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Crítica de Jupiter´s Legacy temporada 1 (Netflix)

Netflix continúa su racha de adaptaciones montoneras de conceptos creados en el mundo del comic. Jupiter´s Legacy, el comic creado por Mark Millar y Frank Quitely ha sido el último damnificado.

PUNTUCIÓN: 5.5/10

“Jupiter’s Legacy” sigue la historia de los primeros superhéroes del mundo, que recibieron sus poderes allá por la década de 1930. Tras dedicar casi un siglo a proteger a la humanidad, ahora esta primera generación debe pasar el testigo a sus hijos para que continúen con su legado. Pero las tensiones van en aumento cuando los jóvenes, ansiosos por demostrar su valía, no logran estar a la altura ni de la legendaria reputación pública de sus progenitores ni tampoco de los exigentes estándares personales de estos. (FILMAFFINITY)

Jupiter´s Legacy es uno de los mejores comics de Mark Millar y Frank Quitely. Planteado como una gran saga familiar de superhéroes con aventuras que se alargan durante todo un siglo. Este comic de 2013 sirvió para que Millar expresara sus inquietudes sobre el género de superhéroes, tocando de forma inteligente temas como las diferentes edades del comic, el contraste del héroe clásico de los tebeos que atrapa ladrones de banco pero no hace nada que realmente mejore la sociedad, preocupado más bien en mantener el status-quo sin que nada cambie, y las nuevas generaciones que buscan cambiar el mundo.

Tras una primera serie de cinco números, Millar cambió de registro entre 2015-16 con Jupiter´s Circle, continuación / precuela de 12 números en las que descubrimos las aventuras de los héroes que hemos conocido casi ancianos en el presente como unos jóvenes alocados en los años 50 y 60. Estas aventuras permiten a Millar dar contexto a los personajes y a la vez que ofrecer su punto de vista a momentos importantes de la historia de los Estados Unidos. Aunque Millar tiene ideas interesantes y mucha crítica social, el comic se vio lastrado por el excesivo baile de dibujantes: Wilfredo Torres, Chris Sprouse, Davide Gianfelice ,Rick Burckett o Ty Templeton dibujaron páginas de esta serie de 12 números,haciendo que echáramos de menos a Quitely.

Por último, en 2017 salió el segundo y de momento último volumen de Jupiter´s Legacy, de nuevo con Quitely al dibujo. Y aunque visualmente el arte de Frank Quitely en es una pasada, la historia de Mark Millar acaba resultando un poco más de lo mismo, repitiendo algunos patrones habituales de su obra. La serie quedó inconclusa en 2017, anunciándose en ese momento un tercer volumen, Requiem, para 2019 que no llegó a publicarse, y ahora que por fin va a empezar su publicación el próximo mes de junio, nos encontramos que Quitely solo dibuja las portadas, eligiendo Millar a Tommy Lee Edwards para sustituirle.

Cuando Netflix compró Millarworld, la compañía de Mark Millar en 2017, apostando por Millar como creador de contenidos para su canal de streaming, no había duda que Jupiter´s Legacy podía ser una de sus principales apuestas, dado que esta saga de superhéroes alargada durante un siglo podía ofrecer horas y horas de entretenimiento.

La adaptación televisiva de Jupiter´s Legacy ha sido creada por Steven S. DeKnight (Pacific Rim: Uprising, Daredevil), escribiendo y dirigiendo incluso el primer episodio, Sin embargo, DeKnight abandonó la serie por las clásicas “diferencias creativas, pasando Sang Kyu Kim a asumir el cargo de showrunner. Mark Millar ha mantenido funciones de productor ejecutivo, pero ha comentado que aunque ha opinado, en general ha dejado que otros creativos trabajaran sus propias ideas basadas en su historia. La serie de ocho episodios ha contado con fotografía de Danny Ruhlmann y Nicole Hirsch Whitaker, y música de Stephanie Economou.

Josh Duhamel protagoniza la serie interpretando a Sheldon Sampson / Utopian, un trasunto de Superman que tras el crack de la bolsa de 1929 llevará a un grupo a buscar una isla mágica que se le ha aparecido en visiones y donde conseguirán sus poderes. Junto a Duhamel, tenemos a Ben Daniels como Walter Sampson / Brainwave: el hermano mayor de Sheldon que adquirirá poderes telepáticos; Leslie Bibb como Grace Sampson / Lady Liberty. la esposa de Sheldon y una de las heroínas más poderosas del planeta, además de madre de Chloe (Elena Kampouris) y Brandon (Andrew Horton), los hijos de la pareja más famosa del planeta que tienen que lidiar con las expectativas del público y un ideal imposible de igualar que les intenta imponer su padre Utopian. Matt Lanter como George Hutchene / Skyfox, amigo de la infancia de Sheldon enfrentado con Walter en 1929 y que acabó traicionando al grupo. Su hijo Hutch (Ian Quinlan), un ladrón de poca monta que usa un aparato de teletransportación, completan el reparto.

Empezando por los elementos positivos, hay que reconocer que el comic de Millar y Quitely no llegó nunca a ofrecer esa gran saga superheroica que prometía, ya que el primer volumen tuvo un giro bestial super punkie marca de la casa de Millar que cambió completamente lo que se esperaba de ella. Es por esto que a priori, la oportunidad que ofrecía la serie de ofrecer más información del pasado de los héroes para que nos atrapen emocionalmente me parecía no sólo algo correcto, sino el camino a seguir para poder crear algo especial.

También hay que destacar que a pesar de los cambios, la serie es super fiel al comic y consigue sacarme una sonrisa al ver en imagen real el traje de Utopian o Lady Liberty.

Y hasta aquí lo bueno. Como digo Jupiter´s Legacy tiene el feeling correcto, los trajes y la historia son como el comic y en general todo es correcto, pero a la vez todo da sensación genérica y sin personalidad: la música, la fotografía, el CGI… Todo lo contrario de un comic dibujado por Frank Quitely. Ver como la serie de TV desaprovecha, o pasa por alto, las virtudes de Mark Millar y Frank Quitely es algo que me ha llamado mucho la atención. Todos conocemos a Millar por sus one-liners, sus golpes de efecto y, por qué no decirlo, sus punkarradas. Pero el escritor escocés es también y un maestro en la síntesis, ofrecer el núcleo de las cosas en un diálogo y 4 viñetas. A pesar de que cada episodio está centrado en un personaje, tras seis horas de televisión no me queda la sensación de que conozco mucho mejor a los personajes en la serie respecto al comic, la verdad. Con el agravante de tener en la serie diálogos repetidos en todos los episodios que giran sobre los mismos temas y acaban siendo redundantes.

Frank Quitely es un maestro en narrativa, en congelar la imagen en el momento más potente y en sus perspectivas que ofrece la acción desde puntos de vista atractivos. Sinceramente, no vi nada de esto en la serie, a pesar de que varias escenas salen directamente del comic. La ventaja del comic frente al cine o la televisión siempre fue que el artista puede plasmar cualquier cosa en la página, no está limitado por un presupuesto. Pero hay veces que no es cuestión de dinero, sino de talento. Quitely lo tiene a raudales, pero no acabo de verlo en la serie, ya que todo luce plano y sin chispa. Si tuviera que decir un momento visual que me haya gustado, sinceramente no podría decir ninguno porque lamentablemente, en este caso correcto significa mediocre.

Pero no son sólo los valores de producción, el guión tiene también mucho delito. Comentaba como positivo la posibilidad de ampliar el lore de la serie y mostrar cosas que no tenían cabida en comics de 22 páginas. Sin embargo la ejecución es lamentable. La serie divide el tiempo en el presente y en 1929, para ver cómo los héroes consiguen sus poderes. Lo que Millar despachó en seis páginas del número uno del comic en la serie nos lleva casi tres horas de historia que no acaba de ir a ningún lado y, al menos en mi caso, me ha aburrido sobre manera. Como digo, no hay nada nuevo que haya visto en la serie que me haya hecho empatizar (u odiar) a ningún personaje, porque ninguno me ha transmitido nada. La búsqueda de Sheldon de pistas para llegar a la isla o los episodios de “locura” que sufre con sus visiones me han parecido “paja” narrativa únicamente puesto ahí para ocupar minutos.

Siguiendo esta filosofía de situar cada episodio mitad en el presente y mitad en el pasado, Netflix puede hacer todas las temporadas que quiera, ya que puede alargar la historia contando aventuras en los 40, 50, 60, … todo lo que les interese. Pero esto a la vez, esto me recuerda a Amazing Spiderman 2, y como todo en la película parecía un trailer para vender la siguiente (Los 6 siniestros) que no llegó a hacerse porque Amazing fracasó. Pues en cierto sentido, creo que al pensar los guionistas que iban a poder desarrollar más todo en las siguientes temporadas hizo de alguna manera que se olvidaran de hacer que ESTA nos contara cosas interesantes. Con lo que el fail es monumental.

Y no es que todo lo del pasado sea insulso, es que también le falta fuerza y carisma a la historia del presente. No tengo claro si el casting de Chloe y Sampson es un fail (si que lo es), o es que el guión es flojísimo y tampoco les da grandes opciones para lucirse. Pero veo a ambos como unos clichés andantes, la hija rebelde que busca con alcohol y drogas encontrar su propio camino, o el hijo que sufre al intentar contentar a un padre demasiado exigente para el que nunca es suficiente. Ambos actores lo intentan, pero están a la altura de todo lo demás: Correcto tirando a mediocre.

Y tampoco es que los adultos estén mucho mejor, las cosas como son. Partiendo que Josh Duhamel tampoco es un actorazo para empezar, y todos los demás sólo me llegan a nivel televisivo de domingo por la tarde. Si a esto le sumamos un CGI flojo, unas escenas de acción aún peores y un climax sin fuerza, lamentablemente no queda más que considerar Jupiter´s Legacy en el último producto montonero de Netflix.

A esto hay que sumarle el hecho que tenía ganas de ver cómo planteaba la serie el GIRO alucinante del comic que cambió el status-quo. Mientras veía la serie, aunque pensaba que todo era correcto sin más, creía que si acertaban al mostrar el giro de Millar, como pasó en la excelente Invincible de Robert Kirkman, Jupiter´s Legacy podía volarle la cabeza a mucha gente y convertir el visionado de la segunda temporada en una apuesta segura. Sin embargo, el climax es un fail como una casa por si mismo, pero más si cabe si pensamos que este giro del comic no llega a ocurrir porque la serie ha decidido ir por otro lado.

De hecho, han fallado tanto a todos los niveles con este final y en general con todo lo demás que veo poco probable que vaya a ver una hipotética segunda temporada.

Comparto el trailer de esta serie:

Jupiter´s Legacy no es terrible, pero tampoco es brillante en nada, quedando su extremada corrección en algo totalmente insípido. Netflix creo que debería hacérselo mirar, porque vaya tela…

PUNTUCIÓN: 5.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Falcon y el Soldado de Invierno episodio 6 (Disney+)

Dos años después del final de Vengadores Endgame, por fin vemos a Sam Wilson convertido en el Capitán América en el final de Falcon y el Soldado de Invierno, la segunda serie de Marvel Studios estrenada en Disney+.

Artículo CON spoilers.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Episodio 6. Un mundo, un pueblo.

Los Sin Banderas se vuelven más peligrosos. Sam y Bucky entran en acción.

El showrunner Marcolm Spellman escribe este último episodio de Falcon y el Soldado de Invierno junto a Josef Sawyer, que ha sido dirigido como los anteriores por Kari Skogland. El episodio tiene una duración de 52 minutos, lo que le convierte en el cuarto de menor duración, sólo superando a los dos primeros.

Como comentaba en la introducción, han pasado dos años desde el final de Vengadores Endgame, y poder ver por fin a Sam Wilson (Anthony Mackie) convertido en el Capitán América es una pasada. Me gusta mucho lo fiel que es el diseño del traje de la serie al diseño de Carlos Pacheco que Stuart Immonem convirtió en uno de los más molones trajes vistos en acción. En este sentido, las escenas en vuelo me flipan y me dan lo que llevaba esperando desde el principio de la serie.

Vista la serie ya en su conjunto, Falcon y el Soldado de Invierno ha sido espectacular y globamente entretenida, con varios momentazos increíbles, como el ver a John Walker empuñar el escudo ensangrentado, o el propio traje de “Capi” Sam. Aunque desde ya confirmo que para mi no llega satisfacer como debería por culpa de un guión muy deficiente. Y no me mal entendáis, me parece perfecto el camino que realizan los personajes a nivel general durante la serie y donde se encuentran al final. Creo por ejemplo que narrativamente tenía todo el sentido y era más interesante que Sam tuviera dudas al principio pero acabara abrazando su identidad de Capitán América al final de la serie tras sufrir una evolución y un aprendizaje. También mola (a nivel general) la presentación de John Walker (Wyatt Russell), que fuera brevemente el Capitán América, su “fall-from-grace” y que adopte al final su identidad comiquera de U.S. Agent con un traje perfecto. O que Bucky Barnes (Sebastian Stan) busque no sólo a vengarse de Hydra, sino intentar reparar el daño que causó a personas concretas que aún hoy siguen sufriendo por la pérdida de seres queridos.

En general, la serie tiene un feeling comiquero con el que conecto, y tiene destellos con momentos que están bien, pero te dejan en la mayoría de los casos con una sensación de que no han conseguido sacar todo el partido a la situación como hubiera sido deseable.

El problema es que la ejecución es realmente floja, lo que ha sido una decepción brutal. Y todo es culpa del flojísimo guión. Me imagino a Kevin Feige dándole el visto bueno a las ideas a nivel general viendo el timeline de la serie en la sala de escritores, pero luego Spellman ha fracasado terriblemente como creador de momentos carismáticos a partir de diálogos interesantes y una buena caracterización y evolución de los protagonistas.

El camino de Sam, Bucky y Walker es correcto, aunque no la ejecución, sobre lo que luego me extenderé. Pero todo lo relativo a Karly Morgenthau (Erin Kellyman) y sus Sin Banderas y el GRC me parece terrible. Ya he comentado en las reseñas previas de los episodios tres, cuatro y cinco los diversos problemas relacionados con ellos. Sobre el GRC, querer utilizarlo como metáfora del intento de expulsión de inmigrantes ilegales de Trump me parece que no funciona en ningún momento y queda como un pegote mientras la serie se mantiene en una estudiada ambigüedad.

Los Sin Banderas son unos villanos random y sin sensación de amenaza que no han estado a la altura de la serie. Eso para empezar. Pero partimos del problema de un showrunner que busca todo el rato que empaticemos con una terrorista que ha puesto un bomba y matado a inocentes porque su “lucha es justa”, lo que transmite una lamentable traslación de esta historia de ficción con los disturbios raciales del BLM donde se quemaron casas y negocios de gente inocente y también se decía que había que “intentar comprender” a los manifestantes violentos, evitando calificarles de violentos o delincuentes, cosa que eran. NO todos los manifestantes lo son, claro, y está genial manifestarse contra el racismo, pero los violentos son violentos y querer ocultar esta realidad desde luego no creo que que ayude a aliviar los problemas que se viven actualmente en los Estados Unidos.

Esto vuelve a hacerse dolorosamente presente en este episodio en el terrible diálogo de Sam al senador de GRC “Dejen de llamarles terroristas“. Dice Sam ¿Y cómo llamas tú a alguien que pone una bomba y mata a inocentes?Estas etiquetas, terrorista, refugiado, matón.. a menudo se usan para eludir la pregunta ¿por qué?” WHAAAAT? ¿Qué me estás contando? No hombre no, el discurso y en general toda la escena no funciona porque el diálogo es terrible en la medida que nos cuela de mala manera este ideario político tan pernicioso que nos alecciona para que creamos que determinadas violencias son buenas siempre que alguien diga que se hacen “por nuestro bien” o que la causa “es justa”.

Y me parece estupendo la parte del discurso en el que dice que aspira a inspirar a la gente a hacerlo mejorEl único poder que tengo es que YO creo que podemos hacerlo mejor. No podemos exigirle a gente que de un paso adelante y no encontrarles a medio camino“. Esa parte está muy chula y me gusta, porque realmente esa es la esencia del Capitán América de los comics con los que he vivido toda mi vida. El que cree que para que las cosas mejoren todos bebemos ayudar en la medida de nuestras posibilidades. Y que si alguien necesita ayuda, es nuestro deber hacerlo sin importar nuestra conveniencia personal. Esta parte sí está muy bien.

Otro tema que en mi opinión no funciona es la forma en que nos intentar meter el tema racial en la historia. “Soy un hombre negro que lleva las barras y estrellas. ¿Qué es lo que no entiendo? Cada vez que cojo este escudo, se que hay millones que van a odiarme por ello. Incluso ahora, aquí, lo noto. Las miradas, juzgándome, y no puedo hacer nada para cambiarlo. Y aún así, aquí estoy sin super suero, sin pelo rubio u ojos azules.” Y el caso es que este diálogo sería brillante en el comic de Nick Spencer y Daniel acuña (entre otros artistas) que sí realizó un acertado análisis y crítica al racismo y al papel de los medios de comunicación en la sociedad americana que ayudaban a extender el odio y el conflicto. Pero aquí, en esta serie, el diálogo no funciona porque ¡es la primera vez que se pone el traje de Capitán América!! ¿Cada vez que cojo este escudo? ¿De qué estás hablando? De hecho, la gente que hay a su alrededor sin ninguna duda le vitorea, en el puente primero y tras salvar a los políticos después. ¿Quién le está odiando en ese momento? Claro que no funciona el diálogo, es que decirlo en ese momento es absurdo y no se corresponde con lo que estamos viendo, ni con el camino vital de Sam como personaje del MCU en el que nunca ha sufrido el racismo en pantalla. Por cierto, en ambos momentos le aplauden gente de varias razas incluidos blancos, sin embargo, tampoco es casualidad que en el momento del diálogo “– Ese es Black Falcon. -NO, es el Capitán América“, sólo se vean afroamericanos. Y todo eso aparte que es en respuesta a una pregunta del senador que le intenta explicar que el asunto de los asentamientos en un tema complejo, por lo que de hecho la respuesta de Sam no tiene sentido en el contexto de lo que esa persona le dice.

Pero si Karly es maniquea y tramposa, y no tanto ella sino el mensaje que Spellman lanza aprovechando ese personaje, muchísimo peor lo de Sharon Carter (Emily VanCamp), que se convierte en el verdadero desastre de la serie. De hecho, viendo de nuevo el tercer episodio sabiendo lo que sabemos ahora, te das cuenta que todo es un sinsentido terrible, y conecta completamente con el simplismo y los giros locos de las series de The CW, que en todo caso son honestas y saben qué tipo de producto son y a pesar de su falta de presupuesto y calidad profesional, hacen maravillas y transmiten su amor a los comics. Pero que de calidad de guión van justitas, justo lo mismo que este Falcon y el Soldado de Invierno. La idea que Sharon, lider de UN PAIS SOBERANO invitaría a Sam y Bucky a que se acercaran para detener a su principal activo, el doctor creador del suero del super soldado del que sólo ella tiene control y que le puede fabricar más, es una ridiculez que casi me hace pensar si Spellman nos trata a los espectadores como si estuviéramos tontos.

Sobre Bucky comentaba que es genial que busque reparar el daño a los familiares de la gente que mató. Pero su escena final con el padre de una víctima a la que mató está super mal rodada y peor, deja ambiguo un momento que debería haber sido super emocional. ¿El vecino de Bucky le ha perdonado? ¿Incluso si eso es imposible, ha encontrado algún tipo de satisfacción al conocer cómo murió su hijo y al menos eso le permite pasar páginas? NO lo sabemos, porque queda todo ambiguo debido a un montaje demencial. En todo caso, comentar que a pesar de su papel secundario, creo que Sebastian Stan está mucho mejor que Anthony Mackie y muestra un mayor carisma en pantalla que su limitado compañero.

Me gusta que en este último episodio John Walker aparezca como un héroe intentando detener a los Sin Banderas en Nueva York. Y su traje de U.S. Agent me parece perfecto. Pero sin embargo, Spellman hace que Wyatt Russell añada unos tics en su interpretación que no se entienden y no acaban de tener tampoco sentido. Además de hacerle decir una frase final que resulta de nuevo, absurda: “¡He vuelto!” ¿Has vuelto a donde? ¿Al ejército, te han readmitido? Realmente no se sabe porque, de nuevo, la escena está mal contada. Pero además, tiene lugar en la misma sala donde el ejército echó a Walker en el episodio anterior sin posibilidad de defenderse, lo que diría que es únicamente porque Julia Louis-Dreyfus (Condesa Valentina Allegra de Fontaine) sólo rodó con ellos un día y usaron el mismo set para las dos escenas, no porque esta tenga un significado concreto. Ni en un sentido ni en otro. Por cierto, el personaje de la Condesa es otro que tampoco funciona por su ambigüedad y por unos diálogos que no funcionan.

Sobre Sam / Capitán América, he comentado que me flipa verle volando con el escudo en la mano, y me traslada a los comics de Stuart Immonem y Daniel Acuña, entre otros artistas. Sin embargo, debo reconocer que el traje que es perfecto en los comics y a adaptación es literal, no acaba de funcionar en imagen real. No lo hace en lo referido a la cabeza, las gafas de vuelo y las orejas al aire, pero tampoco a la sensación de “hinchado” que da al cuerpo y sobre todo la zona de los hombros. Posiblemente esto sea una sensación subjetiva y no compartida por todo el mundo, pero debo decirlo porque así lo sentí. En todo caso, tampoco acabaron de acertar con el traje de Steve Rogers en su primera película o en la de los Vengadores, así que hay tiempo de ajustar hasta mostrar el que espero que sea el traje definitivo del nuevo Capitán América de cara a su próxima película, recién anunciada de momento en pre-producción.

Pero más allá del tema anecdótico del traje, Marcus Spellman hace un deficiente papel a la hora de construir la evolución de Sam. En la crítica del episodio pasado comentaba que NO habían mostrado correctamente dicha evolución y por qué si antes pensaba que el escudo era un símbolo que sólo tenía sentido con Steve, porqué ahora piensa diferente. “De qué serviría todo el dolor y el sacrificio si no estuviera dispuesto a seguir luchando” no es una explicación satisfactoria. Porque de hecho, él ya seguía luchando como Falcon, no es como si se hubiera retirado tras Endgame. Que no expliquen bien el cambio de opinión cuando explícitamente sí nos informaban de todos los motivos por los que NO debería ser el Capitán América narrativamente es el gran problema de la serie. Y lamentablemente, se veía venir que este último episodio tampoco se explica el cambio de criterio de Sam, no era un tema de “ya lo explicarán la semana que viene”. Parece también claro que no quieren mostrar a un afroamericano admitir que se había equivocado en una idea previa, lo que al final confirma que tenía razón en mis críticas al episodio anterior, con unos problemas que no se han arreglado en este.

Falcon y el Soldado de Invierno es muy entretenida, no me molesta decirlo una vez más. Pero está muy mal escrita. Fijáos si está mal escrita que tras detener a los Sin Banderas, tenemos la escena en la que TRES supersoldados entran en un furgón para ser trasladados a la Balsa, y acaban muriendo en un atentado. Pero luego la noticia dice que murieron ¡cuatro!! Pero si sólo habían tres, ¿que mie~€¬ de guión es éste? Esta locura para terminar la serie sin otros supersoldados que Bucky y Walker, es de nuevo un elemento menor si se quiere, pero ilustrativo de lo mal acabado que está todo y que parece que les da igual que se note, lo que probablemente sea lo que más mal me sabe de todo el asunto. Y como esta, hay varias iguales durante el episodio.

Es una pena que teniendo las herramientas para haber hecho un serión, se hayan confirmado con una aventura normalita “sin más, que claramente me deja una sensación de decepción que se queda muy lejos del éxito creativo que supuso Wandavisión. De hecho, se nota que incluso en Marvel sabían que esa serie y no la de Bucky y Falcon era la buena y por eso le dieron prioridad a la hora de estrenarla.

Por todo lo expresado en las últimas semanas, me parece super equivocada la decisión de Marvel de permitir que Malcom Spellman escriba el guión de la próxima película de Capitán América protagonizada por Sal Wilson. No lo puedo decir de otra manera.

Comparto el trailer de este último episodio, que me alegra que fuera totalmente libre de spoilers.

Falcon y el Soldado de Invierno ha sido entretenida y espectacular, pero sin más. Algo que claramente me ha dejado sensación de decepción y de que los autores no han estado a la altura del encargo recibido. Una pena.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Falcon y el Soldado de Invierno episodio 5 (Disney+)

Falcon y el Soldado de Invierno parece que se toma un respiro en este quinto episodio emitido en Disney+ preparando el que va a ser el climax final de la semana que viene.

Artículo CON spoilers.

PUNTUACIÓN: 6/10

Episodio 6. La verdad.

John Walker afronta las consecuencias de sus actos. Sam y Bucky vuelven a Estados Unidos.

Este quinto episodio de Falcon y el Soldado de Invierno ha sido escrito por Dalan Musson, escritor que firma su primer y espero último episodio en la serie (luego entraré a comentarlo). La serie creada por Malcolm Spellman y dirigida por Kari Skogland se acerca al final la semana que viene, y este episodio ha tenido una hora de duración, siendo el más largo hasta la fecha.

Este episodio vuelve a poner el foco en los personajes de Sam Wilson (Anthony Mackey) y Bucky Barnes (Sebastian Stan), y del ahora caído en desgracia John Walker (Wyatt Russell). Y empezando por lo positivo, la escena de acción inicial con el esperado combate entre Sam y Bucky frente a John Walker la verdad es que me ha gustado y es de largo lo mejor del episodio.

También me parece bien que narrativamente tras el impactante combate, la serie opte por levantar el pie y frenar para recordar a las personas antes que en los héroes y por qué deberían interesarnos. Como intención la veo correcta. Otra cosa es la ejecución, sobre la que luego hablaré. Por primera vez Sam y Bucky se ayudan desinteresadamente buscando únicamente ayudar al otro, y eso a mi me vale, la verdad, haciendo que su conversación sea un elemento interesante por no habiamos visto antes algo similar, lo cual ya indica un problema para empezar. Y respecto a John Walker, todos sabíamos que el puesto de Capitán América le venía grande, pero ver que está preparándose para ser U.S. Agent puede poner el primer paso en el camino de su redención.

Reconozco que me equivoqué la semana pasada cuando comenté que parecía que el showrunner Malcolm Spellman estaba planteando la historia para que el climax fuera la lucha entre Sam y Walker por el escudo y el título de Capitán América. Ese combate ya lo hemos visto en este episodio y Walker ha perdido. El impactante climax del cuarto episodio con el escudo ensangrentado me sugería que no iban a despachar esta cuestión de forma tan rápida como lo han hecho, pero así ha sido. Y sobre eso tampoco tengo problemas.

Y es que lo cierto es que llevamos esperando ver a Sam Wilson vestido como el Capitán América, recordando los comics de Rick Remender y Nick Spencer (y Stuart Immonem y Daniel Acuña entre otros dibujantes), desde que anunció la serie. Veo por tanto normal que no nos hagan esperar al último minuto de la serie para verlo y lo vayamos a ver a tope en todo el climax final. En ese sentido, entiendo que esta decisión narrativa es correcta y espero nos ofrezca muchos momentazos en el climax final de la semana que viene.

Pero hasta aquí llega lo bueno. Teniendo en cuenta que estamos ante un episodio de una hora, podéis imaginar mi decepción ante todos los sinsentidos en la historia y diálogos mal escritos que hemos tenido que sufrir en este episodio . Y es que el guión de este episodio me ha parecido terrible, un desastre absoluto que me hacen desear que ni el showrunner Martin Spellman y los guionistas de la serie vuelvan a trabajar en Marvel, porque vaya tela…

Incluso en situaciones en las que me parece correcto el camino que toma la historia, el cómo hacen que pase es una absurdez que ahora ya si hay que decir que conecta completamente (para mal) con las series de The CW tipo Arrow, Flash y similares, en las que todo pasa “porque si” e incluso asumes que no debes pensar sobre ello para que te entretengan. Con la diferencia del target juvenil que tiene el canal CW, que no se corresponde con el alcance de las series y películas de Marvel.

Empecemos con John Walker. Para que nazca U.S. Agent, Walker debe caer en desgracia y dejar de ser el Capitán América. Eso es correcto y entendible. Pero para hacerlo, ¿no se les ocurre nada mejor que expulsarle del ejército sin posibilidad de defenderse? Eso es una locura absurda, no me lo puedo creer en absoluto. ¿Qué es eso de “te expulso sin pensión y da gracias que no te hagamos un consejo de guerra”? Si Walker precisamente lo que quiere es el consejo de guerra para poder defenderse!! Entiendo la necesidad de síntesis, pero habían otras formas de ejecutar esto para no caer en una escena ridícula.

Siguiendo con Walker, ¿por qué le hacen mentir a la familia de Battlestar cuando va a darles el pésame? El sabe que NO ha matado al asesino de su compañero, fue Karly, ¿porqué esa necesidad de hacer que nos caiga mal el personaje a los espectadores? Nadie en Marvel se dió cuenta que esta mentira es un problema y además es innecesaria? La escena entera hubiera podido resolverse mejor simplemente cambiando una línea de diálogo:

“-¿Ese tío es quien mató nuestro muchacho?” pregunta el padre de Lemar.

“-Pertenecía al comando terrorista que le mató. Acabé con uno, no descansaré hasta que los demás hayan pagado también el precio por matar a Lemar.” ¡Y SOLUCIONADO!!

¿Como es posible que los guionistas le hagan decir a Walker que jamás habría permitido que su asesino escapara cuando él sabe que Karly sigue libre? No tiene sentido y es absurdo. Todo vale para hacer que nos caiga mal a los espectadores, y la cosa no funciona así. O al menos creo que no debería.

Y podría decirse como también comenté en anteriores reseñas que el suero amplifica lo que uno lleva dentro. Y que Walker desde que tomó el suero muestra síntomas de estar desequilibrado. Pero si ese es el caso, ¿porqué Karly -asesina de inocentes- Laguerthau o sus super soldados muestran ninguno de esos síntomas? De nuevo, porque está mal contado y los guionistas fuerzan de mala manera que Walker nos caiga mal.

Por cerrar lo relacionado con Walker, la presentación de la Condesa Valentina Allegra de la Fontaine​es, interpretada por la actriz Julia Louis-Dreyfus, es también un fail en toda regla por culpa de un diálogo ridículo que no funciona en ningún momento. En los comics, Valentina fue durante muchos años la compañera y pareja de Nick Furia, y protagonizó muchas aventuras con él. En los últimos años, Jonathan Hickman la cagó con un giro en el que la convirtió en un agente de HYDRA retroactivamente, algo que no me pareció nada bien en su día. Esto me da que pensar que Marvel Studios va a utilizarla en función de villana, pero está tan mal contada la escena que no podría resultar más intrascendente e insulsa, y por tanto, el personaje no puede importarme menos.

Un tema que ya he comentado que no estaba bien contado en la serie es la explicación que dan a todo lo relacionado con el blip, los desplazados y el Consejo de Repatriación Global (GRC). Escribí sobre ello en mis reseñas de los episodios tres y cuatro.  Y en este episodio me ha llegado la inspiración, porque me he dado cuenta que los guionistas de la serie utilizan este argumento como metáfora sobre la situación de los emigrantes ilegales mexicanos y centro-americanos que se encuentran en los USA y que durante el mandato de Trump se hablaba que iban a ser deportados a sus países de origen.

Sin embargo, en lugar de haber planteado la historia en los Estados Unidos, parece que no se atrevieron a ser tan obvios y por eso situaron la historia en Europa, pero eso provocó una situación absurda tras otra al no explicar bien la situación, que provocaba que mi suspensión de credulidad saltara por los aires. En América si hay un flujo claro de emigrantes que buscan llegar a Estados Unidos, que a su vez les rechaza. Y existe el convencimiento que estos inmigrantes que ya están en el país se dedican a realizar los peores trabajos que no quieren los americanos y ayudan al progreso del país aún siendo ilegales. Pero esto que funcionaría en USA no funciona cuando se intenta trasladar a Europa referido a europeos de varios países en general, o si hablamos en particular de Letonia o Lituania en la que se sitúa la acción de la serie (aunque se rodó en Praga), porque allí la situación socio-política es totalmente diferente y los guionistas demuestran no tener ni la más mínima idea de las particularidades europeas. La idea que tras el chasquido de dedos de Thanos un portugués vendría a España a reconstruir nuestro país y luego al volver los desaparecidos quisiéramos echarles es absurda, porque a) El portugués NO reconstruiría España, se quedaría en su ciudad a arreglar su país. b) Europa tiene libertad de circulación de ciudadanos, pero incluso sin tener en cuenta esto, los numerosos idiomas de cada país hacen inviables estas migraciones masivas. La localización en centro-europa y que nos digan es el norte de Europa ha sido un fail total. Quizá esto mismo en Marruecos, Grecia o Italia que está sufriendo por la llegada de inmigrantes en la vida real, hubiera ayudado a que nos lo pudiéramos creer, pero en la República Checa donde se ha rodado no funciona.

Todo este argumento ha resultado ser un fail como una catedral, a lo que hay que sumarle la vergonzosa y nada sutil escena final en la que en medio de la reunión del GRC en Nueva York en la que se decide aprobar la ley que permite las deportaciones masivas, de nuevo, algo americano no europeo, el SENADOR (otro detalle que sugiere USA, no la ONU) a favor es un hombre blanco y las dos que ponen objeciones sean mujeres racializadas, una asiática y otra hindú por el acento en la versión original. El panfleto in-your-face es como poco un tanto burdo. Aparte que lo fundamental de todo esto es por qué no usan la ONU, cosa que obviamente no hacen porque esta organización de alcance mundial que no queda claro quien son y qué controlan realizan una función negativa.

Tampoco funciona el final de Zemo en la serie. Y, de nuevo, me parece bien la idea que al final sea detenido y llevado a la Balsa por las Dora Milaje. Pero de nuevo, la ejecución es malísima. ¿En serio que Zemo se entrega, ahora que sabemos que es un Barón y tiene dinero, contactos y recursos para desaparecer? De verdad que es todo muy tonto, incluso aunque intenten justificarlo en que Zemo quiere tener una última conversación con Bucky para que mate a todos los Sin Banderas convertidos en Super Soldados. Por cierto que Daniel Brühl me parece un actor notable, pero ha estado completamente desaprovechado, no entiendo para nada el hype que he encontrado con Zemo en redes sociales.

Comentaba medio en broma medio en serio tras el tercer episodio cuando las cosas no acababan de cuadrar alrededor del personaje de Sharon Carter que a ver si es que ella iba a ser el “Power Broker” de Madripur. Sigo sin creerlo, sería una super locura. Con la aparición de la Condesa la identidad de la persona más poderosa de Madripur se complica, pero que Sharon parece estar trabajando para ella parece claro, lo que es un tanto ridículo también y entraría en conflicto con lo visto en el tercer episodio. En todo caso, en este caso mejor esperar a ver si consiguen cuadrar su arco correctamente la semana que viene. Algo que visto lo visto me parece difícil que vaya a pasar, la verdad.

A todo esto, prefiero no detenerme demasiado en este post sobre Karly o sus Sin Banderas, pero simplemente dejo caer que no tienen carisma, ni sensación de amenaza, ni me funcionan a nivel general las cosas que hacen. Además, su plan de nuevo me devuelve al feeling de The CW, no a lo que se espera un producto a priori mejor de Marvel. Pero lo más grave de todo es que parece confirmarse más si cabe la intencionalidad política de los guionistas al estar intentando conscientemente que una asesina terrorista le caiga bien a los espectadores, por que de alguna manera su lucha “es justa”, lo que enlazaría con los disturbios del BLM en los Estados Unidos, sobre lo que hablé más extensamente en el post del episodio anterior.

Y llegamos al quid de la cuestión. Sam y Bucky. En el fondo todo lo que acabo de comentar no tendría la más mínima importancia si ellos molaran mucho. Y no lo hacen. Hay una peligrosa falta de química entre ambos y tampoco es que el guión les ayude a tener momentos para lucirse, por lo que globalmente las interpretaciones de Anthony Mackey y Sebastian Stan son demasiado grises para que la serie enganche con el que debería ser el núcleo emocional que debería estar a su alrededor.

Bucky ya explicó su implicación. Steve apostó por Sam para ser el Capitán América. Al renunciar al escudo, Bucky siente que si Steve se equivocó con Sam, también pudo hacerlo con él. Eso está bien y es perfectamente entendible. Además, sigue teniendo una larga lista de errores del pasado que intentar enmendar. Pero ambas cosas las sabemos desde el primer y segundo episodios respectivamente, después de ahí no ha hecho nada que realmente sólo él pueda hacer y que resulte de interés para la historia. Si me ha gustado la conversación en la que Sam le enseña como terapeuta que fue que no se trata de hacer cosas para sentirse bien, sino que debe actuar pensando antes cómo hacer que el agraviado por sus años de Winter Soldier pueda sentirse mejor y conseguir algún tipo de cierre para su dolor. Ese momento es poderoso. Sin embargo, Sebastian Stan peca por un limitado registro que hace que este momento que debe ser importante -fundamental- para él parezca que le resbala.

Y sobre Sam. Anthony Mackie también es muy limitado actoralmente, eso para empezar. Pero tras volver de Europa, la serie pierde literalmente el tiempo con la alargadísima e intrascendente escena del barco que realmente no aporta nada. ¡Qué lejos quedan los tiempos en que Christopher Markus y Stephen McFeely hacían que todo lo que pasara en sus guiones de Vengadores tuviera dos funciones narrativas, para los personajes y la historia general!! Pero además, los guionistas naufragan en este episodio de forma considerable con todo lo que le rodea y la evolución que justifique lo que vamos a ver a continuación.

Isaiah Bradley le enseña a Sam (y a los espectadores) el racismo sistémico que han sufrido los afroamericanos en los Estados Unidos también existe en el Universo Marvel. Hasta ahí todo funciona. Bueno, más o menos, no quiero detenerme sobre las varias locuras de la historia de Bradley (¿una enfermera falsificó mi expediente y me hizo pasar por muerto?) porque no quiero hacerlo eterno. Pero si quiero que quede constancia que como todo el guión es una ridiculez, esta escena y la cronología de Isaiah tampoco aguanta un análisis riguroso.

Pero Isaiah va más allá cuando dice que “Ellos no dejarán que un afroamericano sea el Capitán América. Y aunque lo hicieran, ningún afroamericano con amor propio querría serlo jamás“. No quiero alargarme más de la cuenta. Lo primero es obviamente FALSO, porque para ser Sam el Capitán América, ¡no tiene más que ponerse el traje y serlo!!! No existen “Ellos” que le impidan serlo, y lo vamos a comprobar la semana que viene. Pero lo segundo es aún peor, porque Isaiah pone encima de la mesa las actuales doctrinas raciales mas radicales en los que la persona como individuo no importa ni importan sus experiencias ni sentimientos, ya que la RAZA debe ir primero a su bagaje vital. ¿Que exista racismo en los Estados Unidos hace que un afroamericano no deba aceptar el cargo del Capitán América a pesar del bien que puede hacer a la sociedad? ¿En serio han dicho eso en la serie?

Soy un adulto que creció en los 80 y 90, en una época en la que el entretenimiento americano nos mostraba que Denzel Washington o Will Smith podían hacer cualquier papel y que ellos fueran afroamericanos no les impedía hacer lo que quisieran gracias a su carisma y aptitud profesional. Entonces lo importante era “todos somos iguales y todos podemos hacer lo que queramos porque somos libres”. Las actuales doctrinas sociales marcan lo contrario, al decir que un afroamericano debe obligatoriamente pensar y actuar de una manera homogénea sin importar sus experiencias personales, teniendo que actuar en función de los agravios cometidos contra su raza, aunque esa persona no los haya sufrido personalmente. Lo cual, como persona libre que soy me parece una aberración. Y sin embargo, ahí tenemos a Malcolm Spellman dando voz a estas ideas radicales en una serie de Marvel Studios y Disney que se emite a escala planetaria.

Esta idea se resalta en la conversación posterior entre Sam y Buckie, cuando este le dice que “Cuando Steve me contó el plan ninguno de los dos nos dimos de lo que significaba para un hombre negro recibir este escudo. ¿Cómo podríamos? Te debo una disculpa.” Whaaaaaaat the fuck!!? De nuevo, ¿qué significa que un afroamericano pudiera ser el Capitán América? Significa la confirmación que todos somos iguales y que una buena persona puede ser un héroe sin importar su raza. Poner en boca de Bucky OTRA VEZ que la historia de racismo de los Estados Unidos pudiera hacer de alguna manera incorrecto que Sam fuera el Capi o que lo considerara siquiera es penoso.

Siguiendo con Sam, él comentó que los símbolos no tienen sentido sin las personas que los empuñaron al principio de la serie. La sensación que transmitía Mackie es que Sam no se veía a la altura de Steve, algo en lo que cualquier persona normal podemos empatizar y comprender. Es cierto que luego ver a Walker empuñar el escudo ha sido un bajón, pero tras hablar con Isaiah, sólo vemos elementos de por qué Sam NO debe empuñar el escudo. No le hemos escuchado a él verbalizar qué le lleva a cambiar de opinión y por qué ahora si va a ser el Capitán América y empieza el entrenamiento. Y esto narrativamente es un error de bulto del episodio. Es aceptable que no muestren el nuevo traje y nos hagan esperar hasta la semana que viene, no lo es que no nos cuenten por qué ahora sí. Pero claro, todo es porque sí.

Además que niego la mayor, puedes explicar en este episodio el cambio de opinión en Sam y en el climax final recalcar como precisamente en este mundo complejo en el que el racismo está más presente que nunca es importante que un afroamericano encarne al Capitán América. Si has mostrado la filosofía radical de Bradley dos veces en el mismo episodio por boca de Isaiah y Bucky, claro que puedes mostrar la idea clave de la serie en dos episodios diferentes, no hay ningún problema. Hacerse es muy sencillo, lo que pasa es que hay que hacerlo bien. La sensación es que no quieren. O no saben.

Llegados a este punto, el episodio medio intenta jugar al despiste sobre quien empuñará el escudo, como si hubiera alguna duda tras llevarle Bucky a Sam su traje Wakandiano mejorado. Pero luego, tras lanzarse Sam y Bucky el escudo sin problemas durante su conversación, la serie nos muestra un entrenamiento de Sam que también me parece lamentable, super mal rodado y haciendo que un momento típico en este tipo de cine que siempre mola quede aburrido y sin chispa. Aparte del hecho que por mucha elipsis que queramos darle, también resulta imposible que Sam en 4 días ¿una semana? pueda entrenar como para estar listo para ser el Capitán América. NO-ME-LO-CREO.

El episodio pasado comenté que fue el primero que me dió sensación televisiva y no cinematográfica. En este, la hasta ahora buena labor de la directora Kari Skogland queda también empañada por unas escenas flojísimas y un montaje demencial que aparte de mostrar mal algunas escenas como la del entrenamiento, cambia de orden algunas escenas quitándolas parte del peso dramático que pudieran tener al colocarlas en medio de otra cosa. Por ejemplo, la llamada de Sharon.

Cada vez veo más difícil creer que final va a ser satisfactorio. Mucho tendría que molar el climax, los nuevos trajes de Sam y Walker, el discurso inspirador de Sam (¿lo va a haber? Tiene que haberlo!!) y la resolución general para evitar que la sensación sea de que estamos ante el primer fracaso “creativo” de Marvel. Espero equivocarme y que me callen la boca con calidad.

Me leo y me da pena ver lo negativo que me queda el artículo, pero lo escribo como lo siento. Y si me habéis leído semana a semana, sabréis que yo quería que me gustara la serie, y ha resultado imposible ya que me han echado poquito a poquito en cada episodio que pasaba. Entretenido a secas no es suficiente.

Comparto el trailer de este episodio:

Falcon y el Soldado de Invierno se acerca al final. Este viernes sabremos si el viaje mereció la pena.

PUNTUACIÓN: 6/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Falcon y el Soldado de Invierno episodio 3 (Disney+)

Llegamos al ecuador de Falcon y el Soldado de Invierno en Disney+ con un episodio en el que ya contamos con todo el reparto y tenemos muchas respuestas a casi todas las preguntas que la serie planteaba. Y las respuestas no acaban de ser todo lo perfectas que esperaba.

Artículo CON spoilers

PUNTUACIÓN: 7/10

Episodio 3. Tráfico de influencias.

Sam y Bucky van a un refugio de criminales en busca de información sobre el suero del Supersoldado.

Kari Skogland se mantiene como directora de esta serie creada por Malcom Spellman, aunque este tercer episodio está escrito por Derek Kolstat. El principal elemento de este episodio es tener ahora ya si a  Daniel Brühl y Emily VanCamp en sus papeles del Barón Helmut Zemo y Sharon Carter, además de la primera aparición en el Marvel Cinematic Universe de Madripur, la isla del sudeste asiático que es un santuario para criminales y que fue creada por Chris Claremont, siendo el escenario donde tuvieron lugar las primeras aventuras de la serie regular de Lobezno.

El episodio mantiene la espectacularidad de los dos primeros episodios, aunque es el primero en el que no vemos a Sam Wilson con su traje de Falcon en ningún momento. Es una alegría volver a ver a Daniel Brühl y a Emily VanCamp en el MCU. Brühl es todo carisma y le veo super a gusto en su papel de Zemo, y Emily VanCamp protagoniza LA escena de acción del episodio mientras se enfrenta a un ejército de mercenarios en medio del muelle de contenedores. Sebastian Stan tiene que rememorar su faceta de Winter Soldier, lo que sirve para que los espectadores recordemos que es alguien muy peligroso que es temido incluso por los peores criminales.

Marvel creo que sabía que el personaje de Helmut Zemo nos había dejado con un gran sabor de boca en Capitán América: Civil War, y veo lógico que le quieran aprovechar y su participación no sea un simple cameo. Y por eso mismo entiendo que Sharon Carter sí lo sea y su participación vaya a estar probablemente limitada a este episodio.

El episodio tiene 53 minutos y el es más largo hasta el momento. La visita de Sam y Bucky a Madripur va a darles las respuestas sobre el origen del nuevo Suero del Super Soldado y nos ofrece otro episodio orientado a la acción con momentos de humor que, en mi opinión, no acaban de funcionar y sobre los que hablaré a continuación.

La serie técnica y visualmente sigue estando un peldaño por encima de todo el audiovisual comiquero que hemos visto hasta la fecha. A pesar de no tener hoy ningún vuelo, los sets de rodaje, las localizaciones y las coreografías de acción me parecen excelentes, si hay un problema, desde luego no es el apartado técnico. En general, creo que globalmente, Falcon y el Soldado de Invierno siguen ofreciendo un más que buen entretenimiento y con el final del episodio nos ha dejado completamente enganchados esperando el siguiente.

Sin embargo, varias cosas no me han acabado de cuadrar del episodio, empezando por todo lo que hace Sam Wilson, que es utilizado como recurso cómico en situaciones que son ridículas y que hicieron saltar mi suspensión de credulidad. ¿En serio va a una misión encubierta con el móvil encendido? La llamada de su hermana me parece una situación absurda que me muestra a unos guionistas muy vagos a la hora de presentar una situación que provoque que sean descubiertos en Madripur. Además, puedo entender que Sam diera al museo es escudo. Sin embargo, ¿a qué vino esa frase de que igual lo mejor hubiera sido destruirlo? Como digo, todo lo que ha hecho Sam en este episodio no me ha funcionado y, lo que es peor, veo a los guionistas en modo demasiado cómodos sin esforzarse en crear un guión realmente perfecto.

Tampoco acabo de creerme a Sharon Carter como una pez gordo del mundo criminal de Madripur. Reconozco que eso posiblemente sea por mi bagaje comiquero, pero sinceramente se me hace casi imposible de creer que una ex-agente de SHIELD y la CIA pudiera entrar en Madripur y crecer de esa manera en el mundo criminal. Además, la serie te deja al personaje en una situación ambigua que no tengo claro si va a ser resuelta en la serie, hasta el punto que ¿va a ser Sharon Carter la líder en la sombra de Power Broker, la compañía que controla Madripur? Aunque lo vería absurdo, no descarto esa sorpresa en el final de la serie.

Sin embargo, el otro gran bajón de la serie es todo lo que rodea el nuevo suero del super soldado. Todas las respuestas que la serie plantea me parecen de una simpleza exagerada y, sinceramente, esperaba algo de complejidad. El Dr. Wilfred Nagel, ex-empleado de HYDRA fue contratado por la CIA para continuar sus experimentos para recrear el suero del Supersoldado. Nagel desapareció por el chasquido de dedos de Thanos y 5 años después comprobó que sus estudios habían sido abandonados, por lo que decidió continuarlos en Madripur. WHAAAAT?? Aquí tenemos una absurdez, porque la CIA jamás abandonaría una investigación tan importante, sobre todo teniendo en cuenta la existencia de seres super poderosos como Thanos y que los Estados Unidos sin duda buscaría ampliar sus fuerzas armadas con seres super poderosos.

Pero incluso aceptando esto, que Nagel vaya a Madripur, desarrolle el suero que pasa a ser el activo más valioso para la creación de un ejército de super hombres para Power Broker, y que este sea robado ¿por una joven como Karli Morgenthau? Es sencillamente ridículo. No me lo creo porque es imposible e inverosímil. Al igual que lo es que a pesar del robo, que ha sucedido hace un tiempo indeterminado, Nagel no haya desarrollado aún más suero.

Todo lo relativo a los Flag-Smashers también plantea dudas importantes. Ellos quieren que la vida vuelva a como era antes del Blip porque la llegada de los retornados les ha quitado su vida hasta el punto de existir campos de refugiados por toda Europa. Pero pensando en ello, es absurdo pensar que los retornados hagan que los supervivientes pierdan su trabajo y hasta sus casas. De hecho, sería al revés, son estos retornados los que al llegar tendrían que vivir en campos al no tener casas o trabajos a los que retornar al haber sido ocupados por otras personas estos últimos cinco años. De hecho, la existencia del Consejo de Repatriación Global (GRC) indicaría estos problemas, pero para los que han vuelto a la vida, no para los que ya vivían. Los guionistas de la serie no han realizado un buen trabajo hasta el momento para explicar toda esta situación hasta el punto que surja un grupo terrorista, lo que tampoco ayuda a que pueda entrar en la serie.

Hasta el momento, los Sin Banderas liderados por Karli Morgenthau realmente no parecían tan malos, y por eso casi esperaba un giro en la serie al descubrir la existencia de alguien que les controlaba en la sombra o que la propia GRC pudiera tener intenciones ocultas malvadas. Las revelaciones de este episodio parece que niegan esta posibilidad, algo además acentuado por el aumento en la escalada terrorista de los Sin Banderas, que ahora si ya han causado víctimas en un atentado injustificable. Me gustaría pensar que la serie va a mostrar que este atentado fue provocado porque el suero del Supersoldado es inestable y empieza a provocarles locura a los que lo tomaron, pero dada la simplicidad con que han planteado todo, dudo que esto vaya a suceder.

El final del episodio con la aparición de Ayo, una de las Dora Milaje, mola y es lógico que Wakanda quiera detener y encerrar al asesino de su rey. Pero la propia aparición de Ayo y no de Okoye, por ejemplo, indica que ¿Zemo es importante para Wakanda pero no tanto? Ayo tuvo una aparición mínima en Civil War y nula en Black Panther, por lo que esta aparición sorpresa no tiene el impacto que debería. ¿Van a mostrarnos que Bucky tuvo una relación sentimental con ella mientras estuvieron en Wakanda y por eso es ella y no Okoye quien aparece? Espero que no, porque eso sería un truco barato de manual de primero de escritura para hacer que para Bucky la traición a Wakanda fuera aún más personal. Espero que eso no pase, la verdad, pero para descubrirlo tendremos que esperar una semana. E igual que digo esto, me parece que el cliffhanger con el que termina el episodio es excelente.

Luego hay un tema de tono es es muy complejo de explicar y más aún de cuadrar para conseguir que le experiencia televisiva sea perfecta, que creo que los creadores de esta serie no lo están acertando, mientras que en Wandavisión lo clavaron y es uno de los elementos que explican su éxito. La música de Henry Jackman, que está muy bien, intenta devolvernos a los principales hitos cinematográficos del MCU como Winter Soldier y Civil War. Sin embargo, cuando Bucky salta de un avión en marcha sin paracaídas en el episodio anterior para caer no en el mar como hizo Steve Rogers sino en un bosque, el tono entre ambas obras no encaja y, por tanto, la suspensión de credulidad empieza a hacerse pedazos. Eso es algo que me ha pasado también en este tercer episodio cuando Zemo tras estar años en la cárcel se intenta comportar como si fuera amigo de toda la vida de Bucky y Sam, lo que no cuadra nada con el Zemo frío y calculador que vimos en Civil War. Hasta asumiendo que todo forme parte de un plan para escapar más adelante, ese “super best friends forever” a mi no me cuadra con el Zemo de la película, incluso entendiendo que han pasado muchos años desde que Zemo entró en prisión. De forma que la música nos intenta devolver al “realismo” de las películas pero lo que nos están mostrando no cuadra con ese tono, por lo que el visionado termina con la sensación que todo es entretenido, pero no tanto como se esperaba inicialmente.

Por todo lo anterior, sigo muy entretenido con Falcon y el Soldado de Invierno, pero veo que el guión no es para nada lo complejo e interesante que me gustaría. De hecho, empieza a estar claro que la propia Marvel sabe que esta serie no va a ser todo lo que debería y por eso adelantaron Wandavision, al ver ellos mismos que esa iba a ser la serie que provocaría mayor impacto en los espectadores, ya que FySI se va a quedar en un entretenimiento muy ligero un peldaño por debajo.

Comparto el trailer de este episodio.

Falcon y el Soldado de Invierno confirma un guión demasiado básico y cogido con pinzas. Voy a seguir viendo la serie e intentando disfrutarla, pero ya tengo claro que NO va a ser la seriaza que me tenía que volar la cabeza.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Invencible episodios 1-3 (Prime Video)

Los fans de los comics de superhéroes estamos viviendo una edad de oro insuperable. Sólo así puede explicarse poder disfrutar en la misma semana de Superman y Lois (HBO), Falcon y el Soldado de Invierno (Disney+) e Invencible, la nueva serie de animación de Prime Video que adapta el maravilloso comic de Robert Kirkman, Cory Walker y Ryan Ottley. Hoy analizo los tres primeros episodios que fueron estrenados por Prime el pasado fin de semana.

PUNTUACIÓN: 8/10

Serie animada basada en el cómic de Skybound/Image sobre un adolescente cuyo padre es el superhéroe más poderoso del planeta. (FILMAFFINITY)

Invencible es uno de mis comics favoritos del siglo XXI. El comic de Robert Kirkman y Cory Walker fue publicado entre 2003 y 2018, contando con 144 números que fueron en su mayoría dibujados por Ryan Ottley. El final de este comic me pareció perfecto y convirtió un comic notable en una serie redonda, y no me extraña que tras el pelotazo de The Walking Dead, Prime haya acudido a Robert Kirkman para buscar nuevos contenidos de calidad.

Saber que Kirkman produce esta serie junto a Walker y Ottley ya supone una alegría espectacular y asegura que esta serie va a mantener el espíritu del comic. Kirkman escribe el piloto mientras que los dos siguientes episodios que hasta ahora se han emitido han sido escritos por Simon Racioppa y Chris Black. Los episodios han sido dirigidos por Robert Valley, Paul Furminger y Jeff Allen.

Para Invencible, Prime ha reunido un casting de voces increíble, en el que sobresalen Steven Yeun como Mark Grayson / Invincible, J. K. Simmons como su padre Nolan Grayson / Omni-Man, y Sandra Oh como su madre Debbie. Pero además, tenemos a Zachary Quinto, Walton Goggins, Gillian Jacobs, Seth Rogen o el mismísimo Mark Hamill. Un grupo de voces sin duda espectacular.

Esta primera temporada de Invencible es de tan sólo 8 episodios, que por lo visto hasta ahora, se me van a hacer muy cortos. Entrando ya en materia, hay que reconocer que casi todo lo que voy a decir de esta serie es elogioso, empezando por la historia. Kirkman en el comic planteaba unas aventuras juveniles que fueran una mezcla entre Spiderman y Superman pero con una sensibilidad moderna del siglo XXI. En el comic, lo que empezaron siendo unas aventuras juveniles muy ligeras sufrieron un giro de 180º ante un giro monumental que vimos al final del primer año que lo cambió todo.

Kirkman tenía previsto este giro a la altura del número 25 de la serie pero fue  Eric Stephenson, el editor en jefe de Image Comics, el que le convenció para adelantarlo, dado que debido al complejo mundo editorial, no era seguro que un comic creado por autores casi desconocidos en ese momento pudiera llegar a esa cifra debido a sus bajas ventas. Adelantar ese giro y mantener la filosofía de ofrecer siempre lo mejor y no guardarse nada para el futuro es lo mejor que pudo pasarle al comic, que con el paso de los meses adquirió una indudable categoría de culto.

Y volviendo a la serie de televisión, se nota que el Robert Kirkman de 2020 ha aprendido la lección y supera prácticamente en todo a su versión de escritor novato de 2003, porque la serie empieza con todo desde el minuto uno y sus giros y sorpresas son antológicas. Esto es importante, porque lo menos bueno del comic fue precisamente ese primer año en el que Kirkman y Ottley, que sustituyó a Walker tras unos pocos números, intentaban establecer la identidad de su comic. El Kirkman actual tiene las ideas muy claras y sabe qué elementos coger para enganchar a la audiencia con sus personajes desde el primer episodio.

Los Guardianes del Globo, la Global Defense Agency dirigida por Cecil Stedman, la amenaza de los alienígenas Flaxans o los héroes juveniles Teen Team entre los que encontramos a Atom Eve y Robot han sido ya presentados en estos tres episodios, y anticipan el montón de aventuras increíbles que vivimos con ellos en los comics.

Por lo visto en estos tres episodios, la esencia del comic es perfecta, veo más que probable que Kirkman lleve la serie por otros derroteros y cambie algunas cosas. De hecho, la sorpresa del primer episodio o la parición del detective demonio Damien Darkblood* (que si la memoria no me falla es un personaje totalmente nuevo, o al menos seguro no salía en esos primeros números del comic), ya indica que las líneas temporales de comic y serie no tienen que coincidir, aunque es muy probable que acaben llegando al mismo punto al final de la primera temporada. Esto en mi opinión es otro detalle muy chulo, ya que realmente no quiero una copia literal del comic y prefiero ser sorprendido con giros y elementos que no aparecieron en su día en el comic. Estando Kirkman produciendo, no dudo que todo ello redundará si cabe en un mayor entretenimiento para el espectador manteniendo la esencia al 100%.

(* Mi amigo Íñigo Rodríguez @VanMaddle1 en Twitter me confirma que Damien Darkblood SÍ salía en el comic aunque era una parodia / homenaje a Rorschach. Por lo que parece, va a tener mayor importancia de la que tuvo en el comic, ya que se lo han tomado más en serio).

Otro elemento que chocará al espectador incauto es el alto nivel de gore que tiene la serie. Invencible es una serie para adultos con calificación de +18 que busca también romper con el sambenito que la animación son sólo para niños. Los momento de gore conectan con el éxito de The Boys también en Prime Video y hará las delicias al público que busque contenidos más punkies y extremos que lo habitual. Desde luego, este aspecto separa completamente a Invencible de Superman y Lois o Falcon y el Soldado de Invierno.

No pueden ser todo buenas noticias. Invencible es una serie con un world-building tan amplio y espectacular que rodar todo lo que va a pasar en imagen real resulta totalmente imposible. No hay presupuesto lo bastante grande para una serie de televisión para contar bien lo que hay que contar, y en ese sentido entiendo y comparto la decisión de crear Invencible como una serie de animación.

El problema es que la animación me ha resultado super montonera por no calificarla directamente de floja. No soy nada fan de este tipo de animación sin personalidad que si, muestra todo lo que pasa, pero no transmite nada ni aporta ningún tipo de emoción. Esto es una autentica lástima, dado que con el casting de voces tan espectacular que tienen, van a quedarse un poco cojos por la animación. En este sentido, no tengo duda que el gore y la ultra violencia va a impactar a los espectadores, pero encuentro casi imposible que consigan emocionar al espectador.

A pesar del problema que para mi plantea la animación, la esencia de la serie es 100% comiquera y confío plenamente en Kirkman, estoy seguro que nos va a ofrecer una serie con sorpresas y momentazos super impactantes que nos van a dejar en lo más alto.

Comparto el trailer de esta serie:

Teniendo en cuenta este arranque, Invencible pinta a que puede convertirse en una de las grandes series basadas en personajes de comic. Me tienen completamente enganchado, no puedo dejar de recomendarla a todo el mundo.

PUNTUACIÓN: 8/10

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