Crítica de Spider-Noir temporada 1 (Prime Video)

Tenía cierta curiosidad con Spider-Noir, la serie de Prime Video en Imagen real que recupera al personaje interpretado por Nicolas Cage en las películas de animación de Miles Morales. El resultado es como la misma serie, lleno de luces y sombras.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Ben Reilly, un experimentado investigador privado en mala racha en el Nueva York de los años 30, se ve obligado a enfrentarse a su pasado tras una tragedia profundamente personal, mientras la ciudad cuenta con un único superhéroe.

En los comics, el personaje de Spider-Noir ha tenido una vida más bien corta. Fue creado en 2009 por David Hine, Fabrice Sapolsky y Carmine Di Giandomenico como parte del universo Marvel Noir (Tierra-90214), una versión alternativa de Spider-Man en una reinterpretación del personaje inspirada en el cine negro que surge en Nueva York durante la Gran Depresión. Dan Slott aprovechó al personaje incorporándolo al Spiderverso, pero su verdadera popularidad no llegó hasta que  Phil Lord y Christopher Miller no lo incorporaron al reparto de la brillante película de animación Spider-Man: Un nuevo Universo (2018), acertando al conseguir que Nicolas Cage pusiera la voz para el personaje de Ben Reilly.

Mientras esperamos al estreno de la segunda parte de Spider-Man: Cruzando el multiverso (2023), que no llegará hasta 2027, los productores decidieron dar luz ver a esta serie en imagen real, que ha contado con Nicolas Cage para protagonizarla. Lord y Miller han mantenido funciones de productores, aunque el creador de la serie es Oren Uziel, que comparte labores de showrunner junto a Steve Lighttfoot. La serie de 8 episodios ha sido dirigida por Harry Bradbeer, Nzingha Stewart, Alethea Jones y Greg Yaitanes. Los guiones corren a cargo del propio Uziel con Christopher Chen, Megan Liao, Steve Lightfoot, Tori Sampson, Jennifer Frazin, Jack Henderson y Bruce Marshall Romans.

La serie tiene la peculiaridad de haberse estrenado en dos formatos diferentes. En blanco y negro, que es como se había pensado originalmente, y en color. La sensación es que los productores no confiaban que el público generalista aceptara ver una serie en blanco y negro, motivo del desdoblamiento de la serie. La serie se creó para su emisión tanto en blanco y negro como en color. Para conseguir las dos versiones, las imágenes rodadas en el plató se capturaron digitalmente para luego dividirlas y procesarlas por separado. El equipo acuñó el término «True-Hue» para referirse al proceso mediante el cual crearon su versión en color, similar al Technicolor; Cage afirmó que esa versión se hizo para que pareciera «super saturada», y Uziel señaló que era como si la película en blanco y negro se hubiera coloreado.

En el reparto tenemos a Nicolas Cage como Ben Reilly / The Spider, una versión más madura y curtida de Spider-Man, un investigador privado en horas bajas y superhéroe procedente de un mundo alternativo basado en la Nueva York de los años 30. Cage es el gran reclamo de la serie y el personaje de Reilly le permite desplegar toda una serie de movimientos histriónicos marca de la casa que harán las delicias de sus fans.

Lamorne Morris es Joe «Robbie» Robertson, amigo de Ben y un periodista independiente muy trabajador que persigue las historias más arriesgadas para llamar la atención y avanzar en su carrera. Li Jun Li interpreta a Cat Hardy, una cantante de club nocturno con aire de femme fatale que será el interés amoroso tanto de Ben como de Flint Marko, que trama matar a Silvermane (Brendan Gleeson), el jefe de la mafia irlandesa que controla los elementos criminales de la ciudad. Karen Rodríguez como Janet Ruiz, secretaria de Ben y compañera de investigación; Jack Huston como Flint Marko / Sandman, guardaespaldas y amante de Cat que se convierte en secuaz de Silvermane y tiene la capacidad de transformar su propio cuerpo en arena, Abraham Popoola como Lonnie Lincoln / Tombstone, amigo de Marko y secuaz de Silvermane, que posee una piel blindada casi indestructible que le otorga fuerza y resistencia sobrehumanas, Andrew Lewis Caldwell como Dirk Leyden / Megawatt, un criminal con la capacidad de absorber y liberar electricidad, y Jack Mikesell como Jimmy Addison, un criminal con habilidades piroquinéticas, completan el reparto en sus papeles principales.

Muchas veces, los espectadores nos enredamos en temas de producción, de costes y de la parte del negocio que rodea el mundo del cine y la televisión. Yo el primero. Pero en realidad, como espectador no puedo más que levantarme y aplaudir porque una serie freak como este Spider-Noir haya llevado a hacerse realidad. Porque en realidad, esta serie es un bendito milagro incluso cuando hay cosas con las que no he conectado.

El primer elemento a destacar es la propia visión de hacer un Spider-Noir en blanco y negro, para igualarlo a la aparición del personaje en las películas de animación. El blanco y negro hace que la serie conecte con los clásicos del noir de los años 30, y me parece un elemento muy interesante para construir el tono que se quería crear. Visualmente creo que el blanco y negro es un acierto, incluso cuando el efecto provoca que las pocas escenas de efectos especiales queden apagadas y sin chispa. Como son las apariciones del Electro de este universo, Megawatt. Dicho esto, globalmente me alegro de haber podido ver la serie en blanco y negro.

Vi un episodio en color y lo cierto es que el efecto queda extraño y poco natural. Para escribir esta reseña he leído que se buscaba provocar la sensación visual que provocan las películas coloreadas, y lo cierto es que en ese sentido, el objetivo está super conseguido. Lo malo es que como las películas coloreadas, el color no resulta natural y queda extraño para la vista. Pero como decía antes, si Amazon acepta el sobre coste de hacer la serie en color y en blanco y negro, ¿Por qué tendría que ponerle un pero yo como espectador? De hecho, es mejor, porque nos ofrece la posibilidad de ver la serie como cada uno prefiera.

Entrando en la serie en si, otro elemento clave es que Spider-Noir NO es una historia de superhéroes con toques noir, sino una de detectives en la que algunos personajes tienen habilidades especiales en momentos concretos. Esto es clave, porque en parte yo esperaba ver lo primero, y me he encontrado lo segundo. En función de las expectativas de cada uno, el visionado puede ser más o menos satisfactorio. Y por eso creo que es importante que se avise a los espectadores, sobre todo a los comiqueros.

Luego tenemos a Nicolas Cage. Él es lo mejor y casi lo peor de la serie. Por un lado, su contratación tras poner la voz en las películas de animación era algo obligado, en eso no tengo dudas. Y Cage ha encontrado en Ben Reilly un vehículo fantástico para sus excentricidades actorales, aunque él las justifique al tratar de imitar el movimiento real de los arácnidos. El elemento torturado de Reilly tras la muerte de su amada antes de empezar la serie, que justifica que se encuentre torturado y casi alcoholizado, encaja como anillo al dedo en el rango interpretativo de Cage. Además, no se puede negar que él es el principal reclamo de la serie en lo referido al star-power de Hollywood. Cage es la única estrella de cine de la serie y su mera presencia vende la serie y anima a una parte de los espectadores a verle. Así que por esa parte, me parece perfecta la contratación de Cage para el papel de Ben Reilly.

Pero en realidad, Cage es un mal casting para la versión en imagen real de Ben Reilly. Cage era perfecto cuando se trataba de ponerle la voz en las películas de animación, pero el actor tiene 62 años y es demasiado mayor para el papel. Y ya no es que no pueda hacer las escenas de acción, que obviamente no puede. Es que cuando se plantea una relación amorosa con Cat Hardy, interpretada por la actriz Li Jun Li, no te puedes creer que esa femme fatale pueda enamorarse del anciano Reilly. Partiendo que obviamente Reilly en la serie no tiene 60 años, sino como mucho 40. Cosa en lo que Cage ya no resulta creíble. Y por mucho que Cage me encanta, el problema de este casting provoca una disociación que provocó que no conectara en muchos momentos con el drama del protagonista.

Esta situación creo que viene provocada por los propios estudios y su incapacidad de encontrar a la siguiente generación de estrellas de cine, que provoca que al final tengan que contratar a las mismas estrellas envejecidas de siempre. Algo que acaba siendo un problema evidente.

La serie usa algunos convencionalismos del noir, unidos a otros elementos que conectan con la sensibilidad identitaria woke que ha contaminado el mundo del entretenimiento americano.

Un Ben Reilly quemado es contratado para encontrar a un persona, que resulta ser un mutante con poderes piroquinéticos que quemó la casa del mafioso Silvermane. Reilly descubrirá que hay un grupo de personas con poderes que conectan con su propia historia y cómo consiguió él los poderes. Que esto conecte con la Primera Guerra Mundial y unos experimentos en un campo de prisioneros alemán me resulta una idea original que aleja a los personajes de los clichés más trillados del comic. Lo cual está bien.

Reilly conocerá a Cat Hardy, cantante y dueña de un club que en realidad es propiedad del mafioso Silvermane, interpretado por el veterano Brendan Gleeson. Hardy conecta con el arquetipo de femme fatale y son sus acciones las que provocan toda la serie. En los últimos años ha habido un cambio en el tratamiento y lo que simbolizaban las femme fatales, hasta el punto de quitarles la parte malvada para convertirlas en mujeres que siguen su propio destino y toman sus decisiones. Ejemplo de empoderamiento, vamos. Cosa que es exactamente lo que vamos a ver en esta serie, con Hardy tomando decisiones según su propio interés que benefician o perjudican a Reilly. Pero que no se toman desde un punto de vista de ser la villana de la serie, cosa que Hardy no es en absoluto.

Dentro que Silvermane es claramente el villano, en realidad la serie intenta humanizarle, al mostrarle como alguien que sufrió el hambre en la depresión antes de levantarse para convertirse en quien es. Algo que acaba provocando que tengamos a un villano muy poco imponente con una nula sensación de peligro. De alguna manera, la serie humaniza a la mayoría de teóricos villanos, como son las versiones de este mundo del Hombre de Arena y Tombstone. El único ser con poderes realmente malvado es la versión de Electro. En general, resulta super llamativo el intento consciente de la serie porque nadie sea realmente «malvado» en la serie.

La serie mantiene el misterio de cómo Ben consiguió sus poderes, cosa que no descubriremos hasta el quinto episodio. Ben se encuentra en medio de la lucha de poder de Silvermane y Alfred Morris, el alcalde de la ciudad que aspira a la reelección. A pesar de su manifiesta incapacidad y problemas con el alcohol, Reilly va saliendo adelante gracias a la ayuda de su amigo el periodista Robbie Robertson, que le pone en la pista de los crímenes de la ciudad, y de Janet Ruiz, su secretaria que es además una investigadora sagaz con contactos en la policía.

Aparte del problema de edad de Cage, el otro gran problema argumental de la serie es que Reilly en varios momentos se convierte en secundario de su propia serie. Sobre todo durante un climax final en el que son otros personajes los que resuelven la amenaza de Silvermane mientras The Spider (que ese es su nombre de superhéroe en esta Tierra) se enfrenta a los supervillanos en una descafeinada pelea final. Si a eso le sumamos el problema de unos villanos muy poco carismáticos y visualmente terriblemente sosos, tenemos una serie con problemas serios.

Comentaba al principio que Spider-Noir NO es una historia de superhéroes. Pero dicho esto, la serie destaca para mal en muchos momentos por lo cutre que luce todo. Hay un elemento llamativo que en realidad no es demasiado grave, pero que se ve. Y es que dentro de recrear la Nueva York de los años 30, los productores hacen que el 99% de las escenas «de calle» tengan lugar en la misma calle. Dentro que está rodado en estudio, claro. Esto no es super grave, pero provocó que la sensación fuera de una sitcom de los 80 y 90, y no de una serie de gran presupuesto de 2025. En realidad, esta sensación de sit-com es evidente porque el 80% de la serie está rodado en las mismas 5 localizaciones: La calle de Nueva York, el club de Cat y su habitación, el despacho de Ben y alguno más.

Es evidente que Spider-Noir NO es una serie barata. Pero en muchos momentos lo parece. El climax final de la serie en la calle delante de un teatro es super cutre. Y una parte puede ser por el efecto del blanco y negro en el CGI que comentaba antes. Pero otra parte es debido a unas escenas de acción super cutres con unas coreografías lamentables que no se si se pueden calificar como tales.

Luego tenemos a The Spider. Hay sólo un par de escenas con él balanceándose por la ciudad, y quedan pobres y sin chispa. Pero es que además por no ver ni siquiera vemos a Reilly escalar paredes o hacer las cosas que se suponen a un héroe arácnido. Su habilidad de tirar redes orgánicas es lo único que hace que Reilly se salga de la normalidad. Dentro que en realidad, los minutos en pantalla de The Spider son super escasos, porque tenemos el 95% del tiempo a Cage en su identidad de Ben Reilly.

Decía al principio que los espectadores tenemos que alegrarnos porque una serie como Spider-Noir se haya estrenado. Luego quien quiera que la vea y quien no, no. Pero una vez esto es así, lo cierto es que esta serie me ha parecido cutre y decepcionante en muchos momentos. Me da la sensación que este serie debería haber sido mucho mejor de lo que lo ha sido en realidad.

Mientras escribo estas líneas aún no se sabe si Spider-Noir va a tener una segunda temporada. En positivo tengo que decir que esta temporada ofrece una historia cerrada con un final satisfactorio a partir del arco de redención de Reilly, que termina aceptando que es The Spider y su obligación es ayudar a la ciudad. Si no hay más, al menos el final es el correcto. En caso de que se planteen hacer una segunda temporada, les recomendaría que pensaran bien la historia que quieren contar, y si realmente merece la pena.

Comparto el trailer de esta serie:

Spider-Noir es un experimento curioso que me parece increíble que haya llegado a hacerse realidad.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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