Archivo de la etiqueta: serie TV

Crítica de La leyenda de Vox Machina temporada 4 (Prime Video)

Me encanta La leyenda de Vox Machina, la serie de animación de Prime Video inspirada en las campañas de Critical Role. Y esta cuarta temporada me ha volado la cabeza.

PUNTUACIÓN: 9/10

La cuarta temporada de «La leyenda de Vox Machina» se desarrolla un año después de la derrota del Conclave de Chroma, con el equipo inicialmente separado para seguir con sus propias vidas y caminos. Sin embargo, el grupo se ve obligado a reunirse cuando una secta maligna intenta resucitar a Vecna, la poderosa y misteriosa entidad conocida como «El Susurrado».

La trama presenta varias líneas argumentales clave a medida que los héroes investigan cultos oscuros, se enfrentan a magia corrupta y lidian con complicados dramas familiares, como el análisis de la infancia de Taryon Darrington. A lo largo de la temporada, la fe de Pike se ve sometida a una dura prueba, y el equipo afronta arcos argumentales personales antes de enfrentarse al aterrador plan del Susurrado para ascender a la divinidad.

La leyenda de Vox Machina está basada en la primera campaña de Dungeons & Dragons de Critical Role. Aunque la tercera temporada de Vox Machina había dado a los protagonistas el ideal de final feliz, el show debe continuar. Esta cuarta temporada ha tenido a Tasha Huo como la showrunner, junto con los productores ejecutivos Sam Riegel y Travis Willingham. La temporada ha contado con 12 episodios de una duración de entre 25 a 30 minutos. Los episodios han sido dirigidos por Karen Guo, Young Heller y Eugene Lee.

En las voces originales tenemos a Laura Bailey como Vex’ahlia, Taliesin Jaffe como Percival de Rolo, Ashley Johnson como Pike Trickfoot, Matthew Mercer como Trinket y otros personajes, Liam O’Brien como Vax’ildan, Marisha Ray como Keyleth de los Ashari del Aire, Sam Riegel como Scanlan Shorthalt y Travis Willingham como Grog Strongjaw. Los nuevos personajes de esta temporada son Taryon «Tary» Darrington , con la voz de Wayne Brady y Gideon / «El Susurrado», interpretado por Andy Serkis.

Tras el enorme cliffhanger con el que termina esta cuarta temporada, Prime ha confirmado que la quinta temporada ya en producción será la última de la serie.

Lo primero que quiero comentar es que aunque me encanta La leyenda de Vox Machina. Pero por un motivo u otro nunca veo la serie en su estreno. Posiblemente, al no formar parte de una franquicia que tenga un timeline de contenidos que obligue a un orden de visionados. Eso si, cuando por fin encuentro el momento de empezarla, me flipa completamente. Otro elemento que me parece super destacable es que Vox Machina se une a Invencible como series de animación con escenas de acción impresionantes imposibles de rodar en imagen real que ofrecen un entretenimiento sobresaliente. Por supuesto por la escala de estas escenas de acción, pero ante todo por el cariño que los espectadores hemos cogido a los protagonistas.

La leyenda de Vox Machina triunfa gracias a unos personajes increíbles que son capaces de grandes cosas pero también cometen grandes errores. La humanidad de todos ellos y la química que comparten me parece maravillosa. Consiguiendo que protagonistas maravillosos por separado se conviertan en oro puro cuando el grupo se reúne por fin ante la siguiente amenaza contra el mundo de Exandria.

Prime Video estrenó la tercera temporada en 2024, y su final ofreció un final feliz casi perfecto para todos los protagonistas. Para el principio de esta temporada, asistimos a un salto temporal de un año en el que grupo se ha separado. Scanlan se fue a vivir su vida como músico con su recién conocida hija Kaylie. Keyleth, junto con Vax, se ha estado preparando para completar su Aramenté, para convertirse en Voice of the Tempest de su pueblo. Por su parte, Percy y Vex se han acostumbrado a la vida acomodada en el reino de Whitestone de Percy.

Por su parte, Pike se lamenta ante Grog al creer que los otros les han dejado solos y ya no quieren irse de aventuras con ellos. En ese momento entre aventuras y borracheras llega Taryon Darrington, un noble que desea conocer a los famosos Vox Machina y compartir aventuras con ellos, con una oferta de trabajo: impedir el robo de los envíos de piedras preciosas de su familia. Como pasa en estas series, cada pareja de protagonistas se enfrentará a una amenaza que acabará estando conectada con el culto de The Children of Truth, que descubriremos está liderado por The Whisperer One (El Susurrado).

El plan de este culto es enfrentarse a unos dioses antiguos que permiten el sufrimiento y la muerte sin sentido, planteando un simulacro de libre albedrío que no es tal. Para ello, The Whisperer One planea ascender hasta la divinidad para crear un mundo donde la muerte deje de existir y los seres queridos queridos puedan volver a la vida. A priori, algo demasiado bonito para ser verdad.

Los doce episodios de 25-30 minutos de duración son como un caramelo en la puerta de un colegio. Me gusta mucho cómo cada episodio plantea su propia misión mientras construye la narrativa principal de la serie. En ese sentido, que el grupo empiece separado y, excepto Scalan, no llegue a reunirse hasta el tercer episodio, me parece un acierto narrativo total. Mostrando cómo hay historias que funcionan mejor como película, y otras que sólo pueden ser contadas con la estructura de serie de televisión.

Aunque la tercera temporada terminó con un final feliz, en realidad no todo era perfecto, porque Vax sigue sufriendo un envenenamiento progresivo desde que adquirió los poderes de la Matron of Ravens, la diosa de la Muerte. A cambio de ellos, Vax prometió que moriría una vez cumpliera una última misión para ella, y ese momento está cada vez más próximo.

La otra protagonista que más sufre en esta temporada es Pike, al sentir que su fe hacia la diosa Everlight la abandona, en un momento en que va a sufrir una pérdida familiar que encenderá un fuego abrasador en su interior, aumentado al sentir que amigos también la han abandonado y no se preocupan por sus sentimientos o su bienestar.

Junto a momentos dramáticos, la serie plantea un buen equilibrio con la comedia. Por supuesto con Grog el fortachón. Al que tenemos que sumar la figura de Taryon Darrington, un hijo que quiere mostrar su valía a su tirano padre que en realidad se cree que es el puto amo cuando en realidad es alguien bastante patético.

Vox Machina se enfrentan ante un culto de villanos super poderosos que no pueden morir, al ser revividos una y otra vez por The Whisperer One. Frente a la impresionante amenaza que significaron los dragones de la temporada 3, The Children of Truth ofrecen un tipo de amenaza diferente, pero igual de peligrosa. En la que la supervivencia de todos los héroes no está garantizada.

El climax en la dimensión de  Thar Amphala donde The Whisperer One va a ascender a la divinidad es una barbaridad. Sobre todo cuando un miembro del grupo acepte las explicaciones del líder del culto para cambiar la realidad por otra donde la muerte no afecte a sus seres queridos. Esto añadirá una dosis de dramatismo increíble a un climax que estaba siendo ya increíble por los combates de todos contra todos. Porque el combate va a ser entre amigos.

El giro final con el que termina la temporada me parece memorable. Vox Machina empezó la temporada siendo héroes para todo Exandria. Estaban en lo más alto, y van a terminar en lo más bajo. Porque sus apuestas del todo por el todo en algún momento tenía que acabar en cruz. Y ahora, todo el reino sufrirá. Menudo final.

Nada más terminar la serie me puse a buscar y afortunadamente Prime ha confirmado la producción de una quinta y última temporada. Pensando en temporadas anteriores, el tiempo de espera fue de un año, esperemos que esto se cumple y en 2027 podamos conocer el final de la historia. Mientras, siempre puedo sacia mi sed de Dungeons & Dragons con The Mighty Nein, el spin-of con la segunda campaña de Critical Role, ambientada 20 años después de esta serie, cuya primera temporada está disponible desde hace unos meses. Y que por unas cosas o por otras no me puse a verla. Igual el momento de verla es ahora.

Comparto el trailer de esta cuarta temporada de La leyenda de Vox Machina:

Éxito absoluto de la cuarta temporada de La leyenda de Vox Machina. Esperemos que no tarden en estrenar la quinta, porque ¡Qué final!!!

PUNTUACIÓN: 9/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Reflexiones de Domingo 14/2026: X-Men ´97 deja en mal lugar a los comics Marvel actuales

¡Feliz Domingo! Disney+ empezó a emitir la segunda temporada de la serie de animación X-Men ´97, que me está gustando bastante. Y viendo estos episodios y este universo en expansión y contenido en esta serie, no podía dejar de pensar en cómo el éxito de esta serie está dejando en mal lugar a los actuales editores de Marvel, que hace años que no saben publicar un comic que sea la mitad de bueno que esta serie de televisión.

No se si lo he comentado alguna vez, pero nunca vi la serie de animación de los años 90. En primer lugar, porque en esos momentos mi vida era muy complicada con la universidad, los estudios, el balonmano, mi afición a los comics y la vida en el mundo real. En realidad no tenía tiempo de ver televisión, pero esta serie en concreto me parecía un poco una herejía que como mucho era un trailer de algo mejor que ya había leído muchas veces. Y si nunca iba a ser mejor que los comics originales, ¿Qué sentido tenía ver la serie de televisión? No lo tenía, y por eso nunca la vi, ni siquiera ahora. Aparte de la falta de tiempo.

A pesar de todo lo anterior, hace dos años si me animé a ver la primera temporada de X-Men ´97 emitida en Disney+. Y la verdad es que me gustó, y me di cuenta que su principal virtud es tener el corazón en el sitio correcto. Sin embargo, esta temporada globalmente me parece que repetía en parte lo que hizo que no quisiera ver la serie en un principio, y es que quema arcos argumentales en un episodio, dejándote la sensación que estando bien, podría haber estado mejor si hubiera tenido una mayor extensión. Como en los comics, vaya. Si te interesa saber todo lo que me funcionó y lo que no de esta primera temporada, te invito a que leas mi largo artículo de 2024, que puedes leer aquí.

Dos años después, la segunda temporada de X-Men ´97 empieza donde se quedó la serie, con dos grupos de X-Men perdidos en el tiempo. Un grupo con Cíclope y Jean Grey en el lejano futuro donde coincidirán con su hijo Nathan, que está destinado a convertirse en Cable, y otro grupo con Charles Xavier y Magneto entre otros en el lejano pasado en el que Rama Tut dominaba Egipto, que vio el nacimiento de Apocalipsis. Y mientras, en el presente, Cable tendrá que formar a su X-Force para llenar el vacío existente e impedir la victoria de Apocalipsis.

De momento, Disney+ ha emitido 4 episodios, que me han parecido super entretenidos. Cada episodio ha contado una buena historia sin que sintiera que estaban «quemando» tramas, como en algún momento de la primera temporada. Pensando en el enorme giro final del cuarto episodio, creo que estamos ante una serie genial que transmite el carisma y la personalidad de los protagonistas y que traslada de forma acertada los motivos por los que los X-Men de Chris Claremont son uno de comics más míticos de Marvel Comics. El éxito para mi es absoluto.

La fuente del conflicto llegó con este twit:

Y aunque respeto al máximo la opinión de Master Wayne, en realidad no estaba nada de acuerdo con la segunda parte de su razonamiento. Si con el primero, porque X-Men ´97 me está gustando cada vez más. Lo que provocó que le respondiera en Twitter, algo que ha acabado siendo el germen de este artículo en el que voy a exponer mis ideas de forma más adecuada.

El primer elemento con el que no estaba de acuerdo es que para que la serie de animación de Disney+ promociona los comics Marvel, los comics tendrían que ser remotamente similares a la serie de animación, cosa que no sucede. De hecho, no pueden ser más diferentes, lo que provoca la confusión del posible lector. Hay ejemplos a patadas que una película o serie puede provocar un aumento exponencial del comic que adapta. Por ejemplo, Scott Pilgrim. O los comics de The Walking Dead e Invencible de Robert Kirkman. Sin embargo, a lo largo de los años hemos visto que el éxito de Los Vengadores del MCU no se trasladó a un aumento de los comics, que se encontraban en momentos super diferentes con alineaciones que no tenían nada que ver. Por lo tanto, NO. El éxito de esta serie no va a generar un aumento de ventas de los comics.

E incluso en el caso que un espectador despistado entrara a una librería especializada tras ver la serie de animación, no me creo que se ponga a comprar omnibuses de 50-60 euracos. No uno, varios. Que son ahora mismo la única opción disponible para que los nuevos lectores compren en USA y en España los comics míticos de Claremont y Byrne. No lo veo tampoco.

Sobre el Marvel Unlimited, aprovechando el twit con la imagen de la miniserie The Adventures of Cyclops and Phoenix de Scott Lobdel y Gene Ha que narraba las aventura en la línea temporal futura con un joven Nathan, para que un lector novato pueda leerla primero tiene que saber que existe. O si no nunca podrá buscarla dentro del buscador de la web. Para un espectador no acostumbrado a las dinámicas de los universos compartidos, la idea de que una historia empiece en una colección y tengas que saltar a otra para saber el final es una locura incomprensible. Que hace que la lectura de estos comics sea complicada e imagino frustrante.

En resumen, la idea que «la serie sirve para vender más comics» es más un wishful-thinking de lectores veteranos que una política llevada a cabo por los ejecutivos de Disney. Unos ejecutivos que en realidad sólo piensan en su negocio, que es hacer buenas series que provoquen que los espectadores nos suscribamos a Disney+ y mantengamos la suscripción y no la cancelemos tras ver una película o serie concrera.

De hecho, diría que unos de los motivos fundamentales por los que X-Men ´97 gusta tanto es porque tienes toda la experiencia contenida en una única serie. Ni spin-ofs, ni crossovers con otras cosas, el ideal de narrativa comiquera que ya no existe en los comics Marvel.

Y es ahora que llegamos al quid de la cuestión. X-Men ´97 es una serie estupenda que recrea el espíritu de aventura de los comics originales, con unos personajes maravillosos por los que te preocupas y con los que compartes su drama. Haciéndoles en algunos casos más guapos de lo que jamás fueron en los comics. Por ejemplo, la forma en que Júbilo da caña a los agentes de SHIELD en el segundo episodio de esta temporada, que mola mil. X-Men ´97 es un acierto total que nos da el entretenimiento que los comics Marvel no nos dan desde hace años.

Porque los comics Marvel están tan cegados con su agenda identitaria y su «importancia» social que se han olvidado en ser DISFRUTABLES. Y que han generado personajes olvidables que nos intentan vender no porque sean buenos personajes con historias y poderes interesantes, sino porque pertenecen al grupo identitario «importante» que quieren destacar en cada momento. Por eso la mayoría de personajes nuevos no están calando en los lectores, y cada vez menos lectores se animan no a comprar, ni siquiera a leer, el décimo reinicio de Capitana Marvel.

La serie de X-Men ´97 está respetando una historia y una continuidad líneal clara en un momento en que a Marvel parece que le moleste la continuidad. Algo que está provocando el rechazo de los lectores veteranos entre los que me incluyo. Aparte que ¿Para qué leer el siguiente evento de chorrocientos números que no va a importar a nadie? ¿O el siguiente reinicio que el siguiente equipo creativo que llegue a la colección va a desechar como si no hubiera sucedido? Si no les importa a los editores, ¿Por qué tendría que importarnos a los lectores? Por eso los lectores ni siquiera empezamos a comprar comics que pintan cutres debido a los autores mediocres contratados, y que todo sugiere que se cancelará en seis meses.

Durante años, algunos editores y escritores de Marvel se dedicaron a insultar a los lectores a los que luego pedían que gastaran su dinero para comprar sus comics. Tom Brevoort ha dicho (con razón) que si un comic no te gusta, lo mejor que puedes hacer en no comprarlo, porque no todos los comics tienen que ser para todo el mundo. Brevoort decía esto al mismo tiempo que afirmaba (también con razón) que prefería a los fans indignados que a los indiferentes. Porque si un fan se enfadaba con una determinada historia, es porque tenía una conexión emocional con ese personaje. Lo que pasa es que tras años de insultos, los lectores han hecho caso a Brevoort y están dejando de comprar comics ciertamente infumables. Y por eso mismo Marvel no consigue extender la mayoría de sus colecciones más allá de los 10 números, cancelando muchas a los cinco o seis números. No de personajes de segunda o tercera fila, también de Spider-Man. Como vimos en la petición desesperada de Dan Slott para que se pidiera su última colección o Marvel la cancelaría. El mismo Slott que hace unos años se reía públicamente de cualquier lector que planteara una crítica a su trabajo en Spider-Man. ¡Cómo han cambiado los tiempos!

El problema de diversidad está provocando que Marvel esté contratando a escritores y dibujantes no porque sean buenos profesionales en lo suyo, sino por pertenecer al grupo identitario correcto. De forma que da igual si Eve L. Ewing escribe comics aburridísimos para Exceptional X-Men, hablamos de una mujer afroamericana, el ideal de diversidad ahora mismo para cualquier empresa americana. Y lo mismo hemos visto con escritores y escritoras cuyo único mérito para ser contratados fue pertenecer al colectivo LGTBQ+. Normal que sus comics no haya quien los lea. O no respeten la historia de los personajes. Es que esas personas no quieren crear buenos comics, sino hablar de lo suyo. Algo que sería super respetable si lo hiciera en un comic de creación propia, pero no cuando cambian la esencia de personajes muy queridos por los lectores. Que Marvel contrate según criterios de «diversidad» que están por delante de la propia calidad individual de cada persona explica también el desastre en el que se ha convertido la actual Marvel Comics.

De forma que si. X-Men ´97 está dejando en mal lugar a Marvel Comics. Porque nos está recodando que no es tan difícil hacer buenas historias de los X-Men. Lo anómalo no es que la serie de animación de Disney+ sea buena, es que los comics Marvel estén siendo tan malos a lo largo de tanto tiempo. Sin que Marvel muestre síntomas de cambio de rumbo o de intentar escuchar la opinión y los gustos de los lectores compradores. Por eso mismo, ¿para qué leer un comic de X-Men de Gail Simone que es decepcionante casi siempre y desaprovecha a sus teóricos protagonistas, cuando puedes ver brillar a esos mismos personajes en la serie de televisión? Es que no hay color.

Aparte que la respuesta de Marvel ante las bajas ventas y la deficiente calidad media de sus comics esté siendo ampliar los eventos y las historias supuestamente «importantes», hasta el punto de solapar varias al mismo tiempo, es justo lo contrario que deberían hacer si realmente su objetivo es «hacer buenos comics». No, su objetivo cortoplacista pasa por vender todas las portadas alternativas posibles, que dejan claro que la parte de lectura de sus comics ha perdido la pelea frente a la vertiente coleccionista.

El orgullo es algo muy malo. Pero Marvel debería aprender las lecciones de esta serie de animación para intentar mejorar su línea editorial. Y digo esto porque la serie la está haciendo una empresa «hermana» de la Marvel Comics, al pertenecer todos a Disney. Porque lo que es imposible es que Marvel vaya a mirar lo que DC está haciendo bien para intentar copiarlo. Que es algo tan revolucionario cómo plantear comics con equipos creativos perfectos para ese personaje concreto, dando la misma importancia al dibujante que al escritor. Lamentablemente, no creo que vaya a suceder.

Mientras eso no pase, al menos podré seguir viendo X-Men `97.

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de The Bear temporada 5 (Disney+)

The Bear termina en una quinta temporada casi perfecta que acaba de estrenarse en Disney+. Comparto mis impresiones.

PUNTUACIÓN: 9/10

La mayor parte de esta quinta y última temporada de The Bear transcurre a lo largo de un solo día, y comienza la mañana siguiente al final de la temporada anterior, en la que Sydney, Richie y Natalie se enteraron de que Carmy quiere dejar el sector de la restauración y les ha dejado el restaurante a ellos. Sin dinero, con la amenaza de una venta y una tormenta torrencial en su camino, los nuevos socios deben unir fuerzas con el resto del equipo para llevar a cabo un último servicio, con la esperanza de conseguir por fin una estrella Michelin.

The Bear ha sido creada por Christopher Storer, un productor, director y guionista de cine estadounidense conocido antes de The Bear por Ramy, Eighth Grade y el especial de Netflix ganador del premio Peabody Hasan Minhaj: Homecoming King. Storer y Joanna Calo vuelven como showrunners de una última temporada de 8 episodios, de los cuales Storer dirige siete episodios, siendo Duccio Fabbri el director del otro. En los guiones tenemos a Storer junto a Rene Gube, Karen Joseph Adcock, Catherine Schetina, Rachel Wiggins y Nicole Kohut.

En el reparto tenemos a los super estrellas Jeremy Allen White como Carmy Berzatto, Ebon Moss-Bachrach como Richie Jerimovich, Ayo Edebiri como Sydney Adamu, Lionel Boyce como Marcus Brooks, Abby Elliott como Natalie Berzatto, Matty Matheson como Neil Fak, Liza Colón-Zayas como Tina Marrero, Edwin Lee Gibson como Ebraheim, Oliver Platt como Jimmy «Cicero» Kalinowski, José Cervantes como Ángel, Richard Esteras como Manny, Jamie Lee Curtis como Donna Berzatto, Brian Koppelman como el tío Computer, Will Poulter como Luca, Sarah Ramos como Jessica y Ricky Staffieri como Theodore Fak.

Después del jarro de agua fría que fue el final de la cuarta temporada, con Carmy afirmando que lo dejaba mientras la cuenta atrás para conseguir que el restaurante fuera rentable finalizaba sin haberlo conseguido, la quinta temporada plantea un retorno a la grandeza con una master-class de narrativa que nos devuelve a la tensión de los primeros episodios que nos volaron la cabeza.

La genialidad de Christopher Storer es hacer que casi toda la temporada suceda en un único día. Un día en el que todo irá mal, empezando por un diluvio que romperá las cañerías del restaurante, y un servicio de comidas en problemas por la falta de género por no haber podido pagar a los proveedores a tiempo. Todo lo que podría ir mal acaba yendo mal, pero eso no impedirá que los trabajadores de The Bear vayan a levantarse unidos para una noche histórica.

En general, soy un espectador que prefiero en visionado semanal al estreno completo tipo Netflix. Sin embargo, que Disney+ estrene de golpe toda la temporada me parece un acierto total, porque la serie es tan carismática y tiene tanta tensión, que no podía parar de ver la serie. De hecho, la duración de media hora de los primeros episodios ayuda a construir el ansia por ver la serie en una sentada. Al final, acabé viéndola no en una sentada, sino en dos. Menuda seriaza.

En uno de los días de mayor tensión es cuando el extraordinario reparto de The Bear demuestra lo buenos que son. Empezando con el comienzo de la temporada siguiendo a Tina (Liza Colón-Zayas), que teme por su trabajo en The Bear. Todos los actores tienen varios momentos increíbles que emocionalmente consiguieron ponerme el corazón en un puño.

Y aunque los protagonistas son el trío formado por Jeremy Allen White (Carmy), Ebon Moss-Bachrach (Richie) y Ayo Edebiri (Sydney), me parece alucinante la complicidad y la sensación de familia disfuncional que la serie ha conseguido crear. Markus, Natalie o Neil Fak son el pegamento que mantiene unido todo, y hasta el menor miembro del restaurante tiene sus momentos para hacer reir o emocionarte profundamente. La fluidez como todo el equipo trabaja y no tienen que hablarse para saber lo que va a hacer el otro me parece una bendita maravilla.

The Bear me parece una serie super emocionante. Y la forma en que todo se construye elevando la tensión hasta llegar a una noche en la que lo normal es que todo salga mal y el restaurante acabe cerrando. Lo que pasa en el séptimo episodio es ya historia de la televisión.

Los actores son todos buenísimos. Pero hay que quitarse el sombrero y aplaudir la audacia del creador de la serie Christopher Storer. La forma en la que nos ha metido en la mente de cada personaje, la tensión que transmitía cada primerísimo plano de Carmy o Sydney, y cómo ha plantea esta temporada me parece brillante. La fotografía, el montaje y la música me parecen de 10, aunque curiosamente esta temporada no ha tenido una canción super icónica como en las anteriores. Entendiendo que en medio de la tensión del día, no hay sitio para colocarla.

Otra de las cosas que más me gustan de The Bear es la celebración del mundo de la restauración, con unos planos mágicos que serán mostrados de forma que casi se podían oler. The Bear celebra este mundo pero sin romanticismo, mostrando de forma descarnada la tensión y lo difícil que es esta profesión en el nivel de excelencia al que aspira The Bear. Una excelencia que no es suficiente para que el restaurante pueda ser rentable siquiera.

El final feliz de la serie, aunque es un final abierto a más no poder, me ha parecido super satisfactorio. En muchos sentidos, es el final que estos personajes merecían. En este sentido, me da pena la situación en que queda Carmy tras decidir alejarse de los fogones. Sobre todo porque de momento, su historia sigue estando alejado de su chica, Claire. Dicho esto, aunque en varios momentos Sidney se convierte por méritos propios en la protagonista de la serie y la que tiene que resolver los problemas, el monólogo de Jeremy Allen White en un larguísimo plano fijo es otro de esos momentos televisivos que se van a quedar para siempre conmigo.

Igual la tercera temporada perdió un poco el foco. Pero las temporadas cuatro y sobre todo esta quinta me han parecido una barbaridad. Menudo viaje nos ha regalado The Bear. Tras este final tan emocional, creo que sólo me quedan ganas de… volver a ver la serie desde el principio. No suelo volver a ver series que ya vi, excepto cuando mi hijo quiere volver a ver The Walking Dead o The Clone Wars por cuarta o quinta vez. Pero me veo recuperando The Bear en el futuro. Me ha impactado muchísimo. Para mi, esta serie marca el standard de lo que se puede hacer en televisión.

Comparto el trailer de esta temporada:

The Bear ha sido una serie histórica. Y esta quinta temporada nos ha dado un final casi perfecto.

PUNTUACIÓN: 9/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Spider-Noir temporada 1 (Prime Video)

Tenía cierta curiosidad con Spider-Noir, la serie de Prime Video en Imagen real que recupera al personaje interpretado por Nicolas Cage en las películas de animación de Miles Morales. El resultado es como la misma serie, lleno de luces y sombras.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Ben Reilly, un experimentado investigador privado en mala racha en el Nueva York de los años 30, se ve obligado a enfrentarse a su pasado tras una tragedia profundamente personal, mientras la ciudad cuenta con un único superhéroe.

En los comics, el personaje de Spider-Noir ha tenido una vida más bien corta. Fue creado en 2009 por David Hine, Fabrice Sapolsky y Carmine Di Giandomenico como parte del universo Marvel Noir (Tierra-90214), una versión alternativa de Spider-Man en una reinterpretación del personaje inspirada en el cine negro que surge en Nueva York durante la Gran Depresión. Dan Slott aprovechó al personaje incorporándolo al Spiderverso, pero su verdadera popularidad no llegó hasta que  Phil Lord y Christopher Miller no lo incorporaron al reparto de la brillante película de animación Spider-Man: Un nuevo Universo (2018), acertando al conseguir que Nicolas Cage pusiera la voz para el personaje de Ben Reilly.

Mientras esperamos al estreno de la segunda parte de Spider-Man: Cruzando el multiverso (2023), que no llegará hasta 2027, los productores decidieron dar luz ver a esta serie en imagen real, que ha contado con Nicolas Cage para protagonizarla. Lord y Miller han mantenido funciones de productores, aunque el creador de la serie es Oren Uziel, que comparte labores de showrunner junto a Steve Lighttfoot. La serie de 8 episodios ha sido dirigida por Harry Bradbeer, Nzingha Stewart, Alethea Jones y Greg Yaitanes. Los guiones corren a cargo del propio Uziel con Christopher Chen, Megan Liao, Steve Lightfoot, Tori Sampson, Jennifer Frazin, Jack Henderson y Bruce Marshall Romans.

La serie tiene la peculiaridad de haberse estrenado en dos formatos diferentes. En blanco y negro, que es como se había pensado originalmente, y en color. La sensación es que los productores no confiaban que el público generalista aceptara ver una serie en blanco y negro, motivo del desdoblamiento de la serie. La serie se creó para su emisión tanto en blanco y negro como en color. Para conseguir las dos versiones, las imágenes rodadas en el plató se capturaron digitalmente para luego dividirlas y procesarlas por separado. El equipo acuñó el término «True-Hue» para referirse al proceso mediante el cual crearon su versión en color, similar al Technicolor; Cage afirmó que esa versión se hizo para que pareciera «super saturada», y Uziel señaló que era como si la película en blanco y negro se hubiera coloreado.

En el reparto tenemos a Nicolas Cage como Ben Reilly / The Spider, una versión más madura y curtida de Spider-Man, un investigador privado en horas bajas y superhéroe procedente de un mundo alternativo basado en la Nueva York de los años 30. Cage es el gran reclamo de la serie y el personaje de Reilly le permite desplegar toda una serie de movimientos histriónicos marca de la casa que harán las delicias de sus fans.

Lamorne Morris es Joe «Robbie» Robertson, amigo de Ben y un periodista independiente muy trabajador que persigue las historias más arriesgadas para llamar la atención y avanzar en su carrera. Li Jun Li interpreta a Cat Hardy, una cantante de club nocturno con aire de femme fatale que será el interés amoroso tanto de Ben como de Flint Marko, que trama matar a Silvermane (Brendan Gleeson), el jefe de la mafia irlandesa que controla los elementos criminales de la ciudad. Karen Rodríguez como Janet Ruiz, secretaria de Ben y compañera de investigación; Jack Huston como Flint Marko / Sandman, guardaespaldas y amante de Cat que se convierte en secuaz de Silvermane y tiene la capacidad de transformar su propio cuerpo en arena, Abraham Popoola como Lonnie Lincoln / Tombstone, amigo de Marko y secuaz de Silvermane, que posee una piel blindada casi indestructible que le otorga fuerza y resistencia sobrehumanas, Andrew Lewis Caldwell como Dirk Leyden / Megawatt, un criminal con la capacidad de absorber y liberar electricidad, y Jack Mikesell como Jimmy Addison, un criminal con habilidades piroquinéticas, completan el reparto en sus papeles principales.

Muchas veces, los espectadores nos enredamos en temas de producción, de costes y de la parte del negocio que rodea el mundo del cine y la televisión. Yo el primero. Pero en realidad, como espectador no puedo más que levantarme y aplaudir porque una serie freak como este Spider-Noir haya llevado a hacerse realidad. Porque en realidad, esta serie es un bendito milagro incluso cuando hay cosas con las que no he conectado.

El primer elemento a destacar es la propia visión de hacer un Spider-Noir en blanco y negro, para igualarlo a la aparición del personaje en las películas de animación. El blanco y negro hace que la serie conecte con los clásicos del noir de los años 30, y me parece un elemento muy interesante para construir el tono que se quería crear. Visualmente creo que el blanco y negro es un acierto, incluso cuando el efecto provoca que las pocas escenas de efectos especiales queden apagadas y sin chispa. Como son las apariciones del Electro de este universo, Megawatt. Dicho esto, globalmente me alegro de haber podido ver la serie en blanco y negro.

Vi un episodio en color y lo cierto es que el efecto queda extraño y poco natural. Para escribir esta reseña he leído que se buscaba provocar la sensación visual que provocan las películas coloreadas, y lo cierto es que en ese sentido, el objetivo está super conseguido. Lo malo es que como las películas coloreadas, el color no resulta natural y queda extraño para la vista. Pero como decía antes, si Amazon acepta el sobre coste de hacer la serie en color y en blanco y negro, ¿Por qué tendría que ponerle un pero yo como espectador? De hecho, es mejor, porque nos ofrece la posibilidad de ver la serie como cada uno prefiera.

Entrando en la serie en si, otro elemento clave es que Spider-Noir NO es una historia de superhéroes con toques noir, sino una de detectives en la que algunos personajes tienen habilidades especiales en momentos concretos. Esto es clave, porque en parte yo esperaba ver lo primero, y me he encontrado lo segundo. En función de las expectativas de cada uno, el visionado puede ser más o menos satisfactorio. Y por eso creo que es importante que se avise a los espectadores, sobre todo a los comiqueros.

Luego tenemos a Nicolas Cage. Él es lo mejor y casi lo peor de la serie. Por un lado, su contratación tras poner la voz en las películas de animación era algo obligado, en eso no tengo dudas. Y Cage ha encontrado en Ben Reilly un vehículo fantástico para sus excentricidades actorales, aunque él las justifique al tratar de imitar el movimiento real de los arácnidos. El elemento torturado de Reilly tras la muerte de su amada antes de empezar la serie, que justifica que se encuentre torturado y casi alcoholizado, encaja como anillo al dedo en el rango interpretativo de Cage. Además, no se puede negar que él es el principal reclamo de la serie en lo referido al star-power de Hollywood. Cage es la única estrella de cine de la serie y su mera presencia vende la serie y anima a una parte de los espectadores a verle. Así que por esa parte, me parece perfecta la contratación de Cage para el papel de Ben Reilly.

Pero en realidad, Cage es un mal casting para la versión en imagen real de Ben Reilly. Cage era perfecto cuando se trataba de ponerle la voz en las películas de animación, pero el actor tiene 62 años y es demasiado mayor para el papel. Y ya no es que no pueda hacer las escenas de acción, que obviamente no puede. Es que cuando se plantea una relación amorosa con Cat Hardy, interpretada por la actriz Li Jun Li, no te puedes creer que esa femme fatale pueda enamorarse del anciano Reilly. Partiendo que obviamente Reilly en la serie no tiene 60 años, sino como mucho 40. Cosa en lo que Cage ya no resulta creíble. Y por mucho que Cage me encanta, el problema de este casting provoca una disociación que provocó que no conectara en muchos momentos con el drama del protagonista.

Esta situación creo que viene provocada por los propios estudios y su incapacidad de encontrar a la siguiente generación de estrellas de cine, que provoca que al final tengan que contratar a las mismas estrellas envejecidas de siempre. Algo que acaba siendo un problema evidente.

La serie usa algunos convencionalismos del noir, unidos a otros elementos que conectan con la sensibilidad identitaria woke que ha contaminado el mundo del entretenimiento americano.

Un Ben Reilly quemado es contratado para encontrar a un persona, que resulta ser un mutante con poderes piroquinéticos que quemó la casa del mafioso Silvermane. Reilly descubrirá que hay un grupo de personas con poderes que conectan con su propia historia y cómo consiguió él los poderes. Que esto conecte con la Primera Guerra Mundial y unos experimentos en un campo de prisioneros alemán me resulta una idea original que aleja a los personajes de los clichés más trillados del comic. Lo cual está bien.

Reilly conocerá a Cat Hardy, cantante y dueña de un club que en realidad es propiedad del mafioso Silvermane, interpretado por el veterano Brendan Gleeson. Hardy conecta con el arquetipo de femme fatale y son sus acciones las que provocan toda la serie. En los últimos años ha habido un cambio en el tratamiento y lo que simbolizaban las femme fatales, hasta el punto de quitarles la parte malvada para convertirlas en mujeres que siguen su propio destino y toman sus decisiones. Ejemplo de empoderamiento, vamos. Cosa que es exactamente lo que vamos a ver en esta serie, con Hardy tomando decisiones según su propio interés que benefician o perjudican a Reilly. Pero que no se toman desde un punto de vista de ser la villana de la serie, cosa que Hardy no es en absoluto.

Dentro que Silvermane es claramente el villano, en realidad la serie intenta humanizarle, al mostrarle como alguien que sufrió el hambre en la depresión antes de levantarse para convertirse en quien es. Algo que acaba provocando que tengamos a un villano muy poco imponente con una nula sensación de peligro. De alguna manera, la serie humaniza a la mayoría de teóricos villanos, como son las versiones de este mundo del Hombre de Arena y Tombstone. El único ser con poderes realmente malvado es la versión de Electro. En general, resulta super llamativo el intento consciente de la serie porque nadie sea realmente «malvado» en la serie.

La serie mantiene el misterio de cómo Ben consiguió sus poderes, cosa que no descubriremos hasta el quinto episodio. Ben se encuentra en medio de la lucha de poder de Silvermane y Alfred Morris, el alcalde de la ciudad que aspira a la reelección. A pesar de su manifiesta incapacidad y problemas con el alcohol, Reilly va saliendo adelante gracias a la ayuda de su amigo el periodista Robbie Robertson, que le pone en la pista de los crímenes de la ciudad, y de Janet Ruiz, su secretaria que es además una investigadora sagaz con contactos en la policía.

Aparte del problema de edad de Cage, el otro gran problema argumental de la serie es que Reilly en varios momentos se convierte en secundario de su propia serie. Sobre todo durante un climax final en el que son otros personajes los que resuelven la amenaza de Silvermane mientras The Spider (que ese es su nombre de superhéroe en esta Tierra) se enfrenta a los supervillanos en una descafeinada pelea final. Si a eso le sumamos el problema de unos villanos muy poco carismáticos y visualmente terriblemente sosos, tenemos una serie con problemas serios.

Comentaba al principio que Spider-Noir NO es una historia de superhéroes. Pero dicho esto, la serie destaca para mal en muchos momentos por lo cutre que luce todo. Hay un elemento llamativo que en realidad no es demasiado grave, pero que se ve. Y es que dentro de recrear la Nueva York de los años 30, los productores hacen que el 99% de las escenas «de calle» tengan lugar en la misma calle. Dentro que está rodado en estudio, claro. Esto no es super grave, pero provocó que la sensación fuera de una sitcom de los 80 y 90, y no de una serie de gran presupuesto de 2025. En realidad, esta sensación de sit-com es evidente porque el 80% de la serie está rodado en las mismas 5 localizaciones: La calle de Nueva York, el club de Cat y su habitación, el despacho de Ben y alguno más.

Es evidente que Spider-Noir NO es una serie barata. Pero en muchos momentos lo parece. El climax final de la serie en la calle delante de un teatro es super cutre. Y una parte puede ser por el efecto del blanco y negro en el CGI que comentaba antes. Pero otra parte es debido a unas escenas de acción super cutres con unas coreografías lamentables que no se si se pueden calificar como tales.

Luego tenemos a The Spider. Hay sólo un par de escenas con él balanceándose por la ciudad, y quedan pobres y sin chispa. Pero es que además por no ver ni siquiera vemos a Reilly escalar paredes o hacer las cosas que se suponen a un héroe arácnido. Su habilidad de tirar redes orgánicas es lo único que hace que Reilly se salga de la normalidad. Dentro que en realidad, los minutos en pantalla de The Spider son super escasos, porque tenemos el 95% del tiempo a Cage en su identidad de Ben Reilly.

Decía al principio que los espectadores tenemos que alegrarnos porque una serie como Spider-Noir se haya estrenado. Luego quien quiera que la vea y quien no, no. Pero una vez esto es así, lo cierto es que esta serie me ha parecido cutre y decepcionante en muchos momentos. Me da la sensación que este serie debería haber sido mucho mejor de lo que lo ha sido en realidad.

Mientras escribo estas líneas aún no se sabe si Spider-Noir va a tener una segunda temporada. En positivo tengo que decir que esta temporada ofrece una historia cerrada con un final satisfactorio a partir del arco de redención de Reilly, que termina aceptando que es The Spider y su obligación es ayudar a la ciudad. Si no hay más, al menos el final es el correcto. En caso de que se planteen hacer una segunda temporada, les recomendaría que pensaran bien la historia que quieren contar, y si realmente merece la pena.

Comparto el trailer de esta serie:

Spider-Noir es un experimento curioso que me parece increíble que haya llegado a hacerse realidad.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Para toda la humanidad temporada 5 (Apple TV)

Antes de terminar mi suscripción a Apple TV me ha dado tiempo de ver la quinta temporada de Para toda la humanidad.

PUNTUACIÓN: 8/10

Para toda la humanidad plantea una realidad alternativa en la que los rusos llegaron primero a la Luna. En el inicio de esta cuarta temporada, en el año 2003, la base marciana de Happy Valley ha ampliado rápidamente su huella en Marte y el programa espacial ha pasado a centrarse en la captura y extracción de asteroides extremadamente valiosos y ricos en minerales. La aparición de un valioso asteroide hará que nuevas tensiones surjan en Marte y también en la Tierra.

La quinta temporada de Para toda la humanidad retoma la historia varios años después del robo del asteroide Goldilocks. Happy Valley se ha convertido en una próspera colonia con miles de habitantes y en una base para nuevas misiones que nos llevarán aún más lejos en el Sistema Solar.

Ronald D. Moore (Battlestar Galactica), Matt Wolpert y Ben Nedivi son los creadores de esta serie, que en esta quinta temporada tiene a Wolpert y Nevidi como showrunners. Esta tercera temporada cuenta con 10 episodios, que han sido dirigidos por Sarah Boyd, Meera Menon, Sylvain White, Dan Liu y Sergio Mimica-Gezzan. Wolpert y Nedivi escriben esta temporada junto a Bradley Thompson, David Weddle, Nina Braddock, Sabrina Almeida, Kira Snyder, Colby Day, Jovan Robinson y Kate Burns.

En el reparto volvemos a encontrar a Joel Kinnaman como Ed Baldwin, el gran protagonista de la serie desde su primera temporada que ahora vive en Marte con su hija y su nieto. Wrenn Schmidt interpreta a Margo Madison, la antigua directora de la NASA que cumple condena en una cárcel en Estados Unidos. Cynthy Wu es Kelly Baldwin, la hija adoptiva de Ed y Karen Baldwin es una consumada científica y astronauta. Coral Peña Interpreta a Aleida Rosales, una inmigrante indocumentada de México que se convierte en una de las ingenieras más importantes de la NASA primero y de Helios Aerospace después. Edi Gathegi interpreta a Dev Ayesa, el magnate de la tecnología fundador de Helios Aerospace, Toby Kebbell es Miles Dale, un trabajador que emigró a Marte buscando un futuro mejor para su familia, que tras las revueltas de la cuarta temporada se ha convertido en un referente moral en la base marciana.

Otros personajes importantes en esta temporada son Svetlana Efremova en el papel de Irina Morozova, una alta funcionaria soviética; Mireille Enos en el papel de Celia Boyd, miembro de la Fuerza de Seguridad de los Pacificadores en Marte; Costa Ronin en el papel de Leonid «Lenya» Polivanov, político soviético y antiguo cosmonauta, y gobernador de Marte; Sean Kaufman como Alex Poletov Baldwin, hijo de Kelly Baldwin y nieto de Ed; Ruby Cruz como Lily Dale, la hija menor de Miles y Amanda Dale; e Ines Asserson como Avery «A.J.» Jarrett (de soltera Stevens), una marine estadounidense que se entrena para una misión espacial e hija de Danny y Stevens.

Estamos en 2012, y la base marciana se ha ampliado considerablemente hasta albergar a 5.000 personas. Las naciones de Marte-6 han estado acaparando la riqueza procedente de la extracción de iridio provocando que el salto entre las naciones ricas y las pobres en la Tierra se haya incrementado todavía más. Kelly Baldwin lleva años buscando pruebas de vida extraterrestre en Marte, paro la búsqueda va a expandirse hasta la luna de Titán, donde una sonda ha informado de un hallazgo que puede cambiar la historia.En Marte la vida parece ser plácida. Los hijos de Marte se gradúan en el instituto, entre ellos Alex Poletov Baldwin, hijo de Kelly Baldwin y nieto de Ed y Lily Dale, la hija menor de Miles y Amanda Dale. Estos nuevos personajes simbolizan la idea de cambio generacional que está presente a lo largo de toda la temporada.

Para toda la humanidad es una serie que me encanta empezando por la visión positiva del futuro (pasado) de la humanidad. Pensando en que la ciencia ficción parece que lleva años abducida por los futuros distópicos, poder disfrutar de una serie con esta premisa es un placer. Dicho esto, dentro de este espíritu, van a suceder un montón de situaciones dramáticas y violentas, que van a poner en cuestión la misma supervivencia de la colonia marciana. Si en la cuarta temporada ya hubieron amagos de rebelión de los trabajadores contra el orden establecido, en esta temporada los problemas van a llevar auna guerra abierta.

Al ser una temporada de 10 episodios, me gusta mucho la forma en que la serie empieza de una manera muy diferente a como termina. En el arranque, la clave va a estar en un misterio a partir de una investigación por asesinato que va a iniciar la recién llegada agente de policía marciana Celia Boyd. Un misterio que busca tapar una conspiración que busca cambiar la vida en Marte.

Me gustan mucho los jóvenes protagonistas, pero creo que es un acierto que los ya veteranos Kelly Baldwin, Aleida Rosales, Dev Ayesa o Miles Dale lleven gran parte del peso dramático de la serie. Además, como en otras temporadas hay un buen equilibro entre las diferentes tramas, de forma que la misión a Titán va a tener muchos minutos, incluso cuando la base marciana se encuentre en una situación de guerra abierta.

Puestos a comentar algo menos bueno, en realidad todo me gusta bastante. Pero no hay nada sobresaliente, todo se mueve en situaciones bastante lógicas y razonables, que no es poca cosa. Pero me falta destellos de brillantez que si tuvimos en otras temporadas. En este sentido, las interpretaciones de todo el reparto no llegan tampoco al sobresaliente. Fijaros qué problema.

El final de la temporada plantea un final dramático para uno de los protagonistas, aunque quiero pensar que en la sexta temporada pueden haber sorpresar. Por soñar… Además, una vez que la serie va a alcanzar el presente de 2027, ya se ha anunciado que la sexta temporada va a ser la última. Sólo puedo desear que Wolpert y Nedivi acierten con el final de la historia. Ya os confirmo que seré el primero para suscribirme a Apple TV en cuanto se estrene.

Comparto el trailer de esta temporada:

Para toda la humanidad sigue siendo una serie más que disfrutable que merece mucho la pena. A ver cómo terminan la historia en la última temporada.

PUNTUACIÓN: 8/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!