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Las películas más esperadas de 2021

¡Feliz año nuevo 2021!! Espero que esta descafeinada entrada del año cada uno en su casa os fuera bien. Hoy quiero aprovechar este primer artículo del año para recuperar las 10 películas que más ganas tengo de ver en cine. Que la mayoría sean película que se deberían haber estrenado el año pasado indica el nivel de destrozo que ha provocado el COVID en la industria del Cine.

Este listado de películas está planteado cronológicamente según las fechas de estreno publicadas en Filmaffinity, no en orden de importancia para mi. Además, obviamente estas son las películas que se conocen a día de hoy, si Tarantino estrenara película en 2021 sería un must-see absoluto, y como ese ejemplo seguro hay 4/5 películas que entraran en mi top del año (esperemos) que no aparecen hoy.

¿Estás listo? ¡Vamos alla!

PENINSULA DE YEON SANG-HO (19 de febrero)

La continuación de la estupenda Train to Busan, o si no continuación, al menos ambientada en el mismo mundo, nos trae de vuelta el punto de vista coreano al mundo de los zombies, asegurando emociones fuertes.

NO TIME TO DIE 007 DE CARY FUKUNAGA (2 de abril)

La última película de Daniel Craig com James Bond 007 debería ser todo un acontecimiento que no me pienso perder.

BLACK WIDOW DE CATE SHORTLAND (7 de mayo)

Volver a ver a Scarlett Johansson como Natasha Romanoff en una película cronológicamente previa a Vengadores Infinity War y Endgame es reclamo más que de sobra para disfrutar de esta historia que podría servir de recambio para la Viuda Negra de cara al futuro.

GODZILLA VS KONG DE ADAM WINGARD (21 de mayo)

Tengo mis dudas con este Monster Mayhem, Kong: Skull Island me gustó mucho, pero Godzilla: King of Monsters me decepcionó muchísimo también. Warner tiene una oportunidad de oro de hacer que este crossover nos deje momentos para el recuerdo, esperemos que no nos fallen.

TOP GUN: MAVERICK DE JOSEPH KOSINSKI (2 de julio)

El retorno de Maverick promete unas escenas aéreas como nunca se han visto en una pantalla de cine, y conociendo lo loco que está Tom Cruise, estoy seguro que va a entregar un espectáculo a la altura.

SHANG-CHI Y LA LEYENDA DE LOS DIEZ ANILLOS DE DESTIN DANIEL CRETTON (9 de julio)

Marvel Studios se traslada a Asia para esta película que busca ofrecer una gran aventura ambientada en el mundo de las artes marciales. De momento, no hay ningún trailer para saber qué esperar, habrá que esperar para ver qué pinta tiene.

THE SUICIDE SQUAD DE JAMES GUNN (6 de agosto)

James Gunn es un seguro de vida y el feeling que ha transmitido de Doce del Patíbulo con la serie B de los años 70 y 80 puede ofrecer momentos super locos y diversión a raudales. No me la voy a perder!

DUNE DE DENIS VILLENEUVE (1 de octubre)

La película más esperada de 2020 sigue siéndolo en 2021. DUNE de Frank Herbert, uno de mis directores favoritos y un reparto de lujo. Mi hype no puede ser mayor, y aún voy a tener que esperar 10 meses para poder verla.

ETERNALS DE CHLOÉ ZHAO (5 de noviembre)

La tercera película de Marvel Studios del año es otro de los grandes misterios, aunque de momento Kevin Feige y todo su equipo cuenta con toda mi confianza.

MISSION: IMPOSSIBLE 7 DE CHRISTOPHER MCQUARRIE (19 de diciembre)

Tom Cruise hará doblete en 2021 debido al retraso de Top Gun. Me parece imposible que puedan mejorar M:I Fallout, pero también dije eso tras ver M:I Rogue Nation, así que mis expectativas no pueden estar más arriba.

¿Qué os parece este top? Se que al limitarlo a 10 películas, seguro me he dejado un buen puñado de películas, sin ir más lejos West Side Story de Steven Spielberg con fecha de estreno en Navidades o la aún sin fecha Spiderman 3 de Jon Watts que está rodándose en estos momentos y que también debería estrenarse a final de año.

Esperemos que el COVID permita el estreno de estas película y no provoque unos nuevos retrasos en cascada, ya que eso terminaría de herir de muerte a la industria del cine.

¡Qué ganas tengo de poder volver al cine con normalidad!!

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Crítica de Dios Emperador de Dune de Frank Herbert (Dune 4)

Me había planteado leer las 6 novelas de Dune de Frank Herbert antes del estreno de la nueva versión cinematográfica dirigida por Denis Villeneuve. El retraso a 2021 provocado por la crisis del COVID hizo que levantara el pie del acelerador, pero finalmente encontré el momento para ponerme con Dios Emperador de Dune, la cuarta novela de la serie publicada en 1981.

PUNTUACIÓN: 7/10

Dios Emperador de Dune es la cuarta entrega de la fascinante saga de ciencia ficción de Frank Herbert. Esta cuarta entrega de la saga «Dune» centra su trama en la figura mesiánica de Leto Atreides II (hijo de Paul Atreides, héroe cuya estirpe hunde sus raíces en la legendaria casa griega de los Atridas) y nos lleva, a través de diversos dilemas éticos, a comprender los mitos que necesita la humanidad y a los héroes que los encarnan. El futuro, en el mundo de Dune, pertenece solo a los que son capaces de pensar por sí mismos.

Esta saga apasionante plantea por primera vez de forma completa, racional y convincente todo un mundo absolutamente diferente del nuestro. Sus referencias a los problemas ecológicos, el poder de las drogas y la fuerza de los mitos la han convertido en una obra de culto para millones de lectores en todo el mundo.

Frank Patrick Herbert nació en Tacoma, Washington (1920). Antes de comenzar a escribir ciencia ficción, tuvo varias profesiones, desde fotógrafo y cámara de televisión a pescador de ostras. En 1965 presenta la serie de libros «Las crónicas de Dune», con gran éxito de la crítica y del público, donde describe un mundo imaginario con su propia política, ecología y estructura social. La primera obra de la saga, Dune, tuvo un grandísimo éxito por parte del público y de la crítica y obtuvo los premios Nébula y Hugo, además del Premio Internacional de Fantasía, que compartió con El señor de las moscas de William Golding. Falleció en el 11 de febrero de 1986.

Frank Herbert publicó Dios Emperador de Dune, la cuarta novela de Dune , en los Estados Unidos en 1981, y llegó 4 años más tarde a España, edición que es la que poseo. Aunque inicialmente Herbert había dado por finalizada la serie tras Hijos de Dune en 1976, la “presión” a manos de los editores, y el innegable interés por seguir cobrando unos cheques importantes, le hizo cambiar de idea. Y hay que reconocer que su publicación significó un nuevo éxito de crítica y de ventas para Herbert, que aún publicaría dos novelas antes de fallecer: Herejes de Dune (1983) y Casa Capitular Dune (1985).

Dios Emperador de Dune es un cambio de rumbo para la saga literaria, con un Herbert obsesionado por transmitir el mensaje que el futuro no está escrito, y sólo la imaginación y las nuevas ideas serán lo que conseguirán que la humanidad prospere. De hecho, hay una frase super potente que literalmente dice en la novela que “la mayoría de la gente cree que un futuro satisfactorio exige el regreso a un pasado idealizado, un pasado que de hecho nunca existió”. Algo que es precisamente lo que hay que combatir y que mirado con ojos de 2020 explica en parte la obsesión de nuestra sociedad de consumo por la nostalgia y el reciclaje de ideas ya vistas que sean confortables para el espectador.

En este sentido, la novela cuenta con un montón de citas al comienzo de cada capítulo con reflexiones de Leto II sacadas de sus memorias robadas que transmiten ideas casi más poderosas que la historia principal. Y eso es lo mejor y lo peor de la novela, porque hay una idea central muy poderosa que es lo que motiva todos los actos de Leto, que tras 3000 años de poder absoluto en la galaxia y un conocimiento casi profético de los sucesos del pasado y el futuro. La soledad de Leto al ser más gusano que hombre y encontrarse fuera de la raza humana, su búsqueda para evitar a la humanidad un estancamiento genético con un plan imposible de entender para los que le rodean, y el hecho que esto le lleve hacia un tormento inevitable, me parece elementos super interesantes.

Sin embargo, esta ideas se desarrollan mediante interminables diálogos de Leto con los principales personajes: Moneo su primer ministro y mayordomo, Siona la hija rebelde de Moneo, el ghola Duncan Idaho, copia genética del antiguo amigo y guardaespaldas de Paul Atreides, y Hwi Noree, la nueva embajadora Ixiana diseñada para hechizar a Leto, al ser su alma gemela. Estos diálogos, aún siendo interesantes, se me han hecho repetitivos al girar siempre sobre este concepto y la forma en que cada personaje debe asumir su papel en el plan de Leto, dado que todo, incluso la rebelión se ha desarrollado de acuerdo con sus designios (citando al Emperador en El Retorno del Jedi).

Esta reflexión que Herbert ha realizado en todas sus novelas sobre las figuras mesiánicas y en qué momento un ser “humano” se convierte en una divinidad me parecen interesantes y nadie ha tocado estos temas en la ciencia ficción como Herbert. Sin embargo, globalmente me parece que este Dios Emperador de Dune es la novela menos buena de Dune de las que he leído hasta ahora.

En todo caso, igual que digo esto, sigo empeñado en leer las dos novelas restantes escritas por Herbert, espero que tras el final de ésta las que quedan nos dirijan por nuevos caminos y quien sabe si incluso nuevas localizaciones.

PUNTUACIÓN: 7/10

Gracias por leer este post. Y tu, ¿has leído esta novela? Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

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Crítica de Hijos de Dune de Frank Herbert

Hijos de Dune es la tercera novela de Frank Herbert ambientada en el mundo de Dune y la que cerró la primera trilogía del autor. Una novela en la que recupera el pulso y la profundidad argumental de la primera novela.

PUNTUACIÓN: 8/10

Hijos de Dune es la tercera novela de la serie «Dune» de Frank Herbert, una obra maestra unánimemente reconocida como la mejor saga de ciencia ficción de todos los tiempos.

Leto Atreides, el hijo de Paul -el mesías de una religión que arrasó el universo, el mártir que, ciego, se adentró en el desierto para morir-, tiene ahora nueve años. Pero es mucho más que un niño, porque dentro de él laten miles de vidas que lo arrastran a un implacable destino. Él y su hermana gemela, bajo la regencia de su tía Alia, gobiernan un planeta que se ha convertido en el eje de todo el universo. Arrakis, más conocido como Dune.

Y en este planeta, centro de las intrigas de una corrupta clase política y sometido a una sofocante burocracia religiosa, aparece de pronto un predicador ciego, procedente del desierto. ¿Es realmente Paul Atreides, que regresa de entre los muertos para advertir a la humanidad del peligro más abominable?

Frank Herbert escribió esta novela en 1976, y fue serializada en la revista  Analog Science Fiction and Fact antes de la publicación del libro, cuyas ventas de más de 75.000 ejemplares lo convirtieron en el primer hardcover best-seller de la historia en lo referido al género de la ciencia ficción. Esta novela marcó el final de la primera trilogía de Dune, e inicialmente significó el final de la historia para Herbert, aunque apenas 5 años después publicó Dios Emperador Dune (1981), indicando que tenía más historias que contar de este Universo, y que los ingresos que recibía por sus novelas eran considerables y no quería renunciar a esta importante fuente de ingresos.

Hijos de Dune me ha gustado mucho, colocándola un peldaño por debajo de Dune pero bastante por encima de El Mesías de Dune. Leí por primera vez esta novela hace ¿25 años? y debo decir que el paso de los años no la ha afectado y sigue siendo igual de relevante como cuando se publicó.

La continuación de la historia protagonizada por los gemelos Leto y Ghanima, hijos de Paul Muab´dib y la fremen Chani, nacidos con un acceso a las memorias de sus antepasados al igual que su tía Alia, ofrece un novedoso enfoque hacia la figura de los Mesías y lo que sucede una vez la jihad tiene éxito desde el punto de vista de la evolución de la humanidad.

Una vez más, la narración de Herbert pone el foco en multitud de personajes además de los gemelos Atreides. La abominación de Alia está contada estupendamente y consigue que sientas pena por la hermana de Paul, mientras que las maquinaciones de las Bene Gesserit están perfectamente representadas por la dama Jessica, madre de Paul. Y además, tenemos al heredero de la casa Corrino Farad´n, que aspira arrebatarles el poder a los Atreides, al Fremen Stilgar o el consorte de Alia, el antiguo guerrero renacido como mentat Duncan Idaho.

La novela está repleta de temas profundos en lo relativo al destino, la libre elección, el determinismo y lo que estamos dispuestos a hacer para realizar lo que nuestros padres no pudieron. Hay tanta profundidad en algunos momentos de la novela que casi resultaban ser demasiado para mi cabeza, y me he quedado con la sensación de que debería volver a leer algunos pasajes para que la complejidad de lo que Herbert cuenta consiga asentarse en mi cabeza.

Otro elemento que me gusta de Herbert es que se centra en el conflicto filosófico interior de los personajes, y no está interesado en las escenas de acción que son comentadas de pasada en forma de grandes elipsis durante la novela. Este tipo de narración tan diferente reconozco que me ha gustado y me ha parecido que Herbert era un genio al usar el gran escenario de la ciencia ficción que le ofrecía Dune para contar una historia casi intimista sobre los sacrificios que hay que hacer si queremos que la humanidad no se estanque.

En ese sentido, es interesante que le punto de partida de esta novela es que una vez la revolución de Paul triunfó, se ha convertido en una burocracia injusta que debe ser derribada por los gemelos Leto y Ghanima, a pesar de que hacerlo puede amenazar el reinado de los Atreides en Arrakis. Otro hecho interesante es que la prosperidad de Dune puede significar el fin de los gusanos y la especia, lo que provocaría el final de la civilización tal y como se conoce hasta ese momento, lo que muestra que incluso las buenas intenciones tienen repercusiones imprevistas de consecuencias catastróficas. La teoría del Caos puesta en papel de forma excepcional.

 

Si has leído Dune, esta tercera novela ofrece el cierre perfecto a la historia que El mesías de Dune no pudo ser. Una lectura obligada para todos los fans de la ciencia ficción.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

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Crítica de El Mesías de Dune, de Frank Herbert

Tras Dune, Frank Herbert retornó al mundo de Arrakis para continuar la historia de Paul-Muad´dib en El mesías de Dune. Y aunque esta segunda novela no es tan arrebatadora como la primera, presenta unas interesantes reflexiones sobre la figura de los Mesías y la inevitabilidad del futuro que no puede ser cambiado.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

El mesías de Dune es la segunda entrega de la excepcional saga de Frank Herbert “Dune”, considerada la mejor serie de ciencia ficción de todos los tiempos.

Han trascurrido doce años desde que Paul-Muad´dib Atreides venciera al Emperador Padishah Shaddam IV y a sus temibles legiones Sardaukar en la sangrienta batalla de las llanuras de Arrakeen, erigiéndose en líder absoluto del universo y tomando a la heredera imperial la Princesa Irulan como esposa. Pero las tensiones siguen latiendo a su alrededor. Todos los antiguos grupos de poder están empezando a unirse y conspirar contra él y contra la leyenda mesiánica creada en torno suyo y de su hermana Alia: las grandes fuerzas del Landsraad; la Cofradía, con sus prescientes navegantes ávidos de especia; la compañía CHOAM, para la que sólo cuenta el beneficio; la Hermandad de Bene Gesserit, en busca de su Kwisat Haderach y su línea genética perfecta… Y sobre todo, la presencia constante de Dune, el planeta Arrakis, y el terrible sueño de convertirlo en un paraíso.

No puede hablarse exactamente de El mesías de Dune como una obra independiente, sino de una continuación, una prolongación del gran fresco galáctico de constituye Dune, una de las obras más aplaudidas de toda la historia de la ciencia ficción contemporánea. En esta novela volvemos a encontrar todos los elementos que forjaron la celebridad de su antecesora: una humanidad en busca de su destino, las impresionantes imágenes de una epopeya que va más allá de todos los límites, y uno de los más profundos y lúcidos estudios sobre el mesianismo que, en forma novelada, se haya escrito nunca.

El mesías de Dune es una novela corta de tan sólo 320 páginas, que sin embargo está repleta de grandes ideas. Frank Herbert la publicó en 1969 de forma serializada en la revista Galaxy después del enorme éxito de Dune. Para esta continuación de la historia lo primero interesante a destacar es cómo optó por escribirla con un foco completamente diferente. En Dune además de presentarnos el mundo de Dune y los poderes que controlan la galaxia, Paul Atreides tenía que descubrir su papel como salvador de Arrakis y de sus habitantes los Fremen. En esta segunda novela descubriremos cómo el papel de mesías y sus poderes proféticos realmente son una maldición, al dirigirle por un camino marcado que no puede cambiar. Y que sólo le traerá dolor.

Otro elemento que me ha encantado es la forma en que presenta a los fremen como fanáticos, lanzando una jihad que ha arrasado la galaxia causando miles de millones de mundos, y cómo este baño de sangre es inevitable sin importar lo que Paul quiera. Aunque al principio la revolución de Paul Atreides estaba construida con la mejor de las intenciones, una vez se inició la juhad, creó un tsunami que nada ni nadie puede detener, con consecuencias imprevisibles.

Aparte de los enemigos ya conocidos, esta novela presenta además al Bene Tleilax, otro grupo de gran poder e influencia de la galaxia centrado en la investigación genética que cuenta con el mortífero Scytale, un Danzarín Rostro multiforme que significa una amenaza que puede resultar imparable. O tal vez sólo vaya a cumplir el papel que Paul ya ha visto en sus visiones.

En contraste de Dune que tenía grandes ideas a escala planetaria, El mesías de Dune casi me ha parecido una obra de teatro con una acción confinada dentro de espacios cerrados donde los complots se acuerdan y donde Paul deberá averiguar si el futuro es inamovible o aún existe un pequeño margen con el que jugar. Aunque esta segunda novela de la serie no me ha parecido tan brillante como la primera, me gusta mucho que Herbert optara por escribir algo muy diferentes.

Ya tengo en casa Hijos de Dune, la tercera novela de la serie de 1976, y me voy a poner inmediatamente con ella, ya que tengo muchas ganas de leer cómo continúa la saga de los Atreides. Dune y sus continuaciones son una de las obras esenciales de la ciencia ficción, que ningún lector debería dejar escapar.

 

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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Crítica de Dune de Frank Herbert

Dune es uno de los grandes clásicos de la ciencia ficción. La novela de Frank Herbert, escrita en 1965, cuenta con temas universales que convierten su lectura en una experiencia super contemporánea.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

De no ser por la melange, la especia geriátrica, el planeta Arrakis, más conocido como Dune, nunca hubiera dejado de ser un mundo árido y hostil donde el agua es un elemento tan vital para la supervivencia que sus habitantes se ven obligados a llevar en la superficie trajes especiales que recuperen la humedad exhalada por sus cuerpos. Pero la especia hace que todo el Imperio Galáctico se mueva en torno a esa inconmesurable fuente de riqueza. Y, cuando el Emperador entrega Dune en feudo al Duque Leto Atreides, sumerge a éste y a su familia (su concubina Dama Jessica y su hijo Paul Atreides), en el vórtice de una intriga que lo llevará a él hasta la muerte y a sus allegados a un peligroso peregrinaje a través de las áridas planicies del planeta en busca de los Fremen, el pueble libro del desierto, la escoria de Dune según unos, la sal de la tierra según otros. Así se inicia la fabulosa aventura de Paul-Muad’Dib, y el ambicioso proyecto de remodelar todo un planeta…

Dune ganó los premios Hugo y Nebula de 1966 y está considerada como la novela de ciencia ficción más vendida de la historia. Aunque Frank Herbert  (Tacoma, 1920 – Madison 1986) se hizo famoso con esta serie de novelas, trabajó durante años como fotógrafo profesional, operador de televisión, pescador de ostras y periodista, además de conferenciante y consultor ecológico.

Después de Dune (1965), Herbert escribió El Mesías de Dune (1969) e Hijos de Dune (1976), que cerraban la trilogía inicialmente prevista. Sin embargo, el éxito espectacular de estas novelas hizo que escribiera las siguientes novelas de la serie, Dios Emperador de Dune (1981), que en ese momento cerraba la tetralogía, y las siguientes  Herejes de Dune (1984) y Casa Capitular Dune (1985).

Tras la muerte de Herbert, su hijo Brian ha continuado la obra de su padre con varias novelas escritas con Kevin J. Anderson, escritor que conozo desde hace muchos años gracias a sus novelas de Star Wars.

Leí Dune por primera vez después de que la película de David Lynch de 1984 me volara la cabeza. Ante el próximo estreno en navidades de la nueva versión de Denis Villeneuve, he querido volver a leer esta maravillosa novela, para que sea el libro el que marque a la película y no al revés. Esta es la primera vez que vuelvo a leer una novela, siempre me falta tiempo y me he centrado en ampliar mis lecturas, no es recrearme con algo ya leído, y creo que Dune merece ser la novela que rompa esta costumbre.

Otro de los elementos que quería analizar son las sensaciones que la novela me transmite 30 años después de haberla leído por primera vez, además de ver cómo ha envejecido la historia leída en 2020. Me alegra decir que mis sensaciones no pueden ser mejores.

Leyendo Dune de nuevo, me asombra lo bien que Herbert condensa en apenas 700 páginas una historia tan compleja con tantos elementos que, más de 50 años después, siguen siendo super relevantes en nuestra sociedad del Siglo XXI. La figura de los Mesías carismáticos y en general el determinismo del destino que no puede modificarse, la ecología de un planeta inhóspito que crea una raza de guerreros superiores curtidos por los elementos adversos, y la fuerza de unas convicciones que pueden provocar un cambios de proporciones planetarias.

Además, Dune tiene mucho de intriga política, no solo por el papel del Emperador Shadam IV aliado con los Harkonnen contra los Atreides, sino sobre todo analizando a la hermandad de las Bene Gesserit, centradas en crear un especimen perfecto jugando con los genes de las diferentes familias nobles del Landsraad. En la mayoría de los casos, veo a muchas facciones con sus propios objetivos, para los que la Casa Atreides no tenía sitio.

La lectura es super absorvente y adictiva, de forma que me tuve que obligar a no leerme la novela de una sentada. Además, me sorprendieron los numerosos detalles que no recordaba, debido sobre todo a que al haber visto varias veces la película de Lynch mi cerebro tenía mucho más reciente los cambios (pequeños y no en lo referido al espíritu de la película) que hizo en la historia. En su mayoría, estos detalles giraban en torno a la ecología de Dune y a la sociedad Fremen, cuya su esperanza de un futuro mejor hace que estén  dispuestas a sacrificarlo todo con tal de que se haga realidad.

Dune es un clásico de la ciencia ficción que es de lectura obligada para todos los fans del género. Una novela maravillosa que sigue plenamente vigente. Ya localicé en casa de mis padres las siguientes novelas de la serie (Mesias de Dune e Hijos de Dune), que voy a devorar en cuanto tenga ocasión.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

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