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Crítica de Stillwater Vol. 1 de Chip Zdarsky y Ramón K. Pérez (Image Comics – ECC Ediciones)

No se que tiene Skybound, el sello fundado por Robert Kirkman dentro de Image Comics, pero me aciertan todos los comics que les compro. Stillwater, la nueva serie regular de Chip Zdarsky con el dibujante canadiense Ramón K. Pérez apunta a que puede ser el siguiente gran éxito del sello gracias a su nominación a los Eisner de este año. Comento mis impresiones de este volumen ahora que acaba de ser publicado por ECC Ediciones en España.

PUNTUACIÓN: 8/10

Nadie muere.

En la ciudad de Stillwater, eso no es solo una promesa.

Es una amenaza.

Únete al escritor superestrella CHIP ZDARSKY (DAREDEVIL, THE WHITE TREES) y al artista ganador del premio Eisner RAMON PEREZ (TALES OF SAND, JANE) mientras se sumergen en un mundo de terror e intriga en esta nueva serie original de Skybound.

Este primer volumen reúne los números 1 a 6 de la serie regular editada por Image Comics.

Chip Zdarsky lleva años haciéndose un nombre en Marvel Comics y si algo tienen sus comics, es personalidad, transmitiendo además un gran conocimiento y respeto por la historia de los personajes. Spiderman: Toda una vida o la miniserie Patrulla X + 4 Fantásticos son buenos ejemplos de ello, por no hablar de su Daredevil con Marco Checcheto. Y cuando un escritor está on-fire, creo que es una buena idea estar atentos a sus obras de creación propia en las que puede desarrollar ideas o conceptos que probablemente no tengan cabida en los universos superhoicos de Marvel o DC. Ese es precisamente el caso con este Stillwater, la verdad.

Recientemente comentaba, a raíz de mi reseña de Seven Secrets, el nuevo comic de Tom Taylor para Boom, como la historia de Taylor prometía mucha acción y entrenimiento, pero se veía lastrado por un dibujo en mi opinión deficiente. No es ese el caso de Stillwater, ya que junto a Zdarsky, Skybound ha fichado al excelente Ramón K. Pérez para dibujar este comic, artista que saltó a la fama con el dibujo de la etapa de Jeff Lemire en Hawkeye, y que ha dibujado números en multitud de comics de la Casa de las Ideas, entre otros trabajos y editoriales.

Stillwater sigue un patrón bastante trillado en obras de género. Dan, un joven irascible con problemas para mantener su rabia bajo control, recibe una carta en un momento de crisis existencial, invitándole a visitar la localidad rural de Stillwater donde una familiar que él no sabía que tenía le ha dejado una considerable herencia. Dan se convierte en nuestros ojos y oídos mientras cambia los familiares espacios de ciudad por un pueblo tranquilo en apariencia con un secreto que va a cambiar su vida.

El guión de Zdarsky en estos 6 números que contiene este primer volumen son modélicos, dosificando de maravilla las sorpresas y shocks que iremos conociendo a medida que nos adentremos en este pueblo oculto. Hay mucha información pero son casi más los misterios que quedan por resolver y que probablemente no tengan explicación. Y en este contexto, hay un tensión latente en todas las escenas como si algo grave estuviera a punto de pasar. Otro plus de este comic es la concepción de obra coral con multitud de personajes con historias diferentes. Sus caracterizaciones y los saltos temporales en la narración para ir descubriendo del pasado construyen una narración ágil y muy interesante que provocó que me leyera este comic de una sentada y que me invita a pesar que podemos estar ante una historia que se desarrollará en más de 20/25 grapas USA.

El dibujo de Ramón K. Pérez, con colores de Mike Spicer transmite perfectamente ese feeling de tensión creciente y de encontrarnos en un polvorín a punto de estallar. Su dibujo es una pasada y combina una perfecta caracterización de todos los personajes con la creación del pueblo de Stillwater que parece real, de forma que si tuviéramos un plano podríamos decir en todo momento donde están y hacia donde se dirigen los diferentes personajes. Su estilo de línea fina nos ofrece además un dibujo que resulta fácil de leer y consigue que la experiencia lectora no pueda ser mejor.

Este volumen recopila los seis primeros números de la serie regular, y me resulta curioso que Zdarsky parece estar aplicando la “fórmula Kirkman”. Pasan muchas cosas en cada grapa de Stillwater, y culminan además con un cliffhanger estupendo que te deja en lo más alto y convierte la compra de la siguiente grapa en una obligación. O, en el caso de este tomo, la compra del siguiente tomo. Porque ya adelanto que me ha gustado mucho este arranque y voy a comprar seguro el siguiente.

Hay otro detalle que pasa muchas veces en televisión, que una serie “gasta” la primera temporada en establecer el mundo para que lo bueno empiece a pasar en su segunda temporada. Y a veces, como en Jupiter´s Legacy, esa segunda temporada no llega a hacerse porque no has convencido a la audiencia para empezar. Pues esto que seguro que habéis sentido en algún momento viendo series de televisión es justo lo que NO pasa en Stillwater. Como en The Walking Dead o Invencible, todo lo que ha pasado en el comic es importante y no hay sensación de “lo bueno está por llegar”, sino que la lectura me ha resultado super satisfactoria y no tengo duda que dadas las tramas abiertas, la cosa no va a dejar de mejorar en los tomos siguientes.

Stillwater en el nuevo triunfo de Skybound. Menuda racha tengo con la editorial de Robert Kirkman, qué gusta da comprar una nueva serie y que esta te enganche.

PUNTUACIÓN: 8/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Friend of the Devil: A Reckless book, de Ed Brubaker y Sean Phillips (Image Comics)

Fieles a su cita, Ed Brubaker y Sean Phillips acaban de publicar la segunda novela gráfica de su serie Reckless, Friend of the devil, con colores de Jacob Phillips y editada por Image Comics, que nos devuelve al Los Ángeles de los años 80 con un caso completamente nuevo.

Reseña SIN spoilers.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡El siguiente libro de la serie superventas RECKLESS ya está aquí!

“Nadie hace ficción criminal como BRUBAKER y PHILLIPS, y su colaboración nunca se ha sentido más nueva. Explosiva. Vital. Y sí … imprudente”. – DAMON LINDELOF (Lost, Watchmen de HBO)
Los maestros del género negro superventas ED BRUBAKER y SEAN PHILLIPS están de regreso con una nueva novela gráfica original que presenta al buscalíos de alquiler Ethan Reckless. Es 1985, y las cosas en la vida de Ethan van bastante bien … hasta que una mujer desaparecida aparece en el fondo de una vieja película de serie B, y Ethan se ve atraído por los secretos ocultos de Hollywood mientras la busca entre los escombros de los días salvajes de los 70.

Otro éxito de los galardonados creadores de PULP, MIS HÉROES SIEMPRE HAN SIDO JUNKIES, CRIMINAL, y KILL OR BE KILLED, ¡Imprescindible para todos los fans de BRUBAKER y PHILLIPS!

¡Y busca el próximo libro de la serie RECKLESS en octubre!

Dado que se trata de una obra inédita en España que acaba de publicarse en USA, planteo esta reseña completamente libre de spoilers.

En mi reseña de la primera novela gráfica de Reckless ya comentaba cómo el COVID cambió la forma en que Brubaker y Phillips planteaban sus obras, siempre con la vista puesta en una distribución tradicional, primero en formato de grapa, luego en tomo, softcover, hardcover, etc… Recordando la serie de novelas gráficas que Darwyn Cooke realizó de Parker antes de su prematuro fallecimiento, y las novelas de género negro que Brubaker leía con su padre de niño, planteó a su socio Sean Phillips la posibilidad de crear su propia serie de novelas gráficas en las que cada una cuente una historia autoconclusiva con el mismo protagonismo.

Ethan Reckless es un personaje que bebe mucho de la historia personal de Brubaker y sus aventuras muestran también muchas de sus obsesiones y temas fetiches que hemos leído en otras obras suyas previas. De igual forma, la localización de la historia en Los Ángeles de los años 80 tampoco es casualidad, al ser los años de niñez y adolescencia de Brubaker en los que los dramas y problemas de esa época más le marcaron.

Entrando en la historia, se nota que Reckless tiene vocación de perdurar en el tiempo. Un primer elemento interesante es que en contraste con el actual mundo del entretenimiento planteado a partir de largas historias-río que se cuentan en múltiples novelas o temporadas televisivas, Brubaker y Phillips plantean estas novelas gráficas como si de una novela de Parker o una película de 007 se tratara, es decir contando una historia cerrada autoconclusiva que sea satisfactoria en si misma y sin continuarás ni cliffhangers. De esta forma, obviamente si compras todas conocerás mejor al protagonista, pero puedes leer esta segunda parte sin haber leído la primera sin ningún problema. Lo cual es algo totalmente premeditado que casi lo convierte en una rareza.

Tras una primera aventura en 1981, en esta segunda novela gráfica Friend of the devil saltamos a 1985, un año en el como bien indica Brubaker el crack estaba empezando a hacer estragos en la sociedad americana, y sobre todo en la californiana. Aparte de la ambientación ochentera, la narración en primera persona y el misterio que Ethan Reckless tiene que investigar conectan con los principales clichés del género negro con los que Brubaker se siente super a gusto. Ethan es un héroe atormentado por su pasado al que la posibilidad de ser feliz le es extraña, y cuya investigación en seguida sugiere que no va a tener un buen final. Es por esto que toda la historia tiene una sensación de inevitabilidad trágica estupenda que también ayuda a que empaticemos (y un poco suframos) con el protagonista.

Friend of the devil tiene 144 páginas, y ello permite a Brubaker desarrollar la historia a su ritmo sin tener que caer en giros locos o cliffhangers impactantes para mantener interesado al lector. Curiosamente, al igual que en Reckless, la novela empieza con un momentazo super potente, para luego volver atrás para conocer la historia desde el principio en orden cronológico. Tras estas 4 páginas iniciales, encontramos dos grandes capítulos de 34 y 24 páginas respectivamente, claramente separados por dos páginas en negro que remarcan el cambio y permiten incluso que respiremos y pensemos en lo que hemos leído hasta el momento. A partir de ahí, la historia no frena hasta llegar a un climax que, aunque es lógico y hasta cierto punto razonable, acaba resultando un tanto anticlimático. Sobre todo teniendo en cuenta lo fuerte que comenzó la historia.

En todo caso, se nota que Brubaker y Phillips han creado a Ethan Reckless con la intención de ser un personaje recurrente al que volver cada poco tiempo para contar una nueva aventura. De hecho, Brubaker comenta en su newsletter que inicialmente habían planteado hacer tres novelas gráficas de Reckless antes de cambiar de registro, pero la escritura le dió nuevas ideas y el plan actual es hacer cinco novelas gráficas seguidas. Teniendo en cuenta el éxito arrollador de crítica y ventas, tampoco me extraña, la verdad.

Sean Phillips comenta que el cambio de la grapa mensual al nuevo formato de novela gráfica, incluso de un tamaño de 144 páginas como éste, le ha supuesto un chorro de aire fresco y novedad que le ha sentado de maravilla. Mientras que con las grapas mensuales tiene que dibujar páginas interiores, pensar la portada más icónica y plantear diferentes opciones hasta acertar con la definitiva, controlar las pruebas de impresión, etc… lo que de facto interrumpe constantemente su trabajo, ahora puede concentrarse todo el tiempo en dibujar, en la narrativa y la creatividad, lo que le ha ayudado incluso a aumentar su productividad. De esta forma, incluso descontando las páginas en negro que separan los diferentes capítulos, tenemos más de 120 páginas dibujadas en el periodo de cuatro meses que pasó desde la publicación de la anterior novela novela gráfica, lo que suponen más de 30 páginas al mes. Ya le gustaría al 99% de los profesionales del medio mantener un ritmo como el de Phillips en los últimos meses.

El resultado gráfico me parece más que notable. Phillips se encuentra en un momento de plenitud creativa increíble. Aparte de una perfecta ambientación en los años 80 en lo referido a vestuario, vehículos y edificios, sus páginas brillan ante todo en la narrativa y la fluidez de la historia, que se convierte en una experiencia inmersiva que no puedes dejar hasta que llegas al final. De hecho, un elemento de autor veterano es que no pierde el tiempo con elementos superfluos, cuando hay que crear fondos y elementos que resalten un detalle de los personajes y la ambientación, ahí está. Sin embargo, en otras muchas viñetas sólo encontraremos una figura, un plano medio o un primer plano, lo justo para la perfecta comprensión de la historia. Dado que la narrativa es perfecta, nunca te da la sensación que Phillips sea rácano o busque quitarse trabajo que tendría que hacer. Algo que sin ir más lejos sí le noté a Mike Deodato Jr. en The Resistance.

Esto me sirve para conectar con el carismático color que aplica su hijo Jacob. Parte del éxito de estas novelas gráficas se encuentra también en los colores pastel aplicados en la página que ayudan a transmitir una sensación atemporal. Aunque se siente actual en lo referido a la historia y los personajes, te creerías si alguien digera que se había publicado por primera vez hace 25 años. Y del mismo modo, dentro de 15 años seguiré leyéndola y no creo que me deje la sensación de que ha envejecido mal. Comentaba antes sobre la falta de fondos en algunas viñetas, pero eso creo que también se explica porque Sean da espacio a su hijo para que se luzca y sea su color el que cree la ambientación y el sentimiento que necesita la página en cada momento.

Está claro que en mi caso, Brubaker, Phillips y Phillips están predicando a un converso, pero gráficamente me encanta su obra y la sensibilidad que subyace.

En la reseña de Reckless comenté que NO le encontraba nada malo a esa novela gráfica y que pensaba que todo estaba estupendamente planteado y ejecutado. Sin embargo, si tengo algo menos bueno que comentar sobre Friend of the devil. Y no me entendáis mal, me ha gustado mucho todo lo que nos han contado. El pero que le veo viene provocado porque en el último medio año he aprovechado para volver a leerme la obra completa de Brubaker y Phillips para reseñar aquellos comics que por un motivo u otro aún no había reseñado. Criminal, Fatale, La escena del crimen, incluso me he leído en estas últimas semanas Gotham Noir, cuya reseña publicaré en breve.

Y en este sentido encontrarme en este Friend of the Devil otra historia ambientada en la industria de Hollywood y con una secta satánica de por medio me dió cierta sensación de repetición, de estar leyendo algo que no acaba de ser novedoso ni original. Y eso a pesar que realmente en su desarrollo Friend of the devil no tiene nada que ver con lo leído en The Fade Out, La Escena del Crimen y Fatale entre otras. Además, ya se que la segunda novela gráfica de un personaje por definición no puede ser novedosa ni original, independientemente de la historia que contara. Eso lo se. Y también creo que es normal que dado que Brubaker admite que los asesinatos de sectas satánicas de finales de los años 70 y 80 provocó un shock tremendo en la sociedad americana, eso le marcara a él también y sea algo que quiera reflejar en su obra. Sin embargo, lo que veo lógico desde un punto de vista racional, en lo emocional hizo que no conectara como debería con esta novela gráfica. Estando muy bien, que quede claro.

De hecho, incluso un detalle menor en la historia como que Ethan Reckless esté depresivo por la muerte de su padre, algo inspirado en la propia vida de Brubaker contado por él mismo en multitud de columnas en sus comics previos, también hizo que todo tuviera una excesiva sensación de familiaridad, como si de alguna forma esto ya lo hubiera leído.

En todo caso, reafirmar que me ha gustado mucho esta novela gráfica y que por supuesto voy a comprar la siguiente, DESTROY ALL MONSTERS, prevista para octubre, sin necesidad de leer su sinopsis. Entiendo que difícilmente nadie que no sea yo pueda sentir lo mismo que yo leyendo esta novela gráfica, teniendo en cuenta que no debe ser normal que un lector lea tantas obras seguidas de un mismo equipo creativo en tan poco tiempo.

Comparto algunas páginas del comic:

Friend of the devil es un nuevo éxito de Ed Brubaker y Sean Phillips, espero que mantengan esta consistencia y calidad durante muchísimos tiempo, yo les seguiré comprando encantado.

PUNTUACIÓN: 8/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Fire Power vol. 2 de Robert Kirkman y Chris Samnee (Image Comics)

Tras la novela gráfica con la que Robert Kirkman y Chris Samnee estrenaron su nuevo comic Fire Power el año pasado, este mes me ha llegado el segundo volumen con el inicio de su serie regular, que promete un montón de sorpresas y aventuras a ritmo de artes marciales.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡Nueva serie creada por ROBERT KIRKMAN (THE WALKING DEAD, INVINCIBLE, OBLIVION SONG) y CHRIS SAMNEE (Daredevil, Black Widow)!

El que posea el poder del fuego está destinado a salvar al mundo, pero Owen Johnson le ha dado la espalda a esa vida. No quiere el poder. Nunca lo hizo. Solo quiere criar a su familia y vivir su vida, pero fuerzas invisibles actúan para hacerlo imposible. El peligro acecha en cada esquina mientras el pasado de Owen regresa para perseguirlo.

Este volumen recopila Fire Power números 1-6 USA.

Tras el cierre de The Walking Dead e Invencible y los retrasos en el final de Outcast, echaba de menos leer un comic de Kirkman además de Oblivion Song. La novela gráfica Fire Power en muchos aspectos recordaba la típica película de artes marciales. Sin embargo, Kirkman añade un giro de vida en los suburbios que mostraban que este comic no iba a ser como nos lo estábamos imaginando. Y eso es justo lo que nos encontramos en este volumen en el que vamos a conocer la monótona vida de Owen con su mujer y sus dos hijos. Vida que por supuesto se verá alterada por un pasado que sigue muy presente. Kirkman en este volumen escribe un guión modélico en el que el ritmo, las sorpresas sin tregua y unos cliffhangers estupendos hacen que el tomo se lea de una sentada, con el añadido de saber dejarnos en lo más alto, de cara al siguiente volumen.

Si Fire Power triunfa, está claro que es por Kirkman, pero también por el maravilloso dibujo de Chris Samnee, que cuenta con color de Matt Wilson. Samnee hace un despliegue narrativo escandaloso en el que cada viñeta es una maravilla, con una expresiones corporales de todo el reparto super realista que te las crees porque son las que hacemos las personas reales. Pero además, cuando llega el momento de la acción, sus coreografías tienen una fluidez como la de las mejores películas de Hong Kong. Gráficamente, Fire Power es también una pasada.

No se me ocurre nada menos bueno que contar de Fire Power, creo que cumple con nota todo lo que se esperaba de este comic. Bueno, en realidad si. Me encantan los Trade Paperbacks de Image en tapa blanda porque resultan super económicos para poder seguir una serie regular, pero me parece un fallo que estos tomos NO incluyan las portadas originales, aunque sea al final. En todo caso, si te gusta el género de aventuras y las artes marciales, no te puedes perder este comic.

Comparto algunas páginas del primer número, en la parte tranquila de la historia. No lo dudéis, la cosa se anima justo a continuación:

Fire Power te atrapará desde su primera página, te recomiendo completamente este comic.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Ice Cream Man vol. 2 de W. Maxwell Prince, Martin Marazzo y Chris O’Halloran (Image Comics)

Ice Cream Man fue una de las sorpresas comiqueras de 2020. Este 2021 me he propuesto ponerme al día con este comic creado por el escritor W. Maxwell Prince junto al artista Martín Marazzo, con colores de Chris O’Halloran, y que está siendo publicada por Image Comics en Estados Unidos. Y este segundo volumen vuelve a ofrecernos cuatro nuevas historias diferentes a todo lo que he leído en mucho tiempo.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Esta serie aclamada por la crítica de historias singulares no tan dulces continúa con cuatro historias más de aflicción, redención y aderezos ilimitados.

Este segundo volumen recopila los números 5-8 USA

Ice Cream Man está planteada, al menos por lo visto en estos dos primeros tomos (ocho números USA), como una antología de historias extrañas e inquietantes alrededor de este heladero que parece llevar la desesperación y muerte allá por donde va. Aunque a priori estamos ante historias autoconclusivas, y me han encantado las cuatro, en este segundo volumen sí parece empezar a esbozarse un hilo conductor alrededor del heladero y el opuesto que hemos conocido en estas páginas. Aunque puedo equivocarme, parece que el antagonismo entre ambos puede ser una de las claves del comic.

W. Maxwell Prince crea unas historias con reminiscencias a los cuentos populares que no tienen por qué terminar bien y que a pesar de su aparente ligereza y facilidad de lectura, nos golpean con momentos perturbadores en cada número. Como comentaba antes, no estamos ante un comic de terror al uso, más bien sería un drama existencial ante el descubrimiento que estamos solos en el universo, nadie cuida de nosotros, y nada bueno nos espera aparte del vacío y la nada. De momento, me gusta la sensación de cuento que no intenta ofrecer un mensaje moralizante, sólo romperte un poco por dentro al ir cayendo por la madriguera de conejo hacia este deprimente y depresivo mundo en el que está situada la acción.

Este elemento perturbador está conseguido gracias al espectacular apartado artístico formado por el dibujante Martín Marazzo y el colorista Chris O’Halloran. Marazzo tiene un feel al arte pop de los años 60 con viñetas limpias de perfecta narrativa, acentuado por los colores vivos de O´Halloran. Sin embargo, sabe transmitir el drama psicológico de los personajes y la naturaleza malsana de las cosas que sucenden a su alrededor.

Cada uno de los comics de este segundo volumen plantea una estupenda historia que en muchos casos implica un hallazgo visual que marca que el continente en este caso está por encima del contenido, al menos de momento. En este sentido, el número 6 USA en la que el color de la viñeta distingue tres historias diferentes sucediendo simultáneamente, me parece una maravilla, dentro de su simplicidad.

Precisamente si algo menos bueno tiene este comic es el propio tono nihilista y depresivo de sus historias, algo que entendería que pudiera no ser del agrado de algunos lectores que busquen contenidos ligeros que les hagan olvidarse de los problemas del mundo real. Si estas remotamente deprimido, quizá sería buena idea que te guardaras este comic para momentos más alegres. Dicho esto, Ice Cream Man me parece un descubrimiento maravilloso.

Si buscas lecturas diferentes y no te importan los finales no felices, no hace falta que busques más, Ice Cream Man va a ser una opción perfecta.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de That Texas Blood volumen 1 de Chris Condon y Jacob Phillips

Me ha encantado That Texas Blood, el debut como artista completo de Jacob Phillips, hijo de Sean (Criminal) Phillips, junto al escritor Chris Condon, que nos ofrecen en su primera obra un tenso relato de género negro que me ha atrapado desde la primera página.

PUNTUACIÓN: 8/10

El colorista de CRIMINAL JACOB PHILLIPS por primera vez como artista completo y el escritor CHRIS CONDON irrumpen en escena con esta nueva serie regular editada en Image Comics. Al igual que París, Texas o No es país para viejos, este comic Neo-Western para adultos comienza cuando la búsqueda para recuperar un cazo de su mujer conduce al Sheriff Joe Bob Coates a una tensa confrontación el día de su 70 cumpleaños, lo que hará que se cuestione su efectividad como sheriff del condado de Ambrose, Texas.

That Texas Blood es una extraordinaria tarjera de presentación para los autores Chris Condon y Jacob Phillips. La historia de That Texas Blood tiene numerosas reminiscencias de obras clásicas como No es pais para viejos de los hermanos Coen, en la que un veterano Sheriff a punto de jubilarse tiene que enfrentarse a situaciones hasta cierto punto habituales en la deprimida y pobre Texas rural. El acierto del comic es que la figura del sheriff Coates no sea principal para Condon, sino que resulte el receptor de las historias de la gente que vive y comete crímenes en su condado.

Tras un primer número con una historia unitaria que de forma magistral el tono del comic, “La cacerola”, el primer volumen incluye además el primer arco de cinco números, “La conciencia de un hermano”, que me ha parecido una increíble muestra del noir más clásico con un protagonista atrapado por un pasado del que pensaba que había conseguido escapar, hasta que tiene que volver a su pueblo natal al serle comunicada la muerte de su hermano.

Reconozco que las historias de Condon no son especialmente originales al ser 100% noir, pero sí transmiten de maravilla la sensación de pozo si nfondo que se debe vivir en esas zonas rurales de Texas en las que la esperanza hace tiempo que abandonó esos condados y la gente se va apagando poco a poco por causa del dolor, el alcohol y las drogas, o una combinación de todo lo anterior.

El segundo gran descubrimiento de That Texas Blood es ver el desempeño de Jacob Phillips como artista completo. Y el resultado, teniendo en cuenta que este comic es su ópera prima, creo que no puede ser mejor. Se nota que Jacob ha “mamado” en casa la narrativa comiquera, porque aunque le veo que tiene margen de mejora en lo relativo a unas figuras dibujadas en escorzos muy similares en muchas viñetas, sin embargo consigue un éxito brutal a la hora de transmitir el dolor y el drama interno que vive el protagonista. En ese sentido, el cuarto número USA, en el que Randy Terrill vuelva a la que fue su casa de niño y encuentra los recuerdos de su vida junto a su hermano fallecido, me parecen unos momentos super emocionantes y dolorosos. Si un buen noir para Ed Brubaker es el de personajes que parece que tengan las cartas marcadas y un destino escrito al que sin embargo se dirigen sin remisión, parece que Phillips tomó buena nota de los comentarios del socio de su padre para crear junto a Condon una maravillosa muestra del mejor noir.

La paleta de color de Phillips también me gusta mucho y la veo muy acertada para ayudar a transmitir los estados mentales y emocionales de los personajes, con momentos salpicados de un impactante rojo sangre que consiguen impactar al lector. Los colores aplicados “a brochazos” creo que aportan una mayor expresividad a la página y, frente a los perfectos coloreados digitales actuales, su estilo tiene un aire atemporal que va a hacer que sea un lectura que dentro de varios años vamos a poder seguir leyendo y disfrutando. Hay elementos narrativos y de fluidez que Phillips seguro va a mejorar en los próximos volúmenes, pero que en una primera obra consiga que sus personajes transmitan tanto me parece alucinante.

That Texas Blood va a tener continuidad, los propios Condon y Phillips me comentaron por Twitter (¡qué majos!) que ya están trabajando en el segundo volumen que empezará a publicarse este verano. Tras leer este primer volumen, me alegra poder decir que el comic entra en mi lista de “compra segura”

PUNTUACIÓN: 8/10

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