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Crítica de El Método Williams de Reinaldo Marcus Green

El método Williams del directo Reinaldo Marcus Green con Will Smith de protagonista es una de las sorpresas de los Oscars de este año al recibir 6 nominaciones entre las que se encuentran Mejor Películas y Mejor Actor. Tras animarme a verla, comparto mis impresiones.

PUNTUACIÓN: 7/10

Biopic sobre Richard Williams, un padre inasequible que ayudó a formar a dos de las deportistas más extraordinarias de todos los tiempos, dos atletas que acabarían marcando época en el deporte del tenis. Richard tenía una visión muy clara del futuro de sus hijas, y sirviéndose de métodos arriesgados y poco convencionales, elaboró un plan que llevaría a Venus y Serena Williams de las calles de Compton, California, al olimpo del deporte, convirtiéndolas en iconos del tenis.

Reinaldo Marcus Green es un director, productor y escritor estadounidense conocido por su película de 2018 Monsters and Men, que ganó el premio especial del jurado a la primera película destacada en el Festival de Cine de Sundance. Su siguiente proyecto fue Joe Bell, producido por Jake Gyllenhaal y Cary Joji Fukunaga, y protagonizado por Mark Wahlberg, Connie Britton y Maxwell Jenkins. Green también dirigió los primeros tres episodios de la tercera temporada del drama de la televisión británica, Top Boy.

El método Williams en una larga película de 138 minutos que cuenta con guión de Zach Baylin, fotografía de Robert Elswit, montaje de Pamela Martin y música de Kris Bowers. A destacar además que Venus y Serena Williams son productoras ejecutivas de la película, que ha recibido 6 nominaciones a los Oscars: Mejor Película, Mejor Actor Will Smith, Mejor Actriz de Reparto Aunjanue Ellis, Mejor Guión Original, Mejor Montaje y Mejor Canción (Dixson y Beyoncé Knowles-Carter por «Be Alive»). Con un presupuesto de 50 millnes de dólares, de momento tan sólo ha recaudado 36, siendo uno más de los damnificados por el virus COVID.

Además del archiconocido Will Smith interpretando a Richard Williams, el reparto cuenta con Aunjanue Ellis como Oracene «Brandy» Price, la esposa de Richard y madre de Venus y Serena Williams (Saniya Sidney y Demi Singleton, respectivamente). Junto a los miembros de la familia Williams, encontramos también a Jon Bernthal como Rick Macci y Tony Goldwyn como Paul Cohen, los entrenadoras de las niñas.

Si tengo que hablar de El Método Williams es inevitable plantearlo desde dos puntos de vista, por un lado el meramente cinematográfico, y por el otro las conexiones antes unos hechos y unas personas que se han convertido en iconos del deporte, al estar esta película inspirada en hechos reales.

Para la cultura anglosajona, el ideal de hombre hecho a si mismo, de triunfador que consigue el éxito luchando contra todo lo que se le pone por delante es lo máximo a lo que aspira toda persona. El individualismo, el “Do it yourself” y la idea que un hombre sólo con su esfuerzo puede llegar a ser millonario está grabada en el ADN del norteamericano medio. Y en ese sentido, El método Williams parece casi un publirreportaje para ensalzar la figura de Richard Williams (con alguna sombra) y su mujer Brandi, que criaron 5 hijas y consiguieron con trabajo y esfuerzo que dos de sus hijas fueran las mejores tenistas del mundo.

Normalmente la historia la cuentan los vencedores, y mientras veía la película no podía evitar pensar que si esta película es una realidad es precisamente porque las hermanas Williams han llegado a la cima, por lo que estamos viendo esa historia de triunfo. Sin embargo, Richard Williams es un desequilibrado, o esa impresión me dio a mi la historia, y aunque Venus y Serena triunfaron, no podía dejar de pensar en las decenas, cientos o miles de padres que machacan a sus hijos e hijas pensando en que pueden llegar a ser deportistas de élite que les saquen de la pobreza, cuando la realidad es que sólo una minoría lo van a conseguir y el 99% restante no van a llegar por motivos que no tienen nada que ver con “voy a esforzarme al máximo”, sino por la propia genética y condiciones físicas de cada persona, aparte de la fortaleza mental.

Hay una parte de la historia que es el típico “persigue tus sueño” o “lucha por lo que quieres” que hemos visto decenas o cientos de veces en cine y televisión. Pero como padre de un niño que ha jugado a fútbol infantil y he visto de primera mano el ambiente tóxico de algunos padres en las gradas, me aterra que alguien pueda ver esta película y quedarse con la idea que si exige más a sus hijos y les hace vivir sólo para el deporte van a conseguir el éxito, cuando lo normal es que eso no va a pasar.

Pensando en ello, me doy cuenta que los deportistas de élite tienen unas necesidades de entrenamiento físico y mental, aparte de los viajes por todo el mundo que les obligan a estar semanas y meses lejos de casa, que les hace ser diferentes a las personas que tenemos una vida “normal”. Lo difícil precisamente es la forma en que un joven da el salto del deporte amateur al profesional, un muro infranqueable en la mayoría de los casos. Precisamente estar dispuesto a hacer ese plus para que sus hijas lo consiguieran puede ser el único elemento positivo que puedo encontrarle a la historia de Richard Williams.

Sin embargo, la idea de un padre que al nacer sus hijas escribió en una libreta un plan para llevarlas al éxito en el deporte y lo llevó a cabo punto por punto, cosa que parece ser cierta y que han repetido hasta la saciedad en entrevistas y en la propia autobiografía que Richard Williams publicó hace unos años, es una de las cosas más locas y desquiciadas que he conocido jamás. Y el hecho que a él le saliera bien es un milagro imposible que no debería quedar más que en una historia personal irrepetible. Espero que sea este el caso.

Y ahora, pensando en la película en si, la verdad es que estamos ante una historia de superación bien realizada que a pesar de ser más de dos horas no se hace larga en ningún momento. Will Smith hace una muy buena interpretación, con una voz en la versión original que me gustó mucho y consigue que no veamos a la mega estrella que es. Si no fuera porque Benedict Cumberbatch creo que va a ganar el Oscar con su interpretación de vaquero gay reprimido, creo que Smith sería un claro aspirante a ganar el premio este año.

Junto a Smith, creo que el casting del resto de la familia Williams está muy elegido y transmiten una química muy buena, consiguiendo la película transmitir la complicidad que tenían las 5 hermanas entre si y con sus padres y, a pesar de algún que otro sobresalto, el amor de unos padres que harían lo que fuera por sus hijas.

Dicho esto, este biopic con elementos de drama es el típico ejemplo de película “agarra Oscars”, empezando por el elemento racial de una familia afroamericana que luchó contra el racismo en un deporte que no tenía deportistas negros y frente a la pobreza y la violencia de un barrio como Compton en Los Angeles. De hecho, la película se hace eco y recuerda el apaleamiento de Rodney King en 1991, añadiendo la coletilla de “al menos esta vez alguien lo ha grabado” como muestra del racismo sistémico de la policía. En este momento de activismo en el que se valora la visibilidad por encima de la calidad cinematográfica, dentro que todo en la película me parece correcto y no le pongo un pero, tampoco ningún sobresaliente, no tengo duda que la película va a ganar seguro algún Oscar este año.

Comparto el trailer de la película:

El Método Williams es una buena película de superación de esas que tanto gustan al público americano, con una buena interpretación de todo el reparto, lástima que las sensaciones que me transmitieron no fueron lo positivas que supongo buscaban los produtores.

PUNTUACIÓN: 7/10

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