The Deadman de W. Maxwell Prince y Martín Morazzo, junto al color de Chris O´Halloran, está siendo una lectura totalmente atípica dentro del fondo editorial de DC Comics.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
Tras el viaje en busca de la verdad del último número por el tortuoso y atroz terreno de Torment Town, Boston Brand debe equilibrar la balanza y abrirse camino hacia ese… otro lugar. Pero este no es el Cielo que conoces, tío. Prepárate para un Elíseo como nunca has visto, mientras el Hombre Muerto sigue desentrañando el misterio de los Devoradores de Almas… ¡y el Reino de los Vivos paga las consecuencias! Además: ¡una breve historia del Sr. M!
W. Maxwell Prince escribe en Brooklyn y vive con su esposa, su hija y dos gatos llamados Mischief y Mayhem. Es autor de ONE WEEK IN THE LIBRARY (Image), The Electric Sublime (IDW) y Judas: The Last Days (ibíd.). Cuando no está escribiendo, intenta plasmar toda la experiencia humana en forma de gráficos.
El artista argentino Martín Morazzo hizo su gran debut en los cómics estadounidenses con la saga de ciencia ficción ambiental de 2012, Great Pacific, la primera serie de Image Comics que co-creó con Joe Harris. Desde entonces, Martín ha co-creado Snowfall, una epopeya de ciencia ficción, nuevamente con Joe Harris e Image Comics, y la elegante serie de aventuras criminales, The Electric Sublime, con el escritor W. Maxwell Prince en IDW Publishing. Ice Cream Man, su nueva colaboración con W. Maxwell Prince, está siendo publicada por Image Comics. She Could Fly, una miniserie con el escritor Christopher Cantwell, co-creador y showrunner de Halt and Catch Fire de AMC, y la editora Karen Berger, también está siendo publicada por Berger Books, una editorial de Dark Horse Comics.
Tras el viaje al infierno del número anterior, en esta cuarta entrega Deadman viajará al cielo para exigir respuestas. En realidad no está claro que vaya a encontrarlas, porque ya se sabe que ante el vicio de pedir, está la virtud de no dar. La clave de todo es que el mundo espiritual está en crisis y Boston Brand sigue lejos de encontrar las respuestas que necesita. Aunque en esta grapa si va a encontrar un respiro que la dirá que su trabajo es importante a pesar de no saber toda la verdad sobre su cometido. Leyendo este comic me da la sensación que la clave para W. Maxwell Prince es ofrecer una historia super atípica que rompa siempre que pueda con los clichés pre-establecidos sobre un tema concreto. Lo hizo con el infierno, y en menor medida lo hace también con un cielo transformado en un paraíso de burocracia y papeleo. Respecto a Ice Cream Man, me flipa que esta historia no tiene el tono nihilista y desolador a pesar de compartir numerosos elementos.
Martín Morazzo y Chris O´Halloran son perfectos para transmitir lo diferente que es este comic. Como podéis ver en las páginas de muestra, para resaltar este elemento burocrático Morazzo plantea casi todas las páginas con estructura de 3×3 viñetas. Esto provoca que el comic se sienta monótono, al tener 18 páginas seguidas con 9 viñetas. Y diría que es justo la sensación que querían transmitir al lector, aunque en realidad me quedo con que este comic no fue tan chulo como los anteriores. Con todo, me gusta mucho como transmite la naturaleza juguetona y positiva de Deadman incluso a pesar de estar muerto y no tener un cuerpo físico. A la hora de plantear el tono de la historia, Morazzo está perfecto.
Dentro de la gran historia de descubrimiento de Deadman, me gusta que cada número sea un capítulo cerrado dentro del total, lo que ayuda a que la lectura sea satisfactoria. Tras este número, parece claro que Deadman está más perdido que nunca y no tiene ni idea cómo solucionar el problema existente en el mundo sobrenatural. Pero seguirá intentándolo. Tengo ganas de leer el próximo número, aunque tengo que reconocer que este número fue el menos bueno de la serie. Dicho esto, tengo mucha curiosidad con lo que este equipo creativo van a plantear para ESE personaje invitado en el próximo número.
Incluso aunque este número no está al nivel de los anteriores, me ha gustado. Y me tengo que quitar el sombrero con DC que están ofreciendo unas colecciones super diferentes entre si. No todo tiene que funcionarme, pero valoro muchísimo la clara apuesta por la variedad de DC. En la parte de la variedad, The Deadman es un éxito absoluto.
Comparto las primeras páginas del comic:
Cada número de The Deadman está planteando ideas y narrativas que sólo ofrecen a los lectores W. Maxwell Prince y Martín Morazzo. Y me encanta leer comics tan diferentes.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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