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Crítica de Lioness temporada 3 (SkyShowtime)

La tercera temporada de Lioness puede ser la mejor serie de televisión de 2026. Taylor Sheridan es el puto amo del entretenimiento televisivo de calidad para un público adulto que busca temas complejos sin sermones ni panfletos.

PUNTUACIÓN: 9.5/10

Joe McNamara (Zoe Saldaña) es secuestrada brutalmente al comienzo de la temporada, lo que da inicio a una guerra de inteligencia de alto riesgo dirigida por Kaitlyn (Nicole Kidman) y Westfield (Michael Kelly) para rescatarla, mientras conoceremos los sucesos que llevaron al secuestro.

Taylor Sheridan (Carolina del Norte, 1970) es un cineasta, productor, guionista y actor estadounidense. Como actor, Sheridan trabajó en series como Hijos de la anarquía y Veronica Mars. Dio el salto a guionista con Sicario (2015), la brillante película de Denis Villeneuve por la que fue nominado al premio Writers Guild of America al mejor guion original. Con Hell or High water (David Mackenzie, 2016), fue nominado al Óscar al Mejor Guion Original. Su primera película como director y guionsta fue Wind River (2017), tras la que escribió la secuela de 2018 de Sicario: El día del soldado dirigida por Stefano Sollima. En 2021 estrenó su segunda película como director, Aquellos que desean mi muerte, protagonizada por Angelina Jolie.

En televisión, Sheridan ha construido un imperio en Paramount Network y lo ha hecho a partir de buenas historias que han ido creciendo paso a paso. Además de Yellowstone, serie de la que es co-creador junto a John Linson, productor, guionista y director de algunos episodios, ha creado sus precuelas 1883 (2021) y 1923 (2022), y es cocreador del thriller policíaco Mayor of Kingstown con Jeremy Renner, con quien coincidió en Wind River. También ha creado la serie policíaca Tulsa King, que co-escribe y dirige con Terence Winter y está protagonizada por Sylvester Stallone.

Taylor Sheridan está on-fire en SkyShowtime (Paramount+ en USA). Si alguien pensaba que se iba a tomar unas vacaciones tras el final de Yellowstone, no podía estar más equivocado. Landman con Billy Bob Thornton, The Madison con Michelle Pfeiffer y Kurt Russell, y Lioness muestran que aún Sheridan aún tiene cuerda para rato.

Taylor Sheridan escribe los ocho episodios de esta tercera temporada de Lioness. Michael Friedman ha dirigido 5 episodios, mientras que D.J. Caruso dirige dos y Robert McLachlan el restante. Frente a la premisa de la básica de mujeres soldado del ejército de los EE. UU. infiltrándose en misiones de alto riesgo, esta tercera temporada ha dado un vuelco total a la historia, siendo de largo la mejor hasta la fecha.

En el reparto tenemos a las habituales Zoe Saldaña en el papel de Joe McNamara, jefa del programa Lioness; Nicole Kidman como Kaitlyn Meade, supervisora de la CIA y jefa de Joe; Michael Kelly como Byron Westfield, subdirector de Operaciones de la CIA y jefe de Kaitlyn; y Morgan Freeman en el papel de Edwin Mullins, secretario de Estado de EE. UU.

Dave Annable interpreta a Neal McNamara, el marido de Joe. Los miembros del equipo son Laysla De Oliveira como Cruz Manuelos, Jill Wagner como Bobby, LaMonica Garrett como Tucker, James Jordan como Two Cups, Austin Hébert como Randy, Jonah Wharton como Tex, Genesis Rodríguez como la capitana Josephina Carrillo y Thad Luckinbill como Kyle McManus, oficial superior de la CIA y compañero de Joe.

Los nuevos personajes de esta tercera temporada son Elizaveta Neretin en el papel de Oleksandra Balakin, una agente ucraniana de la FISU y espía infiltrada en el SVR ruso, y Lev Gorn en el papel de Maxim Petrov, el embajador adjunto de Rusia en Estados Unidos

Taylor Sheridan es tan puto amo que en Lioness se guarda el papel de Cody Spears, un miembro de la Fuerza Delta del Ejército de los Estados Unidos que es aún más duro que todos los soldados del equipo Lioness. Y que les explica como funcionan las cosas en el frente de batalla del siglo XXI. Y Sheridan lo hace porque puede. Y queda mega guay. ¡Hell Yeah!!

La tercera temporada de Lioness me ha impresionado. Me gustaron mucho las dos anteriores, pero quizá el formato de infiltrar a una mujer soldado en un nuevo enemigo de los Estados Unidos podía ser repetitivo. Por suerte, Taylor Sheridan es un productor igual de bueno que en su faceta de escritor, y se dio cuenta de esto antes que nadie. Por eso esta tercera temporada es completamente diferente de las anteriores.

Sheridan cambia incluso la estructura de la serie, al lanzarnos el shock del secuestro de Joe nada más iniciarse la serie, para engancharnos completamente. A partir de ahí, la narración de divide en dos líneas temporales. Una en el pasado que muestran la última misión del equipo Lioness en Ucrania, en medio de la guerra contra Rusia, y todo lo que llevó hasta el secuestro de Joe. En paralelo, en el presente toda la maquinaria de los Estados Unidos se enfoca en encontrar a los secuestradores y salvar a Joe antes de que abandonen los Estados Unidos, momento en el Joe puede darse por muerta. Y encontrarla no va a ser fácil, porque hay una conspiración con varios frentes abiertos en los que no va a ser fácil saber en quien confiar. Porque incluso los agentes dobles pueden tener sus propias bazas que jugar.

Lo primero a destacar de Lioness es que es una serie que luce espectacular. No se lo que Paramount+ se ha gastado en esta serie, pero todas las escenas están planteadas como un blockbuster palomitero de primer nivel. El combate en Ucrania empleando drones y la infiltración del equipo de Joe para secuestrar a un militar ruso de alto rango me ha ofrecido momentos increíbles que creo que no había visto antes en una película o serie. Y mira que el género militar me gusta mucho. Además, no puede decirse que en esta temporada haya mucha acción. Pero los tiroteos que tenemos están rodados como Dios. Son escenas breves, secas y directas, en la que la tensión estalla en un segundo y el que dispara primero a menudo es el que sale con vida. Me encantan las coreografías locas y peliculeras tipo John Wick, pero esto es mucho mejor. Mucho, mucho mejor.

Igual que los tiroteos, los diálogos de Taylor Sheridan confirman por qué es el mejor guionista de la televisión a mucha diferencia de todos los demás. Diálogos directos, afilados, que no malgastan ni una palabra de más. Porque este mundo las acciones hablan más que las palabras. Y porque estos militares no se andan con tonterías. Incluso las escenas expositivas, a menudo informando a Morgan Freeman, son momentazos que me tenían pegado al televisor gracias al carisma de Freeman, Kidman, Kelly y Saldaña.

Una parte importante de la serie en la que la CIA y el ejército buscan operativos rusos infiltrados en los Estados Unidos, le sirve a Sheridan para hacer un certero comentario sobre el estado del país. Y como suele ser en él habitual, no deja títere con cabeza. Me encanta ver a los wokes indignados con Sheridan llamándole fascista (facha en España) porque muestra que las grandes potencias enemigas de los USA como Rusia o China lleva años invirtiendo en empresas, medios de comunicación y universidades para influir en la vida americana y crear un caldo de cultivo contra el gobierno y la sociedad americana, para debilitarla. Como si fuera algo que no se hubiera demostrado que ya ha pasado.

Para una parte de los Estados Unidos, el concepto del heroísmo está trasnochado. Por eso una parte de Hollywood no quiere hacer historias de héroes puros que luchan contra el mal simplemente porque es lo correcto. Lo que nos lleva a películas terribles que supuestamente deberían transmitir heroismo y que en realidad muestran a una villana con un traje de superhéroe con una S asesinar a sangre fría a un enemigo derrotado que no supone una amenaza y podría haber sido detenido y llevado a juicio. Me estoy desviando, pero digo esto porque otra parte de la sociedad SI cree en hacer lo correcto. Incluso en dar la vida por un ideal o para que sus hijos puedan seguir disfrutando del nivel de bienestar que disfrutan actualmente. Y que los enemigos de los USA quieren arrebatarles. La dureza que implica vivir según esos ideales para los soldados que lo llevan a cabo es mostrado de forma brillante por Taylor Sheridan. Claramente esta serie es para ese tipo de público.

La escena en que Joe detiene a un topo ruso que es un profesor de universidad pagado para difundir las ideas comunistas en una obra de arte. Porque Joe afirma lo que pensamos todos, que respetaría a ese traidor si hubiera donado toda su fortuna a la causa comunista, pero se dedica a convertir a jóvenes desde su púlpito con las ventajas de su vida de (casi) millonario a la que no piensa renunciar. Seguro que es algo que ha escocido a más de un actor, cantante o influencer de ideas de izquierda en los Estados Unidos. Por cosas como esta entiendo que Sheridan moleste tanto a algunos sectores «progresistas». Empezando porque no están acostumbrados que una serie o un autor no difunda la propaganda woke como se les exige. Algo que ha colonizado el 85-90% del entretenimiento actual. Que alguien como Sheridan sea tan rabiosamente independiente sin duda ofende a todos los del pensamiento único. Y hay un montón en Estados Unidos y también en España.

Pero Sheridan no está para darnos sermones, sino para mostrarnos un mundo peligroso en el que todos los países tienen sus intereses y harán lo que sea para conseguirlos. Incluso países que son teóricamente aliados de los americanos. De hecho, otro de los enormes aciertos de la serie es que mientras intentan liberar a Joe, en realidad no saben quien ordenó el secuestro. Lo que hace imposible que puedan detenerle. Ni ahora ni tampoco en el futuro si decide llevar las cosas un paso más allá. La complejidad de la conspiración hace que se hagan suposiciones que no tienen por qué ser correctas. Y gente inocente puede pagar el precio si están equivocados.

Por supuesto, la serie muestra los poderes casi absolutos que tienen las fuerzas del orden en virtud de las leyes que se crearon tras el 11 de Septiembre. Leyes que ningún presidente demócrata han derogado y que permiten la tortura y la detención indefinida sin cargos ni control judicial. En esta serie vemos acciones dirigidas a gente que la serie demuestra que es «mala». O como mínimo, traidores a sueldo de otros países enemigos de los EE. UU. Que para el caso es lo mismo. Sin embargo, no hay que ser muy lince para darte cuenta de lo terrorífico que puede ser este poder casi absoluto en manos de gente con agendas políticas e intereses económicos que defender. Ver la serie sirve no sólo para ver el alcance del poder del gobierno de los Estados Unidos y su complejo militar, sino cuestionarte la cantidad de abusos y situaciones injustas que pueden haber sucedido en los últimos años al amparo de estas leyes.

Y dentro de esa zona gris, me vuela la cabeza y me aterroriza que los «heroes» sean capaces de las mismas crueldades y torturas que los supuestos villanos. Joe es torturada por sus captores, pero no es muy diferente a lo que viven los prisioneros de Guantánamo. Que sean capaces de matar a gente inocente, incluso los que hasta hace 5 minutos eran aliados, muestra lo chungo que es este mundo y lo complicado que es todo. Por supuesto, los miembros de Lioness son los «buenos» de esta serie. Pero en realidad viendo lo que son capaces de hacer, no creo que sea un calificativo adecuado para ellos. Sheridan no está para colarnos planfletos, sino historias complejas como el mundo que vivimos. Protagoniza por personas con grandes zonas de gris.

La duración de 8 episodios me ha parecido perfecta, y la experiencia de ver semana a semana la serie una maravilla. Sheridan entiende como nadie el formato televisivo y consigue darnos en todos los episodios momentos dramáticos y giros que hacen avanzar la trama que hacen que el espectador siempre queramos más. Como formato televisivo que es, la tercera temporada de Lioness ha resultado un éxito monumental. Y como guinda, Sheridan desvela la identidad del villano en una última escena que conecta con temporadas anteriores y nos lleva de cabeza a una cuarta temporada que puede ser la bomba. Temporada que de momento no ha sido confirmada por Paramount+.

Aunque en realidad, lo cierto es que me da igual lo que Sheridan haga a continuación, lo veré seguro. Tras Lioness, llega el momento de ver The Madison, una historia completamente diferente, pero 100% Sheridan. Espero que Paramount+ no cometa una locura y renueve Lioness, aunque lo cierto es que hace unos meses salieron informaciones sobre la ruptura de relaciones del jefe de Paramount con Sheridan. Desde luego, ellos se lo pierden.

Comparto el trailer de esta tercera temporada de Lioness:

Lioness me ha impresionado. Ya sabía lo bueno que es Taylor Sheridan, pero es que esta serie está a otro nivel. Qué barbaridad.

PUNTUACIÓN: 9.5/10

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Crítica de Reacher temporada 4 (Prime Video)

Jack Reacher a vuelto para una cuarta temporada en Prime Video en la que el gigante protagonista se va a enfrentar a su mayor desafío. En lo suyo, estamos ante una de las mejores series de la televisión.

PUNTUACIÓN 9/10

Un encuentro casual con una desconocida desesperada en el metro de Filadelfia involucra a Jack Reacher en un arriesgado misterio.

La cuarta temporada de Reacher está basada en la novela de Lee Child «Gone Tomorrow» (2009), de la serie protagonizada por Jack Reacher. Nick Santora se mantiene como showrunner de esta temporada de 8 episodios. Sam Hill dirige 5 episodios, mientras que Gary Fleder dirige los otros tres. En los guiones encontramos a Nick Santora con Scott Sullivan, Seth Cohen, Amy Pocha, Penny Cox, Cait Duffy y Mick Betancourt.

Además de Alan Ritchson en el papel del imparable Jack Reacher, en esta temporada encontramos a Sydelle Noel como la detective del Departamento de Policía de Filadelfia Tamara Green; Agnez Mo interpreta a Lila Hoth, periodista indonesia investigando un caso con grandes implicaciones políticas. Anggun hace de Amisha Hoth, compañera de Lila; Christopher Marquette hace Jacob Merrick, un agente de policía de un pueblo pequeño que verá involucrado en una compleja conspiración tras la muerte de su hermana Anna (interpretada por Karen Kwong-Chip). Kevin Corrigan como el detective Shaun Docherty, compañero de Tamara; Kevin Weisman como Russell Plum, un periodista independiente de Washington D.C. acusado de conspiranoico, Marc Blucas como el congresista John Sampson; Kathleen Robertson como Elspeth Sampson, la esposa de John; Aaron Poole como Springfield, el jefe de seguridad de Sampson; y Dean Armstrong como Foster, un agente de la CIA, completan el reparto.

Reacher es el tipo de entretenimiento que más me gusta y que mejor conecta con mis gustos. Pero dentro que reconozco que me tenían ganado de inicio, porque disfruté como un enano las tres temporadas anteriores, tengo que decir que esta cuarta puede ser la más satisfactoria en todos los sentidos.

El principal éxito de esta temporada empieza con la historia, que es super enrevesada y me tuvo tres cuartas partes de la temporada no sabiendo qué estaba pasando y quien era el villano. Reacher ve a una mujer en el metro con síntomas de ansiedad. Cuando intenta ayudarla, Anna Merrick se suicida. Las autoridades quieren cerrar el caso inmediatamente, al parecer un suicidio sin más. Pero cuando varias personas empezando por la CIA empiezan a interrogar a Reacher preguntándole si Anna le dio algo en el metro, y tras descubrir que Anna era una empleada del gobierno, queda claro que hay algo más. Reacher no acepta un no por respuesta, así que va a empezar una investigación en el que no va a dejar títere con cabeza.

A Reacher le van a ayudar tres personas: Jacob Merrick, el hermano de Anna que es un policía de un pueblo pequeño en el que nunca pasa nada, que va a meterse en una situación que le supera completamente. La detective del Departamento de Policía de Filadelfia Tamara Green era una buena policía que fue degradada por hacer bien su trabajo en un caso con connotaciones políticas. Y el periodista conspiranoico Russell Plum, que busca desvelas los complots ideados desde el poder. Y todo apunta que el candidato a la presidencia de los Estados Unidos, el congresista John Sampson, un ex-militar que realizó misiones cuestionables en Indonesia hace casi 30 años, podría estar implicado.

En la mayoría de historias de acción, no suele haber misterio y el villano siempre está claro desde el primer fotograma. De hecho, ni siquiera se intenta ser sutil sobre ello. Que Reacher plantee una historia super compleja y hasta el séptimo episodio no resuelva los enigmas del caso me parece un éxito absoluto.

Alan Ritchson como Jack Reacher está increíble. No se como lo hace, pero parece que cada año está más grande, es más fuerte y tiene más músculos. Dentro que mantiene sus rasgos de identidad, empezando por no aceptar órdenes de nadie, en esta temporada se va a encontrar a su rival más peligroso hasta la fecha. Y es curioso que hasta ahora la serie había planteado enfrentarle a villanos cada vez mayores, como vimos en la tercera temporada con el gigante Paul van Hoven, que era incluso más alto, ancho y grande que Reacher. Por contra, en esta temporada vamos a descubrir que un adepto a las artes marciales puede provocar daños catastróficos incluso a los guerreros más grandes.

Otra de las cosas que más me gustan es ver a Reacher convertido en un fugitivo acusado de asesinato, con todas las agencias del orden americanas buscándole por un motivo u otro. En este punto tengo que reconocer que la serie tensa la suspensión de credulidad, porque es imposible que un fugitivo de ese tamaño pueda escalar de un bloqueo de la ciudad. Pero al estar todo en el mismo tono un poco exagerado, no es algo que moleste.

Esta temporada estrenó de golpe los 3 primeros episodios, dejando con salidas semanales los 5 últimos. Y la verdad es que para mi esto es un éxito, porque me tuvieron varias semanas especulando qué podía estar pasando.

El climax de la temporada es super bestial. Y empieza yendo contracorriente, al hacer el que villano típico esperable, sobre todo en estos tiempos en los que lo woke domina el entretenimiento, resulte no serlo. Además, la pelea final de Reacher puede ser la más bestia de todas las vistas hasta la fecha. Con un Reacher herido de muchísima gravedad y viendo a un enemigo que puede ser más listo y rápido que él. El cambio de enemigos y la forma en que va destrozando esbirros, pero también recibiendo castigo, pasando pantallas hasta llegar al final boss, recuerda a muchísimas películas y series, empezando por Game of Death de Bruce Lee. En este final ha habido tanta sangre y destrozos que me ha dejado en lo más alto. ¡Qué locurón!!

Y por si fuera poco, la última escena de la temporada es un momento super emocionante, cuando a pesar de todo Reacher recuerda a la mujer que no pudo salvar y queda claro que sigue sintiéndose culpable por ellos. Tras eso, la naturaleza compasiva de Reacher le hace ayudar a quien sea que necesita ayuda, simplemente porque puede. Aunque sea un vagabundo sin casa ni casi recursos. Si puedes ayudar, lo hará. Está claro que Reacher es ante todo una serie de acción,pero este final fue super satisfactorio y emocionante.

Reacher sabe qué tipo de entretenimiento es y cumple de forma modélica. Pero me tengo que quitar el sombrero ante unos creativos que saben ofrecer historias super diferentes entre si, dentro del leit-motiv del personaje de ayudar a quien lo necesita y meterse en problemas por ello. Reacher es un éxito monumental, y no me extraña que ante incluso del estreno de la temporada Prime Video confirmara la producción de la quinta temporada, que entiendo se estrenará en 2026.

Con series como Reacher, da gusto engancharse a una serie de televisión. Ya me pueden dar las temporadas que quieran, que con Alan Ritchson, Nick Santora y los libros de Lee Child tienen una combinación ganadora.

Comparto el trailer de esta temporada:

La cuarta temporada de Reacher puede ser la mejor hasta la fecha. Y mientras espero la quinta temporada, creo que voy a saciar mi sed de este tipo de entretenimiento de acción con la primera temporada de Neagle, la serie protagonizada por la socia de Reacher que Prime acaba de estrenar. ¡Qué listos son!!!

PUNTUACIÓN: 9/10

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Crítica de Chad Powers temporada 2 (Disney+)

Disney+ ha estrenado de un tirón la segunda temporada de Chad Powers, la notable comedia dramática creada por Glen Powell y Michael Waldron (Wandavision) ambientada en el mundo del fútbol americano universitario.

PUNTUACIÓN: 8/10

Al final de la primera temporada, Ricky Hudson (Perry Mattfeld) descubre que Chad Powers (Glen Powell) el quarterback estrella de los South Georgia Catfish es en realidad Russ Holliday, un quarterback caído en desgracia escondido tras prótesis faciales. Es esta segunda temporada, Ricky decide convertirse en su cómplice y guardar el secreto para proteger el legado de su padre como entrenador principal y evitar que la temporada del equipo se vaya a la basura. Pero los problemas empezarán cuando alguien más descubra el secreto de Chad.

Chad Powers es una serie de televisión estadounidense de comedia deportiva creada por Glen Powell y Michael Waldron (LokiDoctor Strange en el multiverso de la locura), protagonizada por Powell en el papel principal. Desarrollada a partir de un sketch de Omaha Productions de Eli Manning, la serie sigue a Russ Holiday (Powell) el quarterback estrella de un importante equipo de futbol americano universitario caído en desgracia que decide disfrazarse para jugar en un equipo de segunda, lo que significa su última oportunidad de hacer lo que más le gusta.

Tras la exitosa primera temporada, Hulu renovó la serie para una segunda temporada que ha constado de nuevo con apenas 6 episodios de 35-40 minutos de duración. Los episodios han sido dirigidos por Michael Waldron y Tony Yacenda, con guiones de Waldron, Jen Bashian, Ben Dougan, Jordan Mendoza, Rickey Larke, Rebecca Addelman, Gaelyn Golde y Luvh Rakhe.

En lo relativo al reparto, Glen Powell sigue siendo el gran protagonista en su doble papel de Russ Holliday y Chad Powers. Perry Mattfeld es Erica «Ricky» Hudson, entrenadora asistente de ataque de los South Georgia Catfish e hija del entrenador jefe Jake Hudson (Steve Zahn). Rankie Rodríguez interpreta a Danny Cruz, la mascota del equipo que ayuda a Russ con su disfraz y, más tarde, se hace amigo suyo; Quentin Plair es el entrenador Byrd, el coordinador ofensivo del equipo, Wynn Everett hace de Tricia Yaegar, la presidenta del fondo que controla el equipo, Clayne Crawford es el entrenador Dobbs, Toby Huss como Mike Holliday, el padre de Russ, y Colton Ryan como Gerry Dougan, el quarterback de los South Georgia Catfish al que Chad mandó al banquillo, completan el reparto en sus papeles principales.

Me gusta Chad Powers, pero es una serie extraña. Extraña porque la serie se vendió como una comedia pero a lo largo de esta segunda temporada ha mutado hacia el drama, centrado en un protagonista y sus amigos haciendo todo lo que está en su mano para proteger su secreto y la mentira que ha vendido al mundo.

Glen Powell me parece que es un extraordinario actor, y su doble papel en esta serie lo prueba. El principal cambio respecto a la primera temporada es que Russ Holliday era un gilipollas y tras pasar un tiempo como Chad, ha empezado a intentar ser mejor persona, sobre todo con sus amigos. En los episodios de esta temporada Russ va a sufrir golpes en todos los ámbitos que van a amenazar con revelar su secreto al mundo. Lo que provocaría el despido y la vergüenza para el entrenador Hudson y su hija Ricky.

El humor se construye a partir de la extravagante forma de actuar de Chad. Lo cual provoca una dicotomía, porque aunque el humor me funciona la mayor parte del tiempo, en realidad esto esconde el pecado original de Russ. Que es que está mintiendo a todo el mundo para ocultar la mentira de su identidad. Aparte de hacer humor por hacer que Chad parezca casi un retrasado mental, lo cual es también otro elemento cuestionable. En todo caso, incluso pensando en estos elementos, me gusta que la serie opte por este humor nada convencional incluso en una temporada que en realidad es bastante dramática.

Perry Mattfeld como Erica «Ricky» Hudson fue el gran descubrimiento de la primera temporada, y en esta serie está increíble. Tras el comprensible enfado tras descubrir el secreto de Chad, al final no tiene más remedio que ayudarle a mantener su secreto. Primero por no perjudicar al equipo y sobre todo a su padre. Pero luego por la innegable atracción física que comparten Chad y ella. Algo a lo que se tiene que negar, porque está super prohibido que un entrenador tenga relaciones con un estudiante / jugador. Entre los problemas con Chad y el renqueante estado de salud de su padre tras su infarto, Ricky va a ser una verdadera sufridora en esta temporada.

Steve Zahn como el entrenador Hudson y Rankie Rodríguez como Danny Cruz, el amigo de Russ que le ayuda con su disfraz, cumplen con lo que estos papeles necesitan de ellos. Pero en esta temporada, el descubrimiento es Colton Ryan como Gerry Dougan, el quarterback al que Chad mandó al banquillo, que se ha convertido en un psicópata al no entender cómo alguien como Chad le ha robado el puesto.

Si en la primera temporada habían pocos momentos deportivos pero bien utilizados, en esta segunda temporada son aún menos. Sin embargo, el drama que rodea a Chad / Russ y lo que tendrán que hacer para mantener el secreto está contado de forma super adictiva que nos hizo vernos la temporada en dos sentadas de tres episodios cada una. Como pasó con el final de la primera temporada, esta segunda termina con un cliffhanger monumental que te hace desear que empiecen a rodar pronto la tercera y a priori última temporada. Temporada que de momento Hulu no ha confirmado, así que parece que nos va a tocar esperar más tiempo del deseable.

Como pasó con la primera temporada, se me hace muy difícil de entender que con lo difícil que es que una plataforma de streaming, en este caso Disney / Hulu, de luz verde a la serie, las temporadas estén constando de apenas 6 episodios que ves en un suspiro. Se que Waldron ha comentado que quiere buscar una serie de consumo rápido que no se eternice como las típicas sit-coms, con situaciones impactantes que dejen huella en la audiencia. Cosas que en realidad suceden en esta temporada. Está claro que el engaño de Chad Powers va a ser imposible de mantener, lo que obliga a ir al grano y no alargar el concepto. Pero al mismo tiempo, creo que hubiera agradecido una mayor duración con un final de la historia.

En todo caso, a pesar de su brevedad el caso es que me gusta mucho Chad Powers. Y me doy cuenta que la brevedad también ayuda al éxito de la serie. Espero que Hulu confirme pronto la tercera temporada y que Glen Powell pueda encontrar un hueco en su apretada agenda para que podamos ver pronto el final de Chad Powers. A ver si no tardan mucho.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

Chad Powers me gusta mucho, pero estas temporadas de 8 episodios me saben a poquísimo. Esperemos que sepan cerrar la historia en la tercera temporada.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de La Casa del Dragón temporada 3 (HBO Max)

La Tercera temporada de La Casa del Dragón emitida en HBO Max ha sido de largo la más satisfactoria hasta ahora. Estamos ante uno de los mayores entretenimientos televisivos.

PUNTUACIÓN: 8/10

La tercera temporada de House of the Dragon narra la llegada al Trono de Hierro de Rhaenyra Targaryen, descubriendo que llegar al pico de la montaña no es lo más complicado. Su gobierno se verá envuelto en problemas de todo tipo, empezando por el hambre de sus súbditos y la falta de oro de su bando, mientras que los conspiradores al trono, sobre todo los Hightower, conspiran contra ella para arrebatarle el trono.

La Casa del Dragón ha sido creada por Ryan Condal y George R.R. Martin. Un Martin que se muestra cada vez más desencantado con el devenir de esta serie, alejándose cada vez más de la dirección de sus libros. Los ocho episodios de esta tercera temporada han sido dirigidos por Clare Kilner (3 episodios), Loni Peristere (2), Nina Lopez-Corrado (2) y Andrij Parekh. Condal junto a Ti Mikkel son los escritores de la temporada, que han contado en su sala de escritores con Sara Hess, David Hancock, Philippa Goslett, Shyam Popat y Zenzele Price,

En el enorme reparto coral tenemos a Emma D’Arcy como Rhaenyra Targaryen, Matt Smith como Daemon Targaryen, Olivia Cooke como Alicent Hightower, Rhys Ifans como Otto Hightower, Steve Toussaint como Corlys Velaryon, Fabien Frankel como Criston Cole, Matthew Needham como Larys Strong, Sonoya Mizuno como Mysaria, Tom Glynn-Carney como Aegon II Targaryen, Ewan Mitchell como Aemond Targaryen, Phia Saban como Helaena Targaryen, Harry Collett como Jacaerys Velaryon, Bethany Antonia como Baela Targaryen, Phoebe Campbell como Rhaena Targaryen, Jefferson Hall como Jason y Tyland Lannister, Kurt Egyiawan como Orwyle, Kieran Bew como Hugh Hammer, Abubakar Salim como Alyn de Hull, Clinton Liberty como Addam de Hull y Tom Bennett como Ulf White, entre otros.

La Casa del Dragón es uno de los grandes entretenimientos del mainstream americano. Y esta tercera temporada ha estado a la altura de las expectativas. Porque por fin hemos visto los grandes combates que yo al menos demandaba, y que de alguna manera la serie nos hurtó en temporadas anteriores. Hace dos años comenté sobre la segunda temporada que lo peor fue «la sensación de anticlimax, algo que en realidad es la segunda vez que la serie nos hacía sentir». Y me alegra poder decir que en lo referido a la trama principal, La Casa del Dragón por fin nos da lo que le estábamos pidiendo. En ese sentido, me alegra que Ryan Condal haya tomado nota de las críticas y nos haya dado las batallas que faltaron en temporadas anteriores.

En concreto, esta tercera temporada tiene dos grandes combates. Un primer combate en el mar, en el que las fuerzas de Corlys Velaryon se enfrentan a la Triarquía, piratas que se han aliado a los Lannister. Esta batalla naval resulta sangrienta y dramática, ya que Rhaena Targaryan crea un vínculo con el dragón salvaje Robaovejas, pero cuando llega a batalla no puede controlarlo y arrasa a ambos ejércitos. Además, el hijo de Rhaenyra Jace muere en el mar tras ser derribado Vermax, su dragón. Esta primera gran batalla es alucinante y provoca consecuencias que se sentirán a lo largo de la serie.

Pero la batalla naval de la Garganta no es el único gran combate, porque en el último episodio llegamos al climax de la temporada con el asalto de las fuerzas de Daemon Targaryen de Tumbleton, controlado por los Hightower. Una batalla sangrienta en la que de nuevo un dragón descontrolado, en este caso por culta de su jinete, borracho y enfurecido con el mundo, va a provocar una masacre. De forma que una de las conclusiones que pueden sacarse es que del uso de dragones lo único que puede conseguirse es fuego y muerte.

Técnicamente, La Casa del Dragón nos muestra que estamos ante lo mejor que se hace en televisión. No hay nada al nivel de esta historia. La escala de este mundo y sus decenas de personajes que entran y salen de los episodios añade el toque de complejidad que George R.R. Martin hizo famoso en Juego de Tronos. Algo que considero muy positivo incluso cuando algunas de las subtramas de esta temporada han sido lamentables.

El principal argumento de la temporada es la toma de control de Desembarco del Rey por parte de Rhaenyra, y su ascensión definitiva al Trono de Hierro. Pero llegar es sólo la primera parte. GOBERNAR se va a demostrar como una actividad mucho más compleja de lo que ella imaginaba. Empezando porque los Lannister han robado el oro real y el pueblo se muere de hambre, lo cual es una fuente de inestabilidad para la capital. Rhaenyra descubrirá lo complicado que es gobernar y como mucha gente sigue estando en contra suya. Me encanta el trabajo de Emma D’Arcy como Rhaenyra, La gran damnificada de esta temporada es Olivia Cooke, que interpreta a Alicent Hightower. Alicent en esta temporada es prisionera de Rhaenyra y aparte de abrirle las puertas de Desembarco del Rey engañando a su hijo Aemond para que fuera a Harrendal, no tiene demasiadas cosas interesantes que hacer.

Matt Smith como Daemon Targaryen sigue pensando que su superioridad reside en los dragones y que deben utilizarlos para destruir a sus enemigos. Rhaenyra sabe que eso provocaría que todos los nobles les odiarían, por lo que se muestra reticente a utilizarles. Hasta que no va a tener más remedio. En el palacio, Daemon y Mysaria van a luchar por el favor de la reina, con unos giros llamativos a lo largo de la serie. Las reuniones del consejo real y los problemas en Desembarco del Rey han hecho que el visionado de la temporada fuera extremadamente entretenido. Son las cosas que más me han gustado junto a los grandes combates de la temporada.

En la parte negativa, el castillo de Harrenhal vuelve a convertirse en un agujero negro narrativo. Si en la segunda temporada ver a Daemon Targaryen allí fueron verdaderos minutos de la basura, en esta temporada es el herido Aemond en que pasará allí toda la temporada. Curándose bajo el cuidado de la bruja Alys. Un montón de escenas que solo sirven para ocupar minutos sin ningún interés, siendo los verdaderos minutos de la basura de esta temporada.

La otra trama lamentable de esta temporada es la del herido Aegon, que se fugó de Desembarco del Rey con Larys. Sus paseos por el monte para llegar al mismo sitio donde iniciaron su viaje me parecen penosos. Todo ello para dejarle al final como un enemigo que disputa el trono de Rhaenyra. Estas dos tramas han sido penosas. Y comentaba antes que me gusta la complejidad de este mundo poblado de decenas de personajes. Pero los minutos de la basura de los hermanos Aegon y Aemond son sin duda lo peor de la serie hasta el momento.

Si me ha gustado ver a Ormund  Hightower, que podríamos decir que es el principal oponente de los Targaryen esta temporada. Un enemigo inteligente que pone en marcha varios tipos de ataques, empezando por una guerra de guerrillas dentro de Desembarco. Ormund es despiadado y no dudará en utilizar al pueblo de Tumbleton como escudos humanos ante un eventual ataque de los dragones. Y se está encargando de la educación de Daeron Targaryen, el heredero al trono para los Hightower.

No tengo ni idea de lo que sucederá en la cuarta y última temporada de La Casa del Dragón. Pero las semillas de la caída de Rhaenyra parece que se han planteado esta temporada, al ver cómo tras llegar al trono está maltratando a sus seguidores, como Corlys Velaryon. O a los portadores de dragones. Pensando que Aegon ha descubierto que su dragón Sunfyre está vivo. Si a eso sumamos que Aemond seguro acabará encontrando a su dragón, tenemos un combate bastante más igualado de lo que estaba al principio de la temporada. Aunque el viaje de algunos personajes ha sido más que cuestionable, el momento en que se encuentran no puede ser más apasionante. En esta temporada dejé de tener la sensación de la primera y segunda temporadas en que los creadores de la serie decidían retrasar los grandes momentos para más adelante.

Por cierto, dentro del elemento super entretenido, me ha llamado muchísimo la atención como en esta temporada el paso del tiempo y la lejanía geográfica han dejado de ser un problema o algo que considerar. Que el ayudante de Ormund  Hightower pueda salir del pueblo sitiado, llagar a las tierras de los Valeryon, secuestrar a Corlys y volver al pueblo sin ser detectado todo ello casi en el mismo episodio es una locura ridícula que muestra que ya no hay atención para estos detalles. Sólo tramas que tienen que suceder y hay que mostrarlo de la forma más rápida posible. Pensando en las críticas tan enormes que tuvo el final de Juego de Tronos, y eso que los protagonistas viajaban con dragones, no quiero ni imaginarme lo que estas locuras de la serie pueden haber provocado.

Con todo, La Casa del Dragón me parece un entretenimiento mayúsculo. Tiene cosas buenas y malas, seguro no es perfecta. Pero la escala y la espectacularidad es increíble. como también el drama que viven los protagonistas, en especial Rhaenyra. Veré seguro la cuarta y última temporada. Aunque para ello tengamos que esperar otros dos años. La televisión actual también tiene estas cosas.

Comparto el trailer de esta temporada:

La Casa del Dragón me parece un entretenimiento estupendo incluso aunque varias de las tramas de la serie no hayan dado vueltas sobre si mismas toda la temporada. Con todo, me quedo con ganas de ver la cuarta y última temporada.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de X-Men´97 temporada 2 (Disney+)

Ya tenemos en Disney+ la segunda temporada de X-Men´97, la estupenda serie de animación que recoge lo mejor de mundo mutante en una única serie. Y que en esta temporada tendrá a Apocalipsis de villano principal.

PUNTUACIÓN: 8/10

Tras el final de la temporada anterior, los X-Men se encuentran dispersos a lo largo del tiempo —desde el Antiguo Egipto hasta un futuro lejano— y deben encontrar el camino de vuelta a la década de los 90 para detener a Apocalipsis. Y para llenar el vacío provocado por la desaparición de los X-Men, ¡dos nuevos grupos surgirán!

La serie ha sido producida por Marvel Studios Animation, con Beau DeMayo como guionista principal y Jake Castorena como director supervisor. Hubo bastante revuelo con el despido de DeMayo antes del estreno de la primera temporada, tras haber trabajo completamente en las dos primeras temporadas de X-Men´97, debido a acusaciones de «conducta inadecuada» que no llegaron a sustanciarse (que yo sepa).

Esta segunda temporada ha contado con 9 episodios, que han sido dirigidos por Emmett Yonemura y Chase Conley. En los guiones tenemos a Beau DeMayo, Brian Ford Sulllivan, Anthony Sellitti, Mariah Wilson,J.B. Ballard (¿el escritor?), Anthony Sellitti y Bailey Moore.

En las voces originales tenemos a Ray Chase como Scott Summers / Cíclope, Jennifer Hale como Jean Grey y Rahne Sinclair / Wolfsbane, Alison Sealy-Smith como Ororo Munroe / Tormenta, Cal Dodd como Logan / Lobezno, J. P. Karliak como Morph, Chris Potter como Nathan Summers / Cable, Holly Chou como Jubilation Lee / Jubilee, Gui Agustini como Roberto da Costa / Sunspot, Naoko Mori como Betsy Braddock / Psylocke, Christopher Barger como Warren Worthington III / Arcángel, Matthew Waterson como Erik «Magnus» Lehnsherr / Magneto, Eson Lenore Zann como Rogue, George Buza como el Dr. Henry «Hank» McCoy / Beast, Adrian Hough como Kurt Wagner / Nightcrawler y Strong Guy, Ross Marquand como el profesor Charles Xavier y Apocalypse, Isaac Robinson-Smith como Lucas Bishop, Gil Birmingham como Forge y Carolina Ravassa como Lorna Dane / Polaris.

X-Men´97 es un entretenimiento estupendo, que muestra a millones de espectadores a los X-Men en su mejor versión, algo que lamentablemente no tenemos en los comics actuales. De hecho, como ya comenté hace unas semanas, no cabe duda que el éxito de esta serie de animación de Disney+ deja en muy mal lugar a los los comics Marvel y a la editorial en su conjunto.

La temporada arranca con una primera mitad espectacular que me ha gustado mucho. Me gusta que hayan planteado una temporada con Apocalipsis de villano principal, conociendo su pasado llegando hasta su mismo origen. Por las nuevas incorporaciones, me ha encantado poder ver a X-Force como si estuvieran recién salidos de los comics de Rob Liefeld y Fabián Nicieza. Sin embargo, dentro de que mola ver a X-Factor, su participación en la serie es casi fallida, al no tener los personajes el humor y la personalidad que Peter David imprimió en su mítica etapa fundacional.

Lamentablemente, en la segunda parte de la temporada siento que se repetía el principal problema que le vi a la primera temporada, al tratar todas las tramas con demasiada velocidad, provocando que el elemento dramático de muchos de los sucesos no lleguen a conectar porque no tienen momento de hacerlo, al saltar inmediatamente a la siguiente aventura. Con todo, me ha parecido una serie muy destacable que hace muchas cosas bien, empezando por mostrar la personalidad arrolladora de estos personajes maravillosos en aventuras llenas de carisma y apuestas del juego. Ya os adelanto que veré seguro la tercera temporada cuando se estrene. Que espero que no sea dentro de 2 años.

Como en la reseña de la temporada uno, voy a hacer minireseñas de cada uno de los episodios, destacando lo que más me gustó, y si corresponde, lo que menos, de cada capítulo.

Episodio 1: Días de futuro pasado.

Forja crea una máquina del tiempo y envía a Bishop al año 3000 a. C., al inicio del reinado de Apocalipsis, y a sí mismo al año 3960 d. C., en el apogeo del poder de Apocalipsis, para rescatar a los X-Men. Forge se reencuentra con Lobezno, Tormenta y Morph, así como con Cíclope y Jean, que han estado cuidando de Nathan sin revelarle su parentesco con él para evitar provocar una paradoja con Cable.

Este primer episodio me parece una maravilla. Y no tanto por la aventura en el futuro dominado por Apocalipsis, sino porque la serie tiene tiempo para mostrar el amor que Scott y Jean tienen por su hijo Nathan y lo que les duele que tuvieran que abandonarle. Las buenas series son aquellas que provocan la conexión con los protagonistas, y este episodio me gustó muchísimo en este aspecto.

Episodio 2: Una fuerza a tener en cuenta

Ante la ausencia de los X-Men, Valerie Cooper forma un equipo de mutantes autorizado por el Gobierno llamado X-Factor, liderado por Havok y compuesto por Multiple Man, Strong Guy, Wolfsbane y Polaris. Cooper los utiliza para capturar a mutantes fugitivos. Cable recluta a Jubilee y a Sunspot para su equipo X-Force junto a Archangel y Mariposa Mental, para localizar a uno de los Jinetes de Apocalipsis llamado War.

Este segundo episodio centrado en X-Force me parece el mejor de toda la temporada. Me gusta el cambio de protagonismo, y me gusta que se vea lo amplio que es este mundo con muchísimos personajes que merecerían ser destacados más a menudo. Ver a X-Factor fue una pasada, aunque reconozco que no tener el humor de Peter David fue un poco choff. Los comics pueden plantear tonos diferentes en función de la serie, cosa que no es posible en la serie de televisión. Con todo, tener a ambos grupos en pantalla fue una pasada. Además, este episodio tiene LA ESCENA más cañera de Júbilo que he visto nunca. De hecho, creo que en los comic jamás lució más cañera de lo que lo hace en este episodio.

Episodios 3 y 4. El advenimiento de Apocalipsis

En el antiguo Egipto, en el año 3000 a. C., el joven mutante En Sabah Nur lidera a los Sandstormers contra el faraón Rama-Tut, un gobernante que utiliza tecnología futurista para esclavizar a su pueblo. Magneto intenta inculcarle a Nur la filosofía de Xavier, con el objetivo de convertirlo en el primer X-Man y permitirle reescribir la historia a favor de la coexistencia de los mutantes; Xavier se opone, al temer que Nur esté destinado a convertirse en el villano Apocalipsis.

Esta aventura en dos parte tiene uno de los finales más dramáticos de toda la serie, que me ha volado la cabeza. De momento, estos 4 primeros episodios eran casi un 10 redondo. Es una pasada asistir al origen de Apocalipsis antes que decidiera convertirse en el avatar de la destrucción y la muerte que estaba destinado a ser. Y quizá parte de la gracia del episodio es precisamente eso, la sensación de que algo que está predestinado a ocurrir no puede ser cambiado, no importa cómo se intente.

Otra de las chuladas de la historia es enfrentarse a Rama Tut, que en realidad era una de las identidades de Kang el Conquistador. Esto ayuda a dar una sensación de mayor amplitud del Universo Marvel televisivo. Como también lo es la importancia de los Celestiales para que Apocalipsis consiguiera sus poderes aumentados. Sumado a la relación entre Charles y Magneto, que hace que el resto de X-Men casi parezca que están de atrezzo, tenemos dos episodios que dramáticamente lo hacen todo bien.

Como curiosidad, el episodio termina con una escena en el presente de los noventa que recrea la mítica portada de Jim Lee con Lobezno, Capitán América y la Viuda Negra. Steve y Natasha le entregan a Logan un dossier sobre Arma X, que nos lleva al siguiente episodio.

Episodio 5. Arma X, Mentiras y cintas de DVD

Wolverine y Morph reúnen al antiguo equipo de asalto de este primero, el Equipo X —formado por Sabretooth, Lady Deathstrike, Maverick y Garrison Kane— para localizar una instalación de investigación de Arma X y asesinar al doctor Abraham Cornelius.

Tras el drama del episodio anterior, este quinto episodio está bien, pero a la vez es uno de los más flojos de la temporada. En positivo, la aparición del Nido hace que el capítulo tenga en algunos momentos un excelente feeling de terror. En positivo también, que Logan haga todo lo que hace poniendo en peligro la vida de sus asociados para recuperar el adamantium, muestra a un Logan amoral y sin escrúpulos. De hecho, Kane y Maverick mueren. Si se piensa un poco sobre esto, es muy fuerte. Lo malo es que estas muertes no impactan porque acabamos de conocer a ambos personajes (no se si salieron en la serie original), por lo que su destino no puede resbalarnos más.

Lo malo del episodio es que no me acabo de creer la premisa de que Logan le pida ayuda a Dientes de Sable y este acepte en ayudarle, en lugar de aprovechar su momento de debilidad para despellejarle. Esto para mi es un problema insalvable que me impide disfrutar del episodio como me hubiera gustado. Tener a Rojo Omega es un punto positivo, como lo es la aparición del Nido, pero este episodio me falló en la m isma construcción de la historia.

Episodio 6. Danger.exe

Como forma de llevar su duelo, Xavier revive la muerte de Magneto a manos de Apocalipsis en la Sala de Peligro una y otra vez. Mientras tanto, Polaris abandona X-Factor y regresa a la Mansión X justo a tiempo a asistir a la evolución de la Sala de Peligro, que adquiere consciencia y comienza a atacarlos para prepararles para amenazas aún mayores que antes.

Tener el origen de Danger unido al trauma de Xavier por la muerte de Erik me parece una idea muy interesante. Que aprovechen a Polaris para que se convierta en el personaje clave del episodio es un acierto, al conectar con un padre fallecido al que casi no conoció. La idea de Danger como villana puede dar mucho juego, y que la pelea final tenga lugar en Genosha conecta con la Masacre Mutante de la primera temporada.

El final del episodio con Xavier estableciendo la base de los X-Men en Genosha mediante la creación de X-Corp, eludiendo así las restricciones del Gobierno de EE. UU. me parece un uso excelente de la historia mutante. Dado que X-Corp es un concepto creado hace apenas 10 años. Que Valerie Cooper no acepte esto y se comprometa a acabar con X-Corp pone a los X-Men en curso de colisión con X-Factor. Otro elemento super molón es que Cíclope y Jean Grey utilicen los rajes creados por Frank Quitely para la celebrada etapa de Grant Morrison en la colección en los primeros años 2000.

Y mientras, en un laboratorio de Atenas, Apocalipsis resucita a Gambit para convertirlo en uno de sus Jinetes. En resumen, otro buen episodio que hace que la acción avance a buen ritmo.

Episodio 7. Tierra Extraña, Corazón salvaje

Tras perder a su hermana Ilyana en Genosha, Coloso se une a los Acólitos de Magneto, liderados por Exodus. Estos secuestran a Graydon Creed justo cuando este anuncia su candidatura a la presidencia y exigen que X-Factor libere a los mutantes encarcelados a cambio de su vida. Desafiando a Cooper, Xavier envía a Nightcrawler, Rogue, Beast, Bishop y Polaris a la base de los Acólitos en la Tierra Salvaje para evitar que la crisis se agrave.

Este es quizá el peor episodio de toda la temporada. Y en realidad no está mal, pero el propio concepto del juicio de Craydon Creed por parte de Exodus en el que Rondador hace de abogado defensor de su hermanastro, me parece completamente fallido. Porque Kurt explica que el odio de Creed viene por su padre Dientes de Sable, que le trató a patadas y le abandonó cuando descubrió que su hijo no tenía el ADN mutante. Que explicar el origen del odio le absuelva de todas las muertes que ha provocado Creed es una idea absurda a más no poder. Porque Creed merece morir. Empezando por la creación y liberación del Virus Legado. Y esto lastra todo el episodio.

Ver a Coloso es un elemento positivo del episodio, aunque sea para conocer que Illyana murió retroactivamente en Genosha, algo que creo no llegó a verse en el episodio. (Aunque reconozco que no estoy seguro). La lucha contra los Acólitos de Exodus me gusta. En realidad, excepto por el elemento moral absurdo de Kurt, el episodio como historia ligera puede disfrutarse, dentro de ser de los que menos me gustó.

En el epílogo, X-Force llega a Atenas para encontrarse con el cadáver de Apocalipsis, y una de las características cartas de Gambito en el suelo.

Episodio 8. La mano del hombre muerto

Rogue tiene pesadillas en las que aparece un Gambit no muerto. X-Force lleva el cadáver de Apocalipsis a X-Corp, en Genosha, y Cable explica que, al parecer, Gambit regresó con un poder excesivo y mató a Apocalipsis. Los dos grupos unen fuerzas para dar con Gambit, resucitado como el Jinete de la Muerte. Gambit regresa a Nueva Orleans, donde lava el cerebro a su antigua familia, al Gremio de Ladrones y a su ex, Bella Donna, junto con su Gremio de Asesinos, para convertirlos en sus siervos.

El final de X-Men´97 se precipita con dos episodios finales en la que todo es apresurado, sobre todo en el climax final. Que Gambito mate a Apocalipsis es una idea arriesgada que no se si tiene sentido, incluso con sus poderes aumentados. Pero aceptamos barco. La idea que la mente de Apocalipsis haya colonizado la mente de Remy es realmente ridícula y no se acaba de sostener en nada. Siempre puedes decir que la tecnología Celestial de apocalipsis le permite hacerlo, pero esto se acerca demasiado al tropo de «lo hizo un mago».

Esto cumple con el propósito dramático de ver Pícara como el cuerpo de su amante es ocupado por el mayor villano de los X-Men. La batalla por el alma de Remy queda en stand-by, con un Gambito en coma que no ha permitido que Apocalipsis domine su cuerpo gracias a la ayuda mental de Pícara. Lo malo, Cable no se ha quedado convencido y cree que hay que matar a Gambito antes que Apocalipsis se apodere de su cuerpo. Y en esto, Valerie Cooper está de acuerdo con Cable, uniendo a X-Factor con X-Force para un ataque que constituirá el climax de esta temporada.

Episodio 9. La supervivencia del más fuerte

X-Men contra X-Force y X-Factor. El destino final del alma de Gambito. ¿Conseguirá Apocalipsis ascender como está escrito y apoderarse del mundo?

Hablando de finales apresurados, este final cumple narrativamente con todos los elementos que había que plantear, pero hay un exceso de elipsis y de rapidez por resolverlo todo en un episodio de 32 minutos de duración que hubiera necesitado de mínimo 10 minutos adicionales. Minutos que conseguirían que aparte de suceder las cosas, consigan tener impacto emocional en el espectador.

Gracias al Celestian Eson que dio sus poderes a Apocalipsis hace 5000 años, Pícara tiene en su mano salvar a Gambito, pero a costa de ofrecer una vida por otra. Esto es un deus-ex-machina brutal que además viene acompañado por otro giro final que hace que su sacrificio quede en papel mojado por el sacrificio de otro personaje. Este final no me ha gustado demasiado, empezando por la transformación temporal de Pícara en alguien super poderoso que soluciona todo (casi) con un casquido de dedos.

La parte interesante es ver a Cable llevar a cabo su misión matando a Gambito, para ver que es el elemento clave que necesitaba Apocalipsis para su ascensión. Siendo Cable el que se lo proporciona. La serie va a toda velocidad y no da tiempo en analizar el significado de las cosas, pero que Cable descubra que su misión estaba condenada al fracaso y que por culpa de su intransigencia y radicalidad, Apocalipsis casi triunfa, debería tener unas consecuencias devastadoras para Nathan Summers. Veremos si llegamos a ver algo de eso en el futuro.

Como digo, el final es correcto teniendo en cuenta todo lo que la serie planteó al comienzo de la temporada. Pero me sabe mal que sobre todo en los 3 últimos episodios no haya lugar para que las cosas que suceden tengan un impacto dramático en los espectadores. La necesidad de contar demasiadas cosas en muy poco tiempo es una de las ventajas de la serie respecto a los comics. Pero por el lado dramático, acaba siendo su principal lastre.

A pesar de estos aspectos menos buenos, el hecho de tener todo el mundo mutante resumido en una única serie me parece una pasada que claramente va a ayudar a una nueva generación de espectadores a descubrir por qué los X-Men molan y son el grupo favorito para una generación entre la que me incluyo. Algo que lamentablemente no puede conseguirse en los comics Marvel actuales. Unos comics terribles de calidad más que cuestionable que solapan eventos y obligan a un sacacuartos continuo con múltiples colecciones que no interesan.

Aunque quede feo decirlo, a alguien que no conoce de nada a los personajes, le recomendaría que NO comprara los comics Marvel actuales, y se fuera de cabeza a ver esta serie. La diferencia es bestial.

Comparto el trailer de esta temporada:

X-Men´97 es un entretenimiento estupendo, que muestra a millones de espectadores a los X-Men en su mejor versión, algo que lamentablemente no tenemos en los comics actuales. Pero siento que todas las tramas de la segunda mitad de la temporada hubieran mejorado de haber tenido un mayor margen para respirar y hacer que los sucesos impacten dramáticamente. Con todo, como digo, ya me gustaría que los comics fueran la mitad de buenos.

PUNTUACIÓN: 8/10

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