Crítica de Absolute Superman 8-14 de Jason Aaron, Rafa Sandoval y Carmine Di Giandomenico (DC Comics)

El segundo arco de Absolute Superman de Jason Aaron, Rafa Sandoval, Carmine Di Giandomenico y Ulises Arreola, confirma esta colección como el mejor comic de toda la línea Absolute de DC Comics.

PUNTUACIÓN: 9/10

El hijo del demonio se levanta: la ira de Superman se desata.

Continúa la audaz reinvención de Jason Aaron y Rafa Sandoval del Hombre de Acero en un mundo que teme su poder y que pronto podría sentir su ira. Este arco sumerge a Superman en un brutal conflicto con la Corporación Lázaro, liderada por el inmortal Ra’s al Ghul. Mientras Kal-El es perseguido, manipulado y llevado al límite, los misteriosos Omega Men llegan con una propuesta aterradora: libera todo tu poder o observar cómo arde el mundo. Con Smallville sitiada y su pasado acechándolo, Superman debe decidir en qué tipo de dios se convertirá.

Vuelvo a leer de un tirón el segundo arco de la nueva colección de Absolute Superman y me vuela la cabeza la enorme cantidad de cosas que pasan en estas 7 grapas USA. Este arco comprende Superman, Son of the Demon, publicado en los números 8 a 11, y The Battle of Kansas, en los números 12 a 14. Y es increíble la forma en que Jason Aaron ha cambiado el status-quo del joven Kal-El realizando uno de los mejores análisis psicológicos que he leído en muchos años, al tiempo que tenemos uno comic con peleas super espectaculares en el que el destino del mundo sin duda está en juego.

Jason Aaron planteó una idea que resultó controvertida, aunque para mi es una genialidad. En lugar de tener otra historia de Lex Luthor contra Superman, Aaron hizo que el primer gran villano fuera la mega corporación Lazarus dirigida por un misterioso Ra’s al Ghul. La idea de utilizar a un villano de Batman funciona perfectamente en el contexto de este mundo Absolute creado por Darkseid donde el mal está en el centro de todo. Además, la idea de Ra’s al Ghul de acabar con la mitad de la población para solucionar problemas medioambientales es la clase de locura ridícula que encaja de maravilla en esta nueva realidad.

Kal-El se vió en medio de una guerra desigual entre Lazarus con sus poderosos Peacemakers y los indefensos habitantes de los pueblos que sufren el expolio de sus recursos naturales. La lucha de David contra Goliat que vimos en el primer arco sirvió para que Kal-El conociera a un grupo revolucionario que se enfrenta a Lazarus: Los Omega Men dirigidos por la misteriosa Primus, que tiene en su control una Caja Madre. También pudimos conocer a las versiones Absolute de Lois Lane y Jimmy Olsen, unos jóvenes de fuertes convicciones que quieren ayudar a quien lo necesita pero se encuentran en bandos opuestos.

Tras la presentación de Lazarus, este arco está marcado por la llegada de Ra’s al Ghul, un ser realmente malvado como veremos desde la primera página del comic. El descubrimiento de Superman ha provocado que Ra´s quiere que el kryptoniano se convierta en el hijo que le permitirá transformar la Tierra a su imagen y semejanza. Para ello va a utilizar toda la potencia de fuego de Lazarus y su esclavo Brainiac. Tras las enormes e impactantes sorpresas que iremos descubriendo, la batalla se trasladará a Smallville, donde Kal-El tendrá que ponerse delante de los tanques de Lazarus para proteger a los que podrían haber sido sus vecinos si las cosas hubieran sido diferentes. En Smallville conoceremos a Lana Lang, que es tan buena persona como en el universo DC tradicional.

Jason Aaron es ahora mismo un super estrella en lo referido a la narrativa periódica de los comics de superhéroes. Cada grapa cuenta una historia que resulta satisfactoria porque nos cuenta un montón de cosas y los personajes resultan interesantes, consiguiendo que cada uno de los cliffhangers sean brillantes. Además, Aaron es un maestro a la hora de plantear los monólogos interiores de Kal-El, que hacen que entendamos y sintamos el drama que vive Kal-El siendo un chaval que quiere hacer el bien pero tiene que luchar solo sin saber en quien confiar. Las conversaciones de Kal-El con SOL, la inteligencia artificial que le acompaña y controla los nanitos de su capa no plantean una frase de más, consiguiendo el mayor impacto posible. Por cierto, como en su etapa en Tortugas Ninja, me encanta cuando plantea diferentes narradores, como cuando contrapone los miedos de Kal-El sobre como cree que la gente de Smallville le ve, con el punto de vista de Lois que querría que Superman se abriera a los demás para que sintiera lo mucho que todo el pueblo le quiere. Todo lo que leo en este comic es ejemplo de una narrativa sobresaliente que pone siempre a los personajes primero. Qué pasada.

Aparte de lo mucho que me gusta la caracterización de los héroes, tengo que decir que Ra´s, Brainiac y el resto de villanos de esta colección me parece que son realmente buenos. Sobre todo desde que Brainiac descubrió la kryptonita y ha preparado el arma que puede matar a Superman.

En el apartado artístico tenemos a Rafa Sandoval dibujando los números 8, 9, 12, 13 y 14, con Carmine Di Giandomenico dibujando los números 10 y 11. Dentro de tener dos dibujantes, Di Giandomenico ya dibujó los números 6 y 7, por lo que de alguna manera DC consigue mantener una cierta coherencia gráfica, dentro que los estilos de ambos dibujantes son bastante diferentes.

A mi me gusta bastante más Sandoval, sabe dar a todas sus imágenes una cualidad operística más grande que la vida. Pero en realidad Di Giandomenico es un seguro de vida para DC. De hecho, el número 11 con la tortura de Superman por parte de Brainiac dibujado por él me parece que es una pasada.

Siempre digo que los comics son ante todo un medio gráfico que necesita de un buen dibujo para triunfar. Y cuando dijo «bueno» no me refiero a alguien que dibuje anatómicamente perfecto, sino alguien que sepa transmitir el tono, la épica y los sentimientos que plantea el guionista. Que se siente adecuado para el comic en si. En ese sentido, tanto Sandoval y di Giandomenico me parecen unas elecciones excelentes. Y aunque es adelantarme, me alegra que la senda de éxitos en el dibujo va a continuar en el siguiente arco, dado que DC ha contratado a Juan Ferreyra (TMNT), que es otro dibujante que me flipa.

Absolute Superman está plagado de momentazos alucinantes. Pero es que eso sucede EN TODOS LOS NÚMEROS. La capacidad creativa de Aaron me parece que está en su prime, y se nota que ha planteado un arco narrativo a medio plazo y que DC le está dejando que lo realice a su aire. Cuando alguien es tan bueno, una vez las tramas están coordinadas con el teórico arquitecto del universo Absolute Scott Snyder (Absolute Batman), lo mejor que puede hacer el editor es echarse a un lado y dejarle hacer. Disfrutaremos todos mucho más.

El impacto visual de Nick Dragotta en Absolute Batman ha generado una locura alrededor de su comic que lo ha convertido en el comic más vendido en los Estados Unidos. Aparte de esto, lo cierto es que Batman siempre ha tenido más seguidores que Superman, las cosas como son. Así que en cierto sentido entiendo que las webs y el comentario general están dejando en segundo plano este comic de Absolute Superman, al poner más énfasis en el Absolute Batman. Y digo esto porque para mi el comic bueno del universo Absolute no es el de Batman, sino este de Superman. A todo esto, lo que leí de Absolute Wonder Woman también me gustó mucho.

El viaje emocional de Kal-El a lo largo de este arco me ha parecido extraordinario. En realidad, es digno de elogio la forma en que Aaron ha moldeado a este joven nuevo Superman, convirtiéndole en un héroe del pueblo frente a la tiranía de las grandes corporaciones.

El tema no puede estar más de actualidad, y Aaron lo plantea desde el punto de vista superheróico, dándonos un comic que antes de nada tiene claro su función de entretenimiento y jamás sugiere ser ante un panfleto ideológico que nos quiere dar lecciones morales. Como tantos comics infumables que hemos sufrido en los últimos años. Lo mejor de todo, es que Superman SI es un ejemplo moral en el que mirarse por su altruismo y su afán de ayudar al quien lo necesita, simplemente porque es lo correcto. Y nada de lo que hace sugiere que ser buena persona sea de boy-scouts, no desde luego nadie se ríe de él como si vimos en la fallida película de James Gunn. ¡Ya podría aprender James Gunn de este comic!!

Comparto las primeras páginas del comic:

Absolute Superman de Jason Aaron me parece un comic fantástico. Para mi, es de largo el mejor comic de la línea Absolute.

PUNTUACIÓN: 9/10

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