Archivo de la etiqueta: Kenneth Branagh

Crítica de TENET, de Christopher Nolan (sin spoilers)

Tras más de dos meses tras la apertura de los cines tras el estado de alarma provocado por el COVID, y más de cinco meses desde mi último visionado en salas comerciales, tenía ganas de volver a ver una película en pantalla grande, y qué mejor que la última propuesta del director Christopher Nolan, TENET. Sin embargo, lamento tener que decir que el resultado no ha sido todo lo satisfactorio que me hubiera gustado.

(Crítica SIN spoilers)

PUNTUACIÓN: 5/10

Armado de solo una palabra –Tenet– el protagonista de esta historia deberá pelear por la supervivencia del mundo entero en una misión que lo lleva a viajar a través del oscuro mundo del espionaje internacional que desdoblará en algo más allá del tiempo lineal. (FILMAFFINITY)

Christopher Nolan vuelve a escribir y dirigir su última película, creando una historia de ciencia ficción y toques de thriller de espionaje que convierte esta película en una historia de difícil clasificación.

TENET cuenta con fotografía de Hoyte van Hoytema, colaborador habitual de Nolan en películas como Interstellar o Dunquerke, montaje de Jennifer Lame, vestuario de Jeffrey Kurland y música de Ludwig Göransson (Fruitvale Station, Creed, Black Panther).

La película está interpretada por el actor en alza John David Washington (Blackkklansman), Robert Pattison (The Batman), Elizabeth Debicki (Guardianes de la Galaxia Vol. 2), Dimple Kapadia, Aaron Taylor-Johnson (Kick-Ass, Vengadores, la Era de Ultrón), Clémence Poésy y los veteranos Michael Caine y Kenneth Branagh.

Tenet es la última confirmación de que el clásico “más grande, más alto, más efectos especiales” que tantas veces hemos leído referido a secuelas de películas de acción y que explica los problemas de estas producciones (Spiderman 3, Transformers 3, o incluso The Dark Knight Rises del propio Nolan) no garantiza que tu película vaya a ser MEJOR, más bien al contrario.

Por empezar en lo positivo, aún pensando que estamos ante la película más floja de toda la filmografía de Christopher Nolan, creo que merece verse en pantalla grande. Nolan es un director de una fuerte personalidad, y en lo suyo es único, para bien y para mal. En ese sentido, Tenet es una propuesta diferente a todo lo visto en los últimos años, únicamente similar en algunos aspectos a otras películas de su propia filmografía.

Además, Warner dió a Nolan entre 200 / 225 millones de dólares para producir la película  y este gran presupuesto se ve sin duda reflejado en pantalla. Tenet técnicamente es irreprochable, y cuenta con una fotografía perfecta, unos acertados efectos visuales y unos enormes sets que crean unas escenas espectaculares.

Aunque Nolan no consigue plantear tensión dramática en los momentos clave, dichas escenas técnicamente me han flipado y tengo ganas de escuchar los comentarios del blu.ray y ver los extras para saber cómo las ha rodado, dado que hay un montón de momentos que entrañan una complejidad extraordinaria. Como persona interesada en como se crea la magia del cine, Tenet está repleta de momentazos visualmente asombrosos que me han roto la cabeza.

Sin embargo, Christopher Nolan no es un cineasta. Es un relojero. Y como sólo busca la perfección del engranaje que crea en cada una de sus películas, y es ahí donde para él debe estar el foco (y los espectadores lo sabemos, ya lo vimos por ejemplo en Interstellar o Dunkerque), por muy increíble que sea técnicamente todo, provoca indiferencia en el espectador dado que no hay tensión, ni sorpresa ni podemos empatizar con los personajes. NO porque no queramos, sino porque diría que a Nolan estos aspectos que no le interesan.

Hay numerosos elementos que flojean en Tenet, empezando por el guión que Nolan ha escrito en solitario. En anteriores película Nolan colaboraba con su hermano Jonathan, y casi parece que él le ayudaba a pulir y mejorar la historia y, sobre todo, los diálogos. Porque en Tenet tenemos una primera hora repleta  de diálogos expositivos sin fin que se hacen bastante insufribles, y que se sostienen únicamente por la sorpresa cuando los espectadores descubrimos de qué va TENET, sumado a la apabullante escena inicial de acción.

Otro elemento destacado de Tenet es que Nolan plantea la película de la forma más complicada para dificultar la comprensión del espectador. No sólo es que hay escenas confusas por el uso de múltiples personajes vestidos iguales que  hacen difícil saber quién es quién, cosa que sucede no una sino varias veces, sino que a la vez hace que pasen muchas cosas super “locas” todo el rato, que en teoría debería provocar que los espectadores quedemos hipnotizados por los fuegos artificiales que tenemos ante nosotros. (spoiler: no lo consigue). Sin embargo, sin un ancla emocional, si no nos preocupamos por los personajes, es imposible empatizar con nada de lo que nos está contando y, por tanto, nos está robando toda sensación de amenaza, peligro o climax interesante.

Dada la naturaleza de engranaje de relojería, no creo que haya ningún fallo de guión y seguro que Nolan es capaz de explicar las pequeñas inconsistencias que van pasando durante los 150 minutos de duración. Sin embargo, hay varios mcguffins de libro que están puestos literalmente porque sí para provocar que una parte de la trama avance que luego son desechados sin más, además de situaciones al límite de hacer saltar mi suspensión de credulidad. Y eso que soy un gran fan de la ciencia ficción y no me sorprende ni dudo del concepto clave sobre el que se asienta la historia. No es que no entienda lo que pasa, sí que lo he hecho, es que está contado de forma deficiente, en mi opinión.

Fruto de este guión y de la falta de una tensión dramática al necesitar que todo cuadre y ser esta la principal obsesión del director, hay dos momentos importantes que se supone que deben generar sorpresa más adelante en el espectador, que no puedo revelar por los spoilers, que son sin embargo evidentes y se ven venir a la legua. Por tanto, al confirmarse la no-sorpresa, estas escenas carecen de potencia ni afecta lo que ello supone para los personajes. Y encima, el monumental climax final fracasa por culpa no sólo por la falta de sorpresa o ser super confuso, sino porque es una enorme escena de acción planteada como un castillo de fuegos artificiales sin chispa en la que te da igual todo lo que está pasando porque estás viendo el engranaje que lo sustenta, no el peligro que entraña para los personajes. Peligro inexistente, todo sea dicho.

Comentaba antes que Nolan ha caído en el viejo problema del cine comercial de intentar ofrecer un espectáculo  “más grande, más alto, más efectos especiales”. En este sentido, casi parece que Nolan estaba tan quemado con los comentarios sobre que no sabe rodar acción que ha planteado darnos el mayor espectáculo del año fuera como fuese.

Además, casi como una película de Bond, incluso diría que Nolan primero tuvo las localizaciones o la idea de lo que quería hacer en las principales escenas de acción, y luego hizo que el guión le cuadrara para llegar a dichos momentos. Esta elección narrativa no tiene nada de malo si se hace bien (Misión Imposible: Fallout) y consiguen que nos preocupemos por los personajes, pero aquí eso no llega a suceder nunca. Además, en lo referido a estas escenas de acción, lo cierto es que no están bien rodadas y son confusas, probablemente a propósito, por lo que la sensación de que “no sabe rodar acción” diría que va a seguir vigente, al menos hasta su próxima película.

Lo que nos lleva al reparto de la película. Creo que todos están correctos partiendo que Nolan no tengo claro que les deje lucirse en ningún momento. Al ser estos personajes parte del engranaje, cuesta conocer de forma conveniente la motivación de sus acciones, más allá de “soy el bueno” o que el malo quiere ver el mundo arder. En este sentido, causa un poco de reparo que en mi opinión el mejor actor en pantalla no sea John David Washington, sino Robert Pattison, gracias a la naturaleza ambigua  que aporta a su personaje.

El hijo de Denzel Washington es un actor de gran belleza física y presencia, pero creo que le falta muchísimo carisma para un papel protagonista como este, cosa que sí tuvimos en Inception con Leonardo DiCaprio, en Interstellar con Matthew McConaughey, en The Prestige, en Memento, en Imsomnia… Su interpretación se encuentra caracterizada por un estoicismo que ofrece demasiada frialdad a la película, y aunque no dudo que eso es lo que Nolan le pidió que hiciera, globalmente diría que le falta punch por todos lados.

También me causa perplejidad el papel que Nolan plantea para Elizabeth Debicki, dado que es exactamente el mismo personaje que interpretó hace unos años en la estupenda serie The night manager, una mujer objeto que vive atrapada por un tiránico marido, que en la serie de TV estuvo interpretado por Hugh Laurie y que aquí realiza Kenneth Branagh, al que encuentro un poco desfasado y over-the-top. Debicki está guapísima y consigue en parte que empaticemos con su situación, pero se encuentra también bastante desaprovechada y lamentablemente el climax de su personaje es una escena que resulta bastante risible y hasta ridícula.

Otro elemento que tampoco me ha gustado de Tenet es la música de Ludwig Göransson, que plantea unos “bocinazos” constantes que me alteraron durante el visionado. Creo lamentablemente que su B.S.O. está muy por debajo de las de Hans Zimmer y no consigue crear ninguna melodía para el recuerdo. Además, no sólo es la música, ya que toda la edición de sonido de la película está planteada para atronar al espectador y intentar provocar unas sensaciones de tensión que las imágenes no transmitían.

Reconozco que me está quedando una crítica muy negativa, y lo cierto es que para nada me considero que un hater del director. De hecho, a pesar de todo sigo pagando para ver sus películas en pantalla grande, que es donde pienso que deben verse.

Pero creo que una película debe contar una historia que provoque una emoción en el espectador, que haga que empaticemos con los protagonistas y nos divirtamos o suframos con ellos. Si esto no sucede, acepto que técnicamente hay escenas que son una barbaridad, la mayoría de hecho, pero encuentro que sin la necesaria tensión dramática casi sería mejor colocar Tenet en un museo para que admiremos su complejidad estructural, porque narrativamente me ha parecido una montaña rusa vacía. Es más, como historia se me derrumba como un castillo de naipes precisamente por la falta de un ancla emocional con lo que está pasando alrededor de unos personajes sin chispa.

No hay nada malo en que Nolan haya realizado una película que ofrezca un entretenimiento de explosiones vacías para un espectador que solo busca dejarse llevar en el cine. Sin embargo, sorprende que siendo probablemente la película más grande y espectacular de Nolan, vaya a acabar siendo la peor de toda su  filmografía.

Entiendo que Tenet ejemplifica de maravilla que tener libertad total no significa automáticamente firmar una buena película, y probablemente hubiera sido deseable que alguien le hubiera forzado a Nolan a buscar mejores soluciones a los problemas que he ido comentando a lo largo de este artículo.

En todo caso, está en tu mano salir de dudas y crearte tu propio criterio, acercándote a una sala comercial que te ofrezca tranquilidad en lo referido a las medidas de higiene y distanciamiento establecidas por el COVID. Espero que a pesar de todo lo anterior, TENET consiga atraer al público de vuelva a las salas de cine y sirva para aliviar un poco la complicada situación que están viviendo en los últimos meses.

Comparto el trailer de la película:

TENET es la película más floja de toda la filmografía de Christopher Nolan. Una película que no consigue enganchar emocionalmente y que estoy seguro que va a generar una considerable polémica.

PUNTUACIÓN: 5/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Artemis Fowl de Kenneth Branagh (Disney+)

Desde el estreno del canal online Disney+, una queja recurrente ha sido la poca cantidad de novedades de nivel que ha ofrecido en los últimos meses. El estreno de Artemis Fowl, dirigida por el director Kenneth Branagh adaptando los libros de Eoin Colfer, es la primera sorpresa positiva de las últimas semanas y casi meses. Ahora bien, ¿estará a la altura de las expectativas ante la falta de estrenos? Vamos a verlo.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Artemis Fowl, un joven criminal irlandés, rapta a Holly Short, un hada, con la intención de pedir un rescate que le permita salvar a su padre. Una vez logra cumplir sus intenciones, se embarca en una aventura que le llevará a luchar contra la maléfica hada Opal Koboi. Adaptación del libro de Eoin Colfer. (FILMAFFINITY)

Kenneth Branagh es un director todo terreno que tan pronto brilla con su formación Shakespeariana como nos ofrece un espectáculo palomitero de primer nivel con Thor (2011). En todo caso, dado la dureza del mundo de Hollywood en que vales tanto como el resultado de tu última película, habrá que ver en qué estado queda su reputación tras esta película, sobre todo teniendo en cuenta que también dirigió el decepcionante reboot Jack Ryan: Operación Sombra (2014), que fue un sonoro fracaso comercial.

A partir de los libros juveniles bestsellers de Eoin Colfer, Michael Goldenberg, Conor McPherson y Adam Kline escriben el guión de esta adaptación, que cuenta con fotografía de Haris Zambarloukos. Patrick Doyle escribe la partitura.

El reparto cuenta con actores muy conocidos como la gran Judy Dench, Colin Farrell o el humorista Josh Gad que acompañan a los novatos protagonistas Ferdia Shaw y Lara McDonnell.

La película tenía prevista su estreno el mes de abril en todo el mundo, pero el cierre provocado por el COVID-19 provocó que Disney cancelara su estreno, para decidir semanas más tarde su estreno en Disney+. Esto hizo que salieran todo tipo de especulaciones al respecto sobre la calidad de la película, acentuado por un presupuesto superior a los 125 millones de dólares que algunos analistas dudaban que pudieran rentabilizarse en su estreno en salas de cine.

Además, merece destacarse que frente a las exitosas franquicias de Marvel, Star Wars y Pixar, las últimas películas de imagen real de Disney han sido bastante mediocres, teniendo en cuenta los sonoros fracasos de Tomorrowland o A Winkle in Time.  Y lamentablemente, debo decir que Artemis Fowl  es un nuevo fail que incluso me hace preguntarme si este guión debió rodarse en primer lugar.

Otro aspecto que quiero comentar es que NO he leído los libros, y aunque ya he visto en varios sitios que como adaptación deja bastante que desear, este aspecto no entra en mi valoración. Si la película fracasa en mi opinión es por si misma y por las decisiones que toman.

Si tengo que empezar por lo positivo, a mi hijo de 12 años (tiene la misma edad que el protagonista), le ha gustado. Supongo que solo por eso la película ya cumplió su objetivo, porque claramente yo no soy el público que Disney buscaba al hacer la película.

También la interpretación de Lara McDonnell como la hada Holly Short, que acabará siendo amiga de Artemis, que me parece transmite el optimismo juvenil y una mirada inocente y pura al mundo de los humanos. Lástima que sea la única interpretación salvable en mi opinion, lo que ya indica un problema grave.

También pondría en lo positivo que al menos los 125 millones de presupuesto se ven en pantalla, y hay momentos visualmente chulos como los dos pliegues temporales que molan. Lástima que estas escenas sean lo único destacable de una película muy pobre y gris que parece una mala copia de muchas otras películas previas. Y aquí acaba lo bueno. En serio.

Y es que pasando a lo que no me ha gustado, el casting de Ferdia Shawn como protagonista me parece un error de proporciones colosales. Shaw hace que un enorme esfuerzo en conseguir que Artemis Fowl sea otra película de niño repelente. Además, no es sólo que no transmita la más mínima empatía para que los espectadores conectemos con él, es que Fowl piensa el plan, pero realmente él no hace nada realmente importante en pantalla, son los demás los que actúan por él.

Fruto de un guión terrible, la película nos cuenta según la publicidad la historia del mejor ladrón del mundo… que sin embargo no roba nada durante los 90 minutos de película. Pero es más, la idea central de la película es tan ridícula, no teniendo en cuenta además los cambios frente a los libros, que me asombra que nadie en Disney se diera cuenta que la película no tenía ni pies ni cabeza. O tal vez si se dieron cuenta y por eso la pasaron a Disney Plus ahorrándose el más que probable descalabro en las salas de cine.

Para hacer las cosas peores, no hay un villano al que enfrentarse, ya que a la maléfica Opal Koboi no se la ve en pantalla y utiliza a esbirros interpuestos, lo que quita toda sensación de peligro real.

Diría que Artemis Fowl sufre además el problema de algunas franquicias corporativas. Tan empeñados estaban en crear esta franquicia pensando lo buenas que serán las próximas películas, que se olvidaron completamente en crear un mundo al que los espectadores queramos volver en primer lugar. Y esta película ha matado cualquier intento de crear una franquicia, la nacido muerta.

Hay además una sensación en todo el visionado de “esto ya lo he visto antes” brutal, con el añadido que Artemis Fowl siempre sale perdiendo. La película a ratos recuerda a Harry Potter, en otro momento a Percy Jackson, e incluso a un Wakanda de mercadillo chino. Nunca consiguen crear una sensación de que la película tenga o busque su propia personalidad, sino de crear un greatest hits de cosas populares que si las ponen juntas en una película deberían funcionar y hacer que la película molara. Y obviamente esto no es tan sencillo. De hecho, lo único que transmite esta mezcla es que la película nació vieja y pasada de moda, o que estando recién estrenada, no ha envejecido nada bien.

Otro hecho que me deja perplejo es que la película dura 90 minutos justitos. No sé si han cortado mucho en la sala de montaje y quitaron todo el world-building que hubiera hecho este mundo más interesante, pero esta duración me dice que una vez estrenaban en Disney+, mejor hacerla con una duración televisiva estandard. Aunque por otro lado, la idea principal es tan tonta y el personaje de Fowl tan repelente que no tengo claro que una mayor duración hubiera mejorado la película.

Comparto el trailer de esta película:

Artemis Fowl es un fracaso total que solo recomiendo para los más pequeños de la casa, avisándoos a los padres por adelantado, para que os arméis de paciencia si es que al final la tenéis que ver.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Thor de Kenneth Branagh (Marvel Cinematic Universe 4)

Kenneth Branagh consiguió en la cuarta película de Marvel Studios, THOR (2011) mostrar en toda su gloria al Dios del Trueno y su mundo de Asgard, consiguiendo que un sueño de los lectores de los comics Marvel de toda la vida se hiciera realidad.
PUNTUACIÓN 7.5/10
Thor es un arrogante y codicioso guerrero cuya imprudencia desata una antigua guerra. Por ese motivo, su padre Odín lo castiga desterrándolo a la Tierra para que viva entre los hombres y descubra así el verdadero sentido de la humildad. Cuando el villano más peligroso de su mundo envía a la Tierra a las fuerzas más oscuras de Asgard, Thor se dará cuenta de lo que realmente hace falta para ser un verdadero héroe. (FILMAFFINITY)
Marvel seguía con sus planes de presentar a los miembros principales de Los Vegadores de sus propias películas antes del que se pensaba iba a ser el team-up cinematográfico definitivo. Thor significaba un desafío debido a la propia naturaleza del personaje y su mundo, que es la reinterpretación que Marvel, y en concreto Stan Lee y Jack Kirby, hicieron de la mitología nórdicas. De este modo, Thor no cumple el cliché cinematográfico de ser un humano que adquiere poderes sino un ser superpoderoso que aprenderá lo que de verdad significa ser un héroe.
Para la compleja tarea de trasladar a la gran pantalla a Asgard y todos los dioses nórdicos, Marvel contrartó tras años de vaivenes al director y escritor inglés Kenneth Branagh. Además de ser un fan reconocido de los comics, su formación clásica en teatro y en la obra de William Shakespeare se pensó que era perfecta para transmitir el feeling justo del mundo mitológico de Asgard. Además, su filmografía “seria” transmitía que Marvel iba a por todas para producir una película que pudiera gustar a todo tipo de públicos y no sólo a los fans acérrimos de los comics.
A partir de una historia de Mark Protosevich y J. Michael Straczynski, finalmente fueron Ashley Edward Miller, Zack Stentz y Don Payne los que escribieron el guión definitivo, planteado como una historia entre dos mundos, el gris y mundano planeta Tierra y el mundo maravilloso de Asgard.
Es curioso que Kevin Feige aparece por primera vez como único productor de una película de Marvel Studios, que contó con Paramount para distribuir la película como ya hicieron con Iron Man y Hulk.
El apartado técnico lo veo muy acertado en esta película, empezando por la fotografía de Haris Zambarloukosa, el montaje de Paul Rubella, el vestuario de Alexandra Byrne. Branagh se trajo consigo al músico Patrick Doyle, con el que había colaborado anteriormente, para que realizar la banda sonora, contando con el desafío de encontrar un tono que encajara con la dualidad de Asgard y la Tierra.
Thor es un gran ejemplo de unos de los grandes aciertos de Marvel Studios durante todos estos años, que es el perfecto casting de todas sus películas. Ficharon a actores de prestigio como Anthony Hopkins y Rene Russo para interpretar a Odin, el padre de todos, y su esposa Frigga, los padres de Thor y Loki, aportando el caché de una película de gran presupuesto. Natalie Portman como Jane Foster era también un fichaje importante de prestigio, al haber interpretado a la Princesa Amidala en la segunda trilogía de Star Wars que George Lucas estrenó en 1999, 2002 y 2005 y ganar el Oscar a Mejor Actriz en 2010 por su papel en Cisne Negro de Darren Aronosfky.
Chris Hemsworth y Tom Hiddleston son ya historia viva de Marvel, pero es interesante recordar que en 2011 cuando se estrenó la película eran perfectos desconocidos para el gran público, y crearon a unos maravillosos Thor y Loki que transmiten toda la personalidad de los comics. A modo de curiosidad, me parece alucinante en un primer momento les consideró con los papeles cambiados, Hiddleston como Thor y Hemsworth como Loki. Aunque no dudo que lo hubieran hecho genial, creo que salimos ganando con el cambio.
Además, la película presenta de manera muy acertada a muchos de los personajes clásicos del comic de Thor, como son Heimdall (Idris Elba), el guardián del Puente del Arco Iris y Protector de Asgard, los Tres Guerreros Fandral (Joshua Dallas), Hogun (Tadanobu Asano) y Volstagg (Ray Stevenson), además de Sif (Jane Alexander), la dama guerrera amiga de la infancia y compañera de aventuras de Thor. Además, la amenaza de los Gigantes de Hielo se refleja en la figura del Rey Laufey (Colm Feore), y aún quedan unos minutos para mostrarnos al Destructor, un autómata creado por Odin para ser el mecanismo de defensa más poderoso de Asgard.
En el lado terráqueo, Stellan Skarsgård interpreta al Doctor Erik Selvig, que tendrá un papel importante en Vengadores el año siguiente, la divertida Kat Dennings como la becaria Darcy Lewis, además de Clark Greg retomando su papel de Agente Coulson de Shield. Además, Samuel L. Jackson como Nick Furia aparece brevemente en la escena post-créditos (rodada por Joss Whedon), y vimos la primera aparición a modo de cameo de Jeremy Renner como Clint Burton / Ojo de Halcón. No está mal para ser una “pequeña” película de un nuevo estudio.
Entrando en materia, Thor es una entretenidísima película de aventuras que realiza una excelente adaptación del espíritu del comic, no de ninguna historia en concreto, y que resuelve casi todas las decisiones creativas de forma notable.
Empezando por el carisma y la personalidad de Chris Hemsworth y Tom Hiddleston como los protagonistas Thor y Loki, que no sólo lo hacen genial sino que tienen una química estupenda en pantalla. Hemsworth es un Thor increíble, y su evolución de orgulloso guerrero que sólo piensa en la gloria y el combate que acaba aprendiendo que un verdadero héroe es aquel que se sacrifica por salvar a los indefensos, es creíble y le da una profundidad super interesante al personaje.
Junto a Thor, Loki consigue robar la mayoría de momentos y se muestra como el gran hallazgo de la película. Tom Hiddleston ya había trabajado con Branagh en “Wallander“ y se nota que el director sabía como exprimir todas su habilidad interpretativa. Conectando a Loki, el Dios del Engaño, con los personajes Shakespearianos, este Loki es un personaje trágico que en el fondo está buscando la aprobación de su padre y que diría sabe que es inferior a su hermano.
La película cuenta de forma muy efectiva como lo que comienza como un engaño sin demasiada malicia para aguarle la fiesta de coronación a su hermano adquiere una dimensión imprevista con la invasión de Thor y sus aliados al reino helado de Jotumheim. Y a partir de ahí, conocer que realmente no es hijo natural de Odin y Frigga sino que es un gigante de hielo hijo de Laufey hace que su mundo se derrumbre. Todo héroe necesita a un gran villano, y Loki se ha convertido por méritos propios en un icono del Marvel Cinematic Universe.
El otro gran hallazgo de la película es el mundo de Asgard. Frente a un planeta Tierra gris con una acción situada en un pueblucho en el desierto de Nuevo México, el hogar de los dioses es un reino mostrado con grandes angulares y colores brillantes que ofrece un importante contraste frente a lo visto en las películas previas del MCU. La fotografía de Haris Zambarloukosa y la música de Patrick Doyle ayudan a transmitir la naturaleza mítica de este mundo, cuyos seres eran considerado dioses por los vikingos. Sus grandes salones y sus colores dorados en armaduras y paredes muestran una cultura y una tecnología que no son de este mundo.
El elemento menos bueno de la película es la parte central de la película ambientada en Nuevo México. En concreto, la aparición de SHIELD no aporta demasiado a la historia aparte de conectar la película con el resto del MCU, y el cameo de Jeremy Renner se nota como un añadido de última hora que es un pegote para agradar a los fanboys (entre los que me encuentro, ojo). Frente a la majestuosidad de Asgard, la normalidad del Nuevo México para el ritmo de la película, aunque narrativamente es imprescindible para que Thor aprenda humildad y la necesidad de sacrificarse por los indefensos. Como espectador, Asgard mola tanto que hubiera querido que toda la película se hubiera desarrollado allí, aunque una parte fundamental de la narrativa era unir ambos mundos para prepararnos para la llegada de los Vengadores, y en este sentido la película acierta en lo que pretende.
Hubo cierta polémica en su día con el casting de Idris Elba como Heimdall, cosa que no podría importarme menos, y sobre todo con evitar llamar a Thor y a los Asgardianos “DIOSES”. Los asgardianos en el MCU son seres alienígenas cuya tecnología es tan avanzada que para muchos es magia, y cuyos 9 mundos mitológicos forman Yggdrasil, el Arbol de la Vida. Sin embargo, conectándolo con la mitología nórdica, ellos recuerdan que los vikingos del siglo X SI los veían como dioses y los veneraron.
Me parece que la solución de Marvel es correcta, pero quizá se nota que esta es una película de la Fase 1 en la que Marvel aún no tenía claro si estos conceptos de ciencia ficción tan locos iban a encajar con los gustos de los espectadores de todo el mundo, con religiones y creencias diferentes. Aunque igual que digo esto, creo que en parte gracias a este Thor, Marvel se atrevió 3 años después a volverse completamente locos con Guardianes de la Galaxia (James Gunn, 2014).
Quizá Thor no es tan perfecta como otras películas posteriores del MCU y su protagonista no tiene el carisma de Robert Downey Jr., pero nos ofrece un estupendísimo entretenimiento con el feeling correcto de lo que yo esperaba que debía ser una aventura de Thor en imagen real.
En todo caso, sin ser un exitazo de taquilla, Thor sí consiguió ser rentable para Marvel Studios, recaudando 450 millones en todo el mundo a partir de un presupuesto de 150 millones que se muestran claramente en pantalla y están super bien empleados. Esto hizo que diera luz verde a dos continuaciones que fueron cada una más exitosa que la anterior: Thor El mundo Oscuro (Alan Taylor, 2013) y sobre todo Thor Ragnarok (Taika Waititi, 2017).
Comparto el trailer de la película:

Thor es una estupenda película de origen que presentó de forma brillante no solo a Thor sino al mundo de Asgard, y que nueve años después de estrenarse sigue ofreciendo un gran entretenimiento.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Dunkerque, de Christopher Nolan

Christopher Nolan, el afamado director de The Dark Knight, The prestige o Memento, aborda en Dunquerke uno de los momentos claves de la 2ª Guerra Mundial para el Reino Unido, la evacuación de sus soldados de las costas francesas ante el avance alemán, en la que significa su primera aproximación al género bélico.

PUNTUACIÓN: 7/10

Nolan produce, escribe y dirige esta película con la intención de trasladar a la pantalla del cine unos hechos reales acaecidos en la 2ª Guerra Mundial, sin que el espectador piense que está viendo una película bélica tradicional. Unos sucesos de gran transcendencia histórica, como dice el cartel para España de forma un tanto exagerada: “El acontecimiento que marcó nuestro mundo”. Me gusta más otro de los slogans, utilizado para los países de habla inglesa, que creo es más apropiado: “Cuando 400.000 hombres no podían llegar a casa, su hogar fue a buscarles”. Este último creo que refleja mejor los hechos que vemos en la película.

Dunquerke destaca principalmente por su apartado visual. Rodada con cámaras IMAX de 65mm, significa la segunda colaboración de Nolan con el director de fotografía Hoyte van Hoytema, con el que ya colaboró en Interestellar. Nolan planteó la película para ser vista en pantalla grande y lo cierto es que merece la pena. La película fue rodada en los escenarios reales de las playas francesas, utilizando aviones y barcos reales de la época y empleando a multitudes de extras que evitaran al máximo el uso de efectos visuales generados por ordenador. Y la verdad es que consigue algunas imágenes de gran belleza, unidos con interesantes escenas contadas mediante planos con perspectivas alejadas de los habitual, como por ejemplo la escena nocturna del hundimiento de un barco.

Nolan cuenta la historia con las imágenes y la dramática (y excelente) música de Hans Zimmer, que incluye un machacón tick-tack de un reloj que consigue crear en el espectador una creciente sensación de angustia ante la sensación de que el tiempo se les acaba a los soldados británicos. Por cierto, leí que la idea de insertar el reloj en la música fue también idea de Nolan, lo cual no me extraña en absoluto. Esta tensión se ve incrementada además por la narración fragmentada de Nolan, que salta de una situación a otra durante toda la película.

Y es que Dunquerke está contada desde tres puntos de vista, tierra, mar y aire, para ver este momento histórico desde las máximas perspectivas. Nolan forma un tapiz con acciones entrelazadas situadas en momentos temporales diferentes, que cobrarán un significado pleno cuando se conecten al final. Esta obsesión por crear una estructura narrativa compleja y contar la historia a través de los hechos, las imágenes y la música más que por los personajes son elementos característicos de la filmografía de Nolan, y en Dunquerke se elevan a la décima potencia.

En tierra, seguiremos durante una semana a Tommy (Fionn Whitehead), un joven soldado británico que intenta escapar de la playa, intentando cualquier estratagema a su alcance. Mientras, el Comandante Bolton (Kenneth Branagh) supervisa la evacuación desde el único malecón aún operativo para el atraque de barcos, aunque sabe que con los ataques de la aviación alemana y solo un muelle disponible, la evacuación es prácticamente imposible.

En el Mar, seguiremos el viaje de un día del barco del Sr. Dawson (Mark Rylance) hacia Dunquerke. Ante la imposibilidad de realizar una evacuación convencional, la Royal Navy movilizó a cientos (si no miles) de barcos de recreo para que ayudaran, dado que su poco calado les permitía a ellos sí acercarse hasta la costa. El viaje será corto pero muy duro, al ver de primera mano los efectos de los ataques de los submarinos y la aviación alemana a los indefensos barcos.

En el aire, Farrier (Tom Hardy) es uno de los pilotos de una escuadrilla de tres spitfires que intentan proteger a los convoyes de barcos del ataque de los aviones alemanes. No solo tiene que luchar contra fuerzas que les superan en número, sino también contra sus limitadas reservas de gasolina. La historia de Farrier transcurre en tan solo una hora.

Como es habitual en la filmografía de Nolan, los personajes son solo piezas que ayudan a formar el puzzle creado por su guión, pero en Dunkerque esto es llevado al extremo. Nolan no quiere que conozcamos quienes son los personajes ni qué sienten, solo que veamos las situaciones que tienen que sufrir. Por este motivo, los diálogos son mínimos ya que en palabras de Nolan, “…la empatía por los personajes no tiene nada que ver con su historia, por lo que no quería utilizar diálogo para contarla. El problema no está en quienes son, de donde vienes o qué sienten. La única pregunta que me interesaba de ellos era ¿van a sobrevivir? ¿o la próxima bomba les matará?…”.

Otro hecho unido a los personajes que demuestra como Nolan subvierte las estructuras del género bélico es que la película no muestra a ningún héroe, solo a personas anónimas que intentan sobrevivir frente a una situación límite sobre la que no tienen ningún control. De hecho, el único personaje cuyos actos le calificarían de héroe es el piloto interpretado por Tom Hardy, y no se le ve prácticamente la cara en toda la película. Los personaje por tanto no son personas, sino arquetipos. Y por si fuera poco, no es que no hayan héroes, es que tampoco vemos a los “villanos”, ya que en ningún momento se nos muestra a las tropas alemanas. Como mucho algún avión, pero sin verse su bandera. Una película bélica sin buenos ni malos y con personas que solo buscan sobrevirir. ¡Menudo cambio!

En este sentido, entendiendo las motivaciones de Nolan en lo relativo a historia y personajes solo puedo decir: ¡OBJETIVO CUMPLIDO!

Lo malo es que ahí radica el gran problema para mi de la película. Al no presentar personas sino engranajes de la historia, Nolan rompe mi conexión emocional hacia la historia. Dado que los personajes son intecambiables, me da igual lo que les pase, su vida o su muerte no tienen ningún impacto para mi, lo que convierte el drama en una sucesión de imágenes frías y sin alma. Unas imágenes muy bellas en muchos momentos, pero frías como el hielo. Más si cabe ante un hecho histórico conocido, que es que la evacuación tuvo éxito. Muchos murieron, si, pero más de 400,000 soldados británicos y franceses fueron salvados.

Lo cual me provoca la reflexión que el cine cerebral de Nolan cada vez encaja menos con mis gustos. No es un tema de si la película tiene errores de guión, que no los tiene, sino de las decisiones creativas que toma. Solo el personaje de Mark Rylance, el patrón del barco que acude al rescate me genera algún sentimiento, principalmente por la calidad interpretativa de Rylance, que saca oro de donde no lo había. En el lado opuesto, no es que Nolan tape la cara de Tom Hardy (el piloto), es que ¡en numerosas ocasiones no nos deja ver ni siquiera su mirada! Que es lo único con lo que Hardy cuenta para construir una personaje que se debate entre retornar a casa para repostar, abandonando a su suerte a sus compañeros, o quedarse a sabiendas que eso le condena a muerte.

Por otro lado, Nolan intenta realizar las imágenes de la forma más realista posible, lo que provoca que en la mayoría de situaciones, como por ejemplo los combates aéreos, rodadas en 70mm panorámico deberían ser la bomba y dejarnos a los espectadores sin habla. Cosa que no consigue. Esto ya le pasó a Nolan en Interstellar y en general en toda su filmografía, y reafirma una vez más su punto flaco como director son las escenas de acción.

Además, me llama la atención como algunos críticos que alaban como obra maestra a Dunkerque destacan el tono documental de Dunquerke y como Nolan evita conscientemente el crear sensaciones en el espectador mediante trucos “tramposos” como la conexión emocional con los personajes y una música sensiblera, poniendo el ejemplo de Spielberg con John Williams. Y lo cierto es que me parece que estas opiniones caen en la “trampa” tejida por Nolan, ya que el director británico SI busca provocar sensaciones en el espectador, solo que no con las herramientas de Spielberg. Las suyas son la música apabullante, la narración no lineal fragmentada o la tensión in-crescendo. Todo eso sí busca provocar una reacción de desasosiego y angustia en el espectador, no es para nada una fría narración documental.

Un hecho histórico que la película cuenta al final es que ante el hecho indudable de la humillante derrota que le supuso al ejército británico la retirada de tierras franceses, la sociedad inglesa supo convertir este suceso en una victoria, al entender que en esa situación, sobrevivir era ya un gran logro. Y como esta “victoria” de traer a los soldados a casa sirvió para que Churchill escribiera su histórico discurso de “lucharemos en las calles, lucharemos en las playas,…” que motivó a todo un pais. Pero Nolan no muestra ni a Churchill ni a ningún alto mando, ya que no quiere quitar el foco de las personas anónimas y lo que vivieron.

Comparto a continuación el trailer de la película:

Dunquerke es una buena película que merece ser vista en la pantalla más grande posible. Pero no es ni mucho menos la obra maestra que muchos dices que es, e incluso creo que puede decepcionar a los espectadores que vayan buscando una película bélica convencional. En mi caso, lo mejor que puedo decir de Chistopher Nolan es que se ha convertido en un género en si mismo, y que volveré al cine a ver su próxima película. No se me ocurre mejor elogio hoy en día.

PUNTUACIÓN: 7/10