Crítica de El hombre invisible, de Leigh Whannell

El director y guionista Leigh Whannell, colaborador habitual de James Wan, ha firmado una notable nueva versión del clásico de H.G. Wells El hombre invisible, gracias sobre todo a una interpretación estelar de Elisabeth Moss.

PUNTUACIÓN: 8/10

Cecilia (Elisabeth Moss) rehace su vida tras recibir la noticia de que su exnovio, un maltratador empedernido, ha fallecido. Sin embargo, su cordura comienza a tambalearse cuando empieza tener la certeza de que en realidad sigue vivo. (FILMAFFINITY)

Leigh Whannell escribe y dirige esta nueva versión de El hombre invisible que ha sido producida por el sello de terror Blumhouse. Whannell es creador junto a James Wan de la franquicia Saw, y escribió además los guiones de Insidious (2010) e Insidious Capítulo Dos (2013). De hecho, hizo su debut en la dirección con Insidious Capítulo 3 (2015), tras la que firmó la over-the top Upgrade (2018) con la que consiguió llamar la atención de los fans del cine de acción. El hombre invisible es su tercera película como director, y cuenta con la fotografía de Stefan Duscio y música de Benjamin Wallfisch.

La novela de H.G. Wells sirvió de inspiración para que la Universal hiciera la primera adaptación de El Hombre invisible en 1931, pasando a formar parte del grupo de “Monstruos” del Studio. Tras el fiasco de La Momia (2018) con Tom Cruise que intentaba de actualizar estas películas dentro de un universo compartido cinematográfico copiando el de Marvel, se optó por una vuelta a los orígenes con la cooperación con Blumhouse, estudio especializado en cine de terror de bajo presupuesto que en los últimos años está rentabilizando perfectamente sus producciones.

El hombre invisible ha resultado ser un importante éxito de crítica y público. Tan sólo en su primer fin de semana ha recaudado 29 millones en los Estados Unidos y 20 en el resto del mundo, lo que dado su presupuesto de 7 millones ya asegura que la película va a ser super rentable para las distintas productoras.

Entrando en materia, lo cierto es que como comentaba más arriba, esta nueva versión de El hombre invisible me ha parecido una película excelente, gracias a la habilidad en la dirección de Leigh Whannell, pero también gracias a una extraordinaria Elisabeth Moss que marca la diferencia entre una buena película y una notable.

Y es que Elisabeth Moss ES la película. Solo ella transmite el miedo de una mujer que ha sufrido acoso por su antigua pareja hasta el punto de provocarla un terror a salir a la calle, que se va transformando en miedo e impotencia ante lo que la va sucediendo para lo cual no hay una explicación racional, y la única posible es algo demasiado loca para ser verdad. Su miedo se va transformando en locura, y en este tipo de papeles la verdad es que Moss los bordan, añadiendo además un toque desequilibrado que hacen que sea capaz de cualquier cosa.

Moss me parece una actriz como la copa de un pino y me da pena pensar que al ser una película de género de terror no va a recibir el reconocimiento que merece, al igual que tampoco lo tuvieron en su día Tony Collete (Hereditary), Lupita Nyong´o (US) o Florence Pugh (Midsommar). En todo caso, también veo que Moss se está encasillando (o la están encasillando) en este tipo de papeles de sufridora, y estaría bien verla en otro tipo de registros.

Leigh Whannell me ha parecido un director con las ideas muy claras, no solo en lo relativo al guión sino también en como conseguir el máximo efecto con sus imágenes y con el ritmo pausado que crea para la película. Nunca antes los espacios vacíos de una habitación transmitieron tanto mal rollo, y consigue crear una tensión creciente ante lo que no se puede ver e imaginamos que llega a ser incluso más aterrador, lo cual me parece que aporta un giro novedoso al terror. Y frente a este ritmo, cuando nos acercamos al climax consigue cambiar completamente y transformarla casi en una película de acción, lo que también funciona a las mil maravillas. No pude ver en su día Upgrade, pero me han entrado ganas de recuperarla, porque visualmente consigue crear momentos de gran intensidad dramática.

Si tengo que ponerle un pero a la película (uno pequeño), es que al ser una producción de Blumhouse de tan solo 7 millones de dólares, todo luce genial excepto el apartado de efectos especiales, con algunos efectos relativos a la invisibilidad que cantan y quedan bastante flojos en pantalla. En todo caso, estamos tan enganchados durante la película con la pesadilla que está viviendo el personaje de Elisabeth Moss que realmente esto que comento no supuso ningún problema durante el visionado.

También merece la pena comentar que me fastidió mucho ver el trailer de la película ya que pensaba que spoileaba el 90% de la película. Me alegra decir que aunque sí muestra el argumento básico de la película, se cuida de evitar un montón de momentos que me sorprendieron durante el visionado de la película. En todo caso, creo que cada vez tengo más claro que debo de evitar ver los trailers de las pelícuas que ya tengo claro que quiero ver en cine.

Otro elemento que merece ser destacado es que además de ser una notable de película de terror que conecta con el género “stalker”, también realiza una interesante metáfora, para el que quiera verla, en términos feministas y del “me-too”, al visibilizar la historia de una mejor acosada a la que nadie la cree. En todo caso, esto es una metáfora que no es mostrada de forma burda o intentando colarnos un panfleto político, sino que Whannell opta de forma inteligente por mostrar la historia confiando que los espectadores rellenaremos los huecos y entenderemos que, obviamente, acosar a una mujer está mal. El poder del cine para contar historias reside en MOSTRAR la historia, perdiéndose en muchas ocasiones esta fuerza cuando directores o productores menos hábiles optan por decirnos explicitamente lo que está bien o está mal, y como nos tenemos que sentir los espectadores por ello.

Comparto el trailer de la película:

El hombre invisible es una película notable que consigue mantener en tensión al espectador durante sus dos horas de metraje y que ofrece una buenísima actualización del mítico personaje.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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¡Saludos a todos!

2 comentarios en “Crítica de El hombre invisible, de Leigh Whannell”

    1. Hola Victor!! Yo no esperaba nada y me gustó mucho más de lo que esperaba, y Whannell me pareció un director con las ideas muy claras que consigue que todo funcione. Muy chula!! 👍👍👍

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