Archivo de la etiqueta: Thriller

Crítica de Última noche en Soho de Edgar Wright

Edgar Wright nos invita en Última noche en soho a viaje alucinante por el Londres de dos épocas con dos protagonistas de excepción, Thomasin McKenzie y Anya Taylor-Joy, y un apartado técnico y estético sobresaliente.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Thriller psicológico sobre una joven apasionada por la moda que, misteriosamente, es capaz de trasladarse a los años 60 y conocer a su ídolo, una deslumbrante aspirante a cantante. Pero el Londres de la época no es lo que parece y el tiempo parece desmoronarse con oscuras consecuencias…

Edgar Howard Wright (1974) es un director de cine, guionista y productor inglés. Inicialmente conocido gracias a sus colaboraciones con Simon Pegg y Nick Frost, primero en la serie de televisión Spaced (1999-2001), seguido de la ya mítica trilogía del Cornetto: Shaun of the dead (2004), Hot Fuzz (2007) y The World’s End (2013). Entre medias dirigió la maravillosa Scott Pilgrim vs. the World (2010), y junto con Joe Cornish y Steven Moffat escribió el guión de Las aventuras de Tintin (Steven Spielberg, 2011). Fichado por Marvel studios para dirigir Ant-Man, finalmente tuvo que abandonar el proyecto por diferencias creativas, tras lo cual dirigió Baby Driver (2017) y el documental The Sparks Brothers (2021) antes del estreno de esta Última noche en Soho.

Además de dirigir, Wright ha escrito el guión con Krysty Wilson-Cairns (1917). Gracias a las historias de sus padres, Wright es un enamorado de la música, el cine y la cultura de los sesenta, y comparte con Wilson-Cairns, que afirma que trabajó varios años de camarera en el mismo bar que vemos en la película, su amor por Londres y su historia, aunque a veces contenga elementos oscuros. La película de 118 minutos cuenta con fotografía de Chung Chung-hoon, montaje de Paul Pachliss y música de Steven Price.

El carisma de la pareja protagonista es una de las principales claves del éxito de la película. Conocí a Thomasin McKenzie gracias a Jo-Jo Rabbit de Taika Waititi (2019), y más recientemente la vi en Old M. Night Shyamalan (2021), pero creo que gracias a esta Última noche en Soho le puede servir de trampolín al estrellato gracias a su interpretación de Eloise «Ellie» Turner, una joven huérfana enamorada de la música de los 60 que viaja a Londres para estudiar diseño de moda.

Estrellato en el que ya se encuentra Anya Taylor-Joy. La Bruja (2015), Peaky Blinders y Glass (2019), Los Nuevos Mutantes (2020) o Gambito de Dama (2020) la han convertido en una estrella a nivel mundial y en esta Última noche en Soho realiza su interpretación más hipnótica y arrebatadora como Sandie, una aspirante a cantante que lucha por crearse una carrera en el Londres de los años 60.

Completarían el reparto Matt Smith como Jack, el novio de Sandie en los 60, y en el presente de Ellie, tenemos a Terence Stamp como “El caballero de cabello plateado”, Diana Rigg como la Sra. Collins, la casera de Ellie, Rita Tushingham como su abuela Peggy y Michael Ajao como John, un compañero de clase.

Última noche en el Soho está clasificada como un thriller de terror psicológico. Tras Baby driver, que podría definirse como una combinación de noir y cine de acción con una alucinante banda sonora, el estudio le reclamaba para hacer una continuación o en su caso, una película de temática similar. Wright sin embargo tenía en mente un giro a su filmografía al plantear su primera película de terror “puro” huyendo del humor y el tono ligero que han acompañado sus películas previas.

Y la verdad es que Última noche en el Soho significa la sublimación del estilo de Wright, ofreciendo una experiencia estética y sensorial única, apoyado por una fotografía alucinante y una música de 10. Wright ofrece un espectáculo increíble al mostrar dos Londres, el actual y el de los años 60, pero en una vertiente más oscura y peligrosa respecto a lo que se podría pensar en un primer momento, con unas transiciones entre momentos temporales alucinantes. Visualmente la película me ha volado la cabeza, con una fotografía con colores primarios que enfatizan el elemento sobrenatural de la historia que está viendo / viviendo Ellie, y cuenta además con un diseño de producción, un vestuario, un sonido espectaculares.

El carisma de Thomasin McKenzie y Anya Taylor-Joy es increíble en la película. McKenzie lo hace genial en su papel de joven vulnerable que se convierte en testigo de unos sucesos brutales pasados mediante sus dotes de medium. Pero es Anya Taylor-Joy la gran beneficiada de la película, a pesar de tener seguro menos minutos en pantalla, ya que nunca antes la habiamos visto tan bella e hipnótica como hasta ahora. Incluso la película le permite mostrar sus dotes de canto, al cantar el clásico Downtown de Petula Clark, componiendo un personaje de los que se recordarán dentro de muchos años.

Para los melómanos esta película va a resultar una pasada porque Wright forma parte de la hornada de directores entre los que sitúo a Quentin Tarantino o James Gunn, para los que la la música cuenta también la historia, contando con una selección de canciones y una banda sonora perfecta en todo momento.

El problema que me he encontrado es que Wright no acaba de acertar ni con el guión ni con el ritmo de la película. En primer lugar, tenemos una película de terror que no asusta, apenas hay un par de momentos un pelín perturbadores, y un thriller en el que prácticamente todo se ve venir a la legua sin sorpresa ni casi diría emoción, de forma que casi nunca hay tensión. Como experiencia estética la película me ha parecido una chulada, pero las cosas con las que no he encajado lo han convertido en casi un videoclip alargado un tanto vacío. Además, para una cosa sorprendente que nos encontramos en la película, resulta ser un giro absurdo que da un poco de vergüenza ajena para el espectador, que no puedo comentar por los spoilers. De hecho, estamos hablando del giro final de la película que llega además demasiado tarde, prácticamente a 15 minutos del final.

Y es una pena, porque con un pelín más de acierto en la historia podriamos estar ante una de las mejores películas del año, pero da la sensación, o eso me ha transmitido a mi, que estaba tan pendiente a los homenajes a la música y el cine de los 60, y en general a la ciudad de Londres, que ha debido pensar que sólo con eso ya tenía la película solucionada.

En todo caso, como comentaba al principio, sólo por la experiencia sensorial, por la fotografía y la música y por ver a Anya Taylor-Joy, merece la pena pasarse por el cine para ver la película.

Comparto el trailer de la película:

Me ha gustado Última noche en Soho, aunque ¡qué lástima que no hayan acertado en la historia! En todo caso, una película super atractiva y recomendable para ver en pantalla grande.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de The Bunker vol. 1 de Joshua Hale Fialkov y Joe Infurnari (Oni Press)

La búsqueda de lecturas diferentes nos ha hecho probar con The Bunker, comic publicado por Oni Press creado por el escritor Joshua Hale Fialkov (Tumor, Echoes, Yo Vampiro) y el artista Joe Infurnari. Y me alegra poder decir que la lectura del primer volumen me ha resultado super interesante y me ha dejado con ganas de comprar y leer el siguiente.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

En su camino para enterrar una cápsula del tiempo, cinco amigos, Grady, Heidi, Natasha, Daniel y Billy, descubren un búnker de metal enterrado en lo profundo del bosque. En el interior, encuentran cartas dirigidas a cada uno de ellos … de su yo futuro. Cuando descubren que están destinados a destruir el mundo en un futuro muy cercano, los amigos se van distanciando cada vez más. Aunque se les advirtió que no tomen las decisiones equivocadas, ¿cómo saben cuáles son las correctas? ¿Se puede realmente cambiar el futuro, o un destino aún más oscuro se apoderará del mundo? Este primer volumen recopila los primeros cuatro números de la serie creada por Joshua Hale Fialkov y Joe Infurnari que Ed Brubaker (Criminal, Fatale, Velvet) llama «hecho por expertos».

«Hay matices de The Twilight Zone, Lost y Stand by Me en The Bunker, pero también es una situación un poco inversa de Regreso al futuro: se les dice lo que sucederá, pero cada personaje se preparará de manera diferente». – USA TODAY

Aunque haya hecho sus pinitos en otros medios, Joshua Hale Fialkov (Sacramento 1979) es especialmente famoso por su habilidad para el cómic de misterio y terror. En 2007, su comic de Cyblade fue el ganador del primer Pilot Season de Top Cow, una serie de “episodios piloto” publicados por el sello fundado por Marc Silvestri, cuyo concepto más popular sería desarrollado en una serie regular. Sus comics de misterio y terror Elk´s Run, Tumor y Echoes recibieron numerosas nominaciones a los Premios Eisner y Harvey, lo que le abrió las puertas de DC Comics para realizar la actualización de Yo, Vampiro dentro del reinicio de los Nuevos 52 en septiembre de 2011, colaborando con el ahora super cotizado Andrea Sorrentino. Tras una breve colaboración en Marvel en las series Ultimates y Ultimate FF en 2013/14, volvió al mundo independiente para publicar The Bunker en 2014 junto al artista Joe Infurnari.

Joe Infurnari es un aclamado escritor e ilustrador de cómics que vive en Brooklyn. Su trabajo ha sido reconocido con múltiples nominaciones a Eisner. ¡Es el ilustrador de First Second’s Mush!

The Bunker es una serie ya finalizada que fue publicada entre 2014 – 2016 y contó con cuatro volúmenes en total, recopilando las 19 grapas americanas de la edición original. Este primer tomo incluye los 4 primeros números.

Empezando a valorar este comic, lo primero a destacar es la potencia de la premisa creada por Joshua Hale Fialkov, con una historia de viajes en el tiempo en la que los 5 protagonistas conocen que en parte por su culpa, el mundo tal y como lo conocen está a punto de desaparecer. Frente a una historia un tanto trillada de “cambiar el futuro” que nos recuerda inmediatamente a Terminator, Fialkov plantea una premisa centrada en las dudas morales sobre si se puede cambiar lo que para ellos es futuro y si los hechos presentes son realmente malos para empezar, lo que ofrece un marco narrativo super interesante que me ha atrapado. Además, está también la cuestión de si cambiar los actos que se supone tienen que realizar no provocará un mundo aún peor.

Si el concepto es 100% ciencia ficción, Fialkov aporta un giro novedoso en las caracterizaciones al utilizar arquetipos del género de terror a la hora de presentar a los protagonistas: Natasha sería la zorra, Daniel el atleta, Grady el cerebro, Billy el gracioso y Heidi la virgen. Fialkov acierta en la creación de 5 personas llenos de traumas que no dejan de cometer errores y que son dolorosamente humanos, con los que es sumamente fácil empatizar y conectar con sus dudas ante cual es el camino correcto que deben recorrer. A partir del giro inicial de conocer su (posible) futuro, esto hace estallar una tensión acumulada entre ellos que será el foco argumental del comic y lo mete de lleno en el thriller y el drama.

Globalmente, el comic cumple de maravilla su función de plantear una historia interesante que te deje con ganas de más, al hacer Fialkov un estupendo uso de la tensión y las sorpresas a lo largo de este primer volumen.

Otro de los elementos que hacen de The Bunker un buen comic es que me ha gustado la personalidad que Joe Infurnari imprime a la historia. Los protagonistas cuentan con figuras muy diferentes entre si que en principio ayuda a distinguirlos sin problemas, y aplica un color que ayuda a enfatizar el drama de cada personaje y la tensión ante los sucesos explosivos a los que van a enfrentarse, que me ha parecido super interesante. Su uso de la luz y el espacio ayudan a crear atmósferas claustrofóbicas cuando es necesario y consiguen que la tensión se palpe en el ambiente.

Dentro que me ha gustado el dibujo, debo decir que Infurnari flojea un tanto en la fluidez de los personajes en la viñeta y que en algunos momentos se me hizo complicado distinguir a algunos protagonistas. A pesar de ello, globalmente me ha sorprendido para bien.

La historia, el dibujo y el cliffhanger final me han dejado con ganas de saber cómo va a continuar la historia, por lo que en breve espero poder comprar el segundo volumen y daros mi opinión. Comparto las primeras páginas de este comic:

The Bunker me ha atrapado con su premisa y unos personajes interesantes, seguiré leyendo confiando en que los giros y sorpresas ofrezcan un buen entretenimiento hasta el final.

PUNTUACIÓN: 7,5/10

Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Tiempo de M. Night Shyamalan

Una película de M. Night Shyamalan es siempre una montaña rusa inesperada de tensión. Tiempo, su última película recién estrenada, nos ofrece eso mismo y mucho más gracias a su original premisa.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Durante unas vacaciones en un paraíso tropical, una familia empieza a percibir que en la recóndita playa elegida para relajarse unas horas suceden algunas anomalías temporales…

Inspirado en la novela gráfica Sandcastle de Pierre Oscar Levy y Frederik Peeters (aunque sólo en la premisa básica), M. Night Shyamalan escribe y dirige la que es su decimo cuarta película en 30 años, lo que marca una carrera envidiable. La película ha costado tan sólo 30 millones de producir, principalmente debido a la propia localización donde sucede la historia, lo que invita a pensar que va a volver a resultar rentable para los productores

Para Tiempo, Shyamalan ha contado con fotografía de Mike Gioulakis, música de Trevor Gureckis y montaje de Brett M. Reed. Debido a la propia premisa, la película está rodada íntegramente en la República Dominicana, siendo la primera película en la que Shyamalan no rueda en Filadelfia. A destacar además que la película se rodó a partir de Septiembre de 2020, terminando en noviembre, lo que marca una de las primeras películas producida tras el COVID.

La familia Cappa protagonista está interpretada por Gael García Bernal y Vicky Krieps como los padres Guy y Prisca. Alexa Swinton, Thomasin McKenzie y Embeth Davidtz interpretan a la hija mayor Maddox que al comienzo de la película tiene 11 años mientras que Luca Faustino Rodriguez, Alex Wolff y Emun Elliott interpretan a Trent, el hijo pequeño de 6.

Junto a los integrantes de la familia Cappa, el reparto de veraneantes atrapados en la playa se completa con Rufus Sewell, Chrystal, Nikki Amuka-Bird, Ken Leung,Eliza Scanlen, Kyle Bailey y Mikaya Fisher. Además, como siempre Shyamalan se guarda un papel secundario en la película.

Tiempo me ha gustado mucho, la verdad. Shyamalan como siempre se erige en un maestro a la hora de planificar una historia sencilla pero muy original con sorpresas y mucha tensión a lo largo de sus 100 minutos de duración. A pesar de rodar prácticamente en una única localización, Shyamalan realiza un trabajo de cámara espectacular que saca el máximo partido del espacio aumentando en muchos momentos la sensación de paranoia que van sintiendo las víctimas de esta playa, además de ayudar a mostrar el paso del tiempo de forma brillante.

Tiempo es una película de trama más que de personajes, pero me gusta cómo consigue hacer que empaticemos, aunque sea un poco, con casi todos los veraneantes. Además, de forma muy inteligente nos muestra como el paso del tiempo afecta a la mente además de a los cuerpos, haciendo que esta situación afecte de forma diferente a cada persona que allí se encuentra. En este sentido, ningún actor del reparto me ha enamorado pero sí creo que realizan un buen trabajo y cumplen con lo que Shyamalan necesitaba de ellos.

En cierto sentido, me recuerda a películas tipo Cube en la que no hay un antagonista al que enfrentarse porque es el espacio en el que se encuentran el que supone el desafío insalvable. Esto, narrativamente, me parece un plus para la película, aunque al mismo tiempo entiendo que haga que pueda haber espectadores que no conecten con la premisa de base, algo vital para poder entrar en la película y disfrutarla.

Como pasa en mucha parte de la filmografía de Shyamalan, la propia premisa encierra una truco que permita finalizar la historia. NO estoy hablando de los tan traídos agujeros de guión, Tiempo NO los tiene, pero si que mencionar una vez un elemento en un diálogo que se supone intrascendente al comienzo de la película que acaba resultando la clave en la resolución sin haber aparecido antes en pantalla es eso, un truco, una pequeña trampa. En todo caso, reconociendo esto, realmente durante el visionado no me supuso ningún problema la forma como finaliza su historia.

Por otro lado, aunque hay cierta pseudo ciencia durante la película, realmente Shyamalan no quiere explicar nada, sólo mostrar lo que sufren un grupo de gente enfrentado a esta situación. Por ello, el final es csi también secundario, lo que en cierto sentido esto recuerda a un episodio de En los límites de la realidad. Esta sensación de ¿intrascendencia? puede que no encaje a según que tipo de espectadores. En mi caso, entré de lleno en la historia y me ha ofrecido un estupendo entretenimiento que he disfrutado mucho.

Comparto el trailer de la película, que casi os recomiendo que NO veáis:

Tiempo ha sido una película super entretenida. Solo por eso ya merece la pena, a veces no hace falta más.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Corrupción policial, de Don Wilson

La semana de vacaciones de julio me ha permitido ponerme al día con varias lecturas que tenía pendiente, empezando por Corrupción policial, excelente thriller escrito por Don Wilson que me ha alucinado.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

DENNY MALONE SOLO QUERÍA SER UN BUEN POLICÍA. Denny Malone es «el rey de Manhattan Norte», un condecorado sargento del Departamento de Policía de Nueva York y el auténtico líder de la Unidad Especial de Manhattan Norte. Malone y sus hombres son los más listos, los más duros, los más rápidos, los más valientes y los más canallas, una unidad especial de élite con carta blanca para librar una guerra contra bandas, drogas y armas. Día y noche, durante los dieciocho años que ha pasado en el cuerpo de policía, Malone ha combatido en primera línea de fuego y ha sido testigo del dolor, la muerte y las víctimas de la guerra por las calles de Nueva York, una ciudad erigida sobre la ambición y la corrupción, una ciudad en la que nadie está limpio, ni siquiera el propio Malone. Ahora su corrupción está a punto de salir a la luz y Malone se halla en una encrucijada: hostigado por los federales y transitando la delgada línea entre la traición a todo aquello en lo que creía y su propia supervivencia, deberá decidir de una vez por todas qué significa ser un buen policía.

DON WINSLOW (Nueva York, 1953) ha alcanzado la fama y la aclamación unánime de la crítica. En 1991 escribió su primera novela, Un soplo de aire fresco, de la serie protagonizada por el detective Neal Carey. Entre sus obras destacan El invierno de Frankie Machine y, sobre todo, El poder del perroEl cártel (Premio RBA de Novela Policiaca 2015) y Corrupción policial.

The SHIELD, la serie de televisión creada por Shawn Ryan con el mítico Vic Mackey es para mi una de las mejores series de la historia de la televisión (y creo que merecería un revisionado). Corrupción policial me ha flipado de forma increíble quizá porque me ha recordado completamente a la serie de televisión. Esta novela de Don Wilson sobre un policía corrupto transmite verdad por los cuatro costados, y se nota como ya indica el autor en los agradecimientos que ha hablado con un montón de policías en activo y retirados que le han contado numerosas vivencias reales de lo complicado que es ser policía en los Estados Unidos. Más si cabe si intentas ser uno bueno que haga lo correcto.

El camino al infierno empieza con un primer paso, uno pequeño. Pero es el que hace que el siguiente no sea tan complicado, y luego el siguiente. Y el siguiente. Hasta que llega un día años más tarde en el que te preguntas ¿Cómo estás metido en este lío si tú sólo querías ser un buen policía? Denny Malone me ha parecido un personaje complejo y maravilloso, en la mejor tradición de Mackey de The SHIELD. No hay duda que es corrupto y comete casi más delitos que los que soluciona, pero también comprendes gracias a la maravillosa narración de Wilson las decisiones que toma y que en su cabeza pensaba que ayudaba a su manera a mejorar la situación de las calles.

Don Wilson transmite la dificultad de la vida del policía en Nueva York, y también el ecosistema que controla la ciudad, tan corrupto o más que los policías que intentan detener. Por políticos, los jueces y fiscales, los mandos policiales, asuntos Internos o el FBI, nadie se libra de una certera crítica, ya que todos buscan su propia conveniencia e interés partidista y no el beneficio de la ciudad. Además de esto, tenemos por supuesto a las diferentes bandas y carteles que controlan los diferentes barrios, siempre a punto de empezar una guerra por el control de una calle. La historia de Corrupción policial toca todos los palos de una narración de este tipo, y todos bien.

He conocido a Don Wilson gracias a mi hermano Fernando que me dejó la novela. Y he de decir que me ha conquistado, de forma que ya le pedí El poder del perro, novela que inicia una trilogía en la que se centra en los carteles dela droga mexicanos y que estoy seguro que la voy a disfrutar.

Corrupción policial es un gran thriller policiaco de un escritor que se ha convertido en un imprescindible del género noir para mi. Totalmente recomendable.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Shorta. El peso de la ley, de Frederik Louis Hviid y Anders Ølholm

Como no sólo de cine norteamericano vive el cinéfilo, me he animado a ver Shorta, película danesa escrita y dirigida por Anders Ølholm y Frederik Louis Hviid que busca ser un análisis de las tensiones raciales que vive el pais y de la brutalidad policial, convertido en un thriller que no deja un segundo de respiro.

PUNTUACIÓN: 7/10

En la Dinamarca actual, una sociedad multicultural, segregada y llena de tensiones raciales, Talib, un joven inmigrante de segunda generación, entra en coma estando bajo tutela policial. Mientras los agentes de policía Høyer y Andersen hacen una patrulla rutinaria por el gueto de Svalegarden se anuncia la muerte del joven, noticia que desata violentos disturbios en el vecindario, que se convierte en un infierno sin salida para los agentes.

Anders Ølholm y Frederik Louis Hviid son los guionistas y directores de este thriller de acción danes, que supone una más que interesante opera prima. La película cuenta con fotografía de Jacob Møller, montaje de Anders Albjerg Kristiansen y música de Martin Dirkov.

Los agentes Høyer y Andersen protagonistas están interpretados por los impecables Jacob Lohmann y Simon Sears, mientras que  Tarek Zayat es el joven Amos Al-Shami detenido por los policías que se convertirá en protagonista involuntario de su intento de sobrevivir a una noche infernal.

Shorta es una palabra árabe que significa «policía». En ese sentido, se nota que una parte importante de la idea de esta película, que en cierto sentido bebe de clásicos como Asalto a la comisaría del Distrito 13 o Training day, es mostrar como cada una de las partes enfrentadas, policías por un lado y jóvenes de origen árabe por otro, ven al contrario, con una visión repleta de prejuicios que hace que el conflicto sea inevitable.

La película empieza con la policía danesa haciendo un «George Floyd» a un joven árabe. Así que no hay duda que para los directores, el racismo y la violencia policial son un problema importante también en Dinamarca. A partir de ahí, los protagonistas son dos policías casi opuestos que fueron testigos del hecho y tienen que testificar ante asuntos internos, lo que nos anticipa una clásica historia de «poli bueno, poli malo». Su patrulla por el gueto de Svalegarden cuando se anuncia la muerte del joven les convierte en víctimas inesperadas de la violencia, y todo gira en su intento de sobrevivir a la noche en este ambiente hostil. Sin embargo, los directores nos muestran también que no son víctimas inocentes, porque justo antes estaban sobrepasándose con un joven al que acaban deteniendo.

Lo mejor de la película es el ritmo frenético de Shorta y los estallidos de violencia que siempre llegan de forma inesperada y brutal. Para ser su opera prima, los directores Anders Ølholm y Frederik Louis Hviid se muestran como unos directores depurados que saben crear una tensión creciente alrededor de los protagonistas. La película dura 110 minutos que son como un polvorín que sabes que está a punto de estallar pero no sabes cuando lo hará.

Otro elemento interesante es la forma en que los directores hacen que las situaciones obliguen a los policías a evaluar sus valores morales y cómo no existen soluciones perfectas en blanco y negro, ya que todo está envuelto en unos grises cada vez más complejos. En el ghetto hay gente violenta y también criminales que aprovechan la menor oportunidad para generar el caos. Pero también hay gente buena que ayudan a desconocidos porque es lo correcto. Las interpretaciones de todo el reparto me han gustado mucho y creo que dan con la clave justa de lo que la película necesita, en especial los policías interpretados por Jacob Lohmann y Simon Sears cuya vida entera y conjunto de valores morales van a ser puestos a prueba de forma brutal durante esta noche de ira.

En general, Shorta me parece una película super interesante que realiza un estupendo ejercicio de estilo que sin duda va a hacer que, si ellos quieren, los grandes estudios les ofrezcan la posibilidad de dar el salto al cine de gran presupuesto americano. Sin embargo, hay varios elementos que no me han cuadrado de la película. A partir de ahora entro en territorio de spoilers ¡estáis avisados!

Por un lado, la ubicación espacial de la acción me ha generado un problema a lo largo del visionado. Se nos dice que los policías están en un ghetto del que sólo hay una salida, pero eso no acaba de ser del todo cierto al final. Además, los protagonistas de mueven de forma aleatoria y no llegas a entender las motivaciones de lo que están haciendo y de donde se dirigen, más allá de ponerse a salvo. Que por ejemplo se dirijan a casa de Amos y una vez allí, literalmente justo fuera del portal se marchen resulta totalmente incomprensible e hizo que saltara mi suspensión de credulidad. Sobre todo cuando justo a continuación Andersen sí llegue a casa de la madre de Amos de forma milagrosa (y totalmente tramposa, también hay que decirlo). Entendiendo a la vez que si llegan, se acaba la película, la ejecución de ambas escenas me parece tramposa y ridícula. Al igual que un intento de rescate de la policía con un coche sin marcas que es abortado por jóvenes con cócteles molotov. Mi sensación fue otra vez de una escena mal construida, ya que si están casi fuera del ghetto y los policías van armados, ¿por qué no tiran para allí, no están casi saliendo del barrio? Como digo, al no tener claro la ubicación, varios momentos no me acabaron de funcionar.

Dentro que como thriller de tensión me ha gustado, cuando pienso en el mensaje que nos lanzan, no podría estar más en contra. Y es que justo tras el Black Lives Matter!, tenemos un película en la que claramente los policías son los villanos y los que provocan los acontecimientos, de forma que de alguna manera se merecen lo que les va a pasar. Usar un «George Floyd» para matar a un detenido me parece chabacano y simplista a más no poder, y me rompe con la idea de una película «seria» que intente tocar un tema complejo de forma ¿imparcial?, al trazar los directores su línea en la arena y colocar a la policía en el lado de los malos desde el minuto cero.

De hecho, a pesar del «poli bueno – poli malo» al que aludía antes, la película nos indica que el poli bueno también es malo, porque podría haber actuado y no lo hizo, quedándose mirando mientras alguien moría. Aunque los protagonistas sí tienen valores morales diferentes y ahí si hay un elemento interesante, el shock final no acaba de impactar (a mi no me impactó) porque está telegrafiado y se ve a la legua, ya que refuerza el tema central que TODA la policía es el problema. Que justo una película europea se una a la campaña «Defund the police» que vimos en Estados Unidos en 2020 me parece una lección peligrosísima, ya que tengo claro que siendo imperfecta, la policía es la mejor (única) opción de las sociedades modernas de defender el orden y la paz. Sin policía, lo que habría es aún más caos, vandalismo y destrucción, y yo no quiero eso y me sorprende ver una película que nos traiga ese mensaje aunque sea en segundo plano, al dejar claro que toda la policía es mala, racista y violenta.

Comparto el trailer de la película:

Shorta es un buen thriller que me parece super interesante incluso reconociendo que no he encajado con algunos elementos de la historia que entran en los conceptos de lo políticamente correcto actual.

PUNTUACIÓN: 7/10

Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!