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Crítica de Spider-Noir temporada 1 (Prime Video)

Tenía cierta curiosidad con Spider-Noir, la serie de Prime Video en Imagen real que recupera al personaje interpretado por Nicolas Cage en las películas de animación de Miles Morales. El resultado es como la misma serie, lleno de luces y sombras.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Ben Reilly, un experimentado investigador privado en mala racha en el Nueva York de los años 30, se ve obligado a enfrentarse a su pasado tras una tragedia profundamente personal, mientras la ciudad cuenta con un único superhéroe.

En los comics, el personaje de Spider-Noir ha tenido una vida más bien corta. Fue creado en 2009 por David Hine, Fabrice Sapolsky y Carmine Di Giandomenico como parte del universo Marvel Noir (Tierra-90214), una versión alternativa de Spider-Man en una reinterpretación del personaje inspirada en el cine negro que surge en Nueva York durante la Gran Depresión. Dan Slott aprovechó al personaje incorporándolo al Spiderverso, pero su verdadera popularidad no llegó hasta que  Phil Lord y Christopher Miller no lo incorporaron al reparto de la brillante película de animación Spider-Man: Un nuevo Universo (2018), acertando al conseguir que Nicolas Cage pusiera la voz para el personaje de Ben Reilly.

Mientras esperamos al estreno de la segunda parte de Spider-Man: Cruzando el multiverso (2023), que no llegará hasta 2027, los productores decidieron dar luz ver a esta serie en imagen real, que ha contado con Nicolas Cage para protagonizarla. Lord y Miller han mantenido funciones de productores, aunque el creador de la serie es Oren Uziel, que comparte labores de showrunner junto a Steve Lighttfoot. La serie de 8 episodios ha sido dirigida por Harry Bradbeer, Nzingha Stewart, Alethea Jones y Greg Yaitanes. Los guiones corren a cargo del propio Uziel con Christopher Chen, Megan Liao, Steve Lightfoot, Tori Sampson, Jennifer Frazin, Jack Henderson y Bruce Marshall Romans.

La serie tiene la peculiaridad de haberse estrenado en dos formatos diferentes. En blanco y negro, que es como se había pensado originalmente, y en color. La sensación es que los productores no confiaban que el público generalista aceptara ver una serie en blanco y negro, motivo del desdoblamiento de la serie. La serie se creó para su emisión tanto en blanco y negro como en color. Para conseguir las dos versiones, las imágenes rodadas en el plató se capturaron digitalmente para luego dividirlas y procesarlas por separado. El equipo acuñó el término «True-Hue» para referirse al proceso mediante el cual crearon su versión en color, similar al Technicolor; Cage afirmó que esa versión se hizo para que pareciera «super saturada», y Uziel señaló que era como si la película en blanco y negro se hubiera coloreado.

En el reparto tenemos a Nicolas Cage como Ben Reilly / The Spider, una versión más madura y curtida de Spider-Man, un investigador privado en horas bajas y superhéroe procedente de un mundo alternativo basado en la Nueva York de los años 30. Cage es el gran reclamo de la serie y el personaje de Reilly le permite desplegar toda una serie de movimientos histriónicos marca de la casa que harán las delicias de sus fans.

Lamorne Morris es Joe «Robbie» Robertson, amigo de Ben y un periodista independiente muy trabajador que persigue las historias más arriesgadas para llamar la atención y avanzar en su carrera. Li Jun Li interpreta a Cat Hardy, una cantante de club nocturno con aire de femme fatale que será el interés amoroso tanto de Ben como de Flint Marko, que trama matar a Silvermane (Brendan Gleeson), el jefe de la mafia irlandesa que controla los elementos criminales de la ciudad. Karen Rodríguez como Janet Ruiz, secretaria de Ben y compañera de investigación; Jack Huston como Flint Marko / Sandman, guardaespaldas y amante de Cat que se convierte en secuaz de Silvermane y tiene la capacidad de transformar su propio cuerpo en arena, Abraham Popoola como Lonnie Lincoln / Tombstone, amigo de Marko y secuaz de Silvermane, que posee una piel blindada casi indestructible que le otorga fuerza y resistencia sobrehumanas, Andrew Lewis Caldwell como Dirk Leyden / Megawatt, un criminal con la capacidad de absorber y liberar electricidad, y Jack Mikesell como Jimmy Addison, un criminal con habilidades piroquinéticas, completan el reparto en sus papeles principales.

Muchas veces, los espectadores nos enredamos en temas de producción, de costes y de la parte del negocio que rodea el mundo del cine y la televisión. Yo el primero. Pero en realidad, como espectador no puedo más que levantarme y aplaudir porque una serie freak como este Spider-Noir haya llevado a hacerse realidad. Porque en realidad, esta serie es un bendito milagro incluso cuando hay cosas con las que no he conectado.

El primer elemento a destacar es la propia visión de hacer un Spider-Noir en blanco y negro, para igualarlo a la aparición del personaje en las películas de animación. El blanco y negro hace que la serie conecte con los clásicos del noir de los años 30, y me parece un elemento muy interesante para construir el tono que se quería crear. Visualmente creo que el blanco y negro es un acierto, incluso cuando el efecto provoca que las pocas escenas de efectos especiales queden apagadas y sin chispa. Como son las apariciones del Electro de este universo, Megawatt. Dicho esto, globalmente me alegro de haber podido ver la serie en blanco y negro.

Vi un episodio en color y lo cierto es que el efecto queda extraño y poco natural. Para escribir esta reseña he leído que se buscaba provocar la sensación visual que provocan las películas coloreadas, y lo cierto es que en ese sentido, el objetivo está super conseguido. Lo malo es que como las películas coloreadas, el color no resulta natural y queda extraño para la vista. Pero como decía antes, si Amazon acepta el sobre coste de hacer la serie en color y en blanco y negro, ¿Por qué tendría que ponerle un pero yo como espectador? De hecho, es mejor, porque nos ofrece la posibilidad de ver la serie como cada uno prefiera.

Entrando en la serie en si, otro elemento clave es que Spider-Noir NO es una historia de superhéroes con toques noir, sino una de detectives en la que algunos personajes tienen habilidades especiales en momentos concretos. Esto es clave, porque en parte yo esperaba ver lo primero, y me he encontrado lo segundo. En función de las expectativas de cada uno, el visionado puede ser más o menos satisfactorio. Y por eso creo que es importante que se avise a los espectadores, sobre todo a los comiqueros.

Luego tenemos a Nicolas Cage. Él es lo mejor y casi lo peor de la serie. Por un lado, su contratación tras poner la voz en las películas de animación era algo obligado, en eso no tengo dudas. Y Cage ha encontrado en Ben Reilly un vehículo fantástico para sus excentricidades actorales, aunque él las justifique al tratar de imitar el movimiento real de los arácnidos. El elemento torturado de Reilly tras la muerte de su amada antes de empezar la serie, que justifica que se encuentre torturado y casi alcoholizado, encaja como anillo al dedo en el rango interpretativo de Cage. Además, no se puede negar que él es el principal reclamo de la serie en lo referido al star-power de Hollywood. Cage es la única estrella de cine de la serie y su mera presencia vende la serie y anima a una parte de los espectadores a verle. Así que por esa parte, me parece perfecta la contratación de Cage para el papel de Ben Reilly.

Pero en realidad, Cage es un mal casting para la versión en imagen real de Ben Reilly. Cage era perfecto cuando se trataba de ponerle la voz en las películas de animación, pero el actor tiene 62 años y es demasiado mayor para el papel. Y ya no es que no pueda hacer las escenas de acción, que obviamente no puede. Es que cuando se plantea una relación amorosa con Cat Hardy, interpretada por la actriz Li Jun Li, no te puedes creer que esa femme fatale pueda enamorarse del anciano Reilly. Partiendo que obviamente Reilly en la serie no tiene 60 años, sino como mucho 40. Cosa en lo que Cage ya no resulta creíble. Y por mucho que Cage me encanta, el problema de este casting provoca una disociación que provocó que no conectara en muchos momentos con el drama del protagonista.

Esta situación creo que viene provocada por los propios estudios y su incapacidad de encontrar a la siguiente generación de estrellas de cine, que provoca que al final tengan que contratar a las mismas estrellas envejecidas de siempre. Algo que acaba siendo un problema evidente.

La serie usa algunos convencionalismos del noir, unidos a otros elementos que conectan con la sensibilidad identitaria woke que ha contaminado el mundo del entretenimiento americano.

Un Ben Reilly quemado es contratado para encontrar a un persona, que resulta ser un mutante con poderes piroquinéticos que quemó la casa del mafioso Silvermane. Reilly descubrirá que hay un grupo de personas con poderes que conectan con su propia historia y cómo consiguió él los poderes. Que esto conecte con la Primera Guerra Mundial y unos experimentos en un campo de prisioneros alemán me resulta una idea original que aleja a los personajes de los clichés más trillados del comic. Lo cual está bien.

Reilly conocerá a Cat Hardy, cantante y dueña de un club que en realidad es propiedad del mafioso Silvermane, interpretado por el veterano Brendan Gleeson. Hardy conecta con el arquetipo de femme fatale y son sus acciones las que provocan toda la serie. En los últimos años ha habido un cambio en el tratamiento y lo que simbolizaban las femme fatales, hasta el punto de quitarles la parte malvada para convertirlas en mujeres que siguen su propio destino y toman sus decisiones. Ejemplo de empoderamiento, vamos. Cosa que es exactamente lo que vamos a ver en esta serie, con Hardy tomando decisiones según su propio interés que benefician o perjudican a Reilly. Pero que no se toman desde un punto de vista de ser la villana de la serie, cosa que Hardy no es en absoluto.

Dentro que Silvermane es claramente el villano, en realidad la serie intenta humanizarle, al mostrarle como alguien que sufrió el hambre en la depresión antes de levantarse para convertirse en quien es. Algo que acaba provocando que tengamos a un villano muy poco imponente con una nula sensación de peligro. De alguna manera, la serie humaniza a la mayoría de teóricos villanos, como son las versiones de este mundo del Hombre de Arena y Tombstone. El único ser con poderes realmente malvado es la versión de Electro. En general, resulta super llamativo el intento consciente de la serie porque nadie sea realmente «malvado» en la serie.

La serie mantiene el misterio de cómo Ben consiguió sus poderes, cosa que no descubriremos hasta el quinto episodio. Ben se encuentra en medio de la lucha de poder de Silvermane y Alfred Morris, el alcalde de la ciudad que aspira a la reelección. A pesar de su manifiesta incapacidad y problemas con el alcohol, Reilly va saliendo adelante gracias a la ayuda de su amigo el periodista Robbie Robertson, que le pone en la pista de los crímenes de la ciudad, y de Janet Ruiz, su secretaria que es además una investigadora sagaz con contactos en la policía.

Aparte del problema de edad de Cage, el otro gran problema argumental de la serie es que Reilly en varios momentos se convierte en secundario de su propia serie. Sobre todo durante un climax final en el que son otros personajes los que resuelven la amenaza de Silvermane mientras The Spider (que ese es su nombre de superhéroe en esta Tierra) se enfrenta a los supervillanos en una descafeinada pelea final. Si a eso le sumamos el problema de unos villanos muy poco carismáticos y visualmente terriblemente sosos, tenemos una serie con problemas serios.

Comentaba al principio que Spider-Noir NO es una historia de superhéroes. Pero dicho esto, la serie destaca para mal en muchos momentos por lo cutre que luce todo. Hay un elemento llamativo que en realidad no es demasiado grave, pero que se ve. Y es que dentro de recrear la Nueva York de los años 30, los productores hacen que el 99% de las escenas «de calle» tengan lugar en la misma calle. Dentro que está rodado en estudio, claro. Esto no es super grave, pero provocó que la sensación fuera de una sitcom de los 80 y 90, y no de una serie de gran presupuesto de 2025. En realidad, esta sensación de sit-com es evidente porque el 80% de la serie está rodado en las mismas 5 localizaciones: La calle de Nueva York, el club de Cat y su habitación, el despacho de Ben y alguno más.

Es evidente que Spider-Noir NO es una serie barata. Pero en muchos momentos lo parece. El climax final de la serie en la calle delante de un teatro es super cutre. Y una parte puede ser por el efecto del blanco y negro en el CGI que comentaba antes. Pero otra parte es debido a unas escenas de acción super cutres con unas coreografías lamentables que no se si se pueden calificar como tales.

Luego tenemos a The Spider. Hay sólo un par de escenas con él balanceándose por la ciudad, y quedan pobres y sin chispa. Pero es que además por no ver ni siquiera vemos a Reilly escalar paredes o hacer las cosas que se suponen a un héroe arácnido. Su habilidad de tirar redes orgánicas es lo único que hace que Reilly se salga de la normalidad. Dentro que en realidad, los minutos en pantalla de The Spider son super escasos, porque tenemos el 95% del tiempo a Cage en su identidad de Ben Reilly.

Decía al principio que los espectadores tenemos que alegrarnos porque una serie como Spider-Noir se haya estrenado. Luego quien quiera que la vea y quien no, no. Pero una vez esto es así, lo cierto es que esta serie me ha parecido cutre y decepcionante en muchos momentos. Me da la sensación que este serie debería haber sido mucho mejor de lo que lo ha sido en realidad.

Mientras escribo estas líneas aún no se sabe si Spider-Noir va a tener una segunda temporada. En positivo tengo que decir que esta temporada ofrece una historia cerrada con un final satisfactorio a partir del arco de redención de Reilly, que termina aceptando que es The Spider y su obligación es ayudar a la ciudad. Si no hay más, al menos el final es el correcto. En caso de que se planteen hacer una segunda temporada, les recomendaría que pensaran bien la historia que quieren contar, y si realmente merece la pena.

Comparto el trailer de esta serie:

Spider-Noir es un experimento curioso que me parece increíble que haya llegado a hacerse realidad.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Good Omens temporada 3 (Prime Video)

Casi por sorpresa se ha estrenado la tercera y última temporada de Good Omens. Una temporada que ha sido acortada a un único episodio para terminar esta historia basada en el libro de Terry Pratchett y Neil Gaiman.

PUNTUACIÓN: 5/10

La tercera temporada de Good Omens sigue a un desconsolado Crowley (David Tennant) y a un ambicioso Aziraphale (Michael Sheen) mientras intentan detener el nuevo apocalipsis de la Segunda Venida. El caos estalla cuando la reencarnación de Jesús desaparece y el Libro de la Vida es robado, lo que obliga al dúo a reunirse y evitar que el universo sea destruido.

Good Omens es una divertidísima novela de Terry Pratchett con Neil Gaiman, publicada antes de que Gaiman se convirtiera en una super estrella de la fantasía. La historia de un ángel y un demonio que viven en la Tierra y llegan a hacerse amigos tuvo una entretenida adaptación televisiva en la que Gaiman estuvo super involucrado y amplió la historia del libro.

Tras renovarse la serie para una tercera y última temporada, la producción se suspendió en septiembre de 2024 después de que varias mujeres acusaran a Gaiman de agresión sexual. Gaiman se retiró del proyecto, y aunque sigue acreditado como guionista perdió su puesto como showrunner, cargo que realizaron los productores ejecutivos como Sarah-Kate Fenelon y Rob Wilkins. Como consecuencia de la crisis reputacional de Gaiman, Prime acabó reduciendo la serie de seis episodios a un único especial de 90 minutos. Para este especial, Rachel Talalay (Freddy’s Dead: The Final Nightmare, Ghost in the Machine , Tank Girl) fue contratada como directora, con Neil Gaiman, Michael Marshall Smith y Peter Atkins acreditados en el guion.

El principal interés de la serie siempre ha sido la química de los dos actores protagonistas. Michael Sheen interpreta a Aziraphale, un ángel que ha vivido en la Tierra desde los albores de la creación. Tras la segunda temporada, Aziraphale aceptó un ascenso a arcángel supremo en el Cielo. Su plan es convertir la apocalíptica Segunda Venida en un acontecimiento que traiga la paz mundial, pero pronto se enfrenta al caos político y a las intromisiones de otros ángeles.

David Tennant interpreta a Crowley, un demonio que lleva viviendo en la Tierra desde los albores de la creación. Fue la Serpiente que tentó a Eva con la manzana del árbol del conocimiento del bien y del mal. Tras vivir aventuras con Aziraphale y conseguir cierto grado de felicidad, la marcha de su amigo al cielo de dejó hundido, hasta el punto de vivir en un callejón y haber perdido su amado Bentley.

Good Omens se aguanta por el carisma de los protagonistas David Tennant y Michael Sheen. Su química es bestial y sólo por ellos merecía ver la serie. Dentro que su química sigue intacta y son estupendos actores, no consiguen salvar la serie del problema inicial de tener que condensar una trama de una una temporada de 6 episodios en un único especial de 90 minutos.

Aziraphale busca transformar la apocalíptica Segunda Venida en un acontecimiento que traiga la paz mundial. Sin embargo, sus planes se tuercen cuando el Libro de la Vida es robado y la nueva reencarnación de Jesús (interpretada por Bilal Hasna) desaparece. Obligado a bajar a la Tierra para enmendar la situación, se volverá a reunir con Crowley y harán las paces antes del final de todas las cosas.

Y el caso es que me da la sensación que con un poco más te tiempo, esta tercera temporada de Good Omens hubiera sido igual de divertido que las dos anteriores. Sin embargo, la necesidad de condensar todas las tramas provoca que todo vaya demasiado, rápido con muchos personajes apareciendo y desapareciendo sin posibilidad de hacer nada interesante. El casi nulo papel de Jesús, es el perfecto ejemplo de los problemas narrativos que tiene este especial. O la identidad de la desquiciada villana, que en realidad no es sorpresa porque no puede ser nadie más que ella.

Otro problema de este último episodio de Good Omens es que me ha parecido aburridísimo. Aunque pasan muchas cosas y los personajes entran y salen, en realidad nada tiene poso debido a su propia naturaleza de resumen condensando algo más complejo. De hecho, tuve que ver el final varias veces porque me quedé dormido ¡DOS veces! viendo el episodio, y eso que sólo dura 90 minutos. En concreto, la última hora se hace insufrible.

En positivo, me gusta el final feliz que la serie plantea para Aziraphale y Crowley, confirmando una bonita historia de amor entre dos seres a priori opuestos. La idea de aceptar al diferente estaba en el ADN del libro original, por lo que me gusta que ellos consigan ser felices juntos. Pensando en este final, aunque la idea sea de Neil Gaiman, creo que conecta perfectamente con el profundo sentimiento antireligioso de Terry Pratchett. Dicho esto, tiene gracia que un ateo plantee la historia en la que DIOS le ofrece a los protagonistas la posibilidad que elegir cómo termina la historia.

Aunque tengamos un final feliz y todo cuadre bien al final, este último episodio de Good Omens ha sido un bajonazo tremendo. Por supuesto, peor hubiera sido que Prime hubiera cancelado la serie y nos hubiera dejado sin final. Pero el final feliz no oculta que Good Omens merecía mucho más que 90 minutos para cerrar la historia de la forma que fuese. Qué pena.

Comparto el trailer de este episodio final de Good Omens:

El final de Good Omens ha sido un bajón. Aunque se las han apañado para que el final feliz sea satisfactorio, la ejecución ha sido apresurada y carente de interés, hasta el punto de convertir este episodio en un aburrimiento.

PUNTUACIÓN: 5/10

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Crítica de Jack Ryan: Ghost War de Andrew Bernstein

Tras cuatro temporadas de Jack Ryan en Prime Video, la plataforma de streaming de Amazon ha decidido estrenar una nueva película que retoma al personaje protagonizado por John Krasinski. Ghost War está dirigida por Andrew Bernstein y reúne de nuevo a toda la banda.

PUNTUACIÓN: 6/10

Cuando el analista de la CIA Jack Ryan se topa con una sospechosa serie de transferencias bancarias, su búsqueda de respuestas le saca de la seguridad de su trabajo de oficina y le catapulta a un juego mortal del gato y el ratón por toda Europa y Oriente Medio, con un terrorista en ascenso que prepara un ataque masivo contra Estados Unidos y sus aliados.

Jack Ryan: Ghost War está dirigida por Andrew Bernstein y escrita por Aaron Rabin y John Krasinski, basada en una historia de Krasinski y Noah Oppenheim. Se trata de la sexta película y el tercer reinicio de la saga de Jack Ryan. La película de 105 minutos de duración cuenta con fotografía de Arnau Valls Colomer, montaje de Jason Ballantine y música de Ramin Djawadi y William Marriott.

En el reparto encontramos a los habituales de la serie de televisión de Prime. John Krasinski interpreta a Jack Ryan, un exoficial de la Infantería de Marina de los Estados Unidos y veterano de Afganistán que trabaja como agente de campo para la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Wendell Pierce es James Greer, el subdirector de la CIA, con Michael Kelly interpretando a Mike November, un exjefe de estación de la CIA que ahora trabaja como contratista de seguridad privada. Max Beesley en el papel de Liam Crown, un ex-agente del MI6 que ha puesta en marcha un grupo ilegal de operaciones encubiertas, Betty Gabriel como Elizabeth Wright, la directora de la CIA, y Sienna Miller como Emma Marlow completan el reparto.

Tengo una relación de amor-odio con la serie de Jack Ryan estrenada en Prime. Tiene conceptos interesantes y escenas logradas, pero también abundaban los momentos de vergüenza ajena con argumentos que toman por tontos a los espectadores. Lo contrario a lo esperable en historias que plantean reproducir el complejo mundo del espionaje actual. Cuando descubrí que Prime iba a estrenar esta película, me alegré. Porque pensaba que tener que condensar una historia en dos horas les obligaría a ir al grano y quitar los elementos superfluos. Por ese lado, la película de Jack Ryan si es un acierto.

Y el argumento es super sencillo. Tras el 11 de Septiembre, los gobiernos occidentales pusieron en marcha el Proyecto Starling, un grupo paramilitar que no respetaba las leyes internacionales y que se dedicó a acabar con enemigos que planeaban nuevos ataques terroristas. Finalmente el grupo fue disuelto por James Greer, que asumió las consecuencias de la muerte de un detenido mientras se le interrogaba. Volviendo al presente, Cooke, un antiguo colaborador de Greer le informa que Starling puede estar de nuevo activo. Cuando Greer manda a Ryan a Dubai para encontrarse con él, es asesinado por el antiguo aliado de Green y miembro de Starling, Liam Crown, que efectivamente ha reiniciado Starling para llevar a cabo sus propia agenda. Un Crown que es un enemigo formidable que parece estar siempre un paso por delante de los protagonistas, anticipando todo lo que hacen.

La película se recrea en las localizaciones en las que se ha rodado, sobre todo Dubai y Londres. El uso de drones ofrece imágenes super espectaculares de Dubai que parecen el folleto de un anuncio turístico. Y en Londres, me alucina la persecución que plantean por el centro de la ciudad, por calles por las que estuve con mi hijo hace nada. La sensación de escala y de película de gran presupuesto se transmite viendo la película.

Jack Ryan había abandonado la agencia al final de la serie de televisión, buscando tener una vida normal que le permita tener relaciones normales. Al principio de la película, descubrimos que acabó rompiendo con su novia y aunque no lo quiere reconocer, echa de menos su trabajo como agente. Aunque Ryan salva a Greer de los pecados de su pasado, podría decirse que en realidad Green salva a Ryan al llamarle para traerle de vuelta al redil. Otro de los elementos evidentes de la película es que si a Ryan le han fallado las relaciones con gente normal, la película presenta a una nueva amiga, la agente del MI6 Emma Marlow, interpretada por Sienna Miller. En estos momentos de corrección política Ryan y Marlow no llegan a liarse en pantalla, pero resulta super evidente el mensaje que sólo puede relacionarse y ser feliz con gente que le entienda porque ha vivido las mismas experiencias que él.

El personaje de James Greer, que actualmente es subdirector de la CIA, es el elemento más cuestionable de toda la película. Greer reconoce que mataron a quien se puso por delante sin control legal, pero que todo bien porque lo hacían con buenas intenciones. El mensaje geopolítico de la película me parece patético, dejando claro un alineamiento con las ideas del ala más dura del lado republicano. Esa idea de que tras el 11-S la humanidad estaba furiosa y las decisiones de esa época nacen sobre esa base es una idiotez como si los guionistas pensaran que los espectadores tenemos 4 años. Más cuestionable es que Green diga todo eso y pelillos a la mar porque ahora hacemos las cosas de forma diferente. Todo perdonado y a otra cosa. Por mucho que Green reconozca que Ryan es un faro moral que le impulsa a hacer las cosas de la forma correcta, a poco que pensamos en lo que nos acaban de contar, la narración se cae por todos lados.

Michael Kelly también vuelve a la acción con su papel de Mike November, que en realidad es ver a Kelly haciendo de si mismo en su papel de tío duro que parece saberlo todo y aunque se las da de tío duro, hará lo que sea para ayudar a sus amigos. Del resto del reparto, destacar el nulo carisma que tiene Max Beesley en el papel de Liam Crown, siendo un villano de segunda que plantea uno de los aspectos más flojos de la película.

Aunque esto que voy a decir no es demasiado justo, quizá el problema de Jack Ryan: Ghost War es que se siente como un Misión Imposible de Hacendado. De hecho, este grupo paramilitar Starling sería la versión cutre de Misión Imposible: Ghost Nation. Si hasta comparten nombre. Las conexiones de esta película con la de Tom Cruise son super evidentes, empezando por la agente del MI6 con una agenda ambigua que acabará ayudando a Ryan y quien sabe si acabará convirtiéndose en su interés romántico, aunque eso sea algo que ahora ya no se lleve.

Los planos de drones de Dubai son espectaculares y la persecución e Londrés es genial, lo que nos cuenta en realidad la película no lo es. Aunque se supone que los planes de los villanos son super complejos, la forma en que son derrotados en el climax final es bastante tonta. A esto hay que sumar el nulo carisma del villano y una resolución falta de imaginación. Jack Ryan: Ghost War es entretenida, pero totalmente olvidable en cuanto terminas de verla. En todo caso, habría que valorar positivamente los esfuerzos de Prime de crear contenidos que al menos luzcan espectaculares.

Tras ver alguna temporada de Jack Ryan me decía que no volvería a ver lo próximo. Tras ver este película, aún reconociendo que no es nada del otro mundo, tengo que decir que si Prime decide mantener el formato de película de menos de dos horas en lugar de hacer ser una nueva temporada de televisión, lo más probable es que vea la nueva película. Porque como entretenimiento en casa, me vale.

Comparto el trailer de la película:

Jack Ryan: Ghost War es una película correcta para ver en casa que olvidas con la misma facilidad que la viste.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de The Boys temporada 5 (Prime Video)

Ya he visto el final de The Boys en esta quinta temporada, la serie basada en el comic de Garth Ennis y Darick Robertson. Te cuento mis impresiones, pero ya te adelanto que las expectativas son siempre malas compañeras.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

En la quinta y última temporada The Boys, el mundo está en manos de Homelander, completamente sometido a sus caprichos erráticos y ególatras. Butcher, Starlight, Hughie y el resto del equipo buscarán un virus que pueda acabar con Homelander, con el posible efecto secundario de acabar con todos los supers de la Tierra, incluso los buenos.

Eric Kripke, el creador de la serie, se mantiene como showrunner de esta temporada final de 8 episodios. Los directores han sido Phil Sgriccia, Shana Stein, Karen Gaviola, Catriona McKenzie y Sylvain White. Los guionistas han sido Paul Grellong, Jessica Chou, Ellie Monahan, Geoff Aull, Judalina Neira, David Reed y Anslem Richardson.

En el reparto tenemos a los habituales Karl Urban como William «Billy» Butcher, Jack Quaid como Hugh «Hughie» Campbell Jr., Antony Starr como John / Homelander, Erin Moriarty como Annie January / Starlight, Jessie T. Usher como Reggie Franklin / A-Train, Laz Alonso como Marvin T. «Mother’s Milk» / M.M., Chace Crawford como The Deep, Tomer Capone como Frenchie, Karen Fukuhara como Kimiko Miyashiro, Nathan Mitchell como Black Noir II, Colby Minifie como Ashley Barrett, Susan Heyward como Jessica «Sage» Bradley / Sister Sage, Valorie Curry como Misty Tucker Gray / Firecracker, David Andrews como el presidente Steve Calhoun y Jensen Ackles como Soldier Boy.

The Boys ha finalizado, larga vida a The Boys.

Antes de empezar a comentar el final de The Boys, tengo que decir que no he leído el comic de Garth Ennis y Darick Robertson y no tengo ni idea cómo terminaron ellos su historia. Ennis me gusta muchísimo cuando se pone serio: en The Punisher, en sus historias bélicas, y qué decir de sus comics clásicos Hellblazer, Preacher, Soldado desconocido, Goddess, etc. Pero en realidad no me gusta cuando destila toda su bilis hacia el género de los superhéroes. Es por esto que cuando leí los primeros volúmenes de Yhe Boys en seguida me di cuenta que ese comic no era para mi.

El showrunner Eric Kripke podía por tanto plantear lo que quisiera para el final de The Boys. Por lo que a mi respecta, la fidelidad al comic no es un factor, si el final cuadra con la historia que ha planteado a lo largo de estas largas 5 temporadas, en principio a mi me valdría. Y lo cierto es que en realidad, el final si cuadra dentro del mundo que creó Kripke.

La quinta temporada tiene dos ejes fundamentales. Butcher, Starlight y su grupo intentan hacerse con el virus que puede matar a los supers. La mala noticia es que el virus matará a todos, sin importar si son malos o buenos. Kimiko y Starlight están dispuestas a morir para detener a Homelander, pero Hughie y Frenchie no están de acuerdo con que mueran. Incluso estando en su peor momento, Hughie no abandonará su esperanza porque los buenos consigan vencer. Dentro que Butcher sigue en sus trece de hacer lo que haga falta y a costa de lo que sea para acabar con Homelander.

Por su parte, Homelander intenta encontrar una última muestra del Compuesto-V original que puede concederle la inmortalidad que posee si padre Soldier Boy. Un Soldier Boy que desprecia a su hijo pero se mantiene a su lado al frente de Voight. Homelander hace un viaje loquísimo hacia la locura. Literalmente. Mientras intenta convertirse en inmortal, su megalomanía aumenta hasta el punto de creerse un Dios, obligando a sus esbirros a crear una nueva iglesia que le adore y se haga con el control de los Estados Unidos. Este rumbo psicótico provocará la caída uno a uno de sus ayudantes más cercanos. Unos seguidores como Firecracker que en realidad están aterrorizados ante lo que Homelander les haría si alguna vez no obedecen sus órdenes, no importa lo locas que sean.

Como sobre todo en la cuarta temporada, The Boys se ha convertido en una sátira contra los telepredicadores, contra los medios de comunicación de la derecha republicana y en general contra todo lo que sugiera «republicano». La misión mesiánica de Homelander creyéndose un Dios vengativo que matará a todo aquel que no le adore es una broma de trazo muy grueso contra los autoproclamados «salvadores de la patria» que abundan en el ámbito de la política. Entre los idiotas crédulos que se tragan todo lo que les echen, los aprovechados que esperan sacar tajada y los aterrorizados que no se atreven a hacer nada para evitarlo se cultiva el caldo que provoca el auge de los totalitarismos. Aunque sea con el trazo grueso, esta parte está muy bien reflejada en la serie.

Después de cinco temporadas, es una obviedad decir que todos los actores brillan en sus papeles. Aunque sea para resaltar el patetismo de sus vidas, como es el caso de The Deep o la vicepresidenta Ashley Barrett. Cuanto más salvaje y over-the-top, más disfruta y mejor se lo pasa Antony Starr interpretando a Homelander. Y eso traspasa la pantalla. Starr será recordado por este Superman desquiciado y psicótico, y cuando su final llega, imagino que todo el mundo habrá gritado en sus casas un «HELL, YEAH!!! » Pocas veces una muerte ha sido más patética y satisfactoria.

Por el lado de los buenos, Karl Urban como Butcher, Jack Quaid como Hughie y Erin Moriarty como Starlight plantean formas diferentes de enfrentarse ante una situación desesperada. Como comentaba, Butcher está dispuesto a sacrificar a quien sea necesario para matar a Homelander, pero sobre todo Hughie entiende que ganar usando los métodos de los malos les convertiría en igual de malos que ellos. La forma en que se gana es igual de importante que la propia victoria. Starlight tiene momentos de duda pero se mantiene fiel a si misma. Y su pelea final contra The Deep cierra el círculo a la historia que se inició cuando éste la agredió secualmente en su primer día en The Seven.

Por su parte, la relación de Frenchie y Kimiko se convierte en el pastelito de la serie. Aunque quizá esta relación es la que menos ha evolucionado a lo largo de la serie, el amor que se sienten es palpable, lo que hará que la pérdida se haga aún más dolorosa. Por su parte, Mother´s Milk termina la serie sin haber llegado a encontrar su sitio en el grupo más allá de estar siempre con el grupo viendo como los demás hacen las cosas realmente interesantes.

Dentro que la historia se cierra correctamente, tengo que decir que este final me ha decepcionado. Sobre todo porque Eric Kripke estuvo muy pesado criticando el final de Stranger things y el hecho que ninguno de los chavales muriera. The Boys no haría nada de eso, con él a los mandos la masacre estaba asegurada. Kripke anticipó un baño de sangre, y en realidad eso no se ha cumplido. De hecho, ha acabado siendo bastante mojigato, muriendo únicamente los malos en medio de la batalla final en la Casa Blanca. Para toda la murga que dio, la verdad es que NO ha ofrecido el baño de sangre que prometió. Y eso me parece un punto negativo, incluso cuando este final es lógico con la dirección a la que nos llevaba la serie. Entiendo que para que las muertes impacten, deben espaciarse, pero algunos episodios se han alargado muchísimo repitiendo elementos ya vistos como si el objetivo fuera hacer tiempo hasta que llegara la muerte de ese episodio. No puedo decir que la serie haya sido aburrida mientras la veía semanalmente, pero si tengo que decir que los episodios en su mayoría estaban bien sin más. Con algún que otro fogonazo impactante, pero opacado por demasiados escenas montoneras.

Otro elemento que no me ha gustado es que The Boys se recrea cuando se trata de mostrar cabezas estallando y regando a la gente de sangre y vísceras. Eso empezó en el primer episodio de la serie y han sido fieles a ellos hasta el final. Kripke sabe que los espectadores esperamos el gore y el over-the-top. En ese aspecto, la serie cumple. Sin embargo, la pelea final entre Homelander y los héroes dentro del despacho oval me parece muy muy pobre. Aquí seguro la serie no ha estado a la altura.

Comentaba lo malas que son las expectativas. Y no se qué esperaba, pero que la serie terminara con un mundo aún poblado por supers y en el que Vought sigue siendo la mayor corporación global, no entraba en mis sueños más locos. Con la murga que han dado toda la temporada con el virus asesina-supers, que se haya quedado sin usar ha sido super decepcionante. Incluso pensando que en realidad el virus está desplegado y un accidente puede liberarlo. De hecho, aunque los viaje vitales de los protagonistas encajen, el final abierto no me ha gustado. Y ya digo que no se si Ennis y Robertson terminaron igual el comic, sin plantear remedios milagrosos, manteniendo ese mundo imperfecto. Pero que la mayoría de héroes haya sobrevivido se me queda muy, muy lejos del baño de sangre que Kripke prometió al principio de la temporada.

Ha quedado todo tan abierto que en cualquier momento Soldier Boy podría ser despertado de nuevo para que todo volviera a empezar. Como digo, este final me se queda super lejos de lo que yo entiendo como un final definitivo. Y como digo, los viajes vitales de los protagonistas los llevan a sus destinos esperables, una vez sobreviven. Pero en algunas ocasiones las situaciones plantean unos «por que si» groseros, empezando por la creación del arma con el que consiguen derrotar a Homelander.

Estaba pensando que si vuelvo a ver The Boys sin el peso de las expectativas y ya sabiendo hacia donde se dirige, igual disfruto más de la serie. Pero al mismo tiempo, el final de The Boys no me ha dejado con ganas de volver a verla nunca más. Que el final de una serie de televisión me deje con esta sensación entiendo que no es lo deseable. Aceptando la idea del final inevitable, lo cierto es que The Boys no me ha enamorado en ningún momento. Que la haya terminado es un punto a favor, pero se me ha quedado en un bien sin más.

Comparto el trailer de la serie:

The Boys ha terminado, pero ni mucho menos ha dejado un final cerrado. No era lo que yo imaginaba, lo que influye en mi valoración final. Al menos, el punto de entretenimiento lo ha mantenido a lo largo de las 5 temporadas.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Invencible temporada 4: La mejor serie de la Galaxia

La cuarta temporada de Invencible recién emitida en Prime Video confirma que estamos ante la mejor serie de televisión de la galaxia.

PUNTUACIÓN: 9.5/10

Mientras el mundo se recupera de la catástrofe global de la tercera temporada, en el que vimos el brutal combate de Mark y Eve contra Conquest, Mark se esfuerza por proteger su hogar y a sus seres queridos atenazado por la culpa y la sensación creciente que si matara a sus enemigos en lugar de detenerles, la humanidad se hubiera ahorrado mucho dolor y sufrimiento. En el espacio Nolan y Allen buscarán a más seres que puedan ayudar a la Coalición de Planetas a combatir a la amenaza Viltrumita. Esto nos llevará a la Guerra Viltrumita, cuyo desarrollo e impactante final conoceremos en la segunda mitad de la temporada.

Para la adaptación de Invencible, Robert Kirkman mantiene el cargo de showrunner de la serie junto a Simon Racioppa. Esta cuarta temporada consta de 8 episodios, y Prime Video ha confirmado la emisión de al menos una quinta temporada, que se está produciendo en estos momentos de cada a un estreno en 2027. Los directores de estos episodios han sido Sol Choi (2 episodios), Jason Zurek (2), Stephanie Gonzaga (2) e Ian Abando (2). Además, de Kirkman y Racioppa, los guionistas de esta temporada han sido Helen Leigh, Ross Stracke, Adria Lang y Amber Dupre.

En las voces de la serie tenemos como siempre a Steven Yeun (Mark Grayson/Invencible), J.K. Simmons (Nolan Grayson/Omni-Man), Sandra Oh (Debbie Grayson), Zazie Beetz (Amber Bennett), Gillian Jacobs (Atom Eve), Walton Goggins (Cecil Stedman ), Andrew Rannells (William Clockwell), Jason Mantzoukas (Rex Splode), Mark Hamill (Art Rosenbaum), Khary Payton (Black Samson), Seth Rogen (Allen the Alien), Mahershala Ali (Titan), Chris Diamantopoulos (Doc Seismic), Peter Cullen como Thadeus, Jeffrey Dean Morgan como Conquest, Christian Convery (Oliver Grayson / Kid Omni-Man), Seth Rogen (Allen el Extraterrestre), Zoey Deutch (Zoe Thompson / Tech Jacket), Tataina Maslany (Telia) y Lee Pace (Thragg).

La cuarta temporada de Invencible ha sido increíble. No me atrevería a decir si es la mejor hasta la fecha porque todas han sido impresionantes. Pero la forma en que nos han llevado hacia la Guerra Viltrumita y el inesperado pero inevitable final, ha sido de lo mejor que vamos a ver en televisión este año.

Invencible tiene una acción impresionante. El gore es impactante y super salvaje, algo a lo que estamos poco acostumbrados en una serie de animación occidental. El comic fue igual de impactante cuando se publicó en su día. Y es sin duda parte de la gracia de esta serie, y de su espectacularidad. El combate de Mark contra Conquest del quinto episodio puede ser de los más gore y salvaje que voy a ver este año en una película o serie que no sea asiática. Y toda la Guerra Viltrumita está llena de situaciones super dramáticas y super bestias. Empezando por la narración de la historia de Viltrum con el asesinato del Grand Regent por parte de Thadeus, lo que llevó a una masacre y la liberación del virus Scourge que casi aniquiló toda la sociedad viltrumita.

El comic de Invencible de Robert Kirkman, Ryan Ottley y Cory Walker es uno de mis favoritos. Sin embargo, la serie de televisión está mejorando el comic en todos los aspectos excepto en uno. La narración con episodios de 50 minutos frente a las 20 páginas mensuales de cada grapa permite a la serie plantear el drama y la intensidad de la amenaza de formas que el comic nunca pudo, teniendo que ir al grano sin poder permitirse que el drama respirara de la mejor forma posible. Después de cada episodio me asombraba de todo lo que había pasado y lo bien que se ha planteado el drama que tenían que vivir los protagonistas. En este sentido, imagino que Robert Kirkman se ha planteado la serie para mejorar todos aquellos aspectos mejorables del comic, como es el ritmo de la historia. Además de permitirle contar historias que en su momento nunca pudo, como es la historia de Darkblood en el infierno que vimos en el cuarto episodio. En muchos aspectos, estamos sin duda ante la versión definitiva de Invencible.

El drama de Eve tras abortar o el Síndrome de Stress Post-traumático que sufre Mark tras todo lo vivido en Viltrum son momentos super dolorosos de ver. Mark sufre pensando con razón que si los viltrumitas atacan la Tierra, no hay nada que él pueda hacer para evitar el genocidio. Y eso le está matando por dentro y le puede hacer perder la razón. El terror que siente Mark es de lo mejor de este episodio final, y me dio un puñetazo emocional a lo largo de todo el episodio como ninguna obra de entretenimiento me lo ha dado en todo el año. Marc empezó la temporada preguntándose si no tendría que matar a sus enemigos para evitar nuevos problemas futuros. A lo largo de esta temporada ha matado a muchos enemigos, y la experiencia le ha roto por dentro.

Poor mucho que me gusta la acción y el salvajismo, los personajes son el motivo principal del éxito de Invencible. Marc, Eve, Nolan y Oliver, Debbie, Allen o Cecil son personajes increíbles. Casi parte de mi familia, a estas alturas. Y eso sin contar a otros secundarios a los que llevamos tiempo sin ver, como Robot o Monster Girl, atrapados en la dimensión Flaxan. Aunque Marc es el corazón de todo, la forma en que Invencible ha construido unos secundarios maravillosos a su alrededor me parece un pequeño milagro del mainstream televisivo.

Y en este éxito, el impresionante casting de voces de Invencible está dándonos algunos de los mejores momentos televisivos del año. Las discursiones de Debbie y Nolan están llenos de emoción, y el amor de Marc y Eve es contagioso. Como también el dolor que siente Marc por no estar en la Tierra cuando Eve le necesitó. Todas las voces tienen una personalidad alucinante que consiguen que se transmita a la serie.

La personalidad del casting hacen que la serie transmita una emoción que en realidad la animación no tiene. Porque volviendo a lo único en lo que el comic es mejor que la serie es en la comparación entre el histórico dibujo de Ryan Ottley y la correcta animación. En realidad, aunque ya estoy acostumbrado, hay que reconocer que la animación de Invencible es bastante montonera. Cuenta adecuadamente la acción, y no se corta en los momentos gores, pero se queda muy lejos del dramatismo y la personalidad que Ottley incorporaba en las páginas del comic.

Tras una temporada casi perfecta, el final nos ha dejado en un momento apasionante. Marc hace lo correcto al no impedir que Thragg y los viltrumitas empiecen a vivir en la Tierra. Empezando porque no podría y eso llevaría al exterminio de la humanidad. Sin embargo, eso significa que el imperio viltrumita puede recuperarse con los hijos que los viltrumitas tengan con sus parejas humanas. Dado que Thragg y el resto son inmortales, este acuerdo puede marcar el futuro de los viltrumitas. Lo que pasará con los humanos, es un misterio.

Luego tenemos la maravillosa escena entre los créditos, en la que Allen, actual líder de la Coalición de Planetas, descubre que Thadeus ha creado un nuevo virus Scourge aún más potente que el primero. Este virus matará a todos los viltrumitas, pero también a toda la población de la Tierra. Es un arma de último recurso, pero su mera existencia puede llegar a ser una amenaza aún mayor que los viltrumitas. Allen ahora mismo no lo va a usar contra sus amigos, pero ¿y si otras personas consiguen el virus ? Tras una temporada casi persona, la serie ha tenido el acierto de dejarnos en el mejor momento imaginable. Incluso a pesar de saber lo que va a pasara a continuación porque he leído el comic, Invencible no podría haber terminado mejor.

El mundo del anime hace décadas que ha creado una industria multimillonaria a partir de algo tan revolucionario como crear versiones casi idénticas del manga de origen. Porque si el manga es un éxito, no hace falta cambiar lo que ya funciona. Lamentablemente, en el mainstream americano hemos tenido que sufrir a «autores» que se creen mejores que los creadores originales, sintiendo la obligación de «mejorar» el comic original. Tener a Robert Kirkman implicado en la serie como creador nos está dando una oportunidad de oro para crear una serie de animación que puede ser histórica.

Ante este enorme éxito creativo, Prime tendría que entender el valor de Invencible y permitir que Robert Kirkman pueda contar la historia hasta su perfecto final. La quinta temporada ya está en producción de cara a su estreno en 2027, pero sería necesario que dieran luz verde a las dos o tres temporadas adicionales que necesita Kirkman para contar toda la historia. De esta forma, la planificación de la serie sería perfecta, pudiendo desarrollar todas las tramas con la extensión adecuada. Esperemos que Prime sea inteligente. Porque el disfrute de Invencible está siendo alucinante.

Sin lugar a dudas, Invencible es la mejor serie de la galaxia.

Comparto el trailer de esta cuarta temporada de Invencible:

Invencible es la mejor serie de la galaxia. Ojalá Prime Video entienda el éxito que tiene entre manos y le den a Robert Kirkman las 3/4 temporadas que necesita para terminar la historia.

PUNTUACIÓN: 9.5/10

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