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Crítica de Zack Snyder´s Justice League (HBO)

Zack Snyder es el Rob Liefeld del mundo del cine. Y en su Zack Snyder´s Justice League estrenado hace unas semanas en HBO tenemos una sobredosis de su vacua potencia visual y su pretenciosa y embarullada narrativa, que traslada a imagen real todo lo malo del grim-n-gritty que sufrimos en el mundo del comics en los años 90.

PUNTUACIÓN: 3/10

Con la determinación de asegurar que el sacrificio definitivo de Superman (Henry Cavill) no fue en vano, Bruce Wayne (Ben Affleck) une fuerzas con Diana Prince (Gal Gadot) para reclutar a un equipo de metahumanos que protejan el mundo de una amenaza inminente de proporciones catastróficas. La tarea es más difícil de lo que Bruce imaginaba, ya que cada uno de los reclutas deberá enfrentarse a sus propios demonios para trascender aquello que los detenía, para unirse y formar de manera definitiva una liga de héroes sin precedentes. Ahora unidos, Batman, la Mujer Maravilla, Aquaman (Jason Momoa), Cyborg (Ray Fisher) y Flash (Ezra Miller) deberán salvar al planeta de la amenaza de Steppenwolf, DeSaad y Darkseid, antes de que sea demasiado tarde.

Versión extendida de “Justice League” (2017), que representará una versión fiel a la visión original de la obra de Zack Snyder, que fue apartado de la producción de la misma tras una tragedia personal y reemplazado por Joss Whedon. (Filmaffinity)

En mi reseña de Justice League (2017) ya comenté los problemas que tuvo el rodaje y post-producción de la película, que provocó el abandono de Snyder de la producción al negarse en realizar los cambios que Warner le exigía. No es el momento de alargarme sobre este tema en este post, si es algo que te interesa te invito a que visites dicho artículo.

Sobre el asunto de la injerencia de Warner, sólo recalcar varios hechos fundamentales, en mi opinión. El primero y principal es que ¡Batman v Superman es una película muy mala!! Es terrible como adaptación del espíritu de los comics de DC, pero incluso sin tener en cuenta esto es una mala película de aventuras, cosa que al menos no pasaba en Man of Steel. Cuando alguien como Geoff Johns que conoce y ama a los personajes ve la película y el desastre que Snyder y Terrio realizaron con los mejores superhéroes de DC Comics, haciendo que cayeran antipáticos por culpa de un guión desastroso, es normal que no quisieran que se repitiera el desastre en este caso con la Liga de la Justicia. Whedon llegó con un encargo imposible y lo cierto es que a pesar de todo mejoró un montón de elementos que pudieron verse en su versión de 2017, partiendo del hecho que podía tocar cosas, pero el esqueleto central de la historia era inamovible y era 100% de Terrio y Snyder. Además, la labor de Whedon también se vio truncada por unos ejecutivos codiciosos que mantuvieron el estreno en 2017 para cobrar sus bonus anuales en lugar de permitir más tiempo para ajustar la película, y obligaron a reducir el metraje a menos de dos horas, lo que convirtió el remontaje en una misión imposible destinada al fracaso.

Tras la debacle de Justice League, tardó poco en empezar el rumor de que existía un montaje diferente, el que fue llamado Snyder-Cut, que no sólo era una película completamente terminada, sino que los ejecutivos de Warner lo ocultaban para que los fans no pudieran disfrutarlo. Al poco, el propio Snyder se unió a esta campaña confirmando la existencia de su Snyder Cut, ofreciendo detalles con cuentagotas que mantuviera la llama de un movimiento con tintes de secta mesíanica que empezó una de las campañas online de cyber-bullying más largas y terroríficas que se recuerdan.

Aunque durante años Warner negó la posibilidad de completar este Snyder-Cut, la suerte (para Snyder) quiso que el lanzamiento del canal de streaming HBO Max en 2020 fuera un fracaso, quedándose muy rezagada frente a los gigantes Netflix, Amazon Prime e incluso también de la recién estrenada Disney+. AT&T, la dueña de Warner y HBO, apostó fuerte por el canal y se lanzó a la búsqueda de contenidos potentes que pudieran generar nuevas suscripciones. En este contexto, el Snyder-Cut parecía una apuesta ganadora, ya que en teoría el montaje estaba acabado y el ruido en internet garantizaba el interés de una parte del fandom. La primera propuesta de HBO ofrecía estrenarlo tal cual estaba, sin finalizar los efectos especiales pendientes, de forma que el coste para HBO sería cero. Snyder por supuesto se negó, y tras unos meses de negociaciones, finalmente HBO aceptó no sólo pagar para que se terminaran los CGI pendientes, (algo importante ya que daba trabajo a las empresas de efectos especiales que por culpa del COVID estaban cerradas por falta de actividad), sino que invirtió lo que se estima son más de 70 millones de dólares para que Snyder pudiera incluso rodar nuevas escenas que pudieran completar su visión de la mejor manera posible. Por lo que se ha publicado, Snyder renunció a su sueldo pero a cambio se guardó el “final-cut” para asegurar que lo que estrenara ahora sí fuera lo que él quería al 100%. Y tras varios cambios, finalmente esta versión de 4 horas ha sido dividido en 6 capítulos consecutivos por HBO y ya está al alcance de los suscriptores.

Y empezando por los elementos positivos, hay que aplaudir que un creador pueda ver su trabajo publicado tal y como él lo pensó. Ya he comentado que no comulgo con la visión de Snyder de los personajes de DC Comics, que muestran a un megalómano que no se ha leído casi ningún comic que no sea TDKR de Frank Miller pero que ha jugado mucho al Injustice, pero sí hay que defender que si Warner le aceptó la idea en su momento, que no se la mutile a mitad del camino. De esta manera, ahora que ya tenemos este Zack Snyder´s Justice League a nuestra disposición, los espectadores podemos salir de dudas y valorar si tanto odio en internet valió la pena.

Un primer elemento positivo que me ha gustado de este ZSJL es poder ver los momentazos visuales que Flash protagoniza en la película y que por motivos narrativos Whedon tuvo que eliminar de su montaje. Desde un punto de vista únicamente visual, el rescate de Iris West inicial y la carrera a través del tiempo en el climax final son super espectaculares y con imágenes realmente brillantes que te dejan con un WHOA!!! en la cara alucinante, de forma que te das cuenta la pena que fue perderse esta espectacularidad en la versión de 2017.

En general, a pesar de algún matiz que luego comentaré, todo el climax final es mucho más redondo y espectacular que el que vimos en la versión de Whedon. Como dije en la crítica de Justice League, creo que Whedon tenía razón en su análisis de los problemas de la historia de Snyder y Terrio y que era un error mostrar a Darkseid en esta película, aparte que su inclusión dejaría un argumento inconcluso que podría generar frustración dado que ya se sabía que Justice League 2 había sido cancelada y no se iba a hacer.

Debo decir que a pesar de las críticas que se escucharon en los días posteriores al estreno sobre la elección de Snyder de estrenar SU película en formato 4:3 y lo raro que queda al verse obligatoriamente en televisión con las dos franjas verticales, a mi no me ha molestado en ningún momento ni me ha generado ningún problema. Es más, diría que esta formato cuadro aporta una cualidad casi operística más grande que la vida que creo que le va de maravilla al estilo grandilocuente -aunque vacío- de Snyder. Es posible que mis sensaciones positivas también vengan derivadas de la propia novedad del formato, pero sea por el motivo que sea, a mi me funciona y ese aspecto concreto ayudaba a que me enganchara a la película durante su larguísimo visionado.

Estoy intentando buscar algún elemento positivo más para resaltar en este post, pero la verdad es que no acabo de encontrarlos. Y me estoy esforzando. Pero nada. Si me voy acordando de algo, lo añadiré sobre la marcha. Bueno si, hay que reconocer que gráficamente, es una pasada ver a BATMAN posando en posturas molonas durante toda la película, suspendido en lugares elevado para lucir cool, recordando las típicas splash-pages de los comics. Visualmente, la verdad es que está super chulo.

Pero llegamos al quid de la cuestión. Y es que en lo fundamental, el núcleo del guión Snyder y Terrio es el mismo que vimos en la versión de Whedon, con Steppenwolf llegando a la Tierra buscando las 3 cajas madres, la resurrección de Superman y la batalla final en Rusia. Y la verdad es que en lo relativo a la caracterización de los personajes y el ritmo, me quedo sin dudarlo con la versión de Whedon. Y eso a pesar de que claramente es una película frankenstein en la que se notan los remiendos a la legua, pero Whedon aporta muchísima más humanidad a los personajes en 2 horas que lo que Snyder consiguió en ¡tres películas de estos personajes!!!

El debate si son la misma película o son películas diferentes me parece un tanto estéril. Si, la historia básica es la misma, pero hay muchos cambios entre ambas en lo relativo a motivaciones e historia de los personajes, hasta el punto que alguna escenas contando lo mismo cambian el foco de unos personajes a otros. Aparte, un montaje de dos horas y otro de cuatro difieren tanto que yo al menos las considero entidades diferentes.

Y volvemos a lo que comentaba al principio. El primer gran problema de ZSJL es que Chris Terrio es un guionista nefasto que firma de nuevo un guión muy flojo caracterizado por la arbitrariedad, en el que la causalidad y la lógica no son tenidos en cuenta. Esto provoca que por cada momento visual chulo que encontramos hay una idea cuestionable en el guión que me saca de la película y que entiendes que Whedon lo quitara de su montaje.

No quiero convertir este post en una relación exhaustivo con todas los saltos de lógica y absurdeces del guión, porque se haría eterno. Si quieres hacer unas risas, te recomiendo que leas el hilo que mi amigo tuitero Caedus ( @SepZed ) ha publicado sobre la película, que me parece excelente. Solo comentaré algunas locuras que me parecen fragrantes.

Empezando porque la primera aparición cinematográfica de DARKSEID (posiblemente el más poderoso villano de DC Comics) en imagen real en la película sea para verle caer derrotado y casi destruido a manos de las amazonas, atlantes y dioses del Olimpo capitaneados por Ares. Si Darkseid fue DERROTADO, ¿por qué debe dar sensación de amenaza Steppenwolf, que no deja de ser el subalterno del perdedor? ¿Cómo es posible que Terrio tuviera esta idea y nadie se diera cuenta que era una tontería y un error? Pues porque ejemplifica lo que es Snyder, un director motivado por los golpes de efecto y los momentos visuales al que realmente le da igual cómo se llega a esos momentos. Si, ya se que Sauron también es derrotado al comienzo de LOTR, pero supongo que aparte que precisamente eso ya esá muy visto, no querrás admitir que copiar unas novelas escritas hace más de medio siglo queda un pelín vago, ¿no es verdad, Chris Terrio?

A esto se une la absurdez que Darkseid nunca ha sido derrotado en miles de mundos, pierde las cajas madre en la Tierra y se marcha con su nave del Sistema Solar (no teletransportándose) para luego decir que las cajas madre estaban perdidas y no se sabía su paradero. ¡Pero si está claro, si te las dejaste en la Tierra!! ¿Nadie se dio cuenta de esto tampoco? Claramente no, Terrio debe pensar que los espectadores somos tontos.

La presentación de Wonder Woman (Gal Gadot) en el banco en Londres es básicamente la misma en ambas versiones, pero la de Snyder no sólo es más lenta sino que convierta a Diana en una asesina sanguinaria cuando no hay necesidad de ello, destrozando además el propio banco porque si en otro momento gratuito que no viene a cuento y me recordó a lo peor de MoS y la destrucción de Metrópolis porque molaba. Sin embargo, tras destrozar la cabeza de un terrorista y esparcir sus sesos por una pared, en uno de los momentos más embarazosos que creo voy a ver en una película este año, una niña la dice “de mayor quiero ser como tú”. Vaaaaale, que alguien llame al psicólogo, no cabe duda que la niña ha quedado traumatizada. Aparte de lo ridículo del plan de los terroristas que básicamente buscan suicidarse porque si. Whedon consigue que empatices con Diana, según Snyder es un témpano de hielo sin debilidades ni humanidad, algo que se hace dolorosamente visible en el climax en el que ¡¿decapita a steppenwolf porque mola?! WTF?

Flash (Ezra Miller) comentaba que tiene momentos visuales estupendos, pero también otros que generan un cierto bochorno, como la entrevista de trabajo, el salvamento de Iris West adoptando una actitud de stalker ante la indefensa joven, que la salve a ella pero le de igual la destrucción y las muertes que provoca el accidente de tráfico detrás suyo, o que sea imposible localizarle y viva casi como un okupa sin ingresos, pero resulta que visita a su padre en la cárcel (donde hay listado de visitas) todas las semanas y tiene una casa llena de alta tecnología y se ha construido un traje con materiales de última generación.

Como digo, la película es una sucesión de superficialidad tras tonterías tras momentos embarazosos. Y eso continuamente. Algo de lo que sufre sin duda el personaje de Cyborg. Ya comenté en mi post de Justice League que Ray Fisher es un error de casting de bulto y de largo el peor actor de los seis que interpretan al super grupo. Sus apariciones tienen el carisma de un poste de la luz con el problema de estar enfadado todo el rato pero en especial con su padre ¿por salvarle la vida? Vamos hombre… Si, Fisher tiene muchos más minutos en pantalla y el guión hace que varios momentos clave le tengan a él en el centro, pero su carisma es nulo y el CGI de su traje tampoco funciona, por lo que en este caso, más no es mejor. Aparte, tener más metraje para ver que siendo universitario llaman a su madre como si fuera un niño cuando le pillan habiendo hackeado el ordenador del colegio no funciona para que empaticemos con él. Como tampoco lo hace que nos digan que es un héroe porque tiene el poder de entrar en cualquier ordenador y saltarse todas las protecciones para conocerlo todo de nosotros, pero elige no hacerlo… para a continuación espiar a una mujer aunque acabe dándole dinero.

Y eso sin entrar en la absurdez que los parademonios buscan las cajas madres atraídos por sus patrones de energía únicos, lo que les lleva a Star Labs donde estuvo almacenada, pero no a la caja en sí que se encuentra en la casa de Cyborg. Pero como digo, como estas hay en todas las escenas.

Aquaman (Jason Momoa) es igual de irrelevante en el aspecto emocional y como personaje en el ZSJL como lo era en la versión de Whedon, pero aquí mata sin compasión a Steppenwolf y cae en todavía más contradicciones frente a la estupenda película de James Wan. Y unas jóvenes cantan cuando entra en el mar porque queda bonito aunque no tenga sentido.

Batman (Ben Affleck) en la versión de Whedon conocía en la propia película la amenaza de los parademonios, lo que justificaba la creación de la Justice League, haciendo que la película fuera autocontenida y en ese sentido, satisfactoria. Junto a Diana se ayudaban mutuamente a recuperar la fe en la humanidad y mirar más allá de los errores de ambos del pasado. Además, haciendo un buen uso de la continuidad, tras su sueño en BvS, avisa a Lois cuando van a resucitar a Superman para que esté presente y sea su arma secreta en caso que las cosas vayan mal, consiguiendo con su previsión que Superman no caiga en la oscuridad. De esta forma, todo lo que hace tiene una justificación, es lógico y provoca una evolución en el personaje que mola. En el ZSJL, no hay lógica ni evolución ni nada. Bruce empieza ya el reclutamiento sin habernos mostrado por qué, no tiene la conexión con Diana y si Lois está en el parque, es por pura casualidad random cualquiera.

Y hablando de Lois (Amy Adams), la única escena que de verdad me parece bien escrita es la que Lois y Martha Kent (Diane Lane) hablan y comparten su dolor tras la muerte de Clark (Henry Cavill). Un momento super chulo que Snyder se carga ridículamente al añadir en los reshoots al Detective Marciano, lo que de hecho cancela el momento emocional y lo transforma en algo embarazoso. Aparte, para ser telépata y saber la importancia de Lois aún no se muy bien porqué, ¿no va y le dice que pase página en su vida, lo que de facto convierte su visita al memorial de Superman un momento totalmente aleatorio?

Todo en el guión de Terrio viene motivado por la casualidad, no la causalidad. Y por la molonidad vacía que no aporta nada, cosa que queda totalmente de relevancia en el uso del traje negro por parte de Superman, que no parece tener más justificación que la obsesión de Snyder por la falta de color como herramienta para hacer la historia más “adulta”, lo que demuestra una mentalidad adolescente un tanto acomplejada.

Todo lo anterior refleja que a pesar de estar ante una película de cuatro horas, eso no significa que los personajes estén mucho mejor construidos o que las dos horas extra nos aporten elementos fundamentales para hacerlos más redondos de lo que vimos en la versión de Whedon. De hecho, como ya pasó en BvS, se hace muy difícil poder empatizar con estos personajes ya que son mostrados casi como estatuas de mármol más que como personas o héroes. Si la idea era de alguna manera sugerir la icónica etapa de Grant Morrison en el comic, el naufragio es total.

Pero no es sólo que los personajes flojeen a pesar de la espectacularidad de algunos momentos contadísimos, o que el guión sea directamente un desastre. En este ZSJL tenemos la mayor demostración de ombliguismo “autoral” y nula capacidad para contar una historia de forma adecuada que he sufrido en mucho tiempo. Las cuatro horas son un horror a cámara lenta en la que conceptos como ritmo, construcción de tensión o la evolución dramática ni están ni se los espera, llegando incluso a pensar si Zack Snyder olvidó la habilidad que mostró en sus primeras películas Amanecer de los muertos o 300, las mejores de su filmografía y hoy por hoy, casi un espejismo.

Snyder se olvida de la síntesis ofreciendo un relato alargado y recargado que sin embargo es puro humo vacío de contenido. Comparaba a Snyder al comienzo de mi reseña con Rob Liefeld, y lo cierto es que la frase es de mi hermano Fernando, pero es que dio en la diana. Liefeld es super majo en redes sociales (y un poco flipado) y tiene muchísimos fans desde los años 90. Pero el caso es que tras más de 30 años trabajando sigue sin saber dibujar ni respetar los más mínimos conceptos de anatomía o perspectiva. Con el problema añadido que en sus últimos trabajos se le nota todavía más acomodado y vago que de costumbre porque sabe que haga lo que haga, sus incondicionales se lo van a comprar igual. El mundo del comic tiene a veces estos milagros, yo tampoco lo acabo de entender. Snyder está siendo lo mismo pero peor al aplicarse al medio cinematográfico, su grandilocuencia, oscuridad y estilo visual videoclipero ya no ocultan su nula capacidad narrativa o su vacía pretenciosidad, anclado en la splash-page, y olvidando que ante todo se trata de contar una historia. De hecho, da la sensación que la adoración del culto ha provocado que su endiosamiento sea aún mayor y se crea que cualquier cosa vale, porque es suya.

Y aún no he terminado. A todo esto hay que sumar unos CGI penosos impropios de una película de gran presupuesto como esta. En la versión de Whedon Steppenwolf quedaba cutre, pero la versión de Snyder no lo mejora en absoluto. De hecho, en otra muestra de infantilismo, Snyder cae un poco en el ridículo de pensar que el poner pinchos irreales en su armadura lo iba a hacer más peligroso y “malote” cuando es al contrario, queda incluso menos creíble. Pero es que el diseño de Darkseid es aún mas terrible y queda fatal con el deficiente CGI, al igual que varias escenas como el combate en el pasado que parece sacado de un juego de la Play Station 2. Si con 70 millones extra que ha contado Snyder sólo puede conseguir esto, la cosa no podría ser peor.

No tengo demasiados peros con la música de Junkie XL más allá que me falta un tema realmente icónico del grupo, pero en general es funcional con lo que se pedía de él. Con lo que no conecto nada es con la elección de canciones de Snyder en las que la letra de las mismas verbaliza lo que está pasando en pantalla, como si pensara que el espectador es un niño pequeño que necesita ayudas adicionales.

Las cuatro horas se hicieron eternas sobre todo porque el conjunto acaba siendo realmente aburrido. Y eso es además de por todo lo anterior por una guinda final de Snyder con los larguísimos epílogos que no aportan nada y quedan como unos easter-eggs totalmente vacíos. La conversación de Batman y Joker es realmente tonta, al igual que la aparición final del Detective Marciano. Todo es vacío y superficial, con el agravante que Snyder lo pone a sabiendas que estos teaser no van a llegar a ningún lado, como si de alguna forma quisiera seguir presionando a Warner en lugar de pasar página y dedicarse a sus propios conceptos, en lugar de maltratar los de DC Comics.

Tras todo esto, hay un último detalle menor que realmente es lo menos importante de todo, pero que me parece muy ilustrativo del conocimiento y respeto de Zack Snyder y Chris Terrio hacia el mundo de los comics. Y es que en los títulos de crédito se reconoce a Jack Kirby como creador del Cuarto Mundo y Darkseid (mola, las cosas como son), y también se menciona a los creadores de los miembros de la Justice League: Simon y Shuster como creadores de Superman, Kane y Finger como creadores de Batman, etc… Pero, salvo error por mi parte, diría que no hay ningún agradecimiento a ningún guionista, artista o editor que haya trabajado en los comics de la Liga de Justicia. Triste confirmación que esto es así porque en el fondo nunca leyeron esos comics…

Por todo esto, el ZSJL es para mi de largo la peor película de toda la filmografía de Snyder. No sólo por la duración, sino por la sensación autocomplaciente de un director que cada vez se gusta más a si mismo en lugar de intentar pensar cual es la mejor forma de contar esta historia en concreto.

Tengo claro que una versión de Whedon de 140 minutos sería infinitamente superior que esta, y hubiera sido la versión definitiva del grupo, incluso a pesar de las deficiencias del guión de Terrio. Por contra, la versión de Snyder de 160-180 minutos que se hubiera estrenado en cines, probablemente sería una mejor versión que este ZSJL, pero seguiría sin ser una buena película.

Comparto el trailer de la película:

Zack Snyder´s Justice League ha sido todo lo que se esperaba de ella. Lamentablemente, no es un elogio. Ha sido una experiencia que espero no tener que volver a experimentar nunca más.

PUNTUACIÓN: 3/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Justice League (2017) de Zack Snyder y Joss Whedon

Siguiendo con mi repaso cronológico a la filmografía de Zack Snyder, hoy me toca hablar de la polémica Justice League de 2017, película que Snyder abandonó al no aceptar los cambios que le exigían los productores de Warner y que tuvo que terminar Joss Whedon tras unos extensos reshoots que modificaron el metraje original.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Motivado por la fe que había recuperado en la humanidad e inspirado por la acción altruista de Superman, Bruce Wayne recluta la ayuda de su nueva aliada, Diana Prince, para enfrentarse a un enemigo aún mayor. Juntos, Batman y Wonder Woman se mueven rápidamente para intentar encontrar y reclutar un equipo de metahumanos que combata esta nueva amenaza. El problema es que a pesar de la formación de esta liga de héroes sin precedentes –Batman, Wonder Woman, Aquaman, Cyborg y Flash– puede que sea demasiado tarde para salvar el planeta de una amenaza de proporciones catastróficas. (FILMAFFINITY)

La Liga de la Justicia es el comic de DC Comics que agrupa a los más grandes héroes de su universo. Warner estuvo valorando durante años la posibilidad de hacer una película inspirada en este comic, siendo el proyecto Justice League Mortal de George “Mad Max” Miller el que a punto estuvo de hacerse realidad en 2007.

Haciendo un rápido repaso, es julio de 2013, tras no cubrir Man of Steel las expectativas de taquilla que Warner esperaba, la productora enterró la posibilidad de rodar Man of Steel 2 como Christopher Nolan y David Goyer habían planeado inicialmente, dando prioridad al estreno de Batman v Superman: El amanecer de la justicia en 2016, con un Zack Snyder convertido de facto en el “showrunner” que controlaría la creación del universo compartido de los personajes de DC Comics.

Snyder debió deslumbrar a los ejecutivos de Warner durante esos meses, ya que durante el rodaje de BvS, Warner confirmó a Snyder como director de Justice League y que Chris terrio iba a repetir como guionista. Y lo que es más, Justice League no era una película, sino dos, que se rodarían de forma simultánea. La Parte Uno se estrenaría el 17 de noviembre de 2017, y la Parte Dos el 14 de junio de 2019. Esos eran los planes anunciados en 2014, y ya sabemos que gran parte de estos anuncios no llegaron a realizarse.

El rodaje de Justice League comenzó en 2016 tras la finalización del rodaje de Wonder Woman (Patty Jenkins, 2017), y justo después que Batman v Superman se estrenara en los cines en marzo de ese año. Y este es un momento clave, ya que a pesar de ser BvS un éxito de taquilla, la terriblemente mala acogida que tuvo la película entre los críticos y una parte importante de los aficionado debió ser un jarro de agua fría para los ejecutivos de Warner, que se dieron cuenta que haber dado todo el poder a Snyder igual no era tan buena idea como ellos pensaron en un primer momento. De hecho, en mayo de 2016, en mitad del rodaje de Justice League, Warner anunció que John Berg y Geoff Johns entraban como productores de la película y se hacían cargo del desarrollo del Universo extendido de DC. Un viraje en toda regla de Warner en medio de la que tenía que ser la más grande película de superhéroes jamás rodada. Larry Fong, el director de fotografía de toda la filmografía previa de Snyder fue reemplazado a última hora por Fabian Wagner debido a problemas de agenda con otra película con la que se había comprometido.

En mayo de 2017 Snyder renunció durante la postproducción a finalizar la película. En ese momento se explicó que era debido al dolor provocado por la muerte de una hija adoptiva meses antes y que Snyder cedía gustosamente el bastón de mando a Joss Whedon para que finalizara la producción e hiciera unos cambios mínimos en una película que básicamente estaba ya completada.

La realidad era muy diferente. Además de tener que lidiar con el control que Berg y Johns intentaban ejercer durante el rodaje, Snyder se negó a recortar la película después que un primer montaje del director no gustara a los ejecutivos y éstos le exigieron cambios y recortes. Y para estar la película terminada, Whedon se embarcó en dos meses de reshoots que alteraron completamente la película. Oficialmente Snyder continúa apareciendo como director de la película y Whedon aparece acreditado únicamente como guionista junto a Chris Terrio. Obviamente Terrio y Whedon no trabajaron juntos, ya que Whedon se encargó de modificar el guión original de Terrio.

Se criticó mucho en su día a Marvel cuando dejó marchar a Edgar Wright durante la pre-producción de Ant-Man o más recientemente a Scott Derrickson de Doctor Strange and the multiverse of madness. Pero realmente es más honesto por parte del productor parar antes de empezar si la visión de un director no se ajusta a los planes del estudio, que dejarle hacer y luego mutilarle la película en post-producción. Algo que no sólo pasó en Justice League, sino también en Suicide Squad de David Ayer. Pero, claro, para hacer eso Warner debería tener a un Kevin Feige como jefe supremo que controlara y supervisara todas sus producciones y tuviera capacidad de decisión para decirle a un director que aunque una idea suya podía ser molona, igual no era la más adecuado para el universo compartido. Pero claro, ese claramente no fue nunca el caso de Warner, y aún están pagando las consecuencias.

Por añadir contexto, Disney también alteró Rogue One (2016) apartando a Gareth Edwards y aparentemente dando el control y el final-cut a  Christopher McQuarrie. Pero todo pasó entre bambalinas y el público casi ni nos enteramos. Sin embargo, Warner en esa época era una jaula de grillos en los que en esos años todas las desavenencias se aireaban en los medios de comunicación, lo cual no tengo duda que también empeoró las expectativas que el público aficionado pudiera tener.

A eso hay que sumar a unos ejecutivos sin escrúpulos que forzaron que se mantuviera el estreno en 2017 a pesar de las solicitudes de más tiempo para arreglar la película porque temían que si la película se estrenaba en 2018 ellos pudieran perder un bonus millonario en su salario, y como forzaron incomprensiblemente que la película durara menos de 2 horas para poder tener más pases diarios en los cines, sin importarles lo imposible que era mutilar una película pensada para tres horas largas y que pudiera quedar bien tras quitarle un tercio de metraje. El interés egoísta era claro, había que estrenar fuera como fuese, si la película era buena, mala o muy mala era secundario. Y con estos mimbres en juego, el resultado final no podía ser bueno.

Y ese es el pecado original de Warner. No los reshoots, ya que eso es una herramienta muy útil en el mundo del entretenimiento para mejorar el resultado final de una película a la que el montaje ha ayudado a detectar algo que no funciona. El pecado es la avaricia, querer desnaturalizar una película no para hacerla mejor, que les daba igual, sino para ajustarse a una moda con la que pensaron que podían ganar más dinero.

Y frente a esto, es una pena ver en lo que se metió Whedon y como su carrera profesional se fue al garete por ello. Porque recordemos que Whedon fichó por Warner para desarrollar una película de Batgirl y se encontró en una situación imposible cuando los productores de Warner que le contrataron le pidieron el favor de que les ayudara a arreglar el probleman que tenían con Justice League. Hacer una película de Justice League era la oportunidad de una vez en la vida, o se subía o el tren hubiera pasado. Y Whedon realmente hizo una tarea titánica para intentar mejorar la historia de Snyder y Terrio, hasta el punto que en lo relativo a los personajes y su evolución esta Justice League es muchísimo mejor película que el montaje que finalmente vimos en el Zack Snyder´s Justice League estrenado en HBO.

Y esto es lo mejor de esta versión de Justice League. A partir de una historia general de Steppenwolf buscando las 3 cajas madres, la resurrección de Superman y la batalla final en Rusia de Snyder y Terrio que era inamovible y no podía cambiarse, Whedon realmente da una lección de narrativa que hace que la historia sea autocontenida y explique todo lo necesario para entenderla sin tener que ir a ver otras películas previas. Consigue que empaticemos con los principales personajes del grupo, Batman (Ben Affleck) y Wonder Woman (Gal Gadot), y que conozcamos lo básico del resto de miembros: Aquaman (Jason Momoa), Flash (Ezra Miller) y Cyborg (Ray Fisher), mientras esperamos el regreso triunfal de Superman (Henry Cavill), ahora sí convertido en el símbolo de esperanza que mueve sobre todo a Batman a convertirse en su mejor versión, a pesar de estar viejo y cascado.

De esta forma, Whedon nos muestra a un parademonio en Gotham que explica y justifica que Batman busque con premura al resto de héroes porque viene una amenaza indeterminada a partir de una pesadilla previa vista en BvS. Y dado que Justice League se estrenó después de Wonder Woman, esta película muestra el dolor que Diana que aún en ese momento siente por la pérdida de Steve Trevor. Además de hacer que Batman la haga asumir su error de vivir anclada al pasado si quiere ser la heroína que realmente debe ser. Y a su vez, Diana también ayuda a Bruce formando una pareja muy interesante sin ningún detalle romántico.

Viendo el ZSJL, realmente hay un casi nulo desarrollo de los personajes de Aquaman, Flash y Cyborg, porque que tengan más minutos en pantalla no implica que estén construidos mejor. Empezando porque todo lo relacionado con Aquaman entra en contradicción con lo visto posteriormente en su película en solitario en la que James Wan se enfrentó a las ridiculeces y prejuicios que Snyder tenía sobre el personaje en temas tan tontos como el hablar bajo el agua y donde triunfó donde Snyder se ahogó en un vaso de agua (perdón por el chiste fácil, no pude evitarlo).

Respecto a Flash, saber su drama personal al estar su padre en la cárcel por un crimen que los fans de los comics sabemos que no cometió ya estaba en el guión de Terrio. Whedon estima que es suficiente para empatizar con él, aunque sus momentos de humor no acaben de funcionar. Flash es el segundo más perjudicado de este montaje ya que Whedon eliminó sus DOS MOMENTAZOS visuales, el de presentación y en el climax final viajando en el tiempo, al entender con buen criterio que la película no podía mostrar a Darkseid y tenía que hacer que Steppenwolf fuera el único villano de la historia. Sustituirlo por el salvamento de la familia rusa realmente es una decepción que no le hace brillar lo que se merece.

Otro tema sobre Flash sobre el que merece la pena detenerse es en su horrible diseño del traje, que es de largo el peor de todos los vistos en imagen real. Si, casi peor que el de la primera serie de televisión de los años 90. Esto también es un problema que no ayuda a que nos guste el personaje, a lo que hay que añadir un origen poco claro, como que sea pobre y viva casi de ocupa y tenga un traje de ultimísima tecnología y materiales surgido casi de la nada.

Sobre Cyborg, hay que reconocer que el personaje fue el gran damnificado del montaje de Warner. Pero ante la obligación de reducir a menos de dos horas una historia de Snyder que daba para tres, entre dar minutos a un personaje poco conocido o ayudar a construir a iconos como Batman y Wonder Woman para hacerles más interesantes de lo que habían sido hasta ahora en las películas previas, creo que la decisión de Whedon fue la correcta. Correcta teniendo en cuenta que los ejecutivos de Warner le trajeron para arreglar los errores vistos en el primer montaje de Snyder.

Y sin querer hacer sangre, fue la decisión correcta teniendo en cuenta, visto el ZSJL, que Ray Fisher es un error de casting de bulto y de largo el peor actor de los seis que interpretan al super grupo. La interpretación de Fisher es terrible, como ver un palo inexpresivo que convierte a Cyborg en un incordio que no está al nivel de los demás. Y teniendo en cuenta que para Snyder, Cyborg tenía un papel central, si la interpretación de Fisher no funcionaba, eso provocaría que todo cayera con él, por lo que, de nuevo, veo acertado centrar el foco en el carisma que sí había en Batman y Wonder Woman.

A todo lo anterior habría que sumarle también un terrible diseño del personaje que no queda bien en pantalla. Sus cromados y colorines creados con CGI quedan falsos, distraen y no ayudan tampoco a que nos creamos al personaje, lo cual es responsabilidad de quien le dió luz verde, que entiendo que fue Snyder.

La película es espectacular y tiene varios momentos visuales estupendos, como la presentación de Wonder Woman, el combate en el pasado o algunos destellos aquí y allá. Momentos todo hay que decir que son casi exclusivos de Snyder. En este caso, hay que reconocerle también los méritos a Snyder cuando los tiene. En todo caso, también hay que indicar que Whedon fue contratado para arreglar los problemas, por lo que funcionaba no necesitaba tocarlo. De hecho, como comentaba al principio, a pesar de los extensos reshoots, realmente sólo Snyder aparece acreditado en la película o en IMDB.

Viendo las dos horas de película, creo realmente que con 20-30 minutos más de metraje y retrasando el estreno al estreno cinco o seis meses hasta 2018, la película de Whedon hubiera podido ser considerada buena o al menos relativamente satisfactoria. Obviamente eso no pasó, y por eso a partir de aquí empiezan los aspectos negativos de la película.

Empezando por lo más evidente, Justice League fracasa porque se nota en todo momento que estás viendo dos versiones de la misma película de dos directores diferentes. Antes de ver la ZSJL, casi todos podíamos decir qué escenas eran de Snyder y cuales fueron añadidas por Whedon, quedando una sensación de “Frankenstein” muy extraña en una película.

Para empeorar todo, el insuficiente metraje hace que todo sea demasiado frenético y todo pase demasiado rápidamente sin dar tiempo que lo que pasa impacte en los personajes (y en nosotros los espectadores), imposibilitando que empaticemos con los protagonistas. Batman y Wonder Woman si muestran una interesante humanidad y debilidades, pero también el valor de enfrentarse a sus problemas y evolucionar positivamente. También Superman tiene unos buenos minutos cuando se reencuentra con Lois Lane (Amy Adams) y su madre MARTHA Kent (Diane Lane). Fuera de eso, todo es demasiado plano.

Hay otro elemento clave que debo comentar también, y es que el guión de Snyder y Terrio es malo con avaricia. Salvar una película que está tan mal construida realmente era una misión imposible, como mucho se trataba de haber maquillado sus defectos, cosa imposible de conseguir en 120 minutos, un metraje que no hizo más que enfatizar estos problemas. Por dar un sólo ejemplo, Steppenwolf pierde las cajas madre en el pasado y se retira derrotado de la Tierra no con un tubo Boom sino con naves espaciales tradicionales. Que luego diga que las cajas madres estuvieron perdidas y por fin las encontró en el presente miles de años después es una ridiculez porque ¡FUE ÉL QUIEN PERDIÓ LAS CAJAS, SABÍA CLARAMENTE QUE ESTABAN EN LA TIERRA!!!! El guión de Terrio está plagado de este tipo de ridiculeces, esto NO es de Whedon, sino 100% de Snyder. Y para Terrio, los superhéroes no hay duda que son un género menor para el cual no hace esforzarse en crear conceptos de causa efecto lógicos o una evolución de personajes coherente y justificada que no sea “porque si”.

Steppenwolf, interpretado por Ciarán Hinds, realmente es un fail de villano con un CGI penoso en lo visual y genérico a más no poder en lo relativo a su caracterización y sensación de peligro. Eso es así, y partiendo de esto es complicado que haya sensación de amenaza cuando todo nos transmite feeling de videojuego malo, de forma que el suspenso general fuera casi inevitable. Pero sin embargo, Whedon aquí también tenía una misión imposible ya que entendió con buen criterio que mostrar a Darkseid por primera vez PERDIENDO contra los héroes del pasado era un error de libro que mermaba su capacidad de poder ser EL VILLANO del Universo DC. Y una vez esto queda claro, la única opción era dar todo el peso a Steppenwolf, pero a la vez con el metraje limitado, no había forma de construir nada de entidad con él. Y aunque la muerte de Steppenwolf resulta in tanto ridícula y anticlimática, peor hubiera sido ver a la JL convertidos en asesinos sanguinarios. ¿Qué me dices, que eso ha pasado?

Tampoco voy a decir que Whedon acertó con todo. Obviamente todo la relativo a la familia rusa que la Justice League va a rescatar mientras atacan la base de Steppenwolf no funciona y queda ridículo. Soy el primero que criticó Man of Steel en la que Superman destruía Metropolis sin preocuparse de las bajas humanas mientras peleaba contra Zod. Por esto, entiendo que Whedon quisiera recordarnos que primero y ante todo, la Justice League son héroes cuya primera preocupación es salvar a los inocentes. De hecho que es posible vencer al villano y salvar a los inocentes a la vez. Sin embargo, la realización es descuidada y está mal ejecutada.

Tampoco tengo claro que quitar el traje negro de Superman sea un acierto. Está claro que esto es otro “porque sí” tonto de Snyder no ganado por el personaje sino por los complejos adolescentes de Snyder para hacer que su película pareciera más adulta. Si, por muy ridículo que suene, realmente me creo que Snyder pensaba sinceramente que poner a Superman de negro ayudaría a que la película fuera más oscura y seria, aunque todo a su alrededor sea un ridiculez. Este es el nivel. Dicho lo cual, probablemente una decisión intermedia de hacerle llevar el traje negro durante la resurrección para luego cambiar al tradicional en el climax final cuando vuelve a la luz y a ser el héroes que inspira a los demás quizá hubiera sino una decisión más acertada.

La música tampoco acertó. Tras Hans Zimmer en Man of Steel y Zimmer y Junkie XL en BvS, Whedon y Warner contrataron a ultimísima hora (y casi sin tiempo) a Danny Elfman para que sustituyera a Junkie XL. Elfman compuso en 1989 la música de Batman (y también de Batman Returns) y usó su tema musical en Justice League, además del tema de Superman de John Williams con un toque oscuro. Y realmente esto no funciona, ya que estos Batman y Superman NO son los de las películas originales. El feeling clásico que intentaron conseguir no compensa la sensación de truco tramposo para intentar conectar con el espectador veterano que sigue teniendo esas películas e el altar super heroico. En todo caso, esto no creo que sea problema de Elfman que tampoco contó con tiempo suficiente para escribir una buena partitura.

Y no quiero ni hablar del bigote de Henry Cavill y los millones de dólares que se gastaron en eliminarlo para hacerlo mal, cosa que también ayuda a que sea imposible conectar con casi nada de los que le pasa a Superman en el tramo final.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, no es de extrañar que las críticas fueran terribles y que los fans salieran decepcionados de este montaje estrenado en 2017 en los cines. Además, que los medios de comunicación airearan todos los problemas de la producción y los reshoots hizo que recordáramos el desastre de Suicide Squad el año anterior, lo que provocó que muchos no nos dejamos engañar como para pagar por verla en el cine. Frente a los más de 300 millones de presupuesto, Justice League acabó recaudando 657 millones en todo el mundo, lo que significó un enorme fracaso comercial.

BvS recaudó 875 millones en todo el mundo, lo que significa que millones de espectadores que sí vieron BvS en el cine decidieron NO ver la siguiente película de Zack Snyder con estos personajes. ¿Eso es un problema de Justice League o la película sufrió también la debacle que significó BvS para los espectadores? Una película puede ser mala pero hacer un taquillazo. Sin embargo, si no ha dejado a los espectadores satisfechos, no volverán a pagar por la secuela. Lo hemos visto en las franquicias de TMNT, Amazing Spiderman o las últimas películas de Transformers de Michael Bay. Lo que quiero decir es que Justice League es mala, pero la gente que NO la vió (yo por ejemplo) tomó la decisión no tanto pensando en esta película sino en lo decepcionantes que fueron MoS y BvS. Lo cual es todo responsabilidad de Snyder, que se cargó a pulso el universo compartido cinematográfico de Warner / DC.

Pero incluso de entre los espectadores que si la vieron, el boca a boca fue terrible y terminó de aniquilar a la película. Justice League recaudó 96 millones de dólares en USA y un total de 285 millones en todo el mundo EN SU FIN DE SEMANA DE ESTRENO. Eso a priori parecen muy buenas cifras, pero supusieron en USA un 44% menos que los 166 millones que recaudó BvS, marcando la primera película del DC que no superó los 100 millones de recaudación. En Estados Unidos y Canadá terminó recaudando tan sólo 229 millones, es decir, casi un 40% del total lo consiguió en el primer fin de semana. Un desastre.

Justice League en una película fallida que realmente es una decepción bajo casi cualquier punto de vista. Whedon lo intentó, pero salvar la película de Snyder era una misión imposible.

Comparto el trailer de la película.

Es la segunda vez que veo Justice League, si puedo evitarlo no volveré a verla una tercera.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de JLA: El Clavo, de Alan Davis

Hoy quiero destacar a uno de los mejores creadores del mundo del comic de superhéroes, el dibujante y guionista británico Alan Davis, y una de sus obras más recordadas, el Elseworlds JLA: El Clavo, publicado en 1998.

PUNTUACIÓN: 8/10

En una fascinante historia ambientada en una realidad alternativa en el que un pequeño accidente acaba provocando catastróficas repercusiones, el escritor y artista Alan Davis crea un mundo que nunca conoció a un Superman, y una Liga de la Justicia que está a punto de enfrentarse a su mayor desafío, que pondrá a prueba todo en lo que creen. Todo por algo tan simple como un clavo.

Por falta de un clavo se perdió la herradura,

por falta de una herradura se perdió el caballo,

por falta de un caballo se perdió al caballero,

por falta de un caballero se perdió la batalla,

por falta de una batalla, el reino se perdió.

Por tanto, un reino se perdió, todo por falta de un clavo.

A partir del proverbio tradicional “Por falta de un clavo”, Alan Davis consigue sacar todo el partido del formato Elseworlds de DC Comics para crear una excelente historia destinada a recordarnos lo grandes que son los miembros de la Liga de la Justicia.

La línea Elseworlds de DC, al igual que la serie What If de Marvel Comics, saca a los superhéroes de su continuidad normal para presentarles en nuevos mundos, periodos temporales o situaciones que permiten a los escritores y artistas de estos cómics una extraordinaria libertad para crear historias que jamás hubieran podido realizarse en la continuidad tradicional.

Este formato nació a partir de Batman: Luz de Gas de Brian Augustin y Mike Mignola, que en 1989 situaba a Batman en la Inglaterra victoriana y le enfrentaba a Jack el Destripador. El éxito de este comic, y las posibilidades que daba a los autores de crear nuevas historias popularizó el formato en los años 90 y primeros años 2000, siendo Batman: Holy Terror de Alan Brennert y Norm Breyfogle el primer comic con el logo “Elseworlds” en su portada.

Aunque comparativamente una gran cantidad de estos especiales tuvieron a Batman como protagonista, bajo el abrigo del sello Elseworlds se han publicado algunos comics maravillosos super recordados como The Golden Age (James Robinson y Paul Smith, 1993), Superman & Batman: Generations (John Byrne, 1998), Superman: Red Son (Mark Millar, Dave Johnson, Killian Plunkett y otros autores, 2003). Incluso el monumental y super incónico Kingdom Come (Mark Waid, Alex Ross, 1996) es un Elseworlds.

Por desgracia, a partir de 2003 DC comic disminuyó hasta practicamente abandonar este concepto de “Otros Mundos”, aunque en la actualidad DC está publicando una gran cantidad de obras dentro de su sello “Black Label” en las que dan libertad a los autores para crear la historia que quieran sin las limitaciones de la continuidad que de hecho son Elseworlds de libro. Entre estas obras, encontramos recientemente la hasta ahora excelente Wonder Woman: Dead Earth de Daniel Warren Johnson.

Alan Davis es uno de los grandes dibujantes del medio. Nacido en 1956, empezó a trabajar en editoriales inglesas y coincidió con Alan Moore en Captain Britain para el subsello Marvek UK. Junto a Moore también dibujó algunos números de Marvelman para la editorial Warrior, antes de saltar a DC en 1985 para dibujar algunos comics super recordados como Batman y los Outsiders, sustituyendo al icónico Jim Aparo que había dibujado la serie desde su creación, saltando en 1986 a dibujar una de las series estrella de DC, Detective Comics, en ambos casos colaborando con el escritor Mike W. Barr.

Tras unos problemas con los editores de DC, entró a trabajar en Marvel por la puerta grande, colaborando con Chris Claremont en la franquicia mutante. Tras unos anuales de New Mutantes y algunos números de Uncanny X-Men. En 1987 creó junto a Claremont Excalibur, una de sus series más recordadas, aprovechando el interés de ambos de crear un comic ambientado en Inglaterra y los conocimientos de ambos, dado que Claremont también escribió al Capitán Britania. En las páginas de Excalibur, los “fan-favourite” Kitty Pryde, Rondador Nocturno y Rachel Summers se unían a Brian Braddock (Capitán Britania) y a su novia multiforme Meggan para vivir aventuras por el multiverso, en un comic planteado con un importante toque de humor. En esta serie, Davis empezó a colaborar con Mark Farmer, que ha sido su principal entintador durante los años siguientes.

En 1994, Davis creó para Marvel su primera serie con personajes de nueva creación: ClanDestine, una familia de inmortales superpoderosos residentes en Reino Unido. Lamentablemente, debido al crach de los 90, la serie fue cancelada tras su número 12, auqnue Davis ya había abandonado la serie en su número 8. Dos años más tarde David escribió y dibujó el crossover X-Men and the ClanDestine, y años más tarde, ya en 2008, Davis volvió a estos personajes con una segunda miniserie.

Como dibujante, Davis conecta con los dibujantes de la vieja escuela como George Pérez o Jose Luis García López, dibujantes de línea clara que son ante todo excelentes narradores de historias pero que saben dotar a sus personajes de una personalidad diferenciada. Sus páginas son siempre perfectas y siempre sabemos lo que está pasando porque lo principal es la historia, creando además unas coreografías chulísimas en las que todo fluye de forma maravillosa. Sus personajes son maravillosos siempre, En Excalibur, un Brian Braddock grande como una casa contrastaba con el delgado y atlético Rondador Nocturno, mientras que las mujeres de Davis son siempre mostradas en la cumbre de su belleza, con unas grandes sonrisas que transmitían una personalidad y un optimismo poco habitual en el “grim-n-gritty” de finales de los años 80. Tener a Davis como dibujante de cualquier comic es siempre un seguro de vida y garantía de que docho comic va a lucir espectacular.

Como guionista, Davis destaca por su falta de pretensiones artísticas. Ha creado algunos comics excelentes durante todos estos años, pero nunca ha pretendido otra cosa que entretener gracias a una buena historia de aventuras con buenos personajes. Nada más y nada menos. Sin embargo, creo que como guionista Davis siempre ha cumplido con nota los encargos que ha tenido. De hecho, quizá por este sentido “old-school”, al igual que hizo John Byrne durante varios años, Davis aprovechó su etapa como autor completo en X-Men en los años 90 para arreglar problemas de continuidad creados por autores previos, demostrando un gran conocimiento de los personajes y lo que necesitaban para que volvieran a brillar.

Por estos motivos, y quizá por no haber tenido más allá de Excalibur ninguna etapa larga en ninguna serie, aunque todos los lectores veteranos tenemos a Davis en un altar, en los listados de grandes autores mainstream, muchas veces el nombre de Davis queda en segundo lado. Es por este motivo, además de la propia calidad de este JLA: El Clavo, lo que me ha provocado el querer escribir esta reseña.

Entrando en materia, aprovechando el clásico proverbio “Por falta de un clavo”, Davis idea su historia a partir de un concepto de gran simplicidad: Por culpa de una rueda pinchada por un clavo, los Kent nunca llegan a salir de su granja el día que Kal-El cayó a la Tierra procedente de Krypton. Sin la guía de los Kent y con la incertidumbre de donde está, Davis crea un mundo en el que la Liga de la Justicia se fundó sin Superman. Un mundo que, sin la guía moral de Superman, se conviere en un lugar cada vez más oscuro y peligroso en el que los héroes enmascarados se enfrentan a una sociedad que les empieza a ver como una amenaza y no como sus protectores.

JLA: EL clavo fue una miniserie prestigio de tres números que contó con Mark Farmer como entintador y Patricia Mulvihill en el color. A pesar del tono oscuro de muchas situaciones que vivirán los héroes en estas páginas, la narrativa de Davis es siempre perfecta y el color de Mulvihill parece indicar que este mundo siempre es una versión idealizada de nuestro mundo, con unas grandes explosiones de color.

Sin Superman, la Liga de la Justicia de América está formada por Batman, Wonder Woman, Green Lantern, Flash, Hawkwoman, Atom, Aquaman y el Detective Marciano, Y aunque esta es sin duda una historia de la Liga, por estas páginas pasarán prácticamente todos los héroes de DC Comics: los green Lantern Corps, los Metal Men, la Doom Patrol, los Outsiders, Robin o Catwoman, así como villanos como Joker, Amazo, Ra´s Al Ghul o Lex Luthor. Estamos sin duda ante un “quién es quién” del Universo DC, y a pesar de la gran cantidad de personajes y situaciones, incluso un lector no habitual de DC puede disfrutar completamente de la historia.

En el apartado artístico, comentaba antes que Alan Davis ha sido toda su vida un seguro de vida y en este comic es una gozada de principio a fin. De hecho, diría que se nota las ganas de Davis de dibujar a cuantos más personajes mejor pero presentándoles de forma orgánica para que aporten a la historia y no sean un pin-up vacío. Y hablando de pin-up, otro elemento super chulo de esta miniserie es que adorna cada número con unas increíbles splash-pages para cada uno de los miembros de la Liga de la Justicia, mostrándoles en momentos super icónicos.

Si tengo que comentar algo menos buenos, agradezco que Davis opte por plantear una historia original con un villano de nueva creación. De hecho, durante muchos momentos juega con nuestras expectativas para plantear la identidad del villano en la sombra. Lo malo es que aunque todo está contado de forma lógica, al final me quedó la sensación de que este villano no llega a ser lo potente que hubiera podido ser si hubiera utilizado a algún villano de toda la vida.

Además, aunque narrativamente todo encaja a la perfección, pasan tantas cosas y hay tantos personajes icónicos, también me quedé con la sensación que este El Clavo hubiera podido ser aún mejor si en lugar de tres números hubiera tenido un cuarto, de forma que la amenaza del villano en la sombra hubiera podido tener una mayor entidad y sensación de peligro. Dicho esto, esto son mis expectativas particulares y mis ganas de más, en ningún caso creo que el comic esté mal escrito, sino más bien todo lo contrario.

JLA: El Clavo fue un gran éxito de ventas, lo que “obligó” a DC a firmar con Davis una secuela “JLA: Otro clavo”, que fue publicado en 2004, y cuya reseña dejaré para dentro de unas semanas.

A pesar de ser un Elseworlds, JLA: El Clavo condensa toda la iconidad y personalidad de los personajes de DC Comics, y es un excelente comic que recomendar a un lector que busque una historia completa de la Liga de la Justicia.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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¡Saludos a todos!

Resumen del 2018 Lo mejor del año en cine

Tras comentar lo mejor del año en los mundos del comic y la televisión, hoy toca destacar las películas mas destacadas de 2018.

Primero y principal, ha sido un muy buen año cinematográfico después de todo, y los profetas del apocalipsis del fin del cine han vuelto a meter la pata. Frente a estos agoreros que opinan que los superheroes y Netflix iban a acabar con el mundo del cine, hemos disfrutado de algunas de las mejores películas  del genero este año, y Netflix ha estrenado algunas películas geniales al producir las obras de grandes directores que no encontraron financiación en otra parte.

2017 fue una gran año, y creo que 2018 también lo ha sido. Y teniendo en cuenta los estrenos que nos esperan este 2019, no tengo duda que voy a poder seguir disfrutando de mi hobby durante mucho tiempo.

Me doy cuenta que 2018 ha sido un buen año cuando se me quedan fuera del TOP-10 peliculas geniales como Los Increíbles 2, Sicario El dia del soldado, Molly’s Game, Red Sparrow, AntMan y la Avispa, Un lugar tranquilo, First Man, Ha nacido una estrella, The night comes for us, Bohemian Rhapsody, Ready Player One y Han Solo. Así que sin más demora, vamos con el listado de las mejores películas del año 2018.

 

10. BLACK MIRROR BANDERSNATCH, de David Slade (NETFLIX)

¿Qué hace Bandersnatch en este listado, os estareis preguntando? Yo mismo me lo he preguntado mucho en los últimos días, dado que es un especial de la serie de televisión Black Mirror que Netflix estrenó hace unos días. Y además, ya lo incluí en lo mejor de la televisión. Pero en todo caso, dado que nos cuenta mediante una imagenes una historia a la audiencia, creo que puede y debe entrar en este listado, y que su estructura interactiva de  “Elige tu propia aventura” abre nuevas posibilidades al medio audiovisual.

Bandersnatch hizo que mi cabeza estallara de la mejor forma posible, y estoy deseando que en breve podamos disfrutar de nuevas historias en este formato interactivo.

 

9. 22 DE JULIO, de Paul Greengrass

22 de Julio de Paul Greengrass cuenta el atentado terrorista más letal de la historia de Noruega y los sucesos posteriores. Me ha parecido un peliculón, no solo por lo que nos cuenta sobre la amenaza de los neonazis en nuestras sociedades, sino como comentario de los tiempos que vivimos, en que los extremismos están en auge mientras la libertad de expresión está sufriendo un ataque sin precedentes.

 

8. LA FORMA DEL AGUA, de Guillermo del Toro

La forma del agua es el nuevo cuento para adultos creado por el director mexicano Guillermo del Toro, y arrasó en los Oscars. Para mí no es la mejor película de 2018, pero si me ha parecido una pelicula muy destacable, que merece estar en este listado.

7. AQUAMAN, de James Wan

Aquaman de James Wan es la demostración de todo lo bueno que los superhéroes de DC Comics pueden ofrecer en la gran pantalla si se les permite desplegar todo su potencial. Una gran película de aventuras repleta de diversión que me ha dejado con un gran sabor de boca, sobre todo al verla en 4DX.

6. HEREDITARY, de Ari Aster

Hereditary es un gran ejemplo de un nuevo tipo de terror centrado en personajes rotos y en la construcción de una tensión in-crescendo insoportable, en lugar del típico susto fácil creado mediante el uso de la música y el montaje. Parece increíble que esta película sea la ópera prima de su director Ari Aster, por su dominio brutal de la imagen, el ritmo y la tensión. Una gran película que merece todos los elogios del mundo.

5. MALOS TIEMPOS EN EL ROYALE, de Drew Goddard

Malos tiempos en El Royale es la seguna pelicula del notable Drew Goddard, director de Cabin in the Woods, escritor del guión de The Martian de Ridley Scott y creador de la serie Daredevil para Netflix, entre otras obras.

Malos tiempos en El Royale es un gran thriller que se toma su tiempo en cada uno de sus personajes, y que está llena de puntazos y sorpresas, en especial el sorprendente y carismático personaje interpretado por Chris (Thor) Hemsworth.

Una película imprescindible para todos los amantes del cine negro.

4. SPIDERMAN, UN NUEVO UNIVERSO, de Bob Persichetti, Peter Ramsey y Rodney Rothman

Spiderman Un nuevo universo es alucinante, una película que ningún aficionado a la animación debería perderse, y que transmite la magia de los comics a la gran pantalla. Imprescindible verla en pantalla grande.

3. ROMA, de Alfonso Cuarón (NETFLIX)

Roma, la nueva creación del visionario director Alfonso Cuarón, ha sido estrenada en Netflix y es una película que asombra en lo técnico y visual, pero también emociona con su relato inspirado en su infancia en el México D.F. de 1970, convirtiéndose en una de las grandes película del año y gran favorita para los Oscars de este año.

2. MISION IMPOSIBLE FALLOUT, de Chistopher McQuarrie

No me voy a andar con rodeos: Misión Imposible: Fallout es una pasada super entretenida. La sexta película de la franquicia protagonizada por Tom Cruise está de nuevo dirigida por Christopher McQuarrie, y verla en el increíble formato 4DX hizo que este peliculón se convirtiera en toda una experiencia.

1. VENGADORES INFINITY WAR, de los hermanos Russo

No estaba preparado para la experiencia que viví durante el pre-estreno de Vengadores: Infinity War. La película de los estudios Marvel dirigida por los hermanos Russo consigue romper todas las expectativas de la mejor forma posible y nos ofrece la que sin duda va a ser considerada la película de super-héroes más épica jamás filmada.

Al menos, hasta el estreno de Vengadores Endgame este próximo mes de abril.

 

Espero que os haya gustado mi lista, y que nos sigamos leyendo durante este nuevo año. Os mando un saludo muy grande.

Crítica de Aquaman de James Wan, en 4DX

Aquaman de James Wan es la demostración de todo lo bueno que los superhéroes de DC Comics pueden ofrecer en la gran pantalla si se les permite desplegar todo su potencial. Una gran película de aventuras repleta de diversión que me ha dejado con un gran sabor de boca.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Cuando Arthur Curry (Jason Momoa) descubre que es mitad humano y mitad atlante, emprenderá el viaje de su vida, una aventura que no sólo le obligará a enfrentarse a quién es en realidad, sino también a descubrir si es digno de cumplir con su destino: ser rey, y convertirse en Aquaman.

Por ir directo al grano, estoy super contento de haber visto Aquaman y de cómo James Wan nos ha ofrecido un estupendo entretenimiento sin ningún complejo sobre el tipo de cine que quiere ser. Si Warner aprende esta sencilla lección, le espera un gran futuro a los personajes de DC Comics

James Wan está espectacular creando 130 minutos de momentazos visuales increíbles sacando el máximo partido al mundo submarino, con escenas directamente inspiradas de los cómics. Está genial poder verlo en pantalla gigante. Lo que más me gustó sin duda es como abraza sin miedo la mitología y las locuras del comic, ofreciendo un espectáculo colorido sin complejos que no necesita ni se plantea el “realismo oscuro” de otras cintas de Warner, algo que el cómic nunca fue.

En este sentido, se nota que la historia en la que se inspira el guión definitivo obra de Will Beall y David Johnson fue escrita por Geoff Johns y el propio Wan. Johns para el que no lo sepa es uno de los escritores estrella de DC Comics y escribió durante varios años al personaje, creando historias y personajes en los que se han inspirado para crear la película.

Repasando la filmografía de Wan, comprobamos que ya desde Saw en 2004 ha sabido en qué liga juega y nos ha ofrecido un gran entretenimiento dentro del género de que se trate, ya sea en las sagas de terror Insidious y Expediente Warren, o más recientemente en Fast & Furiuos 7, probablemente la más emotiva de toda la serie. Si pienso en Wan los términos que enseguida aparecen en mi cabeza son entretenimiento de calidad, técnicamente perfecto.

Es por esto que el anuncio de que Warner le fichaba para realizar esta película me pareció una decisión super acertada, que me alegra ver que se ha confirmado en el cine.

Estando Wan en la dirección, no tenía duda que visualmente la película iba a ser de sobresaliente. Pero hay que destacar muy claramente el efecto del movimiento acuático de los personajes, como nadan,  respiran y como flota la ropa y el pelo. Esto era básico, ya que mal resuelto hubiera condenado la suspensión de credulidad de la película y hubiera naufragado, nunca mejor dicho. Sin embargo James Wan lo resuelve de forma brillante y todas las escenas subacuáticas son brillantes.

Visualmente Aquaman se sale, y hay un montón de momentazos visuales increibles. A destacar también las escenas de acción, tanto dentro como fuera del agua, que están increiblemente coreografiadas. Hay varias muy chulas, pero destacaría el enfrentamiento en Italia con dos acciones simultáneas, y la pelea en el foso de gladiadores entre Aquaman y Orm.

Aquaman es una aventura que coge elementos de los comics de DC y de películas de aventuras tipo Indiana Jones, al viajar Arthur y Mera por todo el mundo para recuperar el Tridente perdido del Rey Atlan, que le convertirá en Rey y evitará la guerra entre Atlantis y la humanidad. Esto hace que pasen muchas cosas durante los 135 minutos de película, y no te deje un segundo de respiro.

En este aspecto, la película tiene algunos problemas de ritmo por un guión plagado de convencionalismos para hacer avanzar la historia que no dan un momento de respiro al espectador. En este aspecto, hay escenas bestiales como la de La Fosa que hubieran merecido más importancia en la película y que pasa en un suspiro, porque hay que continuar al siguiente escenario. Y eso pasa con todas las escenas de la película. Sin embargo, Aquaman va de menos a más y nos ofrece uno de los climax más locos y divertidos de los ultimos años, que nos deja con una sonrisa en la cara y plenamente satisfechos.

Quizá pecaron de ser demasiado ambiciosos al intentar incluir demasiadas cosas en una única película autoconclusiva, y hubiera sido mejor dejar algunas partes para una próxima. Aunque por otro lado, agradezco que cuente una historia con un comienzo y un final cerrado y satisfactorio, y que sea independiente de los desastres que hemos sufrido en películas previas de Warner con los personajes de DC Comics. De hecho, espero que el éxito de taquila abra los ojos a los ejecutivos y se convenzan de que este es el camino a seguir.

El climax de Aquaman, y en general toda la película, funciona precisamente por abrazar ese nivel de locura que los comics siempre tuvieron y que en otras películas parecía que avergonzaba a los ejecutivos de Warner. James Wan ofrece una historia de comic colorida y brillante en la que unos cangrejos gigantes se enfrentan a tiburones de combate con armadura, y que disfrutamos precisamente por ese nivel de locura y “chiquilladas”. No hay nada que avergonzarse de ello, y el tono refleja que la intención de Wan simplemente es entretenernos, cosa que consigue desde el primer fotograma. Esto es para mi el principal hayazgo de la película y el motivo de mi alegría al terminar de verla.

En lo relativo al casting, hay grandes nombres como Nicole Kidman como Atlanna, madre de Arthur. Patrick Wilson, colaborador habitual de James Wan en Insidious o Expediente Warren, es Orm Marius (Ocean Master), el segundo hijo de Atlanna y regente de Atlantis que quiere provocar una guerra contra el mundo de la superficie. Willen Dafoe es Vulko, consejero del Rey de Atlantis y maestro y mentor de Arthur. Mera (Amber Heard) es una princesa de Atlantis que ayudará a Arthur en su misión. Mera es hija del Rey Nereus (Dolph Lundgren), una de las sorpresas de la película, monarca de uno de los siete reinos sumergidos que Orm aspira a liderar.

Nicole Kidman y Willen Dafoe me han gustado y es imposible que lo hagan mal, pero me ha parecido que se han quedado un poco infrautilizados. Tambien me han gustado los villanos, Patrick Wilson cómo Orm / Ocean Master y Yahya Abdul-Mateen II como Black Manta. Están bien caracterizados, sobre todo Orm, y aportan la necesaria sensación de peligro y carisma a la acción. La película funciona también como su presentación y estoy seguro que van a tener una mayor importancia en el futuro.

Sin embargo, tras ver Aquaman me reafirmo que Jason Momoa fue un gran error de casting. Está perfecto para la acción y su figura impone en pantalla, pero no consigue transmitir en las escenas claves del personaje, y me parece un fail como una casa. Amber Heard como Mera está solo correcta. Es guapísima y Wan la resalta en cada plano de forma elegante, pero su personaje no tiene demasiada profundidad más allá de ser una tía dura que reparte estopa. Además, me pareció que hay una nula química entre ambos, lo cual es un horror para cualquier pelicula, aunque diría que esto es demérito de Momoa, no de Heard.

Otro elemento que no me encajó son algunas canciones de lalbanda sonora q me parecieron pegotes que no cuadraban con el resto de la película, y un exceso de las notas graves cada vez que aparecía el villano,  algo repetitivas y machaconas.

No quiero que estas últimas lineas os confundan, Aquaman me ha gustado mucho y me ha dejado más que satisfecho. Es un festín visual de principio a fin que nos deja en lo más alto. Y en ese aspecto supera ampliamente la horrible última media hora de Wonder Woman que tan mal sabor de boca nos dejó. Mola que esta película sea totalmente autoconclusiva y satisfactoria.

Otro hecho que no quiero dejar de destacar son los trajes y la caracterización de todos los personajes, que son perfectos y muy fieles a los comics. Me gustó mucho el traje dorado de Aquaman, pero tambiné el de Orm / Ocean Master y el de Black Manta. Esto, unido a la creación de Atlantis y los diferentes reinos, seres y tecnologías, me ha atrapado desde el minuto uno.

Otro tema sobre fue el visionado en 4DX en Kinepolis Valencia. Nos han mojado y sacudido mucho más de lo que esperaba, pero globalmente a mí me ha gustado bastante la experiencia. Además del movimiento del asiento, el 3D es espectacular y la imagen se veía super brillante, sin oscurecerse como pasa en otros 3D mediocres. En Aquaman todo se ve perfectamente y la acción se sale de la pantalla literalmente.

Sin embargo, a mi mujer y mi sobrina no les gustó nada el 4DX, y para ellas las sacudidas del asiento las sacaba continuamente del visionado, e incluso mi sofrina se mareó un poco, algo que hay que tener en cuenta a la hora de decidir si te merece la pena pagar el sobre precio de las entradas de 4DX. En mi caso, me lo pasé genial y estuve super metido en la película, aunque debo decir que me gustó mucho más el 4DX de persecuciones de Misión Imposible Fallout  que este de empaparnos y sacudirnos. Pero en todo caso ha sido una buena experiencia y sin duda repetire en el futuro.

Comparto el trailer de la película:

No quiero decir nada más de Aquaman para no entrar en spoilers, pero hay un montón de locuras increíbles que sin embargo funcionan en la película y que hacen que sonría solo pensando en ellas. No lo dudéis, os recomiendo que aprovechéis las Navidades para verla.

PUNTUACIÓN: 8.5/10