The Mandalorian es lo mejor que le ha pasado a la franquicia de Star Wars desde que Disney compró Lucasfilm. Ante un momento de dudas e incertidumbre, Lucasfilm ha ido a lo seguro con The Mandalorian and Grogu, la primera película de la franquicia galáctica en siete años, que esté dirigida por el creador de Mandalorian, Jon Favreau,
PUNTUACIÓN: 8/10
Continuación de la serie The Mandalorian en forma de película. El Imperio ha caído y los señores de la guerra imperiales siguen dispersos por toda la galaxia. Mientras la incipiente Nueva República trabaja para proteger todo por lo que luchó la Rebelión, ha reclutado la ayuda del legendario cazarrecompensas mandaloriano Din Djarin y su joven aprendiz Grogu.
Jonathan Kolia Favreau (Nueva York, 1966) es un actor y director norteamericano. Como actor, Favreau ha aparecido en numerosas películas, como Rudy (1993), PCU (1994), Swingers (1996), Very Bad Things (1998), Deep Impact (1998), The Replacements (2000), Daredevil (2003), The Break-Up (2006), Four Christmases (2008), Couples Retreat (2009), I Love You, Man (2009), People Like Us (2012), The Wolf of Wall Street (2013) y Chef (2014).
Como cineasta, Favreau ha tenido una participación significativa en el Universo Cinematográfico de Marvel. Dirigió, produjo y apareció como Happy Hogan en las películas Iron Man (2008) e Iron Man 2 (2010). También ejerció de productor ejecutivo o interpretó al personaje en las películas Los Vengadores (2012), Iron Man 3 (2013), Los Vengadores: La era de Ultrón (2015), Spider-Man: Homecoming (2017), Los Vengadores: Infinity War (2018), Los Vengadores: Endgame (2019), Spider-Man: Lejos de casa (2019), Spider-Man: No Way Home (2021) y Deadpool & Wolverine (2024).
También ha dirigido las películas Elf (2003), Zathura: Una aventura espacial (2005), Cowboys & Aliens (2011), Chef (2014), El libro de la selva (2016), El rey león (2019) y, ahora The Mandalorian y Grogu (2026).
Favreau creó dentro del universo de Star Wars The Mandalorian. Sin lugar a dudas, lo mejor que se ha hecho en el mundo de Star Wars desde que Disney compró Lucasfilm. Junto a Dave Filoni ha ejercido de productor ejecutivo en todas las series derivadas de la esta parte de la franquicia, incluidas The Book of Boba Fett, Ahsoka y Skeleton Crew.
En un momento de crisis creativa dentro de Star Wars provocado por el desastre de la tercera trilogía de películas y de algunas series lamentables estrenadas en Disney+, Lucasfilm ha estado 7 años sin estrenar en cine una nueva película de Star Wars. Entiendo que primero de todo, porque no saben qué hacer con la franquicia. Pero también ante el convencimiento que la idea de estrenar una película al año de Star Wars robó a la franquicia la sensación de EVENTO cinematográfico. Es significativo que en medio de este desierto y de las dudas por el futuro de la franquicia, haya sido The Mandalorian and Grogu la primera película estrenada tras todos estos años. Por cierto, es llamativo que Starfighter, la siguiente película de Star Wars protagonizada por Ryan Gosling que se estrenará en 2027, comparta con esta película su naturaleza de película autónoma que no plantea el inicio de nuevas trilogías ni nada que se le parezca.
Para The Mandalorian and Grugu, Favreau colabora con el actual hombre fuerte de Star Wars en Lucasfilm, Dave Filloni. Ambos escriben el guion de la película, junto a Noah Kloor, y producen esta película de 132 minutos de duración y un presupuesto estimado de 165 millones de dólares. La película cuenta con fotografía de David Klein, montaje de Rachel Goodlett Katz y Dylan Firshein, y música del virtuoso Ludwig Göransson.
En el reparto tenemos a Pedro Pascal en el papel de Din Djarin / The Mandalorian, con Brendan Wayne y Lateef Crowder como sus dobles; Grogu, el pupilo del Mandaloriano, un bebé de la misma especie que Yoda; Jeremy Allen White como Rotta el Hutt, hijo del difunto señor del crimen Jabba el Hutt; y Sigourney Weaver como Ward, coronel y líder de los Adelphi Rangers de la Nueva República. A modo de curiosidad, Martin Scorsese pone la voz a Hugo, un Ardennian dueño de una tienda en Shakari.
Quiero empezar mi reseña de The Mandalorian and Grogu (a partir de ahora, TM&G) de una forma poco habitual para mi. Porque estoy harto de ver que el mundo del entretenimiento mainstream se ve influido por gente, opinadores más o menos profesiones y/o influencers, que critican una película no por lo que la película es u ofrece, sino por lo que a ellos le gustaría que hubiera sido. El review-bombing que sufrió Michael por parte de los medios americanos progresistas woke fue un ejemplo perfecto de esto. Y está volviendo a suceder con TM&G.
«Después de 7 años sin películas de Star Wars, TM&G debería ser un evento enorme.»
«La película no plantea un worldbuilding con el que se iniciará una nueva serie de películas«.
«Me hubiera gustado algún cameo para que la película fuera mejor«.
Estos son ejemplos extraídos de las redes sociales estos días, que al final se reducen a lo que comentaba, la gente se queja porque no han incluido en la película lo que estas personas querían. Y ya está bien.
Ya está bien porque los fans de la serie de televisión de The Mandalorian ya sabemos el tipo de historia podemos esperar. Y dentro de ese grupo, creo imposible que nadie vaya a ver esta película y no le guste. Pero dentro de los no fans del personaje o en general de Star Wars, ver un 60% en Rotten Tomatoes, que significa que el 40% de los «críticos» cuyas valoraciones cuentan para este agregador, han suspendido la película, si puede condicionar que alguien vaya a verla o no.
Y me parece lamentable.
Ya entrando en mi valoración, The Mandalorian and Grogu me ha parecido una maravillosa película de aventuras que recupera el espíritu de clásicos como Indiana Jones o Willow. Películas en las que lo importante era la aventura y el entretenimiento del espectador, sin pretender ser otra cosa que eso.
«Después de 7 años sin películas de Star Wars, TM&G debería ser un evento enorme». ¿PERO TU HAS VISTO LA SERIE DE THE MANDALORIAN? Este comentario que he leído numerosas veces expresado por cotorras sin pensamiento propio, demuestra lo más pernicioso de un factor del público que supuestamente se declaran fans, pero no son más que niños pequeños que lloran si no obtienen la satisfacción inmediata que demandan. Como si su opinión tuviera que tener la más mínima importancia para creadores como Jon Favreau que claramente ama a SUS personajes y quieren lo mejor para ellos. Y precisamente por eso, lo más correcto para Mando y Grogu es una película que sin más ambición que la de ofrecer una aventura maravillosa. Cosa que consiguen de principio a fin.
La película empieza con una primera misión de Mando que recuerda las películas de James Bond. En el arranque hemos aprendido que tras la caída del Emperador en El retorno del Jedi, la Nueva República está intentando controlar toda la galaxia, aunque siguen encontrándose con sectores controlados por los restos del Imperio. Sobre todo en los Bordes Estelares. Aprendemos que el cazarrecompensas Din Djarin, también conocido como el Mandaloriano, y su hijo adoptivo Grogu, trabajan para la Nueva República para dar caza a los señores de la guerra imperiales. En esta primera aventura veremos eso precisamente, al infiltrarse Mando en una base imperial en la que chantajean a los habitantes de los pueblos cercanos, para seguir con una vertiginosa persecución a unos AT-ATs por unas montañas heladas. Esta primera misión me parece una maravilla, con montones de momentazos visuales que me encantaron.
Uno de los grandes aciertos de The Mandalorian and Grogu es que es una película perfecta para enganchar a nuevos espectadores. La película te ofrece la información suficiente para entender y disfrutar de la película sin necesidad de tener que ver nada previamente. En este mundo de franquicias cinematográficas y televisivas, y Star Wars no es precisamente sencilla en este aspecto, TM&G es un oasis en un mundo del entretenimiento que exige una adhesión cada vez más compleja. Y tras el enorme fracaso de SW Los últimos Jedi y SW El ascenso de Skywalker, me parece perfecto que Lucasfilm esté planteando un reinicio soft de Star Wars que se centre en la cronología de la serie de televisión, obviando los años posteriores que vimos en los lamentables episodios VII, VIII y IX.
En esta primera misión que sirve de prólogo de la película se presenta a Zeb Orelios, el alien del planeta Lasan que fue uno de los protagonistas de la serie de animación Star Wars Rebels, y al que vimos en el último episodio de la tercera temporada de The Mandalorian. Zeb trabaja con la República y es uno de los pilotos en la base de los Adelphi Rangers. Una base liderada por la coronel Ward, interpretada por Sigourney Weaver.
La comandante Ward pide a Mando que localice al misterioso señor de la guerra imperial Coin, del que no ha podido encontrarse ni siquiera una fotografía con su aspecto. La Nueva República ha recibido información sobre su paradero de manos de los gemelos Hutt, hermanos y sucesores del difunto señor del crimen Jabba. Pero los hutts solo facilitarán esta información a cambio de que Mando rescate y lleve a su presencia a Rotta, hijo y heredero de Jabba, que se encuentra prisionero de una organización criminal en el planeta Shakari, dirigida por el señor Janu. Por supuesto, conociendo a los hutts, sus intenciones no son todo lo fiables que a Mando le gustaría, y Mando y Grogu se verán abocados a un montón de problemas, traiciones y situaciones inesperadas.
Aunque la película es cierto que tiene una cierta cualidad episódica, y estoy seguro que en su origen el esqueleto de esta historia hubiera podido ser la trama de toda una temporada de The Mandalorian, en realidad TM&G nos cuenta una historia concreta con un final satisfactorio y cerrado: El enfrentamiento de Mando contra los Hutts de Nal Hutta. Puede que esta historia no sea lo que mucha gente esperaba, pero Jon Favreau realiza un trabajo sobresaliente.
Una de las principales sorpresas de The Mandalorian and Grogu es la presentación en imagen real de Rotta el Hutt, hijo de Jabba, que en la versión original cuenta con la voz de Jeremy Allen White (The Bear, Springsteen: Deliver me from nowhere). Rotta quiere labrarse su propio futuro alejado de la sombra criminal de su padre, y es un gladiador en un coliseo de peleas en Shakari. Star Wars consiguió una parte fundamental de su popularidad por la gran cantidad de aliens que poblaban sus aventuras, y tener a un hutt bueno es una novedad estupenda. Además, comparte una química brutal con Grogu, lo cual es siempre un acierto.
Por supuesto, Mando es la estrella de gran parte de la película. Y aquí hay que destacar el increíble acierto que Favreau tuvo en la creación de Mando y como es capaz que los espectadores conectemos con un protagonista al que nunca vemos la cara. Sus escenas de acción son sobresalientes, con un montón de momentazos visuales a lo largo de la película. Desde el prólogo, tenemos la pelea en el bar, la pelea en el circo de gladiadores, o el momentazo contra un Dragonsnake bajo el palacio de los hutts. Visualmente la película luce increíble. Pero ese no es su único punto fuerte.
Porque la película se titula The Mandalorian and Grogu. Y Grogu no es un florero que luce super cuqui mientras Mando hace todo el trabajo. Otra de las partes más satisfactorias es el protagonismo que cobra Grogu cuando Mando es herido, teniendo que hacer todo lo que está en su mano para curarle. Desde el comienzo de The Mandalorian, Grogu ha pasado de ser un bebé a un compañero capaz de Mando que puede ayudarle en momentos clave. Que la película nos muestre esto me encanta. Y conecta con algo que comentaba antes. Se nota que Favreau ama a los personajes y quiere lo mejor para ellos. Eso es algo que se transmite y que yo como espectador tengo claro tras ver la película.
No se qué deparará el futuro de Mando y a Grogu. Si tendremos nuevas películas o volverán a la pequeña pantalla. Pero mientras Jon Favreau esté a los mandos, yo estoy tranquilo y seguiré pagando por verlo.
The Mandalorian and Grogu destaca mucho por la presencia de muchísimos aliens que sirven para ampliar la escala de la galaxia. El momento Dragonsnake es uno de los mejores de la película. Pero hay un montón de nuevos aliens que me han gustado mucho y han dado una sensación de amenaza tremenda.
Una de las mayores sorpresas positivas de la película viene con la presentación en imagen real de Embo, el cazarrecompensas que captura a Mando. El personaje apareció por primera vez en la serie animada The Clone Wars, en la que ya se mostraba su relación con los Hutts. Como comentaba antes, este es un detalle para los muy cafeteros, pero en realidad su presencia en la película se explica por si sola y representa un enemigo feroz para Mando. Que Embo escape me parece un acierto absoluto, porque puede ser un villano que de mucho juego en el futuro.
Junto a alienígenas digitales, hay también muchos efectos prácticos, algo que hace que la película tenga el ADN Star Wars. Eso unido a los variados mundos que visitan Mando y Grogu ayuda a que la película tenga el espíritu correcto dentro de una aventura notable.
Hay que destacar una vez más a Grogu y la capacidad que tiene un muppet de robarnos el corazón. Es un pequeño milagro. Grogu roba la película cuando tiene que hacerlo, y me gusta mucho el humor que encontramos cuando Grogu tiene que compartir aventuras con los diminutos Anzellans a los que conocimos en The Mandalorian. Si a mi este humor me funciona, imagino que va a hacer las delicias a los más pequeños.
The Mandalorian and Grogu es una película notable de aventuras. El único pero que le puedo poner es que sobre todo el climax está muy bien, pero no es sobresaliente. Me dejó con buen sabor de boca pero no hay nada que me volara la cabeza. Lo cual no es por supuesto algo negativo. Pero que es algo que tengo que decirlo también.
En estos momentos de franquicias y worldbuildings, Jon Favreau nada contracorriente ofreciendo una película que «sólo» es una aventura sin más ambición que el entretenimiento. Una historia contenida en si misma que no busca ser el inicio de nada, más bien la celebración de unos protagonistas amados por millones de espectadores de su serie de Disney+. Es cierto que el mundo del cine se mueve por las promesa de EVENTOS IMPORTANTES, que son los que consiguen llevar a los espectadores a los cines. Pero la valoración de TM&G por lo que es y no por lo que otros querrían no puede ser más que positiva. Porque no creo que nadie al que le guste la serie de The Mandalorian pueda salir del cine diciendo que la película no le ha gustado.
De hecho, el ADN de aventura pura que plantea Jon Favreau conecta directamente con el espíritu con el que George Lucas creó las primeras películas de Star Wars. De hecho, la serie The Mandalorian y ahora la película The Mandalorian and Grogu es lo más Star Wars que se ha hecho nunca. No puedo estar más con ello. En contraste, imagino que una gran parte de los críticos profesionales que afirmaron que Andor es lo mejor que se ha hecho en Star Wars son a los que NO ha gustado la película. Críticos que obviamente alabaron Andor porque en realidad no les gusta Star Wars.
Volviendo a una de las críticas que leí en redes sociales, «La película no plantea un worldbuilding con el que se iniciará una nueva serie de películas«, esto es un problema de Lucasfilm, no de Jon Favreau. En un momento en que Star Wars está perdida y sin rumbo, resulta refrescante haber visto una película autoconclusiva y auto contenida en si misma que resulta tan entretenida, carismática y con el corazón en el sitio correcto.
Resulta lamentable que el daño que ha provocado el erróneo liderazgo de Kathleen Kennedy en Lucasfilm ha provocado que la marca Star Wars esté dañada y sea muy difícil de reparar. Películas como El ascenso de Skywalker y series como The Acolyte han dañado gravemente a Star Wars. Pero arreglar ese problema no es responsabilidad de esta película, aunque algunos lo sugieran.
Aunque pensando en ello, plantear las películas de Star Wars primero de todo como entretenimiento para todos los públicos en el sentido más amplio del término si es un camino en la buena dirección para «arreglar» la marca Star Wars. Poner a los personajes y la historia primero, y no una agenda identitaria, es el camino a seguir. En eso, Favreau está haciendo lo correcto. Veremos si el nuevo liderazago de Dave Filloni entiende esto mismo.
En los últimos tiempos he sufrido más de un par de malas experiencias en los cines de Castellón donde vivo, al proyectar las películas en malas condiciones, demasiado oscuras y sis definición ni contraste en la imagen, lo que impide que se vea bien lo que está pasando. Es por esto que no nos quisimos arriesgar y para The Mandalorian and Grogu nos fuimos a Kinépolis para ver la película en su formato IMAX. Y tengo que decir que aunque la pantalla es bastante más alta que una pantalla normal, en realidad esperaba que fuera mucho mayor, sobre todo en el ancho, que se parece demasiado a una pantalla normal.
En lo que el visionado en IMAX fue excelente es con la forma en que proyectaron la película, viéndose perfectamente incluso en escenas oscuras los detalles de la armadura de Mando o las caras de los personajes. La calidad de imagen y de sonido me ha parecido sobresaliente. Obviamente no puedo ir a Valencia para cada estreno, pero volveré más veces a Kinépolis.
The Mandalorian and Grougu me ha parecido pura diversión. Os invito a todos a verla en la mejor pantalla posible, con las mejores condiciones de imagen y sonido. La magia del cine también es cuando una historia consigue enamorar a los padres y a sus hijos, y en eso, creo que tenemos un éxito absoluto independientemente de lo que muestra la recaudación de la película.
Comparto el trailer de The Mandalorian and Grogu:
The Mandalorian and Grogu es una estupenda película de aventuras que recupera el espíritu sin pretensiones del género. Hará las delicias de todos los fans de los personajes. Eso es todo lo que hay que saber.
PUNTUACIÓN: 8/10
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