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Crítica de Ejército de los muertos de Zack Snyder (Netflix)

Ya tenemos aquí la última película de Zack Snyder, Ejército de los muertos, que nos devuelve al género de zombies que le encumbró. Gracias a Netflix vi la película y puedo compartir mis impresiones.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Un grupo de mercenarios decide llevar a cabo el mayor atraco que jamás se haya realizado en la ciudad de Las Vegas justo después de que se produzca una epidemia de muertos vivientes. Para ello tendrán que adentrarse en una zona de cuarentena, con los riesgos que ello conlleva. (FILMAFFINITY)

Zack Snyder comenta que tras Amanecer de los muertos tuvo la idea de lo que ha acabado siendo Ejército de los muertos junto a Joby Harold. En ese momento Snyder iba solo a producir esa historia y no se planteaba dirigirla debido a sus propios encargos, pero llegó un momento en que decidió parar la preproducción al entender que no era el momento adecuado para esa película, ya que él la veía como una película de presupuesto alto mientras que en esos primeros años 2000 el género de zombies estaba normalmente asociado a cine “barato” de bajo presupuesto. Saltamos a 2018, tras la compleja salida de Snyder de la producción de Justice League , Snyder empezó a pensar cual iba a ser su siguiente proyecto y decidió retomar la idea inicial de Ejército de los muertos, ahora si dirigiéndolo. Finalmente Snyder aparece acreditado como guionista junto a Shay Hatten.

Netflix adquirió los derechos a primeros de 2019, y con un presupuesto de 90 millones de dólares, Snyder se puso manos a la obra decidiendo ser su propio director de fotografía. La película tiene unos larguísimos 145 minutos y cuenta con música de Junkie XL y montaje de Dody Dorn.

La película está protagonizada por Dave Bautista como Scott Ward, un mercenario con un trauma del pasado que dirigirá el asalto a Las Vegas. En su equipo encontraremos a su hija Kate (Ella Purnell), distanciada de él desde hace años, María Cruz (Ana de la Reguera), una amiga de Scott, Vanderohe (Omari Hardwick), un duro soldado, Ludwig Dieter (Matthias Schweighöfer), un ladrón de cajas fuertes alemán y Marianne Peters (Tig Notaro) la piloto de helicóptero que les tiene que sacar de allí, entre otros. Junto a este grupo variado, tenemos a Bly Tanaka (Hiroyuki Sanada), el millonario que organiza el trabajo y su mano derecha Martin (Garret Dillahunt) que les acompañará.

Empezando por los elementos positivos Ejército de los muertos tiene un arranque estupendo con el estallido zombie en Las Vegas que destruyó la ciudad. Hay incluso quien dice que en estos títulos de crédito estaba la película buena, que Snyder prefirió dejar de contar en favor de otra idea que al final no ha resultado ser mejor. El estilo videoclipero de Snyder ofrece algunos fotogramas para el recuerdo con algunos ataques a turistas disfrazados de Elvis, los combates del ejército entrando en Las Vegas o la perimetración de la ciudad dejando encerrados a los zombies.

Ejército de los zombies plantea también una interesante evolución en los zombies que planteaba ideas que hasta ahora no habiamos visto y que podían llevar el género por nuevos caminos. Este elemento, mientras veía la película, también me gustó. Lamentablemente, aquí acaba lo bueno. Hay detalles aislados que visualmente molan durante la película pero no compensan las ridiculeces, los personajes planos, el drama impostado y la larguísima duración de Ejército de los muertos.

Y yo soy el primero que digo que es una película de zombies, que no hay que tomarla muy en serio, mejor relajarse y disfrutar… Pero Snyder parece que no piensa como yo, porque está más preocupado de darnos momentos serios de drama (que no funcionan nunca) antes que la diversión que se espera del género. Y no funcionan porque por mucha seriedad impostada, al final todos los personajes son clichés andantes sin personalidad que nos dan igual, y las situaciones son igual de absurdas que en las películas de zombies “normales”. Más de hecho, si la comparamos de le excelente Amanecer de los muertos en la que todo se movía por situaciones lógicas dadas las circunstancias.

En este sentido, Ejército de los zombies tiene un problema fundamental: Snyder es un guionista terrible. Pero malo con avaricia. Cada vez queda más claro que si Amanecer de los muertos fue el éxito que es, además de por la dirección de Snyder, gracias al guión de James Gunn que sí consiguió que empatizáramos con los personajes y creó momentos aterradores como su excelente arranque. El guión de esta película son todo tópicos andantes y situaciones porque si una detrás de otra. Un ejemplo de las tonterías que a Snyder no le importa que lo sean y que los espectadores lo entendamos así, es la primera escena en la que vemos como escapó el virus zombie en Las Vegas, que es una escena de vergüenza ajena de mucho cuidado. Mira que habían formas de contar lo mismo, pero ¿en serio que no se le ocurrió a Snyder otra forma mejor de ejecutar la escena?

El guión en lo relativo a los personajes es un desastre, pero tampoco es mucho mejor en lo relativo a la trama, con un giro evidente que se ve venir desde el minuto uno y que nos sugiere un “homenaje” nada sutil a clásicos como Aliens de James Cameron. Este es un tema importante, ya que parece que Snyder intenta ser muchas cosas a la vez, pero acaba quedándose corto en todas las facetas. Ejército de los muertos es una película CON zombies que no es terror ni ofrece casi momentos impactantes, intenta ofrecer aventura conectando con el género de robos pero fracasa al ser todos los momentos excesivamente planos, y tiene unos esbozos de drama familiar que resultan bastante risibles en general.

La película cuenta con el problema añadido de los 145 minutos de duración y un ritmo demencial que provoca que hay literalmente una hora de reloj realmente aburrida que mata el visionado. Comentaba que los zombies de Las Vegas planteaban cosas nuevas que podrían haber molado y que de inicio eran interesantes. Pero al final tampoco consigue que eso vaya a algún sitio, ni crea sensación de amenaza ni nada. El climax acaba siendo un bluff, un videojuego en el que no hay tensión dramática ni te preocupas por ningún personaje al ser claramente carne de cañón. Ni siquiera el archiconocido Dave (Drax, Blade Runner 2049) Bautista tiene ninguna oportunidad, sepultado en un drama que no nos creemos y que no acaba de tener momentos realmente chulos hasta casi los últimos ¿20 minutos de película?

El invento de Snyder de hacerse de director de fotografía tampoco funciona. De hecho, los desenfocados y los contraluces extremos crean varios momentos un poco de vergüenza ajena mientras Snyder va aprendiendo el oficio y cómo se hace. Notándose a la legua que esta faceta no termina de funcionarle tampoco, provocando que varias escenas que deberían fliparnos pasen totalmente desapercibidas por unas imágenes en las que no acaba de verse lo que hay en pantalla.

Por no gustarme, no me gusta tampoco su elección musical con canciones clásicas de Las Vegas que verbalizan en varios momentos lo que nos están contando las imágenes, como si Snyder pensara que los espectadores estamos tontos y no entendemos lo que está pasando y de ahí la “muleta” que nos ofrece para la mejor comprensión de su historia. Y no hablamos de un tratado de filosofía, es una historia de zombies. Si es que hay que flipar… Y es flipante, porque las canciones en si están todas bien, pero la forma en las que las utiliza Snyder consiguió sacarme del visionado en varios momentos.

Zack Snyder es el Rob Liefeld del mundo cinematográfico. Su narrativa grandilocuente de splash-pages solo resalta su nula narrativa y sus problemas a la hora de contar una historia que consiga emocionar en algún momento.

Comparto el trailer de la película:

Ejército de los muertos es la confirmación que no era un tema de los superhéroes de DC, es que no aguanto el tipo de cine que plantea Snyder, mejor me ahorraré futuras producciones y todos contentos.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Zack Snyder´s Justice League (HBO)

Zack Snyder es el Rob Liefeld del mundo del cine. Y en su Zack Snyder´s Justice League estrenado hace unas semanas en HBO tenemos una sobredosis de su vacua potencia visual y su pretenciosa y embarullada narrativa, que traslada a imagen real todo lo malo del grim-n-gritty que sufrimos en el mundo del comics en los años 90.

PUNTUACIÓN: 3/10

Con la determinación de asegurar que el sacrificio definitivo de Superman (Henry Cavill) no fue en vano, Bruce Wayne (Ben Affleck) une fuerzas con Diana Prince (Gal Gadot) para reclutar a un equipo de metahumanos que protejan el mundo de una amenaza inminente de proporciones catastróficas. La tarea es más difícil de lo que Bruce imaginaba, ya que cada uno de los reclutas deberá enfrentarse a sus propios demonios para trascender aquello que los detenía, para unirse y formar de manera definitiva una liga de héroes sin precedentes. Ahora unidos, Batman, la Mujer Maravilla, Aquaman (Jason Momoa), Cyborg (Ray Fisher) y Flash (Ezra Miller) deberán salvar al planeta de la amenaza de Steppenwolf, DeSaad y Darkseid, antes de que sea demasiado tarde.

Versión extendida de “Justice League” (2017), que representará una versión fiel a la visión original de la obra de Zack Snyder, que fue apartado de la producción de la misma tras una tragedia personal y reemplazado por Joss Whedon. (Filmaffinity)

En mi reseña de Justice League (2017) ya comenté los problemas que tuvo el rodaje y post-producción de la película, que provocó el abandono de Snyder de la producción al negarse en realizar los cambios que Warner le exigía. No es el momento de alargarme sobre este tema en este post, si es algo que te interesa te invito a que visites dicho artículo.

Sobre el asunto de la injerencia de Warner, sólo recalcar varios hechos fundamentales, en mi opinión. El primero y principal es que ¡Batman v Superman es una película muy mala!! Es terrible como adaptación del espíritu de los comics de DC, pero incluso sin tener en cuenta esto es una mala película de aventuras, cosa que al menos no pasaba en Man of Steel. Cuando alguien como Geoff Johns que conoce y ama a los personajes ve la película y el desastre que Snyder y Terrio realizaron con los mejores superhéroes de DC Comics, haciendo que cayeran antipáticos por culpa de un guión desastroso, es normal que no quisieran que se repitiera el desastre en este caso con la Liga de la Justicia. Whedon llegó con un encargo imposible y lo cierto es que a pesar de todo mejoró un montón de elementos que pudieron verse en su versión de 2017, partiendo del hecho que podía tocar cosas, pero el esqueleto central de la historia era inamovible y era 100% de Terrio y Snyder. Además, la labor de Whedon también se vio truncada por unos ejecutivos codiciosos que mantuvieron el estreno en 2017 para cobrar sus bonus anuales en lugar de permitir más tiempo para ajustar la película, y obligaron a reducir el metraje a menos de dos horas, lo que convirtió el remontaje en una misión imposible destinada al fracaso.

Tras la debacle de Justice League, tardó poco en empezar el rumor de que existía un montaje diferente, el que fue llamado Snyder-Cut, que no sólo era una película completamente terminada, sino que los ejecutivos de Warner lo ocultaban para que los fans no pudieran disfrutarlo. Al poco, el propio Snyder se unió a esta campaña confirmando la existencia de su Snyder Cut, ofreciendo detalles con cuentagotas que mantuviera la llama de un movimiento con tintes de secta mesíanica que empezó una de las campañas online de cyber-bullying más largas y terroríficas que se recuerdan.

Aunque durante años Warner negó la posibilidad de completar este Snyder-Cut, la suerte (para Snyder) quiso que el lanzamiento del canal de streaming HBO Max en 2020 fuera un fracaso, quedándose muy rezagada frente a los gigantes Netflix, Amazon Prime e incluso también de la recién estrenada Disney+. AT&T, la dueña de Warner y HBO, apostó fuerte por el canal y se lanzó a la búsqueda de contenidos potentes que pudieran generar nuevas suscripciones. En este contexto, el Snyder-Cut parecía una apuesta ganadora, ya que en teoría el montaje estaba acabado y el ruido en internet garantizaba el interés de una parte del fandom. La primera propuesta de HBO ofrecía estrenarlo tal cual estaba, sin finalizar los efectos especiales pendientes, de forma que el coste para HBO sería cero. Snyder por supuesto se negó, y tras unos meses de negociaciones, finalmente HBO aceptó no sólo pagar para que se terminaran los CGI pendientes, (algo importante ya que daba trabajo a las empresas de efectos especiales que por culpa del COVID estaban cerradas por falta de actividad), sino que invirtió lo que se estima son más de 70 millones de dólares para que Snyder pudiera incluso rodar nuevas escenas que pudieran completar su visión de la mejor manera posible. Por lo que se ha publicado, Snyder renunció a su sueldo pero a cambio se guardó el “final-cut” para asegurar que lo que estrenara ahora sí fuera lo que él quería al 100%. Y tras varios cambios, finalmente esta versión de 4 horas ha sido dividido en 6 capítulos consecutivos por HBO y ya está al alcance de los suscriptores.

Y empezando por los elementos positivos, hay que aplaudir que un creador pueda ver su trabajo publicado tal y como él lo pensó. Ya he comentado que no comulgo con la visión de Snyder de los personajes de DC Comics, que muestran a un megalómano que no se ha leído casi ningún comic que no sea TDKR de Frank Miller pero que ha jugado mucho al Injustice, pero sí hay que defender que si Warner le aceptó la idea en su momento, que no se la mutile a mitad del camino. De esta manera, ahora que ya tenemos este Zack Snyder´s Justice League a nuestra disposición, los espectadores podemos salir de dudas y valorar si tanto odio en internet valió la pena.

Un primer elemento positivo que me ha gustado de este ZSJL es poder ver los momentazos visuales que Flash protagoniza en la película y que por motivos narrativos Whedon tuvo que eliminar de su montaje. Desde un punto de vista únicamente visual, el rescate de Iris West inicial y la carrera a través del tiempo en el climax final son super espectaculares y con imágenes realmente brillantes que te dejan con un WHOA!!! en la cara alucinante, de forma que te das cuenta la pena que fue perderse esta espectacularidad en la versión de 2017.

En general, a pesar de algún matiz que luego comentaré, todo el climax final es mucho más redondo y espectacular que el que vimos en la versión de Whedon. Como dije en la crítica de Justice League, creo que Whedon tenía razón en su análisis de los problemas de la historia de Snyder y Terrio y que era un error mostrar a Darkseid en esta película, aparte que su inclusión dejaría un argumento inconcluso que podría generar frustración dado que ya se sabía que Justice League 2 había sido cancelada y no se iba a hacer.

Debo decir que a pesar de las críticas que se escucharon en los días posteriores al estreno sobre la elección de Snyder de estrenar SU película en formato 4:3 y lo raro que queda al verse obligatoriamente en televisión con las dos franjas verticales, a mi no me ha molestado en ningún momento ni me ha generado ningún problema. Es más, diría que esta formato cuadro aporta una cualidad casi operística más grande que la vida que creo que le va de maravilla al estilo grandilocuente -aunque vacío- de Snyder. Es posible que mis sensaciones positivas también vengan derivadas de la propia novedad del formato, pero sea por el motivo que sea, a mi me funciona y ese aspecto concreto ayudaba a que me enganchara a la película durante su larguísimo visionado.

Estoy intentando buscar algún elemento positivo más para resaltar en este post, pero la verdad es que no acabo de encontrarlos. Y me estoy esforzando. Pero nada. Si me voy acordando de algo, lo añadiré sobre la marcha. Bueno si, hay que reconocer que gráficamente, es una pasada ver a BATMAN posando en posturas molonas durante toda la película, suspendido en lugares elevado para lucir cool, recordando las típicas splash-pages de los comics. Visualmente, la verdad es que está super chulo.

Pero llegamos al quid de la cuestión. Y es que en lo fundamental, el núcleo del guión Snyder y Terrio es el mismo que vimos en la versión de Whedon, con Steppenwolf llegando a la Tierra buscando las 3 cajas madres, la resurrección de Superman y la batalla final en Rusia. Y la verdad es que en lo relativo a la caracterización de los personajes y el ritmo, me quedo sin dudarlo con la versión de Whedon. Y eso a pesar de que claramente es una película frankenstein en la que se notan los remiendos a la legua, pero Whedon aporta muchísima más humanidad a los personajes en 2 horas que lo que Snyder consiguió en ¡tres películas de estos personajes!!!

El debate si son la misma película o son películas diferentes me parece un tanto estéril. Si, la historia básica es la misma, pero hay muchos cambios entre ambas en lo relativo a motivaciones e historia de los personajes, hasta el punto que alguna escenas contando lo mismo cambian el foco de unos personajes a otros. Aparte, un montaje de dos horas y otro de cuatro difieren tanto que yo al menos las considero entidades diferentes.

Y volvemos a lo que comentaba al principio. El primer gran problema de ZSJL es que Chris Terrio es un guionista nefasto que firma de nuevo un guión muy flojo caracterizado por la arbitrariedad, en el que la causalidad y la lógica no son tenidos en cuenta. Esto provoca que por cada momento visual chulo que encontramos hay una idea cuestionable en el guión que me saca de la película y que entiendes que Whedon lo quitara de su montaje.

No quiero convertir este post en una relación exhaustivo con todas los saltos de lógica y absurdeces del guión, porque se haría eterno. Si quieres hacer unas risas, te recomiendo que leas el hilo que mi amigo tuitero Caedus ( @SepZed ) ha publicado sobre la película, que me parece excelente. Solo comentaré algunas locuras que me parecen fragrantes.

Empezando porque la primera aparición cinematográfica de DARKSEID (posiblemente el más poderoso villano de DC Comics) en imagen real en la película sea para verle caer derrotado y casi destruido a manos de las amazonas, atlantes y dioses del Olimpo capitaneados por Ares. Si Darkseid fue DERROTADO, ¿por qué debe dar sensación de amenaza Steppenwolf, que no deja de ser el subalterno del perdedor? ¿Cómo es posible que Terrio tuviera esta idea y nadie se diera cuenta que era una tontería y un error? Pues porque ejemplifica lo que es Snyder, un director motivado por los golpes de efecto y los momentos visuales al que realmente le da igual cómo se llega a esos momentos. Si, ya se que Sauron también es derrotado al comienzo de LOTR, pero supongo que aparte que precisamente eso ya esá muy visto, no querrás admitir que copiar unas novelas escritas hace más de medio siglo queda un pelín vago, ¿no es verdad, Chris Terrio?

A esto se une la absurdez que Darkseid nunca ha sido derrotado en miles de mundos, pierde las cajas madre en la Tierra y se marcha con su nave del Sistema Solar (no teletransportándose) para luego decir que las cajas madre estaban perdidas y no se sabía su paradero. ¡Pero si está claro, si te las dejaste en la Tierra!! ¿Nadie se dio cuenta de esto tampoco? Claramente no, Terrio debe pensar que los espectadores somos tontos.

La presentación de Wonder Woman (Gal Gadot) en el banco en Londres es básicamente la misma en ambas versiones, pero la de Snyder no sólo es más lenta sino que convierta a Diana en una asesina sanguinaria cuando no hay necesidad de ello, destrozando además el propio banco porque si en otro momento gratuito que no viene a cuento y me recordó a lo peor de MoS y la destrucción de Metrópolis porque molaba. Sin embargo, tras destrozar la cabeza de un terrorista y esparcir sus sesos por una pared, en uno de los momentos más embarazosos que creo voy a ver en una película este año, una niña la dice “de mayor quiero ser como tú”. Vaaaaale, que alguien llame al psicólogo, no cabe duda que la niña ha quedado traumatizada. Aparte de lo ridículo del plan de los terroristas que básicamente buscan suicidarse porque si. Whedon consigue que empatices con Diana, según Snyder es un témpano de hielo sin debilidades ni humanidad, algo que se hace dolorosamente visible en el climax en el que ¡¿decapita a steppenwolf porque mola?! WTF?

Flash (Ezra Miller) comentaba que tiene momentos visuales estupendos, pero también otros que generan un cierto bochorno, como la entrevista de trabajo, el salvamento de Iris West adoptando una actitud de stalker ante la indefensa joven, que la salve a ella pero le de igual la destrucción y las muertes que provoca el accidente de tráfico detrás suyo, o que sea imposible localizarle y viva casi como un okupa sin ingresos, pero resulta que visita a su padre en la cárcel (donde hay listado de visitas) todas las semanas y tiene una casa llena de alta tecnología y se ha construido un traje con materiales de última generación.

Como digo, la película es una sucesión de superficialidad tras tonterías tras momentos embarazosos. Y eso continuamente. Algo de lo que sufre sin duda el personaje de Cyborg. Ya comenté en mi post de Justice League que Ray Fisher es un error de casting de bulto y de largo el peor actor de los seis que interpretan al super grupo. Sus apariciones tienen el carisma de un poste de la luz con el problema de estar enfadado todo el rato pero en especial con su padre ¿por salvarle la vida? Vamos hombre… Si, Fisher tiene muchos más minutos en pantalla y el guión hace que varios momentos clave le tengan a él en el centro, pero su carisma es nulo y el CGI de su traje tampoco funciona, por lo que en este caso, más no es mejor. Aparte, tener más metraje para ver que siendo universitario llaman a su madre como si fuera un niño cuando le pillan habiendo hackeado el ordenador del colegio no funciona para que empaticemos con él. Como tampoco lo hace que nos digan que es un héroe porque tiene el poder de entrar en cualquier ordenador y saltarse todas las protecciones para conocerlo todo de nosotros, pero elige no hacerlo… para a continuación espiar a una mujer aunque acabe dándole dinero.

Y eso sin entrar en la absurdez que los parademonios buscan las cajas madres atraídos por sus patrones de energía únicos, lo que les lleva a Star Labs donde estuvo almacenada, pero no a la caja en sí que se encuentra en la casa de Cyborg. Pero como digo, como estas hay en todas las escenas.

Aquaman (Jason Momoa) es igual de irrelevante en el aspecto emocional y como personaje en el ZSJL como lo era en la versión de Whedon, pero aquí mata sin compasión a Steppenwolf y cae en todavía más contradicciones frente a la estupenda película de James Wan. Y unas jóvenes cantan cuando entra en el mar porque queda bonito aunque no tenga sentido.

Batman (Ben Affleck) en la versión de Whedon conocía en la propia película la amenaza de los parademonios, lo que justificaba la creación de la Justice League, haciendo que la película fuera autocontenida y en ese sentido, satisfactoria. Junto a Diana se ayudaban mutuamente a recuperar la fe en la humanidad y mirar más allá de los errores de ambos del pasado. Además, haciendo un buen uso de la continuidad, tras su sueño en BvS, avisa a Lois cuando van a resucitar a Superman para que esté presente y sea su arma secreta en caso que las cosas vayan mal, consiguiendo con su previsión que Superman no caiga en la oscuridad. De esta forma, todo lo que hace tiene una justificación, es lógico y provoca una evolución en el personaje que mola. En el ZSJL, no hay lógica ni evolución ni nada. Bruce empieza ya el reclutamiento sin habernos mostrado por qué, no tiene la conexión con Diana y si Lois está en el parque, es por pura casualidad random cualquiera.

Y hablando de Lois (Amy Adams), la única escena que de verdad me parece bien escrita es la que Lois y Martha Kent (Diane Lane) hablan y comparten su dolor tras la muerte de Clark (Henry Cavill). Un momento super chulo que Snyder se carga ridículamente al añadir en los reshoots al Detective Marciano, lo que de hecho cancela el momento emocional y lo transforma en algo embarazoso. Aparte, para ser telépata y saber la importancia de Lois aún no se muy bien porqué, ¿no va y le dice que pase página en su vida, lo que de facto convierte su visita al memorial de Superman un momento totalmente aleatorio?

Todo en el guión de Terrio viene motivado por la casualidad, no la causalidad. Y por la molonidad vacía que no aporta nada, cosa que queda totalmente de relevancia en el uso del traje negro por parte de Superman, que no parece tener más justificación que la obsesión de Snyder por la falta de color como herramienta para hacer la historia más “adulta”, lo que demuestra una mentalidad adolescente un tanto acomplejada.

Todo lo anterior refleja que a pesar de estar ante una película de cuatro horas, eso no significa que los personajes estén mucho mejor construidos o que las dos horas extra nos aporten elementos fundamentales para hacerlos más redondos de lo que vimos en la versión de Whedon. De hecho, como ya pasó en BvS, se hace muy difícil poder empatizar con estos personajes ya que son mostrados casi como estatuas de mármol más que como personas o héroes. Si la idea era de alguna manera sugerir la icónica etapa de Grant Morrison en el comic, el naufragio es total.

Pero no es sólo que los personajes flojeen a pesar de la espectacularidad de algunos momentos contadísimos, o que el guión sea directamente un desastre. En este ZSJL tenemos la mayor demostración de ombliguismo “autoral” y nula capacidad para contar una historia de forma adecuada que he sufrido en mucho tiempo. Las cuatro horas son un horror a cámara lenta en la que conceptos como ritmo, construcción de tensión o la evolución dramática ni están ni se los espera, llegando incluso a pensar si Zack Snyder olvidó la habilidad que mostró en sus primeras películas Amanecer de los muertos o 300, las mejores de su filmografía y hoy por hoy, casi un espejismo.

Snyder se olvida de la síntesis ofreciendo un relato alargado y recargado que sin embargo es puro humo vacío de contenido. Comparaba a Snyder al comienzo de mi reseña con Rob Liefeld, y lo cierto es que la frase es de mi hermano Fernando, pero es que dio en la diana. Liefeld es super majo en redes sociales (y un poco flipado) y tiene muchísimos fans desde los años 90. Pero el caso es que tras más de 30 años trabajando sigue sin saber dibujar ni respetar los más mínimos conceptos de anatomía o perspectiva. Con el problema añadido que en sus últimos trabajos se le nota todavía más acomodado y vago que de costumbre porque sabe que haga lo que haga, sus incondicionales se lo van a comprar igual. El mundo del comic tiene a veces estos milagros, yo tampoco lo acabo de entender. Snyder está siendo lo mismo pero peor al aplicarse al medio cinematográfico, su grandilocuencia, oscuridad y estilo visual videoclipero ya no ocultan su nula capacidad narrativa o su vacía pretenciosidad, anclado en la splash-page, y olvidando que ante todo se trata de contar una historia. De hecho, da la sensación que la adoración del culto ha provocado que su endiosamiento sea aún mayor y se crea que cualquier cosa vale, porque es suya.

Y aún no he terminado. A todo esto hay que sumar unos CGI penosos impropios de una película de gran presupuesto como esta. En la versión de Whedon Steppenwolf quedaba cutre, pero la versión de Snyder no lo mejora en absoluto. De hecho, en otra muestra de infantilismo, Snyder cae un poco en el ridículo de pensar que el poner pinchos irreales en su armadura lo iba a hacer más peligroso y “malote” cuando es al contrario, queda incluso menos creíble. Pero es que el diseño de Darkseid es aún mas terrible y queda fatal con el deficiente CGI, al igual que varias escenas como el combate en el pasado que parece sacado de un juego de la Play Station 2. Si con 70 millones extra que ha contado Snyder sólo puede conseguir esto, la cosa no podría ser peor.

No tengo demasiados peros con la música de Junkie XL más allá que me falta un tema realmente icónico del grupo, pero en general es funcional con lo que se pedía de él. Con lo que no conecto nada es con la elección de canciones de Snyder en las que la letra de las mismas verbaliza lo que está pasando en pantalla, como si pensara que el espectador es un niño pequeño que necesita ayudas adicionales.

Las cuatro horas se hicieron eternas sobre todo porque el conjunto acaba siendo realmente aburrido. Y eso es además de por todo lo anterior por una guinda final de Snyder con los larguísimos epílogos que no aportan nada y quedan como unos easter-eggs totalmente vacíos. La conversación de Batman y Joker es realmente tonta, al igual que la aparición final del Detective Marciano. Todo es vacío y superficial, con el agravante que Snyder lo pone a sabiendas que estos teaser no van a llegar a ningún lado, como si de alguna forma quisiera seguir presionando a Warner en lugar de pasar página y dedicarse a sus propios conceptos, en lugar de maltratar los de DC Comics.

Tras todo esto, hay un último detalle menor que realmente es lo menos importante de todo, pero que me parece muy ilustrativo del conocimiento y respeto de Zack Snyder y Chris Terrio hacia el mundo de los comics. Y es que en los títulos de crédito se reconoce a Jack Kirby como creador del Cuarto Mundo y Darkseid (mola, las cosas como son), y también se menciona a los creadores de los miembros de la Justice League: Simon y Shuster como creadores de Superman, Kane y Finger como creadores de Batman, etc… Pero, salvo error por mi parte, diría que no hay ningún agradecimiento a ningún guionista, artista o editor que haya trabajado en los comics de la Liga de Justicia. Triste confirmación que esto es así porque en el fondo nunca leyeron esos comics…

Por todo esto, el ZSJL es para mi de largo la peor película de toda la filmografía de Snyder. No sólo por la duración, sino por la sensación autocomplaciente de un director que cada vez se gusta más a si mismo en lugar de intentar pensar cual es la mejor forma de contar esta historia en concreto.

Tengo claro que una versión de Whedon de 140 minutos sería infinitamente superior que esta, y hubiera sido la versión definitiva del grupo, incluso a pesar de las deficiencias del guión de Terrio. Por contra, la versión de Snyder de 160-180 minutos que se hubiera estrenado en cines, probablemente sería una mejor versión que este ZSJL, pero seguiría sin ser una buena película.

Comparto el trailer de la película:

Zack Snyder´s Justice League ha sido todo lo que se esperaba de ella. Lamentablemente, no es un elogio. Ha sido una experiencia que espero no tener que volver a experimentar nunca más.

PUNTUACIÓN: 3/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Justice League (2017) de Zack Snyder y Joss Whedon

Siguiendo con mi repaso cronológico a la filmografía de Zack Snyder, hoy me toca hablar de la polémica Justice League de 2017, película que Snyder abandonó al no aceptar los cambios que le exigían los productores de Warner y que tuvo que terminar Joss Whedon tras unos extensos reshoots que modificaron el metraje original.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Motivado por la fe que había recuperado en la humanidad e inspirado por la acción altruista de Superman, Bruce Wayne recluta la ayuda de su nueva aliada, Diana Prince, para enfrentarse a un enemigo aún mayor. Juntos, Batman y Wonder Woman se mueven rápidamente para intentar encontrar y reclutar un equipo de metahumanos que combata esta nueva amenaza. El problema es que a pesar de la formación de esta liga de héroes sin precedentes –Batman, Wonder Woman, Aquaman, Cyborg y Flash– puede que sea demasiado tarde para salvar el planeta de una amenaza de proporciones catastróficas. (FILMAFFINITY)

La Liga de la Justicia es el comic de DC Comics que agrupa a los más grandes héroes de su universo. Warner estuvo valorando durante años la posibilidad de hacer una película inspirada en este comic, siendo el proyecto Justice League Mortal de George “Mad Max” Miller el que a punto estuvo de hacerse realidad en 2007.

Haciendo un rápido repaso, es julio de 2013, tras no cubrir Man of Steel las expectativas de taquilla que Warner esperaba, la productora enterró la posibilidad de rodar Man of Steel 2 como Christopher Nolan y David Goyer habían planeado inicialmente, dando prioridad al estreno de Batman v Superman: El amanecer de la justicia en 2016, con un Zack Snyder convertido de facto en el “showrunner” que controlaría la creación del universo compartido de los personajes de DC Comics.

Snyder debió deslumbrar a los ejecutivos de Warner durante esos meses, ya que durante el rodaje de BvS, Warner confirmó a Snyder como director de Justice League y que Chris terrio iba a repetir como guionista. Y lo que es más, Justice League no era una película, sino dos, que se rodarían de forma simultánea. La Parte Uno se estrenaría el 17 de noviembre de 2017, y la Parte Dos el 14 de junio de 2019. Esos eran los planes anunciados en 2014, y ya sabemos que gran parte de estos anuncios no llegaron a realizarse.

El rodaje de Justice League comenzó en 2016 tras la finalización del rodaje de Wonder Woman (Patty Jenkins, 2017), y justo después que Batman v Superman se estrenara en los cines en marzo de ese año. Y este es un momento clave, ya que a pesar de ser BvS un éxito de taquilla, la terriblemente mala acogida que tuvo la película entre los críticos y una parte importante de los aficionado debió ser un jarro de agua fría para los ejecutivos de Warner, que se dieron cuenta que haber dado todo el poder a Snyder igual no era tan buena idea como ellos pensaron en un primer momento. De hecho, en mayo de 2016, en mitad del rodaje de Justice League, Warner anunció que John Berg y Geoff Johns entraban como productores de la película y se hacían cargo del desarrollo del Universo extendido de DC. Un viraje en toda regla de Warner en medio de la que tenía que ser la más grande película de superhéroes jamás rodada. Larry Fong, el director de fotografía de toda la filmografía previa de Snyder fue reemplazado a última hora por Fabian Wagner debido a problemas de agenda con otra película con la que se había comprometido.

En mayo de 2017 Snyder renunció durante la postproducción a finalizar la película. En ese momento se explicó que era debido al dolor provocado por la muerte de una hija adoptiva meses antes y que Snyder cedía gustosamente el bastón de mando a Joss Whedon para que finalizara la producción e hiciera unos cambios mínimos en una película que básicamente estaba ya completada.

La realidad era muy diferente. Además de tener que lidiar con el control que Berg y Johns intentaban ejercer durante el rodaje, Snyder se negó a recortar la película después que un primer montaje del director no gustara a los ejecutivos y éstos le exigieron cambios y recortes. Y para estar la película terminada, Whedon se embarcó en dos meses de reshoots que alteraron completamente la película. Oficialmente Snyder continúa apareciendo como director de la película y Whedon aparece acreditado únicamente como guionista junto a Chris Terrio. Obviamente Terrio y Whedon no trabajaron juntos, ya que Whedon se encargó de modificar el guión original de Terrio.

Se criticó mucho en su día a Marvel cuando dejó marchar a Edgar Wright durante la pre-producción de Ant-Man o más recientemente a Scott Derrickson de Doctor Strange and the multiverse of madness. Pero realmente es más honesto por parte del productor parar antes de empezar si la visión de un director no se ajusta a los planes del estudio, que dejarle hacer y luego mutilarle la película en post-producción. Algo que no sólo pasó en Justice League, sino también en Suicide Squad de David Ayer. Pero, claro, para hacer eso Warner debería tener a un Kevin Feige como jefe supremo que controlara y supervisara todas sus producciones y tuviera capacidad de decisión para decirle a un director que aunque una idea suya podía ser molona, igual no era la más adecuado para el universo compartido. Pero claro, ese claramente no fue nunca el caso de Warner, y aún están pagando las consecuencias.

Por añadir contexto, Disney también alteró Rogue One (2016) apartando a Gareth Edwards y aparentemente dando el control y el final-cut a  Christopher McQuarrie. Pero todo pasó entre bambalinas y el público casi ni nos enteramos. Sin embargo, Warner en esa época era una jaula de grillos en los que en esos años todas las desavenencias se aireaban en los medios de comunicación, lo cual no tengo duda que también empeoró las expectativas que el público aficionado pudiera tener.

A eso hay que sumar a unos ejecutivos sin escrúpulos que forzaron que se mantuviera el estreno en 2017 a pesar de las solicitudes de más tiempo para arreglar la película porque temían que si la película se estrenaba en 2018 ellos pudieran perder un bonus millonario en su salario, y como forzaron incomprensiblemente que la película durara menos de 2 horas para poder tener más pases diarios en los cines, sin importarles lo imposible que era mutilar una película pensada para tres horas largas y que pudiera quedar bien tras quitarle un tercio de metraje. El interés egoísta era claro, había que estrenar fuera como fuese, si la película era buena, mala o muy mala era secundario. Y con estos mimbres en juego, el resultado final no podía ser bueno.

Y ese es el pecado original de Warner. No los reshoots, ya que eso es una herramienta muy útil en el mundo del entretenimiento para mejorar el resultado final de una película a la que el montaje ha ayudado a detectar algo que no funciona. El pecado es la avaricia, querer desnaturalizar una película no para hacerla mejor, que les daba igual, sino para ajustarse a una moda con la que pensaron que podían ganar más dinero.

Y frente a esto, es una pena ver en lo que se metió Whedon y como su carrera profesional se fue al garete por ello. Porque recordemos que Whedon fichó por Warner para desarrollar una película de Batgirl y se encontró en una situación imposible cuando los productores de Warner que le contrataron le pidieron el favor de que les ayudara a arreglar el probleman que tenían con Justice League. Hacer una película de Justice League era la oportunidad de una vez en la vida, o se subía o el tren hubiera pasado. Y Whedon realmente hizo una tarea titánica para intentar mejorar la historia de Snyder y Terrio, hasta el punto que en lo relativo a los personajes y su evolución esta Justice League es muchísimo mejor película que el montaje que finalmente vimos en el Zack Snyder´s Justice League estrenado en HBO.

Y esto es lo mejor de esta versión de Justice League. A partir de una historia general de Steppenwolf buscando las 3 cajas madres, la resurrección de Superman y la batalla final en Rusia de Snyder y Terrio que era inamovible y no podía cambiarse, Whedon realmente da una lección de narrativa que hace que la historia sea autocontenida y explique todo lo necesario para entenderla sin tener que ir a ver otras películas previas. Consigue que empaticemos con los principales personajes del grupo, Batman (Ben Affleck) y Wonder Woman (Gal Gadot), y que conozcamos lo básico del resto de miembros: Aquaman (Jason Momoa), Flash (Ezra Miller) y Cyborg (Ray Fisher), mientras esperamos el regreso triunfal de Superman (Henry Cavill), ahora sí convertido en el símbolo de esperanza que mueve sobre todo a Batman a convertirse en su mejor versión, a pesar de estar viejo y cascado.

De esta forma, Whedon nos muestra a un parademonio en Gotham que explica y justifica que Batman busque con premura al resto de héroes porque viene una amenaza indeterminada a partir de una pesadilla previa vista en BvS. Y dado que Justice League se estrenó después de Wonder Woman, esta película muestra el dolor que Diana que aún en ese momento siente por la pérdida de Steve Trevor. Además de hacer que Batman la haga asumir su error de vivir anclada al pasado si quiere ser la heroína que realmente debe ser. Y a su vez, Diana también ayuda a Bruce formando una pareja muy interesante sin ningún detalle romántico.

Viendo el ZSJL, realmente hay un casi nulo desarrollo de los personajes de Aquaman, Flash y Cyborg, porque que tengan más minutos en pantalla no implica que estén construidos mejor. Empezando porque todo lo relacionado con Aquaman entra en contradicción con lo visto posteriormente en su película en solitario en la que James Wan se enfrentó a las ridiculeces y prejuicios que Snyder tenía sobre el personaje en temas tan tontos como el hablar bajo el agua y donde triunfó donde Snyder se ahogó en un vaso de agua (perdón por el chiste fácil, no pude evitarlo).

Respecto a Flash, saber su drama personal al estar su padre en la cárcel por un crimen que los fans de los comics sabemos que no cometió ya estaba en el guión de Terrio. Whedon estima que es suficiente para empatizar con él, aunque sus momentos de humor no acaben de funcionar. Flash es el segundo más perjudicado de este montaje ya que Whedon eliminó sus DOS MOMENTAZOS visuales, el de presentación y en el climax final viajando en el tiempo, al entender con buen criterio que la película no podía mostrar a Darkseid y tenía que hacer que Steppenwolf fuera el único villano de la historia. Sustituirlo por el salvamento de la familia rusa realmente es una decepción que no le hace brillar lo que se merece.

Otro tema sobre Flash sobre el que merece la pena detenerse es en su horrible diseño del traje, que es de largo el peor de todos los vistos en imagen real. Si, casi peor que el de la primera serie de televisión de los años 90. Esto también es un problema que no ayuda a que nos guste el personaje, a lo que hay que añadir un origen poco claro, como que sea pobre y viva casi de ocupa y tenga un traje de ultimísima tecnología y materiales surgido casi de la nada.

Sobre Cyborg, hay que reconocer que el personaje fue el gran damnificado del montaje de Warner. Pero ante la obligación de reducir a menos de dos horas una historia de Snyder que daba para tres, entre dar minutos a un personaje poco conocido o ayudar a construir a iconos como Batman y Wonder Woman para hacerles más interesantes de lo que habían sido hasta ahora en las películas previas, creo que la decisión de Whedon fue la correcta. Correcta teniendo en cuenta que los ejecutivos de Warner le trajeron para arreglar los errores vistos en el primer montaje de Snyder.

Y sin querer hacer sangre, fue la decisión correcta teniendo en cuenta, visto el ZSJL, que Ray Fisher es un error de casting de bulto y de largo el peor actor de los seis que interpretan al super grupo. La interpretación de Fisher es terrible, como ver un palo inexpresivo que convierte a Cyborg en un incordio que no está al nivel de los demás. Y teniendo en cuenta que para Snyder, Cyborg tenía un papel central, si la interpretación de Fisher no funcionaba, eso provocaría que todo cayera con él, por lo que, de nuevo, veo acertado centrar el foco en el carisma que sí había en Batman y Wonder Woman.

A todo lo anterior habría que sumarle también un terrible diseño del personaje que no queda bien en pantalla. Sus cromados y colorines creados con CGI quedan falsos, distraen y no ayudan tampoco a que nos creamos al personaje, lo cual es responsabilidad de quien le dió luz verde, que entiendo que fue Snyder.

La película es espectacular y tiene varios momentos visuales estupendos, como la presentación de Wonder Woman, el combate en el pasado o algunos destellos aquí y allá. Momentos todo hay que decir que son casi exclusivos de Snyder. En este caso, hay que reconocerle también los méritos a Snyder cuando los tiene. En todo caso, también hay que indicar que Whedon fue contratado para arreglar los problemas, por lo que funcionaba no necesitaba tocarlo. De hecho, como comentaba al principio, a pesar de los extensos reshoots, realmente sólo Snyder aparece acreditado en la película o en IMDB.

Viendo las dos horas de película, creo realmente que con 20-30 minutos más de metraje y retrasando el estreno al estreno cinco o seis meses hasta 2018, la película de Whedon hubiera podido ser considerada buena o al menos relativamente satisfactoria. Obviamente eso no pasó, y por eso a partir de aquí empiezan los aspectos negativos de la película.

Empezando por lo más evidente, Justice League fracasa porque se nota en todo momento que estás viendo dos versiones de la misma película de dos directores diferentes. Antes de ver la ZSJL, casi todos podíamos decir qué escenas eran de Snyder y cuales fueron añadidas por Whedon, quedando una sensación de “Frankenstein” muy extraña en una película.

Para empeorar todo, el insuficiente metraje hace que todo sea demasiado frenético y todo pase demasiado rápidamente sin dar tiempo que lo que pasa impacte en los personajes (y en nosotros los espectadores), imposibilitando que empaticemos con los protagonistas. Batman y Wonder Woman si muestran una interesante humanidad y debilidades, pero también el valor de enfrentarse a sus problemas y evolucionar positivamente. También Superman tiene unos buenos minutos cuando se reencuentra con Lois Lane (Amy Adams) y su madre MARTHA Kent (Diane Lane). Fuera de eso, todo es demasiado plano.

Hay otro elemento clave que debo comentar también, y es que el guión de Snyder y Terrio es malo con avaricia. Salvar una película que está tan mal construida realmente era una misión imposible, como mucho se trataba de haber maquillado sus defectos, cosa imposible de conseguir en 120 minutos, un metraje que no hizo más que enfatizar estos problemas. Por dar un sólo ejemplo, Steppenwolf pierde las cajas madre en el pasado y se retira derrotado de la Tierra no con un tubo Boom sino con naves espaciales tradicionales. Que luego diga que las cajas madres estuvieron perdidas y por fin las encontró en el presente miles de años después es una ridiculez porque ¡FUE ÉL QUIEN PERDIÓ LAS CAJAS, SABÍA CLARAMENTE QUE ESTABAN EN LA TIERRA!!!! El guión de Terrio está plagado de este tipo de ridiculeces, esto NO es de Whedon, sino 100% de Snyder. Y para Terrio, los superhéroes no hay duda que son un género menor para el cual no hace esforzarse en crear conceptos de causa efecto lógicos o una evolución de personajes coherente y justificada que no sea “porque si”.

Steppenwolf, interpretado por Ciarán Hinds, realmente es un fail de villano con un CGI penoso en lo visual y genérico a más no poder en lo relativo a su caracterización y sensación de peligro. Eso es así, y partiendo de esto es complicado que haya sensación de amenaza cuando todo nos transmite feeling de videojuego malo, de forma que el suspenso general fuera casi inevitable. Pero sin embargo, Whedon aquí también tenía una misión imposible ya que entendió con buen criterio que mostrar a Darkseid por primera vez PERDIENDO contra los héroes del pasado era un error de libro que mermaba su capacidad de poder ser EL VILLANO del Universo DC. Y una vez esto queda claro, la única opción era dar todo el peso a Steppenwolf, pero a la vez con el metraje limitado, no había forma de construir nada de entidad con él. Y aunque la muerte de Steppenwolf resulta in tanto ridícula y anticlimática, peor hubiera sido ver a la JL convertidos en asesinos sanguinarios. ¿Qué me dices, que eso ha pasado?

Tampoco voy a decir que Whedon acertó con todo. Obviamente todo la relativo a la familia rusa que la Justice League va a rescatar mientras atacan la base de Steppenwolf no funciona y queda ridículo. Soy el primero que criticó Man of Steel en la que Superman destruía Metropolis sin preocuparse de las bajas humanas mientras peleaba contra Zod. Por esto, entiendo que Whedon quisiera recordarnos que primero y ante todo, la Justice League son héroes cuya primera preocupación es salvar a los inocentes. De hecho que es posible vencer al villano y salvar a los inocentes a la vez. Sin embargo, la realización es descuidada y está mal ejecutada.

Tampoco tengo claro que quitar el traje negro de Superman sea un acierto. Está claro que esto es otro “porque sí” tonto de Snyder no ganado por el personaje sino por los complejos adolescentes de Snyder para hacer que su película pareciera más adulta. Si, por muy ridículo que suene, realmente me creo que Snyder pensaba sinceramente que poner a Superman de negro ayudaría a que la película fuera más oscura y seria, aunque todo a su alrededor sea un ridiculez. Este es el nivel. Dicho lo cual, probablemente una decisión intermedia de hacerle llevar el traje negro durante la resurrección para luego cambiar al tradicional en el climax final cuando vuelve a la luz y a ser el héroes que inspira a los demás quizá hubiera sino una decisión más acertada.

La música tampoco acertó. Tras Hans Zimmer en Man of Steel y Zimmer y Junkie XL en BvS, Whedon y Warner contrataron a ultimísima hora (y casi sin tiempo) a Danny Elfman para que sustituyera a Junkie XL. Elfman compuso en 1989 la música de Batman (y también de Batman Returns) y usó su tema musical en Justice League, además del tema de Superman de John Williams con un toque oscuro. Y realmente esto no funciona, ya que estos Batman y Superman NO son los de las películas originales. El feeling clásico que intentaron conseguir no compensa la sensación de truco tramposo para intentar conectar con el espectador veterano que sigue teniendo esas películas e el altar super heroico. En todo caso, esto no creo que sea problema de Elfman que tampoco contó con tiempo suficiente para escribir una buena partitura.

Y no quiero ni hablar del bigote de Henry Cavill y los millones de dólares que se gastaron en eliminarlo para hacerlo mal, cosa que también ayuda a que sea imposible conectar con casi nada de los que le pasa a Superman en el tramo final.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, no es de extrañar que las críticas fueran terribles y que los fans salieran decepcionados de este montaje estrenado en 2017 en los cines. Además, que los medios de comunicación airearan todos los problemas de la producción y los reshoots hizo que recordáramos el desastre de Suicide Squad el año anterior, lo que provocó que muchos no nos dejamos engañar como para pagar por verla en el cine. Frente a los más de 300 millones de presupuesto, Justice League acabó recaudando 657 millones en todo el mundo, lo que significó un enorme fracaso comercial.

BvS recaudó 875 millones en todo el mundo, lo que significa que millones de espectadores que sí vieron BvS en el cine decidieron NO ver la siguiente película de Zack Snyder con estos personajes. ¿Eso es un problema de Justice League o la película sufrió también la debacle que significó BvS para los espectadores? Una película puede ser mala pero hacer un taquillazo. Sin embargo, si no ha dejado a los espectadores satisfechos, no volverán a pagar por la secuela. Lo hemos visto en las franquicias de TMNT, Amazing Spiderman o las últimas películas de Transformers de Michael Bay. Lo que quiero decir es que Justice League es mala, pero la gente que NO la vió (yo por ejemplo) tomó la decisión no tanto pensando en esta película sino en lo decepcionantes que fueron MoS y BvS. Lo cual es todo responsabilidad de Snyder, que se cargó a pulso el universo compartido cinematográfico de Warner / DC.

Pero incluso de entre los espectadores que si la vieron, el boca a boca fue terrible y terminó de aniquilar a la película. Justice League recaudó 96 millones de dólares en USA y un total de 285 millones en todo el mundo EN SU FIN DE SEMANA DE ESTRENO. Eso a priori parecen muy buenas cifras, pero supusieron en USA un 44% menos que los 166 millones que recaudó BvS, marcando la primera película del DC que no superó los 100 millones de recaudación. En Estados Unidos y Canadá terminó recaudando tan sólo 229 millones, es decir, casi un 40% del total lo consiguió en el primer fin de semana. Un desastre.

Justice League en una película fallida que realmente es una decepción bajo casi cualquier punto de vista. Whedon lo intentó, pero salvar la película de Snyder era una misión imposible.

Comparto el trailer de la película.

Es la segunda vez que veo Justice League, si puedo evitarlo no volveré a verla una tercera.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Batman v. Superman: El amanecer de la Justicia Ultimate Edition de Zack Snyder

Tras Man of Steel, Warner decidió que era el momento de reunir a los más grandes iconos de DC Comics en la película definitiva de superhéroes: Batman v. Superman: El amanecer de la Justicia, película estrenada en 2016 dirigida por Zack Snyder y que voy a analizar en su versión extendida.

PUNTUACIÓN: 4/10

Ante el temor de las acciones que pueda llevar a cabo Superman, el vigilante de Gotham City aparece para poner a raya al superhéroe de Metrópolis, mientras que la opinión pública debate cuál es realmente el héroe que necesitan. El hombre de acero y Batman se sumergen en una contienda territorial, pero las cosas se complican cuando una nueva y peligrosa amenaza surge rápidamente, poniendo en jaque la existencia de la humanidad. (FILMAFFINITY)

Comentaba en mi reseña de Man of Steel que la película de Bola de Drac Superman de Snyder no había conseguido los resultados en taquilla que Warner esperaba. Es por esto que en la San Diego ComicCon de ese mismo año 2013, y ante la feroz competencia de Marvel Studios, Warner no quiso esperar más para lanzar a tope su universo compartido cinematográfico anunciando lo que se esperaba que fuera lo mejor de lo mejor, el primer cruce de Batman y Superman en pantalla grande, interpretados por Ben Affleck y Henry Cavill respectivamente, a lo que sumamos la incorporación de una novedosa Wonder Woman (Gal Gadot). Esta película a su vez iba a servir de plataforma de lanzamiento de la Justice League en imagen real, y Warner dió control absoluto a Zack Snyder para iniciar este universo compartido cinematográfico con los personajes de DC Comics, tras dar un paso al lado Christopher Nolan, que vendió a Warner la idea de David Goyer de lo que acabó siendo Man of Steel.

Snyder dijo que la película se inspiraría (obviamente) en Batman The Dark Knight Returns de Frank Miller, pero sin ser una adaptación literal. A partir de un argumento del propio Snyder y David Goyer, el guión definitivo fue escrito por Goyer con Chris Terrio, guionista estrella fichado por Snyder y Warner tras ganar el Oscar por Argo en 2012, y del que esperaban un punto de vista aún más serio de lo que vimos en Man of Steel. Frente a la idea de hacer películas individuales de cada miembro principal de la Justice League que culminaran en la película grupal como hizo Marvel con los Vengadores, Snyder comentó que ellos no necesitaban copiar ninguna fórmula porque lo suyo iba ser mejor y estaría dirigido a un público “adulto”, no infantil.

Para la película, Snyder volvió a trabajar con Larry Fong como director de fotografía, y contó con el montaje de David Brenner, así como música a cuatro manos de Hans Zimmer y Junkie XL.

Amy Adams (Lois Lane), Jesse Eisenberg (Lex Luthor), Diane Lane (MARTHA Kent), Laurence Fishburne (Perry White), Jeremy Irons (Alfred) y Holly Hunter (Senadora June Finch) completan el reparto de esta super producción en la que Warner tiró la casa por la ventana y no escatimó nada a Snyder para que rodara la película más espectacular del momento.

Y aunque no se puede negar que Batman v Superman (BvS) sí fue super espectacular y un éxito de taquilla, recaudó 873 millones de dólares en todo el mundo a partir de un presupuesto declarado de 250 millones, Warner volvió a quedarse corto respecto a sus aspiraciones en taquilla, al no conseguir llegar a los 1000 millones de recaudación y quedarse por debajo de los 1150 millones que Capitán América: Civil War recaudó ese mismo año 2016.

Y por si fuera poco, la película fue masacrada por la crítica resaltando sus numerosos defectos por encima de la espectacularidad de las imágenes de Snyder. Dentro de los aficionados también generó disparidad de opiniones, algo totalmente inesperado para Warner, que no entendía como su aproximación “adulta” y “seria” al mundo de los superhéroes de DC Comics no acaba de funcionar en el que sin duda era su público objetivo.

Frente a la versión de 151 minutos estrenada en cines, su estreno en blu.ray trajo un “Ultimate Edition” de 182 minutos que se suponía mejoraba la versión de las salas al explicar mejor algunos aspectos del guión que fueron muy críticados en su momento. Yo he visto esta versión extendida y mi crítica la haré a partir de esta versión “mejorada”.

Empezando por lo positivo, como comentaba antes, BvS es espectacular. Aunque en otro contexto, Snyder recrea algunas viñetas de Frank Miller y crea unas escenas visualmente apabullantes, empezando con el prólogo en el que vemos el origen de Batman con la muerte de los padres de Bruce. El propio hecho de ver un crossover de estas características ya era en si mismo un motivo de alegría para todos los fans de los comics de DC, y en los últimos 40 minutos asistimos a una orgía de acción con el enfrentamiento de Batman, Superman y Wonder Woman contra Doomsday.

Además, el casting de la película lo veo una pasada. Cavill como Superman tiene la presencia que el Hombre de Acero debe tener en pantalla grande y me gustó la versión de Bruce Wayne que aportó Ben Affleck, un héroe quemado tras más de 20 años actuando en Gotham que ve como la llegada de Superman y Zod a Metrópolis mató a decenas de sus empleados en Man of Steel. De lo poco salvable de la etapa de Zack Snyder estaría su versión de Batman, con una estética cercana al TDKR de Miller y que transmite una fuerza alucinante a pesar de ser un personaje quemado por su pasado.

Gal Gadot como Wonder Woman ofrece la dosis justa de novedad y frescura que la película necesita y fue de lo mejor valorada de la película por prácticamente todo el mundo. Entre los secundarios destacaría a Jeremy Irons como Alfred, ya que el resto les veo totalmente desaprovechados, lo cual es una pena y un inicio de los problemas, teniendo en cuenta la calidad de Amy Adams, Diane Lane, etc…

La idea central de un Bruce Wayne desequilibrado que odia a Superman y unos Estados Unidos que cuestionan las acciones de Superman me parecen unos punto de partida interesante que en otras manos mejores hubiera podido ofrecer una buena película. Por último, destacaría además la banda sonora, que vuelve a ofrecer un chute de adrenalina en vena con unos más que notables Hans Zimmer y Junkie XL.

Y es que entrando ya en lo menos bueno, es triste tener que decir que la película es realmente mala. No puedo decirlo de otra manera. Es mala como película de entretenimiento y aún peor si tenemos en cuenta las expectativas creadas por el propio Zack Snyder y Warner cuando afirmaron que sus película no eran para niños como las de Marvel, sino que iba a darnos un cine “adulto y serio” para gente culta e inteligente, poniendo el listón imposiblemente alto.

Zack Snyder confirma algo que ya se vió en Man of Steel, realmente no se ha leído los comics de Superman y no le entiende y no le da ninguna oportunidad de lucirse, sumido en todo momento en una tristeza extraña y unas dudas ridículas. Superman vuelve a ser Jesucristo camino de la crucifixión en lugar del héroe que hace siempre lo que es correcto y no lo más fácil.

Casi peor es lo de Batman, del que Snyder parece que sólo ha leído el Batman: TDKR de Miller y jugado al Arkham Asylum, de forma que fuerza una historia en la que uno de los hombres más inteligentes del planeta no se de cuenta de que está siendo manipulado por Lex Luthor y peor, acaba convertido en un asesino sanguinario en situaciones que no necesitarían la potencia letal. Teniendo 80 años de historias donde elegir, Snyder se fija únicamente en TDKR incluso tergiversando el mensaje de Miller anti armas y anti Batman asesino.

Debo decir que esto que acabo de comentar al final es una decisión creativa, y Snyder tiene todo el derecho a mostrarla si los dueños de los personajes se lo permiten. Y de hecho, no tendría demasiados problemas con la película y sus decisiones si la historia no fuera una tomadura de pelo. Aparte del propio coste de oportunidad, ya que al hacer esta película Warner negó la posibilidad de existir otras posibles versiones que se estuvieron barajando antes de la llegada de Snyder. De esta forma, desde 2013 con Man of Steel, van a pasar 9 años hasta el año que viene cuando se estrena The Batman de Matt Reeves. Y seguimos esperando una buena película de Superman.

Y llego al quid de la cuestión. El guión. Chris Terrio sin duda debe ser una bellísima persona en lo personal, pero profesionalmente en lo relativo a sus guiones en películas de género su labor sólo cabe de calificarla como nefasta. Y es que lo de Star Wars IX no tiene tampoco nombre. Se ve a la legua que a pesar de las aspiraciones “adultas”, Terrio no se cree el género de superhéroes / fantástico en general y los héroes de DC en particular, y por eso cree que puede hacer lo que quiera porque al ser sólo super héroes, que la coherencia o la lógica no son necesarias para este tipo de historias. Y claro, igual que en la buena ciencia-ficción, es todo lo contrario y por eso su guión es un desastre de principio a fin.

Resulta chocante que el mismo año que Marvel estrenó Civil War creando un conflicto interesante en el que entendías los dos puntos de vista enfrentados de Steve Rogers y Tony Stark y empatizabas con ambos, Chris Terrio con todo lo “inteligente” que cree ser sólo consiguió que Superman y Batman nos cayeran antipáticos con sus caracterizaciones equivocadas y sus decisiones cuestionables. Hasta tal punto está todo mal que para cuando llega la pelea entre ambos, en el fondo te da igual el resultado porque no has conseguido empatizar con ninguno. Y eso no es culpa de Snyder, sino del guión. Todo Terrio.

De hecho, no hay ni una sola transición de una escena a otra o evolución de personaje que no sea por que sí o directamente absurda. Con tal de llegar a una escena que a Snyder le flipe visualmente, por ejemplo ver a Superman adorado por mexicanos la noche de los muertos o llegando al Capitolio, el cómo hacerlo le da completamente igual. Y no es un tema de “agujeros de guión” sino que todo sucede literalmente porque sí, y les da igual la lógica ya que piensan que los espectadores nos lo vamos a comer como si nada y nos va a parecer lo más. Y no es el caso.

De esta manera, a pesar que unos terroristas africanos han sido asesinados por armas de fuego, Superman es considerado responsable de estas muertes por el Congreso porque ¿mola ver a Superman testificando? Con la ridiculez añadida en la versión extendida que la mujer que acusa a Superman de ser el causante de la muerte de sus padres, mintió porque sus padres están vivos y los tiene secuestrados Luthor!! Whaaat!!? O que los mercenarios empleados por Luthor usen unas armas con una munición única que sólo usan ellos como excusa ridícula para que Lois pueda llevar su investigación hasta Luthor.

También es ridícula la idea que los criminales marcados por Batman mueran en la cárcel por el plan de Lex y eso sea atribuido a Batman sin motivo real para ello o el más mínimo análisis causa – efecto. Por otro lado, que Batman inicie una persecución donde se destruye propiedad y muera gente cuando el camión lo tiene localizado y puede acceder a la kriptonita cuando quiera crea una escena espectacular pero que resulta ridícula porque no tiene sentido.

Para mucha gente, Wonder Woman es lo mejor de la película. Y aunque es cierto que Gal Gadot es guapísima y aporta frescura y fuerza como Wonder Woman, lo cierto es que el cimiento que construyen en esta película para el personaje es ridículo, al mostrarnos a una Amazona que apareció por primera vez durante la Primera Guerra Mundial para luego, dicho por ella misma, abandonar durante un siglo el mundo de los hombres. ¿Esa es la heroína que tiene que inspirar a las nuevas generaciones, alguien que se marchó tras una única misión y dejó tirada a la humanidad? ¿Y nadie se da cuenta de lo problemático que era esto? Es que me resulta incomprensible.

Por otro lado, entiendo que ver a una mujer disfrutando de una pelea resultó sorprendente y a mucha gente le gusta. Pero, ¿de verdad nadie ve que es super raro y no pega nada que en medio de esa destrucción ella parece que esté en un picnic en el campo ante la posibilidad de usar sus poderes al máximo?

Por cierto, comentaba al principio el gran casting de la película empezando por Gal Gadot, pero a eso hay que matizar el gran fail creativo que significa ver a  Jesse Eisenberg como Lex Luthor. Y diría que como todo en general el guión es ridículo también en lo referido a Luthor, pero Eisenberg compone una interpretación completamente fallida convirtiendo a Luthor en un adolescente ridículo lleno de tics absurdos que provoca repulsión en lugar de amenaza por su inteligencia.

Aparte de la ridiculez que Luthor descubre que Clark Kent es Superman y Bruce Wayne es Batman y su solución para destruir a Superman es un complejo complot que depende de ¿que Batman le robe una kryptonita que él quiere poseer por todos los medios y mantiene en secreto? Aparte de todo lo referido a Doomsday, que se convierte en el Deus-ex-machina que hace que los dos héroes se unan para luchar contra un enemigo común, un argumento de libro utilizado en cientos ¿miles? de comics, pero robando al clásico enemigo de Superman de toda la fuerza o carisma que debería haber tenido.

Y el mismo Superman que desde kilómetros de distancia oye a Lois cayendo empujada por Lex Luthor y llega a tiempo de salvarla en segundos mientras cae del edificio, se derrumba ante el villano cuando le informa que ha secuestrado a su madre y acepta su chantaje de ir a luchar contra Batman, en lugar de detenerle por secuestro (tiene las pruebas en la mano, las fotos) e intento de asesinato de Lois y usar su oído para encontrar a su madre en 30 segundos. Toda la escena es tontísima e incomprensible. Y hablando de Superman, que guay que tenga sueños en los que habla con su padre muerto imaginario encima de una montaña creando una conversación que raya el ridículo, ¿verdad? Algo que si recordáis, repitió con Kylo Ren sin que nadie le dijera que ya era ridículo la primera vez.

No me quiero extender más de lo estrictamente necesario, pero como véis, el guión me parece terrible. De hecho, no es que el montaje de 3 horas ayude, ya que incorpora elementos como más diálogo para Jimmy Olsen ante de su (ridícula) muerte, como la forense interpretada por Jena Malone descubre como las balas y la silla de ruedas con la que se comete el atentado en el capitolio están hechos del mismo material y así se le puede acusar a Lex, o el anuncio de la llegada de Steppenwolf a la Tierra tras su conversación con Lex Luthor.

Pero no es sólo la falta de lógica del guión, la película se hace insufriblemente larga y a ratos hasta aburrida con un ritmo inexistente que hace que todo vaya a trompicones, pendiente como está Snyder de llegar a los momentos molones, como las ridículas apariciones de los miembros de la futura Liga de la Justicia Aquaman (un Jason Momoa que claramente está aguantando la respiración bajo el agua), Flash (Ezra Miller) y Cyborg (Ray Fisher),que son descubiertos por Bruce porque ¿Lex tenía un archivo de cada uno en el que les había puesto el logo del personaje?

Snyder parece un adolescente de 17 años que piensa que algo adulto es cuando algo es oscuro, violento y en la que se dicen palabrotas, y traslada lo peor que trajo el “grim-n-gritty” en el mundo del comic en los años 90 al cine de superhéroes. De forma que en muchos aspectos, su obsesión por parecer adulto sólo señala sus propios complejos, que quedan resaltados por esta película caracterizada por un infantilismo extremo mucho peor que las películas de Marvel que buscaba superar. En todo caso, lo malo no es que Snyder tenga esta sensibilidad casi adolescente, lo chungo de todo es que nadie en Warner se diera cuenta que esto es todo lo contrario a una narrativa adulta que trata con respeto al espectador.

La película personalmente me parece un desastre y se me ha hecho larguísimo volver a verla. De hecho, tras la decepción de Man of Steel, decidí NO ver esta película en cine y no la vi hasta meses más tarde cuando un amigo me dejó su copia de la edición extendida que he vuelto a ver casi 5 años más tarde. Sinceramente, espero no tener que volver a verla hasta dentro de muchos años.

Para gustos colores, y respeto a todos a los que os gustó BvS, pero esta película sintetiza lo peor del cine comercial en la que unos “creativos” se creen más inteligentes que la audiencia a la que se dirigen. Menudo desastre. ¡Ah! Y ni siquiera comenté el momento Martha, uno de los más bochornosos de la historia reciente que encima está contado terriblemente mal como si los espectadores no recordáramos algo que hemos visto al principio de la película. O los dos sueños de Bruce que anticipaban la siguiente película de la Justice League. Que esto fuera lo mejor que se les podía ocurrir para vender la siguiente película ya indica a las claras el desastre en el que estaban metidos Snyder y Terrio.

Comparto el trailer de la película:

Batman v Superman fue un desastre creativo bajo cualquier punto de vista. Espero no volver a ver esta película nunca más.

PUNTUACIÓN: 4/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Man of Steel de Zack Snyder

Zack Snyder fue el elegido para realizar una actualización de los mitos de Superman para las nuevas generaciones, siguiendo conceptos planteados por Christopher Nolan y David Goyer. Man of Steel de 2013 fue la película que estaba destinada a lanzar una nueva franquicia cinematográfica con los personajes de DC Comics que pudiera competir con las películas de Marvel. Hoy la quiero recuperar.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Desde Krypton, un lejano planeta muy avanzado tecnológicamente, un bebé es enviado en una cápsula a través del espacio a la Tierra para que viva entre los humanos. Educado en una granja en Kansas en los valores de sus padres adoptivos, Martha (Diane Lane) y Jonathan Kent (Kevin Costner), el joven Clark Kent (Henry Cavill) comienza desde niño a desarrollar poderes sobrehumanos, y al llegar a la edad adulta llega a la conclusión de que esos poderes le exigen grandes responsabilidades, para proteger no sólo a los que quiere, sino también para representar una esperanza para el mundo. (FILMAFFINITY)

El nacimiento de Man of Steel tiene varias explicaciones. Por un lado, el decepcionante resultado en taquilla del casi-remake Superman Returns de Bryan Singer estrenada en 2006. Si hubiera tenido éxito, el estudio tenía ya planteada su secuela para un estreno en navidades de 2009. Sin embargo, el éxito arrollador de Iron Man (Jon Favreau, 2008) y el anuncio de Marvel Studios de estrenar películas individuales de sus héroes provocó que en agosto de 2008 Warner anunciara sus planes de no continuar con Superman Returns 2, optando por un reinicio completo del personaje. Debido al éxito arrollador de The Dark Knight (2008), Warner optó por lo que pensaron que era una idea ganadora: “Si Christopher Nolan había resucitado la Batman con Batman Begins (2005), démosle el control para que haga lo mismo con Superman”. Y hay que reconocer que en ese momento, la idea tenía todo el sentido del mundo, ya que el guionista y escritor de comics David Goyer (guionista de la franquicia de Nolan), había comentado con Nolan cómo relanzaría Superman actualizándolo para las nuevas generaciones, y su idea le entusiasmó a Nolan, que la vendió a los ejecutivos de Warner.

En este momento de la producción, los planes de Nolan (productor) y Goyer (guionista) eran hacer una película completamente autónoma como lo fue Batman Begins, en el que Superman sería el único héroe de la Tierra igual que Batman lo es en su mundo, sin planes en ese momento de crear un universo compartido, algo que llegó años más tarde, en Batman v Superman (2016), ya con Zack Snyder con control total de la franquicia de héroes de DC Comics.

Zack Snyder fue contratado como director de Man of Steel en octubre de 2010, cuando Warner ya sabía el resultado de su Watchmen (2009), que resultó polémica y con una taquilla muy por debajo de lo esperado. Nada más confirmada su contratación inició un casting de mega estrellas que culminó con el inicio del rodaje en agosto de 2011, con Amir Mokri como director de fotografía. Man of Steel realizó un rediseño completo del traje de Superman de James Acheson y Michael Wilkinson, conservando la combinación de colores y el logotipo de la “S”, pero con tonos más oscuros y sin los calzoncillos rojos, que no encajaban en la idea de dar al primer super héroe de DC un tratamiento “realista”. La ironía de unos creativos que hablan de hacer una película sobre un hombre que puede volar que piensan que todo puede ser realista menos los calzoncillos no empezaba a hablar bien de los complejos de todo el equipo.

La película de 143 minutos contó con música de Hans Zimmer y montaje de David Brenner. Con un presupuesto de 250 millones de dólares, Man of Steel resultó muy polémica artísticamente y, lo que es peor para Warner, se quedó muy lejos del taquillazo que esperaban los ejecutivos de Warner, recaudando tan “sólo” 668 millones. Mejoraba eso si los escasos 400 millones que recaudó Superman Returns y confirmó que el reinicio de Superman era imparable. Sin embargo, estas cifras no eran tan buenas como se esperaban. Por ponerlas en contexto, Iron Man 3 estrenado es mismo año 2013 recaudó 1200 millones. Y sí, es injusto comparar la tercera parte de una trilogía de éxito con el reinicio de una franquicia que parecía muerta apenas unos años atrás, pero esa es la valoración que hicieron los ejecutivos de Warner, que viendo el empuje de Marvel Studios y con la sensación que no estaban exprimiendo la gallina de los huevos de oro como deberían, acabaron aparcando la idea de Goyer y Nolan para un Man of Steel 2 autocontenido y optaran por poner toda la carne con el lanzamiento de Batman v Superman (2016) que pusiera en marcha el universo cinematográfico de Warner / DC.

Para Man of Steel, Warner contrató al Henry Cavill para el papel de Clark Kent / Superman. Cavill ya optó a interpretar a Superman en Returns de Bryan Singer, y en 2010 ya contaba con 27 años y la presencia que se le supone al Hombre de Acero. Cavill comenzó su carrera con papeles en las adaptaciones de largometrajes como El conde de Montecristo (2002) e interpretó papeles secundarios en varias series de televisión como The Inspector Lynley Mysteries de la BBC y The Tudors de Showtime. Tambén participó en películas como Tristan & Isolde (2006), Stardust (2007) y Blood Creek (2009) hasta su contratación para hacer de Superman. Para foguearle antes de Man of Steel y que le público conociera al casi desconocido Cavill, Warner le hizo protagonista de Inmortales (Tarsem Singh, 2011), una historia basada en la mitología griega en la que ya mostró su poderío físico. Man of Steel le catapultó a la fama, y sin embargo no hemos llegado a verle interpretar la gran película de Superman que los fans estábamos pidiendo.

Además de Cavill, en Man of Steel tenemos a un reparto de autentico lujo con Amy Adams como Lois Lane, Michael Shannon como el General Zod, Kevin Costner y Diane Lane como Jonathan y Martha Kent, Russell Crowe como Jor-El y Laurence Fishburne como Perry White.

Entrando a valorar la película y empezando por los elementos positivos, Man of Steel es la mejor película de Bola de Drac jamás realizada. De hecho, el artista de los storyboards Jay Oliva cita al mítico anime (y manga) como una clara influencia a la hora de preparar unas escenas de acción que buscaban ofrecer algo nunca antes visto en imagen real. Y la verdad es que lo consiguen, la escala de destrucción y las escenas de acción son de largo lo mejor de la película, y están mostradas con un nivel de poder como nunca se había visto, siendo lo más parecido hasta la fecha el final de Matrix Revolutions (Hermanas Wachowski, 2003). Hay que reconocerle que Zack Snyder sabe crear un buen montón de imágenes poderosas a lo largo de la película, con momentos brillantes como el primer vuelo de Superman o la terraformación de la Tierra en el climax final con el cambio magnético de Metrópolis.

También me gusta mucho la música de Hans Zimmer que tenía la misión imposible de hacer olvidar la icónica música de John Williams y cumple con nota. Zimmer consigue crear una música poderosa como el protagonista que sí transmite la idea de “un héroe que inspirará a la humanidad” que intentaba ofrecer la película al espectador. Además, crea un in-crescendo musical que encaja con la idea de aprendizaje de Clark hasta asumir su herencia kriptoniana y convertirse en el defensor de la tierra. La música de Zimmer es una pasada.

El reparto de Man of Steel hace lo que puede con el guión que tienen. Al igual que los secundarios de la película de 1978 transmitieron todo su carisma en la primer película de Superman, Kevin Costner, Diane Lane, Russell Crowe y Laurence Fishburne lucen el carisma que sólo las grandes estrellas pueden transmitir en pantalla. Lástima lo que el guión les hace hacer, que comentaré más adelante.

De hecho, el único personaje al que entiendo y comparto su punto de vista es al villano General Zod. A pesar de la exagerada interpretación de Michael Shannon, veo lógico que alguien enfrentado a la aniquilación de su raza haga todo lo que esté en su mano, incluido aplastar a unas hormigas, para buscar la supervivencia de su especie. Eso no evita que sea el villano, claro, por los actos que realiza durante la película, pero todo lo que hace es lógico con este objetivo en mente, empezando por el intento de golpe de estado en la moribunda Krypton.

Globalmente, Man of Steel es una película de origen bastante típica que ofrece un espectacular entretenimiento para una nueva generación de espectadores que no hayan leído necesariamente los comics, algo que diría que Snyder de hecho nunca hizo. Teniendo en cuenta esto y si no conoces nada previo del personaje, creo que un espectador medio pudo salir razonablemente satisfecho y entretenido de la película.

Sin embargo, entrando en lo menos bueno, tiene delito que Warner haga una película de Superman en la que el personaje no aparezca. Porque este Man of Steel no es Superman, es un trasunto que se queda corto en todos los aspectos excepto en la espectacularidad de las escenas de acción. Y es que el principal problema de la película es que todas las decisiones creativas que David Goyer, Christopher Nolan y Zack Snyder toman para actualizar y “hacer más realista” al personaje suponen un problema que no mejora el canon existente previo.

Empezando por el psicópata de Jonathan Kent y su obsesión de no dejar que Clark ayude a la gente para mantener su anonimato, aunque con ello pudiera morir gente. Y no es sólo que ese NO sea Jonathan Kent, es que el guión equivoca terriblemente el foco. Superman no es el mejor superhéroe porque es el más poderoso y viene de otro planeta, sino por los fuertes valores morales que los Kent enseñaron a su hijo, que le hace buscar siempre la opción correcta, no la más fácil. Y matar siempre es muy fácil. Man of Steel busca trasmitir una equivalencia entre Superman y Jesucristo con un montón de imaginería religiosa e incluso con la edad de Clark, 33 años. Sin embargo, eso resulta un recurso vacuo ya que aunque la película hace a Jor-El y a Jonathan Kent repetir el mantra de que Clark “inspirará a la humanidad”, realmente él durante el metraje NO hace nada que resulte inspirador para nadie, de forma que al final ese elemento narrativo resulta enormemente decepcionante y no lleva a ningún sitio.

De hecho, no es que Clark no inspire a nadie, es que escenas como la destrucción del camión son terribles porque muestran a un Clark vengándose de un bully de la peor forma posible, arruinando su medio de subsistencia, empleando la táctica de un cobarde. Y todo a cambio de conseguir un momento molón, que puede resultarlo para alguien que no conozca al personaje, pero para un fan de los comics como yo momentos como ese me sacaban de la película.

Man of Steel es un ser extraterrestre super poderoso que se enfrenta a otros seres extraterrestres causando una enorme cantidad de muertes en Smallville y Metrópolis. El increíble desprecio que Kal El tiene para evitar muertes civiles durante su enfrentamiento con Zod resulta terrible, algo que vemos por ejemplo cuando Kal para alejar la lucha de la granja de su madre lleva la lucha al centro de Smallville, en lugar de mantenerla en zonas despobladas de Kansas. Y así todo. Es por esto que si, las escenas de acción son espectaculares, pero aún hoy veo la película y no veo nada que me sugiera que estoy viendo una película de Superman, a pesar de la S en el pecho del protagonista. ¡Ah, no! Que la S significa esperanza. Hasta en eso resultan ridículos.

Y aunque Superman no debería matar, entiendo que con el contexto adecuado sería justificable que lo hiciera. John Byrne hizo que Superman matara en su etapa en el comic y supo justificarlo correctamente, además que Clark pagó un precio por ello. No tengo problema con que mate en un momento extremo si la situación está bien planteada, pero el climax de Man of Steel no lo está. Partiendo además que esta muerte no estaba en el guión original de Goyer y fue forzado a última hora por Snyder, que claramente ha jugado más al Injustice que leído las aventuras del comic. Y por mucho que luego Goyer justificara la decisión como que ahora que Clark mató sabe lo horrible que es y ya no lo va a volver a hacer, resulta una explicación fallida porque la historia de ESTA película debe ser satisfactoria en si misma, y no lo es. En el momento en que el problema de una película intenta ser justificado con que se iba a arreglar en la siguiente, están demostrando tu incapacidad para contar una buena historia.

Henry Cavill hace lo que puede en su interpretación. Aunque físicamente ES Superman, algo que Brandon Routh no consiguió en Superman Returns, su Clark Kent queda en un puesto indefinido al estar todo el rato sumido en una tristeza y una seriedad que resulta impostada y poco creíble. Tampoco consigue Amy Adams hacer suya a Lois Lane que está media película embobada mirando los biceps de Superman. Y aunque el guión intenta que su personaje tenga importancia en la historia, no consigue dar con la tecla que el personaje necesitaba, entiendo que porque el guión no se lo permite, no porque ella no realice una buena interpretación. Más lamentable es ver la idea de un Perry White “realista” que tienen en la película. Y en este caso me da igual el cambio de raza al elegir a Laurence Fishburne para el papel. El problema es lo que la historia le hace hacer a Perry, y es comportarse como un estúpido.

Otro problema de Man of Steel es el ritmo. La película tiene un prólogo de 20 minutos en Krypton repleto de acción tras lo que tenemos más de una hora de origen de Clark que se hace lento por momentos y que incluye la que probablemente sea una de las muertes más ridículas de la historia del cine protagonizada por un lamentable Jonathan Kent. Una escena que de nuevo está mal construida y queda como un pegote absurdo. Tras este lento origen, la película vira en sus últimos 45/50 minutos para convertirse en un “All-Out War” que sinceramente no pega tampoco con lo visto hasta ese momento, quedando el conjunto casi como tres partes deslavazadas sin demasiada conexión entre ellas.

Y hablando de Krypton, en este mundo diseñado genéticamente en el que cada ciudadano nace con los atributos que necesitará para desempeñar su función en la sociedad, resulta ridículo pensar que un científico (Jor El) pueda derrotar él solo al General Zod y a sus hombres. Algo establecido por la lógica de la película que no se corresponde con lo que nos han contado. No es algo grave, a decir verdad, pero si es otra piedra que me encontraba en el camino que me impedía disfrutar de la película como debería.

En resumen, ya intuiamos que esto iba a ser diferente. De hecho, como Warner ya expuso, NO es Superman, es Man of Steel. Y acepto que cada creador quiera mostrar su propia versión del personaje que no tienen que coincidir con la mía. De hecho, mientras Warner se lo permita, no tiene ni siquiera que ser compatible con la versión de Superman que hemos visto en los comics en los últimos 40 años. Sin embargo, esta película mostró que lo que funciona para Batman probablemente no fuera lo mejor para Superman, personaje que ha sido maltratado por unos ejecutivos de Warner a los que sólo les preocupaba sus beneficios y no en mostrar al personaje como lo que es, el mejor superhéroe de la historia.

El visionado de Man of Steel en el cine en 2013 fue una de las decepciones más grandes que me he llevado en una sala de cine en toda mi vida porque realmente esperaba ver la versión definitiva de Superman y me encontré otra cosa peor bajo todos los puntos de vista. Y que me llevó a no ver en cine ninguna de las siguientes película de Zack Snyder con los personajes de DC Comics. Warner puede hacer lo que quiera con “sus” personajes, pero que no cuenten con mi dinero.

Comparto el trailer de la película:

Man of Steel sigue siendo una oportunidad perdida y la constatación que Snyder no entendía a Superman. Si no conoces al personaje, Man of Steel puede ser una razonablemente entretenida película de acción. Pero es una terrible película de Superman.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

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