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Crítica de Spider-Man Superman de Brad Meltzer, Pepe Larraz y vv.aa. (Marvel Comics)

Los especiales de Marvel y DC continúa con el número que Marvel ha preparado para cruzar a Spider-Man y Superman, con una historia principal a manos de Brad Meltzer y Pepe Larraz, y montones de invitados especiales en las historias de complemento.

PUNTUACIÓN: 9/10

THWIP, THWIP AND AWAY!

Hace cincuenta años, el Hombre de Acero de DC se encontró con el simpático trepamuros del barrio de Marvel, ¡y el mundo del cómic nunca volvió a ser el mismo! Para celebrar ese hito histórico, ¡disfruta de NUEVAS historias de SPIDER-MAN y SUPERMAN, junto a sus amigos y enemigos! Brad Meltzer y Pepe Larraz enfrentan a Spider-Man y Superman contra LEX LUTHOR y NORMAN OSBORN, ¡mientras sus mayores villanos se aprovechan de algunas de sus mayores debilidades!

¡LEX LUTHOR y NORMAN OSBORN, sus mayores villanos, se aprovechan de algunas de sus mayores debilidades! En la sombría década de 1930, ¡SPIDER-MAN NOIR se encuentra con el SUPERMAN original de la Edad de Oro, según la historia de Slott y Martin! Se desata una crisis cuando Johns y Frank enfrentan a las familias de Super y Spider entre sí a instancias de MYSTERIO, pero ¿es su verdadero enemigo un aliado fuera de control? Hordas de SIMBIOTES invaden METRÓPOLIS mientras se desata una nueva Guerra de los Reinos en la épica historia de Aaron y Dauterman.

¡La cocreadora de STEEL, Louise Simonson, nos cuenta el enfrentamiento entre John Henry Irons y el HOBGOBLIN, con dibujos de Todd Nauck! ¡Kelly y Ramos nos llevan a un crossover universitario entre GWEN STACY y LANA LANG! ¡MILES MORALES (SPIDER-MAN) une fuerzas con Superman, en una nueva colaboración entre Bendis y Pichelli! ¡Todo esto y más de una supersorpresa de la que hablarás durante los próximos cincuenta años!

Brad Meltzer , Pere Larraz y Matthew Wilson en el color nos dan dado una de las historias más emocionantes del año. Y mira que la historia principal de Mark Waid y Jorge Jiménez para el Superman – Spider-Man estuvo bien, pero esta historia está a un nivel superior. La clave no es ser fiel a la esencia de los personajes en una aventura, que obviamente Meltzer y Waid la tienen controladísimo, sino conectar este comic con los mitos fundacionales de ambos personajes.

Me parece increíble como un comic puede hablar al lector conectando con momentos claves de la historia de estos héroes. Al estar en el especial de Marvel, tiene todo el sentido que sea el mundo de Spidey el que tenga predomio. con un arranque que conecta directamente con el The Amazing Spider-Man 33 de 1966 de Stan Lee y Steve Ditko de 1966. La mítica historia con Spider-Man atrapado bajo escombros tras una pelea contra el Doctor Octopus. A partir de ahí la capacidad de hacer lo correcto de uno y de inspirar del otro hacen el resto.

Tener a Pepe Larraz con Matthew Wilson es un lujo para cualquier comic. Y Pepe transmite la emoción que una reunión de este tipo debe tener, con un dibujo maravilloso. La caracterización de los personajes es perfecta, consiguiendo que las apariciones de la familia de Peter y Clark me trajera una lagrimita a los ojos. Y cuando tiene que ponerse espectacular, no hay nadie como él.

Aparte de todo lo anterior, me encantan los diálogos de Meltzer y la forma en que consigue que cada intercambio entre los protagonistas se sienta importante. En resumen, un comic perfecto.

El problema del especial de DC Superman Spider-Man fue no tanto la historia principal, que me gustó mucho, sino las historias de complemento. Unas historias de complemento a las que le faltó chispa y casi parecían la excusa para publicar las portadas alternativas. Esa sensación no aparece nunca en este comic.

Si Brad Meltzer de recrea en la historia de Peter Parker, Dan Slott, Marcos Martín y Munsta Vicente celebran en este cruce entre Spider-Man Noir y Superman los primeros comics de Action Comics, al ver en imágenes la típica expresión «faster than a speeding bullet», y el Amazing Fantasy 15, primera aparición de Spider-Man, pero usando a Superman y Lex Luthor como protagonistas. Aunque estamos ante una historia de apenas 5 páginas, Slott sabe sacar todo el partido a la calidad de Marcos Martín.

La siguiente historia tiene como protagonistas a Gwen Stacy y a Lana Lang, obra de Joe Kelly y Humberto Ramos, con color de Edgar Delgado. Y aunque de nuevo tenemos una historia de apenas 5 páginas, Joe Kelly es un dialoguista super talentoso que consigue que conectemos con las protagonistas desde la primera viññeta. Además, Humberto Ramos es un maestro dibujando a personajes jóvenes, consiguiendo que el comic sea un placer de leer.

A continuación, Geoff Johns y Gary Frank, con el color de Brad Anderson, nos ofrecen la segunda mejor historia de este especial. No sólo eso, el mensaje de este comic hace que sólo por ella merezca la pena pagar por este comic. Y curiosamente, es la única historia de este especial que no está protagonizado por Spider-Man o un miembro de su familia, sino pon Ben Grimm, la adorable Cosa de ojos azules.

Superman y la Cosa se enfrentan a un mundo consumido por el odio, provocado por Mysterio y una versión malvada de Saturn Girl en posesión de un anillo de Red Lantern. Johns ofrece a Gary Frank la oportunidad de lucirse dibujando a cualquier personaje que quiera, centrándose en la Legión de Super-Héroes. Johns aprovecha para añadir en la historia a sus personajes fetiche en DC, Stargirl, creado por él, y Green Lantern. Y claro, todo lo que dibuja Gary Frank es la perfección hecha tebeo.

Pero lo mejor es el mensaje del comic. Dentro de la inevitable pelea, la clave es CALMAR a Hulk. Lo que nos lleva al mensaje importante de Superman, que es un comentario clave a la polarización política que estamos sufriendo en los últimos años. Frente a un cínico Ben Grimm, que dice: «¿De verdad piensas que estamos todos en el mismo bando?¿Incluso en un mundo que te fuerza a elegir un bando o te convierte a ti en el enemigo?» Superman lo tiene claro: «Rechazo llamar ciégamente a alguien enemigo. Hay que dar una oportunidad a la gente».

Ben dice: «Hablas como si la gente no estuviera esperando cualquier cosa para enfadarse». A lo que Superman responde: «La ira es fácil. Escuchar al otro es difícil. El contacto cara a cara sigue siendo importante. Personas de verdad. Conversaciones de verdad, No siempre es la hora de la tortas, Ben».

El mensaje de Geoff Johns en este comic me parece brutal. Todo el mundo debería escucharle. Incluso los que se encuentran en la trinchera de la supuesta superioridad moral. O sobre todo ellos.

La siguiente historia es para mi la más floja de este especial. Louise Sominson y Todd Nauck con color de Rachelle Rosenberg enfrenta a Steel contra Hobglobin con una ayuda inesperada. A pesar que Simonson es la co-creadora de Steel, la historia no tiene la conexión emocional que si han tenido las demás. O a lo mejor soy yo el que no tengo conexión con Stelle, no se. En todo caso, dentro de ser correcta, las 5 páginas no dan para mucho más.

Ghost Spider y SuperGirl se encuentran por primera vez en la siguiente historia, de apenas 4 páginas, obra de Stephanie Phillips y Phil Noto. Y dentro de la brevedad, se las apañan para transmitir de forma muy acertada que estamos ante dos heroínas tercas que están acostumbradas a hacer las cosas a su manera.

Brian Michael Bendis y Sara Pichelli, con el color de Federico Blee, vuelven a hacer un comic de Miles Morales. Esta historia de 5 páginas hace que Superman y Miles hablen de hacer lo correcto auque sea difícil y enfrentarse ante enemigos super poderosos. La conexión Bendis-Miles-Superman consigue que la historia sea emocionante y con el corazón en el sitio correcto.

Hablando de emoción, el retorno de Jason Aaron y Russell Dauterman, con el color de Matthew Wilson, a un comic de Jane Foster Thor es otro momento lleno de emoción. El comic en realidad está protagonizado por Thor y Wonder Woman.

El alucinante la capacidad de crear momentos épicos de Jason Aaron. De hecho, es que cada línea sugiere una avenutra que daría para un evento comiquero: «Cabalgué con las Valkirias del Cuarto Mundo liberando la tormenta junto a Shazam. Me uní a los Nuevos Dioses en las llanuras de Hel en su hora del Raganrok». Fua chaval, qué bueno es Jason aaron.

Y si la historia de Aaron para ser apenas 5 páginas es épica y emocionante, lo de Russell Dauterman es tremendo también. Viendo estas páginas, se le echa de menos dibujando comics, centrado como está ahora mismo en Marvel haciendo portadas y diseñando trajes. Si Thor brilla con Dauterman, verle dibujar a Wonder Woman es increíble. Otro comic perfecto.

Por último, Jeb Loeb y Jim Cheung tienen una aparición apenas testimonial con una última historia de apenas 2 páginas. Su historia tiene color de Jay David Ramos y es una conversación entre Spidey y Superman que como tantas otras historias de este especial, tiene el corazón en el sitio adecuado. Y aunque Cheung no tienen ocasión de lucirse, su dibujo tiene una humanidad tremenda.

En resumen, excepto quizá la historia de Steel, tenemos un especial Spider-Man Superman casi perfecto que nos da mucho más de lo que me podía imaginar. Así da gusto.

Comparto algunas páginas de este maravilloso especial:

Spider-Man Superman es un comic espectacular que todo fan de los comics de superhéroes debe leer. La diversión está garantizada.

PUNTUACIÓN: 9/10

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Crítica de Superman 37 de Joshua Williamson y Dan Mora (DC Comics)

Continúa Reign of the Superboys en la colección de Superman, con el equipo creativo super estrella de Joshua Williamson, Dan Mora y Alejandro Sánchez.

PUNTUACIÓN: 9/10

¡Superboy Prime consigue un nuevo trabajo en la vida real con una nueva identidad secreta mientras protege Metrópolis de peligrosas amenazas! Pero ahí fuera le espera todo el universo de DC Comics para que lo explore, y el fanático que lleva dentro quiere verlo todo… ¡Lástima que haya héroes que no confían en él y creen que debería estar encerrado!

Desde la mítica etapa de John Byrne, no disfrutaba tanto de un comic de Superman como lo estoy haciendo gracias al equipo creativo super estrella formado por Joshua Williamson y Dan Mora, con el color de Alejandro Sánchez.

Tras el final de DC KO, Superman ha desaparecido y la colección ha sido colonizada por Superboy Prime. En el tie-in de DC KO compartió protagonismo con Lois Lane de nuevo con los poderes de Superwoman, lo que ayudó a que la transición fuera controlada. Ahora, tras tan sólo 2 grapas, Prime se ha adueñado de la colección y la ha moldeado a su imagen. No sólo eso, Joshua Williamson ha conseguido que quiera que Prime tenga una colección propia para él, porque se está demostrando un protagonista maravilloso.

Superboy Prime tiene un ENORME pecado capital, su etapa como villano que masacró a multitud de héroes durante Infinite Crisis. Luego se unión a los Yellow Lanterns en la increíble etapa de Geoff Johns en Green Lantern. Pero tras todos estos años (desde Infinite Crisis dos décadas, en realidad), y su paso por el limbo comiquero, Prime realmente está intentando ser el héroe que siempre debería haber sido. Lo malo, hay mucha gente que está deseando verle caer para devolverle a prisión. La idea de que si la gente sólo juzga por tu peor día en lugar de ver toda la complejidad de la persona con sus cosas buenas y malas, es un comentario muy necesario en medio de la cultura de la cancelación que ha actuado a lo largo de la última década.

Prime intenta ser el héroe que Metrópolis y el mundo necesita, pero al mismo tiempo intenta tener una identidad secreta y una vida como civil. Las páginas de CK (que es como Prime quiere que le llamen) en su trabajo en la librería de comics son algunas de las más divertidas que he leído en mucho tiempo, con un extra de diversión debido a la capacidad de Prime de romper la cuarta pared y dirigirse a los lectores. Los elementos metatextuales y su comentario sobre el mundillo, con broma incluida con Mark Waid de protagonista, me parecen antológicos.

Por si fuera poco, este número 37 tiene de invitado especial a Damian Wayne (Robin). Ver a los dos héroes juntos en un comic tan divertido, mostrando sus personalidades opuestas que acaban no siéndolo tanto, mostrando el enorme corazón que tienen ambos aunque intenten disimularlo, es una pasada. El éxito de este comics me recuerda la vergüenza histórica que Brian Michael Bendis cometió cuando destruyó una de las mejores ideas de DC en el siglo XXI, los Super Sons (Superboy y Robin) como niños superhéroes que compartían aventuras, cuando forzó que Jon Kent creciera hasta convertirse en un joven ventiañero. Bendis y los editores que lo permitieron, la cagó de forma lamentable. Y es algo que no tiene arreglo. Pero leyendo este comic y viendo como me dejó con una sonrisa en la cara, me mostró que igual hay esperanza.

La colección de Superman es pura diversión. Nos está mostrando a un Joshua Williamson en estado de gracia. Que tiene claro que tipo de comic escribe y cuyo objetivo fundamental es entretener a los lectores con personajes con una enorme personalidad y unos problemas interesantes. Este es un comic de superhéroes que no se avergüenza de serlo. Es más, se enorgullece de ello. Y nos muestra valores positivos que disfruto y quiero que mi hijo comparta.

Y luego además, tenemos el dibujo de Dan Mora con el color de Alejandro Sánchez. Mora está impresionante en las escenas de acción. Pero es casi mejor en los momentos divertidos, por ejemplo en la escena en la librería de comics que comentaba antes. Mora es otro profesional que se encuentra en un estado de gracia, y deja claro cada mes que puede dibujar cualquier cosa mejor que cualquiera. Así da gusto comprar un comic de superhéroes.

Está claro que Reign of the Superboys tiene fecha de caducidad. Pero mientras dure voy a disfrutar un montón de las aventuras de Superboy Prime. A ver si la etapa se alarga. O si no, que le den serie propia, yo la compraré encatado.

Comparto las primeras páginas del comic:

Superman de Joshua Williamson y Dan Mora está siendo una etapa memorable. ¡Ojalá no se acabe nunca!

PUNTUACIÓN: 9/10

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Crítica de Biblioteca Marvel La Patrulla-X vol. 10 (Marvel Comics – Panini)

El noveno volumen de Biblioteca Marvel Patrulla-X nos trae los dos números dibujados por Jim Steranko, el primer comic Marvel dibujado por la futura estrella Barry Windsor-Smith, y la presentación de Alex Summer, el hermano de Scott destinado a convertirse en Kaos. Unos comics creados, además de por Steranko y Windsor-Smith, por Arnold Drake y Roy Thomas, Werner Roth y Don Heck, con entintados de John Tartaglione, John Verpoorten, Michael Dee, Vince Colletta y Sam Grainger.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO MUY FLOJO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. Los legendarios episodios dibujados por Jim Steranko traen también un nuevo e histórico logotipo para la colección y la llegada de Polaris, la reina del magnetismo. ¿Acaso el diablo tuvo a una hija? Además, la primera aparición de Erik el Rojo, el debut de Barry Smith en Marvel, con una aventura contra Blastaar, y la irrupción del Faraón Viviente y Alex Summers, el hermano de Cíclope

Contiene los correos de lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este volumen incluye The X-Men 50-55 USA, publicados originalmente entre noviembre de 1968 y abril de 1969.

Como ya he comentado en otras ocasiones, la Biblioteca Marvel de La Patrulla-X con los comics originales del grupo son de largo los peores comics clásicos que estoy comprando. Aunque estos comics incluidos en este décimo volumen de la colección tienen un indudable interés histórico, como lectura destinada al entretenimiento en 2026 resultan un tostón considerable sobre todo por las deficientes historias de Arnold Drake, creador en DC de la Doom Patrol.

Empezando por los elementos destacables, la llegada de Jim Steranko a la colección se dejó notar desde la misma portada, en la que además de la mítica imagen de Lorna Dane como Polaris tenemos el rediseño que Steranko hizo del Logo de los X-Men, un logo que se ha convertido en el más icónico e utilizado, llegando hasta nuestros días. Hablando de imágenes icónicas, esta portada sin duda entra dentro de la categoría de imagen que te hace comprar el comic sin importar lo que haya en el interior.

La colaboración de Jim Steranko en la colección es interesante, porque Steranko era un autor completo en el comic de Nick Furia, pero aquí aceptó dibujar la historia de Arnold Drake que se había iniciado el mes anterior. Con motivo de la llegada del número 50 de la colección, Drake planteó un arco de 4 números que se desarrolló entre el numero 49 (incluido en el volumen anterior) y el 52. Tras la presentación de Mésmero, autoproclamado discípulo de Magneto y de Lorna Dane, en estos números asistiremos a la activación de los poderes de Polaris, el retorno de Magneto y la presentación de Erik el Rojo, posiblemente una de las historias más ridículas jamás publicadas en un comic de La Patrulla-X.

Aunque la historia de Drake deja bastante que desear, hay que reconocer que hacía lo que podía dentro de la limitación existente de 15 páginas por número, en lugar de las 20 habituales en otras colecciones. Esto era debido a las historias de complemento con los orígenes de los miembros de La Patrulla-X que se incluían en cada grapa. Estas historias de complemento son en mi opinión lo que más dañó a la colección y ayudó a la cancelación de la serie, al ser historias super flojas que provocaban el efecto contrario a hacer a los protagonistas más interesantes. En rigor hay que decir que el comic de X-Men no se canceló, pero a partir del número 67 empezó a incluir reprints de comics antiguos.

Volviendo a Steranko, aunque tan sólo dibujó dos números, estos son una maravilla, todo lo contrario a los aburridos números dibujados por los Werner Roth o Don Heck que nos han acompañado durante demasiado tiempo. Steranko plantea imágenes visualmente arrolladoras, con una personalidad única que la colección no tuvo ni siquiera con los primeros comics dibujados por Jack Kirby. Steranko plantea a personajes con poses super dramáticas que expresan sentimientos extremos. Con él, los despliegues de poder como el de Lorna (Polaris) se siente como una fuerza física que arrasa con todo lo que pilla por delante. Hasta la llegada de Neal Adams unos meses después, la colección no había tenido nunca la potencia visual que Steranko imprimió en sus apenas dos números dibujados.

En el apartado gráfico tenemos una de cal y otra de arena. Tras la finalización del arco de Mesmero + Magneto, X-Men 53 es otro comic con una importancia histórica, al ser el primer comic dibujado para Marvel Comics por el futuro super estrella Barry Windsor-Smith, en ese momento conocido como Barry Smith. La importancia histórica de esta grapa es indudable, pero la realidad es que asistimos a un comic dibujado por un artista novato que dibuja a los personajes de forma horrible, super feos y con unos cabezones que les hacía parecer casi deformes. Todo el mundo empezó en algún sitio, y seguro que Windsor-Smith mejoró muchísimo en trabajos posteriores, pero febrero de 1969 cuando se publicó este comic nada hacía suponer que el británico tenía un futuro brillante. De hecho, mientras en los comics de Los Vengadores que dibujó unos meses más tarde ya planteaba estructuras de página novedosas y atractivas, en este número de X-Men Windsor-Smith dibuja todo el rato con cuadrícula de 4 o 6 viñetas, intercalando alguna página de 5 viñetas. Lo más habitual y carente de imaginación posible.

Aunque Windsor-Smith sólo dibujo ese número, si hizo las portadas de los números 54 y 55, que podéis ver a continuación. La portada del número 54 no está del todo mal, con una imagen típica del grupo enfrentándose a un enemigo que apunta super poderoso. Sin embargo, la portada del número 55 es terrible, posiblemente una de las peores portadas de la historia de los X-Men. Como digo, imagino que excepto Stan Lee que apostó por él, nadie en 1969 podría imaginar que Windsor-Smith llegaría a ser la super estrella que es hoy en día.

Cerrando el apartado artístico, los aburridos Werner Roth y Don Heck dibujaron los 3 números restantes de este volumen, así como las historias de complemento protagonizadas por Hank McCoy (Bestia) y Warren Worthington III (Ángel). Y como en volúmenes anteriores, su dibujo es correcto anatómicamente hablando, pero super anodino y carente de personalidad o espectacularidad. El cambio al que asistiremos a partir de la llegada de Neal Adams a la colección va a ser como la noche y el día. Pero de eso ya hablaremos cuando me lea el siguiente volumen.

Arnold Drake se mantuvo como guionista en la colección hasta el número 54, teniendo que volver Roy Thomas a la colección a partir del 55, el último incluido en este volumen. Y dentro que la limitación de 15 números de historia principal por grapa afecta mucho la capacidad de Drake de plantear una historia con un mínimo de complejidad o elementos dramáticos. Pero su historia de Eric el Rojo no hay por donde cogerla. Para quien no lo sepa, tras escapar de la base de Mesmero y Magneto por los pelos en el número 51, el plan maestro de Scott Summers (Cíclope) para por ponerse un traje diferente que no se sabe de donde ha sacado, que aparentemente le permite lanzar sus rayos ópticos por otro lados de su cuerpo como por ejemplo sus manos. Toda la Patrulla-X fue derrotada y escapó gracias a la ayuda de Lorna, pero ahora Scott solo derrota a todos los villanos y se autodeclara segundo al mando detrás de Magneto. De alguna manera, parece como si esperara que los lectores que lean este número no hubieran leído el anterior, porque lo que plantea aquí Drake no tiene ningún sentido. Lo que podría haber sido una saga de refundación para los X-Men terminó sin pena ni gloria por una historia imposible muy poco atractiva.

El número 53 dibujado por Barry Smith incluye la aparición de Blastaar, el villano de los 4 Fantásticos situado en la Zona Negativa. La historia plantea que los X-Men traen a Blastaar a nuestra realidad por accidente, devolviéndole al final del comic de forma igual de accidental que apareción. Un comic que no aporta nada con una historia muy floja que el dibujo de Barry Smith no ayudó en absoluto.

En relación a las historias de complemento de 5 páginas con los orígenes de los miembros de La Patrulla-X, en este volumen tenemos el final del origen de Bestia, una historia en 5 partes en las que Hank McCoy se enfrenta al penoso villano Conquistador, que secuestra a sus padres para obligarle a Hank a que obedezca sus órdenes. La llegada de Cíclope, Hombre de Hielo y Ángel será clave en la derrota de este villano, lo que llevará a la entrada de Hank a la escuela del Profesor Xavier.

Tras esta historia, asistimos al origen de Ángel, que se contará en tres partes, las primeras de las cuales se incluyen en este volumen. De todos los miembros de La Patrulla-X, el del Ángel es quizá de los más ridículos, al asistir al crecimiento de sus alas sin que sus padres se percaten de ello. La idea que Warren pliega sus alas en la espalda y las esconde debajo de su camisa y pantalón es algo que se veía con naturalidad en los años 60, pero resulta ridículo visto hoy en día. En la segunda historia, Warren se convierte en superhéroe con el nombre de Ángel Vengador, deteniendo a unos ladrones. Cuando llegan Cíclope y Hombre de Hielo para reclutarle, se van a encontrar con un rechazo absoluto.

Por último, los números 54 y 55 es una aventura en dos partes en las que los héroes se enfrentarán al Faraón Viviente, y en la que descubriremos que a Alex Summer, el hermano de Scott del que no conociamos de su existencia hasta ahora, es también un mutante como Cíclope.

La historia de Drake es un despropósito tras otro. Empieza con Cíclope enfrentándose a unos policías que le acusan de asesinato, lo que hace que recuerde cómo llegó a esa situación. Y la cosa no hay por donde cogerla. Drake era de una generación que aún debía pensar que los comics de superhéroes los leían niños de 8-10 años y por eso no era necesario plantear historias complejas o ni siquiera bien planteadas. ¿Para qué quiere el Faraón incriminar a Cíclope por asesinato cuando él ni siquiera está muerto? Es un completo desatino. Y como eso, todo. La participación de Arnold Drake en la colección de Patrulla-X se cerró de forma absolutamente decepcionante. Con el nivel de estas historias, es normal que las ventas de la colección no dejaran de caer mes tras mes.

Tras la marcha de Drake, Roy Thomas se encarga de cerrar esta historia del Faraón Viviente. Y lo hace sin nada especialmente destacable o emocionante. Exactamente lo mismo que transmitía el dibujo de Don Heck y Werner Roth. Lo que se supone que es el momentazo del comic, la activación de los poderes de Alex para salvar a los X-Men es una imagen anodina, como todo lo que dibujaron estos artistas en la colección. Leyendo estos comics me quedo con la idea que Heck y Roth eran dibujantes no adecuados para esta colección. Pero imagino que esta idea no la tengo solo yo, viendo las ventas menguantes de la colección, los lectores de 1968-69 pensaban exactamente lo mismo.

Leer estos comics clásicos de La Patrulla-X está siendo un suplicio. Nada que ver con el disfrute que me ha la lectura de la Biblioteca Marvel de Los Cuatro Fantásticos o Los Vengadores. En el próximo volumen llega por fin otro de los momentos clave de la historia de la colección, la llegada de Neal Adams. Adams añadió todo lo que La Patrulla-X necesitaba, pero no fue suficiente para salvar la colección de su cancelación. Al menos, podré leer comics dibujados por una leyenda que dan gusto y justifican su calificativo de históricos.

Comparto las primeras páginas de este volumen, maravillosamente dibujadas por Jim Steranko:

Con cada nuevo volumen que leo de la Biblioteca Marvel de La Patrulla-X, más claros están los motivos por los que este comic fue cancelado. Incluso entendiendo la importancia histórica y el contexto de la obra, el nivel es flojísimo.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO MUY FLOJO

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Crítica de Everything dead & dying de Tate Brombal y Jacob Phillips (Image Comics)

Tenía curiosidad con el nuevo comic de Jacob Phillip (That Texas Blood, Newburn), Everything dead & dying, una inusual historia de zombies escrita por Tate Brombal con color de Pip Martin.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Jack Chandler es el único superviviente del apocalipsis zombi en su comunidad rural agrícola, pero en lugar de acabar con ellos, ha decidido seguir conviviendo con los muertos vivientes, incluidos el marido y la hija adoptiva por los que tanto luchó. Sin embargo, cuando unos forasteros descubren su pueblo, Jack se convierte de repente en el único obstáculo para quienes pretenden acabar con su familia de una vez por todas.

Los creadores nominados al Premio Eisner TATE BROMBAL (Barbalien, Batgirl) y JACOB PHILLIPS (THAT TEXAS BLOOD, NEWBURN) se unen para crear una inquietante historia centrada en los personajes y ambientada en el campo durante un brote zombi, que podría describirse como una mezcla entre THE WALKING DEAD y Essex County.

La premisa de Everything dead & dying ya indica lo original de la historia y como está teledirigida a terminar en tragedia. Jack es un granjero que había encontrado la felicidad con su marido Luke y con su hija Daisy. Cuando llegó el apocalipsis zombie, todos murieron excepto él. La novedad muy loca es que consigue que todo un pueblo de zombies se mantenga pacífico alimentándolo diariamente con lo que saca de su granja, consiguiendo durante meses una apariencia de normalidad. Una muy loca normalidad en la que todos a su alrededor está muerto y él parece no asumirlo.

Obviamente, su burbuja de paz va a explotar por los aires. Brombal plantea una narración en la que se contraponen situaciones de diferentes momentos temporales de la vida de Jack. Por un lado, esto nos permitirá conocer la historia de Jack y su familia, para que lo que suceda a continuación tenga un mayor golpe dramático. La tensión y la muerte irán in-crescendo a medida que avance la serie, hasta llegar hasta un climax que resulta casi inevitable.

Everything dead & dying es una miniserie de 5 números, pero varios de sus grapas tienen una extensión mayor de la normal, que van desde los 34 páginas del primer número a las 24 del segundo. Esta mayor extensión creo que le viene muy bien al comics, porque pasan muchas cosas en cada grapa y las escenas pueden tener la extensión que necesitan. además, por el propio estilo de Brombal, hay mucho que leer en cada grapa, lo que hace que la lectura del comic lleve su tiempo. Todo ello es algo que agradezco.

El dibujo de Jacob Phillips no se caracteriza por la fluidez narrativa, pero si sabe transmitir el drama que rodea a Jack y cómo en realidad tiene que aceptar la realidad y que sus seres queridos se han ido para siempre. Phillips me parece un buen dibujante para este mundo de zombies, y dado que ya conozco su estilo mis ojos no necesitaron tiempo de adaptación, entré en su narración desde el primer momento y creo que realiza un buen trabajo.

El color de Pip Martin me deja sensaciones contrapuestas, resultando confuso en muchas ocasiones. Martin parece que debe ser amigo de Phillips, porque plantea el mismo tipo de color con colores planos planteados como manchas en la viñeta, similar a lo que Jacob hace en los comics de su padre Sean Phillips con Ed Brubaker. Pero sin el sentido o el control que tenemos en esos comics. Como podéis ver en las páginas de preview a continuación, la historia de Brombal plantea una narración fragmentada con varios momentos temporales sucediendo al mismo tiempo en la página. Momentos temporales y pesadillas de Jack. Sin embargo, cuando parece que cada escena / momento temporal va a tener un color diferente que les diferencie, resulta que la viñeta de la pala va cambiando de color, con lo que te das cuenta que no hay un sentido a lo que está haciendo. O había un sentido pero la ejecución no es demasiado acertada.

Más adelante en el comic, el color si está bien planteado para separar el mundo imaginario y alucinado de Jack con una realidad desoladora en la que todos han muerto excepto él. Aunque hay momentos en que el color cumple su función, hay otros en los que siento que la paleta que emplea Martin no es la más adecuada. Y peor, que parece que está puesto porque si, sin ninguna función narrativa. Al menos en el climax del comic si destaca bien el dramatismo de la situación. Pero me parece que el color hubiera estado mucho mejor si lo hubiese hecho el mismo Phillips.

Aunque creo que Everything dead & dying es un buen comic, en realidad no acabé de conectar con la historia de Brombal. Y aunque la premisa es muy loca, ya que Jack consigue alimentando a todos los zombies de su pueblo que todos se muestren tranquilos y pacíficos, revertiendo a sus movimientos reflejos de cuando estaban vivos: el cartero reparte cartas imaginarias, la madre pasea a su bebe con el carrito y la encargada del molino está allí haciendo como que lo mantiene en funcionamiento. Como digo, es una idea muy loca, pero entré sin problemas.

Con lo que no conecté es con la sensación que Brombal plantea algún tipo de metáfora que no me ha quedado clara. O a lo mejor la he entendido demasiado bien. Porque aunque una parte de la historia es que Jack tiene que aceptar la realidad, esto no llega a ser algo propio, sino que no tiene más remedio cuando el grupo de exploradores llega al pueblo y acaba quemándolo todo. Su aprendizaje es forzado, no es algo que él plantee por si mismo. Y esto me deja la idea como si Brombal nos está sugiriendo que el mundo de esta persona gay era perfecto y aunque está un poco loco en realidad no molestaba a nadie. Entre otras cosas, no queda nadie con vida a muchos kilómetros a la redonda. Sin embargo, la sociedad «normal» no aceptará que alguien quiera vivir su vida de forma diferente, por lo que intentará destruirle. No sólo destruirle, sino apropiarse de todo lo que él ha construido, empezando con su granja, que es funcional y está preparada para que este grupo pueda sobrevivir durante mucho tiempo.

Entre unas cosas y otras, no puedo decir que sea un mal comic, pero al mismo tiempo no he conectado con lo que plantea. Siendo el final casi el único posible, me ha dejado un poco chafado. Aunque es probable que esa sea la sensación con la que querían dejar a los lectores, con lo que tampoco estaría tan mal.

Comparto las primera páginas del comic:

No he conectado con Everything dead & dying como me hubiera gustado.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Biblioteca Marvel Los Vengadores vol. 13 de Roy Thomas, Barry Windsord-Smith y Sal Buscema (Marvel Comics – Panini)

El volumen 13 de la Biblioteca Marvel nos trae unos comics míticos de la Marvel Comics de 1969. Roy Thomas, Barry Windsor-Smith y Sal Buscema nos presentan una nueva aventura contra Ultrón y la presentación del Gran Maestro y el Escuadrón Siniestro. Comics que son clásicos absolutos.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. ¡Thor y Iron Man regresan a las filas de Los Vengadores! ¿Serán suficientes para detener a Ultrón en su explosivo regreso? Además: Kang el Conquistador, el debut del Escuadrón Siniestro y mucho más. Contiene los correos de lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este volumen incluye The Avengers 66-71 USA, publicados originalmente en 1969.

Al inicio de este decimo tercer volumen de la Biblioteca Marvel, Roy Thomas ya era un guionista veterano para Los Vengadores. Se acababan de cumplir 30 números con él a los mandos, aunque siempre supervisado por Stan Lee. Y lo que tenía claro es que el éxito de la colección dependía de plantear cambios constantes que provocaron que los lectores no supieran nunca lo que iba a suceder. En el volumen precedente descubrimos que Hank Pym era Chaqueta Amarilla y había sufrido un problema mental, y además tuvimos la presentación de Clint Burton como el nuevo Hombre Gigante. Este volumen se inicia con el retorno de Iron Man y Thor a la colección. Y menos mal, porque el retorno de Ultrón hará que los Vengadores necesiten toda su potencia de fuego para derrotarle.

Otra cosa que Roy Thomas aplica acertadamente a sus historias es empezar a plantear arcos de mayor extensión, rompiendo el planteamiento de historias autoconclusivos o arcos de dos números como máximo. En este volumen tenemos dos arcos de tres números en el que los héroes se enfrentarán primero a Ultrón, que posee a Vision para revivirle, y luego un segundo arco con Kang y la presentación del Gran Maestro y el Escuadrón Suicida.

Una de las claves que hace que compre esta Biblioteca Marvel a pesar de los posibles elementos que puedan haber envejecido peor, es poder leer por primera vez comics que son historia viva de Marvel. Por ejemplo, el número 66 con el que arranca este volumen es la primera aparición del Adamántium, la sustancia más dura del Universo Marvel y que alcanzó su cúspide de popularidad cuando cierto canadiense malhumorado que es el mejor en lo que hace aunque lo que hace no sea bonito, nos descubrió que sus huesos estaban recubiertos de este metal.

Otro elemento que es historia absoluta de Marvel es ver a un primerizo Barry Windsor-Smith dibujar los dos primeros comics de este volumen, los números 66 y 67, con fecha de portada de Julio y Agosto de 1969. Estos comics no son el primer trabajo en Marvel de Barry Smith (que es como se le acreditó en estos comics), honor que ostenta el X-Men 53 incluido en el décimo volumen de la Biblioteca Marvel La Patrulla-X. En estas páginas Windsor-Smith está muy lejos del artista en que se convirtió años después entre otros comics en Conan The Barbarian. Pero empieza a mostrar detalles de su futura maestría, con unas composiciones de páginas novedosas para la época.

Por ejemplo, Windsor-Smith plantea una splash-page con los Vengadores en la mansión en la que añadía pequeñas viñetas con las caras de los héroes, lo que añadía un gran dramatismo a la situación. O planteaban las escenas de acción con composiciones super dinámicas con viñetas verticales que rompían la narración habitual de los comics de la época. Visualmente, el artista británico mostraba una personalidad que los Don Heck o Werner Roth de la época no podían ni soñar.

En estos comics tenemos el entintado de Syd Shores en el número 66 y de George Klein en el 67, que no se si no le hicieron ningún favor. En negativo, mostrando una influencia evidente de Jack Kirby, Windsor-Smith dibuja unas caras realmente feas y poco detalladas, pareciendo en algunos momentos como meros bocetos no acabados. Reconociendo que estas cosas menos buenas son evidentes leyendo estos comics, como decía antes tengo claro el elemento histórico, por lo que no me han supuesto ningún problema.

Otro de los detalles más llamativos de estos comics es la importancia de Hank Pym en la colección. Pensando en el calvario que los guionistas y editores de Marvel le hicieron pasar a partir de los años 80, de lo que el personaje aún no se ha recuperado, su importancia en estos comics es todavía mayor. Ultron es derrotado por Pym al disfrazarse del doctor MacLain, el creador del adamántium, compartiendo sus ondas cerebrales con Ultrón, lo que lleva a su autodestrucción. A pesar de todos los cambios, idas y venidas en Los Vengadores, la figura de Pym era la constante que daba estabilidad al grupo, con una valía que era apreciada por los otros héroes.

Este elemeto positivo de Pym en los comics conecta con el gran problema de los guiones de Thomas, que es la forma en que ningunea a Janet Van Dyne, La Avispa. En realidad, más allá de ser la mujer de Pym, Thomas parece que no sabe qué hacer con ella, provocando que esté ausente en la mayoría de peleas, o tenga que ser salvada por compañeros como Iron Man. El machismo como se trataba a los personajes femeninos en la Marvel de los años 60 es sin duda lo que peor ha envejecido de la lectura de casi cualquier comic de la época. Y Los Vengadores no es una excepción.

La otra gran novedad de este arco de Ultrón fue la llegada de Sal Buscema a la colección en el número 69, que vendrá acompañado del entintado de Sal Grainger. El menor de los hermanos Buscema siempre estuvo a la sombre de John, que marcó una época en esta colección o en Conan el Bárbaro. Precisamente después de los comics de Barry Windsor-Smith, al que acabamos de tener en estas páginas. Reconozco que Sal Buscema siempre fue para mi uno de los muchos currantes de Marvel que ayudaron a que la editorial se expandiera y sin el que no se explican colecciones como El Increíble Hulk, Rom o Sensacional Spider-Man. Pero que siempre se quedaba muy alejado del nivel de los grandes mitos de la editorial, empezando por Jack Kirby o su hermano John, o los posteriores John Byrne, George Pérez, Frank Miller, Walter Simonson, o la saga familiar de los Romita.

Sin embargo, comics como estos me están reconciliando con la enorme figura de Sal Buscema. La narrativa de Sal es perfecta, los personajes son super reconocibles y sabe añadir a sus páginas el toque justo de dinamismo, espectáculo y dramatismo que se espera en un comic Marvel. El nivel de dibujo que Sal Buscema ofrece en 1969 me parece sobresaliente, estando muy por encima de la media de dibujantes que trabajaban en Marvel durante esos años. Con Sal Buscema, la colección estaba en las mejores manos. De hecho, más allá del elemento histórico de tener la primera aparición del Gran Maestro o el Escuadrón Siniestro, para mi lo más destacable de estos comics ha sido poder disfrutar del dibujo de Sal. Me ha encantado.

El segundo arco de este volumen tiene lugar en los números 69 a 71. En este arco tenemos el regreso de Steve Rogers (Capitán América) a la colección. Y llegará justo a tiempo para la nueva amenaza del Gran Maestro, que obligará a Los Vengadores a aliarse con Kang para impedir la destrucción de la Tierra. El guion de Thomas plantea las típicas chorradas ridículas de esa época con la motivación del Gran Maestro, que plantea una apuesta aparentemente imposible a Kang.

La creación del Escuadrón Siniestro surgió a partir de una fiesta a la que asistieron Thomas y Dennis O´Neil, que en ese momento guionizaba la Liga de la Justicia para DC Comics. El también escritor Gary Friedrich les animó a escribir una historia cada uno que incluyera a los héroes de la otra editorial. Aunque O´Neil nunca llegó a hacerlo en los comics de DC, o los editores no se lo permitieron, Thomas si se animó a presentar a estas versiones oscuras de Superman, Batman, Flash y Green Lantern. Hiperión, Halcón Nocturno, Zumbador y Doctor Espectro. Lo que también copió Thomas para el enfrentamiento del número 70 es la estructura de combates uno contra uno, que era super habitual en los comics de DC de la época, en lugar de plantear combate de cuatro contra cuatro que siempre es más interesante. A pesar del nivel de poder de los villanos, su aparición se limita a ser presentados en la última página del número 69 y a luchar y ser derrotados en el 70, desapareciendo sin dejar rastro.

En lo que Thomas si es original es en recuperar para esta historia a Caballero Negro, que acabará convertido en miembro de pleno derecho de Los Vengadores al final de este arco. Dane Whitman ofrece la wild-card que permite a los héroes superar las maquinaciones del Gran Maestro y de un Kang que para sorpresa de nadie acaba traicionando a los héroes. La otra novedad del número 71 es la presentación en la continuidad Marvel de lo que años más tarde se nombró como Los Invasores, el grupo formado por Capitán América, Namor y la Antorcha Humana (Jim Hammond) que luchó contra los nazis en la Segunda Guerra Mundial. Aunque en este número son los involuntarios enemigos de los Vengadores del presente, esta es la primera aparición que provocó montones posteriores.

Dentro que el dibujo de Sal Buscema me ha gustado mucho, creo que Roy Thomas está demasiado anclado en los convencionalismos de los años 60 y ofrece buenos comics pero que nunca acaban de hacer explotar el potencial de estas premisas y personajes. Sin ir más lejos, las conclusiones de estas dos acciones resultan anticlimáticas, como si se quedara sin tiempo y tuviera que cerrarlo todo casi en la última página. De nuevo, entiendo el elemento histórico de unos comics publicados por primera vez hace 57 años, antes que yo naciera. Pero creo que hay que decirlo todo, lo bueno y lo no tan bueno. En todo casi, si creo que es muy meritorio la capacidad de presentar en apenas 20 páginas tantísimos personajes y situaciones, consiguiendo que todo tenga un sentido. Además, que en medio de esta aglomeración de héroes el Caballero Negro sea clave, me parece un detalle brillante.

La Biblioteca Marvel Los Vengadores me está ofreciendo comics que son historia viva de Marvel. Me lo estoy pasando genial con su lectura. Tengo ganas de leer el siguiente y descubrir las sorpresas que nos tienen preparadas.

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