Archivo de la etiqueta: Daniel Craig

Crítica de Sin tiempo para morir de Cary Joji Fukunaga

Tras el largo retraso provocado por la pandemia, por fin he podido ver Sin tiempo para morir, la última película de Daniel Craig como James Bond 007. La película dirigida por Cary Joji Fukunaga promete ser el final de una era, y se convierte en uno de las películas de visionado obligado de este 2021. Lamentablemente, las sensaciones finales no han sido buenas.

PUNTUACIÓN: 5/10

Crítica SIN Spoilers

Bond ha dejado el servicio secreto y está disfrutando de una vida tranquila en Jamaica. Pero su calma no va a durar mucho tiempo. Su amigo de la CIA, Felix Leiter, aparece para pedirle ayuda. La misión de rescatar a un científico secuestrado resulta ser mucho más arriesgada de lo esperado, y lleva a Bond tras la pista de un misterioso villano armado con una nueva y peligrosa tecnología.

Cary Joji Fukunaga (California, 1977) es un director de cine y televisión. Consiguió aclamación universal gracias a la primera temporada de True Detective, de la que fue director y productor ejecutivo, por la que se convirtió en el primer director de ascendencia asiática en ganar el premio Emmy a la mejor dirección de una serie dramática. Su drama de bélico de 2015 Beasts of No Nation protagonizado por Idris Elba, del que fue escritor, director, productor y director de fotografía, también recibió muy buenas críticas en su momento. En 2018 fue nombrado director de Sin tiempo para morir, la 25ª película de James Bond y la última de Daniel Craig como protagonista.

Fukunaga es el primer director americano en dirigir una película de 007 producida por Eon, y el primero en aparecer acreditado como guionista. A partir de un argumento de Neal Purvis y Robert Wade, en el guión aparecen además acreditados Fukinaga y Phoebe Waller-Bridge (Fleabag), aunque se comenta que Paul Haggis y Scott Z. Burns también realizaron revisiones del guión aunque no están acreditados oficialmente.

La película tiene una duración de 163 minutos, la más larga de toda la serie de Bond, y cuenta con fotografía de Linus Sandgren, montaje de Elliot Graham y música del ubicuo Hans Zimmer. Aunque no se han confirmado cifras, se estima que Sin tiempo para morir ha contado con un presupuesto superior a los 250 millones de dólares, una barbaridad para estos tiempos post COVID en los que el público aún no ha retornado a los cines con normalidad. La última película de 007 confía en revertir esta situación, algo que espero suceda, porque realmente necesitamos de buenos blockbusters que lleven de nuevo público a las salas.

Además de Daniel Craig en su última interpretación de James Bond, en Sin tiempo para morir tenemos un casting de oro entre los que encontramos el retorno a la franquicia de Ralph Fiennes como Gareth Mallory / M, Naomie Harris como Eve Moneypenny, Ben Whishaw como Q, Jeffrey Wright como Félix Leiter, Léa Seydoux como Madeleine Swann y Christoph Waltz como Ernst Stavro Blofeld.

Junto a estas caras conocidas, tenemos a las nuevas incorporaciones Rami Malek como Lyutsifer Safin, el villano de la función, la belísima Ana de Armas como la super capaz agente de la CIA Paloma, y Lashana Lynch como Nomi, la nueva agente 00 del MI5 que ha sustituido a Bond en el puesto.

Seis años han pasado desde la decepcionante Spectre (Sam Mendes, 2015), muchísimos para todos los fans de James Bond entre los que me incluyo. Y 15 años desde Casino Royale (Martin Campbell, 2006) el sobresaliente estreno de Daniel Craig como agente 007. Entre medias, la desastrosa Quantum of Solace (Marc Foster, 2008) y la pomposa Skyfall (Sam Mendes, 2012) componen un conjunto de tres películas que no han sabido estar a la altura de las expectativas que se crearon tras Casino Royale.

Saber que estamos ante el última película de Craig en el papel de Bond y que de alguna manera Sin tiempo para morir debe ofrecer un final al arco de la actual encarnación de Bond ofrece un extra de interés que pone el listón de las expectativas no se si imposiblemente alto.

Y para bien o para mal, Sin tiempo para morir resume en una larguísima película lo que ha sido el arco de Daniel Craig como James Bond 007. Una primera hora increíble cuando se centra en entretener, y una última hora ridículamente decepcionante, que se toma demasiado en serio y a la vez está repleta de tópicos, que no ha sabido estar a la altura y me han dejado con una sensación final bastante mala. Si algo hay que achacarle a estas últimas 4 películas es que no ha sabido estar a la altura de la sobresaliente Casino Royale, echando por tierra las expectativas que se habían puesto en el nuevo James Bond.

Por empezar por los elementos positivos, a pesar de haber pasado 6 años desde Spectre y recordarla remotamente, la película te pone al día de una forma modélica, de forma que no sientes que te has pedido nada por no haber visto de nuevo las películas previas. Junto a esto, realmente la primera hora de película me parece que es una pasada, con un prólogo intrigante, un increíble set de acción en Italia que es de lo mejor que hemos visto en estas 5 películas con Craig de protagonista, sumado a la escena de acción en La Havana que es chulísima y en la que el carisma de Ana de Armas se sale de la escala.

Hablando de Ana de Armas, ella junto a Ralph Fiennes, Jeffrey Wright y Christoph Waltz tienen un carisma que traspasa la pantalla. Lo malo es lo poco aprovechados que están. Léa Seydoux como Madeleine Swann, el interés romántico de Bond, me parece que está también bien y trasmite que claramente está enamorada de James, aunque justo por eso la película intenta aportar un matiz ambiguo a su personaje que no llega a funcionar en ningún momento.

Debo decir que me temía lo peor con el personaje de Nomi, la nueva agente 00 que ha sustituido a Bond tras haberse retirado. Sin embargo, realmente creo que Lashana Lynch hace un buen papel y el elemento woke que hayan podido incorporar a su personaje desde luego no molesta ni enturbia la narración en ningún momento. No la veo para protagonizar una película, pero como secundaria hace un buen papel.

Una de las cosas que más me gustan de las películas de Bond y que han hecho que varias generaciones de espectadores nos hayamos enganchado a ellas es la espectacularidad que siempre tienen y los escenarios reales donde se ruedan. Frente a las películas de acción rodadas en decorados interiores, que también hay, con James Bond SIENTES que viajas junto a él a Italia, Londres, Jamaica, La Habana, Noruega… algo que en Sin tiempo para morir no es una excepción. Además, el que las escenas de acción se hayan rodado con cámaras IMAX añaden una escala alucinante, que hace que brillen y sean lo mejor de la película. Comentaba al principio que la película cuenta con un enorme presupuesto superior a los 250 millones de dólares, y la verdad es que lucen en pantalla.

Sobre Daniel Craig y su James Bond hablaré con más detalle al final, pero sólo decir que no tengo problema con la versión de Bond con sentimientos que hemos visto en esta etapa ahora finalizada. Y que visto lo visto, dentro que se ve venir, el final sí tiene un elemento super emocionante que consiguió llegarme.

Intentando ser lo más ecuánime posible, si eso es posible, entiendo que Sin tiempo para morir es un correcto entretenimiento. Al menos eso lo cumplen.

Y llegamos a la parte mala. Por un lado, tenemos una última hora terriblemente mala que se limita a repetir los peores clichés del cine de Bond, lo cual como colofón a 5 películas de Daniel Craig no puede ser más decepcionante, y destruye toda posibilidad que crear un climax final que resulte sorprendente o emocionante.

Hace años se comentaba que Bourne mostraba un nuevo tipo de película de acción que enterraría a Bond. Esto obviamente no ha llegado a suceder, pero el problema no es James Bond o lo que representa, sino unos productores, escritores y directores mediocres que se contentan con repetir esquemas vistos decenas de veces, lo cual visto con los ojos de un espectador de 2021 resulta penoso. Igual de mal, para entendernos, que el enésimo reboot de Terminator y que los productores no se expliquen por qué los espectadores no colaboremos con nuestro dinero. Y lo siento, pero seguir escuchando críticas a Marvel como lo peor del mundo y como están destruyendo el cine, cuando al menos ellos intentan en todas sus películas hacer cosas diferentes mientras aquí 007 se contentan con esta sucesión de tópicos que ya eran viejos en 2002 con Pierce Brosnan, me parece penoso.

Unido a esto, el casting de Rami Malek como el villano Lyutsifer Safin puede ser de largo lo peor de las cinco últimas películas de Bond. Malek no da el perfil de villano, no tiene presencia ni voz que transmita peligro o provoque respeto, y lo que hace este casting más incomprensible es que su personaje tiene una conexión con el interpretado por Léa Seydoux que no funciona ¡porque ambos actores tienen prácticamente la misma edad!, de forma que no te crees bajo ningún concepto eso que te dicen que pasa. Pero peor que el pobre Rami Malek es un personaje penoso que casi no tiene minutos en pantalla con una historia absurda, un plan incomprensible, un intento de relación sentimental inverosímil, una conexión con Bond inexistente y que encima cae en los viejos clichés de «villano que cuenta su plan» y «villano listísimo que se dedica a hacer tonterías absurdas en el tramo final». Realmente, todo mal.

Comentaba que acepto al James Bond con emociones que nos ha mostrado Daniel Craig. Y realmente la parte en la que abre su corazón me parece un gran momento de la película en el que me parece que Craig está muy bien. Sin embargo, globalmente Craig no ha estado a la altura del papel y creo que fue un error de casting total. No tengo problema en saber que esta opinión mía probablemente sea una «unpopular opinion» de libro, pero no se me quita de la cabeza que Craig no es un gran actor, aunque no cabe duda que ha mejorado con los años, ni tiene el carisma que se le supone a Bond. En Casino Royale era peligroso e imprevisible, lo cual fue una novedad bienvenida, pero parte de los problemas de las 4 últimas películas, además de los guiones deficientes, era un protagonista sin el aura que una estrella transmite en la pantalla. Y el caso es que Matt Damon sí lo tenía, aún con la frialdad de Bourne. O Margot Robbie en El Escuadrón Suicida. O Tom Cruise en Misión Imposible. Buenos actores que dan un plus a sus personajes, plus que en mi opinión nunca tuvimos con Craig.

Hablando de seriedad, otro tema a destacar es que Bond triunfa en su primera mitad cuando se centra en entretener con sets de acción «más grande que la vida». Hasta ese momento, la película me estaba gustando. Sin embargo, la última hora y media también falla porque se toma a si mismo demasiado en serio y adopta un tono pomposo y solemne que no acaba de encajar. Y si, el tono de Bond siempre ha sido sobrio y alejado de bromas, pero si no te das cuenta que esa seriedad no puede casar con el concepto de una base secreta en una isla perdida llena de un virus mortal genético, porque esto es un pelín ridículo, estás perdiendo de vista en qué película estás y el objetivo de entretenimiento que ante todo debes buscar.

Y claro que Bond siempre fue sobre bases secretas y villanos desvelando su plan maléfico. Pero eso que se aceptaba en los años 60, 70 y 80 no tiene porqué ser adecuado en 2021. Si a otras de películas de entretenimiento iguales que Bond en la que se enfrentan el bien contra el mal y el bien acaba ganando se les exige que no se limiten a contar «lo de siempre» y aporten elementos novedosos, no entiendo como los productores de Bond piensan que el público queremos ver otro final clónico de 20 películas previas. Lo malo es que si la película hace la taquilla que se espera, el público apoyará con su dinero este «más de lo mismo», lo cual me parece una pena.

Llevamos tiempo leyendo a líderes de opinión machacar la idea que James Bond es un concepto que no tiene cabida en el siglo XXI. No estoy de acuerdo, y creo que puede tener mucho que decir si los productores de verdad apuestan por creativos que de verdad quieran contar historias nuevas, o al menos con enfoques diferentes a lo ya visto y repetido hasta la saciedad.

A continuación añado unas últimas consideraciones CON SPOILERS hablando del final de la película.

La muerte de James Bond está tan telegrafiada desde el momento en que ponen el «5 años más tarde» y el MI6 y el mundo libre han sobrevivido a un mundo sin James Bond defendiéndolo, que de alguna manera se perdió el factor sorpresa. De hecho, no soy de anticipar durante el visionado, pero no se porqué se me encendió una bombilla y me di cuenta que este tiempo transcurrido sólo tiene como función el dar tiempo a Madeleine Swann a dar a luz a la hija de Bond para verla crecidita más adelante.

Realmente la muerte en si está bien filmada y contiene mucha emoción cuando Bond elije morir antes que poner en peligro a sus seres queridos, siendo uno de los pocos grandes momentos de Daniel Craig como Bond. El problema es como digo que nos han machacado tanto con la irrelevancia de Bond y cómo para algunos el personaje no tiene cabida en el siglo XXI, que estaba claro que el retiro no era una opción para él.

En este sentido, que Nomi sea la actual 007 no es un problema real y tiene todo el sentido del mundo, porque es cierto que es sólo un número y el MI6 sigue necesitando operativos que ejecuten sus misiones de campo. Por eso de cara a las próximas películas no hay problema en que 007 sea quien sea, pero obviamente James Bond no puede ser una mujer. Esa sería una línea roja inasumible. Que contraten a Idris Elba, o a un actor de color, asiático, etc… no me supone ningún problema.

Pero volviendo a la película, me asombra para mal que tantos guionistas a priori serios hayan metido mano en el guión y tenga tantos elementos absurdos que hacen saltar la suspensión de credulidad en el momento que la película abandona la primera hora de acción e intenta armar una trama. Empezando por el científico que trabaja para M que crea el virus, todo lo relacionado con el indefinido villano Safin y en general con Spectre. Todo ello regado con detalles ridículos como que Blofeld lleve 5 años en prisión con un ojo biónico que nadie había detectado o pensar que M ha creado un virus mortal que ha podido aniquilar a la raza humana y pueda salir indemne al final de la película. Asusta lo malo que es un guión construido a partir de muchos «porque sis», y que debido al elemento emocional de la historia de amor entre James y Madeleine haya aparentemente mucha gente a la que le parezca bueno. Respetando todas las opiniones, claro.

Cuando se habla para mal de cine «de comité», no hay duda que este Sin tiempo para morir y en general el arco de Daniel Craig como James Bond estaría muy alto en la escala. Igual que casualmente tras el The Dark Knight de Nolan en Skyfall el villano interpretado por Bardem se deja capturar como parte de su plan maléfico para destruir desde dentro al MI6 (y a M / Judy Dench), no me sorprende que tras Vengadores Endgame en la que Tony Stark se sacrifica para salvar al mundo, los productores de 007 hayan optado por esta misma solución para despedir a Daniel Craig del papel de Bond.

Y luego los estudios se preguntarán porqué la gente va cada vez menos al cine. Desde que tengo uso de razón, he visto en el cine TODAS las películas de James Bond, era casi una tradición familiar. Tras 4 películas mediocres que no estuvieron a la altura de Casino Royale, confirmo que no tengo claro que vaya a ver la próxima película de 007. Han perdido a un cliente fiel, si no me la venden bien no creo que vaya a verla.

Comparto el trailer de la película:

Adios, James. Adios, Daniel Craig. Tu etapa prometía pero se fue desinflando, lo que es una pena tremenda. Y ahora, que pase el siguiente.

PUNTUACIÓN: 5/10

Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Camino a la perdición, de Sam Mendes

Camino a la perdición (2002) es un PELICULÓN con todas las letras. Una maravilla que mezcla el género de gangsters con un drama familiar rodada elegantemente y con unos actores en estado de gracia. No se puede pedir más.

PUNTUACIÓN: 9/10

En los oscuros años de la Gran Depresión, Michael Sullivan (Tom Hanks) es un asesino a sueldo que profesa una lealtad inquebrantable a su jefe, el señor Rooney (Paul Newman), pero es también un buen padre de familia. Son tiempos duros en Rock Island, donde domina la mafia irlandesa, la Ley Seca sigue vigente y los gángsteres, especialmente Al Capone en Chicago, están en la cima del poder. Un día, inesperadamente, el hijo de Sullivan, Michael Jr. (Tyler Hoechlin), decide seguir a su padre para saber en qué consiste exactamente su trabajo. (FILMAFFINITY).

Camino a la perdición parte de un guión de David Self que adaptó a la gran pantalla la novela gráfica de Max Allan Collins y Richard Piers Rayner. Merece la pena destacar que a su vez, Collins nunca ocultó que esta historia está fuertemente influenciada por la obra maestra del manga Lone Wolf & Cub escrita por Kazuo Koike e ilustrada por Goseki Kojima. Camino a la Perdición es uno de los pocos casos en que la adaptación cinematográfica supera a la obra original, aunque reconozco que en parte esta sensación pueda estar producida al no leer esta novela gráfica hasta años más tarde de ver la película, lo que hizo que me pareciera un buen comic aunque alejado de la maestría de la película de Mendes.

Otro de los elementos más destacados de la película es su maravillosa recreación del Chicago de 1931, realizado gracias al trabajo en equipo de Dennis Gassner (diseño de producción), Richard L- Johnson (dirección artística) y Albert Wolsky (vestuario) entre otros. Conrad L. Hall consiguió el Oscar a Mejor Fotografía a título póstulo, al fallecer tras finalizar el rodaje. Hall, junto al montaje de Jill Bilcock y la maravillosa banda sonora de Thomas Newman consiguieron dotar a la película de una personalidad propia que se alejaba de otras películas del género de gangsters.

La película además cuenta con un reparto excepcional. Como cinéfilo me resulta un autentico lujo poder ver a dos leyendas del cine como Paul Newman y Tom Hanks compartir la película, que consiguieron que se me pusiera la piel de gallina. Hanks interpreta a Michael Sullivan, un asesino a sueldo que trabaja para John Rooney (Newman). Sus interpretaciones son super contenidas y casi minimalistas, siendo ambos hombres de pocas palabras que sin embargo transmite un montón simplemente con su mirada y su mera presencia.

La envidia que Connor Rooney (Daniel Craig) siente contra Sullivan al sentir que su padre le quiere y respeta más que a él es el fuego que desencadena todo el drama de la película. Sullivan tiene que escapar con su hijo Michael Sullivan Jr. (Tyler Hoechlin), el único superviviente de la familia. Otros actores destacados de la película son Jude Law como el asesino a sueldo Harlen Maguire, Stanley Tucci como el mafioso de Chicago Frank Nitti o Jennifer Jason Leigh en un pequeño papel como Annie Sullivan, la esposa de Michael. Aunque eclipsados por el carisma de Hanks y Newman, creo que todos realizan un trabajo excelente.

El director británico Sam Mendes lo había ganado todo con American beauty (1999), película que ganó 5 Oscars, entre ellos Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actor Kevin Spacey, Mejor Guión Original y Mejor Fotografía. Esto suponía una gran oportunidad, ya que tendría vía libre para rodar lo que quisiera, pero a la vez era un gran riesgo, ya que las comparaciones iban a ser inevitables. Leyendo sobre la película, resulta maravilloso que su elección fuera buscar una historia de época que evitara caer en los clichés y que pudiera transmitir muchas emociones con el mínimo diálogo posible.

Lo más maravilloso de la película y lo que la convierte en algo único es lo bien que funciona a muchos niveles. Primero de todo, esta historia de venganza está contada desde el punto de vista del niño, que ve primero como se le cae el mito de su padre y aprende a volver a quererle a pesar de lo horrible de su profesión. Esto hace que toda la historia se aleje de las típicas historias de gangsters o de venganza que han inundado las carteleras durante años.

Además, la historia es un buen retrato de la violencia y sus consecuencias. En uno de los mejores momentos de la película, John Rooney (Newman) le dice a Sullivan (Hanks) que ambos saben que no son buenas personas y que arderán en el infierno por los pecados que han cometido en vida. En este sentido el título de Camino a la Perdición tiene un doble significado, ya que por un lado es el pueblo al que los Sullivan se dirigen para estar a salvo y por otro el personaje de Hanks sabe que su final solo tiene un destino, el infierno. En palabras del propio Mendes: “Sullivan está en una batalla por el alma de su hijo. ¿Puede un hombre que ha llevado una mala vida alcanzar la redención a través de su hijo?»

Sam Mendes recrea los Estados Unidos de 1931 de forma maravillosa, empleando una paleta de colores apagados que transmiten la desesperanza que se vivía en esa época. Además, opta por un ritmo pausado que es perfecto para contar la historia, que tiene un marcado tono intimista al centrarse en la relación de los Sullivan. La música de Thomas Newman crea momentos muy especiales durante toda la película y también ayuda a trasladarnos a una época pasada. Además, muchas imágenes, como su perfecto final, transmiten una belleza y una poesía únicas, con planos para el recuerdo.

Además de todo lo anterior, algunas escenas como el mítico tiroteo bajo la lluvia que tienen una fuerza increíble, mientras Mendes se centra en las figuras de Hanks y Newman y no en las muertes que tienen lugar a su alrededor, de forma que vemos cómo les afecta la violencia. Todas las decisiones narrativas que toma Mendes en la película se salen de lo habitual y sin embargo, significan un éxito mayúsculo.

Comparto el trailer de la película:

18 años después de su estreno, Camino a la perdición conserva toda su fuerza y belleza como el primer día. La película de Sam Mendes es imprescindible y ha sido genial verla con mi hijo y poder compartir con el algunas obras maestras del género.

PUNTUACIÓN: 9/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Puñales por la espalda, de Rian Johnson

La nueva película de Rian Johnson (Star Wars VIII) es un elegante y entretenidísimo ejercicio de estilo. Puñales por la espalda (Knives out) nos devuelve con gran éxito el encanto de las películas de detectives y las novelas de misterio de Agatha Christie.

PUNTUACIÓN: 8/10

Cuando el renombrado novelista de misterio Harlan Thrombey (Christopher Plummer) es encontrado muerto en su mansión, justo después de la celebración familiar de su 85 cumpleaños, el inquisitivo y cortés detective Benoit Blanc (Daniel Craig) es misteriosamente reclutado para investigar el asunto. Se moverá entre una red de pistas falsas y mentiras interesadas para tratar de descubrir la verdad tras la muerte del escritor.

Rian Johnson escribe y dirige este “Whodunit (Who has done it? )“, término anglosajón empleado para las novelas y obras policiacas planteadas como la resolución de un crimen o misterio, como son las novelas de Hercules Poirot o Miss Marple. Aunque este género disfrutó de un gran éxito en televisión durante años con series como “Se ha escrito un crimen” o “Colombo” entre otras muchas, en los últimos años estaba un poco de capa caida. En 2017, Kenneth Branagh realizó una nueva versión de “Asesinato en el Orient Express” que pasó bastante desapercibida, aunque ha podido servir en parte de inspiración para esta película.

Johnson ha reunido a un reparto espectacular entre los que encontramos a Daniel Craig, Ana de Armas, Chris Evans, Jamie Lee Curtis, Toni Collette, Don Johnson, Michael Shannon, Christopher Plummer, Keith Stanfield y Katherine Langford entre otros. Esto es lo primero a destacar, ya que el carisma que transmiten todos es brutal, a veces es complicado controlar un reparto tan coral, pero se nota que todos tenían ganas de pasarlo bine en el rodaje y el “feel-good” se contagia, a pesar de estar investigando un asesinato.

Sobre este estupendo casting sobresalen Daniel Craig y Ana de Armas. Craig está brutal en la versión original, ya que interpreta a un detective con un marcado acento tejano, lo que supone un primer choque para el espectador al tenerle asociado al muy british James Bond, y de hecho, él es británico. Con un nombre exótico que recordaría a los detectives clásicos tipo “Hercules Poirot”, tiene un caracter peculiar pero una gran atención del detalle más nimio, que se demostrará clave para resolver el misterio.

La que se va directa al estrellato es Ana de Armas. Si ya nos enamoró en Blade Runner 2049, en Puñales por la espalda interpreta a Marta Cabrera, la enfermera y confidente del fallecido Harlan. Que está guapísima en la película no es noticia, pero sí toda la fragilidad que transmite al igual que su inteligencia. Teniendo en cuenta que en 2020 la veremos en la próxima película de 007, No time to die, precisamente con Daniel Craig, creo que la espera un futuro muy interesante.

Además del sobresaliente reparto, Puñales por la espalda tiene un ritmo perfecto que distancia los giros y las sorpresas, de forma que los 130 minutos pasan en un suspiro. Johnson realiza una puesta en escena clásica con una buena fotografía de Steve Yedlin, además de contar con música de Nathan Johnson. Como en toda obra de misterio que se precie, nadie es lo que parece, todos tienen pecados que ocultar y, por qué no decirlo, el asesino es quien menos te lo esperas.

Aunque la película ante todo es puro entretenimiento y en ese aspecto triunfa completamente, me hizo muchísima gracia el comentario social que plantea con esta familia. Los hijos del fallecido Thrombey son todos unos aprovechados que nunca dieron palo al agua, que sin embargo se quejan de la oleada de inmigrantes que inunda los EE.UU. Y les “roba” los trabajos a los americanos de verdad. Mientras dicen esto, los únicos que trabajan son Ana de Armas, suyo personaje es emigrante y el resto del servicio. Como digo, Johnson demuestra controlar la fina ironía y en genial sentido del humor.

Puñales en la espalda es un gran éxito en todo lo que plantea. En ese sentido, no se me ocurre nada menos bueno que comentar, hizo que pasara un gran rato y eso es lo principal cuando voy al cine. Espero que su éxito anime a los estudios a producir más obras de este género, yo iré encantado.

Comparto el trailer de la película:

Puñales por la espalda es una excelente película que nos devuelve un género que llevaba tiempo sin encontrar su lugar en la cartelera y que espero que ya no lo abandone.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

 

Crítica de Logan Lucky, de Steven Soderbergh

La vuelta a la dirección de Steven Soderbergh con Logan Lucky (La suerte de los Logan) es un nuevo ejercicio de estilo del director de Ocean´s 11, Traffic o Out of sight  que dejará contentos a todos los espectadores que buscan un entretenimiento de calidad.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Intentando revertir una maldición familiar, tres hermanos, Jimmy (Channing Tatum), Mellie (Riley Keough) y Clyde Logan (Adam Driver), intentan llevar a cabo un gran atraco durante una importante carrera de coches en Concord, Carolina del Norte.

Steven Soderbergh anunció tras «Behind the candelabra» en 2013 su retirada de la dirección para tomarse unas merecidas vacaciones y dedicarse a otras actividades. Sin embargo, este periodo sabático fue más bien corto, ya que inmediatamente a continuación comenzó el rodaje de «The Knick», la serie de televisión protagonizada por Clive Owen en un hospital de Nueva York de principios de siglo XX. Así que solo quedaba esperar a ver qué proyecto conseguía devolverle al redil.

Soderbergh siempre ha sido un renovador dentro del negocio del cine. Ya en 2005 estrenó simultáneamente en salas de cine y por canales digitales «Bubble», película rodada con actores no profesionales, lo que le granjeó el rechazo de los distribuidores. También ha sabido alternar películas gran presupuesto con otras obras de arte y ensayo, películas rodadas con film tradicional o en formato digital, e incluso no duda en rodar guiones de otros escritores además de los suyos.

Hay que decir que NO siempre acierta, pero eso pone su carrera incluso más en valor, gracias a su capacidad de arriesgar y no acomodarse en conceptos fácilmente vendibles.

Y en el caso de Logan lucky, Sodebergh ha producido la película con fuentes independientes para mantener total libertad creativa. Tras poner en marcha la producción y rodar la película, se ha movido para venderla a distribuidores americanos e internacionales, de forma que incluso antes de estrenarse ya habían recuperado la inversión.

Tras todo lo anterior, lo cierto es que me hizo mucha gracias saber que el concepto general de este Logan lucky es «Ocean´s 11 protagonizada por paletos sureños.» Un concepto que aunque en la superficie parece que Soderbergh tira sobre seguro contando una historia de robos, en la ejecución marca muchas diferencias con sus grandes éxitos.

El guión de Logan Lucky lo firma Rebecca Blunt, escritora sin experiencia previa que podría ocultar un pseudónimo del propio Soderbergh, de su mujer Jules Asner, o de algún amigo de la pareja. Un guión que va directo al grano y que es extremadamente entretenido, sin renunciar a presentarnos a unos protagonistas con los que nos encariñamos inmediatamente, lo que en mi libro lo califico de «carisma». Pero no un carisma revestido con personalidad y glamour como en Ocean´s 11, sino uno basado en la empatía con unos perdedores que no se resignan.

Como siempre, uno de los grandes éxitos de la película es su casting. Channing Tatum es Jimmy Logan, un padre divorciado que alterna trabajos de poca monta hasta que se encuentra con lo que puede ser su gran oportunidad, que es el robo del circuito de Narcar aprovechando unas obras en las que trabajaba hasta ser despedido debido a una antigua lesión en una rodilla que truncó sus posibilidades de ser jugador profesional de fútbol americano. Jimmy es un perdedor de manual, pero que a pesar de todo se guarda unos ases en la manga.

Jimmy cuenta con la ayuda de su hermano Clyde (Adam Driver) un veterano de Irak, donde perdió su brazo izquierdo en combate, que trabaja en el bar local, y su hermana Mellie (Riley Keough), enamorada de los coches que trabaja como peluquera y que de momento es la excepción a la regla de la mala suerte de los Logan.

Lo malo es que para llevar a cabo su plan, necesitan la ayuda de Joe Bang (Daniel Craig), un experto en explosivos. El único problema es que está en la cárcel cumpliendo condena. Así que si quieren su ayuda, tendrán primero que idear un plan para sacarle de prisión y devolverle antes que los guardias se den cuenta de lo que está pasando. Casi nada. Joe es tío excéntrico que permite a Craig romper con su archiconocido papel de Bond, James Bond. Y no hay duda que se ha divertido rodando esta película.

En el fondo, no estamos ante un grupo de criminales, sino unos perdedores que tienen que aprender sobre la marcha el negocio del crimen, y que van cometiendo errores por el camino.

Junto a ellos, tenemos un grupo de secundarios de lujo encabezados por Hillary Swank, Katie Holmes, Sebastian Stan o Seth MacFarlane que ayudan a dar un toque divertido a cada escena.

Técnicamente, la película es excelente, de eso no había ninguna duda. Y es que Soderbergh no solo dirige, sino que también realiza las funciones de director de fotografía bajo el pseudónimo de Peter Andrews, y el montaje, como Mary Ann Bernard. La película tiene un ritmo perfecto, alternando los momentos divertidos con los giros del guión y las revelaciones, todo ello trufado de momentos de gran emotividad.  Acompañando todo, la música de David Holmes conecta perfectamente.

Estaba pensando en algo menos bueno sobre la película para no comentar solo lo positivo, pero excepto algún pequeño problema de ritmo al comienzo de la película, hasta que el plan realmente toma cuerpo, no se me ocurre nada. Y es que estamos ante una película llena de estilo que está perfectamente rodada, con una historia que engancha protagonizada por perdedores que nos tienen ganados desde el primer fotograma.

Comparto el trailer de la película:

Logan lucky es una película excelente que solo busca entretener, y lo consigue totalmente. En estos días, me alegro que autores como Steven Soderbergh puedan seguir trabajando con la máxima libertad creativa. Yo por mi parte seguiré apoyándole con mi dinero, y os invito que si podais, veais esta película en pantalla grande.

PUNTUACIÓN: 7.5/10