Termina la etapa de Jed MacKay en Los Vengadores 28-35 (Marvel Comics – Panini)

Tras 3 años y 36 grapas USA, Jed MacKay termina su etapa como guionista de Los Vengadores con un final de fiesta a la altura, acompañado por los dibujos de Farid Karami, Javier Pina y Sergio Dávila.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡El Instante Perdido! Kang lo ha buscado durante todo este tiempo. Ahora, Los Vengadores han conseguido descifrar la clave. ¿Pero qué tiene que ver Reed Richards con el asunto? Además, descubrimos la verdadera naturaleza de Myrddin.

¡La conclusión de la etapa de Jed MacKay! Tras tres años de misterios oscuros, aventuras épicas y batallas cósmicas, todo conduce a este gigantesco final. Aquello que Jed MacKay ha estado construyendo cobra forma en este final, que redefinirá el futuro de Los Vengadores.

Jed MacKay ha construido a lo largo de 3 años una larga historia épica que ha culminado este mes en la edición española de Panini con un brillante último arco de 8 grapas. Un arco que ha dado respuesta de forma satisfactoria a todas las cuestiones pendientes desde el principio de la serie. Siendo la primera y más importante, la identidad del gran villano Myrddin. Y que lo ha hecho con una historia super épica y espectacular que celebra la historia del Universo Marvel de la mejor manera posible. Y que además se marcha dejando los juguetes intactos para que los coja el siguiente equipo creativo. No se puede pedir más.

Jed MacKay es para mi el mejor guionista de la Marvel actual. De largo. Y lo mejor es que lo es no inventando ninguna rueda, simplemente conociendo la historia de los personajes y en general del Universo Marvel, usando estos conocimientos para implicar los sucesos de este comic en el universo Marvel de forma maravillosa.

A lo largo de estas últimas 8 grapas, MacKay explica lo que es el Instante Perdido que busca Myrddin, así como el origen de la Corte Crepuscular y de la Ciudad Imposible que ha sido la base de operaciones del grupo en los últimos meses. Todo ello unido a la conexión que Kang tiene con su némesis Myrddin, cuya identidad es una sorpresa y a la vez la única opció posible. Con una amenaza que puede resetear el universo, destruyendo toda la vida de este Octavo Cosmos reiniciado por Reed Richards al final de la Secret Wars de Jonathan Hickman y Esad Ribic.

Si soy fan de los comics de superhéroes es para leer historias de heroismo y de gente haciendo lo correcto incluso en la peor de las situaciones. Eso mismo es lo que me he encontrado en este etapa de Los Vengadores. Doy gracias a Jed MacKay por ello. La alineación elegida por MacKay era en cierto sentido continuadora de la idea que Jason Aaron planteó en su etapa, al juntar a los más poderosos de la Tierra para enfrentarles a amenazas que nadie más podría sobrevivir. En ese sentido, los Sucesos de Tribulación planteaban el tipo de historias más grandes que la vida que eran perfectos para esta alineación de heavy-hitters.

Dentro de la gran aventura, me ha gustado mucho que MacKay encontrara el tiempo para curar las heridas entre Los Vengadores y la Patrulla-X. Aprovechando que era el guionista de ambas series, MacKay hizo que años de desencuentros y enemistad terminaran, al dejar claro que todos son héroes que intentan hacer lo corrector.

Dentro que globalmente me ha gusta esta etapa de MacKay, tengo que decir que su conexión con los eventos de la editorial sin duda han perjudicado al comic, al sentir el lector como la trama de la serie tenía que pararse para enfrentarse a sucesos iniciados en otros comics. Esto lo tenemos con los tie-ins de Caída de X, de Caza Sangrienta o de Un mundo bajo Muerte. Y en positivo tengo que decir que MacKay consigue hilarlo todo de forma magistral en el especial número 800 (34 USA), en el que hace un recuento de todos estos eventos como forma de dejar claro lo que significa el heroísmo en contraste con el egoísmo de Kang.

En el apartado artístico, me gusta el estilo de Farid Karami, el elegido para dibujar estos últimos números. Me gusta la forma en que dibuja a los personajes enormes casi llenando la viñeta, resaltando el aspecto de héroes más grandes que la vida enfrentados a las mayores amenazas. La forma como se plantea que la Corte Crepuscular fue construida a imagen de esta versión de Los Vengadores lo encuentro muy acertado por su parte. Además, creo que Farami está muy acertado en las escenas de acción.

Lo malo es que Farami no puede mantener el ritmo mensual de publicación. Dentro de lo malo, me gusta que al menos planteen que los números 31 y 33 USA, que son flashbacks que cuentan el origen de Myrddin primero, y de la corte crepuscular después, sean los elegidos para los fill-ins dibujados por Javier Pina. Un Javier Pina que me ha gustado mucho más comparado con lo que le había leído anteriormente, por ejemplo en La Patrulla-X de Gerry Duggan. Y que muestra que la única forma que tiene un dibujante de mejorar es trabajando.

En lo que es una decisión incomprensible por parte de Marvel, tras dibujar Karami 26 páginas en el especial 800 de la colección, número 33 de Panini y 34 USA, el siguiente número vuelva a necesitar un artista fill-in, y en lugar de emplear a Pina que había realizado los dos números anteriores, los editores han contratado a Sergio Dávila. Artista correcto, pero que globalmente provoca la sensación de batiburrillo, al tener a 3 dibujantes para apenas 5 números. Algo que sin pretenderlo, desluce un poco el resultado final.

Dentro de los elementos destacables de este final tenemos la portada quíntuple de Russell Dauterman realizada con motivo del especial 800 de la colección, que se ha publicado en las 3 últimas grapas de la colección. Tengo claro que Dauterman vive mejor dedicado a sus portadas especiales y rediseños de personajes, pero se le echa de menos como dibujante de arte secuencial. En todo caso, ¡Menudos portadones!!

Jed MacKay podría haber alargado su etapa todo lo que hubiera quirido simplemente añadiendo nuevos Sucesos de Tribulación. Lamentablemente, los planes de Marvel cambiaron en los últimos meses, lo que provocó el cierre anticipado de esta etapa. Una etapa que creo que ha quedado como un comic más que digno que confirma a MacKay como un escritor todoterreno que se adapta a todos los cambios que le exige la editorial sobre la marcha. ¡Gracias, MacKay! Y ahora, ¡Que pase el siguiente!!!

PUNTUACIÓN: 8/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.