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Crítica de Slow horses temporada 1 (Apple TV)

Aprovechando mi nueva suscripción a Apple TV he visto la primera temporada de Slow horses, la serie protagonizada por Gary Oldman sobre un grupo de espías británicos poco ortodoxos.

PUNTUACIÓN: 7/10

Después de una misión de entrenamiento fallida y públicamente vergonzosa, el agente británico del MI5, River Cartwright, es exiliado a Slough House, un purgatorio administrativo para los marginados del servicio.

La serie está basada en una serie de libros escrita por Mick Herron La Casa de la Ciénaga, de la que Slow horses ha sido adaptada en esta primera temporada, mientras que Dead Lions es la segunda temporada, recién emitida por Apple TV. Esta primera temporada de seis episodios ha sido creada por Will Smith (no el actor, sino el escritor, productor y humorista de stand-up británico), que escribe cuatro de los seis episodios de esta temporada. James Hawes dirige todos los episodios. Hawes es un veterano director británico de televisión que ha trabajado en series como Doctor Who (¿y quién no?), Penny Dreadful, Black Mirror, El Alienista, Raised by wolves o Snowpiercer, entre otras.

Gary Oldman es Jackson Lamb, jefe de la casa de la ciénaga. Desaliñado y borracho la mayor parte del tiempo, sus malos hábitos ocultan su aguda mente y sus habilidades como experimentado agente de inteligencia. Jack Lowden es River Cartwright, un prometedor agente del MI5 que fue degradado tras un error en un ejercicio de entrenamiento. Kristin Scott Thomas es Diana Taverner, subdirectora general del MI5 y jefa de operaciones.

El resto de miembros de la Casa de la ciénaga son Catherine Standish (Saskia Reeves), la administrativa de la oficina, alcohólica en proceso de rehabilitación, Sidonie «Sid» Baker (Olivia Cooke) una competente agente del MI5 inexplicablemente asignada a la Casa, Louisa Guy (Rosalind Eleazar), asignada después de que una operación saliera mal, Roddy Ho (Christopher Chung), un experto en informática y antiguo hacktivista, Min Harper (Dustin Demri-Burns), un agente caído en desgracia tras dejar olvidado un documento de alto secreto en un tren. Por último, Struan Loy (Paul Higgins) agente asignado a la Casa después de enviar un correo electrónico de trabajo inapropiado.

Me ha gustado Slow horses. Reconozco que el año pasado cuando me suscribí por primera vez a Apple TV no me llamó demasiado la atención la serie, pero a la segunda fue la vencida. Estamos tan acostumbrados a James Bond, Bourne y organizaciones de espionaje super tecnificadas y profesionales, que conocer a los miembros de la Casa de la Ciénaga, o el mero hecho que algo así pueda existir, un departamento donde ubican al personal menos hábil pero que sin embargo no pueden despedir, me parece que es una idea genial con mucho potencial que la serie consigue llevar a buen puerto.

Dentro que algunos personajes son un poco patéticos, otro elemento a destacar es que NO estamos ante una comedia, sino un thriller en el que los Caballos Lentos intentan resolver el secuestro de un joven británico de ascendencia pakistaní. Un caso en el que se ven envueltos casi por casualidad que obviamente esconde mucho más que un crimen de odio, entrando en temas muy actuales de intereses políticos. Este subtexto me ha gustado mucho y como digo me ha roto las expectativas de una historia más o menos humorística, cosa que Slow Horses realmente no es. Otro de los elementos estupendos de la serie es comprobar como en el mundo real hay casualidades, problemas inesperados y situaciones contra las que es imposible preveer nada, sólo actuar de la mejor manera posible una vez se produce.

El casting me parece un acierto total. Otro detalle estupendo de la serie es el hecho que Gary Oldman parezca un gilipollas y lo siga siendo al final de esta temporada, de alguna manera evitando la típica redención de personaje atormentado que podría haberse intuido dado el estado de las series actuales. También me ha gustado ver a Kristin Scott Thomas como un alto cargo del MI5 fría y calculadora más interesada en sus intereses políticos que en salvar a nadie. En general ellos lo hacen muy bien y aportan el carisma que se les supone a la serie, aunque la investigación en si en muchos momentos se apoye sobre los hombros del resto del reparto.

En el lado positivo sitúo también la duración de 6 episodios. Me encanta que una serie cuente lo que tiene que contar sin eternizarse ni transmitir que hay elementos que sobran. En ese sentido, la construcción de los personajes me parece correcta y más que suficiente, aunque dejando varias sorpresas de cara a la segunda temporada. Y sobre todo me gusta lo ambiguo que está todo lo relativo a la geopolítica alrededor del MI5 y los intereses de sus directivos. En estas dos vertientes, creo que Slow Horses es un éxito total.

Buscando algún elemento menos bueno, la verdad es que me pareció un poco confuso el episodio en el que se muestra el interés de Taverner (Kristin Scott Thomas) en el caso, algo que no tengo claro que esté bien contado. Sin embargo, exceptuando eso, la verdad es que he disfrutado mucho con esta serie, que gracias a su duración te deja con ganas de más. Lo mínimo que se le debe pedir a una serie de entretenimiento. Cosa que son todas las series de televisión, algo que a veces sus «creativos» olvidan.

Escribiendo esta reseña me he enterado que además de la segunda temporada recién emitida, Apple TV ha dado luz verde a dos temporadas adicionales que adaptarán otras dos novelas de Mick Herron. Tengo claro que veré la segunda temporada durante el mes de febrero, así que si mantiene el nivel como espero, creo que ya tendré más motivación para suscribirme a Apple TV, sumando Slow Horses a Severance, Ted Lasso o Para toda la humanidad. Dada la saturación de contenidos, entiendo que (casi) nadie vea Apple TV, empezando porque tiene poquísimos contenidos que no justifican una suscripción de más de 2 meses (lo que dure la serie que quieres ver). Dicho esto, la verdad es que en su mayoría me gusta lo que me ofrece esta plataforma.

Comparto el trailer de esta primera temporada:

Slow horses ha resultado una serie super interesante gracias al giro de los personajes. Aprovechando que me queda un mes más de suscripción gratuita a Apple TV tengo claro que veré seguro la segunda.

PUNTUACIÓN: 7/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Echo 3 (Apple TV)

Gracias a Will Smith he conseguido una suscripción gratuita de dos a Apple TV. He aprovechado para ponerme al día con los contenidos de esta plataforma, empezando por Echo 3, historia de corte militar creada por Mark Boal, el guionista de las películas de Kathryn Bigelow En tierra hostial, Zero Dark Thirty y Detroit.

PUNTUACIÓN: 6/10

10 episodios. Cuando Amber Chesborough (Collins), una joven y brillante científica, desaparece en la frontera entre Colombia y Venezuela, su hermano Bambi (Evans) y su esposo Prince (Huisman), dos hombres con experiencia militar y pasados complicados, luchan por encontrarla en un complejo drama personal con el explosivo trasfondo de una guerra secreta.

Mark Boal (1973) es un periodista, guionista y productor de cine. Antes de convertirse en una figura destacada del cine, Boal trabajó como periodista para publicaciones como Rolling Stone, The Village Voice, Salon y Playboy. El artículo de Boal de 2004 «Muerte y deshonor» fue adaptado para la película En el valle de Elah, que Boal también coescribió. En 2009, escribió y produjo The Hurt Locker, por la que ganó el Oscar al mejor guión original y el Oscar a la mejor película. En 2012 escribió y produjo Zero Dark Thirty, formando equipo de nuevo con la directora Kathryn Bigelow, sobre el seguimiento y asesinato de Osama bin Laden. La película le valió nominaciones al Oscar al Mejor Guion Original y a la Mejor Película, así como un premio del Sindicato de Guionistas de Estados Unidos al Mejor Guión Original. La pareja colaboró por tercera vez en Detroit, de 2017. Boal ha ganado dos premios de la Academia (con otras dos nominaciones), un premio BAFTA, dos premios Writers Guild of America y un premio Producers Guild of America, y también tiene cuatro nominaciones a los Globos de Oro.

Boal ha creado Echo 3 basada en la premiada serie israelí When Heroes Fly, creada por Omri Givon e inspirada en la novela homónima de Amir Gutfreund. Además de escribir la serie, junto a un nomeroso grupo de guionistas, dirige tres de los diez episodios de la serie, mientras que Pablo Trapero dirige cuatro, Claudia Llosa dos y Jeffrey Nachmanoff uno, el noveno, quizá el más importante al narrar el espectacular asalto a la prisión venezolana. La serie cuenta con música de Christopher Young y fue rodada en localizaciones de Colombia entre junio de 2021 y febrero de 2022.

La serie está protagonizada por Luke Evans como el sargento Alex «Bambi» Chesborough, un miembro los Delta del Ejército de los EE.UU. y hermano de Amber (Jessica Ann Collins), una científica que investiga psicodélicos en Colombia y que es secuestrada por un nuevo grupo revolucionario. Michiel Huisman interpreta a Prince Haas, compañero de Bambi en los Delta y marido de Amber, que usará el dinero de su millonaria familia para hacer todo lo que esté en su mano para rescatar a su mujer. Martina Gusmán como Violeta Matiz, una destacada periodista política colombiana que ayudará a Prince y Bambi, y las apariciones en papeles secundarios de Franka Potente, Temuera Morrison o el español Carlos Berdem completarían el reparto.

Saber que Mark Boal tenía serie de acción en Apple TV de temática Black-Ops me animó a verla, y al menos en la parte de las misiones de estos Delta, la verdad es que la serie cumple sobradamente. Las escenas de acción son de largo lo mejor de la serie, y si te gusta el cine de acción, hay momentos muy chulos, aunque también debo reconocer que quedan diluidos en una serie que se me ha hecho larga.

Y es que el problema de Echo 3 es que la serie se hace demasiado larga debido a unos diez episodios que pesan como una losa. La serie está planteada en 4 partes, con una primera parte de presentación en los 3 primeros episodios en los que conoceremos a los protagonistas, asistiremos al secuestro de Amber y veremos una primera misión de rescate fallida que no impide que sea trasladada de Colombia a Venezuela. En la segunda parte (Eps. 4-5), Amber tendrá que acostumbrarse a la vida en prisión mientras Bambi intenta un plan de rescate en solitario. En la tercera parte (Eps. 6-7), Prince y la CIA contactan con Bambi para llevar a cabo un plan para rescatar a Amber que acaba quedando en nada, lo que nos lleva a la cuarta y última parte (Eps. 8-10) en la que veremos la misión de rescate y las repercusiones que este hecho provoca, desestabilizando la región y amenazando con una guerra entre Colombia y Venezuela.

Y esto visto en perspectiva es un error garrafal, porque narrativamente podriamos habernos saltado los episodios 4-7 sin que la historia principal de la liberación de Amber se hubiera resentido demasiado en lo fundamental. Porque ver a Bambi pescar y emborracharse con un colombiano que provee pescado a la prisión para hacerse su amigo y poder tener acceso a la prisión no interesa lo más mínimo, al igual que toda la trama del secuestro del hermano del dirigente venezolano para forzar la liberación de Amber. En este sentido, la historia realmente se hubiera beneficiado con ir al grano y haber planteado una serie de 6 episodios.

Boaz intenta mostrar la compleja situación social y política de Colombia, conectándolo con la complicada relación con Venezuela, todo ello aderezado con el papel que la CIA sigue jugando en la región, con intereses que pueden NO ser lo mejor para Colombia. Y la sensación que transmite es la de alguien que se queda en la superficie contentándose con el cliché en lugar de intentar mostrar algo realmente interesante. En este sentido, el último episodio de la serie me ha roto todo el visionado, porque no sólo es el peor de toda la serie, sino que muestra una visión imperialista de Colombia en que los protagonistas lo han desestabilizado y dirigido a una guerra que quiere la CIA para conseguir sus objetivos en la región, dándoles igual a Bambi y Prince. Que les den, nosotros nos vamos para casa y nos olvidamos del lío que hemos organizado en el país. En serio, el final me parece un desastre total.

En cierto sentido, el desastre del último episodios muestra, en mi opinión, la visión imperialista que los Estados Unidos y en este caso sus escritores tienen del mundo, algo que puede entrar en la categoría de crítica involuntaria. Porque Boaz usa el hecho que el gobierno colombiano quiera detenerles para permitir una última escena de acción que resulta super fallida en la parte de ver a unos americanos con fusiles de asalto por medio de un mercado sin que nadie se sorprenda y les de igual. Aparte de convertir en «malos» a los colombianos que hasta hacía nada les habían ayudado, otro de los detalles que no me han funcionado nada. De hecho, estaba esperando todo el rato un giro, que el agente de la CIA les traicionara o algo, cosa que no llega a producirse nunca, siendo al final con una sencillez muy tonta con el nivel de seriedad que supuestamente habían planteado inicialmente.

Y es una pena, porque se nota que estamos ante una serie con un presupuesto importante y un diseño de producción excelente que luce bestial cuando se centran en la parte que yo al menos buscaba en Echo 3, la parte del Black-Ops. En este sentido, comentaba hace unos días en mi reseña de la estupenda Operación Fortune cómo el uso de drones ha revolucionado el mundo del entretenimiento mainstream, al permitir la creación de unas escenas de acción novedosas y super impactantes. Aparte del aspecto visual de la serie, los drones han revolucionado el mundo militar, proporcionando una información casi a tiempo real clave en situaciones de combate que resultaría impensable hace unos pocos años, y esta serie lo muestra de forma estupenda. En la parte de las situaciones de combate, la verdad es que no tengo quejas de esta serie. Todo luce bestial, tiene el ritmo y la tensión justa y creo que es mostrado de forma bastante realista.

Aprovecho para comentar otro de los detalles que no suman en positivo , la caracterización de los protagonistas. Algo que personalizo en Bambi y Prince, de forma que termina la serie y no me quedo con la sensación de haber visto a personajes demasiado interesantes ni con nada que decir más allá de ser «genérico 1» y «genérico 2». Tampoco Amber tiene mucho que aportar aparte de ser una mujer en peligro bastante genérica también. La parte de «es algo personal» ofrece el mínimo esperable en este tipo de historias, pero la resolución en el climax final también me parece bastante anticlimática, por no decir que es ridícula.

Esperaba más de Echo 3. Siendo sincero, lo más correcto sería decir que hubiera preferido menos, una serie de 5/6 episodios en lugar de los larguísimos 10 episodios. Dicho esto, la parte de las operaciones militares me ha gustado y han saciado mi sed de este tipo de historias.

Comparto el trailer de esta serie:

Echo 3 me ha resultado un entretenimiento que va de más a menos que se me ha hecho larga y cuyo final super decepcionante que me ha fastidiado bastante. En todo caso, creo que sus escenas de acción me compensan en parte.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de Caleidoscopio (Netflix)

Netflix ha estrenado Caleidoscopio, curioso experimento dentro del género de robos creado por Eric Garcia en el que los 8 episodios de esta serie pueden ser vistos en el orden que se quiera.

PUNTUACIÓN: 6/10

8 episodios. Un veterano ladrón y su banda montan un golpe épico para ganar 7.000 millones de dólares. Pero la traición, la avaricia y otras amenazas ponen en peligro sus planes.

Eric Garcia es un escritor americano autor de varias novelas como Matchstick Men, que fue adaptada por Ridley Scott en una película con Nicolas Cage, o la serie de novelas Anonymous Rex, que se adaptaron en una seria de SciFi Channel. Junto a Garrett Lerner, escribió el guion de la adaptación de su novela The Repossession Mambo, para la película Repo Men de 2010. Caleidoscopio es una serie de Netflix creada y escrita por él que significa una nueva colaboración con la productora de Ridley Scott.

Garcia escribe tres de los 8 episodios de la serie, los fundamentales. Los otros cinco son obra de Evan Endicott y Josh Stoddard, Garrett Lerner, Kate Barnow, Ning Zhou y Kalen Egan. Los ocho episodios han sido dirigidos a razón de dos episodios cada uno por Everardo Gout, Russell Fine, Robert Townsend y Mairzee Almas. La serie cuenta además con música de Dominic Lewis.

En lo relativo al reparto, tenemos a Giancarlo Esposito como Leo Pap / Ray Vernon, un delincuente profesional y el líder del atraco de 7.000 millones de dólares. Rufus Sewell es Roger Salas / Graham Davies, un antiguo ladrón que ahora dirige una empresa de seguridad corporativa conocida como «SLS». Paz Vega interpreta a Ava Mercer, abogada y especialista en armas que forma parte del equipo de Leo. Rosaline Elbay es Judy Goodwin, la especialista en explosivos, con Jai Courtney como Bob Goodwin, su y especialista en cajas fuertes. Peter Mark Kendall es Stan Loomis, fue compañero de celda de Leo en prisión hace unos años y que forma parte también del equipo. Por último, Tati Gabrielle es Hannah Kim (de soltera Vernon), la hija embarazada de Leo que trabaja como jefa de seguridad digital en SLS.

La principal novedad de Caleidoscopio es que Netflix y su creador Eric Garcia plantean una serie en la que no hay un orden concreto para ver los episodios, excepto el octavo con el golpe propiamente dicho, que se recomienda ver el último. Esto obliga a que de alguna manera cada episodio sea más o menos autoconclusivo, ofreciendo una parte del puzle con giros que afectan al conjunto, pero que puedan verse sin la sensación que te falta información. En este sentido, yo opté por ver la serie en el orden siguiente: 1-3-5-7-2-4-6-8. Primero los episodios impares, empezando por el primero que de alguna manera es también importante, al ofrecer la explicación del golpe en si y los diferentes personajes, y terminando en el octavo con el golpe en si.

La serie plantea una historia que se inicia 25 años antes del golpe que termina 6 meses después. Esto plantea un nivel de ambición narrativa enorme, destacando la idea de ofrecer algo novedoso a un medio televisivo en el que parece que todo está super trillado y son variaciones de los mismo una y otra vez. Y aunque hay que aplaudir el intento, lo cierto es que la serie acaba decepcionando porque la historia al final es un bluf enorme con personajes bastante desdibujados que no pasan del cliché.

Aunque parece una serie coral, realmente Giancarlo Esposito está en el centro de todo y de todos, descubriéndose que aparte del robo, hay una cuenta pendiente personal que su personaje quiere cobrarle al personaje interpretado por Rufus Sewell. Añadir un factor personal a la trama tampoco es algo tan extraño, pero me parece curioso la forma en que es presentado todo. Una vez terminado, el uso de «curioso» en lugar de «interesante» puede ser un primer indicador del problema fundamental de toda la serie.

Como la serie se llama caleidoscopio, los diferentes episodios se titulan, Yellow, Green, Blue, Orange, Violet, Red, Pink y White. Supuestamente se centran en uno de los personajes y en algo que alude al color en cuestión, pero al final es un gimmick sin una importancia real en la historia. Algo que sería aplicable a todos los personajes y situaciones.

Ejemplo de esto por ejemplo es todo el incomprensible arco de Judy Goodwin, la química del equipo, que a pesar de estar casada con el violento Bob (interpretado por un comodísimo Jai Courtney en este tipo de papeles de tío violento con pocas luces) con el que practica sexo a todas horas, parece atraída por el piltrafilla de Stan. Los celos y otros problemas que esto provocará en el golpe, unido a las esperables traiciones dentro del grupo, al final son los clichés de este género, no consiguiendo en ningún momento que nada me transmita nada original. Sumado a esto, me encantó descubrir que la española Paz Vega tiene un papel importante, interpretando a la abogada y conseguidora Ava. Sin embargo, me apenó al comprobar que la transforman en una emigrante argentina de origen indeterminado. De nuevo, otro cliché que la serie utiliza sin el más mínimo pudor.

Comentaba antes que la serie se desarrolla antes y después del golpe. En cierto sentido, esto no supone un problema a priori, ya que todos sabemos que igual de importante o más que saber si se salen con la suya es saber cómo lo hacen. Sin embargo, al presentar los episodios posteriores cronológicamente, la verdad es que la serie decepciona porque los finales no son satisfactorios para nadie. De hecho, uno concreto resulta super confuso y «porque si», que no comentaré más por si acaso lo veis.

A pesar de estar ante una serie protagonizada por ladrones inadaptados con un toque perdedor, hay cierta sensación moralizante recordando el clásico «el crimen no compensa», aunque contado de forma tremendamente aturullada. De hecho, esto tampoco es así, ya que sin spoilear nada, los típicos magnates internacionales super millonarios, que en la narrativa actual suelen ser los villanos en la sombra, parece que se salen con la suya, lo que rompería el comentario que acabo de hacer. Y esto es así porque como digo la narración es demasiado precipitada, con algunos giros que son un WTF? tremendo que provoca bastante sonrojo a poco que uno piensa en lo que acabamos de ver y la forma en que nos lo han contado.

Como digo, lamentablemente me parece que todo está mejor presentado que resuelto, empezando por el increíble (en el sentido literal que NO me lo puedo creer) protagonista interpretado por Giancarlo Esposito, que es como la serie en su conjunto, un cliché andante. Y que hace que la suspensión de credulidad salte por los aires cuando tras estar 17 años en la cárcel sale siendo un experto en robos de alta tecnología, algo que nunca fue antes de entrar en prisión. Y como esto todo.

Dentro de no me ha molestado ver la serie para ver qué sorpresas nos deparaba la historia y me ha parecido un experimento moderadamente interesante, me quedo con el mal sabor de boca de pensar que con un guion más acertado, Caleidoscopio podría haber sido una gran serie, y se ha quedado en un «sin más».

Comparto el trailer de esta serie:

Caleidoscopio es una idea interesante mejor planteada que resuelta, aunque en este caso creo que hay que agradecer que se intenten cosas nuevas en el mundo del entretenimiento, incluso si no acaban de acertar.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de Willow temporada 1 (Disney+)

Menuda decepción más grande me he llevado con la serie de televisión de Willow estrenada en Disney+. Ahora que ya se ha emitido en su totalidad, puedo analizarla.

PUNTUACIÓN: 4/10

Willow regresa en una nueva serie ambientada años después de la película original.

Willow de Ron Howard (1988) es una de las películas de mi adolescencia. Para crear esta continuación televisiva ambientada 17 años después de la película, Lucasfilm contrató a un hombre de la casa como creador de la serie: Jonathan Kasdan, guionista de Solo: a Star Wars story e hijo del director Lawrence Kasdan, guionista de El imperio contraataca y el retorno del Jedi entre otras, además de director de películas como Silverado, Grand Canyon o Wyatt Earp. Jonathan Kasdan escribe el guion del episodio piloto (y de los dos últimos con colaboración), teniendo a Bob Dolman, guionista de la película original, como guionista del segundo episodio y uniéndose al grupo de escritores contratado por Disney, entre los que encontramos a Wendy Mericle, John Bickerstaff, Julia Cooperman, Hannah Friedman, Stu Selonick y Rayna McClendon.

Los ocho episodios de esta primera temporada han sido dirigidos, a razón de dos episodios cada uno, por Stephen Woolfenden, Debs Paterson, Philippa Lowthorpe y Jamie Childs. Además de utilizar el tema clásico de la película obra de James Horner, la serie cuenta con nueva música escrita por James Newton Howard y Xander Rodzinski. La serie de ocho episodios ha sido rodada en localizaciones naturales en Gales.

Warwick Davis vuelve a ser Willow Ufgood, un hechicero enano de Nelwyn. Junto a Willow volvemos a ver a Joanne Whalley como Sorsha, la guerrera hija de la malvada Bavmorda que 20 años después es la reina de Tir Aslin. Los nuevos personajes de esta historia ambientada 20 años después son Ruby Cruz como la princesa Kit, hija de Sorsha que lidera un grupo para rescatar a su hermano gemelo el príncipe Airk (Dempsey Bryk), secuestrado por unos misteriosos villanos. En esta misión viajan justo a Kit Erin Kellyman como Jade, una caballero en entrenamiento y la mejor amiga (novia) de Kit, Ellie Bamber como Dove, una criada de cocina y novia de Airk, Tony Revolori como el príncipe Graydon, prometido de Kit y más interesado en los libros que en los combates. Por último, Amar Chadha-Patel interpreta a Boorman, un ladrón al que se le ofrece la libertad de prisión si ayuda al grupo.

Empezando por lo positivo, hay que reconocer que la Willow original no es una historia sesuda, era una historia ligera con humor y aventura, y en este sentido Lucasfilm ha intentado recrear las mismas sensaciones y tono distendido en una historia que conecte con las nuevas generaciones. Cuando hace unas semanas compartí mis impresiones de los dos primeros episodios, ya comenté que sólo por la alegría de ver a Warwick Davis retomar a su personaje fetiche ya era suficiente para haberme ganado de inicio, por lo que tenía claro que vería esta primera temporada en tu totalidad. Lo cual era claramente otro elemento positivo. Dicho esto, ya en ese momento comenté que el inicio no me había entusiasmado, y no tenía claro si un espectador no fan de la fantasía se engancharía a una serie de estas características con esta puesta en escena.

Otro de los aspectos positivos (en serio) es que los creativos de Willow no buscan inventar ninguna rueda, al plantear una historia que recrea el espíritu de las partidas de Dungeons & Dragons en las que para las campañas siempre te encontrabas a un mago, un bruto, un espadachín, un arquero y un erudito, entre otros. Willow opta por una estructura super clásica de ensamblar una compañía formada por personas diversas que formen un grupo heterogéneo que provoque numerosas dinámicas interesantes a lo largo del viaje que tendrán que aprender a trabajar juntas si quieren sobrevivir. Otro aspecto que recuerda a muchísimas obras previas de fantasía es cuando en el climax final los protagonistas son tentados por aquello que pensaban que era el mayor deseo de su corazón, para descubrir que el viaje les ha cambiado y eso que antes era tan importante ahora ya no les sirve. Aparte que aceptar ese «regalo» implica perder tu alma, claro. La sensación de evolución durante el viaje y que los personajes salen más fuertes y unidos que cuando comenzaron es otro tópico que aquí se cumple al pie de la regla, confirmando una agradable sensación de familiaridad.

Willow es como digo un entretenimiento ligero, y supongo que valorándolo como tal y acercándose sin ninguna pretensión, creo que la serie puede ser moderadamente entretenida. La aparición de Willow en el climax final probablemente sea lo mejor de toda la temporada, y confirma mi alegría a poder ver una nueva aventura suya. Puestos a buscar algo más positivo que comentar, me flipa mucho la música, sobre todo cuando vuelven al tema original de James Horner. También los temas que añaden al final de cada episodio, como por ejemplo el Money for nothing de Dire Straits, que es un temazo atemporal alucinante.

Sin embargo, la decepción es total porque lo que a priori parecen buenas ideas a nivel general (o al menos correctas) sobre el papel, se han ido todas al traste por una ejecución lamentable en todos los aspectos. Y esto es clave, porque lo importante es el producto final, no la intención que se tenía al comienzo. Y no dudo que seguro se intentó hacer bien, tengo claro que nadie hace algo mal a propósito. Pero, ¡vaya ejecución!

La dirección de Willow ha sido nefasta. Da hasta rabia ver que Lucasfilm ha contratado a tanta gente sin talento para hacer esta serie, empezando por unos directores que han robado a la serie de toda magia o épica. No es mi propósito hacer una enumeración pormenorizada de todo lo que no me ha gustado de las mediocres y televisivas puestas en escena, dicho esto con la peor connotación posible, pero por poner un ejemplo, durante el combate final del último episodio todo está rodado con planos medios y primeros planos para que no se vea bien lo que está pasando y dónde está sucediendo, lo cual me parece lamentable. Aparte de una niebla que ¿de donde ha salido? Da igual, el objetivo que no se vea nada y no haya que invertir en decorados creíbles se ha conseguido. Por no hablar de que aparte de la lucha de Elora Danan contra la Arpía (¿no era Bavmorda?), hay otros combates del resto de héroes contra los lamentables y genéricos esbirros de la bruja que vemos como empiezan con choques de espadas mil veces vistos pero no llegamos a saber cómo finalizan. Supongo que ellos mismos sabían que era morralla que no interesaba, pero la forma de dejarlo claro es flipante. A todo esto hay que sumar un montaje lamentable con miles de cortes que resulta insultante para un espectador que quiere ver lo que les está pasando a unos personajes que están en un espacio concreto y que realizan combates en los que se encadenan acciones de ataque y defensa. Nada de eso lo hemos tenido en los 8 episodios de esta serie.

El diseño de producción de Disney Channel también me parece nefasto, tomando todas las decisiones erróneas posibles casi en cada decisión. Los decorados de cartón piedra, las armas sin peso, los vestidos mojados que se secan en un segundo, las localizaciones imposibles (porque no parecen reales ni siquiera en el contexto de fantasía de la serie…), nada ayuda a que el espectador pueda meterse en la historia, resulta imposible. Recuerdo haber leído que se trata de una de las principales series de la parrilla de Disney+ que ha contado con un presupuesto importante. Que de alguna manera los directivos acepten este nivel de calidad (o de falta de ella) que se ha ofrecido a los espectadores, me resulta flipante.

Por cierto, que de alguna manera la única vez que hemos visto un plano general potente con múltiples personajes haya sido en la escena en mitad de los créditos finales que nos anuncia la segunda temporada (de tres que va a tener la serie), cuando en toda esta serie no hayamos tenido nada ni remotamente similar me ha parecido casi un insulto a mi inteligencia como espectador. Como si me estuvieran diciendo, «si, sabemos que la serie ha sido mediocre, pero vuelve que el año que viene la cosa será mejor». Alucinante.

Comentaba que el guion a grandes rasgos mostraba ideas correctas, dentro de no ser nada originales. Sin embargo, debo decir que también en este sentido la ejecución contiene momentos verdaderamente vergonzosos. Como por ejemplo la ¿genial? idea de mostrar a los trolls de las minas de Skelling como tíos cultos con acento de universitarios de Harvard. De nuevo, puedo entender que alguien tenga una idea de bombero torero, pero que eso pase todos los filtros y llegue a verse en pantalla sin que nadie caiga que es una ridiculez y que quizá sería mejor plantear otra cosa, me deja perplejo. Como es la idea de convertir a los peligrosos Bone Reavers que viven en el Wildwood (bosque salvaje) en unos pacíficos outsiders naturistas que no son comprendidos por la sociedad y que solo buscan vivir su vida haciendo raves y orgías en el bosque. Reforzando una tendencia que no deja de verse en el mainstream, intentar entender y dar matices a grupos que en otros contextos serían unos villanos sin más. Quedando el conjunto ridículo. Visto lo visto, tengo claro que la contratación de Jonathan Kasdan como creador de esta serie es el pecado original que ha provocado todo el desastre posterior. Porque no es que no acierten con la caracterización de los héroes, es que tampoco los villanos ausentes e intercambiables resultan nada interesantes, indicándome casi que sólo pensaron en unos diseños que lucieran cool en el trailer, pero sin nada más que un cascarón vacío.

Llegamos a otro tema sensible, el reparto. En la reseña de los primeros episodios comentaba que todos los actores me habían parecido correctos sin más, con la excepción de la actriz Ruby Cruz que interpreta a Kit, debido a que el guion convertía a la princesa en alguien desagradable que caía mal. Vista la serie en su conjunto hay que reconocer que al menos en lo referido a Elora y Kit, además de Willow, sus personajes tienen una correcta evolución dentro de parámetros esperables dentro del género de la fantasía. Sin embargo, con la perspectiva de tener la temporada al completo para valorarla, entiendo que otro de los problemas insalvables para esta serie de televisión es una brutal falta de talento, carisma y calidad interpretativa de todo el reparto.

A Willow le salvo de esta valoración general, porque me gusta el personaje y casi más el actor. Y aquí reconozco que posiblemente la nostalgia de volver a ver a Warwick Davis nuble mi juicio, a lo mejor el menudo actor es igual de mediocre que el resto. No lo creo, pero bueno. Pero todos los demás me resultan totalmente olvidables, los personajes pero sobre todo los actores. La guerrera Jade, El príncipe Graydon, el príncipe Airk o el forajido Boorman son un EPIC FAIL como personajes monotemáticos sin chispa que resultan aún peores por unos actores que no saben transmitir empatía o personalidad. Cuando se habla para mal de «interpretaciones televisivas», hablamos de esto. Pero tampoco es que Ruby Cruz como la princesa Kit o Ellie Bamber como Elora sean mucho mejores actrices que el resto, y en este caso el guion les da una mayor importancia y aparición en pantalla que no viene acompañada por una mayor calidad.

Y me da pena, no me alegro en absoluto de esta decepción. Me sabe muy mal, de hecho, teniendo en cuenta las ganas que tenía de que esta serie me gustara. Sin embargo, por muy fan de la fantasía y el D&D que me considero, los consumidores no podemos aceptar como borregos cualquier cosa que nos ofrezcan en la creencia que «es de lo mío». Hace 30 años esta actitud podía ser lógica al no haber casi productos audiovisuales de este género. Pero en 2022 hay competencia como nunca antes se había visto en el género de la fantasía heroica / espada y brujería. Ya no es suficiente con crear una serie de fantasía «correcta» (y Willow es mediocre hasta decir basta) tiene que ser buena o muy buena o va a lucir cutre comparada con Los Anillos de PoderLa Casa del Dragón o The WitcherY la comparación es obligatoria, porque al final todo es entretenimiento que exige que inviertas el mismo tiempo de tu ocio para consumirlo. Hay fantasía buena y fantasía mala, y deberíamos premiar a la primera y castigar la segunda como única forma de obligar, en este caso a Disney, a que hagan las cosas mejores.

En este sentido, aparte de la decepción del visionado hay otra cosa que me molesta sobre manera, y es la gente en redes sociales que niega la posibilidad de toda crítica bajo el punto de vista de «qué esperábais, la película es igual de cutre y ligera que la serie». Y hay que negar la mayor. Para el standard de 1988 Willow lució increíble con los medios existentes en la época. De hecho, el revisionado reciente de la película con mi hijo me gustó mucho más de lo que esperaba, aceptando eso si que tenía alguna cosilla en que sí se notaba el paso del tiempo. Pero que el diseño de producción de la película de hace 35 años luzca mejor que una serie rodada en 2022 con los medios de 2022 tiene delito. Aparte que la calidad narrativa y como director de Ron Howard le da mil vueltas a lo que estos directores televisivos nos han ofrecido. Ambas historias son aventuras ligeras, pero la personalidad de los actores de una y otra también marcan mucha diferencia, aparte de un humor que en la serie no funciona nunca, mientras que mi hijo sí se reía muchas veces viendo la película. Hay mucha diferencia. De hecho, no hay color.

Esto me recuerda otro elemento, que he comentado en las últimas semanas en mi cuenta de Twitter. Y es que empezamos a ver Willow toda la familia, y ya tras la emisión de los dos primeros episodios mi mujer me dijo que no le había gustado la serie. Semanas más tarde, durante las vacaciones navideñas intenté convencer a mi hijo para ver los episodios 5 y 6 que teniamos pendientes, en ese momento ya no veiamos Willow el día del estreno, hasta que llegó un momento en que me reconoció que tras haber visto 4 episodios no le había gustado la serie y no quería seguir viéndola. El caso es que no tengo el ego de pensar que un gigante como Disney crea sus contenidos pensando en mi como target. Pero si una serie mainstream importante como es Willow no conecta con el público femenino o con un adolescente que se supone que son más público objetivo que un adulto de más de 45 años como yo, me lleva a pensar ¿en quién está pensando Disney como público objetivo de Willow? Y ojo, entiendo que mi ejemplo familiar tampoco es indicativo de nada, pero a la vez conozco a mucha gente que ha dejado colgada la serie a mitad porque hasta donde llegaron no les había gustado nada. Al final, igual muchos ejemplos individuales realmente muestran una tendencia…

Willow nos muestra en medio de los títulos de crédito que Lucasfilm ha planteado 3 temporadas. Visto lo visto, me bajo de este tren, conmigo que no cuenten.

Comparto el trailer de la serie:

Suspenso sin paliativos para Willow, que no me busquen para ver una segunda temporada.

PUNTUACIÓN: 4/10

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Crítica de Traición (Netflix)

Netflix estrenó a final de diciembre Traición, miniserie inglesa de 5 episodios que cuenta con Charlie Cox como principal interés en una historia de espionaje ambientada en Londres.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

La carrera de Adam Lawrence, formado por el MI6, parece consolidada. Hasta que, de repente, su pasado regresa en la forma de Kara, una espía rusa, y se ve obligado a cuestionarse todo y a todos los que lo rodean. Kara, Adam y la esposa de este, Maddy, forjan una relación a tres bandas en la que todos intentan destapar los secretos del resto y manejar sus conexiones políticas y diplomáticas mientras se aferran a su vida privada y sus seres queridos.

Traición (Treason) ha sido creada por Matt Charman, que se encarga además de escribir los guiones junto a Amanda Duke. Charman fue nominado al Óscar al mejor guion original por su película de 2015 Bridge of Spies, dirigida por Steven Spielberg y coescrita con Joel y Ethan Coen. Los cinco episodios de esta miniserie, de entre 40-45 minutos cada uno, han sido dirigidos por Louise Hooper y Sarah O’Gorman.

En el reparto destaca Charlie Cox como Adam Lawrence, un oficial del MI6 que se convierte en jefe de la organización después de su jefe Sir Martin Angelis (Ciarán Hinds) sea envenenado por Kara (Olga Kurylenko), una espía rusa caída en desgracia que comparte un pasado con Adam. Junto a ellos, Oona Chaplin interpreta a Maddy Lawrence, la esposa de Adam y ex-militar. Beau Gadsdon y Samuel Leakey son los hijos de Adam y Maddy, Ella y Callum Lawrence.

Traición es una serie que empieza bien y que tiene muchos puntos a su favor, empezando por su duración de 5 episodios y menos de 4 horas que asegura que la historia va a ir directa al grano. Otra de las cosas que me gustó es que la serie empieza en medio de todo, planteando de inicio una estupenda tensión a partir del envenenamiento del directo del MI6 por motivos poco claros, sugiriendo las relaciones de los personajes pero sin necesidad de contarlo todo de origen, ayudando a que el misterio sea aún mayor, atrapando al espectador con un comienzo trepidante.

A medida que avanza la historia, me ha gustado descubrir que Adam realmente coprotagoniza la serie, teniendo Kara prácticamente la misma importancia que él. También el personaje de Maddy es muy importante, alejándose de la figura de las mujeres florero gracias a su pasado militar y su amistad con una agente de la CIA cuya llegada a Londres justo en este momento tampoco es casualidad.

Dentro de la brevedad de la serie, los episodios tienen unos buenos cliffhangers que provocaron que prácticamente me viera la serie de una sentada aprovechando las vacaciones navideñas. En concreto, los finales de los episodios uno y dos me parecieron muy buenos.

Sin embargo, a pesar de vendernos la serie como «del creador de Bridge of Spies» de Spielberg, el problema de Traición es que en cuanto empezamos a conocer las respuestas a los diferentes misterios comprobamos como todo es un monumental despropósito. Empezando por la relación entre Adam y Kara aparentemente conocida por todos sin que nadie haga nada, el papel de la CIA en la trama (penoso), e incluso el hecho que el jefe del MI6 pueda eludir a su retén de seguridad como si tal cosa justo los días siguientes al intento de asesinato de su predecesor.

Siendo una serie de espías ambientada en el Reino Unido esperaba la seriedad que nos daría la BBC, pero nada más lejos de la realidad. De hecho, la suspensión de credulidad salta por los aires diría a partir del segundo episodio, lo cual provocó bastante decepción al no mantenerse el nivel de lo presentado inicialmente. Dicho esto, hay que decir que si te planteas el visionado como un entretenimiento ligero la verdad es que la serie cumple y resulta bastante entretenida globalmente.

Hay otro tema importante y es que no me ha gustado la química entre Charlie Cox, Olga Kurylenko y Oona Chaplin. De hecho, creo que no tienen ninguna. Hay además varias cosas que no me funcionaron de las interpretaciones, empezando por un Charlie Cox que en algunos momentos parece que está interpretante a Matt Murdock, no sabiendo muy bien a quien o qué está mirando en algunas escenas clave, lo cual transmitía un feeling super inapropiado. Por otro lado, tampoco acabo de creerme la interpretación de Olga Kurylenko como una dura espía que lleva ¿15 años? viviendo en la clandestinidad buscando respuestas para llevar a cabo su venganza. Es que no. Y Oona Chaplin lo hace muy bien cuando es una madre preocupada por sus hijos, pero cuando conocemos que era una militar con experiencia de combate, la cosa no funciona tampoco, empezando por la forma en que coge más adelante una pistola. Estos elementos de las interpretaciones tampoco hacen que el visionado fuera lo satisfactorio que debería, la verdad.

En todo caso, a pesar de estos elementos que no me han funcionado, como entretenimiento rápido y sin complicaciones creo que Traición puede cumplir con el objetivo básico de entretenimiento, si vas predispuesto a ver una serie que entra en la categoría de «sin más».

Comparto el trailer de este serie:

Traición ha estado bien, pero su desarrollo inverosímil ha frenado en seco el buen arranque, dejando a esta serie en un «correcto, pero podría haber estado mejor». Una pena.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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