Crítica de Sucker Punch de Zack Snyder

Zack Snyder ya había sido confirmado como el director de Man of Steel (2013) cuando estrenó la primera y única película de su filmografía hasta el momento basada en conceptos propios sin adaptar una historia o personaje de otros autores. El resultado: Sucker Punch, estrenada en 2011, la peor película de Snyder hasta ese momento.

PUNTUACIÓN: 4/10

Ambientada en los años 50. Una chica es internada por su padrastro en una institución psiquiátrica para que le practiquen una lobotomía. Mientras espera, su imaginación crea una realidad alternativa que podría salvarla de su dramática situación. A partir de ahí, la joven comienza a preparar su fuga, cuyo éxito depende del robo de cinco objetos. (FILMAFFINITY)

Sucker Punch es una idea original de Zack Snyder que fue transformado en guión en colaboración con Steve Shibuya, que firmó su primer y único guión estrenado cinematográficamente. Snyder explicó que el germen de la historia surgió cuando “había escrito un guión para mí y había una secuencia en él que me hizo pensar: ¿Cómo puedo hacer una película que pueda tener secuencias de acción que no estén limitadas por las realidades físicas que las personas normales están limitadas y conseguir una historia que tenga sentido y, sin querer ser malo, no sea una mierda como Ultraviolet o algo similar?” Como idea, el potencial era enorme, pero la ejecución realmente quedó a la altura de Ultraviolet.

Y teniendo en cuenta esta intención, no cabe duda que Sucker Punch cubrió todas las expectativas de Snyder, al crear un marco general que le permitiera mostrar la acción más loca y espectacular que le gustaría jugar si pudiera crear su videojuego perfecto.

Larry Fong vuelve a ser el director de fotografía de Snyder en esta película, en la que también repiten el editor William Hoy y Tyler Bates en la música junto a Marius de Vries. La película contó con un ajustado presupuesto de 82 millones de dólares que lucen de maravilla en pantalla, recaudando tan sólo 90 millones en todo el mundo, significando el primer gran fracaso de taquilla de la taquilla de Snyder. Y eso teniendo en cuenta que ni Watchmen ni Ga´Hoole funcionaron realmente bien en taquilla y entraban en la sección de decepción no rentable para el estudio.

La película está protagonizada por Emily Browning como “Babydoll”, una mujer joven que está internada en una institución mental que entrará en un mundo imaginario para intentar escapar. Babydoll se une a cuatro internas (Abbie Cornish, Jena Malone, Vanessa Hudgens y Jamie Chung) para intentar escapar, teniendo que recuperar varios objetos del mundo fantástico. Carla Gugino interpreta a la Dra. Vera Gorski, una psiquiatra del centro, Oscar Isaac interpreta a Blue Jones, el ordenanza del psiquiátrico y villano en el mundo fantástico de Babydoll, con Scott Glenn como el maestro del mundo imaginario.

Empezando en los elementos positivos de Sucker Punch, la película es la fantasía de un gamer hecho realidad. ¿Quién no querría ver a chicas ligeras de ropas peleando contra samuráis gigantes, Zombies Nazis, robots o un dragón? Visualmente, la película es una barbaridad y la historia da rienda suelta para que Snyder nos ofrezca una sinfonía visual con sus sueños más locos hechos realidad, en las que los límites del tiempo y del espacio no limitan la megalomanía del director.

Realmente me flipan las dos primeras escenas de acción, la primera con Babydoll en el palacio japonés contra tres samurais gigantes con ametralladoras y la segunda en las trincheras de la Primera Guerra Mundial con todas las chicas peleando con el ejército de Zombies Nazis. Si tras escuchar estas descripciones no te he volado la cabeza y he provocado que te vayas corriendo a ver la película, creo que nada lo hará.

Snyder plantea en Sucker Punch una historia que en su corazón es una crítica ante el machismo de la sociedad, creando un relato empoderante para que las chicas jóvenes encuentren referentes en los que encontrar inspiración. Al menos en lo referido a la intención, esta idea es de agradecer.

Pero es que el guión… ¿En que estaba pensando Snyder? Realmente es una absurdez taaaan grande que provoca bochorno. El triunfo de el continente sobre la nada argumental. De hecho, obviamente la película critica al machismo, pero es tan burdo que da un pelín de vergüenza ajena. De hecho, es todo tan vulgar y ridículo que realmente Sucker Punch parece lo que un adolescente pajillero haría creyendo que escribe una historia feminista, utilizando chicas jóvenes en burdeles y en una zona de batalla sacada de la Play Station. Y no es tanto lo evidente que es cuando se verbaliza el argumento, lo alucinante es que Snyder, o su mujer Deborah Snyder, productora de la película, no cayeran en algún momento de la producción que esto iba a resultar un fail en toda regla.

Aparte, es tan tonto pensar que Snyder realmente se siente inteligente pensando en que el “puñetazo a traición” (traducción literal del título de la película) nos lo llevamos los espectadores con su sorprendente (y ridículo) final, que me provoca hasta gracia de lo penoso que es todo.

El guión plantea la locura de una chica internada en una clínica imaginando una realidad en la que está presa en un burdel en el que imagina entrar en un mundo de fantasía sacado de un videojuego para conseguir trofeos que le permitan escapar del mundo real a dos realidades de diferencia. Es tan ridículo todo que asombra el nivel de flipada que hay que tener para que nadie se de cuenta de una locura de este calibre. Pero claro, es que al final todo es una excusa para ir de la escena de acción A a la B, sin más sentido que imaginar a Snyder diciendo “Whoooa, ¡como mola!”, pensando en las diferentes escenas.

Otro elemento que explica el desastre que es Sucker Punch es la forma en que Snyder cede a la molonidad, cogiendo elementos que le gustaron de otras películas y busca colarlos sea como sea en su película porque “molan”. En este sentido hay que entender la banda sonora repleta de versiones de clásicos pop y rock como el Sweet dreams, algo que veo clarísimo que sale tras el éxito de Moulin Rouge unos años antes. ¿Hacemos un musical pero con metralletas y artes marciales en lugar de números musicales? ¡Vaaaaaaamos!!

Y a pesar de todo lo anterior, si olvidas la historia, coges unas palomitas y planteas ver la película con amigos con ánimo de echar unas risas, realmente hay que quitarse el sombrero ante Snyder porque compone una sinfonía de escenas visualmente poderosas, coreografías de acción estupendas y algún que otro hallazgo visual que hacen que merezca la pena su visionado, a pesar de todas sus carencias. Que como digo son muchas y variadas.

Comparto el trailer de la película:

Vista con el encefalograma plano y buscando sólo para pasar un rato distraido, Sucker Punch es super espectacular y alucinante. Pero mejor no pienses demasiado en lo que acabas de ver porque probablemente se te caiga un mito.

PUNTUACIÓN: 4/10

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