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Crítica de El Libro de Boba Fett episodio 4 (Disney+)

Cuarto episodio de El Libro de Boba Fett en Disney+ que nos sitúa en la mitad de la historia, y mejora las sensaciones del episodio anterior, al terminar el segmento del flashback.

PUNTUACIÓN: 7/10

Episodio 4. Amenaza de tormenta.

Boba Fett se alía con Fennec Shand.

Cuarto episodio de siete, dirigido por Kevin Tancharoen y como siempre escrito y producido por Jon Favreau. El episodio, de 48 minutos de duración, 44 sin los títulos de créditos finales, vuelve a una duración mayor que permite que la historia que nos van a contar resulte más satisfactoria que la semana pasada.

Temuera Morrison (Boba Fett) y Ming-Na Wen (Fennec Shand) son los omnipresentes protagonistas de un episodio en su mayoría situado en el pasado de Boba, que nos cuenta su reunión con Fennec Shand tras ser dada por muerta en la primera temporada de The Mandalorian, y cómo la salvó la vida.

En las semanas anteriores había comentado que la parte del flashback en el que conociamos la historia de Boba Fett tras su aparente muerte en El Retorno del Jedi hasta su retorno en The Mandalorian me estaba pareciendo más interesante que la que se suponía era la historia principal. Que esta parte del pasado me resultara más interesante que la parte en el presente donde Boba y Fennec luchan por hacerse con el control del elemento criminal de Tatooine ya podía indicar una parte del problema de la serie hasta el momento. Pero entrando en lo positivo, que este episodio se sitúe prácticamente en su totalidad en el pasado me ha gustado y permite cerrar esa parte del libro, al conocer cómo Boba salvó a Fennec y encontraron la Slave-I, por lo que puede decirse que la parte del pasado queda por tanto finalizada de forma correcta, aunque sin alucinar en ningún momento.

Jon Favreau se ha preocupado de crear un background que haga que empaticemos por Boba Fett, y le convierte en algo más que una armadura chula, que hay que reconocer que es lo que era este personaje hasta ahora. Esta parte de la historia de momento creo que ha estado bien llevada y han conseguido que me interese saber cómo termina su historia. Sin embargo, aparte del hecho evidente que Temuera Morrison con sus 61 años está mayor y las escenas de acción le cuestan, este episodio es paradigmático de otro de los problemas evidentes de la serie en esta primera mitad, y es que Boba está presente en pantalla la mayor parte del tiempo, pero las cosas chulas siempre las hace otro personaje, no él. Excepto en el asalto al tren del segundo episodio, de momento el 99% de las cosas chulas las ha hecho Fennec, o para los muy fans de Star Wars el wookie Krrsantan, y en mi opinión es un problema narrativo grave. Quiero pensar que el hecho que en este episodio Boba por fin haya terminado su tratamiento en el tanque de bacta y esté curado de sus heridas sea la clave que permita a Boba brillar y tener los momentos de brillar que hasta ahora no ha tenido.

En este sentido, tras haber visto la mitad de la serie, su gran asignatura pendiente se sitúa en toda la parte del presente, una historia a la que le falta punch por todos lados y en algunos momentos ha resultado cutre. Sin la muleta del flashback, es ahora cuando Favreau tiene que dar el do de pecho y deslumbrarnos a partir de la semana que viene, rompiendo con los problemas que ha tenido la serie hasta la fecha, empezando por el elefante en la cacharrería, que dos cazarrecompensas con dos guardias gamorreanos no se convierten en Daymio de Tatooine por mucho que lo digan, al faltarles potencia de fuego frente a todos los grupos criminales del planeta. En todo caso, creo que en los ¿120-150? minutos restantes Favreau y el equipo de Lucasfilm tienen margen más que de sobra para enderezar el rumbo de la historia y dejarnos con un buen sabor de boca.

De hecho, el final ambiguo anticipando ¿será posible? que Din Djarin (Mando) podría aparecer la semana que viene, o al menos otro Mandaloriano, me ha molado mucho y nos ha dejado en lo más alto. Algo conseguido únicamente mediante el uso de una melodía que ya es icónica como es la banda sonora de The Mandalorian escrita por Ludwig Göransson, autor también de la música de este Libro de Boba Fett. A ver si tenemos suerte y esta sorpresa se confirma la semana que viene y es el comienzo del despegue definitivo de la serie. Nada me alegraría más.

Comparto el teaser trailer de este episodio:

Mejora El Libro de Boba Fett esta semana, pero ahora es cuando tienen que demostrar que Fett es un protagonista cuya historia merece la pena seguir. Espero que los tres próximos episodios sepan dejarnos con buen sabor de boca.

PUNTUACIÓN: 7/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de El Libro de Boba Fett episodio 3 (Disney+)

Tercer episodio de El Libro de Boba Fett en Disney+ de nuevo dirigido por Robert Rodríguez, y el primero que me ha cantado con elementos de producción cutres, algo que es la primera vez que siento en una serie en imagen real de Star Wars.

PUNTUACIÓN: 6,5/10

Episodio 3. Las calles de Mos Espa

Boba Fett debe hacer frente a dos amenazas muy distintas.

El tercer episodio de El Libro de Boba Fett sigue escrito por Jon Favreau y cuenta con Robert Rodríguez en la dirección, que ya dirigió el primer episodio. El episodio de 38 minutos, 34 sin los títulos de créditos, vuelve a la duración del estreno que se me hizo corto, contrastando con los 52 minutos del segundo. Entiendo que una ventaja del streaming es poder plantear episodios con la duración que toque y no estar obligados a rellenar minutos, pero me llama la atención la disparidad que estamos encontrando hasta el momento.

A Temuera Morrison (Boba Fett), Ming-Na Wen (Fennec Shand), Matt Berry (8D8, el droide torturador al servicio de Fett) y David Pasquesi (el mayordomo twi’lek de Mok Shaiz, alcalde de Mos Espa en Tatooine), se les unen en este episodio Carey Jones como el cazarrecompensas wookie Krrsantan, Stephen Root (Lortha Peel, una traficante de agua en el distrito de trabajo de Mos Espa), Sophie Thatcher (Drash, la líder de un grupo de cyborgs que se ponen del lado de Boba Fett), Jordan Bolger (Skad, miembro de grupo de cyborgs liderado por Drash) y la sorpresa (no tanto, pensando que es colega de Robert Rodríguez) de Danny Trejo como el entrenador de un rancor que es entregado a Boba Fett en su palacio.

Por enfrentar rápidamente el elefante en la cacharrería, ¡qué cutre eres, Robert Rodríguez!! En positivo Rodríguez se ha especializado en auto producir sus propias películas sacando oro de presupuestos ridículos, pero eso ha provocado que diera por buenas cosas que no se admitirían en un blockbuster de presupuesto alto. Y eso es justo lo que ha pasado en este episodio, con una persecución en las calles de Mos Espa que ha provocado más de un sonrojo de lo cutre y mal realizada que ha estado, con unas motos de colorines que se mueven a 1 km/hora y que un abuelo con andandor adelantaría. La ejecución de esta escena no debería haber sido aceptada en una producción de Star Wars, pero Rodríguez y cutre siempre han ido un poco de la mano, lamentablemente, de forma que este episodio tendrá el dudoso honor de ser el primer episodio cutre en la franquicia televisiva de Star Wars en Disney+.

Junto a esto, la pelea en el palacio de Boba Fett ha sido otra escena super cutre. Si la semana pasada comentaba que se notan (para mal) los 61 años de Temuera Morrison, enfrentarle en bañador a un wookie salvaje de más de dos metros de altura planteaba un desafío que era difícil que pudiera quedar bien. Y no lo hace. Ni este enfrentamiento ni el posterior de Krrsantan contra los cyborgs queda bien y amplía la sensación de coreografías de Hacendado que ha tenido gran parte del episodio.

Pero no todo es malo en el episodio, la historia planteada por Jon Favreau mantiene un buen equilibrio entre el presente y el pasado de Boba. Si la semana pasada asistimos al triunfo del asalto al tren, en este episodio la tragedia golpea al cazarrecompensas, y me gusta cómo han construido la narrativa para plantear que el adversario en la sombra que acosa a Boba es el Sindicato Pyke, que Boba conoció en la parte del pasado. Junto a este elemento, me gusta la parte de Danny Trejo explicándonos que los Rancor son seres sensibles con una conexión con su dueño, lo cual es compatible con la escena de El Retorno del Jedi en el que el cuidador del Rancos de Jabba llora de tristeza tras morir a manos de Luke. Esta parte de subversión de las expectativas, hablando de un ser a priori terrorífico como es el rancor, manteniendo la esencia 100% Star Wars es otro elemento que me gusta mucho de la historia de Favreau. También me gusta la forma en que nos informan de las diferentes familias criminales que operan en Mos Espa en la actualidad.

Hay otro elemento de la serie que espero consigan cuadrar al final, y es que a pesar de ser el protagonista omnipresente, no acabamos de empatizar con Boba Fett. Me doy cuenta que la imagen de “puto amo” que teniamos del personaje, y que volvimos a ver en The Mandalorian, no se corresponde con lo que la serie nos está mostrando, con un Boba en el presente que no deja se ser apalizado por quien sea que aparezca en cada episodio. Ese elemento unido al hecho que Boba se ha auto erigido en el Daymio de Tatooine pero no se entera de nada de lo que está pasando en Mos Espa provocan una desconexión entre lo que se espera de Boba y lo que es en realidad en la serie. Algo que también vemos en elementos extraños como que deje vivo a un enemigo como Krrsantan, por mucho que nos recuerden al comienzo de cada episodio eso de que “Jabba transmitía miedo, yo busco respeto” que parece resume la actual filosofía de Boba Fett. Lo cual es un problema, porque ser un «boy-scout» que busca hacer el bien mientras busca convertirse en el señor del crimen son aspectos que no encajan, que no pueden encajar.

Eso en el presente, porque en la parte del pasado me gusta el elemento estoico del personaje que nos sugiere a los clásicos personajes de western. Dentro que ya he comentado que veo limitado actoralmente a Temuera Morrison, creo que esa parte está bien mostrada en la serie. De hecho, de momento esta parte del pasado sigue siendo mucho más interesante que el argumento del presente.

A pesar de los elementos menos buenos que hemos tenido en este episodio, creo que El Libro de Boba Fett sigue teniéndolo todo a favor para darnos un entretenimiento a la altura del standard de calidad que The Mandalorian marcó para las series de televisión de Star Wars en Lucasfilm. La semana que viene comento si hubo mejoría.

Comparto el teaser trailer de este tercer episodio:

El Libro de Boba Fett ha dado un pequeño paso atrás, pero tiene tiempo de remontar el vuelo y acabar dejándonos con buen sabor de boca. No dudo que será así.

PUNTUACIÓN: 6,5/10

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Crítica de La Rueda del Tiempo temporada 1 (Prime Video)

Con algo retraso comparto mis impresiones de la primera temporada de La Rueda del Tiempo, la serie de Prime Video adaptando la famosa saga fantástica creada por Robert Jordan que fue finalizada por Brandon Sanderson. Que haya tardado tanto en publicarla ya es una señal importante de por donde van los tiros.

PUNTUACIÓN: 6/10

Serie basada en la popular serie literaria de fantasía de Robert Jordan, «La rueda del tiempo» (The Wheel of Time), con más de 90 millones de libros vendidos. Ambientada en un extenso y épico mundo en el que existe la magia y únicamente algunas mujeres pueden acceder a ella, la historia sigue a Moiraine, miembro de una organización femenina increíblemente poderosa llamada ‘Aes Sedai’, cuando llega a la pequeña ciudad de Two Rivers. Allí se embarca en un peligroso viaje por todo el mundo con cinco jóvenes, uno de los cuales ha sido profetizado como «el dragón renacido», que salvará o destruirá a la humanidad.

La serie de La Rueda del Tiempo es una de las series de fantasía más leídas de la historia, tan sólo detrás de El Señor de los Anillos. Su creador, Robert Jordan, escribió 12 novelas entre 1990 y 2005. Tras fallecer en 2007, su viuda (y editora) contrató a Brandon Sanderson para que escribiera la novela final de la serie, que acabaron convirtiéndose en tres novelas publicadas en 2009, 2010 y 2013, dejando el total en 15 novelas.

La Rueda del Tiempo es una de las grandes apuestas televisivas de Prime Video, al tratarse de una gran saga susceptible en convertirse en una serie franquicia para el canal de streaming de Amazon de múltiples temporadas que se alarguen durante muchos años. La serie está coproducida por Sony Televisión, y ya la primera sorpresa fue descubrir que los productores habían optado por contratar como showrunner a Rafe Judkins, una personalidad de televisión que se hizo famoso por aparecer como concursante en el programa Survivor (Superviviente). Tras esto, ha trabajado como escritor en series como My Own Worst Enemy, Chuck y Agentes de SHIELD, dejando la sensación que no estaba al nivel de una super producción de esta escala.

La primera temporada ha constado de 8 episodios, que han sido dirigidos, a razón de dos episodio cada uno, por Uta Briesewitz, Wayne Yip, Salli Richardson y Ciaran Donnelly. La serie ha sido escrita por Rafe Judkins, Michael Clarkson, Amanda Kate Shuman, Paul Clarkson, Justine Juel Gillmer, Dave Hill, Celine Song. La serie cuenta además con fotografía de David Moxness y David Luther, y música de Lorne Balfe.

El reparto de la serie cuenta como principal reclamo a Rosamund Pike como Moraine, una miembro del grupo Aes Sedai que busca alrededor del mundo al Dragón Renacido, un poderoso individuo de quien se ha profetizado que salvará al mundo de la maldad de The Dark One (El Oscuro) o lo destruirá, como ya pasó en el pasado. Junto a Moraine vieja su Guardián al’Lan Mandragoran (Daniel Henney).

En el pequeño pueblo de ​Dos Ríos, Moraine encontrará a varios jóvenes que muestran rasgos que indican que cualquiera de ellos podría ser el Dragón Renacido. Entre ellos hay dos chicas, Nynaeve al’Meara (Zoë Robin) y Egwene al’Vere (Madeleine Madden), y tres varones, Rand al’Thor (Josha Stradowski), Perrin Aybara (Marcus Rutherford) y Mat Cauthon (Barney Harris).

Empezando por los elementos positivos de la serie, tras ver la primera temporada en su totalidad notas que estamos ante un mundo super complejo e interesante del que apenas hemos arañado la superficie. La novedad de un mundo en el que la magia está dominada por las mujeres y los hombres que tocan este poder acaban cayendo en la locura presenta elementos que pueden ofrecer una historia épica y diferente a la clásica fantasía de siempre. En esta sociedad domina la idea de unos sucesos cíclicos que pasaron hace cientos ¿miles? de años que están destinados a repetirse, además de la creencia de la reencarnación y en poder vivir una vida mejor en la próxima existencia.

Rosamund Pike justifica su caché, su calidad y presencia cinematográfica, siendo de largo la mejor de todo el reparto y la única que ofrece el plus de calidad que debería tener una serie planteada para crear una franquicia para Prime Video. La relación casi simbiótica de Moraine con su guardián al’Lan Mandragoran también es otro elemento novedoso y me gusta la forma en que está desarrollada a lo largo de la temporada. No sólo de Moraine, sino de las otras Aes Sedai que iremos conociendo a medida que avanza la historia. De hecho, que hayan diferentes castas de Ais Sedais cada una con un interés diferente da pie a intrigas palaciegas que espero aumenten a medida que avance la serie, ya que de momento sólo conocimos a tres de las diferentes castas.

El viaje de Moraine y de los 5 chavales desde Dos Ríos tiene evidentes similitudes con El Señor de los Anillos y en general con la mayoría de historias de fantasía épica, al reunirse un grupo de héroes en busca de su destino que sufrirá múltiples vicisitudes durante el viaje, separándose y volviéndose a juntar en varias ocasiones. En este sentido, no es que esta serie recuerde a muchas otras historias, sino que durante muchos años, todas (muchas) las historias de fantasía compartían este esquema narrativo.

Sin embargo, todo el worldbuilding y la complejidad que se intuye en este mundo fantástico se va al traste por varios elementos, empezando por el desastre absoluto que suponen los 5 jóvenes actores protagonistas. Y el caso es que se que los actores de Juego de Tronos eran bastante sosos en la primera temporada, creciendo en carisma y calidad a medida que avanzó la serie. Pero eso es una cosa y otra muy diferente que no transmitan nada y sean unos palos andantes que no saben mostrar sensaciones reales durante la temporada. Iba a decir que de los 5 unos eran peores que otros, pero realmente al único que podría salvar es al actor que interpreta a Mat, Barney Harris, y resulta que por un motivo no aclarado resulta que ha sido sustituido de cara a la segunda temporada. Las interpretaciones son un enorme problema que impide que se pueda empatizar con casi nadie, lo que hace que todo se tambalee.

Otro elemento problemático es que excepto las partes rodadas en exteriores que ofrecen unas escenas de gran belleza, todos los decorados parecen de cartón piedra impropios de lo que se supone una superproducción como esta. El pueblo de Two Rivers son literalmente tres casas que entiendo fueron construidas para el rodaje pero resultan totalmente insuficientes, y el mismo set con una casa con mirador en la primera planta se emplea para dos ciudades diferentes sin pudor alguno. Además, las construcciones parecen nuevas, brillantes y recién ensambladas, lo cual aún acrecienta la sensación de cartón piedra irreal. En este sentido, el haberse estrenado la serie en las mismas fechas que la segunda temporada de The Witcher que muestra unos sets mucho más desgastados, roídos, estropeados y, por tanto, reales, no le ha hecho ningún favor, porque en la comparación sale perdiendo casi en todo. La Rueda del Tiempo me muestra que no es suficiente tener presupuesto, hace falta calidad y habilidad para usarlo correctamente.

Luego hay otro elemento que no me cuadró y diría que no está bien explicado en la serie que es la existencia de los caballeros blancos que cazan a las Aes Sedai. Que como idea no me parece mal en otros reinos o zonas fronterizas, pero que aparezcan literalmente a las puertas de la capital donde las Aes Sedai se supone que ostentan su máximo poder es totalmente absurdo. Tampoco el actor que interpreta a The Dark One ofrece el menor atisbo de amenaza, en un casting diverso pero completamente fallido.

Finalmente, el último episodio que se supone tenía que darnos el gran climax final de la temporada resulta totalmente fallido. Empezando por un atisbo de gran batalla que es mostrada de la peor forma posible, o de hecho no se nos muestra, y una serie de situaciones a cual peor narrada y que resultan más anticlimáticas. No se si fue por el Covid, por tener demasiadas cosas en la novela que cerrar y quedarse sin tiempo o cual fue el motivo, pero este final no puedo ser peor.

Aunque intuyo que en esta primera temporada de La Rueda del Tiempo están los mimbres de una gran historia, visto lo visto no tengo claro que el equipo elegido sea el correcto para llevarlo a cabo, ya que el visionado no me ha dejado con grandes ganas de saber cómo continúa la historia. Si tenemos en cuenta el exceso de contenidos a nuestra disposición, ese es el peor pecado que puede cometer una serie de televisión. En todo caso, dado mi afecto por el género de la fantasía, igual cuando se estrene la segunda temporada le doy otra oportunidad, siempre que no coincida con otras cosas que me interesen más.

Comparto el trailer de esta primera temporada:

La Rueda del Tiempo ha sido un pelín decepcionante, las cosas como son. Me hubiera gustado un poco más de calidad, pero se quedaron a mitad de camino en todo. Una pena.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de El Libro de Boba Fett Episodio 2 (Disney+)

Comparto mis impresiones del estupendo segundo episodio de El libro de Boba Fett estrenado este pasado miércoles en Disney+.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Episodio 2. Las tribus de Tatooine.

Boba Fett se enfrenta a nuevos desafíos en Tatooine.

Este segundo episodio continúa con guión del creador Jon Favreau, siendo dirigido por Steph Green. El episodio de 52 minutos, 48 sin los títulos de crédito, resulta igual de satisfactorio o incluso más que el episodio que inauguró la serie la semana pasada. La serie mantiene a Ludwig Göransson como compositor de una banda sonora con ciertas similitudes (por motivos obvios) a la de The Mandalorian, pero que a la vez consigue tener una sonoridad diferentes, lo cual también es diferente.

Junto a los protagonistas Temuera Morrison y Ming-Na Wen en este episodios volvemos a ver a Matt Berry como la voz de 8D8, un droide de tortura al servicio de Fett en el palacio de Jabba, David Pasquesi como el mayordomo twi’lek de Mok Shaiz, el alcalde de Mos Espa en Tatooine y a Jennifer Beals como Garsa Fwip, una twi’lek que dirige una cantina en Mos Espa llamado el Santuario.

Boba Fett está siendo un estupendo entretenimiento que se toma su tiempo en ampliar el lore de Star Wars, cosa que agradezco enormemente. Si lo único menos bueno del episodio anterior fue que duró apenas 34 minutos de historia y me dejaron con la miel en los labios, los 48 minutos de este episodio me han parecido perfectos para lo que nos cuentan. Es curioso que de momento parece confirmarse que la historia ambientada en el pasado de Fett tiene más importancia que la parte del presente que nos vendieron como la historia principal de la serie, cosa que narrativamente encuentro perfecto. De hecho, visto lo visto, diría que a esta parte de flashback le queda un episodio más, o como mucho dos, para alcanzar la sorpresa que supuso la llegada de Fett al final del episodio 2×01 de The Mandalorian «The Sheriff» que nos voló la cabeza en su momento, y a la reunión de Fett y Fennec Shand en Tatooine, de forma que después quedarían 3/4 episodios en los que ya se centrarían en el presente de Boba buscando conservar su dominio de los bajos fondos de Tatooine.

El pasado de Boba en Tatooine con los Tusken me está pareciendo fantástico, y me flipa como Favreau amplía lo visto en Mandalorian para conseguir que una raza alineada en el lado de los «malos» como son los Moradores de las Arenas consigan una profundidad y casi un lirismo que jamás tuvieron en las películas. Toda esta parte conecta además con el feeling a western que busca Favreau en sus series en Star Wars, y en este episodio tenemos un asalto al tren y una pelea en el saloon, unas escenas que me parece que están muy bien resueltas y lucen geniales.

La parte en el presente es menor en este episodio, pero no está exenta en interés, al conocer al alcalde de Mos Espa Mok Shaiz, además de los gemelos Hutt que van a disputarle el dominio de Tatooine a Boba. Junto a los Hutts, el episodio tiene un chulísimo easter-egg con la presentación en imagen real de Black Krrsantan, un cazarrecompensas wookiee que apareció por primera vez en los cómics de Marvel Star Wars: Darth Vader y Doctor Aphra, y que no hay duda que va a ser un duro oponente para un debilitado Boba.

Y hablando de Boba, dentro que este episodio me ha gustado y estoy completamente enganchado a la serie, ha confirmado un detalle menos bueno que ya se entrevió al comienzo de la serie, y es que Temuera Morrison ¡tiene 61 años! y lamentablemente se le notan demasiado en pantalla. Me gusta la presencia que Morrison transmite en pantalla, y su voz en la versión original es fantástica, pero no da la talla en las escenas de acción. De hecho, tras conocer su edad, no me extraña, y casi hay que aplaudir su entrega y esfuerzo. Aunque las cosas como son, si ya para las katas con el bastón tusken no llega, mucho menos lo va a hacer en otras peleas cuerpo a cuerpo que vaya a tener en próximos episodios. Aunque siempre pueden usar un doble de cuerpo cuando lleve la armadura.

Esto es un pero, pero uno pequeñito, porque la parte del pasado tenía la obligación de hacer que conectáramos con Fett y nos preocupáramos por él, cosa que se consigue. Boba Fett es el protagonista de la serie por méritos propios y Morrison consigue que veamos más allá de la armadura, algo que precisamente le faltó al personaje en la trilogía original.

Hay otro elemento que me flipa y es todo lo técnico. La mayor parte hasta ahora está ambientada en el desierto de Tatooine, y es literalmente imposible saber qué parte es «real» y qué parte es la parte del «Dome» digital donde se rueda la serie. La forma en que la tecnología consigue engañar al ojo me está volando también la cabeza. Y si esto se está consiguiendo en una serie de televisión, en cuanto apuesten de verdad para el cine, pueden conseguir un abaratamiento importante de los presupuestos de la ciencia ficción con resultados magníficos, lo cual me genera una enorme alegría.

El Libro de Boba Fett me está gustando. No me parece una maravilla que me haga pensar en ella toda la semana, y tampoco creo que ese sea el objetivo. Sin embargo, como entretenimiento 100% Star Wars, la experiencia es fantástica. De hecho, gracias a Mandalorian, Boba Fett ahora y Obi Wan en el futuro inmediato, de lo que no tengo ganas es de nuevas películas de Star Wars. Espero que Lucasfilm esté aprovechando el éxito de estas series para centrarse y concretar qué quieren hacer en su próxima trilogía cinematográfica. Si por mi fuera, no me importaría que le dieran carta blanca a Favreau y a Filloni.

Comparto el trailer de este segundo episodio:

Boba Fett está siendo un estupendo entretenimiento que se siente 100% Star Wars pero con la personalidad única de su protagonista. Nos esperan 5 semanas fantásticas en Tatooine.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Cobra Kai temporada 4 (Netflix)

Lamentablemente, Cobra Kai mostró síntomas claros de agotamiento en la cuarta temporada recién estrenada en Netflix. Dentro que sigue siendo muy disfrutable con muchos momentazos, empieza a ser necesario que empiecen a pensar en el final de la historia.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Cobra Kai está ambientada 34 años después de la película original de Karate Kid, reexaminando la narrativa desde el punto de vista de Johnny Lawrence (William Zabka), y su decisión de reabrir el dojo de karate Cobra Kai que lleva a reavivar su antigua rivalidad con Daniel LaRusso (Ralph Macchio)

Tras el final de la tercera temporada, Johnny Lawrence y Daniel LaRusso combinan sus dojos para derrotar al Senei Kreese en el inminente Torneo de Karate de Hill Valley. ¡El Ganador se lo queda todo! Por desgracia para ellos, Kreese también se guarda un as en la manga…

La serie, creada por Josh Heald, Jon Hurwitz y Hayden Schlossberg, basándose en los personajes de las películas clásicas de Karate Kid de los años 80 creados por Robert Mark Kamen, fue producida por Youtube Red, el fracasado canal con contenidos propios de pago que intentó lanzar Youtube entre 2018 y 2019. La espectacular primera temporada fue estrenada en mayo de 2018 mientras que la segunda lo hizo en abril de 2019. Tras la compra de la serie por parte de Netflix, estrenó su exitosa tercera temporada justo hace un año. Esta cuarta temporada ha contado con 10 episodios de entre 28 y 45 minutos cada uno.

Las estrellas de Karate Kid Ralph Macchio y William Zabka repiten sus papeles como Daniel LaRusso y Johnny Lawrence. Cobra Kai también está protagonizada por Courtney Henggeler, Xolo Maridueña, Tanner Buchanan, Mary Mouser, Jacob Bertrand, Gianni DeCenzo, Martin Kove, Peyton List, Vanessa Rubio. La sorpresa de esta cuarta temporada es el retorno de Thomas Ian Griffith como Terry Silver, el villano de Karate Kid 3.

Empezando por las cosas positivas, Cobra Kai son Johnny Lawrence y Daniel LaRusso, y es genial ver en esta temporada cómo tienen que intentar trabajar juntos si quieren derrotar de Kreese. Su química permanece igual que la recordaba y nos ofrece momentos estupendos con sus personalidades opuestas. Además de mucho ochenterismo en la música y otros detalles, la serie sigue aprovechando elementos de las películas clásicas para añadir matices interesantes a los personajes que también están muy, muy bien.

También me gusta mucho todo lo que tiene que ver con los chavales, y cómo TODOS, sin importar el dojo en el que entrenan, cometen errores y meten la pata, haciendo cosas buenas y malas a lo largo de los episodios. Hay una parte de esta temporada que trata de que los chavales tienen que descubrir su propio karate y que no hay que estar anclado en una única versión de la vida cuando con la combinación y la comprensión de los diferentes es cuando llega el verdadero conocimiento. En este sentido, que los chavales se den cuenta que los senseis sólo buscan su propio interés y les utilizan como peones en su lucha contra Kreese (y al revés) es otro detalle chulo que nos ha incorporado esta temporada que añade un matiz extra a unos personajes que me gustan mucho.

El añadido de Terry Silver crea una dinámica muy interesante para la serie, al provocar que Daniel se sienta descolocado al recordar su peor versión en Karate Kid 3, haciendo que cometa aún más errores y Kreesse recupere la confianza en la victoria. La parte de reconocer que lo que hizo Silver en Karate Kid 3, acosar un adulto rico a un chaval adolescente, era algo muy loco es un elemento muy meta que resalta algo que los fans sabemos pero a veces no queremos admitir: que muchas obras míticas de nuestra infancia igual no han envejecido demasiado bien. O no eran tan buenas para empezar.

Esta cuarta temporada incorpora una trama nueva en relación al segundo hijo de Daniel, Anthony (que está super crecido), y que hace bullying a un chaval recién llegado al instituto. Esta trama, aunque secundaria, me parece muy interesante en la parte que los padres muchas veces no nos enteramos de lo que realmente hacen nuestros hijos y que el hecho que alguien sea un héroe no garantiza que sus hijos lo vayan a ser también.

Sin embargo, la serie tiene varios problemas importantes a lo largo de estos 10 episodios. Empezando por la sensación de alargar la trama más de la cuenta con escenas de diálogos redundantes sin fin en lugar de mostrar karate, que es una parte importante de porqué vemos la serie. Mientras veía Cobra Kai me acordaba de Shawn Ryan y cómo en los comentarios de su histórica serie The SHIELD comentaba que cuando empezaban una temporada analizaban el climax final de cada temporada, y veían como conseguir llegar antes a él, mostrándolo a mitad de temporada y teniendo que buscar otro momentazo para el final, de forma que sabías que no se guardaban nada en ningún momento. Esto no pasa en Cobra Kai, más bien al contrario.

Como todo está condicionado al Campeonato de All Valley que sirve de final de temporada, esto provoca que no haya escenas de acción reseñables en toda la temporada. De hecho, cuando llegan son durante el torneo, por lo que son siempre combates uno contra uno, quedando por tanto muy lejos los momentazos de las temporadas dos y tres con los históricos combates multitudinarios en el instituto y en casa de Daniel, unas escenas con coreografías dignas de alabanza que mostraban que los productores buscaban rodar buenas escenas de acción que nos dieran algo diferente. Sin embargo, todo en la cuarta temporada transmite pobreza y cutrez (en lo relativo a las escenas de acción, ojo). Y tengo claro que los adultos son cada vez más mayores, pero esperaba mucho más de los combates de los chavales, y en especial el de Samantha y Tory es muy flojito.

Y como decía antes, la evolución de los chavales y cómo ven que deben ser ellos mismos frente a unos adultos demasiado inmovilistas y anclados en el pasado que les quieren usar como peones en sus luchas está bien. Pero lo cierto es que los entrenamientos sobre todo del lado de Johnny son un tanto ridículos. Y hablando de Johnny, ya en la tercera temporada comenté que utilizarle de alivio cómico a costa de estar anclado en los 80 había dejado de tener gracia, pero lo que hacen los guionistas con él en varios episodios, como cuando empieza a buscar una karateca chica al dividirse la competición en masculina y femenina, empieza a ser ya bochornoso. Esa parte tampoco me ha gustado nada.

Vi esta cuarta temporada en modo maratón en apenas dos días, y diría que esto también provocó que le viera las costuras narrativas, al ser varios episodios 100% diálogos entre los personajes que se mueven por territorios repetitivos. Creo que esta sensación no hubiera sido tan mala si hubiera visto la serie en modo semanal o como hice con The Witcher, un episodio al día. En este caso, diría que el sistema Netflix ha jugado en contra de la serie.

En general Cobra Kai sigue siendo muy entretenida y me siguen interesando los personajes. Pero empieza a mostrar signos clarísimos de agotamiento de la fórmula y me gustaría que la quinta temporada sea la última, porque si no corren el riesgo de perderme como espectador. Confío que sepan darle un final digno a la historia, pero como se les ocurra alargarlo aún más la van a fastidiar. Veremos a ver qué pasará.

Comparto el trailer de la temporada 4:

Con lo mucho que me habían gustado las tres primeras temporadas de Cobra Kai, no sabéis lo mal que me sabe que esta cuarta haya resultado en parte decepcionante. En fin, espero que sepan cerrar la historia en la quinta temporada.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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