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Crítica de Slow horses temporada 5 (Apple TV)

Aprovechando mi nueva suscripción a Apple TV me he puesto al día con una de las series más disfrutonas de su parrilla, Slow Horses. Su quinta temporada es un triunfo absoluto.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Slough House es un purgatorio administrativo para los rechazados del servicio MI5 que han fallado gravemente en una tarea, pero no lo suficiente como para ser despedidos. Un equipo disfuncional de agentes dirigidos por su odioso jefe, el tristemente célebre Jackson Lamb (Gary Oldman), navegan entre el humo y los espejos del mundo del espionaje para defender Inglaterra de fuerzas siniestras.

Temporada 5. London rules.

En la quinta temporada de «Slow Horses», basada en la novela «London Rules» de Mick Herron, el equipo de Jackson Lamb se enfrenta a una serie de lo que parecen ser atentados terroristas y a un panorama político de alto riesgo. La nueva relación sentimental de Roddy Ho con una mujer llamada Tara pone al equipo en peligro, mientras que los marginados de Slough House descubren una trama más profunda y manipuladora destinada a desestabilizar los servicios de inteligencia británicos.

Will Smith (no el actor) es el creador de esta serie que adapta las novelas de Mick Herron. Como es habitual, la temporada tiene 6 episodios que cuentan una historia completa. Estos episodios han sido dirigidos por Saul Metzstein, con Smith escribiendo los guiones junto a Sean Gray y Edward Docx.

Gary Oldman es Jackson Lamb, el jefe de Slough House, desaliñado, flatulento, maleducado y de agrio ingenio; todo ello oculta una agudeza táctica y una firme lealtad a «sus» Caballos Lentos. Jack Lowden interpreta a River Cartwright, un prometedor agente del MI5 que fue enviado a Slough House tras un error muy público en un ejercicio de entrenamiento. Kristin Scott Thomas aparece en el papel de Diana Taverner, Subdirectora del MI5, que tiene sobre ella a James Callis como Claude Whelan, el nuevo Director General del MI5.

Los miembros de Slough House con Saskia Reeves como Catherine Standish, administradora de la oficina, alcohólica en recuperación, Rosalind Eleazar como Louisa Guy, asignada a Slough House después de que una operación de seguimiento saliera mal. Christopher Chung como Roddy Ho, un odioso informático y antiguo hacktivista, Aimee-Ffion Edwards en el papel de Shirley Dander, la agente aún trautatizada por la muerte de la temporada anterior, y Tom Brooke como J.K. Coe. Junto a ellos tenemos a Ruth Bradley en el papel de Emma Flyte, la jefa de los Perros del MI5.

Los nuevos personajes de esta temporada son Hiba Bennani en el papel de Tara, la novia de Roddy que es mucho más de lo que parece, Nick Mohammed (visto en «Ted Lasso») en el papel de Zafar Jaffrey, el alcalde de Londres que se presenta a la reelección; Christopher Villiers como Dennis Gimball, un polémico diputado de ultra derecha que se presenta a la alcaldía; y Monty Ben como Farouk, el líder de una célula terrorista libia que lleva a cabo atentados por todo Londres como parte de una campaña de desestabilización.

Me encanta Slow horses y el punto de vista desmitificador que plantea para el mundo del espionaje. Con el toque perfecto de humor cínico inglés, me vuela la cabeza ver como los que se suponen que son los mejores espías del mundo con los medios más avanzados no se enteran de nada y unos borrachos en el culo del mundo sepan ver los patrones que conectan hechos aparentemente aislados.

Y es que una de las cosas que más me gustan de esta serie es que la terrible realidad es que si un loco se levanta un día y quiere cometer una matanza no hay forma humana de impedirlo. La serie arranca con una masacre aparentemente random, que obviamente no va a ser más el primer paso de un plan de terror perfectamente diseñado.

Luego tenemos el anti carisma de los miembros de Slough House, que es lo que les hace memorables. En esta temporada Shirley Dander resulta clave, al evitar que su compañero el informático asqueroso Roddy Ho sea atropellado. Lo que parece un hecho fortuito provoca una cascada de acontecimientos que serán claves para el desarrollo de la serie. Cuando Shirley y River Cartwright descubran que Ho se ha ligado a un pibón muy por encima de sus posibilidades, tienen claro que algo raro está pasando. Y a partir de algo tan pequeño es como se construye toda la temporada, en la que vamos a ver una sucesión de hechos cada vez más grandes que amenazan con ser catastróficos.

Uno de los éxitos de esta temporada es la forma en que el equipo se divide en dos para cubrir las diferentes situaciones. El primero con Shirley Dander y Catherine Standish que ni siquiera van armadas. Y que parecen una pareja de un club de calceta, totalmente fuera de su elemento. A pesar que Shirley sea super capaz, ojo.

Por otro lado, River Cartwright tiene que hacer pareja con J.K. Cole el agente con problemas de ataque de ira y pocas palabras. Frente a un River que se cree el puto amo, me flipa que sea Cole en que vea las claves de todo. Aunque también meta la pata de forma increíble. Y unido a todo esto tenemos al informático Roddy que vive en su propia realidad y se cree también el puto amo mientras le utilizan como si fuera un pelele.

Gary Oldman está genial en su papel de Jackson Lamb. Como siempre es un cabrón insensible que maltrata a sus subordinados, pero sabe ver los patrones que nadie más ve. Y aunque utiliza a sus peones, en realidad está intentando evitar un baño de sangre. Además, en esta temporada descubriremos un hecho traumático de su pasado, que no sirve para limpiar su mal comportamiento actual, pero si para confirmar que las personas somos seres complejos con múltiples facetas, y somos capaces de tener grandes triunfos y decepciones.

Más allá de que la misión de esta temporada es genial, son los protagonistas con su humanidad y sus problemas los que hacen que te enganches a la serie. Cosas como el aspecto de jubilada de Catherine, la frikada de Cole o cómo Shirley y Cartwright lo siguen intentando a pesar de todo me parece un triunfo absoluto.

Estos ataques suceden en medio de una campaña electoral por la alcaldía de Londres. Y la entrada de la política añade un toque super chulo a toda la historia. Además, los tejemanejes de Claude Whelan, el nuevo Director General del MI5, sirven para complicar todo aún más.

Aparte del humor cínico inglés, otra cosa en la que Slow horses destaca es por la sensación de realismo que tiene la historia, con un uso alucinante de las casualidades y los hechos aleatorios que lo cambian todo. En las películas de James Bond y similares estamos acostumbrados a que tanto el MI5 como el villano tienen planes super detallados que siempre suceden como estaban previstos. Pero en el mundo real las cosas cambian y las casualidades suceden. La forma en que esto se añade en la serie me parece magistral.

Además, la duración de 6 episodios me parece perfecta para las historias que nos están contando en Slow horses. No se la duración de las novelas de Mick Herron, pero en las cuatro horas aproximadas de la serie tenemos tiempo de sobra para el desarrollo de personajes, la acción y todos los giros y sorpresas que nos planteará la serie. En ese sentido, hay algunos cliffhangers que me parecen magistrales y ayudan al enganche absoluto.

Apple TV decidió con buen criterio renovar Slow horses. Y se ha publicado que las temporadas 6 y 7 ya se están rodando. La séptima será la última, pero me parece fantástico que este grupo disfuncional vaya a disfrutar de 7 temporadas en el saturado mundo de la oferta televisiva actual. El éxito de Slow horses me parece un pequeño milagro. Sin duda veré las próximas temporadas.

Comparto el trailer de esta quinta temporada de Slow Horses:

Slow horses es una de las mejores series de espionaje, con el toque justo de humor irónico inglés, lo que la convierte en un triunfo absoluto.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Bad Boys: Ride or die de Adil El Arbi y Bilall Fallah

Cuarta película de los Bad Boys Will Smith y Martn Lawrence, de nuevo dirigidos por Adil El Arbi y Bilall Fallah, los directores de la tercera parte. Y si te gustó Bad Boys for Life, seguro te gustará esta.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Los policías más famosos del mundo regresan con su icónica mezcla de acción al límite y comedia escandalosa, pero esta vez con un giro inesperado: ¡Los mejores de Miami se dan a la fuga! Cuarta entrega de la saga ‘Dos policías rebeldes’.

Adil El Arbi (1988) y Bilall Fallah (1986) son directores de cine y televisión belgas. El dúo, conocido colectivamente como Adil & Bilall, es conocido por escribir y dirigir los largometrajes Image (2014), Black (2015) y Gangsta (2018), así como por dirigir Bad Boys for Life (2020) y Bad Boys: Ride or Die (2024), la tercera y cuarta entrega de la franquicia Bad Boys protagonizada por Will Smith y Martin Lawrence.

El dúo también dirigió y produjo Ms. Marvel para Disney+. La polémica les salpicó en 2022 cuando Warner Bros. Discovery tomó la decisión de no estrenar la película de Batgirl dirigida por ellos, para conseguir deducciones fiscales. Con un presupuesto de más de 90 millones de dólares, Batgirl es una de las películas de mayor presupuesto de la historia en ser producida, pero no estrenada.

La película de 115 minutos de duración tiene un guion escrito por Chris Bremner y Will Beall, y ha contado con un presupuesto estimado de 100 millones de dólares. La fotografía es de Robrecht Heyvaert, el montaje de Asaf Eisenberg y Dan Lebental y la música de Lorne Balfe.

Como siempre, los dos grandes protagonistas con Will Smith como el Teniente de la policía de Miami «Mike» Lowrey y Martin Lawrence como su compañero el Teniente Marcus Burnett. El equipo policial de Lowrey y Burnett está formado por Vanessa Hudgens como Kelly, una experta en armas y Alexander Ludwig como Dorn, un experto en tecnología. Paola Núñez es Rita Secada, capitana de la policía de Miami y ex novia de Mike, que ahora sale con el fiscal de distrito y candidato a alcalde Adam Lockwood (Ioan Gruffudd).

Eric Dane es James McGrath, un ex Ranger del Ejército de EE.UU. convertido en oficial de la DEA, Jacob Scipio como Armando Aretas, el hijo ilegítimo de Mike al que conocimos en la película anterior, Melanie Liburd como Christine Lowrey, la recién casada esposa de Mike, Tasha Smith como Theresa Burnett, la esposa de Marcus, Joe Pantoliano como el fallecido Capitán Conrad Howard, Rhea Seehorn como Judy Howard, una U.S. Marshal, hija del Capitán Howard y madre de Callie (Quinn Hemphill), Dennis Greene como Reggie McDonald, yerno de Marcus y Sargento Mayor de los Marines, completan el reparto.

He visto todas las películas de Bad Boys, pero tengo que reconocer que no tenía especial interés en ver esta Ride or Die. De hecho, si la he visto durante su fin de semana de estreno fue porque a mi hijo sí le apetecía verla y me pidió ir. Otro detalle previo a comentar es que no recordaba absolutamente nada de la tercera película, siendo de alguna manera las tres películas casi intercambiables con su fórmula de buddy-movie más comedia que cine de acción.

Y parece que estoy empezando esta reseña de forma un tanto negativa, pero mi opinión de Ride or Die es todo lo contrario. ME HA ENCANTADO. Las bromas funcionan y el carisma de Smith y Lawrence sigue intacto gracias a un guion que consigue darle una vuelta de tuerca a sus roles y hace que la historia plantee cosas aparentemente nuevas. Y lo mejor de todo, las escenas de acción me parece que están rodadas de la ost&%, con varios elementos super originales que he disfrutado muchísimo. Si, puede que Bad Boys sea una hamburguesa con patatas, pero me parece genial comer burguer de vez en cuando cuando el resultado es tan acertado y satisfactorio como el de esta película.

Comentaba antes que no recordaba nada de las anteriores, pero el guion tiene el acierto de ser continuista con la historia previa, volviendo a sus papeles los compañeros de Lowrey y Burnett y siguiendo la historia donde se quedó la anterior, entre otros elementos con el hijo de Will Smith (un asesino del cartel) encerrado en prisión por sus crímenes en la tercera película. De hecho, un elemento fundamental es que la trama recupera la muerte del Capitán Howard resignificándola, para presentar el villano de esta película. El giro de la relación de Lowrey y Burnett viene a partir del infarto que sufre el segundo, que le plantea una situación que le cambiará su forma de ver la vida, en contraste con un Lowrey cada vez más presionado y superado por las circunstancias.

Lo comentaba antes, pero Ride or Dice tiene poca acción, pero super bien pensada y ejecutada, ofreciendo montones de detalles super increíbles que van a provocar que quiera volver a verla cuando se estrena en streaming. Reconozco que no recordaba lo buenos que son los directores Adil El Arbi y Bilall Fallah, pero tienen una imaginación brillante a la hora de plantear las diferentes coreografías con elementos originales. Me llama la atención lo influidos que están algunas escenas con los videojuegos y el punto de vista de primera persona. El tiroteo del helicóptero es una chulada, al igual que el clímax final, que está repleto de momentos increíbles cambiando el punto de vista de la cámara. Otro elemento que ya está super introducido en el mundo del entretenimiento es el uso de drones para el rodaje de escenas de acción. Ya no es sólo Michael Bay, que por otro lado tiene un cameo divertido en la película.

Otro elemento que me parece súper interesante es que los productores han optado con buen criterio de dar dos stunts super potentes a dos de los secundarios: Armando Aretas, el hijo de Lowrey, cuando intentan asesinarle en prisión, y Reggie, el yerno de Burnett, que protagoniza LA escena de la película masacrando a 15 esbirros que intentan atacar a su familia. Pensando que Smith tiene 55 años y Lawrence 59, es la forma perfecta de seguir teniendo escenones de acción aunque no estén protagonizados por las estrellas.

Puestos a pensar en algo menos bueno, el misterio sobre la identidad del traidor dentro de las fuerzas del orden al final no lo es tanto, siendo casi la única opción posible. De igual forma, el villano James McGrath prometía más de lo que al final es, quedándose en un elemento más funcional que otra cosa. Con todo, como digo el entretenimiento es total.

Ride or Die tiene un presupuesto de 100 millones, y el que se hayan ajustado permite que la película vaya a ser super rentable para Sony, pensando que su recaudación en este primer fin de semana ha superado los 105 millones en todo el mundo, lo que asegura que probablemente dentro de una semana la película ya haya cubierto sus costes y empiece a dar beneficios. En estos momentos de problemas para todos los estudios debido a que el público no acude a ver sus películas en pantalla grande, parece que ajustar el presupuesto y abandonar gastos faraónicos es una clave para que los estudios consigan ser rentables.

Cuando parece que ya no hay estrellas de cine, va Will Smith y cosecha un nuevo éxito de taquilla que le augura un futuro tranquilo en el que podrá elegir lo que quiera hacer a continuación. Visto lo visto, no creo que pueda descartarse el rodaje de otra película de Bad Boys, que sería la quinta. Yo pagaría por verla en pantalla grande.

Comparto el trailer de la película:

Bad Boys ride or die es una película entretenidísima que sabe en que liga juega y como entretener a su audiencia. A este nivel ya pueden seguir haciendo las que quieran.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Slow Horses temporada 3 (Apple TV)

Gracias a mi suscripción a Apple TV pude disfrutar de la tercera temporada de Slow Horses, la serie británica de espionaje protagonizada por Gary Oldman contada desde el punto del equipo más pringado del MI5. Y como en temporadas anteriores, el éxito es total.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Un romance en Estambul amenaza con exponer un secreto enterrado del MI5. Cuando Jackson Lamb (Oldman) y su equipo de inadaptados son arrastrados a la lucha, se verán atrapados en una conspiración que pone en peligro el futuro no sólo de La Ciénaga sino del propio MI5.

Esta tercera temporada de Slow horses adapta el relato de Real Tigers, la tercera novela de la galardonada serie literaria Jackson Lamb de Mick Herron. La serie ha sido creada por Will Smith (no el actor, sino el escritor, productor y humorista de stand-up británico), que escribe cuatro de los seis episodios de esta temporada, con Mark Denton y Jonny Stockwood escribiendo los otros dos. Esta tercera temporada ha sido dirigida en su totalidad por Saul Metzstein.

Gary Oldman es Jackson Lamb, jefe de la casa de la ciénaga. Desaliñado y borracho la mayor parte del tiempo, sus malos hábitos ocultan su aguda mente y sus habilidades como experimentado agente de inteligencia con un pasado que no deja de atormentarle. Jack Lowden es River Cartwright, un prometedor agente del MI5 que fue degradado tras un error en un ejercicio de entrenamiento. Kristin Scott Thomas es Diana Taverner, subdirectora general del MI5 y ex-jefa de operaciones. Sophie Okonedo es Ingrid Tearney, la Directora General del MI5 y superior de Taverner.

El resto de miembros de la Casa de la ciénaga son Catherine Standish (Saskia Reeves), la administrativa de la oficina, alcohólica en proceso de rehabilitación, Louisa Guy (Rosalind Eleazar), asignada después de que una operación saliera mal, Roddy Ho (Christopher Chung), un experto en informática y antiguo hacktivista, Aimee-Ffion Edwards como Shirley Dander, una agente con problemas de ira y Kadiff Kirwan como Marcus Longridge, que sufre ludopatía. Sope Dìrísù se une al elenco de la tercera temporada como Sean Donovan, un miembro de la seguridad de la embajada británica en Estambul que quedará marcado por lo que allí vive y que buscará respuestas.

Me encantan las historias de James Bond y el glamour que transmite hacia el mundo del espionaje. Pero en realidad esas películas son muy poco realistas, estando el mundo real mucho más cerca de lo que podemos ver en esta serie. El punto de vista de estos perdedores que la cagaron y se encuentran en el peor trabajo del MI5, desde luego el que más en el fondo se encuentra, y cómo las maquinaciones de los/las poderosos/as les arrastran a una conspiración que ellos no buscaban, me parece un elemento brillante de esta serie.

Slow Horses tiene un casting fantástico, y consiguen que todos los personajes sean super humanos y empaticemos con ellos (hablando de los agentes de la Ciénaga). Hay un elemento de humor negro alrededor de la situación de la Casa de la Ciénaga, pero realmente ellos no son personajes penosos de los que reírse, sino gente con mala suerte en su vida y problemas de los que intentan sobreponerse. Porque realmente, con sus flaquezas y sus problemas, todos aspirar e intentan ser buenos agentes y realizar bien su trabajo. En este sentido, el contraste con el gilipollas de Jackson Lamb (o Roddy el informático) también me parece genial. Resulta original que se plantee un protagonista con el que NO es posible empatizar por su forma de ser. En esto quizá se nota el punto de vista cínico inglés, y me parece que Gary Oldman se encuentra en su salsa y disfruta completamente de su papel protagonista.

Me gusta también como la historia empieza de una manera pero la historia te lleva luego en otra dirección que no esperaba, marcando una clave importante de la serie, que gente poderosa manipula los hechos por su propio interés hasta el punto de provocar que gente inocente acabe muerta. O incluso sin ser inocente, que personas mueran no por la seguridad nacional sino por una lucha de poder dentro del MI5 resulta un punto de vista muy cínico y probablemente acertado del mundo del espionaje internacional. La subtrama en la que políticos intentan introducir a empresas privadas por su interés particular también creo que es muy representativo del mundo que vivimos en la actualidad.

Otro elemento que me gusta mucho de esta serie es que se nota que Slow Horses es una adaptación de un libro, empezando porque su duración de 6 episodios me parece perfecta. A esto le sumaría el hecho que la misión resulta autoconclusiva y satisfactoria, aunque esto claro no significa que todos los personajes vayan a salir con vida.

En este sentido, que Apple confirmara la producción de las temporadas 3 y 4 al mismo tiempo me parece un acierto total, porque permite que la historia se desarrolle de la mejor forma posible, dejando algunos elementos abiertos de cara a continuaciones, pero que puede verse y disfrutarse por si misma. Como digo, Slow Horses me parece una serie super recomendable. Sobre todo si eres de los que disfrutan de una historia con un punto de vista cínico de la realidad.

Comparto el trailer de esta tercera temporada:

Me lo paso genial viendo Slow Horses y me alegra saber que aún tendremos una última temporada por disfrutar.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Slow Horses temporada 2 (Apple TV)

Los Caballos Lentos del MI6 dirigidos por Gary Oldman han vuelto para una estupenda segunda temporada estrenada hace pocas semanas en Apple TV.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

La Casa de la Ciénaga es un purgatorio administrativo para los marginados del servicio de espionaje británico MI6. Y está dirigida por el veterano y borracho Jackson Lamb, que se encarga de putear a sus subordinados. En esta segunda temporada, la muerte aparentemente accidental de una antiguo agente amigo de Lamb le llevará a investigar un caso en el que nadie cree y que le devuelve a Lamb a hechos de su pasado que creía enterrados.

La serie está basada en una serie de libros escrita por Mick Herron La Casa de la Ciénaga. Esta segunda temporada adapta la novela Dead Lions, publicada en 2013. La serie ha sido creada por Will Smith (no el actor, sino el escritor, productor y humorista de stand-up británico), que escribe dos de los seis episodios de esta temporada, que ha sido dirigida en su totalidad por Jeremy Lovering. Morwenna Banks, Mark Denton y Jonny Stockwood completarían el equipo de guionistas de esta serie, que Apple TV ha confirmado la producción de dos temporadas más.

Gary Oldman es Jackson Lamb, jefe de la casa de la ciénaga. Desaliñado y borracho la mayor parte del tiempo, sus malos hábitos ocultan su aguda mente y sus habilidades como experimentado agente de inteligencia con un pasado que no deja de atormentarle. Jack Lowden es River Cartwright, un prometedor agente del MI5 que fue degradado tras un error en un ejercicio de entrenamiento. Kristin Scott Thomas es Diana Taverner, subdirectora general del MI5 y jefa de operaciones.

El resto de miembros de la Casa de la ciénaga son Catherine Standish (Saskia Reeves), la administrativa de la oficina, alcohólica en proceso de rehabilitación, Louisa Guy (Rosalind Eleazar), asignada después de que una operación saliera mal, Roddy Ho (Christopher Chung), un experto en informática y antiguo hacktivista, Min Harper (Dustin Demri-Burns), un agente caído en desgracia tras dejar olvidado un documento de alto secreto en un tren. Las nuevas incorporaciones de esta segunda temporada son Aimee-Ffion Edwards como Shirley Dander, una agente con problemas de ira y Kadiff Kirwan como Marcus Longridge, que sufre ludopatía.

La primera temporada de Slow Horses fue un sorpresón absoluto, por lo que me lancé sin dudarlo a disfrutar de esta segunda, que mantiene las señas de identidad que hacen que esta serie triunfe. Ver a unos espías que tienen que hacer un seguimiento en bicicleta porque no tienen medios es una situación super divertida y novedosa que me encanta. Que la trama lleve a los personajes a la campiña provoca unas dinámicas muy diferentes a las habituales en las historias ambientadas en Londres, lo cual hace que esta temporada funcione super bien. Pero además de esto, la historia de esta temporada me ha encantado también. La forma en que algo pequeño que nadie se molesta en investigar lleva a algo más grande y eso a otra cosa mayor me parece un ejemplo espectacular de buena narrativa.

Slow Horses tiene un casting fantástico, y consiguen que todos los personajes sean super humanos y empaticemos con ellos (hablando de los agentes de la Ciénaga). Hay un elemento de humor negro alrededor de la situación de la Casa de la Ciénaga, pero realmente ellos no son personajes penosos de los que reírse, sino gente con mala suerte en su vida y problemas de los que intentan sobreponerse, por lo que me parecen todos super interesantes. Porque realmente, con sus flaquezas y sus problemas, todos aspirar e intentan ser buenos agentes y realizar bien su trabajo. En este sentido, el contraste con el gilipollas de Jackson Lamb (o Roddy el informático también me parece genial. Resulta original que se plantee un protagonista con el que NO es posible empatizar por su forma de ser. En esto quizá se nota el punto de vista cínico inglés.

Se nota que SLow Horses es una adaptación de un libro, empezando porque su duración de 6 episodios me parece perfecta. A esto le sumaría el hecho que la misión resulta autoconclusiva y super satisfactoria, dejando algunos elementos abiertos de cara a continuaciones, pero que puede verse y disfrutarse por si misma.

Recomiendo totalmente el visionado de Slow Horses, me parece una serie fantástica que ofrece un punto de vista diferente a las trilladas historias de espías super hábiles con recursos infinitos. Tengo claro que veré las próximas temporadas cuando se estrenen.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

Me divierto muchísimo con Slow Horses. Saber que van a hacerse dos temporadas más me parece una buenísima noticia.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de El Método Williams de Reinaldo Marcus Green

El método Williams del directo Reinaldo Marcus Green con Will Smith de protagonista es una de las sorpresas de los Oscars de este año al recibir 6 nominaciones entre las que se encuentran Mejor Películas y Mejor Actor. Tras animarme a verla, comparto mis impresiones.

PUNTUACIÓN: 7/10

Biopic sobre Richard Williams, un padre inasequible que ayudó a formar a dos de las deportistas más extraordinarias de todos los tiempos, dos atletas que acabarían marcando época en el deporte del tenis. Richard tenía una visión muy clara del futuro de sus hijas, y sirviéndose de métodos arriesgados y poco convencionales, elaboró un plan que llevaría a Venus y Serena Williams de las calles de Compton, California, al olimpo del deporte, convirtiéndolas en iconos del tenis.

Reinaldo Marcus Green es un director, productor y escritor estadounidense conocido por su película de 2018 Monsters and Men, que ganó el premio especial del jurado a la primera película destacada en el Festival de Cine de Sundance. Su siguiente proyecto fue Joe Bell, producido por Jake Gyllenhaal y Cary Joji Fukunaga, y protagonizado por Mark Wahlberg, Connie Britton y Maxwell Jenkins. Green también dirigió los primeros tres episodios de la tercera temporada del drama de la televisión británica, Top Boy.

El método Williams en una larga película de 138 minutos que cuenta con guión de Zach Baylin, fotografía de Robert Elswit, montaje de Pamela Martin y música de Kris Bowers. A destacar además que Venus y Serena Williams son productoras ejecutivas de la película, que ha recibido 6 nominaciones a los Oscars: Mejor Película, Mejor Actor Will Smith, Mejor Actriz de Reparto Aunjanue Ellis, Mejor Guión Original, Mejor Montaje y Mejor Canción (Dixson y Beyoncé Knowles-Carter por «Be Alive»). Con un presupuesto de 50 millnes de dólares, de momento tan sólo ha recaudado 36, siendo uno más de los damnificados por el virus COVID.

Además del archiconocido Will Smith interpretando a Richard Williams, el reparto cuenta con Aunjanue Ellis como Oracene «Brandy» Price, la esposa de Richard y madre de Venus y Serena Williams (Saniya Sidney y Demi Singleton, respectivamente). Junto a los miembros de la familia Williams, encontramos también a Jon Bernthal como Rick Macci y Tony Goldwyn como Paul Cohen, los entrenadoras de las niñas.

Si tengo que hablar de El Método Williams es inevitable plantearlo desde dos puntos de vista, por un lado el meramente cinematográfico, y por el otro las conexiones antes unos hechos y unas personas que se han convertido en iconos del deporte, al estar esta película inspirada en hechos reales.

Para la cultura anglosajona, el ideal de hombre hecho a si mismo, de triunfador que consigue el éxito luchando contra todo lo que se le pone por delante es lo máximo a lo que aspira toda persona. El individualismo, el “Do it yourself” y la idea que un hombre sólo con su esfuerzo puede llegar a ser millonario está grabada en el ADN del norteamericano medio. Y en ese sentido, El método Williams parece casi un publirreportaje para ensalzar la figura de Richard Williams (con alguna sombra) y su mujer Brandi, que criaron 5 hijas y consiguieron con trabajo y esfuerzo que dos de sus hijas fueran las mejores tenistas del mundo.

Normalmente la historia la cuentan los vencedores, y mientras veía la película no podía evitar pensar que si esta película es una realidad es precisamente porque las hermanas Williams han llegado a la cima, por lo que estamos viendo esa historia de triunfo. Sin embargo, Richard Williams es un desequilibrado, o esa impresión me dio a mi la historia, y aunque Venus y Serena triunfaron, no podía dejar de pensar en las decenas, cientos o miles de padres que machacan a sus hijos e hijas pensando en que pueden llegar a ser deportistas de élite que les saquen de la pobreza, cuando la realidad es que sólo una minoría lo van a conseguir y el 99% restante no van a llegar por motivos que no tienen nada que ver con “voy a esforzarme al máximo”, sino por la propia genética y condiciones físicas de cada persona, aparte de la fortaleza mental.

Hay una parte de la historia que es el típico “persigue tus sueño” o “lucha por lo que quieres” que hemos visto decenas o cientos de veces en cine y televisión. Pero como padre de un niño que ha jugado a fútbol infantil y he visto de primera mano el ambiente tóxico de algunos padres en las gradas, me aterra que alguien pueda ver esta película y quedarse con la idea que si exige más a sus hijos y les hace vivir sólo para el deporte van a conseguir el éxito, cuando lo normal es que eso no va a pasar.

Pensando en ello, me doy cuenta que los deportistas de élite tienen unas necesidades de entrenamiento físico y mental, aparte de los viajes por todo el mundo que les obligan a estar semanas y meses lejos de casa, que les hace ser diferentes a las personas que tenemos una vida “normal”. Lo difícil precisamente es la forma en que un joven da el salto del deporte amateur al profesional, un muro infranqueable en la mayoría de los casos. Precisamente estar dispuesto a hacer ese plus para que sus hijas lo consiguieran puede ser el único elemento positivo que puedo encontrarle a la historia de Richard Williams.

Sin embargo, la idea de un padre que al nacer sus hijas escribió en una libreta un plan para llevarlas al éxito en el deporte y lo llevó a cabo punto por punto, cosa que parece ser cierta y que han repetido hasta la saciedad en entrevistas y en la propia autobiografía que Richard Williams publicó hace unos años, es una de las cosas más locas y desquiciadas que he conocido jamás. Y el hecho que a él le saliera bien es un milagro imposible que no debería quedar más que en una historia personal irrepetible. Espero que sea este el caso.

Y ahora, pensando en la película en si, la verdad es que estamos ante una historia de superación bien realizada que a pesar de ser más de dos horas no se hace larga en ningún momento. Will Smith hace una muy buena interpretación, con una voz en la versión original que me gustó mucho y consigue que no veamos a la mega estrella que es. Si no fuera porque Benedict Cumberbatch creo que va a ganar el Oscar con su interpretación de vaquero gay reprimido, creo que Smith sería un claro aspirante a ganar el premio este año.

Junto a Smith, creo que el casting del resto de la familia Williams está muy elegido y transmiten una química muy buena, consiguiendo la película transmitir la complicidad que tenían las 5 hermanas entre si y con sus padres y, a pesar de algún que otro sobresalto, el amor de unos padres que harían lo que fuera por sus hijas.

Dicho esto, este biopic con elementos de drama es el típico ejemplo de película “agarra Oscars”, empezando por el elemento racial de una familia afroamericana que luchó contra el racismo en un deporte que no tenía deportistas negros y frente a la pobreza y la violencia de un barrio como Compton en Los Angeles. De hecho, la película se hace eco y recuerda el apaleamiento de Rodney King en 1991, añadiendo la coletilla de “al menos esta vez alguien lo ha grabado” como muestra del racismo sistémico de la policía. En este momento de activismo en el que se valora la visibilidad por encima de la calidad cinematográfica, dentro que todo en la película me parece correcto y no le pongo un pero, tampoco ningún sobresaliente, no tengo duda que la película va a ganar seguro algún Oscar este año.

Comparto el trailer de la película:

El Método Williams es una buena película de superación de esas que tanto gustan al público americano, con una buena interpretación de todo el reparto, lástima que las sensaciones que me transmitieron no fueron lo positivas que supongo buscaban los produtores.

PUNTUACIÓN: 7/10

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