Tras la divertida primera temporada de Monarch: Legacy of monsters, nos hemos vuelto a suscribir a Apple TV para ver la segunda temporada de esta serie ambientada en el monsterverso de Godzilla y Kong. Y nos hemos llevado un chasco muy grande.
PUNTUACIÓN: 4.5/10
Serie de televisión situada en el mismo universo de las últimas películas americanas de Godzilla y Kong. Monarch se sitúa cronológicamente entre los acontecimientos de la película Godzilla de Gareth Edwards (2014), y Godzilla: Rey de los Monstruos, de Michael Dougherty (2019).
Tras los sucesos de la primera temporada los protagonistas consiguieron rescatar a Keiko Miura (Mari Yamamoto) tras pasar años en Apex Mundi, la dimensión de los monstruos. Sin embargo, Lee Shaw (Kurt Russell) quedó atrapado allí. La segunda temporada empieza con una misión ilegal para rescatarle, que traerá a la Tierra a un nuevo monstruo, que puede convertirse en la nueva amenaza contra la humanidad.
Monarch: Legacy of monster fue creada por Chris Black y Matt Fraction. Black se mantiene como showrunner de esta temporada de 10 episodios. Los directores de la serie han sido Lawrence Trilling (4 episodios), Hiromi Kamata (2), Jeff F. King (2) y Gandja Monteiro (2). Los guiones han sido escritos por Chris Black, Dan Dworkin, Kari Drake, Al Letson, Andrew Colville, Maria Melnik, Joe Pokaski, Mariko Tamaki y Tanner Hansinger.
En el reparto tenemos a Kurt Russell y su hijo Wyatt interpretando a Lee Shaw un militar del ejército de EE.UU. que en los años 50 tiene una participación clave en la creación de Monarch. Kurt interpreta a la versión más vieja de Shaw del presente, mientras que Wyatt interpreta a la versión más joven. En el pasado conoceremos a Anders Holm como Bill Randa, un criptozoólogo que se convierte en uno de los fundadores de Monarch que en Kong: La isla calavera (2017) fue interpretado por John Goodman. Mari Yamamoto interpreta a Keiko Miura, una científica que investiga monstruos con Lee Shaw y Bill Randa en la década de 1950, y que es la abuela de los personajes del presente. a los que conocerá al final de la primera temporada.
En el presente tenemos a Anna Sawai como Cate Randa, una profesora de San Francisco que sufre estrés postraumático y cuya búsqueda de su padre desaparecido Hiroshi Randa (Takehiro Jira) la lleva a descubrir su relación con Monarch. Ren Watabe es Kentaro Randa, hermanastro de Cate que se une a ella en un viaje para encontrar a su misterioso padre. Kiersey Clemons es May, una hacker estadounidense que vive en Japón. Joe Tippett es Tim, un empleado de Monarch demasiado entusiasta.
Dominique Tipper como Brenda Holland, una ejecutiva de Applied Experimental Technologies (posteriormente Apex Cybernetics); Curtiss Cook en el papel de Reddick Barris, director de Monarch; Cliff Curtis en el papel de Jason Trissop, jefe de la división de Proyectos Especiales de Apex Cybernetics; y Amber Midthunder en el papel de Isabel Simmons, una mujer de negocios que es la hija adoptiva del dueño de Apex, completan el reparto en sus papeles principales.
Menudo chasco más grande me he llevado con Monarch. Para escribir esta reseña he vuelto a ver el trailer de esta temporada. Y me doy cuenta de la estafa que los productores han perpetrado contra los espectadores, anunciando una serie con una aventura y unos monstruos que no han tenido nada que ver con lo que la serie ha sido en realidad. De hecho, una de las escenas más impactantes del trailer, el ataque de Godzilla a Tokio, resulta que es una pesadilla de uno de los personajes y no llega a suceder en realidad. Lamentable.
La serie mantiene la misma estructura narrativa de la primera temporada, alternando escenas en el presente y en el pasado. Los flashbacks servirán para dar mayor contexto e información de la amenaza en el presente, la misteriosa Titan X que Cate Randa traerá a la Tierra accidentalmente mientras trataba de rescatar a Lee Shaw. Además, por si no había quedado claro en la primera temporada, los flashbacks ahondarán también en el triángulo amoroso formado por Keiko Miura, su marido Bill Randa, y la tercera pata de la relación que es Shaw.
Y la primera clave que me ha molestado es que el trío de protagonistas del pasado interactuaran con la Titan X, teniendo pruebas de su existencia. Su aventura gira en encontrar la ruta migratoria de la Titan X a partir de conocerle en la isla de Santa Soledad (Chile). Y esto choca completamente con los sucesos de Kong: Skull island en la que Monarch está arruinada y Bill Randa es el haz me reir en Washington por sus ideas locas para las que no tenían prueba. Que la serie no sea coherente con su propia historia me parece lamentable.
La premisa de Monarch, al estar ambientada en el monsterverso de Godzilla y Kong, es poder ver monstruos. Preferiblemente, enfrentados uno contra otro. En eso, esta segunda temporada es un fracaso total. Para enganchara los espectadores, en el primer episodio ambientado en el presente de 2017 tenemos a Kong atacando a la base Outpost 18 en Isla Calavera molesto por el portal que Monarch ha abierto hacia Apex Mundi. Cuando los protagonistas vuelvan a la isla para rescatar a Shaw, traerán también al Titan X, que escapará antes que Kong pueda detenerle.
Las apariciones de monstruos que vemos en el trailer son todo lo que hay en los primeros siete u ocho episodios de la temporada. Como digo, es casi un insulto para los espectadores. Hay que agradecer el combate entre Godzilla y el Titan X, aunque tenga una duración ridícula de apenas unpar de minutos a lo sumo. Luego, en el climax de la temporada en el último episodio, Kong se enfrentará con la Titan X en la Isla Calavera. Ahora si tenemos un combate de monstruos en condiciones. Aunque en realidad es demasiado poco, demasiado tarde para cambiar mi impresión sobre la serie.
Los flashbacks del pasado tienen sentido en la medida en que lo que nos cuenten sea interesante. Pero si lo que sucede no lo es, entonces tenemos minutos de la basura para rellenar minutos del episodio. Y lamentablemente, esto sucede en varios episodios. Por ejemplo, cuando Shaw deja Monarch tras una noche de pasión con Miura, tras darse cuenta que Ella quiere a Randa y nunca le abandonará. Todo lo que sucede es intrascendente porque sabemos que Shaw va a volver a Monarch, porque ya lo hemos visto. Así si al problema de no tener monstruos sumamos que lo nos presentan en su lugar no interesa, el fracaso se explica sólo.
La serie se mete en dos berenjenales problemáticos de los que no acaban de salir bien. Por un lado, se plantea la posibilidad de conectar con el pasado en la dimensión de Apex Mundi, lo que nos pone a punto de crear paradojas temporales. De hecho, lo que vemos en esta temporada contradice lo que conocimos de Shaw en la primera temporada. Porque si Shaw vio a Keiko Miura en Apex Mundi y supo que estaba viva, es imposible que cuando fue rescatado en la primera temporada, aceptara irse al retiro en lugar de luchar por rescatar a Keiko.
El segundo problema es que la sorpresa de la segunda temporada es hacer que la Titan X sea «buena». En realidad, más allá de saber que Titan X lleva realizando una ruta migratoria por los océanos de la Tierra desde hace décadas o siglos, no llegamos a saber el propósito exacto. Luego tenemos de descendencia de la Titan, que son unos bichos como cucarachas gigantes que aparecen y desaparecen en la serie, que son otro ejemplo de mala escritura.
Mientras Shaw quiere destruir al monstruo, y para ello convoca a Godzilla, las chicas buscan rescatar al Titan X y devolverla a su hogar en Apex Mundi. La forma en que la Titan X se mueve entre dimensiones y sobre todo, su motivación para hacerlo, parece que no importa. Por si esto no fuera suficiente, la serie comete otro error de continuidad grosero cuando descubrimos que Bill Randa antes de morir en Skull island, había cartografiado la isla para ubicar la localización del portal hacia Apex Mundi. De nuevo, algo imposible que rompe con lo visto en la película. No se si el puntillosos soy yo, pero la sensación de «todo vale» me parece terrible. El recurso de escritores mediocres que creen que como es ciencia ficción pueden plantear lo que quieran cuando es justo al revés, más te tienes que ceñir a las reglas establecidas.
El elemento de hacer que las chicas pacíficas tengan razón y los hombres belicosos estén equivocados se ha hecho también muy patente viendo estos episodios. No se trata que crea que Shaw tenga que tener siempre la razón, pero en mi opinión, las protagonistas Keiko Miura y su nieta Cate Randa se han convertido en personajes bastante repelentes. Sobre todo en la forma en que están todo el rato criticando lo que hacen Shaw y Kentaro, el hermano de Cate.
La sensación es que esta segunda temporada de Monarch cierra la historia iniciada en la primera. Sobre todo, en la parte de los dos momentos temporadas que contaban el pasado de Meiko, Bill Randa y Lee Shaw. Aunque la serie deja abierto la posibilidad de nuevas aventuras, al formar Keiko, Cate, May y Tim un nuevo equipo de Monarch destinado a la investigación de los titanes. Mientras, Shaw persigue a Kentaro y a Isabel Simmons, llegando al volcán en el que conocimos a Rodan en la película Godzilla: king of monsters. La aparición del titán alado sirve de conexión con la película, de forma que si la serie se queda aquí, puede considerarse que está bien cerrada.
Por mi parte, la sensación de todo vale y de haberse reído de los espectadores con unas expectativas de monstruos incumplidas, no me deja con ninguna gana de ver una eventual tercera temporada. Temporada que de momento no está confirmada.
Comparto el trailer de esta segunda temporada de Monarch: Legacy of monsters:
Menudo chasco más grande me he llevado con Monarch. Aún no está claro que Apple TV vaya a dar luz verde a una tercera temporada, pero si eso sucede me estoy planteando muy seriamente no verla.
PUNTUACIÓN: 4.5/10
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