Segundo número de Guerra de Veneno de Al Ewing publicado por Panini. Y a pesar del estupendo dibujo de Iban Coello, con color de Frank D´Armata, cada vez está más claro que Ewing y yo no conectamos.
PUNTUACIÓN: 5.5/10
Eddie y Dylan Brock, padre e hijo, se enfrentan en una sangrienta batalla para determinar quién de los dos es el verdadero Veneno. Pero hay un contendiente más que se dispone a entrar en el ring: ¡El Asombroso Spiderman! Mientras tanto, Meridius comienza su juego final.
En las últimas fechas he sido muy crítico con la calidad de los dibujos de los comics Marvel. Es por esto que creo que es justo destacar que en el caso de esta Guerra de Veneno, lo mejor del comic es sin duda el dibujo del español Iban Coello con el color de Frank D´Armata. Aunque estamos ante una grapa que se lee en un suspiro, Coello consigue aportar el dinamismo que se espera de una historia de Spiderman y simbiontes. A lo que hay que sumar el toque terrorífico cuando Meridius lanza su plan y con la llegada de Matanza. A continuación entraré en las cosas con las que no conecto, pero por la parte del dibujo, no se le puede poner ni un pero a Coello.
Sin embargo, todo lo que me gusta el dibujo de Coello encuentro la historia super insulsa y carente de interés. Empezando por la absurdez de querer hacer como que el combate de Eddie, su hijjo Dylan y Spider-Man llevando el simbionte Veneno. Da la sensación como si los editores de Marvel hayan leído recientemente Do a powerbomb de Daniel Warren Johnson y hayan decidido que la lucha libre mola y por qué no lo pueden colar ellos también en sus publicaciones. Y el resultado en esta miniserie de hacer que los protagonistas peleen en un ring con speakers retransmitiendo la pelea lo único que transmitir una sensación ridícula y de algo que no tiene sentido en un comic Marvel. Por esta parte, Ewing ha metido la pata completamente. La parte de «héroes peleando entre ellos por una confusión que acabarán uniéndose contra la amenaza real» es algo consustancial a los comics Marvel. Pero en este caso Ewing le que quitado cualquier sensación de peligro o amenaza, por lo que las páginas de Coello acaban siendo unas coreografías super chulas pero vacías de contenido.
Lo único medio interesante es la parte de los villanos, con Meridius uniéndose a Matanza y mostrando su as en la manga, un virus que mezcla a los simbiontes con los zombies. Este virus puede ofrecer una buena amenaza para los portadores de Simbiontes. Y espero que al menos consigamos que el número de héroes con simbiontes se reduzca considerablemente. En todo caso, creo que no ha pasado demasiado pensando en que estamos a punto de alcanzar el ecuador de la serie.
Lo que si tengo claro es que no conecto con Al Ewing, y el final de esta miniserie me ofrece el punto de salida perfecto para dejar de comprar Veneno. De momento, el tie-in de este evento en la colección de Veneno escrito por Torunn Grønbekk seguro no lo voy a comprar. Espero que estos 3 números restantes no se me hagan muy cuesta arriba.
Comparto las primeras páginas del número:
No he conectado con Guerra de Veneno, y este segundo número es definitivo para tener claro que me bajo del carro de Veneno al final de esta miniserie.
PUNTUACIÓN: 5.5/10
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