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Crítica de Digger de Alejandro González Iñárritu

Tenía ganas de ver Digger, la nueva película de Alejandro González Iñárritu (Birdman, El renacido) protagonizada por Tom Cruise. También reconozco que pensaba que era posible que no me fuera a gustar. Pero estaba totalmente equivocado.

PUNTUACIÓN: 8/10

El hombre más poderoso del mundo se embarca en una misión frenética para demostrar que es el salvador de la humanidad antes de que el desastre que ha desatado lo destruya todo.

Alejandro González Iñárritu (Ciudad de México, 1963) es un cineasta mexicano conocido por sus películas Amores perros (2000), 21 gramos (2003), Babel (2006), Biutiful (2010), Birdman (2014), El renacido (2015) y Bardo (2022). Los proyectos de Iñárritu han recibido elogios de la crítica y numerosos galardones, entre ellos cuatro premios Óscar, tres premios BAFTA y cuatro Globos de Oro.

Iñárritu concibió la idea de Digger tras trabajar en «El renacido» (2015). Escribió el guion junto con Sabina Berman, Alexander Dinelaris Jr. y Nicolás Giacobone, a partir de una historia de Iñárritu, Berman y Jez Butterworth. La película se rodó en el Reino Unido, contando con un enorme presupuesto que se comenta que puede ser superior a los 150 millones de dólares. En la película tenemos la fotografía de Emmanuel Lubezki, el montaje de Stephen Mirrione y Conor O’Neill y la música de Cosmo Sheldrake.

Tom Cruise es el omnipresente protagonista en el papel de Digger Rockwell, un acaudalado magnate petrolero cuya empresa provoca un desastre en Groenlandia que podría acabar con el mundo.

Riz Ahmed como el Dr. Nirav Ganesh, un científico y jefe de Seguridad Medioambiental de Digger; John Goodman como Compson, el presidente de los Estados Unidos; Sandra Hüller como Emma Rockwell, hermanastra y socia de Digger; Michael Stuhlbarg como Eddie, el vicepresidente de los Estados Unidos; y Jesse Plemons como Kenny Rockwell, completan el reparto en sus papeles principales.

Digger ha sido machacada por una parte de la crítica y el poco público que la vio en USA la ha calificado como la peor película de la carrera de Tom Cruise. Además, los medios oficiales se han recreado con el tremendo fracaso económico de la película, que se ha estrellado en la taquilla. Y reconozco que en parte, yo fui a verla temiéndome que no me fuera a gustar.

Me alegro de haberme equivocado, porque Digger es una película fascinante, que cuanto más pienso en ella, más me gusta. Dicho esto, entiendo por qué el público ha podido no conectar con la película, porque la propuesta de Alejandro González Iñárritu es excesiva, arriesgada, teatral y muy compleja. Con muchísima más crítica política y social de la que yo podía imaginar de inicio, y realizada de forma super inteligente.

Pero antes de nada, hay que levantarse a aplaudir a Tom Cruise por aceptar el papel más complejo de su carrera, que le ha servido para darnos un trabajo histórico. El protagonista Digger Rockwell es un ser despreciable que aparentemente siempre se ha salido con la suya. No se a quien me recuerda, actual presidente de los Estados Unidos. Incluso a pesar de las múltiples exageraciones, Digger no es una caricatura. Es una mala persona con una personalidad compleja que tiene un carisma que no debería tener. Incluso con las prótesis y las muchas capas de maquillaje, Tom Cruise llena la pantalla mostrando una vez más su categoría de ESTRELLA. Realizando un trabajo con muchos matices y a la vez super exagerado, amplificado por el giro de la película en que se descubre que Cruise está realizando un doble papel. Papel este segundo para el que incluso llega a cambiar el acento, resaltando que en realidad son dos personas diferentes. Cruise estaba en un momento en que podía elegir hacer cualquier cosa y eligió el «cine de prestigio». A pesar de lo que diga la actualidad, la apuesta le ha salido bien, porque actoralmente ha demostrado que puede hacer lo que quiera y el espectador lo va a flipar.

Digger es una película excesiva, empezando por su duración de 128 minutos. Para mi, esto sería lo que menos me ha gustado, reconociendo que se me ha hecho un poco larga. Más que la duración, lo que más me ha llamado la atención, en este caso para bien, es la sensación incómoda que el director Alejandro González Iñárritu ha planteado para su película. Debido a la sorpresa de la película, Digger plantea un ritmo a trompicones que también ayuda a la sensación de desequilibrio que se siente a lo largo de todo el metraje. Todo ello son elementos que hacen que los espectadores no estén recibiendo los feedbacks esperados leyendo la sinopsis, lo que también explica que la gente esté puntuando mal a la salida del cine al no recibir lo que imaginaba.

El aspecto visual y técnico es una sorpresa. Digger está rodada prácticamente toda en interiores, lo que aumenta la sensación teatral de la película. Sensación que acaba teniendo una confirmación, contando con las sorpresas que iremos conociendo. La fotografía de Emmanuel Lubezki me parece magistral y lo mismo para el inesperado diseño de producción. Hay un montón de planazos con unas composiciones de imágenes que casi parecen pensadas para salir en los hilos de «One perfect shot».

La película tiene una crítica política clara, en eso si hace lo esperado. En teoría a un empresario petrolífero que intenta solucionar un problema medioambiental que ha creado. Una crisis creada con la connivencia del poder político comprado por Digger durante décadas. La crítica al ala republicana y a los ultrareligiosos, uniendo por supuesto al presidente Trump, es super evidente. Imagino que esto ha restado espectadores y también explica la bajísima taquilla que está haciendo allí. El trabajo super exagerado de John Goodman como el presidente de los Estados Unidos Compson, es parte de la crítica a un establishment político que convierte el despacho oval en una secta religiosa. Como Digger dejó claro desde su primera imagen que se trataba de una farsa, la parte exagerada, super exagerada, de la película no me molestó. Al contrario, hizo que valorara la valentía de Iñárritu de hacer una película tan compleja y over-the-top. Sobre todo porque la película en realidad no nos cuenta esto. O al menos, no solo eso.

Hay metáforas visuales prácticamente en todo lo que vemos. Empezando porque el único amor en la vida para Digger es su gata Maggie. Una gata que se nos dice que tendría que haber muerto hace años y que Digger ha mantenido con vida artificialmente. De alguna manera, ¿Esto es una metáfora de la Naturaleza y como llegamos tarde para salvarla? No sólo eso, es que nos estamos engañando creyendo que podemos hacerlo. Entiendo que es algo evidente.

Si la película se quedara en esto, sería una más de las muchas películas que critican a los políticos ante los desmanes contra el medio ambiente. Pero Digger hace algo muy, muy interesante. Voy a comentar la sorpresa de la película, que puede decirse que es spoiler. Sigue leyendo bajo tu responsabilidad.

Supuestamente la película va de un magnate luchando para evitar el desastre que ha creado. Pero el giro magistral lo encontramos cuando descubrimos que en realidad estamos viendo un ensayo de una obra de teatro titulada Fossil Fools, que ridiculiza al personaje «real» de Digger Rockwell. Y que nos muestra que el realidad el desastre medioambiental sucedió sin que Digger o el gobierno de los USA pudieran evitarlo. Mostrando además un mundo que se ha ido a la mierda y que tiene que lidiar con las consecuencias creadas por unos poderosos que no han pagado por sus crímenes.

La sorpresa de estar en una obra de teatro conecta con el género de cine dentro de cine, y me resultó una maravilla. Al mismo tiempo, explica la sensación de What the fuck? que tenía en la primera hora, hasta que conocemos esta sorpresa. Y permite a Tom Cruise la maravilla de interpretar dos papeles, el de Digger Rockwell, o al menos una versión exagerada para ridiculizarle, y a Curtis Markson, el actor que le está interpretando.

Como sátira que es, lo que descubrimos no es sólo que los USA no evitaron el desastre, es que sabiendo que iba a suceder no hicieron nada para intentar que no se supiera que es responsabilidad suya. Lo cual es infinitamente más grave, y puede decirse que tiene una correlación directa para los líderes políticos. Por esto mueren centenares de miles de vidas en Europa, y nadie paga por este crimen. Por cierto, Europa no queda tampoco bien parada, al ser mostrada como una agrupación de burócratas incapaces de ponerse de acuerdo entre ellos que por supuesto no son capaces de defenderse a si mismos. La irrelevancia con que son(somos) mostrados los europeos debería levantar ampollas a nuestros políticos, si estos tuvieran la más mínima vergüenza.

El mundo se ha ido a la mierda, pero el sobrino de Digger sigue siendo multimillonario. Y dentro del desastre mundial, produce una obra de teatro que al menos alegre la existencia de la gente durante unas horas. Jesse Plemons interpreta a Kenny Rockwell y lo hace genial. Su monólogo final me parece brillante, es un gran actor. Y Kenny es una persona empática que se preocupa por la gente a su alrededor. Parece buen tío. Pero esto no debe ocultar la verdadera crítica de la película, el hecho que los millonarios que destruyeron el mundo siguen controlándolo. ¿Nos recuerda a alguien de Silicon Valley? De hecho, esto podría ser una metáfora de la misma existencia de la película, que nos entretiene y nos hace mirar hacia otra parte mientras el mundo se va a la mierda. O mejor dicho, el mundo ya se ha ido a la mierda y no nos lo queremos creer. O peor, hacemos como si aún tuviera salvación.

La crítica a los políticos es salvaje. Pero es incluso mayor la de los empresarios que quieren entretenernos mientras sus corporaciones son más poderosas que muchos países. Empresarios y corporaciones que sufren otro dardo antológico, cuando vemos que los mismos que contaminan crean otras empresas «verdes» que no sirven para nada y que hacen creer a la gente que están haciendo cosas positivas. Supuestamente luchando por la contaminación que ellos han creado, pero que sólo sirven de pantalla de relaciones públicas que muchos ilusos compran. Me parece una crítica magnífica, planteada de forma super inteligente.

Como digo, cuanto más pienso en Digger más interesante me parece. Pero esto no quita que tengo que reconocer que es una película que probablemente no vuelva a ver nunca más. Porque resulta tan excesiva que es agotadora. Su tamaño y ambición no evita que la película se me hiciera super largar sobre todo a partir que Kenny Rockwell realice su monólogo en el que explica los motivos de la existencia de esta obra de teatro. A partir de ahí, lo que se supone es el epílogo incluyendo la muerte de Digger, se me hizo bola.

También tengo que decir que el trailer posiblemente no haya mostrado el nivel de farsa que es la película, lo que ayudara a que algunos espectadores que esperaran ver una comedia sin más salieran espantadas. En realidad, nada de lo que vemos resulta gracioso, aunque yo reconozco que me reí un par de veces debido a la locura de algunas situaciones. En todo caso, la promoción no creo que sea un problema achacable a Iñárritu en absoluto, aunque si creo que explica las malas puntuaciones entre la gente que fue a verla.

Agradezco que se hagan películas arriesgadas como Digger. Ojalá el fracado monumental que le va a suponer a Warner no provoque de deje de apostar por este otro tipo de cine.

Comparto el trailer de la película:

Digger es incómoda, teatral y muy interesante. No volveré a verla pero me alegro de haberlo hecho.

PUNTUACIÓN: 8/10

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