Crítica de Marshals: Una historia de Yellowstone temporada 1 (SkyShowtime)

Tras el final de Yellowstone, nos llega el primer spinf-of protagonizado por Kayce Dutton (Luke Grimes), convertido en agente de los Marshals de Montana. Hoy comento mis impresiones de la primera temporada de Marshals: Una historia de Yellowstone.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Serie de TV (2026). 1 temporada, 13 episodios. Tras dejar atrás el rancho Yellowstone, Kayce Dutton se une a una unidad de élite de los US Marshals, donde combina sus habilidades de cowboy con las de Navy SEAL para impartir justicia en Montana. Él y sus compañeros de equipo –Pete Calvin (Logan Marshall-Green), Belle Skinner (Arielle Kebbel), Andrea Cruz (Ash Santos) y Miles Kittle (Tatanka Means)– deben encontrar el equilibrio entre el alto precio psicológico que conlleva servir como última línea de defensa en la guerra que la zona libra contra la violencia y su deber con sus familias, que en el caso de Kayce incluye a su hijo Tate (Brecken Merrill) y sus confidentes de la reserva Thomas Rainwater (Gil Birmingham) y Mo (Mo Brings Plenty).

Tras el final de Yellowstone, CBS estaba buscando fórmulas para poder rentabilizar la popularidad de la serie creada por Taylor Sheridan. La opción elegida, este Marshals, se plantea desde la premisa de seguir la vida de Kayce Dutton (Luke Grimes) tras regalar el rancho a los nativos americanos de Broken Roc. Con la experiencia militar y como agente de la ley de Kayce, la premisa daba para lo que ha acabado convirtiéndose, en una serie procedimental con «el caso de la semana». El creador de Marshals es Spencer Hudnut, con Sheridan en segundo plano como productor ejecutivo, dado que la serie se basa en personajes creados por él. Al ser una serie producida por una cadena de televisión tradicional en lugar de una plataforma de streaming, la duración de esta primera temporada ha sido de 13 episodios, en lugar de los 10 a los que estamos más acostumbrados. Los directores de estos episodios son habituales de las series de Taylor Sheridan: Greg Yaitanes, Christopher Chulack, Guy Ferland, Gonzalo Amat, John Erick Dowdle, Gonzalo Amat y Ruben Garcia. Hudnut escribe los dos primeros episodios y el último. El resto de episodios de la temporada han sido escritos por Tom Mularz, Dana Greenblatt, Jim Adler, Mark H. Semos, Lyle Mitchell Corbine Jr. y Maggie Schroeder. Destacar también que la serie ha sido renovada para una segunda temporada.

En el reparto tenemos el retorno de Luke Grimes en el papel de Kayce Dutton, un ganadero y exmiembro de los SEAL que está pasando por el duelo por la muerte de su esposa Mónica y se está adaptando a la crianza de su hijo Tate (Brecken Merrill) en solitario. Kayce será visitado por su compañero y antiguo jefe en los SEAL Pete «Cal» Calvin, interpretado por Logan Marshall-Green, que le ofrecerá un puesto en los Marshals de Montana. Arielle Kebbel interpreta a Isabel «Belle» Turek-Skinner, miembro del equipo y exagente de la ATF, especializada en balística y armas. Ash Santos es Andrea Cruz, una agente inicialmente asignada en Washington D. C. antes de ser trasladada a Montana a regañadientes. Tatanka Means es Miles Kittle, antiguo agente de policía de la reserva y exmarine. También regresan de Yellowstone Gil Birmingham como Thomas Rainwater, jefe electo de las Tribus Confederadas de Broken Roc, y Mo Brings Plenty como Mo, el conductor y guardaespaldas personal de Thomas.

Dentro de la familia Dutton, tengo que reconocer que Kayce era uno de los hijos menos interesantes. Aparte de Kevin Costner, por la parte del carisma su hermana Beth y Rip Wheeler, el capataz del rancho novio de Beth, eran los que se llevaban el gato al agua. Para sorpresa de nadie, ambos protagonizan su propia serie, Rancho Dutton, que acaba de ser estrenada coincidiendo con el final de esta serie.

Centrándonos en Kayce en su serie como protagonista, si algo bueno tenía Luke Grimes era su habilidad para rodar escenas de acción además de su habilidad con los caballos. En la parte de transmitir intensidad en las escenas de acción Grimes es un actor valioso. Cuando se trata de transmitir emociones, sus habilidades son mucho más limitadas. Hasta el punto de parecer un palo inexpresivo.

Mashals: Una historia de Yellowstone aprovecha a los personajes creados por Taylor Sheridan para una serie policial bastante típica con estructura de «caso de la semana». O como mucho, arcos de dos episodios. La novedad es tener a los agentes montando a caballo sobre todo en los primeros episodios, con espectaculares paisajes naturales a sus espaldas. Paisajes que no son de Montana, ya que la serie se rodó en Utah.

La estructura de la serie es bastante básica. Kayce está aún de duelo por la muerte de su esposa Monica. La decisión de matar a Monica fuera de plano me pareció bastante sucia, por cierto. Porque la actriz Kelsey Asbille que interpretaba a Monica ofrecía la humanidad que Luke Grimes a veces no sabía transmitir. Aunque Monica no está, su hijo Tate entra y sale en la serie, mientras Kayce no sabe qué hacer en su vida y cual es su lugar en el mundo.

Afortunadamente, la solución se presenta en su puerta, ya que su compañero en los SEAL Cal Calvin necesita su ayuda en un caso, lo que llevará que acabe ofreciéndole una placa de Marshal. Cal es un veterano con errores en su pasado que quiere arreglar, y se mudó a Montana para estar cerca de su hija Maddie, a la que abandonó cuando era una niña.

El resto del equipo también traen sus problemas personales a la acción. Belle es una agente super capaz con un problema de adicción al juego. Aunque cree que puede compartimentalizar su vida personal con la parte de agente de la ley, está bastante equivocada. Andrea Cruz es otra agente super dura que en realidad no quiere estar en Montana, ya que su anterior trabajo en Washington era mucho más satisfactorio para ella que encontrarse en mitad de la nada en un mundo de pueblerinos. Por último, Miles Kittle es un nativo americano de la reserva de Broken Roc, y aunque quiere ayudar a la gente y hacer lo correcto, siente que está traicionando a su pueblo al aceptar trabajar en las fuerzas del orden del hombre blanco.

Como serie procedimental que es, situaciones de la vida personal de los agentes se mezclarán con los casos que tendrán que ir resolviendo a lo largo de esta larga temporada. En positivo, que la acción tenga lugar en Montana y tengamos la participación activa de Gil Birmingham y Mo Brings Plenty retomando sus papeles de Yellowstone de Thomas Rainwater y Mo ayuda a dar una sensación de continuidad de una historia conocida.

Tengo que reconocer que Marshals NO es una gran serie. El elemento natural de «Montana» es lo que la diferencia de decenas de series policiales de estructura similar a esta.

Las limitaciones actorales de todo el reparto me vuela la cabeza. Ya he comentado que Luke Grimes es un actor super limitado, pero es flipante ver como el resto de protagonistas le hacen bueno. Logan Marshall-Green como Cal es muy muy flojo, pero incluso peor es ver a Tatanka Means intentar ser un actor. Las actrices Arielle Kebbel y Ash Santos al menos son resultonas en su papel de tías duras que no se dejan achantar por nada. Pero en la parte actoral y emocional, es difícil no suspender a esta serie.

En lo que más se nota este problema actoral, sobre todo si lo comparamos con Yellowstone, es debido a unos diálogos de segunda división que no tienen nada que ver con la fuerza que Taylor Sheridan imprimía a sus personajes con una sólo línea de diálogo. Sobre todo en los diálogos se nota muchísimo la diferencia entre un fuera de serie como es Sheridan y los guionistas que han traído para cubrir su ausencia. Unos escritores que no consiguen nada ni remotamente parecido. Los diálogos que plantean para Kayce en las que recuerda la historia de Yellowstone se hacen un poco cargantes porque no aportan nada más que recordar al espectador que esta serie continúa Yellowstone, que es la buena.

Obviamente, no ves una serie como Marshals para ver cómo los protagonistas abren sus corazones, sino por los casos policiales. Y ahí tengo que decir que la serie tiene su principal punto fuerte. Dentro que la estructura de caso de la semana tampoco ayuda a que las investigaciones sean especialmente detalladas o los villanos a los que se enfrentan tengan el más mínimo carisma. Los episodios que han terminado con cliffhanger al alargar el caso dos episodios si me han parecido acertados. Y como serie policial, creo que cumple con su objetivo de entretenimiento.

Hace un mundo que no veía una serie procedimental de la televisión tradicional. Y quizá por esa novedad tengo que decir que me ha gustado ver Marshals, incluso a pesar de todas las limitaciones que comentaba sobre los actores y sus diálogos. Ver la serie en su formato semanal me daba siempre un buen entretenimiento, me salía a cuenta invertir una hora de mi ocio para ver el episodio de la semana.

De hecho, tras descubrir que CBS ha renovado la serie, tengo bastante claro que verá la segunda temporada cuando se estrene. Porque en realidad no hace falta que algo sea sobresaliente, o incluso notable, para que conecte con mis gustos y me entretenga. A pesar de todo, Marshals: Una historia de Yellowstone lo ha hecho.

Comparto el trailer de esta serie:

Marshals: A Yellowstone Story ha sido como un viaje al pasado a un tipo de televisión que hacía tiempo que no veía.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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