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Crítica de Tiempo de M. Night Shyamalan

Una película de M. Night Shyamalan es siempre una montaña rusa inesperada de tensión. Tiempo, su última película recién estrenada, nos ofrece eso mismo y mucho más gracias a su original premisa.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Durante unas vacaciones en un paraíso tropical, una familia empieza a percibir que en la recóndita playa elegida para relajarse unas horas suceden algunas anomalías temporales…

Inspirado en la novela gráfica Sandcastle de Pierre Oscar Levy y Frederik Peeters (aunque sólo en la premisa básica), M. Night Shyamalan escribe y dirige la que es su decimo cuarta película en 30 años, lo que marca una carrera envidiable. La película ha costado tan sólo 30 millones de producir, principalmente debido a la propia localización donde sucede la historia, lo que invita a pensar que va a volver a resultar rentable para los productores

Para Tiempo, Shyamalan ha contado con fotografía de Mike Gioulakis, música de Trevor Gureckis y montaje de Brett M. Reed. Debido a la propia premisa, la película está rodada íntegramente en la República Dominicana, siendo la primera película en la que Shyamalan no rueda en Filadelfia. A destacar además que la película se rodó a partir de Septiembre de 2020, terminando en noviembre, lo que marca una de las primeras películas producida tras el COVID.

La familia Cappa protagonista está interpretada por Gael García Bernal y Vicky Krieps como los padres Guy y Prisca. Alexa Swinton, Thomasin McKenzie y Embeth Davidtz interpretan a la hija mayor Maddox que al comienzo de la película tiene 11 años mientras que Luca Faustino Rodriguez, Alex Wolff y Emun Elliott interpretan a Trent, el hijo pequeño de 6.

Junto a los integrantes de la familia Cappa, el reparto de veraneantes atrapados en la playa se completa con Rufus Sewell, Chrystal, Nikki Amuka-Bird, Ken Leung,Eliza Scanlen, Kyle Bailey y Mikaya Fisher. Además, como siempre Shyamalan se guarda un papel secundario en la película.

Tiempo me ha gustado mucho, la verdad. Shyamalan como siempre se erige en un maestro a la hora de planificar una historia sencilla pero muy original con sorpresas y mucha tensión a lo largo de sus 100 minutos de duración. A pesar de rodar prácticamente en una única localización, Shyamalan realiza un trabajo de cámara espectacular que saca el máximo partido del espacio aumentando en muchos momentos la sensación de paranoia que van sintiendo las víctimas de esta playa, además de ayudar a mostrar el paso del tiempo de forma brillante.

Tiempo es una película de trama más que de personajes, pero me gusta cómo consigue hacer que empaticemos, aunque sea un poco, con casi todos los veraneantes. Además, de forma muy inteligente nos muestra como el paso del tiempo afecta a la mente además de a los cuerpos, haciendo que esta situación afecte de forma diferente a cada persona que allí se encuentra. En este sentido, ningún actor del reparto me ha enamorado pero sí creo que realizan un buen trabajo y cumplen con lo que Shyamalan necesitaba de ellos.

En cierto sentido, me recuerda a películas tipo Cube en la que no hay un antagonista al que enfrentarse porque es el espacio en el que se encuentran el que supone el desafío insalvable. Esto, narrativamente, me parece un plus para la película, aunque al mismo tiempo entiendo que haga que pueda haber espectadores que no conecten con la premisa de base, algo vital para poder entrar en la película y disfrutarla.

Como pasa en mucha parte de la filmografía de Shyamalan, la propia premisa encierra una truco que permita finalizar la historia. NO estoy hablando de los tan traídos agujeros de guión, Tiempo NO los tiene, pero si que mencionar una vez un elemento en un diálogo que se supone intrascendente al comienzo de la película que acaba resultando la clave en la resolución sin haber aparecido antes en pantalla es eso, un truco, una pequeña trampa. En todo caso, reconociendo esto, realmente durante el visionado no me supuso ningún problema la forma como finaliza su historia.

Por otro lado, aunque hay cierta pseudo ciencia durante la película, realmente Shyamalan no quiere explicar nada, sólo mostrar lo que sufren un grupo de gente enfrentado a esta situación. Por ello, el final es csi también secundario, lo que en cierto sentido esto recuerda a un episodio de En los límites de la realidad. Esta sensación de ¿intrascendencia? puede que no encaje a según que tipo de espectadores. En mi caso, entré de lleno en la historia y me ha ofrecido un estupendo entretenimiento que he disfrutado mucho.

Comparto el trailer de la película, que casi os recomiendo que NO veáis:

Tiempo ha sido una película super entretenida. Solo por eso ya merece la pena, a veces no hace falta más.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Corrupción policial, de Don Wilson

La semana de vacaciones de julio me ha permitido ponerme al día con varias lecturas que tenía pendiente, empezando por Corrupción policial, excelente thriller escrito por Don Wilson que me ha alucinado.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

DENNY MALONE SOLO QUERÍA SER UN BUEN POLICÍA. Denny Malone es «el rey de Manhattan Norte», un condecorado sargento del Departamento de Policía de Nueva York y el auténtico líder de la Unidad Especial de Manhattan Norte. Malone y sus hombres son los más listos, los más duros, los más rápidos, los más valientes y los más canallas, una unidad especial de élite con carta blanca para librar una guerra contra bandas, drogas y armas. Día y noche, durante los dieciocho años que ha pasado en el cuerpo de policía, Malone ha combatido en primera línea de fuego y ha sido testigo del dolor, la muerte y las víctimas de la guerra por las calles de Nueva York, una ciudad erigida sobre la ambición y la corrupción, una ciudad en la que nadie está limpio, ni siquiera el propio Malone. Ahora su corrupción está a punto de salir a la luz y Malone se halla en una encrucijada: hostigado por los federales y transitando la delgada línea entre la traición a todo aquello en lo que creía y su propia supervivencia, deberá decidir de una vez por todas qué significa ser un buen policía.

DON WINSLOW (Nueva York, 1953) ha alcanzado la fama y la aclamación unánime de la crítica. En 1991 escribió su primera novela, Un soplo de aire fresco, de la serie protagonizada por el detective Neal Carey. Entre sus obras destacan El invierno de Frankie Machine y, sobre todo, El poder del perroEl cártel (Premio RBA de Novela Policiaca 2015) y Corrupción policial.

The SHIELD, la serie de televisión creada por Shawn Ryan con el mítico Vic Mackey es para mi una de las mejores series de la historia de la televisión (y creo que merecería un revisionado). Corrupción policial me ha flipado de forma increíble quizá porque me ha recordado completamente a la serie de televisión. Esta novela de Don Wilson sobre un policía corrupto transmite verdad por los cuatro costados, y se nota como ya indica el autor en los agradecimientos que ha hablado con un montón de policías en activo y retirados que le han contado numerosas vivencias reales de lo complicado que es ser policía en los Estados Unidos. Más si cabe si intentas ser uno bueno que haga lo correcto.

El camino al infierno empieza con un primer paso, uno pequeño. Pero es el que hace que el siguiente no sea tan complicado, y luego el siguiente. Y el siguiente. Hasta que llega un día años más tarde en el que te preguntas ¿Cómo estás metido en este lío si tú sólo querías ser un buen policía? Denny Malone me ha parecido un personaje complejo y maravilloso, en la mejor tradición de Mackey de The SHIELD. No hay duda que es corrupto y comete casi más delitos que los que soluciona, pero también comprendes gracias a la maravillosa narración de Wilson las decisiones que toma y que en su cabeza pensaba que ayudaba a su manera a mejorar la situación de las calles.

Don Wilson transmite la dificultad de la vida del policía en Nueva York, y también el ecosistema que controla la ciudad, tan corrupto o más que los policías que intentan detener. Por políticos, los jueces y fiscales, los mandos policiales, asuntos Internos o el FBI, nadie se libra de una certera crítica, ya que todos buscan su propia conveniencia e interés partidista y no el beneficio de la ciudad. Además de esto, tenemos por supuesto a las diferentes bandas y carteles que controlan los diferentes barrios, siempre a punto de empezar una guerra por el control de una calle. La historia de Corrupción policial toca todos los palos de una narración de este tipo, y todos bien.

He conocido a Don Wilson gracias a mi hermano Fernando que me dejó la novela. Y he de decir que me ha conquistado, de forma que ya le pedí El poder del perro, novela que inicia una trilogía en la que se centra en los carteles dela droga mexicanos y que estoy seguro que la voy a disfrutar.

Corrupción policial es un gran thriller policiaco de un escritor que se ha convertido en un imprescindible del género noir para mi. Totalmente recomendable.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Shorta. El peso de la ley, de Frederik Louis Hviid y Anders Ølholm

Como no sólo de cine norteamericano vive el cinéfilo, me he animado a ver Shorta, película danesa escrita y dirigida por Anders Ølholm y Frederik Louis Hviid que busca ser un análisis de las tensiones raciales que vive el pais y de la brutalidad policial, convertido en un thriller que no deja un segundo de respiro.

PUNTUACIÓN: 7/10

En la Dinamarca actual, una sociedad multicultural, segregada y llena de tensiones raciales, Talib, un joven inmigrante de segunda generación, entra en coma estando bajo tutela policial. Mientras los agentes de policía Høyer y Andersen hacen una patrulla rutinaria por el gueto de Svalegarden se anuncia la muerte del joven, noticia que desata violentos disturbios en el vecindario, que se convierte en un infierno sin salida para los agentes.

Anders Ølholm y Frederik Louis Hviid son los guionistas y directores de este thriller de acción danes, que supone una más que interesante opera prima. La película cuenta con fotografía de Jacob Møller, montaje de Anders Albjerg Kristiansen y música de Martin Dirkov.

Los agentes Høyer y Andersen protagonistas están interpretados por los impecables Jacob Lohmann y Simon Sears, mientras que  Tarek Zayat es el joven Amos Al-Shami detenido por los policías que se convertirá en protagonista involuntario de su intento de sobrevivir a una noche infernal.

Shorta es una palabra árabe que significa “policía”. En ese sentido, se nota que una parte importante de la idea de esta película, que en cierto sentido bebe de clásicos como Asalto a la comisaría del Distrito 13 o Training day, es mostrar como cada una de las partes enfrentadas, policías por un lado y jóvenes de origen árabe por otro, ven al contrario, con una visión repleta de prejuicios que hace que el conflicto sea inevitable.

La película empieza con la policía danesa haciendo un “George Floyd” a un joven árabe. Así que no hay duda que para los directores, el racismo y la violencia policial son un problema importante también en Dinamarca. A partir de ahí, los protagonistas son dos policías casi opuestos que fueron testigos del hecho y tienen que testificar ante asuntos internos, lo que nos anticipa una clásica historia de “poli bueno, poli malo”. Su patrulla por el gueto de Svalegarden cuando se anuncia la muerte del joven les convierte en víctimas inesperadas de la violencia, y todo gira en su intento de sobrevivir a la noche en este ambiente hostil. Sin embargo, los directores nos muestran también que no son víctimas inocentes, porque justo antes estaban sobrepasándose con un joven al que acaban deteniendo.

Lo mejor de la película es el ritmo frenético de Shorta y los estallidos de violencia que siempre llegan de forma inesperada y brutal. Para ser su opera prima, los directores Anders Ølholm y Frederik Louis Hviid se muestran como unos directores depurados que saben crear una tensión creciente alrededor de los protagonistas. La película dura 110 minutos que son como un polvorín que sabes que está a punto de estallar pero no sabes cuando lo hará.

Otro elemento interesante es la forma en que los directores hacen que las situaciones obliguen a los policías a evaluar sus valores morales y cómo no existen soluciones perfectas en blanco y negro, ya que todo está envuelto en unos grises cada vez más complejos. En el ghetto hay gente violenta y también criminales que aprovechan la menor oportunidad para generar el caos. Pero también hay gente buena que ayudan a desconocidos porque es lo correcto. Las interpretaciones de todo el reparto me han gustado mucho y creo que dan con la clave justa de lo que la película necesita, en especial los policías interpretados por Jacob Lohmann y Simon Sears cuya vida entera y conjunto de valores morales van a ser puestos a prueba de forma brutal durante esta noche de ira.

En general, Shorta me parece una película super interesante que realiza un estupendo ejercicio de estilo que sin duda va a hacer que, si ellos quieren, los grandes estudios les ofrezcan la posibilidad de dar el salto al cine de gran presupuesto americano. Sin embargo, hay varios elementos que no me han cuadrado de la película. A partir de ahora entro en territorio de spoilers ¡estáis avisados!

Por un lado, la ubicación espacial de la acción me ha generado un problema a lo largo del visionado. Se nos dice que los policías están en un ghetto del que sólo hay una salida, pero eso no acaba de ser del todo cierto al final. Además, los protagonistas de mueven de forma aleatoria y no llegas a entender las motivaciones de lo que están haciendo y de donde se dirigen, más allá de ponerse a salvo. Que por ejemplo se dirijan a casa de Amos y una vez allí, literalmente justo fuera del portal se marchen resulta totalmente incomprensible e hizo que saltara mi suspensión de credulidad. Sobre todo cuando justo a continuación Andersen sí llegue a casa de la madre de Amos de forma milagrosa (y totalmente tramposa, también hay que decirlo). Entendiendo a la vez que si llegan, se acaba la película, la ejecución de ambas escenas me parece tramposa y ridícula. Al igual que un intento de rescate de la policía con un coche sin marcas que es abortado por jóvenes con cócteles molotov. Mi sensación fue otra vez de una escena mal construida, ya que si están casi fuera del ghetto y los policías van armados, ¿por qué no tiran para allí, no están casi saliendo del barrio? Como digo, al no tener claro la ubicación, varios momentos no me acabaron de funcionar.

Dentro que como thriller de tensión me ha gustado, cuando pienso en el mensaje que nos lanzan, no podría estar más en contra. Y es que justo tras el Black Lives Matter!, tenemos un película en la que claramente los policías son los villanos y los que provocan los acontecimientos, de forma que de alguna manera se merecen lo que les va a pasar. Usar un “George Floyd” para matar a un detenido me parece chabacano y simplista a más no poder, y me rompe con la idea de una película “seria” que intente tocar un tema complejo de forma ¿imparcial?, al trazar los directores su línea en la arena y colocar a la policía en el lado de los malos desde el minuto cero.

De hecho, a pesar del “poli bueno – poli malo” al que aludía antes, la película nos indica que el poli bueno también es malo, porque podría haber actuado y no lo hizo, quedándose mirando mientras alguien moría. Aunque los protagonistas sí tienen valores morales diferentes y ahí si hay un elemento interesante, el shock final no acaba de impactar (a mi no me impactó) porque está telegrafiado y se ve a la legua, ya que refuerza el tema central que TODA la policía es el problema. Que justo una película europea se una a la campaña “Defund the police” que vimos en Estados Unidos en 2020 me parece una lección peligrosísima, ya que tengo claro que siendo imperfecta, la policía es la mejor (única) opción de las sociedades modernas de defender el orden y la paz. Sin policía, lo que habría es aún más caos, vandalismo y destrucción, y yo no quiero eso y me sorprende ver una película que nos traiga ese mensaje aunque sea en segundo plano, al dejar claro que toda la policía es mala, racista y violenta.

Comparto el trailer de la película:

Shorta es un buen thriller que me parece super interesante incluso reconociendo que no he encajado con algunos elementos de la historia que entran en los conceptos de lo políticamente correcto actual.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Oxígeno de Alexandre Aja (Netflix)

Netflix ha estrenado la última película de Alexandre Aja (Alta tensión, Las colinas tienen ojos, Horns), Oxígeno, una película vendida como “Buried de ciencia ficción” y que aprovecha de maravilla esta premisa para una buena historia que consigue mantenerte en tensión en su ajustado metraje.

PUNTUACIÓN: 7/10

Una mujer despierta en una unidad criogénica médica. No recuerda quién es ni cómo ha terminado encerrada en una caja no más grande que un ataúd. Mientras se queda sin oxígeno, debe reconstruir sus recuerdos para escapar de esa pesadilla.

Oxígeno es una coproducción francesa y americana a partir de un guión de Christie LeBlanc. A Alexandre Aja le acompaña Maxime Alexandre como director de fotografía, Hervé Schneid en el montaje y Robin Coudert en la música.

Mélanie Laurent es la gran protagonista como la amnésica que se despierta en una unidad criogénica médica de la que no puede salir miestras ve cómo el oxígeno se le está acabando. Laurent está omnipresente en los 101 minutos de película (títulos de crédito incluidos) y aparece el 99% del tiempo, si exceptuamos unos pocos elementos mostrados a modo de flashback. Junto a Laurent, tenemos la voz de Mathieu Amalric como la inteligencia artificial que controla la unidad criogénica del que tendrá que buscar respuestas ante su extraña situación.

En la mejor tradición de Buried, Oxígeno es un thriller claustrofóbico enmarcado en una historia de ciencia ficción que cumple más que de sobra con su objetivo de entretenimiento y en plantear una situación angustiosa para la amnésica protagonista. El hecho de empezar la historia en mitad de todo sin nada que ofrezca un contexto, aparte de unos misteriosos flashbacks que va recordando la protagonista, consiguió que estuviera super involucrado y preocupado por ella durante todo el metraje.

Como Rodrigo Cortés en Buried, Alexandre Aja realiza una estupenda dirección que consigue que lo que pasa en ese diminuto espacio nos interese gracias a la forma super chula que tiene de contar lo que está pasando. A su vez, he visto un guión bien planteado en la forma en que dosifica la información y las sorpresas que iremos conociendo a medida que avance la historia. Por supuesto, Oxígeno e un éxito gracias a Mélanie Laurent, a la que te crees en todo momento y que creo que lo hace genial.

Quizá el único pero es que dentro que los 95 minutos de metraje están super ajustados y la historia y los misterios que irá desentrañando la protagonista están bien planteados, se me quedó cierta sensación que el metraje es 5 minutos demasiado largo y que la trama sufre un pequeño bache más o menos a mitad de película, aunque la historia consigue remontar con su estupendo giro que marca el climax final.

Comparto el trailer de la película:

Oxígeno es una muy buen muestra de ciencia ficción claustrofóbica que cumple perfectamente con sus objetivos y me ha entretenido muchísimo.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Aquellos que desean mi muerte, de Taylor Sheridan

Taylor Sheridan nos ofrece en Aquellos que desean mi muerte un modélico thriller directo y sin artificios, con un estupendo reparto encabezado por Angelina Jolie que luce a gran nivel.

PUNTUACIÓN: 7/10

Connor (Finn Little), un adolescente testigo de un asesinato, es perseguido por dos asesinos gemelos a través de las tierras salvajes de Montana. Aunque cuenta con Hannah (Angelina Jolie), una experta de la supervivencia para evitar que los secuaces le den caza, un incendio cercano pronto amenaza con acabar con la vida de todos los implicados. (FILMAFFINITY)

Taylor Sheridan se ha hecho un nombre dentro del género del thriller de acción, primero como guionista de las excelentes Sicario (Denis Villeneuve, 2015) y Hell or high water (David Mackenzie, 2016), por la que fue nominado a Mejor Guión en los Oscars de 2017.

Tras estos éxitos, avanzó un peldaño más en su carrera al dirigir la también excelente Wind river (2017), un duro thriller ambientado en una reserva india de Wyoming. Tras su guión de Sicario: El día del soldado (Stefano Sollima 2018), creó la serie de televisión Yellowstone protagonizada por Kevin Costner, que actualmente tiene pendiente de estreno su cuarta temporada y que tengo muchas ganas de ver, a ver su me pongo a ello en breve. En 2021 parece que se han solapado sus estrenos, porque hace apenas dos semanas del estreno en Prime Video de Sin remordimientos (Stefano Sollima), que se ha juntado con el estreno en cine de esta película.

Aquellos que desean mi muerte está basado en el libro del mismo título de escrito por Michael Koryta, escribiendo Koryta y Sheridan el guión junto a Charles Leavitt. La película cuenta con música Brian Tyler, fotografía de Ben Richardson y montaje de Chad Galster. Curiosamente, la película se ha estrenado en España con una semana de adelanto respecto a Estados Unidos.

La película cuenta con un estupendo reparto que cumple con nota con lo que Sheridan necesitaba de ellos. Angelina Jolie es el nombre mediático que ayuda a vender la película, e interpreta a Hannah Faber, una veterana bombera forestal traumatizada por un suceso de su pasado que ayudará a Connor Casserly (Finn Little) un niño que escapa de una pareja de asesinos (Aidan Gillen y Nicholas Hoult) que han asesinado a su padre Owen (Jake Weber). Connor intenta llegar a casa de su tío Ethan (Jon Bernthal), sheriff de Montana con su embarazadísima esposa, Allison (Medina Senghore). Las vidas de todos ellos sufrirán del frenesí asesino de esta pareja de criminales.

Aquellos que desean mi muerte entraría del primer al último fotograma en la definición de “thriller clásico” o “narrativa de la vieja escuela”. Tras un potentísimo arranque en el que conoceremos las dos líneas argumentales principales, la de Angelina Jolie por un lado y la de Aidan (Meñique de Juego de Tronos) Gillen y Nicholas (Mad Max: Fury Road) Hoult por otro, la película plantea una narración seca y directa que va al grano y no desperdicia ni un segundo de metraje en elementos superfluos. De hecho, no llegamos a conocer qué es el mcguffin que el padre de Connor conoce que provoca la persecución.

A modo de anécdota, me gustaría comentar que cuando me enteré que Taylor Sheridan tenía nueva película y se estrenaba en cine, tenía tan claro que la iba a ver que no me molesté en ver el trailer o leer siquiera la sinopsis. De esta forma, excepto por el detalle que Angelina era una bombero forestal, llegué completamente en blanco y con cero expectativas de lo que iba a ver. Y tengo que reconocer que la película me ha gustado, pero me ha faltado un climax más potente y satisfactorio que me dejara en lo más alto. Sin embargo, entiendo que no todas las películas tienen que ser obras maestras ni aspirar a ser “la mejor del año” para cumplir de sobra con el objetivo de entretenimiento y la del director de mostrarnos un thriller con toques de western ambientado en la naturaleza más salvaje y peligrosa.

Un elemento quiero destacar es el guión, que me parece modélico y cuenta de maravilla la historia sin necesidad de giros locos o golpes de efectos absurdos, algo a lo que el cine comercial actual nos tiene acostumbrado en los últimos años. La narración es austera y todo se desarrolla de forma lógica hasta el final. Y esto que parece una obviedad y lo mínimo exigible, ver una película con una historia lógica que sea contada de forma sólida y sin locuras, a veces es lo primero que se olvidan los grandes estudios en sus blockbusters, o si no, que se lo pregunten a Zack Snyder y su “Snyder-Cut”.

Rodar en espacios naturales dota a la película de un feeling de western que le va genial a esta historia de persecución, algo que conecta además con el gusto de Sheridan de historias de frontera alejados de las comodidades de las grandes ciudades. Unos espacios habitados con gente dura de fuertes valores que suelen ser los grandes olvidados de la sociedad de consumo actual. En este sentido, Aquellos que desean mi muerte significa un peldaño más en la que está siendo una sólida carrera artística por parte de Sheridan.

También me parece que el reparto está super bien escogido y saben transmitir todo su carisma en los momentos en que aparecen en pantalla. Empezando por la empatía que transmite Owen, el padre de Connor, estupendamente interpretado por Jake Weber, a quien aún recuerdo de El Amanecer de los muertos. También me gusta el niño Finn Little como Connor, transmite muy bien su dolor y las ganas de encontrar a alguien en quien confiar. Incluso a pesar de su frío papel, me gusta también la pereja de asesinos formada por Aidan Gillen y Nicholas Hoult, preocupados por la logística e inconvenientes del encargo recibido. Jon Bernthal tiene un papel pequeño pero lo hace genial como el Sheriff local, un tío duro que hará lo que sea por su familia.

Y luego está Angelina. Parto de la base que creo que lo hace genial y consigue que sintamos el drama por el que pasa su personaje. La parte “actoral” está super bien conseguida. Sin embargo, el pero de la película, puestos a buscarle uno a una película super correcta en todo, es que lo que le pasa a su personaje y al niño resulta muchísimo menos interesante que la otra parte con el arco de los asesinos buscando al niño y la gente con la que se van encontrando. En ese sentido, narrativamente hay un importante desequilibrio que quizá es lo que provocó que, habiéndome gustado todo y pensando que el climax es coherente con lo visto hasta ese momento, no haya conseguido que conectara emocionalmente como me hubiera gustado.

Como digo, es por ponerle un pero, ya que en general Aquellos que desean mi muerte me ha gustado y confirma que volveré a ver la próxima película de Taylor Sheridan sin necesidad de saber cual es su trama o qué actores la protagonizan.

Comparto el trailer de la película:

Aquellos que desean mi muerte es un thriller de la vieja escuela que no busca cambiarte la vida, pero si ofrecerte un más que acertado entretenimiento.

PUNTUACIÓN: 7/10

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