Crítica de Thor de Kenneth Branagh (Marvel Cinematic Universe 4)

Kenneth Branagh consiguió en la cuarta película de Marvel Studios, THOR (2011) mostrar en toda su gloria al Dios del Trueno y su mundo de Asgard, consiguiendo que un sueño de los lectores de los comics Marvel de toda la vida se hiciera realidad.
PUNTUACIÓN 7.5/10
Thor es un arrogante y codicioso guerrero cuya imprudencia desata una antigua guerra. Por ese motivo, su padre Odín lo castiga desterrándolo a la Tierra para que viva entre los hombres y descubra así el verdadero sentido de la humildad. Cuando el villano más peligroso de su mundo envía a la Tierra a las fuerzas más oscuras de Asgard, Thor se dará cuenta de lo que realmente hace falta para ser un verdadero héroe. (FILMAFFINITY)
Marvel seguía con sus planes de presentar a los miembros principales de Los Vegadores de sus propias películas antes del que se pensaba iba a ser el team-up cinematográfico definitivo. Thor significaba un desafío debido a la propia naturaleza del personaje y su mundo, que es la reinterpretación que Marvel, y en concreto Stan Lee y Jack Kirby, hicieron de la mitología nórdicas. De este modo, Thor no cumple el cliché cinematográfico de ser un humano que adquiere poderes sino un ser superpoderoso que aprenderá lo que de verdad significa ser un héroe.
Para la compleja tarea de trasladar a la gran pantalla a Asgard y todos los dioses nórdicos, Marvel contrartó tras años de vaivenes al director y escritor inglés Kenneth Branagh. Además de ser un fan reconocido de los comics, su formación clásica en teatro y en la obra de William Shakespeare se pensó que era perfecta para transmitir el feeling justo del mundo mitológico de Asgard. Además, su filmografía “seria” transmitía que Marvel iba a por todas para producir una película que pudiera gustar a todo tipo de públicos y no sólo a los fans acérrimos de los comics.
A partir de una historia de Mark Protosevich y J. Michael Straczynski, finalmente fueron Ashley Edward Miller, Zack Stentz y Don Payne los que escribieron el guión definitivo, planteado como una historia entre dos mundos, el gris y mundano planeta Tierra y el mundo maravilloso de Asgard.
Es curioso que Kevin Feige aparece por primera vez como único productor de una película de Marvel Studios, que contó con Paramount para distribuir la película como ya hicieron con Iron Man y Hulk.
El apartado técnico lo veo muy acertado en esta película, empezando por la fotografía de Haris Zambarloukosa, el montaje de Paul Rubella, el vestuario de Alexandra Byrne. Branagh se trajo consigo al músico Patrick Doyle, con el que había colaborado anteriormente, para que realizar la banda sonora, contando con el desafío de encontrar un tono que encajara con la dualidad de Asgard y la Tierra.
Thor es un gran ejemplo de unos de los grandes aciertos de Marvel Studios durante todos estos años, que es el perfecto casting de todas sus películas. Ficharon a actores de prestigio como Anthony Hopkins y Rene Russo para interpretar a Odin, el padre de todos, y su esposa Frigga, los padres de Thor y Loki, aportando el caché de una película de gran presupuesto. Natalie Portman como Jane Foster era también un fichaje importante de prestigio, al haber interpretado a la Princesa Amidala en la segunda trilogía de Star Wars que George Lucas estrenó en 1999, 2002 y 2005 y ganar el Oscar a Mejor Actriz en 2010 por su papel en Cisne Negro de Darren Aronosfky.
Chris Hemsworth y Tom Hiddleston son ya historia viva de Marvel, pero es interesante recordar que en 2011 cuando se estrenó la película eran perfectos desconocidos para el gran público, y crearon a unos maravillosos Thor y Loki que transmiten toda la personalidad de los comics. A modo de curiosidad, me parece alucinante en un primer momento les consideró con los papeles cambiados, Hiddleston como Thor y Hemsworth como Loki. Aunque no dudo que lo hubieran hecho genial, creo que salimos ganando con el cambio.
Además, la película presenta de manera muy acertada a muchos de los personajes clásicos del comic de Thor, como son Heimdall (Idris Elba), el guardián del Puente del Arco Iris y Protector de Asgard, los Tres Guerreros Fandral (Joshua Dallas), Hogun (Tadanobu Asano) y Volstagg (Ray Stevenson), además de Sif (Jane Alexander), la dama guerrera amiga de la infancia y compañera de aventuras de Thor. Además, la amenaza de los Gigantes de Hielo se refleja en la figura del Rey Laufey (Colm Feore), y aún quedan unos minutos para mostrarnos al Destructor, un autómata creado por Odin para ser el mecanismo de defensa más poderoso de Asgard.
En el lado terráqueo, Stellan Skarsgård interpreta al Doctor Erik Selvig, que tendrá un papel importante en Vengadores el año siguiente, la divertida Kat Dennings como la becaria Darcy Lewis, además de Clark Greg retomando su papel de Agente Coulson de Shield. Además, Samuel L. Jackson como Nick Furia aparece brevemente en la escena post-créditos (rodada por Joss Whedon), y vimos la primera aparición a modo de cameo de Jeremy Renner como Clint Burton / Ojo de Halcón. No está mal para ser una “pequeña” película de un nuevo estudio.
Entrando en materia, Thor es una entretenidísima película de aventuras que realiza una excelente adaptación del espíritu del comic, no de ninguna historia en concreto, y que resuelve casi todas las decisiones creativas de forma notable.
Empezando por el carisma y la personalidad de Chris Hemsworth y Tom Hiddleston como los protagonistas Thor y Loki, que no sólo lo hacen genial sino que tienen una química estupenda en pantalla. Hemsworth es un Thor increíble, y su evolución de orgulloso guerrero que sólo piensa en la gloria y el combate que acaba aprendiendo que un verdadero héroe es aquel que se sacrifica por salvar a los indefensos, es creíble y le da una profundidad super interesante al personaje.
Junto a Thor, Loki consigue robar la mayoría de momentos y se muestra como el gran hallazgo de la película. Tom Hiddleston ya había trabajado con Branagh en “Wallander“ y se nota que el director sabía como exprimir todas su habilidad interpretativa. Conectando a Loki, el Dios del Engaño, con los personajes Shakespearianos, este Loki es un personaje trágico que en el fondo está buscando la aprobación de su padre y que diría sabe que es inferior a su hermano.
La película cuenta de forma muy efectiva como lo que comienza como un engaño sin demasiada malicia para aguarle la fiesta de coronación a su hermano adquiere una dimensión imprevista con la invasión de Thor y sus aliados al reino helado de Jotumheim. Y a partir de ahí, conocer que realmente no es hijo natural de Odin y Frigga sino que es un gigante de hielo hijo de Laufey hace que su mundo se derrumbre. Todo héroe necesita a un gran villano, y Loki se ha convertido por méritos propios en un icono del Marvel Cinematic Universe.
El otro gran hallazgo de la película es el mundo de Asgard. Frente a un planeta Tierra gris con una acción situada en un pueblucho en el desierto de Nuevo México, el hogar de los dioses es un reino mostrado con grandes angulares y colores brillantes que ofrece un importante contraste frente a lo visto en las películas previas del MCU. La fotografía de Haris Zambarloukosa y la música de Patrick Doyle ayudan a transmitir la naturaleza mítica de este mundo, cuyos seres eran considerado dioses por los vikingos. Sus grandes salones y sus colores dorados en armaduras y paredes muestran una cultura y una tecnología que no son de este mundo.
El elemento menos bueno de la película es la parte central de la película ambientada en Nuevo México. En concreto, la aparición de SHIELD no aporta demasiado a la historia aparte de conectar la película con el resto del MCU, y el cameo de Jeremy Renner se nota como un añadido de última hora que es un pegote para agradar a los fanboys (entre los que me encuentro, ojo). Frente a la majestuosidad de Asgard, la normalidad del Nuevo México para el ritmo de la película, aunque narrativamente es imprescindible para que Thor aprenda humildad y la necesidad de sacrificarse por los indefensos. Como espectador, Asgard mola tanto que hubiera querido que toda la película se hubiera desarrollado allí, aunque una parte fundamental de la narrativa era unir ambos mundos para prepararnos para la llegada de los Vengadores, y en este sentido la película acierta en lo que pretende.
Hubo cierta polémica en su día con el casting de Idris Elba como Heimdall, cosa que no podría importarme menos, y sobre todo con evitar llamar a Thor y a los Asgardianos “DIOSES”. Los asgardianos en el MCU son seres alienígenas cuya tecnología es tan avanzada que para muchos es magia, y cuyos 9 mundos mitológicos forman Yggdrasil, el Arbol de la Vida. Sin embargo, conectándolo con la mitología nórdica, ellos recuerdan que los vikingos del siglo X SI los veían como dioses y los veneraron.
Me parece que la solución de Marvel es correcta, pero quizá se nota que esta es una película de la Fase 1 en la que Marvel aún no tenía claro si estos conceptos de ciencia ficción tan locos iban a encajar con los gustos de los espectadores de todo el mundo, con religiones y creencias diferentes. Aunque igual que digo esto, creo que en parte gracias a este Thor, Marvel se atrevió 3 años después a volverse completamente locos con Guardianes de la Galaxia (James Gunn, 2014).
Quizá Thor no es tan perfecta como otras películas posteriores del MCU y su protagonista no tiene el carisma de Robert Downey Jr., pero nos ofrece un estupendísimo entretenimiento con el feeling correcto de lo que yo esperaba que debía ser una aventura de Thor en imagen real.
En todo caso, sin ser un exitazo de taquilla, Thor sí consiguió ser rentable para Marvel Studios, recaudando 450 millones en todo el mundo a partir de un presupuesto de 150 millones que se muestran claramente en pantalla y están super bien empleados. Esto hizo que diera luz verde a dos continuaciones que fueron cada una más exitosa que la anterior: Thor El mundo Oscuro (Alan Taylor, 2013) y sobre todo Thor Ragnarok (Taika Waititi, 2017).
Comparto el trailer de la película:

Thor es una estupenda película de origen que presentó de forma brillante no solo a Thor sino al mundo de Asgard, y que nueve años después de estrenarse sigue ofreciendo un gran entretenimiento.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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¡Saludos a todos!

2 comentarios en “Crítica de Thor de Kenneth Branagh (Marvel Cinematic Universe 4)”

  1. Yo tengo graves problemas con las pelis de superhéroes, me gustan algunas cosas, pero la gran mayoría las encuentro insufribles. Me van pelis estilo Batman de Burton, Spiderman de Raimi, Ant-man y Capitán América……..el resto me cuesta trabajo que no me aburran o me desesperan. Y eso que me chifla la ciencia ficción, en fin.
    Un saludo

    1. Gracias por pasarte a comentar, Victor. Yo en contraste soy lector de comics de toda la vida, por lo que las películas de Marvel han sido un sueño hecho realidad, no solo por ser un entretenimiento genial sino además por transmitir de maravilla la esencia del comic.
      Un saludo grande!!!

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