Aprovechando mi suscripción a Apple TV para ver Ted Lasso he visto Lucky, serie de género negro creada por Jonathan Trooper (Banshee, Warrior) y protagonizada por Anya Taylor-Joy.
PUNTUACIÓN: 8/10
Cuando un atraco multimillonario sale mal, la estafadora Lucky (Taylor-Joy) se ve obligada a huir. Perseguida tanto por el FBI como por un despiadado jefe del crimen, Lucky debe luchar por su vida… y por encontrar una salida.
Lucky ha sido creada por Jonathan Trooper, creador de series increíbles como Banshee y Warrior, adaptando la novela del mismo título de Marissa Stapley. Trooper comparte labores de showrunner con Cassie Pappas en esta serie de siete episodios que ha sido dirigida por Jonathan Van Tulleken, Greg Yaitanes y Jet Wilkinson. Junto a Trooper y Pappas, los guiones vienen escritos por Hilary Bettis, Ariel Levine, Mark Stasenko, Mary Anthony y Kevin Rosen.
Anya Taylor-Joy interpreta a Luciana «Lucky» Armstrong, la protagonista absoluta de la serie. Una joven que intentará mantenerse con vida tras un trabajo que fue mal y que ha provocado que esté siendo perseguida por todos. Annette Bening es Priscilla Masterson, una peligrosa jefa de la mafia que persigue a Lucky y madre de Cary (Drew Starkey), el marido de Lucky. Aunjanue Ellis-Taylor es la agente Billie Rand, una agente del FBI decidida a encontrar a Lucky y detenerla para poder acabar con Priscilla. Timothy Olyphant es John Armstrong, el padre de Lucky, que está en prisión, y enseñó a Lucky todo lo que sabe sobre estafas y golpes criminales.
Clifton Collins Jr. como Harris Dutch, el hombre de confianza de Priscilla, Mo McRae como el agente Eli Gates, compañero de Rand, Eric Lange como Kershaw, supervisor de Rand en el FBI y William Fichtner como Wayne Whittaker, el intocable jefe de Priscilla, completan el reparto en sus papeles principales.
Jonathan Trooper tiene ojo para producir series que me interesan. Y en el caso de Lucky, sumar a Anya Taylor-Joy indicaba que podiamos estar ante un éxito instantáneo. Lucky es un noir de criminales, y aparte de ser una historia de persecuciones y giros continuos en la trama, tenemos un personaje complejo que permitirá a Taylor-Joy lucirse con un enorme rango de sentimientos extremos.
La protagonista Lucky nunca conoció la vida normal. Su padre John Armstrong (interpretado por un genial Timothy Olyphant), es un estafador de poca monta que ha arrastrado a su hija a una vida de chanchullos y golpes que les llevaban de aquí para allá. A John le tocó la lotería con una estafa de hidrocarburos realizado para el jefe mafioso Wayne Whittaker (William Fichtner), gracias a lo cual conoció a la mano derecha de Whittaker Priscilla Masterson (Annette Bening). Pero John siendo John no pudo evitar intentar su propio chanchullo, robándoles centavos de cada litro pensando que nadie se daría cuenta. Tras acabar John y Priscilla en prisión, aunque ella salió antes de lo esperado, llega el momento que Lucky recupere el dinero que su padre estafó a la mafia, que es una fortuna. Por desgracia para ella, lo que parecía un paseo por el parque se va a torcer cuando todo salga mal y Lucky sea traicionada por todos.
A pesar de su nombre, Lucky las va a pasar canutas a lo largo de los siete episodios de esta serie. Para mi, el principal éxito de esta serie es que aunque Lucky ha sido traicionada y herida, y es perseguida por todos, la serie muestra muy claramente que NO es una buena persona. La forma en que se aprovecha de gente buena que la ayuda al ver a una chica sangrando en el desierto deja claro que la protagonista puede ser una víctima (de sus propios chanchullos) y mala persona al mismo tiempo. No son cualidades excluyentes, pueden coincidir en un personaje. Este detalle me ha flipado de esta serie, porque estoy cansado de los panfletos en los que el entretenimientos mainstream actual nos muestra a los personajes femeninos, u otros protagonistas pertenecientes a colectivos «oprimidos», como perfectos, buenos, justos y siempre haciendo lo correcto para sus intereses. Por suerte, Lucky no es así, aunque a lo largo de la serie intentará cambiar una vida que a ella tampoco le gusta.
El reparto es otro de los principales éxitos de la serie. Taylor-Joy es una actriz increíble, y Lucky le da el rango interpretativo que necesita para lucirse. Me alegro por el buen ojo que tiene Taylor-Joy para elegir los proyectos, porque Lucky para mi es un éxito total. Y por supuesto, aparte de una gran interpretación, la serie no desaprovecha las oportunidades que tiene para mostrarla guapísima, así que yo encantado.
Junto a Lucky, tener en una misma serie a Annette Benning y Timothy Olyphant es una pasada. Benning y Olyphant creo que no comparten pantalla hasta casi el final, pero son las dos caras de la misma moneda que rodea la vida de Lucky y la ha moldeado hasta lo que es hoy. Ambos actores añaden una personalidad alucinante que mejoran las escenas en las que participan. El poker de protagonistas lo completa Aunjanue Ellis-Taylor como la agente del FBI Billie Rand, que hace el típico papel de agente obsesionada con su trabajo que vive y respira para meter entre rejas a Wayne Whittaker y a Priscilla Masterson. Y usará a quien sea para conseguirlo.
Junto a ellos tenemos a secundarios de lujo como William Fichtner haciendo del peligroso jefe mafioso que sólo acepta la muerte como pago del robo. Me gusta el trabajo de Clifton Collins Jr. como Harris Dutch, la mano derecha de Priscilla que es su arreglador / asesino principal, y que añade a su personaje un toque de ironía y de ir super sobrado que me hizo gracia. Por último, Drew Starkey como Cary, marido de Lucky e hijo de Priscilla, es un personaje complejo que está roto por su familia desestructurada y no saber qué hacer con su vida. Todos ellos metidos en la batidora nos han dado una serie que ha conseguido sorprenderme en todos los capítulos.
El otro gran éxito de Lucky es su duración. Siete episodios es una duración atípica, pero me gusta mucho que Jonathan Trooper le haya dado la duración que necesitaba la historia. Porque hubiera sido muy fácil ampliarla a ocho o más episodios, pero no lo hace. Y me gusta además como la serie parece que va a ir de una cosa que es resuelta a mitad de la serie. La sensación de sorpresa y de no saber qué va a pasar a continuación ha sido algo espectacular.
Fruto de esto, el climax en el que se reúnen todos los personajes me parece un acierto. Como marcan las convenciones del género, planes perfectamente diseñados saltarán por los aires cuando alguien resultará más listo que ellos. Si a esto le sumamos algunos personajes llegando a su límite que acabarán estallando, tenemos un final a la altura de todo lo que se había planteado con esta serie.
Hablaba al principio de la habilidad de Jonathan Trooper para hacer series que conectan con mis intereses. Lucky me parece un éxito espectacular. Con el añadido de estar ante una historia cerrada de forma satisfactoria que no necesita de una segunda temporada. Aunque algunas tramas y personajes sigan con vida, me gusta la idea que este final es perfecto, no necesita más. Así que yo encantado de haber visto Lucky.
Comparto el trailer de esta serie:
Lucky me ha gustado, ya me puedes dar más series de este tipo y con repartos de este nivel que las veré todas.
PUNTUACIÓN: 8/10
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