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Crítica de Fire Power vol. 3 de Robert Kirkman y Chris Samnee (Image Comics)

El tercer volumen de Fire Power de Robert Kirkman y Chris Samnee, con colores de Matt Wilson, es otro volumen estupendo que hará las delicias a los amantes de las artes marciales.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡Serie TOTALMENTE NUEVA creada por ROBERT KIRKMAN (THE WALKING DEAD, INVINCIBLE, OBLIVION SONG) y CHRIS SAMNEE (Daredevil, Black Widow)!

El que ejerce el poder del fuego está destinado a salvar al mundo, pero Owen Johnson le ha dado la espalda a esa vida. Pero después del ataque de la Garra del Dragón, Owen y su familia se están recuperando de la pérdida, ¡y más peligro acecha en el horizonte!

Este volumen recopila Fire Power de Kirkman y Samnee 7-12 USA.

Fire Power es un sueño para los fans del género de las artes marciales, el tipo de comic que pensabas que jamás nadie se animaría a publicar en una industria dominada, aunque cada vez menos, por los superhéroes. Y tuvo que ser Robert Kirkman el que diera el paso, centrado como está en darnos entretenimiento variado de calidad gracias al extenso catálogo de su sello Skybound. Por no hablar de Oblivion Song o Die! Die! Die!

No es noticia que Kirkman haga avanzar muchísimo la trama en este tercer volumen, pero un poco si que el final del comic puede significar el final de la primera parte de la historia. Estoy seguro que Kirkman aún se guarda un buen montón de sorpresas y giros en su chistera, porque hay también un elemento de culebrón que puede dar también mucho juego en el futuro. No puedo entrar en detalles, pero tras un segundo volumen con una acción más “normal” cuando Owen y su familia son atacados en su casa, en este volumen volvemos a la acción más grande que la vida con otra guerra abierta entre las diferencias facciones. Y es que Kirkman imprime un ritmo endiablado que no da un segundo de respiro.

Y si la trama avanza, leer este comic es un verdadero placer gracias a un Chris Samnee en estado de gracia, acompañado por los siempre perfectos colores de Matt Wilson. No importa lo compleja que sea la escena, Samnee la soluciona con una sencillez (aparente) y una fluidez narrativa que pocos artistas actuales pueden alcanzar.

He comentado más de una vez que el gran problema del comic mainstream de superhéroes en Marvel o DC son los saltos de artistas que hacen imposible que haya una consistencia artística y, por consiguiente, un comic perfecto, dando la sensación que el artista en menos importante y hasta intercambiable. Y cuando lees un comic como Fire Power te das cuenta lo que nos estamos perdiendo, o Marvel y DC nos están “robando”, porque no hay nada mejor que un comic en el que un equipo creativo vuelca su personalidad en las páginas. Esto es algo que disfruté hace poco gracias al final de Gideon Falls de Jeff Lemire, Andrea Sorrentino y Dave stewart, y que puedo disfrutar en cada uno de los comics de Robert Kirkman y sus respectivos colaboradores. Cuando la dupla guionista + artista funciona y todo hace click, el resultado final es mucho más que la suma de sus partes. NO hay nada mejor que eso para un lector voraz de comics como yo.

No se me ocurre nada menos bueno, la verdad, este Fire Power me chifla. Si acaso, espero que si es cierto que este final indica el final de la primera parte de la historia, esto no signifique que Kirkman y Samnee han planeado esta historia a 45-48 números. Mientras la historia finalice cuando tenga que hacerlo siempre será algo positivo, pero sería una pena dejar de disfrutar de Chris Samnee dibujando artes marciales. Espero equivocarme. O no, qué más da. Mientras los siguientes números mantengan este nivel, yo encantado.

Comparto algunas páginas de este volumen:

Fire Power mantiene en su tercer volumen sus señas de identidad haciendo avanzar un montón la trama. Las sorpresas están lejos de terminar en un comic modélico que nos da un perfecto entretenimiento.

PUNTUACIÓN: 8/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Gideon Fall vol. 6: The End, de Jeff Lemire, Andrea Sorrentino y Dave Stewart (Image Comics)

Por fin ha llegado el sexto y último volumen de Gideon Falls, el comic de terror metafísico de Jeff Lemire, Andrea Sorrentino y Dave Stewart en el color, y no puedo más que dar las gracias a unos autores en estado de gracia que nos han dado un final perfecto a su historia.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

La conclusión alucinante de la serie ganadora del premio Eisner por el exitoso equipo creativo super vetas del New York Times formado por el escritor JEFF LEMIRE y el artista ANDREA SORRENTINO (el equipo creativo detrás de Green Arrow y Old Man Logan), con el talento del colorista ganador del premio Eisner DAVE STEWART (Hellboy )!

Mientras todos los universos de “Gideon Falls” finalmente convergen, ¿podrán las fuerzas combinadas de esta banda de aventureros ser suficiente para detener al Hombre Sonriente y sus ilimitadas legiones de maldad? ¡Descubra las respuestas a todas sus preguntas! Este volumen incluye un montón de extras de esta innovadora serie.

Este sexto volumen recopila GIDEON FALLS # 27 USA.

Gideon Falls es una historia compleja de realidades alternativas y viajes a través del tiempo y el espacio. Aunque de momento era un comic que me estaba gustando mucho, obviamente el final tenía que estar a la altura y cuadrar de forma satisfactoria la historia para mantener mi nivel de apreciación. Afortunadamente, el comic está a la altura y supera todas las expectativas. En este sentido, quiero destacar el hecho que al ser un comic “creator-owned”, los autores pudieron crear el final de la forma que ellos estimaron más adecuada para contar su historia, de forma que el último número en grapa tuvo 80 páginas de historia, que en la versión en tomo se ha ampliado hasta los 120 al sumarle un montón de extras muy jugosos como el guión de Lemire, o el proceso de creación de las páginas de Sorrentino y Stewart. 80 páginas de una sola tacada que les permitieron concentrarse en la historia y no en los cliffhangers y sorpresas que tendrían que haber colocado si se hubiera publicado de forma normal con las grapas de 20 páginas habituales. Poder leer la historia de un tirón y que todo encaje tan bien sin duda es un plus.

Dado que es un comic que aún no se ha publicado en España no voy a entrar a comentar nada del comic en si más allá de confirmar que Lemire consigue cerrar la historia de forma brillante. A estar alturas de historia, creo que eso es todo lo que necesitas saber. Sobre Lemire debo decir que tiene una versión montonera en sus comics de encargo, por ejemplo su decepcionante Question o Joker: Killer Smile, y otra muy diferente cuando se trata de comics de creación propia como este Gideon Falls o Ascender. Me alegra poder disfrutar del Lemire bueno en este comic, en el que nos ha ofrecido un concepto que nos ha volado la cabeza por su originalidad y ejecución.

Y hablando de ejecución, que grande es ver a artistas en la cumbre de su creatividad. Andrea Sorrentino y Dave Stewart se han salido en este comic, creando algunas de las páginas más locas de los últimos años, creando una narrativa única jugando con la página impresa y creando un tipo de historia que sólo puede encontrarse en los comics y que justifica sólo por el arte la compra de estos comics. Sorrentino ha encontrado en Lemire el compañero perfecto que le permite explotar todas sus virtudes como artista y disimular sus carencias, a los que se une un Dave Stewart que demuestra en cada trabajo por qué es el mejor colorista del comic mainstream, ayudando a crear la atmósfera perfecta y consiguiendo que el color ayude a contar la historia igual que los dibujos.

Comparto las primeras páginas de este último volumen:

El final de Gideon Falls me ha volado la cabeza y me parece perfecto. Un comic que se ha convertido en lectura obligada para todos los amantes del terror y la ciencia ficción que no te puedes perder.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Velvet de Ed Brubaker y Steve Epting (Image Comics – Panini)

Tras revisionar la obra completa de Ed Brubaker y Sean Phillips, comienzo el mes de agosto recuperando Velvet, la colaboración de Brubaker con Steve Epting (Capitán América, The Marvel Projects) publicado en Image Comics, que buscaba recuperar el espíritu y el carisma de las clásicas historias de espías ambientadas en la guerra fría.

PUNTUACIÓN: 8,5/10

De los creadores más vendidos de CAPTAIN AMERICA: THE WINTER SOLDIER Ed brubaker y Steve Epting llega VELVET, una nueva y atractiva versión del género de espías de la guerra fría. El mejor espía del mundo ha sido asesinado y todas las pruebas apuntan hacia Velvet Templeton, la secretaria personal del director de la Agencia. Pero Velvet tiene un secreto oculto… ¡Porque ella también es la mujer viva más peligrosa que existe!

Velvet fue una serie de 15 números USA, publicados entre octubre de 2013 y julio de 2016. Para esta primera gran historia de Velvet Templeton, Brubaker y Epting, plantearon tres arcos argumentales de cinco números cada uno: Antes del gran final, La vida secreta de los muertos y El hombre que robó el mundo, que fueron publicados en España por Panini. Frente a la regularidad de los comics de Brubaker con Phillips de esa época, Velvet tuvo numerosos problemas de regularidad, ya que tras el estreno de Capitán América: Soldado de Invierno, Brubaker fue fichado por HBO en calidad de Supervising Producer dentro del writer´s room de Westworld. Ante el aumento de su carga de trabajo, Velvet y Steve Epting teminaron “pagando el pato” sufriendo unos fallos de periodicidad al que no estábamos acostumbrados en los comics de Brubaker hasta ese momento.

Brubaker comenta que su amor hacia el género de espías hizo que siempre quisiera realizar una historia ambientada en la guerra fría, protagonizada por un super espía a lo 007 al que quería darle un giro que hiciera que su historia no fuera una sucesión de tópicos del género. De hecho, el tono que imprimió a su Capitán América refleja su intento de crear estas historias dentro del Universo Marvel. Pero claro, dentro que estamos ante una de las grandes etapas del personaje, como historia de espías realmente sólo rascaba la superficie de sus aspiraciones.

La idea de Velvet Templeton, la secretaria que secretamente era más capaz que lo agentes de campo que sólo la veían como una presa a la que conquistar, estuvo rondando en su cabeza durante años en diferentes versiones, hasta que una conversación con Steve Epting en la que el artista expresaba su interés en colaborar en una historia de este tipo, unido al salto que Brubaker hizo a Image y el interés de la editorial por publicar todo aquello que Brubaker les presentara, precipitó el desarrollo de lo que acabó siendo este primer arco de Velvet, que podría resumirse en modo pitch “¿Y si Moneypenny fuera mejor que James Bond?”

Velvet Templeton es un gran personaje. No sólo por lo compleja psicológicamente que es y todo el drama que carga a su espalda. Además, se convierte en la protagonista perfecta para contar un tipo de historia que se siente clásica, pero que contiene numerosos elementos que son super actuales, por ejemplo la posibilidad de una organización secreta que mueva los hilos políticos y económicos en todo el mundo bajo la excusa que “buscan lo mejor para nosotros”. Hay un elemento descreído y cínico en la historia en las antípodas del ejercicio de nostalgia por un tiempo pasado que no necesariamente fue mejor.

Este primer arco de Velvet es una historia completa con principio y final cerrado y satisfactorio. Dentro de esto, Brubaker plantea su escritura de forma que pasan un montón de cosas importantes en cada grapa que justifican su compra mes a mes (lo que hice yo), pero a la vez cada uno de los tres arcos de la serie culminan a su vez una etapa en la historia, haciéndola avanzar y generando giros que nos dejaban con ganas de más. Además, ahora que lo releí para escribir la reseña, la lectura fue un suspiro estupendo y funciona también como lectura cerrada.

En este sentido, Brubaker triunfa en todos los aspectos con una historia en la que claramente ha volcado todas sus inquietudes y lo que le gustaría ver en una historia de espías, empezando por algún que otro gadget que Velvet va a utilizar a lo largo de la historia, que no puede ser más bondiano.

Steve Epting es un autentico seguro de vida, y en Velvet realiza un dibujo sencillamente espectacular. Su recreación del mundo de 1973 es maravillosa, desde los vehículos, la ropa y en general todos los escenarios alrededor del mundo en los que se mueve la historia. Además, sabe imprimir una personalidad estupenda a cada uno de los personajes. El estilo de Epting es casi foto realista, y todo desde las caras hasta la dinámica gestual ayuda a transmitir la personalidad de los personajes.

Frente a la tiranía de las chicas jóvenes en el mundo del entretenimiento, Velvet es una mujer que ha superado los 40 años y a punto estará de llegar a los 50, que claramente es mostrada con esa edad en el comic, transmitiendo en la página Epting toda su veteranía, experiencia y dolor por una vida que no salió como ella esperaba. Como elemento curioso, el mechón canoso de Velvet casi parece un homenaje a la Condesa Valentina de Fontaine, la novia de Nick Furia en sus celebrados comics de los años 70 de Jim Steranko y otros artistas.

La colaboración de Elizabeth Breitweiser en el color es espectacular. Además del perfecto dibujo, el color ayuda a trasladarnos al momento cumbre del espionaje internacional en los años 70. Los callejones oscuros, las mesas del casino o los despachos de organizaciones secretas, todo en el comic te mete de lleno y cumple con lo que esperas de una historia de este género. Y es curioso que Velvet es un comic actual publicado hace apenas 5 años, sin embargo todo transmite un feeling atemporal que hace que dentro de 10 años podamos seguir leyendo y disfrutando esta historia.

Y ya no es sólo el dibujo o el color planteado como herramienta narrativa, es que Epting y Breitweiser transmiten el estilo, el flow y la tensión que se supone que una historia de espías clásica debería ofrecer al lector, como si hubieran elegido utilizar los mejores elementos del género a su disposición, ofreciendo una experiencia lectora perfecta.

Dentro que el comic me ha gustado mucho, un elemento menos bueno es que Brubaker parece que está tan centrado en utilizar los tópicos del género que en todo momento hay cierta sensación de familiaridad en lo que estamos leyendo, incluso a pesar de lo original que supone la protagonista, de forma que el giro final y la identidad del villano en la sombra realmente parece telegrafiado desde el minuto uno.

Si tengo que ponerle un pero, es que Brubaker prometió que esta era la primera historia de muchas de Velvet, y sin embargo pasado este tiempo parece difícil que vayan a publicar una continuación. No tengo claro si el comic no se vendió tanto como los autores esperaban o si los retrasos de Brubaker molestaran a Epting hasta el punto de no interesarle una nueva colaboración, teniendo en cuenta que un guionista puede trabajar simultáneamente en varios proyectos a la vez, pero un dibujante sólo puede dibujar un comic al mes, y si él no aceptó encargos durante unos meses para dibujar el comic y luego Brubaker tarda más de la cuenta, en lugar de por ejemplo 6 meses, igual estuvo casi un año sin la fuente de ingresos de los comics de Marvel que entiendo que iría alternando.

De hecho, en 2016 parecía que Velvet tenía el viento a favor, ya que se anunció que Brubaker y Epting habían vendido los derechos del comic a uno de los grandes estudios de Hollywood. Sin embargo, tras estos cinco años el proyecto parece encontrarse en vía muerta aparcado en un cajón. Y es una pena, porque la historia podía dar para una gran película o serie, aunque parece que el género de espías ha perdido su importancia tras Jason Bourne. Más si cabe al hablar de una historia de época.

Comparto lar primeras páginas del comic:

Velvet es un gran comic que gustará a todo tipo de lectores, no únicamente a fans de 007, realizado por unos autores en estado de gracia. Os lo recomiendo sin duda.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Redneck vol 4 de Donny Cates y Lisandro Estherren (Image Comics)

Tras unos meses de espera, vuelvo a las aventuras de la familia de vampiros texanos creada en el sello Skybound de Robert Kirkman creado por Donny Cates y el dibujante Lisandro Estherren, con colores de Dee Cunniffe. Lone Star es el cuarto volumen.

PUNTUACIÓN: 7/10

Los Bowman son vampiros que viven discretamente en un pueblo de Texas, alimentándose de la sangre de las vacas de su local, una de las barbacoas del pueblo. Su coexistencia pacífica termina cuando generaciones de odio, miedo y sangre mala salen a la superficie

Tras su día más oscuro, es hora de despedirse de Texas (The Lone Star State en inglés, de ahí el juego de palabras del título) mientras la familia Bowman busca la salvación … en las sombras de México.

Este cuarto volumen recopila los números 19 a 24 de la edición USA.

Recientemente Donny Cates ha anunciado que Redneck está a punto de finalizar, con un final en principio previsto para el número 36 USA (sexto tomo de la serie). Teniendo en cuenta esto y los catastróficos eventos que sucedieron al final del volumen anterior que nos dejaron con un cliffhanger monumental, la que es la segunda mitad de la serie empieza como es habitual en los comics de Cates sin dar un segundo de respiro.

Es complicado hablar de este comic sin entrar en spoilers teniendo en cuenta que yo compro la edición americana de un comic que de momento sigo inédito en España. Sin embargo, intentando mantener esta reseña libre de spoilers, creo que Cates es un guionista muy hábil que sabía cuando dar un golpe encima de la mesa para provocara un cambio de status-quo. Y este cambio le viene muy bien al comic, ya que este viaje a México nos muestra que este universo sobrenatural es mucho mayor de lo que nos pensábamos cuando todo pasaba en Texas, descubriendo toda una mitología de seres sobrenaturales malrolleros que darán mucho juego en los próximos tomos. Además de ahondar en las relaciones de los miembros de la familia Bowman que siguen con vida.

El gran problema de Redneck es el dibujo. Como suelo tardar meses entre que compro un tomo y el siguiente, siempre que me llega en nuevo tengo que volver a acostumbrar el ojo al horrible estilo del dibujante Lisandro Estherren, con colores de Dee Cunniffe. Estherren tiene un estilo “feista” que camufla su limitadas dotes de anatomía y narrativa con grandes manchan que ayudan a crear cierta atmósfera malsana, pero no ayuda a CONTAR la historia de la mejor manera posible. Estherren si consigue crear impacto en las splashpages de final de cada número y en algunos momentos puntuales, pero lamentablemente me parece un dibujante flojillo. Y es una pena, porque esta historia con un mejor dibujante podría haber producido unos momentazos visualmente alucinantes, que en este caso quedan como sólo correctos. Que es lo que impide que mi puntuación final sea

Llegados a este punto, no tengo duda que voy a comprar Redneck hasta el final. Tras comprar cuatro tomos y teniendo en cuenta el cliffhanger con el que nos han dejado, la pinta es que nos dirigimos hacia una guerra abierta de las distintas facciones de vampiros, ya veremos quien sigue en pie cuando la historia se acerque al final.

Comparto las primeras primeras páginas de este volumen:

Redneck continúa ofreciendo una aventura de vampiros bastante original y a pesar del dibujo me compensa el precio del comic, así que hay que darlo por bueno.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Ice Cream Man vol. 3 de W. Maxwell Prince, Martín Morazzo y Chris O´Halloran (Image Comics)

Ice Cream Man es una antología inclasificable y única en el panorama comiquero mainstream americano, obra de W. Maxwell Prince, Martín Morazzo y Chris O´Halloran. Tras unos meses de margen este mes he retomado la serie con la compra del tercer volumen.

PUNTUACIÓN: 7,5/10



Chocolate, vainilla, horror existencial, drogadicción, fantasía musical… hay sabor para la miseria de todos. ICE CREAM MAN es una serie de cómics que desafía el género y que presenta historias dispares de dolor, asombro y redención. Cada entrega presenta su propio elenco de personajes extraños, lidiando con su propio helado especial de sufrimiento. Y en la periferia de todos ellos, como la música centelleante de su colorida camioneta, está el Heladero, un tejedor de historias, un proveedor de dulces. Amigo. Enemigo. Dios. Demonio. El hombre que, con un chasquido de dedos puede cambiar el rumbo de tu vida para siempre. Escrito por W. MAXWELL PRINCE (UNA SEMANA EN LA BIBLIOTECA), con arte de MARTÍN MORAZZO (GREAT PACIFIC) y CHRIS O’HALLORAN (GENERATION GONE).

Este tercer volumen recopila los números 9 a 12 USA, que continúan la serie con cuatro nuevas historias extrañas y tristes. Además, se revela más sobre el travieso Ice Cream Man y su historia con el vaquero oscuro Caleb.

Me pasa algo curioso con Ice Cream Man. Reconozco que NO me flipa, no lo pondría en mi listado de “lo mejor del año”, pero al mismo tiempo es tan diferente a todo lo que compro que su lectura me resulta siempre satisfactoria. Si quieres, puedes leer mis reseñas de los dos primeros volúmenes aquí y aquí. Las historias que plantea W. Maxwell Prince siempre tienen algo. Desde luego personalidad, gracias al estupendo dibujo de Martín Morazzo con color de Chris O´Halloran, que aportan un feeling de terror existencial ante un ser cósmico que juega con las personas (víctimas) de las diferentes historias como si fueran juguetes.

La novedad principal de este tercer volumen reside primero y principal a que conoceremos detalles del pasado del heladero y de su antagonista Caleb. Esto me indica que W. Maxwell Prince es un escritor muy listo, ya que pensó correctamente que no dar algún tipo de información sobre estos seres hubiera podido provocar que algunos lectores dejaran la serie al ser “sólo” números con historias autoconclusivas sin casi conexión entre ellas más allá de la propia figura del heladero.

El segundo detalle interesante de estas cuatro historias es que Maxwell juega con diferentes géneros, poniendo el western, una historia de amor bilingüe, la ciencia ficción o los realities shows en el centro de su mirada, creando unos relatos que se mueven entre la fábula y el terror, en dosis unitarias de 20 páginas.

Martín Morazzo tiene un dibujo de narrativa perfecta, y su estilo naturalista de línea fina contrasta con los shocks a los que se enfrentan los protagonistas y a un terror que en muchos casos no es de este mundo. Sus páginas son perfectas para establecer el tono perturbador perfecto que necesita la historia ayudado por un estupendo color de Chris O´Halloran, ayudando a jugar con los momentos temporales o los diferentes narradores de las historias.

Ice Cream Man me compensa, y seguro que en unos meses voy a necesitar mi dosis de historias desasosegantes y extrañas y tendré que volver a comprar el siguiente volumen.

PUNTUACIÓN: 7,5/10

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