Aprovechando mi nueva suscripción a Apple TV me he puesto al día con una de las series más disfrutonas de su parrilla, Slow Horses. Su quinta temporada es un triunfo absoluto.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
Slough House es un purgatorio administrativo para los rechazados del servicio MI5 que han fallado gravemente en una tarea, pero no lo suficiente como para ser despedidos. Un equipo disfuncional de agentes dirigidos por su odioso jefe, el tristemente célebre Jackson Lamb (Gary Oldman), navegan entre el humo y los espejos del mundo del espionaje para defender Inglaterra de fuerzas siniestras.
Temporada 5. London rules.
En la quinta temporada de «Slow Horses», basada en la novela «London Rules» de Mick Herron, el equipo de Jackson Lamb se enfrenta a una serie de lo que parecen ser atentados terroristas y a un panorama político de alto riesgo. La nueva relación sentimental de Roddy Ho con una mujer llamada Tara pone al equipo en peligro, mientras que los marginados de Slough House descubren una trama más profunda y manipuladora destinada a desestabilizar los servicios de inteligencia británicos.
Will Smith (no el actor) es el creador de esta serie que adapta las novelas de Mick Herron. Como es habitual, la temporada tiene 6 episodios que cuentan una historia completa. Estos episodios han sido dirigidos por Saul Metzstein, con Smith escribiendo los guiones junto a Sean Gray y Edward Docx.
Gary Oldman es Jackson Lamb, el jefe de Slough House, desaliñado, flatulento, maleducado y de agrio ingenio; todo ello oculta una agudeza táctica y una firme lealtad a «sus» Caballos Lentos. Jack Lowden interpreta a River Cartwright, un prometedor agente del MI5 que fue enviado a Slough House tras un error muy público en un ejercicio de entrenamiento. Kristin Scott Thomas aparece en el papel de Diana Taverner, Subdirectora del MI5, que tiene sobre ella a James Callis como Claude Whelan, el nuevo Director General del MI5.
Los miembros de Slough House con Saskia Reeves como Catherine Standish, administradora de la oficina, alcohólica en recuperación, Rosalind Eleazar como Louisa Guy, asignada a Slough House después de que una operación de seguimiento saliera mal. Christopher Chung como Roddy Ho, un odioso informático y antiguo hacktivista, Aimee-Ffion Edwards en el papel de Shirley Dander, la agente aún trautatizada por la muerte de la temporada anterior, y Tom Brooke como J.K. Coe. Junto a ellos tenemos a Ruth Bradley en el papel de Emma Flyte, la jefa de los Perros del MI5.
Los nuevos personajes de esta temporada son Hiba Bennani en el papel de Tara, la novia de Roddy que es mucho más de lo que parece, Nick Mohammed (visto en «Ted Lasso») en el papel de Zafar Jaffrey, el alcalde de Londres que se presenta a la reelección; Christopher Villiers como Dennis Gimball, un polémico diputado de ultra derecha que se presenta a la alcaldía; y Monty Ben como Farouk, el líder de una célula terrorista libia que lleva a cabo atentados por todo Londres como parte de una campaña de desestabilización.
Me encanta Slow horses y el punto de vista desmitificador que plantea para el mundo del espionaje. Con el toque perfecto de humor cínico inglés, me vuela la cabeza ver como los que se suponen que son los mejores espías del mundo con los medios más avanzados no se enteran de nada y unos borrachos en el culo del mundo sepan ver los patrones que conectan hechos aparentemente aislados.
Y es que una de las cosas que más me gustan de esta serie es que la terrible realidad es que si un loco se levanta un día y quiere cometer una matanza no hay forma humana de impedirlo. La serie arranca con una masacre aparentemente random, que obviamente no va a ser más el primer paso de un plan de terror perfectamente diseñado.
Luego tenemos el anti carisma de los miembros de Slough House, que es lo que les hace memorables. En esta temporada Shirley Dander resulta clave, al evitar que su compañero el informático asqueroso Roddy Ho sea atropellado. Lo que parece un hecho fortuito provoca una cascada de acontecimientos que serán claves para el desarrollo de la serie. Cuando Shirley y River Cartwright descubran que Ho se ha ligado a un pibón muy por encima de sus posibilidades, tienen claro que algo raro está pasando. Y a partir de algo tan pequeño es como se construye toda la temporada, en la que vamos a ver una sucesión de hechos cada vez más grandes que amenazan con ser catastróficos.
Uno de los éxitos de esta temporada es la forma en que el equipo se divide en dos para cubrir las diferentes situaciones. El primero con Shirley Dander y Catherine Standish que ni siquiera van armadas. Y que parecen una pareja de un club de calceta, totalmente fuera de su elemento. A pesar que Shirley sea super capaz, ojo.
Por otro lado, River Cartwright tiene que hacer pareja con J.K. Cole el agente con problemas de ataque de ira y pocas palabras. Frente a un River que se cree el puto amo, me flipa que sea Cole en que vea las claves de todo. Aunque también meta la pata de forma increíble. Y unido a todo esto tenemos al informático Roddy que vive en su propia realidad y se cree también el puto amo mientras le utilizan como si fuera un pelele.
Gary Oldman está genial en su papel de Jackson Lamb. Como siempre es un cabrón insensible que maltrata a sus subordinados, pero sabe ver los patrones que nadie más ve. Y aunque utiliza a sus peones, en realidad está intentando evitar un baño de sangre. Además, en esta temporada descubriremos un hecho traumático de su pasado, que no sirve para limpiar su mal comportamiento actual, pero si para confirmar que las personas somos seres complejos con múltiples facetas, y somos capaces de tener grandes triunfos y decepciones.
Más allá de que la misión de esta temporada es genial, son los protagonistas con su humanidad y sus problemas los que hacen que te enganches a la serie. Cosas como el aspecto de jubilada de Catherine, la frikada de Cole o cómo Shirley y Cartwright lo siguen intentando a pesar de todo me parece un triunfo absoluto.
Estos ataques suceden en medio de una campaña electoral por la alcaldía de Londres. Y la entrada de la política añade un toque super chulo a toda la historia. Además, los tejemanejes de Claude Whelan, el nuevo Director General del MI5, sirven para complicar todo aún más.
Aparte del humor cínico inglés, otra cosa en la que Slow horses destaca es por la sensación de realismo que tiene la historia, con un uso alucinante de las casualidades y los hechos aleatorios que lo cambian todo. En las películas de James Bond y similares estamos acostumbrados a que tanto el MI5 como el villano tienen planes super detallados que siempre suceden como estaban previstos. Pero en el mundo real las cosas cambian y las casualidades suceden. La forma en que esto se añade en la serie me parece magistral.
Además, la duración de 6 episodios me parece perfecta para las historias que nos están contando en Slow horses. No se la duración de las novelas de Mick Herron, pero en las cuatro horas aproximadas de la serie tenemos tiempo de sobra para el desarrollo de personajes, la acción y todos los giros y sorpresas que nos planteará la serie. En ese sentido, hay algunos cliffhangers que me parecen magistrales y ayudan al enganche absoluto.
Apple TV decidió con buen criterio renovar Slow horses. Y se ha publicado que las temporadas 6 y 7 ya se están rodando. La séptima será la última, pero me parece fantástico que este grupo disfuncional vaya a disfrutar de 7 temporadas en el saturado mundo de la oferta televisiva actual. El éxito de Slow horses me parece un pequeño milagro. Sin duda veré las próximas temporadas.
Comparto el trailer de esta quinta temporada de Slow Horses:
Slow horses es una de las mejores series de espionaje, con el toque justo de humor irónico inglés, lo que la convierte en un triunfo absoluto.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
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