Crítica de Superstar: As seen on TV de Kurt Busiek y Stuart Immonem (Image Comics)

Haciendo el pedido de comics USA del Previews me encontré con una nueva edición de Superstar: As seen on TV, el comic de 2001 de Kurt Busiek y Stuart Immonem que no compré en su momento. Y me he encontrado un comic estupendo que resulta una lástima que no tuviera mejor suerte comercial.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

AHORA DE NUEVO EN IMPRESIÓN, de KURT BUSIEK y STUART IMMONEN, el exitoso equipo creativo de Superman: Identidad Secreta.

Cuanto más popular es SUPERSTAR, más poderoso es. Su padre, magnate de los medios de comunicación, ha accedido a que siga siendo lo bastante famoso como para salvar el mundo, pero eso significa que si mantiene sus poderes corre el riesgo de convertirse en una «propiedad» más de la cartera de su padre. Todo ello en medio de la amenaza global de los ROBO SAPIENS, unos genios de la tecnología.

Esta nueva edición también incluye reportajes entre bastidores sobre el desarrollo de SUPERSTAR, incluido el diseño artístico de PAUL RYAN y ALAN DAVIS.

Kurt Busiek irrumpió como guionista de cómics en 1982, con historias en Green Lantern #162 y Power Man & Iron Fist #90, ambas publicadas el mismo día. Desde entonces, ha trabajado en prácticamente todos los géneros, desde Action Comics hasta Zot, pasando por Vengadores, Iron Man, Superman, Conan y otros, además de ser el creador de Thunderbolts y The Power Company, entre otros. Más conocido por su trabajo en Marvels y Astro City, ganadora de múltiples premios, últimamente se ha volcado cada vez más en el trabajo de autor, incluyendo proyectos como Arrowsmith, Superstar, Shockrockets, The Wizard’s Tale y Autumnlands, y actualmente está trabajando en más Astro City y su nuevo comic Free Agents con Fabian Nicieza y Stephen Mooney.

Stuart Immonem es uno de los grandes nombres dentro del dibujo del comic mainstream de Superhéroes. El artista canadiense es conocido por su trabajo en las series de Marvel Comics Nextwave, Ultimate X-Men, The New Avengers, The Amazing Spider-Man y Ultimate Spider-Man, las series de DC Comics Action Comics y The Adventures of Superman, así como por la serie original de Millarworld Empress, creada junto a Mark Millar.

Para hablar de Superstar hay que recordar al extinto sello Gorilla Comics. El sello se anunció en 1999 con creadores de primer nivel como Kurt Busiek, Tom Grummett, Stuart Immonen, Karl Kesel, Barry Kitson, George Pérez, Mark Waid y Mike Wieringo. Los personajes eran propiedad de los creadores y comics se publicarían a través de Image Comics. Entre los comics incluidos en este sello estaban Crimson Plague de George Pérez (publicado originalmente a través de Event Comics), Empire, de Mark Waid y Barry Kitson (completada posteriormente en DC Comics), Section Zero de Karl Kesel y Tom Grummett, Tellos de Todd Dezago y Mike Wieringo (publicado originalmente a través de Image Central), Shockrockets de Kurt Busiek y Stuart Immonen y Superstar de Busiek y Immonen.

Los fundadores de Gorilla pensaron que su empresa se creaba sobre la base financiera que les proporcionaría la empresa emergente de Internet eHero.com. El problema es que esta start-up nunca llegó a arrancar, y bajo la promesa de estos ingresos que les garantizaron se imprimieron miles de muestras gratuitas de sus comics entregadas en convenciones, además de colocar anuncios en revistas como Wizard. Además, decidieron que en lugar de poner el precio de portada de 2.95 US$ habitual de la época, como reclamo comercial sería buena idea rebajarlo a 2.50 US$. Esto fue un desastre, ya que la oferta que no atrajo a nuevos clientes, lo que lo compraron lo hubieran comprado independientemente del precio, pero si afectó a la rentabilidad del comic. Al enterarse de esta debacle, los creadores tuvieron que financiar sus propios libros y sólo se imprimieron unos pocos números. Sólo Shockrockets y Tellos completaron sus historias iniciales. El último libro de Gorilla Comics, Superstar, que se presentó en el sexto número de Shockrockets, consistió en un único número impreso en 2001.

Esta historia me recuerda lo complicado que es la autoedición, y como no todo el que apuesta por los comics de creación propia tiene éxito. De hecho, al editarse estos comics dentro de Image, la editorial adelanta el coste de impresión a los autores, algo que no está al alcance de todo el mundo que tiene que adelantar miles de dólares para que su comic se convierta en realidad. En ese sentido, un escritor lo tiene siempre más fácil que el artista, ya que en el caso concreto de Superstar Busiek podía seguir trabajando en otros comics de encargo que mantuvieran intacta su fuente de ingresos. Sin embargo, dibujar Superstar podía suponer a Immonem estar un par de meses o más sin poder trabajar con Marvel o DC, por lo que sus ingresos esos meses eran cero. (O peor, si pensamos en el coste de oportunidad que Immonem sufría esos meses). Y si un comic de Busiek e Immonem no consiguió salir adelante en 2001, imaginad cómo debe ser la cosa para autores desconocidos.

Entrando al comic de Superstar, este volumen se compone de una historia de 48 páginas publicada por primera vez en 2001, más las 5 páginas publicadas a modo de previa en Shockrockets 6, más numerosísimo material extra entre el que se incluye los diseños iniciales del personaje que crearon Paul Ryan y Alan Davis antes de abandonar ambos el proyecto. Estas páginas, unidas a otras ilustraciones de publicidad y más me parecen un elemento muy interesante que ilustra también lo difícil que es acertar con el aspecto correcto de un superhéroe.

El comic es apenas una introducción del concepto. Un concepto de un héroe que necesita el aplauso del público para aumentar sus poderes que me parece super interesante. En la presentación de Superstar la parte super heroica toma un papel secundario ya que lo principal es construir el mundo del protagonista, que como Peter Parker tendrá casi más problemas cuando está de civil que en su faceta de superhéroe. El comic se lee de maravilla porque Immonem, con entintado de Wave von Grawbadger y color de Jeromy Cox, es un maestro en lo relativo a narrativa y en volver interesante hasta el diálogo más nimio. La presión que sufre de su padre, el dueño de la mega corporación que explota su imagen, planteaba que éste podía acabar siendo el villano principal de la serie, alguien capaz de contratar villanos para que la presencia de Superstar se sienta imprescindible. Por desgracia, la cancelación de la colección impidieron que la historia continuara.

La verdad es que me gustaría pensar que si Image ha reimpreso este volumen aparecido por primera vez en 2011 es porque Busiek e Immonem estuvieran pensando relanzar la colección. Ya me gustaría, ya. En todo caso, si hay que decirlo, no tengo problema en confirmar que pagaría encantado por una nueva colección de Superstar con el mismo equipo creativo.

Comparto las primera páginas del comic:

Es una pena que Busiek e Immonem no pudieran sacar este proyecto adelante, porque el concepto de Superstar hubiera dado para un comic más que majo. Con todo, me lo he pasado bien con esta reedición editada por Image Comics.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Feral vol. 1 de Tony Fleecs y Trish Forstner (Image Comics)

Los estupendos creadores de Stray Dogs Tony Fleecs y Trish Forstner han publicado en Image Comics una nueva historia protagonizada por animales domésticos, cuya premisa me ha volado la cabeza. Hoy recomiendo el primer volumen de Feral.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡UN NUEVO HORROR DE LOS CREADORES DE PERROS CALLEJEROS!

Te presentamos a Elsie, Lord Fluffy Britches y Patch, tres gatos de interior perdidos en la nada agradable naturaleza durante un brote de rabia de pesadilla.

Sin sus humanos para protegerlos, los gatos se apresuran a encontrar el camino de vuelta a casa antes de ser devorados por el bosque lleno de bestias rabiosas que les pisan los talones.

Que no te muerdan. Que no te arañen. No te conviertas en… FERAL (Salvaje).

Este primer volumen de Feral contiene Feral 1-5 USA.

Tony Fleecs es un prolífico creador de cómics aclamado por la crítica. Sus cómics bajo licencia han vendido cientos de miles de ejemplares en Estados Unidos y se han traducido y reimpreso en todo el mundo. Entre las obras de Tony figuran IN MY LIFETIME (2006), JEFF STEINBERG: CHAMPION OF EARTH (2016) y las de próxima aparición TIME SHOPPER (2021) y STRAY DOGS (2021). Habrás visto sus ilustraciones en algunos de tus títulos favoritos, como Star Wars, Los Vengadores, Batman, TMNT, Transformers y un montón de My Little Pony.

Trish Forstner es relativamente nueva en la industria del cómic, pero aporta toda una vida de experiencia en la creación de personajes divertidos y entrañables. Lleva dibujando desde que sabía sostener un lápiz. A Trish le encanta la animación clásica y se ha inspirado en muchas fuentes, sobre todo en los dibujos animados clásicos de los 80 y los 90. Habrás visto su trabajo más reciente en la serie de cómics MY LITTLE PONY de IDW. Es co-creadora de STRAY DOGS y Feral con Tony Fleecs.

Tony Fleecs me flipa con esta historia de animales domésticos perdidos en mitad del bosque que tendrán que sobrevivir a una terrible epidemia de rabia que está afectando a todos los animales. La historia plantea un montón de sorpresas y momentos impactantes, y te deja siempre con ganas de más. Como buena historia de zombies que es, Feral incluye varios momentos super dramáticos que calificaría casi de crueles, al ver cómo algunos gatos irán cayendo presa de esta epidemia. Dentro de un tono bastante para todos los públicos (aunque Image la anuncia con una calificación de Teen Plus, así que no se si eso significa que es ¿para adolescentes mayores?), hay momentos que me parecieron muy potentes. Teniendo en cuenta lo mucho que disfruté de Stray Dogs, no es una sorpresa que esta comic me haya gustado como lo ha hecho, la verdad. A título de anécdota, el comics de los perros añadía a la historia elementos intrínsecos de los perros como es la falta de memoria a largo plazo. En Feral sin embargo no he encontrado esos elementos «únicamente de gatos», aunque ello no impide que el comic me gustara mucho.

Feral cuenta con dibujo de Trish Forstner y Tone Rodríguez, y color de Brad Simpson. Y como me pasó con Stray Dogs, lo primero que tienes que hacer es acostumbrar tu ajo a tener un dibujo a priori «cuqui» aplicado a una historia de zombies. Una vez lo haces, el comic se disfruta mucho. Me gusta el diseño reconocible de los protagonistas y como el color cambia a un rojo intenso cuando se ven atacados por otros animales que sufren esta extraña rabia. En Feral no hay escenas gores, pero el color rojo acrecienta la tensión y la sensación de peligro, o que creo que es un acierto total. Por poner un elemento menos bueno, he encontrado algunas escenas un tanto confusa, pero en líneas generales creo que el comic acierta tanto en la historia como en el dibujo.

Viendo Feral, como antes Stray Dogs, me doy cuenta que no hay temáticas imposibles que el medio del comic no pueda ejecutar de forma satisfactoria. En muchos casos, es más problema de los prejuicios que los lectores podamos tener que otra cosa. Y en este caso, unir una historia de gatos con las películas de Zombies me parece una genialidad. Feral es un comic super chulo con una personalidad bestial. Lo recomiendo sin ninguna duda.

Comparto las primeras páginas del comic:

El primer volumen de Feral me ha encantado. Ganazas de seguir leyendo para saber cómo termina la historia.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Anora de Sean Baker

Aprovechando la Fiesta del Cine he visto Anora, la película de Sean Baker que ganó la Palma de Oro a Mejor película en el pasado Festival de Cannes.

PUNTUACIÓN: 8/10

Anora, una joven prostituta de Brooklyn, tiene la oportunidad de vivir una historia a lo Cenicienta cuando conoce e impulsivamente se casa con el hijo de un oligarca ruso. Cuando la noticia llega a Rusia, su cuento de hadas se ve amenazado, ya que los padres parten hacia Nueva York para intentar conseguir la anulación del matrimonio.

Sean Baker (Nueva Jersey, 1971) es un cineasta estadounidense. Es conocido por dirigir largometrajes independientes sobre la vida de personas marginadas, especialmente inmigrantes y trabajadoras del sexo. Entre sus películas destacan Take Out (2004), Starlet (2012), Tangerine (2015), The Florida Project (2017), Red Rocket (2021). Con Anora, su última película, ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes de 2024.

Baker produce, escribe y dirige Anora, una película de 6 millones de presupuesto y una duración de 139 minutos que cuenta con Fotografía de Drew Daniels, montaje de Sean Baker y música de Matthew Hearon-Smith.

En el reparto tenemos a Mikey Madison como Anora «Ani» Mikheeva, una stripper que conocerá a Ivan «Vanya» Zakharov (interpretado por Mark Eydelshteyn), el rico hijo de un oligarca ruso. Yura Borisov es Igor, un esbirro ruso contratado por Toros (Arren Karagulian) para cuidar de Vanya. Vache Tovmasyan es Garnick, otro esbirro armenio contratado por Toros. Aleksei Serebryakov interpreta a Nikolai Zakharov, el padre de Vanya, mientras que Darya Ekamasova es Galina Zakharova, la madre de Vanya. Por último, Lindsey Normington es Diamond, una stripper que compite con Ani por los clientes.

Anora ha sido una sorpresa super positiva. Sean Baker plantea una película partida en dos, lo cual me ha resultado sorprendente, al conseguir que no supiera nunca qué iba a pasar a continuación. En la primera parte vemos como Any conoce a Vanya en su club de striptease y empiezan unos días de sexo y desenfreno. La sinopsis habla de una historia a lo Cenicienta, pero para mi el equivalente más adecuado sería el de Pretty Woman, al tener a un niñato ruso pagando a la joven «bailarina exótica» para que pase una semana con él. Y tengo que reconocer que debo estar haciéndome mayor, porque esta parte en la que una gran parte del metraje es para verles follando llegó a parecerme un poco gratuita en la forma en que vemos a la actriz desnuda. En esta parte me gusta que se quita el elemento romántico de las historias clásicas, por ejemplo la Pretty Woman antes mencionada, al mostrar a un niñato asquerosamente rico haciendo lo que quiere y consiguiendo cumplir sus deseos más chorras. Deseos que son más bien simples, porque sólo quiere jugar a videojuegos, follar e irse de fiesta con sus amigos. El elemento transaccional está siempre presente, así como la ausencia de «amor».

Por suerte, la película cambia totalmente de registro a partir de que la pareja se casa en Las Vegas durante un fin de semana de excesos, y los empleados de los padres de Vanya (que se supone que tienen que controlarle) descubren lo que ha hecho el niñato a sus espaldas. Esta segunda parte está llena de situaciones super divertidas que me rompían completamente las expectativas. Y tiene mucho mérito por parte de Sean Baker, porque estas situaciones en las que se ve envuelta Anya en realidad son super turbias y en otra película que podrían haber tenido un giro violento y/o dramático. Porque hablamos que los empleados de los padres de Vanya quieren forzar a Anya para que anule el matrimonio antes que los padres de Vanya lleguen desde Rusia. Y cuando hablamos de «oligarcas rusos» lo primero en que piensas es en MAFIA rusa, con todas las connotaciones violentas que se quieran imaginar. Sin embargo, el tono de farsa y comedia me parece un acierto absoluto, con una historia que no deja de provocar giros alocados e inesperados.

Anora se una a la moda de películas americanas en la que una gran parte de la película no está dialogada en inglés, alternando el ruso y el armenio. Algo lógico si pensamos que Vanya habla muy mal inglés y los empleados son todos de descendencia rusa. Esto ayuda a reforzar la idea de película inesperada, y también del crisol de nacionalidades que existen en los actuales Estados Unidos. Para ser una película larga de más de dos horas que exige leer los diálogos una gran cantidad de metraje, la película nunca se hace larga y me ha resultado super entretenida. Comento en muchas ocasiones que diferente no es mejor, pero en el caso de Anora la verdad es que me ha dado una novedad y un tono que me han gustado mucho y me han parecido un soplo de aire fresco.

La protagonista Mikey Madison como Anora «Ani» me parece que está muy bien, empezando porque supongo que en su vida real no habla ruso ni tiene los modales de una choni poligonera. En lo que Madison acierta es en conseguir que empaticemos con ella, por ejemplo con las escenas hablando con sus compañeras de profesión en el club o con su jefe, mostrando una joven que incluso teniendo una profesión atípica, puede estar llena de humanidad y de normalidad. Dentro de eso, su papel es super over-the-top e implica estar en muchos momentos gritando e insultando a sus secuestradores, pareciendo en ocasiones más peligrosas que ellos. Eso en la segunda parte, porque en la primera está más tiempo desnuda que vestida, bailando y comportándose como una prostituta. Y esto me lleva a la percepción (realidad) que por mucho feminismo que se diga de cara a la galería, en realidad está más claro que nunca que para que una actriz destaque en el actual show-business americano tiene que aceptar papeles sexuales que exigen que muestren carne primero que todo. No hay más que ver a Emma Stone el año pasado con Poor things o hace apenas un mes con Demi Moore y Margaret Qualley en La sustancia. Y me parece de una hipocresía bestial.

El resto del reparto me parece que cumple de maravilla lo que la historia y lo que el director Sean Baker necesitaba de ellos. Empezando con el niñato Vanya, que deja claro lo que es, un mierdecilla asqueroso que nunca ha dado un palo al agua ni lo va a dar, y que se enamora con la misma velocidad que se emborracha. Toros, el encargado de controlar a Vanya en Nueva York, y Garnick, uno de sus empleados, son super divertidos. Y muestran os problemas que sufre la gente corriente que tiene que lidiar con tener que limpiar la mierda que va dejando Vanya en su vida de fiesta y desenfreno. Junto a ellos, Igor parece el típico machaca, pero inesperadamente es una persona con más empatía y preocupación por Vanya de lo que hubiera podido pensar tal y como empieza la movida en que se ven involucrados. Anora igual no es una película en la que puedas decir «whoa, que interpretaciones prodigiosas», pero creo que todo lo que vemos está bien planteado e interpretado. En realidad no se le puede pedir más.

Luego está la eterna polémica de los premios. Porque ya digo que Anora me ha gustado mucho, y el elemento de comedia inesperado hace que la historia sea fresca y diferente. Aparte, en estos tiempos actuales imagino que plantear una historia que rompe la versión romántica de Pretty Woman me parece que está bien sobre todo que si pensamos desde un punto de vista realista, todo lo que vemos en Anora es más factible que pase en el mundo real que la historia de Julia Roberts y Richard Gere. De hecho, no me extrañaría que Sean Baker conociera una historia así en el mundo real y le inspirara a escribir este guion.

Dicho esto, que Anora ganara la Palma de Oro a Mejor película en el pasado Festival de Cannes no se si habla muy bien ¿demasiado? de esta película, o en realidad destaca lo malas que debían ser el resto de películas del certamen francés. En positivo, creo que si vi esta película precisamente por el impulso mediático que Anora tuvo gracias a ese premio. Un premio que seguro contribuyó a que la película tuviera distribución, por lo que en este caso seguro no me voy a quejar.

En un mundo del entretenimiento que parece que todo son repeticiones de los mismos patrones, me ha gustado ver una película que me divirtiera y me tuviera sin saber qué iba a pasar a continuación. Me lo pasé muy bien con Anora. Si podéis, animaros a verla.

Comparto el trailer de esta película:

Menudo sorpresón me ha llevado con Anora. La recomiendo completamente.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Hysteria! temporada 1 (SkyShowtine)

Aprovechando el puente de Halloween he visto Hysteria!, serie protagonizada por Bruce Campbell con una historia ambientada en la psicosis por el satanismo que se vivió en los Estados Unidos a final de la década de 1980.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Cuando un popular quarterback del instituto local desaparece a finales de los años 80, una banda de rock del centro escolar se da cuenta de que puede aprovechar el repentino interés de la ciudad por lo oculto y convertirse en una banda de metal satánico, hasta que una serie de extraños asesinatos, secuestros y actividades paranormales desencadenan una caza de brujas al más puro estilo heavy en la que ellos son el blanco.

La serie ha sido creada por Matthew Scott Kane, siendo él y David A. Goodman los showrunners de esta temporada. Jordan Vogt-Roberts, director de la maravillosa Kong: Skull Island, es productor de esta serie y dirige el primer episodio y el octavo que cierra la historia. Entre medias tenemos a Wendey Stanzler (2 episodios), Alonso Alvarez-Barreda, Shana Stein, Milicent Shelton y Eduardo Sánchez (director de The Blair Witch Project). En los guiones encontramos, además de Matthew Scott Kane y David A. Goodman, a Jamie Flanagan (¿hermano de Mike?), Maisie Culver, Hakim Hill, Pamela Garcia Rooney y Dani Parker.

Tengo que reconocer que tener a Bruce Campbell como el sheriff Ben Dandridge fue el principal aliciente que hizo que me animara a ver esta serie. En el resto del reparto tenemos a los miembros de la banda de heavy metal Dethkrunch de instituto formada por Emjay Anthony como Dylan Campbell, Chiara Aurelia como Jordy y Kezii Curtis como Spud. Completan el reparto Nikki Hahn como Faith Whitehead, una joven que sufre a una madre ultra religiosa (Tracy Whitehead, interpretada por Anna Camp como) que extenderá la psicosis contra el satanismo. Julie Bowen como Linda Campbell, madre de Dylan, Jessica Treska como Judith, la nieta del shwriff que está muy flipada por el satanismo y usará a Dylan, Nolan North como Gene Campbell, Elijah Richardson como Cliff, Brandon Butler como Ryan Hudson y Garret Dillahunt como El Reverendo completarían el reparto.

Hasta hace poco tiempo no tuve conocimiento que los Estados Unidos sufrió un miedo colectivo rayando la histeria por culpa del miedo a los cultos satánicos. Me parece super curioso que hace apenas unas semanas leyera Houses of the unholy de Ed Brubaker y Sean Phillips, cuya historia se plantea a partir de la paranoia creada a partir del satanismo, y justo a tiempo para Halloween se haya estrenado esta serie que se construye a partir de este mismo tema. Que pasado este tiempo varias personas de medios diferentes quieran reflexionar sobre esto no hace sino resaltar que este miedo existió.

Hysteria! me ha parecido una serie bastante entretenida que más que terror se mueve, o yo lo interpretaba así, por el humor irónico y cierto grado de nostalgia. Aunque sea resaltando un aspecto muy negativo de la sociedad americana que en realidad parece que se ha intensificado con el paso de los años. La serie sigue a un trio de jóvenes que debido a lo inadvertida de su vida deciden subirse a la moda satánica como forma de conseguir publicidad para su banda de heavy-metal. Lo malo es que eso coincide con la desaparición de uno de los jóvenes más populares del instituto. Algo que es atribuido a una secta satánica y que convertirá al grupo en el enemigo público número uno del pueblo.

Si Histeria! pretende ser una historia de terror, creo que fracasa rotundamente. Sobre todo si pensamos que tiene una calificación por edades de +16. Pero si la vemos como una crítica a los extremismos religiosos y cómo gente mala se aprovecha de los miedos de la gente para intentar ocultar sus crímenes achacándolos a grupos indeterminados que les permitan escapar impunes, en eso creo que la historia de la serie tiene elementos bastante chulos. Histeria! se mueve por una propuesta realista que se centra en la investigación policial y la vida de los chavales en el instituto intentando llamar la atención. Tener a Bruce Campbell de protagonista ayuda a imprimir un tono irónico, aunque lo cierto es que los crímenes que investiga no tienen nada de graciosos. Junto a esto, las peripecias de los chavales me parece que están bien. Sobre todo, la locura que rodea a Dylan Campbell, que no cree en el rollo satánico hasta que descubre que hacerlo puede hacer que se ligue a la chica con la que está colgado desde hace años. Una chica Judith que parece una animadora con la sonrisa perfecta, pero es una loca muy peligrosa cuando se sube a la ola del satanismo.

Quizá el aspecto más polémico de la serie, desde luego lo que menos me ha gustado, es la forma en que añade un elemento sobrenatural a la historia. Elemento que es lo peor de la serie y acaba resultando completamente fallido. Y los guionistas en realidad saben que están en tierras pantanosas con esto, ya que desde el primer momento plantean la duda de no saber si realmente hay un factor sobrenatural o estamos ante un caso de historia colectiva en el que el stress provoca alucinaciones demoniacas. Y dentro que no quiero spoilear nada, el final ambiguo me parece un poco lamentable, porque al final es una barra libre para que todo valga.

Entiendo que al plantearse Hysteria! como una «serie de Halloween», alguien debía pensar que este elemento sobrenatural era imprescindible, pero para mi empeora el conjunto. Sobre todo porque este elemento sobrenatural plantea una salvavidas para los integristas religiosos. Porque si Dios y el Demonio NO existen, estos radicales son mostrados como lo que son, unos locos ridículos. Pero, claro, si el Lucifer es real, es normal y hasta necesario ser bastante radical si no quieres perder tu alma.

Dentro de todo, la duración de ocho episodios de Hysteria! me parece muy acertada. Los episodios se ven como un tiro, con muchos giros y sorpresas. Cuando la historia se mueve por la parte realista tenemos probablemente los mejores momentos. Además, la música rock / heavy ochentera es otro aliciente que tiene la serie en todo momento. Y ayuda a que el visionado sea super entretenido.

En realidad, colocaría a Hysteria! dentro de «serie para ver sin más». Pero quizá por la falta de pretensiones creo que cumple perfectamente su función. Dentro que como decía el terror ni está ni se le espera. Igual esto pudiera provocar que algún espectador acabe decepcionado con esta serie. Es posible. En cierto sentido, fruto de un buenismo mal entendido, que un personaje «malo» de la historia se vaya sin castigo, me parece un final muy feo para la serie. Y qué digo castigo, si obtiene un premio por sus acciones malvadas que podrían haber provocado la muerte de gente. En todo caso, al tratarse de un «sin más», tampoco es que esto me haya molestado.

A pesar de todo lo anterior, Hysteria! creo que plantea un final bastante cerrado y en cierto sentido satisfactorio. Hay algún elemento que queda abierto pero las principales ideas y personajes se cierran, de forma que no creo que se puedan hacer una continuación, que en realidad no tendría sentido.

Comparto el trailer de esta serie:

A pesar de alguna locura final, me lo he pasado bastante bien viendo Hysteria! En lo que se refiere a cumplir el cupo de Halloween, ha cumplido su función, a pesar de su casi inexistente elemento de terror.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Apocalipsis Z: El principio del fin, de Carles Torrens (Prime Video)

Leí hace media vida Apocalipsis Z del escritor Manel Loureido. Poder ver una adaptación de la novela en Prime Video me devolvió muchos recuerdos, por lo que su visionado fue obligado. Aquí tenéis mis impresiones de Apocalipsis Z: El principio del fin, dirigida por Carles Torrens.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

Una especie de rabia que transforma a la gente en criaturas agresivas se extiende por todo el planeta. Manel se aísla con su gato en su casa de Galicia, recurriendo a su ingenio para sobrevivir. Pronto tienen que salir a buscar comida, por tierra y mar, encontrándose con todo tipo de peligros, comenzando un viaje de supervivencia física y emocional, con acción, tensión, infectados rabiosos… y un malhumorado gato. Adaptación cinematográfica del best-seller de Manel Loureiro.

Apocalipsis Z está dirigida por Carles Torrens, con guion de Ángel Agudo, basado en Apocalipsis Z de Manel Loureiro. La película de 112 minutos de duración cuenta con fotografía de Elías M. Félix, montaje de Luis de la Madrid y música de Federico Jusid. Parte de la gracia de la película es ver algunas de las localizaciones en Vigo y Pontevedra. Además, la película se rodó en localizaciones de Barcelona.

En el reparto tenemos a Francisco Ortiz como Manel, José María Yazpik como Pritchenko, Berta Vázquez como Lucía, María Salgueiro como Sor Cecilia, Amalia Gómez como Gabriela, Marta Poveda como Belén, Iria del Río como Julia, Oriol Ruiz como Mario y Yuri Mikhaylychenko como Ushakov.

Compré la novela de Manel Loureido en el lejano 2007 y la devoré casi de una sentada. La soledad que siente el narrador era palpable en las páginas, y su diario de cómo iba enfrentándose a la epidemia zombi me enganchó de mala manera. Es una pena que nada de esto se haya reflejado en la película. Y ese sería el calificativo con el que me quedé tras ver la película. PENA. Pena por una película que es entretenidilla pero que no parece entender ni desde luego trasmitir la claustrofobia del protagonista, su soledad y casi paranoia, modificando numerosos sucesos de la novela por otros que no pueden ser más rutinarios dentro del género zombi.

Me pareció que Apocalipsis Z tuvo cierta gracia cuando muestran algunas localizaciones de Vigo y Pontevedra que conozco y por las que he pasado cuando estuve por la zona por motivos de ocio o trabajo. Por la parte de «cine de zombis español», me gusta que se cambien las típicas localizaciones americanas. Pero en realidad es lo único bueno que se me ocurre de esta película. Porque si no recuerdo más, el protagonista al principio de la novela está en su casa particular, no vive en una urbanización cerrada como se ve en la película. Una urbanización y unos sucesos allí que resultan super neutros y sin chispa, como en general todo en la película.

Estoy un poco dividido con Francisco Ortiz, el protagonista de la película. Por un lado creo que Ortiz tiene presencia en pantalla, lo que es bueno. Y me sugiere que con un guion mejor la cosa hubiera podido estar mucho mejor. Porque su Manel no puede ser más olvidable por un guion al que le falta chispa por todas partes. O a lo mejor no es un problema de «chispa», sino de calidad. Está claro que la narración en primera persona del libro provocaba que te metieras en su cabeza y conectaras desde el minuto uno. Y una narración en voz en off es imposible hoy en día. (En realidad no se por qué, pero tengo claro que es algo que ni se plantea). Pero las situaciones que se plantean, siendo correctas son de lo más insulsas. Esto afecta al protagonista, pero en general es un problema que sufren todos los personajes de la película.

En realidad, habría que reconocer que quizá una parte del problema viene porque esta adaptación del libro de Loureido llega demasiado tarde. En los últimos 10 años hemos tenido zombis de todos los colores y tamaños, y en su mayoría mucho mejores que estos gallegos. Una dirección funcional y sin imaginación impide que veamos momentos realmente memorables. Casi parece que el director y los productores pensaron que con mostrar un plano del puente sobre la Ría de Pontevedra vacío mientras pasa el protagonista, con eso ya era suficiente para que la película fuera un éxito. Y no es el caso, claro. Para ser una película de casi 2 horas no vemos apenas a los zombis. Como parece que se han puesto de moda, la película opta por una versión «zombi corredor», lo cual a priori no es bueno ni malo, aunque sin duda sea un guiño a lo más comercial. La clave de estos zombis estaría en ver cómo son utilizados en pantalla. Y visto lo mal narrado que están las apariciones de los zombis y la nula intensidad o sensación de terror, asco o gore, lo único que nos queda es el aburrimiento. Visto lo visto, casi hubiera sido mejor que hubieran limitado aún más la aparición de los muertos vivientes, y guardar su presupuesto para una escena o dos realmente potentes. Pero no es el caso.

Me está pasando con cierta frecuencia el ir a ver una película con ganas que me guste y salir un poco (bastante) decepcionado. Viendo el no-final de la película, tengo claro que los planes de Prime Video pasan por hacer una franquicia de películas. Pensando en el conjunto, también creo que la idea es que la franquicia sea más bien baratita. Visto lo rutinario que ha resultado todo, con una falta de calidad, habilidad o imaginación (algo que me ha dejado muy loco), creo que casi sería mejor que NO hicieran las dos siguientes películas.

Incluso en películas que NO me gustan, por ejemplo en La sustancia de Coralie Fargeat, puedo apreciar un plano alucinante, una banda sonora que funciona o una idea imaginativa bien transmitida visualmente. También la personalidad del creador. En Apocalipsis Z lo he visto todo tan plano, mediocre y televisivo en el peor sentido posible, que este visionado ha sido un jarro de agua fría. Y hablaba de productores demandando que la película fuera «baratita». Pero en realidad no es un problema de presupuesto, sino de calidad, de saber hacer. Y lamentablemente, no lo he visto por ninguna parte. Qué pena.

Comparto el trailer de la película:

La primera película de Apocalipsis Z me ha parecido correcta en el mal sentido. No es que haya nada realmente malo, pero tampoco hay nada especialmente destacable.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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