¿Cómo está el mundo de las grapas en España?

2020 ha comenzado con polémica en España con la subida de precios que Panini ha aplicado a sus comics Marvel. Esto ha generado un debate en redes sociales y medios comiqueros que se ha ampliado para incluso llegar a poner en duda la propia viabilidad de este formato como medio de publicación del género de superhéroes. Hoy quiero dar mi punto de vistas y explicar porqué pienso que las grapas siguen siendo el formato perfecto para el género.

 

Empezando por el principio, me uno al coro de lectores a los que les parece fatal el hachazo que Panini ha realizado este año. Aún entendiendo que llevaba muchos años sin tocar los precios de sus publicaciones (aunque ya en 2019 los subió algo), la subida que nos acaba de imponer me parece un error garrafal impropio de una gran empresa internacional como es Panini. Si esta misma subida la hubiera aplicado repartiéndola en 3-4 años, nadie nos hubiéramos quejado. Lástima que nadie del staff de Panini, ya sea aquí o en Italia, lo pensara.

Cuando analizaba los datos de ventas de comics en USA en 2019, comentaba que veo una tendencia clarísima por parte de Marvel de inundar de comics las librerías, entendiendo por un lado que si estas series se venden es porque hay demanda, pero también que teniendo en cuenta el presupuesto limitado de compra de los libreros y que también hay una limitación de espacio en las librerías, sacar muchas novedades puede conseguir el efecto a medio y largo plazo de acabar con la competencia al obligar a los libreros a ir pidiendo cada vez menos comics de otras editoriales para cubrir sus compras a Marvel.

Me da la sensación (sin datos que lo apoyen) que Panini ha pensado que dado que la mayoría de sus clientes somos adultos con trabajos e ingresos más o menos fijos, en el fondo sus ventas no iban a disminuir demasiado a pesar de la subida tan enorme. E incluso en caso de que las ventas cayeran, los ingresos no lo harían debido al propio aumento de precios de las grapas. Al menos en enero leí a algunas librerías comentar que no habían notado bajada de ventas en ejemplares. Sin embargo, si mi ejemplo es ilustrativo, es normal que dicha bajada no se note el primer mes sino de forma gradual en los próximos meses, dado que los lectores dejaremos las series a medida que terminen los arcos que están en marcha, nadie deja de comprar una serie en mitad de una historia. O al menos yo no lo hago.

No tengo duda que las ventas de los best-sellers como los mutantes de Hickman, la Historia del Universo Marvel o Inmortal Hulk no van a verse afectados y van a seguir vendiéndose igual de bien que lo estaban haciendo. Sin embargo, de aquí a junio sí creo que comics como Valquiria, Doctor Extraño o Cuatro Fantásticos van a notar el golpe y ya veremos si siguen teniendo ventas que justifiquen su publicación en grapa.

He comentado en muchas ocasiones que los lectores de comic estamos disfrutando de una edad de oro, con una oferta increíble de gran calidad y variedad para todos los gustos que no nos la acabamos. Justo por eso, no estoy dispuesto a abandonar mis lecturas variadas para invertir todo dinero en los superhéroes, por mucho que me gusten los comics Marvel y crea que La casa de las Ideas ha mejorado su calidad en los últimos años.

Por este motivo, he optado por mantener mi presupuesto mensual de Marvel, abandonando las series que no me lleguen con los nuevos precios que se encontraban en el fondo de mi pila de lectura y que menos me gustaban. No estoy dispuesto en dejar de comprar series de DC o indys por culpa de la subida de Panini. Esto significa que mis tomos americanos de Sea of Stars, Lazarus, Deadly Class, etc… o las grapas de Criminal, DCSos o Wonder Woman: Dead Earth de Daniel Warren Johnson no se tocan.

Creo que editorialmente 2020 va a ser un año muy movido en España y que van a haber sorpresas importantes. En lo referido a Marvel, ya veremos si esta subida de precios no acaba provocando a medio plazo una implosión en la oferta de grapas mensuales, quedándose las series principales y pasando a tomo la clase media. Y quien sabe si esto al final no va a provocar que los precios aún se incrementen para los lectores. Tiempo al tiempo.

En segundo lugar, en lo relativo al futuro del propio formato de las grapas, yo soy un lector veterano que me aficioné a la lectura en los años 80. Eso significa que me he criado con las grapas y sigo creyendo que es el mejor formato  para el género superheroico. No necesariamente para el medio del comic en su conjunto, pero sí para las publicaciones periódicas.

En sus orígenes, la grapa era un formato barato que se encontraba en quioscos y que permitía la entrada de nuevos lectores que podían probar un comic y recibir un buen entretenimiento por poco dinero en las 22 páginas (32 en las antiguas grapas de Forum). De hecho, la Marvel de los 60, 70 y 80 tenía como norma básica que dado que cualquier grapa podía ser la primera lectura de un chaval, dicha grapa tenía que dar la suficiente información para que pudiera ser entendida y disfrutada por si misma, aún en los casos de un número en medio de un arco, y por eso en todos los números tenía resúmenes de lo que había pasado y de las identidades y motivaciones de los diferentes personajes buenos y malos.

Todo eso ha cambiado en el siglo XXI. Empezando porque las grapas ya no se encuentran en los quioscos y un lector tiene que ir a propósito a una librería especializada para comprarlas. Ahora mismo, es más probable que un lector se aficione a los comics Marvel comprando un tomo de Civil War en la Fnac o el Carrefour que por medio de unas grapas que ni siquiera están disponibles en muchos pueblos de España. Este ejemplo para mi indica que el precio barato de las grapas de antaño ya no es la clave para la captación de nuevos lectores, sino que es más importante la disponibilidad de los comics en espacios donde los consumidores puedan encontrarlos. En mi opinión, aunque las grapas ya no son baratas, esto no afecta realmente desde el punto de vista de los nuevos lectores. Aparte que yo le he comprado grapas a mi hijo, diría que pocos niños pequeños se pagan ellos mismos sus comics, al menos al principio de iniciar su afición lectora, función que ya hacemos los padres.

El otro gran cambio en el mundo del comic ha venido provocado por la expansión de la venta de tomos recopilatorios, lo que ha creado la tendencia narrativa del “decompressing storytelling” centrada en crear arcos de grapas pensados para ser leídos en tomo más que mensualmente. De esta forma, muchas grapas (te miro a ti, Bendis), ofrecen sólo pocas escenas de una historia más grande y compleja que no da la sensación de lectura completa y satisfactoria que las grapas de antes sí tenían.

Y para poner las cosas más difíciles, Marvel optó hace unos años por publicar muchas de sus series más populares con una periodicidad quincenal o de 18 números anuales en lugar del clásico comic mensual de siempre, en la creencia que las nuevas generaciones más acostumbradas a la inmediatez de las redes sociales no aceptaban el mes de espera entre números. Obviamente, además de por este motivo, si Spiderman o los Vengadores son los personajes más populares, duplicarán su beneficio publicando 2 comics al mes en lugar de sólo uno y otro de una serie más minoritaria. El problema de esta decisión editorial es que es imposible dar una estabilidad artística a ninguna serie al tener que combinarse diferentes artistas para poder cumplir las fechas de entrega. Como lector, esto es un problema que globalmente hace que los comics pierdan calidad.

Todo esto es una realidad que no se puede ocultar. Sin embargo, no significa a mi entender que el formato de la grapa esté herida de muerte. Más bien al contrario, teniendo en cuenta algunos comics que estoy disfrutando en los últimos meses.

Si tuviera que decir qué es lo mejor de las grapas respecto a otros formatos, para mí lo que marca la diferencia es la inmediatez, el poder leer todos los meses a mis personajes favoritos, aunque sea en una pequeña dosis de 20 páginas (40 para las grapas dobles). Si vemos por ejemplo el ejemplo de Daredevil, ahora tenemos lectura satisfactoria todos los meses mientras que durante bastantes años, en los que estuvo publicándose en los tomos 100%, podían pasar 10 o 12 meses entre un tomo y el siguiente. Es decir, casi un año sin leer una nueva aventura del Hombre sin Miedo. Como lector y fan, para mi la diferencia es abismal.

Pero es que además, aún no siendo las grapas tan baratas como antes, sigue siendo la forma más económica de seguir un montón de aventuras de forma mensual. Aún con la subida de precios, con 40 €uros aún se puede comprar +/- 9-10 grapas de 10 personajes o grupos diferentes. Si estas mismas series se publicaran en tomo, sólo podrías comprar 2 ¿3? tomos al mes con ese mismo dinero y las otras series se quedarían en el limbo hasta el mes siguiente.

Por otro lado, como lector una parte esencial del género de superhéroes es el cliffhanger y la espera entre números. Los cómics, y cualquier obra periódica de entretenimiento, se realizan para dejarte colgado y en los tomos se pierde esa parte de la experiencia. Uno de los grandes comics de 2020 ha sido Dinastía de X / Potencias de X de Jonathan Hickman, Pepe Larraz, R.B. Silva y Marte Gracia. Y además de la calidad de la propia historia de Hickman, el otro factor clave de la experiencia lectora ha sido la espera de quince días entre números, flipar con lo que acabábamos de leer, volver a leer ese comic y descubrir detalles que quizá pasaron desapercibidos en la primera lectura y especular con como iba a continuar la historia. Creo sinceramente que el impacto que han provocado en los lectores estos comics leídos mes a mes es muchísimo mayor que el que ofrecen esas mismas historias leídas de un tirón en un tomo. Reconociendo eso si que el tomo queda más chulo en la estantería.

Esta polémica no se está viviendo sólo en el mundo del comic, en las series de televisión los modelos de negocio de Netflix o HBO / Prime Video están ofreciendo experiencias muy diferentes en los espectadores que creo que son similares a la experiencia grapa / tomo. Netflix y su “binge-watching” permite ver las series completamente a tu ritmo y pegarte maratones si quieres ver una temporada completa de un tirón. Sin embargo, la sensación de “usar y tirar”, de producto de consumo rápido y calidad cuestionable que quemas para poder ver el siguiente estreno de la cadena, que aún siendo entretenido olvidarás con la misma velocidad, está calando en una parte de los tele-adictos.

Por contra, el modelo HBO clásico de un episodio a la semana te obliga a ver la serie al ritmo que te marca la cadena, pero esto provoca también que una implicación mayor del espectador con la serie al tener que seguirla durante semanas en lugar de días como en Netflix. Al menos en el caso de Netflix, tener todos los episodios disponibles hizo que terminara de ver una serie mala como Locke and Key, mientras que si se hubiera estrenado en HBO sin duda la hubiera dejado a mitad.

Volviendo a los comics y hablando de Hickman, comentaba en la parte de puntos negativos el decompressing storytelling, el pagar 3 o 4 €uros por un comic que se lee en 5 minutos y que te deje sensación de no haber leído casi nada. Sin embargo, hay cada vez más autores que plantean sus comics mensuales con historias que cuestan leer, dan mucha información y ofrecen una experiencia satisfactoria en cada grapa. Criminal de Brubaker y Phillips, el Conan de Aaron y Asrar, Hulk de Ewing y Bennet o los comics de Hickman son historias pensadas y ejecutadas para su lectura periódica, y creo que esa es la mejor manera de leerlos para amplificar el disfrute.

Junto a esto, hay otros comics planteados para la lectura en tomo que también disfruto mucho, como por ejemplo Sea of Stars, Harrow County y muchos otros que son también geniales. Y no pasa nada, mola disfrutar de comics diferentes en diferentes formatos, por eso mismo no acabo de entender esa aparente obsesión de algunos por que se cancele todo un formato comiquero.

Pero incluso en el mundo del tomo o la novela gráfica estamos viendo cambios. En el tomo recopilatorio standard de 5 o 6 números, el ritmo se repite al tener que colocar al final de cada grapa (cada 20 páginas) un cliffhanger, lo que en parte convierte en monótonas muchas historias -en lo relativo al ritmo, ojo-. Frente a esto, estamos viendo como hay autores que cambian el formato para poder ofrecer comics con un ritmo propio que desarrollen la historia al ritmo deseado por los autores. Lo hemos visto en Lazarus de Greg Rucka o Michael Lark con grapas de 40 páginas, o en las novelas gráficas de Ed Brubaker y Sean Phillips (My heroes have always been junkies y Pulp de próxima aparición), de 80 páginas, con un ritmo que nada tiene que ver con lo que hubiera sido en caso de tener que publicarlo en 4 grapas.

Y ya por último y desde un punto de vista totalmente personal, he seguido toda la vida más de 20 cómics al mes recordando sin problemas donde se quedó cada grapa y personaje principal y secundario. Sin embargo, cada vez que compro un tomo de Image publicado cada 7 u 8 meses tengo que volver a leer el anterior porque no recuerdo nada de esa historia. No se si es algo que sólo me pasa a mi, pero creo que mi memoria a corto y medio plazo me empiezan a jugar malas pasadas. O posiblemente sea igual para todo el mundo, quien sabe.

Comentaba al principio de este largo artículo de opinión que como lector no doy a basto a comprar y leer todo lo que me apetece. A pesar de que teng claro que este 2020 va a ser un año complejo en el mundo comiquero, espero que nada impedirá que sigamos disfrutando de mi afición comiquera durante muchos años.

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¡Saludos!!

4 comentarios en “¿Cómo está el mundo de las grapas en España?”

  1. Un artículo muy interesante y con cuyas reflexiones estoy de acuerdo en su mayoría. Yo también me he criado con la grapa, cuando lo más parecido a los tomos eran los retapados (de grapas), y siempre defenderé el formato o, al menos, el concepto de cita mensual con tus series, porque para mí el tomito de Spiderman contaba como grapa en ese sentido.
    Imagino que la subida de precios puede venir también motivada por el precio de los derechos de Marvel además de los factores habituales, porque de otro modo no entiendo que otras editoriales puedan seguir sacando grapas a los precios anteriores. Eso sí, me parece un punto de no retorno el haber llegado a equiparar prácticamente el precio de la grapa Marvel española con el de la americana. Pero claro, como el mercado es opaco y no hay cifras por ningún lado, ni sabemos motivos ni podemos estudiar posibilidades basándonos en datos concretos.

    1. Gracias por leer el artículo SerHG. Te recomiendo esta entrevista al editor de Panini por su jubilación en Sala de Peligro, en la que da información muy jugosa a este respecto, empezando porque confirma lo que ya sabemos, Panini gana (mucho) dinero con su división de comics en España, lo que desmonta muchos mitos a este respecto.
      https://vandal.elespanol.com/saladepeligro/6437/jose-luis-cordoba-la-industria-tendria-que-ser-un-poco-mas-agradecida-con-los-superheroes-son-el-palo-sobre-el-que-se-suspende-toda-la-industria/
      Por otro lado, creo que las grapas y en muchos casos las propias librerías ya ejercen una barrera frente a nuevos lectores. Yo como “old-school” no voy a renunciar a ellas, pero parece claro que como todo lo referido al género de SH, se ha convertido en un producto nicho que ya no busca atraer a todo tipo de lectores. Esta labor de captación de nuevos lectores SÍ la veo en los tomos Must Have que ofrecen por un precio estupendo una historia completa, más que con las grapas actuales. En fin, obviamente este es un tema complejo, podriamos hablar sobre ello horas y horas.
      Espero que mis artículos te gusten y te enganches, gracias por suscribirte!!
      Ignacio

      1. Muchas gracias por el enlace a la entrevista, porque no la conocía y da algunos datos interesantes .
        Desde que las grapas desaparecieron de quioscos y sitios de prensa, dejaron de ser la puerta de acceso sencilla para mucha gente. En mi ciudad no hubo librería especializada como tal hasta ya entrada la década de los 2000 (y cerró, luego abrió otra años después, cerró también…), así que sin la grapa de quiosco, no había tebeos que comprar ni descubrir. Pero bueno, el mundo cambia, y los lectores y sus intereses también lo hacen.

      2. Yo soy de Castellón y me pasaba lo mismo, estuve más de 15 años yéndome a comprar a Valencia. La de lectores que se habrán perdido durante estos años al no tener una librería son incontables, creo yo. Un saludo grande!!!

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