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Crítica de Inferno 4 (de 4) de Jonathan Hickman, Valerio Schiti, Stefano Caselli y David Curiel (Marvel Comics – Panini)

Inferno termina en este cuarto número y con él la etapa de Jonathan Hickman en la franquicia mutante de Marvel Comics. Analizo el final de esta miniserie que explica perfectamente mi hartazgo hacia el rumbo actual de la franquicia mutante.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

RESEÑA CON SPOILERS

¡Y la llama se extinguió! El tiempo de Jonathan Hickman en Krakoa termina con la dramática conclusión de uno de los primeros y más importantes misterios que aportó a la Franquicia Mutante. Valerio Schiti regresa al dibujo para ayudar a derribar uno de los cimientos de toda una era.

Termina Inferno y me quedo con la sensación que más que disfrutar de la historia, todo lo que veo es el engranaje, la trampa de Hickman para dejar los juguetes listos para su recambio en la franquicia mutante. Cuando salió el comic en Estados Unidos leí a varios amigos tuiteros comentar que el comic les había volado la cabeza, y lamento de verdad no tener las mismas sensaciones. Y es que cuando se anunció que dejaba la franquicia mutante y que este Inferno iba a ser el final de su colaboración ya se indicó que Hickman quería hacer avanzar a los mutantes a la segunda parte de su historia, mientras que el resto de editores y escritores mutantes estaban más a gusto con la actual Krakoa y preferían mantener y alargar el status quo.

Tras el cliffhanger del tercer número, el climax de Inferno está desdoblado en dos líneas argumentales: el enfrentamiento de Xavier y Magneto contra Nimrod y la Centinela Omega por un lado, y conocer el destino final de Moira MacTaggert a manos de Mística y Destino.

En lo positivo, al menos Inferno está estupendamente dibujado. Valerio Schiti y Stefano Caselli son grandes dibujantes que saben crear escenas potentes y tienen una estupenda narrativa. Junto al color de David Curiel, hay que reconocer que el comic se lee de maravilla y tiene buenos momentos visuales. Incluso diría que a pesar de lo que me quejo por el baile de dibujantes en la Marvel actual, la calidad de ambos artistas consiguió que no me molestara el cambio y, sobre todo, el hecho que Marvel no tuviera ningún interés en mantener una consistencia artística en el que se supone es el comic principal de la franquicia mutante de este año.

En el lado de Xavier y Magneto, entiendo que ante todo cubre la necesidad que haya un combate como se espera en un comic de superhéroes, resaltando además la terrible villanía de Nimrod y Omega. Y por supuesto el enfrentamiento está perfectamente dibujado y nos deja páginas muy chulas, pero tiene un enorme e insalvable problema de origen que le resta todo el impacto que pudiera tener: LA RESURRECCIÓN. Una situación que se está demostrando como una terrible rémora en el disfrute de nada que nos cuenten en los comics mutantes. Y aparte que la muerte de Xavier y Magneto no tiene ningún impacto real, resalta la absurdez de uno de los principales sub-argumentos de los últimos años, el referido a los fracasos de X-Force en destruir la fragua de Orchis. Y es que si Xavier (al que le han surgido durante el combate unas habilidades telekinéticas que nunca tuvo. WTF?) y Magneto casi destruyen ellos solos a Nimrod y Omega, ¿cómo es posible que los mutantes no hayan realizado un ataque con todo contra Orchis para acabar de una vez por todas con esta amenaza? Más si cabe teniendo en cuenta la ventaja de la resurrección o el despliegue realizado para terraformar Marte. Y el problema de estos despliegues de poder excesivos es que luego la suspensión de credulidad salta por los aires cuando se utiliza para unas cosas si y otras no, además de resquebrajar el mito de Hickman como escritor de historias “serias”. Y el caso es que sus historias-río sin duda son complejas y transmiten que Hickman tiene un gran sentido de la planificación, pero si al final acaba acudiendo a saltos de lógica absurdos y a porque sis groseros, la verdad es que el mito acaba cayendo.

Pero el mito de Hickman no cae por el combate de Charles y Magneto (que realmente está correctamente ejecutado), sino por toda la parte de Moira MacTaggert, que es 100% engranaje narrativo y 0% emoción o tensión dramática con una justificación ridícula. Y es que la espada de Damocles de los mutantes viene de Moira y la posibilidad que su muerte reinicie el continuo temporal, por lo que Inferno es la forma en que Hickman y los editores mutantes se quitan de en medio a Moira (de momento) para asegurar que el status-quo puede mantenerse como hasta ahora durante los próximos años.

Tenemos a dos mutantes, Destino y Mística, que han conspirado para matar a otra mutante, la han torturado y la han despojado de sus poderes mutantes. Tres si sumamos a Emma Frost que es la conspiradora necesaria que les da las herramientas y la información para llevarlo a cabo. Tras cometer estos delitos gravísimos, ¿no son castigadas, sus actos no tienen consecuencias? Es terriblemente ridículo, y resalta lo que comentaba del engranaje, que lo importante es llegar al final buscado de quitar a Moira de la ecuación, el cómo hacerlo parece que carece de importancia. Porque lo mínimo debería ser que fueran expulsadas del Consejo Mutante, y lo normal que fueran encarceladas al lado de Dientes de Sable una temporada. Y nada de esto va a suceder, claro.

Para llevar a cabo el salto mortal de quitarle los poderes a Moira con un arma cuyos efectos se sabe que son reversibles, hemos visto a un Forja regalando el arma anti-mutantes más poderosa que existe al primero que pasó por su despacho, y a un Cifra + Warlock que lo ve todo y deja que le roben sus poderes a Moira porque si, como si de alguna manera supiera que editorialmente es lo más conveniente, no porque la historia lo justifique. Porque es ridículo. Aparte que Mística y Destino quieren vengarse de Moira por NO hacer nada, ya que Destino murió hace años y Moira no tuvo nada que ver con ello, como mucho en retrasar su resurrección, pero nada más. Es al revés, Moira fue masacrada en Potencias de X y sin embargo no llevó a cabo ninguna venganza contra Mística cuando podría haberlo hecho. Sin embargo, me parece que es mostrada con la villana de la función, algo ridículo. Y todo ello sin entrar en lo ridículo de un plan para matar a Moira que Mística y Destino creen que no reiniciará la realidad pero sobre lo que realmente no pueden estar seguras. En un momento en que al menos Mística ya no quiere ver el mundo arder dado que acaba de reencontrarse con su amada Destino tras años de soledad. ¿En serio que Mística en este momento concreto se va a arriesgar a volver a perderla por una idea que es lanzar una moneda y apostar a cara o cruz? Buff…

Lo peor de todo es que Hickman se saca de la manga una excusa narrativa para justificar que le quiten sus poderes a Moira, y es que sigue con la idea que tuvo en una de sus primeras vidas de quitar los poderes a todos los mutantes como forma de aliviar sus problemas. Aunque sabe porque lo ha vivido que eso no va a impedir el alzamientos de las I.A.s y la destrucción de la humanidad (WTF?). Algo que por cierto se sabe DESPUÉS de quitarle los poderes, luego el castigo vino antes que el crimen. (Offtopic, es la misma idea que acabamos de ver en Caballero Luna para resaltar que Harrow es un loco y el villano de la serie de Disney+, pero en el mundo mutante la respuesta ante ese acto es “todo correcto”). Y eso a pesar que sus actos junto a Charles y Magneto han creado una utopía mutante como nunca se había visto. Actos que deberían ser lo principal, no ideas por intempestivas que puedan parecer. Se nota tanto que esto es una idea de bombero para justificar algo que es injustificable, y que me gustaría pensar que no estaba en los planes iniciales de Hickman.

Otro elemento interesante que choca con la sororidad que promueve el feminismo actual es que Emma y Mística están enfadadas con Moira hasta el punto de planear quitarle sus poderes y matarla no porque SU plan (porque la idea es de Moira, aunque para llevarla a cabo tuviera que contar con Charles y Magneto) sea malo, sino porque lo pusieron en marcha sin contar con ellas. Que este egoísmo supremo sobre todo por parte de Emma no sea visto como una acción malvada que merezca al menos un reproche moral me rompe la cabeza, obviamente para mal.

Y resalta otro elemento sobre el que volveré mañana cuando analice el final de la etapa de Gerry Duggan en Merodeadores y es que Hickman y en general la franquicia mutante ha convertido en desagradables (y bastante gilipollas) a personajes muy queridos para mi, hasta el punto de hacer imposible que conecte o pueda empatizar con nadie. Y este es otro pecado terrible que jamás pensé que llegaría a vivir tras el brillante final de Dinastía de X / Potencias de X.

Por cierto, como veis no he conectado con este comic ni con la idiosincracia que subyace en el rumbo que toma la franquicia mutante. En este sentido, admito que aunque mi análisis creo que es pensando lógica y moralmente en las repercusiones de las acciones de los personajes y la lógica de los actos que los motivan, desde cierto punto de vista se que estoy siendo excesivamente puntilloso con una historia ligera que al final sólo busca entretener al lector. En este sentido, dada la naturaleza periódica de los comics mutantes, podría darse el caso que en algún momento del futuro Emma, Mística y Destino tuvieran algún tipo de castigo por sus acciones. Podría ser posible, pero por un lado no creo que vaya a suceder, y aunque lo hiciera, no evitará la sensación de final insatisfactorio con el que me he quedado.

Reconozco que como decía al principio, cuando empiezas a ver el engranaje y los trucos de Hickman, se rompe la suspensión de credulidad y el sense-of-wonder imprescindible para poder disfrutar de los comics de superhéroes. Y me fastidia mucho no poder disfrutar de estos comics, la verdad. Lo mejor para mi, visto lo visto, es aprovechar este fin de ciclo de Inferno para desengancharme de los mutantes, porque está claro que estos comics no son para mi.

Comparto las primeras páginas del comic:

Inferno y Jonathan Hickman son historia. Ahora toca hacer control de daños y decidir que series compraré a partir del próximo reinicio. Van a ser pocas.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Los Vengadores 31-35 World War Hulka de Jason Aaron, Javier Garrón y vv. aa. (Marvel Comics – Panini)

La etapa de Jason Aaron en los Vengadores cumple 50 números, y hoy quiero analizar el último arco de la serie World War Hulka junto al español Javier Garrón, además de las implicaciones que las revelaciones del último número especial pueden suponer para esta colección

PUNTUACIÓN: 7.5/10

¡World War Hulka! Tras los acontecimientos que nos trajeron de vuelta a la Fuerza Fénix, la Tierra se ha convertido en un planeta más fracturado y volátil que nunca, especialmente para Los Vengadores. Una vez que Hulka sea declarada una amenaza Global, la Fuerza de Invierno rusa se dispone a conducirla ante la justicia. Ahora, Jen Walters se enfrentará a un destino que ni siquiera Hulk podría esperar soportar. La Habitación Roja es donde se han forjado algunos de los mejores asesinos y superasesinos del mundo, y transformará a Jen en algo aterrador. ¡El Hulk de invierno está a punto de ser liberado en el mundo! ¿Y el único que puede detenerla es el Hombre Gorila?

World War Hulka se ha publicado en los números 45-50 USA, publicados en España por Panini en los números 31-35. Además, el número 50 USA (750 de la numeración legado) es un especial de 96 páginas en el que además de la conclusión de «World War Hulka», conoceremos el verdadero propósito de Los Vengadores prehistóricos, el secreto del Inquisidor de Hierro y la llegada del mayor grupo de psicópatas que haya conocido ninguna Tierra. ¡El mañana empieza aquí!

En este especial n.º 50 (750 Legado) están acreditados los siguientes autores: Jason Aaron, con dibujo y tinta de Aaron Kuder, Javier Garrón, Carlos Pacheco, Rafael Fonteriz, Ed McGuinness, y color de Alex Sinclair y David Curiel para la historia principal “Una Tierra distinta a cualquier otra (como todás las demás)». David Badeón dibuja, con color de Israel Silva, la doble página con “La montaña de los Vengadores”. La sorpresa llega con la historia “Los dos dignos”, escrita por el novelista Christopher Ruocchio con Steve McNiven y Frank D´Armata en el apartado artístico.

World War Hulka es el perfecto ejemplo de todo lo que ha convertido a Los Vengadores de Jason Aaron y Javier Garrón en uno de los comics más entretenidos de la Marvel actual. Tengo que reconocer que Llega el Fénix, el arco anterior, es probablemente la historia más floja de Aaron hasta la fecha en la serie, pero tras este bache yo disfruté mucho con Heroes Return, que permitió a Aaron desatarse con las ideas más locas inspiradas en la historia de Marvel Comics aprovechando este mundo en el que el Escuadrón Supremo era su principal defensor. Tras este evento fuera de la serie principal, el retorno de Vengadores es un comic en que Hulka cobra protagonismo y que de nuevo vuelve a trasmitir una escala y sensación de amenaza que ya le gustaría tener a la mayoría de comics de cualquier editorial.

Aaron plantea sus comics como historias para ser leídas mes a mes. Me gusta que en este arco de 5 números cada grapa te cuenta una aventura completa con grandes momentos de acción más grande que la vida con un montón de giros y sorpresas impactantes. El secuestro y posterior conversión de Hulka en una Hulk de Invierno al servicio de Moscú nos plantea un nivel de amenaza inédito para los Héroes más Poderosos de la Tierra, con unos giros en cada grapa que me han gustado mucho.

Otro elemento super importante para mi y clave para captar a nuevos lectores es tener una historia autocontenida en si misma que no te obliga a leer más comics que este (y en su momento el Heroes Reborn que durante varios meses sustituyó a este comic y no se solaparon). Frente a una franquicia mutante cada vez más endogámica y sacacuartos que obliga a múltiples compras (a menudo de comics que no te interesarían a priori) para una mayor comprensión de la historia, los Vengadores te ofrecen todo el entretenimiento en una única grapa que al menos a mi me deja siempre con ganas que querer comprar la siguiente para saber cómo continua la historia.

Otra de las virtudes de Jason Aaron es la forma en que plantea historias en las que nunca sabes qué va a suceder a continuación, algo que como lector veterano agradezco un montón. Esta sensación de “All-New, All-Different” es una pasada y acrecienta el entretenimiento que me proporciona este comic todos los meses. Además, este arco de World War Hulka plantea un cambio en Jennifer Walters con vocación de perdurar en el tiempo, y en general en la geopolítica planteada por Aaron en esta etapa. Si uno de los grandes elementos distintivos de Aaron era plantear una escala global con múltiples amenazas simultáneas contra los Vengadores, en este arco parece que se resuelve la amenaza de Namor como Rey de Atlantis y, en parte, también la amenaza del reino de los Vampiros de Drácula establecido en Chernóbil.

Sin embargo, eso no significa que los Vengadores se estén quedando sin enemigos, ya que el especial n.º 50 nos trae la aparición de los Señores del Mal Multiversales (que fueron presentados en el especial del Día del Comic Gratis junto con el retorno de Deathlok, un fan-favourite para Aaron) y que plantean el nivel de amenaza más-grande-que-la-vida que merecen nuestros héroes. Además, tras el Heroes Reborn, hubo gente (yo no) que pensó que Aaron dejaría descansar una temporada al Escuadrón Supremo, y este número confirma que no es ni mucho menos el caso.

Si hay algo que no me ha cuadrado de esta etapa es la figura de Mefisto, empezando por su papel en la creación de los Vengadores de hace un millón de años. Este descuadre se mantiene en este especial incluso amplificado, porque una cosa es que los Señores del Mal de Muerte puedan viajar en el Tiempo y otra que Mefisto lo haga, algo imposible por muy demonio que sea. De hecho, esta versión de Mefisto del pasado no debería tener los conocimientos de su yo del presente, y es un detalle no menor que me rompe algo la suspensión de credulidad. Incluso teniendo claro que este comic no busca ser una historia sesuda sino un entretenimiento ligero que puedan leerlo sin problemas todo tipo de lectores, incluso nuevos lectores que se acerquen a los comics tras ver las películas.

Se además que muchos lectores veteranos no han encajado con la propuesta de Aaron y opinan que los personajes en muchos casos no parecen ellos mismos. Esto es algo respetable y puedo empatizar con ellos, aunque yo en mi caso no acabo de ver ese problema en unos personajes que cambian y evolucionan en función del escritor que se encarga de escribirles. Sin ir más lejos, Donny Cates ha convertido a Thor en su colección en un gilipollas antipático con el que es imposible empatizar, y jamás diría que Cates “no entiende al personaje” o que “no tiene ni idea de escribir”, cosa que sí estoy escuchando sobre esta etapa. Algo en lo que obviamente no estoy de acuerdo.

Si es cierto que el tema de los viajes en el tiempo es algo peliagulo que puede provocar más de un dolor de cabeza a los fanáticos de la continuidad si no cuadra bien la historia. Pero dentro que como decía no conecto nada con la parte de Mefisto, sigo teniendo toda mi confianza en que Aaron sepa cerrar bien su historia con una acción más-grande-que-la-vida además a lo largo y ancho del multiverso temporal de Marvel. Si Aaron busca contar la mayor historia de los Vengadores que al menos iguale la escala de Jonathan Hickman, y eso que su etapa culminó en las Secret Wars, creo que hay muchas posibilidades de que lo pueda conseguir.

En el apartado artístico, me flipa muchísimo el estilo de Javier Garrón (con color de David Curiel), que se encarga de dibujar todo el arco de World War Hulka, excepto unas pocas páginas del número 49 USA (n.º 34 de Panini) dibujadas por Flaviano. En la Marvel actual de los fill-ins montoneros y los artistas que no aguantan ni tres grapas seguidas en una serie, el artista gaditano se está currando unos comics alucinantes en los que no sólo tiene que a dibujar múltiples personajes con combates de alta tensión, sino que además plantea rediseños de varios personajes en función de la misión que tienen que realizar en ese momento. Si tengo que ponerle un pero es que llena tanto las viñetas, en parte por lo que comentaba del protagonismo coral y la necesidad de mostrar a múltiples personajes en todo momento, que sus páginas producen cierto “agotamiento” tras leerlas por toda la información que contienen, estando todo demasiado apelotonado en algunos momentos. Dicho esto, la calidad, regularidad y personalidad que está mostrando Garrón desde su debut en La Era de Khonshu me parece digna de elogio. De hecho, me encantaría que Garrón se mantenga de dibujante oficial durante el tiempo que le reste a la etapa de Aaron.

En el especial n.º 50 Garrón se encarga de las páginas de conclusión del arco World War Hulka que cierra de momento la participación Hulka en la serie, quedando las restantes para un all-star de artistas de la casa. Me gusta que Aaron Kuder, al que conocí en su estupenda (aunque corta) etapa en Guardianes de la Galaxia junto a Gerry Duggan, se encargue de las páginas que sirven de prólogo de la nueva serie Avengers Forever que él se va a encargar de dibujar. Su estilo de línea fina tiene una personalidad tremenda sobre todo a la hora de dibujar las expresiones faciales, con una narrativa super dinámica que creo que va a aprovechar esta nueva serie de Vengadores para lucirse.

Junto a Garrón y Kuder, en este especial tenemos a Carlos Pacheco, Rafael Fonteriz, Ed McGuinness, David Baldeón y Steve McNiven, encargados cada uno de una faceta de la historia que Aaron plantea en diferentes momentos temporales y con personajes diferentes. Y aunque individualmente me gustan todos los dibujantes, McGuinness igual el que menos, el hecho de tener todas las historias entrelazadas a lo largo del especial provoca que este comic tenga una sensación de “cajón de sastre” que no le sienta demasiado bien a la experiencia lectora.

Se que clamo en el desierto cuando me quejo del excesivo baile de dibujantes en los comics de Marvel, y está claro que era imposible un especial de estas características estuviera dibujado por un único artista. Pero lo cierto es que estos bailes hacen imposible que haya una única personalidad gráfica que acaba yendo en contra de la satisfacción que un entretenimiento periódico tiene la obligación de ofrecer todos los meses.

Hay comics que tras 50 números muestran signos claros de agotamiento. No es ni mucho menos el caso de estos Vengadores. Y Marvel demuestra que sigue super contenta con su trabajo, ya que tras este especial 50/750 desde el mes que viene la colección se desdoblará en dos con el estreno de Avengers Forever de Aaron junto a Aaron Kuder, que ha dibujado uno de los capítulos del especial, y que se encargarán de mostrarnos la parte de la aventura a lo largo del continuo espacio-tiempo, mientas que los Vengadores tradicionales supongo que seguirán dedicados al presente de la tierra 616 como hasta ahora.

Leyendo la newsletter de Aaron queda claro que este encargo de Marvel no sólo es uno de los trabajos que más está disfrutando como creador, sino que le está planteando uno de los mayores desafíos narrativos como escritor desde que empezó a trabajar en la Casa de las Ideas, incluso superando a su maravillosa etapa en Thor, teniendo en cuenta que en el comic del Dios del Trueno sólo habían 2 protagonistas -Odinson y Jane Foster- frente el gran reparto coral de los Vengadores. Es por esto que me molesta bastante leer a Julián Clemente en el Spot-On de este mismo comic opinar que Aaron “escribe con desgana” a Los Vengadores, lo cual no sólo es objetivamente incorrecto, sino que transmite un sesgo tremendo por parte de Clemente. Por supuesto no pasa nada si dice que algo no le gusta, y ya se sabe que para gustos colores y todas las opiniones son respetables en ese sentido. Pero no es tan aceptable que incorpore un una página oficial de información de Marvel / Panini unas apreciaciones personales sin más fundamento que a él no le gusta lo que Aaron nos está contando y busca lo que sea para justificar su punto de vista. De hecho, la complejidad de historia de Aaron es algo tan evidente, no hay más que leer el comic, que puede ser muchas cosas y puede gustar o no gustar, pero seguro no transmite “falta de gana, deseo o interés por algo”.

Me produce bastante gracia leer a Clemente lamentarse porque le gustaría que la etapa de Aaron se termine lo antes posible pero tiene que enfrentarse a la realidad que Marvel no parece estar por la labor, y que a Aaron le queda cuerda para rato. De hecho, la sensación es que vamos a tener a Aaron durante todo 2022, y yo no puedo estar más contento por ello.

Los Vengadores siguen siendo uno de los comics más divertidos de la Marvel actual, con una escala y sensación de amenaza que deja en mal lugar al resto del catálogo. Mientras Aaron, Garrón y Kuder (o quien corresponda) mantengan el nivel, yo seguiré comprando encantado este comic.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Inferno 3 de Jonathan Hickman, R.B. Silva, David Curiel y vv. aa. (Marvel Comics – Panini)

Tercer número de Inferno de Jonathan Hickman, con dibujo de R.B. Silva, Stefano Caselli y Valerio Schiti, entintado de Adriano De Benedetto y color de David Curiel, en el que por fin la historia se pone en marcha mientras conocemos varias sorpresas sobre las creación del paraíso mutante de Krakoa y la identidad de los villanos de Orchis.

PUNTUACIÓN: 7/10

¡El ataque de Nimrod! Los problemas nunca llegan a Krakoa de uno en uno. Jonathan Hickman se reúne con R.B. Silva, su colaborador de Potencias de X, para el penúltimo capítulo de su canto del cisne en la Franquicia Mutante.

Este tercer número de Inferno es una grapa de 56 páginas (39 de historia sin contar los gráficos de Hickman) en el que por fin empiezan a pasar cosas interesantes. Aunque estén contadas con el habitual ritmo pausado de Hickman y su gusto por volver a contar de forma ampliada momentos que ya vivimos en comics previos, las cosas como son. Y hay que reconocer que su capacidad de crear historias complejas que va desplegando a su propio ritmo es probablemente el principal hecho distintivo de Hickman, dicho esto en positivo. La sensación que Hickman ya tenía escritas desde el principio de HoX / PoX la trama de Cifra y Warlock en Krakoa o las revelaciones sobre el origen de Karima Shapandar (la Centinela Omega) y su cambio de bando para apoyar a Orchis es una pasada, la verdad. Como también lo es que este origen sorpresa de Karima conecte con una de las más clásicas historias y en general con los mitos de la Patrulla X.

El problema, dentro que creo que este es un buen comic, es hasta las últimas páginas tenemos otro número de worldbuilding de Hickman en el que nos explica cosas interesantes que hasta ahora no conociamos de su reinicio, pero en las que literalmente no pasa nada que avance la trama. De nuevo, y ya son tres de tres en Inferno, tenemos un comic de Hickman que nos promete que el próximo comic va a ser lo más pero que se ha olvidado de serlo en este. Y la decepción empieza desde la propia portada del comic, que nos muestra algo que ¡NO llega a suceder en este comic! ¿Cómo es posible? Obviamente, dado que el próximo número ya es el final de Inferno, espero que el climax sea impactante y nos de la acción, giros y momentos dramáticos que llevamos esperando desde el principio del comic.

En el apartado artístico, ya no es noticia que Marvel vuelva a producir un comic que da vergüenza ajena por el baile de dibujantes. R.B. Silva está acompañado por Stefano Caselli y Valerio Schiti al dibujo, contando además con entintado de Adriano De Benedetto y colores de David Curiel. Julián Clemente vende como positivo en el Spot-On que Silva dibuje la escena del flashback con Cifra y Warlock en Krakoa que amplía lo visto en Potencias de X (cosa que por otro lado claro que es positivo), pero obvia lo penoso que es que en el principal comic de la franquicia mutante los editores no hayan sido capaces de planificar que Silva dibuje toda esta grapa. Y está claro que Silva, Caselli y Schiti son los tres artistas de primera línea y no se les puede poner un pero a su narrativa, pero que prácticamente haya un salto de estilo en cada escena me toca mucho la moral, la verdad, porque de hecho Schiti y Caselli sólo dibujan 7 páginas cada uno de este comic. Si precisamente se recuerda tanto a HoX/PoX además de la historia de Hickman fue por la unidad artística de unos comics dibujados todos por Larraz y Silva. Parece que esto no es una prioridad para la Marvel actual, claro.

Hay además un elemento alrededor de Moira McTaggert en la historia de Hickman que es totalmente ridículo, pero que resulta imprescindible para que la trama avance, hasta el punto que sin eso no hay historia. Me refiero a que si Charles y Magneto saben que si Moira muere la realidad se va reiniciar, pensar que aparte del localizador Moira no puede pedir ayuda mentalmente a Charles en caso de necesidad es realmente absurdo, y rompe con la imprescindible suspensión de credulidad. Y se que esto es como La visita de Shaymalan, cuya premisa ya incluye una ridiculez absurda que hay que aceptar porque sin ella no hay película. Pues algo así me pasa con la trama de Moira en general en la miniserie de Inferno. Y no importa si el worldbuilding es super complejo, si al final Hickman tiene que emplear «chorradas» para hacer avanzar la historia, igual es que la historia no es tan buena para empezar.

Comparto las primera páginas del comic:

Inferno acaba de empezar como quien dice y ya estamos a punto de conocer el final el mes que viene. Y por lo visto en esta grapa, el climax de esta serie si puede convertirse en un verdadero game-changer para la franquicia mutante. Aparte de la propia marcha de Hickman, claro. A pesar de todo lo expuesto anteriormente, reconozco que tengo ganas de ver cómo termina la historia, la verdad.

PUNTUACIÓN: 7/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Inferno 2 de Jonathan Hickman, Stefano Caselli y David Curiel (Marvel Comics – Panini)

Tras el estreno el mes pasado de Inferno, la última historia de Jonathan Hickman en la franquicia mutante, llegamos al ecuador de la historia en el segundo número publicado por Panini este mes de febrero, un número que cuenta con dibujo de Stefano Caselli y color de David Curiel.

PUNTUACION: 6.5/10

¡Siente el fuego! Secretos. Mentiras. Siempre consiguen aparecer y saltar sobre ti cuando menos te lo esperas. Los secretos y mentiras de Krakoa sacudirán la isla de los mutantes hasta sus cimientos. Jonathan Hickman continúa un relato de consecuencias, en compañía de uno de sus primeros colaboradores de Marvel, el dibujante Stefano Caselli.

El comic de superhéroes es o debe ser ante todo entretenimiento. Y cuando no disfruto de la lectura porque le estoy viendo las costuras a la narración de Hickman, sin duda la experiencia queda lastrada y es imposible disfrutar lo que Marvel nos ofrece con este comic. Es posible y no descarto que el problema lo tenga yo y no sea algo achacable al comic que tengo en mis manos objeto de esta reseña, pero no deja de asombrarme que estamos ante un comic de 48 páginas en el que pasan muy muy poquitas cosas y con la constante que ya sentí durante la etapa de Hickman en Patrulla X, en la que presentaba elementos que en el futuro no dudo que vayan a ser importantes, pero que en el presente creaban comics muy poco entretenidos. Dentro de lo poco que pasa, Hickman vuelve a utilizar otro de sus «trucos» narrativos al volver a mostrar algo que ya vimos el mes pasado pero con una sorpresa que resignifica lo que creímos ver en la grapa anterior. Repito, que vimos en la grapa anterior. Como digo, estos trucos de mal narrador que parecen tener como único objeto rellenar páginas que justifiquen el alto precio de portada no me funcionan si el resultado final no es entretenido. Y como tantos meses previos, veo el avance del próximo número y la cosa parece que ahora si pinta bien, pero nunca parece que acierten haciendo que ESTE comic sea el bueno. Entiendo que al ser una miniserie de 4 números Hickman también tiene la obligación de construir la tensión para que estalle en el cuarto número, pero de momento no ha conseguido captar mi interés ni dejarme satisfecho en estos dos primeros números.

En lo que no hay queja ninguna es en el dibujo de Stefano Caselli con color de David Curiel. Incluso reconociendo que tenemos un comic en el que el 99% del tiempo tenemos a cabezas parlantes con mucho diálogo y cero acción, Caselli consigue que la lectura sea super fluida. De todos los problemas que le encuentro a este comic, el dibujo no es uno de ellos. Bueno, que cada grapa esté dibujada por un artista diferente en el fondo sí es un problema, pero diría que es una batalla que está perdida desde el comienzo por la que no merece detenerse más tiempo.

Me gustaría ser más optimista en mi valoración, pero las cosas son como son. E incluso dicho esto, sigo esperando que Hickman nos sorprenda en las dos últimas grapas y consiga dejarnos con buen sabor de boca.

Comparto las primeras páginas del comic:

Inferno está confirmando que cada vez conecto menos con la narrativa de Hickman. Espero que los dos últimos números ofrecerán los shocks, las sorpresas y la acción más grande que la vida que de momento sigo esperando.

PUNTUACION: 6.5/10

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Crítica de Inferno 1 de Jonathan Hickman y Valerio Schiti (Marvel Comics – Panini)

Inferno es la última serie guionizada por Jonathan Hickman antes de su anunciada retirada de la franquicia mutante. La serie de 4 números cuenta en su estreno con dibujos de Valerio Schiti y color de David Curiel, y en mi opinión resalta los problemas que tengo actualmente con los mutantes de Marvel desde su reinicio.

PUNTUACIÓN: 6/10

¡La culminación de la Etapa Hickman comienza aquí! Los gobernantes de Krakoa han jugado un peligroso juego con una peligrosa mujer. Ahora, van a arder por culpa de sus acciones. El cerebro de los mutantes, Jonathan Hickman, conduce sus planes a un punto culminante, junto a una increíble alineación de artistas que arranca con Valerio Schiti, mientras una mujer cumple su promesa de que Krakoa arda hasta los cimientos…

Este comic incluye Inferno 1 USA, que Marvel publicó en Estados Unidos con fecha de portada septiembre 2021. El comic de Panini cuenta con 52 páginas, incluyendo en esta grapa doble las diferentes portadas alternativas.

Me ha dejado muy frío la lectura de este primer número de Inferno, lo digo como lo siento. Aparte de la sorpresa final de la grapa, más que interés por lo que está por venir lo que nos ha contado Hickman parece planteado para resaltar lo complejas que son sus historias que tenía pensadas desde el comienzo de su etapa, y el error que hace Marvel al dejarle marchar. Un tema que me llama la atención es que leí este comic justo a continuación de La Edad Oscura de Tom Taylor e Iban Coello, lo que aún hizo que fuera más evidente que mientras en el comic de Taylor pasan muchísimas cosas interesantes en su 40 páginas (32 de historia), en Inferno prácticamente no pasa nada en las 40 páginas del comic aparte de recordar cosas que ya sabiamos hasta llegar al monumental cliffhanger final. Y nada es NADA.

Y es que Hickman repite un recurso narrativo que ya utilizó en X de Espadas que es repetir una escena clave del reinicio mutante de Dinastía de X / Potencias de X para dotarla de un significado ampliado en la historia de ese momento. Si en X de Espadas fue la narración de la creación y separación de Krakoa y Arakko que fue el preludio del evento, con la trampa añadida de repetir la escena no una sino en dos ocasiones, en Inferno Hickman nos vuelva a contar la escena de Dinastía de X 2 en que Moira se encontró por primera vez con Mística y Destino al final de su tercera vida, resignificando el diálogo de Moira antes de ser asesinada dotándolo de una mayor ambigüedad respecto a lo visto hasta ahora. Y el caso es que los recursos narrativos no son buenos ni malos, depende de cómo se utilicen. En mi caso, leer esto mismo en dos comics de Hickman con apenas de un año de diferencia me empieza a sonar como los diálogos de Bendis que en su momento me sorprendían y me gustaban, pero acabaron resultando repetitivos y le veía a Bendis todas sus costuras como narrador. Pues esas mismas costuras se las estoy viendo a Hickman ahora mismo.

Está claro que Hickman plantea historias río complejas, pero ¿en serio es necesario volver a contar un diálogo que tenemos en el Dinastía de X, aunque sea ampliado? Y se que la lógica indica que se vuelve a contar para que un lector que no leyera esos comics anteriores entienda lo que está pasando en Inferno, pero sinceramente habría que negar la mayor, ya que no acabo de creerme que nadie no haya leído HoX/PoX quiera acercarse a este comic que se vende precisamente como el cierre de la primera temporada de Hickman en la franquicia mutante.

Hay un elemento que también debo comentar que este Inferno 1 me ha recordado, y es que “complejo” no tiene porqué equivaler a “bueno”, un error que no dejo de sentir cuando leo reseñas de la actual etapa mutante. Y es que Moira McTaggert informó a Charles Xavier y a Magneto (Erik) que las dos principales amenazas para la supervivencia de los mutantes eran Destino y Nimrod. Charles y Erik tenían que evitar por todos los medios que la primera pudiera resucitar, argumento que claramente les va a estallar en la cara en Inferno.

Mientras, tras la misión dirigida por Cíclope en Dinastía de X 3 y 4 al satélite de Orchis que destruyó el Molde Maestro pero a la larga no evitó la creación de Nimrod, este comic nos informa que aparte de la misión de Mística contada en Patrulla X 21 (X-Men 20 USA), los mutantes han puesto en marcha diferentes misiones que se han saldado con fracasos sucesivos. Y puede entenderse que la misión suicida de Mística de dicho número estaba precisamente planteada para que fracasara para que Charles y Magneto tuvieran una excusa para NO resucitar a Destino. Eso es una cosa. Pero enfrentarse a un evento de extinción y mandar a tres miembros de X-Force es algo que no tiene sentido y está destinado al fracaso en un momento en que no pueden permitirse fallar. Y se que frente a la ley mutante de “No matarás humanos”, precisamente X-Force son los black-ops con permiso para romper esta norma, por lo que se entendería que Charles les usara sólo a ellos para hacer un intento UNA VEZ. Pero que hayan varios intentos sucesivos usando a los mismos mutantes es un argumento que no se sostiene. Y si ya no me cuadraba antes, tras el especial Escala Planetaria la cosa cuadra aún menos, de forma que los mutantes no deberían tener ningún problema a enfrentarse a esta amenaza atacando a Orchis con toda la potencia de sus mutantes Omega. Sin embargo, me da la sensación que la historia-río y el worldbuilding para el futuro ciegan a Hickman y a la oficina X provocando que las historias AHORA hayan perdido el interés o la lógica más elemental.

Y no descarto que dada la narrativa fragmentada de Hickman aún puedan producirse giros sorprendentes a lo largo de la miniserie en lo relativo a los ataques de X-Force a Orchis que resignifiquen lo visto hasta ahora. Porque ya ni entro en la facilidad absurda con que los mutantes dejan que cadáveres suyos caigan en manos de sus enemigos, otra absurdez que me está fastidiando bastante y que aparentemente va a ser desarrollado en La Patrulla X de Gerry Duggan. De hecho, nada me gustaría más que ser sorprendido en los próximos números, porque aún recuerdo que Hickman sufrió un bajón en su última etapa en Vengadores pero sus Secret Wars resultaron perfectas. Pero si la historia de Inferno va como se supone del triángulo Destino, Mística y Moira, no tengo claro que vaya a quedar mucho tiempo para la trama de Orchis / Nimrod cuando el mundo de Krakoa empiece a arder, tal y como nos vende la publicidad de Marvel / Panini. Espero sinceramente que Hickman me calle la boca con una buena historia, nada me alegraría más.

En el lado del dibujo, me he llevado otro chasco importante. No porque el dibujo de esta grapa esté mal, es estupendo de hecho, sino porque acabo de enterarme que Valerio Schiti NO va a dibujar los números dos y tres, que van a estar a cargo de Marco Checchetto y R.B. Silva respectivamente, para volver para el último número. Que Marvel no pueda conseguir mantener el mismo equipo artístico ni en una serie de cuatro números es una decepción tremenda. Ampliado por el convencimiento que realmente no es que no pueda, es que no quiere. Y además saben que estos cambios no afectan a las ventas porque los lectores tragamos.

Una vez hecha la queja, realmente Valerio Schiti con color de David Curiel creo que cumplen con nota en un comic en el que realmente Hickman no les da momentos para el lucimiento. De hecho, hay varias escenas dibujadas de forma que recuerdan a sucesos ya vistos en comics previos que me hacen dudar de lo que Hickman está planteando con su narración fragmentada y cuánto de lo que habiamos visto hasta ahora se va a demostrar falso de alguna manera alambicada. De hecho, ¿puede ser posible que esta sea la undécima vida de Moira, y no la décima nos han contado hasta ahora, y Hickman nos vuele la cabeza durante la miniserie? Como véis, aún albergo la esperanza que Inferno me deje con buen sabor de boca. Mientras la historia cuadre y me guste el final, no tendré problema en que mis especulaciones se demuestren equivocadas.

Cada vez conecto menos con los comics mutantes de Marvel. Y mira que me subí al carro de HoX / PoX y su historia de voló la cabeza. Pero mes a mes el globo no deja de desinflarse. De hecho, si Inferno debe servir de inicio de la nueva etapa post-Hickman, como no cuadre puede ser el momento perfecto para bajarme del carro.

Comparto las primeras páginas de este comic:

Aunque espero que Hickman se haya guardado varios ases en la manga que irá soltando en los próximos meses, lamento tener que decir que este arranque de Inferno no me ha entusiasmado, más bien al contrario. Me gustaría pensar que la cosa va a mejorar, pero no las tengo todas conmigo al tener al Hickman más cerebral y concentrado en el worldbuilding futuro a costa del entretenimiento actual, preparando los juguetes para que los remoten los siguientes autores.

PUNTUACIÓN: 6/10

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