Crítica de Dune de Frank Herbert

Dune es uno de los grandes clásicos de la ciencia ficción. La novela de Frank Herbert, escrita en 1965, cuenta con temas universales que convierten su lectura en una experiencia super contemporánea.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

De no ser por la melange, la especia geriátrica, el planeta Arrakis, más conocido como Dune, nunca hubiera dejado de ser un mundo árido y hostil donde el agua es un elemento tan vital para la supervivencia que sus habitantes se ven obligados a llevar en la superficie trajes especiales que recuperen la humedad exhalada por sus cuerpos. Pero la especia hace que todo el Imperio Galáctico se mueva en torno a esa inconmesurable fuente de riqueza. Y, cuando el Emperador entrega Dune en feudo al Duque Leto Atreides, sumerge a éste y a su familia (su concubina Dama Jessica y su hijo Paul Atreides), en el vórtice de una intriga que lo llevará a él hasta la muerte y a sus allegados a un peligroso peregrinaje a través de las áridas planicies del planeta en busca de los Fremen, el pueble libro del desierto, la escoria de Dune según unos, la sal de la tierra según otros. Así se inicia la fabulosa aventura de Paul-Muad’Dib, y el ambicioso proyecto de remodelar todo un planeta…

Dune ganó los premios Hugo y Nebula de 1966 y está considerada como la novela de ciencia ficción más vendida de la historia. Aunque Frank Herbert  (Tacoma, 1920 – Madison 1986) se hizo famoso con esta serie de novelas, trabajó durante años como fotógrafo profesional, operador de televisión, pescador de ostras y periodista, además de conferenciante y consultor ecológico.

Después de Dune (1965), Herbert escribió El Mesías de Dune (1969) e Hijos de Dune (1976), que cerraban la trilogía inicialmente prevista. Sin embargo, el éxito espectacular de estas novelas hizo que escribiera las siguientes novelas de la serie, Dios Emperador de Dune (1981), que en ese momento cerraba la tetralogía, y las siguientes  Herejes de Dune (1984) y Casa Capitular Dune (1985).

Tras la muerte de Herbert, su hijo Brian ha continuado la obra de su padre con varias novelas escritas con Kevin J. Anderson, escritor que conozo desde hace muchos años gracias a sus novelas de Star Wars.

Leí Dune por primera vez después de que la película de David Lynch de 1984 me volara la cabeza. Ante el próximo estreno en navidades de la nueva versión de Denis Villeneuve, he querido volver a leer esta maravillosa novela, para que sea el libro el que marque a la película y no al revés. Esta es la primera vez que vuelvo a leer una novela, siempre me falta tiempo y me he centrado en ampliar mis lecturas, no es recrearme con algo ya leído, y creo que Dune merece ser la novela que rompa esta costumbre.

Otro de los elementos que quería analizar son las sensaciones que la novela me transmite 30 años después de haberla leído por primera vez, además de ver cómo ha envejecido la historia leída en 2020. Me alegra decir que mis sensaciones no pueden ser mejores.

Leyendo Dune de nuevo, me asombra lo bien que Herbert condensa en apenas 700 páginas una historia tan compleja con tantos elementos que, más de 50 años después, siguen siendo super relevantes en nuestra sociedad del Siglo XXI. La figura de los Mesías carismáticos y en general el determinismo del destino que no puede modificarse, la ecología de un planeta inhóspito que crea una raza de guerreros superiores curtidos por los elementos adversos, y la fuerza de unas convicciones que pueden provocar un cambios de proporciones planetarias.

Además, Dune tiene mucho de intriga política, no solo por el papel del Emperador Shadam IV aliado con los Harkonnen contra los Atreides, sino sobre todo analizando a la hermandad de las Bene Gesserit, centradas en crear un especimen perfecto jugando con los genes de las diferentes familias nobles del Landsraad. En la mayoría de los casos, veo a muchas facciones con sus propios objetivos, para los que la Casa Atreides no tenía sitio.

La lectura es super absorvente y adictiva, de forma que me tuve que obligar a no leerme la novela de una sentada. Además, me sorprendieron los numerosos detalles que no recordaba, debido sobre todo a que al haber visto varias veces la película de Lynch mi cerebro tenía mucho más reciente los cambios (pequeños y no en lo referido al espíritu de la película) que hizo en la historia. En su mayoría, estos detalles giraban en torno a la ecología de Dune y a la sociedad Fremen, cuya su esperanza de un futuro mejor hace que estén  dispuestas a sacrificarlo todo con tal de que se haga realidad.

Dune es un clásico de la ciencia ficción que es de lectura obligada para todos los fans del género. Una novela maravillosa que sigue plenamente vigente. Ya localicé en casa de mis padres las siguientes novelas de la serie (Mesias de Dune e Hijos de Dune), que voy a devorar en cuanto tenga ocasión.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

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¡Saludos a todos!

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