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Crítica de Mank de David Fincher (Netflix)

Netflix ha estrenado Mank, la nueva película de David Fincher que parece ser la gran apuesta de la cadena online de cara a los extraños Oscars de 2021. La biografía del guionista Herman Mankiewicz es un homenaje no exento de crítica al mundo del cine en los años dorados de Hollywood entre 1930 y 1940.

PUNTUACIÓN: 7/10

Biopic sobre Herman Mankiewicz, guionista de ‘Ciudadano Kane’, que repasa el proceso de rodaje de la obra maestra de Orson Welles, dirigida y estrenada en 1941. La película toma como base un guión escrito por Jack Fincher, padre de David Fincher, antes de morir en 2003. (FILMAFFINITY)

El padre de Fincher, Jack, escribió hace más de 20 años el guion de este drama biográfico sobre el guionista Herman J. Mankiewicz y su creación del guión de Citizen Kane (1941). Y aunque su hijo David tenía la intención de filmarlo, nunca encontró el momento entre sus diferentes proyectos, hasta el pundo que Jack Fincher falleció en 2003 sin que hubieran ni siquiera planes de esto llegara a realizarse. Finalmente, el año pasado se confirmó el acuerdo de Fincher y Netflix para producir esta película, que se rodó entre noviembre de 2019 y febrero de 2020, justo antes de que estallara la crisis del Covid-19.

Fincher se reúne con gran parte de su equipo cinematográfico habitual, incluido el diseñador de producción Donald Graham Burt, el editor Kirk Baxter y los compositores Trent Reznor y Atticus Ross, utilizando solo instrumentos auténticos de la época. Fincher optó por el director de fotografía Erik Messerschmidt, con quien trabajó en su serie de Netflix Mindhunter, al plantear esta película en blanco y negro para recrear el espíritu del cine de la época y la vida en el Hollywood dorado.

Para poder optar a los Oscars, la película se estrenó en cines de forma limitada en noviembre de este año, habiéndose estrenado en todo el mundo a travás de la plataforma de Netflix el pasado 4 de diciembre. Aunque luego me extenderé, Netflix domina los contenidos online siendo la cadena online con mayor cantidad (millones) de suscriptores en todo el mundo, y desde hace unos años, ha tirado la casa por la ventana para intentar ganar legimitidad y prestigio produciendo películas de las consideradas “importantes” sin reparar en gastos, para intentar arrasar en las ceremonias de premios internacionales. Roma de Alfonso Cuarón, The Irishman de Martin Scorsese o Historia de un matrimonio de Noah Baumbach son algunos de los estrenos más destacados de los últimos años, y todo apunta que la intención de Netflix es que Mank sea su gran apuesta para los Oscars de 2021.

Gary Oldman es el grandísimo protagonista de Mank gracias a su interpretación de Herman J. Mankiewicz, un escritor judio desgarbado que no se callaba lo que pensaba y que acabó muriendo por problemas derivados de su adicción al alcohol. Oldman realiza un trabajo bestial y aganta él sólo la película tanto sobrio como borracho. Fincher le ofrece un montón de momentos para su lucimiento que aprovecha para firmar una de las grandes interpretaciones de su carrera. Y ha tenido unos cuantos papeles antológicos.

El resto del casting muestra un reparto coral para contarnos cómo era la vida en el Hollywood dorado de 1930-40. Amanda Seyfried es Marion Davies un actriz estrella conocida de Mank y que acabará fichando por Warner. Arliss Howard es Louis B. Mayer, el presidente de la MGM, Toby Leonard Moore es David O. Selznick, uno de los productores iconos de la Era Dorada de Hollywood. siendo el productor de Lo que el viento se llevó en 1939. Charles Dance interpreta al magnate William Randolph Hearst, magnate de los medios de comunicación amante de Marion Davies, accionista de la MGM y sobre el que se inspira el guión de Ciudadano Kane.

Tom Burke hace de Orson Welles en la película, joven prodigio que contrató a Mank para que escribiera el guión de su vida. Lily Collins es Rita Alexander, una secretaria que ayudará a Mank a escribir el guión de Ciudadano Kane mientras convalece por una pierna rota, mientras que Tuppence Middleton interpreta a Sara, la mujer de Herman.

Además de estos actores que interpretan a personajes históricos, en Mank aparecen a modo de cameos numerosos iconos de la época, como Greta Garbo, Charlie Chaplis, Bette Davis o Clark Gable, entre otros muchos.

Empezando con los elementos positivos de la película, no hay duda que siendo una película de David Fincher Mank técnicamente es espectacular, y va a estar probablemente nominada en la mayoría de cuestiones técnicas. La fotografía es perfecta y transmite el tono crepuscular de las películas en blanco y negro. No soy un experto en cine clásico, pero la planificación de muchas escenas con el punto de cámara tal y como lo decide Fincher, los contraluces, etc… me recuerdan un montón de películas icónicas. O tal vez no a película concretas, sino al feeling que esas película debían transmitir.

La música de Trent Reznor y Atticus Ross también me ha parecido maravillosa y creo que se van también directos al Óscar con su banda sonora. En contraste con los sonidos industriales malsanos de obras previas, en Mank plantean la recreación del espíritu del cine clásico y crean una partitura creada con una orquesta o banda de música que utilizan únicamente instrumentos existentes en esa época.

Pero es que además el diseño de producción es perfecto y nos traslada al Hollywood clásico de forma maravillosa, con un vestuario, un maquillaje y un diseño de sonido que nos mete de lleno en la Meca del Cine.

Además, Fincher está tan obsesionado de recrear el feeling del cine clásico que hace el montaje de Kirk Baxter, que también está espectacular, copie las transiciones entre escenas con ventanillas que se cierran o fundidos en negro típicos de la época, seguidos de planos exteriores generales que nos introducen en la siguiente escena. Hay un elemento que no me ha cuadrado mucho y es que incorporan al metraje final elementos como los puntos negros que marcaban al proyeccionista cuando tenía que cambiar de rollo, lo cual era une necesidad técnica, no algo puesto ahí para agradar. Es por esto que añadir este tipo de datalles puede que recuerde el cline clásico pero para mi no aporta nada y llega a distraer con algo que no debería estar ahí.

Mank es Gary Oldman, y es su estupenda actuación lo que mantiene a flote a la película a pesar de un guión demasiado episódico al que le falta un punch dramático y un foco concreto. Junto a Oldman, el resto de actores están bien, aunque al no conocer a los personajes históricos no puedo decir si realmente han hecho justicia a estas personas o no. En todo caso, no tengo ningún problema con las interpretaciones. Además, dentro de su pequeño papel, Amanda Seyfried está guapísima como la actriz Marion Davies, con toda la belleza que las estrellas de Hollywood transmitían en la pantalla que las acabaron transformando en iconos.

Hay algo en Mank que no me ha cuadrado, y es que todo en ella me transmite que Fincher por primera vez en su carrera ha pensado «me muero de ganas de ganar un Óscar pero no sé cómo hacer que no se note demasiado, porque se supone que un AUTOR como yo no se preocupa por esas cosas mundanas como son los premios». Y la línea más recta era conseguir este reconocimiento con una película sobre el mundo del cine, sus profesionales y su historia, que además pudiera plantear conexiones entre esos hechos y la actualidad de la sociedad americana.

Entiendo que siendo un guión de su padre fallecido, cosa que he descubierto mientras escribía esta reseña, debe haber un indudable componente emocional para Fincher, pero debo decir que la fría y perfecta narrativa del director me impide verla, la verdad.

En todo caso, creo que el primer y principal problema es a partir de un guión que no ha estado a la altura, planteado con constantes saltos temporales desde 1940 en que Mank escribe el guión de Ciudadano Kane desde una cama, hacia 1930 para ir mostrando a modo casi de anécdotas elementos más o menos inconexos destinados a mostrar como era la vida en el Hollywood de los años 30 para los profesionales que trabajaban para los grandes estudios. De esta forma se forman dos narrativas, pero ninguna consigue enganchar durante el visionado porque le falta punch.

No hay emocionantes epifanías mientras escribe Ciudadano Kane, ni Mank mejora como persona, simplemente en una escena faltan 15 días para que venza el plazo y no han escrito ni la mitad, y a la siguiente escena ya está todo el guión escrito como por arte de magia. A esta mitad le falta algo, no se qué exactamente, quizá incluso interés por lo que está pasando teniendo en cuenta la forma en que nos lo cuenta Fincher, o su no-relación con Orson Welles.

Y si el “presente” de 1940 no funciona, tampoco el pasado de Mank durante la década de los 30 lo hace. Empezando porque la narración fragmentada que comentaba antes hace que nada tenga una potencia dramática. Esta parte está planteada para mostrar algunos de los vicios y problemas del sistema de estudios de Hollywood como son la explotación de los trabajadores al reducirles los salarios a sus empleados cuando no eran necesario ante la falta de unos sindicatos potentes, o el germen de lo que años más tarde se convirtió en la caza de brujas del McCarthismo contra los profesionales del cine a los que se les acusó de “comunistas”.

Este pasaje muestra además la conexión del poder económico con los productores de Hollywood, que consiguieron cambiar el sentido del voto de unas elecciones en California en 1934, al boicotear la campaña a Gobernador del demócrata Upton Sinclair, realizando la MGM una película difamatoria que decantó la campaña electoral a favor del republicano Frank Merriam en el poder. Esto provoca la muerte de un amigo de Mank, que tampoco acaba de funcionar como drama porque la escena no está bien construida ni habiamos visto tanto a dicho personaje para que nos preocupáramos por él para empezar.

Este pasaje merece un comentario, porque creo que Fincher quiere que se interprete desde el punto de vista de 2020 como una reflexión sobre que las “fake-news” ya existían hace 80 años y no son algo nuevo. Los poderosos siempre han contado con los medios para hacer que salgan elegidos los candidatos que mejor se adaptan a sus necesidades, que obviamente no se corresponden con las necesidades de la gente normal. Sin embargo, si tenemos en cuenta que Trump ha perdido la presidencia de los Estados Unidos tras la vergonzosa campaña de todos los medios de comunicación “tradicionales” contra él, que abandonaron cualquier duda que pudiera haber sobre su “neutralidad” en campaña electoral, queda la duda sobre ¿quién es el poderoso aquí? ¿A quién querían en el cargo y sobre todo a quién querían desalojar del poder? Y ojo que Trump me parece un personaje terrible, pero lo que ha pasado en las elecciones de los EE.UU. No es ni medio normal. Resaltar en diciembre de 2020 este elemento de 1934 sobre que los medios de comunicación amañan elecciones no creo que vaya a servir para criticar a quien creo que Fincher quería criticar, la verdad.

Por otro lado, comentaba antes que Fincher ofrece momentos de sobra para que Oldman se luzca, entre los que sobresale el gran climax de la película que es un largo monólogo de más de 5 minutos en el que un Mank borracho se enfrenta a William Randolph Hearst y a Louis B. Mayer en una fiesta. Sin embargo, este climax fracasa porque… ¿les cuenta lo que va a ser el guión de Ciudadano Kane? ¿Ese es el climax? Lo siento, pero no funciona en absoluto, y de hecho no tengo claro que aunque Fincher pueda pensar que este despliegue interpretativo va a ser del gusto de los académicos, no tengo claro que sea lo que ellos realmente buscan.

Teniendo en cuenta la película aún siendo históricamente correcta muestra a las mujeres protagonistas prácticamente como floreros sin importancia real en la trama, dudo mucho que esta propuesta vaya a agradar a una gran parte de los académicos, sobre todo las mujeres.

En 1942, Herman Mankiewicz y Orson Welles ganaron el Oscar de la Academia a Mejor Guión Original. Sin embargo, Ciudadano Kane fue un desastre en la taquilla debido en parte por el boycott provocado por William Randolph Hearst, y marcó el final de las carreras de ambos. Mank no volvió a escribir un guión (indicado al final de la película) y Orson Welles perdió el “final-cut” y sus siguientes películas ya nunca tuvieron el nivel de libertad y creatividad que disfrutó en Ciudadano Kane.

Aunque Ciudadano Kane es historia del cine por muchos motivos y por su indiscutible calidad, el mensaje de la película parece ser que no compensa enfrentarse a los poderosos en vida, aunque tu obra trascienda a tu muerte y se convierta en universal. Otro detalle interesante es que la película se decanta por la idea que Welles a pesar de ganar el Oscar junto a Mank, no tuvo nada que ver en la escritura del guión, algo que ha sido objeto de disputa académica y sobre lo que no me atrevería decir que esta sea la versión correcta de la historia. Tampoco que no lo sea.

Mank ha supuesto una pequeña decepción y se va a quedar muy lejos de mis películas favoritas de Fincher. En todo caso, siendo Fincher, siempre hay elementos que merecen la pena ser descubiertos y considero que no hay excusa para no ver esta película estas navidades, aprovechando el estreno en Netflix.

Comparto el trailer de la película:

Mank va a ser una película que va a generar (ya lo está haciendo) un encendido debate cinematográfico. No va a estar dentro de mi Top-5 del director, pero Fincher sigue siendo un autor que seguiré viendo todo lo que estrene, ya sea en salas de cine o en la pequeña pantalla gracias a mi suscripción a Netflix.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de La Red Social de David Fincher

David Fincher y Aaron Sorkin forman una combinación ganadora, haciendo de La Red Social (2010) una extraordinaria película que nos cuenta cómo fue el nacimiento de Facebook, el gigante tecnológico creado por Mark Zuckerberg. Aprovechando que Quentin Tarantino la ha nombrado «la mejor película de la pasada década», creo que es un momento perfecto para recuperarla.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Una noche de otoño del año 2003, Mark Zuckerberg (Jesse Eisenberg), alumno de Harvard y genio de la programación, se sienta delante de su ordenador y empieza a desarrollar una nueva idea: TheFacebook. Lo que comenzó en la habitación de un colegio mayor pronto se convirtió en una revolucionaria red social. Seis años y 500 millones de amigos después, Zuckerberg es el billonario más joven de la historia. Pero a este joven emprendedor el éxito le trajo también complicaciones personales y legales, en especial la acusación de que robó la idea a unos estudiantes de su misma universidad, y su turbulenta relación con Eduardo Saverin (Andrew Garfield), su antiguo amigo y co-fundador de Facebook. (FILMAFFINITY)

La red social cuenta como principal valor el poder ver la colaboración de David Fincher, sin duda uno de los mejores directores vivos, con Aaron Sorkin, a su vez un guionista extraordinario, que escribió el guión basado en la novela de Ben Mezrich «The Accidental Billionaires» . Sorkin ganó el Oscar a Mejor Guión Adaptado, y aún no me explico como Fincher no ganó el de Mejor Director de ese año.

La red social fue además la primera colaboración de Fincher con Atticus Ross y Trent Reznor, que crean una banda sonora llena de sonidos sesasosegantes que fue premiada con el Premio Oscar a Mejor Banda Sonora.

Además de estos dos galardones, Angus Wall y Kirk Baxter ganaros también el Oscar de Mejor Montaje. La red social estuvo además nominada a Major Película, Mejor Director David Fincher, Mejor Actro Jesse Eisenberg, Mejor  Fotografía de Jeff Cronenweth y Mejor Montaje de Sonido de Ren Klyce, David Parker, Michael Semanick, Mark Weingarten. Además de todos estos elementos técnicos, destacaría también el sobreasaliente diseño de producción de Donald Graham Burt.

La red social ha ganado más de  100 premios internacionales, entre los que destaco los 4 globos de Oro (Película Dramática, Director, Guión y Banda Sonora).

La película cuenta con un acertadísimo casting encabezado por Jesse Eisenberg como Mark Zuckerberg. Junto a él tenemos a un brillante Andrew Garfield como Eduardo Saverin, socio fundador de Facebook junto a Zuckerberg. Justin Timberlake interpreta a Sean Parker el fundador de Napster que ayudó a Facebook a dar el del mundo académico universitario al mundo real.

Rooney Mara es Erica Albright, una estudiante que rechazó a Zuckerberg antes de hacerse famoso, mientras que Armie Hammer interpreta a los gemelos Cameron y Tyler Winklevoss que acusaros a Zuckerberg junto a Divya Narendra (Max Minghella) de haberles robado la idea de lo que acabó convirtiéndose en el gigante que hoy es Facebook.

Tengo que reconocerlo. David Fincher es uno de mis directores favoritos y los guiones de Aaron Sorkin me han flipado siempre. Y sin embargo, por algún motivo no me llamó nada el visionado de esta película, aún sabiendo que Zuckerberg no salía demasiado bien parado.

Siempre me he mantenido bastante alejado de las redes sociales y no me creé un perfil de Facebook hasta 2013, y eso fue debido a un curso de redes sociales que realicé online y a un cambio en mi puesto de trabajo. De hecho, mi hermano Fernando se compró el blu-ray y me lo dejó en varias ocasiones y lo tuve durante meses en casa, pero por un motivo u otro, siempre me daba pereza verla y al final optaba por otra cosa.

Dicho esto, me alegro mucho que con la excusa de Tarantino me haya animado a ver por fin La red social, porque la he disfrutado un montón. Para empezar, las dos horas de película me parecen un milagro de síntesis y claridad. A pesar de ser un tema complejo, todo se entiende fácilmente, e incluso aunque no alguien no tenga perfil en Facebook o no sepa nada de internet o programación puede entender sin problemas la trama de la película.

Los diálogos de Sorkin me han parecido una maravilla, ofreciendo muchísima información sin ser aburrida ni parecer un panfleto a favor o en contra de nadie, construyendo una tensión a toda la narración a pesar de ser una historia inspirada en hechos reales que son bastante conocidos.

Este triunfo narrativo es éxito de Sorkin, pero sin duda lo es también de David Fincher, que es uno de los más grandes narradores del medio. Fincher crea una película con un ritmo bestial que es a la vez super entretenida e ilustrativa. La narración es ágil y a pesar de los diferentes saltos temporales y personajes, consiguió que ni parpadeara durante toda la película.

La figura de Mark Zuckerberg me parece super interesante, porque Fincher y Sorkin crean una figura muy humana, que obviamente es un genio pero también una persona antisocial que puede ser considerada un estúpido absoluto. Hay una frase muy ilutrativa sobre la figura de Zuckerberg expresada por una de sus abogadas: «No eres un gilipollas, pero te esfuerzas mucho por parecerlo.»

Al mismo tiempo, la verdad cinematográfica que nos cuentan Fincher y Sorkin es que Zuckerberg es un genio que no robó la idea a nadie y Facebook es completamente suyo, lo cual no quita que sea una mala persona que probablemente traicionó a todas personas que estuvieron a su alrededor durante esos años. El triunfador perfecto salta completamente por los aires, creando una figura con luces y sombras que le convierte en una figura muy interesante.

El otro gran protagonista de La red social es Andrew Garfield, que crea a un maravilloso Eduardo Saverin, el único amigo de Zuckerberg en la universidad que fue traicionado por él. Un chaval normal que probablemente fue superado por el éxito monumental de Facebook que excedió las previsiones más optimistas. Garfiel está bestial y ya demostraba que era un actor super estrella, algo que se demostró posteriormente en Silencio (Martin Scorsese, 2016) y Hacksaw Ridge (Mel Gibson, 2016)

La red social me ha parecido bestial en todos los sentidos. Me parece una locura que El Discurso del Rey fuera elegida como la mejor película de los Oscars de ese año, mostrando el éxito que históricamente han tenido para los académicos americanos una película protagonizada por un discapacitado, de forma que se encumbró una película que era normal a secas. En todo caso, a pesar de todo, la historia pone a cada uno en su sitio y me alegro de heber visto, aunque haya sido tarde, este películón de David Fincher.

Comparto el trailer de la película:

La red social es  una pasada que justifica de sobra haber sido declarada la mejor película de la pasada década y que es de visionado obligado de todos los fans de la narrativa cinematográfica.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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