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Crítica de Para toda la humanidad temporada 5 (Apple TV)

Antes de terminar mi suscripción a Apple TV me ha dado tiempo de ver la quinta temporada de Para toda la humanidad.

PUNTUACIÓN: 8/10

Para toda la humanidad plantea una realidad alternativa en la que los rusos llegaron primero a la Luna. En el inicio de esta cuarta temporada, en el año 2003, la base marciana de Happy Valley ha ampliado rápidamente su huella en Marte y el programa espacial ha pasado a centrarse en la captura y extracción de asteroides extremadamente valiosos y ricos en minerales. La aparición de un valioso asteroide hará que nuevas tensiones surjan en Marte y también en la Tierra.

La quinta temporada de Para toda la humanidad retoma la historia varios años después del robo del asteroide Goldilocks. Happy Valley se ha convertido en una próspera colonia con miles de habitantes y en una base para nuevas misiones que nos llevarán aún más lejos en el Sistema Solar.

Ronald D. Moore (Battlestar Galactica), Matt Wolpert y Ben Nedivi son los creadores de esta serie, que en esta quinta temporada tiene a Wolpert y Nevidi como showrunners. Esta tercera temporada cuenta con 10 episodios, que han sido dirigidos por Sarah Boyd, Meera Menon, Sylvain White, Dan Liu y Sergio Mimica-Gezzan. Wolpert y Nedivi escriben esta temporada junto a Bradley Thompson, David Weddle, Nina Braddock, Sabrina Almeida, Kira Snyder, Colby Day, Jovan Robinson y Kate Burns.

En el reparto volvemos a encontrar a Joel Kinnaman como Ed Baldwin, el gran protagonista de la serie desde su primera temporada que ahora vive en Marte con su hija y su nieto. Wrenn Schmidt interpreta a Margo Madison, la antigua directora de la NASA que cumple condena en una cárcel en Estados Unidos. Cynthy Wu es Kelly Baldwin, la hija adoptiva de Ed y Karen Baldwin es una consumada científica y astronauta. Coral Peña Interpreta a Aleida Rosales, una inmigrante indocumentada de México que se convierte en una de las ingenieras más importantes de la NASA primero y de Helios Aerospace después. Edi Gathegi interpreta a Dev Ayesa, el magnate de la tecnología fundador de Helios Aerospace, Toby Kebbell es Miles Dale, un trabajador que emigró a Marte buscando un futuro mejor para su familia, que tras las revueltas de la cuarta temporada se ha convertido en un referente moral en la base marciana.

Otros personajes importantes en esta temporada son Svetlana Efremova en el papel de Irina Morozova, una alta funcionaria soviética; Mireille Enos en el papel de Celia Boyd, miembro de la Fuerza de Seguridad de los Pacificadores en Marte; Costa Ronin en el papel de Leonid «Lenya» Polivanov, político soviético y antiguo cosmonauta, y gobernador de Marte; Sean Kaufman como Alex Poletov Baldwin, hijo de Kelly Baldwin y nieto de Ed; Ruby Cruz como Lily Dale, la hija menor de Miles y Amanda Dale; e Ines Asserson como Avery «A.J.» Jarrett (de soltera Stevens), una marine estadounidense que se entrena para una misión espacial e hija de Danny y Stevens.

Estamos en 2012, y la base marciana se ha ampliado considerablemente hasta albergar a 5.000 personas. Las naciones de Marte-6 han estado acaparando la riqueza procedente de la extracción de iridio provocando que el salto entre las naciones ricas y las pobres en la Tierra se haya incrementado todavía más. Kelly Baldwin lleva años buscando pruebas de vida extraterrestre en Marte, paro la búsqueda va a expandirse hasta la luna de Titán, donde una sonda ha informado de un hallazgo que puede cambiar la historia.En Marte la vida parece ser plácida. Los hijos de Marte se gradúan en el instituto, entre ellos Alex Poletov Baldwin, hijo de Kelly Baldwin y nieto de Ed y Lily Dale, la hija menor de Miles y Amanda Dale. Estos nuevos personajes simbolizan la idea de cambio generacional que está presente a lo largo de toda la temporada.

Para toda la humanidad es una serie que me encanta empezando por la visión positiva del futuro (pasado) de la humanidad. Pensando en que la ciencia ficción parece que lleva años abducida por los futuros distópicos, poder disfrutar de una serie con esta premisa es un placer. Dicho esto, dentro de este espíritu, van a suceder un montón de situaciones dramáticas y violentas, que van a poner en cuestión la misma supervivencia de la colonia marciana. Si en la cuarta temporada ya hubieron amagos de rebelión de los trabajadores contra el orden establecido, en esta temporada los problemas van a llevar auna guerra abierta.

Al ser una temporada de 10 episodios, me gusta mucho la forma en que la serie empieza de una manera muy diferente a como termina. En el arranque, la clave va a estar en un misterio a partir de una investigación por asesinato que va a iniciar la recién llegada agente de policía marciana Celia Boyd. Un misterio que busca tapar una conspiración que busca cambiar la vida en Marte.

Me gustan mucho los jóvenes protagonistas, pero creo que es un acierto que los ya veteranos Kelly Baldwin, Aleida Rosales, Dev Ayesa o Miles Dale lleven gran parte del peso dramático de la serie. Además, como en otras temporadas hay un buen equilibro entre las diferentes tramas, de forma que la misión a Titán va a tener muchos minutos, incluso cuando la base marciana se encuentre en una situación de guerra abierta.

Puestos a comentar algo menos bueno, en realidad todo me gusta bastante. Pero no hay nada sobresaliente, todo se mueve en situaciones bastante lógicas y razonables, que no es poca cosa. Pero me falta destellos de brillantez que si tuvimos en otras temporadas. En este sentido, las interpretaciones de todo el reparto no llegan tampoco al sobresaliente. Fijaros qué problema.

El final de la temporada plantea un final dramático para uno de los protagonistas, aunque quiero pensar que en la sexta temporada pueden haber sorpresar. Por soñar… Además, una vez que la serie va a alcanzar el presente de 2027, ya se ha anunciado que la sexta temporada va a ser la última. Sólo puedo desear que Wolpert y Nedivi acierten con el final de la historia. Ya os confirmo que seré el primero para suscribirme a Apple TV en cuanto se estrene.

Comparto el trailer de esta temporada:

Para toda la humanidad sigue siendo una serie más que disfrutable que merece mucho la pena. A ver cómo terminan la historia en la última temporada.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Outcome de Jonah Hill (Apple TV)

Aprovechando mi suscripción a Apple TV he visto Outcome, la película dirigida por el actor Jonah Hill protagonizada por Keanu Reeves, Cameron Diaz y Matt Bomer ambientada en el mundo de Hollywood.

PUNTUACIÓN: 4/10

Reef Hawk, una estrella de Hollywood con muy buena reputación, debe enfrentarse a sus demonios ocultos cuando es extorsionado con un misterioso vídeo de su pasado, que seguramente destrozará su imagen y pondrá fin a su carrera.

Jonah Hill (Los Ángeles, 1983) es un actor y cineasta estadounidense. Hill interpretó papeles cómicos en películas como «Virgen a los 40» (2005), «Lío embarazoso» (2007), «Superbad» (2007), «Llévalo a Grecia» (2010), «21 Jump Street» (2012), «Esto es el fin» (2013) y «22 Jump Street» (2014). Por sus interpretaciones en Moneyball (2011) y El lobo de Wall Street (2013), fue nominado al Óscar al mejor actor de reparto. También ha participado en Cyrus (2010), War Dogs (2016), Don’t Worry, He Won’t Get Far on Foot (2018) y Don’t Look Up (2021). Como director, debutó en el cine con Mid90s (2018). Posteriormente dirigió el documental de Netflix Stutz (2022) y, ahora, Outcome.

Hill dirige, produce y escribe el guion junto a Ezra Woods. La película de apenas 84 minutos de duración cuenta con fotografía de Benoît Debie, montaje de Nick Houy y Nicholas Ramírez, y música de Jon Brion. Fue rodada en Los Ángeles en 2024, aunque Apple TV decidió no estrenarla hasta ahora. Tras verla, se entiende.

Keanu Reeves es el protagonista en el papel de Reef Hawk, una estrella de Hollywood marcada por el pasado que debe indagar en su historia para enfrentarse a sus demonios y reparar el daño causado, tras ser chantajeado con un misterioso vídeo. Jonah Hill es Ira Slitz, el abogado de crisis de Hawk que le informa de la extorsión y trabaja para resolverla; Cameron Diaz como Kyle y Matt Bomer como Xander son los mejores amigos de Reef; Cary Christopher como Skylar William Woods; David Spade como Buddy, el vecino de Reef; y Martin Scorsese como Richie «Red» Rodríguez, un agente acabado de jóvenes actores, completan el reparto.

Por quitármelo lo antes posible de encima, tengo que decir que NO me ha gustado Outcome, me parece una película completamente fallida. Fallida en lo fundamental, porque Jonah Hill no parece saber qué quiere hacer, si una comedia o un drama, acabando sin ser un cosa ni la otra. Aparte, tampoco hay una progresión dramática, planteándose una serie de escenas completamente deslavazadas. Entiendo que Jonah Hill es una persona muy conocida y con muchos contactos en los sitios donde se deciden cosas en Hollywood. Por este motivo, esta película que es apenas una anécdota se ha producido y cuenta con el reparto que cuenta. Pero viendo el resultado final, su labor como director no puede más que ser considerada un suspenso.

La película gira en torno a Reef Hawk (Keanu Reeves, una gran estrella de Hollywood al nivel de Tom Cruise, Tom Hanks o Denzel (dicho por la propia película), que lleva alejado 5 años de las películas. Reef fue una estrella infantil que se convirtió en una franquicia en si mismo en Hollywood. a pesar de tener una imagen super positiva entre el público, sus problemas con las drogas y sus malos modos con todo el que se encontraba a su alrededor le obligaron a alejarse estos años para desintoxicarse. Ahora que está limpio y que prepara su próxima película, la existencia de un supuesto video suyo con imágenes comprometedoras alterará su mundo ordenado.

Los amigos de Reef están interpretados por Cameron Diaz y Matt Bomer, que han sido el chaleco salvavidas de Reef a pesar que ellos también han sufrido los malos modos y el narcisismo extremo del actor. Por su parte, Jonah Hill se guarda para si el papel del abogado de Reef, el excéntrico Ira Slitz, que es probablemente el mayor fracaso de la película. Hill se pone con una imagen excéntrica, calvo y con una barba larga, y sus intentos de humor extravagante fracasan espectacularmente cada vez que aparece en pantalla.

Outcome parece querer hablar de los problemas y las ansiedades de los actores, pero se queda muy corto en todos los aspectos. Como idea resulta interesante que Reef tenga que pedir perdón a todo el que pudiera sentirse agraviado contra él, como forma para descubrir quién está chantajeándole. Pero la ejecución no acaba de funcionar. Más allá del placer que pueda darme ver a Martin Scorsese como actor interpretando al antiguo agente de Reef al que despidió cuando empezó a triunfar como actor «serio».

Aparte de otras muchas consideraciones, la película es un poco tramposa en la parte que podría verse como una crítica al ego de los actores. Porque es cierto que Keanu interpreta a un narcicista egocéntrico. Pero al mismo tiempo la película está casi todo el tiempo recodando lo malo que era, lo mal que trataba a todo el mundo, para mostrarnos a continuación que Reef ya no es ese hombre. Que siga pidiendo perdón incluso cuando el chantaje ha terminado refleja que Reef está intentando ser mejor persona. De hecho, lo es. Por ejemplo, la escena en la que llama a Martin Scorsese sin buscar nada a cambio símplemente para saber como se encuentra, muestra que está intentando ser mejor persona. La confusión de Scorsese en este momento puede ser el único momento de la película en el que el humor funciona.

Outcome intenta hacer humor a costa de las causas de la cancelación en Hollywood. Fracasa. Pero el comité de crisis del abogado si me parece que tiene un punto de realismo y de como se deben estar haciendo las cosas. Que ejecutivos muy bien pagados busquen en la basura si el cliente ha dicho una palabra racista, (la temida N-word «nigger-negrata»), o que pueda verse como racista un comentario que un personaje que interpretó en una película. Aunque la película se rodó en 2024, es llamativo como para Hill ser antisemita en lugar de ser un problema podía ser una ventaja para un actor moderno. Y es llamativo porque no tengo duda que Hill es judío.

Como los personajes no consiguieron importarme, los momentos actorales no consiguieron tener una resonancia emocional. Por ejemplo, cuando Reef va a disculparse con su madre y tiene que hacerlo en medio de un reality que ella está rodando y del que es protagonista. Hay una idea interesante en que a pesar de que hayan cámaras, la madre afirma que las cosas que expresa son reales. La realidad no la marca que haya una cámara rondando el momento o no, sino lo que sienten. Es una idea que merece una reflexión en medio de la vorágine que es el mundo del entretenimiento mainstream de Hollywood. Pero que se pierde dentro de la intrascendencia de todo el conjunto.

No creo que los actores estén mal, todo lo contrario. Pero el material con el que tuvieron que trabajar no daba más de si. Y me parece una pena. Sobre todo, porque muestra que Hill no es ni tan divertido, ni tan ocurrente, ni tan profundo como él cree que es. Una pena. Si a eso le sumamos un montaje sin chispa y una dirección televisiva que no ofrece nada destacable, tenemos un trabajo de Hill que no pasa el corte.

Me animé a ver Outcome con la esperanza que me gustara. No ha podido ser.

Comparto el trailer de esta película:

No me ha gustado Outcome. Si tenemos gustos parecidos, casi te recomiendo que te la puedes ahorrar.

PUNTUACIÓN: 4/10

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Crítica de Monarch: Legacy of monsters temporada 2 (Apple TV)

Tras la divertida primera temporada de Monarch: Legacy of monsters, nos hemos vuelto a suscribir a Apple TV para ver la segunda temporada de esta serie ambientada en el monsterverso de Godzilla y Kong. Y nos hemos llevado un chasco muy grande.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Serie de televisión situada en el mismo universo de las últimas películas americanas de Godzilla y Kong. Monarch se sitúa cronológicamente entre los acontecimientos de la película Godzilla de Gareth Edwards (2014), y Godzilla: Rey de los Monstruos, de Michael Dougherty (2019).

Tras los sucesos de la primera temporada los protagonistas consiguieron rescatar a Keiko Miura (Mari Yamamoto) tras pasar años en Apex Mundi, la dimensión de los monstruos. Sin embargo, Lee Shaw (Kurt Russell) quedó atrapado allí. La segunda temporada empieza con una misión ilegal para rescatarle, que traerá a la Tierra a un nuevo monstruo, que puede convertirse en la nueva amenaza contra la humanidad.

Monarch: Legacy of monster fue creada por Chris Black y Matt Fraction. Black se mantiene como showrunner de esta temporada de 10 episodios. Los directores de la serie han sido Lawrence Trilling (4 episodios), Hiromi Kamata (2), Jeff F. King (2) y Gandja Monteiro (2). Los guiones han sido escritos por Chris Black, Dan Dworkin, Kari Drake, Al Letson, Andrew Colville, Maria Melnik, Joe Pokaski, Mariko Tamaki y Tanner Hansinger.

En el reparto tenemos a Kurt Russell y su hijo Wyatt interpretando a Lee Shaw un militar del ejército de EE.UU. que en los años 50 tiene una participación clave en la creación de Monarch. Kurt interpreta a la versión más vieja de Shaw del presente, mientras que Wyatt interpreta a la versión más joven. En el pasado conoceremos a Anders Holm como Bill Randa, un criptozoólogo que se convierte en uno de los fundadores de Monarch que en Kong: La isla calavera (2017) fue interpretado por John Goodman. Mari Yamamoto interpreta a Keiko Miura, una científica que investiga monstruos con Lee Shaw y Bill Randa en la década de 1950, y que es la abuela de los personajes del presente. a los que conocerá al final de la primera temporada.

En el presente tenemos a Anna Sawai como Cate Randa, una profesora de San Francisco que sufre estrés postraumático y cuya búsqueda de su padre desaparecido Hiroshi Randa (Takehiro Jira) la lleva a descubrir su relación con Monarch. Ren Watabe es Kentaro Randa, hermanastro de Cate que se une a ella en un viaje para encontrar a su misterioso padre. Kiersey Clemons es May, una hacker estadounidense que vive en Japón. Joe Tippett es Tim, un empleado de Monarch demasiado entusiasta.

Dominique Tipper como Brenda Holland, una ejecutiva de Applied Experimental Technologies (posteriormente Apex Cybernetics); Curtiss Cook en el papel de Reddick Barris, director de Monarch; Cliff Curtis en el papel de Jason Trissop, jefe de la división de Proyectos Especiales de Apex Cybernetics; y Amber Midthunder en el papel de Isabel Simmons, una mujer de negocios que es la hija adoptiva del dueño de Apex, completan el reparto en sus papeles principales.

Menudo chasco más grande me he llevado con Monarch. Para escribir esta reseña he vuelto a ver el trailer de esta temporada. Y me doy cuenta de la estafa que los productores han perpetrado contra los espectadores, anunciando una serie con una aventura y unos monstruos que no han tenido nada que ver con lo que la serie ha sido en realidad. De hecho, una de las escenas más impactantes del trailer, el ataque de Godzilla a Tokio, resulta que es una pesadilla de uno de los personajes y no llega a suceder en realidad. Lamentable.

La serie mantiene la misma estructura narrativa de la primera temporada, alternando escenas en el presente y en el pasado. Los flashbacks servirán para dar mayor contexto e información de la amenaza en el presente, la misteriosa Titan X que Cate Randa traerá a la Tierra accidentalmente mientras trataba de rescatar a Lee Shaw. Además, por si no había quedado claro en la primera temporada, los flashbacks ahondarán también en el triángulo amoroso formado por Keiko Miura, su marido Bill Randa, y la tercera pata de la relación que es Shaw.

Y la primera clave que me ha molestado es que el trío de protagonistas del pasado interactuaran con la Titan X, teniendo pruebas de su existencia. Su aventura gira en encontrar la ruta migratoria de la Titan X a partir de conocerle en la isla de Santa Soledad (Chile). Y esto choca completamente con los sucesos de Kong: Skull island en la que Monarch está arruinada y Bill Randa es el haz me reir en Washington por sus ideas locas para las que no tenían prueba. Que la serie no sea coherente con su propia historia me parece lamentable.

La premisa de Monarch, al estar ambientada en el monsterverso de Godzilla y Kong, es poder ver monstruos. Preferiblemente, enfrentados uno contra otro. En eso, esta segunda temporada es un fracaso total. Para enganchara los espectadores, en el primer episodio ambientado en el presente de 2017 tenemos a Kong atacando a la base Outpost 18 en Isla Calavera molesto por el portal que Monarch ha abierto hacia Apex Mundi. Cuando los protagonistas vuelvan a la isla para rescatar a Shaw, traerán también al Titan X, que escapará antes que Kong pueda detenerle.

Las apariciones de monstruos que vemos en el trailer son todo lo que hay en los primeros siete u ocho episodios de la temporada. Como digo, es casi un insulto para los espectadores. Hay que agradecer el combate entre Godzilla y el Titan X, aunque tenga una duración ridícula de apenas unpar de minutos a lo sumo. Luego, en el climax de la temporada en el último episodio, Kong se enfrentará con la Titan X en la Isla Calavera. Ahora si tenemos un combate de monstruos en condiciones. Aunque en realidad es demasiado poco, demasiado tarde para cambiar mi impresión sobre la serie.

Los flashbacks del pasado tienen sentido en la medida en que lo que nos cuenten sea interesante. Pero si lo que sucede no lo es, entonces tenemos minutos de la basura para rellenar minutos del episodio. Y lamentablemente, esto sucede en varios episodios. Por ejemplo, cuando Shaw deja Monarch tras una noche de pasión con Miura, tras darse cuenta que Ella quiere a Randa y nunca le abandonará. Todo lo que sucede es intrascendente porque sabemos que Shaw va a volver a Monarch, porque ya lo hemos visto. Así si al problema de no tener monstruos sumamos que lo nos presentan en su lugar no interesa, el fracaso se explica sólo.

La serie se mete en dos berenjenales problemáticos de los que no acaban de salir bien. Por un lado, se plantea la posibilidad de conectar con el pasado en la dimensión de Apex Mundi, lo que nos pone a punto de crear paradojas temporales. De hecho, lo que vemos en esta temporada contradice lo que conocimos de Shaw en la primera temporada. Porque si Shaw vio a Keiko Miura en Apex Mundi y supo que estaba viva, es imposible que cuando fue rescatado en la primera temporada, aceptara irse al retiro en lugar de luchar por rescatar a Keiko.

El segundo problema es que la sorpresa de la segunda temporada es hacer que la Titan X sea «buena». En realidad, más allá de saber que Titan X lleva realizando una ruta migratoria por los océanos de la Tierra desde hace décadas o siglos, no llegamos a saber el propósito exacto. Luego tenemos de descendencia de la Titan, que son unos bichos como cucarachas gigantes que aparecen y desaparecen en la serie, que son otro ejemplo de mala escritura.

Mientras Shaw quiere destruir al monstruo, y para ello convoca a Godzilla, las chicas buscan rescatar al Titan X y devolverla a su hogar en Apex Mundi. La forma en que la Titan X se mueve entre dimensiones y sobre todo, su motivación para hacerlo, parece que no importa. Por si esto no fuera suficiente, la serie comete otro error de continuidad grosero cuando descubrimos que Bill Randa antes de morir en Skull island, había cartografiado la isla para ubicar la localización del portal hacia Apex Mundi. De nuevo, algo imposible que rompe con lo visto en la película. No se si el puntillosos soy yo, pero la sensación de «todo vale» me parece terrible. El recurso de escritores mediocres que creen que como es ciencia ficción pueden plantear lo que quieran cuando es justo al revés, más te tienes que ceñir a las reglas establecidas.

El elemento de hacer que las chicas pacíficas tengan razón y los hombres belicosos estén equivocados se ha hecho también muy patente viendo estos episodios. No se trata que crea que Shaw tenga que tener siempre la razón, pero en mi opinión, las protagonistas Keiko Miura y su nieta Cate Randa se han convertido en personajes bastante repelentes. Sobre todo en la forma en que están todo el rato criticando lo que hacen Shaw y Kentaro, el hermano de Cate.

La sensación es que esta segunda temporada de Monarch cierra la historia iniciada en la primera. Sobre todo, en la parte de los dos momentos temporadas que contaban el pasado de Meiko, Bill Randa y Lee Shaw. Aunque la serie deja abierto la posibilidad de nuevas aventuras, al formar Keiko, Cate, May y Tim un nuevo equipo de Monarch destinado a la investigación de los titanes. Mientras, Shaw persigue a Kentaro y a Isabel Simmons, llegando al volcán en el que conocimos a Rodan en la película Godzilla: king of monsters. La aparición del titán alado sirve de conexión con la película, de forma que si la serie se queda aquí, puede considerarse que está bien cerrada.

Por mi parte, la sensación de todo vale y de haberse reído de los espectadores con unas expectativas de monstruos incumplidas, no me deja con ninguna gana de ver una eventual tercera temporada. Temporada que de momento no está confirmada.

Comparto el trailer de esta segunda temporada de Monarch: Legacy of monsters:

Menudo chasco más grande me he llevado con Monarch. Aún no está claro que Apple TV vaya a dar luz verde a una tercera temporada, pero si eso sucede me estoy planteando muy seriamente no verla.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

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Crítica de Slow horses temporada 5 (Apple TV)

Aprovechando mi nueva suscripción a Apple TV me he puesto al día con una de las series más disfrutonas de su parrilla, Slow Horses. Su quinta temporada es un triunfo absoluto.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Slough House es un purgatorio administrativo para los rechazados del servicio MI5 que han fallado gravemente en una tarea, pero no lo suficiente como para ser despedidos. Un equipo disfuncional de agentes dirigidos por su odioso jefe, el tristemente célebre Jackson Lamb (Gary Oldman), navegan entre el humo y los espejos del mundo del espionaje para defender Inglaterra de fuerzas siniestras.

Temporada 5. London rules.

En la quinta temporada de «Slow Horses», basada en la novela «London Rules» de Mick Herron, el equipo de Jackson Lamb se enfrenta a una serie de lo que parecen ser atentados terroristas y a un panorama político de alto riesgo. La nueva relación sentimental de Roddy Ho con una mujer llamada Tara pone al equipo en peligro, mientras que los marginados de Slough House descubren una trama más profunda y manipuladora destinada a desestabilizar los servicios de inteligencia británicos.

Will Smith (no el actor) es el creador de esta serie que adapta las novelas de Mick Herron. Como es habitual, la temporada tiene 6 episodios que cuentan una historia completa. Estos episodios han sido dirigidos por Saul Metzstein, con Smith escribiendo los guiones junto a Sean Gray y Edward Docx.

Gary Oldman es Jackson Lamb, el jefe de Slough House, desaliñado, flatulento, maleducado y de agrio ingenio; todo ello oculta una agudeza táctica y una firme lealtad a «sus» Caballos Lentos. Jack Lowden interpreta a River Cartwright, un prometedor agente del MI5 que fue enviado a Slough House tras un error muy público en un ejercicio de entrenamiento. Kristin Scott Thomas aparece en el papel de Diana Taverner, Subdirectora del MI5, que tiene sobre ella a James Callis como Claude Whelan, el nuevo Director General del MI5.

Los miembros de Slough House con Saskia Reeves como Catherine Standish, administradora de la oficina, alcohólica en recuperación, Rosalind Eleazar como Louisa Guy, asignada a Slough House después de que una operación de seguimiento saliera mal. Christopher Chung como Roddy Ho, un odioso informático y antiguo hacktivista, Aimee-Ffion Edwards en el papel de Shirley Dander, la agente aún trautatizada por la muerte de la temporada anterior, y Tom Brooke como J.K. Coe. Junto a ellos tenemos a Ruth Bradley en el papel de Emma Flyte, la jefa de los Perros del MI5.

Los nuevos personajes de esta temporada son Hiba Bennani en el papel de Tara, la novia de Roddy que es mucho más de lo que parece, Nick Mohammed (visto en «Ted Lasso») en el papel de Zafar Jaffrey, el alcalde de Londres que se presenta a la reelección; Christopher Villiers como Dennis Gimball, un polémico diputado de ultra derecha que se presenta a la alcaldía; y Monty Ben como Farouk, el líder de una célula terrorista libia que lleva a cabo atentados por todo Londres como parte de una campaña de desestabilización.

Me encanta Slow horses y el punto de vista desmitificador que plantea para el mundo del espionaje. Con el toque perfecto de humor cínico inglés, me vuela la cabeza ver como los que se suponen que son los mejores espías del mundo con los medios más avanzados no se enteran de nada y unos borrachos en el culo del mundo sepan ver los patrones que conectan hechos aparentemente aislados.

Y es que una de las cosas que más me gustan de esta serie es que la terrible realidad es que si un loco se levanta un día y quiere cometer una matanza no hay forma humana de impedirlo. La serie arranca con una masacre aparentemente random, que obviamente no va a ser más el primer paso de un plan de terror perfectamente diseñado.

Luego tenemos el anti carisma de los miembros de Slough House, que es lo que les hace memorables. En esta temporada Shirley Dander resulta clave, al evitar que su compañero el informático asqueroso Roddy Ho sea atropellado. Lo que parece un hecho fortuito provoca una cascada de acontecimientos que serán claves para el desarrollo de la serie. Cuando Shirley y River Cartwright descubran que Ho se ha ligado a un pibón muy por encima de sus posibilidades, tienen claro que algo raro está pasando. Y a partir de algo tan pequeño es como se construye toda la temporada, en la que vamos a ver una sucesión de hechos cada vez más grandes que amenazan con ser catastróficos.

Uno de los éxitos de esta temporada es la forma en que el equipo se divide en dos para cubrir las diferentes situaciones. El primero con Shirley Dander y Catherine Standish que ni siquiera van armadas. Y que parecen una pareja de un club de calceta, totalmente fuera de su elemento. A pesar que Shirley sea super capaz, ojo.

Por otro lado, River Cartwright tiene que hacer pareja con J.K. Cole el agente con problemas de ataque de ira y pocas palabras. Frente a un River que se cree el puto amo, me flipa que sea Cole en que vea las claves de todo. Aunque también meta la pata de forma increíble. Y unido a todo esto tenemos al informático Roddy que vive en su propia realidad y se cree también el puto amo mientras le utilizan como si fuera un pelele.

Gary Oldman está genial en su papel de Jackson Lamb. Como siempre es un cabrón insensible que maltrata a sus subordinados, pero sabe ver los patrones que nadie más ve. Y aunque utiliza a sus peones, en realidad está intentando evitar un baño de sangre. Además, en esta temporada descubriremos un hecho traumático de su pasado, que no sirve para limpiar su mal comportamiento actual, pero si para confirmar que las personas somos seres complejos con múltiples facetas, y somos capaces de tener grandes triunfos y decepciones.

Más allá de que la misión de esta temporada es genial, son los protagonistas con su humanidad y sus problemas los que hacen que te enganches a la serie. Cosas como el aspecto de jubilada de Catherine, la frikada de Cole o cómo Shirley y Cartwright lo siguen intentando a pesar de todo me parece un triunfo absoluto.

Estos ataques suceden en medio de una campaña electoral por la alcaldía de Londres. Y la entrada de la política añade un toque super chulo a toda la historia. Además, los tejemanejes de Claude Whelan, el nuevo Director General del MI5, sirven para complicar todo aún más.

Aparte del humor cínico inglés, otra cosa en la que Slow horses destaca es por la sensación de realismo que tiene la historia, con un uso alucinante de las casualidades y los hechos aleatorios que lo cambian todo. En las películas de James Bond y similares estamos acostumbrados a que tanto el MI5 como el villano tienen planes super detallados que siempre suceden como estaban previstos. Pero en el mundo real las cosas cambian y las casualidades suceden. La forma en que esto se añade en la serie me parece magistral.

Además, la duración de 6 episodios me parece perfecta para las historias que nos están contando en Slow horses. No se la duración de las novelas de Mick Herron, pero en las cuatro horas aproximadas de la serie tenemos tiempo de sobra para el desarrollo de personajes, la acción y todos los giros y sorpresas que nos planteará la serie. En ese sentido, hay algunos cliffhangers que me parecen magistrales y ayudan al enganche absoluto.

Apple TV decidió con buen criterio renovar Slow horses. Y se ha publicado que las temporadas 6 y 7 ya se están rodando. La séptima será la última, pero me parece fantástico que este grupo disfuncional vaya a disfrutar de 7 temporadas en el saturado mundo de la oferta televisiva actual. El éxito de Slow horses me parece un pequeño milagro. Sin duda veré las próximas temporadas.

Comparto el trailer de esta quinta temporada de Slow Horses:

Slow horses es una de las mejores series de espionaje, con el toque justo de humor irónico inglés, lo que la convierte en un triunfo absoluto.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Del cielo al infierno de Spike Lee (Apple TV)

He vuelto a suscribirme a Apple TV para ver algunas cosas, y lo primero ha sido la última película de Spike Lee Del cielo al infierno, protagonizada por Denzel Washington.

PUNTUACIÓN: 5/10

Cuando un poderoso empresario musical (Denzel Washington) es víctima de una extorsión, se ve obligado a luchar por su familia y su legado mientras afronta un dilema ético vital. Basada en el magistral clásico «El infierno del odio» (High and Low, 1963) de Akira Kurosawa.

Shelton Jackson Lee (Atlanta, 1957), más conocido como «Spike» Lee, es un director de cine, guionista, productor, profesor, director de televisión y actor estadounidense. Debutó en 1986 con el largometraje She’s Gotta Have It y desde entonces ha escrito y dirigido películas y documentales elogiados por la crítica como Do the Right Thing (1989), Malcolm X (1992), 4 Little Girls (1997), 25th Hour (2002), When the Levees Broke (2006), Inside Man (2006), Infiltrados en el KKKlan (2018) y Da 5 Bloods (2020). Desde 1993 es profesor de dirección cinematográfica en la Universidad de Nueva York y en 2002 fue nombrado director artístico de la Escuela de las Artes Tisch. A lo largo de su carrera ha ganado numerosos reconocimientos por su trabajo, entre los que se incluyen un Premio Óscar al Mejor Guion Adaptado, un Premio BAFTA al Mejor Guion Adaptado,​ dos Premios Emmy, el Gran Premio del Festival de Cannes y un Óscar honorífico.

Del cielo al infierno es un remake en inglés de la película japonesa High and Low, dirigida por Akira Kurosawa en 1963, basada a su vez en la novela King’s Ransom, escrita por Ed McBain en 1959. La película de Spike Lee cuenta con un guion de Alan Fox, fotografía de Matthew Libatique, montaje de Barry Alexander Brown y Allyson C. Johnson, con música de Howard Drossin.

Denzel Washington es el principal reclamo de esa película, al interpretar a David King, un magnate de la música de Nueva York que va a ver su imperio tambalearse debido al secuestro de su hijo. Jeffrey Wright interpreta a Paul Christopher, amigo y chofer de David. Ilfenesh Hadera como Pam King, la esposa de David, ASAP Rocky como Archie/Yung Felon, John Douglas Thompson como el detective Earl Bridges, Dean Winters como el detective Higgins, LaChanze como la detective Bell, Aubrey Joseph como Trey King, el hijo de David, Elijah Wright como Kyle Christopher, Michael Potts como Patrick Bethea y Wendell Pierce como Gabe, completan el reparto en sus papeles principales.

Del cielo al infierno es una carta de amor a Nueva York y su multiculturalidad, algo que no sorprende viniendo de Spike Lee. Los mejores momentos de la película son los planazos de su skyline, las fiestas populares o ese momentazo en el que fans de los Yankees dirigiéndose al estadio cantan insultando a Boston. Una escena nada sutil en la que queda claro que Lee es uno de esos fans.

Podéis intuir que si eso es lo mejor, la película tiene un problema. Y es exactamente así. Un problema que ya sentí viendo Da 5 bloods hace unos años. Spike Lee muestra una sensibilidad musical y narrativa con la que no conecto en absoluto, y en Del cielo al infierno se ha hecho dolorosamente patente.

La película se supone un drama / thriller, al conocer la historia de un padre al que le dicen que han secuestrado a su hijo. Pero la música es totalmente errónea, provocando que las escenas que se suponen más carga dramática tienen que tener parezcan escenas de la teletienda con una música que no pega en absoluto con lo que está pasando. Algo que me distrajo una y otra vez. Este problema con la música me parece tremendo.

Spike Lee visualmente sigue siendo un creador muy potente, pero como narrador no deja de ponerse piedras que entorpecen el disfrute. Pasa también con el montaje, en el que varias veces muestran una misma acción desde varios puntos de vista. Pero hablamos de gente chocando las manos, no momentos realmente dramáticos ni nada, no entiendo el sentido de esto en absoluto. El cine es también una cuestión de sensibilidad, y no cabe duda que estoy en una onda completamente diferente a la de Lee.

El principal reclamo de Del cielo al infierno es ver la quinta colaboración de Denzel Washington con Spike Lee. Y Washington está genial en la película como un hombre poderoso cuyo imperio se desmorona y no sabe si sus decisiones son las correctas. Dentro de la calidad que Washington aporta, en realidad la narrativa de Spike Lee y la forma que tiene de contarlo todo no beneficia especialmente al actor.

Washington está acompañado por Jeffrey Wright que interpreta a Paul, el chofer de David que se convertirá en el centro del drama de la película. Y que sufrirá el acoso de la policía al ser un exconvicto. La película muestra el horror que ante un mismo hecho, la policía te trate de una manera si eres rico y de otra si eres pobre. Pero no se recrea en ello ni busca contar algo interesante de eso, cuando tenía un filón. Por contra, para lo único que sirve es para mostrar que de los 3 policías encargados en el caso, justo el blanco es el gilipollas. Para sorpresa de nadie, en realidad.

Aparte de la frustración que me provocaba la música, la historia tenía mucha más chicha de la que Spike Lee le ha sacado. Los momentos musicales y como David parece no estar en la onda de lo que se lleva ahora, queda como una curiosidad en la parte final de la película, más allá que sirve para que veamos a Washington rapear. Me llama mucho la atención la incapacidad de Lee de generar tensión a lo largo de toda la película, como el momento en que David descubre que puede ir a la cárcel por fraude, al emplear para el rescate del secuestro un dinero que tenía que usar para una compra corporativa. Esto debería haber sido un shock, y queda en un momento sin fuerza como si estuvieran eligiendo el menú de la comida. Esto no es un momento aislado, es un problema que se repite a lo largo de toda la película.

Me sabe mal que no me haya gustado la película, porque tenía ganas de que lo hiciera. Spike Lee ha evolucionado hacia un director que cuenta las cosas de forma que no me interesa. Hasta el punto que visto lo visto, no se si merecerá la pena invertir mi tiempo en su próxima película. Una pena.

Comparto el trailer de la película:

Tras ver Del cielo al infierno queda claro que Spike Lee y yo NO estamos en la misma línea. Cada vez queda más claro que su sensibilidad no es para mi.

PUNTUACIÓN: 5/10

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