Crítica de Tokyo Vice temporada 1 (HBO Max)

Aprovechando mi mes de suscripción a HBO Max aproveché para disfrutar de Tokyo Vice, serie inspirada en hechos reales que desnuda los bajos fondos de la yakuza japonesa y que viene avalada con la producción y dirección de Michael Mann.

PUNTUACIÓN: 8/10

8 episodios. Finales de los años 90. Jake Adelstein es un joven periodista norteamericano que trabaja para un importante periódico de Tokio. Bajo la supervisión de un veterano detective de la policía de la ciudad, Jake comienza a investigar el oscuro mundo de la Yakuza, la peligrosa mafia japonesa controlada por algunos de los criminales más poderosos del país. (FILMAFFINITY)

Tokyo Vice es una serie de televisión creada por J.T. Rogers basada en el libro de 2009 Tokyo Vice: An American Reporter on the Police Beat in Japan, de Jake Adelstein. Se estrenó el 7 de abril de 2022 en HBO Max y fue renovada por una segunda temporada que acaba de terminar su rodaje en Japón recientemente. El genial Michael Mann, productor ejecutivo de la serie, dirigió el episodio piloto, dejando la dirección de los otro siete episodios a Josef Kubota Wladyka (4 episodios), Hikari (2) y Alan Poul. además de J.T. Rogers escribiendo los guiones del primer y último episodio, el equipo de guionistas de la serie incluye a Karl Taro Greenfeld, Arthur Phillips, Naomi Iizuka, Adam Stein, Jessica Brickman y Brad Caleb Kane

Ansel Elgort (Baby driver, West Side Story) interpreta al protagonista Jake Adelstein, un periodista estadounidense de Missouri que se traslada a Tokio. Cuanto más se queda, más se adentra en la corrupción de los bajos fondos de Tokio, donde nadie es lo que parece. Ken Watanabe como Hiroto Katagiri, detective de la división de crimen organizado. Es una figura paterna para Adelstein que le ayuda a atravesar la delgada y a menudo precaria línea que separa la ley del crimen organizado. Rachel Keller como Samantha Porter, una expatriada americana residente en Tokio que se gana la vida trabajando en el Onyx Club del distrito de Kabukicho. Sus clientes varían desde asalariados a clientes de alto standing y yakuza. Hideaki Itō como Jin Miyamoto, un detective de la brigada antivicio que es el primer contacto de Jake en el departamento de policía.

Show Kasamatsu es Sato, un ejecutor del clan yakuza Chihara-kai que cobra dinero por protección y es el encargado de Samantha en el Club Onyx. Rinko Kikuchi como Emi Maruyama, la supervisora de Adelstein, una mezcla de varios colegas y supervisores que trabajaron con Adelstein en la vida real durante su carrera. Ella Rumpf como Polina, una inmigrante de Europa del Este, y azafata del Onyx Club con Samantha. Una mujer de buen corazón, pero ingenua, que llegó a Tokio para trabajar como modelo, pero se vio arrastrada a los bajos fondos de Kabukicho. Tomohisa Yamashita esAkira, el novio de Polina que trabaja en un club de alterne.

La cultura japonesa es algo que siempre me ha apasionado. Tener a Michael Mann en una serie de periodistas ambientada en el Japón de los años 90 mostrando los entresijos de la lucha y las relaciones entre la policía y la yakuza convertía esta serie en un visionado obligado. De hecho, como me pasó hace unas semanas con el disfrute de Warrior, casi parece que los productores pensaban en mi a la hora de producir esta serie, dado que conecta completamente con mis gustos.

Recuerdo leer hace más de 20 años que Japón era uno de los países más seguros del mundo donde casi no existían los asesinatos y la policía casi siempre detenía a los criminales. Luego descubres que la policía evitaba declarar como asesinato casi ninguna muerte para evitar investigaciones complejas, ves lo fácil que es conseguir unas estadísticas tan favorables. Y si a eso sumamos que la yakuza cedía chivos expiatorios para los casos más graves que no podían ser ocultados debajo de la alfombra, va quedando un panorama bastante desolador de una sociedad super racista y machista en las que las conexiones económicas y políticas estaban manchadas por la implicación de la yakuza, que estaba presente en casi todos los ámbitos de la sociedad.

La serie hace algo de primero de narrativa pero que funciona a las mil maravillas, al convertir a un gaijin, Jake Adelstein, en nuestros ojos mientras entra en el complejo mundo japonés. Adelstein era(es) un joven americano que viajó a Japón para conocer el idioma y la cultura y decidió quedarse, consiguiendo aprobar unas exigentes oposiciones para el puesto de aprendiz de periodista en un periódico de Tokyo. Ya desde la experiencia en el trabajo descubriremos el racismo imperante en la cultura japonesa y como empezando desde lo más pequeño va entrando poco a poco en un mundo de gran complejidad que no acaba de entender. En este aprendizaje, Jake conocerá a dos policías de formas de ser muy diferentes, primero el detective Jin Miyamoto ( Hideaki Itō) y después al detective Hiroto Katagiri, interpretado por el archiconocido Ken Watanabe.

Aunque Adelstein es el gran protagonista, en cierto sentido la serie plantea tres tramas principales, sumando a la de Jake en el periódico y trabajando en la calle la vida de Samantha Porter como señorita de compañía de un club de alterne, cuya ocupación es mantener entretenidos a los clientes para que hagan más gasto de alcohol en el club. Samantha resalta a su vez el machismo de la sociedad mientras intenta salir adelante con la vista puesta en su sueño, crear su propio club y ser ella su propia jefa. Además, también conoceremos a Sato, un joven yakuza que también está aprendiendo el oficio, y que aunque parece ser un chaval con cierta decencia, se verá metido en este mundo y paso a paso irá creciendo en fechorías criminales.

Con estos tres personajes principales tenemos un tapiz que se va construyendo alrededor de clanes yakuzas enfrentados, policías corruptos, clubes de alterne masculinos y femeninos, periódicos a los que no les interesa hacer quedar mal a nadie y empresas prestamistas que ganan más si los tenedores del préstamo se suicidan en lugar de seguir pagándolo. Estos ocho episodios me han dado justo lo que esperaba, y me encanta. De hecho, creí haber leído que esta serie sólo tenía una temporada, por lo que me llevé un gran susto al llegar al final de la temporada. Por suerte, justo a continuación descubrí que la segunda temporada acaba de ser rodada en Tokio, por lo que confío que su estreno será durante 2024.

Un elemento que me gusta mucho es que aunque la producción puede decirse que es occidental, la serie ha sido rodada prácticamente toda en japonés, lo que ayuda a darle una mayor verosimilitud y realismo. En este sentido, es una pasada ve a Ansel Elgort no solo hablando, sino también escribiendo en japonés. Al estar rodada en localizaciones japonesas la serie luce espectacular y me flipa. Otro elemento que me ha gustado de la historia es que Jake empieza teniendo una vida bastante monótona y sin sobresaltos mientras empieza a aprender el oficio en el periódico, aumentando el peligro y la complejidad a medida que avanza la serie.

Todo lo que plantea Tokyo Vice me funciona a las mil maravillas. Imagino que hay elementos dramatizados que no sucedieron así en la vida real, pero como representación estilizada de la realidad me parece una pasada. Dentro del amor por la cultura japonesa, me vuela la cabeza la cultura del alcohol que existe en Japón, y cómo estamos ante sociedades casi alcoholizadas. Además, frente a la visión romántica de Japón como tierra de samuráis y honor existe la realidad de una sociedad super racista en la que la mujer sigue estando super infravalorada. Este contraste es algo que se aprecia también en la serie, y me gusta que la serie lo muestra pero sin intención moralizante, sino simplemente para mostrar esta sociedad de la forma más realista y honesta posible.

De cara a 2024 seguro volveré a suscribirme a HBO Max un mes o dos. Por ejemplo cuando se estrene la segunda temporada de La Casa del Dragón. Espero que para entonces se haya estrenado la continuación de Tokyo Vice, porque no me lo pienso perder.

Comparto el trailer de esta primera temporada:

He disfrutado muchísimo con esta primera temporada de Tokyo Vice. A ver si podemos disfrutar de la segunda en 2024.

PUNTUACIÓN: 8/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.