Séptimo episodio de Daredevil Born Again en Disney+, en el que tenemos la resolución del enfrentamiento con Muse.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
Episodio 7. Por amor al arte.
Daredevil ha regresado e intenta pararle los pies a Muse antes que Fisk.
Episodio de 43 minutos dirigido por David Boyd, director del episodio anterior. El guion corre a cargo de Jill Blankenship, que escribió el tercer episodio. Dario Scardapane sigue como showrunner de la serie.
En el reparto tenemos a Charlie Cox como Matt Murdock / Daredevil, Vincent D’Onofrio como Wilson Fisk / Kingpin, Ayelet Zurer como la esposa de Fisk Vanessa Marianna-Fisk, Nikki M. James como Kirsten McDuffie, ex ayudante del fiscal del distrito de Nueva York y nueva socia de Matt en el bufete, Margarita Levieva como Heather Glenn, terapeuta e interés romántico de Matt, Zabryna Guevara como Sheila Rivera, mano derecha de Fisk en la alcaldía, Genneya Walton como BB Urich, periodista de The BB Report y sobrina de Ben Urich, Clark Johnson como Cherry, policía jubilado de Nueva York que trabaja con Murdock, Michael Gandolfini como Daniel Blake, Hamish Allan-Headley como el policía corrupto Powell. Camila Rodríguez como Ángela del Toro, la sobrina de Héctor Ayala y Hunter Doohan como Bastian Cooper / Muse, completan el reparto en los papeles principales.
Empezando por las partes positivas, lo mejor de Daredevil Born Again es el elevado factor de entretenimiento que proporciona. Tras la presentación de Muse en el episodio anterior, la serie plantea una resolución brutal a esta historia. Si a veces me quejo de series que alargan en exceso tramas abiertas, esta NO es una de esas series. El retorno de Daredevil vino provocado por la necesidad de salvar a Ángela, la sobrina de Héctor Ayala que intena resolver un caso en que trabajaba su tío antes de ser asesinado.
Matt había evitado por todos los medios volver a ponerse el traje, pero cuando por fin lo hace queda claro que su vida personal va a sufrir el precio. Por un lado con sus socios y amigos del bufete, pero sobre todo con su novia Heather, que no puede entender donde va por las noches terminando amoratado. Heather tiene un papel clave en este episodio, al descubrirse que es la terapeuta del joven Bastian Cooper, que es un enfermo que asesina sus víctimas por amor al arte. Literalmente. Que Muse secuestre a Heather añade un elemento personal para Matt que nos da el enfrentamiento que llevábamos esperando desde la semana pasada.
Una vez acabe todo, está por ver cómo afectará a la relación de Matt y Heather, ya que Heather piensa que las personas que lleva máscaras para ocultar su rostro son unos cobardes que no merecen su respeto. Blanco y en botella. Pero antes de esto, tenemos un combate super sangriento que tiene un final inesperado.
En las reseñas de episodios anteriores me quejaba que la serie estaba desaprovechando a Wilson Fisk, enredándole en situaciones burocráticas cuando lo que queremos es verle como KINGPIN. Me alegra decir que en este episodio Vicent D´Onofrio tiene un material más adecuado para brillar. Primero rememorando lo que Daredevil le robó en las series de Netflix, que despierta en él un odio que no habiamos visto hasta ahora. La respuesta de Fisk al retorno de Daredevil pasa por activar su Anti-Vigilante Task-Force, unos policías de gatillo fácil que no tienen problema en disparar a quien se ponga por delante.
Otro elemento que avanza de forma interesante es el control de Fisk y Vanessa del elemento criminal de la ciudad. Una trama que no había ido a ningún sitio hasta ahora porque Fisk en realidad lo que quería era desvincularse de los negocios sucios, y que en este episodio da un vuelco total.
Los 43 minutos del episodios pasan en un suspiro, con el plus de que todo lo que pasa es importante narrativamente hablando. Como decía al principio, Daredevil Born Again es una serie super entretenida que ha sabido retomar la personalidad de la serie original. Algo que me parece chulísimo.
El problema que tengo con la resolución del episodio es que me parece que es una locura tras otra. Tenemos varias conveniencias demasiado convenientes, pero lo peor es que las decisiones que toman los personajes son directamente absurdas. Empezando por un Wilson Fisk que intenta negar la presencia de Daredevil para dar todo el mérito a su fuerza policial. Aunque es imposible de negar que Daredevil estuvo allí y hay testigos que lo tienen claro.
El otro aspecto cuestionable del episodio es la resolución de la trama de Muse. Un final anticlimático que no era necesario tampoco, más allá de buscar evitar mostrar a una mujer rescatada por un hombre. La forma en que han presentado a Muse y cierran su historia totalmente en falso me parece un desperdicio absoluto. Aparte que más allá de «está loco» no llega aclararse de forma convincente los motivos que llevan a este joven de cometer estos sangrientos actos.
Si, todo es muy entretenido. Pero entretenido en modo «mejor no pienses demasiado en lo que está pasando». Y esto es algo que en realidad no es de ahora, porque en todos los episodios habían conveniencias y locuras de mayor o menor tamaño. Esto es un problema relativo en una serie que como digo me parece muy entretenida.
Quedan dos episodios de esta temporada. Unos episodios escritos por el showrunner Dario Scardapane y dirigidos por Justin Benson & Aaron Moorhead. Y tengo que decir que no me gustó nada la escena de acción del primer episodio que dirigieron ellos. Por encima de la acción, tengo ganas de ver si las repercusiones de lo visto en este episodio va a provocar un efecto en cascada que nos de el climax que la serie merece. Quedan dos semanas, veremos qué tal cierran la serie.
Comparto el trailer de este serie:
Daredevil Born Again ha sabido encontrar el tono perfecto para conseguir engancharnos a espectadores veteranos y noveles. Muy bien todo.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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