Crítica de Slow Horses temporada 3 (Apple TV)

Gracias a mi suscripción a Apple TV pude disfrutar de la tercera temporada de Slow Horses, la serie británica de espionaje protagonizada por Gary Oldman contada desde el punto del equipo más pringado del MI5. Y como en temporadas anteriores, el éxito es total.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Un romance en Estambul amenaza con exponer un secreto enterrado del MI5. Cuando Jackson Lamb (Oldman) y su equipo de inadaptados son arrastrados a la lucha, se verán atrapados en una conspiración que pone en peligro el futuro no sólo de La Ciénaga sino del propio MI5.

Esta tercera temporada de Slow horses adapta el relato de Real Tigers, la tercera novela de la galardonada serie literaria Jackson Lamb de Mick Herron. La serie ha sido creada por Will Smith (no el actor, sino el escritor, productor y humorista de stand-up británico), que escribe cuatro de los seis episodios de esta temporada, con Mark Denton y Jonny Stockwood escribiendo los otros dos. Esta tercera temporada ha sido dirigida en su totalidad por Saul Metzstein.

Gary Oldman es Jackson Lamb, jefe de la casa de la ciénaga. Desaliñado y borracho la mayor parte del tiempo, sus malos hábitos ocultan su aguda mente y sus habilidades como experimentado agente de inteligencia con un pasado que no deja de atormentarle. Jack Lowden es River Cartwright, un prometedor agente del MI5 que fue degradado tras un error en un ejercicio de entrenamiento. Kristin Scott Thomas es Diana Taverner, subdirectora general del MI5 y ex-jefa de operaciones. Sophie Okonedo es Ingrid Tearney, la Directora General del MI5 y superior de Taverner.

El resto de miembros de la Casa de la ciénaga son Catherine Standish (Saskia Reeves), la administrativa de la oficina, alcohólica en proceso de rehabilitación, Louisa Guy (Rosalind Eleazar), asignada después de que una operación saliera mal, Roddy Ho (Christopher Chung), un experto en informática y antiguo hacktivista, Aimee-Ffion Edwards como Shirley Dander, una agente con problemas de ira y Kadiff Kirwan como Marcus Longridge, que sufre ludopatía. Sope Dìrísù se une al elenco de la tercera temporada como Sean Donovan, un miembro de la seguridad de la embajada británica en Estambul que quedará marcado por lo que allí vive y que buscará respuestas.

Me encantan las historias de James Bond y el glamour que transmite hacia el mundo del espionaje. Pero en realidad esas películas son muy poco realistas, estando el mundo real mucho más cerca de lo que podemos ver en esta serie. El punto de vista de estos perdedores que la cagaron y se encuentran en el peor trabajo del MI5, desde luego el que más en el fondo se encuentra, y cómo las maquinaciones de los/las poderosos/as les arrastran a una conspiración que ellos no buscaban, me parece un elemento brillante de esta serie.

Slow Horses tiene un casting fantástico, y consiguen que todos los personajes sean super humanos y empaticemos con ellos (hablando de los agentes de la Ciénaga). Hay un elemento de humor negro alrededor de la situación de la Casa de la Ciénaga, pero realmente ellos no son personajes penosos de los que reírse, sino gente con mala suerte en su vida y problemas de los que intentan sobreponerse. Porque realmente, con sus flaquezas y sus problemas, todos aspirar e intentan ser buenos agentes y realizar bien su trabajo. En este sentido, el contraste con el gilipollas de Jackson Lamb (o Roddy el informático) también me parece genial. Resulta original que se plantee un protagonista con el que NO es posible empatizar por su forma de ser. En esto quizá se nota el punto de vista cínico inglés, y me parece que Gary Oldman se encuentra en su salsa y disfruta completamente de su papel protagonista.

Me gusta también como la historia empieza de una manera pero la historia te lleva luego en otra dirección que no esperaba, marcando una clave importante de la serie, que gente poderosa manipula los hechos por su propio interés hasta el punto de provocar que gente inocente acabe muerta. O incluso sin ser inocente, que personas mueran no por la seguridad nacional sino por una lucha de poder dentro del MI5 resulta un punto de vista muy cínico y probablemente acertado del mundo del espionaje internacional. La subtrama en la que políticos intentan introducir a empresas privadas por su interés particular también creo que es muy representativo del mundo que vivimos en la actualidad.

Otro elemento que me gusta mucho de esta serie es que se nota que Slow Horses es una adaptación de un libro, empezando porque su duración de 6 episodios me parece perfecta. A esto le sumaría el hecho que la misión resulta autoconclusiva y satisfactoria, aunque esto claro no significa que todos los personajes vayan a salir con vida.

En este sentido, que Apple confirmara la producción de las temporadas 3 y 4 al mismo tiempo me parece un acierto total, porque permite que la historia se desarrolle de la mejor forma posible, dejando algunos elementos abiertos de cara a continuaciones, pero que puede verse y disfrutarse por si misma. Como digo, Slow Horses me parece una serie super recomendable. Sobre todo si eres de los que disfrutan de una historia con un punto de vista cínico de la realidad.

Comparto el trailer de esta tercera temporada:

Me lo paso genial viendo Slow Horses y me alegra saber que aún tendremos una última temporada por disfrutar.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.