Cheadle. Los motivos nunca estuvieron del todo claros, aunque se comentó que un factor fundamental vino provocado por el elevado sueldo que tenía firmado al ser uno de los primeros actores contratado por Marvel. Teniendo en cuenta la conocida tacañería de Isaac Pellmutter, el dueño de Marvel de esa época y la menor importancia que se estimaba que iba a tener el personaje, se optó por sustituirle por otro actor más barato. Howard se lo tomó como una traición por parte de Downey Jr, teniendo en cuenta que aseguraba que consiguió el papel de Tony Stark gracias a él.

Aunque Disney compró Marvel en agosto de 2009, Iron Man siguió teniendo a Paramount Pictures como coproductora debido a los acuerdos previos firmados por ambas empresas, en las que Marvel realizaba la película y Paramount se encargaba de la distribución.

Para esta segunda película, Matthew Libatique fue el director de fotografía, mientras que John Debney también sustituyó a Ramin Djawadi en la banda sonora, que volvió a contar con canciones de AC/DC.

Si repitieron Gwyneth Paltrow como Pepper Potts, Samuel L. Jackson como Nick Fury y Clark Gregg como el agente de SHIELD Phil Coulson, añadiéndose en esta película a dos nuevos villanos: Sam Rockwell como Justin Hammer, un empresario del sector armamentístico rival de Tony; y Mickey Rourke como Ivan Vanko / Whiplash, un físico ruso hijo de un antiguo socio de Howard Stark que odia a Tony y quiere verle muerto.

Iron Man 2 supuso la presentación en el MCU de Scarlet Johansson como Natasha Romanoff (Viuda Negra), el tercer miembro de los Vengadores en ser mostrado en pantalla tras Iron Man y Hulk. En esta película Natasha se centrará en su figura de espía, aunque tiene una excelente escena de acción para su lucimiento que nos dejó con ganas de más.

Adi Granov, creador del diseño de Iron Man en los comics, también volvió a colaborar en esta segunda película en la que la ILM volvió a realizar la mayoría de efectos especiales. Debido a las peticiones de Jon Favreau, la construcción digital de la armadura de Iron Man fue más compleja que en la primera película. Durante el rodaje, Robert Downey Jr. o Don Cheadle llevaban una especie de traje de football americano que les cubría el pecho y una parte de los brazos, a lo que se añadía un casco en la cabeza. El resto de elementos hasta completar las armaduras que se ven en pantalla eran añadidas digitalmente en post-producción. Y por supuesto, las escenas con Máquina de Guerra y los drones fueron mucho más espectaculares.

Cubriendo el tópico de todas las secuelas, esta segunda parte fue mucho más espectacular y contó con mucha más acción que en la primera parte. Sin embargo, no logró ser un Spiderman 2 o X-Men 2 que mejoraban sus notables primeras partes, quedándose como una película entretenida sin más. En todo caso, las escenas en Mónaco durante el gran premio y todo el climax final incluido la batalla final en el jardín japonés son brutales y siguen siendo los momentos cumbre de la película.

Igual que pasó en Iron Man, el guión de Theroux toma varios elementos de los comics pero no realiza una traslación directa de ninguna historia concreta. En mi opinión mantiene perfectamente el espíritu correcto de lo que se espera de una película de Iron Man, pero está claramente planteada para colocar un nuevo ladrillo para la construcción del universo cinematográfico compartido que nos llevara hasta los Vengadores (2012).

La primera sorpresa al comienzo de esta Iron Man es que conocemos que Tony Stark está muriendo envenenado por el paladio que lleva en su núcleo del reactor de pecho, creándose la ironía que le está matando lo que le salvó meses atrás en Afganistán. Este envenenamiento provoca que estemos ante un Tony más desequilibrado de lo habitual, y se convierte en muchas partes de la película en un patán que toma siempre las peores decisiones. En todo caso, la película explica literalmente que el paladio también le provoca un desequilibrio mental, además del propio desequilibrio que le provocaría a cualquiera saber que va a morir, por lo que esta parte del arco está justificado. Sin embargo, el conocimiento que adquiere en la segunda mitad sobre su padre Howard y como esto le permite salvar la vida, es lo más destacado en su evolución como personaje.

Comentaba al principio que siempre he considerado Irom Man 2 como la peor película del MCU. Siendo cierto, debo también comentar que el nuevo visionado me he gustado más de lo que esperaba, y me ha parecido un más que buen entretenimiento. Dicho esto, me siguen chirriando el papel de la Viuda Negra en Stark International y, sobre todo, todo lo relacionado con Justin Hammer, cuyo personaje es todo una locura que no se sostiene en un análisis serio. Que un empresario sea expuesto como un traidor que trabaja con Corea del Norte y, sin embargo, siga trabajando con el Ejército como uno de sus principales contratistas en lugar de haber sido detenido es una auténtica locura. Dicho esto, entiendo que es la locura necesaria para que haya película, motivo por el que en parte no se lo tengo demasiado en cuenta.

Comentaba en mi crítica de Iron Man que uno de los muchos elementos que me gustó de la película la construcción de la armadura y su aspecto compacto y mecánico, creada mediante el ensamblado de muchos elementos complejos. Esta sensación se pierde en esta segunda película, pero tiene otro elemento muy chulo, la armadura de viaje que Tony usa en Mónaco que nos da uno de los momentazos de la película. El elemento de una armadura guardada en el maletín es uno de los elementos comiqueros más icónicos del personaje durante los años 70 y 80, y mola mucho verlo trasladado a la gran pantalla, con el detalle de que esta armadura es una versión inferior con menos funciones, algo lógico en el mundo real.

Frente al carisma, personalidad y humor de Tony en la anterior película, esta película en parte desaprovecha estas señas de identidad durante el arco del envenenamiento, en el que además de emborracharse se comporta como un estúpido aún mayor de lo habitual. Además, los intentos de humor están construidos sobre la relación de Hammer y Vanko, y globalmente diría que no funcionan demasiado bien. Y es este sentido, hay que reconocer que ambos personajes cumplen decentemente su función villanesca pero quedan como dos de los peores villanos de todo el MCU.

En todo caso, me parece que me está quedando una crítica muy negativa, y no cierto es que el visionado se me hizo super entretenido, la película tiene un ritmo frenético y sus múltiples sorpresas y momentazos no te dejan un segundo de respiro. Además, el climax de Iron Man y Máquina de Guerra contra los drones y Whiplash me parece excelente y nos deja con ganas de más.

Ah! Y además, se me había olvidado completamente la escena post-créditos, que enlaza con la siguiente película: Thor (2011), Escena que fue rodada por su director Kanneth Branagh y que me voló la cabeza en su momento y que nos vendió perfectamente a los fans la siguiente película del estudio.

Iron Man 2 recaudó 620 millones en todo el mundo, lo que significó un nuevo éxito de taquilla para Marvel que le permitió afrontar sus siguientes películas con mucha tranquilidad, al conseguir la estabilidad financiera. Además, las críticas mayoritariamente positivas y la buena reacción del público hizo que la anticipación ante la posibilidad de ver en imagen real a los Vengadores aumentó exponencialmente. Dicho esto, dado que su presupuesto creció hasta los 200 millones, algo que se transmite en pantalla, la película realmente fue menos rentable para Marvel que la primera Iron Man.

Comparto el trailer de la película:

Iron Man sigue estando dentro de mis 3 película que menos me gustan del MCU, siendo las otras dos Black Panther y Capitán Marvel. En todo caso, ofrece un buen entretenimiento y siguió preparando el camino para llegar hasta la histórica Vengadores dos años más tarde.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Iron Man de Jon Favreau (Marvel Cinematic Universe 1)

Comienzo el mes de mayo reparando un debe histórico, ya que en los próximos días voy a escribir reseñas de todas las películas del Universo Marvel cinematográfico (MCU) que se estrenaron antes de empezar este blog, empezando por la película que lo inició todo, Iron Man (Jon Favreau, 2008), la película que estableció a Robert Downey Jr. y a Tony Stark como iconos del siglo XXI.

Empecé a escribir este blog en 2013 como parte de un curso de redes sociales, y poco a poco le fui cogiendo el gusto a escribir de las cosas frikis que me apasionan. Al centrarme siempre en comics o películas que veía como novedad en cada momento, no tuve ocasión o ganas de reseñar obras “clásicas”. Siempre había un estreno, una noticia, que parecían más importantes, por lo que si algo bueno está teniendo este confinamiento, por decir algo, es que la falta de novedades me ha animado a escribir de algunas de mis obras favoritas, empezando con la maravillosa Scalped de Jason Aaron y R.M. Guéra, y ahora de las películas del MCU que me faltan en el blog.

El multimillonario fabricante de armas Tony Stark (Robert Downey Jr.) debe enfrentarse a su turbio pasado después de sufrir un accidente con una de sus armas. Equipado con una armadura de última generación tecnológica, se convierte en “El hombre de hierro”, un héroe que se dedica a combatir el mal en todo el mundo. (FILMAFFINITY)

Ahora parece todo muy sencillo, pero la apuesta de Marvel Comics de producir sus propias películas en lugar de vender los derechos de sus personajes a estudios como Sony (Spiderman) o 20th Century Fox (X-Men, 4 Fantásticos) como era la norma hasta ese momento, tenía todas las opciones de terminar en desastre.

Dentro del mundo del comic Marvel era y es la editorial número uno, pero eso no significaba nada en el mundo audiovisual, en el que una DC Comics como fuente de contenidos de la todopoderosa Warner le llevaba años de ventaja con Batman y, en menor medida con Superman. Es por esto que aunque Iron Man fue la primera película autofinanciada de Marvel Studios, contó con Paramount Pictures como su distribuidora.

Otro hecho a destacar es que AHORA Iron Man es uno de los iconos de Marvel, pero en aquel momento no era para nada uno de sus personajes más populares de la editorial. De hecho, la sensación que existía era que Marvel había vendido las joyas de la corona (Spiderman, los X-Men o los 4 Fantásticos), y Los Vengadores parecían los “hermanos pobres” a los que nadie veía viabilidad comercial.

La propia  elección de Jon Favreau como director en su día resultó un tanto extraña. Actor y director, había aparecido en Daredevil (Mark Steven Johnson, 2003, producida por Fox) interpretando a Foggy Nelson, el amigo de Matt, y conoció allí a Avi Arad, el productor de Marvel. Su película previa como director fue Zathura (2006, secuela de la icónica Jumanji) que fue un fracaso monumental de taquilla. Sin embargo, el uso de efectos especiales en dicha película y su entusiasmo ante la posibilidad de dirigir a un personaje de los comics Marvel fue lo que convenció a Marvel, ya con Kevin Feige como productor junto a vi Arad, que su fichaje era el correcto.

Favreau planteaba Iron Man como la historia de un hombre adulto que literalmente se reinventa a sí mismo después de descubrir que el mundo es en realidad más complejo de lo que creía. El guión viene firmado por Mark Fergus, Hawk Ostby, Arthur Marcum y Matthew Hollaway, y resulta interesante comentar que en esos días en que Marvel no era nadie (cinematográficamente hablando), recibieron un montón de rechazos, ya que nadie quería trabajar con ellos y con sus personajes de comic.

Además, aunque ahora el término “comité asesor de Marvel” está denostado, es reseñable también que autores y editores de Marvel Comics como  Mark Millar, Brian Michael Bendis, Joe Quesada, Tom Brevoort, Axel Alonso y Ralph Macchio ayudaran a los guionistas en esta que era la primera película de la casa, haciendo que todo fuera fiel al espíritu de los comics aunque no adaptaran ninguna historia concreta, actualizando el origen situándolo en la guerra de Afganistán y no en el Vietnam original de los comics.

En todo caso, aunque el guión básico de lo que pasaba y cuales iban a ser las escenas de acción estaban marcadas, especialmente debido a los complejos efectos especiales que requerían, gran parte del guión estaba inacabado al comenzar el rodaje, dejando gran parte de los diálogos a la improvisación de Robert Downey Jr., lo que quizá explica lo fresco y carismático que resulta su visionado.

La armadura de Iron Man era otro de los elementos fundamentales que tenía que funcionar o la película se iría al traste. La imagen final del film está inspirada en los diseños de Adi Granov, que junto al escritor Warren Ellis redefinió al personaje en Extremis, miniserie de seis número publicada en 2005-06.

El mítico Stan Winston y la ILM realizaron la construcción de la armadura, que se combinaría con una armadura digital CGI en la mayoría de escenas. Pero, inspirado en el diseño de Granov, la construcción de la armadura durante la película resalta la complejidad de su ensamblado y como es un trabajo increíblemente complejo que sólo un genio como Stark podría llevar a cabo.

Hablemos de Tony Stark. Lo cierto es que visto de forma objetiva, el guión de Iron Man es super correcto pero no deja de ser una historia típica de origen del héroe. La alucinante interpretación de Robert Downey Jr es lo que consiguió elevar la película convirtiéndole a él y a su personaje en iconos del entretenimiento. Su Tony Stark es un chulo que piensa más en irse de fiesta que en los problemas de la gente normal, y que verá como su mundo salta por los aires cuando es secuestrado por terroristas afganos usando el propio armamento que fabrica su empresa. Dentro que Stark aprende y mejora como persona e intenta ayudar a la gente en problemas, sigue siendo un pomposo y engreído millonario al que le falta mucho que aprender. Por suerte, veremos su evolución en las siguientes películas.

Robert Downwy Jr. convirtió a un personaje de segunda dentro de los comics Marvel en un icono conocido en el mundo entero. Eso es éxito por supuesto suyo y de su calidad actoral y su desbordante personalidad, pero también de Marvel y sus directores de casting que apostaron por un actor “apestado” durante años por los grandes estudios debido a sus problemas con el alcohol y las drogas.

Para Iron Man, Marvel contrató a unos secundarios de lujo entre los que tenemos a Jeff Bridges como Obadiah Stane, el amigo de Howard Stark que es quien realmente dirige Stark International debido a la irresponsabilidad de Tony. Stane es el villano de la película y quizá el elemento más endeble de la historia, aunque la interpretación de Bridges es genial y sabe dotar al personaje de los matices justos en cada momento.

Gwyneth Paltrow como Virginia «Pepper» Potts, la ayudante y chica para todo de Tony. Paltrow, aunque no lo parezca, era otro nombre de prestigio al ser ganadora del Oscar por Shakespeare in love, y aporta la perfecta dosis de humanidad al mundo de Tony además de ser la persona con las necesarias dosis de lógica en el caótico mundo de Tony,

Por último Terrence Howard interpreta al Teniente Coronel James «Rhodey» Rhodes, amigo de Tony y su enlace con la Fuerza Aérea. Rhodes es un personaje de toda la vida de los comics y en las siguientes películas le veremos enfundarse la armadura de Máquina de Guerra. Esta es laprimera y única película de Howard en el MCU, siendo sustituido por Don Cheadle en las siguientes novelas, algo que Howard consideró una traición por parte de Downey Jr.

La película cuenta además con música de Ramin Djawadi, además de unas icónicas canciones de AC/DC que aportan la dosis justa de potencia y rock´n´roll. También merece la pena destacar la fotografía de Matthew Libatique, que hace que momentos como las escenas aéreas o la construcción de las diferentes armaduras luzcan siempre reales, y el estupendo montaje de Dan Lebental y Glen Scantlebury que no da un segundo de respiro y nos transporta como un tiro por los 126 minutos de metraje.

Y es que la película triunfa en todo lo que plantea, desde la escena inicial en Afganistán con acordes de AC/DC con la enboscada que nos atrapa y nos mete de golpe en la película, o el flashback que nos presenta a Stark como un estúpido snob y egoista que va a aprender por las malas una dura lección. La construcción en la cueva de la primera armadura que nos recuerda a su primera versión comiquera y su huida está llena de personalidad y, por qué no, de un sentido del humor irónico que funciona siempre.

Inspirado en el comic Ultimates de Mark Millar y Brian Hitch, me gusta muchísimo que las armaduras MARK II y III que Tony construye en su mansión sean armaduras super complejas que deben ser construidas por cadenas de montaje robotizadas, creando momentos divertidos mientras Tony va probando los diferentes elementos.

Este entrenamiento y la complejidad de su utilización hacen que su primera salida aérea sea increíble. Cuando por fin llega el combate en Afganistán primero contra los terroristas y luego contra la fuerza aérea, está llena de fuerza e incertidumbre ante el resultado, siendo unas escenas brillantemente resueltas.

Lo primero que hicieron en posteriores películas fue simplificar la armadura hasta hacerla de nanitos desplegados desde su pecho en Infinity War y Endgame. Sin embargo, echo de menos la sensación de ensamblado super complejo que tenía en esta primera película.

Como comentaba antes, la película está tan concentrada en construirnos a un maravilloso Tony Stark que el villano Obadiah Stane queda como lo más flojo, aunque correcto de la película. En parte por el propio misterio de su identidad, ya que durante la primera mitad realiza la función “paterna” para Tony, de forma sea sorprendente cuando se confirma que él es el villano en la sombra. Forzar la construcción de la armadura Iron Monger para combatir a Iron man queda un pelín forzado, aunque entra en los convencionalismos del género, de forma que este climax queda quizá como la parte más floja de toda la película.

Por suerte, el ya mítico “YO SOY IRON MAN” al final de la película, y la no menos mítica escena al final de los títulos de crédito en el que un Nick Fury interpretado por Samuel L. Jackson (como en los Ultimates de Millar y Hitch) le habla a un sorprendido Tony Stark sobre la “iniciativa Vengadores” que nos anunciaba una próxima película de Vengadores, consiguió dejarnos a los espectadores y fans de los comics en todo lo alto.

Y con la sensación, luego confirmada, que lo mejor estaba aún por venir.

Comparto el trailer de la película:

Iron Man es una más que notable película de origen que triunfa gracias al carisma de Robert Downey Jr. y a una historia super fiel al espíritu del personaje. Hoy en día poca gente (por no decir nadie) puede secir que no conoce a Iron Man o a los Vengadores, y todo comenzó aquí.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

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